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Lic. Carlos Gómez Matthias.

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                                       2


           INDICE / TEMARIO HISTORIA DE MÉXICO 2.
UNIDAD I Proceso de conformación del Estado Nación 1821–1876

1.1. Proyectos de Nación

1.1.1. Monárquico.

Primer Imperio

1.1.2. Republicano

Constitución 1824

1.1.3. Conservador.

Proyecto y Programa

Lucas Alamán

República Centralista.

Santa Anna.

1.1.4. Liberal.

Proyecto y Programa.

José Ma. Luis Mora y Valentín Gómez Farías.

República Federal.

La Reforma liberal

- Constitución 1857.

- Leyes y Guerra de Reforma.

1.2. Las intervenciones extranjeras.
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1.2.1 Contexto nacional e internacional.

1.2.2. Invasión Norteamericana

Separación de Texas

Guerra del 46- 48

1.2.3. Intervención Francesa.

Antecedentes de la Intervención.

Napoleón III.

Segundo Imperio.

Maximiliano.

Defensa de la Soberanía.

Benito Juárez.

1.3. La Restauración de la República.

1.3.1. Aspecto Económico.

Estructura agraria:

Propiedad corporativa (Iglesia y comunidad indígena) y propiedad privada.

1.3.2. Aspecto Político.

Consolidación de la República Federal.

1. 3. 3. Aspecto Social.

Conflictos: guerra de castas rebeliones agrarias y bandidaje
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UNIDAD II Consolidación de los proyectos de Nación: Porfiriato y
Revolución 1876–1917

2.1. Proyecto de Nación en el Porfiriato.

2.1.1. Contexto mundial.

Expansionismo capitalista

2.1.2. Vida Política.

El liberalismo conservador.

Centralismo político.

Ficción democrática (fuerzas represivas)

2.1.3. Vida económica.

Inversiones extranjeras exportación y desequilibrios Regionales.

Modernización de la infraestructura.

-Bancos.

-Ferrocarril

-Luz.

-Teléfono.

Latifundismo.

2.1.4. Vida social.

Servidumbre agraria

Vida laboral
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Luchas sociales

Educación y cultura.

El Positivismo

Expresiones culturales

2.1.5. Crisis del Porfiriato y revolución social.

Análisis del personaje Porfirio Diaz.

Crisis política y económica:

clubes liberales partidos políticos PLM y huelgas obreras.

Crisis mundial de 1907

La sucesión de 1910 y el movimiento antirreeleccionista.

2.2. Proyectos revolucionarios de nación

Proyecto anarco sindicalista Flores Magon

Proyecto liberal Madero Carranza Obregon y Calles

Proyecto agrarista Zapata y Villa

2.2.1. Convención de Aguascalientes.

2.2.2. Constitución de 1917.

UNIDAD III La reconstrucción nacional Y La conformación del régimen
posrevolucionario1917 1940

3.1. El caudillismo y la dispersión del poder central (1917–1934).

3.1.1. Contexto nacional.
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3.1.2. De las armas a la política.

Movimientos armados: Plan de Agua Prieta, rebelión de la huertista, asesinato de
Obregón.

3.1.2. Gobiernos de Obregón y Calles.

- Movimiento Cristero

- El Maximato

3.2. Grupos sociales y políticas publicas en la Pos revolución (1917–1934)

3.2.1. Contexto internacional.

3.2.2. El agrarismo hecho gobierno.

3.2.3. Movimiento obrero y sus organizaciones.

3.2.4. Políticas educativas.

- Articulo 3.

- Educación rural

- Vasconcelos

- SEP

3.3. El Cardenismo (1934–1940).

3.3.1. Política y movimiento obrero.

3.3.2. Política y movimiento campesino.

3.3.3. La educación socialista

3.3.4. Disidencia y movilizaciones políticas sinarquismo.
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3.3.5. Economía mixta Nacionalizaciones

3.3.6. Institucionalización del Sistema Político Mexicano.

Antecedentes.

PNR-PRM

El Sistema Corporativo:

CNC, CTM, CROC.

UNIDAD IV CONSOLIDACION, CRISIS DEL ESTADO MEXICANO Y SU
INSERCION EN EL MODELO NEOLIBERAL 1940–2000

4.1. La Unidad Nacional

4.1.1. México en el escenario de la 2a Guerra Mundial.

4.1.2. El sistema político presidencialista (PRI).

4.1.3. Los partidos políticos de oposición y las reformas electorales (1940–1982).
PAN.

4.2. Política económica.

4.2.1. Sustitución de importaciones y su repercusión social.

4.2.2. El Estado benefactor y su repercusión social

4.2.3. Crecimiento urbano industrialización y rezago agrario.

4.3.El Estado y la política educativa.

4.3.1. Escuela nacionalista

4.3.2. Reformas educativas.

Plan de once años
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Regionalización de la educación.

Planes Nacionales

4.4. Crisis del sistema político mexicano y la transición democrática (1968–2000).

4.4.1. Disidencia política movimientos sociales y subversión guerrillera.

4.4.2. La transición democrática y [las luchas politicas]].

4.5. Crisis del modelo estabilizador e inserción al modelo neoliberal

4.5.1. Reformas estructurales y la apertura de fronteras (TLC).

4.5.2. Consecuencias económicas y sociales del neoliberalismo.

Los globalifóbicos

Retos y dilemas de la Educación.
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                                   HISTORIA DE MÉXICO 2.
               UNIDAD I Proceso de conformación del Estado Nación 1821–1876

1.1. Proyectos de Nación

1.1.1. Monárquico.

Primer Imperio



Don Agustín de Iturbide, libertador y posteriormente, Emperador de México provenía de una
noble familia que tuvo su raíces de Navarre.

La familia Iturbide (conocida también como Yturbide) es mencionada
en documentos de principios del siglo XIII conservados en los archivos
del País Vasco.

En 1440 la familia fue ennoblecida por el Rey Juan II de Aragón. Don
Martín de Iturbide fue alcalde del Valle de Baztanen 1432 y ejerció su
jurisdicción en el nombre del Rey. La Iturbide familia tuvo altos puestos
en el País Vasco desde el siglo XV en adelante y muchos miembros
prominentes de la familia son citados en los archivos de Pamplona. Don
Juan de Iturbide y dos de sus hijos cayeron como héroes en la batalla de
Lepanto en 1571.

Don José de Iturbide y Álvarez de Eulate se casó con Doña María
Josefa de Arregui y Gastelu. Su hijo Don José Joaquín de Iturbide nació en enero o febrero de 1739
y fue bautizado el día 6 de febrero.

En 1766 emigró a la Nueva España, en busca de fortuna con la que poder dorar sus blasones, pasó a
mediados del siglo XVII el hidalgo don José Joaquín de Iturbide y Arregui, oriundo de la villa de
Peralta, en el reino de Navarra. Era el joven emigrante descendiente de este linaje de cristianos
viejos, cuya casa solariega radicaba en Irisarri.

Según costumbre de la época, el mayor de la familia, permaneciendo en el terruño, continuaba al
cuidado de la herencia paterna, mientras que los segundones - cuando no había bienes con que
dotarles en las familias hidalgas de escaso peculio - marchaban a poblar las Indias, o vestían hábitos
religiosos, o luchaban en los ejércitos del rey. «Iglesia, mar o Casa Real» eran los tres caminos que
se ofrecían a aquellos muchachos de temple animoso y hueros talegos.

Don José Joaquín de Iturbide arribó a la Nueva España en su temprana juventud y se radicó en
Valladolid de Michoacán, que hoy lleva el nombre de Morelia, ciudad de campanarios y recoletas
calles. Hacia 1786 Don José Joaquín era miembro del Consulado Municipal y dueño de una
hacienda en Quirio. Se casó en 1772 con Doña Josefa de Arramburu y Carillo de Figueroa Quien
también provenía de una noble familia de Navarre y Vizcaya.
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De esta unión nacieron cinco hijos, el menor de los cuales, Agustín - que vino al mundo el 27 de
septiembre de 1783 - haría famoso su noble apellido vascuence; muertos en la infancia sus
hermanos mayores, quedó como heredero varón de la casa. Trabajó duro, sin duda, el bueno de don
José Joaquín y prosperó económicamente Hay constancia de que en 1790 poseía dos viviendas en
                              Valladolid y una vasta hacienda en Quirio.

                               Constituían los Iturbide una familia rica, respetada y, a tenor de
                               testimonios contemporáneos, firmemente adherida a las costumbres
                               españolas. El pequeño Agustín creció, pues, en un grato ambiente
                               doméstico. Estudió en su misma ciudad natal y, al cumplir los
                               quince años, su padre lo mandó como administrador a la finca de
                               Quirio. Pero su talante fogoso no cabía en los límites de la hacienda
                               paterna.

                               Don Agustín fue educado en el Colegio de San Nicolás y en la
                               Academia de Oficiales. En 1797 fue nombrado subteniente.

                                En Valladolid de Michoacán había una recoleta plaza: la de las
                                Rosas; en la plaza, un colegio de postín: el de Santa Rosa. Sobre la
planta baja del severo edificio, cerrado como muro de convento, se extendía un balcón largo y
espacioso. Los sábados salían las alumnas internas del colegio a lucirse al balcón y llegaban en
tropel docenas de mozos a tratar de cruzar alguna mirada con las muchachas.

Al pensionado de Santa Rosa acudían a formarse las hijas de las mejores familias de Valladolid, de
donde se deduce que quienes se apiñaban los sábados en la plaza eran asimismo vástagos de la
aristocracia local. Algunos vestían el uniforme azul con entorchados blancos del regimiento de
Michoacán, y entre éstos destacaba por su apostura el joven Agustín de Iturbide, a la sazón
perdidamente enamorado de Ana María Huarte, una linda morena de ojos lánguidos, asidua
concurrente al mirador.

En 1805 se casó con la noble Doña Ana María Josefa de Huarte y Muñiz. Además de ser bonita,
Ana María de Huarte y Muñiz era hija del acaudalado prócer y poderoso noble Isidro de Huarte,
intendente provincial del distrito y nieta del Marqués de Altamira.

La boda del gallardo alférez de veintidós años con aquella belleza mujer de apenas diecinueve, se
celebro en la catedral vallisoletana el 27 de febrero de 1805. Ana María aportaba una sustanciosa
dote de cien mil pesos, parte de la cual empleó el novio en comprar la hacienda de Apeo, en el
pueblo de Maravatío.

En 1806 Don Agustín de Iturbide fue promovido ateniente y en 1810 a capitán. Entre 1810 y 1816
Don Agustín se distinguió por sofocar varias insurrecciones de rebeldes que luchaban por la
independencia de México. Como resultado de estas acciones se hizo de numerosos enemigos.

La revolución francesa de 1789 llevó a muchos de los habitantes de la Nueva España a soñar con la
independencia. Las cruentas guerras en Europa sólo hacían crecer este sueño. Tras el ascenso de
Napoleón al poder en Francia y a su invasión de España, el Rey español Carlos IV, abdicó en favor
de su hijo, Fernando VII, quién a su vez fue forzado a dejar el trono en manos del hermano de
Napoleón, José.
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En México un prominente abogado, Primo de Verdad dio un discurso en la asamblea donde decía
que un usurpador había tomado el trono de España y la gente de la Nueva España debería por
consiguiente gobernarse a sí misma. Su propuesta fue desechada, pero el movimiento hacía la
independencia había comenzado. El estandarte extendido por Verdad fue tomado por el Cura
Miguel Hidalgo cura del pueblo de Dolores. Él y el capitán Ignacio Allende se levantaron en armas
en la provincia de Jalisco en 1810.

Las Batallas entre rebeldes y el gobierno continuaron. En 1811 las dos fuerzas se enfrentaron en la
batalla del Puente de Calderón en donde los rebeldes fueron vencidos. Hidalgo fue tomado
prisionero y el 30 de julio de 1811 fue fusilado. Después de la muerte de Hidalgo, varios rebeldes
siguieron el luchadero sin mucho éxito. El movimiento estuvo largo tiempo si líder hasta 1821,
cuando Don Augustín de Iturbide, una realista, adoptó la causa de la independencia.

En 1813 el Virrey General Félix María Calleja promueve a Don Agustín, a coronel y lo hace
comandante de su nuevo regimiento en Celaya. En 1814 Don Agustín fue nombrado comandante
conjunto de las fuerzas realistas que vencieron al mayor ejército rebelde bajo las órdenes de José
María Morelos en Puruarán.

En 1815 Don Agustín fue nombrado comandante supremo de los ejércitos del Norte. Entre 1816 y
1820 Don Agustín comienza a incrementar su simpatía por la causa de la independencia de México.

La popularidad de Don Agustín de Iturbide crecía. Su esposa Ana María había sido siempre la
sombra callada tras el gran hombre, al que obsequiaba un hijo tras otro. Cuando se recibió noticia de
que su ciudad natal, Valladolid, deseaba agasajarla, nunca pudo imaginar el recibimiento, más
propio de una reina que de la esposa de un general. El episodio interesa porque muestra la idolatría
que las gentes sentían ante el hombre que les encaminaba hacia la emancipación:

Cuando la señora llegó, con su comitiva, a las puertas de la ciudad, se la hizo subir al carro
adornado al efecto de damasco y terciopelo, rindiéndosele honores de capitán general. Sobre la
carroza una octava rimaba:

La que obtuvo esa mano poderosa

y el mismo que rompió nuestras prisiones,

Iturbide y su fiel, su digna esposa

(no busquemos mejores expresiones),

son sus hijos, ciudad muy venturosa;

de otra gloria mayor nunca blasones ni olvides que esta esposa agradecida vuelve al suelo feliz que

le dio vida.

El pueblo apartó las muías del carruaje, para conducirlo a mano, entre vivísimas aclamaciones. Las
calles estaban sembradas de flores. Una hora tardó en llegar la señora a la casa paterna, de donde
salieron a recibirla todas las damas de Valladolid, puestas con primor, con aquel lujo que les es tan
propio.

A la sensata Ana María Huarte no se le subieron por ello los humos a la cabeza
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En 1821 Don Agustín fue promovido a comandante supremo de todas las fuerzas, habían acabado
con todos menos con uno de los rebeldes. De cualquier forma las cosas estaban cambiando y las
simpatías de Don Agustín de Iturbide por la causa de la independencia se incrementaron más aún.
En ese mismo año mantuvo pláticas con el único comandante rebelde que quedaba en México,
Vicente Guerrero. Después de esas conversaciones Don Agustín se convenció de que la
independencia era la única forma en la que México progresaría y así acordó un plan llamado ― Plan
de Iguala‖ que llama a la Independencia de México pero bajo el reinado de Fernando VII de
España.

Los puntos principales del ―l Plan de Iguala‖ fueron conocidos como las tres garantías, estas eran:
religión, independencia y unión. Un nuevo ejército llamado ―De las Tres Garantías‖ se creó para
proteger el orden e implementar este plan. Don Agustín fue el comandante de este ejército.

Con eso se imposibilitaría ofrecer el trono mexicano a otro miembro de otra dinastía europea
católica reinante. Mientras tanto México continuaría siendo gobernado por un virrey pero ahora
bajo los términos del plan de iguala y con la ayuda del ejército de las tres garantías comandado por
Don Agustín.

El Rey Fernando VII. rehusó el plan e inmediatamente mandó a Juan de O’ Donoju como virrey
(capital general) a México. El propósito de Don Juan era realizar un plan alternativo en el cual se
mantuviera el estado actual.

Los argumentos de Don Juan a favor de mantener el estado actual no fueron aceptados y fue claro
que los cambios se debían hacer. La demanda de independencia había obtenido mucha fuerza y no
podía ser revertida. Eventualmente después de muchas negociaciones Juan de O’ Donoju accedió
aún tratado muy similar al „Plan de Iguala‖. Este tratado se llamó tratado de Córdova.

Cuando el Rey Fernando de España supo el compromiso él estaba lívido. Él escribió a Don Juan
rehusando y aunque le hubo dado a Don Juan libertad de acto no pensó que las cosas pudieran llegar
tan lejos como hasta ese momento e hizo claro que él no autorizaría a Don Juan a firmar dicho
tratado. Simultáneamente el Rey rehusó el ofrecimiento de la corona del México Independiente y
prohibió a toda su familia en aceptar esta posición.

La protesta del rey fue hecha demasiado tarde. Don Juan había aceptado el tratado. Y aún si quisiera
moverse hacia la independencia él no podía regresar. El 27 de septiembre en 1821 México fue
declarado un estado independiente. Hubo entonces muchos mexicanos que al tiempo de la
independencia y en forma de gratitud a Don Agustín el libertador de México le ofrecieron el trono
vacante. Don Augustín de todas formas se negó a este ofrecimiento diciendo que él aún reconocía al
Rey Fernando VII. Como monarca.

Durante los siguientes meses se hizo obvio que no existía un candidato que se ajustará en la casa de
los Borbones y aceptará el trono la elección por Don Agustín se hizo más fuerte. En la noche del 18
del mayo de 1822 una demostración masiva llevado por el regimiento de Celaya cuyo comandante
era Don Agustín marchó por las calles y demandó a su comandante en jefe aceptar el trono.

En los años siguientes los enemigos de Don Agustín pronunciaron que este evento había sido
realizado por él mismo para obtener el trono. De cualquier forma este es un dato evidente de que los
altos comandantes del ejército querían que Don Agustín aceptara el trono. Como lo hizo la mayoría
de la población en la ciudad de México y el país en sí mismo. Como resultado de un congreso se
convino el discutir las posibles candidaturas por el trono de México.
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Después de un largo debate el congreso proclamó a Don Agustín emperador de México „Por la
divina providencia y por el congreso de la nación‖. Muy pocos monarcas de entonces y de ahora
pudieron demostrar la legitimidad de dichas credenciales. El emperador fue llamado al trono no sólo
por elección popular sino también por el voto democrático del congreso.

Finalmente, el 27 de septiembre de 1821, Don Agustín de Iturbide, al frente de su ejército, entró
oficialmente en la ciudad de México. Un testigo lo vio pasar sobre su caballo prieto ricamente
enjaezado, «arrogante, buen mozo, de porte aristocrático, mago de la sonrisa, ojos de águila, patillas
andaluzas de color azafrán». Hubo tedeum solemne en la catedral, repique de campanas, y banquete
de doscientos cubiertos en el antiguo palacio virreinal. Y los inevitables versos:

¡Vivan, por don de celestial clemencia, la Religión, la Unión, la Independencia!

Aquel glorioso 27 de septiembre Agustín de Iturbide cumplía treinta y ocho años. «Probablemente
ningún otro acontecimiento de la historia nacional haya producido mayor júbilo que el triunfo de
Iturbide» reconoce uno de los más acérrimos enemigos del emancipador. Agustín fue equiparado
con Alejandro Magno, con Julio César y hasta con la diosa Minerva, por aquello de su sabiduría. En
frenesí entusiasta le llamaron «héroe invictísimo, inmortal redentor, estupor del universo y estrella
principal del Septentrión», entre otras muchas lindezas. Unas monjitas de Puebla, deseosas de
sumarse al homenaje popular, inventaron en honor de su héroe una sabrosa golosina: los chiles en
nogada, cuyo aderezo despliega los colores de la bandera trigarante: una franja verde de perejil, una
blanca de pulpa de nueces y una roja formada por granos de granada. A nadie parecía importarle
que la agricultura, la minería y el comercio del país estuvieran desquiciados, la hacienda arruinada.
Creían los mexicanos que bastaba con soñar en la futura grandeza de la nación independizada para
que, como por arte de magia, se materializasen sus más fantásticas esperanzas.

De conformidad con los tratados que determinaban la separación de España, y a falta de un infante
de la dinastía de Borbón «para tener un monarca ya hecho», como había insistido Iturbide, pese a la
negativa de Fernando VII, el recién proclamado Imperio mexicano comenzó a ser gobernado por
una regencia que ejercía el poder ejecutivo, como «gobernadora interina a falta de Emperador» y se
instaló un Congreso Constituyente de 150 miembros encargados de redactar una Constitución. Pero
el 18 de mayo de 1822, a las diez de la noche, un regimiento de tropa entusiasta se lanzó a la calle
gritando: «¡Viva Agustín, emperador de México!». A estas aclamaciones se unieron las del pueblo,
se iluminaron las casas, la gente se arremolinó frente a la residencia del emancipador y los vítores
tornáronse ensordecedores.

Iturbide jugaba al tresillo en el momento de estallar el pronunciamiento frente a su residencia (un
antiguo palacete de la noble familia Moneada). Salió al balcón principal varias veces y habló a la
multitud enfervorizada, manifestando su repugnancia a aceptar la corona que se le ofrecía. Pero la
masa ahogó sus protestas con vivas y ovaciones. Llamó entonces Agustín a los miembros de la
Regencia, a generales y diputados y al presidente del Congreso. Todos le aconsejaron que cediese a
la voluntad general.

Parece indudable que Iturbide quiso rechazar la propuesta. Los que afirman lo contrario nunca han
podido demostrar que intrigara para subir al trono, ni que propugnase el levantamiento a su favor.
El historiador discurre ante el hecho consumado por los cauces de la probabilidad, de las meras
suposiciones. El dilema del líder, consistente en el conflicto entre su personalidad de oficial realista
de ideas monárquicas y su decidida contribución al logro de la independencia de México, será
siempre fuente de investigación y controversia. Iturbide, en todo caso, es un ejemplo característico
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de cesarismo hispanoamericano: en el siglo XIX la increíble epopeya de Napoleón hizo soñar a
muchos hombres de espada en el Nuevo Mundo.

Nosotros registramos lo que anotó el propio protagonista en sus memorias:

Hube de resignarme a sufrir esta desgracia —dice— pues el pueblo lo reclamaba, la Regencia fue
del parecer de que debía conformarme con la opinión general y los jefes del ejército añadieron que
así era la voluntad de todos. Si yo hubiese albergado desde un principio, como se me imputa, las
miras de ceñirme la Corona, no hubiera solicitado el envío de un príncipe desde España ya en el
Plan de Iguala.

Creemos que la proclamación de Iturbide no fue un simple efecto de la asonada del regimiento
entusiasta; estaba en la atmósfera por la popularidad clamorosa del general, encarnación del
nacionalismo triunfante. La repulsa de las Cortes españolas había dejado al Imperio dueño de sus
destinos. Olvidados estaban los infantes españoles. Un deseo vehemente de retar el poder de
Fernando VII, colocando frente a él a un monarca nacido del movimiento mismo de independencia,
traslucía una opinión dominante y avasalladora.

A las siete de la mañana del día 19 ya estaba reunida la suprema asamblea para deliberar sobre el
acontecimiento. Propuso se la alternativa: consultar a las provincias o proclamar a Iturbide sin más
tardanza. Agustín, que estaba presente, apoyó lo primero y tomó la palabra repetidas veces para
sostenerlo. Pero se eligió el segundo método. La votación fue secreta y por 67 votos contra 15, que
se decantaron por la previa convocatoria provincial, Agustín de Iturbide fue elegido emperador.

Bolívar, el gran caudillo independentista americano, al enterarse de la proclamación, escribió:
«Pocos soberanos europeos son tan legítimos como él, y aun puede ser que no lo sean tanto».

La nación entera aplaudió la elección de Iturbide. Lo dice el gran historiador mexicano Lucas
Alamán, de probada hostilidad hacia el protagonista: «En todas las provincias se recibió con
aplauso la noticia. Todas las autoridades se apresuraron a enviar sus felicitaciones». El Congreso
acordó, el 22 de junio, que la Corona fuese hereditaria en la descendencia del monarca instaurado.

Se decidió que doña Ana sería coronada junto a su marido, con el título de emperatriz y que su hijo
primogénito tendría el título de príncipe imperial y sus restantes hijos e hijas, príncipes mexicanos.

El anciano padre del emancipador, ya viudo, recibió el título de príncipe de la Unión y una hermana
de Agustín, Nicolasa, el de princesa de Iturbide, ambos con tratamiento de altezas.

Señalado el domingo 21 de julio de 1822 para que se verificase la coronación de don Agustín I y su
consorte, se dispuso la catedral de la capital de México, resplandeciente de luces y dorados, como
lugar de la ceremonia.

El obispo de Guadalajara, asistido por los de Oaxaca y Durango, procedieron al rito de la unción, y
el presidente del Congreso colocó la corona imperial en las sienes del soberano. El arzobispo Fonte
presidió sobre el nombramiento del emperador que siguió el ejemplo de Napoleón de coronarse a sí
mismo

Coronado Agustín I, éste a su vez coronó a doña Ana María. Se sentaron entonces en los tronos
especialmente dispuestos para ello y el prelado consagrante exclamó en voz alta: «¡Vivat Imperator
in aeternum!», a lo que contestaron todos: «¡Vivan el emperador y la emperatriz!».
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Terminada la ceremonia, la comitiva imperial se dirigió al palacio de los virreyes. Ahí desde el
balcón principal a diecinueve años del balcón del colegio de Santa Rosa el ex alférez y la chiquilla
provinciana de entonces, emperadores ahora, saludaron a su pueblo.

Se habían acuñado medallas, actualmente preciadísimas, con las efigies de Sus Majestades y el
exergo: AGUSTÍN Y ANA EN su FELIZ EXALTACIÓN AL TRONO IMPERIAL DE MÉXICO.
Y al dorso: LA PATRIA LO ELEVA AL TRONO

La corte imperial absorbió casi todos los nobles mexicanos creados por los reyes de España. Los
nobles así como su clase, casi sin excepción. Votaron a favor de Don Agustín como emperador,
como resultado el marqués de Aguayo fue designada cabeza de la casa imperial, el Conde de Regla,
fue hecho jefe ABC para el emperador, el marqués de Salvatierre, capitán de la guardía imperial.
Los condes y marqueses Valle de Orizaba, Jaral, Guardiola, Cadena, Uluapa, Torre Cosió, Raúl,
Rayas, Peñasco, Castaniza, Miraflores. Vivanco, Álamo y Tagle fueron todos hechos oficiales de la
nueva corte.

Después de la coronación de Don Agustín la inestabilidad política y financiera continuó golpeando
al México independiente. Don Agustín fue acusado de asumir mucho poder él mismo.
Interesantemente estas acusaciones fueron hechas la mayoría por individuos celosos de su posición.
Su más grande crítico fue un hombre de gran ambición llamado Antonio López de Santa Anna.
Santa Anna fue descrito por el entonces presidente de los Estados Unidos de Norte America „como
el más engreído de los hombres que jamás había conocido, un oportunista que amaba el poder y sus
placeres.‖

A principios de la primavera de 1823 Don Agustín en respuesta a la crítica de haber sido
responsable de muchas de los problemas en el país ofrece su renuncio. El 19 del mayo su renuncia
es aceptada por sus oponentes en el gobierno. Notando que si su presencia en México siempre
serviría como foco de disturbios él dijo que alegremente dejaría el país, si eso ayudaría a calmar la
situación.

¿Por qué cayó Iturbide si contaba con la adhesión de su pueblo y parecía la persona más adecuada
para gobernarlo? La independencia era cosa grata de adquirir, pero nadie se mostraba dispuesto a
pagar su alto precio, a acrecentar las exhaustas arcas del erario público.

Nadie daba nada, pero todos pedían. Era interminable la lista de los que solicitaban empleo como
remuneración a sus servicios por la causa, de quienes reclamaban los bienes perdidos o exhibían
heridas recibidas en campaña exigiendo pensiones; de militares que clamaban por la paga de
atrasados haberes: una catarata de pedigüeños a quienes no podía darse satisfacción y, por ende,
todo un ejército de inconformistas y descontentos que renegaban del Imperio.

La Orden de Guadalupe, fundada para premiar méritos, era un pobre recurso para honrar con ella a
tanto aspirante a honores y recompensas. La fuga de capitales españoles - los reunidos durante la
época colonial - agravaba una pavorosa crisis económica.

Únicamente en el aspecto territorial se conseguían avances que lustraran la Corona del Primer
Imperio: los países de Centroamérica, fascinados por la personalidad del libertador y por la doctrina
expuesta en Iguala, se incorporaron en masa al Imperio mexicano que, de tal forma, se extendió
desde Oregón y el río Colorado hasta el istmo de Panamá. Las lejanas provincias permanecieron
adictas a su ídolo desconocido y sólo volvieron a separase después de su caída.
                                                 16


Si la emperatriz se daba cuenta de que tenía que estar a la altura de su deber, no sucedía lo propio
con la princesa Nicolasa, romántica sesentona, enamorada como una párvula de un militar treinta
años más joven, Antonio López de Santa Anna, un garañón ambicioso que sólo deseaba medrar
casándose con ella. Apenas el emperador se dio cuenta de propósito tan absurdo, señaló al travieso
donjuán cuál era la mejor puerta por la que abandonar palacio, ordenándole que se pusiera a las
órdenes del regimiento de Veracruz. Santa Anna juró vengarse y doña Nicolasa abrumó con llantos
a su hermano y a su cuñada durante semanas.

Doña Ana María educaba a sus hijos, sonreía a sus damas y callaba. La nobleza mexicana, salvo
raras excepciones, se avino a formar su corte. Presidía la casa de la emperatriz su camarera mayor,
la condesa de San Pedro del Álamo, y prestaban servicio en el palacio de Moneada - donde la
familia imperial siguieron residiendo - la marquesa de Salvatierra, la de la Cadena, la de Vivanco, la
de San Miguel de Aguayo y las condesas de Regla y de la Presa de Jalapa, entre otras de menor
rango.

Error muy propalado ha sido creer que todo título de nobleza en la Nueva España tenía por origen la
bonanza de una mina o un comercio afortunado. Sin negar que tal fuera la fuente de muchos
aristocráticos nombres, puede asegurarse que la nobleza en México, titulada o no, era de buena cepa
y que Ana María reinó dignamente en buena compañía.

Había sonado la hora de los desengaños. La multiplicación de los panes y peces que la gente
esperaba no se produjo y Estados Unidos, que no deseaba un Estado fuerte como vecino, intrigó en
el Congreso mexicano. El emperador se había negado a negociar la entrega de los territorios
limítrofes de Texas, California y Nuevo México, que los estadounidenses ambicionaban anexionar.
En consecuencia, el gobierno de Washington encomendó a sus agentes el derrocamiento del
Imperio.

Los republicanos, seguros de que no existía ya ni la menor posibilidad de que se pudiera instalar en
México un monarca Borbón, estrecharon su contubernio con los borbónicos, los cuales pensaban
que la anarquía creciente crearía el clima político adecuado para que los mexicanos reclamaran la
vuelta al yugo español.

Iturbide pretendió sofocar el incendio metiendo en la cárcel a 26 diputados oposicionistas y, como
la agitación continuara, disolvió el Congreso. La Asamblea fue reinstalada poco después, pero
algunos oficiales contrarios a él, encabezados por aquel Santa Anna despechado en sus amoríos con
la princesa María Nicolasa, proclamaron la República.

Forzado por las defecciones militares que siguieron, Iturbide abdicó el 19 de marzo de 1823 y se
exilió a Italia. El 30 de noviembre anterior la emperatriz había dado a luz al príncipe Felipe, su
noveno hijo, nacido en el palacio de Moneada, y no tardaría en volver a quedar preñada.

Acompañado de su mujer, sus hijos y unos pocos servidores, Iturbide embarcó rumbo a Liorna,
donde alquiló una pequeña casa de campo y se dedicó a redactar sus memorias.

España presionaba para que su antiguo rival fuera expulsado de la península italiana. El desterrado
tuvo que trasladase, con su familia, a Inglaterra.

A pesar de su renuncia y salida, la situación en México empeoró en lugar de mejorar, entonces el
emperador vio que su sacrificio había sido en vano y llegaron rumores asegurando que Fernando
VII, restablecido en España el régimen absolutista, proyectaba la reconquista de México. Reportes
                                                  17


provenientes de México indicaban que el país estaba cayendo en la anarquía y que la población, la
iglesia y el ejercito seguían detrás del emperador y vieron en él a la única persona capaz de traer paz
y orden al México independiente. Sin dudarlo un instante, Iturbide decidió regresar y ofrecer su
espada para defender a su país.

Un año después de haberse ido, el 11 de mayo de 1824 navegó de Southampton a bordo del barco
„Spring‖ rumbo a México. No llevaba hombres armados y sólo le acompañaba su familia. Al
parecer imaginó, por alguna correspondencia aduladora que recibía, que su presencia en tierra
mexicana iba a desatar una revuelta popular que le devolvería el poder.

El barco ancló en el pueblo de Soto la Marina. Espías en Inglaterra habían traído las noticias de la
llegada de emperador a Santa Anna, por tanto el nuevo gobernador y comandante de las provincias
interiores de este Felipe Garza estaba esperando por él para arrestarle.

Los desesperados políticos en la ciudad de México, habían visto lo sucedido cuando Napoleón
regresó de Elba, estaban asustados por las noticias del inminente regreso del emperador y de las
noticias esparciéndose entre la gente y el ejército. Ordenaron que el emperador fuera ejecutado a su
llegada sin juicio, con el pretexto de haber regresado a México sin el permiso de gobierno.

El 15 de julio desembarcó en tierras mexicanas y, ante su sorpresa, fue hecho prisionero. Ignoraba
que el Congreso había expedido un decreto hecho público el 7 de mayo por el cual se le consideraba
fuera de la ley y ordenaba que en caso de presentarse en México se le ajusticiase sin
contemplaciones.

Cuatro días más tarde lo fusilaron en la localidad de Padilla. Caminó, digno, hasta el lugar de la
ejecución. Al sacerdote que lo confortaba le entregó, para que lo hiciese llegar a manos de su
esposa, su rosario, su reloj y una carta, que decía así:

Ana, santa mujer de mi alma:

La legislatura va a cometer en mi persona el crimen más injustificado. Dentro de pocos momentos
habré dejado de existir y quiero dejarte en estos renglones para ti y para mis hijos todos mis
pensamientos, todos mis afectos. Cuando des a mis hijos el último adiós de su padre, les dirás que
muero buscando el bien de mí adorada patria. Huyendo del suelo que nos vio nacer, y donde nos
unimos, busca una tierra no proscrita donde puedas educar a nuestros hijos en la religión que
profesaron nuestros padres. El señor Lara queda encargado de poner en buenas manos, para que
los recibas, mi reloj y mi rosario, única herencia que constituye el recuerdo de tu infortunado.


                                                                             AGUSTÍN

Le quedaban en los bolsillos tres onzas de oro y quiso que las repartieran entre los soldados que
iban a dispararle. De pie, cara a la muerte, habló a la multitud atónita y conmovida que contemplaba
la escena. Su voz sonó, según un testigo, como en las mejores arengas de sus días de triunfo:
«Mexicanos, muero con honor por haber venido a ayudaros y gustoso porque muero entre
vosotros». Después rezó el Credo y sonó la descarga. Su cuerpo quedó en el suelo, bañado en
sangre, durante largo rato. Luego lo enterraron en un hoyo frente a la iglesia del pueblo.

En 1838, rehabilitada su memoria, los restos del libertador fueron trasladados con gran pompa a la
catedral de México, donde reposan en una urna cubierta por la bandera que él creó. El epitafio reza:
                                                    18


AGUSTÍN DE ITURBIDE
AUTOR DE LA INDEPENDENCIA MEXICANA COMPATRIOTA, LLÓRALO;
PASAJERO, ADMÍRALO.
ESTE MONUMENTO GUARDA LAS CENIZAS DE UN HÉROE. SU ALMA DESCANSA
EN EL SENO DE DIOS

La tumba se alza a unos cuantos pasos del lugar donde Agustín I fue coronado primer emperador
constitucional de México.



1.1.2. Republicano

Constitución 1824

1.1.3. Conservador.
Conservadores y Liberales en México
Al final del imperio de Iturbide, se permitió el desarrollo de dos formas de percibir la parte política,
incubadas a lo largo de la colonia,:
Por parte de la logia yorkina: el Partido Liberal
y por parte de la logia escocesa: el Partido Conservador.
Partido Liberal
Llamado también partido del Progreso y dividido en puros y radicales, fue fundado por José María
Luis Mora a principios del s. XIX.
QUIENES lo apoyaban son gente de modestos recursos, profesión abogadil, clero bajo, juventud y
larga cabellera, entre ellos están: José Ma Luis Mora, Santos Degollado, Epitacio Huerta, Guillermo
Prieto, Juárez, Ocampo, Parrodi, Payno, Silíceo, Comonfort, Manuel Doblado y Ponciano.
El PROYECTO POLÍTICO era introducir cambios profundos en la sociedad para quitar el
despotismo y poner libertades políticas y civiles. Se pensaba en una República Federal,
Democrática, Representativa, Burguesa y Popular, estableciando los tres poderes: legislativo,
ejecutivo y judicial. Querían que hubiese igualdad ante la ley mantaniendo la constitución de 1824.
Otorgar libertades individuales para consagrarse al trabajo, industria, comercio etc, de cada uno.
Habiendo tolerancia de religiones.
La IGLESIA tenía un gran monopolio sobre muchas cosas y los liberales quieren que primeramente
se separe la iglesia del estado, suprimir la campaña de Jesús y quitarle los bienes de la iglesia para
que sean usados así como los tributos, los registros civiles, los fueros, los votos y la educación.
En el EJÉRCITO los liberales quieren que sea disminuido, suprimir los fueros, que estén aparte de
los asuntos civiles y que sea una milicia civil.
La EDUCACIÓN es lo primero, entonces se tiene que separar de la iglesia para que así todos
puiesen tomar educación. La escuela debe ser Laica, Obligatoria y Gratuita. Estará en manos del
estado y siguiendo las líneas de la ciencia.
                                                 19


El PASADO HISTÓRICO es la economía como idea política, tienen ideas de la ilustración, niegan
su tradición hispana, creen en el antagonismo (indios V.S. españoles). En su época prehispánica era
gloriosa.
Sus HÉROES son Hidalgo, Cuauhtémoc, etc.
Sus TRAIDORES son Cortés, Iturbide, etc.
Sus ALIADOS son Estados Unidos de América.
Partido Conservador
QUIENES lo apoyaban, son gente rica, del ejército, terratenientes, etc. Como por ejemplo Lucas
Alamán (fundador), Airangoiz, Elguero, Zuluaga, Juan Nepomaceno, Antonio Haro, Miramón,
Osollo, Márquez, etc.
Su PROYECTO POLÍTICO es continuar con el antiguo régimen y orden social español, basado en
privilegios en prejuicio de otros. Son sin elecciones. Monarquía centralista con estados convertidos
a departamentos, que son 100% independientes del monarca. Son anti-federalistas.
La IGLESIA lo es todo para ellos. La única religión permitida es la Católica con una unidad
eclesiástica. Tienen una fuerza económica debido al monopolio de muchas cosas. Tienen la fuerza
pública para "moralizar". Se dejan los privilegios y la iglesia coordina la educación para que así no
haya ideas liberales.
El EJÉRCITO es 100% apoyado ya que una monarquía sin un buen ejército no serviría para mucho.
Se dejan los fueros y es un ejército bastante competente.
La EDUCACIÓN es solamente para los ricos. El clero la controla para que no haya derrames de
ideas liberalistas.
El PASADO HISTÓRICO es poco, es una aberración diabólica exceptuando la época colonial ya
que fue la parte mas gloriosa.
Sus HÉROES son: Cortés, turbide, etc.
Sus TRAIDORES son: Hidalgo, Cuauhtémoc, etc.
Sus ALIADOS son España y Francia.

Proyecto y Programa

Lucas Alamán.
Nació en Guanajuato, Guanajuato. Estudió química, botánica, mineralogía, griego y otras
materias. Organizó una compañía de minas, la primera ferrería en México independiente, un banco
de avío (para impulsar la economía mediante prestamos), dos fábricas de hilados y de tejidos, la
introducción de ciertas especies de cabras y carneros, escuelas de artes y de agricultura. También el
Archivo General de la Nación y el Museo de Antigüedades e Historia Natural.

Como ministro de Relaciones del presidente Anastasio Bustamante; fijó los límites entre México
y Estados Unidos de América, y logró que los norteamericanos aceptaran que los esclavos fugados
de su país fueran considerados libres al pisar el territorio mexicano. Como ministro de Relaciones
Exteriores en el último gobierno de Santa Anna, defendió con energía los derechos de México. Su
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mayor preocupación, lo mismo en sus diferentes cargos públicos que en sus empresas privadas, fue
impulsar la recuperación económica de México.

Alamán defendió encendidamente las ideas conservadoras. Fue un monárquico convencido y
atacó la tolerancia de cultos.

República Centralista.

Al acceder nuevamente al cargo de Presidente de la República, el General Antonio López de Santa
Anna nombra a Juan José del Corral como Secretario de Hacienda, en lugar del señor Garay. Pero
el mal estaba ya hecho, y la impopularidad del gobierno había crecido de manera alarmante azuzada
sin duda, por los sectores conservadores proclericales que se habían visto seriamente afectados en
sus intereses. La labor de zapa de tales sectores fue generando un movimiento oposicionista que
rápidamente tomó características antifederativas inclinando sus simpatías hacia el centralismo
republicano. Los antifederalistas desde un principio buscaron atraer hacia sus filas al General
Antonio López de Santa Anna, el que finalmente optaría por unírseles cuando prácticamente
disolvió el Congreso al impedir sus reuniones, convocando a elecciones en el año de 1835 para
renovarlo. El nuevo Congreso se instalaría el 16 de julio de ese año y dos de sus primeras
decisiones serían la de autoelevarse a la categoría de Congreso Constituyente y finiquitar el sistema
bicamaral, ordenando la fusión de las cámaras de diputados y senadores en una sola.
Considerándose facultado para cambiar la forma de gobierno de la República, el Congreso expidió
una ley el 9 de septiembre de 1835. Posteriormente promulgaría las leyes del 22 de septiembre y del
3 de octubre en las que quedaría establecido el sistema republicano centralista, sepultando al
federalismo.

En menos de quince años, México había experimentado tres formas de gobierno: la imperial, la
republicana federalista y la republicana centralista, lo que de por sí mucho decía sobre la
inestabilidad e ingobernabilidad presente en el naciente país. Lógico era que ante tan profundos y
constantes cambios, el ramo hacendario quedase prácticamente a la deriva.

En su informe presentado ante el Congreso, el 22 de mayo de 1835, el señor José Mariano Blanco,
Secretario de Hacienda durante el interinato del señor Miguel Barragán, expuso:

Todo aquél que vuelva la vista con ánimo despreocupado sobre el cuadro que presenta la República
Mexicana, conocerá de luego a luego que el funesto influjo de las revoluciones se ha hecho
extensivo a la Hacienda Federal; pero de tal modo, que la ha viciado en su esencia, relajando todos
los resortes de la máquina que la compone. Era imposible que cuando todo el edificio social se ha
conmovido, y cuando todas las cuestiones públicas están tocadas, quedasen inmunes las de rentas,
salvándose del contagio que a manera de epidemia todo lo ha contaminado. Los cálculos seguros,
las cuentas exactas, la regularidad en las operaciones, el aumento en los productos y la economía en
los gastos, son el fruto de la paz y del orden; las agitaciones públicas traen consigo el desorden, y
con él la ruina del erario. Consecuencia necesaria de esas mismas agitaciones, es que el legislador
se haya visto impedido de dedicar sus útiles tareas al arreglo de un ramo que en otras circunstancias
hubiera sido objeto preferente de su atención. Los intervalos de tranquilidad han sido tan efímeros,
que no han permitido una reforma radical en la Hacienda; así es que puede decirse que ella ha
caminado con la incertidumbre propia de nuestra infancia política, sin sistema, sin plan y sin objeto
final y conocido. Las exigencias del momento sólo han ocupado hasta ahora toda la atención de las
Cámaras; de consiguiente, el desorden se ha robustecido con el transcurso del tiempo y al abrigo de
las circunstancias.
                                                  21


Otro de los graves males de que se resiente el erario, es el del resultado forzoso del triunfo
alternativo de los partidos. Cada uno de éstos a su vez ha procurado remunerar a los defensores de
su causa concediéndoles grados, empleos, pensiones, etc., al paso que ha separado de sus destinos a
los que los obtenían y les habían sido contrarios, cohonestando esta providencia para quitarle el
odioso carácter de persecución, concediéndoles retiros, jubilaciones, etc.

De aquí es el origen de la inmoralidad de los empleos, porque abierta la puerta, no al mérito y a la
aptitud, sino al favor, considerándose los empleos no como unos puestos donde servir, sino lugares
donde enriquecer, acudieron a ellos muchos hombres, que si bien habían prestado servicios a tal o
cual partido, no son por eso capaces de desempeñar unos puestos que exigen conocimientos
particulares, muchos años de práctica y una honradez experimentada. Las Cámaras advertirán que
hablo principalmente de algunos empleados en cierto ramo, que han sido la piedra de escándalo y el
objeto de la más severa censura pública; pero al tocar esta materia me veo con complacencia en el
caso de hacer varias y honrosísimas excepciones, asegurando que hay empleados que no debiendo
su nombramiento a un origen tan bastardo, se conservan ilesos del contagio en medio de la
corrupción que los rodea.

Por último, la falta de confianza pública paralizando los giros y estancando la circulación de las
riquezas, ha esterilizado los recursos hasta el grado de agotar unos y reducir otros a una disminución
asombrosa. Las políticas y las medidas que directa o indirectamente atacaban el derecho de
propiedad individual, debían precisamente sofocar las especulaciones, ahogar los proyectos, impedir
las empresas y detener el curso de la circulación.

El objeto único del erario debe ser atender a los gastos públicos de la sociedad; luego aquella
Nación que sea mejor administrada llenará este sagrado objeto con el menor gravamen de los
asociados. Pero por desgracia la conducta de los gobiernos suele ser al reverso de la de los
particulares. Estos, a la par que aumentan sus necesidades, aumentan también los medios de
satisfacerlas, por no reducirse a la miseria consumiendo sus capitales; aquellos, a proporción que
crecen sus erogaciones, exigen sacrificios a los súbditos, y tal vez en lugar de impartirles protección
para el desarrollo de los elementos de la riqueza pública, los embarazan de diversos modos.

Esta teoría tan exacta como notoria, y que no obstante su claridad y evidencia, ha estado mucho
tiempo, si no desconocida, menospreciada, nos conduce como por la mano al primer paso que
debemos dar en el sistema de hacienda, reducir y adoptar todas las economías posibles en los
gastos. Mientras ella no se monte sobre bases sólidas, poniéndola al corriente de las necesidades, y
mientras estas necesidades no sean las que exige precisamente el mejor servicio público, serán
vanos todos los esfuerzos que se hagan para la reforma indicada. Todas las medidas llevarán el sello
de la provisionalidad y de la insuficiencia, y en vez de corregir con ellas el daño, es muy de temer
que se aumente más y más como ha sucedido hasta aquí.

Como la Hacienda Pública está tan estrechamente enlazada con la política, no será fácil ni aún
posible acertar en ella sin fijar de antemano el rumbo por donde se han de dirigir todos los negocios.
Es preciso atender al estado actual de la Nación; la prudencia exige que se le encamine con tino y
destreza, sin retardar su marcha ni apresurarla inconsideradamente.

Conocido este rumbo y demarcados los progresos, no será tan arduo, como parece, arreglar la
Hacienda. Puesta en armonía con los demás ramos de la cosa pública, no presentará los embarazos
que ahora la rodean, o serán mucho menores y más fáciles de vencer. Las reformas que se hagan en
todo el cuerpo político determinarán las que se han de hacer en la Hacienda, que es una parte de él.
                                                 22


La implantación de la República centralista en México no fue por todos aceptada, generándose
rupturas de lamentables consecuencias como lo fue la guerra de escisión protagonizada por los
pobladores texanos, que terminaría con la separación de esa porción territorial de la Nación
mexicana al surgir la llamada República de la estrella solitaria.

La estructura ideada por los centralistas republicanos finiquitaba la existencia de los Estados libres
e independientes, substituyéndoles por Departamentos. Las legislaturas estatales serían abolidas y
sus funciones corresponderían a las denominadas Juntas Departamentales compuestas por siete
individuos. Los órganos de gobierno de los recién instalados Departamentos lo serían las Juntas
Departamentales las cuales tendrían, entre otras, la responsabilidad de trazar la división provisional
de sus respectivos Departamentos en Distritos y éstos en Partidos, y junto a éstas, los
Gobernadores, quienes serían nombrados por el Supremo Poder Ejecutivo a propuesta de las Juntas
Departamentales.

El territorio nacional, versaba el artículo 8º de las Bases para la Nueva Constitución, expedidas el
27 de octubre de 1835, se dividirá en Departamentos, y, para el gobierno de los mismos, se
precisaba en el artículo 9º, habrá Gobernadores y Juntas Departamentales, siendo estas últimas
elegidas por el pueblo y nombrados los primeros por el Supremo Poder Ejecutivo a propuestas de
las Juntas. En el artículo 10º se señalaba que el Poder Ejecutivo de los Departamentos residiría en
el Gobernador, quien se encontraría supeditado al Ejecutivo nacional, y que las Juntas
Departamentales constituirían el Consejo del Gobernador, y estarían encargadas de promover todo
aquello que condujese a la prosperidad de los Departamentos.

El Supremo Poder Conservador, máxima instancia del gobierno centralista, se erigía como la
salvaguarda del irrestricto mantenimiento de la separación de poderes y del respeto que éstos
deberían manifestar para con la normatividad constitucional en vigor.

Compuesto por cinco miembros, de los cuales cada dos años uno cesaría en funciones nombrándose
a quien debiera sucederle, esta suprainstancia gubernamental constituía el alma misma de las
aspiraciones de la, en ese entonces triunfante, corriente centralista republicana.

No podemos olvidar que desde que en el Congreso Constituyente de 1823, se puso en debate la
organización política que debía dársele a México, los republicanos centralistas estuvieron presentes
polemizando acremente con los partidarios del republicanismo federativo. Una vez triunfantes los
federalistas, los centralistas constantemente incidieron sobre las flagrantes violaciones en que
incurrían los poderes Ejecutivo y Legislativo de la Federación, tanto de la Constitución como de las
leyes menores. No podemos pasar por alto que las principales banderas esgrimidas en el Plan de
Cuernavaca, por medio del que consolidaron el derrumbe del régimen federalista, incidía
completamente en las por ellos llamadas flagrantes violaciones a las leyes. Por tal razón, entre las
atribuciones que concedieron al Supremo Poder Conservador se encontraban, según lo especificado
sobre este punto en el artículo 12º de la Ley Constitucional del 29 de diciembre de 1836, las
siguientes:

Artículo 12.- Las atribuciones de este Supremo Poder son las siguientes:

I.- Declarar la nulidad de una ley o decreto, dentro de dos meses después de su sanción, cuando
sean contrarios al artículo expreso de la Constitución, y le exijan dicha declaración, o el Supremo
Poder Ejecutivo o la Alta Corte de Justicia, o parte de los miembros del Poder Legislativo, en
representación que firmen dieciocho por lo menos.
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II.- Declarar, excitado por el Poder Legislativo o por la Suprema Corte de Justicia, la nulidad de
los actos del Poder Ejecutivo cuando sean contrarios a la Constitución o a las leyes, haciendo esta
declaración dentro de cuatro meses contados desde que se comuniquen estos actos a las
autoridades respectivas.

VI.- Suspender hasta por dos meses las sanciones del Congreso General, o resolver se llame a ellas
a los suplentes, por igual término cuando convenga al bien público, y lo excite para ello el
Supremo Poder Ejecutivo.

VII.- Restablecer constitucionalmente a cualquiera de los tres poderes, o a los tres, cuando hayan
sido disueltos revolucionariamente.

VIII.- Declarar, excitado por el Poder Legislativo, previa iniciativa de los otros dos poderes, cuál
es la voluntad de la Nación en cualquier caso extraordinario que sea conveniente conocerla.

IX.- Declarar, excitado por la mayoría de las Juntas Departamentales, cuando está el Presidente
de la República, en el caso de renovar todo el ministerio por el bien de la Nación.

X.- Dar o negar la sanción a las reformas de Constitución que acordare el Congreso, previas las
iniciativas, y en el modo y forma que establece la Ley Constitucional respectiva.

Y así, este órgano supuestamente garante del necesario equilibrio que debe existir entre los poderes
constituidos de una Nación, fue maquiavélica e hipócritamente concebido como una especie de
amoroso padre que con ternura escucha y ejecuta las recomendaciones de sus amadísimos hijos,
pero en la realidad desnuda, el Supremo Poder Conservador no representaba sino la garantía de
permanencia de los fueros y privilegios de que gozaban los sectores militar y clerical.

En cuanto a las medidas tributarias tomadas, cabe destacar las siguientes:

El 21 de noviembre de 1835 se ordena un pago extraordinario a todos los propietarios de fincas
urbanas cuyo objeto era la obtención de recursos para poder sostener los gastos que al erario público
generaba la guerra contra los separatistas texanos. Esa contribución consistía en el pago del 1% del
valor de sus propiedades, exentándose a los conventos, comunidades religiosas, edificios dedicados
a algún tipo de beneficencia pública, y las fincas cuyo valor fuera menor de quinientos pesos,
siempre y cuando su propietario no tuviese más propiedades. El 15 de diciembre de 1835, la
Secretaria de Hacienda expide una circular en la que se precisa la manera de administrar e invertir
las rentas en los recién formados Departamentos.

El 9 de enero de 1836 se decreta que el gobierno central disponga del 50% de las rentas de los
Departamentos mientras subsista el estado de guerra en Texas.

El 16 de junio de 1836 se faculta al gobierno para exigir un préstamo forzoso hasta de dos millones
de pesos para cubrir las deudas de la Nación. Se fijaron las cantidades de cien, doscientos,
quinientos y mil pesos, las cuales se asignaban al contribuyente de acuerdo a sus ingresos,
propiedades, responsabilidades y condiciones económicas en general.

El 30 de junio de 1836 se fijó una contribución especial de dos pesos por millar del valor de las
fincas urbanas, el cual se fijaba de acuerdo a la escritura de venta y al avalúo judicial que la
acompañaba, reservándose el gobierno el derecho de practicar, si así lo consideraba, un peritaje para
compararlo con el valor declarado. De esta medida se exentaron a las fincas propiedad de la Iglesia
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católica, de las destinadas a la educación y a la beneficencia pública y aquellas cuyo valor fuera
menor de doscientos pesos siempre y cuando el propietario no tuviese más propiedades.

El 5 de julio de 1836 se fijó una contribución especial de tres pesos por millar sobre el valor de las
fincas rústicas, misma que se fijaba de acuerdo a la escritura.

El 7 de julio de 1836 se decretó que todos los comercios, cualquiera que fuese su giro, debería
adquirir, para poder funcionar, una patente del gobierno que acreditara el pago del impuesto y
especificara el giro del contribuyente. El costo de esa patente oscilaba entre seis y trescientos pesos,
fijándose de acuerdo a los ingresos del comercio. Debía cubrirse en tres plazos de veinte días cada
uno, y si no era cubierto en ese tiempo, se cobraba, por intereses moratorios, el duplo de la cantidad
vencida, y si tampoco esto se cubría en un periodo de veinte días, las autoridades quedaban
facultadas para clausurar el establecimiento.

El 30 de septiembre de 1836 se instaló la Junta Consultiva de Hacienda integrada por el Director
General de Rentas, los ministros de la Tesorería General y seis personas nombradas por el
gobierno.

El 23 de noviembre de 1836 se aumenta el espectro de obligatoriedad del uso del papel sellado,
extendiéndose a los testamentos, a toda solicitud que se dirigiese a cualquier autoridad y a los libros
de cuentas de los establecimientos comerciales, reorganizándose las oficinas encargadas del ramo.

El 29 de diciembre de 1836 se expiden las llamadas Leyes Constitucionales en las cuales se precisó,
en atención al proceso contributivo, tributario e impositivo, lo siguiente:

Primera ley.

Artículo 3º. Son obligaciones del mexicano:

II.- Cooperar a los gastos del Estado con las contribuciones que establezcan las leyes y lo
comprendan.

Tercera ley.

Artículo 26.- Corresponde la iniciativa de las leyes:

III.- A las Juntas Departamentales en las relativas a impuestos, educación pública, industria,
comercio, administración municipal y variaciones constitucionales.

Cuarta Ley.

Artículo 17.- Son atribuciones del Presidente de la República:

IX.- Cuidar de la recaudación y de decretar la inversión de las contribuciones con arreglo a las
leyes.

Sexta ley.

Artículo 14.- Toca a las Juntas Departamentales:
                                                 25


I.- Iniciar leyes relativas a impuestos, educación pública, industria, comercio, administración
municipal y variaciones constitucionales conforme al artículo 26 de la Tercera Ley Constitucional.

Artículo 15.- Restricciones a los Gobernadores y Juntas Departamentales:

I.- Ni con el título de arbitrios ni con cualquier otro, podrán imponer contribuciones, sino en los
términos que expresa esta ley, ni destinarlas a otros objetos, que los señalados por la misma.

Artículo 25.- Estará a cargo de los Ayuntamientos la policía de salubridad y comodidad (siendo sus
facultades), cuidar de las cárceles, de los hospitales y casas de beneficencia, que no sean de
fundación particular, de las escuelas de primera enseñanza que se paguen de los fondos del común,
de la construcción y reparación de puentes, calzadas y caminos, y de la recaudación e inversión de
los propios y arbitrios; promover el adelantamiento de la agricultura, industria y comercio, y
auxiliar a los alcaldes en la conservación de la tranquilidad y el orden público en su vecindario,
todo con absoluta sujeción a las leyes y reglamentos.

La penuria provocada por la guerra de Texas obligó al régimen centralista a conceder mucha
atención al ramo hacendario con el objeto de idear y estructurar las bases para agilizar la
recaudación y poder invertir rápidamente lo recaudado.

Para 1837 se toman, entre otras, las siguientes medidas:

El 17 de enero se expide un decreto estableciendo un Banco Nacional, al que se le adjudican los
productos de la renta del tabaco al restablecerse el sistema del estanco de este producto en toda la
República exceptuándose tan solo al Departamento de Yucatán.

El 20 de enero se faculta a los empleados encargados del cobro de rentas, contribuciones y deudas, a
ejercer la coacción jurídica y económica en la ejecución de su trabajo, cuando exista resistencia del
contribuyente o deudor para el cumplimiento de sus obligaciones.

El 26 de enero se expide un reglamento para el uso del papel sellado en todas las actuaciones.

El 29 de marzo se expide la ley intitulada Pauta de comisos para el comercio interior.

El 17 de abril se expide el decreto sobre las rentas que forman el erario nacional, su dirección,
administración y distribución, y del establecimiento de Jefes Superiores de Hacienda y de oficinas
de recaudación y distribución.

El 1º de agosto la Secretaría de Hacienda emite una circular sobre las prevenciones relativas al
registro de cargamentos en los puntos de tránsito, y declaración de cuándo pueden trasladarse
ganados sin guías o pase.

Sobre la situación que guardaba en aquellos años la República, el señor Joaquín Lebrija, quien era
el Secretario de Hacienda, escribió:

... la Nación no debe contar para sus gastos sino con nueve millones ochocientos setenta mil
setecientos veintiocho pesos, que vale el presupuesto de ingresos, al mismo tiempo que sus
atenciones deben cubrirse con la cantidad efectiva de veintisiete millones, ciento cincuenta y cinco
mil novecientos cuarenta y cuatro pesos, cuatro reales, once granos; diferencia enorme, que
consideradas las altas obligaciones de la República, reclama un aumento igual en el valor de los
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ingresos; pero que no pudiendo extinguirse sino estableciendo nuevos impuestos, o alterando los
actuales, conduce a una disyuntiva terrible en verdad, pero precisa, dentro de la cual están
colocados el Congreso y el gobierno, para inclinarse al extremo que ofrezca menos inconvenientes.
O se establece una lucha entre los poderes de la Nación misma, identificada con las fortunas
individuales, o desatendida la administración en su mayor parte, se deja vacilar el orden público y
caminar la sociedad a su disolución: porque a la verdad, sin pagarse con puntualidad a los
funcionarios y empleados, no puede haber exactitud y disciplina en ellos, ni el gobierno puede
llegar a dar a conocer su existencia sino entre los muros de su gabinete; sin seguridad en la
subsistencia de los magistrados y sus agentes inmediatos, la administración de justicia queda
expuesta a la venalidad, sin socorrer al ejército, el soldado puede hacerse enemigo del Estado, en
vez de servirle de escudo, sin satisfacer las obligaciones que el gobierno ha contraído y contraiga
con los particulares en sus transacciones recíprocas, el crédito ya perdido no puede restablecerse,
siendo por otra parte muy saludable no olvidar que la desigualdad entre los productos y los gastos,
así como la imposibilidad de desatender todas las obligaciones, nos han conducido
alternativamente de la necesidad al ruinoso agiotaje, y de éste a una necesidad más estrecha.

He dicho que el otro extremo es el de una lucha entre los primeros poderes y la Nación, porque
aunque es inconcusa y natural la obligación de los ciudadanos para costear los gastos de la
comunidad, por no haber otro fondo de donde sacarlos, el espíritu público se ha debilitado
enormemente en el largo transcurso de más de veintiséis años de revolución, cuya influencia ha
vigorizado los desaciertos mismos que en las épocas anteriores han hecho aprender al
contribuyente que el fruto de sus sacrificios se suele extraviar de sus objetos, a la vez que el sistema
fiscal no siempre ha tenido por base el fomento de la riqueza individual, sino que por el contrario,
pudiera decirse que la absorción de ésta ha sido el único problema resuelto en mucha parte de
nuestra legislación; pero si en el estado actual de cosas siempre repugnaría a los pueblos
cualquier aumento en los gravámenes que sufren, también es cierto que el patriotismo no se ha
extinguido, y que la repugnancia disminuiría, cuando no se desvaneciera del todo, a la vista de un
sistema de contribuciones y rentas bien conciliado con la libertad de la industria y del comercio, y
establecido con igualdad proporcional a las utilidades del contribuyente, porque, es necesario
confesarlo, el mayor mal que puede inferirse a un pueblo, es romper esa igualdad en las
contribuciones, o dejar expedito el camino del fraude a todo el que intente cometerlo, como
desgraciadamente sucede en nuestro país, debiendo tenerse por un principio de la ciencia de
Hacienda, que si todos los ciudadanos pagasen la parte que justamente les toca en los gastos
comunes, a ninguno le sería pernicioso el gravamen.

Aunado al desastre de la guerra con los texanos, se presentó el problema del bloqueo de la marina
francesa a los puertos mexicanos, lo que creo un asfixiante panorama a la Hacienda Pública,
teniéndose que tomar medidas extremas, y el 8 de junio de 1838 se expidió un decreto
estableciéndose un préstamo forzoso de cuatro millones de pesos distribuidos entre los
Departamentos, sugiriéndose a los Gobernadores y a las Juntas Departamentales el ejercerlo sobre
las fincas rústicas y urbanas, el comercio, las profesiones, los oficios, los objetos de lujo,
establecimientos industriales, salarios, jornales, sueldos y gratificaciones, fijándose un termino de
seis meses para recaudar la cantidad total.

Por supuesto que ese préstamo forzoso resultó del todo insuficiente para remediar el déficit
presupuestario, por lo que el 5 de diciembre de 1838 hubo de expedirse un decreto facultando al
gobierno para que se hiciese de los recursos que necesitara de la manera que considerara más
conveniente, siempre y cuando se guiara por los principios de la proporcionalidad, de la igualdad y
de la generalidad.
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El señor Manuel Eduardo de Gorostiza, Secretario de Hacienda, en su informe presentado ante el
Congreso expresó:

La deuda pública interior se compone de tres partes bien distintas, que merecen considerarse
separadamente. Primera: la que entre nosotros se conoce especialmente por crédito público y es
aquella que en concepto común nunca se ha de pagar; aquella que habiendo recibido su carácter
de la ley, no sería permitido al gobierno redimir, aún cuando tuviese medios para ello, sin expresa
autorización del legislador. Segunda: la que se ha ido formando desde la Independencia, por las
cargas que ha dejado de cubrir el erario, así como de las deudas contraídas por cualquier otro
motivo, que deja al gobierno no sólo expedito, sino moralmente obligado a la satisfacción. Y
tercera: la que se forma de todos los créditos contraídos por préstamos contratados a interés con
los especuladores sobre la Hacienda Pública.

Las deudas de la primera clase parece que tienen bien marcado su límite, y nada hay que decir de
ellas en especial, sino que se caracterizan por el concepto que de ellas se tiene de que jamás se han
de extinguir, porque ni aún es admisible la reclamación de su pago.

La segunda clase es la más confusa, la más heterogénea, la que en sus puntos de contacto con la
anterior se confunde con ella y la que ha dado ocasión a mil arbitrariedades.

Algún tiempo transcurrido y la simple mudanza de un ministro bastan para que un crédito, por
privilegiado que sea, por corriente que se haya reputado su pago, se condene al olvido, remitiendo
su saldo a épocas de desahogo. Con el poder de ese resorte, igualmente se han arrojado al abismo
de lo que se llama crédito público los sueldos del empleado consumido de miseria y agobiado con
el peso de sus servicios, que el crédito contraído por simples transacciones civiles de la clase
común; el haber del soldado y la viuda, que un préstamo hecho generosamente sin otras miras que
aliviar los apuros de la Hacienda; un depósito sagrado de que se echó mano en las urgencias, que
un préstamo exigido y garantizado por la ley.

Pero, ¿corren mejor suerte las deudas consideradas de pago corriente, es decir, aquellas sobre las
que no ha recaído ningún decreto de prescripción? Esas no se diferencian de las otras sino en no
haber llegado todavía su respectiva época de condenación; pero ésta llegará tarde o temprano y el
pago corriente será exclusivo de todo pretérito.

La tercera clase es la más privilegiada, porque reducido el gobierno a los recursos del préstamo
interior, por necesidad tiene que respetar los compromisos que ha contraído, temeroso
fundadamente de las consecuencias que le resultarían de lo contrario, aun cuando nada tuviese que
salvar, relativamente a su decoro, a la moralidad de su conducta y a la buena fe con que al
celebrar los contactos otorgó sus garantías. Así es que, por onerosa que sea esa deuda, por más
que en la extinción de ella se hayan empleado a veces casi todos los recursos del erario, jamás ni el
legislador ni el gobierno la han relegado al crédito público, sino que siempre se ha reputado de
pago corriente, no obstante los arreglos dictados de vez en cuando, sin otro efecto que la variación
de garantías y alguna mayor dilación para el reintegro.

En relación al crédito público manifestaba:

Dejando para después algunas otras consideraciones relativas a esta última parte del crédito,
veamos las dos primeras como formando una masa, supuesto que, en último resultado, ambas
deben correr la misma suerte; y limitando a ellas por ahora lo que debe entenderse por crédito
público, puedo asegurar al Congreso que ese ramo es el más obscuro y el mas abandonado de
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cuantos debieran ocupar la atención del legislador y del gobierno, y que necesariamente
permanecerá en ese estado mientras no se reduzca a un sistema, comenzando por establecer una
oficina dedicada exclusivamente a valuar la deuda nacional, porque hasta ahora no se sabe a
cuánto asciende, ni tampoco es fácil que se sepa, supuesto que la contaduría llamada de crédito
público, limitada a los objetos de su instituto, no ha hecho otra cosa que calificar los créditos que
se le han presentado y necesitaban legalmente de ese requisito para ser reconocidos.

De esta situación nace que el gobierno jamás se acuerda de que es deudor, sino cuando lo
hostilizan aquellos acreedores que no han caído todavía en el crédito público: que estando sin
clasificar las deudas, se haga correr a todas igual suerte, sin consideración a su naturaleza y
circunstancias: que el mismo gobierno tenga un recurso franco y expedito para remitir a época
más favorable el saldo de cualquier crédito, sin más fundamento, acaso, que su misma antigüedad;
que se reputen muchas veces como privilegiados los que menos debieran serlo; y por último, que
jamás se piense en excogitar medios para extinguir la deuda.

De todo esto y del concepto general que se tiene de lo que se llama crédito público se sigue también
que, por cuantioso que éste sea, no representa otra cosa que un valor destruido casi en su totalidad
por el gobierno, supuesto que, sea cual fuere un documento contra el erario, salió de toda
circulación comercial, perdiendo, por consiguiente, la estimación que se da a la moneda o a un
efecto cualquiera comercial. ¡Cuántas familias poseedoras de instrumentos, valiosos nominalmente
en cantidades exorbitantes, se encuentran sumidas en la miseria, sin poder adquirir con todo su
caudal imaginario una sola torta de pan! Si algunos créditos contra la Nación pueden servir de
materia de transacciones comerciales, es tan limitado el número de compradores y tan único el
destino con que se compran, que acaso no hay un documento, de aquellos cuyo pago no es
corriente, que llegue al valor de un 25% sobre lo que representa, cuando los más están en cero y
los restantes forman la escala de valores intermedios, abundando los que se aproximan al término
inferior.

Aun se sigue otro efecto del desorden en que se halla el crédito público, y es que muy pocos son
aquellos documentos que por si solos acreditan su admisibilidad por el gobierno, cuando este
mismo tiene que instruir expedientes sobre cada uno, cuando se trata de admitirlo o reconocerlo;
motivo que también obra disminuyendo el valor estimativo de todos.

Para el Ejecutivo es incuestionable que las naciones no comprometen su crédito por tenerlo
empeñado, sino por el mal uso que hacen de él; y cuando por la mala dirección que le dan
paralizan el movimiento de la riqueza pública, entonces es cuando los gobiernos pierden su crédito
y se ven privados de recursos; arruinando las fortunas privadas, se arruinan ellos mismos y en vez
de hacer ciudadanos felices multiplican el número de los desgraciados. Entre muchos ejemplos que
pudieran citarse en comprobación de aquella verdad, bastaría ocurrir al que nos ofrece Inglaterra,
cuya deuda, que en 1714 se computaba en 53681076, creció en 1814 a 778478521, y en 1822
ascendía ya a 827984498 equivalente a 4129922490, sin que esa suma espantosa haya agotado los
recursos de aquel gobierno ni empobrecido a la Nación.

Si es cierto que un interés pagado con puntualidad representa efectivamente un capital, también lo
es que lo que nada produce nada representa y en nada se estima, como sucede con los documentos
de nuestro crédito público; y también es evidente que si este causara interés, satisfecho con
religiosidad, la deuda que hoy está paralizada o mas bien muerta, reviviría en la circulación,
aunque con una parte de su valor, que gradualmente iría subiendo; y de este modo se crearía una
riqueza ficticia, como la inmensa que circula en todas las regiones del mundo civilizado, para
reemplazar en parte la física que ya va escaseando, entre otras causas, por la continua exportación
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de nuestro comercio pasivo, merced al cual, pronto veremos paralizados todos nuestros giros y sin
movimiento el cuerpo social.

En 1839 la situación no cambió, ni aún ante las medidas adoptadas por la Secretaría de Hacienda
que buscaban el establecimiento de bases sólidas que coadyuvaran para la acción recaudatoria.
Buscándose una más ágil y mejor estructurada manera de normar los pagos de los derechos por la
producción, circulación y consumo de diversos satisfactores, el 20 de marzo se expidió una circular
finiquitando a la Oficina de Inspección General de Guías, y el 26 de noviembre se ordenó el cobro
de un 15% adicional a los cobros que ya se efectuaban, al consumo de efectos extranjeros, medida
ésta que provocó airadas protestas.

Fijando sus miras en las aduanas portuarias como el renglón que más ingresos era susceptible de
proporcionar a la Hacienda Pública, quien hubiera ocupado el cargo de Secretario de Hacienda, el
señor Pedro Echeverría, al respecto comentaba:

Si el gobierno promueve los adelantos posibles de las rentas marítimas, es porque de hecho hoy
forman el principal recurso del erario, y por la estrecha obligación en que se encuentra de
conducir todos los ramos de su conocimiento al punto más elevado de su perfección; mas siempre
insistirá en lo que tantas veces ha dicho, y repetirá hasta el fastidio, si fuere necesario: que los
progresos del derecho impuesto a la importación de efectos extranjeros, no medirá sino los atrasos
del país; que las aduanas marítimas constituyen el recurso más precario del gobierno, y que ella
debiera en su totalidad consignarse a la amortización de la deuda nacional, nivelando en lo
interior los recursos con los gastos.

Relativamente a las aduanas de frontera, son sin duda insuperables las dificultades que se oponen
al gobierno para la resolución de los dos problemas cardinales que tiene que resolver: crear o
promover la creación de las necesarias para impedir el contrabando del comercio terrestre, y dar a
esas oficinas la organización más adecuada a los objetos que deben llenar.

A lo primero se opone la inmensa extensión de nuestra frontera, que lindando con los Estados
Unidos del Norte desde el extenso territorio de Oregón, sobre el Pacífico, hasta la Luisiana sobre
el lago Sabino en las costas del seno mexicano, forma una línea sinuosa que comprende cosa de
treinta grados de longitud geográfica, con una oblicuidad de más de doce grados de latitud. ¿Cómo
podrá cubrirse el inmenso territorio de esa frontera sobre un país despoblado distante del centro
por todas partes centenares de leguas, e invadido por muchos puntos de tribus bárbaras, que el
gobierno no ha podido suprimir por la escasez de sus recursos? ¿Cómo impedir el contrabando de
las caravanas traficantes, que arrostran las penalidades del desierto y los peligros del tránsito
entre bárbaros, por la garantía que los mismos elementos adversos les dan contra las pesquisas
aduanales? Estos elementos se opondrían irresistiblemente a la buena organización de las oficinas,
aun cuando llegaran a establecerse todas las necesarias, por el abandono en que inevitablemente
las tendría el gobierno, aunque no se considerase otra cosa que la insuperable dificultad de las
comunicaciones, y la imposibilidad de sostenerlas con la fuerza.

Aunque sobre una línea menor las fronteras de la República sobre las de Centroamérica,
difícilmente podrían cubrirse dadas nuestras circunstancias; porque aún cuando fueran allanables
los obstáculos que ofrece la custodia de los puntos limítrofes de Oaxaca, Veracruz y Yucatán, no lo
son los que se encuentran sobre los linderos de Chiapas, por razones en parte semejantes a las que
impiden guarnecer las fronteras del Norte.
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En efecto, el contrabando representaba en aquellas épocas un problema muy serio que no sólo
reducía los ingresos a la Hacienda Pública, sino aún más: flagrantemente contrariaba la política
gubernamental implementada por los centralistas republicanos del, en su opinión imprescindible,
proteccionismo para fortalecer y alentar la formación de una industria y un comercio nacionales.

Otro factor de peso al que necesariamente deberían enfrentar los centralistas republicanos, lo fue la
existencia de las alcabalas, impuestos éstos que constituían un enorme obstáculo para la
producción, circulación y el consumo de los productos. En relación a este punto, el señor Echeverría
comentó:

Creyéndome en el deber de llamar la atención del legislador sobre algunos ramos en particular de
esta clase, comenzaré por la alcabalas, sobre cuya materia bastaría recomendar la lectura de lo
que mis respectivos predecesores dijeron en las memorias anteriores, y especialmente en las dos
últimas, para convencer la necesidad de cambiar de sistema tributario. Repetiré, sin embargo, que
las alcabalas hacen el contraprincipio más horroroso de la ciencia económica, porque atacan
todas las reglas de una buena contribución.

Ellas disminuyen el capital industrial; embarazan el comercio, excitan la inmoralidad y el crimen;
atacan la producción; gravan con desproporción y desigualdad al causante; aumentan el número
de empleados; consumen inútilmente los productos del comercio y de la industria; molestan a los
ciudadanos honrados, y en una palabra, constituyen el peso de los sistemas rentísticos. Cualquier
otro que se eligiera sería menos funesto para la República, que el de las alcabalas.

Pero aún todavía es peor que en esa materia no tracemos un plan fijo general a que subordinar las
resoluciones particulares, sino que por el contrario, guiados como por el acaso, confusamente se
establezcan, se ataquen y se deroguen contribuciones directas e indirectas; de manera que ni el
ciudadano sabe ya lo que debe consagrar a la sociedad, ni los recaudadores tienen capacidad,
manos ni tiempo para llenar sus obligaciones; al paso que los resultados no corresponden a la
necesidad ni a los designios, porque la misma confusión con que se decretan en las rentas, y la
falta de sistema con que se establecen y recaudan, facilitan el fraude al causante y la infidelidad en
la recaudación. Es necesario, pues, resolver ante todas las cosas esta cuestión cardinal, que sirva
como de base a la resolución del legislador en materia de Hacienda: ¿Habrán de subsistir o no las
alcabalas en la República?

Sin salir de ese ramo echemos una hojeada sobre nuestras rentas, y se verá que aquí paga derechos
un efecto nacional que a las dos leguas en contorno goza de absoluta franquicia; que en tal
Departamento se causa una alcabala, que es mayor o menor en otro Departamento; y que las
reglas del cobro son diferentes según que las variaciones que los antiguos Estados hicieron en el
sistema uniforme que nos dejaron los españoles, resultando de todo eso graves inconvenientes para
el comercio, e insuperables dificultades para el buen gobierno del ramo. ¿Por qué, restablecida la
unidad del gobierno político, dejar subsistente la diversidad de contribuciones y de leyes fiscales?
Una de las consecuencias más perniciosas de tal monstruosidad, es que cuando se decreta una
nueva contribución, sea directa o indirecta, lo mismo debe reportarla el Departamento reagravado
por sus leyes particulares de la época federal, que otro cuyas legislaturas por su mayor tino o por
circunstancias más favorables, economizaron la imposición de contribuciones y gabelas. Semejante
desigualdad, prescindiendo de las consecuencias morales, aún del orden político, produce el
necesario inconveniente de que ningún impuesto general, como todos los que hoy se decretan, surta
sus efectos con generalidad, y que consiguientemente, a la vuelta de pocos días o meses, caiga en
odiosidad y olvido, si no es que el mismo legislador lo hace nulo con un decreto derogatorio;
porque en efecto, ¿cómo puede subsistir en una Nación montada sobre el sistema unitario, una
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contribución cualquiera que pesa con desigualdad enorme sobre los diversos pueblos que la
componen?

Para 1840 se expide, el 12 de febrero, la reglamentación del arancel de los tribunales; el 6 de marzo
la Secretaría de Hacienda emite las reglas para la recaudación de los derechos al consumo, y el 6 de
noviembre se fija una contribución especial al cobre.

En 1841, cuando un importante sector del republicanismo centralista genera una fuerte oposición,
encabezada por el Presidente Anastacio Bustamante, en contra de la existencia del Supremo Poder
Conservador, calificándolo de verdadero estorbo para la consumación de los necesarios cambios
constitucionales, aunque el meollo del asunto en realidad se situaba en las facultades que el
Supremo Poder Conservador tenía para mantener a raya los desmedidos apetitos de poder que de
vez en vez se manifestaban en parte de los titulares del Poder Ejecutivo, se generó un tira y afloja
entre el sector republicano centralista proclive a la desaparición de Supremo Poder Conservador, y
el de sus partidarios.

El 11 de marzo de ese año, con el objeto de poder sufragar los enormes gastos que la llamada
Campaña de Texas generaba a la República, se ordenó el pago de una contribución anual especial,
fijándose en un tres al millar sobre las fincas rústicas y urbanas, nombrándose en los Departamentos
juntas compuestas por tres o cinco vecinos cuya función era la de valuar las fincas.

El 26 de abril se expide una ley para regular las contribuciones personales, en la que, entre otras
cosas, se especificaba:

Artículo 1º Se establecerá una contribución personal que pagarán todos los habitantes de la
República, varones, desde dieciocho años cumplidos, que tengan bienes o se hallen capaces de
trabajar, la que se dividirá en cinco clases, de las cuales la primera no excederá de dos pesos, y la
última un real cada mes.

Artículo 6º Los militares desde la clase de sargento abajo, están exentos de esta contribución.

Artículo 8º Ningún fuero privilegiado se gozará en materia de exacción de contribuciones; mas si
se llegase a hacer necesario el apremio a los deudores eclesiásticos, se observará lo prevenido en
las leyes 14 y 15, capítulo 3º de una y otra, título 5º, libro 1º de la Novísima Recopilación.

Artículo 9º Desde el día en que comenzase a obligar esta contribución cesarán las personales, no
municipales, que subsisten en los Departamentos.

(Para establecer el padrón de contribuyentes) 1º Dentro de seis días de publicada la ley en cada
lugar, la primera autoridad departamental residente en él, nombrará a tres individuos propietarios
y dos suplentes, uno de éstos eclesiástico secular, donde hubiera más de uno de esa clase, para que
formen la Junta Calificadora, procurando que los vocales seglares sean los que pertenezcan a los
diversos ramos del comercio, de la industria y de las profesiones.

3º En (la ciudad de) México habrá treinta y dos Juntas Calificadoras, correspondientes a los treinta
y dos cuarteles menores, en las demás capitales de Departamento, podrá haber dos o más, según
convenga, a juicio de los gobernadores, y en las demás poblaciones que excedan de ocho mil
habitantes, podrá también aumentarse el número de esas Juntas, a juicio de la primera autoridad
residente en la misma población.
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4º Las Juntas Calificadoras, luego que estén reunidas, nombraran por cada manzana, un vecino
que empadrone a los que habiten en ella. Los padrones deberán estar concluidos, y en poder de las
Juntas Calificadoras, dentro de treinta días, contados desde la publicación de la ley en cada lugar.

5º En los lugares donde las manzanas fueren poco pobladas, o los vecinos se hallen dispersos en
casas o chozas aisladas, se encargará a cada Comisionado el empadronamiento de una sección,
cuyo número de habitantes se calcule ser de quinientos o más.

Artículo 19º En la primera clase (de las detalladas en el artículo 1º), serán colocados todos aquellos
cuyas utilidades o sueldos puedan computarse por año en tres mil pesos o más.

En la segunda clase todos los que disfruten provecho o salario anual de dos mil a tres mil pesos.

En la tercera clase, los que gocen de utilidad o sueldo de mil a dos mil pesos.

En la cuarta, los que tengan utilidad, sueldo o salario que pueda estimarse en quinientos pesos,
hasta novecientos inclusive.

En la quinta clase, todos aquellos cuyos provechos, salario o jornal, puedan computarse
anualmente en menos de quinientos pesos.

El mal tino con el que se condujo el proceso contributivo, tributario e impositivo, dio bases para que
emergieran una serie de pronunciamientos militares entre junio y septiembre de 1841, que
culminarían con el derrumbamiento del régimen implantado en el año de 1836, instaurándose un
régimen transitorio de características castrenses.

Santa Anna.

Nació en Jalapa, Veracruz el 21 de febrero de 1794. Sus padres fueron don Antonio López de Santa
Anna, subdelegado de la Provincia de la Antigua en Veracruz, y doña Manuela Pérez de Lebrún.

Durante su juventud se dedicó al comercio por deseo de su padre, quien le consiguió un puesto en el
que duró poco tiempo.

Como no pudo estudiar una carrera se alistó en el ejército realista en el Regimiento Fijo de
Veracruz, durante la guerra por la independencia de México. Con ellos combatió al ejército
insurgente en Tamaulipas y Veracruz. Luego cuando se dio a conocer el Plan de Iguala (que redactó
Iturbide para confirmar la independencia de la nueva España) se adhirió al ejército insurgente. En
Plan de Iguala se congregaron las tres garantías: religión católica, independencia y unión; este plan
se proclamó el 2 de marzo de 1821). El siete de octubre de 1821 Iturbide tomó México, D.F. y
pocos días después Santa Anna entró en Veracruz. Iturbide lo nombró Comandante General de la
Provincia de Veracruz, durante ese tiempo era partidario del Imperio.

Más tarde se pronunció contra Iturbide a favor de la república apoyando a Guadalupe Victoria.
Santa Anna prometió seguir los principios del Plan de Iguala, y más tarde el 6 de diciembre
proclamó su Plan de Veracruz en el que señala que un congreso debía reunirse para decidir una
forma de gobierno que continuara los principios de religión, independencia, y unión. Santa Anna
perdió batallas al principio pero con el apoyo de otros líderes rebeldes derrotó las fuerzas de
Iturbide.
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En 1824 acepta el cargo de Gobernador de Yucatán.

En 1829 Santa Anna se enfrentó al desembarco del general Barradas, quien pretendía reconquistar
México para la Corona española obteniendo la victoria los mexicanos.

Durante 1831 junto se unió con otros para rebelarse en contra del gobierno, y en 1833 Santa Anna
gana las elecciones para presidente por parte del partido liberal pero el tenía muchas ideologías
conservadoras, en este tiempo Gómez Farías estuvo como vicepresidente pero era liberal. Durante
su gobierno Santa Anna apoyo a los conservadores, esta política hace que a finales de 1835 inicie
una rebelión en Texas, quienes proclamaban su independencia. En 1836 Santa Anna al frente del
ejército toma el fuerte de El álamo, pero después, fue derrotado y capturado por el ejército texano al
mando de Samuel Houston en la batalla de San Jacinto. Por lo tanto Santa Anna se vio obligado a
firmar los tratados que concedían la independencia de Texas.

Fue puesto en libertad por el presidente estadounidense Andrew Jackson y regresó a Veracruz.

Regresó al poder de 1837 a 1845 pero la gente no lo apoyaba a causa de la pérdida de Texas. En
1838 ocurre la Guerra de los Pasteles donde los franceses querían que se les pagara una deuda, por
lo que toman Veracruz, y Santa Anna se puso al frente del ejército y durante la defensa de Veracruz
fue herido en una pierna por lo que se la tuvieron que amputar. Mas arde se llegó a un acuerdo de
paz con los franceses por lo que Santa Anna fue visto como héroe.

En 1839 fue nombrado presidente otra vez, pero gobernó solo por cuatro meses, durante este tiempo
Santa Anna censuró los periódicos.

En 1841 siendo presidente Bustamante, Santa Anna participa en un golpe de estado, y fue
proclamado presidente por tercera vez, durante este tiempo trató de establecer una dictadura,
escribió una nueva constitución a la que llamó Bases Orgánicas, donde se estableció un precio de
1,200 pesos por votar, protegió los fueros militares y los del clero. Además trató de cambiar la
moneda, y vendió muchos recursos naturales a fin de el país obtuviera más dinero.

1.1.4. Liberal.

Proyecto y Programa.

José Ma. Luis Mora y Valentín Gómez Farías.

José Luis Mora: Nace en Chamacuero, Guanajuato en 1794, estudia en Querétaro de donde pasa al
colegio de San Ildefonso, en la capital de México. Se gradúa de bachiller y de licenciado en derecho
y teología ordenándose sacerdote en 1829. Expone sus ideas liberales en el Semanario Político y
Literario. Forma parte de una Junta Soberana del congreso en 1822. Al enemistarse con Iturbide es
recluido en el convento del Carmen y en el de San Ildefonso. Desde 1827 se involucra con el grupo
masón de los Yorkinos con quienes redacta El Observador. Siendo diputado por el Estado de
México participa en la redacción de la primera constitución de la entidad. A partir de 1828 se
convierte en aliado y consejero de Valentín Gómez Farías con quien interviene en la redacción y
                                                 34


 promulgación de numerosas leyes de amplio contenido social, destacándose entre otras las de
 restricción a los privilegios de la Iglesia y secularización de la enseñanza. A la caída de Gómez
 Farías es exiliado en Paris donde pasa grandes penurias, pero en 1847 es nombrado Ministro
 Plenipotenciario de México ante la Gran Bretaña. Mora destaca como pensador, orador y escritor
 así como ideólogo de la primera Reforma. Muere en París en 1850, sus restos son traídos a México
 en 1963 y descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil, en la Ciudad de
 México.

 Valentín Gómez Farias: Nace en Chamacuero, Guanajuato en 1794, estudia en Querétaro de donde
 pasa al colegio de San Ildefonso, en la capital de México. Se gradúa de bachiller y de licenciado en
 derecho y teología ordenándose sacerdote en 1829. Expone sus ideas liberales en el Semanario
 Político y Literario. Forma parte de una Junta Soberana del congreso en 1822. Al enemistarse con
 Iturbide es recluido en el convento del Carmen y en el de San Ildefonso. Desde 1827 se involucra
 con el grupo masón de los Yorkinos con quienes redacta El Observador. Siendo diputado por el
 Estado de México participa en la redacción de la primera constitución de la entidad. A partir de
 1828 se convierte en aliado y consejero de Valentín Gómez Farías con quien interviene en la
 redacción y promulgación de numerosas leyes de amplio contenido social, destacándose entre otras
 las de restricción a los privilegios de la Iglesia y secularización de la enseñanza. A la caída de
 Gómez Farías es exiliado en Paris donde pasa grandes penurias, pero en 1847 es nombrado Ministro
 Plenipotenciario de México ante la Gran Bretaña. Mora destaca como pensador, orador y escritor
 así como ideólogo de la primera Reforma. Muere en París en 1850, sus restos son traídos a México
 en 1963 y descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil, en la Ciudad de
 México.

  República Federal.
 Muchos mexicanos se oponían a Iturbide, y algunos diputados conspiraron en su contra. El
emperador disolvió el Congreso y realizó otros cambios políticos. Antonio López de Santa Anna,
que era comandante general de la provincia de Veracruz, fue destituido y se rebeló contra
Iturbide. Se puso de acuerdo con Guadalupe Victoria, y en febrero de 1823 Santa Anna proclamó
el Plan de Casa Mata, que proponía establecer el sistema republicano.
En marzo de 1823 Iturbide renunció al trono y se fue a Europa. Las provincias de Centroamérica (lo
que actualmente son Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica), que se habían unido
al imperio, se separaron de México. Al año siguiente Iturbide regresó; como en su ausencia el
Congreso había decretado que no podía volver a México, bajo pena de muerte, fue fusilado.
Cuando Iturbide dejó el trono, el gobierno quedó en manos de un Supremo Poder Ejecutivo formado
por Nicolás Bravo, Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero, ente otros, que convocó a un segundo
Congreso.
Los diputados del nuevo Congreso decidieron que México sería una república. Unos querían que la
república fuera federal, formada por la unión de varios estados, libres y soberanos para resolver sus
problemas internos. Otros querían que fuera centralista,con provincias o departamentos en lugar de
estados, y un poder central que resolviera todos los asuntos. La Constitución de 1824, preparada por
este Congreso, se promulgó el 4 de octubre. Se decidió que México fuera una república federal, y que
                                                   35


se llamara Estados Unidos Mexicanos.
Además, dicha Constitución declaraba que todos los mexicanos eran iguales, que la única religión
sería la católica, y concedía la libertad de imprenta. El Congreso convocó a elecciones, las primeras
que hubo en el México independiente; resultaron electos, como presidente Guadalupe Victoria y
como vicepresidente Nicolás Bravo.
  Los primeros países que reconocieron la independencia de México fueron: Chile, Colombia, Perú,
  Estados Unidos de América e Inglaterra.


  La Reforma liberal

  Durante la primera reforma liberal, Valentín Gómez Farías y el escritor José María Luis Mora
  estaban convencidos de que era importante liberar al país de los gastos que significaba mantener al
  clero y al ejército, así como de los privilegios que uno y otro tenían. Crearon el partido reformista,
  que deseaba la igualdad de todos los mexicanos ante la ley. Fue el partido de los liberales, de los
  federalistas.


  El clero y el ejército deseaban conservar los privilegios (fueros se decía entonces) que habían
  tenido en el virreinato, como no pagar impuestos o contar con tribunales especiales para juzgar sus
  faltas. Junto con los grandes propietarios y los comerciantes más ricos, el clero y el ejército
  formaron el partido de los conservadores, de los centralistas, que encabezaba Lucas Alamán.
  Querían un gobierno central fuerte, que les parecía una solución para evitar el desorden. Pensaban
  que el país había perdido la mitad de su territorio y vivía en desorden porque no tenía un gobierno
  fuerte.



  Durante su gobierno, Gómez Farías dictó leyes contra los privilegios del clero y del ejército. Esto
  provocó una serie de revueltas militares de los conservadores. Se ocasionó un caos tal, que en los
  siguientes veinticinco años, en los que debió haber habido seis o siete periodos presidenciales
  (entonces de cuatro años y no de seis como ahora) ocuparon veintiún personajes la presidencia en
  cuarenta y tres ocasiones. En este tiempo, Santa Anna fue presidente 11 veces.
  Los conservadores pensaron que hacía falta cambiar la Constitución, y en 1837 promulgaron otra,
  llamada de las Siete Leyes. Esa Constitución establecía el gobierno republicano central. Los
  estados dejaban de tener su propio gobierno y pasaban a ser departamentos, con un gobernador
  nombrado por el gobierno nacional. Este cambio provocó malestar en algunas regiones del país.

  - Constitución 1857.
  En febrero de 1856 dieron comienzo las sesiones del congreso extraordinario para el aborar una
  nueva constitución.
  La mayoría de los diputados pertenecían a sector moderado del liberalismo mexicano, también
  había una minoría de liberales puros, además de un buen número de conservadores.
  La constitución de 1824 no se adecuaba a la situación específica de México, ni era capaz de aportar
  soluciones a los conflictos que afectaban al país. La constitución de 1857 tuvo un carácter
  marcadamente liberal. Los 29 primero artículos, reglamentaban los derechos individuales del
                                                  36


hombre.
Los artículos 2, 12, 13 establecían la libertad y la igualdad para todos los hombres y la constitución
de 1857 se pronunciaba en contra de la esclavitud, de las prerrogativas y fueros de que había gozado
hasta entonces las personas que se apoyaba los títulos nobiliarios.

EN EL ASPECTO POLÍTICO

La constitución de 1857 establecía la república federal, representativa y democrática. Se dividió
en tres poderes: Ejecutivo: era el presidente de la república y habría que durar cuatro años en su
cargo.
Legislativo: formaría y propondría las leyes dividido en una sola cámara la de senadore s, se
renovaría cada dos años. Judicial: ejercería las leyes.

ASPECTOS ECONÓMICOS Y SOCIALES

En el aspecto económico, la constitución hace énfasis en el artículo 27 que habla sobre la propiedad
privada. Se incorporaba en este artículo la Ley Lerdo. Las facultades del congreso consistían en
expedir aranceles sobre comercio exterior. La constitución afectaba directamente a las clases
poderosas. El artículo 5 establecía que nadie puede ser obligado a prestar trabajos sin retribución
y consentimiento. En los asuntos religiosos, el art. 123 establecía correspondiente a los poderes
federales ejercer, en materia de culto religioso y disciplina externa, la intervención que designen las
leyes.
La promulgación de la constitución de 1857 agudizó los conflictos políticos del país. Los
conservadores exigían la total desaparición del nuevo código legal. El grupo liberal estaba
dividido en tres facciones: puros, moderados y mediadores. El presidente Comonfort de acuerdo
con su tendencia moderada, llegó a convencerse de que era imposible gobernar con una constitución
que le parecía demasiado radical. Los conservadores de la Ciudad de México, encabezados por
Félix Zuloaga y de acuerdo con Comonfort, proclamaron el Plan de Tacubaya que postulaba lo
siguiente:
La constitución cesaba de regir por no satisfacer las aspiraciones del país.
Comonfort continuaría en la presidencia y se le otorgarían facultades omnímodas.
Se convocaría a un congreso extraordinario que redactaría una constitución ―conforme con la
voluntad nacional‖ y que garantizara los verdaderos intereses del pueblo.
Se promulgaría una ley para elegir un presidente constitucional mientras habría un consejo de
gobierno.

Al proclamarse en la capital este plan, y al conocerse abiertamente la defección, algunos ministros
renunciaron y Benito Juárez, Presidente de la Suprema Corte de Justi cia, fue hecho prisionero
junto con el presidente del congreso y tres diputados. El 11 de enero de 1858, Félix Zuloaga se
pronunciaba en contra de Comonfort. Temía su destitución como jefe del movimiento, mientras éste
liberaba a la Nación.

- Leyes y Guerra de Reforma.

De acuerdo con la Constitución, al faltar el Presidente de la República, el presidente de la Suprema
Corte de Justicia, que era Benito Juárez, asumió la presidencia del país. Pero, los conservadores no
acataron el mandato constitucional y por su cuenta nombraron como presidente a Zuloaga y se
apoderaron de la capital. Esto provocó que hubiera dos presidentes, y que estallara la Guerra de
Tres Años (1858-1861), o Guerra de Reforma, entre liberales y conservadores.
                                                     37



Al principio las victorias fueron de los conservadores. Juárez tuvo que trasladar su gobierno a
Guanajuato y a Guadalajara. En esta ciudad estuvo a punto de morir. Juárez salió del país por
Manzanillo, pasó por Panamá para ir a La Habana y Nueva Orleáns, regresó por Veracruz y allí
instaló su gobierno y promulgó las Leyes de Reforma. Su propósito esencial fue separar la Iglesia
y el Estado. En adelante, la Iglesia no debería tomar parte en los asuntos del Estado. A esto se le
llamó el Movimiento de Reforma.

Etapas del Movimiento de Reforma

En       el    Movimiento     de   Reforma    debemos     distinguir   principalmente   cuatro   etapas:

1)    Como      antecedente,    la     reforma     de     Valentín   Gómez    Farías,            de1833.
2)   La segunda reforma, que consta de las leyes Lerdo, Juárez e                                 Iglesias.
3)   La Constitución de 1857, en que triunfaron los liberales moderados.
4)     Las     Leyes      de     Reforma       o      de     guerra    de  contenido             radical.

Estas últimas comprenden las siguientes leyes:

             Nacionalización de Bienes Eclesiásticos (1859)
             Matrimonio Civil (1859)
             Registro civil (1859)
             Secularización de Cementerios (1859)
             Días Festivos (1859)
             Libertad de cultos (1860)
             Hospitales y Beneficencia (1861)
             Extinción de Comunidades Religiosas (1863)


En enero de 1861, después de que Jesús González Ortega derrotó en Calpulalpan al ejército
conservador de Miguel Miramón, el presidente Juárez retornó victorioso a la ciudad de México.

1.2. Las intervenciones extranjeras.

INTERVENCIÓN FRANCESA DE 1838-1839

13 de marzo de 1831. Manuel Eduardo de Gorostiza, ministro plenipotenciario de México, y
Alexandre Martín, plenipotenciario francés, firman en París un primer tratado de comercio, para
reglamentar en forma definitiva la relación comercial entre ambos países. El congreso mexicano se
niega a ratificar dicho tratado.

15 de octubre de 1832. Se firma en París un nuevo tratado de comercio entre México y Francia.

Junio de 1834. El Congreso mexicano aprueba el tratado de 1832, excepto el artículo VI, relativo a
la concesión de comercio al menudeo para Francia.

Febrero de 1835. El congreso mexicano desaprueba la ratificación parcial del tratado de 1832 así
como la convención provisional de 1834.
                                                38


1835. El barón Deffaudis, al ver la reticencia mexicana, utiliza las reclamaciones para provocar el
conflicto franco-mexicano.

Octubre de 1837. El gobierno francés, ante los tendenciosos informes de Deffaudis, envía una
expedición naval a México para reclamar por medio de la fuerza el pago de las indemnizaciones a
sus nacionales.

16 de marzo de 1838. Llega a la Isla de Sacrificios una escuadra francesa al mando del comandante
Bazoche; cinco días después el barón Deffaudis presenta un ultimátum al gobierno de México, para
el pago de reclamaciones valuadas en más de 600 mil pesos; así como la firma de un tratado de
comercio. El gobierno mexicano se niega a contestar el ultimátum en tanto los barcos no abandonen
el puerto.

16 de abril de 1838. El comandante Bazoche declara el bloqueo a los puertos mexicanos de la costa
del Golfo.

Octubre de 1838. Al mando de una escuadra más poderosa, llega a Veracruz Charles Baudin, con el
cargo de ministro plenipotenciario de Francia, con órdenes de abrir nuevas negociaciones con el
gobierno mexicano.

Noviembre de 1838. Se llevan a cabo las negociaciones de Xalapa entre Baudin y Luis G. Cuevas;
al no llegar a acuerdo alguno, Baudin regresa a Veracruz para iniciar las hostilidades.

27 de noviembre de 1838. Seis barcos de la armada francesa inician el bombardeo de la fortaleza de
San Juan de Ulúa, que se rinde a los franceses luego de más de cuatro horas de intenso cañoneo.

28 de noviembre de 1838. El general Manuel Rincón, jefe de la plaza de Veracruz, capitula ante los
franceses debido a la superioridad de la artillería enemiga.

3 de diciembre de 1838. El gobierno mexicano no acepta capitular y nombra jefe de la defensa de
Veracruz a Santa Anna.

5 de diciembre de 1838. Tropas francesas desembarcan en Veracruz para destruir la artillería del
puerto y hacer prisionero a Santa Anna; éste logra escapar.

9 de marzo de 1839. Luego de difíciles negociaciones, se firma en Veracruz el tratado de paz en
México y Francia que pone fin a la guerra; México se obliga a pagar las indemnizaciones por
reclamaciones de ciudadanos franceses; Francia procede a retirar sus fuerzas navales de territorio
mexicano.

INTERVENCIÓN NORTEAMERICANA DE 1846-1848

22 de febrero de 1819. Se firma el Tratado de Límites Adams-Onís entre Estados Unidos y España.
Ésta cede su antigua posesión de las Floridas a la Unión Americana, y a cambio Estados Unidos
acepta a Texas como límite de la Nueva España.

17 de enero de 1821. Moisés Austin obtiene de la Corona española la concesión para fundar una
colonia de 300 familias en Texas; dos años después el gobierno de Iturbide ratifica la concesión a
Austin, ahora a favor de su hijo Stephen, quien realiza la empresa al fundar la colonia San Felipe.
                                                 39


2 de diciembre de 1823. El presidente James Monroe pronuncia un discurso ante el Congreso
norteamericano, en el que declara al mundo el dominio de los Estados Unidos sobre el Continente
americano.

18 de agosto de 1824. El Congreso mexicano decreta una ley de colonización por la que autoriza a
los estados a expedir autónomamente concesiones de este tipo en su jurisdicción.

4 de octubre de 1824. Se promulga la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, por la cual
Texas y Coahuila forman un estado.

1° julio de 1825. Como enviado extraordinario de Washington, llega a México Joel R. Poinsett con
la misión de negociar la compra de los territorios del norte. Al fracasar, se inmiscuye en los asuntos
internos del país.

Julio de 1829. Colonos norteamericanos se organizan en "milicias" para invadir territorio mexicano.
Se hace efectivo el ataque a pueblos y rancherías texanas por parte de aventureros norteamericanos
y grupos de indios.

25 de agosto de 1829. Un comunicado del secretario de Estado norteamericano, Martin Van Beuren,
autoriza al embajador en México, Joel R. Poinsett, para ofrecer al gobierno mexicano hasta cinco
millones de dólares por el territorio de Texas. El gobierno de México rechaza enérgicamente la
oferta.

28 de enero de 1830. Es recibido en México el sucesor de Poinsett, Anthony Butler, quien
igualmente trae la misión de proponer la compra de territorios; al fracasar en su objetivo, promueve
y fomenta la desestabilización en Texas.

6 de abril de 1830. A iniciativa de Lucas Alamán, el gobierno de Anastasio Bustamante decreta la
Ley de Colonización que prohibe la entrada de nuevos colonos anglosajones a nuestro territorio, al
tiempo que a los ya asentados les impone una serie de controles hacendarios y militares.

1° de marzo de 1836. En el poblado Washington de Brazos, los texanos declaran su independencia
del gobierno mexicano.

6 de marzo de 1836. Se inicia la campaña de Texas para controlar a los rebeldes texanos. Se obtiene
el triunfo sobre los colonos acantonados en el Fuerte de El Álamo.

21 de marzo de 1836. Samuel Houston derrota en San Jacinto al general Santa Anna; ya preso, éste
firma el tratado secreto de Velasco, donde se compromete a respetar la independencia de Texas y a
retirar al ejército mexicano al sur del río Bravo.

1° de marzo de 1845. A iniciativa del presidente John Tyler, el Congreso norteamericano acepta la
anexión de Texas, como estado esclavista, a la Unión Americana. Se anexa Texas con límites al sur
hasta el río Bravo.

8 y 9 de mayo de 1846. Agraviado porque tropas norteamericanas ocupan territorio mexicano
comprendido entre los ríos Nueces y Bravo, el gobierno mexicano envía al general Mariano Arista a
desalojar a los invasores. Se producen los primeros enfrentamientos en Palo Alto y Resaca de
Guerrero, donde las fuerzas mexicanas son derrotadas por el general Zachary Taylor; lo mismo
sucede en Monterrey en septiembre, y en La Angostura en febrero siguiente.
                                                 40


13 de mayo de 1846. El presidente James K. Polk declara oficialmente la guerra a México, con el
argumento de que "sangre norteamericana ha sido derramada en suelo norteamericano".

7 de julio de 1846. El presidente Mariano Paredes y Arrillaga, con la aprobación del Congreso,
declara formalmente la guerra a los Estados Unidos por haber invadido nuestro territorio.

27 de marzo de 1847. La guarnición militar del puerto de Veracruz, comandada por el capitán Juan
Morales, capitula la plaza ante el comandante general norteamericano Winfield Scott, después de
haber resistido cinco días de intenso cañoneo sin auxilio del gobierno central. De ahí continúa hacia
la capital, derrotando a los mexicanos en Cerro Gordo. Padierna, Churubusco, Molino del Rey y
Chapultepec.

14 de septiembre de 1847. El general Winfield Scott, a la cabeza de sus tropas, entra a la ciudad de
México y ocupa el Palacio Nacional, donde permanecería hasta junio de 1848.

2 de febrero de 1848. Después de largas y acaloradas discusiones, el Congreso mexicano, instalado
en Querétaro, aprueba la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, que se lleva a cabo en la Basílica
de Guadalupe. En él, México perdía 2.4 millones de kilómetros cuadrados de territorio que
conformaban California, Nuevo México y Texas; por su parte, Estados Unidos se comprometía a
pagar 15 millones de pesos como indemnización. De esta cantidad, el senado norteamericano sólo
aprobó el pago de la mitad.

31 de diciembre de 1853. Después de varias reuniones de negociación, en las que participaron
Manuel Díez de Bonilla por México, y James Gadsden por los Estados Unidos, se firma el Tratado
de La Mesilla, por el cual nuestro país cede una franja territorial de 110 mil km2, ubicada al norte
de Sonora y Chihuahua. Este tratado evitó el inicio de otra intervención armada por parte del país
del norte.

1.2.1 Contexto nacional e internacional.

1.2.2. Invasión Norteamericana

INTERVENCIÓN NORTEAMERICANA DE 1914

6 de noviembre de 1911. Después de obtener un triunfo contundente en los comicios, Francisco I.
Madero asume el Poder Ejecutivo en medio del júbilo popular.

9 de febrero de 1913. Se inicia la Decena Trágica con el levantamiento del ejército federal, en
complicidad con el embajador norteamericano Henry Lane Wilson. Trece días después, el
presidente Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez son asesinados. El Congreso nombra
presidente a Pedro Lascuráin, quien renuncia al cargo a favor de Victoriano Huerta.

4 de marzo de 1913. Woodrow Wilson, del Partido Demócrata, asume la presidencia de los Estados
Unidos. Por su postura moralista, reprueba la forma en que Huerta llegó al poder.

26 de marzo de 1913. El gobernador del estado de Coahuila, Venustiano Carranza, proclama el Plan
de Guadalupe, en el que desconoce a Huerta como presidente. Con ello se inicia el movimiento
constitucionalista.
                                                  41


10 de octubre de 1913. Con la disolución del poder legislativo, Victoriano Huerta se convierte en
dictador.

3 de febrero de 1914. Wilson reconoce a los constitucionalistas como facción beligerante de México
y libera para ellos el embargo de armas.

10 de abril de 1914. Marinos norteamericanos del acorazado "Dolphin" son arrestados en Tampico,
Tamaulipas, donde se encontraba parte de la flota norteamericana apostada para dar seguridad a la
zona petrolera; el almirante Henry T. Mayo y el cónsul norteamericano en Tampico exige que se
realice un acto de desagravio a la bandera de aquel país. El pretexto para iniciar la intervención
armada fue la negativa mexicana de rendir honores a un emblema extranjero.

20 de abril de 1914. En virtud de que el gobierno huertista se había negado a aceptar la exigencia de
desagravio, el presidente Wilson solicita autorización del Congreso para emplear las fuerzas
armadas contra México.

21 de abril de 1914. Infantes de marina norteamericanos desembarcan en el puerto de Veracruz,
ocupan la aduana y se enfrentan a los cadetes de la Escuela Naval y civiles voluntarios. Tanto
Carranza como Huerta envían a Washington su protesta y exigen la salida de las fuerzas invasoras.

22 de abril de 1914. Después de resistir doce horas del fuerte cañoneo y el ataque de más de tres mil
marines, se rinde la ciudad de Veracruz. El comandante Frank Fletcher establece un gobierno
militar.

20 de mayo de 1914. Se inician las conferencias de Niágara Falls, Canadá, entre los representantes
de Victoriano Huerta, del gobierno norteamericano, y el grupo mediador; ABC (embajadores de
Estados Unidos, de Argentina, Brasil y Chile). El objetivo es terminar las hostilidades en México.

22 de junio de 1914. En un golpe de audacia y desobedeciendo las órdenes de Carranza, Francisco
Villa toma la importante plaza de Zacatecas, con lo que prácticamente aniquila al ejército federal.

24 de junio de 1914. Los delegados a las conferencias de Niágara Falls firman un acuerdo en el que
Estados Unidos se compromete a reconocer a cualquier gobierno provisional que surgiera de la
guerra civil en México, así como a no exigir a nuestro país indemnización alguna por el incidente de
Tampico.

15 de julio de 1914. Victoriano Huerta renuncia a la presidencia de la República; los diputados
aceptan la renuncia y nombran presidente interino a Francisco Carbajal.

13 de agosto de 1914. Se firman los Tratados de Teoloyucan entre Alvaro Obregón por los
constitucionalistas, y Gustavo Salas por los federales. Se acuerda la disolución del ejército federal y
toma de la capital por los constitucionalistas. Este hecho se consuma dos días después, cuando entra
a la ciudad Venustiano Carranza y asume el Poder Ejecutivo. Ya instalado, exige a Washington el
retiro inmediato de sus fuerzas.

1 de octubre de 1914. Se inician las sesiones de la Convención revolucionaria convocada por
Carranza, para discutir el futuro del movimiento revolucionario.

23 de noviembre de 1914. Por diferencias con los convencionistas, Carranza traslada su gobierno a
Veracruz. Días después, el gobierno convencionista entra a la Palacio Nacional. Se inicia la lucha
                                                 42


                                de facciones. Sin más pretexto para sostener las fuerzas de
                                ocupación, Wilson ordena el retiro de las tropas norteamericanas.

                                Separación de Texas El primer intento de separación de Texas fue
                                en 1833, cuando la población anglosajona rebasaba ya a la
                                mexicana. -Once años después de lograda la independencia las
                                autoridades, empleados y fuerzas militares mexicanas en Texas
siempre fueron insuficientes para la conservación del orden público, para evitar las incursiones de
los indios así como los abusos de la población anglosajona y de los aventureros que no respetaban
las                            leyes                            del                            país.
-Cuando México se dio cuenta de la problemática que se gestaba en Texas, trató de remediarlo
estableciendo puestos militares en la región y propiciando la inmigración y colonización de familias
mexicanas.


-En abril de 1833 se llevó a cabo una convención texana que envió una representación al Congreso
mexicano solicitando se le diera a Texas la calidad de estado de la república, independiente de
Coahuila.


-En una segunda convención se estableció "Que Texas se considera con derecho de separarse de la
Unión de México durante la desorganización del sistema federal y el régimen del despotismo, y
para organizar un gobierno independiente o adoptar aquellas medidas que sean adecuadas para
proteger sus derechos y libertades; pero continuará fiel al gobierno mexicano en el caso de que la
nación sea gobernada por la Constitución y las leyes que fueron formadas para régimen de la
asociación                                                                                 política"


-A pesar de lo declarado en la primera y segunda convenciones, habían colonos muy influyentes y
por    supuesto,    anglosajones,      cuyo    objetivo   era    la    independencia     definitiva.
-Durante esta etapa, el presidente de la república era Don Antonio López de Santa Anna, quien iba y
venía de la presidencia mediante licencias interinas

Guerra del 46- 48

La Guerra de Intervención Norteamericana se dio entre Estados Unidos y México desde 1846 hasta
1848. También fue llamada: la "Guerra México - Estados Unidos". En Estados Unidos se conoce
también como la "Guerra Mexicana"; en México se le llamó la "intervención estadounidense".

En 1845 Texas ingresó a la Unión Americana (Estados Unidos) con categoría de estado. Se rompen
las relaciones diplomáticas entre ambos países vecinos y se retira de Washington el representante
del gobierno mexicano, Juan Nepomuceno Almonte. El presidente de Estados Unidos James K.
                                                            43


Polk envió tropas estadounidenses al territorio disputado en la frontera texana. Después de una
batalla entre soldados mexicanos y estadounidenses en mayo de 1846, el Congreso de Estados
Unidos declaró la guerra a México. Después de que Texas declaró su independencia de México en
1836 (en esa declaración sólo había un mexicano, Lorenzo Zavala, siendo todos los demás «texanos
mexicanos rebeldes» simples mercenarios estadounidenses). La República de Texas se anexó a
Estados Unidos en 1845; la frontera reconocida en ese tratado fue la del río Nueces. Ese mismo año
crecieron las tensiones entre los dos países sobre los territorios cuando el gobierno de EE.UU.
ofreció pagar la deuda mexicana a colonos estadounidenses si México permitía que EE.UU. le
comprara los territorios de Alta California y Nuevo México. La propuesta fue rechazada por el
gobierno mexicano. La guerra entre México y Estados Unidos inicia oficialmente el 13 de mayo de
1846 con la aprobación, por parte del congreso estadounidense, de la ley de guerra, y culmina el 2
de    febrero       de      1848          con   la        firma    del      Tratado      de       Guadalupe-Hidalgo.
No obstante lo anterior, el primer enfrentamiento entre tropas de ambos países se llevó a cabo el día
25 de abril de 1846, en lo que hoy es el Estado de Tamaulipas, cuando una patrulla estadounidense
de 63 hombres, al mando del capitán Seth Thornton e internadas claramente en territorio mexicano,
fueron emboscadas por tropas mexicanas al mando del General Anastasio Torrejón. Este
enfrentamiento le da a James Polk (presidente de Estados Unidos) el motivo para declarar la guerra
a México para después —bajo el pretexto de una indemnización de guerra— apropiarse de los
codiciados      territorios        mexicanos         de     la     Alta     California        y    Nuevo        México.
Declaración de la guerra El gobierno de EE.UU. desconoció los tratados internacionales en los que
se establecía que el límite de la frontera sur de Texas era el río Nueces. El presidente Polk entonces
ordenó al general Zachary Taylor establecer tropas entre los dos ríos. Taylor cruzo el río Nueces,
violando abiertamente el tratado internacional sobre la frontera de esta «nueva nación tejana».
El General Ampudia —quien era el encargado de detener a estos invasores (quienes estaban en
territorio de Tamaulipas y no en Estados Unidos)— le envió una carta intimándole que deshiciera
su fuerte y se retirara hasta más allá del río Nueces. La carta fue ignorada. Taylor más bien marchó
más   al     sur,   hasta     el    río     Bravo,    donde       comenzó     a   construir       el   fuerte   Brown.
La pelea inició el 24 de abril de 1846 en un lugar llamado Carricitos, que se encuentra en el
territorio mexicano de Tamaulipas. La caballería mexicana capturó una de las unidades cerca del río
Bravo, degollándolos a todos (excepto a dos sobrevivientes, que escaparon). Cabe decir que esto le
dio pesadillas a Taylor y sus hombres de lo que le podría pasar si caía en manos mexicanas: le
cortarían la cabeza y la freirían en aceite por haber invadido México, tal era la reputación del
general Ampudia (generado quizá por el mito azteca). Después del primer encuentro en el territorio
mexicano de Carricillos, el presidente Polk encontró su pretexto ideal y solicitó una declaración de
guerra, iniciando su discurso con estas palabras "Sangre estadounidense [American blood] ha sido
derramada en suelo estadounidense..." lo cual ni siquiera era cierto ya que los invasores
estadounidense se encontraban en territorio de Tamaulipas, dentro de México. El congreso de
EE.UU. declaró la guerra el 13 de mayo de 1846. Taylor inició su avance aun sin haber recibido la
                                                     44


noticia de la declaración de guerra formal entre los dos países y así inició la batalla en Palo Alto y
en Resaca de la Palma. Los estadounidenses norteños y los whigs (republicanos) generalmente se
opusieron a la guerra mientras que los sureños esclavistas y los demócratas tendieron a otorgar su
apoyo.   México    declaró      la   guerra   diez   días   después,   el   23   de   mayo   de   1846.
Escenario
México no estaba preparado para una guerra. El país se encontraba en la ruina económica, política y
social. El ejército y sus jefes no estaban equipados ni preparados para defender al país, carecían de
armas, vestuario, alimentos y espíritu de lucha (el sentimiento de patria prácticamente no existía
aún).


Los rifles mexicanos eran de pedernal y pólvora y los cañones eran de corto alcance mientras que
los estadounidenses tenían rifles de repetición (revolucionarios en aquella época), obuses (howitzer)
y cañones Paxhan de largo alcance. Por otra parte los soldados mexicanos eran escasamente
recompensados y estaban mal alimentados, mientras que los estadounidenses aparte de tener un
ejército regular contaban con mercenarios pagados por el gobierno, que recibían propiedades, así
como su paga puntual.

1.2.3. Intervención Francesa.

INTERVENCIÓN FRANCESA DE 1862-1867

Antecedentes de la Intervención.

5 de febrero de 1857. Se promulga la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos.

17 de diciembre de 1857. El presidente Comonfort promueve la supresión de la Constitución y
favorece el Plan de Tacubaya, proclamado este día y encabezado por Félix Zuloaga. Con el Plan, se
inicia la lucha entre liberales y conservadores denominada Guerra de Reforma. Al mes siguiente
Benito Juárez asume el poder.

22 de diciembre de 1860. Finaliza formalmente la Guerra de Reforma con la batalla de Calpulalpan,
donde los liberales, al mando de Jesús González Ortega, derrotaron a los conservadores
encabezados por Miguel Miramón; meses después, Benito Juárez, presidente electo, ocupa la
presidencia de la República.

17 de julio de 1861. Un decreto del ejecutivo suspende por dos años el pago de la deuda interna y
externa del país, debido a su grave situación económica después de la guerra de Reforma. Tres
meses después, Inglaterra, Francia y España firman en Londres un convenio, según el cual
obligarían a México a saldar las deudas y reclamaciones.

17 de diciembre de 1861. Desembarcan en Veracruz las primeras tropas de la Alianza Tripartita. Al
mando de tres mil soldados, el general español Juan Prim desembarca en Veracruz; en enero arriban
las tropas inglesas y francesas.
                                                 45


19 de febrero de 1862. Se firman los preliminares de La Soledad; Inglaterra y España aceptan
retirarse a cambio del compromiso de México de cubrir sus deudas.

9 de abril de 1862. Francia desconoce lo pactado en los preliminares de La Soledad. Dubois de
Saligny, representante francés, declara rotas las negociaciones y la alianza con Inglaterra y España.
El ejército francés inicia su expedición intervencionista.

5 de mayo de 1862. El ejército francés, a las órdenes de Charles Latrille de Lorencez, es derrotado
en las inmediaciones de la ciudad de Puebla por el Ejército de Oriente, que comanda el general
Ignacio Zaragoza.

22 de septiembre de 1862. Desembarcan en Veracruz 23 mil hombres, al mando de Fréderic Ellie
Forey.

17 de mayo de 1863. Después de un sitio de 63 días, el ejército acantonado en Puebla a las órdenes
de Jesús González Ortega, se rinde por hambre, previa disolución del ejército e inutilización del
armamento. Ante la inminente entrada del ejército francés a la capital, Juárez, revestido de poderes
de la nación, parte rumbo al norte.

25 de junio 1863. Se instala en la ciudad de México la regencia como gobierno provisional, en tanto
Maximiliano de Habsburgo arriba al país. Se inicia la expansión del ejército intervencionista.

12 de junio de 1864. Maximiliano y Carlota llegan a la ciudad de México. Los invasores ocupan los
principales puntos del país.

3 de octubre de 1865. Maximiliano emite un decreto por el cual se condena a juicio militar a quien
apoye o forme parte de la guerrilla.

Enero de 1866. Ante la inminencia de la guerra franco-prusiana, Napoleón III ordena se retire de
México, paulatinamente, el ejército francés.

28 de febrero de 1866. Con la batalla de Santa Isabel, en Parras, Coahuila, inicia el avance
definitivo del ejército republicano.

11 de marzo de 1867. Los últimos soldados franceses salen de territorio mexicano.

15 de mayo de 1867. El general Mariano Escobedo, jefe del Ejército del Norte, triunfa en el sitio de
Querétaro. Son tomados prisioneros Maximiliano de Habsburgo, Miguel Miramón y Tomás Mejía.
Se les somete a juicio sumario y son fusilados cuatro días después en el Cerro de las Campanas.

15 de julio de 1867. Juárez, en calidad de presidente de la República, entra triunfante a la ciudad de
México y restablece los poderes federales.

Napoleón III.
                                                 46


Carlos Luis Napoleón Bonaparte (20 de abril de 1808 – 9 de enero de 1873), primer presidente de
la República Francesa en 1848 y luego el segundo emperador de los franceses en 1852, bajo el
nombre de Napoleón III, siendo el último monarca que reinó sobre este país.
Nacido en el seno de la Dinastía Bonaparte, fue hijo de Luis Bonaparte, rey de Holanda y de
Hortensia de Beauharnais, hija de la emperatriz Josefina.Sobrino de Napoleòn I, se hace heredero de
los derechos dinásticos después de las muertes sucesivas de su hermano mayor y de Napoleón II.
Su filosofía política es una mezcla de romanticismo, de liberalismo autoritario, y de socialismo
utópico, aunque en los últimos años fue insigne defensor del tradicionalismo y de la civilización
católica. Quiso significar una reparación frente al anticlericalismo y el ateísmo de la Revolución
Francesa. Tuvo una política de expansión de la civilización clásica que creía Francia representaba,
frente al surgimiento de Alemania y Estados Unidos, potencias emergentes de tipo protestante.

Segundo Imperio.

Ferdinand Maximilian Joseph von Habsburg (6 de julio de 1832 – 19 de junio de 1867) nació
siendo Archiduque de Austria y Príncipe de Hungría y Bohemia pero renunció a sus títulos para
convertirse en el Emperador Maximiliano I de México, quien encabezó el Segundo Imperio
Mexicano de 1864 a 1867.

Maximiliano.
En 1859 Maximiliano fue contactado por primera ocasión por los conservadores mexicanos, los
cuales buscaban un príncipe europeo para ocupar la corona del Segundo Imperio Mexicano, con el
apoyo militar de Francia y de la iglesia católica[1] . Maximiliano aceptó el ofrecimiento si la
mayoría del pueblo mexicano estaba de acuerdo. Los conservadores recolectaron firmas y le
mostraron los resultados de un plebiscito realizado en la Ciudad de México. Los resultados
señalaban que una gran mayoría de los mexicanos solicitaba su presencia como emperador. Decidió
aceptar la oferta, no sin antes renunciar a todos sus títulos que tenía en Europa.
El plebiscito mostrado a Maximiliano se había realizado en la Ciudad de México. Adicionalmente,
hacía apenas cuarenta años que el primer emperador mexicano Agustín I había sido derrocado,
desterrado y posteriormente fusilado. En todo ese tiempo los intentos españoles por reconquistar el
país, la Guerra de Texas, los conflictos entre liberales y conservadores, la invasión estadounidense y
la más reciente invasión francesa habían vaciado las arcas de la hacienda pública. Una minoría de
los mexicanos había abandonado sus esperanzas en las alternativas políticas de la aristocracia y dio
su apoyo a Benito Juárez, el primer presidente indígena de América, un firme partidario del sistema
republicano.
Maximiliano llegó al puerto de Veracruz en el famoso barco Novara el 28 de mayo de 1864 entre el
júbilo y algarabía de los conservadores, que se expresó especialmente en Puebla y en la ciudad de
México. La travesía a la Ciudad de México le ofreció un panorama distinto: un país herido por la
guerra y profundamente dividido en sus convicciones. Al llegar a la ciudad escogió el Castillo de
Chapultepec como residencia y mandó trazar un camino que le conectase a la ciudad (el actual
Paseo de la Reforma), que se llamó originalmente "Paseo de la Emperatriz". Como el emperador y
la emperatriz no podían tener hijos decidieron adoptar a dos nietos (Agustin y Salvador) de Agustín
de Iturbide, el primer emperador mexicano.

Defensa de la Soberanía.
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Tras un juicio en ausencia, celebrado en el teatro municipal por un coronel y seis capitanes, sin
derecho a apelaciones y con base en un interrogatorio que en su mayor parte el Emperador se negó a
contestar, se le condenó a muerte. Murió fusilado en el Cerro de las Campanas de la ciudad de
Querétaro el 19 de junio de 1867, junto con los generales conservadores Miguel Miramón y Tomás
Mejía.

Benito Juárez.

1.3. La Restauración de la República.
 El 15 de julio de 1867, las fuerzas del gobierno de la legalidad entraron triunfantes a la ciudad de
México, y el régimen del interinato del licenciado Benito Juárez inició la ardua labor de la
reconstrucción del país.

Apoyado en las amplias facultades extraordinarias de que estaba investido, el presidente interino
comenzó a ejercer sus funciones.

El 14 de agosto de 1867 se dio a conocer la Convocatoria para elegir a quienes deberían hacerse
cargo tanto de los poderes federales como de los propios de los diferentes Estados de la República.

El señor licenciado Benito Juárez resulto elegido para hacerse cargo de la presidencia de la
República en el periodo que abarcaba de 1867 a 1871.

Entre las medidas hacendarias tomadas en el año de 1867, sobresale la expedición, el 1º de
diciembre, del Reglamento para la Administración y Contabilidad de los Caudales del Gobierno
Federal.

1.3.1. Aspecto Económico.
Estructura agraria: Durante toda la primera mitad y hasta el último cuarto del siglo pasado, la
estructura agraria y la geografía agrícola del país se mantuvo prácticamente igual que en el siglo
XVIII. Los cambios se ubicaron en los componentes de las unidades productivas: en las primeras
décadas y debido a las tempranas reformas liberales de privatización de recursos naturales, hubo
una tendencia a la concentración de tierras y un incremento en el número de haciendas, al tiempo
que el de pueblos disminuyó. Hacia la sexta década, la Ley Lerdo, que implicó ―la culminación del
proceso legal de desamortización‖, aunado a las guerras intestinas, la Intervención Francesa y las
crisis agrícolas provocaron ajustes. La tendencia file al fraccionamiento de las haciendas, a una
mayor racionalidad

-de los espacios productivos y a un reajuste en la organización del trabajo,

-dando paso a un número creciente de ranchos en la región central del país; en

-cambio en el norte se intensificó el acaparamiento de tierras.

Propiedad corporativa (Iglesia y comunidad indígena) y propiedad privada.
                                                 48


Los autores han demostrado que los efectos de supersión de las leyes especiales de los indios y, en
consecuencia, los profundos cambios en su régimen de propiedad, tuvieron como propósito
establecer una nueva modalidad en la circulación de la fuerza de trabajo. La abolición de la
propiedad corporativa, tal como fueron definidas las propiedades comunales de los indios y de las
iglesias, a cambio de la propiedad privada individual. Considerada como símbolo de ciudadano
libre.



1.3.2. Aspecto Político.
En una circular de 5 de mayo de 1858 dirigida a los gobernadores de los estados, Melchor Ocampo
señaló el pensamiento, objetivos y alcances que Juárez y sus ministros tenían al respecto: "...Se
harán nuevos esfuerzos para consumar la reforma radical y completa que es necesaria en todos los
ramos de la administración pública..., pues ésta y no otra es la resolución que tienen los que
actualmente forman el gabinete". Las principales Leyes de Reforma dictadas a partir de 1855, de
gran contenido político, afectaban la actividad del país en sus aspectos económico, cultural, social y
religioso.

         Entre las más importantes mencionamos las siguientes:

    o     Ley Sobre Administración de Justicia y Orgánica de los Tribunales de la Nación, del
          Distrito y Territorios, llamada Ley Juárez, de 23 de noviembre de 1855.
    o     Ley de Desamortización de Fincas Rústicas y Urbanas propiedad de corporaciones civiles y
          eclesiásticas, llamada Ley Lerdo, de 25 de junio de 1856.
    o     La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de 5 de febrero de 1857.
    o     La Ley sobre Obvenciones Parroquiales, llamada Ley Iglesias, de 11 de abril de 1857.
    o     La Ley Sobre Nacionalización de los Bienes Eclesiásticos del Clero Secular y Regular, de
          12 de julio de 1859.
    o     La Ley del 28 de julio de 1859, que estableció el Registro Civil, y la del 31 de julio del
          mismo año, sobre la Reglamentación de los Cementerios.

Consolidación de la República Federal.

Juárez y los liberales tuvieron en el primer orden, consolidar el Estado mexicano, su soberanía y
territorio. La Constitución de 1857 se promulga reconociendo a toda la Península de Yucatán como
territorio del estado del mismo nombre, y ante la posibilidad de perderse ese territorio, en 1858, (en
plena Guerra de Reforma) se crea el Estado de Campeche.

1. 3. 3. Aspecto Social.

Las primeras leyes reformistas se redactaron en la gestión de Juan Álvarez. Una de ellas la formuló
Melchor Ocampo, referente a privar el derecho de voto a los miembros del clero; mientras tanto la
llamada Ley Juárez, aprobada por Benito Juárez, trató de suprimir los fueros militares y
eclesiásticos en los negocios civiles, por lo tanto los tribunales de las dos corporaciones, Iglesia y
Ejército..[cita requerida] La Ley, expedida también en el período de Comonfort, prohibió cobro de
                                                 49


derechos y obvenciones parroquiales, que hasta entonces exigían los sacerdotes a los pobres,
considerándose pobres aquéllas personas que no obtuvieron a través de su trabajo personal más de
la cantidad diaria indispensable para la subsistencia. El autor de dicha ley fue José María Iglesias.
Estas leyes provocaron una fuerte reacción de los grupos opositores, el más grave fue el
levantamiento que ocurrió en Puebla. Sin embargo estas leyes posteriormente fueron incorporadas
al texto de la constitución liberal de 1857 El gobierno de Ignacio Comonfort de ánimo conciliador y
dubitativas acciones dictó en 1856 las leyes que dieron cauce a la promulgación de la Constitución

Conflictos: guerra de castas rebeliones agrarias y bandidaje

El 11 de enero de 1861 Juárez entró a la capital de México y así concluyó prácticamente la guerra
de Reforma (1858-1860). Y si la guerra se saldaba con el triunfo de la causa republicana, los
problemas que caracterizaban al país nos permiten hablar de una inestabilidad crónica. Era una
situación realmente crítica la que enfrentaría el presidente Juárez, entre cuyas causas podemos
destacar la desarticulación de la economía por más de tres años de conflicto armado, un erario
insuficiente para cubrir las necesidades de la administración pública, una precaria infraestructura en
comunicaciones que propiciaba el aislamiento y la configuración de amplias zonas geográficas
como cotos de poder de caudillos regionales, altos niveles de analfabetismo en el campo y
levantamientos armados locales, así como la presencia endémica de numerosas partidas de
bandoleros y de una parte del ejército conservador que, luego de ser derrotado y decretada su
disolución a finales de 1860, merodeaba dispersa en diversas zonas del territorio nacional en lo que
Georges Bibesco, oficial del ejército francés, designó como "bandas conservadoras" a las que era
absolutamente necesario someter. En este sentido, el 5 de junio de 1861 el gobierno de Juárez
expidió un decreto en el que se ponía precio a la cabeza de varios jefes conservadores. El artículo
primero del decreto decía: "Quedan fuera de la ley y de toda garantía en sus personas y propiedades,
los execrables asesinos Félix Zuloaga, Leonardo Márquez, Tomás Mejía, José María Cobos, Juan
Vicario, Lindoro Cagiga y Manuel Lozada".

El problema del bandolerismo en México no pasó inadvertido a los ojos de los franceses. Al
referirse a las distintas armas que portaba un jinete mexicano, Bibesco destacaba que un "arsenal"
así no era un simple adorno, sobre todo en un país donde los bandidos "exercent volontiers la
mendicité à main armée".[ 9 ] Señalaba además que antes de la llegada del ejército francés era muy
frecuente ver llegar las diligencias del trayecto México-Veracruz con los pasajeros completamente
desnudos. Las diligencias podían ser asaltadas 5 ó 6 veces en su recorrido. En relación con estas
bandas de asaltantes, Bibesco hizo una observación particularmente significativa en la que
distinguía bandas integradas por indígenas cuya aparición era de origen reciente: "Favorecida por la
apatía o la complicidad policiaca [...], la práctica del crimen y del pillaje se había generalizado y
                                                   50


alcanzado al conjunto de la población. Pocos años antes, un robo a mano armada cometido por
indígenas era algo casi inconcebible"

UNIDAD II Consolidación de los proyectos de Nación: Porfiriato y Revolución 1876–1917

2.1. Proyecto de Nación en el Porfiriato.

En 1884 se encontró con una situación caótica ya que no había dinero en las arcas nacionales y la
tranquilidad pública se había alterado. Al tomar posesión se restableció la paz, se regularizaron
inmediatamente los pagos y el comercio volvió a dar señales de vida.

El 2 de octubre de 1886, el gobierno anuncia que se ha publicado el reglamento para establecer una
Escuela Normal para Profesores. Se reelige por segunda ocasión para el periodo 1888 –1892.

El 29 de febrero de 1888 la Junta Legislativa del Estado de Oaxaca, expide un decreto permitiendo
a la mujer el acceso a las carreras profesionales.

El General Porfirio Díaz recibe del Ministro de Francia en México el día 30 de abril de 1889, las
insignias de la Legión de Honor que le confirió el gobierno francés. Se aumentan las líneas férreas
en la República Mexicana.

Don Porfirio Díaz se reelige por 3ª ocasión para el periodo de 1892 – 1896. En la 4ª reelección
cubrió el periodo de 1896 – 1900 y en la 5ª el periodo de 1900 – 1904. En 1903 se reformó una vez
más la Constitución, prolongando el periodo presidencial a seis años y se creó la vicepresidencia. El
1º de diciembre de 1904 inicia su sexto periodo de reelección.

En los primeros años del siglo XX el gobierno de Porfirio Díaz se fue debilitando, tenía poca
credibilidad y muchos opositores. Se recrudecieron los actos de represalia contra campesinos y
trabajadores, como las matanzas de Río Blanco (1905) y Cananea (1906) y poco después el Partido
Liberal Mexicano, bajo el liderazgo de los hermanos Flores Magón, publicaba un manifiesto de 28
puntos considerado como el antecedente inmediato del levantamiento popular de 1910.

2.1.1. Contexto mundial.

Expansionismo capitalista
Comercio las potencias mundiales de la etapa del porfiriato habían llegado a una nueva etapa del
capitalismo: el imperialismo. La llamada segunda revolución industrial generó un aumento
importante en la siderurgia, los transportes y la electrificación, haciendo más agudas las necesidades
de materias primas industriales, alimentos, carbón y petróleo, mercados para los nuevos y
numerosos productos, así como la salida para los fuertes capitales. Eso condujo a una nueva
división internacional del trabajo. El desarrollo de las exportaciones mexicanas y el de un mercado
interno mexicano estuvieron ligados estrechamente. Conforme crecían las exportaciones, aumentaba
la demanda de los productos.
Con el progreso del sistema ferroviario se abarataban los costos del transporte, y esto fue positivo
para el crecimiento de las transacciones interiores. Industria el desarrollo industrial durante el
porfiriato se vio favorecido por varios factores: la construcción de las vías de ferrocarril, la creación
de un mercado interno más amplio e integrado, el aumento de la población y la inversión extranjera.
                                                  51


Hasta 1890 la presencia de grandes compañías extranjeras dotadas de maquinaria y técnicas de
producción y administración modernas le dieron un vigoroso impulso a la industria. Crecieron en
forma importante las industrias textiles, de calzado, peletera, bebidas, papel, vitivinícola, productora
de azúcar y alimenticia. Experimentaron también un avance importante las industrias fabricantes de
cemento, siderurgia, y química. Debido al crecimiento industrial en ciudades como México, puebla,
Orizaba, monterrey, Guadalajara, se inició consecuentemente la aparición del proletariado
industrial; se integraba por peones cuya situación era mala: castigos, descuentos, largas jornadas, no
tenían sindicatos, prestaciones ni derechos laborales; al igual que en las haciendas, existían tiendas
de raya en las fábricas. La mayor parte del capital extranjero invertido en la industria era francés:
53.2% colocado sobre todo en textiles; le seguían Alemania, los estados unidos e Inglaterra; sin
embargo 0no puede hacerse a un lado la importancia del capital nacional en la industria.

2.1.2. Vida Política.

El liberalismo conservador.

Los sucesivos gobiernos de Díaz se incurrió en la insensatez vinculada a la nulificación de una
cultura política liberal en ciernes y la promoción de una cultura política antiliberal, hegemónica casi
hasta nuestros días que tuvo repercusiones políticas negativas no tanto y no solo para el propio
régimen de Díaz ,sino sobre todo para el régimen democrático que ya pugnaba por establecerse en
México desde la República Restaurada.

Centralismo político.
la estrategia política porfiriana: la obsesión y la necesidad por mantener la estabilidad política
alcanzada a "cualquier precio"(4). Para conseguirla aplicó una "compleja política de concesiones y
represión"(5). El objetivo, entonces, consistiría en construir un sistema político de características
piramidales, cuyo denominador común sea la lealtad a su lider. En la cúspide de ella se encontraría
Díaz y de tal forma consagraría una dictadura eficaz y duradera. Para sus seguidores, como señala
Halperin Donghi, consagrará una tiranía honrada, un progresismo autoritario alejado de la corriente
liberal de la Reforma. En 1.888 Díaz se había convertido, por intermedio de la "práctica del pacto"
(6), en el árbitro de una nación que reclutaba a sus funcionarios gubernamentales de manera
plutocrática. Seleccionaba los candidatos oficiales y por intermedio de elecciones fraudulentas
mantenía el orden (7).
El sistema electoral, en sintonía con la tendencia centralizadora, determinaba que las elecciones no
dependieran de los gobernadores sino que conformasen una prerrogativa del gobierno federal. El
México porfirista se comportaría, entonces, como una circunscripción electoral única con un elector
único: el presidente.

Ficción democrática (fuerzas represivas)

El peso de las fuerzas represivas cayó sobre los revolucionarios zapatistas que respaldaron el
levantamiento de 1910. El encarcelamiento a quien opinara en contra de su gobierno, como
Francisco I. Madero.

2.1.3. Vida económica.
                                                 52


Inversiones extranjeras exportación y desequilibrios Regionales.

Con el porfirismo la economía mexicana entro en la fase capitalista; sus diferentes áreas de
producción fueron incorporadas, en mayor o menor medida, al sistema económico de los países
industrializados.

México tuvo que depender de los países desarrollados para integrarse al proceso capitalista de
producción.

Dicha dependencia se baso en la inversión de capital y tecnología que los empresarios extranjeros -
estadounidenses, ingleses, alemanes y franceses - hicieron en México.

Mas había otro interés que impulsaba a las potencias industrializadas a invertir en países como
México, ricos en recursos naturales pero pobres en dinero y tecnología. Ese móvil era de carácter
político y obedecía a la competencia imperialista que se daba entre las potencias por el dominio del
mundo.

La inversión de capitales y tecnología en México resultaba en provecho de la economía. Si antes no
se habían interesado en México, era porque la inestabilidad política del país no garantizaba la
seguridad que exigían para sus capitales y las vidas de sus hombres.

Modernización de la infraestructura.

-Bancos.

La banca en México: En 1864 se instaló en La Ciudad de México la sucursal de un banco inglés,
que tomó el nombre de Banco de Londres y México.

Las únicas instituciones de crédito que tenían concesiones oficiales eran tres bancos en Chihuahua,
el Banco Nacional mexicano en la capital y los permisos otorgados al Monte de Piedad.

Cuando Limantour estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda organizó el sistema bancario a
través de Ley General de Instituciones de Crédito, expedida en marzo de 1897.

-Ferrocarril

Expansión de los ferrocarriles. La expansión de la red ferroviaria fue el factor más importante del
desarrollo comercial; entre 1880 y1910 se tendieron 18 206 kilómetros de vías, cifra
considerablemente mayor que la de 1 074 kilómetros construidos durante los gobiernos de la
república restaurada; pero fue entre 1880 y 1885 cuando se dio e más acelerado ritmo de
crecimiento ferroviario.

En la construcción de las vías férreas nacionales se invirtieron capitales extranjeros. Las líneas de
mayor longitud fueron las que comunicaron a la capital con las principales ciudades de la frontera
norte. Se tendieron asimismo vías férreas que conectaban los centros de explotación agrícola y
minera con los grandes mercados potenciales.
                                                 53


Factores de expansión ferroviaria. Los elementos que contribuyeron al crecimiento acelerado del
sistema ferroviario en México destacan los siguientes:


como a los usuarios.




-Luz.
En 1887 La industria eléctrica ha sido factor clave en los procesos de industrialización y de gran
valor estratégico para el desarrollo social y económico. Desde sus inicios a fines del siglo XIX y
principios del XX, impactó las condiciones de vida social y al modificar los procesos de
producción, afectó también la vida económica.

La introducción de la iluminación eléctrica en las minas redujo la cantidad de accidentes y aumentó
la productividad. En las fábricas textiles incrementó la jornada de trabajo.

Al inundar grandes extensiones de tierra para crear presas generadoras de energía, también modificó
la vida rural. En las ciudades, algunos de sus habitantes comenzaron a llevar cada vez más vidas
más cómodas y a transformar sus costumbres gracias también a la electricidad.

En 1879, en la fábrica de hilados y tejidos La Americana, en la ciudad de León, Guanajuato, fue
introducida por primera vez en México la energía eléctrica, al instalarse una planta termoeléctrica
para su servicio; otras fábricas y minas también la adoptaron. Muy pronto comenzaron a ser
alumbrados los centros urbanos más desarrollados; así, en 1880, fueron instalados los primeros
focos en el zócalo de la ciudad de México y poco después, la antigua calle de Plateros -hoy Madero-
fue iluminada. En 1881 la Compañía Mexicana de Gas y Luz Eléctrica se encargó del alumbrado
público y residencial en la Ciudad de México. Ya en 1890 había más de dos mil focos alumbrando
la ciudad de México. El alumbrado público se introdujo en Guadalajara en 1884, en Monterrey en
1888 y en 1889 en Veracruz y Mérida. Al alumbrado público siguió el uso de la electricidad en los
transportes. Se estima que en 1900 la capacidad de generación de electricidad instalada en México
era de 22.3 mil KW, de los cuales el 44% correspondía a plantas construidas por fábricas textiles en
Orizaba, Veracruz, Monterrey, Nuevo León y Atlixco, Puebla.

-Teléfono.

La primera comunicación telefónica, se dio en México en 1878, dos años después de que
Alexander Graham Bell hiciera público su invento. Ese mismo año, Alfred Westrup trajo a México
un modelo de aparato y fue contratado para instalar líneas para la policía capitalina; durante los dos
años siguientes se instalaron en la ciudad de México los primeros teléfonos particulares. A partir de
1882 se establecieron varias compañías privadas , que instalaron teléfonos en varias ciudades,
extendiéndose luego la red telefónica en 1897, cuando se inicio el servicio público de larga
distancia.

Latifundismo.
                                                 54


Este proceso, por el cual fueron expropiadas tierras que en realidad no eran baldías esta
indisolublemente ligado a la ley Lerdo que, expedida en 1856, tuvo como consecuencia la
formación del latifundismo laico y el despojo de las tierras pertenecientes a comunidades indígenas,
con los consiguientes problemas sociales.

La ley que amparo la exportación de tierra y que entre 1884 y 1907 afecto alrededor de 49 millones
de hectáreas, fue la llamada ley de Deslinde y Colonización de Terrenos Baldíos promulgada en
1883, las zonas deslindadas sin que sus auténticos dueños pudieran hacer valer sus derechos, pues
carecían de titulo de propiedad, y en los casos en que tal documento existiera, no correspondía a las
normas vigentes, desconocidas por la mayoría de los indígenas.

La ley de 1883 sobre las tierras supuestamente baldías autorizaba a los colonos, ya fueran
extranjeros o mexicanos, a denunciar las tierras inactivas y a construir compañías deslindadoras,
con las que el gobierno establecía contratos. Los colonos o las compañías recibían como pago un
tercio de las tierras deslindadas, y les concedía además el derecho de adquirir los otros dos tercios
con tarifa preferenciales.

Las misma ley fijaba como extensión máxima para cada concesión de tierras ―baldías‖ el limite de
2500 hectáreas, con lo cual se pretendía crear propiedades privadas modernas que pudieran ser
adquiridas por pequeños y medianos agricultores; esta cláusula nunca se respeto y fue abolida años
mas tarde.

Algunos casos en que se deslindaron terrenos verdaderamente baldíos, como en los estados del
norte de la Republica, poco poblados y mal comunicados, en donde tales tierras pasaron a ser
propiedad de compañías y de particulares, extranjeros, principalmente estadounidenses e ingleses.
En el norte hubo despojo de tierras comunales indígenas como la de los yaquis y mayos en Sonora,
grupos étnicos que padecieron una terrible guerra de exterminio debido a su resistencia. En el sur y
sureste, los estados en los que se dio en mayor grado el deslinde de tierras, con el consecuente daño
para las comunidades indígenas, fueron: Chiapas con 3 millones de hectáreas, el 40% de la
superficie total del estado; la costa de Oaxaca donde mas de 300 mil hectáreas pasaron a manos de
particulares; la costa de Quintana Roo, con 40 mil hectáreas; en Tabasco fue deslindado cerca del
50% del territorio; en Veracruz poco mas de 100mil hectáreas, y en Tamaulipas 350mil. En cambio,
en la zona del centro del país el deslinde solo alcanzo el 1.27% de su superficie.

El sistema de colonización y deslinde de tierras no tuvo los resultados esperados, ya que en vez de
lograr la creación de la pequeña propiedad que se proponía el gobierno, el proceso origino la
formación de enormes latifundios en manos de extranjeros y mexicanos, latifundios que tomaron
muchas de las características del sistema de haciendas heredado de la época colonial.

2.1.4. Vida social.

Servidumbre agraria

 La explotación a gran escala de tierras indígenas creó una nueva reserva de mano de obra. Las
nuevas plantaciones, las minas y, en menor grado, las industrias tenían la necesidad de trabajadores.
Sin embargo la oferta y la demanda no se concentraban en las mismas áreas.
                                                 55


Las expropiaciones más grandes tuvieron lugar en la región mas densamente poblada del centro de
México; las plantaciones se desarrollaron principalmente en las tierras tropicales del sur; poco
pobladas, mientras que la minería se concentro en los igualmente pocos poblados estados norteños.
El desarrollo del sudoeste de los Estados Unidos al terminar la guerra de secesión y las conexiones
ferrocarrileras entre México y Estados Unidos, y dentro de México mismo, afectó profundamente la
oferta y la demanda de mano de obra.

Este ensayo pretende examinar algunos de los efectos de estos adelantos sobre las condiciones
laborales en las haciendas del porfiriato. No pretende ser una síntesis de las condiciones de las
haciendas de la época. Hasta el momento es poco lo que se ha investigado sobre las condiciones que
prevalecían en las diferentes haciendas para poder hacer una síntesis seria. Aquí solamente intentare
señalar ciertas tendencias existentes en muchos puntos de México entre 1876 y 1910.

LAS CONDICIONES LABORALES ANTES DEL PORFIRIATO

Había cuatro clases de trabajadores en las haciendas mexicanas: A) Peones de residencia,
permanentemente conocidos como por diversos nombres: peones acasillados, gañanes; la mayoría
eran trabajadores agrícolas, pero habían también vaqueros, pastores o artesanos. B) Trabajadores
eventuales que laboraban las tierras de la hacienda por tiempo limitado durante el año. C)
Arrendatarios. D) Medieros o aparceros.

Los peones acasillados o gañanes vivían permanentemente en la hacienda. Su ingreso provenía de
cuatro fuentes distintas. Había la pequeña parcela, que les cedía el hacendado; una ración de maíz y
a veces otros bienes que les daban anualmente de las hacienda; el derecho de apacentar animales en
tierras de a hacienda, y el salario que se les pagaba por cada día de trabajo en los campos del
hacendado. Esto variaba de hacienda en hacienda.

En algunas haciendas había una diferencia muy bien marcada entre los empleados privilegiados y
los otros trabajadores permanentes. En algunos casos se obligaba a todos los peones permanentes a
trabajar algún tiempo sin paga.

Brading encontró un tipo distinto de trabajadores, los llamados indios vagos, eran trabajadores
migratorios que gran parte del año trabajaban en una hacienda y luego en otra, o en las minas, o
encontraban algún trabajo en la ciudad.

Un tercer grupo de trabajadores vivía permanentemente en la hacienda y obtenía la parte más
considerables de su ingreso de las tierras que la hacienda ponía a su disposición. Había también
medieros y arrendatarios que no estaban obligados a dar servicios a la hacienda, pero que pagaban
al dueño una suma fija de dinero o una parte de la cosecha. Los arrendatarios podían alquilar desde
una pequeña parcela hasta una gran extensión o un rancho entero. Algunos cultivaban sus tierras y
otros contrataban trabajadores y aunque algunos de estos estaban obligados a vender los productos a
la hacienda, otros podían venderlo en el mercado libre.

Los medieros eran agricultores de subsistencia que apenas si cubrían sus necesidades, mientras que
otros producían excedentes. Los convenios con los pequeños arrendatarios o medieros eran
generalmente por poco tiempo y el hacendado se creía facultado para revocarlos o cambiarlos en
cualquier momento. Ni el gobierno español ni e mexicano que lo sucedió hicieron gran cosa por
regular esos convenios.
                                                  56


El incremento del mercado permitió que los arrendatarios pagaran sus rentas en efectivo, en tanto
que con el aumento de la mano de obra las haciendas tuvieron cada vez menos necesidad de tener
medieros que podían utilizar como trabajadores eventuales en tiempo de cosecha. Sin embargo, las
condiciones de los peones endeudados cambian conforme de a laja uno de la mesa central de
México. En el norte del país había escasez de mano de obra, los hacendados emplearon todos los
recursos posibles para obligar a los trabajadores a permanecer en las hacienda. Hay que considerar
dos factores para la escasez: mayor número de aldeas indígenas propietarias de tierras que en la
mesa central, y más caciques indígenas poderosos que competían con los hacendados españoles por
la mano de obra indígena.

Los peones acasillados del centro de México no eran, como frecuentemente si dice, los mas
explotados y oprimidos. Gozaban, lo mismo que los vaqueros y otros trabajadores no agrícolas, de
cierta seguridad y siempre podían contar con una cantidad básica de bienes y alimentos. Con
frecuencia se supone que todo esto lo pagaba con la pérdida de su libertad, pero hemos demostrado
que no todos los acasillados del centro de México estaban en ese caso.

Vida laboral

¿En qué medida se prolongaron en el periodo porfiriano los patrones que existían en las haciendas
mexicanas a fines del siglo XVIII y principios del XIX?

Tenemos que tomar en cuenta que las fuentes son escasas y con los nuevos gobiernos
revolucionarios facilitaron en gran medida a los historiadores, los archivos de las haciendas
confiscadas, pero México es una notable excepción de la regla. No hay que olvidar, por otra parte
que en general los hacendados lograron conservar parte de sus tierras y sus archivos. Puesto que los
hacendados eran el blanco de ataque del gobierno revolucionario, no había razón para que pusiera
sus archivos a disposición de los historiadores mientras estuvieran en posición de ellos.

En la estadística porfiriana en el año de 1884, no se refleja ningún interés por el peonaje por
endeudamiento, ni por los convenios de arrendamiento y aparcería en las haciendas. Mientras los
libros de las haciendas no puedan estar a disposición, solo se puede contar con cuatro grandes
fuentes que son:

1.- relatos de periodistas y reformadores sociales de la época

2.- debates en las Cámaras en el periodo de Díaz y sobre todo en el de madero

3.- investigaciones históricas y antropológicas de carácter local

4.- informes de diplomáticos extranjeros.

Luchas sociales

Porfirio Díaz gobernó el país con ―mano de hierro‖, el ―mátalos en caliente‖ era una solución
efectiva para acabar con la disidencia; San Juan de Ullua y Valle Nacional, Yucatán con
cementerios de cientos de opositores a la dictadura. Los métodos represivos de Díaz le permitieron
hacer realidad (en parte) su lema de Ley, Orden y Progreso. Creció la industria en nuestro país, la
inversión extranjera, México se ―modernizaba‖ a costa de la vida de su propia población.
                                                 57


El ejército, los guardias rurales, los caciques y burgueses, los miembros del gobierno con
omnipotentes, disponían de fuerza, el dinero, del poder político, pero todo ese Orden, toda esa Ley
y ese Progreso, crearon las condiciones materiales e ideológicas para el estallido revolucionario.

Si bien es cierto, la represión garantíza el Orden deseado por quien la aplica en el corto plazo no lo
hace en el largo; por el contrario, la represión crea inestabilidad en el sentido de que genera
inconformidad

Educación y cultura.

Porfirio Díaz era un admirador de la cultura francesa y, por este motivo, muchos de los edificios y
obras públicas que fueron construidos durante esa época imitan los estilos europeos. Este es el caso
del edificio de Correos, el Palacio de Bellas Artes y el Monumento a la Independencia, entre otros.


La influencia europea también existió en la música, la literatura y la pintura. Sin embargo, en esta
época hubo grandes artistas que intentaron plasmar en sus obras la riqueza cultural mexicana.


Así, por ejemplo, José María Velasco hizo cuadros maravillosos en los que retrató el paisaje
mexicano; Saturnino Herrán pintó a la gente del pueblo y José Guadalupe Posada realizó grabados
relacionados con la vida cotidiana y las tradiciones populares.

El positivismo en México. El positivismo ingresó a nuestro país el 16 de spetiembre de 1867, con
un discurso de Gabino Barreda, pero en el porfiriato comienza con la aparición de la publicación La
libertad. Los responsables de dicha publicación propugnaron por la que llamaron ―política
científica‖, que no es m´pas que la aplicación de los principios positivistas en la política
mexicana. Era un grupo de hombres de gran cultura, disciplinados, diestros para escribir y hablar y
ansiosos de participar en el poder del Estado y de poner a prueba la eficacia de sus ideas y de su
conocimiento. Ellos han pasado a la posteridad como el grupo de intelectuales denomiando
positivistas mexicanos. Los intelectuales porfiristas herederos del positivismo de Barreda, craron
numerosas interpretaciones que, disfrazadas de ―ciencia positivista‖ tendían a justificar el sistema
no sólo en el sentido de ―probar‖ la necesidad de una dictadura ilustrada en un país analfabeto, sino
descubriendo que era ―indispensable‖ un grupo social conocedor de la ciencia positiva del buen
gobierno, y que fuera el único autorizado para ponerla en práctica: los científicos. También hubo un
grupo de políticos que pretendieron gobernar siguiendo las enseñanazas de la ciencia. Son
precisamente ―los científicos‖. Inicialmente ―los científicos‖ contaron con el apoyo de manuel
Romero Rubio, en 1895 quedaron como líderes José Ives Limantour y Rosendo Pineda. Los
científicos se convirtieron en los intermediarios de quienes querían hacer negocios con el gobierno,
cobraron fama de influyentes. Una buena parte de su importancia se debía a sus vínculos con los
inversionistas extranjeros. Porfírio Díaz matuvo una relación contradictoria con ellos, mientras los
utilizaba para conservarse en el poder, trataba de limitar sus ambiciones políticas y restringir su
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fuerza. La fuerza de los científicos fue en aumento e influyeron decisivamente en la orientación del
régimen.    La crisis del porfiriato y los movimientos opositores.El movimiento magonista es el
precursos más importante de la Revolución mexicana. Se trata de una corriente política e ideológica
cuyo papel es más amplio y profundo. Esta corriente, el Partido Liberal Mexicano, y el periódico
Regeneración, constituyen la tendencia política más radical de las que confluyen en la Revolución.
Los magonistas intentaron dar al movimiento obrero una conciencia de lucha y de proporcionar los
elementos para su mejor organización. Tanto en la huelga de Cananea como en la de río Blanco, el
Partido Liberal Mexicano estuvo presente.También se ligó a los campesinos en forma profunda y
evidente que no sólo algunos de sus dirigentes se convirtieron en ideólogos, además el famoso lema
―Tierra y libertad‖ con que se asocia al zapatismo es de origen magonista.El manifiesto del Partido
Liberal Mexicano, llamando a las armas desde 1906, es anterior al Plan de San Luis. Aquel
manifiesto contenía propuestas más amplias y profundas que las que poseriormente tendría el plan
maderista.El PML organizó levantamientos armados en 1906, 1908 y 1910, contribuyeron a crear el
clima propicio para el movimiento armadode 1910.El magonismo aportó las banderas
programáticas que sievieron de base a las reinvidicaciones sociales de la Revolución, algunas de los
cuales cristalizaron el al Constitución de 1917.La represión a los movimientos obreros también fue
muy dura. Hubo dos importantes movimientos en las postrimerías del porfiriato: la huega de
Cananea y la de Río Blanco.

2.1.5. Crisis del Porfiriato y revolución social.

La crisis de 1907 y las luchas por el poder

Fué en 1910 cuando el sistema político y económico del porfiriato cayó en una crisis de la que ya
no se pudo reponer y que culminó con la revolución.La crisis tenía como causas el agotamiento del
modelo de desarrollo, la coyuntura de la crisis mundial de 1907 y las contradicciones políticas
engendradas en el porfiriato.1907 fue un año difícil par el mundo y para el país. Sobrevino una
fuerte crisis que influyó fuertemente en México.Los efectos de la crisis mundial llegaron pronto a la
economía mexicana. Fue aquí cuando una mala costumbre tanto de los propietarios de las haciendas
como de los banqueros, acrecentó la crisis y con ella una profunda divisiónpolítica. esto varió con la
crisis, lo que se agravó debido a las malas cosechas de 1908 y 1909. la salida de capitales del país
provoco parálisis en los negocios y las operaciones mercantiles. El sistema bancario no pudo resistir
estos embates. el resultado fue que los bancos comenzaron a quedarse con algunas haciendas.Dentro
de la élite gobernante había dos grupos que luchaban por el poder. Por una parte, se encontraban los
científicos. Por otro lado, estaban los paritidarios del general norteño Bernardo Reyes,
representantes de grupos de provincia formados por hacendados e industriales y algunos militares
destacados.En febrero de 1908 tuvo lugar una entrevista concedida por Díaz al periodista
norteamericano James Creelman. Las declaraciones hechas vavorecieron a los movimientos
políticos semiindependientes.Díaz afirmó que se retiraría del poder al concluir el periodo en 1910, y
que vería con buenos ojos la formación de un partido de oposición. Después de la entrevista, los
partidarios del general Reyes empezaron a organizarse.En noviembre de 1908 don Porfirio Díaz
volvió a ser postulado para la presidencia. Entonces la lucha política entre los científicos y los
partidarios del general Reyes se centró en ganar la designación a ese puesto. Después una lucha
sorda, el general díaz favoreció al candidato de los científicos ya que escogió a Ramón Corral.Reyes
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quedó ante una decisión fundamental para su carrera: o atacaba el nombramiento de corral o se
oponía abiertamente a la voluntad del dictador con el riesgo de tener que tomar las armas para
defender sus ambiciones políticas. Termínó por acatar la postulación de corral y rechazar su propia
candidatura. Díaz nombró a Jerónimo Treviño jefe de las fuerzas armadas de Nuevo León; obligó a
Reyes a pedir licencia en su puesto de gobernador y dos meses después lo envió a Europa a estudiar
los sistemas militares de otros países.Aparentemente nada se opondría a una nueva reelección del
dictador. Sin embargo en el país había surgido una oposición nueva. si Reyes no había tenido el
arrojo para dirigirla, Francisco I. Madero sí lo tendría.A raíz de la crisis de 1907 se desarrolló un
malestar por parte de un importante sector terrateniente norteño. Este sector no tenía perspectivas
reales de participar en el poder político porfirista. Madero y Venustiano Carranza, que encabezaron
en su momento la Revolución, pertenecían a este sector terrateniente.

Análisis del personaje Porfirio Díaz.

Clubes liberales partidos políticos PLM y huelgas obreras.

En febrero de 1901, convocado por Camilo Arriaga se inauguró en San Luis Potosí el Congreso
Liberal, en que representantes de catorce estados de la República Mexicana demandaban restituir
los postulados de la Constitución de 1857. Ese mismo año, el 30 de agosto, Arriaga lanza una
iniciativa para formar el Partido Liberal, sin embargo fracasa.

En 1901, decenas de clubes liberales se habían reproducido por todo el país, el 5 de febrero en San
Luis Potosí, se intenta constituir la "Confederación de Círculos Liberales" y al siguiente año sus
fundadores fueron aprehendidos. Porfirio Díaz reprimió severamente a toda la oposición y en 1902
se reeligió como presidente de México por tercera ocasión.

Para 1904 la persecución policiaca del gobierno de Díaz y las diferencias políticas entre los liberales
dieron origen a dos grupos, el encabezado por Camilo Arriaga que se trasladó a San Antonio, Texas
y el grupo de Ricardo Flores Magón que permaneció en la ciudad fronteriza de Laredo.

Junta Organizadora

Dada la persecución de la dictadura de Porfirio Díaz, sus opositores políticos se veían obligados a
buscar refugio en el extranjero. El 28 de septiembre de 1905, en Saint Louis, Missouri, Estados
Unidos, se redacta en manifiesto con el que se constituye la Junta Organizadora del Partido Liberal
Mexicano. Las tareas de la Junta Organizadora consistían en convocar y articular a todas las fuerzas
opositoras al para preparar la lucha contra el dictador.

Crisis mundial de 1907

en el marco de la crisis mundial de 1929. Para esa época, toda la región pampeana se encontraba en
explotación, no quedaban tierras por ocupar y la producción entró en un "impasse", a la vez, la
demanda de productos agropecuarios en el mercado mundial se vio disminuida por efectos de la
crisis; desde entonces a 1932, las exportaciones, al igual que las importaciones, se redujeron a la
mitad. Argentina perdió, en los años de la crisis, casi mil millones de dólares anuales, ya que la baja
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de los productos agropecuarios en el mercado mundial era mayor que la de los productos
manufacturados

La sucesión de 1910 y el movimiento anti reeleccionista.

Con El libro "La sucesión presidencial de 1910". Se organizan los Partidos Democrático, anti-
reeleccionista. la corriente antirreeleccionista había despertado esperanzas en los grupos sociales
jóvenes que no podían ascender socialmente ni participar en la política, impedidos por la
perpetuación del grupo porfirista en el poder. Para Francisco I. Madero González, Díaz había
utilizado los recursos públicos y todas las ventajas de estar en el gobierno para reelegirse mediante
el envilecimiento de la ciudadanía. En su libro La Sucesión Presidencial en 1910 escribió: "La idea
fija del general Díaz era mientras no tenía el poder, conquistarlo a toda costa; y una vez en su
posesión, no desprenderse de él por ningún motivo...más que vencer obstáculos prefiere hacerlos a
un lado, seduciendo a unos y enriqueciéndolos, eliminando sólo a los irreductibles: el mínimum de
terror y el máximum de benevolencia... aparentemente hay elecciones...(pero) el poder absoluto de
un solo hombre lo prueba la unanimidad de votos en el nombramiento de todos los funcionarios
públicos; la servil conformidad de las cámaras al aprobar las iniciativas del gobierno...a ningún
estado permite que nombre a sus gobernadores, ni siquiera a sus presidentes municipales... los
efectos invariables del absolutismo han sido sumir a los pueblos en la obscura noche de la
ignorancia, haciéndoles perder el valor de su dignidad y olvidar el amor patrio"...

2.2. Proyectos revolucionarios de nación

Proyecto anarco sindicalista Flores Mogón

Ricardo      Flores     Magón     es   recordado      todavía     hoy     como       uno      de    los       padres    de
la revolución mexicana que tuvo lugar tras la caída del caudillo Porfirio Díaz en 1910.
Junto       con   sus      hermanos       Enrique      y     Jesús      fundó        en      1900        el      periódico
anarcosindicalista       Regeneración       desde      el      cual     dio     a     conocer       su         grito    en
la revolución mejicana de ―Tierra y Libertad‖. El proyecto libertario Flores Magón. Quienes somos
y con quien trabajamos. El proyecto libertario Flores Magón nace en Milán en 1999 como una
propuesta         del       movimiento          libertario       milanés            por       una             intervención
solidaria     e       internacionalista    en       Chiapas,      encontrando             desde     el         inicio   la
adhesión de numerosísimos compañeros de toda Italia. Desde entonces nuestro grupo opera, de
manera desinteresado y sin ninguna ayuda pública junto y desde el interior de las comunidades
zapatistas, participando con pasión en un intento de transformación social llevado a
cabo de modo autogestionario e igualitario tal y como se ha iniciado en estos años de lucha e
Chiapas compartiendo las aspiraciones por una vida digna basada en los principios de democracia
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directa y asamblearismo. La Unión Sindical Italiana Sanidad (U.S.I.S.), sindicato de tradición
anarquista y portador de valores de libertad, igualdad y justicia social en la lucha sindical cotidiana,
promueve y participa en el Proyecto Libertario Flores Magón

Proyecto liberal Madero Carranza Obregón y Calles

Muchos de aquellos que originalmente apoyaron a Madero durante la lucha contra el"sistema" de
Díaz,y despues en el gobierno electo legitimamente no renunciaron tan facilmente a las
posibilidades de cambio. Desde el norte,y abasteciendose profusamente de armas en EUA,se
organizaron y empezaron a combatir al ejercito mexicano y a Huerta. Igual sucedio con Zapata en el
sur. Un cambio de gobierno en EUA-los democratas,y su candidato Woodrow Wilson,le ganaron las
elecciones a los repúblicanos( pro grandes empresas transnacionales) en el poder-le quito el apoyo y
el patrocinio de Washington a Huerta y los militares de tal forma que la amistad oficial se torno en
neutralidad y hasta antagonismo. Los grandes ejercitos ciudadanos revolucionarios empezaron a
avanzar hacia el sur y la capital. Al frente,Venustiano Carranza,gobernador maderista de Coahuila.
Su ejercito se dividio en tres columnas al mando de los 3 ya generales revolucionarios Francisco
Villa,Alvaro Obregón y Pablo Gonzáles. Huerta,tras serios reveses militares y considerables
perdidas,y,además, amagado por EUA(que tomo el puerto de Veracruz)y con relativamente poca
tropa, parque y municiones en relación a sus adversarios,abandono el pais. Todo el ejercito federal,o
lo que quedaba de el,fue disuelto.

Proyecto agrarista Zapata y Villa



Plan de ayala: En dicho plan, los zapatistas llamaban a las armas para restituir las tierras a los
campesinos, pues se sostenía que las tierras habían sido arrebatadas al pueblo por caciques,
hacendados y terratenientes, y deberían ser devueltas a sus dueños originarios.
El revolucionario del norte, Pascual Orozco, también se adhirió al plan de Ayala en febrero de 1912,
Madero encargó a Victoriano Huerta enfrentar a las tropas de Orozco, quien fue derrotado, aunque
en realidad, Orozco nunca tomó en cuenta el plan zapatista en su programa politico, ya que sus
objetivos eran contrarios a los de Zapata.
La Ley Agraria villista del 6 de mayo de 1915 exponía: "La gran desigualdad en la distribución
ha provocado que una gran mayoría de mexicanos dependan, como jornaleros, de una minoría de
terratenientes. La concentración de unos cuantos terratenientes provoca que permanezcan sin
cultivarse y sin producir grandes extensiones de tierra, o bien, que en la mayoría de los casos el
cultivo sea tan deficiente que la producción no alcance para resolver el abastecimiento de todos los
mexicanos". Por eso la creación de la pequeña propiedad, busca obtener una abundante
producción para que se cubra el consumo nacional y se impida la exageración en los precios de los
alimentos y del costo de la vida.
"Los ideales de la revolución del sur y del centro de la República siempre han sido, son y seguirán
siendo de 'Tierra y Libertad', que son las esperanzas y anhelos del pueblo mexicano". En el plano
militar, fue derrotado por Obregón sucesivamente en Celaya, León y Trinidad y obligado a
replegarse hacia el norte del país, donde combatió a lo largo de 1915 y 1916. Luego de fracasar en
                                                 62


un intento de tomar Agua Prieta, Villa se vio convertido en un guerrillero que operaba sólo en
Chihuahua luego de la disolución de la División del Norte.

2.2.1. Convención de Aguascalientes.

Al triunfar los Carrancistas del Gobierno usurpador, la Capital fué ocupada por Carranza el
vencedor. Muchos Jefes no querían que el Primer Jefe siguiera, y acordaron que otro Jefe en
Convención se eligiera. Carranza su anuencia dio y se eligió a Aguascalientes, para que allí se
reunieran y arreglar cosas pendientes. Villa, Natera y Gutiérrez trataron de hacer presión, porque se
quitara el mando a Carranza sin razón. Se discutió con denuedo y se llegó a la conclusión, que debía
de ser nombrado Presidente de la Nación. Tres partidos se formaron en aquella grande Asamblea,
Villistas y Carrancistas y otro terció en la pelea. Muchos días de discusiones separaron a los leales,
y enemigos se volvieron por cuestiones personales. Con arranques de patriotismo los Diputados
propusieron, que sus firmas se asentaran en la enseña tricolor. Hubo debates caldeados para rebatir
la idea, y un enviado de Zapata hizo una ofensa. Desgarró nuestra bandera diciendo que era
quimera, que un trapo no era la Patria sino una enseña cualquiera.

2.2.2. Constitución de 1917.
La nueva Constitución se promulgó el 5 de febrero de 1917. En ella se incorporaron ideas de
todos los grupos revolucionarios. Retomó las libertades y los derechos de los ciudadanos, así como
los ideales democráticos y federales de la de 1857. También reconoció los derechos sociales, como
el de huelga y el de organización de los trabajadores, el derecho a la educación y el derecho de la
nación a regular la propiedad privada de acuerdo con el interés de la comunidad.

El Artículo 3° declara que la educación primaria debe ser obligatoria y gratuita. Además, debe
ser laica, ajena a toda doctrina religiosa, para garantizar la libertad de cultos.

El Artículo 27 de esta Constitución declara que las riquezas del suelo, el subsuelo, las aguas y
mares de México son de la nación. Esta puede ceder a particulares el derecho de propiedad de la
tierra y de la explotación del subsuelo. Y puede expropiarlas cuando lo considere necesario. Este
artículo hizo posible controlar la actividad de las compañías mineras y petroleras, así como el
reparto de la tierra de las grandes haciendas entre los campesinos.

El Artículo 123 protege a los trabajadores. Establece que la duración del trabajo diario no debe
ser de más de ocho horas, en lugar de las doce a quince que se trabajaban antes, y que debe haber un
día de descanso obligatorio a la semana. Prohíbe que las mujeres y los niños se ocupen de labores
inadecuadas para su sexo y su edad. También reconoce que los trabajadores tienen derecho a formar
sindicatos (asociaciones para defenderse) y a hacer huelgas (suspender las labores para presionar a
los patrones cuando se presentan conflictos de trabajo).

UNIDAD       III   La    reconstrucción     nacional     Y    La     conformación     del    régimen
posrevolucionario1917 1940

3.1. El caudillismo y la dispersión del poder central (1917–1934).

Los caudillos solian provenir de un área de influencia local o regional, en los que sustentaban su
poderío, obtenían su legitimidad mas por la fuera, por sus habilidades y por su éxito en el campo de
                                                  63


batalla, el periodo comprendido de 1917-1934 constituyo una lucha entre diferentes caudillos, como
Carranza,, Calles, Obregón, que ambicionaban detentar el poder en el ámbito nacional, y otros que,
como Manuel Peláez, Fco. Villa, Felix Díaz o Manuel Blanquet, no estaban dispuestos a sacrificar
su independencia y mucho menos someterse al poder ejecutivo.

3.1.1. Contexto nacional.



Caudillo (del latín: capitellium, cabeza) es un término utilizado para referirse a un cabecilla o líder
ya sea político, militar o ideológico.
Aunque en un sentido amplio este término se utiliza para cualquier persona que haga de guía de
otras en cualquier terreno, el uso le ha dado a la palabra caudillo una cierta connotación política.
Por lo general se emplea como referencia a los líderes políticos de los siglos XIX y XX.

A nivel nacional, aunque por regiones destacan en el norte: Fco. Villa y en el sur E. Zapata.

3.1.2. De las armas a la política.

Movimientos armados: Plan de Agua Prieta, rebelión de la huertista, asesinato de Obregón.

Plan de agua prieta:

Plan de Agua Prieta, manifiesto político firmado en la localidad mexicana de Agua Prieta, el 23 de
abril de 1920, por el gobernador del estado de Sonora (al cual pertenece dicha población) Adolfo de
la Huerta y por Plutarco Elías Calles, en apoyo de Álvaro Obregón, con el objeto principal de
obtener el cese en la presidencia de la República de Venustiano Carranza. Inicio de una revolución
contra éste, el cual se vio obligado a huir de la capital mexicana y resultó muerto un mes más tarde,
el Plan de Agua Prieta usó como bandera política la Constitución de 1917, vulnerada por Carranza.
Propugnaba además la convocatoria de elecciones, nombraba a Huerta jefe supremo del Ejército
constitucionalista y dictaba las normas para elegir un presidente provisional, resultando distinguido
Huerta como tal por el Congreso, en junio.

Rebelión de la Huertista:

En 1923 hubo nuevas elecciones presidenciales. El candidato de Obregón era el general Plutarco
Elías Calles, el secretario de gobernación. Otros grupos apoyaron a Adolfo De la Huerta, secretario
de Hacienda, que era civil. Algunos militares se levantaron en armas para apoyar a De la Huerta,
pues consideraban que la candidatura de Calles era una imposición de Obregón, y temían que detrás
del nuevo presidente siguiera gobernando Obregón. A este levantamiento se le conoce como la
rebelión de la huertista. Aunque ésta duró sólo cuatro meses, tuvo consecuencias muy importantes.
                                                64


Muchos oficiales murieron o salieron del país. Con esta reducción del Ejército, comenzó el proceso
que lo profesionalizó, lo convirtió en un modelo de disciplina y de civismo y acabó con las
rebeliones militares.

Asesinato de Obregón:

El 17 de julio, en una comida que le ofreció la diputación guanajuatense en el restaurante La
Bombilla, en San Angel, para celebrar su triunfo, se acercó al general Obregón bajo el pretexto de
mostrarle un retrato un individuo llamado José de León Toral, quien lo asesinó de seis disparos.
(Observar video en clase)

3.1.2. Gobiernos de Obregón y Calles.

- Movimiento Cristero

La Guerra Cristera en México consistió en una fuerte lucha que duró 3 años entre el Gobierno y la
Iglesia, de la cual se prohibió hablar durante mucho tiempo en México y también se tienen muy
pocos documentos que hablen de ella.
Después de haber terminado la Guerra de Reforma en 1859 (durante la cual se enfrentaron dos
grupos políticos en México: los conservadores que estaban en contra de la Constitución de 1857
contra los liberales) y la intervención Francesa en 1867 los gobernantes de México llevaron a la
práctica una serie de medidas que proclamaban la separación entre la Iglesia y el Estado, al igual
que disminuyeron el papel social de la primera ya que se sancionaba a los funcionarios que asistían
a actos religiosos, se confiscaron todas las propiedades eclesiásticas y abolieron las órdenes
monásticas.

Se multiplicaron los alzamientos: primero en Jalisco, Zacatecas, Guanajuato y Michoacán, luego se
sumaron casi la totalidad del centro del país. La gente al mando de la Liga mandaron preguntar al
Comité Episcopal si era lícito la toma de armas en defensa de sus derechos, a lo que les contestaron
que si, por como estaban las circunstancias. Así se extendió la lucha por todo el país, pero ninguno
de los bandos llegó a tener la victoria ya que se dice que las plazas tomadas por unos eran
rescatadas por los otros.
Los principales generales del Ejército Federal en esta guerra fueron Eulogio Ortiz, Espiridión
Rodríguez, Saturnino Cedillo (principal movilizador de los agraristas y cacique de San Luis Potosí),
Lázaro Cárdenas, Miguel y Maximino Ávila Camacho y Genovevo de la O. A estos dos últimos
correspondió la organización militar de Aguascalientes y sus alrededores.
Y por parte de los Cristeros sobresalieron hombres como Pedro Quintanar y Aurelio Acevedo en el
norte de Jalisco y sur poniente de Zacatecas; José Velasco en el municipio de Calvillo en
Aguascalientes; Carlos Diez de Sollano en el Norte de Guanajuato; Luis Navarro Origel y Jesús
Degollado Guízar en Michoacán y sur de Jalisco, respectivamente y Victoriano Ramírez "El
Catorce" en Los Altos.
En 1928 hubo elecciones presidenciales resultando reelecto Alvaro Obregón quien se dice ya
pensaba en llegar a un acuerdo para finalizar con la guerra, sin embargo fue asesinado por José
León Toral. Así los arreglos para obtener la paz se perdieron por un año, y se nombró presidente
interino a Emilio Portes Gil.
Luego llegó a México el embajador estadounidense Morrow, que sirvió como intercesor entre el
Gobierno mexicano y la Iglesia para terminar el conflicto. Tuvo una entrevista con los desterrados
                                                 65


Monseñor Ruiz Flores y Monseñor Pascual Díaz; donde exponía nuevamente la petición de la
iglesia frente a la Constitución. Portes Gil declaró que los cultos podrían reiniciarse en el momento
en que los sacerdotes así lo dispusieran, siempre y cuando se sujetaran a la ley vigente, que en
realidad siempre fue la postura del Gobierno. Ruiz y Flores dijo que sobre esa base no podría
negociarse nada, pero ante la insistencia de Morrow cedió. Se pidieron instrucciones a El Vaticano
y la respuesta fue pactar una solución pacífica. Morrow tomó las posturas de las partes y redactó
finalmente los términos en que se lograrían los arreglos llamados "modus vivendy" que eran:
amnistía general para todos los levantados en armas que quisieran rendirse, que se devolvieran las
casas curales y episcopales, y que de alguna manera se garantizara la estabilidad de estas
devoluciones.
Por otra parte la Liga y los cristeros señalaron los arreglos como indignantes, ya que no se les tomó
en cuenta para su realización, y los obispos fueron considerados traidores. Y de 50 000
combatientes, sólo 14,000 entregaron sus armas.
A pesar de haber firmado los acuerdos que acababan con la guerra, esta no llegó para los cristeros,
ya que muchos militares a manera de venganza personal mataron a muchos de los amnistiados, y
muchos cristeros fueron perseguidos y torturados.
Luego Pascual Díaz fue nombrado arzobispo de México por lo que despertó el descontento de los
cristeros y la Liga ya que habían sido obligados a retirarse de su lucha, Díaz por su parte prohibió
toda crítica o comentario sobre los arreglos y amenazó con la excomunión a quienes siguieran en
armas.
En la capital del país el presidente Portes Gil, en un banquete ofrecido por los masones anunció su
triunfo y el sometimiento de la Iglesia católica a la ley sin que la Constitución sufriera alguna
modificación.
Después surgieron varios levantamientos en el interior del país a una de esas se le llamó La
Segunda (porque se pensaba que sería igual de fuerte que la primera guerra de cristeros), pero ahora
uno de los enemigos de esas movilizaciones fue la misma Iglesia a la que consideraron traidora, sin
embargo no duraron mucho y fueron sofocadas rápidamente.
Durante mucho tiempo Iglesia y Estado, mantuvieron un profundo silencio con respecto al
conflicto, ni tampoco nunca se pensó hacer algún balance de la actuación de ambas partes en el
conflicto, algunas personas que vivieron el conflicto señalan que fue porque querían exculparse de
su responsabilidad ante las muertes que causaron.
Los años siguientes los boletines parroquiales realizaron severas críticas respecto a la educación que
impartía el Estado a través de las escuelas oficiales, muchos curas amenazaban con excomulgar a
quienes mandaran a sus hijos a estudiar a escuelas del gobierno, mientras que los padres de familias
católicas se les amenazaba con la prisión si mandaban a sus hijos a escuelas parroquiales; por lo que
nos podemos dar cuenta que el conflicto entre la iglesia y el estado continuó.
Fue hasta 1988 cuando el presidente Carlos Salinas reanuda las relaciones diplomáticas con el
Vaticano pretendiendo dejar atrás las diferencias. Además se hizo una reforma al artículo 130 de la
Constitución, y se le otorga personalidad jurídica a la Iglesia, lo que marcó el inicio de una nueva
etapa en las relaciones Iglesia-Estado.



- El Maximato

El período comprendido entre los años 1928 y 1934 y conocido con el nombre de Maximato, por ser
Plutarco Elías Calles la máxima figura,y auto nombrarse como el jefe máximo, se caracteriza por
una inestabilidad de la vida oficial. Tres presidentes se suceden en este tiempo: el primero es Emilio
Portes Gil, de carácter provisional y llamado a convocar elecciones para el período constitucional
                                                 66


que dejara vacío el asesinato de Alvaro Obregón, presidente electo; el segundo, Pascual Ortiz
Rubio, presidente constitucional elegido por el Partido Nacional Revolucionario para el período de
1930 a 1934 y que solamente permanecerá en la presidencia dos años y meses; a su renuncia le
sucede Abelardo Rodríguez, que gobernará hasta finalizar el período que correspondía a Ortiz
Rubio. Durante el llamado Maximato, y sobre todo bajo la presidencia de Ortiz Rubio, la crisis
política se hace permanente. En estos seis años se refleja con claridad la intención de Plutarco Elías
Calles por manejar la situación política del país, cosa que logrará en la medida en que cada uno de
los presidentes lo permita.

3.2. Grupos sociales y políticas públicas en la Pos revolución (1917–1934)

Durante la presidencia de Carranza prácticamente no hubo reparto agrario, solo lo menciono para
ganarse al campesinado, pero para Adolfo de la huerta parte de la tarea pacificadora estaba en ese
punto y promulgo la ley de tierras ociosas, establecía que las tierras que no se trabajaban serian
quitadas a sus dueños.

3.2.1. Contexto internacional.

3.2.2. El agrarismo hecho gobierno.

Desde los años cuarenta los pueblos autóctonos son materia del indianismo burocrático de un
Estado paternalista que a través del Instituto Nacional Indigenista (INI) busca integrarlos en la
sociedad nacional, rescatar su cultura como folclor y en el mejor de los casos atender sus reclamos
económicos, sociales y políticos en tanto que ciudadanos, pero soslayando la reivindicación de su
identidad y los derechos que de ella emanan. Si los campesinos gestados por la Revolución entraron
en la horma institucional con el agrarismo hecho gobierno, los indios del siglo XX fueron
reinventados por el INI en tiempos de paz. Y su lucha por librarse de las redes del poder -las
imaginarias y las otras- es más tardada pero en cierto sentido más profunda.

Principio del agrarismo en México. Justamente Zapata con el Plan de Ayala, asesorado por Soto y
Gama, establece como principio fundamental y toral del desarrollo del agrarismo el reparto agrario.
«Nada hiciste por los campesinos», le dice Zapata a Madero, quien señala: «Yo nada les prometí...,
si se lee el Plan de San Luis no me ocupé de los campesinos, ni les ofrecí reparto alguno; si
escucharon mis discursos u hojearon mi libro, tampoco». En cambio el Plan de Ayala sí se ocupa
fundamentalmente de la demanda más sentida de los campesinos: la tierra. El Plan de Ayala nos
lleva al verdadero reparto agrario, a la liquidación de las haciendas, aún en manos de los científicos
y, consecuentemente, constituye el antecedente inmediato que tiene nuestro movimiento social por
la tierra, ese agrarismo que se ve reflejado, muy a pesar de Venustiano Carranza, en las leyes de
                                                   67


enero de 1915. Ahí es donde conectamos prácticamente con los principios jurídicos que habrán de
regir en lo sucesivo y hasta nuestros días a la cuestión agraria.

3.2.3. Movimiento obrero y sus organizaciones.

A finales del año de 1910, al caer el régimen de Porfirio Díaz, diversos grupos y sectores sociales
vivieron un proceso intenso de movilización y los trabajadores urbanos estallaron numerosas
huelgas y ensayaron nuevas formas de organización, la tendencia que siguió el movimiento obrero a
partir de este momento fue hacia la constitución de sindicatos, enfrentando directamente al capital y
al Gobierno, empleando como forma de lucha la acción directa.

Al asumir Francisco I. Madero la Presidencia de la República, hizo intentos por controlar el
movimiento de los trabajadores, para esto creó el Departamento del Trabajo pero la actividad de
organización obrera rebasó las posibilidades de esta instancia gubernamental.

Fueron los mismos trabajadores quienes constituyeron sus propios centros de reunión, discusión,
difusión de ideas, así como la edición de publicaciones.

Entre los grupos de obreros constituidos en estos años encontramos a Luz, en julio de 1912, editó
un periódico bajo el mismo nombre que posteriormente adoptó el de Lucha.

3.2.4. Políticas educativas.

Una de las más importantes acciones que se llevó a cabo para reorganizar la educación en México
fue la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el régimen de Álvaro Obregón (qué
había sido suprimida en el gobierno de Carranza). Su principal promotor fue José Vasconcelos (que
antes había trabajado en la Universidad Nacional de México), quien se convirtió en su primer
Secretario, la concibió como una forma de federalizar la educación, incorporándola al proyecto
nacional obregonista de modernidad y estabilización. Vasconcelos imprimió a las campañas
educativas un carácter de cruzada nacional, con grandes movilizaciones de masas y un gran
presupuesto para impulsar la alfabetización. Su plan de trabajo se conoció como el ―Plan de Once
Años‖ que se refería a conducir en el proceso educativo al educando desde la primaria hasta la
educación que hoy llamaríamos media-superior. Pero pese a que, como veremos, este plan no se
llevó a cabo como fue planeado, sí dejó sentadas las bases para que la estructura educativa que hoy
se tiene en el país fuera dándose así.

- Articulo 3.

I. Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se
mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa;

II. El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico,
luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los anatismos y los prejuicios. Además:
                                                 68


- Educación rural

Cuando empezó la lucha electoral, Alvaro Obregón, con aspiraciones a la presidencia, se trasladó a
Chilpancingo en donde firmó un manifiesto con fecha 20 de abril, con el que se levantó contra el
gobierno. Finalmente, como resultado del Plan de Agua Prieta y apoyado por los obreros, resultó
electo para ocupar la presidencia para el período 1920-1924.

En su gestión desarrolló una importante labor agraria y logró el apoyo de los grupos obreros,
mejorando al mismo tiempo la educación rural. Con Obregón colaboraron hombres capaces y
prácticos como José Vasconcelos, que fundó la Secretaría de Educación Pública, de la que fue
ministro. Durante este gobierno se entusiasmó a los maestros para que fueran a los pueblos más
apartados, a lomo de mula, a enseñar a leer y escribir a niños y adultos. Se publicaron libros para
ellos, se fundaron bibliotecas públicas y se establecieron nuevas escuelas. También se llamó a
magníficos pintores para que decoraran los edificios públicos con gigantescas pinturas murales
donde se representaban la vida y las luchas del pueblo mexicano.

- Vasconcelos

Don José Vasconcelos Calderón, nació en el Estado de Oaxaca el 28 de febrero de 1882. Hizo
estudios de derecho en la Universidad Nacional obteniendo el título de abogado. En 1908 se unió al
movimiento revolucionario de Francisco I. Madero, opuesto a la dictadura del general Porfirio Díaz.

Al triunfo de la revolución mexicana fué nombrado Rector de la Universidad Nacional en 1920.
Poco después ocupó el cargo de Secretario de Educación del Gobierno Federal, desde donde
emprendió una reforma del Sistema Educativo Nacional y le dio un fuerte impulso a la cultura
nacional rescatando sus valores populares y sociales.

Después de 1924 paso a la oposición y presento su candidatura primero a la gubernatura del Estado
de Oaxaca y más tarde a la presidencia de la República. En ambos procesos se vio afectado por
prácticas antidemocráticas.

- SEP

La SEP fue creada mediante ley de fecha 29 de septiembre de 1921. Vasconcelos había sido efímero
secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes del primer gobierno de la Convención, a cargo de
Eulalio Gutiérrez, del 7 de diciembre de 1914 al 15 de enero de 1915. Vasconcelos permaneció
como titular de la cartera de educación en el gobierno de Obregón, del 2 de octubre de 1921 al 2 de
julio de 1924. Con la creación de la SEP dio inicio una etapa trascendental que condujo a la
conformación del sistema educativo nacional

3.3. El Cardenismo (1934–1940).
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Presidente de México (Jiquilpán, 1891 - Ciudad de México, 1970). Procedente de una familia
indígena muy modesta, apenas recibió una educación elemental.

En 1914 se unió a la Revolución mexicana (que había estallado cuatro años antes), dando comienzo
a una carrera militar en la que ascendería con rapidez (diez años más tarde era general de brigada).

Lázaro Cárdenas saltó a la política bajo la protección de otro militar revolucionario, el presidente
Calles: fue gobernador de Michoacán (1928), ministro del Interior (1930-32) y ministro de la
Guerra (1932-34). En 1934 ganó las elecciones presidenciales, siempre bajo la protección de Calles,
que seguía ejerciendo gran influencia en la vida política mexicana; pero, una vez en el poder, se
emancipó de su tutela y adoptó una línea política propia, más inclinada hacia la izquierda. Incluso
expulsó del país a su antiguo protector, que hubo de exiliarse en Estados Unidos (1936).

Cárdenas ejerció la presidencia entre 1934 y 1940. Creó el Partido Revolucionario Mexicano (que
es el antecedente del actual PRI), en el cual se integraron un amplio espectro de reformistas y
progresistas: comunistas y socialistas, liberales radicales, la Confederación de Trabajadores
Mexicanos y la Confederación Nacional de Campesinos.

Bajo el lema «México para los mexicanos», Cárdenas llevó adelante una política de
nacionalizaciones, especialmente trascendente por lo que respecta al petróleo; ello le enfrentó con
Estados Unidos y le obligó a buscar compradores en Alemania. También se ocupó de proteger a la
población indígena, impulsó la reforma agraria, combatió el latifundismo, nacionalizó los
ferrocarriles y estableció una enseñanza pública laica, gratuita y obligatoria.

3.3.1. Política y movimiento obrero.

A partir de 1938, cárdenas controlo la situación política del país, así se organizo el PRM, el
movimiento obrero se incorporo al nuevo partido político, e fortaleció la CMT.

En el panorama político se movían diversos intereses y tendencias. En el ala izquierda estaba
Francisco Mujica, el presidente y muchos políticos que mostraron tendencias pro soviéticas y por el
otro lado estaba Emilio Portes Gil, Gonzalo Vásquez Vela y otros quienes querían modificar la
política gubernamental que antes del gobiernos Cardenista favorecía a la clase propietaria.

Durante el periodo cardenista, en la política económica del país, aun influía el capital extranjero; de
ahí que no se realizaban los preceptos constitucionales en materia económica.

La inversión extranjera dominaba le panorama económico nacional, las empresas establecidas en
México tenían su centro de poder en Estados Unidos y en otros países poderosos de Europa, sus
capitales en México ascendían a los 4000 mdp distribuidos en agricultura, minería, banca, comercio,
etc.

La propiedad territorial aun se concentraba en unos cuantos , el latifundio estaba presente, lo
campesinos carecían de parcelas y era urgente una reforma agraria. Cárdenas había emprendido
modificaciones al crear el Departamento Agrario en sustitución de la Comisión Nacional Agraria y
suprimir las comisiones agrarias locales. En este contexto el gobierno favoreció la creación de la
CNC (confederación nacional campesina). En oposición a estas políticas y a la CNC, los
conservadores crearon la UNS (unión nacional sinarquista) papa pronunciarse a favor de la
propiedad privada y rechazar la socialización de la tierra.
                                                  70


3.3.2. Política y movimiento campesino.

Cárdenas efectuó una reforma agraria que eliminó el latifundismo, repartiendo cerca de 18
millones de hectáreas. Luego de un largo y sostenido conflicto con las compañías petroleras
norteamericanas que explotaban el petróleo mexicano, expropió a estas compañías e hizo que la
nación pasara a administrar el petróleo.

3.3.3. La educación socialista

Como parte del Plan Sexenal que regiría la política mexicana durante el gobierno del general Lázaro
Cárdenas, la educación socialista nació de la paulatina radicalización ideológica del Partido
Nacional Revolucionario (PNR) y de la respuesta que Plutarco Elías Calles dio, como jefe máximo
de la Revolución, a la larga lucha cristera iniciada desde su mandato, y a la continua oposición
católica que lo atacaba por su "jacobinismo". Al mismo tiempo, fue preconizada por legisladores e
intelectuales como una necesidad para lograr la transformación económica y social que el pueblo
requería.

3.3.4. Disidencia y movilizaciones políticas sinarquismo.

El sinarquismo fue un movimiento social, político e ideológico de base regional[ 2 ] inducido,
directa o indirectamente, por los católicos organizados, la jerarquía eclesiástico-católica mexicana y
los sectores conservadores del Bajío; el sinarquismo representó la última arma que tuvieron en su ya
larga y enconada lucha en contra de los hombres, el proyecto y el régimen posrevolucionarios.
Como última alternativa, el sinarquismo significó una continuidad de la rebelión cristera y de
movimientos como la "Segunda", las "Legiones" y la "Base", cuya lucha no cuajó con el éxito que
se esperaba. Surgido a mediados de la década de los treinta en una región donde la Cristiada operó
con mayor fuerza; la religión católica era muy acendrada dentro de la población; el tradicionalismo
y el conservadurismo sociocultural eran una característica de las relaciones y las expresiones
sociales; los problemas sociales de las masas se relacionaban con la simbología religiosa católica; la
ideología hispanista, patriotera y católica era una característica del comportamiento y la expresión
de la población regional; la lucha social contrarrevolucionaria encontraba eco más rápidamente que
en otras regiones del país en el conjunto de las masas pluriclasistas, y la lucha sociocatólica se unía
en un solo frente contra la implantación de un proyecto "revolucionario" y "moderno".

3.3.5. Economía mixta Nacionalizaciones

Acción de los gobiernos que tiene por objeto afectar la actividad económica. El término es lo
suficientemente amplio para incluir tanto la regulación y control de los mercados como la
participación directa en la actividad económica. Desde un punto de vista teórico puede afirmarse
                                                 71


que en toda sociedad moderna existe algún tipo intervención estatal en la economía: todos los
gobiernos proveen algunos bienes públicos y regulan, mediante leyes y decretos, ciertos aspectos de
la actividad económica.

3.3.6. Institucionalización del Sistema Político Mexicano.

Antecedentes.

Las reformas sociales fueron empleadas como instrumentos de poder; primero: constituyeron un
eficacísimo dique contra toda clase de explosiones revolucionarias que tuvieran raíces sociales;
segundo, hicieron del Estado un Estado comprometido (aunque a su arbitrio) con los intereses de las
clases populares y dieron pábulo fácil a que se pensara y se teorizara la revolución como una
revolución socialista; además fueron blandidas como un arma muy efectiva contra las viejas y las
nacientes clases poderosas; en cuarto lugar, permitieron a los dirigentes del Estado movilizar a las
masas.

En ese sentido, el autor señala que la constitución del 17 fue tardía en aplicarse ya que durante todo
el ejercicio constitucional de Carranza, el presidente gobernó con facultades extraordinarias y
ninguna de las reformas sociales fue puesta en marcha de modo convincente. Obregón y Calles, lo
mismo que los presidentes que ocuparon la Silla durante la etapa conocida como El Maximato, si
bien iniciaron el reparto agrario, esto fue en mucho respetando los Acuerdos de Bucareli, y las
negociaciones con los propietarios de cada uno de ellos.

PNR-PRM

18 de noviembre de 1937, cuando pasó a llamarse ―Partido de la Revolución Mexicana‖ (PRM) por
conveniencia de Lázaro Cárdenas del Río y, posteriormente cuando a Miguel Alemán Valdés le
pareció necesario, el 18 de enero de 1946, también lo cambió por el contradictorio nombre de
―Partido Revolucionario Institucional‖ (PRI), haciéndolo más pragmático que ideologizado, hasta
que llegó Luis Echeverría Álvarez -llamado por Luis Suárez ―el huracán del sistema‖- y, en 1972,
volvió a ideologizarlo con el desastroso ―nacionalismo revolucionario‖, a semejanza de la opción de
Salvador Allende Gossens

El Sistema Corporativo:

CNC, CTM, CROC.

Entre los antecedentes del sindicalismo, Trueba Urbina menciona "la sociedad particular de
socorros mutuos... posteriormente se estimó que el sistema cooperativo de consumo era más
benéfico que el mutualista. El 16 de septiembre de 1872 se fundó la primera asociación de tipo
profesional, círculo de obreros".2 Esta organización llegó a contar en sus filas, en octubre de 1874,
con más de ocho mil trabajadores, en su mayoría artesanos y obreros de hilados y tejidos. El 5 de
                                                72


marzo de 1876, fue fundada la Confederación de Asociaciones de Trabajadores de los Estados
Unidos Mexicanos, la cual fortaleció la unidad de los trabajadores, constituyéndose después, en
1890, en la Orden Suprema de Empleados Ferrocarrileros Mexicanos, la Unión de Mecánicos
Mexicanos, la Sociedad de Hermanos Caldereros Mexicanos, la Liga Mexicana de Empleados de
Ferrocarril y otras más. En Cananea se fundó la Unión Liberal Humanidad y, en Orizaba, Veracruz,
el Gran Círculo de Obreros Libres, ambos organismos fueron los protagonistas de las huelgas de
Cananea y Río Blanco. En 1911 se constituyó la Confederación Tipográfica de México. En 1912 se
fundó el Departamento del Trabajo y se estableció la Casa del Obrero Mundial que en 1913
conmemoró "por primera vez en el país, el 1o. de mayo, exigiendo la jornada de ocho horas y el
descanso dominical".

Con algunos sindicatos que se separaron de la CTM se creó la Confederación Nacional; después, la
CUT -de la que se asocia con la Confederación Nacional Proletaria y con sindicatos supervivientes,
se forma la Confederación Revolucionaria Obrera Campesina (CROC).

Algunos sindicatos decidieron crear un contrapeso a las organizaciones apegadas a las políticas
gubernamentales, por lo que en abril de 1952 se unifican parar dar paso a la Confederación
Revolucionaria de Obreros y Campesinos, CROC. A ella se integraron la Confederación de Obreros
y Campesinos de México (COCM), la Confederación Proletaria Nacional (CPN), creada en 1942, la
Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) fundada en 1947 y la Confederación Unitaria de
Trabajadores de México (CUTM). Esta nueva Confederación fue la Segunda Central Nacional, por
su importancia numérica.

UNIDAD IV CONSOLIDACION, CRISIS DEL ESTADO MEXICANO Y SU INSERCION
EN EL MODELO NEOLIBERAL 1940–2000

4.1. La Unidad Nacional

El término neoliberalismo es un neologismo que hace referencia a una doctrina económica y
política que considera contraproducente el intervencionismo estatal en materia social o en la
economía y defiende el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio y el crecimiento
económicos[1] . Se suele considerar como una reaparición del liberalismo decimonónico, aunque
esta afirmación no es del todo exacta por la ambigüedad ideológica que presenta como el concepto.
Es usado con el fin de agrupar a un conjunto de ideologías y teorías económicas que, según sus
críticos, defienden los intereses de los grandes grupos económicos.

4.1.1. México en el escenario de la 2a Guerra Mundial.
                                                 73


El 13 de Mayo de 1942 marca el inicio del capítulo que habrían de escribir con letras de oro los
integrantes del Escuadrón 201. Ese día aproximadamente a las 23 :55 hrs, un submarino Alemán del
tipo U-Bote hundió frente a las costas de Miami al petrolero mexicano Potrero del Llano. Es
necesario mencionar, que al año de haberse iniciado el conflicto, se celebro una reunión en Londres
Inglaterra, donde se estableció un Convenio Internacional que prohibía atacar a los barcos de los
países neutrales que tuvieran a la vista su bandera y su matrícula. A raíz de este suceso México
exigió a través de su cancillería en Suecia una explicación y la correspondiente indemnización al
atentado cometido en contra de nuestro país, tras lo cual la única respuesta del gobierno alemán
provino nueve días después en igualdad de circunstancias cuando un navío más, el Faja de Oro, fue
hundido cerca de Key West E.U.A. Ante esta situación el gobierno del General Manuel Ávila
Camacho declaró el estado de guerra en contra de las fuerzas del eje el 28 de Mayo de 1942.
Habiéndose definido la situación, Alemania asesto dos golpes más a nuestro país, esta vez
hundiendo los barcos Tuxpan y Chiapas.

Equipamiento de las Fuerzas Armadas de México

México no había participado activamente en el conflicto y no se encontraba debidamente equipado,
ya que un país en vías de desarrollo solo se podía concretar a salvaguardar su territorio, aun cuando
cooperaba en gran medida con los Estados Unidos de Norteamérica a través del abasto de materias
primas como el petróleo.

La medida inmediata fue equipar a las Instituciones armadas con material moderno a través de la
Ley de Prestamos y Arrendamientos de Estados Unidos, adquiriendo en primera instancia aeronaves
Vought Kingfisher OS2U para el patrullaje de las costas mexicanas en caso de nuevos ataques por
parte de Alemania, y posteriormente con North American AT-6, Beech AT-11 y Douglas A24.

Conformación del Grupo de Perfeccionamiento Aéreo

No fue sino hasta el 8 de Mayo de 1944 que el Presidente Ávila Camacho anuncio que se tomaría
parte en las acciones bélicas, habiendo escogido como arma de guerra a la Fuerza Aérea, ya que por
medio de la aviación se podían lograr resultados más efectivos, y que el rumbo de la Guerra había
tomado una dirección más definida y en favor de los Aliados, no por ello se soslayaba la
participación de otros países, tales como Brasil o México.
                                                74


Durante el mes de Julio de ese mismo año y una vez que se contó con la aprobación del Congreso
de México, la Secretaria de la Defensa Nacional giró ordenes para la conformación del Grupo de
Perfeccionamiento Aéreo y se inicio la selección del personal que habría de conformarla.


                                       Esta actividad implicó la selección de elementos en activo
                                       del ejercito, como de cadetes de recién egreso de diferentes
                                       especialidades de los colegios militares, hasta personal civil
                                       que se ofreció como voluntario.

                                       Vale la pena mencionar que aproximadamente dos tercios
                                       de los pilotos seleccionados habían tenido entrenamiento
                                       previo en bases de Estados Unidos, el resto fue entrenado
                                       en México.

                                       Una vez terminada la selección se conformaron las distintas
                                       secciones que habrían de formar parte del GAP, estas
                                       fueron :
                                       Pilotos, Oficiales Especializados en Armamento, Mecánicos
                                       (Especializados en Planeadores, Motores, Hélices e
                                       instrumentos), Armeros, Inteligencia, Médicos, Operadores
                                       de Radio, Meteorólogos, Herreros, Pintores, Cocineros y
Panaderos.

Como comandante del GAP fue seleccionado el Coronel Antonio Cárdenas Rodríguez, hombre
de carácter que además contaba con experiencia ya que había volado como observador en el Norte
de África a bordo de bombarderos B-17 en misiones de combate durante el año de 1943.


Entrenamiento del GAP en Estados Unidos

El contingente partió de la ciudad de México por vía férrea el 24 de julio de 1944, con destino a
Randolph Field Texas. Allí el personal seleccionado fue sujeto a un estricto examen medico, así
como a pruebas de tiro, de los cuales fueron descalificados dos y seis elementos de tropa, este
personal fue regresado a México el 16 de agosto.

La unidad se separo en pequeños contingentes que fueron distribuidos a las distintas bases en donde
habrían de recibir entrenamiento de acuerdo a las distintas especialidades.

El grupo de pilotos inicio durante el mes de agosto, en Randoplh Field, el entrenamiento primario
para transición a aviones de pelea. Cabe mencionar que para que el escuadrón tuviera plena
capacidad de respuesta tanto en misiones de ataque a tierra como de combate aéreo se escogió el P-
47 Thunderbolt, que era caza-bombardero y que contaba con las características idóneas para el
combate requeridas por Fuerza Aérea Mexicana.
                                                  75


En la base de Foster Field, Texas y bajo la dirección del Coronel Antonio Cárdenas Rodríguez, el
personal de vuelo fue dividido en tres secciones ―Vuelos‖, A, B, y C, donde iniciaron el
entrenamiento que los prepararía para ser pilotos de combate, primeramente en el entrenador básico
Vultee BT-13, posteriormente en el entrenador avanzado North American AT-6 y finalmente el
entrenamiento de transición al caza-bombardero P-40 para de allí brincar al poderoso P-47, este
curso tuvo una duración de 10 semanas que incluía vuelo acrobático, vuelo nocturno, navegación,
tácticas de combate y practicas de tiro tanto simulada como real.

Una vez concluida su instrucción la unidad entera fue reunida en la base de Pocatello Idaho en el
mes de septiembre de 1944 para realizar el entrenamiento agrupado como unidad, iniciando a partir
del mes de Noviembre sus vuelos en el P-47, desafortunadamente y debido al mal tiempo
provocado por la época invernal la unidad voló poco y tuvo que ser trasladada hacia la base de
Majors Field, Texas, el 27 de noviembre, arribando a esta el 30 de noviembre.

El día 23 de enero se asigno a varios pilotos la misión No.58 del entrenamiento, que consistía en
tiro aéreo, el Subteniente Crisoforo Salido Grijalva en compañía del Teniente Rodríguez Corona se
preparaban para iniciar el despegue de la pista de Majors Field. Una vez concluida la revisión de su
P-47, Salido Grijalva solicito permiso para iniciar el despegue y recibió la orden de iniciar el
carreteo hacia el principio de la pista 12-30, sin darse cuenta el Subteniente Salido inicio la carrera
de despegue en la pista de taxeo, que tenia una longitud de 300 metros, trato de hacerse al aire pero
nunca lo logro, a pesar de la advertencia desesperada por parte de sus compañeros en el aire para
cuando Salido Grijalva trato de frenar ya era demasiado tarde, su avión se precipito contra el lodazal
al final de la pista y quedo invertido, las heridas sufridas por el Subteniente le causaron la muerte
instantánea.


Tte. Piloto Aviador. Javier Martínez Valle.

Pero México habría de sufrir una segunda perdida durante el entrenamiento del GAP. El 10 de
marzo de 1945, ese día los pilotos del Escuadrón 201 practicaban tiro sobre un blanco en
movimiento, esto consistía en que un avión remolcaba el blanco mientras los pilotos disparaban
contra el, por alguna razón el P-47 del Teniente Javier Martínez Valle golpeo contra el cable que
remolcaba el blanco, lo que daño a la aeronave haciendo que el Teniente perdiese el control y se
precipitara a tierra con la subsecuente fatalidad, su avión cayo en la isla del Padre que era un terreno
fangoso por lo que fue muy difícil el poder recuperar su cuerpo.

Tras la caída de estos pilotos sucedieron un par de accidentes mas sin consecuencias que lamentar y
para el final del entrenamiento dos pilotos más fueron descalificados y regresados a México. Sin
embargo el proceso de Instrucción de los pilotos mexicanos fue ejemplar y marcó todo un récord en
los anales de la USAF, tanto por el breve período de instrucción, como la excelencia alcanzada en
todos los rubros de entrenamiento.

Creación de la Fuerza Expedicionaria Mexicana.

La cámara de senadores de México, autorizo el día 29 de diciembre de 1944 el envío de tropas a
combate, por lo que el Grupo de Perfeccionamiento Aéreo (GAP), de acuerdo al orden y
clasificación de la Fuerza Aérea Mexicana paso a convertirse en el Escuadrón de Pelea 201 de la
Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM).
                                                     76


Se ratifico al Coronel Cárdenas Rodríguez como comandante de la FAEM y al Capitán Radamés
Gaxiola Andrade como comandante del Escuadrón 201.

Originalmente el escuadrón estaba destinado para el teatro de operaciones de Europa, así es que los
pilotos también recibían instrucción en salón, que incluía el aprendizaje e identificación de todas las
aeronaves alemanas e italianas, aprendían sus características, planta motriz. aerodinámica,
armamento y tácticas de combate. Al finalizar el año de 1944 y por recomendación del General
Alamillo Flores, agregado militar en Washington E.U.A. se decide que el Escuadrón participara en
el teatro del Pacifico, y en particular en la liberación del Archipiélago de las Filipinas, ya que se
trataba de una nación cuyo idioma original era el español, además de que los ejércitos de Hitler
estaban prácticamente derrotados. El entrenamiento sufrió una demora ya que había que reestudiar
todas las características de los aviones Republic P-47, toda vez que los Japoneses poseían tácticas
de combate distintas a las empleadas en Europa.

El gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica anuncio que el entrenamiento de la FAEM
quedaría concluido el 19 de febrero de 1945. Con un récord que superaba grandemente al promedio
de entrenamiento de los escuadrones norteamericanos, graduándose en nueve meses con
calificaciones de excelente, habiendo tenido solamente dos bajas durante su entrenamiento.

El presidente de la república dispuso que el General de División Francisco L. Urquizo, en
representación suya abanderara al grupo de aguiluchos que irían a representarnos en el conflicto
armado, por lo que el día 22 de febrero se preparo la ceremonia oficial.
En el acto, quince mil personas, mexicanos, trabajadores, familiares y amigos de los pilotos y
personal, que habían ido desde México a despedirlos. Los trescientos hombres de nuestro escuadrón
al lado de trescientos hombres de la Fuerza Aérea Norteamericana, una banda de música, tras de
ellos las aeronaves del escuadrón 201.

4.1.2. El sistema político presidencialista (PRI).

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es uno de los principales partidos políticos en
México que tuvo poder sobre este país entre 1929 y el año 2000. Todos los presidentes de México
provenían de ese partido político, hasta que en las elecciones federales del año 2000 fue un partido
distinto el que ganó la Presidencia de la República. Actualmente la presidenta nacional del partido
es Beatriz Paredes Rangel.




4.1.3. Los partidos políticos de oposición y las reformas electorales (1940–1982). PAN.

En el transcurso de las presidencias de Adolfo López Mateos (1958-1964) y de Gustavo Díaz Ordaz
(1964-1970), la política mexicana en el interior, con un talante muy conservador y casi autoritario,
contrastaba con la posición internacional de Méjico. La Revolución Cubana (1959) y la ola
revolucionaria de los años 60 en Latinoamérica implicó que la élite dirigente volviese a las fuentes
de la Revolución Mexicana. El enfrentamiento con los Estados Unidos norteamericanos, el apoyo
de Cuba y el mantenimiento de la condena a la dictadura de Franco, son claros ejemplos de este
hecho.

A pesar de la posición en política internacional, el hecho es que México se fue desmarcando
inevitablemente de las primeras potencias occidentales en otros aspectos. Si bien la economía
                                                 77


crecía, sobre todo por las exportaciones del petróleo, empezaba a experimentar un fuerte
crecimiento de la deuda externa. Motivada por el considerable aumento de las importaciones de
productos industriales necesarios para la economía. Este proceso fue inevitable a partir de los
setenta. Por otra parte, México empezó a convertirse en un laboratorio de las políticas neoliberales
de Estados Unidos norteamericanos. La creación de las maquilas es un claro ejemplo. Estas
industrias de ensamblaje para productos norteamericanos, ubicadas en región fronteriza del norte de
México, aprovechan la mano de obra barata de los mexicanos y mexicanas para rebajar el precio de
los productos que se venden al Norte y de los cuales México se aprovecha.

La cuestión de las libertades políticas no experimentó grandes modificaciones durante los años
setenta. Hubo una desmedida represión del movimiento estudiantil en 1968 y los tímidos intentos de
reforma política sólo permitieron la participación de los partidos situados a la derecha, como por
ejemplo el Partido de Acción Nacional PAN, fundado en 1939.

4.2. Política económica.

4.2.1. Sustitución de importaciones y su repercusión social.

La sustitución de importaciones industriales por producción nacional, requirió de un modelo de
economía cerrada a las importaciones, mediante altos arancels, y requerimientos de permisos de
importación.

4.2.2. El Estado benefactor y su repercusión social

Estado benefactor tenemos claro que el mercado, orientado por la ganancia, asigna mejor los
recursos, desplazando la inversión hacia donde tendrá rentabilidad. El tema es otro: esa
comprobación, ¿desliga al Estado de todo compromiso social? Así como el mercado tiene esa
eficacia en el mundo comercial, ¿ocurre lo mismo con la vivienda o la salud, que son también
actividades económicas, pero cuya repercusión social desborda la lógica del lucro?

Además del tema de los roles, aparece dominante la cuestión del cómo. En el Estado no existe la
misma obsesión por la gestión que domina a la empresa privada. Es natural, porque aquí el fracaso
es la quiebra, mientras allá es el déficit, y éste se diluye, o financia. Y cuando aparece en
instituciones sociales se dice que no importa porque bienvenido gastar más en los necesitados,
olvidándose que no se trata de gastar más o menos, sino hacerlo bien. Y allí entramos en uno de los
grandes nudos actuales, o sea, el de modificar al Estado burocrático, administrado por expediente,
sin sanción para el fracaso ni condena para el mal servicio, para entrar en un Estado responsable,
que asume las obligaciones del gerente, trabaja por objetivos y hace balance de resultados.
Precisamente en materia social es donde esto importa más, porque son los más necesitados quienes
pagan el costo de la ineficiencia. Tradicional territorio de los corazones sangrantes y los poetas, es
quizá donde más el Estado precise empeñarse para ser eficiente.

4.2.3. Crecimiento urbano industrialización y rezago agrario.
                                                 78



El rezago agrario conformado por los expedientes inconclusos del prolongado proceso del reparto

agrario ha sido uno de los principales obstáculos para regularizar la tenencia de la tierra y un muy

utilizado pretexto para propiciar la agitación social al permitir coyunturas políticas aprovechadas

por líderes de organizaciones y partidos políticos. El rezago agrario existe principalmente en

reparto agrario y regularización de la tenencia de la tierra. Esta situación ha propiciado acciones

campesinas que han terminado muchas de las veces en la invasión de tierras, lo cual complica más

aún el proceso de desahogo del rezago.


       Las resoluciones presidenciales hechas a partir de 1992 pueden repartir tierras en relación de

las superficies derivadas de las causales de afectación determinadas por la legislación en la materia,

entre las cuales destacan: los fraccionamientos simulados, los expedientes de la pequeña propiedad,

las concesiones ganaderas vencidas, los presuntos terrenos nacionales susceptibles de reparto, las

colonias abandonadas, las tierras ociosas y las cultivadas con productos enervantes

4.3.El Estado y la política educativa.

4.3.1. Escuela nacionalista



El nacionalismo es comúnmente relacionado al proteccionismo de lo fabricado en el país y a una
ideología sobre protectora de los mexicanos.

4.3.2. Reformas educativas.

Dominio intelectual pedagógico, 1824-1908

Atender esta dimensión histórica de la realidad social supone construir series de hechos en los que
podamos transitar de una regularidad a otra. De esta manera la información proporcionaría
significantes destinados a formar, de un modo narrativo, una serie de elementos significativos (De
Certeau, 1993) que apoyarían como soporte hipotético de una ordenación a lo largo de un eje
cronológico o a una simple localización en desorden.

Plan de once años

El Plan de 11 Años no logró su objetivo de primaria universal, que implícitamente pretendía
terminar con el analfabetismo; apenas en el ciclo escolar 1999-2000, la población de 6 a 14 años
                                                  79


que asiste a la escuela nos da un promedio nacional de 92.08 %. Estamos hablando de que en el
futuro se tendrá que un segmento de la población de aproximadamente 7.92% no habrá terminado
su primaria. A fines de los setenta se atendía solamente el 78% de los demandantes y fue hasta
mediado de los ochenta que se logró atender al 98%. En la tabla se observa que es el DF el lugar
que presenta un mayor porcentaje de población de 6 a 14 años que asiste a la escuela, para este
rango de población es Chiapas el que ofrece menor cobertura de atención.

4.4. Crisis del sistema político mexicano y la transición democrática (1968–2000).

4.4.1. Disidencia política movimientos sociales y subversión guerrillera.

Las formas de vinculación entre organizaciones civiles y los movimientos sociales están
estrechamente ligadas a las historias de surgimiento, desarrollo y evolución de las mismas. Los
momentos fundamentales de las organizaciones civiles fueron alimentados por los contextos de
participación de mujeres y hombres que provenían de los diversos movimientos sociales. A lo largo
de las últimas décadas, las acciones encaminadas por las OCS se han inscrito y desarrollado en el
marco de las grandes demandas sociales por la democracia, la justicia y la equidad, dentro de una
multiplicidad de manifestaciones y expresiones. Nuestro proceso está ligado a una interdependencia
de acciones e intereses, pero también por una pugna por diferencias nuestras especificidades de
aporte, dinámicas, formas de incidencia social y política, organización y articulación.

La búsqueda de una identidad y posicionamiento propio de las organizaciones civiles ha sido, sin
duda, permeada por una trayectoria de relación fusionada. ]Actualmente, las OCS tienen una
identidad en sí mismas, diferenciada en el contexto de otros actores sociales y políticos de nuestras
sociedades, no obstante, nuestra historia y misión nos ha mostrado que la construcción colectiva y
dirección de nuestro aporte están y seguirán estando presentes al lado de los movimientos sociales.

Con el fin de documentar algunos elementos de la relación entre las OCS y los movimientos
sociales reproducimos a continuación, fragmentos de un trabajo escrito por Rafael Reygadas y que
nos puede ayudar a formular nuestras interrogantes y enriquecer el debate.

4.4.2. La transición democrática y las luchas políticas.

La transición que llevó México fue de tipo conflictivo, aun que influyeron también factores de tipo
consensual pero de manera muy esporádica. Comenzando con la naturaleza de los pactos políticos;
en el poder habia una gran ausencia de estos, puesto que se cerraban siempre a la negociación, ya
que era una dictadura lo que se vivia con el régimen autoritario demarcado por el PRI.
Posteriormente se comenzó a dar la extensión de dichos pactos y a abrir las negociaciones y los
diálogos dentro de los conflictos políticos que entorpecían la continuidad del régimen en el poder,
ya apoyaban la transición.

Como un ejemplo claro de esto es el caso de la UNAM, que aunque siendo una universidad
autónoma, el gobierno intento privatizarla, actuando trasvastidores, es decir, quitándoles poco a
poco el apoyo económico, hasta lograr un aumento en el pago de las cuotas. Esto se vio de manera
notoria en el ingreso de alumnos a las distintas facultades, donde también hubo una reducción,
cuando todavía para el sexenio del presidente Carlos Salinas el ingreso de alumnos por año era de
                                                  80


15000 y para el 2000 disminuyó hasta entre 3400 a 4000 alumnos a comenzar los estudios
superiores.

Por esto se dio un movimiento conflictivo de rebelión que influía en el deterioro del antiguo
régimen presidencialista y su decisión en cuanto a la universidad. Donde al principio el Consejo
Universitario se cerraba al dialogo porque no querían ser cómplice de las promesas demagogas del
gobierno, y fue así como se comenzaron a dar los conflictos que obligaron a la Rectoría y
principales órganos de la UNAM a tener negociaciones y buscar hacer un pacto consensual que
tuviera un enfoque directo al cambio. Aunque las autoridades superiores de dicha universidad,
viéndose apoyadas por el antiguo régimen, tuvieron grandes abusos hacia los alumnos que
promovían el mitin.

Por otro lado las fuerzas armadas han jugado un papel muy importante en el proceso de transición
ya que como ejemplos claros tenemos el de l968 y el de 1994.

En el 68 se dio un movimiento de protesta integrado por los estudiantes que se revelaban contra las
acciones de represión y elitismo de parte del gobierno. Este por su parte, mandó 5 mil hombres
dotados de equipo blindado que habían entrado a la plaza de Tlatelolco con la intención de disolver
el acto, se impusieron contra los estudiantes e hicieron una violencia oficial respaldada por el
gobierno.

El ejemplo más reciente que causo la pérdida de legitimidad del gobierno, es el caso de Chiapas, en
el que el papel protagónico de este y si gran responsabilidad en la violencia oficial ha generado la
rebelión de los grupos de protesta armados como el EZLN que resurgió públicamente el 1 de enero
de 1994, el motivo de su sublevación fue la protesta ante la situación de extrema pobreza de los
indígenas y campesinos de todo el país, la reivindicación de propiedades de tierras arrebatadas a las
comunidades indígenas, un reparto de la riqueza y participación de las diferentes etnias tanto en la
organización de su estado como en la República en su conjunto, con el objeto de que fueran
respetados y valorados sus formas de culturización, de todas las etnias del país. Por esto el papel del
ejercito ha sido de gran influencia en la sociedad civil, para que esta exigiera el derrocamiento del
régimen autoritario y el comienzo de una transición democrática

4.5. Crisis del modelo estabilizador e inserción al modelo neoliberal

4.5.1. Reformas estructurales y la apertura de fronteras (TLC).

El Tratado de Libre Comercio o North American Free Trade Agreement (NAFTA), es un conjunto
de reglas que los tres países acuerdan para vender y comprar productos y servicios en América del
Norte.
El 11 de junio de 1990, Carlos Salinas de Gortari, Presidente de México, y George Bush, Presidente
de Estados Unidos, acordaron las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio entre los dos
países. Más tarde, Canadá se incorporó a las negociaciones, iniciándose de esta forma los trabajos
trilaterales con el objetivo de crear una zona de libre comercio en América del Norte. En el año
1991 los presidentes de los tres países anuncian su decisión de negociar el NAFTA y en junio de ese
año se da la primera reunión ministerial de negociaciones.
Las negociaciones concluyeron el 11 de Agosto de 1992 por los Jefes de Gobierno de los tres
países. Una vez concluidas las negociaciones, los textos fueron revisados por parte de los Ministros
de Comercio, Jaime Serra Puche, Michael Wilson y por la Embajadora Carla Hills. El momento de
                                                 81


la firma marca el inicio de un complejo proceso que va desde la autorización del Ejecutivo
estadounidense para firmar el Tratado, hasta el sometimiento a la aprobación del Senado Mexicano,
del Congreso de Estados Unidos y de la Cámara de los comunes de Canadá.
Una de las partes centrales de este marco regulador del comercio de bienes es el programa de
desgravación arancelaria, mediante el cual se plantea la eliminación progresiva de los aranceles
sobre bienes originarios, de acuerdo con unas listas de desgravación.
La categoría A corresponde a la entrada libre de derechos cuando entra en vigor el Tratado. La
categoría B mediante la cual se prevea la eliminación del arancel en 5 etapas anuales, es decir que la
eliminación del arancel en un período de 5 años. La categoría C prevé que linealmente el arancel va
a llegar a cero en un período de 10 años y una categoría D que incorpora todos aquellos bienes que
estaban exentos del pago de aranceles y que van a continuar así, por ejemplo todos aquellos
productos mexicanos que se benefician de SGP en los Estados Unidos o de un sistema preferencial
en Canadá. Existe la categoría E que tiene una desgravación en 15 años para productos especiales,
por ejemplo el jugo de naranja en Estados Unidos, el maíz y frijol en México.
El arancel de partida con que se inicia el programa de desgravación en Estados Unidos y Canadá es
el arancel del Sistema General de Preferencias, es decir el arancel preferencial o en su defecto el de
nación más favorecida mientras que para México será su arancel aplicado. Esto es importante,
porque no se empieza con los aranceles consolidados en el GATT que en algunos casos son más
altos, sino que se empieza con el arancel aplicado
Por otro lado, con el Tratado se consolidaron a México los beneficios del Sistema Generalizado de
Preferencias(SGP). El TLC elimina las cuotas para productos que cumplen con la regla de origen,
mientras que los permisos de importación entre los tres países se substituyen por la cuota-arancel, es
decir se fija una cuota de importación libre de impuestos y una vez cubierta la cuota se paga el
arancel establecido por el TLC.
Los programas vigentes de devolución de aranceles (draw back) serán modificados el primero de
enero del año 2001, para el comercio entre los tres países miembros. Una vez modificado el draw
back, cada país establecerá un procedimiento que evite una doble tributación en el caso de los
bienes que aún paguen impuestos en el área de libre comercio.

4.5.2. Consecuencias económicas y sociales del neoliberalismo.

Desde principios de la década de los 90, bajo la presión de las deudas y las graves crisis
económicas, la mayoría de los países latinoamericanos se vieron obligados a aceptar la "receta" del
Fondo Monetario Internacional (FMI) y que se traducía en la política económica del
neoliberalismo. Las claves del neoliberalismo radican en la privatización, la apertura de mercados y
la eliminación del control macroeconómico por parte de los gobiernos. Como resultado, aunque el
volumen económico total ha experimentado un aumento, la vida de la población no ha mejorado,
sino más bien todo lo contrario: los conflictos sociales se agravan y la población que vive sumida
en la pobreza sigue creciendo.

Según estadísticas publicadas por el Banco Central de México ( Banxico), el PIB del país azteca
llegó a 580.000 millones de dólares USA en 2000 y a 758.000 millones en 2005. Asimismo el PIB
per cápita también creció de los 5.955 dólares a los 7.183. Sin embargo, en este mismo periodo la
población parada aumentó en un 30 por ciento y los pobres se cifraron en 18 millones.---

UNA SOCIEDAD CADA VEZ MAS BIPOLAR

A principios de mayo, vecinos de la localidad de San Salvador Atenco, estado de México, se
enfrentaron con lo policía antidisturbios debido a un plan del Gobierno que pretende adquirir sus
tierras por un valor 30 veces inferior a su valor en el mercado para la construcción de un
                                                 82


aeropuerto. Poco despúes, miles de personas se manifestaron en señal de protesta en una plaza del
centro de Ciudad de México.

De acuerdo con las estadísticas, únicamente entre mayo y agosto de 2005, en toda América Latina
se registraron 3.202 manifestaciones de protesta, un 40 por ciento de las cuales sucedieron en los
países andinos y un 30 por ciento en el sur del continente.

La Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina (CEPAL) publicó un
informe en el que se afirma que desde 1990 hasta el comienzo del Nuevo Milenio, la pobreza en
América Latina se ha venido agravando. De una población de 4.500 millones de personas, más de
2.000 millones viven sumidas en la pobreza. De estos últimos, 95 millones de personas se
encuentran dentro de los márgenes de la pobreza más absoluta. En Argentina, la tasa de pobreza
pasó del 21,2 por ciento de 1990 al 41,5 por ciento que se registró en 2000. De esta cifra un 18,6
por ciento corresponde a la pobreza absoluta.

Los globalifóbicos.

Cada vez son más los sectores sociales y los organismos no gubernamentales (ONG), que se reúnen
en torno a las cumbres de las organizaciones que imponen las directrices de la economía mundial,
para protestar por las decisiones que se toman en dichos eventos, que sólo han venido a hacer más
amplia la brecha entre los países pobres y los ricos.

Los modelos económicos que son implantados por la Organización Mundial de Comercio (OMC),
el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), son cada vez más cuestionados,
y no es para menos, lejos de que la riqueza en el mundo sea repartida equitativamente, los países
más poderosos del mundo han aumentado considerablemente sus capitales, no solo en moneda
corriente, sino en otros recursos naturales de gran valor.

La profundización de la pobreza que ha traído consigo la llamada globalización y la explotación
desmesurada que dicho modelo económico conlleva sobre los recursos humanos y naturales, ha sido
el motivo por el cual, organizaciones ecologistas y de derechos humanos, agrupaciones campesinas,
sociales, sindicales, etc. decidieron levantar su voz y realizar diversas acciones para manifestar su
abierto rechazo a los modelos económicos actuales que hasta el momento, no han demostrado
ninguna efectividad en el desarrollo equilibrado de la humanidad, una humanidad que por cierto se
encuentra en peligro de sobrevivir bajo la vieja, pero no por eso menos destructiva premisa que
implica el desarrollo en la época moderna: ―La explotación del hombre por el hombre mismo‖.



Retos y dilemas de la Educación.

				
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posted:8/20/2011
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