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íNDICE - DOC

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					   TRES MODELOS DE
 INTERVENCIÓN EN EL
   TRABAJO SOCIAL:



- EL MODELO DE CRISIS
- EL MODELO PSICOSOCIAL
- EL MODELO SISTÉMICO




    ASIGNATURA: INTERVENCIÓN SOCIAL
   INDIVIDUAL Y CON GRUPOS PRIMARIOS


               GRUPO: A
ÍNDICE

1.- EL MODELO DE CRISIS.

   1.1.- La base teórica.
   1.2.- El proceso de la crisis.
   1.3.- El asesoramiento profesional.
   1.4.- Las técnicas.
   1.5.- Valoración personal.

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA:

ESCARTÍN, Mª José (1998): “Modelos de práctica profesional” Aguaclara. Alicante.
DU RANQUET, Matilde (1996): “Los modelos en Trabajo Social” Siglo XXI. Madrid.
PAYNE, Malcolm (1995): “Teorías contemporáneas del Trabajo Social” Paidós Ibérica,
S.A. Barcelona.

2.- EL MODELO PSICOSOCIAL.

   2.1.- La base teórica.
   2.2.- La metodología de intervención.
   2.3.- Las técnicas.
   2.4.- Valoración personal.

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA:

ESCARTÍN, Mª José (1998): “Modelos de práctica profesional” Aguaclara. Alicante.
DU RANQUET, Matilde (1996): “Los modelos en Trabajo Social” Siglo XXI. Madrid.
PAYNE, Malcolm (1995): “Teorías contemporáneas del Trabajo Social” Paidós Ibérica,
S.A. Barcelona.

3.- EL MODELO SISTÉMICO.

  3.1.- La base teórica.
  3.2.- El sistema familiar.
  3.3.- El proceso de intervención.
  3.4.- Las técnicas.
  3.5.- Valoración personal.

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA:

ESCARTÍN, Mª José (1998): “Modelos de práctica profesional” Aguaclara. Alicante.
CAMPANINI, A y LUPPI, F. (1996) “Servicio Social y modelo sistémico” Paidós
Editorial. Barcelona.
PAYNE, Malcolm (1995): “Teorías contemporáneas del Trabajo Social” Paidós Ibérica,
S.A. Barcelona.

4.- CONCLUSIÓN FINAL.
1.- EL MODELO DE CRISIS.

1.1.- La base teórica.

        El modelo de crisis se desarrolló a partir de los estudios hechos sobre
comunidades, grupos o individuos que afrontan situaciones de catástrofe o de extrema
tensión. Dichos estudios son los desarrollados por E. Lindeman y G. Caplan. Este
modelo se apoya, también, en la evolución del pensamiento y la práctica profesional, en
la importancia del tiempo y del momento en que se sitúa la intervención. Otra de los
autores en los que se basa este modelo es Naomi Golan. También se basa en la
psicología del ego, buscando comprender a la persona apoyándose en las teorías
desarrolladas por Freud y Rank, y también recurre a los trabajos de Piaget y Erickson.
Adopta el postulado fundamental de que en ciertos momentos sobrevienen períodos de
conmoción que permiten una nueva organización, una reestructuración. El modelo de
crisis se interesa principalmente por las funciones de síntesis, de adaptación y de
dominio de la realidad. La teoría del estrés, la teoría del aprendizaje, la teoría del rol y la
teoría de la homeostasis proporcionan datos importantes para el diagnóstico y
tratamiento de los estados en crisis. Este modelo fue adaptado para la práctica
profesional por Rapporpot y Nee.
        Las crisis pueden ser parte de la experiencia vital de las personas. El
acontecimiento de la crisis crea un problema en la vida cotidiana. Siguiendo a Golan,
ese acontecimiento puede ser vivido como:
       -   una amenaza: que genera ansiedad.
       -   una pérdida: que genera depresión.
       -   un reto: que genera moderada ansiedad, esperanza, expectativas y más
           intentos por resolver el problema.
Podíamos definir la crisis , siguiendo a Bard y Ellison, como una reacción subjetiva a
las tensiones de las experiencias de vida, y afecta a la estabilidad de la persona, de
forma que ésta y su funcionamiento normal quedan seriamente dañados. Una crisis tiene
lugar cuando un acontecimiento aparece en la vida de una persona y/o familia con el
resultado de una situación inconfortable. Si seguimos a Caplan, éste nos habla de una
perturbación de una situación estable, que se caracteriza porque sobreviene de forma
repentina e inesperada, provocada por una situación estresante o un acontecimiento
precipitante, afectando a una persona o grupo que hasta entonces tenía un buen nivel de
funcionamiento provocándose un desequilibrio.
        Las crisis no tienen por qué ser negativas ya que pueden tener consecuencias
positivas para el crecimiento de las personas. La crisis lleva a: una activación de los
mecanismos de defensa, a un bloqueo de las reacciones cognitivas y a una alteración del
equilibrio.
        Los tipos de crisis que se pueden darse son los siguientes: crisis por
desmembración (muerte de un miembro de la familia, hospitalización, separación,
divorcio, abandono, etc…) crisis por accesión (embarazo no deseado, vuelta del
padre/madre, abuelos, adopción, etc…) crisis por desmoralización (falta de apoyo,
infidelidad, alcoholismo, delincuencia, etc…) crisis por desmoralización y accesión o
desmembración (ilegitimidad, huidas, divorcio, encarcelamiento, suicidio, etc…) crisis
por cambios de status (empobrecimiento, paro, enriquecimiento, migraciones, etc…)
crisis por motivos situacionales (accidentes, catástrofes, violaciones, nacimiento de un
hijo minusválido, etc…) y crisis de desarrollo del individuo (crisis vocacionales, de
valores, adolescencia, vejez, etc…).

1.2.- El proceso de la crisis.

       El factor más importante de una crisis es un acontecimiento estresante. Pero
existen otras dos condiciones para que se produzca el estado de crisis:
   a) la percepción individual de que el acontecimiento estresante conducirá a una
      situación de disconfort.
   b) Capacidad individual para responder al disconfort mediante formas de conducta
      usuales.
       Si la situación de crisis sobrepasa las seis semanas, esto significa que la persona
que la sufre corre el riesgo de agotar las reservas de su organismo de una forma que
puede ser peligrosa. Hay alarma, necesidad de ayuda.
        Desde que aparece el factor precipitante en la persona y el sentimiento de
disconfort e incapacidad para enfrentarse a esa situación, ocurren una serie de
acontecimientos, se sigue un proceso que puede ser contemplado de la siguiente manera
(siguiendo a Escartín):
   1) Situación inestable >>>>>>>>>> estrés.
   2) Situación de vulnerabilidad >>>>>>>>>> fuerte tensión, ansiedad, utilización
      del mecanismo usual para resolver problemas adaptándose.
   3) Aumento del trastorno >>>>>>>>>> movilización de mecanismos de
      emergencia no comprobados. Máxima tensión, aparecen factores precipitantes.
   4) Crisis activa >>>>>>>>>> extrema ansiedad, desequilibrio, desorganización,
      bloqueo, defensas debilitadas (4-8 semanas) disminución de lo bloqueos, etapa
      intermedia.
   5) Reintegración >>>>>>>>>> con intervención: resolución con retorno a un
      adecuado funcionamiento. Sin intervención: posible mala adaptación o ajuste
      inadecuado.
(siguiendo a Du Ranquet):
   1) En la fase inicial, fase de alarma, la tensión se eleva; los sentimientos de
      inquietud y de incapacidad suben.
   2) El organismo moviliza su energía para encontrar soluciones de urgencia; es la
      fase intermedia o fase de resistencia que puede llevar al final de la crisis de tres
      maneras diferentes:
          – Se puede resolver efectivamente el problema.
          – Se puede considerar bajo un ángulo que permita conciliar la satisfacción de
      las necesidades y las posibilidades de la realidad.
          – Se pueden abandonar los objetivos que se proponía alcanzar.
   3) Si el problema no recibe ninguna de las tres soluciones mencionadas , la
      persona, la familia o el grupo, entran en un estado de gran desorganización: es la
      fase de inadaptación.
Estas tres fases se vuelven a encontrar en los estudios de J. Bowlby y J. Robertson, que
llaman fase de protesta, fase de desesperación y fase de indiferencia.
       E. Kubler-Ross encuentra cinco fases. Cada una de ellas reclama una respuesta
diferente:
    1)   La negación.
    2)   La rebelión.
    3)   La negociación.
    4)   La depresión.
    5)   La aceptación.

1.3.- El asesoramiento profesional.

        El trabajador social tiene que determinar, en primer lugar, si es pertinente o no
utilizar el concepto de crisis y, en caso afirmativo, comprobar el nivel que ha alcanzado.
Seguidamente hay que conocer la situación global en la que el cliente está inmerso y su
interacción con aspectos psicológicos de la vida del mismo. El tratamiento va
encaminado a detectar y actuar, en primer lugar, los factores psicosociales que
desencadenan el período traumático; y, en segundo lugar, va encaminado a detectar,
potenciar y movilizar los recursos internos de la persona afectada.
         Las situaciones de crisis son ventajosas porque :
    1) La persona es temporalmente más flexible, más abierta a la influencia de otros
       factores.
    2) El trabajador social no tiene que intervenir en exceso.
    3) Es más efectiva un poco de ayuda racionalmente dirigida y concentrada.
         El proceso de asesoramiento profesional lo podemos dividir en tres fases: la fase
inicial, la fase intermedia y la fase final. Veamos esto con más detalle.
Fase inicial.
       Los objetivos de esta fase son: diagnosticar la situación de crisis, y la fase en la
que se encuentra, lo que implica la elección explícita del modo de intervención;
provocar el compromiso de la persona con la solución del problema; determinar los
objetivos de trabajo (aquí y ahora).
         1) Crear una relación de confianza, de compresión, de escucha ( sentimientos,
            pensamientos expresados, conductas observadas, síntomas físicos,
            dificultades de comunicación). Hemos de manifestar constantemente nuestra
            comprensión mediante técnica de reformulación.
         2) Centrarse en la situación. El trabajador social ha de centrarse en el aquí y
            ahora. También tiene que fragmentar el problema y compartimentar la
            situación.
         3) Percibir la realidad. Es necesario tener conciencia real, saber qué pasa y por
            qué. La forma de hacerlo es hacer partícipe a la persona de la hipótesis que
            está elaborando el trabajador social mediante un lenguaje accesible. Se
            establece un “contrato” entre ambos. Se debe hacer una utilización flexible y
            juiciosa de los elementos de estructura y tiempo.
         4) Organización de la acción: revisión de las alternativas posibles y aceptables;
            precisar cuáles son las personas que van a implicarse en el plan de acción;
            examinar los recursos comunitarios; fijar la duración de la intervención.
         Fase intermedia.
         1) Identificación de las capacidades de la persona y estimulación de éstas.
            Puesta a punto; búsqueda de capacidades para resolver la situación presente;
            tareas futuras que tendrá que realizar, obstáculos a encontrar y formas de
          superarlos; se aumenta la autoestima, el valor, y se conduce a la toma de
          responsabilidad de la persona.
       2) Ayudar al cliente a tener una percepción realista de la situación. Aquí se ve
          la falta de competencias.
       3) Utilizar el apoyo del entorno: familia, red social (amigos, vecinos,
          compañeros de trabajo…) ayuda mutua, voluntariado…
Fin de la intervención.
       Se hace balance de lo que se ha conseguido, de las capacidades movilizadas, de
las competencias ganadas… y se realizan propuestas futuras. Se confía en el poder de
recuperación natural.

1.4.- Las técnicas.

       El trabajador social construye la relación de ayuda sobre las necesidades y
sentimientos que tiene el cliente. Éste es el principal método a utilizar en este modelo.
Trabajador social y cliente determinan la base real de las percepciones que éste último
tiene de su situación. En la relación de ayuda aparecen técnicas como: la entrevista con
preguntas abiertas, la escucha activa, la empatía y las técnicas reflexiva.
        El trabajador social, en la relación de ayuda, deberá poner especial atención en
las siguientes tareas:
       1)   Reducción de la angustia, mediante la técnica de la contención.
       2)   Tratamiento de la depresión por lo perdido.
       3)   Tratamiento de los mecanismos de huida y/o negación de la realidad.
       4)   Liberación de los sentimientos como ira o rabia, mediante la técnica de la
            ventilación de los sentimientos.
       5)   Reducción del egocentrismo.
       6)   No fomentar excesivamente los lazos de dependencia.
       7)   Evitar que las personas se encierren en su mundo interno.
       8)   Estimular, para evitar la aparición de apatía, depresión e inseguridad.
        En el tratamiento de la crisis hay momentos en que el trabajador social tiene que
desempeñar un rol activo y directivo, apoyando al cliente en los mecanismos de ajuste
por él elegidos y orientándolo sobre otros más idóneos.
        También se utiliza en este modelo la terapia racional-emotiva.

1.5.- Valoración personal.

        Tras el estudio del modelo de crisis, considero que su utilización en el Trabajo
Social es un tanto limitada. Desde mi punto de vista, este modelo es apto para
situaciones muy concretas. Es apropiado su uso para trabajar con personas que
atraviesan por una crisis que se ha producido a causa de un problema concreto o varios
y que no encuentran la manera de salir. No serviría si la crisis es muy aguda o crónica.
Tampoco serviría en el caso de familias multiproblemáticas. Además, considero que
está demasiado centrado en la persona, aunque también se apoye en el contexto. Al
utilizar este modelo se corre el riesgo de crear dependencia entre el trabajador social y
el usuario/ a. Y, en ocasiones, también se puede correr el riesgo de ser demasiado
paternalista o de adoptar una postura de superioridad frente a la persona. No obstante,
me parece muy interesante el tipo de ayuda que se propone, basada en la relación de
apoyo, casi terapéutica, entre profesional y usuario/a. Su utilización es más oportuna en
casos que no se han convertido en graves; veo en este método una gran utilidad en
cuanto a prevención se refiere, intentar solucionar y dotar de estrategias antes de que el
problema se convierta en una cuestión más delicada.


2.- EL MODELO PSICOSOCIAL.

2.1.- La base teórica.

        El modelo psicosocial es una mezcla de conceptos derivados de la psiquiatría y
de las Ciencias Sociales con un cuerpo de conocimientos empíricos desarrollados dentro
del campo del casework. Se caracteriza por su preocupación por el bienestar del
individuo. La teoría psicoanalítica es la principal teoría psicológica sobre la que se ha
apoyado el modelo psicosocial., tanto para el análisis y la compresión de la situación
como para el tratamiento. La gran aportación de la teoría psicoanalítica al Trabajo
Social es el cambio de valores, el descubrimiento de un nuevo paradigma psicológico.
El hombre es contemplado como un organismo bio-psico-social. Esta nueva concepción
también se debe a la influencia de la psicología del yo con Erickson y psicólogos tales
como Piaget, Lewin, Allport y Murray concediendo gran importancia al yo y a sus
funciones, al ámbito del consciente y de la realidad, al aspecto cognitivo, a las
interacciones y las transacciones. Por último, el modelo psicosocial se vale también de
la teoría de sistemas ya sea para la recogida de datos, la formulación del diagnóstico o la
elaboración del plan de acción. Se dirige a la persona que pide ayuda en su contexto
percibiéndola en relación con las interacciones y transacciones de su entorno, pudiendo
convertirse este entorno en el objetivo de los esfuerzos del trabajador social. Para el
modelo psicosocial, la unidad de atención es un conjunto de fuerzas en interacción, un
sistema. El conocimiento del conjunto de los elementos del sistema permite centrar la
intervención sobre el más accesible.
       Los autores que hablan del casework son: F. Hollis, Gordon Hamilton, y
Yelloly.. El modelo psicosocial postula que el caso social está determinado por ser un
“acontecimiento vivo” , compuesto por factores internos y externos.
       Los autores que hablan de la teoría psicoanalítica son: Sigmund Freud, Anna
Freud, Melanie Klein y sus seguidores. La teoría de la relación objetal.
Los elementos que aporta la teoría psicoanalítica al Trabajo Social son:
   1) Etiología psíquica e individual (determinismo psíquico)
   2) Conceptos tales como: regresión, fijación, transferencia, contención , insight,
      empatía…
La aportación de Sigmund Freud se centra en:
   1) Los niveles psíquicos: consciente, preconsciente, inconsciente.
   2) La estructura psíquica: ego, id, superego.
   3) Teoría sobre las fases del desarrollo del niño:
      - etapa oral,
      - etapa anal,
      - etapa fálica,
      - etapa de la pubertad y de la adolescencia.
Anna Freud habla de mecanismos de defensa: represión, proyección, sublimación y
racionalización. Empieza a introducir los factores ambientales en el tratamiento.
Melanie Klein introduce la idea de que escogemos a la pareja en función de las
experiencias pasadas.
       El psicoanálisis ortodoxo parte de unos postulados, algunos de los cuales se han
aplicado al casework:
   1)   Principio de la causación.
   2)   Principio de la repetición-compulsión.
   3)   Papel del inconsciente como determinante de la conducta.
   4)   El estrés de la vida infantil es importante para el desarrollo de la personalidad.
   5)   La creencia de que el insight es la mejor estrategia para lograr el cambio
        terapéutico.

2.2.- La metodología de intervención.

        Los trabajadores sociales desarrollan su trabajo mediante el uso de relaciones
personales a través de las cuales contribuyen a que las personas aprendan a ayudarse a sí
mismas. Esto es la relación de ayuda. La relación que se establece entre el trabajador
social y su cliente es una relación controlada. El esfuerzo del trabajador social tenderá a
expresar lo que sabe y lo que siente. El cliente extraerá un sentimiento de confianza de
la competencia del trabajador social y de sus amables disposiciones.
        La metodología de intervención se puede dividir en las siguientes fases:
   1) Fase inicial. Esta fase persigue formular un diagnóstico y establecer una relación
      de trabajo con el cliente. Se propone reunir los datos que necesita el trabajador
      social para:
        -  Comprender el problema del cliente.
        -  Establecer un diagnóstico psicosocial de las fuerzas y debilidades del cliente
           y de su situación.
        - Comprender al cliente en el tratamiento estructurado, un plan de acción.
        - Estudio o exploración. Consiste en conocer al cliente en su situación, es
          decir: la persona, el entorno, y el problema. Es muy importante explorar la
          familia de origen, los acontecimientos importantes en la vida del cliente,
          estilo de educación recibida …. En esta fase es importante determinar el tipo
          de demanda que hace el cliente. También es importante distinguir el tipo de
          acceso que tiene el cliente con los servicios sociales (voluntario o forzado).
   2) Diagnóstico. Es el proceso de medición e interpretación que ayuda a identificar
      situaciones, problemas y factores causales en individuos y grupos. Se basa en la
      exploración en que se recogen datos que permiten llegar a una síntesis y a una
      interpretación. La interpretación se basa también en las consecuencias que los
      datos producen en la persona, y en el conocimiento de la significación que se les
      puede atribuir. Es un proceso que hay que recorrer con el cliente. Los tipos de
      diagnóstico que clasifica Hamilton son: diagnóstico descriptivo, diagnóstico
      causal y diagnóstico evaluativo.
   3) Plan de acción. Se trata de establecer objetivos y tareas a corto y largo plazo.
      Hay que escoger los medios valorando los puntos fuertes y débiles del cliente así
      como los recursos disponibles.
   4) Tratamiento. Es la acción en la que cliente y trabajador social, una vez
      producido el insight, colaboran para modificar la situación. Existen dos clases de
       tratamiento: el social o de modificación del medio ambiente del cliente y el
       directo o psicológico.
   5) Terminación- evaluación. Es el momento en que se acaba la intervención y, por
      tanto, se termina la relación entre profesional y cliente. Esta fase es muy
      importante ya que es necesario cuidar también la despedida puesto que suele ir
      acompañada del proceso de duelo. En esta fase hay que tener en cuenta el papel
      del trabajador social ante las pérdidas reales de su cliente y cómo prevenir, en la
      relación de ayuda, las ansiedades de separación y ayudar a elaborar el duelo.
      Finalmente se realiza una evaluación de todo lo desarrollado anteriormente.


2.3.- Las técnicas.

       Para la clasificación de las técnicas seguiremos a M. Richmond que divide el
tratamiento en:
       - Trabajo directo: se trabaja directamente con el cliente.
       - Trabajo indirecto: se trabaja con el entorno.
   1) Tratamiento indirecto o trabajo con el entorno:
       - Utilizar el entorno: el trabajador social se comunica con otras personas para
           obtener los recursos necesarios y para modificar el entorno. El explicar a
           otros las necesidades del cliente es otra técnica. Desempeñar el rol de
           mediador consiste en defender la causa del cliente. Participar en la creación
           de recursos es también responsabilidad del trabajador social.
       - Modificar el entorno: hacer desaparecer la incomprensiones con respecto al
           cliente, permite al entorno modificar percepciones y actitudes. Otra técnica
           es cambiar al cliente de medio.
   2) Tratamiento directo o trabajo con el cliente: el papel del trabajador social
       consistirá en ayudar al cliente a aprender qué recursos están a su alcance y cómo
       hacerlos valer. Se le ayudará también al cliente a conocer y a saber a quién
       dirigirse para saber qué y sobre qué.
   (Siguiendo a Hollis)
   3) Las técnicas de apoyo y orientación.
           a) El apoyo y la orientación: tiene que ver con la capacidad de acogida, la
               aceptación, dar seguridad, dar ánimos. Implica como soporte: contacto,
               tranquilización, relajación, elevar esperanzas, consuelo.
           b) La influencia directa: consiste en forzar determinadas conductas
               mediante la opinión del trabajador social. Implica: insistir, incitar, alagar
               las conductas correctas.
           c) La “aireación” y la exploración: consiste en comprender el punto de vista
               de los clientes, hacer que broten los sentimientos. Se realiza catarsis-
               abreación. Implica expresión de sentimientos, evocación de sentimientos
               y/o conflictos reprimidos, verbalización.
   4) Las técnicas de reflexión y de comprensión.
           a) Comprensión de su comportamiento: se trata de mejorar la comprensión
               de los clientes. Esto implica intraflexión, autoevaluación por parte del
               cliente. Y por parte del trabajador social: escuchar, insinuar, reflejar,
               confrontar, interpretación e información.
           b) Comprensión de los aspectos de la infancia. Comprensión por medio de
              los clientes de la influencia del pasado. Implica transferencia y
              contratransferencia.

        Otras técnicas de apoyo para el estudio, diagnóstico y tratamiento son:
observación, visitas familiares, familiogramas, ecomapa, técnicas de documentación y
sistematización de datos ( ficha social, historia social, expediente de seguimiento de
caso, informe social, informe de entrevista…) Otra de las técnicas utilizadas es la de la
entrevista. Ésta es muy importante, pues nos aporta bastante información. La entrevista
está en la base de la relación de ayuda, es el medio por el cual el trabajador social y su
cliente se interrelacionan para establecer un contrato terapéutico a fin de que se
produzcan cambios conscientes en la persona para modificar o superar sus problemas.
Los elementos a usar en la entrevista son: empatía; tener en cuenta los temores,
ansiedades y fantasías de los clientes; explorar su mundo interno; estar atento a sus
necesidades; respetar el rito del cliente; detectar y controlar fenómenos de transferencia
y contratransferencia.

2.4.- Valoración personal.

        La metodología utilizada en este modelo quizá sea la que más fundamenta la
actual intervención en Trabajo Social actual y, además, es una metodología también
utilizada en otros modelos como por ejemplo el de crisis. Su base teórica compuesta,
principalmente, por el psicoanálisis y las prácticas realizadas mediante el casework
(trabajo social de casos) muestra algunas deficiencias, desde mi punto de vista.
        La crítica que realizo va dirigida a la manera de hipotetizar, es una manera muy
lineal y donde se enfatiza demasiado en que cada efecto tiene su causa de origen. Más
tarde, se actualizó un poco el modelo influido por la teoría sistémica, lo cual me parece
muy acertado puesto que es muy difícil acertar al buscar una única causa para un
problema, esto es una manera muy pobre de diagnosticar. Este modelo enfatiza también
la teoría psicoanalítica incluso utilizando la misma terminología. Estoy de acuerdo en
que el origen familiar y el desarrollo de la infancia pueden afectar en la personalidad
del individuo pero estos no son los únicos factores a tener en cuenta, puesto que el
individuo puede salir de su ciclo familiar y ser totalmente distinto, por ejemplo: un hijo
maltratado no tiene por qué ser maltratador en el futuro aunque sí es cierto que pueda
influir negativamente en su conducta y en su personalidad.
        Por otra parte, considero oportuno que para la intervención en Trabajo Social se
utilice este modelo puesto que tiene en cuenta tanto al individuo en sí (personalidad,
características, conductas…) como al medio externo en el que éste se desenvuelve. El
hecho de tener en cuenta el entorno es muy importante puesto que condiciona la
conducta del individuo.
        Este modelo puede tener bastante éxito entre los profesionales de las ciencias
sociales sobre todo porque plantea una metodología de trabajo muy amplia que trata de
responder a la resolución de los problemas individuales, familiares y de pequeños
grupos. Mediante este modelo es posible realizar una buena intervención si las fases del
proceso se realizan correctamente, es decir, hay que partir de un buen estudio previo y
de un buen diagnóstico para poder trazar unos objetivos adecuados y par elegir,
también, las técnicas más aptas.
        También considero oportunas las técnicas de trabajo, tanto las de recogida y
sistematización de los datos como las que se utilizan más en la relación de apoyo entre
trabajador social y usuario/-a.
        Este sí es un modelo que podamos utilizar con familias multiproblemáticas en
una situación extrema o en situaciones de crisis agudas.


3.- MODELO SITÉMICO.

3.1.- La base teórica.

        El modelo sistémico, a la hora de generalizar su teoría ha tenido como base
elementos teóricos de otras disciplinas. Utiliza la teoría general de los sistemas y la
teoría cibernética (ésta es una rama de la anterior): esta teoría fue concebida por L. Von
Bertanaffy en la década de 1940, es una teoría biológica que propone que todos los
organismos son sistemas compuestos de subsistemas, formando aquéllos a su vez parte
de unos macrosistemas. Este autor definió sistema como “ un conjunto de elementos que
interactúan ente sí”, presuponiendo la existencia de una interdependencia entre las
partes y la posibilidad de un cambio. Los conceptos básicos de la teoría de sistemas son:
     - Sistema abierto: es aquel en el que la energía cruza sus límites por ser
        permeables.
     - Sistema cerrado: es aquel en el que no existe intercambio a través de sus
        fronteras.
El modo en que los sistemas funcionan y son modificados se llega a comprender por
medio de otro conjunto de conceptos:
     - Proceso de entrada (input): la energía se introduce en el sistema a través de sus
        límites.
     - Rendimiento global interno (throghput): la forma en que se usa la energía que
        salió a través de los límites de un sistema.
     - Circuitos de realimentación: la información y la energía que recibe de retorno el
        sistema.
     - Entropía: tendencia a utilizar la propia energía de los sistemas para mantenerse
        en funcionamiento.
El estado del sistema en cualquier momento viene definido por las siguientes
características: estabilidad, homeostasis, diferenciación, totalidad y reciprocidad. Como
resultado de la reciprocidad, los sistemas muestran equifinalidad y multifinalidad.
        Este modelo utiliza también la teoría de los tipos lógicos de Rusell: esta teoría
define los distintos niveles por donde va pasando un sistema en su crecimiento. Rusell
define la relación de los elementos de un sistema entre sí, y la relación como totalidad.
Los niveles que define este autor serían los diferentes sistemas por los que pasa cada
uno de los elementos del sistema total, en estados de complejidad creciente. El paso de
un nivel a otro afecta al sistema total.
        Otra de las teorías que utiliza este modelo es la teoría de la comunicación de
Watzlawick, Beavin y D. Jackson. La comunicación humana se puede dividir en tres
sectores: sintaxis, semántica y pragmática. La comunicación es el proceso de
interacción que da origen a una relación significativa entre las personas comprendidas
en ella. Axiomas de la comunicación: es imposible no comunicar; toda comunicación
tiene un aspecto de contenido y otro de relación; la naturaleza de la relación depende de
la puntuación de las secuencias de comunicación entre los comunicantes. La
comunicación dentro del sistema familiar conforma la estructura esencial de la familia
con respecto a los patrones sociales actuales.
        Finalmente, este modelo utiliza también la teoría del juego. Esta teoría tiene su
origen en la teoría de Von Neumman sobre los juegos sociales desarrollada en 1928, y
puede entenderse como una teoría del conflicto y la decisión interpersonales. Explica
los “ callejones sin salida” en que a veces quedan atrapadas dos personas en una
relación, fundamentalmente porque una conoce “ las reglas del juego” y la otra no.

3.2.- El sistema familiar.

        La familia está considerada como un sistema dinámico, compuesto de
subsistemas en constante interacción. Todo este complejo interactivo pertenece, a la
vez, a un sistema mayor (el sistema social). La familia está vitalmente afectada por cada
unidad del sistema.
        La familia es un grupo natural. Como tal, tiene historia propia, un pasado y un
futuro a descubrir. Para llegar a ese futuro, el sistema familiar va creando nuevas
normas con las que adaptarse a los cambios que produce la interacción sistémica. A fin
de que esta dinámica sea funcional, el sistema debe cumplir objetivos para su
mantenimiento en el tiempo.
        El foco de atención en una familia se centra en el tipo de relaciones que se han
establecido entre los miembros del sistema para conformarse como tal, evolucionar y
permanecer en el tiempo y en el espacio. Tales relaciones serían: las transacciones
internas; la estructura que mantiene el sistema; el tipo de comunicación; los cambios
que se han producido y los que no se han producido.
        - La familia como sistema abierto: se transforma es una unidad funcional para
            sus miembros. El sistema permite el desarrollo y el bienestar de sus
            componentes. Lo cual se consigue por el constante intercambio que se
            produce entre el sistema familiar y el exterior.
        - La familia como sistema cerrado: no favorece el contacto de sus miembros
            con el exterior. Esto lleva a un empobrecimiento del sistema y de todos sus
            miembros. En estas familias, es el miedo al cambio lo que las induce a cerrar
            sus límites con el exterior y también con su interior. El sistema no funciona
            y, para que no se destruya, uno de ellos empieza a mostrar una conducta
            sintomática.

Las interacciones familiares:

        Desde el paradigma sistémico, es la familia el objeto de la intervención y se le
considera como una unidad bio-psico-social de interacciones e interrelaciones. El
crecimiento de una familia se va produciendo por el intercambio de funciones y papeles
de todos los miembros entre sí y con otros sistemas ( el sistema laboral, el sistema
educativo, los amigos…) La intervención de la familia no puede desligarse de la red de
interacciones ya que en uno de esos cambios puede ser donde se estanque la familia y
empiecen a aparecer síntomas.

Estructura familiar:

        La estructura familiar es el conjunto de demandas funcionales encargadas de
organizar los modos en que interactúan los miembros del sistema. Para esta
organización se crean pautas, reglas, mitos, patrones, se otorga el poder, etc…La
estructura es la que da identidad y distingue a una familia de otra. Es necesario que la
estructura tenga solidez a la vez que flexibilidad para que no se produzca el fracaso.
Partes de la estructura familiar:
        1.- Subsistema individual.
       2.- Subsistema conyugal.
       3.- Subsistema parental.
       4.- Subsistema fraterno.

3.3.- El proceso de intervención.

1.- Análisis de la situación.
        Es necesario recoger una serie de informaciones que se refieren a los diferentes
sistemas implicados en el problema y a sus relaciones. Estas informaciones se sitúan, al
menos, en tres niveles: el ambiente social, la institución, y el usuario.
      a) El ambiente social: la lectura de la situación específica se efectúa en un nivel
        que admita la generalización a partir de lo particular y la búsqueda de elementos
        comunes y que permita centrar la atención en sistemas-blanco diversificados. El
        conocimiento se deberá realizar en los siguientes niveles:
        - en el nivel geográfico,
        - en el nivel de la administración política,
        - en el nivel ocupacional,
        - en el nivel residencial,
        - en el nivel de la población,
        - en el nivel de los recursos,
      b) La institución: el trabajador social está inserto en la institución y servicio
         donde actúa. En este apartado se han de tener en cuenta los siguientes
         elementos:
        - disposiciones legislativas y normativas,
        - finalidad y objetivos,
        - servicios y programas,
        - recursos,
        - equipos de trabajo: organización y funcionamiento,
        - reglas explícitas o implícitas.
      c) El usuario: el análisis de la situación se hará de tal manera que permita
         conseguir informaciones ( metalenguaje) más que noticias. Se presta preferente
         atención al momento presente y a las relaciones que el usuario está
         experimentando dentro de su sistema o con otros sistemas. Las informaciones
         deberán abrirse e incluir las relaciones entre el sujeto y el ambiente. Puede ser
         conveniente, en el primer contacto, seguir un trazado en la obtención de las
         informaciones. Algunas de las áreas que se deberán examinar en esta etapa son:
        - los datos correspondientes al solicitante,
        - por qué viene al servicio,
        - quién lo ha derivado,
        - qué expectativas tiene,
        - tipología de los usuarios,
        - …
         La obtención de información es una actividad que acompaña al desarrollo del
proceso metodológico y que permite al trabajador social actualizar su evaluación y
reajustar su intervención. La utilización de otras fuentes de información que no sea el
usuario puede ser significativa para ver el problema desde diferentes ángulos y para
introducir un input de cambio en el sistema.

2.- La evaluación y el proyecto de intervención.
         La evaluación es un proceso que acompaña la vida del hombre y que guía sus
 opciones. Se caracteriza como una necesidad de atribuir un significado a las señas que
 provienen del medio. Por tanto, el elemento de subjetividad está muy presente. El
 trabajador social ha de comprender la situación en función del objetivo que persigue
 como miembro de la institución en la que está. Se trata de establecer una correlación de
 informaciones sobre aspectos específicos y pormenorizados de la realidad observada y
 analizada. La finalidad de la evaluación es la elaboración de un proyecto de
 intervención. La evaluación se deberá hacer vinculando de manera circular las
 informaciones recogidas, poniendo de manifiesto las influencias recíprocas entre los
 sistemas implicados en el problema. El problema no se puede atender como atributo de
 un solo usuario y no se podrá prescindir de la consideración del contexto como
 elemento significativo. En este proceso es necesario prestar atención al tiempo, con su
 transcurso tiene un valor transformador, incluso cuando no hay cambios evidentes. Con
 la evaluación se pretende, también, producir un cambio en el sistema y, además, que
 exista conciencia de cambio. Estableciendo un plan de acción se busca el compromiso,
 con una responsabilidad conjunta y asumida. Para ello es necesaria la utilización de
 técnicas y la prestación de servicios.

 3.- El contrato y la realización del proyecto.
         El contrato es una herramienta mediante la cual se pueden definir los
 compromisos recíprocos que asumen el usuario y el trabajador social para llevar a cabo
 el proyecto de intervención. Es necesario estipular la duración de la intervención. La
 circularidad está presente en:
         - almacenar las nuevas informaciones,
         - asociarlas a las anteriores y, si es necesario, formular una nueva hipótesis,
         - verificar la intervención a la luz de la evaluación hecha ( una situación de
             bloqueo puede hacer indispensable esa verificación).
         El resultado de estas circunstancias puede ser una reelaboración del proyecto de
 intervención y la consiguiente renegociación del contrato o la conclusión de la acción.

4.- Conclusión de la acción.
          El paso a esta etapa puede ser determinado por diferentes factores:
          - se han alcanzado los objetivos prefijados,
          - el usuario ha decidido no participar más en el proceso de ayuda,
          - la institución pide un cambio de trabajador social.
          La conclusión de la acción deber ir seguida de un momento de reflexión sobre
todo el proceso con el fin de captar aspectos significativos que puedan permitir un aporte
a la teorización de la praxis.

3.4.- Las técnicas.

         Una de las técnicas más importantes del modelo sistémico es la entrevista
sistémica. Ésta parte de dos principios fundamentales: neutralidad y circularidad y es la
base para introducir el cambio, introduciendo una nueva visión de los problemas
utilizando hipótesis y dando prescripciones. Según Haley, son cuatro las fases a pasar en
esta primera entrevista:
1) Fase social.
2) Planteamiento o definición del problema mediante la técnica de la pregunta en forma
   de estrella y así también se consiguen cambios de percepción.
3) Fase de interacción. En esta fase se busca ver cuál es la estructura familiar, cuáles son
   las alianzas, cómo son las comunicaciones y cuáles son los roles.
4) Definición de los cambios deseados. En esta fase se observan las esperanzas del
   servicio, se realiza la repartición de tareas y se produce la inducción al cambio.

    Otra de las técnicas utilizadas en este modelo es la de las preguntas circulares. Estas
preguntas introducen en la familia una nueva percepción y sirven para obtener
información de todo el contexto que rodea al síntoma. El propósito último de este tipo de
preguntas es el de introducir el síntoma en el sistema familiar, buscando el
comportamiento específico de éste dentro del sistema.
    La conducción de la sesión se basa en torno a tres ideas: hipotetizar, circularidad y
neutralidad.
    El ecomapa, el genograma y la escultura, son técnicas de apoyo para la intervención
familiar.
    Las funciones a desempeñar por el trabajador social son: función de ayuda y función
de control. Son funciones integradas aunque socialmente se ven como diferentes. Las
funciones variaran en función de la institución para la que se trabaje.
    Los roles del trabajador social son: rol de información y asesoramiento, rol
asistencial, rol de control y rol de evaluación.


3.5.- Valoración personal.

        El modelo sistémico se fundamenta en una base teórica muy rica. Utiliza la teoría
 sistémica adaptándola al ser humano, a sus relaciones y a sus interacciones, lo cual me
 parece bastante acertado, puesto que el ser humano va evolucionando en base a las
 relaciones que mantiene con el resto de personas, de estructuras… Las personas se
 desarrollan dentro de un sistema, el familiar, y dependiendo de cómo sea este influye en
 la personas. Las personas conformamos nuestra personalidad, nuestras creencias y
 nuestros valores en base a nuestra familia y en base a las interacciones que mantenemos
 con los otros: los amigos, los vecinos, la escuela, etc… No podemos considerar a la
 persona aislada sino que forma parte de un conjunto y ése conjunto no es igual a la
 suma de todas las partes sino que cada parte tiene una función y si una parte falla, este
 fallo afectará a todo el conjunto. Esta es una visión holista, de conjunto y es una visión
 que considero debe ser la que se mantenga en el estudio de los hechos sociales, puesto
 que el ser humano es muy complejo y en ciencias sociales 2+2 a veces no son 4.
         Por otra parte, he de resaltar la importancia que da este modelo de establecer
 hipótesis circulares. Una visión circular de los problemas es más acertada y más eficaz
 que una visión lineal. Destaco, también, la importancia que tienen las preguntas
 circulares como técnica a utilizar en la entrevista puesto que éstas nos pueden aportar
 una información extra de los problemas y la visión particular de cada una de las partes
 afectadas por un problema.
         El uso que realiza este modelo de la teoría de la comunicación me parece muy
 interesante puesto que muchos problemas se dan por la falta de comunicación o por un
 mal entendimiento en el proceso comunicativo.
        Finalmente hablaré del proceso de intervención. En este proceso considero que
 este modelo ofrece unas pautas de actuación muy oportunas. Es de destacar el proceso
 de análisis de la situación puesto que tiene en cuenta todos los aspectos que envuelven a
la persona. Un buen análisis de la situación ( a nivel sociológico) ofrece un marco de
acción muy útil a seguir en el proceso de intervención.

4.- CONLUSIÓN FINAL.

        Es difícil y arriesgada la elección de un único modelo de intervención en la
práctica profesional puesto que cada caso requiere una intervención clara y distinta a
otros casos. Sería un error funcionar únicamente con un modelo. En el caso de que el
problema a tratar sea muy concreto y se vea claramente la necesidad de uso de un único
modelo entonces sí que sería justificable. También se podría trabajar con un modelo que
sirviera como base y utilizar otros como complemento.
      Mi propuesta de intervención es la de ser ecléctico, es decir utilizar lo más
conveniente de cada modelo o modelos adaptándonos al problema en cuestión.
        En este estudio hemos visto tres de los modelos de intervención más
significativos pero, además de éstos existen otros. Nuestra obligación, como futuros
profesionales es conocerlos todos. Después ya estaremos en condiciones de elegir el que
más se ajuste a nuestras necesidades.
       Sea cual sea nuestra base teórica y nuestra metodología en la intervención social,
ésta debe contar al menos con los siguientes aspectos:
   1) La relación que se establezca entre usuario y trabajador social ha de ser una
      relación de ayuda ofrecida por parte del profesional con el fin de solucionar los
      problemas si se puede y, en caso de que no se pueda, intentar que éstos afecten
      lo menos posible al bienestar de la persona. El profesional debe tener en cuenta
      una serie de factores: su intervención tenderá siempre a restablecer u otorgar la
      máxima autonomía a la persona; el profesional no debe sentirse superior ni
      cómo poseer único de la “verdad” aunque su rol y su status se lo permitan,
      debiendo tratar a la persona como a un igual. El trabajador social intentará
      calamar a la persona en su estado de ansiedad, aclarar su situación y ver qué
      expectativas tiene. Deberá consensuar con ella qué tipo de intervención se va a
      realizar y cuáles son los fines a conseguir. A pesar de que no coincida con lo que
      el profesional cree necesario, se centrará la intervención en la demanda explícita
      de la persona. En esta relación es necesario empatizar con la persona para que
      nos sienta próximos y dignos de su confianza.
   2) Previamente al proyecto de intervención debe realizarse un estudio preliminar,
      estudio sociológico. En esta fase propongo seguir el modelo sistémico ya
      comentado anteriormente.
   3) Recoger y sistematizar los datos mediante los instrumentos de registro. Éstos
      varían en función de la institución para la que se trabaje: serán más amplios en
      un servicio general y más específicos en un servicio concreto. Entre estos
      instrumentos se encuentran: la ficha de identificación, el registro de visitas, la
      historia social, la hoja de seguimiento del caso, la ficha social, el informe social,
      el genograma y el ecomapa.
   4) Realizar un diagnóstico descriptivo donde se enumeren las situaciones-problema
      y las necesidades de la persona, un diagnóstico causal donde se teorice sobre una
      hipótesis circular de los problemas y un diagnóstico evaluativo donde se tengan
      en cuanta los factores positivos y negativos que determinen la intervención o la
      no intervención.
   5) Tras realizar el diagnóstico, es el momento de trazar el proyecto de intervención.
      En este apartado se fijarán: objetivos generales y específicos, metas, actividades
      y tareas así como los responsables de las actividades. Se determinarán los
      recursos a utilizar tanto personales como materiales ( sin olvidar que la persona
      afectada ofrece también un gran potencial como afirma el modelo de crisis). En
      cuanto a los recursos, si el recurso idóneo no existe es necesario expresarlo para
      impulsar su creación. Todo este proceso está enmarcado en un espacio y en un
      tiempo, por tanto es necesario especificar el tiempo que se va a utilizar para la
      intervención ( para ello podemos utilizar un cronograma). Finalmente
      realizaremos la evaluación del proyecto en base a unos indicadores, como por
      ejemplo medir el grado de consecución de los objetivos, el tiempo empleado, los
      recursos utilizados (ver si son los más adecuados o no), el capital empleado….
      La evaluación se debe hacer de forma constante puesto que permite detectar
      errores y corregirlos a medida que vayan surgiendo.
   6) El trabajador social, como profesional ha de utilizar una serie de métodos y
      técnicas que le sirvan en su actividad laboral. En el Trabajo Social disponemos
      de algunos que también se utilizan en otras disciplinas. En este apartado cabría
      resaltar la entrevista. Mediante la entrevista con la persona obtenemos
      información de primera mano, empezamos a crear una relación con el
      demandante de ayuda… No es fácil realizar una buena entrevista pero hemos de
      intentarlo. De la primera entrevista va a depender que la persona vuelva al
      servicio o no. Para la realización de ésta contamos con una serie de técnicas:
      preguntas abiertas, preguntas circulares, silencios, técnica del embudo, técnica
      del frigorífico, repetición…. Otro de los instrumentos importantes es la visita a
      domicilio, de este modo estamos más en contacto con el universo personal del
      usuario, podremos comprobar datos que nos hayan resultados dudosos en un
      principio, podremos comprobar también si hay más necesidades …
   7) En todo momento debemos ser respetuosos con la persona que demanda ayuda o
      que es derivada a la institución en la que nos encontramos. Debemos ser
      pacientes, no juzgar ni criminalizar aunque tengamos ganas de hacerlo en
      algunas circunstancias (personas que ejercen malos tratos, violencia…)También
      debemos pensar que no es fácil confiar las intimidades a un extraño.
    Sea cuál se la propuesta de intervención, ésta ha de tener en cuenta que en Trabajo
Social tratamos con personas y no con objetos. Las personas somos complejas y
paradójicas por tanto no es fácil que todo se consiga tal y cómo esperamos y el tiempo
que esperamos.
    Para finalizar he decir que es necesario para la práctica del Trabajo Social que ésta
se base en una teoría. Esto es precisamente lo que legitima a la disciplina y la convierte
en una Ciencia Social




                                                     Valencia a 9 de maig de 2003.

				
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