ENTREVISTA A ENRIQUE MACAYA MARQUEZ “El hincha también quiere ganar de cualquier manera” Después de 44 años comentando el fútbol con rigor, mantiene el estilo en cada respuesta. Asegura que el prestigio se construye con el tiempo y que su sueldo no alcanza al de los futbolistas estrella. Protagonista del deporte pasión de los argentinos, opina con seguridad: la Policía actúa "con torpeza" en los estadios. 1 - Con tantos años en el fútbol, ¿dónde nota más cambios: en la forma de jugar o fuera del campo? Lo que más cambió fue la tecnología. La forma de jugar ha cambiado en cuanto a que hoy la condición física o atlética son superiores. Los valores son distintos conceptualmente: interesa ganar por sobre todo. Usted pierde una final y parece que no sirve nunca más. En el espectáculo no ha cambiado como tendría que haber cambiado, y modernizándose, la organización. Y sí ha cambiado la condición del hincha. El espectador también quiere ganar, y de cualquier manera. Y si a esto sumamos la aparición de delincuentes organizados en barras, esto complica mucho más su pelea directa, casi frontal, con la policía que tampoco tiene la preparación suficiente para combatir este tipo de fenómeno. La policía se maneja con sus recursos que a veces llegan hasta la torpeza y lo inoportuno. Y los demás se manejan con el desprecio por su propia vida. Como la vida cada vez vale menos para ellos, entonces es menos lo que se juegan.
2 - ¿Y va con custodia a la cancha? En general a mí me ponen algún policía que me acompaña hasta la cabina... Las canchas argentinas son muy peligrosas. No tengo problemas habitualmente, soy bastante respetado en ese aspecto. Pero eso no quiere decir que un día no aparezca un loco que tenga algún problema de cualquier tipo y pueda ser peligroso, ¿no? 3 - ¿Es porque los hinchas cuestionan sus comentarios? No tanto. Uno no puede pensar que la gente va a tener que opinar todo lo que opinamos nosotros porque, en última instancia, si yo digo blanco a alguno estoy afectando seguramente, porque hay dos que están en competencia. El asunto es que si yo digo que es blanco tengo que demostrarlo y fundamentarlo. Y si puedo, a lo largo de toda una historia de trabajo, más allá de darte popularidad eso te da prestigio. Y sobre el prestigio vos podés edificar otro tipo de cosas. 4 - ¿Se puede decir que ganó tanto dinero como un futbolista? No, para nada. He ganado bien, he sido reconocido. Depende qué nivel de jugador y de qué categoría... Con las estrellas no, por supuesto. 5 - ¿Y qué le cambiaría al reglamento del fútbol?
En principio, lo que tendría que cambiar es la calidad de los arbitrajes. Más allá de que son personas y que como tales van a equivocarse, creo que tendrían que estar jugando mejor. Yo haría hacer los laterales como se le ocurra a aquel que tiene el beneficio, para que no sea tan sencillo tirar la pelota afuera del campo e interrumpir el juego. Por ahí en determinados lugares quitaría la barrera, pero no mucho más. El fútbol tiene un reglamento, no digo perfecto, pero la aplicación de la ley le da un altísimo porcentaje de interpretación al árbitro, que es lo discutible muchas veces. 6 - ¿Cuáles son las virtudes de Julio Grondona? Que un argentino sea vicepresidente de FIFA. Acá no se tiene ni idea de lo que significa eso. Es presidente de la Comisión de Finanzas de la Federación Internacional que tiene más países afiliados que la Organización de las Naciones Unidas. Es un caudillo que ha crecido tanto... Es inteligencia, naturalmente. Y su posibilidad de elegir trabajar como dirigente. Hay otros que son empresarios que quieren ser dirigentes y le prestan al fútbol un tiempo. Grondona no, le prestó a su trabajo un tiempo y le dedicó al fútbol el otro tiempo mayor. Los años que lleva Julio Grondona como presidente de la AFA es realmente un récord. 7 - Fútbol de Primera, ¿podría tener competencia? No, para nada. En principio, porque Fútbol de Primera tiene la exclusividad de fútbol; después que lo hace realmente muy bien, emplea mucha gente especializada. Y es un producto que termina siendo un producto de exportación y de primer nivel. Entonces competir contra eso es muy difícil. No da. No da en rating, no da en puntaje y se produce un desequilibrio económico. Es casi imposible.
Por Marcela Mazzei Fotos: Ary Kaplan Nakamura