temario completo lengua y literatura paeg

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					    TEMA 1 LENGUA: ORIGEN Y DESARROLLO DE LA LENGUA ESPAÑOLA


    España es un país plurilingüe→ conviven y entran en contacto varias lenguas y variedades dialectales.

    2. ORIGEN DE LA LENGUA ESPAÑOLA

    2.1. Las lenguas prerromanas.

        Salvo el euskera, todas las lenguas peninsulares derivan del latín. Antes de la
     colonización romana convivían en la Península una gran diversidad de:
        -  Pueblos célticos (lusitanos, galaicos, astures, cántabros...), de origen indoeuropeo,
-          Pueblos ibéricos (turdetanos, bastetanos, edetanos, layetanos, ilergetes...), no eran
    indoeuropeos
    El panorama lingüístico que ofrecía la Península antes de la llegada de los romanos era de una
    enorme heterogeneidad.

    El latín acabará imponiéndose. El período de bilingüismo permitió que hayan llegado hasta la
    lenguas actuales un buen número de voces de origen celta (abedul, álamo, berro, garza, tarugo,
    braga) e ibero (arroyo, barranco, carrasca...).

    El origen de la lengua vasca sigue siendo todavía un misterio, es una lengua preindoeuropea, la
    única que se ha conservado hasta la actualidad. Su legado en las lenguas romances es muy
    importante, especialmente en el castellano: muchos aspectos de la evolución fonética y morfológica de
    nuestra lengua están determinados por el contacto con el vasco. El léxico cuenta también con bastantes
    vasquismos: izquierda, cencerro, ascua, pizarra, zamarra, etc.

    2.2. La romanización

        Los pueblos de Hispania se van incorporando al mundo cultural latino: adoptan la lengua, las
    costumbres y la forma de vida de los conquistadores, es la llamada romanización. Las
    diferencias en el proceso de romanización explicarán algunas de las peculiaridades en la
    evolución del latín peninsular y la formación de las distintas lenguas romances.
    El latín que se generalizó en la Península Ibérica, era latín vulgar. Este latín servía como koiné o lengua
    común que permitía la comunicación entre todos los pueblos del vasto Imperio romano

    2.3. Las invasiones germánicas

       Siglo V las invasiones germánicas terminan con el Imperio romano: la fragmentación y la
    inestabilidad política, el retroceso de la economía, el abandono de la vida urbana, la interrupción
    de las comunicaciones, etc., aceleran la diversificación del latín vulgar en distintas lenguas. Los
    pueblos germánicos que se establecieron en la Península: vándalos, suevos, alanos... Los más
    romanizados, eran los visigodos, que fueron los que se acabaron imponiendo. La lengua
    germánica de los visigodos acabó siendo abandonada, dejando su influencia en la lengua
    hispanolatina, sobre todo en el léxico militar y jurídico (albergue, espuela, guarecer, tregua,
    guerra, burgo, ganar, robar...), pero también en el común (falda, rico, fresco, blanco...) y en la
    onomástica (Ricardo, Álvaro, Alfonso, Fernando, Rodrigo…).
    Latín hispanorromano en los siglos V-VIII →continúan su proceso algunos de los cambios fonéticos
    iniciados ya en el latín vulgar (sonorización de consonantes sordas intervocálicas, palatalizaciones) y se
    inician otros (diptongación de é y ó, reducción de diptongos decrecientes ai, au, etc.).

    2.4. Los romances hispánicos medievales

    Se conocen como lenguas romances o románicas cada una de las diferentes lenguas que se forman en
    Europa como resultado de la fragmentación del latín a lo largo de la Edad Media.
En la Península Ibérica, este proceso de formación está condicionado por la ocupación de la mayor parte
del territorio por los árabes (s. VIII) y la creación en la franja norte de una serie de reinos cristianos
independientes, en cada uno de los cuales se desarrollará una lengua romance distinta:

--En el Oeste, desde Galicia hasta Cantabria →el gallego, en el extremo occidental;→ el asturleonés,
hablado en la franja central. En el condado de Castilla →el castellano: se convierte en la variedad
romance más innovadora: en ella, los procesos iniciados en la etapa visigótica se aceleran, aparecen
otros nuevos por el contacto con el vasco, como la aspiración y posterior pérdida de la f- inicial latina y la
indistinción entre b bilabial y v labiodental...

--En el Pirineo oriental y central, se forman →dialecto navarro-aragonés

--En el Este: Se habla allí una variedad romance, el catalán, que presenta grandes semejanzas con la
lengua occitana francesa (el provenzal o lemosín

-- mozárabe, que es el conjunto de variedades romances que continúan hablando los hispanorromanos
que viven en las zonas dominadas por los árabes.

La influencia de la cultura y la lengua árabe en los reinos y dialectos cristianos será grande. Son más de
cuatro mil las palabras que nuestra lengua toma del árabe; muchas son términos de la ciencia y la
técnica (cifra, algoritmo, guarismo, álgebra, alquimia, alcohol, jarabe ... ), otras de la agricultura (acequia,
aljibe, alberca, alquería, noria, alcachofa, alubia, aceite, berenjena .. ), de la guerra (adalid, alcazaba,
adarga, aljaba, alférez, jinete ... ), de la construcción (albañil, alféizar, azotea, azulejo, alcantarilla,
tabique ... ) y otras muchas muy comunes en el castellano, como azul, azúcar, algodón, taza, jarra, laúd,
azar, ojalá, etc.; la influencia sobre la fonética y la morfología fue mucho menor.



2.5. Los siglos XVI Y XVII

   La evolución lingüística está marcada por: la unificación política de la Península (salvo
Portugal) y la unidad ideológica, cultural y lingüística; la expansión mediante la colonización de
América y otras zonas; por último, el intenso contacto con el resto de países europeos y la
conversión e España en primera potencia.
  El castellano, se convierte en lengua nacional, en lengua oficial que el Estado utiliza de
manera exclusiva. El Humanismo renacentista, en su anhelo de dignificar las lenguas
romances, contribuye enormemente a su fijación (la Gramática de Nebrija, de 1492), defensa
(Diálogo de la lengua, de Juan de Valdés) y enriquecimiento (constantes aportaciones de
neologismos latinos.
  La imprenta colaboró también en la uniformidad de la lengua. La colonización de América le
permite salir fuera de sus fronteras naturales y expandirse por el mundo. Todo lo anterior
convierte al castellano (o español) en una lengua de gran prestigio.
    En esta época tiene lugar un reajuste consonántico que configura el sistema fonológico que
hoy conocemos.
    La regularización fonológica y gráfica del siglo XIII había dado como resultado un sistema
aparentemente estable que se mantiene hasta el xv.

    2.6. Normativización del castellano
En el siglo XVIII concluye la labor de normativización del castellano que Nebrija había iniciado
siglos antes. La Real Academia Española, fundada en 1713 por Felipe V, fija la norma
gramatical de la lengua y le da estabilidad definitiva en la escritura mediante la publicación de
varias obras fundamentales: el Diccionario de Autoridades (1726-1739), la Ortografía (1741) y la
Gramática (1771).→da solución a una serie de vacilaciones en el uso escrito de la lengua:
elimina la inseguridades en las grafías que quedan como residuo de la regularización del
sistema consonántico del XVII; repone los grupos consonánticos en las palabras cultas de
origen latino (concepto, digno, excelente ...; simplifica otros (como los grupos eh, ph y th de
christiano, philosophia y theatro, que quedan reducidos a e, f y t); regula el uso exclusivamente
vocálico de i, u y consonántico de v, y,; y repone el uso escrito de la grafía h a pesar de su desa-
parición como fonema; siguiendo el primero de los principios de su lema Limpia, fija y da
esplendor, se propone desterrar de la lengua los usos exagerados o aberrantes que cundían en
ciertas obras escritas y combatir la entrada de extranjerismos innecesarios (sobre todo
galicismos).
En los siglos XIX y XX, continúa su trabajo la RAE. La influencia más numerosa será ahora la de los
anglicismos.




   TEMA 2 LENGUA- LAS LENGUAS DE ESPAÑA. EL BILINGÜISMO

         El artículo 3 de la Constitución española reconoce la realidad plurilingüe de España. El
castellano es la lengua oficial en todo el Estado, y son cooficiales en sus respectivas comunidades
autónomas el gallego, el catalán y el vasco.



         El gallego es una lengua románica, procedente del latín vulgar sobre base ligur y celta. Surgió
en el noroeste de la península y durante la Reconquista se propagó al norte de Portugal. Actualmente
cuenta con más de tres millones de hablantes y se extiende por Galicia y las zonas limítrofes (occidentes
de Asturias, León y Zamora). Es una lengua conservadora que se caracteriza por la:

          • Conservación de 7 vocales; de la -e final latina (bondade); e, o tónicas (porta), y de f- inicial
latina (faceré)

         • Pérdida de -l-, -n- intervocálicas

        • Evolución de los grupos iniciales pl-, el-, fl- > ch.; de -ct-> it; de /ly/> ll, y de -ult> oi . Ej. chorar,
chamar, noite, filio, escoltar [llorar, llamar, noche, hijo, escuchar (< auscultare)].

         • Preferencia por el diminutivo -iño, y artículos: a, o, as, os

         Se distinguen tres dialectos: el occidental, el central (más extendido) y el oriental.

          El catalán, también románica, es una lengua puente con influencias del francés y del castellano.
Surgió en Cataluña y en el S. XIII se había extendido ya por el reino de Valencia y las Baleares.
Actualmente cuenta con unos 8 millones de hablantes y se extiende por Cataluña, Baleares, Comunidad
Valenciana, Alguer (Cerdeña), el Rosellón (Francia) y Andorra, donde es lengua oficial. Entre sus rasgos
lingüísticos, destacan:

        • Conservación de 8 vocales; de e, o tónicas (térra); de f- inicial latina (forn, horno), y de los
grupos pl-, el-, fl- \pla (llano), clamar (llamar) y flama (llama)]

         • Pérdida de las vocales finales átonas e, o: set (siete), fil (hijo).

         • Evolución de l- inicial y en grupos >ll: lluna (luna), muller (mujer).
        Existen dos grandes variedades dialectales: Catalán occidental, que abarca Andorra, la frontera
con Aragón, Lérida, Tarragona y el valenciano; y Catalán oriental, formado por los dialectos: rosellonés,
gerundense, barcelonés, alguerés y balear.

           Los dialectos más importantes son el balear y el valenciano, si bien este último es considerado
por sus hablantes como una lengua que se formó de modo paralelo al catalán, que comparte rasgos
lingüísticos con él, pero que tiene un elevado grado de homogenización y una importantísima tradición
literaria.

         El vasco o euskera es una lengua protorrománica, la única lengua española no románica; su
origen se relaciona con las lenguas caucásicas o con lenguas bereberes del norte de África. Cuenta con
unos 700.000 hablantes y se extiende por el País Vasco, el norte de Navarra y en zonas fronterizas de
Francia (Labourd, Baja Navarra). Algunos de sus rasgos son:

         • Posee cinco vocales como el castellano y su sistema consonántico es muy semejante.

         • Conjugación verbal muy compleja; sufijos y prefijos que expresan formas, modos y relaciones
con otras palabras; el orden de palabras es muy diferente al castellano y recibe muchos préstamos de él
y de otras lenguas.

          • Dada su antigüedad y el contacto con el castellano en su época de formación, el euskera ha
influido en él de modo especial. Debemos al vasco: la existencia de sólo cinco vocales, la pérdida del
fonema /v/, la pérdida de f- inicial latina y la presencia de /a/ delante del complemento directo de persona.

 Por lo que respecta al desarrollo de estas lenguas, ha estado siempre condicionado por la situación
política imperante y por el mayor o menor grado de centralismo.

         Antes de la configuración del Estado, en la Edad Media, tuvieron un buen cultivo literario: las
cantigas gallegas, la poesía trovadoresca, Ramón Llull, Ausias March... así lo demuestran, aunque el
vasco cuenta con la escasa tradición oral de los bertsolaris. En los siglos XVI al XVIII, reinado de los
Austrias, se produce la decadencia de estas lenguas, que quedan relegadas al uso oral (diglosia). Con la
llegada del Romanticismo (XIX), se produce un gran desarrollo: el Rexurdimento del gallego y la
Renaixença del catalán, que dan lugar a una importantísima literatura. En el siglo XX, durante la II
República y, sobre todo, a partir de 1975, aumenta el apogeo de cada una de estas lenguas, con
tendencia a superar al español en sus respectivas comunidades. La Real Academia Vasca, fundada en
1919, crea el batua, un código común basado en los dialectos centrales y aceptado por la sociedad vasca
como la variedad de mayor prestigio dentro de su lengua.

         El bilingüismo es la coexistencia en un territorio de dos lenguas consideradas de la misma
categoría, ambas sirven de vehículo de cultura y tienen la misma consideración cultural; este fenómeno
es contrario al monolingüismo (una sola lengua) y al federalismo (cada región posee la suya propia). El
bilingüismo puede ser social (corresponde a la sociedad general del país, sea en grupos distintos, en
todos los hablantes o en parte de ellos), o individual (una persona habla dos lenguas).

          En España la política lingüística existente es la de "Autonomías lingüísticas": una lengua oficial
(el castellano) y otra cooficial en las comunidades que la poseen, en tanto que en otros países existe el
plurilingüismo institucional (varias lenguas nacionales se usan en todo el territorio) o la de protección de
minorías (una oficial y otras no oficiales, pero protegidas). Por tanto, en España, la situación es de
bilingüismo social y de una política de Autonomías lingüísticas, donde cada zona puede desarrollar sus
propias políticas lingüísticas.
         La diglosia es la coexistencia de dos lenguas en desigual consideración, el uso de cada una
depende del ámbito socio-lingüístico. Una de ellas es la lengua privilegiada, la que goza de prestigio y es
hablada por los grupos del poder, en la enseñanza, los medios de comunicación, la Administración...; y la
otra es una lengua marginada, relegada al ámbito familiar o a los grupos de menos poder socioeconómico
y cultural. Esta situación la sufrieron las lenguas autonómicas españolas durante los siglos XVI al XVIII y,
ya en el siglo XX, con la dictadura franquista.

         Las lenguas en contacto producen fenómenos como la alternancia de códigos: en función de la
situación y de su intención el hablante introduce palabras o frases en la otra lengua; interferencias o
transferencia de elementos lingüísticos de una lengua a la otra; e incluso el surgimiento de una lengua
nueva, como el criollo.

          Las interferencias son habituales en zonas en que el contacto social, cultural y político ha sido
prolongado, como ocurre en las comunidades bilingües de España. En ellas son frecuentes las
interferencias fonéticas (de sonidos, acentuación y entonación), morfosintácticas (en el orden, uso de
preposiciones...), léxico-semánticas (son muchos los préstamos del castellano a esas lenguas) y
ortográficas (ej. catalanes que escriben la conjunción y con i latina).
TEMA 3 LENGUA. VARIEDADES GEOGRÁFICAS DEL ESPAÑOL: LOS DIALECTOS DEL
CASTELLANO.



         La lengua (conjunto de reglas y signos lingüísticos que una colectividad adopta, para
comunicarse verbalmente) es general, constante, abstracta y se realiza mediante el habla, individual,
efímera y concreta. Las variedades de habla son: diacrónicas, basadas en la evolución a lo largo del
tiempo (español medieval, clásico y moderno); diatópicas o dialectales (según las zonas); diastráticas o
socioculturales (nivel culto, común o vulgar), y diafásicas (según la situación e intención). Las tres
primeras marcan el idiolecto; las dos últimas, el registro.

         Las variedades diatópicas o dialectos son conjuntos de rasgos lingüísticos que se asocian a
determinados lugares y que se apartan de la lengua común y literaria. Un dialecto es un haz de isoglosas
(líneas que unen puntos donde se produce un determinado rasgo lingüístico). Toda lengua ha sido antes
un dialecto y todo dialecto puede convertirse en lengua. El problema es en qué momento el dialecto pasa
a convertirse en lengua. Ambos se diferencian en que la lengua tiene homogenización (todos los
hablantes son conscientes de hablar la misma), diferenciación con respecto a su lengua madre (ya no la
entienden) y es vehículo de cultura (lengua de la escuela, televisión, literatura...); el dialecto carece al
menos de una de ellas, y la ciencia que lo estudia es la Dialectología.

         En el español podemos diferenciar dos grandes tipos de dialectos:



          A) DIALECTOS HISTÓRICOS: No son dialectos del castellano, sino del latín. Se produjeron en
el siglo X, al fragmentarse el latín en las lenguas romances. En esa época había en España seis dialectos
del latín: el gallego, el catalán y el castellano se convirtieron en lenguas, se extendieron y desarrollaron; el
mozárabe desapareció tras dejar su influencia en el andaluz; el astur-leonés y el navarro-aragonés,
oprimidos por la expansión del castellano, no pudieron desarrollarse y quedaron como dialectos, pero lo
son del latín, no del castellano.

          A1.- El Asturleonés se habla en la zona comprendida desde Asturias y oeste de Cantabria al
norte de Cáceres. Es un conjunto de hablas de tendencia arcaizante y bastante diferenciadas entre sí,
entre las que destaca el Bable. Los rasgos más característicos son: conservación de f- latina (fuella,
'hoja', facer); el cierre de vocales finales -o>-u, e>-i, -as>-es (tiempu); más diptongación que el castellano
(tiengo); palatalización de l- inicial latina. Entre los morfosintácticos: artículo delante de posesivos (la mi
muyer); posesivos sin apocopar (mía choza), uso de nos y vos por nosotros y vosotros, colocación
arcaizante de los pronombres (para me lo decir), y diminutivo en -ino.



          A2.- El Navarroaragonés se habla en el Pirineo central: Biescas, Ansó, Sobrarbe,
Ribagorza...Constituye una serie de 'fablas' diferenciadas entre sí, entre cuyos rasgos cabe señalar la
conservación f- y de los grupos PL-, FL- ,CL- latinos (fariña, clamar, 'llamar); tendencia a perder -e, -o
finales (tien , 'tiene'); diptongación; palatalización de l- inicial latina >ll. Entre los rasgos morfosintácticos:
imperfectos en -eba/-iba; y 3ª plural de pret. perf. simple (poneba, diceba, dijon) en -on. Haber por tener
(he fambre), ser con valor de estar (es lueñe, 'está lejos'). Diminutivo en -ico ('zagalico').
          B) DIALECTOS MERIDIONALES: Se formaron a partir del siglo XV, tras la derrota de los árabes
y tras la unidad nacional lograda por los Reyes Católicos. Son el andaluz y el canario, hablados en sus
respectivas comunidades.

          Siguen la norma sevillana (S.XVI) en tanto que los del norte siguen la norma toledana, que
serviría después para fijar el modelo común de lengua escrita. Los dialectos meridionales se caracterizan
por la relajación articulatoria y por la simplificación del sistema consonántico (yeísmo, aspiración de –s
implosiva, confusión -r/-l en posición final de sílaba, pérdida de consonantes sonoras intervocálicas...).
Dentro de este grupo, se encuentran:

          - El Andaluz se caracteriza por el seseo y ceceo, fenómenos consistentes en la identificación
(Neutralización) de fonemas /S/ Y /Z/, como consecuencia del reajuste fonológico llevado a cabo en el
siglo XVI y XVII : mientras en Castilla los fonemas medievales /ts, dz, s, z/ confluyeron en /s, z/, en
Andalucía se redujeron a /s/ en la zona norte (seseo) y a /z/ en la zona sur (ceceo); yeísmo (pérdida del
fonema /ll/ a favor de /y/, hoy muy extendido); confusión r y l (sorda) al final de sílaba; aspiración de h-<f-
(h'arina) y de -s implosiva (loh ojoh); pérdida de consonantes interiores y finales (/-s/ final de sílaba o
palabra, -d- intervocálica, -r,-z, finales (dejgrasiao); uso de ustedes con la 2ª persona pl. (ustedes podéis).
Estas innovaciones fónicas contrastan con el conservadurismo léxico-semántico, abundan los arcaísmos
(grana, rojo; manque, aunque) y arabismos (enjalbegar, blanquear; jamacuco, cazurro...)

         DIALECTOS MERIDIONALES. HABLAS DE TRANSICIÓN son los que se han formado por
influencias de hablas vecinas diferentes. Contienen, por ello, rasgos procedentes de varios dialectos de
zonas limítrofes.

          - El Canario. La isla, conquistada en el S. XV, fue repoblada desde Andalucía y sirvió de zona
de tránsito en todas las relaciones con América, de ahí su relación con el andaluz y con el español de
América. Se dan todos los rasgos citados como meridionales (seseo, yeísmo, confusión -r/-l, aspiración
de h-, -s y /x/) y la vocalización -r, -l en i. Como rasgos morfológicos, uso del pretérito perfecto simple por
el compuesto (¿Ya viniste?) y de ustedes por vosotros. En el plano léxico-semántico, uso de palabras
guanches (gofio, cabrito) y de americanismos.

         - El Extremeño se forma con rasgos leoneses y andaluces. Entre estos, los propios de los
dialectos meridionales: aspiración de h- inicial y de -s final; yeísmo, seseo, confusión r/1. Entre los
leoneses, el cierre de vocales finales: o>u, e>i (benditu dinero), y el diminutivo en -ino.

          - El Murciano presenta los mismos rasgos meridionales y el ceceo; rasgos aragoneses, como la
conservación de las sordas intervocálicas (pescatero) y de los grupos pl-, el-, fl- (flamarada, 'llamarada '),o
la palatalización de la l- inicial, y rasgos del valenciano.

         - El riojano tiene elementos de las hablas septentrionales y del aragonés.

         DIALECTOS DE ULTRAMAR, como el judeosefardí y el español de América.(otro tema)

          C) VARIEDADES SEPTENTRIONALES. Además de los dialectos meridionales existen otros
conocidos como HABLAS DEL NORTE: el español en zonas bilingües, en zonas arcaicas leonesas y
aragonesas y el castellano septentrional. Los primeros presentan rasgos de las lenguas con las que
coexisten, como el ensordecimiento de /d/ a final de palabra o el artículo con nombre propio de Cataluña;
o el pret. perf. simple por compuesto y el diminutivo -iño de Galicia; o el uso de condicional por imperfecto
entre los vascos. Lo mismo ocurre con las zonas arcaicas.
         En cuanto al CASTELLANO SEPTENTRIONAL, sigue la norma de Toledo, se habla en la mitad
norte, es muy conservador, y sus rasgos fundamentales son: yeísmo; pronunciación de -d final y de -c en
el grupo ct como /z/ (Madriz), y de x- (ante consonante) como (tasi); leísmo, laísmo y loísmo; duplicación
de preposiciones (Voy a por...), entre otras.


TEMA 4 LENGUA.- EL ESPAÑOL EN EL MUNDO. EL ESPAÑOL DE AMÉRICA.

En la actualidad, el español es la cuarta lengua del mundo, con más de 360 millones de hablantes. Es
lengua oficial en España y en casi toda América Central y del Sur, excepto Brasil; coexiste con el inglés
en Puerto Rico, en Filipinas (con el tagalo) y en puntos de EE.UU. Se encuentra en retroceso en ciudades
de Marruecos y entre los judíos sefardíes. Además, es lengua oficial y de trabajo en organismos
internacionales, como la ONU, la UNESCO (aun cuando sea el inglés la lengua franca), y una de las más
utilizadas en comunicaciones internacionales. Es una lengua internacional, extensa, de enorme tradición,
vitalidad y constante expansión.

La diversidad sociocultural y la lejanía de la península da lugar a una serie de variedades, de entre las
cuales analizaremos el español de América, por ser la de mayor número de hablantes, el judeo-sefardí,
por ser la más antigua; el español de EEUU, como ejemplo de coexistencia con el inglés, y el español en
Filipinas, en retroceso.

• El español de América se caracteriza por sus variedades dialectales, según la procedencia de los
colonos, el sustrato de cada zona, las inmigraciones recibidas y los anglicismos. Hay dos grandes zonas:
la costera, poblada por andaluces y canarios, de influencia meridional y relajación de las consonantes; y
la continental, donde funcionarios, alto clero, cortesanos, asturianos y aragoneses llevaron rasgos de las
hablas septentrionales, como la relajación de las vocales. Otras variedades están determinadas por las
lenguas precolombinas, y son: la mejicana (sustrato náhuatl); la antillana o del Caribe (influjo del caribe y
del arahuaco); la andina (base quechua); la chilena (sustrato araucano), y la rioplatense (sustrato guaraní
entre otros). Las lenguas precolombinas influyeron sobre todo en el léxico, en los topónimos y en la
entonación. A ello se suma la gran cantidad de afronegrismos en el Caribe o de italianismos en Argentina.
Los rasgos fundamentales del español de América son:



a) En el nivel fónico, el seseo, yeísmo, confusión r/l, pérdida de -d- intervocálica; aspiración de fonemas
(rasgos meridionales), y una entonación especial tomada de las lenguas indígenas (sustrato).

b) En el nivel morfosintáctico, voseo (usar vos en lugar de tú, no está generalizado) con verbos en 2ª
persona sing. aguda (Vos cantás); como tratamiento de respeto se usa usted-ustedes; uso de “yo”
precedido de preposición (Vino con yo); cambios en el género (el bombillo) o en el número (¿A qué horas
vas?); gusto por los diminutivos y por la adverbialización del adjetivo (habla lento). Gusto por la perífrasis
en lugar del futuro (Enseguida está saliendo) y pret. perf. simple por el compuesto; haber y hacer en 3ª
persona concordando con el CD (Habían muchos hombres que...) Adverbios más usados: acá, allá,
recién (ahora mismo); dequeísmo y queísmo.

c) En el nivel léxico, destaca la abundancia de neologismos, extranjerismos (sobre todo anglicismos y
galicismos), indigenismos (canoa, caimán cacahuete...), afronegrismos (mango), arcaísmos y usos léxicos
especiales (carro, por coche; saco, por abrigo)
• El judeo-sefardí o ladino es la lengua que durante quinientos años han conservado los judíos
expulsados en 1492 por los Reyes Católicos. Dispersa por puntos aislados de los Balcanes, Norte de
África, Israel o Turquía, se mantiene en la literatura oral y en el uso familiar, como una reliquia del
castellano preclásico. En el siglo XVII incorporó la literatura que hasta entonces se había escrito en
hebreo y se consagró como lengua literaria. Sus rasgos son los del castellano del S.XV: mantiene la f-
inicial latina, la distinción /b/ - /v/, la mayoría de los fonemas medievales perdidos en el español del S.XVI;
las formas arcaicas só, esto, dó (soy, estoy, doy), y yeísmo. El léxico conserva arcaísmos de los siglos
XV y XVI (agora, adobar, mancebo). Por tanto, conservadurismo, arcaísmo e influencia de las lenguas
con las que coexiste.

• El español de Filipinas. España conquistó Filipinas en el siglo XVI; la lejanía obligó a una mayor
relación con México, lo que explica la influencia de las hablas mejicanas. La hispanización se realizó en
lenguas indígenas hasta la orden de Carlos III (1770). En el siglo XIX se logró un alto nivel de
escolarización, pero durante la época colonial el español fue sólo la lengua de administración, la clase
alta, y la cultura. El pueblo siguió utilizando su lengua autóctona, el tagalo. Tras la guerra de 1898
Estados Unidos impone el inglés y el español ha ido extinguiéndose, pese a ser lengua cooficial con el
tagalo y el inglés hasta 1987. En la actualidad hay unos dos millones de hispanohablantes y muchos
criollos de español y hablas locales, como el chabacano y el palenquero.

El español de las Filipinas tiene muchos rasgos arcaicos, americanos e indígenas. Entre otros: seseo, r>l
al final de palabra, aspiración de la j, pronunciación de f como p o como b \pili'pinó\; uso lo en lugar de "él"
(lo viene).

El vocabulario contiene americanismos -maní (cacahuete), bejuco (liana)-, arcaísmos -candela (vela),
terno (traje), aretes (pendientes)-, significados específicos: alabado (mendigo), hijo del sol (albino), tubero
(fontanero), y palabras indígenas -baguio (tifón), jambunguero (jactancioso).



• El español en Estados Unidos.

          En Estados Unidos es la segunda lengua en importancia. Su vitalidad se debe a que sigue
siendo la lengua utilizada por los hispanos que residen tradicionalmente en estados del sur, y también, de
los millones de inmigrantes procedentes de la América de habla hispana y sus descendientes, que forman
comunidades importantes en las grandes ciudades del Oeste (Los Ángeles, San Francisco…) y del Este
(Nueva York, Miami…). La variedad utilizada depende del lugar de procedencia de estos emigrantes
(mexicanos, caribeños, etc.). Un fenómeno peculiar es la reciente extensión de una variedad híbrida de
castellano e inglés: el espanglish. Consiste en el uso de estructuras y expresiones inglesas dentro del
castellano (Estuvimos no más guachiando la tivi, Solo estuvimos viendo la tele).

        Por último, mencionar que en África, el castellano se habla en Guinea Ecuatorial (unas 300.000
personas) y en el Sáhara Occidental. También es conocido en algunos enclaves del norte de Marruecos.
      TEMA 5-LENGUA -EL ESPAÑOL EN LA RED. NUEVAS TECNOLOGÍAS E INSTITUCIONES
AL SERVICIO DE LA LENGUA.



Las nuevas tecnologías en general, e Internet en particular, han hecho que surjan nuevas necesidades de
expresión, nuevos conceptos que nuestro idioma no puede describir adecuadamente por carecer de
términos o palabras precisas.

El lenguaje informático se caracteriza por poseer un léxico propio, terminológico, de una gran amplitud,
puesto que su significado es idéntico en las diversas lenguas. Los continuos avances en este campo han
ido unidos a la creación de nuevos términos, de neologismos, para designar los nuevos hallazgos. La
mayor parte de esta nueva terminología proviene del inglés. Un tercio de las palabras y siglas utilizadas
en Internet están tomadas directamente de esta lengua, de ahí que, en el mejor de los casos, se
simultaneen los términos españoles e ingleses: “correo electrónico/e-mail”, pero la mayoría de las veces
se impone más el término inglés: es el caso de la palabra web.

       Las características fundamentales del español de la red son:

  1.   La invasión de xenismos (se toma la forma y la pronunciación) web, chat, software.
  2.   Adaptación de extranjerismos (chatear).
  3.   Uso de calcos semánticos (traducción literal del término): archivo, ratón.
  4.   Empleo de metáforas marinas (navegar) y de la medicina (ratón, gusano, virus…) y de la Red
       como espacio físico (visitar sitios, entrar, colgar, bajar, portal), apareciendo así nuevas
       acepciones.
  5.   Presencia sobresaliente de siglas formadas en unos casos mediante la conservación de la inicial
       de cada palabra y en otros casos mediante la aparición de acrónimos. Ej. Siglas: ADSL, HTML, y
       acrónimos: bit, ciberespacio, internauta, módem, cederrón, www…
  6.   Se recurre también a la formación de neologismos a través de la composición de sintagmas que
       quedan lexicalizados (ancho de banda, foro de debate); por medio de sufijos, entre los más
       frecuentes está –dor (navegador, explorador),-net (internet, intranet),-eo (chateo,escaneo);
       neologismos homónimos de palabras ya existentes(chatear: chato, vaso de poca altura- chat,
       conversación en internet); nuevas palabras con prefijos procedentes del mundo informático: ciber
       (cibercafé, ciberespacio…), hiper (hipervínculo…).
  7.   Algunas palabras adquieren nuevas acepciones: navegar, red, bajarse o descargar.
  8.   Se crean términos paralelos confusos: e-mail, emilio.
  9.   Uso frecuente de estructuras apositivas en las que la aposición puede ser: un nombre propio
       (entorno Windows), la palabra web (página web, servidor web), la expresión on-line (servicios
       online, pagos online), una sigla (pantalla LCD, lector CD-ROM), cualquier otra palabra (correo
       basura, programa antivirus).


NUEVAS TECNOLOGÍAS



         Entre las nuevas tecnologías en relación con el uso de la lengua tenemos la Informática, con sus
múltiples aplicaciones (procesadores de texto), la telefonía móvil (mensajes de texto) y por supuesto la
Red. Posibilidades que brinda la Red para poner en práctica nuestro idioma con tipos de textos o
hipertextos muy usados actualmente:
    El correo electrónico,”emilio”, “e-mail”, constituye una forma particular de emplear nuestro idioma
que, en cierto modo, está superando las formas más tradicionales como son el teléfono, el fax o la carta
tradicional.



    También ofrece posibilidades para la comunicación interpersonal el chat, espacio electrónico en el
que tienen lugar unas tertulias que, a diferencia del correo electrónico, se realiza en tiempo real,
desfilando las intervenciones de los participantes. Para suplir la ausencia de comunicación no verbal se
representa elementos del teclado, como la mayúscula, “emoticonos” y exclamaciones. Otros recursos a
los que se puede acceder son las listas de distribución de información, los blogs y los foros de debate.
Tienen en común que un mensaje llega a muchos destinatarios.



La Word Wide Web ofrece para el estudio del español, páginas que contienen numerosos enlaces
relacionados con la lengua y la cultura hispánica; páginas para el auto aprendizaje del español;
publicaciones en línea: los libros electrónicos, las revistas y la prensa en línea.



INSTITUCIONES AL SERVICIO DE LA LENGUA



-Instituto Cervantes: Creado en 1991, destaca como organismo de difusión y enseñanza de la lengua y
cultura españolas e hispanoamericanas. Cuenta con más de 90 centros en distintos países dedicados a la
enseñanza del español.

-Academias de la Lengua: son un total de 22, la de España (fundada en 1713) y de otros países
hispanoamericanos. Destaca su labor en la fijación de normas ortográficas, gramaticales, elaboración de
diccionarios, etc. La Asociación de Academias de la Lengua Española, fundada en 1951, es el órgano de
colaboración de todas ellas en la promoción de una política lingüística panhispánica, plasmada en
numerosos proyectos de trabajo conjunto.



 -En la RED:

 A) LA RAE (http://www.rae.es).- La Real Academia española de la Lengua dispone de una página web
que pone a nuestra disposición información. Además tiene varios bancos de datos:

     CREA(Corpus de Referencia del Español Actual). Contiene textos del español contemporáneo
recogidos desde 1975 hasta la actualidad. Los textos escritos se obtienen de libros escaneados y de la
prensa. Los textos orales se graban de radio y televisión y son transcritos y codificados.

       CORDE (Corpus Diacrónico del Español).Textos de todas las épocas: desde             las primeras
fuentes del primitivo romance hasta 1975.

   Estos son algunos de los recursos que nos ofrece la RAE en Internet, pero las consultas pueden ir
más allá: diccionarios académicos, consultas lingüísticas, fondos documentales y bibliográficos…
    B) CVC (http://cvc.cervantes.es) .-creado por el instituto Cervantes de España para contribuir a la
difusión de la lengua española y las culturas hispánicas. Ofrece servicios y materiales, y cuenta con un
oteador temático.



    La presencia del español en Internet es escasa si se compara con el peso en la red de otros idiomas.
El español ocupa sólo el 8% del volumen de información, por detrás del inglés, japonés, alemán y chino,
pero se está incrementando gracias al crecimiento de los medios de comunicación en la Red., al número
creciente de buscadores en habla hispana y a la calidad de los documentos en español. Sin embargo,
este porcentaje está muy por debajo del que le correspondería por número de hablantes. Esto se debe,
sobre todo, a causas económicas. La solución está en la unión de los gobiernos hispanohablantes y la
creación de software de libre acceso en castellano para frenar el monopolio inglés.




    TEMA 6: LAS VARIEDADES SOCIOCULTURALES Y LOS REGISTROS IDIOMÁTICOS: Clases y
                                 principales rasgos.

1.- Introducción

        Dentro de una lengua se pueden distinguir tres variedades:

        a) Variedades geográficas o diatópicas: son las variedades de una lengua en las
           distintas zonas territoriales (dialectos). Son dialectos del español las variedades
           septentrionales, el andaluz, extremeño, murciano, etc.
        b) Variedades sociales o diastráticas: se establecen entre los distintos estratos
           socioculturales de los hablantes. Los sociolectos (o niveles de lengua), las jergas y
           los argots son variedades sociales.
        c) Variedades diafásicas o situacionales: son las relacionadas con la situación
           comunicativa. No empleamos el mismo registro en el bar que en un examen.
           Dependiendo de la situación usaremos un registro coloquial o un registro más
           formal.


2.- Variedades sociales: causas y factores, niveles de uso y jergas

        A la variedad lingüística determinada por causas socioculturales se le llama sociolecto.
Las causas sociales y culturales más influyentes en los sociolectos son:

       el hábitat: el lenguaje rural es menos cuidadoso en la pronunciación y más
        conservador en el léxico. Se caracteriza por su aislamiento y su resistencia al cambio.
        Por el contrario, el lenguaje urbano es más renovador porque está influido por las
        modas lingüísticas y los cambios.
       la edad: se suelen establecer tres grandes grupos (de 20 a 40 años, de 40 a 60 y de 60
        en adelante). Los menores de 20 años suelen utilizar una lengua marcada por las
        fugaces modas lingüísticas.
       la profesión: contribuye a que haya diferencias sobre todo en el nivel léxico-semántico,
        o sea, en cuanto al vocabulario.
       el nivel sociocultural: es el factor que más influye en la aparición de distintas
        variedades sociales. Por norma general, las personas de mayor nivel sociocultural
        utilizan una lengua más cuidada y culta, mientras que las personas menos instruidas
        usan una lengua menos cuidada. Sin embargo, la escolarización obligatoria y los
        medios de comunicación están contribuyendo a unificar el uso lingüístico de los
        hablantes.
       Teniendo en cuenta estos factores y causas podemos distinguir cuatro niveles de
lengua o variedades socioculturales:

       1) Nivel culto: utiliza un lenguaje más cuidado en todos los planos (fónico,
morfosintáctico y léxico). Algunos de los rasgos más destacados serían:

                 -no admite relajaciones en la pronunciación (-d- intervocálica)

                 -no comete vulgarismos fónicos

                 -precisión y riqueza en el uso de tiempos verbales

                 -construcciones     sintácticas   adecuadas,        mayor   abundancia   de   or.
subordinadas…

                 -mayor riqueza léxica, vocabulario más amplio y preciso

        2) Nivel medio: es un nivel estándar, correcto pero menos perfecto que el nivel culto.
Es el que usan los hablantes con un nivel sociocultural medio y el que se usa, por ejemplo, en
los medios de comunicación.

         3) Nivel popular: se caracteriza, entre otras cosas, por:

         -economía de medios lingüísticos: oraciones inacabadas, elipsis, frases cortas,…

         -uso de ‘muletillas’ (frases que se repiten mucho por hábito) y palabras como ‘bueno’,
‘pues’

         -uso de frases hechas, proverbios y refranes

        -uso de interjecciones (¡Joder!, ¡Por Dios santo!), expresiones enfáticas (‘mogollón’,
‘qué fuerte’) y sufijos aumentativos, diminutivos y despectivos (gentuza).

         4) Nivel vulgar: es el nivel más bajo. El hablante descuida su lengua no
voluntariamente, sino por falta de formación cultural, lo que se suele dar en la clase social
baja. El rasgo peculiar de este nivel es la alteración de las normas de la lengua, utilizando una
serie de incorrecciones lingüísticas que se conocen como vulgarismos. Algunos de estos
vulgarismos son:

         Plano fónico:

                 -Desplazamientos acentuales: máestro, telégrama

                 -Alteraciones vocálicas: dispertar, sigún, sais

                 -Cambio de consonantes (‘b’ y ‘g’ por ej.): abujero, güeno, agüela
               -Relajación de fonemas: esperdiciar, pa (para), piazo (pedazo)

               -Contracciones como d’allí, s’arrepiente

               -Metátesis o cambio de orden de alguna letra: probe, Grabiel, cocreta

               -Adición de fonemas o sílabas iniciales (prótesis): amoto, arradio, amatar

       Plano morfosintáctico:

               -Alteraciones de género: cuala, la reuma

               -Alteraciones verbales: conducí, satisfací, cantastes, pusiendo

               -Laísmo: la miré las piernas

               -Alteración en el orden de los pronombres me, te, se: te se fue, me se vio.

               -Dequeísmo: pienso de que es mejor

       Plano léxico-semántico:

               -Empleos arcaicos o antiguos: enantes, cuantimás

               -Formación y empleo de hipocorísticos y apodos: Nacho, La Pelos, Tico

               -Confusión de palabras: cláusulas por cápsulas, adición por adicción



        JERGAS: las jergas son lenguajes específicos empleados por determinados grupos
sociales, relacionados por su profesión u ocupación. Sólo las emplean con miembros de su
mismo grupo. El término argot tiene casi el mismo significado, aunque tiende a emplearse
para referirse a lenguajes de grupos marginales (delincuentes, drogadictos, etc.).

       Podemos distinguir las siguientes jergas profesionales:

               -la jerga científica: caracterizada por el uso de tecnicismos y términos
ignorados por el hablante medio. Por ejemplo, la jerga de los médicos.

               -la jerga artesanal: carpinteros, albañiles, fontaneros…

        Además de las jergas profesionales, cualquier grupo suficientemente diferenciado
puede tener su jerga. La jerga sirve para cohesionar y unir al grupo, empleando expresiones
que la gente que no pertenece al grupo no entiende ni comparte. Ejemplos:

               -jerga de los estudiantes: formado por expresiones que se ponen de moda en
una época y pasan pronto: ‘vacilar’, ‘guay’, ‘¿qué pasa neng?, tronco, mola mazo...

              -argot de los delincuentes: tiene una función encubridora o críptica, ya que
muchas veces las palabras se utilizan para ocultar hechos (p. ej. para que no se entere la
policía).
3.- Variedades diafásicas o situacionales

       Son las variedades relacionadas con la situación comunicativa. Se llaman registros o
variedades diafásicas.

        El hablante de una lengua debe saber escoger el registro adecuado para cada
momento, según las circunstancias en que se produzca la comunicación. La elección de uno u
otro registro viene determinada por una serie de factores:

       el medio o canal de expresión utilizado: es distinta la lengua oral que la escrita.
       el tema o materia tratados: no empleamos el mismo registro para hablar de fútbol que
        para hablar de política, filosofía o literatura.
       la situación en que se produce la comunicación y el tipo de relación entre los
        interlocutores: se utiliza un tono más formal y cuidadoso cuando hablamos
        manteniendo las distancias sociales (con los superiores, la policía, médicos) y un
        registro informal, espontáneo y coloquial cuando hay confianza (amigos, familia)
        Se distinguen dos variedades diafásicas principales:

        a) Variedad o registro coloquial: es un registro natural, espontáneo, semejante al nivel
    social popular, cuyas características más destacadas se pueden aplicar a este registro.

        b) Variedad cuidada o registro culto: se emplea en las situaciones más formales y sus
características coinciden con el nivel social culto.




TEMA 7 LENGUA Concepto de Texto. Propiedades.



1. CONCEPTO
      Se entiende por TEXTO una unidad de carácter lingüístico intencionadamente emitida por un
hablante en una situación comunicativa concreta y con una finalidad determinada. Se trata de la unidad
comunicativa máxima, y puede ser entendida como un conjunto estructurado de enunciados de muy
variable extensión, desde un solo y breve enunciado hasta, por ejemplo, una novela. El origen etimológico
del término se encuentra en la voz latina textus: entramado o urdimbre, disposición de los hilos de una
tela.



2. TIPOLOGÍA TEXTUAL
Los textos pueden clasificarse en función de distintos criterios. Veamos algunos:

2.1. Según el canal: distinguimos entre textos orales y textos escritos. Las diferencias fundamentales
     entre ambos son el distinto grado de permanencia y elaboración (mayor en los escritos), la
     necesidad de redundancia para salvar los ruidos del canal y la interactividad entre los interlocutores,
     propias de la oralidad que no se da en los escritos. Además, mientras en los textos orales
       encontramos códigos no verbales (gestos, movimientos…) que sirven de apoyo a la expresión
       lingüística y completan la información, en los escritos pueden aparecer elementos tipográficos (tipos
       de letra, signos de puntuación), iconográficos (imágenes, gráficos) o simbólicos (otros lenguajes,
       como ocurre en los textos científicos).
2.2.   Según la intención comunicativa: textos informativos y explicativos (noticias, informes, reportajes,
       conferencias…), preceptivos y prescriptivos (textos jurídicos y administrativos, recetas médicas,
       instrucciones…), persuasivos (en publicidad, debates, artículos de opinión…), estéticos (literarios,
       cómic), sociales (invitaciones, diálogos de cortesía, chistes…).
2.3.   Según el código y el registro: textos en código estándar, elaborado (cultos) o restringido (vulgar),
       textos coloquiales, dialectales… Son, en resumen, textos de diferentes variedades diatópicas,
       diastráticas o diafásicas.
2.4.   Según el referente (tema del texto: a qué alude, de qué trata): científicos y técnicos, humanísticos,
       periodísticos, publicitarios, jurídico-administrativos, literarios. Cada uno de ellos tiene unas
       estructuras prefijadas (géneros y subgéneros). Podríamos añadir los textos de índole pragmática
       (recetas, prospectos, panfletos…).
2.5.   Según el tipo de emisor y receptor: de emisor individual, colectivo o institucional (un comunicado del
       Gobierno). Dirigidos a un receptor especializado o no (textos especializados o divulgativos),
       individual o colectivo (universal, en el caso de la literatura y la prensa).


   En relación con los tipos de texto, comentaremos brevemente las llamadas MODALIDADES
TEXTUALES, que dependen de la variedad del discurso empleada. Son las siguientes:

      NARRACIÓN: supone contar una serie de hechos reales (noticias, reportajes…) o ficticios (novela,
       cuento, fábula, epopeya, romance…). Se usa con diferentes finalidades (informar, entretener, explicar
       o persuadir). Tanto la narración periodística como la literaria se someten a unas estructuras prefijadas
       y tienen sus propios procedimientos. En la narración literaria, el tipo de narrador y la perspectiva que
       adopta (1ª, 2ª o 3ª personas; omnisciente u objetivo, por ejemplo), el tiempo narrativo (orden lineal,
       analepsis y prolepsis, contrapunto y técnica caleidoscópica, resumen y elipsis, etc.), el espacio (que
       puede adquirir valor simbólico y sirve de marco a la historia), o los mecanismos de caracterización de
       los personajes son algunos de los procedimientos y técnicas fundamentales.
      DESCRIPCIÓN: consiste en la representación lingüística de objetos, lugares, épocas, sentimientos,
       ambientes, personas o procesos, tanto reales como ficticios. Cumple distintas finalidades
       dependiendo del tipo de texto en que aparezca. Los dos grandes tipos de descripción son la literaria
       (subjetiva) y la técnica o científica (objetiva).
      EXPOSICIÓN: se emplea para dar a conocer un tema, para informar de una serie de ideas, por lo
       que son fundamentales la claridad y el orden. Su finalidad principal es la transmisión de información y
       por ello puede darse en distintos ámbitos (textos científicos o divulgativos, pragmáticos – como un
       examen, por ejemplo –, etc.).
      ARGUMENTACIÓN: la empleamos para aportar razones que justifiquen una tesis, bien sea ésta una
       idea demostrable racionalmente o una opinión personal acerca de un asunto determinado. Hay
       diferentes tipos de argumentos: de hecho, de ejemplo, de autoridad, de generalidad, de analogía…
       Suele ir vinculada la argumentación a la exposición.
      Hemos de añadir los textos DIALOGADOS. Se considera el DIÁLOGO una modalidad textual más
       cuando se emplea en el ámbito literario para reproducir por escrito la conversación, los pensamientos
       o sentimientos de un personaje. Pero en esencia es una forma de comunicación interpersonal dentro
       de la cual se pueden dar el resto de variedades discursivas. Cabe mencionar el MONÓLOGO, cuyo
       uso literario es relevante en textos narrativos (monólogo interior, fluir de conciencia), dramáticos y
       líricos.
3. PROPIEDADES DEL TEXTO
     Decíamos que los textos se forman a partir de la articulación de distintos enunciados. Dicha
articulación se construye en varios niveles de organización:

       Posee una estructura SEMÁNTICA, pues consta de una serie organizada de ideas que el
        emisor (hablante, escritor o autor) pretende transmitir al receptor (oyente o lector). Un texto bien
        construido tiene, pues, continuidad de sentido, COHERENCIA.
       Posee una estructura SINTÁCTICA: La COHESIÓN de un texto es la red de relaciones de tipo
        gramatical que se establecen entre sus enunciados para que este resulte coherente.
       Posee también una estructura COMUNICATIVA o PRAGMÁTICA, puesto que los elementos de
        la comunicación (emisor, receptor, canal, código, situación...) determinan de diferentes maneras
        la forma y el significado de los textos, por lo que habrá que tenerlos en cuenta tanto a la hora de
        producirlos como a la de interpretarlos. El texto, además de ser correcto, debe ser ADECUADO.
        (ADECUACIÓN)
       Grado de información: se relaciona con la novedad o imprevisión que un texto tiene para sus
        receptores. Todo texto es informativo, pero si su nivel de información es muy bajo, puede
        provocar rechazo de los receptores.
       Situación: se refiere a aquellos factores que hacen que un texto sea relevante en la circunstancia
        comunicativa en la que se produce.
       Intertextualidad: hace referencia a las relaciones de un texto con textos anteriores.


3.1. La COHERENCIA es la propiedad básica del texto que hace que sea percibido como una unidad
      comunicativa con sentido completo, y no como una sucesión de enunciados inconexos: las ideas
      reflejadas en él han de ser compatibles entre sí y deben aparecer organizadas de modo que la
      información resulte comprensible.
     La coherencia global implica que hay un asunto o tema, que actúa de elemento vertebrador o
unificador. Si el texto es suficientemente extenso, aborda distintas facetas de un tema (subtemas,
tópicos del discurso o secuencias de significado), cada una de las cuales se corresponderá con
partes más o menos definidas del texto: capítulos, episodios, párrafos, etc.

    Ha de existir también coherencia estructural, PROGRESIÓN TEMÁTICA: el núcleo informativo
fundamental se desarrolla y se va ampliando de forma ordenada y comprensible (lo que se conoce en
términos de tema – rema: información inicial – ampliación o concreción), sin desorden, exceso o defecto
de datos.

    Otros factores que condicionan la coherencia textual son:

   Las Presuposiciones
   Las implicaciones
   El conocimiento del mundo
   El marco


3.2. La COHESIÓN es la manifestación lingüística de la coherencia, una red de relaciones entre los
     enunciados que forma el “esqueleto” morfosintáctico que sustenta las ideas. Dicha cohesión se
     consigue mediante diferentes PROCEDIMIENTOS o mecanismos.


-MECANISMOS DE SUSTITUCIÓN: REFERENCIA Y DEÍXIS.
Para evitar la reiteración excesiva de una determinada unidad léxica cuando se ha de hacer
REFERENCIA a ideas que ya han aparecido antes, se recurre al empleo de PROFORMAS, que son
palabras de significado ocasional o muy general que sirven para sustituir a otros términos en el discurso.

-RECURRENCIA.

La repetición de un mismo elemento lingüístico a lo largo del discurso es uno de los mecanismos
fundamentales que dota de unidad al texto. La recurrencia da lugar a ISOTOPÍAS.

Asociaciones pragmáticas: las palabras también pueden considerarse relacionadas unas con otras por
el hecho de que exista relación entre los referentes a los que designan. Así encontramos en un texto
campos semánticos, campos léxico-asociativos, relaciones todo-parte.
-ELIPSIS.

    En determinados contextos, se puede omitir algún elemento léxico de una oración por haber
aparecido previamente en el discurso. El contexto permite al oyente o lector comprender a qué o a quién
se refiere el elemento ausente: Juan y María se casaron enseguida. Un mes antes todavía () no se
conocían.




TEMA 8 LENGUA - LOS TEXTOS CIENTÍFICO-TÉCNICOS: CARACTERÍSTICAS, RASGOS LINGÜÍSTICOS Y
ESTRUCTURAS TEXTUALES.

     1. CONCEPTO
          Con el nombre de textos científico-técnicos designamos al conjunto de discursos producidos en
las ciencias exactas, físicas y naturales, concebidas como estudio de la realidad física, así como aquellos
en los que se explica la aplicación de esos conocimientos en la transformación de la realidad.
         Aunque sirven de vehículo, unos y otros, para transmitir conocimientos sobre la realidad externa
(teorías, investigaciones, descubrimientos, funcionamiento de máquinas...), su destinatario no es en la
mayoría de los casos toda la sociedad: el lenguaje científico y técnico se ha convertido en una auténtica
lengua de grupo (jerga), sólo accesible para quienes tienen una preparación conceptual y terminológica
adecuada. De hecho, sólo los especialistas en una disciplina (Matemáticas, Medicina...) pueden en
ocasiones interpretar los mensajes de las mismas. Con todo, presentan unas características comunes y
unos rasgos lingüísticos determinados por éstas que se corresponden, en general, con el nivel CULTO
en su registro FORMAL.

     2.   CARACTERÍSTICAS DE LOS TEXTOS CIENTÍFICO-TÉCNICOS

2.1. La función lingüística predominante es la representativa, pues su objetivo es la información
objetiva y fidedigna. Pueden aparecer la metalingüística (para expresar significados de los términos, en
las definiciones) y la apelativa (en los enunciados de los problemas, instrucciones, para involucrar al
lector en los procesos explicados...).

2.2. Suelen utilizar tres niveles de lengua:
 -Nivel culto utilizado con naturalidad: en la presentación del tema, para conectar de modo ameno con el receptor, aclarar y
 explicar conceptos... Este nivel es propio de los ensayos de divulgación científica
 -Nivel culto en su variedad científica (jerga), con un lenguaje preciso, denotativo.
 -Nivel formalizado o de lenguaje artificial: cada ciencia posee su sistema de signos (formulaciones químicas, signos
 matemáticos, diagramas o esquemas de análisis sintáctico...). Con ellos se logra una máxima objetividad y valor denotativo.
     En cualquier caso se trata de un código convencional, unívoco y monosémico: se evitan las
imprecisiones y la ambigüedad. Es necesaria también la coherencia terminológica.

2.3. Cualidades propias del estilo científico:

■ OBJETIVIDAD: Es una característica fundamental. Al científico le interesan los hechos, los datos, los
  objetos, las circunstancias, y se supone que las observaciones y razonamientos sobre todo ello han
  de estar exentos de subjetividad. En estos textos no tienen cabida las opiniones ni los sentimientos
  del emisor.

■ UNIVERSALIDAD Y CONVENCIONALIDAD: Entre los científicos existen convenciones sobre el uso
  del léxico y de las estructuras textuales, de modo que sean fácilmente reconocibles
  independientemente de la lengua que se use. Así ocurre con las definiciones de los términos (por
  ejemplo, la palabra hierro presenta diferentes significados en los distintos idiomas, pero en el
  lenguaje científico siempre será "elemento químico, metálico, de número atómico 26"). Lo mismo
  ocurre, por ejemplo, con la estructura de un artículo científico, con el lenguaje informático, etc.

■ REVISABILIDAD: El lenguaje científico está sometido a una revisión constante. Lo que durante un
  tiempo era visto como una verdad comprobada puede ser puesto en tela de juicio y ello determina
  los cambios constantes en el léxico o en los significados de los términos: El concepto de átomo,
  entendido durante siglos como partícula mínima de la materia, hubo de cambiar su significado al descubrirse la
  existencia de los quarks; en Informática los tecnicismos aparecen y desaparecen con inusitada rapidez.

■ VERIFICABILIDAD: En la ciencia, las investigaciones y los resultados tienen que poderse demostrar
  y comprobar. Por ello, la adecuación y la coherencia son trascendentales en los textos científico-
  técnicos: una idea acertada puede perder validez si no es verificable por el lector.

■ CLARIDAD Y PRECISIÓN: Es necesario evitar ambigüedades y malentendidos. De ahí el uso
     frecuente de fórmulas y símbolos (de significado único), la monosemia y la especialización del léxico,
     el empleo de unas estructuras sintácticas que contribuyan a la comprensión y toda una serie de
     recursos lingüísticos (definiciones, aclaraciones, ejemplos...) y no lingüísticos (esquemas, gráficos,
     ilustraciones...).
   Dependiendo del destinatario y de la situación comunicativa, los textos científicos sacrificarán en
 ocasiones algunas de estas cualidades en beneficio de otras: no tiene la misma precisión un texto
 divulgativo, dirigido a un público amplio, que uno académico o especializado. En los dos últimos
 primará la precisión sobre la claridad. En el primero, será al revés. En los textos de carácter divulgativo
 abundan las repeticiones, las definiciones de conceptos, los apoyos gráficos, los ejemplos... En los
 especializados hay un mayor número de tecnicismos, formulaciones complejas, simbología específica...
 En suma, no se dan en la misma medida todos los rasgos expresivos en todas las variedades del
 discurso científico.
    Atendiendo al CANAL, cabe distinguir también entre textos orales (conferencias, ponencias en congresos
 especializados, exposiciones en clase, reportajes televisivos...) y escritos (ensayos, monografías, artículos
 en revistas especializadas, publicaciones didácticas, manuales, prospectos, reportajes en prensa
 escrita...).


 3. EL LENGUAJE EN LOS TEXTOS CIENTÍFICO-TÉCNICOS

 3.1. Las características mencionadas determinan unos rasgos lingüísticos propios que son, entre
 otros, los siguientes:
PRECISIÓN             •   Uso de tecnicismos (son monosémicos. precisos y convencionales) / Forman una terminología
                          (términos vinculados a una disciplina, escuela o teoría determinada)
CORRECCIÓN            •   Se ajusta a las normas determinadas para la Lengua: nivel culto formalizado.
                      •   Sencillez sintáctica v léxico-semántica:
                        Predominio de coordinadas y yuxtapuestas.
                        Subordinadas adjetivas explicativas (para aclarar conceptos) y especificativas.

                         Incisos aclaratorios (entre comas, rayas o paréntesis)
CLARIDAD                Aposiciones explicativas
                        Uso de conjunción "o" como explicativa o con valor de equivalencia
                        Definiciones, aclaraciones o resúmenes (tras dos puntos)
                        Enlaces explicativos (es decir, o sea...)
                        Subordinadas adverbiales para aclarar la relación lógica entre los hechos (causa, consecuencia,
                        finalidad, condición...)
                        Repetición de palabras (su función es aclarar conceptos, no el énfasis)
                        Elementos ordenadores del pensamiento (marcadores textuales: conectores)
                    •   Se diluye la importancia del sujeto:
                        Oraciones con entonación enunciativa (función representativa o referencia! de la lengua)
                        Oraciones impersonales, pasivas reflejas o pasivas perifrásticas
                        Nominalización de frases verbales y del infinitivo
                    •   Se destacan hechos v datos:
OBJETIVIDAD             Adjetivos especificativos, generalmente pospuestos
                        Proposiciones de relativo especificativas
                        Complementos preposicionales del nombre
                        Uso predominante del indicativo (modo de la realidad) / subjuntivo en las subordinadas
                    •   Se concretan circunstancias de los procesos:
                        Proposiciones subordinadas adverbiales (tiempo, lugar, modo...): a menudo uso del gerundio,
                        infinitivo y participio al principio de la frase con valor circunstancial.
                        Complementos circunstanciales

                    •   Procedimientos lingüísticos:
                        Uso del artículo con valor generalizados
UNIVERSALIDAD           Uso del presente gnómico (atemporal) y sociativo (implica al lector)
                        Sustantivos abstractos y tecnicismos.
                        Permeabilidad a los préstamos
                    •   No lingüísticos:
                        Códigos específicos, lenguajes artificiales: símbolos, gráficos, dibujos...
I
             Cabe añadir, en el plano léxico-semántico, el uso habitual de hiperónimos-
    hipónimos, sinónimos y antónimos, y recursos retóricos como la metáfora (el reloj biológico, el
    código genético...) o la personificación, no con intención estética u ornamental, sino para
    simplificar expresiones científicas más complejas.

    3.2. Los lenguajes específicos:

           Es propio de la ciencia el uso, junto al código verbal, de otros códigos especializados
  que son exclusivos de estas disciplinas: son los sistemas formalizados de SÍMBOLOS. Se
  denomina SIMBOLOGÍA a un conjunto definido de signos gráficos que determinadas
  disciplinas científicas utilizan para representar simplificadamente conceptos propios de su
  materia (el símbolo de la suma, de la multiplicación, de la raíz cuadrada...). Son muy útiles
  porque son convencionales, monosémicos y permiten crear secuencias completas (fórmulas)
  que abrevian complejos enunciados científicos.
Los llamados LENGUAJES FORMALES, a diferencia de los símbolos, no son representaciones
de la lengua natural, sino códigos en sí mismos, con reglas sintácticas y de interpretación
propias (por ejemplo, los lenguajes de programación informática: Basic, Cobol, Pascal...). Por
otra parte, hay que tener en cuenta el uso de códigos no verbales de carácter ICÓNICO
(ilustraciones, dibujos) o MIXTO (cuadros, diagramas...).

3.3. Proceso de creación terminológica en el lenguaje científico: los tecnicismos

           Los procedimientos más utilizados en la formación de tecnicismos son:

- A partir de lenguas clásicas (CULTISMOS griegos y latinos). Son muy utilizados, debido a
    la universalidad que requiere el lenguaje científico. Se pueden utilizar
        a) Lexemas griegos: citoplasma, cloro, osmosis, anacoluto, anorexia, anatomía...
        b) Lexemas latinos: colombicultura (cría de palomas), pústula (ampolla)...
        c) Híbridos de griego y latín: bígamo, espectrógrafo, pluviómetro, anemómetro...
        A éstos se pueden aplicar procesos como la derivación (apendicitis...), la
        composición (neuralgia...), la parasíntesis (analgésico...)
■ A partir de la propia lengua, utilizando lexemas ya existentes en ella, a los que se aplican
   los
   procedimientos comunes: derivación (hormigonera, lavadora...), composición
   (lavavajillas),
   parasíntesis (alunizaje) o acrónimo (SIDA).
* A partir de raíces o sufijos propios del lenguaje científico: lex + OL=nombre de los
   alcoholes (etanol...); -ano (metano, butano...), -ito (sulfito...), etc.
■ A partir de lenguas extranjeras, especialmente del inglés. En este caso se trata de
   PRÉSTAMOS,
   y, según cuál haya sido el procedimiento, podemos hablar de: xenismo (si se adopta la
   forma,                                                                                    la
   pronunciación y el significado); adaptación (si se adapta el término a las reglas de nuestra
   lengua);
   calcos (si se traduce el significante literalmente a nuestra lengua).


4. ESTRUCTURAS TEXTUALES

         La CLARIDAD y la COHERENCIA son especialmente importantes en el discurso
científico, porque una adecuada estructuración de los contenidos facilita la comprensión de
temas que de por sí pueden entrañar dificultad, y porque suele haber un acuerdo más o menos
tácito entre los especialistas acerca de cuáles deben ser las partes que configuren este tipo de
discursos, qué ha de incluirse en cada una o incluso cómo deben presentarse gráficamente
(numeración de epígrafes, notas al pie o al final, referencias bibliográficas, etc.). Aun así, los
esquemas estructurales de los textos científico-técnicos suelen ser muy variados, si tenemos
en cuenta la variedad de discurso utilizada:

   DEMOSTRACIÓN CIENTÍFICA. Es característica de los textos especializados, aunque en
   algunos textos didácticos y académicos puede aparecer de forma resumida. Se trata de un
   discurso argumentativo que se propone, tras debatir un problema, probar y demostrar una
   determinada tesis. La estructura más usual de este tipo de texto es: Introducción -
   desarrollo o cuerpo argumentativo - conclusión. A su vez, el cuerpo argumentativo
   puede responder a distintos modelos de organización: INDUCTIVO (datos > análisis de los
   datos > hipótesis > comprobación > tesis) y DEDUCTIVO (tesis > reflexión > conclusiones
   y casos particulares) son los más usuales.

   EXPLICACIÓN DE TEORÍAS. Aparece sobre todo en textos académicos y divulgativos. Se
   utiliza fundamentalmente la exposición. También pueden aparecer otras formas de
   discurso: breves argumentaciones, descripciones técnicas, fragmentos narrativos para
   relatar experimentos o para recordar la evolución de los planteamientos científicos previos.
   Son frecuentes los resúmenes, listados, clasificaciones, ejemplos...

   DESCRIPCIÓN TÉCNICA. Es característica de los textos didácticos (por ejemplo, las
   guías sobre flora y fauna de un país o región) y de los que tienen como finalidad explicar
   las características de productos (el prospecto de un fármaco, el manual de un aparato
   electrónico, etc.). Desde el punto de vista de su estructura cabe señalar que se presentan
   ordenadas las características del objeto o proceso descrito, con gráficos e ilustraciones
   que sirven de apoyo.

   INSTRUCCIONES TÉCNICAS. Son habituales en los prospectos de medicamentos, en los
   manuales de uso de aparatos, de programas informáticos, etc., aunque también pueden
   encontrarse en propuestas de ejercicios, exámenes, etc. Su finalidad es enseñar al
   receptor, no ya un concepto teórico, sino su aplicación y manejo en circunstancias
   concretas. La estructura de estos textos se atiene al orden de los pasos que se han de
   seguir.
TEMA 9 LENGUA- LOS TEXTOS HUMANÍSTICOS: CARACTERÍSTICAS, RASGOS LINGÜÍSTICOS Y
ESTRUCTURAS TEXTUALES

1. CONCEPTO
         Textos humanísticos son los que se centran en el hombre y en todas las facetas de su
actividad, pensamiento y sensibilidad, en sus vertientes individual y social: sus producciones culturales,
sus relaciones personales y sociales, y los modos y procedimientos de conocer e interpretar la realidad.
Se trata de escritos de muy diversa naturaleza, pertenecientes al ámbito de las Humanidades y las
Ciencias Sociales, por lo que se dan en disciplinas como la Historia, la Filología, la Filosofía, la
Psicología, la Sociología, etc.
         A diferencia de las ciencias experimentales, que apoyan la validez de sus datos en la
comprobación empírica, las disciplinas humanísticas lo hacen en el razonamiento de tipo lógico, por lo
que predominan en ellas la reflexión y la especulación teórica, orientada a la creación y exposición de
ideas.

2. TIPOLOGÍA
         Los textos humanísticos se inscriben dentro de los géneros didáctico-ensayísticos, cuyas
características son la intención didáctico-divulgativa y el empleo del lenguaje para comunicar el
pensamiento en sus diversas facetas (filosófica, religiosa, política…).
         Subgéneros incluidos en este grupo son, entre otros, los textos históricos (que pueden ser
especializados, si presentan un mayor rigor y carácter científico, o divulgativos, como ocurre con los
manuales escolares), y el ensayo, que en la actualidad tiende a incorporar rasgos de otros tipos de
textos, como los periodísticos y los literarios. Mencionaremos, asimismo, las memorias, la biografía y
autobiografía, el diario, los estudios y tratados (monográficos, generales, artículos especializados, etc.),
los discursos políticos o doctrinarios y los libros de viajes.

3. CARACTERÍSTICAS DEL TEXTO HUMANÍSTICO
         3.1. ASPECTOS PRAGMÁTICOS:
         El emisor, casi siempre individual, pretende transmitir una serie de conocimientos sobre una
rama del saber. El receptor es colectivo y su grado de formación permitirá diferenciar entre textos
especializados, académicos y divulgativos. El canal varía según los textos: oral (en conferencias,
ponencias...) o visual (en artículos, libros, revistas, informes...). El código es la lengua común en su
variedad culta y registro formal. En algunas disciplinas se recurre a los códigos formalizados (ej.: los
signos del análisis sintáctico), lo que aporta objetividad y universalidad, pero esto ocurre en textos
académicos. Además, se utilizan elementos gráficos e iconográficos (diagramas, cuadros, mapas,
fotografías…) para ilustrar determinados aspectos de un tema. Predomina la función representativa en
los textos especulativos y en todos los que pretendan transmitir el saber. Si el texto es doctrinario,
predomina la apelativa. Se suele encontrar f. metalingüística (definiciones de tecnicismos), y las funciones
expresiva y poética, preferentemente en los que pertenecen al género ensayístico.

         3.2 VARIEDADES DISCURSIVAS Y ESTRUCTURA:
         En los textos de transmisión cultural las formas de discurso fundamentales son la exposición y la
argumentación. La exposición, para la presentación y explicación ordenada de contenidos sobre la
materia. La argumentación, para demostrar una tesis, para convencer al lector de una idea o criticar
posturas diferentes a la que se sustenta; predominan los argumentos racionales porque se trata de
convencer apelando a la inteligencia, no a los afectos. Por otra parte, en algunos casos es evidente el uso
de la narración (no literaria, pues no se trata de ficción), como ocurre con los textos históricos, y de la
descripción. Incluso existe un subgénero específico llamado “Diálogo”, a la manera platónica.
               La estructura, aunque puede ser muy variada, suele constar de: Introducción – desarrollo –
     conclusión. Pero, además, podemos fijarnos en el mecanismo de progresión temática que el emisor ha
     utilizado (sobre todo si se trata de fragmentos):
                Estructura inductiva: De lo particular a lo general. La tesis, opinión o valoración aparece al
                   final del texto o fragmento
                Estructura deductiva: De lo general a lo particular (tesis u opinión al principio)
                Estructura paralela (pregunta-respuesta; problema-solución, etc.)
                Estructura circular o encuadrada (tesis al principio y al final)

                 3.3. RASGOS LINGÜÍSTICOS
           Se utiliza un código elaborado (nivel culto), caracterizado por su claridad, corrección y precisión
            (aunque menos que en los textos científicos, dada la falta de univocidad de sus tecnicismos).
           Son importantes los marcadores textuales (conectores) para conservar el orden lógico en la
            exposición de las ideas, que deben mantener la coherencia y la cohesión. Especialmente
            destacables son las fórmulas con valor conclusivo (en consecuencia, por lo tanto...).
           Cabe señalar el uso de un lenguaje doctrinal: La pertenencia a distintas escuelas o doctrinas1
            determina una terminología específica.
           Dependiendo del género, habrá un mayor o menor grado de impersonalidad en el enfoque. Por ello,
            algunos textos emplean un lenguaje denotativo y pretenden una objetividad que los hace partícipes
            de los rasgos del discurso científico. Otros, por el contrario, manifiestan una evidente subjetividad, un
            enfoque personal del tema, que se manifiesta en los términos que implican juicios de valor (adjetivos
            y adverbios valorativos, por ejemplo), en las connotaciones...

                                                        Rasgos gramaticales
   Predominio de los períodos oracionales largos, para matizar y  Uso de oraciones impersonales y pasivas reflejas, para
    completar la exposición (a veces atentan contra la claridad del   resaltar el hecho y eludir el agente.
    texto). Predomina la subordinación sobre la coordinación:  Domina el uso del presente en sus distintos valores:
    oraciones causales y consecutivas, condicionales, etc. Entre      atemporal, histórico, etc.
    las coordinadas, dominan las adversativas, que permiten  Se suele anteponer el elemento considerado primordial en el
    matizar conceptos.                                                contenido.
   Uso de recursos explicativos: aposiciones, subordinadas  El uso de subordinadas favorece el empleo del subjuntivo
    adjetivas, complementos del nombre, adjetivos especificativos     (subjetividad, valores exhortativos, duda...)
    y explicativos...                                                Predominio de oraciones enunciativas. Se usan preguntas con
                                                                      finalidad didáctica o como interrogaciones retóricas.

                                                            Rasgos léxicos
   Uso de tecnicismos (a menudo vinculados a determinadas  Uso de sustantivos abstractos que tienden a formarse con los
    escuelas o grupos). A veces se produce “ambigüedad léxica”:         sufijos –ad (maldad), -encia (inteligencia), -ción (volición), -ura
    cada tratadista o ensayista utiliza las mismas palabras con un      (amargura), -ancia (constancia)
    significado distinto, según su escuela o doctrina.               Neologismos semánticos (provienen muchas veces de un
   Sinonimia: distintos tecnicismos para la misma realidad             adjetivo que restringe el significado del sustantivo, o de un
    (lexema = raíz) y polisemia (un solo término para significados      empleo metafórico (Huellas de la civilización).
    diferentes). Esto último resta precisión al lenguaje
    humanístico.

          RASGOS DISTINTIVOS DE ALGUNOS SUBGÉNEROS
     La diferencia entre los distintos subgéneros reside en la actitud del autor, en su perspectiva y su enfoque,
     y estos se manifiestan en rasgos estructurales y lingüísticos específicos:

     3.4.1. En el estudio, se enfrenta al tema desde una perspectiva profesional, científica, con observaciones
     objetivas, exhaustivas y precisas, y con un lenguaje, estructura y tono convencionales. Hay una unidad
     temática, un tema bien delimitado, y se evitan digresiones. El emisor manifiesta una actitud objetiva y se
     busca el rigor en el tratamiento del tema (datos, cifras...exactos), que suele ser exhaustivo. El estudio


     1
         Doctrina: sistema de ideas o principios que sus seguidores aceptan como base de la explicación de la realidad.
puede ser un tratado general, un monográfico, un artículo especializado, una reseña o recensión,
ponencias o comunicaciones...

3.4.2. En los textos históricos se narran acontecimientos pasados. El uso de tercera persona marca el
enfoque objetivo. Se utilizan el pretérito perfecto simple, el pluscuamperfecto y el imperfecto de indicativo,
además del presente histórico. Pese a la pretensión de objetividad, pueden presentar modalizaciones y
adjetivos valorativos que manifiestan la actitud del emisor. También hay técnicas persuasivas, como
utilizar valores ideológicos cercanos a los lectores para lograr su adhesión.
3.4.3. En el ensayo, el tratamiento es personal, sin limitaciones impuestas; se trata de sugerir ideas y
provocar la reflexión. En el ensayo interesa más la búsqueda de conocimiento que los resultados, por eso
tiene un carácter abierto. Es, también, un género literario que utiliza como modos del discurso
fundamentales la exposición y la argumentación.

         Características del ensayo: Se dice que tiene un carácter híbrido, entre lo objetivo y lo subjetivo,
         entre lo individual y lo social, entre lo científico y lo literario... Aún así, citaremos algunos rasgos
         habituales en él:
        Variedad temática: Cualquier aspecto relacionado con el ser humano (cultura, tradiciones, relaciones
         sociales...) puede ser objeto de un ensayo. Por ello sus temas pueden ser literarios, científicos, de
         costumbres, filosófico... También es variable en extensión, en las formas de publicación (libro,
         artículo, colección...), en el tono (objetivo, crítico, humorístico...), en el enfoque (reflexiones
         profundas, visión más superficial...) El ensayista es el espectador de su propio tiempo que comunica
         al lector sus opiniones sobre los hechos que observa.
        Carácter subjetivo: Uso de 1ª persona, apelaciones al lector con tonos exhortativo y exclamativo,
         presencia de una adjetivación valorativa... El ensayo manifiesta la personalidad, los gustos y la
         opinión del ensayista. Por eso es un género abierto a la polémica, porque las impresiones y
         opiniones de un autor son discutibles en tanto que son personales.
        Estructura abierta: el autor no pretende llegar a conclusiones definitivas sobre el tema. Renuncia a la
         exhaustividad y a la validez universal y busca la sugerencia, abrir caminos, mostrar nuevas
         perspectivas y, sobre todo, provocar la reflexión del lector. En lugar de rigor científico, el ensayo
         busca rigor intelectual y la precisión en el análisis de las ideas, no en la comprobación de los datos.
         La estructura interna también es libre y abierta. Por eso, a menudo es difícil percibir un principio
         organizador de carácter lógico (inducción, deducción...) y parece que cambia de forma. Puede
         incorporar ejemplos (para ilustrar los conceptos y amenizar), digresiones (para desarrollar otros
         matices del asunto), citas literales, referencias a otros autores, narración de anécdotas, incluso, en
         ocasiones, el diálogo. Con todo, en los textos de carácter ensayístico predomina la estructura
         explicativa: Exposición + Argumentación.
        El destinatario es un público amplio, sin conocimientos profundos sobre el tema, pero con interés por
         informarse y abierto a la reflexión. Ello justifica la sencillez expositiva y la amenidad de estos textos.
         El autor busca una cierta “complicidad” en los lectores; de ahí las llamadas de atención, las
         frecuentes alusiones a éstos.
        Carácter didáctico: el ensayo combina el interés literario con el deseo de enseñar.
        Voluntad de estilo: afán de originalidad y cuidado del lenguaje y del estilo lo convierten en un género
         literario. Ello se observa en la riqueza del léxico y en los recursos retóricos para embellecer el texto y
         conmover al lector: comparaciones, repeticiones, tropos, adjetivos explicativos... Hay rasgos que son
         generales, como la amenidad, el carácter sugerente, el empleo de un lenguaje culto (rico, variado,
         preciso y correcto), pero, por lo que se refiere al estilo, depende de las preferencias del autor, que
         pueden ir desde la frase sobria, elegante, clara y concisa, hasta la expresión recargada, hermética y
         con abundancia de figuras literarias.


    TEMA 10 LENGUA - LOS TEXTOS PERIODÍSTICOS: CARACTERÍSTICAS Y RASGOS LINGÜÍSTICOS. LOS
    GÉNEROS PERIODÍSTICOS.


    1.       CONCEPTO PE COMUNICACIÓN PERIODÍSTICA. CARACTERÍSTICAS GENERALES
            Los medios de comunicación de masas son vehículos de transmisión de información. En la
 sociedad actual han alcanzado un gran desarrollo y una enorme trascendencia en todos los ámbitos de la vida
 social. El desarrollo tecnológico ha permitido su INMEDIATEZ (se transmiten las informaciones con enorme
 rapidez desde el lugar donde se producen tos hechos). Otro rasgo es la ACTUALIDAD: los contenidos pierden
 rápidamente su vigencia y son sustituidos enseguida por otros nuevos. LOS INTERESES COMERCIALES
 influyen en la forma, estructura y contenido de los textos. La EXTENSIÓN Y UNIVERSALIDAD de los mensajes
 periodísticos Implica aspectos negativos: los medios se convierten a menudo en mecanismos de manipulación
 ideológica, de expansión del pensamiento único.

            En la comunicación periodística el EMISOR es la empresa o grupo empresarial propietario del medio.
 Son sus intereses económicos e ideológicos los que condicionan, en última instancia, la forma y el contenido
 general de los mensajes. Debemos mencionar también la FUENTE: las agencias informativas (France Press,
 Reuter, agencia EFE...), especializadas en recoger y elaborar noticias en cualquier parte del mundo y
 distribuirlas para su publicación en los diversos medios. Y en cuanto al periodista, puede limitarse a codificar el
 mensaje actuando como REDACTOR, o elaborar por entero la información en todas sus fases (localización,
 documentación, estructuración, redacción...). El DESTINATARIO de tos textos periodísticos es un público amplio y
 heterogéneo.

           Cada uno de los sistemas de comunicación social utiliza un CANAL diferente: visual (prensa), auditivo
 (radio) y audiovisual (televisión). La prensa, que no puede competir con la rapidez de la radio y la televisión,
 aporta un mayor volumen de noticias, con un desarrollo más extenso y con un análisis pormenorizado que
 permiten una interpretación más reflexiva por parte del lector.

          El CÓDIGO fundamental es el lingüístico. Pero en la prensa escrita se utilizan también el iconográfico
 (imágenes, fotografías, dibujos, cuadros, gráficos...) y el paralingüístico (posición que ocupa la noticia en la
 página, número de columnas, cuerpo o tamaño de letra...).

           Los MENSAJES tienen cuatro funciones principales: informar, influir en el público (publicidad,
 propaganda), enseñar y divertir. La función predominante es informar, pero cada vez se concede más relevancia
 a la función crítica y de interpretación de la realidad, la creación de la opinión pública.

 2.    EL LENGUAJE PERIODÍSTICO

            Se caracteriza por la HETEROGENEIDAD, por la diversidad de usos, que dependen del canal, del tema
 y del género del texto. No existe una lengua periodística única, si bien, cuando hablamos de lenguaje
 periodístico, nos referimos a los usos propios de los géneros informativos. En ellos ha de darse un lenguaje
 denotativo y austero, cuyo atractivo debe estar en la transparencia y en la economía expresiva, al que se exigen,
 además de la objetividad (oraciones enunciativas, uso de la 3a persona, léxico denotativo, ausencia de elementos
 retóricos y adjetivos valorativos), las "tres Ces":

1.         Claridad, mediante un lenguaje sencillo, con un orden lógico; predominio de oraciones simples,
coordinación y yuxtaposición, sobre estructuras más complejas...
2.         Concisión, porque se usan las palabras justas por motivos de espacio, claridad e interés; largos
sintagmas nominales e incisos explicativos sirven para precisar datos.
3.         Corrección respecto a la norma lingüística, que no siempre se cumple (los medios de comunicación,
especialmente la TV, están propagando numerosos vulgarismos: dequeísmos, laísmos, loísmos, traducciones
erróneas, neologismos innecesarios...)
 Otros rasgos morfosintácticos
 Preferencia por los pretéritos perfectivos: el perfecto simple y el compuesto. También es habitual el presente
 histórico
 (Maragall apoya la candidatura de Madrid en su visita a la capital).

 Preferencia por el estilo directo en las citas (por cuestiones de espacio se suelen reproducir fragmentos
 entrecomillados).
 Invertir el orden lógico del enunciado, para destacar algún elemento.
Gusto por la perífrasis y la locución verbal (produce ampulosidad): V + CD en vez de veri» (tomar el acuerdo =
acordar),

locución por preposición (a través de = por); alargamiento de términos (el día de ayer...)

Reducción de nexos y determinantes (Los vemos en Moncloa)
Uso abusivo de la voz pasiva para destacar el referente del CD (El ministro ha sido recibido por...)

 Otros rasgos léxicos
 Uso de adverbios y adjetivos con valor intensivo (harto, enorme, tremendo...) Uso metafórico de
 verbos y adjetivos (sociedad enferma, obreros movilizados...)
 - Expresiones redundantes (cobarde asesino, mutua cooperación... i
 - Eufemismos (tercera edad, desempleo laboral...)
 - Uso de la hipérbole (Tras el líder, el pelotón enloquecido...)
-       Neologismos (préstamos, palabras nuevas, cambio de significado de los vocablos...
(educacional, reinserción, posicionar...)
 - Gran abundancia de siglas: La PAC (Política Agraria común) se presenta como una respuesta de
 la UE (Unión Europea)
     Permeabilidad al léxico de otras variedades de uso, funcionales y jergales (coloquial, literario,
 económico...) _________________________________________________________________________________________
  _________________________________ INCORRECCIONES FRECUENTES _____________________________________

   Uso del imperfecto de subjuntivo en -ra con valor de pluscuamperfecto de indicativo (Cumplió lo que
prometiera...)

   Empleo del condicional de rumor (galicismo) (El PP habría iniciado ya los trámites...)

     Uso del gerundio como adyacente especificativo de un sustantivo inanimado (El ministro recibió un
informe analizando las consecuencias... = que analiza).

   Uso del gerundio de posterioridad (Aznar llegó a Barajas, visitando después...)

   Uso del infinitivo de verbos de dicción como introductores, sin auxiliar (Finalmente, señalar que... =
cabe señalar)

   Uso incoherente de tiempos y modos verbales (...solicitó al tribunal que conceda a su defendido...
= que concediera)

   Pasivas que son traducciones incorrectas del inglés (El atracador resultó herido tras ser disparado
por la policía)

   Empleo incorrecto de preposiciones (Los locales ganaban de diez puntos. =por diez puntos).

   Sustitución de preposiciones por giros extranjeros (a nivel de = por, en base a = con)

  Cambio de género en las palabras (las antípodas)

   Abuso de extranjerismos innecesarios (sponsor por patrocinador; ente por organismo, hándicap por
obstáculo...)
     aTendencia a introducir rasgos del lenguaje coloquial, frases hechas... lo que suele dar un tono
vulgar y chabacano (El Albacete consiguió impositivo que podría valer su peso en oro: Cuando las
barbas de Chm-es...)

   Uso incorrecto del prefijo DES- para formar antónimos (deseconomía, desiitilidades...)

El lenguaje en los titulares:
 -              Elipsis de verbos sobreentendidos. Especialmente se suprimen ser, estar y los verbos "
 dicendi".
 -              Predominio del presente de indicativo, aunque la noticia se redacte en otro tiempo
 verbal.
 -              Estilo nominal (La elevación de la contribución urbana...)
-                   Uso habitual de metáforas (Huerto sin vallado para referirse a las reacciones políticas
tras la tregua de ETA), personificaciones (Francia llora por la desgracia de Banyoles), metonimias
(España se viste el maillot amarillo), paradojas e ironías (Fondo sin fondos, para referirse al FMI),
hipérboles (Fusilado de una patada, titular de un pie de foto donde un futbolista da una patada al rostro
de un compañero). Cualquier figura retórica puede utilizarse para componer un titular llamativo.

3. LOS GÉNEROS PERIODÍSTICOS

         Suelen señalarse tres modalidades fundamentales de la comunicación periodística: la
información, la opinión y la propaganda. Veamos cuáles son los GÉNEROS periodísticos de información y
opinión:
3.1. GÉNEROS INFORMATIVOS: se corresponden con el discurso narrativo. Su función es informar.

         - La noticia: Es la información pura sobre un hecho concreto. Una buena noticia debe cumplir estos
requisitos:
-           Veracidad y objetividad, sin valoraciones ni interpretaciones, y fiabilidad.
-           Impersonalidad: implica la ausencia del "yo" del periodista y de las valoraciones o comentarios.
-           Interés para los lectores, que viene dado por la actualidad (los hechos han de ser recientes), la
proximidad (interesa más lo que ocurre en el entorno), el carácter insólito o novedoso de lo que se cuenta, la
relevancia social o humana de la persona o hecho sobre el que trata, sus consecuencias, la emotividad que
contenga...Incluso su carácter morboso o truculento.
-           Un lenguaje claro, conciso y correcto (las tres Ces).



La estructura de la noticia:

Titular: Resume el contenido y atrae al lector. Se caracteriza por su brevedad y por subrayar la importancia,
interés o novedad de la noticia. Se puede hablar más concretamente de cuerpo de titulares, que consta
de:


Epígrafe: título de la sección donde se incluye el texto (internacional, nacional, cultura...)
 Título: es el único elemento cuya aparición es obligada. Utiliza el cuerpo de letra más grande para resaltar la
idea fundamental. Debe resumir verazmente el contenido de la noticia.
 Antetítuto o subtítulo: utilizan un cuerpo de letra más pequeño, sitúan la información o anticipan algún contenido
trascendente.
 Línea de crédito: identifica al responsable de la información y el lugar de procedencia o fuente (por ejemplo:
Madrid. Agencia EFE.).

Entrada o Lead: es el primer párrafo de la noticia y contiene la síntesis de la información, las claves del suceso.
Debe responder a las seis "W" (en iniciales inglesas): ¿Quién?, ¿Qué?, ¿Dónde?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?,
¿Porqué?, aunque esta regla no es una norma rígida, depende del contenido y del tipo de información. Suele ir
impresa en negrita para asegurarse de que el receptor lee el contenido esencial.

Cuerpo de la noticia, formado por los restantes párrafos. Completa y desarrolla la información del Lead,
incorporando nuevos detalles. La estructura más característica de la noticia es la de pirámide invertida, si bien
pueden darse otras como la piramidal, la mixta (Lead + hechos narrados cronológicamente) o la paralela
(importancia homogénea de lo que se cuenta).
-El reportaje: Es un relato de carácter informativo más amplio que la noticia (incluye hechos, precedentes,
relaciones, ambientes, circunstancias, consecuencias...). Además, mientras la noticia se caracteriza por la
urgencia, en et reportaje lo que interesa es la amplitud y la profundidad. Va firmado y en un estilo personal,
aunque se debe buscar la objetividad. A menudo presenta un carácter de denuncia de algo que es necesario
corregir (delincuencia, miseria...). El lenguaje ha de ser llano, vivo y preciso. Destacan los de investigación, en
los que, tras un proceso de documentación, el redactor ofrece sus conclusiones o tesis y tas apoya con datos
objetivos recogidos. Cuando el reportero entra envaloraciones, entra dentro de los géneros mixtos o
híbridos.



-La entrevista temática o informativa (el entrevistado es un experto).Tras una presentación breve del
personaje o de la importancia del tema, sigue el desarrollo en forma de preguntas y respuestas textuales. La
entrevista puede ser un método auxiliar de investigación para recabar información.

-La gacetilla: nota muy breve que incluye la transmisión de una noticia.

     3.2. GÉNEROS DE OPINIÓN: Son los textos que ofrecen análisis subjetivos, interpretaciones
argumentadas y juicios de valor sobre los hechos de actualidad. Se caracterizan por su libertad en la
disposición del discurso, por el empleo de un estilo personal; son persuasivos y combinan exposición y
argumentación. Su función es más formativa que informativa.

-El editorial: es un articulo sin firma (o con la firma del director), en et que se analiza y comenta un tema actúal y
polémico. Ocupa un fugar preferente. Lo escriben periodistas especializados en diversos temas y representa la
ideología del periódico, lo que se observa en la elección y tratamiento del tema. Cobra importancia, además de la
referencial, la función apelativa (se intenta influir) y el lenguaje ha de ser culto, claro y sugestivo. No poseen una
estructura fija, aunque es habitual una primera parte expositiva en la que se resumen los hechos objeto de
la valoración posterior.

-El artículo de fondo: se puede entender como una variedad del editorial. Es más extenso que aquél y va
firmado por una autoridad en la materia (pensador, político, científico) que colabora ocasionalmente en el
periódico.

-El artículo de opinión: es un texto firmado cuyo autor suele ser una personalidad de relevancia intelectual y el
hecho de no estar vinculado directamente con el medio le confiere a este género su característica esencial: la
libertad. Se manifiesta una opinión personal libremente, con cierta extensión y mediante la argumentación. Es el
más subjetivo de estos géneros y puede estar expresado en tono y estilo variados. Por su contenido y por su
forma son auténticos ensayos breves, y algunos tienen un marcado carácter literario, como ocurre con la
columna, artículo más breve y con carácter periódico.

-Suelto: escrito breve e incisivo, centrado en algo muy concreto. No intenta analizar, pero sí llamar la
atención, y suele tener gran efecto.

-Las cartas al director, constituyen el único espacio periodístico en el que los receptores se convierten en
emisores. Aunque dirigidas formalmente al director, el destinatario son los lectores, la opinión pública. Son textos
muy breves (hay limitación de espacio) cuya publicación queda al arbitrio del director. Sus temas y finalidades
son muy variados: denuncia de hechos, reflexión sobre temas de actualidad, réplica a informaciones aparecidas
en el periódico, rectificación de algún dato incorrecto...
3.3. GÉNEROS HÍBRIDOS

-La crónica: es un texto informativo elaborado por un corresponsal fijo o por un enviado especial.Comparte rasgos
estructurales con la noticia y el reportaje, a los que se añade un componente valorativo que aquellos no tienen. El
periodista está en el lugar de los hechos e informa, interpreta y valora. Se exponen los acontecimientos en
forma narrativa, con detalles y descripciones abundantes. No suele seguir el orden de la narración, sino que lo
altera        para          crear          más          efecto.      Sus        temas         son        variados:
    crónicas bélicas, de sociedad, deportivas, taurinas, de sucesos... El lenguaje es claro, conciso y correcto, con
    recursos literarios (metáforas, hipérboles...).

    - La crítica: es un género específico de la información cultural, elaborado siempre por un especialista que
    informa de la celebración de determinados acontecimientos culturales (publicación de un libro, estreno de una
    película u otro tipo de espectáculo, conciertos...), comenta aspectos significativos de los mismos y realiza
    juicios sobre su calidad.

    - La entrevista "perfil": subjetiva o de personalidad (el entrevistado interesa como persona: su carácter, su
    pensamiento, su historia, sus actividades). A veces se intercalan en el diálogo observaciones donde se
    captan gestos, movimientos, ambientes... para dar realismo y amenidad.



TEMA 11 LENGUA Los textos literarios: características y rasgos lingüísticos. Los géneros literarios.
 CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS GENERALES
La literatura se puede entender como fenómeno comunicativo y estético y, en muchos casos, como
expresión de la realidad histórico-social. El discurso de la literatura presenta características peculiares:
 Carece de finalidad práctica inmediata. Su naturaleza es estética. El mensaje literario es, ante todo,
     una obra de arte, como pueden serlo un cuadro de Goya o una catedral gótica; es, pues, creación
     artística mediante la palabra.
 Es resultado de una creación personal, destinada a perdurar y a permanecer inalterable. La
     perdurabilidad es un rasgo que comparte con otros textos, como los científicos o los jurídicos. Pero
     la inalterabilidad es una característica exclusiva del texto literario: se mantiene siempre como fue
     concebida en su origen, porque forma y contenido son indisociables.
 Supone una comunicación diferida y se dirige a un receptor universal. Es unilateral (el emisor
     escribe sobre sentimientos, sensaciones, ideas o experiencias, sin esperar respuesta de los
     receptores).
 Es plurisignificativo, pues ofrece una realidad construida a partir de asociaciones y connotaciones,
     y no unívoca, pues no hay un sentido único para todos los lectores.
 Ofrece un uso del lenguaje en el que entran en juego la connotación, la ambigüedad, los recursos
     destinados a llamar la atención sobre el mensaje y utiliza la función poética, la cual se manifiesta en
     el uso del lenguaje.
 Constituye una forma especial de conocimiento de una realidad, observada o imaginada, que se
     transmite al receptor a través de los géneros literarios: épico-narrativo, lírico, dramático, didáctico-
     ensayístico.

     Aspectos pragmáticos

El emisor, al que solemos denominar autor (o poeta, novelista, dramaturgo...), tiene normalmente
carácter individual. Pero hay textos literarios que se transmiten como parte del acervo cultural de un
pueblo sin que haya conciencia de que tuvieran un origen individual: canciones populares, romances,
cuentos tradicionales, etc., para cuya difusión se ha utilizado un canal diferente, la transmisión oral. En la
actualidad la literatura es inseparable de la escritura.
Además de la función poética o estética, podrán estar presentes la emotiva (en la lírica), la referencial
(en la narrativa) o la apelativa (en los diálogos teatrales). Y el autor pretende conseguir la originalidad,
rasgo actualmente fundamental en la creación literaria, frente al concepto de imitación de los modelos
clásicos, que primaba en otras épocas.
El receptor de los mensajes literarios es múltiple e indeterminado: puede llamársele receptor universal.
La obra literaria tiene un carácter abierto, porque cada lector realiza una recreación diferente del texto, y
con ello el acto de leer la enriquece porque puede suponer nuevas interpretaciones.
Respecto al contexto, que constituye el plano de realidades a las que remite el mensaje, hay de
distinguir entre: el momento histórico interno de la obra, la realidad del autor o contexto de creación y la
del receptor o contexto de recepción.
-        EL LENGUAJE LITERARIO

En el uso literario del lenguaje se produce entre significante y significado una relación distinta a la del uso
cotidiano y de las ciencias humanas o experimentales. Son CARACTERÍSTICAS GENERALES del
lenguaje literario:

   Presencia fundamental de la función poética: El fin de la obra literaria es llamar la atención sobre el
    mensaje mismo. Esta función no es exclusiva de los textos literarios (se utiliza en la publicidad, en el
    lenguaje coloquial...), pero es en ellos donde la encontramos de forma plena.
   Es connotativo y sugeridor: no agota todo su significado en el discurso, dota a las palabras de
    valores semánticos peculiares y configura su propio mundo referencial.
   Voluntad de estilo: el lenguaje literario implica un alto grado de elaboración y emplea una serie de
    recursos para conseguir que el lector se fije en el modo en que se ha utilizado la lengua. Se dice que
    es innovador. Con ello tiene que ver el afán de originalidad. Para explicarlo se han utilizado
    términos como: desautomatización, extrañamiento. Con esa intención, la de desautomatizar el uso
    habitual del lenguaje para enriquecerlo y convertirlo en hecho artístico se emplean, entre otros
    procedimientos:

     Un léxico más escogido, preciso y expresivo (los epítetos).
     Construcciones sintácticas más variadas
     Mayor densidad conceptual.
     Mayor manifestación de lo imaginativo y afectivo, de las vivencias, de las ideologías...
     Elementos fundamentales son la recurrencia, la connotación y la polisemia (admite diversas
      interpretaciones según el lector, su formación, nivel cultural...o según la época).
 Uso de las FIGURAS RETÓRICAS, que causan extrañeza en el lector y contribuyen a dotar al texto
      de mayor riqueza de significados.
Figuras del nivel fónico: aliteración, paronomasia, onomatopeya, calambur...
Figuras del nivel sintáctico: asíndeton, polisíndeton, anáfora, quiasmo, hipérbaton, paralelismo...
Figuras del nivel semántico / tropos: metáfora, imagen, metonimia, sinestesia, hipérbole, antítesis,
paradoja, personificación, ironía...
Pese a que todos los rasgos citados, incluidas las figuras, se pueden dar en cualquiera de los géneros
literarios, es su uso más marcado, más intenso, el que se da en la poesía lírica.

3. ASPECTOS ESTRUCTURALES: LOS GÉNEROS LITERARIOS Y LAS FORMAS EXPRESIVAS

En la tarea de organizar y dar forma a los contenidos que pretende comunicar, el autor está condicionado
por lo que se llama código literario: un conjunto de estructuras que constituyen un sistema previamente
fijado por la tradición: modalidades de discurso (narración, descripción, diálogo...), géneros literarios,
temas y motivos, recursos estilísticos...
Actualmente los géneros son tomados como modelos de la tradición que el autor acepta y reproduce
o bien los modifica, creando otros esquemas nuevos. Las categorías genéricas dependen de la actitud
del emisor y esto condiciona la variedad de discurso (descripción, narración, etc.) que predomina en el
texto:
-         LÍRICA: Supone un proceso de subjetivación. El emisor pretende expresar un estado de ánimo
mediante artificios del lenguaje poético (ritmo, vocabulario connotativo, figuras...). En la lírica, incluso
cuando aparentemente se está reflejando una realidad externa y objetiva, se está evocando un estado
espiritual o emocional del poeta. Por eso se relaciona con la descripción, porque, pese a que pueden
aparecer otras variedades del discurso (narración, diálogo...), el propósito último de toda composición
lírica es retratar esa realidad interior. Los temas se repiten mucho en la lírica (el amor, la muerte, lo
inescrutable del destino humano...); es el estilo, la forma lo que hace atractivo y original un poema.
Además de la poética o estética, predomina la función expresiva o emotiva, que se refleja en la
presencia del YO (uso de la primera persona), en los términos connotativos, en los adjetivos y adverbios
valorativos e intensivos...

ALGUNOS SUBGÉNEROS de la LÍRICA son:
ODA, de tema trascendente y tono elevado.
ELEGÍA: lamentación por la pérdida de un ser querido, que aparece ensalzado.
ÉGLOGA, undiálogo pastoril sobre tema amoroso.
CANCIÓN: subgénero por excelencia de la poesía amorosa.
4.       ÉPICA O NARRATIVA: Se trata de “contar hechos, acciones, que suceden a unos personajes
en un tiempo y espacio determinados”. La variedad del discurso predominante es la narración, aunque
puede aparecer combinada con todas las demás, fundamentalmente con la descripción y el diálogo.

SUBGÉNEROS DE LA NARRATIVA SON:
EPOPEYA: narración de las hazañas de un héroe que lucha por su patria y su dignidad.
CANTAR DE GESTA, que es una adaptación medieval de la epopeya clásica.
ROMANCE: que suele incluir elementos líricos y, a veces, dramáticos.
FÁBULA, APÓLOGO: narración en verso con personajes animales que representan los vicios y virtudes
humanos.
NOVELA: narración de cierta extensión en torno a unos personajes, ubicada en unas coordenadas
espacio-temporales. Es realmente difícil definirla, y más en la actualidad, ya lo dijo Cela.
CUENTO, LEYENDA: narraciones más breves que la novela. Pero no sólo se diferencian en la extensión.
El cuento se presta a una lectura seguida, pretende crear una sensación, una emoción única. En cuanto a
la leyenda, incorpora un componente mágico o mítico.

-        DRAMÁTICA: Desaparece el yo del emisor y se crea la ilusión de asistir a unos actos que,
supuestamente, suceden en presencia del lector o espectador. Los personajes sienten, actúan, hablan
a los ojos del público, expresándose directamente, sin narrador. La forma del discurso es el diálogo
(aunque dentro de los parlamentos de los personajes puedan aparecer las demás). Narración y
descripción se emplean en las acotaciones. El modo de recepción también es distinto: la obra
dramática es texto literario y representación escénica, por lo que, además del código verbal, se
emplean otros: gestual, musical...

SUBGÉNEROS TEATRALES SON:

TRAGEDIA: personajes de elevada condición se enfrentan a su destino.
COMEDIA: aquí los personajes son de clase inferior, lo cual, por el decoro, supone un tono menos
elevado, con coloquialismos, y una menor densidad conceptual en los diálogos.
DRAMA: es un género más moderno, pues presenta al ser humano en su complejidad, tanto social como
intelectual y sentimental. Elementos cómicos con otros más cercanos a la tragedia se combinan. Lo
mismo cabe decir de los personajes.
 AUTO SACRAMENTAL, SAINETE…

Otros géneros son la DIDÁCTICA (transmite enseñanzas; cabe destacar el ensayo), la HISTORIA
(narración y análisis de hechos reales, no ficticios), la ORATORIA (finalidad persuasiva). Las tres utilizan
como variedades del discurso la exposición y la argumentación.

Entre las convenciones estructurales, la elección de la prosa o el verso como vehículo de expresión
tiene extraordinaria importancia, y viene motivada por las necesidades expresivas del autor y por las
expectativas del receptor. La forma de expresión literaria va ligada al género elegido.

-        VERSO: Es una forma de expresión sujeta a ritmo: de cantidad (métrica: versos isosilábicos o
anisosilábicos); de intensidad (regularidad en la posición de los acentos); de tono (entonación
exclamativa, interrogativa, enunciativa) y pausas (medial, versal, estrófica, encabalgamientos...); de
timbre (repetición de sonidos, rima); sintáctico (paralelismos, anáforas...), etc.

   PROSA: implica una mayor libertad para el creador, pues carece de esquemas rítmicos
    predeterminados. Es discurso resulta más natural, más cercano al uso común de la lengua. Pero
    esto a veces sólo sucede en apariencia: a menudo encontramos textos en prosa con un ritmo interno
logrado con paralelismos, reiteraciones de todo tipo... (la prosa poética de Valle Inclán o de Juan
Ramón Jiménez).
                                         TEMARIO LITERATURA




     1. El siglo XVIII: marco histórico y cultural. Características. Autores y obras más significativas.

     2. El Romanticismo: marco histórico y cultural. Características. Autores y obras más significativas.

     3. El Realismo: marco histórico y cultural. Características. Autores y obras más significativas.

     4. El Modernismo y la Generación del 98.

     5. La generación del 14 y el Novecentismo.

     6. Las vanguardias: tendencias y características. Ramón Gómez de la Serna.

     7. La generación del 27: características. Autores y obras principales.

     8. La narrativa española anterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más
significativas.

     9. El teatro español anterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más
significativas.

     10. La narrativa española posterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más
significativas.

     11. El teatro español posterior a 1936: tendencias rasgos principales, autores y obras más
significativas.

     12. La poesía española posterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más
significativas.

     13. La literatura española desde 1975 hasta la época actual: narrativa, poesía y teatro.
   TEMA 1. EL SIGLO XVIII: MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL. CARACTERÍSTICAS. AUTORES Y
OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS



    1. INTRODUCCIÓN. Contexto histórico, social y cultural: la Ilustración.


     El siglo XVIII, también llamado “Siglo de las luces”, marca el límite histórico entre el Antiguo Régimen
y los comienzos de la Edad contemporánea. Se inicia el movimiento reformista, la Ilustración, que
perdurará a lo largo del siglo. Este movimiento intelectual y renovador exalta la razón como único medio
para guiar a los pueblos hacia el progreso y la felicidad. Sus bases son la crítica universal y la
experimentación; su alcance, la sistematización de todos los conceptos hasta entonces conocidos, su
divulgación y la puesta en práctica. Los ilustrados recopilaron, además, todo el saber conocido en una
obra magna, la Enciclopedia, publicada en Francia en 1751 por Diderot, D´Alambert y el propio
Rousseau.

     Entre las reformas ilustradas destacan: la instauración del Despotismo Ilustrado como forma de
gobierno. El lema “todo por el pueblo, pero sin el pueblo” supone que son los gobernantes los que aplican
las reformas desde arriba; desarrollo de la teoría del bienestar social (apoyada en una burguesía cada
vez más en alza y en el fuerte crecimiento demográfico) y favorecido por los descubrimientos científicos
(como la electricidad o la máquina de vapor) y por último, la implantación de la filosofía y la ciencia
como saberes fundamentales. A ellas se dedican los ilustrados con el fin de someter todo al dominio de
la razón. El movimiento presupone un cambio de mentalidad necesario para la modernización de Europa.
La educación será el fundamento del progreso en una sociedad libre. Estas ideas desembocaron al final
del siglo en el estallido de la Revolución francesa.

    En cuanto a la sociedad española, la monarquía borbónica vive en este siglo una de sus épocas más
destacadas. Todos los reyes (Felipe V, Fernando VI, Carlos III y Carlos IV) tuvieron en común aspectos
como el poder absoluto y sobre todo la implicación en diversas guerras exteriores que sumieron a
España y su economía en una profunda crisis que precipitó su decadencia. La rígida sociedad
estamental, tradicionalmente dividida en nobleza, clero y masa rural, dejó paso a la aparición de una
nueva clase emergente, la burguesía, que ocupó un lugar importante entre los privilegiados.

      Debemos destacar a las personas que marcaron el devenir cultural del siglo: la mayoría intelectual
ilustrada que se preocupó, desde diversos organismos, de fomentar el progreso de los españoles con la
centralización del estado, la unificación de la moneda o el intento de acabar con el analfabetismo y la
mendicidad.

     Hay que destacar también el poder de la Inquisición y la censura, debido a lo cual, las ideas de la
Revolución Francesa no penetraron en nuestro país. Por ello, se produjo un enfrentamiento entre el Santo
Oficio y los ilustrados que llevó al contrabando de libros a través de los Pirineos. En el siglo XVIII se
crearon algunas instituciones que intentaron desarrollar la cultura como la RAE, la Biblioteca Nacional, la
Real Academia de la Historia o la Real Academia de las Bellas Artes.



    2. TENDENCIAS DE LA LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVIII.
     La literatura española se convierte en vehículo de las ideas ilustradas; la nueva realidad sociopolítica
requería una literatura más racional y de carácter didáctico, en detrimento de la creatividad y los
sentimientos. Así, la literatura se convierte en un instrumento de reforma bajo el lema de enseñar
deleitando. Por ello, la literatura española no alcanza en este período las cotas de creatividad de siglos
anteriores; la nueva realidad sociopolítica requería una literatura más racional, más educativa y con
mayor contenido ideológico. No obstante, no todo el siglo XVIII español es homogéneo, las distintas
corrientes estilísticas existentes así lo demuestran:

    Posbarroquismo. A comienzos del siglo XVIII predomina una literatura heredada de la tradición
barroca, pero agotada en su sentido y forma. Los poetas imitan a Góngora, pero carecen de su genio
creador. Aparece entonces el movimiento denominado Rococó, un barroco menor, refinado y elitista.

     Neoclasicismo. Es el estilo que mejor define la literatura ilustrada y supone una vuelta al mundo
clásico griego y latino. El seguimiento rígido de las reglas y la imitación de la naturaleza son sus bases; el
sentimiento está proscrito. Leandro Fernández de Moratín y José Cadalso son los autores más
destacados.

    Prerromanticismo. Sin abandonar el espíritu reformador, en las últimas décadas del siglo aparecen
manifestaciones literarias que rechazan la normativa neoclásica y ensalzan los sentimientos sobre la
razón. Es el inicio de una nueva literatura que se desarrollará en el siglo XIX. Algunos autores ilustrados,
como Jovellanos o Cadalso, se dejan arrastrar por los nuevos rumbos estéticos.
    3. LA POESÍA DIECIOCHESCA


     El ambiente general del siglo no favorece una creación poética emotiva y original. El afán didáctico y
la repetición de esquemas y expresiones determinaron unas formas poéticas sin fuerza expresiva. Entre
los géneros poéticos cultivados destacan:

    - las anacreóticas y los idilios de carácter pastoril, influidos por el Renacimiento. Es una poesía de
carácter artificioso, que canta con delicadeza y gracia los placeres del amor, del vino y de la fiesta o de la
danza;

   - la sátira, la epístola y las odas, propias de una poesía de carácter social. Tratan temas cívicos
como la amistad y la convivencia y las conquistas humanas como la invención de la imprenta

    -y por último, la fábula, que responde a la preocupación didáctica del siglo. Son cuentos populares
en verso que ofrecen una moraleja final y cuyos protagonistas son animales. Los dos representantes más
destacados son: Félix María de Samaniego y Tomás de Iriarte.



   3.1. AUTORES Y TENDENCIAS POÉTICAS
   En la primera mitad del siglo, la poesía presenta un estilo barroco a imitación de Góngora y
Quevedo. En esta tendencia destacan autores como Álvarez de Toledo, Torres Villarroel o Gerardo Lobo.

      En la segunda mitad se impone la poesía neoclásica. Sus principios normativos y estéticos son
utilidad y deleite. Intelectuales de reconocido prestigio en la época también escriben poesía y se agrupan
en tendencias poéticas: salmantina (Cadalso, Jovellanos y Meléndez Valdés) y madrileña (Nicolás y
Leandro Fernández de Moratín).

        Al final del siglo, los poetas inician una etapa más intimista y sentimental que anuncia el
Romanticismo del siglo XIX; son los escritores de la llamada escuela sevillana. Destacan nombres
como Álvarez Cienfuegos.



    4. LA PROSA: el ensayo y la crítica.
    Es una de las formas expresivas más cultivadas en la literatura del XVIII. Aparece unida al afán
didáctico de la época, y en ella también se pueden distinguir las distintas tendencias de las que venimos
hablando.

    En la primera parte del siglo aparecen vida de santos, sermones, libros históricos o narraciones
de carácter popular con un lenguaje barroco. El autor más destacado es Diego de Torres Villarroel
(1694-1770). Entre sus obras destaca una novela autobiográfica emparentada con la picaresca, que se
llama Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del Doctor Diego de Torres Villarroel.

    Hacia la mitad del siglo se inicia el periodo plenamente neoclásico, en el que destacan dos
géneros: el ensayo y la crítica.

     -El ensayo, con estructura libre y lenguaje moderno, divulgó reflexiones sobre asuntos muy diversos:
la decadencia del país, la educación, la situación sociocultural de las mujeres, la dignificación del trabajo,
la religión, las costumbres…
      El primer ensayista es el monje fray Benito Jerónimo Feijoo. Sus obras más conocidas son: Teatro
crítico universal, en la que pretende desterrar errores cometidos en todos los campos del saber, y Cartas
eruditas y curiosas, donde expone problemas filosóficos, científicos y literarios basados en la razón.
Defensor de la religión frente a las falsas supersticiones, Feijoo atacó los errores cometidos en la
enseñanza y promovió la física experimental.

     Uno de los ilustrados más importantes y de innegable influencia fue Gaspar Melchor de Jovellanos,
que escribió numerosas obras ensayísticas dedicadas a elevar la educación cultural del país, a mejorar
los espectáculos o a contribuir el renacimiento de los valores intelectuales de la patria. Entre sus títulos
más destacados se encuentran Memoria para el arreglo de la policía de espectáculos e Informe sobre el
expediente de la ley agraria.



    -La crítica fue muy utilizada en la época para satirizar vicios y costumbres. Uno de los máximos
representantes de la sátira social fue José Cadalso, que escribió una de las obras más importantes de
este género: Cartas marruecas. Mediante el género epistolar, y a través del punto de vista de tres
personajes (un español y dos árabes), Cadalso revisa los temas más preocupantes de la sociedad
española del momento: la falsa erudición, la historia del imperio español, la libertad de las mujeres…
Entroncado con Quevedo y Gracián por su fina ironía, Cadalso será un antecedente de Mariano José de
Larra.

      Otro transmisor de las ideas ilustradas fue el artículo periodístico; la prensa, nacida en el siglo XVIII
se convierte en un medio imprescindible para la sociedad. Además de periódicos informativos como La
Gaceta de Madrid, nace la prensa polémica, con artículos que responden a la necesidad divulgativa,
crítica y satírica de la época. Publicaciones cono El censor o El pensador son algunas de las más
representativas.

     -La prosa de ficción tuvo menos acogida en el siglo XVIII, ya que solo se podía cultivar si tenía un
fin didáctico. Destaca, pese a todo, Historia del famoso predicador fray Gerundio de Campazas, alias
Zotes, relato novelado del Padre Isla (1703-1781) que supuso una crítica mordaz contra la oratoria
sagrada propia del barroco decadente.

     En las últimas décadas del siglo se inicia una corriente renovadora en la que los autores escriben
una prosa más sensible que se desarrolla en una ambiente melancólico e idealizado. Destaca la obra
de Cadalso Noches lúgubres. El lenguaje enfático y sentimental, así como la ambientación tenebrosa que
la caracterizan, se convertirán en precedentes de la prosa romántica posterior.



    5. ELTEATRO NEOCLÁSICO Y EL TEATRO PRERROMÁNTICO.


     El teatro sigue siendo el género literario de mayor importancia social. Con un poderoso influjo, el
teatro del siglo XVIII se convirtió en una verdadera escuela pública; por eso, desde el escenario, se
difundieron las ideas reformistas y pedagógicas.

     En las primeras décadas del siglo perviven las comedias barrocas. Los ataques a este tipo de teatro
fueron continuos, es famosa la polémica sobre teatro, establecida a lo largo de esta centuria, entre
reformadores y tradicionalistas. Frente a estos últimos, los primeros pretendían restablecer los preceptos
clásicos, corrigiendo la inverosimilitud y desorden de las comedias barrocas, y dotar a las obras de una
intención didáctica.



       El teatro neoclásico
      Nace hacia la mitad del siglo. Vinculado a las ideas ilustradas, está dirigido a las clases medias y
tiene una finalidad claramente didáctica. Sus principales características son: total separación de géneros
para evitar confusión; sometimiento a la regla clásica de las tres unidades (acción, lugar y tiempo);
finalidad didáctica: empleo de temas útiles para la sociedad con un planteamiento de enseñanza
práctica; planteamiento verosímil, acorde o parecido a la realidad y estructuración de la obra en tres
actos. Los géneros más representados son la tragedia y la comedia.

     La tragedia neoclásica, que toma como modelo la griega o la francesa- más cercana-, intenta crear
una tradición basada en héroes nacionales que puedan convertirse en ejemplo para la comunidad. Son
obras que respetan las unidades clásicas, están escritas en verso endecasílabo y en tres actos. El autor
más reconocido es Vicente García de la Huerta y su obra Raquel, que cuenta los amores de una judía
en la corte del rey Alfonso VIII en la ciudad de Toledo.

     La comedia es el género teatral típicamente ilustrado. Nicolás Fernández de Moratín o Iriarte con El
señorito mimado hicieron incursiones en la comedia neoclásica. Pero, sobre todos ellos destacó Leandro
Fernández de Moratín, que defendió el neoclasicismo y el lenguaje cuidado y sencillo. Su obra más
famosa, El sí de las niñas, respeta la regla de las tres unidades, el tema central es la autoridad mal
ejercida por parte de padres y tutores sobre las mujeres jóvenes. El pensamiento ilustrado se hace
patente en el triunfo de la virtud, de la razón y de la obediencia, y en una fina ironía que envuelve los
diálogos, la descripción y el planteamiento de los personajes. Otras obras son El viejo y la niña, El barón,
La comedia nueva o el café .

    En esta época se desarrolla también un teatro de carácter popular, los sainetes, cuyo autor más
representativo es Ramón de la Cruz. Su obra más representativa será Manolo.



     El teatro prerromántico
    En la segunda mitad del siglo llegan al teatro español ecos de un tipo de comedia de origen francés
llamada lacrimosa que apunta aspectos prerrománticos en el tono, el tema y los personajes. Es
Jovellanos quien hará una incursión en este género con El delincuente honrado.
    TEMA 2 LITERATURA.

    El Romanticismo: marco histórico y cultural. Características. Autores y obras más significativas.
Marco histórico y cultural.



    El siglo XIX es un siglo de graves tensiones sociales, agitación política y grandes transformaciones
en todos los ámbitos. La Revolución francesa (1789) había provocado una profunda crisis que supuso
una paulatina liquidación del Antiguo régimen.

     La vieja sociedad estamental deja paso a una sociedad de clases: la burguesía sustituye a al nobleza
y alcanza grandes cotas de poder; es la llamada aristocracia del dinero que corre pareja al desarrollo
industrial y la aparición del capitalismo.

    La expansión demográfica es también significativa, sobre todo en las ciudades, donde se instalan las
grandes industrias. Las condiciones ínfimas de trabajo dan lugar a graves convulsiones sociales y a la
aparición del proletariado que, más tarde, se enfrentará a la burguesía por defender sus derechos.

     Durante este siglo, las ideas liberales se abren paso e imperan los gobiernos constitucionales
parlamentarios que defienden la soberanía popular y abogan por las libertades individuales de
pensamiento y expresión. No obstante, las tensiones entre absolutistas y liberales no cesarán en todo el
período. De hecho, en la segunda mitad del siglo vuelven a aparecer gobiernos más autoritarios
apoyados por la clase burguesa, que pretendía, así, defender sus privilegios.

     Es también la época de los nacionalismos; su desarrollo acrecienta en los pueblos el sentimiento
patriótico y la defensa de sus peculiaridades lingüísticas, culturales e históricas.

    EL SIGLO XIX EN ESPAÑA.

     Durante este período, España vive también fuertes tensiones políticas, lo que unido al
estancamiento económico, los pronunciamientos militares y la falta de adelantos técnicos, produce un
inmovilismo, y un claro retraso de nuestro país con respecto a Europa. En la segunda mitad del siglo se
consigue una cierta mejora en la agricultura, la industria y el transporte.

     En 1808 tiene lugar la guerra de la Independencia contra Napoleón Bonaparte. Durante la que se
redacta la primera Constitución liberal en las Cortes de Cádiz (1812). Pero cuando Fernando VII, hijo de
Carlos IV, regresa a España tras el exilio, la deroga e inicia un período absolutista que dura hasta su
muerte en 1833, con un paréntesis llamado Trienio liberal (1820-1823). Es ésta una época de retroceso
cultural por el exilio de los intelectuales y el poder de la censura.

     A la muerte del rey, España se divide en dos bandos, los que provocan una guerra civil: la guerra
entre los partidarios de Isabel II, hija de Fernando VII, y los seguidores de don Carlos, hermano del rey.
Isabel sube al trono en 1843, tras un período de regencias. En 1868 una revolución popular destrona a la
reina y se proclama una nueva Constitución. La crisis político- social se agudiza y, tras un breve reinado
de Amadeo I de Saboya, se proclama la República. Esta etapa conflictiva se cierra con el período de la
Restauración llevada a cabo por el hijo de Isabel II, Alfonso XII. En esta última época se alternan
pacíficamente el poder de los liberales y conservadores. A finales de siglo se pierden los últimos restos
del Imperio colonial español: Cuba y Filipinas.

     Durante la Restauración tuvo lugar una gran transformación de la sociedad española en el terreno
ideológico y se defiende una moral basada en la idea de la tolerancia. Giner de los Ríos aplicó estas
ideas a la pedagogía y creó la Institución Libre de Enseñanza con una ideología progresista que influye
en los escritores del momento.



    ROMANTICISMO

    Es un complejo movimiento cultural que se desarrolla en Europa en la primera mitad del siglo XIX y
supone una revolución estética e ideológica. Se inicia en Alemania e Inglaterra a finales de siglo y entre
sus precursores destacan el poeta inglés Young y el alemán Goethe, con sus obras Werther y Fausto.

     Los románticos protestan contra los valores impuestos y los problemas político-sociales del momento
y hacen de la libertad su bandera, refleja, además, una nueva actitud ante los problemas del hombre.
Entre sus características destacan: Individualismo: el artista se cree en el centro del mundo, el
intermediario entre el arte y los demás hombres; culto a la libertad: el individuo proclama su derecho a
expresarse y su libertad individual frente a la sociedad a un alto precio: un hondo sentimiento de vacío y
soledad que lleva al romántico al desasosiego interior, al pesimismo y a la insatisfacción continua, lo que
se ha denominado “el mal del siglo”, rebeldía y contradicciones: el romántico busca una felicidad
imposible y choca inevitablemente con la realidad. La huida se hace necesaria; los románticos miran
hacia el pasado legendario, hacia países exóticos o hacia su propio yo interior; nacionalismo: frente al
universalismo de la Ilustración, cada país cada región ensalza sus costumbres y sus valores tradicionales.

     Dentro del Romanticismo se perciben dos tendencias: la conservadora, que pretende restaurar los
valores tradicionales patrióticos y religiosos- Walter Scott, Chateaubriand, el duque de Rivas y Zorrilla; y
el liberal, que encarna los valores más progresistas y revolucionarios- Lord Byron, Victor Hugo y
Alejandro Dumas, Larra y Espronceda.

    Hacia 1850 el Romanticismo concluye en casi todos los países europeos. Tras diversas reacciones
contra la concepción romántica del mundo, surgen nuevos movimientos: el Realismo y el Naturalismo.

     En España, es un fenómeno tardío, ya que aparece en la década de los treinta. Se trata, de todos
modos, de un breve fenómeno, pues la publicación en 1849 de La gaviota, de Fernán Caballero, supone
el fin del Romanticismo, aunque queden aún representantes destacados como Rosalía o Bécquer,
tradicionalmente considerados posrománticos.



    LITERATURA ROMÁNTICA

     Los temas más importantes atados por los autores románticos son: el pasado histórico nacional y
regional: la inspiración se busca en la Edad Media, en el mundo árabe o personales literarios como don
Juan o don Quijote; los sentimientos frente a la razón: la melancolía, el anhelo de una felicidad
imposible, la fuerza del destino, el individualismo, la rebeldía ante el mundo y, especialmente, el amor,
que en ocasiones, da lugar al desengaño; la exaltación del yo: el artista es el héroe, se siente superior al
mundo, se aísla y busca una soledad egocéntrica; los conflictos sociales: el romántico se hace eco de
las desigualdades de la conciencia nacionalista y presenta personales marginados, pero libres. Los
artistas adoptan una postura comprometida.

     En cuanto a la estética, con este movimiento se pretende una renovación artística basada en el
rechazo de las reglas clásicas y en la exaltación de la imaginación. Se proclama la inspiración y el genio
individual por encima de todo, se rechazan modelos y se mezclan géneros, tonos y estilos. Otros
elementos renovadores son: la ambientación: la naturaleza se convierte en confidente del héroe y refleja
su estado de ánimo. Es una naturaleza salvaje, turbulenta y pesimista; fantasía: la literatura romántica
rompe los límites de la realidad; sus obras están llenas de misterio y de elementos sobrenaturales;
dramatismo: se utilizan formas distorsionadas; es una estética basada en la intensidad emocional, no en
la elegancia clásica: lenguaje exagerado, hay una profusión de adjetivos, palabras esdrújulas, signos de
interrogación y exclamación, antítesis violentas, comparaciones y metáforas. Por otra parte, los
románticos también utilizan un vocabulario castizo y populista en escenas costumbristas llenas de
colorido.



    LA POESÍA ROMÁNTICA.

    Es el género más adecuado para expresar la actitud romántica: la rebeldía ante el mundo y la
expresión de los sentimientos más íntimos. En ningún otro momento histórico, posiblemente, gozó la
poesía de mayor proyección popular.

    Los temas poéticos son la libertad, los sentimientos- principalmente, el amor-, lo satánico y
sobrenatural, la muerte, lo exótico y legendario.

    En los aspectos formales, se percibe una clara intención renovadora: se alternan estrofas de distintos
metros y medidas. Por lo que respecta al lenguaje, es culto y retórico. Se distinguen dos tipos de poesía:
poesía épica y narrativa: de tono heroico que recoge sus temas de la tradición, historia o leyenda, y
rehabilita el romance. Destacan el duque de Rivas y José Zorrilla, y la poesía lírica: es la expresión
emblemática del Romanticismo porque en ella confluyen los conflictos interiores del poeta. Sobresalen
Espronceda, Bécquer y Rosalía de Castro.

    AUTORES MÁS REPRESENTATIVOS.

      José de Espronceda: poeta romántico por excelencia. En su poesía existen las dos tendencias. La
poesía narrativa es cultivada mediante la obra El estudiante de Salamanca, en la que encontramos todas
las características de la época en cuanto a la ambientación y aspectos formales y El diablo mundo, un
extenso poema incompleto en el que Espronceda reflexiona sobre la vida humana. Dentro de su poesía
lírica sobresalen La canción del pirata, El mendigo, El verdugo y El reo de muerte.

    Gustavo Adolfo Bécquer: nació cuando en Europa ya había entrado en decadencia el movimiento
romántico, pero representa la culminación del Romanticismo intimista español, y no solo eso: Bécquer
está considerado el primer poeta moderno, una de las cimas de la poesía española de todos los tiempos.

     De su producción en prosa sobresalen Cartas literarias a una mujer, Cartas desde mi celda y, sobre
todo, Leyendas, conjunto de narraciones breves que tienen como tema algún hecho extraordinario o
sobrenatural, entre ellas destacan El rayo de luna, Maese Pérez el organista, El monte de las ánimas y
los ojos verdes. Cada una de ellas encierra una reflexión sobre el ser humano.
     Su obra poética se reduce a Rimas, que abarca dos aspectos fundamentales: la poesía y el hombre,
con la implicación del amor en sus más distintas derivaciones: gozo, exaltación, ruptura y desengaño. En
el tema amoroso funde la experiencia personal, con la tradición erótica y el simbolismo.

     Bécquer creía en la elaboración formal de los poemas, cuyos rasgos más característicos son:
intimismo, brevedad y sencillez, estructuras paralelísticas, predomino de la musicalidad, uso de la rima
asonante, combinación de versos de arte mayor y arte menor, y eliminación del retoricismo y de los
epítetos innecesarios. Desde el punto de vista gramatical, su poesía representa un predominio del estilo
nominal y del presente en las formas verbales; también es común el uso de la forma dialogada.

     Rosalía Castro (1837-1885) destaca sobre todo por su producción lírica. Escribe en la misma línea
sencilla e intimista que Bécquer. Entre sus obras destacan: en gallego, Cantares galegos y Follas novas y
en castellano, En las orillas del Sar. Armonizó la subjetividad lírica y dolorida con una magistral
contemplación de la vida y de las gentes gallegas. Su obra supuso el renacimiento de la poesía en lengua
gallega.



    PROSA ROMÁNTICA. Destacan tres géneros

    La novela histórica trata de temas situados, sobre todo, en la Edad Media. Se observan dos
tendencias: novela histórica liberal, que adapta temas de la historia de España con un talante crítico: El
doncel de don Enrique el doliente (1834) de Larra y Sancho Saldaña o El castellano de Cuéllar (1834) de
Espronceda; novela histórica moderada, que exalta los valores tradicionales. La más importante es El
señor de Bembibre (1844), de Gil y Carrasco.

     Cuadro de costumbre: aparece ligado al periodismo. Se trata de una descripción inmovilista de una
realidad social típica sin desarrollo dramático. De breve extensión, el cuadro de costumbres recrea temas
de la actualidad del momento y busca la gracia y la amenidad con un lenguaje expresivo.. Los dos
autores más destacados son Ramón de Mesoneros Romanos y Serafín Estebánez Calderón.

    Artículo periodístico: la prensa periódica se convirtió en el Siglo XIX en un medio de comunicación
imprescindible para la sociedad moderna.

     Los escritores románticos se sirven del periódico como vehículo perfecto para transmitir sus ideas de
progreso. En sus páginas se propagan opiniones, acontecimientos, y proyectos, lo que permitió el
nacimiento de un nuevo género: el artículo periodístico, caracterizado por una prosa llana y directa y por
un tono didáctico.

    El máximo representante de este género fue Mariano José de Larra (1809-1837). Hombre
comprometido con la realidad de su tiempo, que encaró con lucidez el atraso, la inmovilidad y la
corrupción política que vivía España. Era el suyo un romanticismo combativo que pretendía cambiar la
sociedad, y a ello dedicó su tiempo e ingenio.

      Larra se sirve de la prensa pro su afán modernizador y se convierte en el primer gran periodista
español. Confía en la libertad de expresión y en el concepto de literatura útil. Lucha por el progreso y la
modernidad atacando las costumbres anticuadas y los vicios inmovilistas. Algunos de ellos son artículos
de costumbres como Vuelva usted mañana, El castellano viejo y El casarse pronto y mal, artículos de
crítica política, que en su última época se tiñen de una filosofía existencial que expresa una concepción
desengañada del mundo y del hombre; La nochebuena de 1836 o El día de los difuntos de 1836..
    Profundamente preocupado por el idioma, Larra rechaza neologismos innecesarios y el estilo
arcaizante. Su prosa es llana, clara, directa e irónica, y su estilo está lleno de juegos de palabras, dobles
sentidos y paradojas, que ponen el lenguaje al servicio de una clara intención crítica. La agudeza de sus
observaciones, su estilo mordaz y sarcástico y la actualidad de sus temas, le convierten aún hoy en
modelo de escritores y periodistas.



    TEATRO ROMÁNTICO.

    El drama es la expresión teatral más representativa del Romanticismo. Enlaza con el teatro del Siglo
de Oro, muy del gusto del público romántico y despreciado por los neoclásicos. Aparece muy tarde en
España, en 1834 se estrena La conjuración de Venecia, de Martínez de la Rosa, y en 1849 la de Zorrilla,
Traidor, inconfeso y mártir, última de este género.

     El tema fundamental suele ser el amor imposible, más allá del bien y del mal, aunque no es el único.
Le acompañan el azar, que daña al héroe romántico, la libertada, la venganza y la rebeldía política o
moral. La intencionalidad no es educar, sino llegar a la sensibilidad del espectador, emocionarle y hacerle
sufrir o gozar.

     El héroe romántico es un ser misterioso y valiente, amante de la libertad, en busca de una felicidad
inalcanzable y con un destino inevitablemente desgraciado. La heroína que lo acompaña es dulce,
inocente y una amante apasionada. Se desarrollan en pantanos, paisajes solitarios y abruptos,
mazmorras, cuevas y montañas.

     Está caracterizado por su rechazo a todas las reglas; la libertad es el principio artístico más
importante y, en función de ella, encontraremos mezcla de elementos trágicos y cómicos, de prosa y de
verso, y el triunfo de la sorpresa frente a la verosimilitud dieciochesca. Se rompen las unidades de tiempo
y lugar; el número de actos varía y se utilizan elementos efectistas que intensifican el clima trágico y que
producen sorpresa, horror y todo tipo de emociones en el espectador. Todo ello con un lenguaje retórico y
grandilocuente. Destacan:

    Ángel Saavedra, Duque de Rivas, cuya obra, Don Álvaro o la fuerza del sino supuso el triunfo del
Romanticismo en nuestro país y José Zorrilla, que cultivó distintos géneros pero es Don Juan Tenorio su
obra más famosa.



    TEMA 3 LITERATURA – El realismo literario: marco histórico y cultural. Características.
Autores y obras más significativas.

     1. MARCO HISTÓRICO Y CULTURAL
     Las disputas y controversias entre conservadores y liberales, que habían sido características de la
primera mitad del siglo, continúan marcando el acontecer histórico durante la segunda parte del XIX. En
1868 se produce La Gloriosa, la revolución que acaba temporalmente con la monarquía borbónica. El
conjunto de fuerzas políticas es tan heterogéneo ((liberales, progresistas, demócratas, republicanos…),
que serán incapaces de encontrar un programa común. Se inicia entonces un nuevo período histórico
conocido como el Sexenio Revolucionario. Se toman medidas propias de una revolución burguesa y
liberal: sufragio universal, libertad de industria y comercio, nuevo sistema fiscal, liberta de imprenta, de
culto y asociación, separación de Iglesia y Estado… Pero las contradicciones entre facciones da lugar a
que los acontecimientos se suceden: monarquía de Amadeo de Saboya, Primera República,
levantamientos carlistas, insurrecciones anarquistas, etc. La intervención del Ejército restaura la
monarquía borbónica en la figura de Alfonso XII. Se inicia con ella el largo período de la Restauración. Se
toman medidas reaccionarias: restricción del sufragio, represión del movimiento obrero, protección de la
Iglesia, etc. La monarquía es formalmente parlamentaria, pero el resultado de las elecciones se decide
previamente a través del caciquismo. Consolidado el régimen los partidos acuerdan la alternancia en el
poder de conservadores y liberales.

    A lo largo de esta época la sociedad española se transforma lentamente. La población sigue siendo
mayoritariamente rural. La red de ferrocarriles se desarrolla de forma notable, así como algunos sectores
industriales pero en gran parte gracias al capital extranjero. La alta burguesía financiera se acaba
fundiendo con la vieja aristocracia y se constituye en la oligarquía dominante de la Restauración. Por su
parte, el movimiento obrero se organiza progresivamente: Primera Internacional, fundación de PSOE y la
UGT, etc. En el campo de la cultura, destaca la fundación de la Institución Libre de Enseñanza
(enseñanza no autoritaria, respeto a las diferencias ideológicas, importancia de la naturaleza en la
educación…). Con todo, el analfabetismo sigue siendo todavía un grave problema: dos tercios de los
españoles son analfabetos.



     2. CARACTERÍSTICAS
          La repercusión en la literatura de las ideas filosóficas y científicas (positivismo, krausismo,
evolucionismo, marxismo…) es evidente, como se comprueba en los siguientes rasgos de la literatura
realista:

     -Observación y descripción precisa de la realidad: éste es el principio básico del realismo y al que
obedece su propia denominación. El interés por la observación de la realidad es paralelo a los métodos
de observación característicos de las ciencias experimentales. Para ello, los escritores llegan a
documentarse sobre el terreno tomando apuntes sobre personajes o ambientes. La vida real se convierte
así en objeto estético.

     -Ubicación próxima de los hechos: Frente a la evasión espacio-temporal del Romanticismo, los
autores realistas escriben sobre lo que conocen, por lo que tienden a situar sus obras en lugares
próximos y en el momento presente. La mirada se desplaza a lo cotidiano, eliminando el subjetivismo y la
fantasía y controlando los excesos de la imaginación y del sentimentalismo.

     - Frecuente propósito de crítica social y política: Esta intencionalidad sociopolítica varía según la
ideología de cada escritor: Los autores conservadores describen la realidad para mostrar su degradación
y postular un retorno a los viejos valores tradicionales. Los progresistas muestran las lacras sociales, pero
éstas para ellos obedecen en muchos casos a la pervivencia de una mentalidad conservadora que impide
el avance hacia el mundo moderno.

     -Estilo sencillo y sobrio: Los realistas no sólo abandonan los temas legendarios del Romanticismo,
sino que rechazan la retórica romántica. El ideal del estilo es la exactitud y la claridad, como corresponde
al deseo de acercar la labor del escritor a la del científico.

    -Predilección por la novela: El género literario que alcanzó un auge inusitado fue la novela. El
desarrollo editorial y la difusión de la prensa son fundamentales para explicar su éxito. La prosa narrativa
era el género más adecuado para reflejar la realidad en su totalidad.
    2.1. Rasgos de la novela realista:

     - Verosimilitud: Las historias, aunque inventadas por su autor, están basadas en la experiencia
cotidiana, y tanto los protagonistas como los ambientes son creíbles.

     - Protagonistas individuales o colectivos: Los protagonistas de las novelas pueden ser individuos que
se relacionan problemáticamente con su mundo, y se hace hincapié en su análisis psicológico (novela
psicológica); o pueden ser grupos sociales completos, que permiten al novelista dar una visión global de
la sociedad y la aparición de ambientes hasta entonces ignorados por la novela: burguesía, proletariado,
mendigos, etc. (novela de ambientación social)

    - Narrador omnisciente: El narrador maneja por completo los hilos del relato: sabe lo que va a
suceder, conoce los más ocultos pensamientos de los personajes, interviene en la obra enjuiciando
hechos y personajes y con observaciones dirigidas al lector. Esto no es incompatible con fingir una actitud
de cronista. Con el tiempo, aumenta la objetividad y se atenúan las apariciones del narrador en la obra.

    - Didactismo: Los autores pretenden a veces dar con sus novelas una lección moral o social al lector.
Son las llamadas novelas de tesis, en las que es escritor desea demostrar una idea a la que subordina el
argumento, los personajes y el ambiente de la obra.

    - Estructura lineal: Los hechos suelen transcurrir de forma lineal en el tiempo; aunque, en ocasiones,
se pueda volver atrás para contar episodios pasados, esto no interrumpe el hilo del relato.

    - Descripciones minuciosas: Las descripciones de interiores, exteriores o de personajes son muy
detalladas. Esto se relaciona con la obsesión de los escritores por el dato exacto, típica del positivismo.

    - Aproximación del lenguaje al uso coloquial: El lenguaje se aproxima a la conversación. Los autores
se esfuerzan por adecuar el lenguaje a la naturaleza de los personajes, que hablan según su condición
social, su origen geográfico o sus particularidades personales.



    2.2. El Naturalismo

      Es una corriente literaria que se desarrolló durante el último tercio del XIX, fundamentalmente en
Francia, y que tuvo como principal impulsor a Émile Zola, quien escribió un ciclo de veinte novelas bajo el
título común de Los Rougon-Macquart. Para él la literatura debe analizar científicamente el
comportamiento humano siguiendo los principios de la observación y de la experimentación. Parte de la
idea de que el hombre se encuentra determinado biológica y socialmente: no es realmente libre
(determinismo). El novelista, como el científico, ha de experimentar con sus personajes para comprobar
cómo se modifican sus reacciones según cambian las circunstancias y teniendo en cuenta su herencia
biológica. Esto explica su interés por ambientes miserables y sórdidos y por personajes tarados,
alcohólicos, embrutecidos o víctimas de patologías diversas.

     En España, el Naturalismo levantó una gran polémica y su penetración en nuestra literatura fue difícil.
La mentalidad de la sociedad española de la época era muy distinta de la parisina de la época. Se
acusará al Naturalismo de inmoral y anti-católico. En su defensa saldrá Emilia Pardo Bazán, que en una
serie de artículos recogidos con el nombre de La cuestión palpitante, defiende a Zola desde principios
católicos y rechaza el determinismo. El Naturalismo español aprovecha del movimiento ciertos recursos
narrativos y su interés por los ambientes míseros y degradados. Rasgos naturalistas encontramos en las
obras de Pardo Bazán, en La desheredada de Galdós, en La Regenta de Clarín, etc.
    2.3. Evolución de la novela realista

     El costumbrismo romántico va evolucionando hacia un interés por la reproducción fiel del entorno, así
como a la atención a la realidad contemporánea del autor. Puede hablarse durante los años 50 y 60 de
una novela prerrealista, próxima al costumbrismo (Fernán Caballero, La Gaviota). Este costumbrismo se
encuentra también en la base de otro aspecto de la novela realista: la ambientación regional de muchas
novelas. En Andalucía las de Fernán Caballero y Valera, en Cantabria las de Pereda, etc. (novela
regionalista).

    Entre los realistas españoles suelen distinguirse dos grupos:

    -los conservadores o tradicionalistas: la sociedad campesina es idílica, la ciudad es un nido de
corrupciones y, en sus argumentos, los personajes del sencillo e inocente mundo rural son destruidos
cuando entran en contacto con ella.

     -los liberales o progresistas: la ciudad es el lugar de la civilización moderna y del progreso, mientras
que el campo es un medio inculto y atrasado en el que los personajes procedentes de la ciudad,
instruidos y liberales, han de enfrentarse con graves problemas.

     Estos son los planteamientos que aparecen en las novelas de tesis, que escriben los narradores
para defender sus posturas ideológicas. Los personajes de estas novelas son tipos y se encuentran ya
definidos de antemano como vehículo para exponer las ideas del autor.

     En la última década de siglo se produce la llamada novela espiritualista en que la ficción tiene como
referente una realidad más amplia en la que cabe la interioridad del individuo y la imaginación. En
algunos aspectos, como el interés por los asuntos morales, el empleo de símbolos, el aumento de los
sentimientos y la búsqueda de lo trascendente, se acerca a la prosa modernista.



    3. AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

    Benito Pérez Galdós (1834-1920)

     Nació en Las Palmas de Gran Canaria; se trasladó a Madrid y colaboró en periódicos de tendencia
liberal e intervino en política. En 1912 las fuerzas conservadoras impidieron su candidatura al Nobel de
Literatura. Murió ciego y empobrecido. Fue autor de una extensa producción literaria. Como novelista
destaca por la creación de personajes y por su capacidad para integrarlos en la historia del país. Entre
sus obras destacan:

      -Episodios Nacionales: son narraciones breves de los acontecimientos históricos más importantes de
España en el siglo XIX en los que se insertan episodios de la vida cotidiana de una serie de personajes
ficticios. Son cinco series de diez episodios cada una, menos la última que tiene seis. Los más conocidos
son: Trafalgar, Bailén…

     -Novelas de la primera época: son las llamadas novelas de tesis, que exponen conflictos ideológicos
de tema religioso y anticlerical: Doña Perfecta, Gloria…

    -Novelas contemporáneas: en ellas inventa un mundo ficticio en el que refleja la realidad de la época
y Madrid adquiere gran protagonismo: Fortunata y Jacinta, Miau…
      -Novelas espiritualistas: donde predominan los valores evangélicos como el amor y la caridad
cristiana: Misericordia, El abuelo…

    Leopoldo Alas, Clarín (1852-1901)

     Nació en Zamora, pero vivió casi siempre en Oviedo, donde desarrolló su tarea literaria como autor y
como crítico. En su obra influyen elementos del naturalismo y las corrientes espiritualistas que propugnan
la tolerancia. Destaca como autor de cuentos: ¡Adiós, Cordera!, Pipá… Su obra más destacada, y la que
se ha considerado la mejor novela del siglo XIX es La Regenta, donde aborda el conflicto de la búsqueda
del amor ideal en un ambiente mediocre y hostil; es la historia de la carencia de amor y de amistad de su
protagonista, Ana Ozores.

    Otros autores importantes

    -José María de Pereda cultivó el costumbrismo y un realismo que exaltaba los valores tradicionales y
destacan sus descripciones de paisajes de la montaña santanderina: Sotileza, Peñas arriba…

   -Juan Valera, identificaba la novela con la creación de belleza y el deleite del lector, presenta una
Andalucía idílica donde predomina el asunto del amor entre del viejo y la niña: Pepita Jiménez…

    -Emilia Pardo Bazán, incorpora elementos naturalistas en las descripciones, influencia del medio y
presencia de situaciones violentas: Los pazos de Ulloa, La madre naturaleza…

    -Vicente Blasco Ibáñez, escribió novelas de tesis y novelas regionalistas ambientadas en el País
Valenciano, con elementos naturalistas: Cañas y barro, La barraca…



    Tema 4. Literatura. MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98.
    1. CARACTERÍSTICAS
    Desde finales del siglo XIX se gestaba una nueva literatura que triunfa en los primeros lustros del XX.
Modernismo y 98 son, en realidad, las dos caras de una misma ruptura, manifestaciones hispánicas de
una “crisis universal”. En esta crisis, en ese contexto de desazón y malestar, deben situarse los temas
fundamentales del momento (conflictos religiosos y existenciales o el problema de España), o la
renovación de la novela, la poesía y el teatro.

     El término “Modernismo” se aplicó a una serie de tendencias europeas y americanas surgidas en los
últimos veinte años del siglo XIX cuyos rasgos característicos fueron el anticonformismo y la renovación
de la estética vigente (realismo y academicismo pictórico).

    En las raíces del Modernismo hay un profundo desacuerdo con la civilización burguesa. La pequeña
burguesía se ve frenada por una poderosa oligarquía y se sienten fuera del sistema, produciéndose así la
conocida crisis de la conciencia burguesa. Ante esto, la mayoría de los autores muestra literariamente su
disconformidad a través del aislamiento aristocrático y el refinamiento estético.

     1.1. INFLUENCIAS
     El Modernismo es una síntesis de dos corrientes francesas, Parnasianismo y Simbolismo. De los
parnasianos toman el deseo de perfección formal, el ideal de una poesía serena y equilibrada, así como
el gusto por las líneas puras, y de los simbolistas, la capacidad de revelar el significado profundo de la
realidad o los parecidos de los estados de ánimo con esa realidad mediante símbolos. La última de las
influencias modernistas es Bécquer, precursor del Simbolismo, del que toman la vena intimista y
sentimental.

    1.2. Temas.
    Los temas van en dos direcciones, por un lado, la exterioridad sensible (imágenes legendarias,
paganas y exóticas), y por otro lado, la intimidad del poeta. Es a partir de este segundo aspecto desde
donde se explica mejor la temática modernista:

    Desazón romántica. Más allá de lo dicho en el punto anterior, son importantísimas las
manifestaciones de hastío y profunda tristeza. La melancolía y la angustia son motivos centrales. Reflejo
de ello es la presencia de lo otoñal, lo crepuscular, la noche…

    Escapismo, la huída del mundo por medio del ensueño. No podemos olvidar la evasión espacial
hacia tierras de Oriente, y temporal, pues muchos modernistas enclavan en el pasado sus obras.

    Cosmopolitismo o anhelo de la búsqueda de lo distinto, lo aristocrático.

    Amor y erotismo. Mezcla de un amor delicado e imposible y de imágenes intensamente eróticas.

    Temas americanos e indígenas y lo hispánico, como anhelo de búsqueda de una personalidad
colectiva.

    En resumen, un anhelo de armonía frente a un mundo desequilibrado, ansia de plenitud y perfección
y por otra, una búsqueda de raíces.

1.3.      Estética modernista. Las ansias de armonía, perfección y belleza son también las raíces de su
  estética, de ahí el esteticismo dominante (la primacía de lo bello), a lo que se une la busca de los
  valores sensoriales. La poesía ha de ser fuente del goce para el oído, gusto, el tacto…y de refinados
  efectos sensoriales hasta sensuales, conseguidos, en su mayoría, gracias al prodigioso manejo del
  idioma.
1.4.      El lenguaje del Modernismo va en dos direcciones: de un lado la brillantez y los grandes efectos;
  y de otro, el sentido de lo delicado, por lo que se adoptan tonos acordes con la expresión de la
  intimidad. Destacaríamos: el tratamiento del color: de lo más brillante a lo más matizado, mismo caso
  que en los de los efectos sonoros, que van desde los acordes más rotundos hasta la musicalidad
  lánguida. Se valen de todos los recursos estilísticos que se caractericen o por su valor ornamental, o
  por su valor sugeridor o por ambos. Los recursos fónicos se basan en la armonía imitativa o aliteración.
  El léxico se ve enriquecido con cultismos, voces exóticas… Abunda el uso de sinestesias y de
  Imágenes.
      El verso favorito es el alejandrino, por influencia francesa se suele tomar el dodecasílabo y
eneasílabo, aunque los versos consagrados como el octosílabo y el endecasílabo siguen siendo
abundantemente usados.

     2. Autores más significativos
     Rubén Darío, creador e impulsor del Modernismo publicó su primer libro, Azul, en 1888, mezcla de
poesía y prosa. Pero fue Prosas profanas el libro que estableció el modelo de poesía que sería imitado en
España. Su obra posterior, Cantos de vida y esperanza introduce composiciones con temas intimistas,
políticos y con preocupaciones existenciales.

     Ramón María del Valle Inclán destacó en todos los géneros que cultivó y fue un modernista de
primera hora que satirizó amargamente la sociedad española de su época. Las cuatro Sonatas (de otoño,
estío, primavera e invierno), novelas aparecidas entre 1902 y 1905, constituyen la biografía galante del
marqués de Bradomín, y suponen la culminación del modernismo español. Tras publicar títulos, con las
obras dramáticas Cuento de abril y La marquesa Rosalinda, retoma el Modernismo.
     Juan Ramón Jiménez. Su trayectoria poética está marcada por la total dedicación a la poesía y a la
búsqueda incesante de la belleza. De sus tres etapas, destacamos la primera, la etapa sensitiva, de
corte modernista. La suave musicalidad y los paisajes y jardines crepusculares aparecen en Arias tristes
(1903) o La soledad sonora (1908). Por entonces compone su libro de prosas poéticas Platero y yo
(1917).

   Manuel Machado será también un autor representativo del Modernismo con obras como Alma, El mal
poema.

        También se debe incluir aquí la primera etapa de Antonio Machado, que se ve en el punto
         siguiente.
    3. LA GENERACIÓN DEL 98.
    Entre el Modernismo y la Generación del 98 no hay una separación clara. Suele entenderse por
Modernismo la versión hispánica de la crisis artística y espiritual europea de fines de siglo XIX. Dentro de
esta línea se dan orientaciones diversas: una literatura de evasión y elitismo, el Modernismo, y otra
caracterizada por un temperamento crítico y radical: la Generación del 98.

     Con este nombre se conoce a un grupo de escritores que surge como reacción a dos aspectos: la
crisis económica, política y moral de España que condujo en 1898 a la pérdida de las últimas colonias,
Cuba, Puerto Rico y Filipinas; y el agotamiento de las formas narrativas del movimiento realista.

    A raíz del desastre colonial, surge la conciencia de necesidad de cambio en la sociedad española.
Un grupo de tres escritores, el "Grupo de los Tres", integrado por Azorín, Pío Baroja y Ramiro de Maeztu,
publica un Manifiesto, en 1901, en el que denuncia la situación de España y la necesidad imperiosa de
mejorar.

     Esta preocupación invade también a otros intelectuales, como Miguel de Unamuno, al que los tres
consideraban un maestro, o Ramón del Valle-Inclán, a quien Pedro Salinas llamó "hijo pródigo del 98".
Todos ellos compartieron desde revistas y diarios esta preocupación y un deseo de regeneración política.
Literariamente este malestar se centró en un nuevo interés por el paisaje español y en la creación de un
nuevo estilo. Frente al Realismo que "describe" la escena, los escritores del 98 la "meditan". No es un
grupo cerrado y otros autores como Ángel Ganivet o Antonio Machado en poesía también aportaron su
obra y su interés por el problema español.

     Frente al Modernismo, la Generación del 98 le corresponde una preferencia por la prosa, con la
novela y el ensayo como géneros predominantes, y una mayor preocupación por los problemas sociales y
políticos del país.

     3.1. TEMAS La obra de cada uno de los autores del 98 se caracteriza por una acusada personalidad
          individual. No obstante, se pueden establecer algunas características comunes a los temas
          tratados:
     La preocupación por España. Denuncian las circunstancias que no le gustan y proponen, desde su
punto de vista más subjetivo, las reformas necesarias para la revitalización del país. Consideran que la
renovación nacerá de una regeneración espiritual y centran la búsqueda del alma española por tres vías
la literatura, puesto que encuentran el reflejo del carácter de la realidad española en los autores
medievales, como Berceo o Manrique, o en obras clásicas como La Celestina y el Quijote; el paisaje,
especialmente el castellano, en el que veían el reflejo de la austeridad de sus habitantes. Los autores del
98 vieron en Castilla la médula de España; la historia, en la que bucean para encontrar la esencia
española y que corre paralela a su exaltación del paisaje. Por debajo de la historia externa (reyes, héroes,
hazañas), les atrajo lo que Unamuno llamó la «intrahistoria», es decir, «la vida callada de los millones de
hombres sin historia» que, con su labor diaria, han ido haciendo la historia más profunda.
    El otro gran tema es el de la preocupación existencial. La reflexión sobre el sentido de la vida, el
papel de la religión en la sociedad y en la vida individual, y las dudas sobre la existencia del más allá son
temas que aparecen frecuentemente en sus obras.

    3.2. AUTORES
         Entre los autores líricos que cultivan la poesía noventayochista, se encuentra Antonio Machado.
    Antonio Machado nace en Sevilla en 1875, donde pasa su infancia. Tras viajar a Francia, en 1902
conoce a Rubén Darío, con quien traba amistad. En 1907 obtiene la cátedra de francés en un instituto de
Soria, donde conoce a Leonor Izquierdo, con la que se casa. En 1912 su mujer enferma y muere: la
desolación del poeta es enorme. Vive en Baeza y en Segovia. La Guerra Civil le sorprende en Madrid y
pasa a Francia. Muere en Collioure.

    Varias obsesiones se repiten a lo largo de su obra: el paso del tiempo y la nostalgia por la niñez y la
juventud perdidas, así como la falta de amor y la correspondencia emocional entre los elementos del
paisaje y su estado de ánimo.

     Los inicios de Machado son cercanos al Modernismo. En Soledades (ampliada en 1907 en
Soledades, galerías y otros poemas) la atmósfera poética está llena de ambientes quietos y silenciosos,
jardines y parques desiertos. El intimismo, el tono triste y melancólico y el simbolismo son algunas
características de esos poemas. Características que no abandonará a lo largo de su trayectoria poética.

    El Machado más conocido es el de Campos de Castilla (1912-1917). La emoción del poeta al
enfrentarse con Castilla le lleva a un modo de expresión distinto. Su poesía se hace más realista, más
austera, como el paisaje que se ve a su alrededor. La reflexión sobre los males de España es el tema de
muchos de sus poemas, otros son retratos de amigos, composiciones en recuerdo de su mujer y Soria, y
poemas breves con sentencias y reflexiones que anuncian su tercera obra: Nuevas canciones (1924)

    En la métrica Machado emplea formas populares, aunque destaca su gusto por la silva, con la rima
de romance. El estilo se caracteriza por la falta de complicaciones retóricas: es sobrio y claro, adecuado
para comunicar directamente sus emociones más hondas.

    En resumen, su poesía sintetiza el clasicismo de las formas, el simbolismo del mundo sensorial y la
indagación en sus galerías interiores.

        Otros autores y obras de la Generación del 98 se verán en los temas de narrativa y teatro
         anteriores a 1936: Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Valle Inclán, Azorín…


    TEMA 5. LITERATURA. La Generación del 14 y el Novecentismo.

     1. INTRODUCCIÓN
     El siglo XX comienza en Europa con la Primera Guerra Mundial y España, a pesar de su neutralidad,
sufrirá las consecuencias. La Crisis de 1917, con sus fuertes conflictos sociales, significa el fin de los
partidos turnantes; frente a la vieja oligarquía, se alza con fuerza creciente una pequeña burguesía
reformista, a la vez que las fuerzas obreras ganan protagonismo. Y así, tras el paréntesis de la Dictadura
de Miguel Primo de Rivera(1927-1930), que contó con la oposición de los intelectuales, las nuevas
fuerzas políticas propiciarán la proclamación de la Segunda República, en 1931. Pero la lucha entre las
nuevas fuerzas y el viejo bloque dominante explicará los avatares de la República y el
desencadenamiento de la Guerra Civil.

   En la literatura española, esta etapa significa el relevo de modernistas y noventayochistas o el
cambio de rumbo de algunos de aquellos escritores, como Machado o Valle, pero los nuevos caminos
  son muy variados. Con el tiempo, tres etiquetas se han impuesto: Novecentismo; Vanguardismo y
  Generación del 27.

      En la llamada “Generación del 14” o Novecentismo dominan unas nuevas orientaciones ideológicas o
  estéticas que se alejan del Modernismo o la Generación del 98. Eugenio D´Ors acuñó el término
  Novecentismo para englobar ensayistas como Ortega y Gasset o novelistas como Gabriel Miró y Ramón
  Pérez de Ayala.

      En cuanto a la poesía, es la época de la superación del Modernismo y de la aparición de una lírica
  nueva que, con excepciones, mereció el frecuente apelativo de “pura”. Una figura, la de Juan Ramón
  Jiménez, resume por sí sola las inquietudes y nuevos caminos de la creación poética del momento.



       2. CARACTERÍSTICAS
       En lo estético el punto de partida sería la reacción contra las secuelas decimonónicas, lo que
  conduce no solo hacia posiciones antirrománticas, sino al rechazo del realismo, lo que se resume en las
  siguientes consecuencias:

 La huida del sentimentalismo es uno de los rasgos más señalados de la literatura. Eugenio D´Ors animó a
    evitar lo dionisiaco, lo romántico, la exaltación pasional, y orientarse hacia lo clásico, lo sereno.
 Ello va unido al abandono, del tono apasionado y vehemente, por ello se habla de pulcritud, de distancia,
    de equilibrio.
 Se crea bajo un imperativo de selección, que conduce en general a una literatura para minorías.
 A la vez es característico el intelectualismo, producto de la preocupación por evitar lo sentimental. Todo
    conduce hacia el ideal de un arte puro, es decir, que se propone un mero placer estético. D´Ors llegará
    a proponer un arte arbitrario, casi puro juego (y rozamos la deshumanización del arte que Ortega verá
    en las Vanguardias).
 En cuanto al estilo, es fundamental la preocupación por el lenguaje. Hay un cuidado de la forma presidido
    por un ideal de tensión: el escritor huye de lo fácil. La prosa recurre a la “función poética” del lenguaje
    (metáforas en Ortega y densidad lírica en Miró…) Es característico a todos ellos el cultivo del poema en
    la prosa (Platero y Yo es de 1914).
       En suma, la estética novecentista está presidida por una obsesión constante de la obra bien
  meditada, “bien hecha”.



      3. GÉNEROS LITERARIOS
     3.1. El ensayo en el Novecentismo.
      Vinculados a la Institución Libre de Enseñanza y herederos del Regeneracionismo y del 98, los
  novecentistas comparten una sólida formación universitaria y el espíritu científico, la fe en el porvenir de
  España y la vocación europeísta, y el talante liberal y elitista.

      José Ortega y Gasset tendrá una enorme influencia en los escritores jóvenes y los pensadores
  posteriores. Sus ideas estéticas figuran en La deshumanización del arte, donde sostiene que el arte debe
  de estar desconectado del mundo exterior y buscar el puro goce estético, ajeno a lo afectivo, lo
  sentimental y lo humano y en Ideas sobre la novela, donde opina que las nuevas novelas han de ser un
  género intelectual y deshumanizado y que se debe dar más importancia a la forma o al estilo que a la
  acción y a los personajes y perseguir como fin último el puro goce estético.

      3.2. Dentro de los novelistas del Novecentismo destacaremos las figuras de Gabriel Miró y Ramón
    Pérez de Ayala.
    El alicantino Gabriel Miró es el más fiel continuador del Modernismo, en la acumulación de
sensaciones y la idealización del paisaje. Sus novelas, más que construcciones argumentales responden
al objetivo de convertir lo que se percibe en el arte de la palabra. Destacan sus obras Las cerezas del
cementerio, Nuestro Padre San Daniel y El obispo leproso.

    Ramón Pérez de Ayala, combina a la perfección el simbolismo modernista con la actitud intelectual
novecentista en sus novelas más importantes: Belarmino y Apolonio, A.M. D. G. y Troteras y danzaderas.

    (NOTA: Los novelistas se verán con más detalle en otro tema)



     3.3. Poesía: Juan Ramón Jiménez
 Vida: Nació en Moguer (Huelva) en 1881. En Moguer, la muerte repentina de su padre le ocasionó
trastornos nerviosos. Estuvo internado en un sanatorio en Francia, donde tomó contacto con los
simbolistas franceses. Instado por varios amigos, vivió en Madrid y se estableció en la Residencia de
Estudiantes, y al año siguiente conoció a Zenobia Camprubí Aymar. Se casaron en Nueva York en 1916:
el viaje fue fundamental en la evolución de su obra, pues su contacto con el mar le inspiró una de sus
obras clave. Regresó a España, donde lideró los movimientos de renovación poética. Pero con la Guerra
Civil tuvo que exiliarse debido a sus ideas republicanas. Vivió en Cuba, Miami y Washington. Finalmente,
fijó su residencia en Puerto Rico en 1951. En 1956, se le concedería el Nobel de Literatura, que
premiaba “el ejemplo de alta espiritualidad y de pureza artística” que había seguido el escritor. Dos años
después, en 1958, murió en Puerto Rico.
           Su obra poética: Vivía consagrado por entero a su obra, despegado de la vida pública,
encastillado en su “torre de marfil”, recluido en sus obsesiones personales, su hipocondría, su morboso
temor a la muerte. Su costumbre de corregir, suprimir y reordenar su inmensa producción poética
demuestra hasta qué punto le preocupaba cómo iba a leerse su obra, que es un caso acabado de poesía
minoritaria, de dificultad creciente. Concibe la su creación poética como una “obra en marcha” que fue
recogiendo en antologías (Poesías escojidas, Segunda antología poética, Tercera antología poética).
Para él la poesía es belleza, un modo de conocimiento, de inteligencia y expresión de un ansia de
eternidad; de ahí su obsesión por la fugacidad de las cosas y su especial idea de Dios, a quien identifica
con la Naturaleza, con la belleza absoluta, o con la propia conciencia creadora.


         Etapas en que se suele dividir su producción:

        Etapa sensitiva:
         Sus primeros libros están influidos por las tendencias de la literatura de fin de siglo: simbolismo y
modernismo. Sus temas son la nostalgia, la persecución de algo misterioso y la presencia de la muerte, y
conectan con el clima de esteticismo y decadentismo de la época. En 1903 publicó Arias tristes, donde
domina un sentimiento de melancolía típicamente modernista y el gusto por el cromatismo. A partir de
1908 (Elejías) y hasta 1915 (La soledad sonora), se produce en su poesía un enriquecimiento de la
métrica – alejandrinos, endecasílabos – una vigorización de los sentimientos y una variación en los
colores, con uso destacable de la sinestesia; son los ropajes del Modernismo, como él los llamará. De
esta época es Platero y yo (1914), ejemplo magnífico de prosa poética que implica un acercamiento a la
naturaleza y a Andalucía.


       Etapa intelectual: hacia la poesía “desnuda” (1916-1936)
        Se inicia con Diario de un poeta recién casado (1917), escrito durante su viaje en barco a Nueva
York y más tarde titulado Diario de poeta y mar. El océano y su boda con Zenobia representaron una
experiencia extraordinaria que cuajó en esta obra fundamental que marca la transición a una nueva
época. En este libro el poeta va a lo esencial, eliminando lo superfluo, para destacar el significado
profundo de la palabra poética. Necesita encontrar “el nombre exacto de las cosas”. Utiliza el verso libre
sin rima o con alguna asonancia en poemas breves y, a veces, el poema en prosa. Los libros más
importantes de esta etapa de poesía desnuda son, junto con el Diario, Eternidades , donde manifiesta su
desacuerdo con toda su poesía anterior, que consideraba demasiado ornamental.



        Etapa suficiente o verdadera (1936-1958)
         El proceso de abstracción iniciado en la etapa anterior se intensifica en sus últimos libros: En el
otro costado y Dios deseado y deseante (1948-1949). Crece, pues, en estos libros escritos en el exilio, la
intensidad y la profundidad en el camino del conocimiento y la aspiración al absoluto. El primero de ellos
contiene el poema en prosa “Espacio”, donde utiliza la asociación libre de ideas para expresar el gozo
que le produce la perfección del universo.



          Se considera a Juan Ramón Jiménez el mayor renovador de la lírica española del siglo XX, ya
que facilitó la aparición de las vanguardias y de la Generación del 27 al acercar a España la obra de los
poetas extranjeros más innovadores (T.S.Eliot, Paul Valery, etc.)



    TEMA 6. LITERATURA Las vanguardias: tendencias y características. Ramón Gómez de la
Serna.

    1. Introducción

      En el campo del arte y de la cultura, el primer tercio del siglo XX es particularmente fértil. Se produce
una verdadera explosión creativa, de cuya diversidad da una idea la multitud de movimientos estéticos
que se suceden y superponen en pocos años. Son las llamadas Vanguardias. No afectan solo a la
literatura, sino también a las artes plásticas y se reflejan en todos los ámbitos de la cultura.

     Las diversas corrientes vanguardistas se caracterizan por su afán experimental y su voluntad de
ruptura con respecto al arte anterior. Tienen voluntad de desarrollar un arte nuevo y negar todo el valor
del pasado artístico. Son provocadores (desprecian al gran público y a la burguesía y buscan
escandalizar). Las diversas vanguardias suelen darse a conocer en las revistas literarias a través de
manifiestos, en los que atacan el arte oficial y afirman sus nuevas propuestas. Los "-ismos”
vanguardistas, es decir, las distintas corrientes, se suceden a un ritmo vertiginoso y todas ellas tienen en
común:

    -La búsqueda de lo nuevo.

    -El antitradicionalismo.

    -El internacionalismo.

    -El antiacademicismo y

    -El experimentalismo.



    2. Vanguardias europeas
    En literatura, los movimientos vanguardistas europeos más importantes son:

     -Expresionismo: Rechazan que el arte sea representación externa de la realidad, sino que tiene que
descubrir una realidad interior, por lo que recurren a la deformación de características físicas o
psicológicas de lo que se describe. Esa búsqueda de la expresividad los aleja del realismo, por lo que
abundan personajes extraños, descripciones simbólicas, caricaturas, situaciones absurdas y el uso libre
del lenguaje.

     -Futurismo: Defiende que el arte se debe al futuro. El primer manifiesto futurista fue publicado en
1909 por el italiano Marinetti. El futurismo alcanza gran importancia por su aportación teórica, más que
por sus obras. Proponen: usar los verbos en infinitivo, eliminar las conjunciones, suprimir la puntuación,
etc. Cambian todos los temas tradicionales literarios por nuevos motivos: las máquinas, el automóvil, el
avión, las fábricas, la luz eléctrica, los deportes, etc. Exaltan la acción y la violencia y rechazan el
sentimentalismo; estas ideas, su entusiasmo por la guerra y su nacionalismo hacen que se identifiquen
con el fascismo.

     -Cubismo: Apollinaire publica en 1913 el principal ensayo sobre cubismo. Este movimiento se
relaciona con la pintura: la fragmentación de la realidad, la superposición de planos, montaje arbitrario de
los elementos del poema. Atienden a los aspectos visuales: tipos de letra, collage, caligramas (las letras
del texto forman un dibujo alusivo a su contenido).

     -Dadaísmo: (1916) con Tristán Tzara. Significa la rebeldía pura contra toda lógica para así liberar la
fantasía del lector y liberarlo de inhibiciones. Esto lo consigue recurriendo al lenguaje incoherente, de
alguna manera prepara el camino al surrealismo. Sus características más destacadas son: tendencia al
absurdo, exaltación de lo ilógico, regreso a la pureza infantil, etc.

     -Surrealismo: Surge en Francia y su figura principal es André Breton que, tras leer a Freud,
publicará en 1924 el primer Manifiesto surrealista. Es la revolución artística más importante del siglo XX.
No es sólo una revolución estética, sino una revolución integral. Su lema es “transformar la vida” y
propugna una liberación total del hombre a través de la liberación de los impulsos reprimidos en el
subconsciente. Todo ello lleva a liberar su poder creador y para ello utiliza diversas técnicas como: la
escritura automática (escribir sin reflexión); el collage (basándose en frases recortadas de periódicos o
prospectos; la reseña de los sueños, etc.). A veces, incluso, mediante ciertas drogas, se provocan
alucinaciones y delirios para transcribir experiencias extra-racionales.

     Así se produce una liberación del lenguaje y aparecen asociaciones libres e inesperadas de
metáforas insólitas, imágenes oníricas y hasta delirantes. Su influencia fue extraordinaria. Gracias a él el
lenguaje de la poesía se ha enriquecido insospechadamente. Y no sólo la poesía. Hoy sigue presente no
sólo en la literatura, sino en el cine, en ciertos vídeo-clips y en las más variadas manifestaciones
culturales.



    3. Las vanguardias en España

     En España, el pionero de las vanguardias fue Ramón Gómez de la Serna, personalidad extravagante
y provocadora que presidió numerosas tertulias como la del café de Pombo. Pero también aparecen
revistas que defienden las nuevas tendencias como la “Revista de Occidente”, creada por Ortega y
Gasset, y ensayos tan interesantes como La deshumanización del arte del mismo Ortega.

    El vanguardismo español conocerá las siguientes etapas:
        5.   De 1908-18: Las primeras manifestaciones con “Ramón”.
        6.   De 1918-25: El predominio de la deshumanización.
        7.   De 1925-30: Influjo del surrealismo y con ello se va introduciendo la rehumanización.
        8.   De 1930-36: El ocaso de las vanguardias. Surgen nuevas inquietudes y un nuevo
             romanticismo.


    Los principales “-ismos” que triunfan en España son:

    - El Futurismo que se conoció pronto pero que no creó escuela. Se hallarán huellas en poetas del 27
como, por ejemplo, en Salinas y su poema “A la bombilla”. Son poemas amantes del peligro y del coraje y
que buscan la audacia y la temeridad.

    - El Ultraísmo. Pretende “ir más allá” del Novecentismo imperante, pero fue muy efímero. Su
promotor fue Guillermo de Torre y se caracteriza por su antisentimentalismo y deshumanización de la
poesía, trabajando, sobre todo, a partir de caligramas.

     - El Creacionismo traído a España por el poeta chileno Vicente Huidobro. Pretende alejarse de la
realidad para llegar a la abstracción, a la creación absoluta, sin imitación de la realidad. Influye en
Gerardo Diego.

     - El Surrealismo. En España lo difunde Juan Larrea quien orienta a varios autores del 27: Alberti,
Sobre los ángeles; Lorca, Poeta en Nueva York; y buena parte de la obra de Aleixandre. Nuestro
surrealismo no es ortodoxo, sino autónomo. Nuestros poetas no llegaron a la creación inconsciente, ni
practicaron la “escritura automática”, sino que en su obra siempre hay un débil hilo conductor. Lo que sí
hubo es una liberación de la imagen y un enriquecimiento del lenguaje poético. Su aparición supuso la
crisis del ideal de “pureza” y “deshumanización”. Con él lo humano, e incluso lo social y lo político
penetrarán de nuevo en la literatura, como lo prueba la trayectoria de Lorca, Alberti o Neruda.



             4.Ramón Gómez de la Serna

    Manifestó con su vida lo que expresaban sus escritos: una postura antiburguesa que ejercía la
provocación contra las normas establecidas. Sus polifacéticas actividades lo convirtieron en uno de los
personajes más populares de la época. Llevó a cabo una obra variada, tanto en los géneros como en las
formas, siempre guiada por su actitud inconformista que dio como resultado una tendencia constante a la
experimentación.

     Fue, sin duda, el impulsor del Vanguardismo en España junto con J.R.Jiménez, el maestro de los
jóvenes poetas. Fue enorme la influencia de la “greguería”, género inventado por él y asentado en una
frase ingeniosa o metafórica que recuerda los juegos del Barroco. La greguería encierra un concepto, una
metáfora, un chiste o una sentencia filosófica. “Humorismo + Metáfora = Greguería”, definió él mismo.

        Tenía de la novela un concepto vanguardista y libre que se manifiesta en títulos como El torero
Caracho.También escribió teatro como Los medios seres y biografías, y su autobiografía,
Automoribundia.
   TEMA 7. LITERATURA. LA GENERACIÓN DEL 27: CARACTERÍSTICAS. AUTORES Y OBRAS
MÁS SIGNIFICATIVAS.



    INTRODUCCIÓN

          Generación del 27 es la denominación con que se agrupa a un conjunto de poetas que se
convirtieron en el más notable grupo literario de la época. Integran esta generación Pedro Salinas, Jorge
Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Emilio
Prados y Manuel Altolaguirre. Es frecuente incluir también a Dámaso Alonso, aunque sus más
importantes libros de poesía los publicó en la posguerra. La elección de la fecha de 1927 tiene su origen
en que en ese año se reunieron en Sevilla gran parte de ellos para homenajear a Góngora en el tercer
centenario de su muerte. La vinculación entre los distintos miembros del grupo es bastante estrecha. Sus
relaciones personales son habituales: parecida procedencia social, habitual colaboración en las mismas
revistas poéticas, la convivencia en la Residencia de Estudiantes, etc.



    ESTILO, TEMAS Y FORMAS: SÍNTESIS DE TRADICIÓN Y VANGUARDIA

     Junto a su cosmopolitismo y apertura hacia las aportaciones que llegaban de Europa y América, los
poetas del 27 valoraron el pasado y rescataron autores y estilos diversos, realizando una verdadera
síntesis de vanguardia y tradición. Del pasado literario español rescataron formas de la poesía tradicional
(canciones, villancicos, romances), en la tendencia llamada neopopularismo; de la poesía del Siglo de
Oro prestaron especial atención a Góngora, en quien reconocían la capacidad de crear una realidad
poética propia y de renovar la retórica, pero también a Garcilaso, San Juan, Lope de Vega o Quevedo; de
la poesía del siglo XIX recibieron la influencia del intimismo de Bécquer, de la concepción de la realidad
como algo que puede ser pensado, soñado o imaginado de Unamuno y Machado. La estancia de muchos
de ellos en países europeos y el dominio de otras lenguas les permitió conocer a los grandes poetas
contemporáneos. De las vanguardias incorporaron diferentes temas y recursos.



        Entre los temas destacan:

     -La naturaleza: predomina una naturaleza cercana a la ciudad. Los poetas del 27 son
contempladores del mundo cotidiano, y a menudo enfrentan la deshumanización de las ciudades a la
visión bucólica y panteísta de un mundo natural plagado de seres indefensos. - El amor: se presenta
como la plenitud del individuo y admite todas las manifestaciones posibles, con un sentido de libertad. Sin
embargo, el choque entre la realidad y el deseo, el desamor o el olvido, se traducen en dolor.

    -El tiempo perdido: es frecuente la nostalgia por el paraíso perdido: geográfico (por el exilio) o
temporal (la infancia o juventud perdidas).

     -Lo intrascendente: el arte como juego que rompe con la monotonía de lo cotidiano. Todo puede
convertirse en materia poética: las máquinas, el cine... Esta influencia de las Vanguardias hará que
encontremos poemas dedicados a la bombilla, a las teclas de una máquina de escribir, a un portero de
fútbol, a Charlot…
    -La soledad, la incomunicación y el compromiso: conllevan la angustia del hombre que no encuentra
sentido a su vida. Es más frecuente tras la Guerra Civil, que les hace tomar conciencia de la muerte y el
dolor.



          En cuanto a las formas y el estilo, los poetas del 27 aportaron a la lengua poética profundas
novedades. Nos hemos referido a su búsqueda de una lengua "distinta". El gran instrumento de esa lengua
es la metáfora, con audacias novísimas, deslumbrantes, que aprendieron de los vanguardistas, pero también
de los poetas barrocos. Cultivaron tanto la imagen como la imagen visionaria, que relaciona los objetos, no
por su semejanza física, sino por las emociones que despiertan. En cuanto a la métrica, junto a formas
tradicionales y clásicas, adquieren un amplio desarrollo el verso libre y el versículo.



    EVOLUCIÓN Y ETAPAS DEL 27



    -1ª etapa: desde sus inicios hasta 1927. Es una época de influencia becqueriana y modernista. Se
produce el influjo de las Vanguardias (Ultraísmo, Creacionismo…) y de la poesía pura de Juan Ramón
Jiménez y la deshumanización. Utilizan metáforas audaces que dan como resultado una poesía
hermética. El ansia de perfección formal les lleva a los clásicos y al fervor por Góngora.

     -2ª etapa: De 1927 a la Guerra Civil.- Junto a la expresión de angustias personales, pronto aparecerá en
los versos la protesta social, aspecto que alcanzará mayor desarrollo en los años de la República y de la
Guerra Civil. Se inicia el proceso de “rehumanización” que coincide con la llegada del Surrealismo. Poco a
poco el sentimiento se introduce de nuevo en la poesía que se hace más humana, transcendente y
apasionada. Una poesía impura como propugnaba Pablo Neruda desde su revista Caballo verde para la
poesía.

     - 3ª etapa: Lorca ha muerto. Varios de los miembros del grupo están exiliados. En España, la poesía
deriva hacia un humanismo angustiado (Dámaso Alonso) o solidario (Aleixandre). En el exilio, la protesta y la
nostalgia de la patria perdida son algunas de las notas dominantes.



    AUTORES Y OBRAS MÁS SIGNIFICATIVAS

FEDERICO GARCÍA LORCA.- Nació en Fuentevaqueros (Granada) en 1898. En Granada estudió Filosofía y
Letras. En 1918 se trasladó a Madrid; se instaló en la Residencia de Estudiantes, donde entabló amistad con
muchos jóvenes de su generación, entre los que destacan Buñuel, Dalí o Emilio Prados. En 1927 obtuvo su
primer éxito teatral con Mariana Pineda; por entonces era ya un poeta famoso. En 1929 viajó a Nueva York
como estudiante de la Universidad de Columbia; pero, en la práctica, descubrió un mundo nuevo que le
ayudó a encontrar una nueva voz poética, fruto de la cual es Poeta en Nueva York. En agosto de 1936 fue
detenido y fusilado en Víznar, un pueblecito cerca de Granada.

OBRA POÉTICA.- Lorca supo unir la predisposición natural para la creación poética - inspiración, imaginación,
sensibilidad - con un riguroso trabajo en busca de la perfección. Su principal característica es la magnífica
síntesis que supo hacer de lo popular y lo culto. Son muy significativos en su poesía los símbolos, muy
personales, que se repiten a lo largo de toda su obra poética y dramática. Algunos de ellos son: la luna, el
caballo y la sombra (muerte), el agua (connotaciones sexuales), el color verde (irrealidad, misterio y muerte),
los gitanos (la libertad, lo marginal, la frustración), la Guardia Civil (lo convencional, lo racional, la ausencia de
imaginación)...



         La poesía de Lorca es trágica y violenta, y los temas fundamentales son el amor (casi siempre
frustrado, insatisfecho), la frustración (por no alcanzar lo deseado) y la muerte. En cuanto al estilo, se
pueden destacar los siguientes aspectos: empleo abundante de recursos como la imagen, el símbolo y la
metáfora. Por lo que respecta a la métrica, emplea formas métricas tradicionales (canciones, romances,
sonetos…) y el verso libre.



Etapas de su obra

    -Primera etapa: El Romancero gitano, publicado en 1928, aunque escrito entre 1924 y 1927, es su libro
más conocido. Es un canto a los gitanos andaluces, que, por tener su mundo propio, bello y libre, se ven
abocados a la marginación y a la muerte. Hay en el poemario una síntesis perfecta entre narración y
descripción, lirismo y dramatismo, donde destaca la ambientación mítica. A pesar de su popularidad, es
una obra complicada, debido al extraño simbolismo y la audacia de las metáforas.

         En el Poema del cante jondo (1931) hay una mayor concentración estilística y originalidad, pues
Lorca ha asimilado y hecho suyo lo tradicional. La presencia de la muerte es una constante en el libro. Nos
habla de su propio dolor de vivir a través del dolor que rezuman los "cantos" andaluces.

          -Segunda etapa: incluye las obras que escribió entre 1929 y 1936. En este periodo, sin
abandonar sus raíces, es más universal y más difícil. Poeta en Nueva York. Federico llegó a Nueva York a
tiempo de presenciar el desastre financiero y el caos económico del 29. La gran ciudad, su gigantismo, su
mecanización, deshumanización y su mezcla de razas e intereses fueron un duro golpe para su
sensibilidad. En ese ambiente encuentra en el Surrealismo un nuevo camino para su poesía. Los temas que
insistentemente aparecen son los marginados (negros, judíos...), la alienación y la esclavitud del hombre por
la máquina, la injusticia social, el ser humano como depredador, la degradación de la naturaleza y la muerte.

         La última obra poética importante de Lorca son los Sonetos del amor oscuro, no conocidos hasta
1984. Los sonetos, escritos entre 1935 y 1936 responden a la tendencia general de vuelta hacia esta forma
clásica que se produjo en nuestra literatura en los años inmediatamente anteriores a la guerra.



    PEDRO SALINAS

         Nació en Madrid (1892) y murió exiliado en los Estados Unidos (1951). Poeta, profesor y crítico,
Salinas destaca por su poesía amorosa, sobre todo gracias a dos libros fundamentales: La voz a ti debida
(1933) y Razón de amor (1936). Para él, ante todo, el amor es algo que da sentido pleno a la vida. En
consonancia con ello, su estilo se caracteriza por la densidad conceptual y emotiva.



    JORGE GUILLÉN

        Nació en Valladolid (1893). Fue profesor de diversas universidades en España, en Europa y,
después de la guerra, en Estados Unidos. Murió en Málaga (1984). Su primer libro, Cántico (1928-50),
expresa, desde el título, su entusiasmo, su gozo de vivir, "el mundo está bien hecho", dijo. Cierto es que, más
tarde, a aquel libro se opondrá Clamor (1957-1963), en el que aparecen las disonancias del mundo: el dolor,
la injusticia, la muerte. El estilo de Jorge Guillén es denso y está rigurosamente trabajado.

    LUIS CERNUDA.

   Nacido en Sevilla, fue profesor, primero en España y ya en el exilio en Inglaterra, Estados Unidos y
México, donde muere.

     Su obra poética expresa el inconformismo de su intimidad torturada por el dolor y la frustración que
resulta del desajuste entre la realidad – el mundo circundante- y el deseo. Su evolución arranca de la
“poesía pura” en Perfil del aire y luego se deja influenciar por el surrealismo en Los placeres prohibidos. A
partir de Donde habite el olvido el poeta desnuda sin pudor su interior y alcanza, tal vez, la cota más alta
de su poesía; finalmente, un estilo más narrativo, influido por la poesía inglesa, reviste los libros Como
quien espera el alba y Desolación de la quimera.



    GERARDO DIEGO

          También poeta y profesor, el santanderino Gerardo Diego (1896-1987) sorprende, a lo largo de su
trayectoria poética, cultivando simultáneamente una poesía vanguardista y una poesía clásica o tradicional.
En la primera línea, con libros como Imagen (1922) o Manual de espumas (1924), cultiva el "Creacionismo"
(movimiento inscrito en el "irracionalismo poético, que juega a unir las palabras libremente, al margen de la
lógica o de la realidad). En la segunda línea, admira la emoción y la maestría técnica de sus deliciosos
cantarcillos de tipo tradicional, sus romances, sus sonetos... Así, en libros como Soria, Alondra de verdad,
(1920-1940), entre otros muchos.

     DÁMASO ALONSO

           Madrileño (1898-1990). Fue un sabio filólogo y un extraordinario crítico literario, además de un
apasionado poeta. Antes de la guerra, cultivó una "poesía pura", transparente y entrañable (así, su primer
libro: Poemas puros, poemillas de la ciudad, 1921). Pero después, en 1944, sorprendió con un libro
estremecedor: Hijos de la ira. Sus poemas son ahora gritos de protesta ante el dolor humano, el odio, la
injusticia; o angustiadas preguntas sobre el sentido de la existencia. Ha publicado, además, otros intensos
libros: Hombre y Dios...



    VICENTE ALEIXANDRE

         En 1977, el Premio Nobel atrajo la atención del mundo hacia este gran poeta nacido en Sevilla
(1898-1984). En su trayectoria se distinguen varias etapas. En la primera, su visión es muy pesimista: el
hombre es la criatura más desvalida y doliente del universo. Todo ello se expresa en un lenguaje difícil y
fascinante, con imágenes de tipo surrealista. Citemos libros como La destrucción o el amor, Espadas como
labios. Su segunda etapa, iniciada con Historia del corazón (1945-53), supone un giro hacia una nueva
concepción: el hombre es visto ahora de una forma positiva; habrá en su vida dolores, pero el poeta destaca
"su quehacer valiente y doloroso" y proclama su "solidaridad" con los que luchan y sufren. Todavía hay una
tercera etapa, representada especialmente por Poemas de la consumación, en que el lirismo de Aleixandre
alcanza una nueva cima para afrontar, la vejez y la cercanía de la muerte.
    RAFAEL ALBERTI

            Dos cosas asombran en la obra de Alberti: su variedad y su maestría. En ella conviven lo popular y
lo culto, lo tradicional y lo vanguardista, el humor y la angustia, la poesía pura y la poesía política... Había
nacido en el Puerto de Santa María (Cádiz, 1902), pero a los quince años se traslada a Madrid, donde se
siente desarraigado. De la añoranza de su mar nace su primer libro Marinero en tierra (1924). Tras otros
libros, una profunda crisis le inspira una de las cimas del Surrealismo y de la poesía española del siglo XX,
Sobre los ángeles (1929). Siguió una etapa de poesía social y política con títulos tan significativos como El
poeta en la calle. Y, tras la Guerra Civil, Alberti tuvo que vivir durante varias décadas exiliado en Argentina o
Italia. Allí prosiguió su producción poética, abundante y variada como siempre; especialmente entrañables
son entonces sus poemas sobre la nostalgia de la España lejana, en libros como Retornos de lo vivo lejano,
etc. Regresa a España en 1978, en 1983 se le concede el premio Cervantes. Muere en 1999.



    EMILIO PRADOS

         Aunque publicó varios libros antes de la Guerra Civil, su producción más importantes se
desarrolló en el exilio: Canciones del farero, Vuelta…

    MANUEL ALTOLAGUIRRE

         Su poesía, intimista desarrolla temas como la soledad, la angustia el amor. Es su obra destacan
Las islas invitadas.
   TEMA 8 LITERATURA - LA NARRATIVA ESPAÑOLA ANTERIOR A 1936: TENDENCIAS,
RASGOS PRINCIPALES, AUTORES SIGNIFICATIVOS Y OBRAS REPRESENTATIVAS.

     Al igual que en la lírica, las innovaciones en la novela de principios del siglo XX fueron consecuencia
de la visión pesimista de la cultura occidental del momento, así como de un alejamiento – más o menos
acentuado – de las tendencias realista y naturalista que triunfaron en la segunda mitad del XIX y que
tuvieron sus continuadores en estas primeras décadas del nuevo siglo.

    Las TENDENCIAS de la narrativa anterior a la Guerra Civil, centrándonos en su manifestación
novelística e incluyendo los rasgos, autores y obras más significativos, son las siguientes:



    1. LA NOVELA DEL MODERNISMO / GENERACIÓN DEL 98
    En lo que respecta a la narrativa, la nómina del 98 se suele reducir a cuatro autores: Azorín, Baroja,
Unamuno y Valle-Inclán. Podemos señalar algunos RASGOS GENERALES, aunque cada autor presenta
características peculiares:

     -En cuanto a sus actitudes ideológicas y estéticas, quizá su rasgo más destacable es la ruptura con
el realismo decimonónico. La quiebra del racionalismo y positivismo, y el sentimiento de absurdo vital que
embarga la época provocan que el escritor no tenga como prioridad reflejar la realidad. Pretendieron
acabar con la estética al uso (la forma galdosiana de novelar), mostrando una actitud claramente
subjetiva e idealista, opuesta a la objetividad del Realismo y a su afán por convertir la novela en un
espejo de la vida.

     Con todo, los noventayochistas son deudores de algunos logros del Realismo, como el interés por la
profundidad psicológica del personaje o la intención antirretórica en el manejo del lenguaje. Además,
algunas de estas nuevas novelas recogen posturas ideológicas de sus autores (anarquismo, idealismo,
etc.), lo que las acerca al concepto de “novela de tesis”, de la etapa anterior. También se refieren a la
realidad política y social de España, aunque fuera la suya una visión literaria, como ocurre con las
novelas esperpénticas de Valle-Inclán. Mencionemos, por último, la presencia de elementos narrativos
que nos remiten al Naturalismo: los personajes marginales de Baroja, con el panorama de los barrios más
míseros de Madrid, son herederos de una visión decadente de un mundo en descomposición. Ahora bien,
el objetivo del novelista del 98 no es explorar las lacras sociales o los mecanismos de la herencia que
determinan la conducta del individuo, sino indagar en los procesos mentales que le conducen a la
angustia, a la “agonía” (lucha); la psicología del personaje interesa, pues, en función de su conflicto
espiritual.

    Y no podemos olvidar tampoco cierto carácter neorromántico de sus actitudes: el afán de rebelarse
contra una estética y un mundo que les angustiaba o la creación de personajes que se alzan contra la
sociedad o se paralizan por la falta de fe en ella (el hombre de acción, y su opuesto, el abúlico, a veces
un mismo personaje, en Baroja). Recordemos, finalmente, algunos elementos simbolistas (en Azorín, al
plasmar las ideas de Nietzsche sobre el eterno retorno, o en Unamuno, con símbolos como el sueño).



     Temas: el entronque con las corrientes irracionalistas europeas (Schopenhauer, Kierkegaard,
Nietzsche, etc.) está presente en diferente medida en estos escritores, y nos permite hablar de “novela de
corte existencial”: los personajes confusos, agónicos, luchan por su dignidad en el sinsentido de una vida
perecedera, sin un dios al que acceder por la razón. Pero también hemos de señalar el tema de España,
que, siguiendo la estela de Larra, a quien admiraban, es tratado con dolor y escepticismo. El desengaño
de estos hombres que buscaron una esperanza en el Regeneracionismo y en la europeización del país,
les conduce, en su madurez, a un patriotismo no exento de nostalgia.

     Se recogen en sus páginas los paisajes de Castilla, tomada como reflejo de la decadencia y, a la vez,
de la nobleza y la gloria que alcanzó en tiempos pasados. De ahí el gusto por la Edad Media o el Siglo de
Oro, en pasajes de Azorín, o la crítica punzante del caciquismo y la ruina moral de algunas páginas de
Baroja, como en Camino de perfección.

     Estilo: la voluntad antirretórica de los noventayochistas, que se opusieron al estilo declamatorio y
ornamental de algunos antecesores, se compagina con su amor al lenguaje. Hay una voluntad de ir al
fondo, a las ideas, de modo que de ellas surja el estilo. Pero tanto en la prosa rápida, vívísima, de Baroja,
como en las visiones simbólicas de Azorín o en el forcejeo constante de Unamuno para ajustar la lengua
a su pensamiento, encontramos muestras suficientes de una preocupación estilística que les conduce a
recuperar vocablos en desuso, a emplear la palabra justa, incluso jergal cuando es necesaria, a crear
neologismos o a recuperar el significado etimológico de muchas palabras. Todo ello confiere a su prosa
una riqueza léxica incuestionable. En cuanto a la sintaxis, si bien se suele destacar en sus obras el
empleo de la frase breve, punzante, cuando el texto se detiene en disquisiciones filosóficas o en
momentos líricos, son habituales los periodos sintácticos complejos (intermedio filosófico de “El árbol de
la ciencia”).




         1.1. La novela existencialista de Unamuno.
     Unamuno utilizó el marco de la novela para expresar sus preocupaciones existenciales y filosóficas:
el sentido de la vida, el ansia de inmortalidad, la identidad, el sentimiento trágico derivado de la certeza
de la muerte. En cuanto a su carácter renovador, su deseo de alejarse de los presupuestos realistas lo
llevó a inventar un nuevo género, “la nivola”, que pretende ser el relato de un conflicto de conciencia.
Para ello se eliminan o reducen las referencias ambientales y se simplifica la acción externa, centrando
todo el interés en los problemas del personaje. Es fundamental el diálogo (o el monodiálogo), se difumina
la frontera entre realidad y ficción y se incluyen reflexiones sobre la vida o sobre la propia novela en el
pensamiento del personaje y del narrador. El mejor ejemplo es “Niebla”. Otras novelas son “La tía Tula”,
“San Manuel Bueno, mártir”, “Amor y pedagogía” o “Abel Sánchez”.



         1.2. La novela abierta de Baroja.
     En la concepción barojiana, la novela es un género multiforme y abierto, en el que caben tanto la
reflexión filosófica como la aventura, la crítica mordaz, el humor, la descripción de ambientes… Y, como
la vida, ha de carecer de estructura previa: el escritor puede detenerse en lo que llame su atención (un
personaje, un ambiente, una anécdota…). Todo ello con un objetivo: entretener al lector. Las novelas de
Baroja suelen girar en torno a un personaje central, inconformista o aventurero, que viaja de un lugar a
otro. Multitud de personajes secundarios contribuyen a matizar su personalidad y a introducir temas
como la visión desengañada de la sociedad (algunos críticos han hablado del “mundo social” de Baroja).
Su estilo es claro y sencillo, antirretórico, con predominio de frases cortas y párrafos breves, lo cual, unido
a la abundancia de los diálogos, donde los personajes defienden sus puntos de vista (a veces filosóficos)
contribuye a crear la sensación de naturalidad tan característica de sus obras. Destaca, además, la
maestría en la descripción, basada en detalles significativos de personajes o ambientes. Sus novelas se
organizan a menudo en trilogías, pero destacaremos algunos títulos concretos: “Camino de perfección”,
“Zalacaín el aventurero”, “La busca” (que junto con “Mala hierba” y “Aurora roja” ofrece un fiel reflejo de la
sociedad madrileña de principios de siglo) y “El árbol de la ciencia”, donde el protagonista, Andrés
Hurtado, manifiesta, tanto en su actitud vital como en sus reflexiones filosóficas, un hondo pesimismo al
observar la naturaleza egoísta del ser humano.



          1.3. La novela impresionista o renovadora de Azorín.
     En las novelas de Azorín, en general, el argumento y la acción tienen escaso interés; son, más bien,
fragmentos de vida, a menudo autobiográficos, y las descripciones detallistas de personajes y ambientes
sustituyen a la intriga. Sus primeras novelas, en las que se observa su rebeldía y su conciencia social
vinculada al anarquismo, se caracterizan por la técnica impresionista (“La voluntad”), los personajes
contemplativos, que buscan la ataraxia (“Antonio Azorín”), y los elementos autobiográficos (“Confesiones
de un pequeño filósofo”). Posteriormente, con una actitud más renovadora y vanguardista, publica “Don
Juan” o “Doña Inés”, que incorporan minuciosas descripciones del ambiente y se centran en la
sensibilidad de los personajes. Es inconfundible el estilo de Azorín, basado en un vocabulario preciso,
con abundantes términos en desuso (rasgo que comparte con Unamuno), así como su capacidad para
evocar impresiones, sensaciones y paisajes, y para percibir el detalle de las pequeñas cosas cotidianas
(“los primores de lo vulgar”, en palabras de Ortega).



         1.4. La novela modernista o esperpéntica de Valle-Inclán.
     Toda la obra de Valle obedece al rechazo del realismo tradicional, que se manifiesta de formas muy
distintas: Magnífico ejemplo de prosa modernista son sus “Sonatas”,(de Primavera, de Estío, de Otoño y
de Invierno) protagonizadas las cuatro por el marqués de Bradomín, donde al mundo aristocrático y
decadente se une el lenguaje cuidado y musical. Su tema dominante es el amor pecaminoso (Bradomín
es un seductor). En la trilogía “La guerra carlista”(Gerifaltes de antaño, El resplandor de la hoguera, Los
cruzados de la causa), brinda una visión de la España tradicional enfrentada a la liberal. Más
interesantes, por su carácter renovador, son sus novelas esperpénticas: “Tirano Banderas”, ridiculización
de un dictador hispanoamericano, es un experimento en el género de la novela histórica; “El ruedo
ibérico” es una trilogía inconclusa cuyo protagonista real es el pueblo, una España, la de la época de
Isabel II, sin perspectivas de futuro, que se presenta como un coso taurino. Cabe recordar que con el
esperpento, tanto en teatro como en novela, se produce una deformación sistemática de la realidad en
forma caricaturesca para subrayar las contradicciones existentes entre las conductas de la sociedad y los
valores que proclama. Por ello, la forma de expresión se basa en lo grotesco: animalización, cosificación
y muñequización de los seres son los rasgos más destacados.



    2. LA NOVELA EN EL NOVECENTISMO

     Los presupuestos de la siguiente generación, la del 14 (originalidad, intelectualismo, depuración
formal, concepto elitista del arte y análisis objetivo de los problemas de España junto al rechazo de la
postura sentimental y angustiada de los autores del 98, consecuencia de su actitud racionalista) se
pueden rastrear en la obra novelística de autores como Gabriel Miró (Las cerezas del cementerio, El
obispo leproso) y Ramón Pérez de Ayala (La pata de la raposa, Belarmino y Apolonio). Cabe señalar,
además, el liderazgo ideológico de Ortega y Gasset, en cuyo ensayo “Ideas sobre la novela” se aboga por
la renovación del género que, según el autor, sufría el agotamiento de los temas y precisaba un enfoque
no realista. De ahí que el argumento pierda importancia en beneficio de otros aspectos técnicos de la
narración (el tiempo, el espacio, el punto de vista, etc.), y que se analice más el intelecto de los
personajes que sus sentimientos. El uso de un lenguaje muy cuidado debe despertar la imaginación del
lector.



    3. LA NOVELA VANGUARDISTA.

     En los años veinte surgió una narrativa caracterizada por su afán de experimentación; se trata de
novelas que juegan con la realidad y la fantasía, con la inverosimilitud y la incongruencia, e incorporan
innovaciones lingüísticas. Cabe mencionar también aquí el magisterio estético de Ortega que, en “La
deshumanización del arte”, abogaba por la intrascendencia de los temas novelescos y por una especial
atención al lenguaje. Estas características son evidentes en Ramón Gómez de la Serna, cuyas novelas,
inspiradas en el mundo de su época, tratan temas como el sexo y la muerte. Obras representativas son:
“La viuda blanca y negra”, “La Nardo”.

    4. LA NOVELA SOCIAL.

      Hacia 1930 aparecen novelistas comprometidos con la difícil situación política, que hacen de la
literatura testimonio y denuncia, en claro contraste con las de vanguardia. Se puede considerar esta
tendencia como precedente del realismo social de los años cincuenta. Autor destacado es Ramón J.
Sender, que se mostró como un narrador predominantemente realista, poco dado a innovaciones
técnicas, y sí a dotar a sus obras de un fondo histórico. Novelas que nos permiten situarlo en esta
tendencia son “Imán”, “Siete domingos rojos” y “Mr. Witt en el Cantón”, aunque por su variada producción
siempre resulta difícil su clasificación.

      TEMA 9 LITERATURA - El teatro español anterior a 1936: tendencias, rasgos
                    principales y autores y obras más significativas.


    1. Introducción: panorama general del teatro antes de 1936.



     En las primeras décadas del XX se produjeron diversos intentos de renovación de un panorama
teatral dominado al final de la centuria anterior por el drama realista y las obras de un romanticismo
trasnochado y caracterizadas por un gran apasionamiento verbal y gestual. Pero son los gustos del
público - un público burgués que acudía al teatro en busca de diversión exclusivamente - los que
determinan en gran medida la orientación del teatro anterior a 1936. Por esta razón suele hablarse de dos
grandes tendencias: el teatro de éxito comercial y el teatro renovador. El primero, destinado a satisfacer
las exigencias del público, es, en general, un teatro costumbrista, cómico o melodramático, que rehúye
los planteamientos ideológicos y continúa con las formas dramáticas tradicionales. El segundo, a
contracorriente de los gustos de la época, renovador en las formas y en los temas, hubo de esperar
muchos años para ser valorado en su justa medida.

   En la línea del teatro comercial pueden distinguirse tres corrientes: la comedia burguesa de
Benavente y sus seguidores, el teatro poético, en verso, y el teatro cómico.

    El teatro renovador, que pretende aportar nuevas técnicas o nuevos enfoques ideológicos, está
representado, sobre todo, por las figuras de Valle-lnclán y García Lorca, los dos grandes dramaturgos
de este periodo. También hubo intentos innovadores en algunos noventayochistas (Unamuno o Azorín) y
en otros autores del 27. Y, en los años 30, Jardiel Poncela intentará la renovación del teatro cómico. Los
cambios llevaron aparejado un creciente interés por la escenografía.



    2. Teatro comercial

    2.1. La comedia burguesa de Benavente.

     Jacinto Benavente (Madrid, 1866-1954) es la figura más representativa del momento. Tuvo un
comienzo audaz con El nido ajeno, sobre la situación opresiva de la mujer casada en la sociedad
burguesa. La comedia fue un fracaso y tuvo que retirarse del cartel ante la indignación del público.
Benavente optó por suavizar el tono crítico y sus obras se mantendrán desde entonces en la línea de la
"comedia de salón", o alta comedia, con la excepción de Los intereses creados (1907), su obra maestra,
farsa que utiliza el ambiente y personajes de la vieja commedia dell’ arte italiana.

     Buen conocedor del oficio teatral, sus obras se caracterizan por el dominio de los recursos escénicos
y la habilidad y el ingenio en los diálogos. La mayor parte de su producción, que tiene como escenario los
salones y ambientes de la burguesía y la alta sociedad, plantea como tema la crítica amable, irónica y
superficial de algunos vicios y defectos de las costumbres burguesas. Escribe obras ambientadas en
interiores cosmopolitas y decadentes, y dramas rurales, como La malquerida (1913), otra de sus obras
más conocidas, donde no domina la habitual ironía benaventina, sino una visión cruda de los
sentimientos, con un lenguaje directo y sobrio.



    2.2. El teatro en verso.

     En los primeros años del siglo tuvo también gran aceptación el denominado teatro poético. De estilo
modernista, sonoro y musical, sus temas son de carácter histórico (exaltaciones de grandes hechos o
personajes del pasado) o fantástico. Se trata de un teatro de ideología tradicional que, ante la crisis
espiritual de la época, responde exaltando los valores nobiliarios y los mitos nacionales, mirando al
pasado con nostalgia. Incluso formalmente, intentan imitar el teatro del Siglo de Oro. Los principales
cultivadores de esta tendencia fueron Eduardo Marquina, con obras como Las hijas del Cid, En Flandes
se ha puesto el sol, y Francisco Vlllaespesa. Los hermanos Machado también escribieron en colaboración
obras de aire modernista, como La Lola se va a los puertos.



    2.3. El teatro cómico.

     Un gran éxito de público obtuvo también este teatro, cuya finalidad era el entretenimiento, basado
casi siempre en la presentación de costumbres y tipos populares, a la manera de los sainetes del siglo
XVIII o el género chico (zarzuela) del XIX. Los autores más representativos son:

    • Carlos Arniches (1866-1943). Con dos vertientes en su teatro: por una parte, sus sainetes de
ambiente madrileño, interesantes por el habla castiza, en la que se basa la gracia del diálogo. Sus
ambientes y tipos son algo convencionales. Por otra, lo que él llamó tragedias grotescas, en las que se
reúnen lo caricaturesco y lo conmovedor, con una actitud crítica ante las injusticias: La señorita de
Trevélez .
     • Los hermanos Álvarez Quintero (Serafín y Joaquín). Llevan a escena una Andalucía tópica. Sus
sainetes y comedias no son más que cuadros de costumbres con una visión invariablemente risueña y
superficial de la vida y un diálogo intrascendente y gracioso. Entre las obras más conocidas destaca El
patio.

     • Pedro Muñoz Seca, creador de un subgénero cómico, el astracán (o astracanada), que se basa en
situaciones disparatadas y en los juegos de palabras, con el único fin de provocar la risa. Su obra más
famosa es La venganza de don Mendo, parodia de los dramas históricos neorrománticos y del teatro en
verso.



    3. El teatro renovador.

    El fracaso acompañó en su día a experiencias de notable interés, pero este teatro es hoy, sin duda,
el más apreciado. Veamos algunas de estas tentativas renovadoras:



    3.1. Intentos de renovación teatral: autores significativos

     • El teatro desnudo de Unamuno: cultivó el teatro como un cauce más para presentar sus
inquietudes espirituales y filosóficas. La acción externa, muy escasa y esquemática, se supedita siempre
al conflicto interior de los personajes, que se ven reducidos al mínimo. Se utiliza un diálogo denso y se
suprimen decorados, trajes, e incluso cualquier retórica verbal. Destacaremos La esfinge, Fedra y El otro.

    • El antirrealismo de Azorín incorporó el simbolismo, lo onírico y lo maravilloso, combatiendo la
estética naturalista. Sus temas básicos son la felicidad, el tiempo y la muerte. Destacan Angelita, sobre su
obsesión por el tiempo, y Lo invisible (1928), trilogía cuyas piezas comparten el sentimiento de angustia
ante la muerte. Consideraba Azorín necesaria la transformación de la técnica y de la estructura del
espectáculo teatral; insistió en la importancia del director de escena, así como de los diálogos (que
debían plasmar el carácter de los personajes) y de la iluminación, que subrayaba los aspectos irreales de
sus obras.

    • En la segunda generación del siglo hay experiencias más audaces, con la figura del pionero del
vanguardismo español: Ramón Gómez de la Serna. Escribió piezas totalmente distintas de lo que se
podía ver en las tablas y que, en su mayoría, se quedaron sin representar. En 1929 estrenó Los medios
seres, cuyos personajes aparecen con la mitad del cuerpo totalmente negra, como símbolo de la
personalidad incompleta.

     • Dentro de la Generación del 27 (no exclusivamente poética, como sabemos), mencionaremos a
Rafael Alberti, con alguna obra de carácter surrealista, como El hombre deshabitado. Alejandro Casona,
que mezcla humor y lirismo en La sirena varada y continúa después su producción en el exilio: La dama
del alba es su mejor obra. Destacan en él la habilidad constructiva y la equilibrada combinación de
realidad y fantasía.

     Sin embargo, el teatro español de las primeras décadas del XX solo alcanzó la cima con la obra de
Valle-Inclán y García Lorca, los únicos que lograron una calidad indudable en la renovación teatral que
muchos pretendieron.
    3.2. La obra teatral de Ramón del Valle-Inclán.

      Ramón María del Valle-lnclán nació en Villanueva de Arosa (Pontevedra) en 1866. En 1892
abandonó sus estudios de Derecho y marchó a México. De vuelta en España se instaló en Madrid, donde
llevó una vida bohemia. Por sus orígenes y por su sensibilidad, se mostró anti-burgués. Su aversión a la
civilización burguesa, que considera mecanizada y fea y su repulsa del liberalismo, le llevan a ensalzar
los viejos valores de la sociedad rural tradicional en que se había formado, proclamándose carlista. Pero,
a partir de 1915, dará un giro radical: se sigue oponiendo a lo mismo, pero desde posiciones
revolucionarias, y llega a enfrentarse abiertamente a la dictadura de Primo de Rivera, para ingresar
después en el Partido Comunista. Se dedicó por entero a la literatura (fue, además de dramaturgo, poeta
y novelista) hasta su muerte, ocurrida en Santiago de Compostela en 1936.

     En sus comienzos introdujo el modernismo aplicado al drama, que la estética simbolista había
cristalizado en el teatro poético. Sin embargo, Valle incorporó algunos personajes de lenguaje y actitudes
realistas, tratados de forma irónica y hasta caricaturesca. En sus primeras obras - El marqués de
Bradomín -dramatiza el tema decimonónico del adulterio, pero con una perspectiva alejada de la alta
comedia burguesa. Dramas de ambiente galaico: Las comedias bárbaras (trilogía formada por Cara de
plata, Águila de Blasón y Romance de lobos, cuyo protagonista es don Juan Manuel de Montenegro,
especie de tiránico señor feudal) y Divinas palabras. Todas se localizan en una Galicia mítica, intemporal.
Los conflictos se centran en la lujuria, la crueldad, el despotismo, la superstición, la magia...

     En sus Farsas compagina elementos modernistas, incluso parodiados, con una visión ácida de la
España de su tiempo: La marquesa Rosalinda, Farsa infantil de la cabeza del dragón, Farsa italiana de la
enamorada del Rey y Farsa y licencia de la reina castiza, todas en verso, salvo la segunda. La última,
sátira demoledora del reinado de Isabel II, junto con Divinas Palabras, ambas de 1920, prepara el camino
para el esperpento.

     Los esperpentos suponen la culminación de su obra dramática. El esperpento, definido en Luces de
Bohemia, se cimienta en la deformación grotesca de personajes y situaciones, de modo que se destruye
sistemáticamente la realidad, trasformando su imagen aparente y revelándola tal y como es. En el
recorrido de Max Estrella por la noche madrileña no se libra nadie de la sátira, desde la monarquía hasta
la bohemia, en un feroz ataque a la política y la sociedad de la época: un mundo de injusticia, miseria,
estupidez, arbitrariedad y violencia. Otros esperpentos son las piezas recogidas bajo el título de Martes
de carnaval: Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán.

     Valle fue mucho más allá de lo que permitían las convenciones escénicas de su tiempo. Frente a lo
que él llamaba "un teatro de camilla casera", se declaró partidario de un teatro "de numerosos
escenarios" y hasta "que siga el ejemplo del cine actual". Por otra parte, no se doblegó a los prejuicios
estéticos o sociales de público y empresarios. Sabedor de que sus obras tendrían dificultades para ser
representadas, hace sus acotaciones tan literarias como el diálogo mismo. Al cabo de los años, en Madrid
o en París, se redescubre a Valle y se ve en él a la máxima figura del teatro español de los tres últimos
siglos, así como a un verdadero vanguardista que se anticipa a nuevas tendencias del teatro mundial.



    3.3 Federico García Lorca.

    En 1932 Lorca formó el Teatro Universitario "La Barraca", una compañía con la que deseaba renovar
la escena mediante la actualización de los clásicos. Además de esta experiencia como director, Lorca
compuso importantes obras teatrales. El tema central de sus obras se ha definido de varias formas: el
mito del deseo imposible, el conflicto entre la realidad y el deseo, el enfrentamiento entre el principio de
autoridad y el principio de libertad, la frustración. Este conflicto nace del choque entre un individuo,
normalmente una mujer, y las fuerzas externas que ahogan o impiden su realización personal, con el
consiguiente desenlace de frustración. Creó el verdadero teatro poético. En su producción, además del
lenguaje, cargado de connotaciones, cobran importancia otros componentes como la música, la danza y
la escenografía. Recibe influencias muy variadas, desde el teatro clásico español, pasando por el
modernista y Valle-lnclán, hasta Shakespeare o el teatro de títeres.

      Sus primeros dramas, El maleficio de la mariposa y Mariana Pineda, están emparentadas con el
lirismo del teatro modernista. Es autor, además, de Farsas para guiñol, como el Retablillo de don
Cristóbal, farsas para personas, como La zapatera prodigiosa, que representa la ilusión insatisfecha, y El
amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.

     Bajo la denominación de comedias imposibles se reúnen tres obras en las que se aprecia la
influencia del Surrealismo: El público, Así que pasen cinco años y Comedia sin título. En ellas anticipa
posteriores hallazgos del teatro europeo. Son piezas de complejo simbolismo que no pudieron ser
representadas hasta mucho después.

     La plenitud de su quehacer dramático se halla en sus tragedias: Bodas de sangre, Yerma y La casa
de Bernarda Alba, que se desarrollan en un ambiente rural y representan el destino trágico y la frustración
del deseo. También Doña Rosita la soltera tiene como protagonista a una mujer frustrada, aunque en este
caso se trata de un drama sobre la espera inútil del amor.

    Los conflictos y los ambientes van apareciendo más enraizados en la realidad española, andaluza, lo
que se conjuga con su dimensión universal. Al fin, tras fracasos iniciales y éxitos posteriores, el lugar de
Lorca es ya el de un clásico.
    TEMA 10 LITERATURA La narrativa española de 1936 a 1975: tendencias, rasgos principales,
autores y obras más significativas.



    1. INTRODUCCIÓN

     Como es evidente, la producción durante la Guerra Civil es escasa y tendenciosa, al servicio de los
intereses de cada bando. Son obras de urgencia y de escasa calidad. La contienda provoca un corte muy
profundo con la tradición anterior: quedan rotas o abandonadas las tendencias renovadoras-
experimentales impulsadas por Baroja, Unamuno o Valle-Inclán. Al acabar la guerra, buena parte de los
intelectuales españoles que habían luchado al lado de la República tienen que marchar al exilio o han
muerto. Es el caso de Pérez de Ayala, Benjamín Jarnés, Ramón J. Sénder, Francisco Ayala. Así las
cosas, los novelistas jóvenes al inicio de los 40 se encontraron con un ambiente absolutamente
empobrecido, porque, además, la gran novela occidental no podía ser debidamente conocida, pues se
sufre un importante aislamiento cultural con el exterior. Y no olvidemos la censura, no sólo para los
jóvenes creadores, sino para cualquier obra del pasado o del presente que pudiese difundir ideología
desafecta al régimen.

     En estas circunstancias, pues, se desenvuelven los primeros novelistas de la posguerra. Esta época
viene marcada por la desorientación, los múltiples tanteos en busca de un cauce por el que pueda
transcurrir una literatura acorde con los momentos que se viven.

    Cabe mencionar, antes de trazar un panorama de la evolución de temas y formas en nuestra novela
posterior a la Guerra Civil, la producción de los escritores exiliados tras la guerra, con sus reflexiones
sobre España, en torno a la Guerra civil y sus secuelas. A menudo la distancia les proporciona una visión
inventada de la patria, en la que mezclan atracción y rechazo. Son continuadores del impulso realista y
humanizado de la novela social de los años 30, pero también incorporan técnicas innovadoras.
Mencionaremos algunos autores, algunos de los cuales ya escribieron obras interesantes antes de esta
etapa.

    Más apegados a la tradición: Arturo Barea (La forja de un rebelde), Ramón J. Sénder (Crónica del
alba; Réquiem por un campesino español, ya de1960). Max Aub (El laberinto mágico, 1938 – 68: ciclo en
torno a la guerra de España); Rosa Chacel (Barrio de Maravillas, 1976), heredera de la estética de
Vanguardia; Francisco Ayala (Muertes de Perro, 1958).



    2. LA NOVELA DE LOS AÑOS CUARENTA




     2.1. EL REALISMO CONVENCIONAL.
     La nueva coyuntura política ha dado al traste con el realismo crítico de preguerra, por lo que no es de
extrañar que se sigan los cauces tradicionales. Es una literatura que no contribuye a forjar unas
directrices estéticas, pero que presenta algunas obras interesantes. En un primer momento se acogen a
las técnicas del realismo tradicional, pero luego evolucionarán a formas más innovadoras autores como
Miguel Delibes (La sombra del ciprés es alargada, 1948) o Gonzalo Torrente Ballester (Los gozos y las
sombras, 1957 – 1962)
     2.2. TREMENDISMO.
     Se puso de moda tras la guerra, impulsada por el favor oficial, la novela tremendista. Relata historias
truculentas, en muchos casos de ambiente bélico. Es el suyo un neorrealismo áspero, de lenguaje
bronco, expresivo, que refleja ambientes miserables. Son historias violentas y desgarradas, que ofrecen
una visión degradante de la vida y el hombre. Para algunos, el tremendismo es una versión española del
existencialismo. Decae la corriente al final de la década. Antecedentes son la picaresca, Quevedo, el
Naturalismo decimonónico, el esperpento o las novelas expresionistas de principios de siglo.

          La corriente se inició con autores que exaltaban la victoria bélica: Rafael García Serrano (La fiel
infantería), pero Camilo José Cela irrumpe en ese panorama con un drama humano más hondo y no
marcado por el maniqueísmo partidista: La familia de Pascual Duarte, de 1942, agria visión de realidades
míseras y brutales desde la perspectiva de un asesino confeso.



     2.3. REALISMO EXISTENCIAL
     Se desarrolla paralelamente al tremendismo. Son novelas que giran en torno a la incertidumbre de
los destinos humanos y la ausencia o dificultad de comunicación personal, desde una postura negativa,
como un reflejo amargo de la vida cotidiana. Sus temas son la soledad, la inadaptación, la frustración, la
muerte... Las pueblan personajes marginales, desarraigados, desorientados, angustiados. Es el suyo un
malestar de raíz social que en estas novelas se muestra desde la perspectiva existencial, no como
testimonio directo de la España de la época, si bien su raíz está en el desconcierto que provocan la
guerra y sus secuelas.



     En cuanto a los aspectos técnicos, tienden a la reducción del espacio; los personajes sufren
presiones insoportables en un ámbito enrarecido, irrespirable. Por otra parte, los narradores prescinden
de los artificios estilísticos, aunque algunos se muestran innovadores. La mayoría de los autores
derivan luego hacia un enfoque social.

    Obras clave son Nada, de Carmen Laforet; Algo pasa en la calle, de Elena Quiroga... “Nada” es la
primera novela que presenta el ambiente real de la situación degenerada en la inmediata posguerra: en
primera persona, cuenta la historia de una muchacha que ha ido a estudiar a Barcelona, donde vive con
sus familiares en un ambiente sórdido de ilusiones fracasadas, rodeada de personas desquiciadas por la
guerra, y que al acabar el curso viaja a Madrid “sin haber conocido nada de lo que esperaba: la vida en su
plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor”. Se constata, a través de la figura de la protagonista, un
estado colectivo de miseria, material y moral, con un tono desesperadamente triste.



    3. NOVELA DE LOS AÑOS CINCUENTA.


    3.1. REALISMO SOCIAL.
    Los años cincuenta suponen el renacer de la novela española: aparece una nueva y fructífera
generación de escritores (Generación de medio siglo) que, junto a la primera generación de posguerra
(Generación del 36), desarrollarán una narrativa comprometida.
         Camilo José Cela toma de nuevo la delantera con La colmena, 1951, germen de una actitud crítica
    que luego desarrollarán muchos novelistas. Prohibida por la censura, se trata de una novela de
    protagonista colectivo, cuya unidad proviene del ambiente de miseria en que viven los personajes. Es
    ejemplo de relato objetivista, pues el autor se limita a presentar desde fuera lo que sucede, como si se
    tratara de un testigo imparcial; el tiempo queda reducido a tres días, y el espacio limitado a una zona de
    Madrid, que simboliza a toda España.



        CARACTERÍSTICAS DE LA NOVELA SOCIAL



        Las novelas reflejan la realidad española y sirven como instrumento de denuncia de las injusticias
    sociales.

        El tratamiento formal (Técnicas narrativas) se caracteriza por:



     El objetivismo: el narrador se limita a dar cuenta de los hechos, sin emitir juicios de valor (la llamada
      “desaparición del autor”); actúa como una cámara cinematográfica. Es lo que se llama tratamiento
      “behaviorista o conductista”. Aún así, hay una inevitable selección de los hechos, ambientes y
      personajes, por lo que la objetividad no puede ser total. En relación con lo anterior, predomina el
      diálogo (novela prototípica es El Jarama).
     Suele haber un protagonista colectivo: no interesa la caracterización de un personaje en particular
      (al contrario que en la novela psicológica o en el realismo decimonónico). Como mucho, habrá alguno
      más representativo de un grupo social.
     Un desarrollo breve de la acción (a menudo, muchas pequeñas acciones sin importancia,
      intrascendentes, como un mosaico) y en reducidos espacios (ciudades como Madrid, Barcelona...; a
      veces una habitación). Parece desaparecer la fábula, entendida en sentido tradicional: no hay un
      argumento definido.
     Concentración temporal: En muchos casos la acción (acciones) transcurre en poco tiempo: unas
      dieciséis horas en El Jarama; poco más de dos días en La Colmena; unos días en Tormenta de
      Verano o en Los Bravos...
     Preocupación por acercarse a la realidad para reflejarla fielmente. Precisamente con esa intención
      utilizan a menudo la técnica cinematográfica y presentan a los personajes en sus conductas, no en su
      aspecto psicológico.
     Deseo de transformación social, que a menudo no se exige, sino que se deja entrever: es el lector
      quien extrae conclusiones.
      Temas:

        El mundo de lo cotidiano: El fulgor y la sangre (1954), de Ignacio Aldecoa, que muestra la épica de
        los pequeños oficios; Los Bravos, de Fernández Santos, con la monotonía y dureza de la vida del
        campo. La soledad y la incomunicación del individuo dentro de una sociedad provinciana
        (enlazando con las inquietudes existenciales, pero desde una perspectiva global, colectiva): Entre
        visillos, de Ana María Matute. La visión crítica del pensamiento y la cultura de la época. Aunque
        es un tema común a todos los autores sobresale El Jarama (1956), de Rafael Sánchez Ferlosio.



-   Es habitual distinguir dos grandes tendencias o enfoques dentro del REALISMO SOCIAL DE LOS
    CINCUENTA: OBJETIVISMO Y REALISMO CRÍTICO, si bien no se puede establecer una división tajante
    entre ambas:
 El OBJETIVISMO tiene como modelo la narrativa conductista americana y como referente más
  próximo el Nouveau Roman francés del que toman técnicas como el objetivismo en las descripciones,
  la narración en tiempos simultáneos, la importancia del entorno y los objetos... A estos rasgos hay
  que sumar todo lo dicho sobre desaparición del narrador, técnica cinematográfica, predominio del
  diálogo, condensación espacial y temporal, protagonista colectivo, linealidad narrativa.


 El REALISMO CRÍTICO comparte estos rasgos en muchas ocasiones (incluso el principio objetivista
  de la desaparición del narrador, muy útil frente a la censura). ¿Diferencias?: una intencionalidad de
  crítica social más explícita: sus personajes suelen ser tipos predefinidos que encarnan los valores
  propios de la clase social o grupo al que representan (obreros explotados o resignados, campesinos
  sufridos y esforzados, burgueses frívolos y egoístas). Su actuación adquiere un valor más genérico
  que individual.


    Difícil es encuadrar en alguna tendencia concreta la figura de Miguel Delibes. Al igual que Cela,
pertenece a la primera generación de Posguerra y, como él, va evolucionando: en su caso, del realismo
de corte tradicional, con tono existencial en La sombra del ciprés es alargada, pasando por novelas
centradas en el mundo de la burguesía, Mi idolatrado hijo Sisí o rural, El camino, hasta obras más
próximas al realismo social, como Las ratas.



     La novela que recibió el Premio Nadal en el 55 y que tuvo gran repercusión es El Jarama, de R.
Sánchez Ferlosio. Está considerada el más claro exponente del conductismo. Carece de protagonista.
Cuenta un día de ocio de unos jóvenes y su interés argumental es escaso, pues apenas ocurre nada; el
autor se limita a transcribir los distintos momentos de ese día con una precisión desusada, todo para
mostrar la alienación de la vida cotidiana, su vacío y vulgaridad. En la novela domina por completo el
diálogo y se recrea eficazmente el lenguaje coloquial, con una técnica cinematográfica.



     3.2. OTRAS MANIFESTACIONES NARRATIVAS DE LOS AÑOS CINCUENTA.
     Surgen algunas novelas llamadas “metafísicas”, porque trascienden la realidad y la presentan de
modo simbólico, en oposición a la tendencia realista dominante. Otros autores superponen a la esfera de
lo real una dimensión mágica: Álvaro Cunqueiro o el propio Rafael Sánchez Ferlosio, con Industrias y
andanzas de Alfanhuí, de 1951, muy distante del objetivismo que lo hizo célebre.



    4. LA NOVELA A PARTIR DE LOS AÑOS SESENTA (Años 60-70)



4.1. LA RENOVACIÓN FORMAL DE LOS SESENTA
     Durante los años sesenta se produce de manera paulatina la decadencia del realismo social y su
progresiva sustitución por nuevos modos expresivos: se produce una renovación de estructuras, forma,
lenguaje y estilo. Se ha denominado a este conjunto de textos literatura experimental e incluso
neovanguardismo. Con todo, no supone un cambio generalizado ni un abandono del propósito social,
aunque sí se produce un alejamiento de la concepción de la literatura como arma de lucha política. Los
novelistas ya no creen –como en el periodo anterior- que sus obras vayan a tener repercusión social
    directa. No falta la intención crítica, pero se centra el interés del escritor en la renovación formal y en la
    experimentación técnica y lingüística.

         Las obras literarias (narrativa, poesía, teatro) tienden ahora preferentemente a bucear en la memoria,
    a indagar en la experiencia personal y reflejar estados de conciencia. Año decisivo es 1962, con la
    publicación de Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos, que influye poderosamente en los novelistas
    españoles de la época. Importante también es el inicio del Boom hispanoamericano, con la publicación,
    en el mismo año, de La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa. Otros antecedentes son los novelistas
    extranjeros del XX: Marcel Proust, James Joyce, Franz Kafka, William Faulkner...; los del Nouveau
    Roman francés. De ellos extraen técnicas y una ruptura con la narrativa tradicional. También influyen en
    el cambio el desarrollo y la pérdida de valores: el escritor, decepcionado, critica la alienación consumista
    y tiende a replegarse hacia sí mismo. Se suman a la renovación novelistas ya consagrados por esas
    fechas como Cela o Delibes, y narradores del realismo social (Juan Goytisolo o Juan Marsé), además de
    otros nuevos, como Juan Benet.



        CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA NOVELA EXPERIMENTAL DE LOS SESENTA

        -      La trama narrativa pierde importancia, el argumento se difumina, la acción es mínima, se
               mezclan sucesos verosímiles con otros imaginarios o fantásticos.
         - Los personajes sufren profundas transformaciones: normalmente, se reduce el número de los
               secundarios. El protagonista vuelve a ser el centro de la novela pero no es un ser definido (del
               que conozcamos todo, como en el realismo tradicional), sino un ser amorfo, sin perfiles nítidos; a
               veces el escritor lo emplea para focalizar el punto de vista narrativo.
         - El espacio tiende a reducirse e incluso se convierte en un marco impreciso.
         - Cambios en el tiempo novelesco: se evita el relato cronológicamente lineal. La temporalidad se
               fragmenta: saltos atrás y anticipaciones. El desorden cronológico es el principio rector de la
               narración. El caos temporal puede convertir el texto en un rompecabezas que el lector debe
               recomponer.
         - La estructura está relacionada con lo anterior. Al no haber progresión lineal de la acción, suele
               perderse el habitual desarrollo de exposición, nudo y desenlace. Encontramos novelas de
               estructura abierta; a veces ni siquiera hay un final definido.
         - Hay un empleo flexible de las personas narrativas, que supone una fluctuación del punto de
               vista: Desde el objetivismo, pasando por el narrador omnisciente, el narrador-personaje o el uso
               de la 2ª persona, a la combinación de estos métodos en una misma obra. Son habituales las
               intromisiones del narrador con digresiones y comentarios.
   La renovación lingüística y estilística es también significativa: léxico rebuscado, rupturas sintácticas,
    oraciones largas y complejas / frases breves, telegráficas, uso de lenguaje coloquial y vulgar.
   Recursos técnicos de inusitada variedad: descripciones, diálogos, monólogos, composición, disposición
    externa... En ocasiones se suprimen los signos de puntuación, se eliminan los capítulos y se sustituyen
    por fragmentos separados por espacios en blanco, o incluso se da la ausencia de divisiones. Hay
    innovaciones tipográficas: distintos tipos de letra, páginas en blanco, inclusión de grabados…
   Técnicas de construcción narrativa: el contrapunto o estructura caleidoscópica; el monólogo interior (y
    su variante, el flujo de conciencia); la incorporación de otros textos literarios o no literarios… Todo ello
    exige del lector una sólida preparación cultural para advertir las estrategias narrativas y una participación
    activa para desentrañar el sentido de la obra.
    - En estos años Delibes llega a su cumbre narrativa con Cinco horas con Mario, largo monólogo
         interior en que una mujer vela a su marido recién fallecido durante una noche en la que salen a relucir
         las frustraciones y culpabilidades que compusieron sus vidas. Posteriormente parodiará la vanguardia
         literaria, volverá a una narrativa más convencional, recuperará el tono social con Los santos
         inocentes y, entre otros caminos, abordará el de la novela histórica (ya en los noventa) con El hereje.
    - Juan Goytisolo se une a este nuevo rumbo con Señas de Identidad, que alberga todas las
         innovaciones posibles: cambios de punto de vista, disertaciones, monólogos interiores, textos
    periodísticos, de folletos turísticos, de informes policiales; frases en otros idiomas, ruptura de la línea
    y escritura en versículos, páginas enteras sin signos de puntuación, entrecruzamiento y superposición
    de planos temporales… Todo merced a la búsqueda del personaje-narrador de su propia identidad y,
    a la vez, la revisión del pasado nacional.




TEMA 11 LITERATURA El teatro español posterior a 1936: tendencias rasgos
principales, autores y obras más significativas.


    1. INTRODUCCIÓN
        La evolución del teatro español, como la de los géneros narrativo y lírico, estuvo determinada por
 la Guerra Civil y sus consecuencias. Durante la contienda se desarrollaron distintas orientaciones
 dramáticas en la zona nacional y en la republicana. A partir de 1939, el panorama escénico quedó
 marcado por el exilio de autores como Alberti o Salinas, y por la desaparición de dramaturgos que
 murieron durante esos años (Lorca, Valle-Inclán, Miguel Hernández…).



         1.1. ORIENTACIONES DRAMÁTICAS
  En los años de posguerra, la escena española estuvo dominada por un teatro “nacional”, al servicio de
la dictadura. Las dos líneas dramáticas que triunfaban en los escenarios –la comedia burguesa y el teatro
de humor- tenían como rasgo común la evasión de la realidad de la época. Mientras, los dramaturgos
exiliados continuaron su producción fuera de España.

 A finales de los años cuarenta irrumpió el teatro realista, de denuncia. El detonante fue el estreno, en
1949 de Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, y la tendencia quedó confirmada en 1952 con
Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre.

  Desde mediados del siglo XX surgieron orientaciones dramáticas innovadoras tanto en lo formal como
en el contenido de las obras: en los años cincuenta, el teatro de vanguardia, representado por Fernando
Arrabal y Francisco Nieva; y en los sesenta, el teatro simbolista. Los dramaturgos de ambas líneas
tuvieron graves dificultades para el estreno de sus obras en la España franquista. Estas dramaturgias se
vieron influidas por las innovaciones teatrales europeas, especialmente por dos tendencias:

-teatro del absurdo (Samuel Beckett, Eugène Ionesco): tenían en común la conciencia de habitar un
mundo degradado y la necesidad de denunciarlo. El lenguaje pretendía expresar la crisis de
comunicación y el absurdo social en el que se encontraba el ser humano.

-teatro de la crueldad (Antonin Artaud): llevó a escena situaciones crueles que subrayaban la
incomunicación, restauró el carácter ritual de los orígenes teatrales y procuró el contacto directo entre
espectáculo y público.

 En los años sesenta, el teatro que verdaderamente triunfaba en los escenarios era un teatro evasivo,
heredero de la comedia burguesa, totalmente alejado de los experimentos vanguardistas. A finales de esa
misma década, surgieron los primeros grupos de teatro independiente, muchos de los cuales entraron
progresivamente en los circuitos del teatro comercial.



     2. EL TEATRO DE POSGUERRA
  El teatro de posguerra cumplió dos funciones básicas: entretener al público y transmitir ideología. La
transmisión de ideología se realizó por distintas vías: negación de las aportaciones más relevantes de la
preguerra (como el teatro de Valle y Lorca); estreno de obras que exaltaban los valores de los
vencedores, y programación de autores clásicos.

 En la posguerra, el Estado y la Iglesia establecieron un férreo control de censura sobre las obras
nuevas y los repertorios. Este fenómeno desarrolló la autocensura en los dramaturgos. A pesar de ello, la
actividad teatral fue muy abundante.



 2.1. LA COMEDIA BURGUESA

  La comedia burguesa se caracteriza por la perfecta construcción de las obras y por su intrascendencia,
con dosis de humor, ternura y amabilidad. Las obras suelen dividirse en tres actos, poseen minuciosas
acotaciones y sus diálogos muestran cualidades estilísticas. Sobresale el tema del amor para exaltar la
familia, el matrimonio, etc. Sus personajes, como el público, pertenecen a la burguesía. Algunos autores:
Jacinto Benavente (Aves y pájaros), José Mª Pemán (Yo no he venido a traer la paz), Juan Ignacio Luca
de Tena (¿Dónde vas, Alfonso XII?), Joaquín Calvo Sotelo (La vida inmóvil).



 2.2. EL TEATRO DE HUMOR

En los años de posguerra floreció el teatro de humor, alejado de la realidad inmediata, con dos
importantes autores:

   -Enrique Jardiel Poncela: en su teatro predomina la despreocupación, ante una realidad que no era de
   su agrado, eligió el camino de la evasión. Su producción teatral se caracteriza por la incorporación de
   lo inverosímil, con ingredientes de locura y misterio. Los personajes pertenecen a la burguesía, son
   obras muy dinámicas, representan una sociedad feliz cuyos objetivos son el amor y el dinero. Eloísa
   está debajo de un almendro, comedia clásica de humor negro, que plantea el tema de la locura;
   Cuatro corazones con freno y marcha atrás, Los ladrones somos gente honrada, etc.

   -Miguel Mihura: su producción dramática pretende idealizar la vida por medio de la humanización de
   sus personajes y del triunfo de la bondad y la ternura. En sus obras distorsiona la realidad por medio
   de la imaginación y la fantasía poética. Su humor es producto de la asociación inverosímil de
   elementos, de la exageración, etc. Tres sombreros de copa es su obra más representativa, se estrenó
   en 1952, veinte años después de ser escrita. Otras obras: Maribel y la extraña familia, Ninette y un
   señor de Murcia.



 2.3. EL TEATRO EN EL EXILILIO
         El teatro del exilio, desarrollado especialmente en México y Argentina desde los años de
posguerra, presenta diferencias estéticas con el cultivado en España. El interés artístico llevó a los
autores a incluir novedades vanguardistas en sus obras.

 -Pedro Salinas: sus obras están impregnadas de humanismo. Judit y el tirano, acerca de la tiranía.

 -Rafael Alberti: cultivó antes y después de la guerra un teatro político y con elementos poéticos y
 simbólicos. Noche de guerra en el Museo del Prado, La gallarda, El adefesio…

 -Max Aub: su producción se distingue por poseer un fuerte componente narrativo, por la presencia del
 teatro en el teatro y por un cuidado lenguaje realista. Los temas son los desastres de la guerra, la
 soledad y el exilio. San Juan, plantea las vicisitudes de unos emigrados judíos que huyen de los nazis
 en un barco y que no logran ser recibidos en ningún puerto.

 -Alejandro Casona: ha sido acusado de producir un teatro de evasión, alejado de las circunstancias
 sociohistóricas. La dama del alba, es un drama poético que desarrolla una historia fantástica: la leyenda
 de la Muerte que no puede llevarse a su víctima por quedarse dormida.



    3. LOS REALISTAS
         El estreno de 1949 de Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, marcó un cambio en el
    teatro español. Con esta obra nació el drama realista, en el que, a partir de un contexto, un
    argumento y unos personajes identificables, se intentaba hablar de la realidad.

    -Antonio Buero Vallejo (se le dedica tema): sus obras constituyen una síntesis de realismo y
    simbolismo. En ellas se oponen conflictivamente personajes contemplativos y personajes activos.
    Historia de una escalera, En la ardiente oscuridad, El sueño de la razón, La Fundación…

    -Alfonso Sastre: El talante luchador de Sastre se observa en la serie de manifiestos para la
    renovación del teatro español que inició en 1950, cuando formó el Teatro de Agitación Social. Su
    trayectoria teatral comenzó en grupos universitarios y de ensayo. Escuadra hacia la muerte fue
    retirada y prohibida después de su tercera representación. Unos soldados cumplen una misión
    suicida y se rebelan contra la autoridad, en alusión a la desconfianza hacia los que inducen la guerra.
    Las tragedias complejas de Sastre incorporan un humor negro, de situación, y constituyen una forma
    de evolución del esperpento: La sangre y la ceniza, La taberna fantástica.

    -José Martín Recuerda: los temas de sus obras se expresan a través de personajes ansiosos de
    libertad. Su realismo es desnudo, cruel, agrio, sincero, denunciador y testimonial y posee un
    pronunciado carácter documental y crítico. Las salvajes en Puente San Gil, Las arrecogías del
    beaterio de Santa María Egipciaca.

    -Antonio Gala: su realismo tiene mucho de abstracto y simbólico. Anillos para una dama, Los verdes
    campos del Edén.



    4. LOS VANGUARDISTAS
    Herederos del teatro del absurdo y del teatro de la crueldad han creado originales dramaturgias con
    dificultades de aceptación en el panorama teatral español.
-Fernando Arrabal: talante innovador apartado del realismo. El teatro pánico se caracteriza por la
intención de conciliar lo absurdo con lo cruel, con elementos surrealistas en el lenguaje y adopta la
ceremonia como forma de expresión. El cementerio de automóviles, El arquitecto y el emperador de
Asiria.

-Francisco Nieva: el tema básico de sus obras es la represión de la sociedad, que degrada al ser
humano, ante ello se erige la transgresión, a menudo debida a la necesidad de una liberación sexual.
Pelo de tormenta, La carroza de plomo candente.




5. EL TEATRO INDEPENDIENTE
A finales de los sesenta, el teatro universitario se transformó en lo que se denominaría teatro
independiente, que suponía el rechazo del espectáculo conservador mediante la elaboración de una
estética peculiar y de un intento de autofinanciación. Fue pionero el grupo catalán Els Joglars,
encabezado por Albert Boadella, creadores de un teatro del silencio, que potencia la expresión
corporal. Destacan también: Els Comediants, con sus grandiosos espectáculos de animación en la
calle; Dagoll Dagom, La Fura dels Baus; el TEI, Tábano, La cuadra, etc.



6. LAS ÚLTIMAS DRAMATURGIAS
Hacia 1975 surgió una serie de autores que abordan temas contemporáneos, habitualmente en tono
de comedia, aunque a veces con ribetes trágicos. Poseen una estética realista, aunque no excluyen
lo onírico, lo fantástico o lo sobrenatural y una moderada renovación formal. Autores como Sanchís
Sinisterra, ¡Ay, Carmela!, Ñaque; José Luis Alonso de Santos, Bajarse al moro, La estanquera de
Vallecas, Fermín Cabal, Castillos en el aire…
TEMA 12 LITERATURA La poesía española a partir de 1936. Tendencias,
rasgos principales, autores y obras más significativas.


         9. INTRODUCCIÓN
Entre 1936 y 1939, tanto en el bando republicano como en el nacional se desarrolló una literatura de
propaganda ideológica: el poema se convirtió en arma de lucha. Desde el fin de la Guerra Civil hasta la
actualidad, la poesía ha atravesado por momentos dispares: de la poesía de evasión a la de compromiso
social, pasando por la poesía pura y esteticista y la de experimentación vanguardista. La variedad de la
poesía en este período se aprecia también en los modelos literarios preferidos por la tendencia dominante
en cada momento. Esto los lleva a referencias poéticas que oscilan entre Alberti, Neruda, el futurismo,
Garcilaso, la poesía de vanguardia o la literatura europea.



        10. MIGUEL HERNÁNDEZ (1910-1942)
La obra poética de Miguel Hernández nació en pleno proceso de transición entre la innovación
vanguardista y la rehumanización vivida por algunos poetas del 27, a los que le unieron vínculos estéticos
y personales. La poesía de Miguel Hernández está impregnada de una emoción intensa, de un hondo
contenido humano, enmarcado en unos versos de gran perfección formal.

TEMAS: El amor, que es un deseo insatisfecho, más tarde aparecerá la plenitud amorosa, el amor a la
mujer y al hijo se convierten en motivos habituales. El dolor y la muerte, provocados por las vivencias
personales y la realidad social, la guerra agudiza estos temas. La vida y la esperanza unidas a la
solidaridad y la ilusión de un futuro mejor.

TRAYECTORIA POÉTICA: En su evolución poética fue incorporando diversas aportaciones, tanto de los
clásicos (Góngora, San Juan de la Cruz, Garcilaso) como de sus contemporáneos (Aleixandre, Neruda).
Su trayectoria está marcada por una evolución ideológica que va desde el catolicismo hasta la militancia
republicana y comunista.

-Primera etapa: Perito en lunas, octavas reales de influencia gongorina y vanguardista, caracterizadas por
su hermetismo. El rayo que no cesa, tiene como tema la imposibilidad de plenitud del amor, destaca por
la perfección de sus sonetos, destaca la Elegía a Ramón Sijé.

-Segunda etapa: está influenciada por Neruda y su concepción de la poesía impura, comprometida con la
realidad. Alterna las estrofas clásicas con el verso largo. Viento del pueblo, en los que comparte los
sentimientos del pueblo por medio de versos de angustia y airada protesta frente al sufrimiento de los
pobres y los niños.

-Últimos poemas: escritos en la cárcel, se recogen en el Cancionero y romancero de ausencias, que gira
en torno a la ausencia: de su primer hijo, que ha muerto; la del segundo y la mujer, a los que no puede
ver; y también la ausencia de libertad.



        11. LA POESÍA EN EL EXILIO
Los poetas del exilio siguieron caminos diversos, pero en las producciones de todos ellos sobresale,
cargado de angustia, el tema de España: varios poetas del 27, Juan Ramón Jiménez, etc. Estos autores
prosiguieron la tradición poética de la modernidad y llegaron en algún momento, a sustituir el dolor por un
rescate del pasado. La obra de alguno de ellos influirá en poetas españoles posteriores.

LEÓN FELIPE: En sus primeras obras, Versos y oraciones del caminante, puede observarse la influencia
del norteamericano Walt Whitman, al que tradujo. Desde Español del éxodo y del llanto, el tema común
de su poesía es España y aborda asuntos como la condición humana, la injusticia, el desorden, la
rebelión contra la historia…



         12. AÑOS CUARENTA: NEOCLASICISMO, EXISTENCIALISMO Y VANGUARDIA
En los años cuarenta se registran en España distintas líneas poéticas. Por un lado, especialmente al
inicio de la década, surge una poesía neoclásica cuyos núcleos temáticos son amor, religiosidad e
imperio. Por otro lado, aparece una línea existencialista, centrada en la angustia humana. Hacia
mediados de los cuarenta surge una corriente vanguardista, que conecta con el 27.

-Poesía neoclásica: las revistas fundamentales de esta corriente fueron Escorial y Garcilaso. La primera
surgió como órgano de propaganda intelectual del régimen. Sus colaboradores cultivaron una poesía
intimista, realista, de carácter meditativo (Luis Rosales, La casa encendida, Leopoldo Panero, Dionisio
Ridruejo). La segunda cultivó un neoclasicismo formal y neorromántico (José García Nieto).

-Poesía existencialista: El año 1944 fue fundamental en la evolución de la poesía de posguerra, ya que
aparecieron manifestaciones opuestas al neoclasicismo. La revista Espadaña (Eugenio de Nora y
Victoriano Crémer) abordará una expresión existencialista de la solidaridad humana. En 1944 se publican
dos obras fundamentales: Hijos de la ira, de Dámaso Alonso y Sombra del paraíso, de Vicente
Aleixandre, que marcan una línea de poesía existencial. Introducen el versículo y los temas de la muerte,
la soledad y la injusticia, con influencia del surrealismo.

-Poesía vanguardista: en la segunda mitad de la década surgen el postismo, de la revista del mismo
nombre, que se caracteriza por la búsqueda de la sorpresa, por medio de la ruptura de la lógica, el humor
y las imágenes irracionales (Carlos Edmundo de Ory); y el grupo de la revista Cántico, que aúnan la
imagen vanguardista y la poesía de la experiencia, con una postura estetizante, caracterizada por el
barroquismo, el refinamiento formal, el culturalismo y el vitalismo (Pablo García Baena).



          13. AÑOS CINCUENTA: POESÍA SOCIAL
En 1947, la publicación de Tranquilamente hablando, de Gabriel Celaya, inició un proceso de cambio: la
colectividad pasó a ser el problema central del texto poético, y la angustia personal adoptó un tono social.
Esta poesía social dominó los años cincuenta. La poesía social denunció la realidad ante el silencio
impuesto por el poder, trató de concienciar sobre ella y planteó un cambio histórico. La idea de poesía
como comunicación explica ciertos rasgos estilísticos: el tono sencillo y coloquial, el lenguaje cotidiano y
la tendencia al prosaísmo.

JOSÉ HIERRO: su poesía es de carácter testimonial, fundada en el tiempo personal y en el tiempo
histórico y colectivo. Desde sus primeros libros (Con las piedras, con el viento), está presente el paso del
tiempo, la alegría como afirmación vital, y el amor desde un pasado nostálgico. Con Quinta del 42, se
aproxima a la poesía social, presentándola como conocimiento de la realidad exterior y del ser íntimo.
GABRIEL CELAYA: está considerado uno de los pilares de la poesía social, aunque su extensa
producción abarca distintas orientaciones.

-poesía existencial: revela su inseguridad frente al mundo, Movimientos elementales.

-poesía social: Tranquilamente hablando inicia una poesía de urgencia exigida por el compromiso ético.
La voz poética se fusiona con un “nosotros” colectivo, que representa a “la inmensa mayoría”. En Las
cartas boca arriba y Cantos iberos sigue defendiendo la función crítica de la literatura como arma de
lucha social.

-poesía vanguardista: a partir de los años sesenta, inicia una poesía experimental, Función de uno, equis,
ene.

BLAS DE OTERO: su poesía nace con el propósito de sacudir las conciencias y de compartir con el resto
de la humanidad su tragedia, que puede residir en la propia conciencia o en la vida en sociedad.

-poesía existencial: expresan la angustia del hombre frente a la muerte. El yo poético se siente solo,
abandonado, y dirige a Dios preguntas desesperadas, sin respuesta, por lo que solo queda el vacío y la
soledad. Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia, que luego fundiría en un único libro titulado
Ancia.

-poesía social: se inicia con Pido la paz y la palabra, Que trata de España. En su búsqueda solitaria, el
poeta se encuentra con “los otros”, y en su canto, dos vocablos se convierten en claves: la palabra y la
paz, para que España pueda vivir sin la presencia de la muerte y la injusticia.

-última poesía: en los años setenta, vuelve a una poesía de carácter reflexivo y autobiográfico.



         14. AÑOS SESENTA: POESÍA DEL CONOCIMIENTO
A finales de los cincuenta irrumpió un grupo de poetas que, sin dejar los temas sociales, buscaba una
mayor elaboración del lenguaje poético y un desplazamiento de lo colectivo a lo personal, defendieron la
idea del poema como acto de conocimiento frente a la noción de poesía como comunicación. El grupo de
los 50 incluye a poetas que publicaron sus primeras obras en los cincuenta. Su obra se consolida en la
década siguiente. Aunque cada uno de los poetas sigue una trayectoria individual diferenciada, se
detectan ciertos temas comunes: el tiempo, cuyo fluir muestra la fugacidad de la vida, y se evoca con
nostalgia el paraíso perdido de la infancia y la adolescencia; el amor, muestran un erotismo intimista; la
amistad, la creación poética o metapoesía. En general, los poemas son de carácter meditativo o reflexivo,
mantienen el lenguaje coloquial y el verso libre, y usan el humor y la ironía. Entre los autores más
destacados mencionaremos a José Agustín Goytisolo, Claudio Rodríguez, Ángel González...

JAIME GIL DE BIEDMA: su poesía se basa en experiencias personales evocadas desde la distancia del
paso del tiempo. Incorpora su vida cotidiana y primada, pero desde la mirada escéptica del “yo
observador”. El desdoblamiento del “yo” aparece en muchos de sus poemas. Su visión escéptica tiene su
origen en su visión del ser humano, cuya cualidad es la derrota, frente a lo cual solo cabe el valor de la
cultura, por ello, en sus composiciones se convierte en recurso habitual. Agrupó tres de sus libros en Las
personas del verbo.

JOSE ÁNGEL VALENTE: su poesía constituye una indagación constante en el lenguaje para llegar al
conocimiento poético, utiliza un verso preciso y sobrio, a veces fragmentario. Destaca el uso del lenguaje
de la mística y en su última etapa la idea de poesía como conocimiento se desplaza a una concepción de
la poesía como “inconocimiento”. Obras destacadas son La memoria y los signos, de sus inicios y
Mandorla, de su etapa mística.
TEMA 13 LITERATURA. La literatura española desde 1975 hasta la época actual: narrativa, poesía y
teatro.



         1. INTRODUCCIÓN.
    Con la muerte de Franco se abre la senda del cambio político en España. En lo que afecta al mundo
de la cultura hay que reseñar la definitiva desaparición de la censura. Acabada ésta, se respira un
ambiente de gran libertad que favorece la recuperación de las obras de los exiliados y de las que habían
estado prohibidas, una mayor difusión de la cultura extranjera en España y, algo nuevo, de la cultura
española en el mundo.



        2. NARRATIVA
    En estos últimos años conviven cuatro generaciones de escritores: la generación del 36
(Torrente Ballester y Delibes), la generación del 50 (J. Marsé, C. Martín Gaite), la generación del 68 (J.
Marías, E. Mendoza) y la emergente promoción de los 80 (A. Muñoz Molina, J. Llamazares, A. Pérez
Reverte...).

    Tal confluencia de novelistas y la plena libertad de que al fin se goza favorecen el cultivo de todas las
tendencias literarias. Trataremos de señalar las más importantes.

                 Los primeros años de libertad presentan una auténtica invasión de libros políticos. Son
                  novelas con vocación documental que se explican por la imposibilidad que hubo durante
                  años de tratar temas de cariz político. Fue una tendencia que se agotó pronto, pero que
                  dejó obras tan famosas como Autobiografia de Federico Sánchez de J. Semprún
                  (1977).
                 Una manifestación clara de modernidad novelística es la metanovela que, a la vez,
                  cuenta una historia y el proceso seguido en la narración de la misma. Son obras como
                  La orilla oscura de J. Mª Merino (1985) y El desorden de tu nombre de J.J. Millás
                  (1988).
                 La novela lírica centra al máximo su interés en el texto y en la calidad poética de cada
                  página. Rechazan la imitación de la realidad y están pobladas por personajes
                  insondables, cercanos al mito y al símbolo. Dos ejemplos de esta tendencia son Nada
                  en domingo de F. Umbral (1988) y La lluvia amarilla de J. Llamazares (1988).
                 La novela histórica recrea el pasado con mayor o menor fidelidad. Ejemplos son:
                  Torrente Ballester (La isla de los jacintos cortados, Crónica del rey pasmado);
                  Extramuros de J. Femández Santos (1978). Terenci Moix (No digas que fue un sueño);
                  Lorenzo Silva (El nombre de los nuestros, Carta blanca) o Miguel Delibes (El hereje).
                 La novela de intriga La mayoría de las novelas de Eduardo Mendoza (El misterio de la
                  cripta embrujada, El año del diluvio...) y de Antonio Muñoz Molina (Beltenebros,
                  Plenilunio...) suelen basarse en una trama de intriga, que enseguida atrae al lector. Es
                  un subgénero que ha experimentado un desarrollo rápido y espectacular, con muchos
                  cultivadores: Vázquez Montalbán (adapta la novela negra americana a la realidad social
                  española en las novelas de Pepe Carvalho), Lorenzo Silva (sus novelas protagonizadas
                  por una pareja de guardias civiles, Bevilacqua y Chamorro) y otros, aunque haya sido
                  de forma ocasional: J. Benet (El aire de un crimen), J.J. Millás (Papel mojado), etc.
                 La novela realista actual presenta un realismo mucho más complejo y libre que el de
                  épocas pasadas. En él cabe de todo (hace uso de todas las nuevas técnicas) como
                  demuestra, por ejemplo, la obra de Delibes Los santos inocentes (1981), una obra
                  realista con evidente intención de denuncia y cargada de lirismo.
                 Citaremos, por último, algunos autores más, dentro de una larga nómina que sería
                  imposible reproducir: Corazón tan blanco o Todas las almas son conocidas y
                  prestigiosas obras de Javier Marías. Y lo dicho, muchos más: José Ángel Mañas, Rosa
                  Montero, Almudena Grandes, Ray Loriga, Carlos Ruiz Zafón (con su exitosa y reciente
                  La sombra del viento), Bernardo Atxaga, Gustavo Martín Garzo, Javier Cercas
                  (Soldados de Salamina), Andrés Trapiello (Los amigos del crimen perfecto, Al morir don
                  Quijote), Alberto Méndez (Los girasoles ciegos)…


         3. LA POESÍA ESPAÑOLA A PARTIR DE 1975.
     Desde la década de los años 70 del siglo XX se pueden establecer dos momentos en la trayectoria
de la poesía española: por un lado los “novísimos” y por otro, la poesía a partir de los años 80.



    3.1. Poesía de los años 70: la Generación del 68, los "Novísimos" o los "Venecianos"

    Tres razones para tres marbetes: Gen 68 por el Mayo francés de 1968; Venecianos por el Poema
sobre Venecia de Pere Gimferrer: Venecia como tema recurrente; Novísimos por la Antología de José
María Castellet, Nueve novísimos poetas españoles (1970)

     La publicación de Arde el mar, de Gimferrer, en 1966, marca la ruptura con poéticas anteriores. En el
grupo de los Novísimos se incluyen autores como Leopoldo María Panero, Pere Gimferrer, Manuel
Vázquez Montalbán, Vicente Molina Foix, Ana María Moix, Félix de Azúa, Antonio Martínez Sarrión,
José María Álvarez y Guillermo Carnero. A éstos habría que añadir otros como Antonio Colinas, Luis
Alberto de Cuenca o Luis Antonio de Villena, que no siguen todos sus planteamientos estéticos. Los
Novísimos fueron presentados como un movimiento de ruptura vanguardista con la poesía social e
indagador de un nuevo lenguaje que llegó al experimentalismo formal. No creían que la poesía pudiera
cambiar la realidad y rechazaron conceptos tan extendidos como compromiso, testimonio y solidaridad.
Otras Características de la poesía “novísima” son el uso de modelos poéticos muy variados (recuperan el
Cubismo, el Surrealismo – a través de Aleixandre y los postistas – el Simbolismo francés, el Modernismo
y los poetas ingleses contemporáneos), cierto exhibicionismo cultural y afán de experimentación
lingüística. Comentaremos algunas:



Exhibicionismo cultural: evitan lo anecdótico y personal (se ha hablado de la “desaparición del yo”) pero
el autor habla de sí mismo, sin nombrarse, a través de personajes de otras épocas que lo representan o
de elementos culturales interpuestos. Estos elementos temáticos provienen de mitologías exóticas y
decadentes (ambientaciones lujosas, exóticas, en la línea del Modernismo) o de la cultura de masas (el
cine, la televisión, el rock, las novelas policíacas, la publicidad, los cómic, las revistas de modas, la
música pop, etc.). Así los medios de comunicación de masas se convierten en referente cultural y fuente
de nuevos mitos populares. Los poemas se llenan de nombres de ciudades o de personas (que atraen
por su valor fonético), de descripciones de vestidos, disfraces, fiestas, mitos orientales o clásicos, y mitos
contemporáneos (Marilyn, Bogart, Che Guevara, Kennedy, etcétera). Asimilan, pues, una mitología frívola
o vuelven a temas y asuntos de otras épocas, de origen cultural e histórico, como el arte y la música, por
lo que también han recibido el nombre de culturalistas.



Experimentación lingüística: subrayan el poder creador del lenguaje y la primacía de la forma sobre el
tema. Defienden la libertad formal, buscan una expresión poética llamativa, caracterizada por un lenguaje
rico y barroco. Practican la escritura automática, que evita el discurso lógico, con la ruptura del verso, la
disposición gráfica original, o la supresión de los signos de puntuación, y emplean técnicas como la del
collage (incluyen versos completos de otros autores, letras de canciones, frases publicitarias, textos de
manuales de instrucciones...) Este uso de la intertextualidad, en ocasiones excesivo, hace del poema un
objeto metaliterario, cargado de referencias culturales. Además, alternan un lenguaje exuberante de
imágenes opacas y visionarias con otras técnicas, como la métrica culta del Modernismo, pero tampoco
abandonan el tono coloquial de algunos poetas de la generación anterior. Mencionaremos algunas obras:

    Los novísimos de la tendencia culturalista y surrealista son Gimferrer: Arde el mar; Guillermo
Carnero: El sueño de Escipión (1971); Antonio Colinas: Sepulcro en Tarquinia (1975), y Luis Alberto de
Cuenca: Elsinore (1972).

    En la tendencia más coloquial, irónica y crítica destacamos a M. Vázquez Montalbán: Una educación
sentimental (1967); A la sombra de las muchachas sin flor (1973), y Leopoldo María Panero: Así se fundó
Carnaby Street (1970).



    3.2. LA POESÍA DE LOS 80


     Al igual que ocurre con la narrativa, los últimos años de la poesía española se caracterizan por la
gran variedad de tendencias que se desarrollan al tiempo. Los autores ya no están sujetos a una única
intención experimental o social, ahora todo vale. Resulta muy difícil intentar una clasificación de tanta y
tan diversa producción, pero trataremos de establecer, al menos, las líneas que orientan la creación
poética en la actualidad.

       Vanguardismo y Experimentación. La poesía desaparece para dar paso a la imagen o a un
        recorte de prensa o un texto mecanografiado lleno de tachaduras, excepto dos o tres palabras
        que constituyen el poema. El autor más importante de esta tendencia es J.M. Ullán, Frases.
       Venecianismo y Culturalismo. Una poesía refinada y ostentosa en su origen que luego fue
        derivando hacia un neorromanticismo intimista, alejado de exotismos. Un autor representativo de
        esta tendencia es J.Mª. Parreño.
       Clasicismo. Jaime Siles, L.A. de Cuenca o L.A. de Villena promueven una vuelta hacia los
        clásicos grecolatinos.
       Minimalismo y Conceptualismo. Los poetas de esta línea, como Sánchez Robayna, se
        inspiran en la poesía pura para crear unos poemas breves que más parecen apuntes, muy
        cercanos a lo experimental y, a veces, a lo metafísico.
       Poesía de la experiencia. Entronca con la poesía social de los años 60 y con la obra de Gil de
        Biedma. Son obras que recogen lo personal, pero sobre todo lo urbano, poblando de bares y
        nuevos bohemios los poemas, hablando de la cultura de la noche. Los poetas más
        representativos son L. García Montero y F. Benítez Reyes.


    4. EL TEATRO
    El advenimiento de la democracia hizo concebir las mayores esperanzas para la actividad teatral,
pues volvía la libertad después de muchos años de una censura que había dejado fuera de los
escenarios multitud de obras. Sin embargo, el público no respondió. La televisión y el cine han ocupado el
lugar de un género que se presenta en permanente crisis.

    En los años 80 se ha producido una dispersión de las tendencias, una apertura en la que caben
todas las posibilidades

       Las Compañías Nacionales mantienen vivo el teatro de los Siglos de Oro.
   Los avances técnicos han permitido poner en escena obras hasta ese momento consideradas
    imposibles de representar, como algunas de Valle-Inclán, Voces de gesta, o García Lorca, El
    público.
   En el teatro de autor hay un retroceso de la vanguardia, quizá por la necesidad de atraer al
    público, y un cierto retorno hacia técnicas más tradicionales. En esta línea encontramos obras
    como Las bicicletas son para el verano, de Fernando Fernán Gómez.
   Frente a ellos serán los grupos de teatro independiente los que sigan investigando en la línea
    de lo experimental.
   Más significativa es una corriente de teatro que aborda temas actuales que afectan a la
    juventud -el paro, la droga, la delincuencia, etc.-. Esta corriente entronca con géneros
    tradicionales como la farsa y el sainete. José Luis Alonso de Santos es uno de los autores de
    más éxito con obras como Bajarse al moro o La estanquera de Vallecas.
   También en estos años se ha producido una eclosión de adaptaciones de novelas al teatro,
    como ha ocurrido con la obra de Delibes Cinco horas con Mario.

				
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