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45-bano-de-caballeros

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“Baño de Caballeros”
De Rodolfo Santana

Escrita en 1989. Estrenada en la sala “Anna Julia Rojas” por el Grupo
Rajatabla con el título “Juego de Bolas”.(1992)
                                                                       2




“Baño de Caballeros”


Personajes:
                 Juan
                 Luis
                 Enrique
                 Salvador
                 Clemente
                 El Negro



El lugar es la antigua casa paterna de Juan que ha perdido toda su
fisonomía. Juan ha derrumbado paredes, eliminado estancias y utilizado
el patio para lograr su sueño de construir un Spa de categoría, cosa que
en el momento no se distingue para nada. Ha faltado el dinero o la
perseverancia necesaria y las estructuras y objetos presentan aspectos a
medio hacer o gastados. Muros sin frisar en el lado izquierdo, con una
cesta de basket torcida y con la malla rota. Parte del proscenio posee
cerámica de gran calidad, alternada con áreas que muestran cemento
despreciable.
En el lado derecho, una especie de construcción inacabada que no se
sabe si será un bar o un mostrador de recepción. Cerca, en el extremo
derecho, un dintel que exige enérgicamente una puerta conduce a un
salón no visible, previo a la entrada del lugar.
En el amplio espacio medio se notan, como perdidas, dos tablas
graduables para ejercicios abdominales, un juego de pesas y un grupo de
colchonetas amontonadas en un rincón. Todo gastado y desperdigado.
Duchas a la derecha del espacio, en casetas con cortinas plásticas.
Varias sillas y taburetes altos cerca del mostrador. Dos mesas pequeñas.
En el sector medio una media docena de escalones llevan al
departamento—oficina de Juan y, un poco más allá, una puerta metálica
conduce a un baño de vapor que destila nubes. Al lado de esa pequeña
puerta se ven dos dinteles, sin puertas, que conducen a saloncitos no
terminados. Futuros saunas, según el dueño. Frente al baño de vapor,
otro dintel lleva a otras duchas.
En el ambiente general de la construcción se respiran dos o tres toques
de arquitectura clásica. Quizá una columna dórica. O varios escalones de
rotundo mármol en el espacio grande. Reminiscencias de termas
guardadas en la ilusión de Juan.
Sobre una mesa y mostradores de madera, en este sector, se ven toallas
de distinto tipo, monos, sábanas largas, bermudas.

Escena I
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Juan habla por teléfono cerca del mostrador.


JUAN       —Otro día será, mi amor... Te lo prometo.... .. (Nota a Luis que
           asoma desde las duchas y eleva el tono) ¡No, Josefina, no
           puedes venir! (Pausa corta) ¡Amigos, solo eso!....( Luis escucha)...
           ¡Nada de zorras, ni bichas, mi alma!

LUIS       — ¿Ni siquiera una monjita?

JUAN       — ¿Cuándo sales de tragos te grito que eres feminista?

           Luis escucha. Una toalla en torno a la cintura y un trago en la
           mano.

LUIS       — (Eleva el trago) Por eso odio a los abuelos. Le dieron el voto a
           la mujer y se jodió el parque…

           Juan ríe ante el comentario de Luís.

JUAN       (Al teléfono)No me rio de ti.... Es Luís, pidiendo otro Whisky.... Si,
           está aquí cerca…

LUIS       — Debieron quemar a la primera sufragista. Las cosas serían
           distintas....

JUAN       —Vino, whisky, ron, querida... (Pausa corta)Soy vegetariano, no
           abstemio.

           Juan escucha un chaparrón de palabras mientras Luís se sirve
           otro trago.

LUIS       —Te habla de nosotros.... ¿No? (Imitando a una mujer) ¡Ay, si
           estás con esos depravados, seguro es una orgía con un montón
           de cuaimas!

JUAN       — (Tapando el auricular y rechazando a Luís) ¡Hablar, tomar
           tragos, mi amor, sólo eso... Somos compañeros de...

LUIS       —Infanticidio!...

JUAN       — ¡Infancia!...

LUIS       — (Jadea) Veíamos revistas pornográficas           en las clases de
           biología del cura Viloria...

JUAN       —El matrimonio        se   celebra.   ¿No?   ...   los   bautizos,   la
           confirmación...

LUIS       —La circuncisión...
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JUAN   —El cumpleaños, las bodas de plata, oro y diamante...

LUIS   —Graduaciones...

JUAN   —Y millones de graduaciones. De contabilistas, enfermeras ...

LUIS   —Proctólogos, forenses. ¡Hasta los abogados celebran su
       graduación, aunque parezca insólito!

JUAN   — (Pausa corta) ¿Por qué no se puede celebrar un divorcio?...

LUIS   — ¡Es importante!...

JUAN   — ¡Es un ciclo!...

LUIS   — ¡Como si enviudaras!

JUAN   —Como si enviudaras, sólo que el otro sigue caminando,          sin
       morirse...

LUIS   — ¡Hay que engrandecer el status de divorciados!¡ Decretar
       su excelencia y su contribución a la rumba y a las crisis mentales!

JUAN   —Nosotros creamos la moda.

LUIS   —Ruleta rusa con una Magnun en los tribunales, para las parejas
       que se separan. El que se queda vivo entra en posesión de todos
       los bienes….

JUAN   —El Negro necesita alegría.

LUIS   — (Elevando el trago) ¡Por eso es que le preparamos un      desfile
       de niñas alegres !...

JUAN   — (Se aparta de Luís) Si... ¡que sí!... (Bajo)Te amo....

LUIS   — (Jodiendo a Luís)¡Mi cuchi cuchi!.... .. .

       Juan golpea a Luis en el pecho y se encamina al sector de los
       aparatos de gimnasia. Cuchichea al celular. Cierra la
       comunicación.

LUIS   — (Resentido) Me has pegado, Juan.... ¡Por esa
       tarántula de culo viperino....


       Luis se encamina al anaquel donde se encuentran los monos y
       toallas y comienza a vestir short y franela.
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LUIS   —No te conozco, Juan....

JUAN   —Entiende, quiero a Josefina…

LUIS   —Igual que a María Antonia, Eulalia, Magali. etc...

JUAN   —Esos fueron pasatiempos...

LUIS   —Por poco te casas con Eulalia.

JUAN   —Fijación con sus tetas.

LUIS   — ¿Eulalia?

JUAN   —Soberanas.

LUIS   —Y caídas.

JUAN   — ¿Caídas?... ¡Largas como peras!

LUIS   —Se dispara en el corazón, dos centímetros bajo la tetilla
       izquierda y el tiro le destroza la rodilla.

       Juan se lleva las manos a la cabeza.

JUAN   — ¡Me pones paranoico!

LUIS   — (Acentuando el ataque)Nunca te reventó la Eulalia, eso es lo
       que pasa. Jamás te chupó el entendimiento.

JUAN   —Ahora estoy sin problemas... ¡Por Josefina!....

LUIS   — Matrona castigadora, con látigo...

JUAN   —Entiendo su carácter . Reclama su espacio.

LUIS   — (Sirviéndose otro trago) ¿Espacio? Ni que fueras astronauta.
       Además, no la muestras a los amigos...

JUAN   —No me gusta que la manoseen...

LUIS   — Sultán celoso.

JUAN   — ¿Vas a tomarte todo el whisky?....

LUIS   —Apenas caliento motores. (Repentinamente se acerca a
       Juan)¡16 de julio de 1950.Mundial de Futbol!.
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JUAN   — ( Piensa con fuerza) ¿1950?... Uruguay contra Brasil, pajúo!
       ¡El Maracanazo!

LUIS   — ¿Cuál jugador anotó el primer gol para Brasil? ¡A la
       una!....

JUAN   — ¡Ademir!

LUIS   — ¡No!.... ¡A las dos!

JUAN   — ¡Jair!¡Fue Jair!

LUIS   — ¡Friaca, te jodí!

JUAN   — ¡Me tomaste por sorpresa!

LUIS   —El equipo de Sizhino. (Pausa corta.Con cierta contemplación)
       La escuadra bestial de Ademir, Friaca y Chico... ¡El
       Maracanazo!... ¿Por qué me gusta tanto ese partido?....

JUAN   --Debe ser porque ningún otro evento latinoamericano vivió tanto
       luto sin una gota de sangre....

       Pausa corta.

JUAN   —Bebes demasiado.

LUIS   — (Eleva el vaso) Normal, Juancito. La angustia es grande, pero
       no me dejo joder por ella…

JUAN   — ¿Angustia?...

       Luis toma un peine del anaquel y se peina.

LUIS   —Está sentada como una tigra hambrienta a mi lado. Nerviosa.
       Pero ya la voy entendiendo...

JUAN   — ¿Problemas económicos?

LUIS   —Gano lo suficiente para permitirme la angustia.

       Luis se aplica desodorante. Juan ríe.

JUAN   —Con el taxi…

LUIS   —Ajá. Algunas veces me arrepiento de tanto tiempo perdido
       en la preparatoria, colegio, liceo y universidad cuando la
       solución era un taxi.... .

JUAN   —No le veo el encanto...
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LUIS    —Lo tiene. (Pausa corta)Siempre hay gente ansiosa en la calle.
        Sobre todo en la madrugada. Mujeres inquietantes, con el peligro
        en la mirada.

JUAN    —Eso no es para ti.

LUIS    — ¿No?

JUAN    —Se trata de niveles, Luis ....

LUIS    — ¿Niveles?

JUAN    — Clases...

        Luís ríe.

LUIS    —Coño, se derrumba la Unión Soviética, el marxismo se vuelve
        papiro y tú me hablas de clases.

JUAN    —¡Estilos!.

LUIS    —Hay solo separaciones, aislamientos, amigo. . Gente jodida y
        gente que jode…Eso lo aprendí en el taxi.

.JUAN   —No te veo trasportando rumberas trasnochadas.

LUIS    —Tampoco imaginé que terminarías manejando un
        tugurio como éste...

JUAN    — ¡Spa!....

LUIS    — (Mira alrededor) ¿Esto…un Spa?

        Juan transita por el espacio. Vive su sueño.

JUAN    —¡Será un Spa!.... Pronto traeré los equipos. “Nautilus”, por
        supuesto. Lo mejor. Estilo greco—romano, con los
        grandes adelantos en fisio culturismo... ¿Capturas, taxista?

LUIS    —Trato.

JUAN    —La onda de Caracalla. Vienes a cuidar el cuerpo y te
        encuentras con un ambiente greco romano inspirador, sereno….

LUIS    — ¿Y la antropología?

JUAN    —Es otra historia.

LUIS    —Un día te dio por el aeróbic y cambiaste. Igual que yo...
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JUAN       —Cambios distintos...

LUIS       —Dejaste de estudiar indígenas, te pusiste una lycra
           multicolor y el mundo te cayó encima: mujer, hijos, la
           Asociación de antropólogos, los yanomami, los hititas y el
           último mohicano.... ..

           Pausa corta.

JUAN       — (Notando algo grave se da una palmada en la frente)¡Coño, el
           vino!...

LUIS       — ¿Qué?

JUAN       —El Negro sólo toma vino y no tengo. Es capaz de estar toda la
           noche sin tomarse un trago...

LUIS       —Grave....

JUAN       — (Se dirige a la oficina)Hay una venta de licores al doblar    la
           esquina. Déjame buscar dinero....

LUIS       — (Disponiéndose a salir) Lo compro.... .. .

           Pausa Juan entra en la oficina. Suena timbre insistente. Se
           escucha una voz que llama

SALVADOR
EN OFF   — ¡Juan, Juan!

           Pausa. Luis se oculta bajo el montón de colchonetas. Suena
           timbre.

SALVADOR
EN OFF   — (Cantando)
         Ábreme la puerta, mi negra
         que me estoy mojando
         ábreme la puerta, carajo
         me estoy congelando....

JUAN       — (Sale de la oficina) ¡Hay vecinos, coño!...

           Juan se dirige a la entrada del lugar. Pausa, con ruidos. Saludos,
           protestas. Entra Salvador cargando a Juan que se debate.

JUAN       — ¡Bájame, Coño!
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            Ríen. Salvador deposita a Juan en el piso. Salvador es un flaco
            nervioso, con cierta protuberancia abdominal, de cabellera con
            fuertes entradas. Viste un traje de lino arrugado por las
            contingencias del día. Abraza a Juan .Se separa y ve al amigo.

SALVADOR -Hermanito, encontraste la fuente de la eterna juventud.

JUAN        — Si le das cariño al cuerpo se eterniza.

SALVADOR — (Buscando) ¿Y el Negro maldito?

JUAN        —No ha llegado...

SALVADOR — ¿Cuál es la sorpresa?

JUAN        — ¿Sorpresa?

            Pausa corta.

SALVADOR —Habló de una.

JUAN        —No sabía.

SALVADOR —Hay que esperar cualquier cosa de esa rata.

            En la entrada del spa aparece Enrique muy bien trajeado, pero
            con cierta tristeza en el aspecto general


ENRIQUE     — ¿Este es el burdel con putas enanas?

            Giran. Ven a Enrique. Hay una pausa de reconocimiento. El recién
            llegado tiene barba y porta lentes.

JUAN        —Enrique...

ENRIQUE     — ¡Quiero una, culona, con la cabeza chata!

            Se acercan al recién llegado. Lo palmean y abrazan.

JUAN        — ¡Esa barba!...

SALVADOR      — ¡Y lentes!...

JUAN        —No te reconocí....

SALVADOR—Ni yo.

ENRIQUE     —Estoy de incógnito.
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JUAN        —Te hacía en Alemania.

SALVADOR—¡En Rostock!....

ENRIQUE     —Hace una semana camino por esta ciudad.

            Se acercan a las mesas.

SALVADOR —Estas cambiado.

ENRIQUE     —Ustedes parecen mis abuelitos .

JUAN        — ¡No jodas!

SALVADOR—Ocho años sin vernos es un maquillaje fuerte.... .

JUAN        —Tenemos una Helena Rubinstein bajo la piel.

ENRIQUE     —Negativa, la puta...

SALVADOR —Eso. Bien negativa.

JUAN        —Día a día esmerándose en sacarnos arrugas...

            Ríen.

SALVADOR — ¡El cargamento! (Dirigiéndose a la entrada del Spa) Ya
         regreso...

JUAN        — ¿Qué cargamento?

SALVADOR — (Saliendo)Las drogas etílicas y distracciones del
         evento... Para que no digas que todo sale de tu bolsillo.

            Sale Salvador. Enrique mira el lugar.

ENRIQUE     —El Negro me lo describió distinto...

JUAN        — ¿Si?

ENRIQUE     —Dijo que era un lugar donde enseñabas Kárate, Tai
            Chi, Hara—kiri...

JUAN        —Lo dijo por joder. Las disciplinas orientales me parecen una
            ladilla...

ENRIQUE     — (Avanzando por el lugar)Esto se parece a un gimnasio
            de boxeadores en su peor momento...

JUAN        —Hoy es el mejor lugar...
                                                                   11


ENRIQUE   — (Pausa corta) ¿Si?

JUAN      —Para celebrar la separación de El Negro.

ENRIQUE   —Separación que no entiendo ...

JUAN      —Bueno, Enrique, nadie entiende las separaciones.

ENRIQUE   —Ni los que se separan las entienden.

JUAN      — Y el peor trauma es explicarlas.

ENRIQUE   — Y repartirse la amistad de los conyugues.

JUAN      —Lo de El Negro es cosa de días

ENRIQUE   — ¿Qué pasó?

          Pausa.

JUAN      —Nadie entiende.

ENRIQUE   — ¿Todos desvarían?

JUAN      —Como debe ser. Ni María Ignacia ni los hijos.

ENRIQUE   — ¿Otra mujer?

          Pausa corta.

JUAN      —Puede ser.

ENRIQUE   — ¿Por lo inaudito?....

JUAN      —Eso.

ENRIQUE   —Cuentame.

JUAN      —Según María Ignacia apareció borracho en las últimas
          clases que dio en la universidad.

ENRIQUE   —(Incrédulo) ¿Borracho?

JUAN      — Y agresivo.

ENRIQUE   — ¡Increíble!

JUAN      —Recitaba poemas de Neruda y le cagaba algunos poemas.

ENRIQUE   —Siempre admiró a Neruda.
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JUAN      —. Dictaba conferencias sobre Moliere retando a los alumnos a
          que lo reventaran.

ENRIQUE   —Difícil.

JUAN      —Larguisimas conferencias sobre Sócrates.

ENRIQUE   —Seguro se enamoró de una ninfa de veinte años...

JUAN      —En su casa vive Teresita, una sobrina huerfana, bellísima, de
          diez y siete...

ENRIQUE   — Por ahí va la cosa.

JUAN      —Siempre fue el marido perfecto.

ENRIQUE   —Esos son los peligrosos.

JUAN      —María Ignacia ha llamado a medio mundo para que
          interceda y nada....

ENRIQUE   — Hablé con ella.

JUAN      —¿Qué te dijo?.

ENRIQUE   —El Negro se muda a lugares misteriosos desde hace como diez
          días. Compró ropa nueva.

JUAN      --(Enfatiza) ¡Detalle de enamorado!...

ENRIQUE   —Y nos invitó a celebrar su separación esta noche. Aquí....

JUAN      -- En mi Spa...

ENRIQUE   — (Viendo el lugar)Exageras, Juancito...

JUAN      —Lo verás en mejores momentos, después de gruesas
          inversiones.

          Pausa corta.

ENRIQUE   — ¿Quieres saber una mierda? Ese cambio tuyo de antropólogo
          a fisioculturista no me convence.

JUAN      —Lo que pasa es que no estás en el metro sexualismo,
          posmodernismo y en la cosmovisión de la finitud del cuerpo….

ENRIQUE   —Me paso todo eso por las bolas.
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JUAN        —Enrique, camarada, hoy, la gente muda de profesión y pareja
            sin perder el paso...

ENRIQUE     —Tú lo hiciste con una pizca de exageración...

JUAN        —Encontré el valor a los treinta y ocho años...

ENRIQUE     —Eres un excelente investigador....

JUAN        — ¡Era!... Perdí mi tiempo metido en selvas, tratando de entender
            a chamanes delirantes…

ENRIQUE     — ¿Y ahora qué coño eres, si puede saberse?

JUAN        --Una persona sensible...(Pausa corta. Abre los brazos como
            mostrando el lugar) Ahora esto es lo mío....

ENRIQUE     —No me gustan los ejercicios.

JUAN        — (Le pincha la barriga) Los necesitas....

ENRIQUE     —Los amigos, eso es lo que necesito.... .

            Enrique abre los brazos. Estrecha a Juan. Lo suelta y se sienta en
            una de las banquetas del mostrador.

JUAN        — ¿Qué tal Alemania?

ENRIQUE     — (Toma un vaso y se sirve algo de whisky) Sensacional...

JUAN        — Hay un chisme negativo y sucio ...


            Entra Salvador cargando diversas cosas.

SALVADOR — ¡EL rey Melchor!

ENRIQUE     — ¡Esto se pone bueno!...

JUAN        — ¡Buenísimo!

            Salvador sitúa la carga sobre una de las mesas.

SALVADOR — Enrique.... ¿Y el problema que tuviste en Alemania?...

JUAN        —Telepatía.
ENRIQUE     — (Con reticencia) ¿Problema?

SALVADOR —Una paliza que te dieron.... .
                                                                          14


ENRIQUE     — (Medio ríe) ¡La gente si inventa, coño!...

JUAN        —Explica.... .¿Estás de vacaciones?

ENRIQUE     —No, me quedo....

SALVADOR —¿Y la familia?

ENRIQUE     —Viene luego.

JUAN        — ¿Te vienes?

ENRIQUE     —Ajá.

SALVADOR —Este país es una bomba de tiempo. No hay nada que
         funcione bien y te regresas de Alemania, un lugar culto.

JUAN        —Una locura.

SALVADOR — Siempre te supe tocando la esquizofrenia.

ENRIQUE     —Estoy medio loco, como todo el mundo.

JUAN        —La verdad, hoy ninguna parte del planeta es tranquila.

            Juan se dirige a la oficina. Sale.

SALVADOR —Estabas encantado con Alemania.

ENRIQUE     —Amar el país es como un amor. Se acaba.

SALVADOR —Nadie te sacaba de allá.

ENRIQUE     —Creo que fue turismo largo.

SALVADOR — ¿Con mujer, propiedades, hijos?

ENRIQUE     —Siempre terminamos buscando los olores de la infancia.

SALVADOR — ¡Carajo, nací en el llano y para nada me provoca oler
         mierda de vaca!

ENRIQUE     —Ya te llegará el aroma y te compraras una finquita….

SALVADOR —Jamás.

ENRIQUE     —Llega, te digo. (Sube un poco el tono)Por lo que sé estás
            ascendiendo políticamente... ¿Ah?..¡Secretario del Gobernador!...
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SALVADOR —Mucho trabajo, Enrique. Esta es una ciudad exigente.

ENRIQUE     — ¿Y la corrupción?

SALVADOR —Inventos de los periodistas.

ENRIQUE     —Se conocen fortunas mal habidas...

SALVADOR —(Ríe) Amigo, las fortunas siempre son mal habidas.

            Sale Juan de la oficina cargando una piñata en forma de pene. La
            muestra.

JUAN        — ¿Qué tal? Para que el Negro recuerde la separación...

SALVADOR —¡Un pene!

ENRIQUE     — ¡Que locura!

            Juan guarda la piñata tras el mostrador.

JUAN        — Es un cetro fenicio. Deberían estudiar simbología...

SALVADOR—La torta que traje también es culta...

            Juan observa la caja encima de la mesa.

JUAN        —¿Si?(Abre la caja y observa la torta) ¡Esta torta es una
            vagina!..

            Enrique se acerca a observar.

ENRIQUE     — Una torta con forma de vagina.

SALVADOR —Ninguna vagina, ignorantes...

JUAN        —Aquí y en Groenlandia.

SALVADOR —Es el Tercer Ojo...

JUAN        --Metiendo un dedo en la torta)Hasta con pelitos de chocolate.

ENRIQUE     —Y sirop de frambuesa.

JUAN        —Parece que tuviera la regla...

SALVADOR—La hizo una repostera hermafrodita.
                                                                         16


           Salvador y Enrique se sirven tragos. Los vasos y botellas que se
           manejan poseen formas clásicas.

SALVADOR — (Mostrando las botellas sobre el mostrador)Traje unas buenas
         botellas de vino para el Negro

JUAN       —(Notando de pronto la ausencia) ¿Y Luis?

           Pausa corta. Detienen las acciones.

ENRIQUE    — ¿Luisito? ¿Llegó?...

SALVADOR — ¡Mala hora!...

JUAN       — (Buscando a Luis se aproxima a los escalones)¡Luis!

           Juan busca a Luis en las duchas.

ENRIQUE    —Años que no lo veo....

JUAN       — (Buscando) ¡Luis!

SALVADOR —No te has perdido de nada.

           Juan busca en el cuarto de vapor.

SALVADOR —(A Enrique)Estuvo como tres meses en una clínica...

ENRIQUE    —Como buen odontólogo...

SALVADOR —De paciente, en cura de sueño...

JUAN       —. Ahora maneja un taxi.

ENRIQUE    — ¿Un Taxi?

JUAN       — (Buscando)Se escondió...

           Pausa. Buscan.

ENRIQUE    — (Con trago en la mano busca en el área)Luisito, asoma
           las nalguitas....

SALVADOR --¿Seguro que está?

           Buscan por el lugar, incluso Salvador revisa las colchonetas de
           manera superficial.

JUAN       —(Como percatándose) ¡Claro, fue a buscar el vino en la
           licoreria!.... .
                                                                         17


SALVADOR —Se Asustó al vernos...

ENRIQUE    — (Notando cierta agresividad en el tono de Salvador)Es amigo....
           aún... ¿No?

JUAN       —De los grandes...

SALVADOR —Uno lleva cruces.

JUAN       — (Deduciendo) Claro, fue a comprar el vino...

SALVADOR—Para mí que no aguantó vernos la cara...

ENRIQUE    — ¿Y eso?

           Pausa. Salvador y Juan se miran.

ENRIQUE    —Durante doce años he vivido en Rostock, trabajando
           como ingeniero en la municipalidad….

           Abucheos envidiosos. Salvador se tiende              sobre    las
           colchonetas.Enrique y Juan se desperdigan.

ENRIQUE    —Siempre en sintonía estética.. Los veranos viajando por el
           continente. El verano pasado estuvimos en Italia
           ¡Siena!¡Florencia!. (Abucheos )Los paisajes de la strada del
           Chianti. (Pausa corta. Bebe.Mira a Juan y a Salvador con culpa.
           Prosigue en tono soberbio) No estoy al tanto de los últimos
           chismes en estos trópicos…

SALVADOR —Lo botaron de la Asociación de Odontólogos....

JUAN       — (En defensa) ¡Todo se aclaró!...

SALVADOR — ¡Lo suspendieron dos años!...

JUAN       —¡La policía reconoció su inocencia.!...

SALVADOR — ¡Influencias, contando la mía!

JUAN       —El Colegio de Odontólogos emitió un comunicado donde
           lamentaban la suspensión...

SALVADOR — ¡Encubrimiento!...

JUAN       —(A Salvador) No seas mala gente...

           Pausa corta.

ENRIQUE    —Me llegaron rumores...
                                                                         18


SALVADOR —(Eleva el trago) ¡Anestesiaba a las pacientes y se las
         cogía!...

JUAN        — ¡No!

SALVADOR — ¡Se las cogía!¡Se las cogía!

            Risas malévolas de Enrique, Salvador y Juan.

JUAN        —Quizá les acomodaba la entrepierna para que usaran
            con soltura el hilo dental en la playa...

            Risas.

SALVADOR — ¡Las tipas querían arreglo de caries y Luis las dormía
         para morderles la pantaleta!...

ENRIQUE     — ¡Noooo!...

SALVADOR —¿Ahora y que no...

JUAN        — El rollo fue un trago amargo.

ENRIQUE     —A Luis siempre le sobraron las mujeres...

SALVADOR —La depravación no tiene que ver con el físico. Luis, desde
         niño, siempre mostró una precocidad ociosa y sicalíptica.

            Risas perversas.

ENRIQUE     —Una suspensión de dos años es seria.

JUAN        —Lo crucificaron en los diarios.

SALVADOR —¡ La policía le numeró hasta el culo!

JUAN        —No creo que vuelva a ejercer.

SALVADOR —Ahora es taxista. Un día lo detuve cerca de la gobernación y
         no me quiso llevar.... .

JUAN        —Amigos, en serio, la mujer que lo acusó era una histérica. Una
            bocona que fue a todos los periódicos a denunciarlo.

ENRIQUE     — ¿Y?....Entre nosotros...¿La violó??

JUAN        — ¡Era una loca!

SALVADOR — ¡No era!
                                                                          19


JUAN        — Después, estando Luis preso, denunció a otro por violación...
            ¡A un cura!...

ENRIQUE     — ¿Un cura?

JUAN        —Un pan de Dios. Ahí se descubrió la mierda de perro que tenía
            en la cabeza.... ..

ENRIQUE     — ¿Y Sol?

SALVADOR —Se divorció de Luis...

ENRIQUE     — ¿Creyó la denuncia?

            Pausa.

SALVADOR—La creyó. Sol siempre fue una marrana que            escondía las
        pantaletas sucias bajo el colchón, pero,           eso sí... ¡Muy
        perceptiva!...

JUAN        — Cuando vio que Luis era inocente quiso continuar con
            la relación...

SALVADOR —Hice todo lo posible por él, Enrique. Me la jugué. Lo
         defendí, pero.... (Pausa corta) Conocí a Marisa...

JUAN        — La denunciante....

SALVADOR —Describió la violación con pelos y señales...

JUAN        —Sobre todo con pelos...

SALVADOR — ¡Se hizo los exámenes con el forense, coño!... (Pausa corta)
         Luis se la cogió anestesiada...

JUAN        — ¡Demostró su inocencia!....

SALVADOR —A Luis le encanta violar a una fulana mientras le remueve la
         muela del juicio. Lo podemos llamar Odonto—perverso. (Risas de
         Juan y Enrique)¡Tenía orgasmos cuando les amalgamaba las
         cordales!...

            Risas. Se remueven las colchonetas. Salvador sale despedido a
            un lado. Asoma Luis con alarde gimnástico.

LUIS        — ¡Sorpresa!

ENRIQUE     — ¡Luisín!....

JUAN        —¡Qué mala leche!
                                                                          20


SALVADOR —Llegó el odonto—perverso...

           Luis se dirige a Enrique. Lo abraza. Es un abrazo profundo.

LUIS       — ¿Cómo estás?

ENRIQUE    —Bien, hermanito..

           Salvador y Enrique abrazan a Luis.

LUIS       —Me gusta verlos.... (Muestra a los amigos) ¡La generación
           salesiana del 58!Las promesas de la burguesía            media
           se encuentran de nuevo saltando la adversidad y la espesura de
           las colinas púbicas!! (Inicia la canción) ¡O—di—sea!....

           Todos a excepción de Enrique que no entiende levantan los
           tragos.

TODOS      — (Cantan)
           ¡O—di—sea!
           Despechados, felices, solitarios
           Nos mantenemos borrachos
           hasta los últimos confines.

           Si la vida te trae divorcio
           y te arrojan a la vía
           Odisea te lleva al ocio
           con nuevo vino y alegría.
           ¡Odisea!¡Odisea!

           Risas.

ENRIQUE    — ¿Odisea?

           Salvador, Juan y Luis ven a Enrique como si fuera un
           extraterrestre.

SALVADOR — ¿No sabes?

JUAN       —(A Salvador y a Luis) Comprendan. El tipo tiene una familia
           feliz que nos refriega en la cara todas las navidades con
            sus postales. ¿Qué puede interesarle de Odisea?

SALVADOR —Nada. ¡Y Odisea lo rechaza a su vez!

JUAN       — Nunca conocerá sus ritos iniciáticos.

LUIS       —Sus signos secretos.

ENRIQUE    — ¿Qué coño es Odisea?
                                                                             21



SALVADOR —Organización de Divorciados, Separados y Afines...

ENRIQUE     —Suena bien.

JUAN        —Tenemos sucursales en el exterior. Pronto seremos más
            famosos que Alcohólicos Anónimos....

LUIS        — ¡Por favor! Sin comparaciones repugnantes...

SALVADOR —( A LUIS) ¿Desde cuándo no te fornicas una paciente
         dándole al aparatico ese que hace?... (Produce ruido) ¡Bzzzzzzz!
         ¡Bzzzzzz!

            Luis se acerca a Salvador. Lo besa.

SALVADOR—(Se limpia la mejilla) ¡No quiero tus besos!


            Salvador empuja a Luis que se le encima. Juan los separa.

LUIS        --¡Tú si eres marico!

JUAN        —Las peleas para más tarde. Cuando llegue el Negro....

ENRIQUE     —El eterno réferi.

LUIS        — (Rápido) ¡Sin pensar!.... ¿Quién inventó el futbol?

            Pausa brevísima. Todos se ven. Piensan aceleradamente.

ENRIQUE     — ¡Mierda, ese es!...

SALVADOR — ¡Pelé!¡Lo inventó Pelé!

LUIS        — ¡A la una!...

ENRIQUE     — ¡En la escuela Harrow, en las afueras de Londres!

LUIS        — ¡A las dos!

SALVADOR — ¡Fangio!¡Fué Fangio!

LUIS        — ¡Fangio fue corredor de autos, enano mental!.... ¡A las!....

ENRIQUE     — ¡Charles Willian Alcot!...

LUIS        — ¡Eso!
                                                                          22


ENRIQUE     — (Pausa corta) Jugador, arbitro, entrenador... ¡El inventó
            el futbol!....

            Aplausos se abalanzan sobre Enrique.

LUIS        — ¡Que portento!

ENRIQUE     —Memoria, hermanitos....(Pausa corta. Toma su trago
            .Tose)Tantos años desde la tormenta.... (Pausa larga. Salvador y
            Luis lo escuchan) Es la memoria honda…hermosa, que tengo
            con el Negro . ¿Recuerdan?...

LUIS        —Como si fuera ayer.

SALVADOR --La verdad, trato de olvidarlo. No me gustan los boleros.

ENRIQUE     —A los veinte teníamos en la cabeza todos los records .
            Éramos unas ratas que devorábamos distancias.

LUIS        — Tiempos, porcentajes, avegares y resultados....
.
JUAN        —Corríamos. Escalábamos, nadábamos... Tratábamos de
            romper records, cronómetro en mano....

ENRIQUE     —Les llegábamos cerca....

SALVADOR — ¿Cerca?.. El Negro corrió los cien metros en 10 segundos..

            Enrique, Juan y Luis abuchean.

SALVADOR — ¡Se lo tomé yo, coño!

ENRIQUE     — ¡Partió antes!

SALVADOR — ¡Salió con la señal ! ¡Lo cronometré y no podía creerlo!

ENRIQUE     — ¿Vamos a estar discutiendo los cien metros de El
            Negro toda la vida?

SALVADOR —¡Lo hizo, maldita sea!¡¡En ese entonces estaba como record
         mundial el de Armin Hary, en los juegos de Roma!¡Diez
         segundos, igual que El Negro!

ENRIQUE     — ¡Hizo los cien en once o doce, bruto!

LUIS        — ¡Bastante que lo celebramos!

SALVADOR — ¡Fueron diez!
                                                                         23


JUAN        —Que la noche no se vaya discutiendo sobre los diez
            segundos de El Negro.

SALVADOR —¡Lo hizo!

ENRIQUE     — (Tratando de hilar un argumento de peso. A Salvador) De
            acuerdo... Lo hizo. Aquí, en este país de locos, un corredor
            aficionado logró los cien metros en diez segundos.... ¡La marca
            jodida!... ¿Tú sabes cuál es el problema?

SALVADOR—Que no la repitió!...

            Risas.

LUIS        — ¡Eso, papá!¡No la repitió!...

ENRIQUE     —Debes reconocer que le dimos a El Negro y a ti. que
            manejabas el cronómetro, el margen de la duda...

JUAN        —Entero se lo dimos.

LUIS        —Imaginábamos a El Negro en las olimpíadas, batiendo
            records...

ENRIQUE     —Nunca superó los doce segundos.

JUAN        —Muy bueno, pero nada que ver....

SALVADOR —Lo hizo. En esa época yo era impertinente. Todo lo trataba de
         joder. Era mentiroso.

LUIS        — ¿Eras?

SALVADOR—(Sin hacer caso de la provocación)Me dieron el
        cronómetro y pensaba que trampa podía hacer...

LUIS        —La hiciste...

SALVADOR — ¡No la hice!... El paisaje no se me aparta. Ocho de la mañana
         en el campo de futbol del San Ignacio...

LUIS        —. El Negro nunca corrió los cien metros en diez. Nunca.

            Pausa corta.

JUAN        — (Pausa corta) El resto del mundo estudiaba a Marx
            y nosotros naufragábamos en Jesse Owens y Kornellia
            Ender. ¿Recuerdan?.... . Owens y Kornellia Ender me
            salvaron la vida la noche de la tormenta. Y Pelé. Y
                                                                                24


             Muhammad Alí y Betulio González… Y Joe Frazier             y Gerard
             Muller....


             Juan da unas cuantas palmadas. Se acerca al estante donde se
             encuentran los monos y toallas.

JUAN         — ¡Bueno, vándalos, a cambiarse! (Arroja monos y
             toallas)Pónganse cómodos, niñas.... Aprovechen las delicadezas
             del lugar...

LUIS         —Vean el espacio como si fueran romanos en la
             construcción de las termas de Caracalla..

             Risas. Comienzan a quitarse las ropas salvo Juan y Luis.

ENRIQUE      — ¿Hay que bañarse?

LUIS         —Lo hiciste hace quince días. Puedes quedarte como estás...


             Quedan en calzones o desnudos.

LUIS         — Enrique... ¿Eso es gordura o estás embarazado?

JUAN         —Siete meses, por lo menos....

ENRIQUE      —Me gusta comer y como.

LUIS         —Antes, te preocupaba un gramo de más.

ENRIQUE      — ¿Quién me ve?

JUAN         — (Tocándole los rollos a Salvador)¿Y esto? Tienes un       flotador
             incorporado...

SALVADOR —No jodas que estoy a dieta.

JUAN         —Cinco años a dieta y te sigue creciendo la barriga. Todos
             están fuera de forma. (Comienza a pellizcar barrigas y cinturas)
             ¡Fofos!... ¡Barriles de grasa!

             Comienzan a pellizcarse. Se tocan el bajo vientre. Las nalgas. Se
             persiguen por el sector de los aparatos.

TODOS CONTRA
TODOS    — ¡Papito!... ¡Gordo!... ¡Deja, Chica!... ¡Barril de
         grasa!... ¡Ay, que piel tan fina!.... .¿Quieres que te de un
         masaje, maricón?... ¿De quién es esa barriguita?
                                                                             25


JUAN        — ¡A bañarse, cerdos! ¡Mañana voy a tener que desinfectar
            el recinto con creolina!

            Juan les arroja toallas. Enrique y Salvador se dirigen a las duchas
            seguidos por Juan

JUAN        — (YA EN EL SECTOR DE LAS DUCHAS)Primero agua fría,
            luego caliente y después, fría de nuevo. El vapor y el sauna
            están al fondo.

            Luis se sitúa cerca del mostrador y prepara otro trago. Clemente,
            un hombre cercano a los cincuenta, muy flaco y nervioso con un
            traje gris y descuidado entra al spa. Trae dos botellas de vino y un
            maletín en las manos. Luis lo ve. Abandona la preparación del
            trago.

LUIS        — ¡Clemente!....

CLEMENTE —Luis....

            Se abrazan.

LUIS        — ¡Qué bueno que te apareciste!...

CLEMENTE —Vine a traerle estas botellas al Negro...

            Se escuchan risas y comentarios en las duchas.

LUIS        —Pasa.

CLEMENTE —Si, pero solo un momento....

LUIS        — ¿Y eso?

CLEMENTE —Asuntos que atender. ¿Y el Negro?

LUIS        —No ha llegado.

CLEMENTE — ¿No?... (Duda) Dejo las botellas y me lo saludas....

            Luis empuja a Clemente en dirección a las mesas.

LUIS        — ¡No seas cabeza de bola, te quedas!...

CLEMENTE —No puedo...

LUIS        —Les va a encantar verte...

CLEMENTE — (Buscando) ¿Quiénes están?
                                                                          26


LUIS        — Salvador, Enrique...

CLEMENTE — ¿Enrique?

LUIS        —Ajá. Y Juan....

CLEMENTE — (Duda) No se... Son asuntos importantes...

LUIS        — ¿Un viernes a las nueve de la noche? ¿Tú, irte?... ¿El alma de
            todas las fiestas?...

CLEMENTE —Eso.... era antes....

LUIS        — ¡Cinco años mínimo sin verte, hermanito!.. (Lo agarra
            afectuosamente por el cuello) ¡Y cómo se te quiere! (Toma   a
            Clemente y lo sienta frente a una de las mesas) Siéntate, que
            esto merece un trago....

CLEMENTE — (Abandonando la tensión inicial) Unos minutos...

LUIS        — ¡Horas te vas a quedar!...

CLEMENTE —Es que tengo... la cabeza....

LUIS        — ¿Cómo?

CLEMENTE —Llena... de problemas...


            Luis prepara los tragos.

LUIS        --A todos les va a encantar verte…

            Clemente se levanta. Luis lo ve.

LUIS        — ¿Qué te pasa?

CLEMENTE —No estoy de humor, Luisito, solo eso...

LUIS        —Nunca te faltó el humor.... (Sienta a Clemente y le entrega el
            trago) Toma...

            Clemente recibe el trago con dudas.

CLEMENTE — (Indicando a las voces que llegan de la ducha) ¿Qué hacen?

            Clemente ve el trago. Duda. Lo empina de una vez.

LUIS        —Se duchan, pelean, chismorrean. Se odian y aman. La
            misma mierda de toda la vida....
                                                                          27



CLEMENTE —A Enrique lo hacía en Alemania....

LUIS       —Lleva pocos días aquí...

CLEMENTE —Tuvo un lío gordo en Rostock...

LUIS       —Hasta ahora no ha dicho ni pio... (Se le ocurre una idea)) ¡Oye,
           quítate esa ropa y te les apareces!

CLEMENTE —Tanto tiempo sin verlos....

LUIS       —Te quieren...

CLEMENTE — (Con duda profunda)Ese gerente me espera y....

LUIS       —Todos sabemos....

           Clemente va al mostrador. Se sirve un nuevo y largo trago que
           empina sin respirar. Risas y escándalo en las duchas. Pausa.

CLEMENTE — ¿Qué saben?

LUIS       —De ti....

CLEMENTE — (Dirigiéndose a la salida tras abandonar el vaso)¿Mis....
         hazañas?...

LUIS       —Si.

CLEMENTE — ¿Mi brillante carrera?

LUIS       —Ya se burlaron de toda mi mierda. Contigo serán piadosos...

           Clemente se detiene. Pausa. Retorna al mostrador a servirse un
           nuevo trago.

CLEMENTE — ¿Tu mierda?

LUIS       —Ajá.

CLEMENTE — ¿Toda?

LUIS       —Aja.... (Se acerca a Clemente)Es bueno que alguien se ría de
           nuestras tragedias.

CLEMENTE —Eso es masoquismo.

LUIS       —Masoquismo terapéutico.
                                                                          28


CLEMENTE —Te escucha Freud y te cuelga por los cojones.

LUIS        — Nada es tan jodido que no pueda resolverse.

CLEMENTE — (Pausa corta) ¿Manejas un taxi?...

LUIS        —No le cobro a los amigos.

            Clemente ríe.

CLEMENTE — ¿Se burlaron de... bueno, tu.... ?

LUIS        —La violación. Mi foto en página roja. Salvador me dice "El
            odonto—perverso"....

            Clemente se carcajea. Comienza a quitarse la chaqueta. La
            Corbata.

CLEMENTE — ¡Que ratas!

LUIS        —No hablan de las desgracias. Las comparten...

CLEMENTE — (Quitándose el pantalón) No quiero que jodan mi privacidad.

LUIS        —Lo harán. Preguntarán detalles de tu fuga como no tienes
            idea....

CLEMENTE —Los he evitado... todos estos años.... Me sorprendió la
         invitación del Negro para reunirnos...

LUIS        —Para todos fue una sorpresa...

CLEMENTE —Siempre me busca.... Lo busco…Almorzamos... tomamos
         tragos. ..

LUIS        —. Cuando estuve preso no faltó sábado sin visitarme....

CLEMENTE —Conmigo igual...

LUIS        — Es mago, el Negro. Siempre lo fue...

            Luis conduce a Clemente hacia las duchas.

CLEMENTE — (Intentando retirarse) ¡No los voy a soportar, Luis! Me
         van a comer vivo, esos carajos.... Tengo que...

LUIS        — ¡Darte una ducha, cabrón!....

            Luis lo lleva cerca del anaquel y le entrega una toalla.
            Clemente empina el trago.
                                                                             29


CLEMENTE —Quiero verlos... ¡De verdad que quiero verlos!....
LUIS     — ¡Vaya, pués!...

            Luis empuja a Clemente en dirección a las duchas donde se
            escuchan risas y tumulto. De pronto, silencio total. Sin duda, todos
            sorprendidos ante la aparición de Clemente. Y luego se escucha
            un tumulto espantoso, las voces encimadas.

VOCES DE
TODOS EN
OFF      — ¡Clemente!¡Milagro!... ¡El fugitivo!... ¡Qué bolas!
         ¡Santa Bárbara bendita!... ¡Te crecieron las nalgas!... ¡Papito!

            Risas.Gritos. Asoma Juan.

JUAN        — ¡Coño, como quisiera tener champaña!



            Luis escucha a Juan. Rumores en las duchas.

LUIS        —Estamos completos con Clemente.

JUAN        — ¿Has visto lo cambiado que está?

LUIS        —Un poco flaco nada más.

JUAN        —Y miedo en la mirada....

LUIS        —Todos la tenemos como él…

JUAN        -¿Todos?...Yo no…

LUIS        --No eres la excepción, Luisito…

            Juan se dirige a su apartamento-oficina. Abre la puerta.

LUIS        — ¿Qué tienes en esa oficina?

JUAN        — Alas de ángel.

LUIS        _ ¿Cómo?

            Juan entra a la oficina. Pausa. Gritos en las duchas. Juan sale
            con varias alas de tela en la mano. Las muestra a Luis.

JUAN        —Para los eventos de El Negro.

LUIS        — ¿Alas?...
                                                                          30


JUAN        —De ángeles...

            Asoman Enrique, Salvador y Clemente. Clemente y Salvador
            tienen la cara cubierta por barro medicinal muy negro. Visten
            trajes de baño o toallas. Clemente trae un recipiente lleno de
            barro del que toman él y Salvador para completar el tratamiento
            de belleza.

SALVADOR — (Indicando el mostrador donde están las bebidas) ¡Al ataque,
         no joda, que no quede ni una botella!

CLEMENTE — ¡Abajo con esas botellas!

SALVADOR — ¡Que no se diga que en este albañal inconcluso quedó una
         gota de licor!

            Todos corren al mostrador. Se preparan tragos. Juan se irrita con
            Clemente..

JUAN        — ¡Mi barro medicinal!

            Intenta quitarle el recipiente a Clemente que lo evita.

LUIS        —Deja que se pongan lindos.

JUAN        — ¡Coño, ese barro es carísimo y ustedes lo malgastan!

            Salvador ahuyenta a Juan amenazándolo con mancharlo de
            barro.

SALVADOR — ¡Fuera! Queremos ponernos bonitos, egoísta.

JJUAN       — ¡Mi barro!....

LUIS        —Si eres tacaño.

JUAN        —Lo uso para mi bursitis y ustedes lo botan....

            Juan le arrebata el recipiente a Clemente. Lo pone a buen
            recaudo tras el mostrador.

CLEMENTE —(A Juan)Sí nos jodimos contigo.

SALVADOR — ¡Esto es discriminación!

CLEMENTE — (Refiriéndose al barro que los cubre)Claro, como somos
         negros....

SALVADOR — ¡Viene este racista a jodernos! (Eleva la mano)) ¡Black Power!
                                                                               31


CLEMENTE— (En el mejor tono africano de las películas de Tarzán ) ¡Culo de
        blanca ser para negro insaciable!

            Luis les lleva sillas a Salvador y a Clemente. Enrique les
            proporciona tragos.

SALVADOR —Dijiste que era medicinal. Tengo problemas con el acné...

JUAN        —El acné es juvenil. Lo tuyo es decadencia…

SALVADOR —Decadencia es tu calva...

JUAN        — ¿Cuál calva?

SALVADOR — ¡La pista de aterrizaje para mosquitos que tienes en
         la cabeza!

ENRIQUE     — Decadencia.

LUIS        —Buen tema.

ENRIQUE     —Lo odio.

SALVADOR —Decadencia son los dientes postizos del Negro, el By pass
         de Clemente. ( A Juan) Y tu calva….Lo mío es acné
         y siempre será acné…¡ Ju—ve—nil ¡

CLEMENTE — (Viendo el local) ¿Qué piensas hacer en esta caverna,
         Juan?

JUAN        — ¿Caverna?

LUIS        — ¿No ves que es un gimnasio?

JUAN        — ¡ Un Spa!

SALVADOR —(A Luis) ¡Spa, rata sorda!¡Spa!

JUAN        — (Describiendo su ilusión)Aquí estarán las máquinas
            Nautilus.... En este sitio las pesas... (Duda) Aunque no me
            gusta mucho que estén cerca las máquinas de las
            pesas.... .Pero eso sí, todo a lo grande.... Voy a construir una
            mezzanina donde estarán los jacuzzis y cercanas a una
            terraza, dos canchas de Racket—ball...

            Luis silba con admiración.

SALVADOR — ¿Rackett—ball?
                                                                               32


JUAN        —Ajá... (Camina al fondo) Y, bueno, aquí los saunas y
            los baños de vapor... (Indica el vapor destartalado)Olvídense de
            esa lata vieja. Los equipos de sauna son finlandeses. Lo mejor.

ENRIQUE     —Todo eso es mucho dinero.

JUAN        —Poco a poco se hacen las cosas

CLEMENTE —Ya has gastado bastante.

SALVADOR —Esto no se parece en nada a la vieja casa de familia
         donde veníamos a estudiar...

CLEMENTE —Tumbaste los mangos del patio para levantar este
         tugurio de barrigones...

JUAN        — ¿Tugurio?

CLEMENTE — ¡Coño, es un tugurio!

JUAN        — ¡Es mi Spa, ya lo verás! Dentro de un año o dos.

ENRIQUE     —Es una inversión fuerte.

SALVADOR — ¿De dónde sacaras el dinero, papá,              si vives haciendo
         ejercicios?

LUIS        — (Tratando de aliviar el acoso sobre Juan) Terminarás
            millonario, Juan. La obesidad    proporciona dinero a quien la
            trata. Lo que pasa es que estos animales son unos envidiosos...

            Sutil cambio de marcha. Se adecuan al sueño de Juan.


CLEMENTE — (SIGUIENDOLE EL SUEÑO A JUAN)Sería bueno un
         salón donde uno pudiera usar este barro...

JUAN        —Es muy caro....

CLEMENTE — ¡Que lo paguen!

SALVADOR — ¿No va a ser el mejor Spa de la ciudad?

JUAN        —Claro...

ENRIQUE     —Que suelten los billetes, entonces....

SALVADOR --Cuando venga voy a pedir mi barro medicinal. De contado…

CLEMENTE --Yo, igual.
                                                                         33


SALVADOR ¿Qué nos dirás? ”No, no hay barro, es para mí y solo para mí….”

            Juan medita la idea.

JUAN        —Tienen razón…El barro es un buen atractivo…

SALVADOR —Y control de calidad en los clientes.

ENRIQUE     — ¡Eso!...¡Cero chusma!
.
JUAN        —Voy a ser selectivo.

SALVADOR—Que no te escuche El Negro, que se siente aludido...

            Risas.

ENRIQUE     —(A Juan) ¿Y por qué la fiesta aquí? ¿Por qué no en tu pent
            house?

LUIS        —Se lo quitó Ana Luisa cuando se divorciaron. (Indica la
            oficina)Ahora vive en ese hueco.

JUAN        — Ningún hueco.

ENRIQUE     — ¿Te quitó el pent—house?

JUAN        —Se lo dejé a mis hijos, que no es lo mismo...

SALVADOR — ¿Qué tiene de raro el atraco? A todos nos ocurrió igual.

ENRIQUE     — ¿Qué cosa?

SALVADOR —Somos damnificados del divorcio

LUIS        — ¿Damnificados?

SALVADOR —Cada uno le dejó a la mujer el apartamento, la lencería, los
         ceniceros, los cuadros...

LUIS        —Auto, floreros, libros...

SALVADOR —Recuerdos de viaje, fotos...

JUAN        —Hijos...

            Pausa corta.

CLEMENTE —Si, hijos...

SALVADOR —Cuando uno se divorcia se transforma en beduino.
                                                                            34


JUAN        — ¿Beduino?

SALVADOR —Ya saltó el antropólogo.... Si, beduino, papá. Todo el desierto
         por delante....

LUIS        — Y por detrás…¡Y ese arenero!

SALVADOR —Mirna me quitó todo.

CLEMENTE —Pobrecito, te dejó en la miseria...

SALVADOR—Le paso a Mirna casi la mitad del sueldo. Lo único que
        pude sacar de ese hogar maldito fue la ropa y un televisor
        de diez y siete pulgadas. Y eso porque quedaban cuotas por
        pagar...

CLEMENTE —Valentina, Raquel, Consuelo, Sol... Algún día las amamos.

            Pausa corta.

LUIS        —Les veíamos la piel y se nos encogía el corazón. Nos saltaban
            los ojos, el corazón a millón….

SALVADOR --(Como corazón que late apresurado) ¡Tucu, tucu, tucu, tucu!...

JUAN        — ¿Cuánto mundo recorrimos con ellas?

SALVADOR — ¿Cuántas botellas de vino?

LUIS        —Sol fue abstemia de toda la vida..

SALVADOR —¿Qué les pasó a esas reinas?

LUIS        --Se volvieron unas cocodrilas voraces...

CLEMENTE --¡Unas boas contrictoras!

SALVADOR —Reclamando su realización en la vida...

LUIS        — ¡Eso!

TODOS       — ¡Realización!

SALVADOR — ¡Mierda, ese es el ídolo de la mujer contemporánea!

LUIS        — ¡Realización!...

SALVADOR —En su altar sacrifican todo. Hasta a los maridos.

LUIS        —Nosotros.
                                                                        35


SALVADOR—Fuimos las víctimas principales (Piensa) Es más, somos
         las únicas víctimas.¿ Saben ustedes por cual realización
        esencial y atómica me tuve que separar de Mirna?

JUAN        — Yo lo sé...
TODOS       —Y yo... Yo también... Cuento viejo....

SALVADOR —Bonsais. ¡Mierda, como odio los bonsai!

ENRIQUE     —Son bellos.

SALVADOR—Mirna decidió ser la reina del bonsai.

CLEMENTE —La dejabas sola.

SALVADOR—Abandonó los hijos, la cocina, los amigos y se dedicó día y
        noche a cortar hojitas y torcer ramitas….

CLEMENTE— ¡La abandonaste!

SALVADOR —….Buscar pastillas vitamínicas y aguas especiales. ¿Ustedes
         han intentado hacer el amor con una mujer obsesionada por una
         cucurbitacea o un pinux regiux?

ENRIQUE     —Nunca.

SALVADOR —No se te para. ..Mi odio hacia Mirna es vegetal. Odio la flora.
         Cada vez que puedo cagar un jardín, lo hago.

CLEMENTE —Ellas tienen derecho.
LUIS     — ¿Quién dice que no?

            Pausa corta.

SALVADOR—Se vuelven duras, maquinadoras, saltadoras de vivos
        y cadáveres

LUIS        —Ana Luisa no le dejó ni la ropa a Juan...

ENRIQUE     — ¿Desnudo en la calle?

JUAN        —Rabias de los divorcios.

LUIS        —Le picó la ropa con tijera. Le pintó los zapatos de rosado...
            (Risas) ¡Y a las corbatas les dibujó pingas con tinta china...

ENRIQUE     —¿Por qué los dibujos de las pingas?

            Pausa corta.
                                                                           36


LUIS        —Le dió por ahí...
JUAN        —Ella también recibió lo suyo...
ENRIQUE     — ¿Qué le hiciste?
SALVADOR    —Le quemó el carro.
LUIS        — ¡Gran hazaña!

            Risas.

CLEMENTE — ¡Te denunció y tuviste que comprarle uno nuevo!

JUAN        —¡Pero se lo quemé!

SALVADOR—La policía te golpeó.

JUAN        —¡Mierda de perro, se lo quemé y quemé!¡Estalló frente a la casa!
            Lo importante fue la venganza...

SALVADOR—Uno nunca puede vengarse de la mujer, Juan. ¡Nunca!

CLEMENTE --¡Ellas siempre ganan.

LUIS        —Cierto. Uno la asesina en sueños y en la mente despierta,
            mientras manejas por la autopista, pero.... ¿Cómo matar a
            la madre de tus hijos?

CLEMENTE—Coño, es que es demasiado fuerte esa mutación de ver a la
        mujer de tu vida transformarse en la madre de tus hijos

LUIS        —Cuando se convierten en madres uno pasa a ser un
            cenicero. El que trae los detergentes y el pan fresco.

ENRIQUE     —Eso no lo entiendo.

LUIS        —Mecanismos de las mujeres.Algo muy grave ocurre en            lo
            profundo de sus almas cuando dan a luz.

CLEMENTE --Uno deja de ser pareja para convertirse en una mierda que no
         sirve ni para poner un pañal.

SALVADOR — Las hijas de puta te agarran asco y ven con ilusión el seguro
         de vida...

LUIS        —El amor, amor, se acaba cuando llegan los hijos.

ENRIQUE     —Debe ser que parir en muy violento y entonces lo culpan a
            uno.

JUAN        —Les cambia todo.

            Pausa.
                                                                              37



LUIS        —Enrique no debería escuchar estas cosas...

CLEMENTE — ¿Por qué?

LUIS        —( A Enrique) El único que mantiene el estigma de casado
            eres tú...

SALVADOR —No deberías estar aquí. Si es que respetamos las cláusulas de
         ODISEA…

JUAN        —Me invitó el Negro.

LUIS        —Palabra sagrada.

SALVADOR—Las reglas son las reglas. Esta tertulia es estrictamente para
        divorciados. Ruperto y Mariano querían venir y se les dijo que
        no...

ENRIQUE     — ¿Odisea no engloba también separados y afines?

            Pausa corta.

CLEMENTE —Si. Los engloba.

ENRIQUE     —Yo soy "afines"....

LUIS        —Aclara...

            Pausa corta. Enrique ve su trago, a los amigos.

ENRIQUE     —No sé que pasará con mi matrimonio.. (Pausa corta)Solveig y
            los niños no quieren vivir en este país...

            Pausa corta.

JUAN        —Ese si es un problema...

ENRIQUE     —¿No les parece injusto?.... ¡Tienen que estar conmigo!. La ley
            es clara en eso...

CLEMENTE —En Alemania las leyes son alemanas y tienden a favorecer
         a los alemanes...

ENRIQUE     —Trato de convencerlos... Un tiempo de prueba aquí. Sé que
            les gustará....

JUAN        —¿Qué te pasó en Rostock?
                                                                                   38


ENRIQUE     —Algo.... (Se conmueve. Está a punto de llorar)Se
            rompieron las cuerdas del piano.... . (Los ve.Pausa. Juan lo
            abraza) Mis niños…

CLEMENTE —Son de Alemania. No van a adaptarse.

ENRIQUE     — ¡Yo lo hice!

SALVADOR— ¡Emigraste!

LUIS        —Y aquí estás...

ENRIQUE     —Muchachos.... Ando rodando como una bola de monte en el
            desierto...

SALVADOR —Estabas lleno de optimismo cuando te marchaste.

CLEMENTE — ¡Nos veias con lástima! ¡"Ahí les dejo ese salvajismo"
         nos decías...

ENRIQUE     —Si, es verdad. Renuncié a este país. Tomé clases intensivas
            de alemán... (Rie)Lo hablo... ¡Lo hablo tan bien!... sin acento... .

CLEMENTE — No te creo.

ENRIQUE     — Bueno, muy leve...

LUIS        — ¿Cómo te fue la vida en Rostock?
ENRIQUE     — Linda. Me esmeré en la educación de los muchachos. En mi
            trabajo... ¡Me sentía alemán!

LUIS        — ¿Ningún despojo del tercer mundo?

ENRIQUE     —Ninguno.

SALVADOR —¡Apátrida?

ENRIQUE     — ¡Me sentía más alemán que los alemanes!....

SALVADOR —Traidor...
ENRIQUE —(Pausa)Un dia caminaba por una calle de Rostock.... Coño,
         como me gusta esa ciudad. Sus cafés, los parques.... Un auto
         se detuvo frente a mí, en una noche de luna grande.

            Pausa.

LUIS        — ¿Y?...
ENRIQUE     —Del auto bajaron cinco neonazis armados de estacas y me
             golpearon, me escupieron... ¡Turco de mierda! ¡Turco!— me
            gritaban!
                                                                            39


LUIS        — ¡Tú no eres turco!

ENRIQUE     — (Con mucho odio)¡Miserable turco hijo de puta, reputa y
            recontra puta turca!... ¡Turco!¡Turco! ¡Come mierda, turco!(Pausa
            corta) Me fracturaron cinco costillas .... .. la mandíbula... me
            dislocaron un brazo...Casi pierdo el ojo izquierdo…(Pausa
            larga.Larga ¿Tengo pinta de turco?

            Pausa corta. Se ven.

SALVADOR—Arabe, quizá...

CLEMENTE —Palestino, pero turco....

LUIS        —Nunca. Afgano, quizá...

            Risas débiles.

ENRIQUE     —Con mi perfecto alemán.

SALVADOR— Goethe y Nietzche bajo la lengua, como debe ser....

ENRIQUE     —Les gritaba que no era turco y ellos... ¡Cállate, turco de
            mierda!¡Vete de aquí, turco maldito!...

            Pausa corta.

LUIS        — ¡Yo los mato!...
ENRIQUE     —Estuve tres meses en el hospital...


            Pausa corta.

JUAN        — ¿Qué pasó con los nazis?

ENRIQUE    —Nada...
LUIS       — ¿Cómo qué nada?
ENRIQUE    —Los soltaron en la esquina.... (Pausa corta) Persistí y persistí.
           Identifiqué a los policías que los detuvieron y todos atestiguaron
           que no habían practicado ninguna detención....

JUAN        — ¡Increíble!

ENRIQUE     —Me encontraron herido y me llevaron en ambulancia al
            hospital, solo eso.... Ninguna
            investigación. ¡Ninguna!. Nada que hacer... Hasta llegué a
            dudar de la detención de los asaltantes.... Soporté tantos
            golpes que quizá había delirado. (Pausa)Una noche
            entraron a mi cuarto en el hospital..
                                                                            40


CLEMENTE — ¿Quiénes?

ENRIQUE    —Los nazis.... Traían una torta, caliente aun, con un olor
           fantástico...

SALVADOR—¿Una torta?

JUAN       -Nos estás jodiendo…

ENRIQUE    —Me la reventaron en la cara... ¡Turco!¡Turco!¡Turco!—
           gritaban...


           Pausa. Silencio. De Pronto Clemente se ríe y todos, salvo Juan,
           lo imitan de forma incontenible. Hasta Enrique se ríe.


ENRIQUE    — Riendo) ¡Lárgate a Turquía, malparido!

SALVADOR — ¡Tú, turco!

LUIS       — ( En tono turco) ¡Saca la pata lajá!¡Ajá, aja!...

JUAN       — ¡A mí no me da risa!.... .

ENRIQUE    — ¡Es graciosísimo!.... . Las enfermeras llegaron a limpiarme.

SALVADOR—¿Probaron la torta?

           Risas.

ENRIQUE    —¡Se la devoraron!... (Pausa corta)... Y desde allí fuí turco.
           ¡Turquía, que nunca veré, se metió en mi alma!... Rostock,
           se volvió una pesadilla... Sentía que todos me
           miraban como a un turco: en el trabajo, la calle, los
           dependientes de las tiendas.... Era turco. Y eso no podía
           cambiarlo ni Dios... ¡Adios a Nietzche y Goethe . Adios a
           sentirme alemán.... Era un turco y debía mi amor a
           Turquía...

           Pausa.

LUIS       —Regresaste....

ENRIQUE    —Quiero un poco de ayuda.... Solveig, Mauricio, Frederich,
           tienen que venir...

SALVADOR—No lo harán...

ENRIQUE    — (Pausa corta) ¿Soy turco, entonces?
                                                                         41



            Pausa.

SALVADOR—De nacimiento.

ENRIQUE     — ¿Un pobre miserable turco desterrado? ¿Un labrador turco
            que pierde su cosecha y su familia?

LUIS —      — ¿Por qué tienes que verlo así?

            Protestas generalizadas.

CLEMENTE — ¿De qué manera puede verlo?

JUAN        —¡Lo jodieron esos racistas!.

LUIS        —(A Juan)Uno no debe abandonar su sueño.

SALVADOR—(A Enrique) ¡Levanta aquí otra familia y que se joda
        Alemania...

LUIS        —No lo veo así...

CLEMENTE —Claro, tú no recibiste los golpes...

ENRIQUE     —( A Luis) ¡Esos nazis, en el hospital, me dijeron donde
            quedaba mi casa, mi trabajo, el colegio de mis hijos!...

JUAN        —¡Mierda, demasiado terror!...

SALVADOR —Si necesitas trabajo, te lo consigo...

ENRIQUE     — ¡No quiero empezar de nuevo!

            Pausa.

LUIS        — (Tratando de romper la tensión) ¿No han notado algo? (Lo ven)
            Algo importante....

CLEMENTE —Enrique se va a practicar un aborto...

            Risas. Enrique recibe la broma y sonríe.

ENRIQUE     —Clemente se va a tirar una gallina....

            Risas estruendosas.

CLEMENTE —Te arrojé una piedrita y me respondes con un cañonazo....

LUIS        — ¡Que memoria!
                                                                        42


SALVADOR— ¡Treinta y cinco años después aun resuenan las vergüenzas!

ENRIQUE     — ¿Vas a negar que te descubrimos en el patio de la vieja
            Silvia cogiéndote una gallina cuando tenías doce años?

CLEMENTE — (Sirviéndose un trago) Confieso mi culpabilidad...

SALVADOR— ¡Zoofílico!

LUIS        — ¡Gallinofílico!

ENRIQUE     —Debiste estudiar veterinaria en vez de leyes.... ¿Se
            imaginan?¡... Burras seductoras, cochinas glamorosas...

LUIS        —Esa fuga que protagonizaste fue con una marrana.

SALVADOR— ¡Confiesa!...

TODOS       — ¡Confiesa!¡Confiesa!

CLEMENTE —Era una dálmata....

LUIS        —( A Salvador)Ahora respira hondo...

SALVADOR --(Respira) ¿Y eso?...

LUIS        --Cuéntanos tu romance con Joao...

SALVADOR —(Tenso)Te pasaste.

ENRIQUE     —El bello Joao...

SALVADOR—Esa es una calumnia...

ENRIQUE     —(A todos) ¡Difamadores!¡La lengua se les pudra!...

SALVADOR —Hijo de puta...

CLEMENTE — ¿Joao?... Me suena, pero...

LUIS        —El hijo del dueño del supermercado.

CLEMENTE —¡Ah, ese!...

LUIS        —Parecía una niña.... ¿Verdad, Juan?

ENRIQUE     — ¡Era una niña!...

LUIS        —(A Salvador)Un día me sugeriste ganar dinero si me
            acostaba con Joao...
                                                                           43


SALVADOR — ¡Te lo dije por joder!

LUIS        — ¡Me querías prostituir!

CLEMENTE —( A Salvador)No te enfurezcas, papi.... .. .

JUAN        —Todos cargamos pecados y los conocemos¿No?... (Se levanta
            de la silla) ¡Aquí nadie arroja primeras piedras, no joda!

'ENRIQUE    — ¡Salud!

TODOS       — ¡Salud!

            Pausa corta.

ENRIQUE     —Después de recordar tan hermosas proezas .... ¿Qué es lo
            importante que debemos notar, Luís?...

CLEMENTE —Ajá....

LUIS        —Días preparando estos juegos florales por el Negro... ¿Y
            dónde está el Negro?

            Pausa. Se ven.

ENRIQUE     —Cierto.

SALVADOR—Debería estar aquí.

            Juan se acerca al mostrador .Toma una lista.

JUAN        —Ese llega. ( A Salvador) ¿Preparaste el discurso?

SALVADOR —Una joya literaria.

            Abucheos.

JUAN        —(A Luis) ¿La poesía para el corte de la torta?

LUIS        —Un hibrido de Neruda.

JUAN        —Yo tengo listo mi obra corta.

            Enrique se acerca al lugar donde se encuentran las alas de ángel.

ENRIQUE     — ¿Y estas alas?

JUAN        —Parte del acto cultural.

ENRIQUE     —¿Hay que ponérselas?
                                                                       44


LUIS        —Definitivamente.

LUIS        —(A Enrique y Clemente) ¿Y ustedes no van a hacer nada?

ENRIQUE     —Soy un invitado tardío.

CLEMENTE —Lo mío no es el espectáculo. Soy una persona seria....

LUIS        —Cualquiera te lo cree...

                  Todos ríen.

SALVADOR —Tienen que participar....

CLEMENTE —No recuerdo ninguna poesía.

ENRIQUE     —Me suena rara esa separación del Negro. (Lo ven. pausa
            corta) No le veo pies ni cabeza....

CLEMENTE —María Ignacia es una dama.

LUIS        —Y está muy mal....

SALVADOR —Igual los muchachos...

ENRIQUE     — (Inyectando culpa)Y ustedes con tortas y discursos...

JUAN        —Si el Negro decidió separarse, dudo mucho que podamos hacer
            algo al respecto....

LUIS        —Es cuestión de solidaridad. Pregúntaselo a las mujeres.
            Cuando se trata de principios unen sus odios.

            Pausa corta.

LUIS     —Entrar a su casa era la paz...
SALVADOR —Todo el tiempo amoroso con María Ignacia.

            Pausa. Juan descubre algo.

JUAN        — ¡La tormenta!....

            Todos descubren. Unos más rápidos que otros.

TODOS       — ¡Eso!¡Eso!...

            Pausa corta.

CLEMENTE — ¡ Todos la pensamos!....
                                                                            45


SALVADOR — ¡Increíble!

LUIS        —Trasmisión de pensamiento.

JUAN        —Ahí el Negro mostró todo lo que tenía.

ENRIQUE     —Cierto.

JUAN        —El bote en medio de la tormenta.... .

LUIS        — ¡Hoy, coño!.... (Pausa corta. Los ve) ¡Hoy, hace venticinco
            años!...

            Todos se miran.

CLEMENTE —El Negro no la mencionó.

SALVADOR —Pero seguro que sabe.

JUAN        — ¡Claro que sí!

            Pausa. Se miran.

CLEMENTE —Treinta años...

LUIS     —Un soplo....
CLEMENTE —La muerte cambió la marcha... (Lo ven) ¿Se acuerdan de
         Orlando?

JUAN        — ¿Orlando Nuñez?

ENRIQUE     —Ajá. A los dieciocho se tiró de un avión y no se le abrió el
            paracaídas...

            Recuerdan.

CLEMENTE —Alonso se mató en el auto....

SALVADOR— ¡Alonso!...

CLEMENTE —Tatiana se cayó por las escaleras y se rompió el cuello.

ENRIQUE     —En fragantes ventiuno...

SALVADOR—Gustavo chocó con la moto...

LUIS        —Y la masa encefálica llenó de inteligencia el pavimento.

CLEMENTE —Muertes accidentales, jóvenes... Y ahora, ventisiete años
    después: Belisario Cortázar, infarto al miocardio...
                                                                          46


ENRIQUE     — ¡Coño!¿ Se murió Belisario?

JUAN        —En una convención de vendedores de      seguros....

ENRIQUE     — ¿Tenía su póliza?


            Risas.

CLEMENTE —Sonia Mancini, cáncer en el útero...

JUAN        —Rosaura Alcázar, cáncer de mama, igual que Mechi Salas..

CLEMENTE—La muerte antes venía de fuera, ahora viene de adentro...

SALVADOR—Estás bien festivo, Clemente...

LUIS        —Todo un bufón...

CLEMENTE —Ya sufrí un infarto.

            Pausa.

JUAN        —A mi me sacaron unos quistes. (Se frota el hombro) Y tengo la
            bursitis...

ENRIQUE     —Tengo problemas con el páncreas hace dos años...

LUIS        — ¿Páncreas?

ENRIQUE     —Ajá. Uno nunca pensó en una isla remota del cuerpo llamada
            páncreas.... ¡Y de pronto jode y jode!..

LUIS        --¿Eres diabético?

ENRIQUE     --Pura azúcar.

CLEMENTE —Cuando la tormenta éramos músculo, energía...

SALVADOR —Unos niños....

LUIS        —El mundo una promesa.

JUAN        —Buenos estudiantes.

ENRIQUE     —La materia gris de los salones....

SALVADOR—Clemente escribía cuentos. ( A Enrique) Dirigiste aquel
        cortometraje en super ocho sobre los manglares...
                                                                           47


ENRIQUE     — La novela de Clemente…

LUIS        — ¡Coño, yo fui el primero que la lei!...

TODOS       —Yo También la leí. ¡Y yo!¡Todos la leímos!

SALVADOR — ¿La tienes aún ?

CLEMENTE —Se perdió.... Quería ser escritor, no abogado....


            Juan distribuye las alas. Las observan y se las ponen de acuerdo
            a cada ritmo.

CLEMENTE -- ¿Y estas alas?

JUAN        --¡A ponérselas, para unas fotos!

ENRIQUE     --(Colocándose las alas)Siempre quise tener unas alas de ángel.

CLEMENTE — ¡Venticinco años, carajo!

SALVADOR — Nos metíamos en cuanta conferencia se daba.

LUIS        — Bailábamos salsa, rock and roll, merengue...

LUIS        —Con Herman Hess y Marcuse bajo el sobaco.


SALVADOR —Y esa tormenta que se nos metió en el alma....

CLEMENTE —(A Juan) Fuiste culpable, idiota...

JUAN        — ¿Yo?

CLEMENTE — (Como un idiota).... "Un poco mar adentro, allí pican mejor los
         peces"... "Un poco más allá"... "Un poquito más"...

ENRIQUE     —(A Juan ) ¡Mierda de perro!

LUIS        — ¡Demente!...

JUAN        — ¡Carajo, era un buen bote y un buen motor!

SALVADOR— ¡Aplausos al motor fuera de borda! (Todos aplauden) ¡Viva!

TODOS       — ¡Arriba el motor!¡El mejor del mundo!¡Atómico!

SALVADOR —Sólo que el hijo de puta motor falló cuando la tormenta     se
         nos vino encima.
                                                                          48



LUIS        — ¡Veinte horas al garete!

CLEMENTE -¡Veinte horas cagados de frio y de miedo!

LUIS        —Sobre todo, miedo.

CLEMENTE —Nos salvamos por el Negro....

LUIS        — ¡Que grande!

CLEMENTE —Lo veo... iluminado, tranquilo, en el bote sacudido por montañas
         de agua y lluvia ...

JUAN        —¡Riendo!. ¡Inmenso!

ENRIQUE     --¡Qué grande es alguien que no pierde el valor ante la
            tormenta!...

SALVADOR — Mi miedo era tan grande que apenas me quedaba la fuerza
         para respirar…

JUAN        —Y el Negro preguntando... Buscando records donde no los
            había....

ENRIQUE     —Achicando el agua con un recipiente pequeñito... Hablando
            sobre Francina Blankers Koen...

CLEMENTE - (Se levanta y pregunta a gritos) ¿Cuál es el rejodido registro de
         Francina Blankers Koen, en Londres, 1948, en 80 metros valla?

LUIS        — ¡ 11.2 segundos!.....¡11.2 segundos!

SALVADOR —(Saltando de improviso entre todos) ¿Qué boxeador arrebató el
         título a Sugar Ray Robinson en el 51?

JUAN        — ¡Randy Turpin, pero Robinson lo recuperó dos meses después,
            cabrón!....

            Aplauden.

SALVADOR --Eso me lo preguntó el negro cuando vomitaba y me aferraba
         a las tablas del bote.

CLEMENTE — ¿Quién ganó el pentatlón y el decatlón en los juegos olímpicos
         de Estocolmo 1912?

LUIS Y ENRIQUE—¡Jim Thorpe!

            Aplausos.Pausa corta.
                                                                               49



CLEMENTE —Y el mar tragándose el bote.... (Pausa corta. Todos recuerdan)
         Llegó un momento en que deseaba arrojarme al agua y terminar
         de una vez...

ENRIQUE     —Te pegó tu coñazo...

LUIS        — ¡Que si le pegó!

SALVADOR—Le sacó un diente.

CLEMENTE —Pero me quedé quieto, sin gritar... Entregado a su voz
         preguntando por Jesse Owens y contando chistes de loros...¡De
         loros, coño!

            Pausa.

SALVADOR —Me cagué y me limpió. Cada vez que veo al Papa lavando los
         pies de mendigos, en Semana Santa, me acuerdo de El Negro
         limpiándome la mierda en el bote.

ENRIQUE     —Veinte horas        sintiendo   la   muerte   es   mucho   para   un
            adolescente.

JUAN        —El Negro sacó su escudo y nos salvó.

CLEMENTE —Nos hizo cantar, silbar...

ENRIQUE     —Peleó con la muerte....

            Pausa corta. Se ven las alas unos a otros. Se movilizan a saltitos.
            Moviéndose como maduros querubines.
            Bajan las luces. Se abre la puerta en la oficina de Juan. Sale un
            humo espero. Una explosión violenta sacude a todos los
            presentes. Los personajes se desperdigan por todo el espacio.
            Aparece El Negro, vestido de demonio, con tridente en la mano.
            Gritos. Exclamaciones.

JUAN        — ¡Vade retro, Satanás!

EL NEGRO — ¡Vade retro una mierda! ¡Vengo a llevármelos a todos, !

            Suenan otras dos explosiones.Gritos. Todos los personajes
            aterrorizados. Más humo. Oscuridad.

            Fin del Primer Acto.
                                                                           50



"Baño de Caballeros"

ACTO II


            Poco tiempo después. Salvador y Clemente se han despojado del
            barro. Todos visten amplias toallas. Tan amplias que llegan a ser
            túnicas. Las alas se han esfumado. Luis se encuentra preparando
            tragos en el mostrador en compañía de Salvador.

SALVADOR —Lo veo demacrado.

LUIS        —Siempre fue delgado.

            El Negro canta en las duchas. Clemente y Enrique se acercan al
            mostrador provenientes de las duchas.

CLEMENTE —Se ve feliz.

ENRIQUE     —Bromista, carismático, pero.... .. .

            Juan con una nueva botella de Whisky sale de la oficina.

ENRIQUE     —Para mí que está traumatizado por la separación...

CLEMENTE —Lo veo equilibrado. (Bebe otro trago)Traumatizados
         estamos nosotros...

LUIS        —Me sacas. Yo y mi taxi vivimos en un oasis.

CLEMENTE —Claro, claro...

JUAN        —No seas idiota, Luis, que todos caminamos por el valle
            de lágrimas.

ENRIQUE—Lo importante es tener un buen pañuelo para limpiarse
         los mocos....

CLEMENTE —Que jodido es vivir,¿no?

SALVADOR —Allá ustedes con sus pañuelos y mocos. Yo estoy perfecto...

CLEMENTE — ¿Tú?...

            Clemente ríe.


SALVADOR —Ajá, fugitivo.¡ Yo!
                                                                        51


CLEMENTE —Lo dudo.

SALVADOR —Aunque lo dudes.

CLEMENTE —Cierto, perdona.... ¿Cómo no vas a estar bien con tanto
         dinero robado a la administración pública?

SALVADOR —(Crispado, se levanta) ¿Qué dijiste, marico?

LUIS        —Dijo lo que dijo..

ENRIQUE     —Y lo dijo.

SALVADOR—(A Luis) Aquí los taxistas y los turcos no tienen derecho de
        palabra.

LUIS        —(A Enrique) ¡Nos jodimos!

            Enrique se encoge de hombros. Entra El Negro secándose con
            una toalla. Escucha. Toma un short y una toalla grande del
            anaquel y los viste.



CLEMENTE —Los negociados del Gobernador son conocidos y eres su
         secretario...

SALVADOR—Eso es lo malo de trabajar en el gobierno. De entrada ya te dicen
        ladrón...

CLEMENTE — (Enumera)El contrato de la carretera a Puerto Viejo tiene
         sobreprecio.... Cinco constructoras que reciben múltiples
         contratos de obras públicas pertenecen a familiares del
         Gobernador. Puedo darte nombres....

SALVADOR—¡Estás borracho!.

CLEMENTE —"Borracho y cochino no pierden tino".

SALVADOR—Lo perdiste hace tiempo.

CLEMENTE —En "Construcciones Pre—Hormigón" , eres socio...

SALVADOR—(Nervioso) ¿Quién coño te dijo, ah? ¿Quién?

CLEMENTE —Firmaste un contrato para remodelar las aceras de la Avenida
         Urdaneta que, por lo demás, estaban en buen estado....

SALVADOR—Das lástima. Borracho con dos tragos...
                                                                          52


CLEMENTE —Pero mañana amanezco sobrio. A ti nadie te quita lo ladrón.

            Salvador se encima sobre Clemente. Lo toma por la garganta.
            Intenta estrangularlo. Los separan.

JUAN        — ¡No quiero peleas aquí!...

CLEMENTE Y
SALVADOR — (Tratando de matarse) ¡Hijo de puta!¡Mal parido!¡Ladrón!

LUIS        — ¡Cálmense!

ENRIQUE     — ¡Quietos o les pego a los dos!....

SALVADOR — ¡Eres un cobarde!...
CLEMENTE — (En tono admonitorio, señalándolo con el dedo índice) Estás
         robando a la ciudadanía....

NEGRO       —Uno los deja solos y se matan. Siempre fue así.

            Todos ven a El Negro. Salvador permanece serio. Toma su trago.

NEGRO       — (Removiendo a Salvador)No pongas esa cara... Todo lo
            que dice Clemente es chisme hasta en los mercados...

SALVADOR —Negro, por favor...

NEGRO       —Es posible que la impunidad cubra todo, como de costumbre…
            Pero la gente te señala...

SALVADOR — ¡Juro, Negro, que!.... .

CLEMENTE — (Cantandito )Estás jurando en falso...

SALVADOR—(A Clemente) ¡Sácamelo, papaíto!....

CLEMENTE —Circulan videos con fotocopias de documentos firmados por ti.

SALVADOR —(Desconcertado) ¿Videos?

CLEMENTE — Y firmados también por el Gobernador. Los he visto...

NEGRO       —Yo también.

            Pausa corta

JUAN        —La verdad, Salvador, los videos los venden hasta en la
            Autopista del Este. Circulan por la ciudad con más audiencia que
            una película porno...
                                                                              53


SALVADOR—(Confuso)Videos...

LUIS        —Ese gobernador es un pirata.

SALVADOR—Los videos son una campaña sucia de la oposición.

NEGRO       — Roban como corsarios.

SALVADOR — (Toma un trago. Enrique le sirve más whisky) No sabía de los
         negociados..

CLEMENTE — Sabías....

SALVADOR — (Desesperado, ante Clemente) ¡Cooooño, Clemente!....

CLEMENTE — (Con ira, enfrentándose a Salvador)¡Sentí rabia al ver ese
         video!... ¡Lo destrocé!¡Me atacaba a mí!...¡Me hería!...

SALVADOR — ¿A ti?

CLEMENTE —¡Todo lo que esperaba de tí !¡Lo que te quería!... (Le grita a
         Salvador)¡No eres solo, perro! ¡Tengo cosas de ti!¡Cosas que me
         importan!...

            Pausa. Ven a Salvador.

LUIS        -Que nos importan a todos…


SALVADOR—(Pausa)Yo... deseaba... tener poder. Si. (Pausa.Afirma repetidas
        veces) No para utilizarlo en mi beneficio.... Tenía ilusiones.
        Elevar la dignidad de nuestro pueblo....

CLEMENTE —(Solemne, como al término de una frase)"Simón Bolívar"...

            Todos le gritan a Clemente. Salvador se le encima. Lo detienen.


NEGRO       —(A Clemente) ¡Cállate!...

CLEMENTE —La demagogia me jode la digestión.

            Pausa. Escuchan a Salvador..

SALVADOR —Entré al partido hace años, buscando otras gentes para
         trabajar por el país... ( A Clemente) Yo era… puro.... (Pausa larga)
         Y... ¿Qué pasa?... notas alianzas, grupos.... observas
         como unos a otros se asesinan el alma para trepar... (A
         Clemente)"Todo está bien"—Me decía. La política requiere
         pellejo duro... (Pausa corta)¨Si quieres pescar truchas
                                                                          54


            tienes que mojarte el culo¨... Busqué aliados.... puse
            zancadillas, trampas al adversario…. El servicio público se
            transforma en una cacería de privilegios…(Pausa corta) ¿En cuál
             momento perdí mi norte? No se... (Ve a Clemente) Si, lo perdí...
             Y de pronto, un personaje poderoso que reconoce mi lealtad llega
            a Gobernador... Tiene sus oscuridades, he sufrido sus traiciones,
            pero bueno, me es leal, a su manera... Me muestra amistad y me
            sitúa en una posición de poder.... (Pausa corta)Poder... (Ríe
            entrecortadamente)Pasan los días….noto... veo el saqueo....
            Escucho el acuerdo.... asisto a reuniones en la madrugada.... ..

NEGRO       — ¿Robaste?

SALVADOR — (Niega)Peor.... soy cómplice... Incapaz de robarme un
         centavo, pero me volví cómplice.... Tengo un pensamiento
         perverso, que no se me sale de la cabeza....

CLEMENTE — ¿Cuál?

SALVADOR—Este es un pueblo de gente honrada...

            Pausa corta.

CLEMENTE —Lo es.

ENRIQUE     —Honesto.

SALVADOR—Pero basta que coloques a un honesto cerca de los
        dineros públicos para que se transforme en ladrón.

LUIS        — ¡Que rata eres!

CLEMENTE — ¡No es así!

SALVADOR — ¡Lo es!

CLEMENTE — ¿Y la constructora a tu nombre?

SALVADOR — Soy un... testaferro...

CLEMENTE —Que ya es bastante.

SALVADOR —Me han ofrecido... comisiones, participaciones.... . (Se acerca a
         Clemente. Le alarga la mano. Clemente lo abraza casi en un
         lamento )Es difícil no hundirse en tanta mierda.

CLEMENTE— Te buscas un flotador.

SALVADOR—Cerrar los ojos ante tanta fortuna es más difícil....
                                                                         55


NEGRO      —El sabrá encontrar su tabla, si no robó.... (A Salvador) Pero si
           robaste y te llevan a la cárcel, cuenta con nosotros…(Pausa.
           Algunos bajan la cabeza) Así son las cosas…

           Pausa..

LUIS       —Leales, siempre.

           Salvador se separa de Clemente. Toma un trago.

NEGRO      —Somos los perros de presa que te perseguiremos sin
           descanso. Pocos lo tienen.

           Enrique aúlla. Todos aúllan.

SALVADOR—Robé, amigos. (Ve a Clemente)Y mañana robaré. (Se coloca
        ante Clemente) Si, robaré cuanto pueda, Clemente...

           Clemente golpea a Salvador en el pecho y lo hace caer.
           Nadie interviene. Clemente lo patea y luego se aparta.
           Pausa. El Negro se acerca a Salvador que se incorpora.

NEGRO    — ¿Seguirás robando?
SALVADOR —(Pausa )Si, lo haré...

           Pausa. El Negro señala a Salvador.

NEGRO      — ¿Ven? Nadie puede acusarlo de deshonesto.

CLEMENTE —Nadie.

ENRIQUE    —Me gustaría que fueras honrado.

SALVADOR—¿Para qué?...

LUIS       —Cuídate de las cámaras ocultas de video.

CLEMENTE —Coño, por lo menos.

           Pausa.

JUAN       —(Sacando la torta de la caja) ¿Picamos la torta?


           Se acercan a la torta.

NEGRO      —Hermoso detalle. (SE ACERCA.VE LA TORTA)Tiene forma de
           vagina....

           Salvador le da un coscorrón a El Negro.
                                                                           56



SALVADOR —¡Es el tercer ojo!


NEGRO      —Perdón... Es que me cuesta mezclar el sexo con lo esotérico.
           (Ve la torta y afirma con seguridad)Definitivamente es
           una torta hecha con receta del Dalai Lama...

LUIS       -O de María Ignacia…¡Qué manos! Nunca probé tortas más
           deliciosas…

SALVADOR --¡Cállate, marico!

ENRIQUE    --(Tratando de disimular con El Negro) Parece una vagina, pero
           es el tercer ojo.

LUIS       —Negro.... ¿Qué de María Ignacia?

ENRIQUE    — (Enfadado, enfrentándo a Luis) ¡Cállate, imbécil!

CLEMENTE — ¡Taxista oligofrénico!

           La pregunta queda en el aire.

NEGRO      —La amo.

           Pausa corta.

NEGRO      —No saben cuánto la amo... ¿Recuerdan la fiesta de carnavales
           donde la conocí?

ENRIQUE    -Casa de las Perozo.

NEGRO      -- Ahí Maria Ignacia me atrapó con…

TODOS      --(Como siguiendo una cancioncilla harto conocida, con
            cariño)…”sus ojos verdes y ahí me quedé atrapado como una
           mosca”…

NEGRO      --¡Ahí está, todos me conocen el amor!

           Se ven. Pausa corta.

LUIS       — ¿Qué pasa, entonces?

NEGRO      —He pensado mucho en los toros, últimamente....

SALVADOR—¿Te puso los cuernos?

           Risas.
                                                                             57



CLEMENTE —María Ignacia..¿Quién lo diría?...

JUAN     — ¡Las mujeres son todas unas putas!
CLEMENTE — ¡Y los hombres unos cabrones!

                   Pausa corta.

ENRIQUE     — ¿Qué pasa con los toros?

NEGRO       —Durante cuatro, cinco, seis años los toros de lidia habitan
            en sus prados…Nada les falta. Las vacas les sobran. Los
            únicos límites que tienen son las alambradas....Un día los
            llevan a la arena donde se enfrentan al picador, los
            banderilleros, el matador, las gradas repletas de aficionados.
            (Pausa)Me siento como un miura en la plaza.

JUAN        —No entiendo el sentido de...

CLEMENTE — (Irritado) ¡Estas jodiendo a María Ignacia, a los
         muchachos!...

NEGRO       — (Ve a Clemente)Te has vuelto muy puntilloso.

LUIS        —Riguroso, diría....

JUAN        —Clemente, tan consecuente con el hogar.

SALVADOR—¡El esposo modelo del nuevo catecismo vaticano!.

            Clemente se levanta. Recoge la ropa con la que vino.

ENRIQUE     —No sigan, que se va...

CLEMENTE — ¡Claro que me voy!...
SALVADOR — (Cínicamente trágico) ¡No, por favor, no nos abandones!

NEGRO       —Llevas años en esa mierda. Te vas de todas partes.

CLEMENTE — ¡Ladillas esquizofrénicas!

NEGRO       —Dando esquinazo, evadiendo, saltando talanqueras...

JUAN        —No hay nada mejor que enfrentar lo que uno es...

CLEMENTE — (Acido, a Juan) ¿Lo dices tú, mi amor?

JUAN        — ¡Si, lo digo!...
                                                                           58


CLEMENTE —(Rie, borracho) Eres homosexual reconocido y tratas de
         simular lo contrario....



JUAN        —Se que lo saben, Clemente. Desde mi divorcio. Si toda la
            ciudad se enteró, no voy a suponer que mis queridos
            antropófagos, permanecerían ignorantes.... (A
            Clemente)Simplemente establecimos una convención,
            estúpido: ustedes simulaban que no sabían y yo simulaba
            que ustedes no sabían...

CLEMENTE — ¡Ana Luisa te pintó los zapatos de rosado!

JUAN        —Lo que no voy a permitir es que te ensañes.

CLEMENTE — ¡Dibujó pingas en tus corbatas!...

JUAN        —Rompiste la convención ¡Pero marico y todo te puedo sacar a
            patadas de aquí, hijo de puta!...

CLEMENTE — (Retándolo, trastabillea) ¡Hazlo!

JUAN        —¡Nunca has visto a una marica furiosa, cariño!...

CLEMENTE —¡No me digas cariño!...

ENRIQUE     —( A Juan)Yo no sabía nada, Juan...

            Todos ríen.

JUAN        —¡Milagro!

            Clemente continua recogiendo sus ropas.

NEGRO       —Clemente opina que la mejor defensa es el ataque...

LUIS        — ¡Eso!... Sobre todo a traición.

NEGRO       —( A Clemente)Que yo sepa, nadie te está atacando. (Se acerca
            a Clemente)Se trata de un festejo.... Fes—te—jo... ¿Estás bruto o
            qué?...

SALVADOR —Quiere llamar la atención....

CLEMENTE —No estoy... muy bien... Los tragos... Sé que la bebida me
         hace daño..

LUIS        —Y bebes .Me parece bien..
                                                                              59


JUAN        — (Toma a Clemente del brazo. Lo lleva a una silla)Tranquilo...

CLEMENTE —( A Juan) Perdóname, Juancito….

JUAN        —Nada que perdonar...
ENRIQUE     —No sabía.

CLEMENTE —Te respeto.

JUAN        —Lo se...

CLEMENTE —Y.... .te quiero, Juancito... Es que... todo se me revuelve con la
         bebida... y los robos de Salvador me vuelven un energúmeno.

SALVADOR —No necesitas ningún pretexto para ser una bestia negra.

CLEMENTE —Deben ser las rupturas....

NEGRO       — ¿Cómo es eso, Clemente?

CLEMENTE —Ahí está el Negro hincándome el bisturí... (Ve a El Negro)
         Si, amigo... Rompí con tantas cosas que me quedé como
         una marioneta sin hilos.... ..

JUAN        — ¿Lo recuerdan? Príncipe de bufete exitoso, asesor de
            financieras....

LUIS        —Casa en la playa.

ENRIQUE     —Yate en “Marina Grande”.

SALVADOR —Raquel en la casa preparando cenas al embajador de
         Inglaterra....

LUIS        - (Enfatiza) ¡De Inglaterra!

NEGRO       —Mario, Alejandro y Carlitos en los mejores colegios...

JUAN        —Y ahora, por lo que sabemos, vives en un hotel de cuarta
            categoría...

CLEMENTE —¡De sesenta y nueve!

NEGRO       —¿Sesenta y nueve? No conozco esa categoría hotelera.

ENRIQUE     —Michelín la descuida.

CLEMENTE —De noche acuden las parejas. Las paredes son delgadas
         y duermo entre jadeos y orgasmos de amantes practicando el
         sesenta y nueve.
                                                                             60



            Risas. Juan, con un gesto, solicita una botella de whisky. Se
            la pasan. Llena el vaso de Clemente.

JUAN     —¿Por qué no te mudas?
CLEMENTE —Flojera.

ENRIQUE     — ¿Y toda esa iniciativa que... ?

CLEMENTE —(Terminando la frase)…¡.Que tenía a los quince, a los
         veinte!.¡Diez y ocho horas trabajando como una bestia!¡Buscando
         el prestigio!...

LUIS        —Tenías prestigio.

CLEMENTE —Igual que tú. Eres el que más se me parece.

LUIS        —Tengo taxi y tú no....

            Risas.

CLEMENTE — ¡Gaugín!.... (Todos lo ven)Me asaltó el síndrome
         Gaugin...

ENRIQUE     — ¿Y eso?

NEGRO       —Gaugin era banquero . Abandonó familia, empleo,
            roce social, dinero, para irse a pintar a los mares del sur...

            Pausa corta.

CLEMENTE —Sólo quería.... comenzar de nuevo.... Después de
         lograr tanto nada era como lo soñé. No hay peor sensación que
         sentir la abundancia como un desierto.

NEGRO       —Lograste lo que deseabas.

LUIS        —Más, incluso....

CLEMENTE —¡Me abandonó el sueño cuando me dió el infarto en aquel
         restaurante, hablando de acciones de la Luz Eléctrica!

JUAN        —Claro, el infarto...

LUIS        —Te visitamos.

SALVADOR—Tenías la cara de culo normal en un infartado.

CLEMENTE—Claro.... (Pausa corta) Pero nadie supo de mi diálogo interno…
        Esa conversación cercana a la muerte.... .. .¡Qué estupidez, morir
                                                                           61


            hablando de acciones de la Luz Eléctrica!.... (Pausa. Baja la
            cabeza) ¡Que bajeza!.... .. Y en la sala de terapia intensiva, con
            tubos por todos lados, supe que mi vida era una acción de la Luz
            Eléctrica.... Algo sin la más mínima importancia…

NEGRO       — ¿ Y Raquel?

CLEMENTE —Ya no amaba a Raquel.. .. Durante años la engañé
         con amantes y mujerzuelas, sin amor.... Eso... ¡Eso tan
         importante, tan sentido!.... ¿En qué momento lo perdí?...

LUIS        —A los cuarenta no se ama igual que a los veinte.

CLEMENTE — ¿Por qué no?... ¡Maldita sea!¿Por qué no?

NEGRO       —A los veinte hay pasión, ilusión.

LUIS        —Uno es ciego...

SALVADOR—Se quiere ser la otra persona.

JUAN        —Uno es un bloque de piedra deseando ser monumento.

CLEMENTE —Con el tiempo notas que la persona que amas tiene
         sus escondrijos, misterios, enfermedades... Llegaron los
         años en que pasaba meses sin hacer el amor con
         Raquel. Algo se murió de pronto en algún camino y
         ninguno de los dos se percató. El amor, quedó seco en una
         vereda, olvidado entre acciones de la Luz Eléctrica. (Pausa
         corta)Y yo, un engreído con trajes hechos a la medida, me
         despertaba en la noche con pesadillas de bonos fiduciarios...

EL NEGRO —Tus hijos ya son unos hombres…

CLEMENTE —No resultaron lo que deseaba. Crecieron malcriados.
         Vacíos. Niños sin limitaciones, a la usanza moderna, que
         piden más dinero mientras más crecen.... No podía
         hablar con ellos.... (Pausa. Ve a sus amigos)Hablar como
         nosotros en esas incontables madrugadas, desnudando el
         hueso.... Mis hijos son ecos vacios de mi imaginación. ¡Los odio,
         coño!.¡Fatuos!¡Bachilleres imbéciles, prepotentes!¡Pendientes de
         un baile y un concurso de belleza!.... . (Pausa corta) Cuando salí
         de la clínica dejé un cuarto lleno de flores marchitas, ansiando
         empezar de nuevo....

LUIS        — ¿Empezar?...

NEGRO       —Amar otra vez...

CLEMENTE —Necesitaba esa furia. Ese no saber nada... Una semana
                                                                           62


            después conocí a Virginia...

ENRIQUE     — ¿Virginia fue la chica qué?....

JUAN    —En efecto....
SALVADOR—Según los chismes, la conociste en un bar de ficheras...

CLEMENTE — (Afirma)Morena, ojos verdes, risa abierta.... Veinte años...

LUIS        — ¡Sádico!...

ENRIQUE     —Corruptor de menores.

CLEMENTE — ¡Sabía más que todos nosotros juntos!... (Risas)La instalé
         en un apartamento.

SALVADOR —Suave.

CLEMENTE—Le di cuanto deseaba....

ENRIQUE     —Menos pasión juvenil.

CELMENTE — ¡La amaba con temperatura de quince años!

LUIS        — ¿Seguro?

CLEMENTE —El mismo extravío, Luis.... ¡Y la tenía! ... La tenía, pero no
         era suficiente!... ¡Deseaba transformar todo: familia, trabajo,
         modo de vivir!....

LUIS        — ¿Qué pensabas hacer?...

CLEMENTE — (Ríe tristemente)Escribir novelas... y criar conejos...

ENRIQUE     — ¡Tú no sabes nada de conejos!...

NEGRO       —(A Enrique) Imbécil, comenzar es partir de cero

ENRIQUE     —Pero... ¿Conejos, coño?

NEGRO       — ¿Qué querías?

ENRIQUE     — ¿Qué tienen que ver los conejos con escribir novelas?

NEGRO       — ¡Lo inspiran!

            Pausa corta.
                                                                            63


CLEMENTE —Durante un año prepare un plan. . Aparté dinero, simulé,
         sonreí frente a mi familia.... Un buen día abandoné el
         Mercedes a orillas del mar, con mis ropas y todos los
         documentos...

LUIS        — ¿Para simular que te habías ahogado?

JUAN        — ¿Por qué?¡No entiendo?
NEGRO         —Quería morir para que lo olvidaran mientras se fugaba
            con Virginia..

LUIS        — ¡Que locura!

SALVADOR— ¿Tenías algún itinerario?

CLEMENTE —Me compré una pequeña finca en los llanos....

SALVADOR—Que loco.

CLEMENTE —Ahí estaba, en un Mustang usado, con Virginia.... . La maleta
         llena de dinero, una máquina de escribir y manuales sobre cría de
         conejos.

ENRIQUE     —Los conejos no encajan.

CLEMENTE —¡Rumbo a los llanos, para instalar una        granja de escritor!...
         (pausa corta) ¡Lo sentí!... Es posible amar como de quince años .

LUIS        —Te dimos por muerto....

SALVADOR—Cadáver perdido en el mar.

NEGRO       —Hasta fuimos a una misa por el descanso de tu alma en la
            Iglesia de Nuestra Señora de La Merced..

CLEMENTE —Y yo en el Mustang con Virginia recorriendo Los Andes..Una
         semana. (Rie) ¡Que Raquel se quedara con todo!... ¡Con las
         acciones de la Luz Eléctrica, los bonos fiduciarios, el yate y el
         Picasso ... Estaba muerto para ellos... ¡Y me sentía
         adolescente!.... De nuevo con el amor sin medida... (Pausa
         corta)Un dia Virginia apareció con un galán de su edad y
         me robaron... Se llamaba Francis..¿Se imaginan?¡Francis!....
         Flaco, drogado hasta el culo y un zarcillo en la oreja izquierda.
         (Pausa corta)Me dejaron amarrado en el baño del hotel
         con lo que llevaba puesto.... El resto lo saben ustedes...

LUIS        --La vida no se puede rehacer, marico triste…

ENRIQUE     —Yo disfrutaba en los café concert de Rostock. No me
            enteré...
                                                                           64



            Abucheos ante la fanfarronería de Enrique.

LUIS        —¡Turco, te estaban dando una paliza!...

NEGRO   —( A Enrique)Raquel y los hijos no quisieron nada con él...
SALVADOR—¿Y por qué iban a querer?...

LUIS        —Clemente estaba muerto, tenían todo y, de pronto, el
            hombre que resucita.

SALVADOR—Esa cagada es imperdonable..

CLEMENTE —Ya Raquel hasta tenía un amante. Casi de la misma edad
         de Virginia, por cierto...

JUAN        — ¡Y sin fugarse!...

ENRIQUE     ¿Qué pasó?

LUIS        —Lo denunciaron a la policía y estuvo preso unos meses
            por simulación de hecho punible...

ENRIQUE     —(A Clemente) Delincuente.

CLEMENTE (Se levanta. Camina entre los amigos y se dirige al mostrador
         donde tiene un maletín) ¡El prestigio se fue a la mierda!... ¡El
         éxito, el respeto de las financieras !... ¡Qué desgracia perder la
         reverencia de las financieras!... La consideración bancaria, las
         asesorías a los ministerios, los diálogos de negocios en el
         yate, las cenas con industriales japoneses y, sobre todo, las
         acciones de la Luz Eléctrica.... .. (Abre el maletín, mete la mano
         en el)La verdad, no puedo vivir sin las acciones de
         la Luz Eléctrica.... ¡No puedo!... ¡Es insoportable!....

            Saca un revolver. Sobresalto general.

NEGRO       — ¿Qué haces?

JUAN        — ¡Guarda eso!..

LUIS        — ¡Loco!...

            Clemente dirige el cañón del revolver a su sien, da un giro cerca
            del mostrador y suena disparo. Cae al piso entre un “¡Nooo!”
            generalizado y posteriores exclamaciones de terror. Todos se
            arrojan espantados sobre Clemente.

TODOS       — ¡No, Clemente!¡No!... ¡Qué bolas!
                                                                           65


            Se escucha una risa. Es Clemente. Todavía no se dispersa el
            espanto. Clemente se incorpora con el revólver en la mano y
            sonrisa en la cara.

JUAN        — (Ya con cierto tono de desagrado femenino) ¡Esto es lo último,
            cagada de perro!¡Me estás desgraciando mi Spa!¡Traes
            malas vibraciones!...

            Todos ven a Clemente con ojos asesinos.

CLEMENTE — (Justificando la broma)Es de juguete, con balas de salva.... Lo
         llevo por protección... (Rie) ¡Bluff, ustedes saben!.... Las calles
         son peligrosas...

            Se acercan a Clemente. Lo capturan.

NEGRO       — (Mientras conducen a Clemente al sector intermedio) ¡La
            tabla!¡La tabla!...

CLEMENTE — ¡Fue una broma, no joda!...

            Luis ubica la tabla de ejercicios abdominales. La coloca en
            una angulación de cincuenta grados. Juan toma unas
            cuerdas y entre todos amarran a Clemente que se debate.

TODOS       — ¡Sucio!¡Necio! ¡Romántico de mierda!

SALVADOR — ¡Romeo achacoso!....

JUAN        — ¡Te vas a quedar ahí toda la noche, amorcito!...

CLEMENTE — ¡Eres una marica podrida!...

ENRIQUE     — (A Clemente)Inconsiderado, hijo de puta...

CLEMENTE — ¡Turco!

SALVADOR — Vómito.

CLEMENTE — Desátenme una mano, por lo menos...

LUIS        — ¿Por qué?

CLEMENTE — Para los tragos.... .. ..

            Salvador aproxima una de las mesitas cerca del rostro de
            Clemente.

LUIS        —Tortura china contigo, escritorzuelo....
                                                                          66


SALVADOR —No tienes ni coraje para meterte un tiro. Todo en tu vida
         han sido balas de salva.... .. .

CLEMENTE — ¡Corrupto!...



SALVADOR —(Coloca el trago de Clemente y una botella de whisky sobre la
         mesa, lo más aproximado a la cara de Clemente)¡Sufre,
         chupaubre!...

CLEMENTE — ¡Ladrón del erario público!

            Clemente se debate

NEGRO       —Creo que es demasiado. No somos esbirros....

CLEMENTE —(Rogando)Un trago, por favor...

SALVADOR—(A El Negro) ¡Tú siempre justificando, Negro!.... .. Entiende que
               no siempre puedes estar de perdonavidas, cabrón...

LUIS        — ¡No eres el hijo de perra de Robin Hood!

            El Negro se dirige a los planos últimos, donde se encuentra el
            cuarto de vapor.

NEGRO       —(Da un golpe sobre la cabeza de Clemente)Me doy
            un baño turco, para quitarme la migraña que me
            inoculaste...

            A El Negro lo sigue Juan, que se quita la lycra y los zapatos.
            También van Salvador y Enrique. Todos al pasar golpean la
            cabeza de Clemente.


TODOS       —Idiota... Malparido... Gusano.... ¡Sufre!

CLEMENTE — ¡Yo también quiero vapor, desgraciados!...

NEGRO       — ¡Jódete!

TODOS       — ¡Jodete!

            Entran al cuarto de vapor. Brota humo.

JUAN        —(A Luis que permanece tomando un trago cerca del mostrador)
            ¿No vienes?

LUIS        —No me gusta el baño turco.... ..
                                                                            67



JUAN        — (Indicando a Clemente)Deja solo a ese roedor...

CLEMENTE — ¡Marica triste!...

JUAN        —Feliz, mi amor....

            Juan entra al baño turco. Luis toma un trago y ve a Clemente.

LUIS        —Pareces una momia egípcia...

CLEMENTE — ¡Suéltame!¡Me voy de este antro!

LUIS        — ¿Te parece bonito lo que hiciste?

CLEMENTE — ¡He sufrido las peores bromas de esos hijos de perra!

LUIS        —Hablando de eso... ¿Te acuerdas?...

            Pausa.

CLEMENTE — ¿De qué?

LUIS        —Cuando me diste las galletas....

CLEMENTE — ¿Galletas?

LUIS     — De marihuana...
CLEMENTE — ¿Yo?
LUIS     — ¡Si, galletas de marihuana, sarnoso!¡Cucaracha peluda!.... .. La
         noche previa al examen final de física en
         quinto año, cuando llegaste con las galleticas al liceo.

CLEMENTE —(Debatiéndose) ¡Eso fue hace más de treinta años,
         comemierda!

LUIS        —La venganza es un plato frío.

CLEMENTE — ¡Es injusto, como dice el Turco!..

LUIS        —Me comí cinco galleticas y lo único que hice en el
            examen fueron dibujitos de amor y paz...

CLEMENTE —(Rie)No sabía que tenían marihuana...

LUIS        —Claro que sabías.... (Se le acerca y lo enfrenta muy de cerca)
            Ahora vas a pagar las galleticas...

            Luis reúne unas cuerdas. Las esgrime a manera de látigo. Las
            golpea contra el piso.
                                                                              68



CLEMENTE — ¡Socorro!

            Azotes de las cuerdas contra el piso. Luis amenaza a Clemente.
            Suelta las cuerdas. Ríe. Desata uno de los brazos de Clemente.
            Este intenta desasirse del resto de las ataduras. Luis le toma el
            brazo.
LUIS        —Para que bebas, borrachín.Te ato de nuevo si intentas
            escapar...

CLEMENTE — ¡Gracias, Luis, gracias!...Eres distinto que esas ratas que
         sudan en el baño turco...

LUIS        —Soy igual a ellos, Clemente... La vida hermana más que la
            sangre....

            Pausa. Luis toma el vaso y bebe con cierta dificultad, pero bebe.

CLEMENTE —Si. La sangre es un accidente.

LUIS        — (Ve en dirección al baño de vapor) Esos tipejos en el
            baño significan más que… mis hermanos.

CLEMENTE —¿Incluso Salvador?

LUIS        —Defenderme lo perjudicaba y aun así, lo hizo. Me odia por eso,
            pero lo hizo

CLEMENTE —Te cree culpable...

LUIS        —.¿Te la jugarías por él, ahora, con todas sus corrupciones?...

CLEMENTE —(Pausa corta)Si, me la juego.... .Por lo que era antes. (Pausa
         corta) ¡Y por lo que es ahora!... Sé que es otra persona. pero
         también es el niño que mate ochenta veces en juego de
         vaqueros...

LUIS        — ¿Cómo andan tus cosas?

            Pausa.

CLEMENTE —Económicamente regular, apartado de la gente, amargado...
         pero escribo...

LUIS        —¿En un hotel sesenta y nueve?

            Pequeñas risas..

CLEMENTE —Ajá.... (Toma un sorbo de whisky)Después que Virginia
         me robó todo... ¿Sabes lo que hice?
                                                                          69



LUIS        —Sentirte mal, tomar una botella de whisky...

CLEMENTE —Agarré la máquina y comencé una novela...

LUIS        --Primera vez que conozco una depresión literaria.

CLEMENTE —La terminé. Ya tengo dos...

LUIS        — ¡Coño!...¿Por qué no las publicas?

CLEMENTE —No me interesa.... ..

LUIS        —El arte es como la gallina, si no cacareas no figuras.

CLEMENTE —(pausa corta)Es mi sueño y eso es lo importante.. Ahora
         trabajo a destajo, sobre todo en embargos miserables, que quitan
         poco tiempo.... Y luego salgo a la calle buscando algo. Calles,
         andenes del metro.          Observador ante tanta vida... Palabras
         sueltas, rumores. Crímenes pasionales en los archivos de los
         tribunales... A mis cincuenta y un años estoy enamorado de
         escribir cinco horas diarias...

LUIS        — ¿Solo eso?

CLEMENTE — Y la remota posibilidad de encontrar a alguien...

LUIS        —Una cuarentona con amor de quince años.

CLEMENTE —Cuarentona, no. Me gusta la piel fresca....

LUIS        —Está alejada de ti. Es otro sueño.



            Luis desata a Clemente. Del baño turco salen El Negro, Salvador,
            Juan y Enrique. Traen sus tragos. Algunos se muestran bastante
            ebrios

ENRIQUE     — ¡Les entregué mi vida!

JUAN        —(A Enrique)Vamos a las duchas.

NEGRO       —Te hace falta un buen baño...

ENRIQUE     —¡Hablo alemán a la perfección!

NEGRO       —No puedes obligarlos...
                                                                              70


           Salvador y El Negro llevan a Enrique a las duchas. Los sigue
           Juan.

LUIS       —¡Ese turco si jode!.

ENRIQUE    — ¡No puedo vivir allá, maldita sea!



SALVADOR —¡Te consigo un empleo en la Gobernación, mañana mismo, en
         la División de Catastro !

ENRIQUE    —(A Luis) ¡Te mato si vuelves a decirme turco!

TODOS      — ¡Turco!¡Turco!¡Turco!

           Enrique ríe escandalosamente.

JUAN       — ¡Luis, prepara unos tragos!

CLEMENTE —División de Catastro suena a castración.

           Luis se dirige al mostrador en compañía de Clemente. Preparan
           tragos.

CLEMENTE —¿La violaste?

           Pausa corta.

LUIS       —Si...

CLEMENTE —(Suave) ¿Por qué?

LUIS       —No tuve tu infarto con las acciones de la Luz Eléctrica
           iluminándome la vía.... Estaba.... aburrido.... .. (pausa corta.
           Clemente ríe) No te rías...

CLEMENTE —Es muy cruel....

LUIS       —Vivir me sabía a arena entre los dientes.

CLEMENTE —¿Tanto?

LUIS       —Un montón de trapos en la cabeza.

CLEMENTE —¿La violaste por aburrimiento?

LUIS       —No, Clemente... El hastío no tiene imaginación. Quisiera
                                                                               71


            explicarte la sensación.... . (Pausa corta) Es un virus que se
            introduce en los gestos cotidianos y hace que todo tenga sabor a
            podrido...

            Pausa.

CLEMENTE —Tú, tan cordial...tan paciente…

LUIS        —La violencia se acumula en el alma, como una batería....
            (Pausa corta.)Desde la madrugada tenía la sensación de poseer
            un aguijón en mi boca…Y en la mañana llegó Marisa a la
            consulta: Marisa... frágil, con miedo al dolor.... (pausa corta)
            ¿Qué pasó?... De pronto me vi en el consultorio: los objetos
            detenidos….Una fracción de segundo donde afloraron cosas que
            nunca imaginé.... .

CLEMENTE— ¿Qué cosas?

LUIS        —Fastidio y la conciencia de una absoluta locura. ¿Tenía tanta
            mierda adentro?... "La cojo"—Me dije. Y era una certeza.Una
            tabla mugrienta     en la sopa del aburrimiento.... La violé, si... en
            el silencio del consultorio pintado de beige!¡Piernas inertes en
            un rostro dormido que se crispaba!.... (Pausa corta) Estaba
            dormida y hacía gestos de asco. ¡Yo era el asco y seguía y
            seguía!...

CLEMENTE --(Procurando que no lo escuchen)¡Hijo de puta! ¿Por qué no te
         detuviste?

LUIS        --No sé…¡Uno tiene en el alma un piano con demasiadas
            cuerdas!.... Si hubiera tenido un revólver, esa tarde, me reviento
            la cabeza de un tiro.

CLEMENTE — ¿Seguro?

            Pausa corta.

LUIS        —No. No me la reviento.

CLEMENTE — ¿Por qué te retiraron los cargos?

LUIS        —Los colegas y la policía dedujeron que Marisa              era una
            maniática que veía violadores en todos los rincones.

CLEMENTE —¿Por que luego denunció al cura?..

LUIS        — (Súbitamente exaltado) ¿Ves?¡ Se comprobó que
            desvariaba! Una loca de mierda viendo violadores de
            coño por todos lados! ( Pausa corta)... El único que entendía
            su terror era yo.... .Fui el que se lo inoculó…La enfermé. Su
                                                                              72


            locura la tallé esa tarde, en mi consultorio con las persianas
            cerradas...Cuando denunció al cura la detuvieron por vilipendio....
            (Pausa corta)Pasó varios días en un calabozo antes que la
            internaran en una clínica.... . Su denuncia había empañado las
            reputaciones de un sacerdote y un odontólogo respetable!...
            (Pausa)Y callé ante los policías.... Me hice la víctima ante
            Raquel y los muchachos . (Pausa corta) La verguenza de
            la violación es nada ante las mentiras que construí luego….

CLEMENTE — ¿Por qué me cuentas todo, así tan fácil?...

            Pausa corta.

LUIS        —Eres mi amigo…me entiendes.... .

CLEMENTE —Lo asumo, pero no entiendo...

LUIS        —Te apiadas. Esa es nuestra virtud.

CLEMENTE —Nuestro pecado.

LUIS        —Lo que permite querernos, así seamos ladrones, violadores,
            cobardes, maricones, soñadores.

CLEMENTE — ¡Es una solidaridad enferma!

LUIS        Pero reconfortante. La vida es muy jodida para estar solo con las
            verguenzas. Yo le conté todo al El Negro…

CLEMENTE --¿Si? ¿Qué te dijo?

LUIS        --(Le muestra la oreja izquierda) ¿Ves la cicatriz cerca de la oreja?

CLEMENTE --¿El Negro?

LUIS        --Me mandó al hospital de un solo coñazo. Me aflojó las muelas,
            el cabrón.

CLEMENTE --Lo que provoca es caerte a palos.

LUIS        --(Señala en dirección a las duchas)En algún momento ellos lo
            sabrán.

CLEMENTE — ¿No se te ocurrió irte a Disneylandia para quitarte el
         aburrimiento?

LUIS        —Ya no tengo culpa.

CLEMENTE — ¿ Y aburrimiento?
                                                                               73


LUIS        —Lo entiendo. ¿Sabes cuál era la expectativa de vida en la
            Atenas de Pericles?

CLEMENTE — (Piensa) ¿Sin antibióticos? ... Treinta años.

LUIS        —Veinte.... . ¡Y mira todo lo que hicieron los jodidos!      Ahora
            vivimos más de la cuenta y eso agota.

CLEMENTE —Deberías retomar la profesión...

            Se dirigen al mostrador.

LUIS        —Lo hago si asesoras de nuevo a la Compañía Eléctrica...

            Rien. Salen de las duchas Salvador y Juan. Se secan. Visten
            sus shores y monos.

SALVADOR —(A Juan)Tienes que decirme, papá... Nunca pude
         explicarme esa metamorfosis...

JUAN        —¡Ni que fuera mariposa!....

SALVADOR —¡Eres una mariposona!

JUAN        —Soy un hombre serio.

SALVADOR—( A Luis) ¿Por qué desataste a ese paranoico?

LUIS        —Divierte cuando está suelto.

CLEMENTE — ¿Enrique y el Negro?

JUAN        —Enrique tiene nostalgia de turco.

SALVADOR —Si sigue nos amarga la noche.

            Entran Enrique y El Negro. El Negro lo conduce como a un
            recluta.

NEGRO       —¡Un, dos, tres, march!,,... ¿Se va a portar bien, cabo Enrique?

ENRIQUE     —¡Bien, mi sargento!.

NEGRO       — ¿Sereno?

ENRIQUE     — ¡Sufro mucho, mi sargento!
.
NEGRO       — ¿Ecuánime, cabo?

ENRIQUE     —Sereno y ecuánime, pero sufro..
                                                                            74



            Enrique se sienta y El Negro se le sitúa al lado. Juan le alarga un
            trago a Enrique y una copa de vino a El Negro.

NEGRO       -Todos tienen su cruz, cabo Enrique…¡Compártala!

ENRIQUE     -¡Tengo un jodido barranco en la cabeza y!....

SALVADOR —Perdone, cabo Enrique, pero no olvide que el teniente Juan
         tiene derecho de palabra…
NEGRO    -¡Es verdad!...(Ve la copa) Este vino me tiene mareado…

LUIS        ..No jodas, Negro…No has bebido casi…

SALVADOR --No interrumpan…

            Hay una pausa. Todos ven a Juan

JUAN        —Mi primera experiencia fue con Joao...

            Rumores de todos.

SALVADOR—¿Joao?¡Lo sabía!...

JUAN        —Secreto bien guardado, amigo....

LUIS        —Un día te vi con      él   en la plaza Las Mercedes. Eran dos
            novios...

JUAN        —Esa primera experiencia fue una tortura.... .. ¡El pensamiento de
            ser homosexual era una pesadilla!... Mi madre, mis hermanos, mis
            amigos....

NEGRO       — ¿Qué dirían?

CLEMENTE —Yo hubiera entendido.

JUAN        — ¡Ni ahora entiendes!.. (Pausa corta)Pensaba en todos,
            menos en mi...

NEGRO       —Fuiste heterosexual culposo durante años.

SALVADOR— Follando sin ganas con los mejores culos de la ciudad.

JUAN        — Me imaginaba a la familia reunida. Mi padre viéndome con
            ojos llorosos. Susurrando... "Eres maricón y te vas de
            esta casa donde todos somos como debe ser".... ¿ Y cómo
            es eso de ser como se debe?.... Durante años renuncié a mí
            alma.... Me casé con Ana Luisa y todo estaba bien.
                                                                            75


NEGRO       —Hogar perfecto, hijos logrados con esfuerzo...

LUIS        — ¿Esfuerzo?

            Juan ríe.

JUAN        —¿Sabes lo que es hacer el amor con una mujer sin
            desearla?.

LUIS        —Tengo un Master.
JUAN        —Y yo un magna Cum Laude.

SALVADOR — Somos sabios en eso de follar a una mujer sin desearla.

NEGRO       — ¡No metan sus experiencias matrimoniales porque ahí si nos
            jodemos!

JUAN        --Tenía una profesión satisfactoria, hijos...

NEGRO       --Y él , en el fondo del barril.

LUIS        —( A El Negro) ¿Cómo lo conoces tanto?

NEGRO       —Se leer a mis amigos.

JUAN        —El Negro es mi confidente.

            Pausa. Se ven.

CLEMENTE --Confidente de todos…

SALVADOR — ¿Y cómo te... decidiste a entrar en, bueno?... A ser
         plenamente tú…

JUAN        — (Pausa corta)Me enamoré...

            Pausa. Se ven.

SALVADOR —¿De quién?

NEGRO       —Un asistente de la universidad.

SALVADOR—( A El Negro)Queremos testimonios directos, amigo....

JUAN        — Me acompañó.... .. al Amazonas a unas investigaciones
            sobre los.... . Yanomamis.... . (Pausa corta) ¡Me cuesta contarles,
            mierda!...
NEGRO       —Desde el principio surgió el corrientazo... No se podían ni
            ver porque comenzaban a sudar...
                                                                         76


CLEMENTE — ¡Un sofoco!...

           Pausa corta.

JUAN       —Una noche me tomó la mano...

CLEMENTE — ¿De sopetón?

JUAN       —No, no.... Tímidamente.Un dedo de él sobre un dedo mío, en
           una mesa de madera gastada. Después, suavemente, las manos
           se entrelazaron.... ¡Y nos explotó la sangre!

           Gritos. Elevan los tragos.Otros piden silencio.


SALVADOR —¿Qué siguió?

JUAN       —Una erupción, Salvador.¡Un terremoto!.... ¡Al carajo la
           investigación!¡A la mierda la magia de los Yanomamis!¡Fueron
           diez días en que se abrieron las puertas y me quité de encima la
           mentira en que vivía...

LUIS       — ¿Aclaraste todo al regresar?

JUAN       — No. No estaba seguro. Intenté retomar los hilos de la
           farsa matrimonial... Cosa imposible…Me separé de Ana Luisa. La
           pobre no podía entender…

LUIS       —Coño, entiéndela…Catorce años viviendo contigo y de pronto
           sales diciéndole que amas a otro hombre...

SALVADOR —Esa es una competencia que rompe todos los
         esquemas...

           Enrique se muestra hundido. Eleva la cabeza..

ENRIQUE    —Me quiero morir... lentamente.

           Enrique hunde la cabeza de nuevo. Tal parece que duerme..

LUIS       —Josefina.... Esa con la que hablabas por teléfono. ¿Puedo
           deducir que es …José?..

JUAN       —Ajá.

LUIS       — ¿Y Eulalia y las otras?...

JUAN       — ¡Angustias heterosexuales!¡Cómo las sufrí!....

NEGRO      —Ya se le quitaron...
                                                                         77



CLEMENTE — ¡Ser homosexual es contra natura, Juan!

JUAN        —Igual que buscar un amor de quince años a los cincuenta, mi
            amigo... (Pausa corta. Se acerca a Clemente y lo abraza) ¿Pero
            sabes algo, mi hermano?...

CLEMENTE — ¿Qué?
JUAN     —Me temo que lo mejor del hombre sale cuando atenta
         contra su naturaleza. Claro, es una afirmación antropológica.

CLEMENTE —( A Juan)Mírenlo, pues. Hasta filosofía tiene...

LUIS        —(A Clemente)Ser escritor también es contra natura, en un
            mundo donde el negocio es lo habitual....

JUAN        —No nos enseñaron a vivir.... (Pausa)Eso es lo que pasa.

            Pausa. Se ven..

SALVADOR—¿No sabemos vivir?

NEGRO       —Ni morir.

LUIS        —Estamos jodidos.

SALVADOR— ¡No somos nada!

NEGRO       —Somos, sin entender. Te metes en los amores, en las
            utopias, en creencias cotidianas que son basura y de
            repente te llega la muerte y la única pregunta que asoma
            es.... .”¡Mierda!¿Qué coño pasó?”

LUIS        —La muerte, aunque se espere siempre llega de repente.

NEGRO       —Y no la entendemos.

SALVADOR —Esta allí.

CLEMENTE —Cada vez más cerca.

LUIS        — ¡Siempre más cerca!

SALVADOR — ¿Qué pasó?.... .

NEGRO       — ¿Qué pasó?... Y morimos sin entender que vivíamos.

JUAN        —.Problemático es vivir. No nos enseñaron rebeldías, ni lo
            maravilloso de la búsqueda. ¿ Ah, Juan?
                                                                        78


JUAN      —Lo prohibido nos frenó el ímpetu y hemos malgastado años
          tratando de saber lo que      somos en una maraña de
          convenciones.

          Pausa.



          Enrique se levanta. Grita.


ENRIQUE   — ¡Amo a mis hijos!¡Soy responsable, fiel, alemán1¡Esas bestias
          me rodearon, me patearon, me devoraron y aquí estoy…un turco
          triste en un país que no entiendo…

NEGRO     -Naciste en este país…

ENRIQUE   -¡Me sabe a mierda! ¡No lo quiero!

NEGRO     --Estás aquí por miedo…Le diste a esos malditos nazis el placer
          de desterrarte….Te metieron el miedo y ahora temes lo que
          amabas…hace años elegiste una posibilidad de vivir y permitiste
          que la destruyeran…
ENRIQUE   -¡Me fracturaron las costillas, el tabique nasal, me sacaron los
          dientes!

JUAN      --¡Coño, le jodieron la médula, Negro!

ENRIQUE   --¿Qué querías que hiciera, hijo de puta?

NEGRO     — (Susurra, tomándole la cara) ¿Sabes lo que eres?...

ENRIQUE   — ¿Qué?

NEGRO     — ¿Seguro quieres saberlo?

ENRIQUE   —Si.

LUIS      — ¡Un turco!....

          Risas, salvo El Negro. Hasta Enrique ríe. Luego reacciona.

ENRIQUE   — ¡No me divierte!... Es mi mujer, mis hijos, mi trabajo en
          Rostock...

NEGRO     —Eres un pedazo de carne asustada, Enrique. Víctima propicia.
          El cordero exacto para los locos y violentos de este
          mundo.... Además, que no te moleste estar en el renglón de los
          cobardes. Ya la geografía de este planeta es dibujada por el
          miedo. Se necesitan cojones siderales para vivirlo.
                                                                           79



           Risas.

ENRIQUE    —¡No se rían para nada, cabrones!

NEGRO      —Entiéndelos, se ríen de sus cobardías.

           Silencio. Enrique llora.

ENRIQUE    —Me reventaron la torta en la cara y hasta en el sueño me sale la
           vergüenza.

NEGRO      —Regresa...

ENRIQUE    —No.

LUIS       —Negro, estás paranoico...

NEGRO      — ¡En el primer avión, maldita sea!

ENRIQUE    — ¡Me aterroriza caminar por las calles de Rostock!

NEGRO      — ¡ Lo sé, pero regresa!

ENRIQUE    — ¡Me asomo a la ventana abriendo la cortina de a poquito,
           con la piel de gallina!

NEGRO      —(Toma a Enrique por los hombros) Entendemos los
           síntomas.¿No es así, amigos?.... ..

SALVADOR — ¿Nos estás diciendo cobardes?

NEGRO      —Carajo, Salvador, si eres perceptivo.... . ( A Enrique)Defiende tu
           amor, tu hogar

ENRIQUE    — ¿Cómo, si soy un cagón?

NEGRO      — ¡Eras un cagón!

ENRIQUE    — ¿Era?

NEGRO      — ¡Protege a tu mujer, a tus hijos. Tu sueño!

LUIS       —Negro...

CLEMENTE— Un poco de comprensión...

           Enrique llora totalmente desconsolado. Grita.
                                                                            80


NEGRO      — ¡Te vencieron unos nazis comemierdas!¡Te dijeron
           turco y te cagaron turco!...

CLEMENTE — ¡No lo atormentes!
ENRIQUE —¡Me da miedo salir a la calle!.

NEGRO      —Eso acabo. Al regresar, saldrás con tu familia a pasear por
           los parques de Rostock..Comerás helado en tu cafetería
           favorita..
ENRIQUE    —Regreso. Si. ¿Y qué hago con el espanto?

NEGRO      —Te compras una pistola nueve milímetros.

JUAN       —No te vuelvas loco.

NEGRO      —O una metralleta Uzi.

ENRIQUE    — (Pensativo)Una nueve milímetros...

NEGRO      —Y revientas la cabeza de esos hijos de puta cuando aparezcan
           de nuevo....

ENRIQUE    —Detesto la violencia.

           Pausa.

NEGRO      — ¿Tiene la violencia el derecho de volverte mierda la vida a ti y a
           tu familia? Aprende a responderle, hermanito, si no quédate aquí,
           en este país que ya odias

ENRIQUE    --¡No lo odio!

NEGRO      --. ¿Quién dice que en este momento no acosan a Solveig por
           casarse con un turco? ¿Quién dice que no la violan en
           grupo ? ¿Quién dice que no hostigan a tus pequeños por ser
           hijos de turco?

ENRIQUE    — ¡No soy turco, no soy turco!..

NEGRO      —Eres pacífico , no turco. Ser turco no tiene la menor
           importancia. Pueden gritarte turco por ser gordo, feo, palestino,
           marroquí, negro, judío, autista o bulímico. (Grita) ¿Quién puede
           defender a alguien que desea ser victima por convicción?

LUIS       —Nadie.

NEGRO      — Regresa....

           Pausa.
                                                                           81


LUIS        — (Bajo) Si, regresa...

SALVADOR —( Entrando en el propósito de El Negro) ¡Dale, Negro!

CLEMENTE —Y te compras la ametralladora.

TODOS       — ¡Eso!

NEGRO       — ¡Elegiste Rostock para ser feliz y lo serás!

TODOS       — ¡Lo serás!

SALVADOR— ¡Y el que se atreva a tocar tu sueño, que muera!

TODOS       — ¡Eso!¡Está bien! ¡Así!

NEGRO       — ¡Le revientas la cabeza con una bala!¡Tan sencillo como
            eso!

            Jadeos de Enrique. Se le acercan Luis y Salvador.

JUAN        —Aquí, Negro.... puede rehacer su vida....

NEGRO       —¡Claro, claro!.... Aquí puede cobijar su cobardía turca....
            ( Golpeándose la cabeza) Se me olvidaba, Enrique. Con
            este grupo de cobardes aquí reunidos puedes quedarte y
            continuar comiendo mierda. Luis puede compartir su taxi
            contigo... Salvador quizá te puede lograr algún contrato
            corrupto en la gobernación.

SALVADOR—¿Me dices cobarde por carambola?

NEGRO       —Juan te mete a trabajar aquí, en este lujosísimo Spa. O t
            trabajas con Clemente en embargos a viejas miserables...

SALVADOR—(Resentido)Habló el perfecto…El modelo…... ¡No me jodas!

NEGRO       —La tormenta es furiosa. La lluvia ciega.... (Pausa corta)Uno se
            puede hundir en cualquier momento... Hoy, como hace treinta
            años   el naufragio sopla su huella…¿Quién dice que nos
            salvamos?...

            Pausa..

NEGRO       — ¿Quién puede asegurar que no estamos muertos?....

LUIS        —Los cadáveres no toman whisky...

            Risas breves.
                                                                            82


ENRIQUE     —Ni se fugan con ficheras...

CLEMENTE —Ni los nazis les dan palizas...

SALVADOR—Ni violan pacientes en los consultorios...


            Pausa. Ven a Luis. .

SALVADOR—Aquí, entre nos)... ¿La violaste?...

            Pausa.

JUAN        — ¡No lo hizo!

LUIS        —Lo hice

JUAN        — ¿ Y el comunicado del Colegio de Odontólogos?...

            Salvador abraza a Luis que mantiene hundida la cabeza.

LUIS        —Lo hice. Jodí a Marisa.

SALVADOR — ¡Coño, estamos llenos de mierda!

NEGRO       — ¿Quién no?

SALVADOR— ¡Deberíamos escupirnos!

            Salvador escupe a Luis. Luis escupe a Clemente. Todos se
            escupen. Menos El Negro a quien nadie escupe. Pausa. Toman
            tragos. Comienza a caer una lluvia leve


NEGRO       —La edad hace perder el sentido del humor.

LUIS        —A los que sufren de la próstata.

JUAN        —No vengas con cuentos, Luis. El Negro tiene razón. La edad
            nos pone cara de culo.

CLEMENTE —Ustedes están jodidos....

LUIS        —A partir de los cuarenta el humor se deleita royendo huesos.

NEGRO       --(A Clemente) ¿Estamos?....

CLEMENTE --Tú no, Negro.

NEGRO       --¿Y tú?
                                                                          83




            Se escuchan rayos. Viene una tormenta. Pausa.

CLEMENTE — Perdona, pero no soy corrupto, ni violador ni maricón..



NEGRO       —(A los amigos) Mis argumentos no tienen nada que ver con
            Clemente, por supuesto. El es el Señor Dios, que vive en un
            hotel sacudido por putas y chulos, tratando de escribir.... (Ve a
            Clemente)Tus novelas deben ser bien malas con ese sentido de
            la justicia que muestras....

LUIS        — ¡Puro best seller!

CLEMENTE — ¡Nunca he robado...

LUIS        —Ciertos negocios de tu bufete, cuando creías en las Acciones
            de la Luz Electrica, eran legales pero bastante sucios...

NEGRO       — ¿Crees que una fuga loca con una fichera y una máquina
            de escribir, abandonándolo todo, te ha salvado?...

CLEMENTE —No devoro la mierda que les gusta a ustedes.

NEGRO       — ¡Eres una acción de la Luz Eléctrica, cabrón!¡

SALVADOR— ¡Que verdad tan luminosa!

NEGRO       —Resientes a tus hijos.

CLEMENTE —¡Son unos imbéciles!

NEGRO       —Nunca hablaste con ellos. Eres una esfinge que usaba el
            hogar para dormir y cagar. El resto eran traiciones, acciones y
            fondos fiduciarios...

CLEMENTE — ¡Salíamos de vacaciones en el velero!...

NEGRO       —Y te ibas de putas en cada puerto.

CLEMENTE — ¡No.

NEGRO       —Un día abandonaste la piel de Raquel         por que mostraba
            arrugas.

SALVADOR — ¡Eres un quinceañero que fracasó a los cuarenta!
                                                                          84


CLEMENTE — ¡Vivo de nuevo mis sueños, aunque eso los joda!

ENRIQUE     — Voy a regresar a Rostock.... (Se acerca a El Negro. Lo
            abraza)Si, lo haré. Mañana.

LUIS        —Me parece bien....

JUAN        — ¿Vas a comprar un revolver?

ENRIQUE     —Abandoné a los míos y eso está mal. Es razón suficiente.

JUAN        —La violencia es el arma de los que no tienen razón.

NEGRO       —En ocasiones, de los que la tienen….

ENRIQUE      —No sé si compraré una nueve milímetros…O un cañón…Lo que
            sí sé es que regreso a Rostock para quedarme…(Pausa. Ve a El
            Negro) ¿Por qué elegiste este día?

LUIS        —Esa es una buena pregunta....

NEGRO       —Casualidad....

LUIS        —Cero casualidad.

            Clemente comienza a silbar “El Puente sobre el Rio Kway.Todos
            lo siguen. El Negro escucha.

CLEMENTE — ¡A silbar, cabrones!

JUAN        — ¡Los silbidos calman tormentas!



            Salvador saca la piñata en forma de pene. La lleva al sector del
            gimnasio y comienza a colgarla de una viga en el techo junto a
            Enrique, Luís toma la torta y la pone sobre una de las mesas.


NEGRO       — Bella piñata...

CLEMENTE — ¡El pene es el que más sufre en las separaciones!

            Risas

LUIS        — María Ignacia…. (Pausa. Todos ven a Luis)…nos ha llamado a
            todos, Negro!...

NEGRO       —Lo sé.
                                                                             85


SALVADOR— Dice que enloqueciste.

CLEMENTE — ¿El Negro loco?... Como decir que Einstein era pintor de
         brocha gorda..

JUAN        —La verdad de toda esta fiesta es que estamos celebrando una
            separación que no nos gusta.

SALVADOR --ODISEA no tiene sentido esta vez, negro. Todos queremos a
         María Ignacia…

CLEMENTE —¿Tienes otra mujer, cabrón?

LUIS        —Dilo. Abandona el retrato del perfecto marido.

SALVADOR—Eso. Manda al carajo el cuento del perfecto padre y amigo.

CLEMENTE —Eres una mierda inconsecuente, como todos.

LUIS        —Admítelo

JUAN        —Un culo fresco te revolvió la vida.

            El Negro entra a la oficina de Carlos. Retorna con un maletín.

ENRIQUE     — (Para si) Regresar... ¡Voy a mostrarle a esos hijos de puta los
            cojones de un turco!...

LUIS        —(A El Negro) Te ves como un cuchillo antes de entrar en el
            corazón de una mesonera..

                  El Negro eleva la copa en la entrada de la oficina.

NEGRO       —Cáncer, salud...

            Todos se ven. El Negro bebe de su copa.

CLEMENTE —Cáncer es un signo astrológico....

LUIS        —¡Y tu eres un jodido escorpión!

NEGRO       —Tengo cáncer en el hígado...

            Pausa. Lo miran. El Negro avanza y se sienta en una de las
            banquetas.

LUIS        — ¿Tú, cáncer?

NEGRO       —En el hígado, Luisin. Mi hígado ha pasado a ser una tortura
            china ...
                                                                           86



CLEMENTE — ¿Qué tienes cáncer?

LUIS       — (Furioso, tratando de llegar a algo) ¡Coño, en el hígado!¡Eso es
           lo que dice!

CLEMENTE — ¿En qué estado?


NEGRO      —Avanzado... (Bebe de la copa de vino)Tan avanzado que
           casi no tengo hígado....

ENRIQUE    — ¡Mentira!

LUIS       — Si tienes cáncer....

ENRIQUE    — ¡Mentira!

LUIS       — …¡no puedes beber vino como has estado haciendo toda la
           Noche!

CLEMENTE —Y menos si es cáncer en el hígado...

           Pausa. Ven a El Negro.

NEGRO      —(Eleva la copa) ¡Salud!... (Pausa corta. Se arropa un poco con
           sus brazos) Sin ser melodramático…estoy destrozado,
           camaradas…. Me come y come el cuerpo. El alma. Me duele.

LUIS       —¡Tienes que estar en una clínica!..

           El Negro silba.

CLEMENTE — ¿Qué te traes entre manos?

NEGRO      —Jamás entraré a una clínica....

SALVADOR — ¡Por supuesto que sí!

ENRIQUE    — ¡Ya!

           El Negro detiene a Enrique que se acerca. Se moviliza en el
           espacio.

NEGRO      —(A Luis)No quiero una muerte indigna.... ( A Enrique)Ni ver a
           María Ignacia y mis hijos viendo como la vida se me cae a
           pedazos.

           Pausa. Se ven. Clemente se le acerca y lo abraza.
                                                                           87



CLEMENTE — ¿Te vas a morir, Negro?

NEGRO       —A no ser que tu omnipotencia haga un milagro.

JUAN        —Es joda. ¡Sólo joda!.

            Ven a El Negro que se suelta del abrazo de Clemente.

NEGRO       —Vine a morir aquí, como buen elefante....

JUAN        — ¿Aquí?

LUIS        — ¿Qué te vas a morir aquí?

            Saca unas pastillas del maletín. Pausa, Todos ven fascinados las
            acciones de El Negro. El Negro suelta las pastillas en la copa.
            Toma la botella y le agrega vino. Lo remueve con el dedo.

JUAN        --¿Esas pastillas?

NEGRO       — ¿A quién puedo pedirle una canción? ¿Un silbido? ¿Un
            chiste?

JUAN        — ¿Qué mierda son esas pastillas?...¡No puedes morirte aquí!

CLEMENTE — ¿En la calle si?

JUAN        — ¡No puede morirse!

LUIS        —¡No se está muriendo, coño!.¡Solo quiere morirse!

JUAN        — ¡Claro que se está muriendo! ¿No lo conocen?

LUIS        — ¡No puedes pedirnos que te veamos agonizar !

CLEMENTE —( A El Negro) Mientes, hijo de puta, ¿verdad?

            Pausa corta. Clemente comienza a vestirse.

LUIS        — ¿Es una prueba?

CLEMENTE — ¡Estás jodido si crees que me vas a manipular!

SALVADOR — ¡Negro, no te conocía esa faceta de chantajista! La verdad, no
         te queda…¿Verdad que no le queda?

NEGRO       — ¿Quieres que sufra como un Cristo, Clemente?(Rie) ¿Que
            deje todos mis ahorros en una clínica?...
                                                                            88


JUAN        —¡Si es por dinero te ayudamos, Negro...

NEGRO       —Habló el avaro... ¡Milagro!

            Clemente, vistiéndose, se acerca a El Negro.

CLEMENTE —Doy lo que tengo, Negro.... Te vas a los Estados Unidos...

LUIS        —A Houston.

SALVADOR— Houston es la Meca de los cancerosos.

            Se ven. Ríen a carcajadas.

NEGRO       — (Ríe) ¡La Meca de los cancerosos!

SALVADOR --(Irritado por las risas)¡Quise decir que conocen de cáncer,
         cabrones!

ENRIQUE     —Ni que el cáncer de hígado fuera mahometano...

CLEMENTE — ¡No me meto en sus bromas, cabrones! (A El Negro)Si te
         quieres morir, chao. ¡Que te vaya bien en el más allá, pero a mí
         no me jodes!

            Clemente toma su maletín y sale. Silencio. Pausa.

NEGRO       —Es esta noche.

JUAN        — ¿No puede ser otra?

NEGRO       —No. Eso está claro....

JUAN        —Va a venir la policía.

NEGRO       — Puedo salir de aquí, Juan.... Puedo morir en la esquina, en el
            baño de cualquier bar, un hotel... pero será esta noche…solo o
            con mis amigos de toda la vida...

            Se dispone a salir. Se le enciman y lo conducen a una silla.

SALVADOR — ¿Qué crees que somos, maldita sea?

LUIS        — ¡Nos duele lo tuyo, marico!.

JUAN        —(Se le acerca) ¿Estás cobrando lo que te debemos en la
                 noche de la tormenta?

            El Negro abraza a Juan.
                                                                            89


NEGRO       —Eso no se cobra....

            Pausa. El Negro se mueve por el espacio con la copa en la mano.

NEGRO    —El toro de lidia entró a la plaza... ¿No entienden?..
.
SALVADOR —¡No, Negro de mierda!

LUIS        —Y perdona la redundancia....


            Risas. Amainan. Pausa.

LUIS        —Creo... que estamos borrachos y... no entendemos...

SALVADOR—Negro... es demasiado...

NEGRO       —¿Cómo no vas a entender, Salvador?. (Los ve a todos)Nunca
            pedí más de lo que tuve... ¡Y tuve mucho!... María Ignacia, Mis
            muchachos. ... El trabajo en la universidad. Siempre me gustó
            enseñar y nunca aspiré otra cosa.... .

SALVADOR — ¡El record!

TODOS       —¡Eso!. ¡El record!

SALVADOR —Aquella mañana en el patio del San Ignacio corriste los cien
         metros en diez segundos, Negro!

NEGRO       —Si...

LUIS        — ¿Si qué?

NEGRO       — ¡Los corrí!...

SALVADOR— ¡Lo sabía!

LUIS        — ¡Eres excepcional.

NEGRO       —Ustedes siempre me han visto así y se equivocan…Pero esa
            mañana…Si. Lo hice. ¡Corrí los cien en diez!.... .¡Los cien! (Pausa
            corta. Se detiene)Pero más nunca, hermanitos.. Como un amor
            que se rompe. (Pausa corta)Soy una persona gris. Tan gris que el
            amor les ha impedido verme....

LUIS        — ¡Nos salvaste la noche de la tormenta!

NEGRO       — ¡No, coño, estaba tan cagado como ustedes! (Pausa corta) ¡Se
            los he repetido mil veces!¡Igual me provocaba arrojarme al mar
            para acabar con tanto terror!.... Sólo que me tocó salvarme
                                                                          90


           dándoles aliento.... :¿Entienden?... Me salvé salvándolos.    Eso
           no es ninguna hazaña....

SALVADOR—Has estado en nuestras cárceles, en nuestras locuras, en
        nuestros abandonos….


NEGRO      —El gris es mi color favorito....Todo el mundo despotrica del
           gris....Pero no hay nada como un atardecer mezclándose con la
           noche..... Eso es sencillo. La vida es hermosa y seguirá siendo
           hermosa aunque no lleguemos a la meta en jodidos cien
           metros.

LUIS       —Negro, hay cirujanos... Trasplantes…

SALVADOR—Esos cabrones de Houston pueden curarte.

NEGRO      Es hoy, con ustedes.


           Pausa.

JUAN       —Si te matas nos van a interrogar...

           Pausa corta.

ENRIQUE    —Lo que digas, Negro!..

LUIS       —¡Me duele!

JUAN       —Van a mencionar este negocio en los periódicos...

NEGRO      —¡Coño, si, perdóname que te reste flujo financiero, cabeza
           de bola!.... .

           Risas.


JUAN       —Es que... le temo a la muerte, Negro. Y ahora me la refriegas en
           la cara.

NEGRO      —Acepta la vida y toda la maravilla que te ofrece.

LUIS       — ¿Unos días más?

NEGRO      — ¿Para qué?


           El Negro se traslada al sector del gimnasio. Luis y Salvador
           preparan tragos. Los reparten.
                                                                              91



JUAN        —Es absurdo...

SALVADOR — Deprimente.

JUAN        — ¡Reconócelo!...

NEGRO       —Lo reconozco...

LUIS        — ¿Verte morir, Negro? ¿Que tomes una copa ante mis
            jodidas narices?

            Entra Clemente. Lo ven. Pausa..

CLEMENTE— Uno puede retroceder en las cobardías.

SALVADOR—Eres experto en eso.

CLEMENTE—Hasta puedo escribir un libro.

NEGRO       —El discurso, Juan...

JUAN        —¿El discurso?

NEGRO       —(Eleva la copa)Salvador, pica la torta. Pueden decir que
            es una receta tibetana, pero esa es una vagina donde la
            pongan...

LUIS        —El tercer ojo...

NEGRO       —Luis, tumba la piñata..

            Salvador se acerca a la torta. Toma el cuchillo. Enrique coloca
            una venda sobre los ojos de Luis. Luego le entrega un garrote.
            Luis toma el garrote y comienza a golpear la piñata.

CLEMENTE — (Preparando tragos)Sea lo que sea, hay que celebrarlo.

            Enrique hace oscilar la piñata, para evadir los golpes de Luis.

LUIS        —Tu muerte, Negro… ¡Se muere algo de mí.!

NEGRO       —Y serás más fuerte cuando me cierres los ojos.

SALVADOR—Todos somos parte de cada quién, pero me jode.

CLEMENTE —Salí con miedo de aquí y regresé. No huía de la muerte de El
         Negro, sino de mi vida. Lo que me toca. Lo que me resta. Y un
         ser, habitando en lo profundo de mí gritaba.... . ¡Hay que
         celebrarlo!
                                                                            92



            EL Negro abraza a Clemente. Luego se acerca a Salvador y le
            entrega un cronómetro.

SALVADOR —Negro, es... el mismo cronómetro de aquella vez...

NEGRO       —Claro, soy consecuente ... (Le entrega la pistola de salva a
            Clemente) Tú darás la señal…

CLEMENTE — No quiero verte morir, Negro. (Se inclina sobre El Negro. Le
         aprieta los hombros)¿De verdad te vas?...

NEGRO       — (Con dificultad) Habla con María Ignacia...     Con mis hijos.
            Tienes la mejor labia del grupo...

CLEMENTE — ¿Cáncer del hígado?

NEGRO       —Avanzado.

CLEMENTE — ¿Por qué no te dio por la gripe?

            Luis se quita la venda. Todos los amigos se concentran en torno a
            El Negro que tras una pausa se desplaza hacia el fondo.
            El Negro se sitúa al fondo del recinto, más allá de las duchas. La
            copa en las mano.


JUAN        — (Adolorido, lee) También te llegó el tiempo de separarte de las
            mujeres, Negro... ¿Quién lo diría?... Tú, tan fuerte en las
            tormentas tienes, al final, una bragueta fácil... Seguro te
            enamoraste de una adolescente con un coño de gloria. O te
            agarraron las putas, la libertad, la soltería iluminada....

            La luz se centra sobre El Negro que bebe su copa en un trago
            largo y luego se coloca como un corredor olímpico, pero
            tambaleante. Clemente dispara. El Negro, con la muerte en el
            rostro, avanza hacia sus amigos. Se mueve y respira con extrema
            dificultad.

TODOS       — ¡Vamos, Negro!¡Arriba, Negro!¡Es tuyo!...

            La luz se centra sobre la agonía de El Negro corriendo los últimos
            metros de su vida. Cae entre los brazos de Clemente. Todos lo
            rodean. Baja luz poco a poco. Oscuridad.


            FIN.
                   "Baño de Caballeros"

                               de Rodolfo Santana.
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