Preguntas a los panelistas, Primer panel, Tercera Charla Silvia Naishtat: Muchísimas gracias. Aquí hay una serie de preguntas por parte del público. A Dante Sica le preguntan, con respecto a la declinación que él marco en la eficiencia de la red de transportes, ¿cuál puede ser la fuente para el financiamiento de la construcción de una red de transportes eficiente? Dante Sica: En lo que tiene que ver con la construcción de una red eficiente de transportes, siempre hay dos partes: una tiene que ver con el presupuesto público, la necesidad de generar recursos a través del sector público para poder financiar; y la otra es que siempre se está viendo en términos de lo que tiene que ver con la infraestructura de carreteras y no pensando en el sistema de transporte en sí, también en todos los sistemas de concesión en términos peaje: en este momento, por la envergadura de la construcción que tiene y la necesidad que hay por delante, no hay soluciones novedosas. Hay que tener en cuenta, en este sentido, la posibilidad de hacer un mix: aquellas rutas que tengan que ver con el acceso a la producción que puedan soportar socialmente un sistema de peajes, y utilizar el presupuesto público para aquellas rutas en las cuales no habría interés privado — en términos de rentabilidad de mantenimiento por peaje— y en las que necesariamente, como sistemas de comunicación, tiene que hacerse cargo el Estado. Hay también un trabajo muy fuerte para realizar, no solamente en lo que son las grandes vías troncales sino también en todo lo que es el interior de las provincias, lo que se denominan los caminos rurales. Hoy por hoy, con el incremento de la producción, pensar para adelante en la Argentina sacar 100 millones de granos de tonelada en una cosecha; ya empieza a haber problemas muy fuertes en lo que tiene que ver con el sistema de transporte rurales; allí también hay que pensar, junto con los sectores provinciales, algunos esquemas de financiamiento que permitan mejorar la red. Silvia Naishtat: A Jorge Forteza le preguntan si él cree que a la clase política argentina le interesa y tiene en su agenda mejorar la competitividad del país. Jorge Forteza: Me remito a los discursos del presidente y del ministro de Economía, que han hablado de competitividad, de productividad, de inversión, y a un tono que vemos en los recientes discursos acerca de que claramente estamos entrando en una etapa cualitativamente diferente. Lo que hemos logrado hasta ahora de recuperación del producto bruto tiene que ver mucho con una muy buena gestión macroeconómica y con todo lo que han hecho cada uno de los argentinos haciendo emprendimientos. Creo que el ministro también lo debe de haber dicho en la sesión del miércoles, que ahora viene la etapa de la inversión, la productividad y la competitividad. Silvia Naishtat: A Diana Tussie le preguntan si existen embajadores y diplomáticos en la Argentina que ayuden realmente al desarrollo exportador. Diana Tussie: Yo creo que sí, pero creo que no es lo más importante. Lo que estuvimos marcando —creo que los tres— es, en realidad, la necesidad de las políticas públicas hacia abajo, al interior: de promover un cierto tejido asociativo, ciertas políticas horizontales, etcétera. Me parece que sí, yo creo que en la Cancillería hay gente muy buena. Obviamente, puede haber gente mejor. De eso también estoy segura. Silvia Naishtat: Para Dante Sica, una reflexión que debe ser de alguna Pyme: Tenemos los impuestos más caros del mundo, por eso el empleo no es formal.
Dante Sica: No sé si los más caros. Por ejemplo, cuando uno mira la presión tributaria global de la Argentina, hoy está en un 25%; cuando mira la del Brasil, está en un 35%. Con esto, uno pensaría que es mucho mayor. Ahora, cuando uno mira los impuestos por aquel que paga impuestos, la presión tributaria está en un 44% y allí, quizás, uno tiene razón. Creo que allí hay un gran trabajo para adelante en términos no solamente de plantear una reforma tributaria que simplifique el sistema, sino también que dé mayor equidad al sistema. El primer paso es avanzar sobre los temas que tienen que ver con expandir la base de aquellos que pueden ingresar en el sistema y pagar, porque cuanto mayor sea la informalidad o mayor sea la elevación —y no estoy pensando en aquellos que lo hacen como la manera de sobrevivir, sino en aquellos en quienes existe una conducta en términos de evasión—, aquellos que pagan tienen que pagar mucho más, y castiga mucho y genera mucha competencia desleal al mismo sistema. Creo que para adelante tiene que venir un gran debate que no es sencillo: todos los economistas aprendimos que el mejor sistema impositivo es el que está, nunca hay que modificarlo. Pero creo que viene por delante un debate fuerte en términos de la Nación y las provincias, y el sector privado también, en buscar una simplificación en la estructura tributaria y un ensanchamiento de la base para que puedan ingresar muchos más, por lo cual la presión tributaria sobre los que pagan y sobre todos los que están en el sistema debería ser menor. Silvia Naishtat: Para Jorge Forteza: ¿La Argentina es complementaría con China? ¿Por qué? Jorge Forteza: Creo que tenemos que evitar las implicaciones o esta tendencia que tenemos los argentinos a buscara rápidamente el atajo o la solución mágica. Yo ya he escuchado varias veces decir: “Ahora vamos a reproducir con China el tipo de alianza que tuvimos con Inglaterra a comienzos del siglo XX, donde nosotros somos proveedores de materias primas e Inglaterra nos vende las manufacturas”. A mí esto me parecería extremadamente peligroso. Lo que yo traté de presentar acá es que la Argentina tiene, justamente, posibilidades de ser competitiva en bienes de agronegocios de mucho valor agregado cultural: los vinos, las frutas; en manufacturas, en bienes de capital y en servicios. En algunos de estos casos el mercado es China, pero en la mayor parte de los casos el mercado para estos productos y servicios de mayor valor agregado son los países ricos del mundo: el ALCA, el NAFTA y los países europeos. Me parece que China puede ser un socio interesante para la Argentina, pero evitaría todo tipo de especialización y de pensar que ahora una nueva alianza con China nos va a llevar adelante, porque hay muchas de las cosas que los argentinos sabemos hacer que se las tenemos que vender a otros mercados. Vuelvo a lo que dice Diana: me parece que estamos hablando de una política comercial multipolar, dinamizar el Mercosur, asegurarnos acceso y ganarnos posiciones competitivas en los países ricos y, por supuesto, aprovechar las oportunidades que nos van a ofrecer tanto China como la India. Silvia Naishtat: Y ahora para los tres: sería muy interesante que puedan definir tres políticas de Estado para el desarrollo de la Argentina. Empezamos por Diana. Diana Tussie: Yo voy a volver a mi machete. Creo que ahí marqué algunas cosas, sobre todo donde uno podría decir que había cosas para hacer. Se marcó la política de infraestructura, la adopción de tecnologías, la política educativa. Todo eso tiene que ver con la competitividad, que por eso yo decía que es mucho más importante que la Cancillería. La Cancillería tiene un rol importante en la negociación, no en la preparación del inventario, en la preparación de todas las políticas que uno necesita para ser competitivo. Eso es una tarea coordinada a nivel del Estado Central, del Estado Federal y
con las provincias. Yo creo que sí hay una carencia y una política que debe desarrollarse en lo federal de nuestro país, en la creciente necesidad de articular con las provincias. Y creo que esto es crecientemente importante. En las negociaciones que nosotros tuvimos hasta ahora y en el desarrollo de la apertura, uno fue bajando aranceles. El arancel es una política nacional, el tipo de cambio es una política nacional. El resto de las políticas que afectan a la competitividad no son, necesariamente, políticas centrales. Una vez bajado el arancel, tiene que ver cómo es la localización, cuáles son los incentivos a la localización, cómo es la calidad de la mano de obra, cuál es el costo de la mano de obra. Es decir, tienen mucho más que ver con esta articulación del tejido federal nacional. Creo que allí hay una gran tarea. Dante Sica: Básicamente, coincidimos todos: creo que la gran política que hay por delante tiene que ver con la política educativa. Para todo lo que tiene que ver con el aumento de la competitividad, en la cual la Argentina ya tiene una base —que, como decía Jorge, la venimos perdiendo y hay países que nos van superando—, tenemos que volver a recuperar la política educativa porque no solamente mejora la competitividad sino que recupera la movilidad social en la Argentina, que fue perdida en los últimos treinta años. Tenemos que volver a recuperar gran parte de la movilidad social. El segundo tema es que tenemos que recuperar la capacidad de Estado: tenemos que dejar de tener un Estado bobo para tener uno inteligente en términos de la gestión de la política —no es un problema de grande o chico—. Y esto no es una calificación con respecto a los recursos humanos, sino al sistema de gestión. El gran trabajo que hay por delante es mejorar la gestión del Estado en términos de incorporar tecnologías blandas y duras para que pueda trabajar sobre lo que decía Diana: que pueda incorporar, que pueda coordinar mucho más con los Estados nacionales y federales. Creo que hay que volver a recuperar una política educativa, que nos ponga de nuevo a la vanguardia de lo que fuimos alguna vez. Y hay que dotar de instrumentos y de capacidad operativa al Estado. Esto mejoraría muchísimas de las fallas de mercado que todos identificamos, mejoraría mucho lo que tiene que ver con la inserción y bajaría mucho las barreras, y mejoraría mucho la vida del sector empresarial. Jorge Forteza: Estamos de diciendo todos lo mismo. Primero: educación. La educación fue una ventaja competitiva de la Argentina, lo sigue siendo pero la estamos perdiendo rápidamente. Y el tema hoy no es volver a tener el mejor sistema educativo de América Latina, sino un sistema educativo que compita con Eslovenia, con Estonia, con los chinos y con los indios. Segundo: innovación y tecnología. Argentina gasta poco en innovación, en proporción de su producto bruto, y lo gasta mal. Ahora vamos a ver varios casos de empresas muy innovadoras, el tema es cómo transformamos eso en una política que Estado. Y tercero, este tema que decía Dante: es muy difícil ser emprendedor en la Argentina. La creación de un clima adecuado para que los emprendedores con ideas interesantes salgan y puedan realmente crecer me parece fundamental. Quería hacer una reflexión: por ahí, si este debate lo hubiéramos hecho hace diez años, estaríamos más bien diciendo que sectores elegiríamos, cuáles promocionaríamos y cuáles no. Me parece que lo que estamos todos diciendo es que ya no es más una cuestión de elegir ganadores, sino que tenemos el potencial de sectores de una extremada variedad en la Argentina, y de lo que estamos hablando es de toda una serie de políticas horizontales que tienen que ver con la competitividad de esta sociedad y cómo hacer para que, realmente, ser emprendedor en la Argentina sea una tarea interesante, posible y que dé recompensas Silvia Naishtat: Muchísimas gracias.