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RASGOS DE PERSONALIDAD EN DEPORTISTAS CAMPEONES NACIONALES MEXICANOS
Claudia García Bautista rafa8209@hotmail.com
México D.F. a 20 de Abril del 2005
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Índice
I. II. III. Resumen……………………………………………………………………………………………… Introducción………………………………………………………………………………………… Planteamiento del Problema……………………………………………………………………
a) Descripción del tema b) Planteamiento del problema c) Objetivos d) Justificación del tema
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e) Limitaciones del estudio IV. Marco Teórico………………………………………………………………………………………..
a) ¿Qué es la psicología del deporte? b) ¿Qué hace un psicólogo del deporte? c) ¿Para qué sirve la psicología del deporte? d) Motivación e) Ansiedad
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f) Personalidad V. Método………………………………………………………………………………………………….
a) Hipótesis b) Variables c) Sujetos d) Instrumento e) Procedimiento
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f) Prueba de Hipótesis VI. Resultados……………………………………………………………………………………………..
a) Tabla de correlación entre disciplina deportiva y factores de personalidad b) Tabla de correlación entre deporte de equipo o individual y factores de personalidad c) Tabla de estadísticos de contraste d) Gráfica de tendencias de rasgos de personalidad
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VII. VIII.
Discusiones……………………………………………………………………………………………. Referencias…………………………………………………………………………………………….
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I.
Resumen
Existe una cierta tendencia de los atletas a tener una personalidad parecida o a tener rasgos de personalidad en común. Los rasgos de personalidad que tienen los atletas campeones son confianza en sí mismos, autosuficiencia, inteligencia, estabilidad emocional, dominancia y astucia. El presente estudio tratara de definir si existe un perfil de personalidad común en los campeones nacionales mexicanos utilizando el test de personalidad de Cattell, el 16PF (1976). La muestra se conformara por 10 campeones nacionales de diferentes disciplinas entre los 20 y los 34 años, de ambos sexos.
Descriptores: Deporte, deportista, personalidad, perfil, campeón.
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II. Introducción
El éxito o el fracaso de un deportista depende de varios factores como la motivación, la ansiedad, la presión y los rasgos de personalidad, todos ellos ligados entre sí. Los atletas orientados al logro prefieren situaciones de tarea con dificultad intermedia, a diferencia de los deportistas con niveles bajos de motivación de logro, que preferirán niveles o muy altos o muy bajos de dificultad de la tarea (Marrero, Martín-Albo y Nuñez, 1999 citados por GonzálezCarballido, 2001); muestran inclinación a obtener un resultado significativo, a mejorar y perfeccionar las tareas (Gill, 1986, citado Por González-Carballido, 2001). En los deportistas motivados de manera predominantemente intrínseca, el motivo se deriva de la propia práctica deportiva. Los atletas participan en los entrenamientos y competencias por el placer que proporciona la actividad deportiva en sí misma. El deportista se centra en la satisfacción personal por la actividad, sin buscar de manera especial beneficios externos. Los atletas con motivaciones intrínsecas disfrutan el hecho de sentirse competentes y con control sobre la actividad que enfrentan. Esta motivación es responsable de la iniciación y la persistencia de la conducta. Por otro lado, la motivación extrínseca se deriva de las consecuencias y beneficios de la práctica deportiva(González-Carballido, 2001). La ansiedad de estado es una forma transitoria de aprehensión que varía en intensidad, la que es proporcional a la fuerza de lo que evoca el miedo (Spielberger, 1972, citado en LeUnes and Nation, 1996). El practicar algún deporte incluye competir, y esto puede producir ansiedad. La falta de certeza del resultado hace un juego o una competencia interesante, pero también hace que produzca ansiedad. Por último la suerte puede ser otro factor que produce ansiedad (Tutko y Tosi, 1976). Lo que un atleta piensa de un evento amenazante puede determinar tanto el nivel de incomodidad como el curso de acción para aliviar la tensión. Pueden ser causa de una debilitación emocional que puede llegar a requerir una intervención psicológica (LeUnes and Nation, 1996). Algunas de las presiones sociales hacia el deportista tienen que ver con el concepto que la sociedad tiene de él, en el que el deportista ganador es idolatrado. Por otro lado una fuente personal de presión puede ser el miedo a una mal desempeño y por lo tanto miedo a hacer el ridículo o el
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miedo a tener un muy buen desempeño, el miedo al éxito, ya que éste los hace estar aún más presionados. Hay ciertas características de la personalidad que se han relacionado con el éxito en lo que a deporte se refiere. Esto no significa que se le de menos importancia a las habilidades físicas o al talento, pero los rasgos de personalidad pueden hacer la diferencia si dos atletas tienen igual talento o habilidades físicas (Fisher, 1976). El inventario de personalidad 16PF de Cattell ha sido ampliamente utilizado tanto en entrenadores como en atletas. Cofer y Johnson (1960, citados por Fisher, 1976) concluyeron que existía evidencia adecuada para respaldar que el atleta excepcional puede ser descrito como una “raza especial”. Investigaciones recientes nos muestran evidencia estadística que, aunque los deportistas sobresalientes muestran rasgos en común, también se puede hacer una diferencia entre los practicantes de diferentes deportes y los deportistas individuales y los de equipo. Kroll y Peterson (1965, citados por Fisher, 1976) encontraron que los atletas de equipos ganadores mostraron ser más aventureros y atrevidos, valientes y astutos, pl ácidos y con confianza en sí mismos, autosuficientes, controlados y con mayor capacidad de abstracción mental. Por otro lado, Heusner (1952, citado por Fisher, 1976) encontró que los campeones olímpicos solían ser más estables emocionalmente, dominantes, valientes y astutos, desinhibidos y abiertos, plácidos y con confianza en sí mismos, y autosuficientes. En este estudio se pretende descubrir si existe un perfil de personalidad común en los atletas campeones nacionales mexicanos utilizando el test de personalidad de Cattell, el 16PF. Además se intenta definir si los rasgos de personalidad varían de deporte a deporte y de práctica individual a práctica en equipo.
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III. Planteamiento del problema
Definición del Tema La psicología del deporte ha ido creciendo y a través de los años se ha ido definiendo como el àrea que se interesa por los atletas y su comportamiento, por la adquisición de conocimiento acerca de las masas, terapia y rehabilitación a través de la actividad física, la adquisición de habilidades motrices, dinámicas de grupos de juego, preparación, imagen corporal, personalidad, habilidades físicas, y fenomenología del movimiento. Una de las tres áreas en las que entra un psicólogo del deporte es la investigación. Ésta no sólo nos ayuda a adquirir mayor conocimiento de ciertos fenómenos, sino también nos ayuda a mejorar utilizando estos conocimientos obtenidos.
Planteamiento del problema El presente estudio trata de hacer una comparación de los rasgos de personalidad que tienen atletas campeones (como confianza en sí mismos, autosuficiencia, tranquilidad, inteligencia, estabilidad emocional, dominancia y astucia) con los rasgos de personalidad de los atletas mexicanos, utilizando el test de personalidad de Cattell, el 16PF. ¿Existen diferencias significativas en el perfil de personalidad de los deportistas campeones nacionales mexicanos? Objetivo 1. Objetivos específicos: 2.1 Si este perfil de personalidad coincide con los rasgos de personalidad que en el pasado, que se habían establecido que poseían los atletas exitosos. 2.2. Si existe alguna relación entre la disciplina deportiva que se realiza y los rasgos de personalidad. Justificación del tema Es divulgar a mis colegas todo lo fértil que es la producción en otros lados de deportistas exitosos. Promover el deporte como actividad social, puede ser objeto de análisis y posteriormente de racionalización. Pero para proceder al análisis de la realidad deportiva de un país es necesario partir de un concepto lo más delimitado posible del deporte.
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Es precisamente, el establecimiento de una teoría lo que falta. Con el llamado de que todo importantísimo esfuerzo para beneficio del deporte se viene abajo, por carecer de una seria base teórica. Su parte más positiva radica, en primer lugar, en el objetivo de elaborar una planificación de la política que haya de seguirse. En segundo lugar, en la invitación que, para acertar en esa política, plantea hacia una prospección de la realidad sociológica del deporte. .
Limitaciones del estudio Las limitaciones de este estudio tiene que ver con la reducida muestra de deportistas y la poca variedad de deportes que dicha muestra realiza. Para encontrar un perfil de personalidad del deportista mexicano es recomendable que se realice un estudio con una muestra más amplia y que se hagan comparaciones entre deportistas mexicanos sobresalientes y no sobresalientes.
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“Enséñame a alguien con corazón y yo te enseño a un ganador” Anónimo citado por Nideffer (1976)
IV. Marco Teórico
¿Qué es la Psicología del deporte? La psicología del deporte ha ido creciendo y a través de los años se le ha ido definiendo de diferentes maneras. Una de las primeras definiciones que surgieron, fue la de Morgan (1972), que dice que la psicología del deporte es el estudio de las bases psicológicas de la actividad física. De una manera más completa Sleet (1972, citado Por González-Carballido, 2001). nos indica que la psicología del deporte no está limitada sólo al estudio de los atletas y de su comportamiento, sino que también se interesa por la adquisición de conocimiento acerca de las masas, terapia y rehabilitación a través de la actividad física, la adquisición de habilidades motrices, dinámicas de grupos de juego, preparación, imagen corporal, personalidad, habilidades físicas, y fenomenología del movimiento (LeUnes and Nation, 1996). ¿Qué hace un psicólogo del deporte? En cuanto a qué debe hacer un psicólogo del deporte varios profesionales del Comité Olímpico de Estados Unidos en 1983 identificaron tres grandes áreas en las que puede entrar un psicólogo del deporte: Clínica: consiste en ayudar a los atletas que están pasando por un fuerte problema emocional (depresión, anorexia, o pánico) y en donde la intervención continúa por una mayor cantidad de tiempo; intervención en crisis; ayudar al deportista a lograr sus metas, a lidiar con el éxito repentino y con sus compañeros deportistas. Educativa: consiste en ayudar a los atletas a desarrollar las habilidades psicológicas necesarias para tener un rendimiento óptimo dentro del deporte; enfatiza en dar a los atletas la información que les va a ayudar a mejorar su participación dentro de un deporte determinado que generalmente se da en grupo. Investigación: está como un componente separado de los otros dos, aunque es igualmente importante en sí mismo y ayuda a las otras dos áreas. (LeUnes and Nation, 1996). ¿Para qué sirve la psicología del deporte?
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“El entrenador no puede hacerle de psicólogo porque son funciones opuestas; el entrenador
carga al deportista de presión, esfuerzo y exigencias, mientras que el psicólogo tiene la misión de descargarle todo el peso para que se relaje” Ivan Klemetiev (citado por Jodra, 2000)
Todavía no se valora suficiente que los factores psicológicos pueden afectar el rendimiento. Se piensa que el rendimiento se consigue sólo con entrenamientos duros y mucho sacrificio. Desde luego, la preparación es muy importante, lo más importante, pero este concepto también debe incluir la preparación de variables psicológicas. (Jodra, 2000).
La inversión de mucho tiempo de trabajo no garantiza por sí sola el éxito deportivo, mientras que el deportista no esté entrenado para rendir bajo presión. Y no sólo eso, la preparación debe ser global. El entrenamiento deportivo debe incluir la parte psicológica cuyo objetivo fundamental consiste en elaborar planes de acción para que el deportista pueda controlar sus pensamientos, emociones y conductas, tanto antes, como después del entrenamiento y de la competición (Jodra, 2000). El problema de la falta de importancia que los entrenadores atribuyen a los aspectos psicológicos es que, aunque hablan de ello, muchas veces ignoran por completo estos factores durante el entrenamiento, se piensa que se están tomando en cuenta todos los factores importantes para que el atleta tenga un mayor desempeño y no es así (Jodra, 2000). Para un atleta es muy importante poder integrar el funcionamiento del cuerpo y la mente para obtener un mejor resultado en la actividad que desempeña. Según las filosofías orientales la integración del cuerpo con la mente significa estar en armonía. Es importante señalar que un proceso mental puede inhibir drásticamente una función física, pero que un buen estado físico también tiene un efecto positivo en el funcionamiento mental (Nideffer, 1976, citado en LeUnes and Nation, 1996). Existen razones lógicas que explican la dificultad que los atletas tienen para funcionar de manera integrada. El proceso educacional por el que pasan la mayoría no está diseñado para que aprendan a integrar su funcionamiento. El entrenador promedio anima a sus equipos antes de un juego o una competencia, pero aún así la mayor parte del entrenamiento está enfocada al condicionamiento y habilidades físicas (Nideffer, 1976, citado en LeUnes and Nation, 1996). Dentro de la psicología existen algunos principios conductuales que se aplican al deporte. Algunos de estos principios o teorías son el condicionamiento clásico y operante y la teoría cognitiva del aprendizaje. Por ejemplo algunas técnicas de preparación incluyen la aplicación de principios de
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aprendizaje como reforzamiento diferencial, moldeamiento, castigo y reforzamiento para entrenar a sus atletas o competidores y la teoría cognitiva del aprendizaje incluye el estudio de los aspectos mentales del comportamiento y recientemente la psicología del deporte la ha utilizado en lo que se relaciona con la mejoría de las técnicas de tratamiento y la intervención y la mejoría del desempeño. Las ejecuciones plenas consisten en esos momentos mágicos en los que un atleta lo pone todo, tanto física como mentalmente. La ejecución resulta excepcional, pareciendo trascender niveles de realización ordinarios. Competitivamente estas ejecuciones resultan a menudo de una mejoría personal. Son el umbral último, el momento estremecedor en el que el atleta y el entrenador trabajan para la consecución del éxito. Por desgracia, resultan relativamente poco frecuentes y tal y como aseveran algunos atletas, involuntarias (Williams, 1991). En primer lugar, resulta necesario asumir que la ejecución plena es una consecuencia de factores de tipo tanto físico como mental. No podemos separar la mente del cuerpo. Podemos estimar que una condición previa a las ejecuciones óptimas es un cierto nivel de condicionamiento y dominio de las tareas físicas implicadas en la ejecución. Durante muchas décadas, la comunidad científicas del atletismo y del deporte ha sido partidaria de la ampliación de los programas de entrenamiento físico. Obviamente, cuanto mayores sean los niveles de ejecución y condicionamiento físico, más control potencial poseerá el atleta sobre sí mismo y sobre su ejecución. Situándonos en este marco de mínimos físicos, uno debe darse cuenta de que la ejecución plena es relativa (contingente con cada nivel actual de habilidad de cada atleta). De esta manera el propósito de aumentar la cantidad de ejecuciones plenas, debe ser igualmente relevante para los entrenadores o psicólogos del deporte, que trabajan como atletas menos hábiles en deportes nuevos, como para los entrenadores y psicólogos del deporte que trabajan con atletas profesionales o aficionados de élite (Williams, 1991). Motivación En el mundo de los deportes, los entrenadores están fascinados con la motivación; generan slogans o frases motivacionales, dan pláticas motivacionales a sus atletas y a veces hasta dan pláticas de motivación a diversos públicos cuando no están en temporada de entrenamiento y de juegos. Sin embargo, (Roberts, 1992, citado en LeUnes and Nation, 1996). acierta cuando dice que en ningún lado está tan mal entendida la motivación como en los deportes. Dice que los entrenadores caen en tres nociones erróneas acerca de la motivación. Tal vez el error más grande es el pensar que la motivación y el arousal son sinónimos. Dar discursos motivacionales antes de un juego o competencia y aventar los cascos contra los cajones donde se guardan serían
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ejemplo de lo que los entrenadores consideran motivante. Estas actividades causan arousal, pero la pregunta de si son motivantes o no permanece. Otro de los errores es que se piensa que el pensamiento positivo es siempre una respuesta a los problemas motivacionales. Claramente esto puede ayudar, pero hay problemas que no se pueden resolver únicamente con esfuerzo y esto puede causar aún más frustración en lugar de un mejoramiento en el desempeño. Finalmente existe una tendencia en los entrenadores de ver la motivación como una entidad innata, es decir, que hay gente que nace con motivación y gente que no. Este error mental es la causa de que los entrenadores tiendan a darse por vencidos con algunos atletas antes de tiempo. (LeUnes and Nation, 1996). Para entender mejor a que nos referimos con motivación aquí está la definición dada por Roberts, 1992, citado en LeUnes and Nation, 1996) que dice que la motivación se refiere a los factores de la personalidad, variables sociales y/o cogniciones que entran en juego cuando una persona emprende una actividad en la que está siendo evaluada, entra en competencia con otros o intenta mantener un estándar de excelencia. (LeUnes and Nation, 1996). Dos teorías de la motivación han dominado en la investigación psicológica durante los últimos 50 años: la teoría de la atribución y la teoría del cumplimiento de las necesidades.
Dos constructos psicológicos que han tenido efecto en la motivación son el lugar del control y la autoestima (LeUnes and Nation, 1996). Sin embargo, una teoría que nos resulta muy útil cuando hablamos de motivación en el deporte es la teoría de McClelland y sus colaboradores (McClelland 1953, citado por Fisher,1953) que habla de la motivación de logro. Esta teoría trata de una disposición estable a la búsqueda de la excelencia en cualquier situación que se puedan aplicar normas de evaluación. Los sujetos motivados al logro muestran inclinación a obtener un resultado significativo, a mejorar y perfeccionar las tareas. En sus aplicaciones al deporte se ha encontrado que este resulta un escenario idóneo para estudiar esta cualidad motivacional. (Gill, 1986, citado Por González-Carballido, 2001). Los atletas orientados al logro prefieren situaciones de tarea con dificultad intermedia, a diferencia de los deportistas con niveles bajos de motivación de logro, que preferirán niveles o muy
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altos o muy bajos de dificultad de la tarea (Marrero, Martín-Albo y Nuñez, 1999 citados por GonzálezCarballido, 2001). Muchas veces los entrenadores prefieren un deportista de discretas condiciones técnicas que posea una elevada motivación de logro, a otro virtuoso que no se implique intensamente en la tarea y, la mayor parte de las veces, busque evitar el fracaso y aproximarse al éxito (González-Carballido, 2001). Por su parte, los problemas del carácter intrínseco o extrínseco de la motivación del deportista ocupan también a los psicólogos del deporte. En los deportistas motivados de manera predominantemente intrínseca, el motivo se deriva de la propia práctica deportiva. Los atletas participan en los entrenamientos y competencias por el placer que proporciona la actividad deportiva en sí misma. El deportista se centra en la satisfacción personal por la actividad, sin buscar de manera especial beneficios externos. Los atletas con motivaciones intrínsecas disfrutan el hecho de sentirse competentes y con control sobre la actividad que enfrentan. Esta motivación es responsable de la iniciación y la persistencia de la conducta (González-Carballido, 2001). Por el contrario, la motivación extrínseca se deriva de las consecuencias y beneficios de la práctica deportiva. Los atletas participan en los entrenamientos y competencias para obtener satisfacciones no relacionadas directamente con la práctica. Se involucran en la actividad deportiva cuando aprecian que, por su conducto, obtendrán consecuencias positivas o deseables, o evitarían una consecuencia negativa. Por lo tanto, la conducta no se realiza por sí misma, sino por la búsqueda de recompensas externas (González-Carballido, 2001). Es difícil encontrar un deportista motivado sólo en un sentido o en otro. Ambas direcciones coexisten y sólo el predominio de una de ellas, muchas veces coyuntural, influye con determinación en la conducta deportiva (González-Carballido, 2001). Ajenos a un maniqueísmo simplista, hay que decir que no sólo la motivación intrínseca se asocia al buen rendimiento. En determinadas situaciones deportivas y nivel de dominio técnico y maestría, las motivaciones extrínsecas parecen potenciar el desempeño cuando coexisten en determinada magnitud con sus homólogas intrínsecas (González-Carballido, 2001).
Efectos del público en el desempeño del deportista Decir que el hombre es un animal social implica que su comportamiento no es enteramente voluntario, sino que los individuos pueden alterar el comportamiento de los demás individuos. Los efectos que causa el público en el desempeño del atleta representan un área considerable del interés científico. Los efectos de un público que apoya y un público que no, la cantidad de gente con la que
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está conformado el público, y la sofisticación del espectador son tan sólo unos cuantos factores o fuerzas que interactúan para moldear el comportamiento de un atleta. Estos efectos pueden ser clasificados como: Los causados por observadores: presencia de otros. Los derivados de una atmósfera de grupo: este efecto puede ser mayor o menor dependiendo de que tan identificado se esté con la meta del grupo y que tan perteneciente a éste se sienta el individuo. Ambos efectos son importantes en la dinámica del deporte (Fisher, 1976), y no necesariamente se habla de un mejor o peor desempaño por parte del atleta, sino, simplemente de que, ante la presencia de un público, el atleta no se muestra indiferente (Davis, 1969 citado por Fisher, 1976) Presencia de otros La influencia que ejerce el público en el desempeño del atleta dependerá del tipo de público, y si únicamente este presente y como observador. Este tipo de público no participa con el atleta, no lo anima. Existe también el público que sí participa con el atleta, ya sea animándolo, asustándolo o amenazándolo (por decirlo de alguna manera) (Fisher, 1976). En el caso de ambos tipos de público el atleta asume que ellos tienen un conocimiento acerca del deporte que desempeñan. Y, como el atleta siempre piensa que debe mejorar, muchas veces sus estándares de desempeño pueden ser puestos o impuestos en el público (Fisher, 1976). Dentro de ésta área se conoce por ejemplo la ventaja de jugar o presentarse en su territorio. El primer estudio significativo acerca de esto lo realizaron Schwarts y Barsky (1977, citados por Jadra, 2000) y sus resultados muestran un porcentaje mayor de juegos ganados y le atribuyen esto al apoyo social de un público amigable. En otro estudio significativo, Varca (1980 citados por Jadra, 2000,) encuentra que gracias a un público amigable y que apoya el equipo de casa logra tener un comportamiento agresivamente funcional, mientras que el equipo visitante muestra un comportamiento agresivamente disfuncional en el que por ejemplo se cometen más faltas personales. Estas dos primeras investigaciones nos muestran que si existe cierta ventaja de jugar o presentarse en casa, sin embargo, en otro estudio conducido por Baumeister y Steinhilber (1984, citados por Jadra, 2000) se encontró que el desempeño del equipo de casa es mejor que el del visitante sólo en los primeros juegos, pero en las finales la presión es demasiada y los resultados se dan al revés, o en el mejor de los casos sólo se reduce dicha ventaja. Atmósfera de grupo
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Existe también otro tipo de público: el público coactivo en el que hay un efecto o influencia derivada de una atmósfera de grupo. Este tipo de público u observadores son los mismos atletas que conforman el equipo o atletas que practican el mismo deporte y pueden tener los mismos efectos que cualquier otro tipo de público (Fisher, 1976).
Ansiedad Presión Presiones intrínsecas La mayoría de los deportes son sociales por naturaleza y por eso muchas veces incluyen no sólo superarse a sí mismo, sino también a alguien más. Es decir, el practicar algún deporte incluye competir, y esto también puede producir ansiedad (Tutko y Tosi, 1976). La falta de certeza del resultado hace un juego o una competencia interesante, pero también hace que produzca ansiedad (Tutko y Tosi, 1976).
Por último la suerte (es decir, el clima, el buen o mal estado en que se encuentre la cancha o la pista, o tal vez que el contrincante esté jugando mejor de lo que siempre lo hace) puede ser otro factor que produce ansiedad (Tutko y Tosi, 1976). Presiones sociales Algunas de las presiones sociales hacia el deportista tienen que ver con el concepto que la sociedad tiene de él. El ganar, es lo que busca sierre el competidor, el deportista se considera un superhéroe, la habilidad de absorber el dolor y el castigo físico es prueba de carácter fuerte, así como la habilidad de mantener el control en una situación de estrés. Presiones personales Todos somos una mezcla de emociones y motivos, y muchos de ellos están en conflicto unos con los otros. Para muchos atletas la primera fuente de presión viene de sus padres. Otra fuente personal de presión puede ser el miedo a una mal desempeño y por lo tanto miedo a hacer el ridículo por una parte y por otra, el miedo a tener un muy buen desempeño, el miedo al éxito, ya que éste nos hace estar aún más presionados.
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Cada atleta tiene que luchar con la combinación de presiones ya que estas causan ansiedad y ésta afecta el desempeño del atleta. Ansiedad A pesar de las obvias ventajas que dan la preparación y la determinación, las consecuencias negativas de excitación exagerada no pueden ser ignoradas. Como podemos ver el alistarse para una competencia puede producir beneficios hasta llegar a un cierto punto de arousal, porque después de este punto el aumento en la excitación puede convertirse en ansiedad y resultar contraproducente (LeUnes and Nation, 1996). Aunque procesos biológicos son centrales para la experiencia de ansiedad, claramente también tenemos que tomar en cuenta aspectos cognitivos y conductuales de reacción al estrés. Lo que un atleta piensa de un evento amenazante puede determinar tanto el nivel de incomodidad co mo el curso de acción para aliviar la tensión. Pueden ser causa de una debilitación emocional que puede llegar a requerir una intervención psicológica (LeUnes and Nation, 1996). Spielberger (1972, citado por Jadra, 2000) definió la ansiedad de estado como una forma transitoria de aprehensión que varía en intensidad, la que es proporcional a la fuerza de lo que evoca el miedo. Estudios recientes se han enfocado en estudiar la naturaleza multidimencional de este fenómeno. Específicamente ha sido propuesto que el estado de ansiedad consiste en dos componentes, el cognitivo y el somático. El primero está caracterizado por una preocupación y angustia emocional, mientras que el segundo es más fisiológico. Algunos estudios han demostrado que una baja ansiedad cognitiva y un nivel medio de ansiedad somática elevan las posibilidades de un buen desempeño del deportista (LeUnes and Nation, 1996).
Enfrentamiento de la ansiedad en atletas de alto rendimiento Según un estudio de González-Carballido (2001) el enfrentamiento de los atletas incluye: Buscar el incremento de la excitación Expresar abiertamente la excitación Control de la tarea y del nivel de excitación Pensamientos ergogénicos de eficacia y, en segundo lugar, de éxito Pensamientos de control consciente Pensamientos ocasionales de amortiguación y hemostáticos Control postural de la conducta
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Polarización interna Búsqueda ocasional de apoyo
Personalidad Hay ciertas características de la personalidad que se han relacionado con el éxito en lo que a deporte se refiere. Esto no significa que se le de menos importancia a las habilidades físicas o al talento, pero los rasgos de personalidad pueden hacer la diferencia si dos atletas tienen igual talento o habilidades físicas (Fisher, 1976). En años recientes los psicólogos han recolectado información con la esperanza de hacer más clara la asociación entre la personalidad y el éxito en el deporte (Fisher, 1976). Problemas en la investigación de la personalidad dentro del deporte La utilidad de medir la personalidad dentro del estudio de la psicología del deporte, o lo que Martens (1975-1981, citados por Jadra, 2000) llama personología del deporte, ha estado limitado por varios factores que pueden verse como conceptuales, metodológicos e interpretativos. Problemas conceptuales: 1. Investigación teórica vs. Investigación empírica: mucha de la investigación hecha dentro de la personología del deporte se ha realizado en ausencia de una teoría que los dirija. Es decir, los investigadores han usado las pruebas que les fueron más accesibles en la población de atletas más accesible a ellos también. 2. Fallas al operacionalizar: una de las razones de conflictos dentro de los resultados encontrados en los estudios de la personlología del deporte es la diferencia de las definiciones que se les han asignado a los conceptos. Problemas metodológicos: inconsistencia de muestras, confianza excesiva en un análisis de una variable y la falta de uso de técnicas de estudios con varias variables, fallas en el control en la distorsión de respuestas, muy poco uso del modelo interaccional y el uso de estudios de un solo alcance. Problemas interpretacionales: 1. Hacer generalizaciones erróneas
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2. Inferir causas de información correlacional Características psicológicas de alto rendimiento Loehr (1984 citado por Williams, 1991) concluye que la probabilidad de realizar una buena ejecución podría ser incrementada sustancialmente, si se pudiera desencadenar y mantener la siguiente combinación de sensaciones: Alta energía: sentimiento de reto, inspiración, determinación, intensidad Entrenamiento y diversión Ausencia de presión: baja ansiedad Optimismo y punto de vista positivo Tranquilidad mental Confianza Vivencia muy focalizada y vivencia de control
El informe de Loehr fue corroborado por Garfield (Garfield y Bennet, 1984 citados por Williams, 1991) quien identificó ocho condiciones mentales y físicas que los atletas describieron, como características de las sensaciones que experimentaban en aquellos momentos en que realizaban algo que era extraordinariamente bueno: 1. Relajado mentalmente. Era descrita en la mayor parte como un sentimiento de paz interior. Algunos atletas informaban también, de una sensación de enlentecimiento temporal, a medida que aumentaban el grado de concentración. En contraste, la pérdida de concentración venía asociada a una sensación de que todo ocurría más deprisa y fuera de control. 2. Relajado físicamente. Sensación de que los músculos evolucionaban a base de movimientos fluidos y seguros. 3. Confiado / optimista. Una actitud positiva, sentirse capaces de mantener la confianza y sentimientos de fuerza y control, incluso durante los momentos de reto más intenso. 4. Centrado en el presente. Sentimiento de armonía que proviene del cuerpo y de la mente haciendo que éstos actúen como si fueran una unidad. No existen
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pensamientos sobre el pasado o el futuro. El cuerpo trabaja automáticamente, sin conciencia o esfuerzo mental deliberado. 5. Cargado de energía. Sentimientos de diversión, éxtasis, intensidad, y carga o calor. 6. Conciencia extraordinaria. Los atletas son enormemente conscientes de sus propios cuerpos y de los atletas que les rodean. Informan de una extraña habilidad para saber lo que los otros atletas iban a hacer sabiendo cómo responder en consecuencia. También aparece una sensación de estar en completa armonía con el medio. 7. Bajo control. Tanto el cuerpo como la mente parecían realizar en cada momento lo que era exactamente correcto –no tenía ningún sentido ejercer o imponer un control. 8. Cocoon. Es la sensación de encontrarse dentro de un receptáculo completamente separado del ambiente externo y de cualquier distracción potencial. También es un sentido de completo acceso a cualquiera de las propias fuerzas y posibilidades de trabajo. Los atletas de la “cápsula” son capaces de evitar la pérdida de concentración y se encuentran “acelerados” con los músculos tensos y con sensaciones fuera de control.
Características neuropsicológicas del alto rendimiento Según González Carballido (2001) los deportistas que se caracterizan por tener un temperamento que él llama sanguíneo y que por lo tanto son fuertes, equilibrados y móviles, tienen mayores probabilidades de alcanzar el éxito. Esto es porque presentan reacciones rápidas, gozan de un mejor equilibrio excitación - inhibición que les permite rendir bien en situación de alto estrés competitivo y resultan móviles, es decir, rompen con mayor facilidad estereotipos motores dinámicos y los sustituyen por otros, lo que les permite cambiar rápidamente el objeto de atención, aprender con facilidad, establecer nuevos patrones de respuesta, etc. Los deportistas con temperamento flemático que son fuertes, equilibrados e inertes, gozan de muy buenas condicionas para enfrentar el reto deportivo, diferenciándose de los sanguíneos en que muestran menor movilidad, es decir, resultan menos capaces de efectuar ajustes eficaces y oportunos ante la gran variabilidad de estímulos que caracteriza la actividad competitiva.
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Diferencia psicológica entre los deportistas con éxito y sin éxito Los atletas con éxito tienen algunas características que los ayudan a lograr sobresalir. Algunos autores como Mahoney y Avener (1977), Meyers, Cooke, Cullen y Liles (1979) Highlen y Bennett (1979) citados por Williams (1991) y otros, hablan de características como: mantener el control y soportar la ansiedad mayor autoconfianza y autoinstrucciones más positivas mayores aspiraciones una imagen más frecuente sobre la naturaleza interna (imaginarse desde dentro del cuerpo, experimentando las mismas sensaciones que durante la ejecución física) que sobre la externa (verse a uno mismo como espectador) mayor capacidad de bloquear o reducir la ansiedad antes y durante la competencia una mayor capacidad de enmendar sus errores. Podemos decir que, tanto en atletas de equipo como en atletas individuales, las características de personalidad pueden irse desarrollando con el paso del tiempo (Fisher, 1976).
El inventario de personalidad 16PF de Cattell La teoría de la personalidad de Raymond B. Cattell está fundada en la técnica estadística del análisis factorial y sirve de puente de unión entre las teorías clínicas y las experimentales. Se diseñó para edades que rebasan los 16 años de edad y produce 16 puntuaciones en rasgos como audacia social, dominancia, vigilancia, estabilidad emocional y conciencia de las reglas originalmente. Al paso de los años, los 16 factores, identificados por las mismas letras en las distintas ediciones del cuestionario, se ha perfeccionado y renombrado. (Anastasi y Urbina, 1998). El elemento estructural básico en su teoría es el rasgo que es una unidad básica de estudio, una estructura mental inferida a partir de la conducta y una elaboración fundamental. El rasgo representa tendencias reactivas generales y nos indica características de conducta del sujeto que son relativamente permanentes. El rasgo implica una configuración y regularidad de conducta a lo largo del tiempo y de las situaciones. Algunos rasgos pueden ser comunes a todos los individuos y otros pueden ser exclusivos de un individuo. Ciertos rasgos pueden estar determinados por la herencia otros por el ambiente. Algunos rasgos están relacionados con motivos, que son los rasgos dinámicos,
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y otros guardan relación con la capacidad y el temperamento (psicología-online). Podemos establecer una distinción entre: Rasgos superficiales y fuente: unidos causal o casualmente (Hernández, 1997) . Los rasgos superficiales: son expresivos de conductas, que superficialmente pueden aparecer unidas, pero que de hecho no co-varían conjuntamente, ni tienen una raíz causal común. Estos rasgos pueden ser descubiertos a través de métodos subjetivos. (psicologíaonline) Los rasgos fuente o rasgos profundos: son expresivos de una relación de conductas que co-varían conjuntamente, de modo que forman una dimensión de personalidad unitaria e independiente. Para descubrir estos rasgos se ha de acudir a los procedimientos estadísticos del análisis factorial. Según Cattell hay tres fuentes de datos para descubrir estos rasgos profundos: los datos procedentes de la vida, los datos del cuestionario y los datos de los tests objetivos. (psicología-online) Rasgos comunes y únicos: en todas o una persona (Hernández, 1997) .
Rasgos modelados por el ambiente y constituyentes: reflejo de las situaciones o de una estructura mental (Hernández, 1997).
Cattell distingue entre ergios y sentimientos: Ergios: son factores que reflejan las fuerzas de los impulsos biológicos innatos. Un ergio es una tendencia innata a reaccionar de una forma específica ante ciertos objetivos. La expresión externa puede haber sido afectada por el proceso de socialización, pero existe un marcado carácter innato, teniendo en cuenta que estos ergios van asociados a cualidades emocionales y objetivos biológicos que permanecen constantes en diversas culturas. Ejemplos de ergios son: apareamiento (sexo), seguridad-miedo, autoafirmación, gregarismo, protección parental, exploración (curiosidad), sensualidad, atracción y constructividad. Sentimientos: son factores que reflejan pautas de conducta determinadas por el ambiente. Los sentimientos tienen su fuente en instituciones sociales como la familia o la escuela. Representan pautas de actitudes no innatas sino adquiridas. Por ejemplo: el sentimiento religioso, el sentimiento profesional, y el sentimiento del sí mismo.
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Una misma conducta puede ser expresión de diversas actitudes, las cuales, pueden relacionarse con sentimientos y ergios muy diversos. Es decir, una sola conducta puede dar satisfacción a impulsos muy diversos. Según Cattell, los rasgos están determinados por la influencia de la herencia y del ambiente y éstos explican la regularidad y consistencia de la conducta. La conducta del individuo ante una situación dependerá de los rasgos de su personalidad pertinentes a dicha situación, y de otras variables transitorias que pueden intervenir en esta situación. Un ejemplo de estas variables transitorias es el estado; si alguien está angustiado en determinado momento, su conducta se verá influida por el estado de ansiedad experimentado en ese momento . Las investigaciones de Cattell y sus colaboradores han logrado aislar una serie de dimensiones, rasgos o factores de la personalidad a través de tres fuentes de datos: 1. Datos L: estudios observacionales en situaciones naturales. Life o de la vida diaria. 2. Datos Q: estudios de cuestionario. 3. Datos T: estudios de tests situacionales objetivos. Por un lado aislaron los factores temperamentales primarios y secundarios en muestras normales y en muestras patológicas, y, por otro lado, los factores motivacionales como las actitudes e intereses, los ergios y los sentimientos, y el humor 1995). De este modo, para el diseño del instrumento de medida Cattell se basa en los estudios con datos : en relación con los análisis lexicográficos, es decir, basados en el estudio de las relaciones entre los adjetivos del lenguaje natural usados por las personas para calificarse a sí mismas y a los otros. Las dimensiones bipolares halladas a través de este análisis lexicográfico le sirvieron como marco de base para elaborar los elementos de medida del 16 PF. Doce de estos 16 factores coincidían con los factores de los datos L, mientras que cuatro se aislaban sólo con el cuestionario (datos Q) (Colom-Marañon, 1995). Por su parte, la investigación sobre los datos T se ha basado en los rasgos ya aislados mediante datos L y Q. Cattell y sus colegas han diseñado más de 500 tests objetivos logrando aislar 21 rasgos fuente, cuyas siglas universales son UI y un número asociado entre 16 y 36. En cualquier caso los rasgos UI son transitorios, de modo que sería prematuro considerarlos rasgos fuente (Colom-Marañon, 1995). y los estados de ánimo (Colom-Marañon,
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No hay una relación uno a uno, es decir, no hay una correspondencia estricta entre los rasgos aislados desde los diversos métodos (L, Q, T), pero si hay coincidencias notables. Estos métodos permiten identificar una serie de variables temperamentales de la personalidad, rasgos relativamente estables. No obstante, el rango de la personalidad no queda cubierto completamente, de modo que se debe recurrir a variables motivacionales que son mucho menos estables (Colom-Marañon, 1995). Desde esta perspectiva, la unidad conceptual básica para el desarrollo de una taxonomía completa de la personalidad es la actitud, que expresa la fuerza del interés por seguir una determinada dirección y en una concreta situación. Las actitudes o intereses en determinadas áreas son los bloques de la estructura dinámica total de la personalidad (Colom-Marañon, 1995). Factores temperamentales primarios en muestras normales: Los rasgos fundamentales primarios en muestras normales son 16. De estos 16 factores, la mitad resultan fácilmente replicables (A, B, C, E, F, G, H, I). Los cuatro siguientes sólo se han replicado en el IPAT o con las técnicas de análisis peculiares de ese centro de investigación (L, M, N, O). Finalmente, los cuatro restantes no aparecen con datos L, sino sólo con datos Q, es decir, de cuestionario (Q1, Q2, Q3, Q4) (Colom-Marañon, 1995). En la siguiente tabla se detallan las 16 dimensiones básicas, primarias, de la personalidad (16 Personality Factors), según Cattell, indicando muy brevemente las características de los pasos positivo y negativo (Colom-Marañon, 1995). Factor A B Bajas puntuaciones Sizotimia: reservado, alejado, crítico, aislado. Inteligencia baja: lerdo, lento. Poca fuerza del ego: afectado por C sentimientos, poco estable emocionalmente, fácil turbación, inestable. E F Sumisión: sumiso, apacible, manejable, dócil, acomodaticio. Desurgencia: sobrio, taciturno, Dominancia: dominante, agresivo, independiente, competitivo, obstinado. Surgencia: Descuidado, confiado a la Altas puntuaciones Afectotimia: abierto, afectuoso, sereno, participativo. Inteligencia alta: listo, brillante. Mucha fuerza del ego: emocionalmente estable, maduro, tranquilo, se enfrenta a la realidad.
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serio. Poca fuerza del superego: G H Despreocupación, poca socialización (en normas y obligaciones) Trectia: cohibido, tímido, susceptible. Harria: sensibilidad dura, realista, I L confiado en sí mismo, no afectado por los sentimientos. Alaxia: confiable, adaptable (a condiciones) M N Praxernia: práctico, regulado por la realidad. Sencillez: franco, natural, auténtico, pero difícil de manejar. Adecuación imperturbable: Apacible, O seguro de sí, plácido, tranquilo, satisfecho, sereno. Q1 Conservadurismo: conservador, de ideas tradicionales arraigadas. Adhesión al grupo: Dependiente del Q2 grupo (socialmente dependiente), adicto, enrolado, seguro. Baja integración: autoconflictivo, Q3 relajado, sigue sus propias necesidades, descuido de las reglas sociales. Poca tensión energética: relajado, Q4 tranquilo, aletargado, no frustrado, sosegado.
buena ventura, entusiasta. Mucha fuerza del superego: escrupuloso, consciente, persistente, moralista, formal. Parmia: emprendedor, no inhibido, atrevido. Premisia: sensibilidad blanda, afectado por los sentimientos, sensible, dependiente, sobreprotegido. Protensión: suspicaz, difícil de engañar.
Autia: imaginativo, bohemio, abstraido. Astucia: Astuto, calculador, mundano, galante, atento a lo social. Tendencia a la culpabilidad: aprensivo, con remordimientos, inseguro, preocupado, inquieto. Radicalismo: Analítico-crítico, experimental, liberal, de ideas libres. Autosuficiencia: autosuficiente, independiente, lleno de recursos, prefiere sus propias decisiones. Mucho control de su autoimagen: controlado, conocedor del alcance de sus deseos, socialmente escrupuloso, compulsivo, llevado por su autoimagen. Mucha tensión energética: tenso, frustrado, forzado, sobreexcitado.
El inventario de personalidad 16PF de Cattell ha sido ampliamente utilizado tanto en entrenadores como en atletas. Cofer y Johnson (1960, citados por Fisher, 1976), haciendo un
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esfuerzo por estructurar un modelo psicológico de las cualidades internas que complementan el desempeño de un deportista, buscaron estudios lo suficientemente similares para poder sacar conclusiones más generales. Cofer y Johnson concluyeron que existía evidencia adecuada para respaldar que el atleta excepcional puede ser descrito como una raza especial. Investigaciones recientes nos muestran evidencia estadística que, aunque los deportistas sobresalientes muestran rasgos en común, también se puede hacer una diferencia entre los practicantes de diferentes deportes y los deportistas individuales y los de equipo. Kroll y Peterson (1965, citados por Fisher, 1976) encontraron diferencias comparando cinco equipos de football americano ganadores con cinco perdedores. Los atletas de los equipos ganadores mostraron ser más aventureros y atrevidos (factor H), valientes y astutos (factor N), plácidos y con confianza en sí mismos (factor O), autosuficientes (factor Q2), controlados (factor Q3) y con mayor capacidad de abstracción mental (factor B). Heusner (1952, citado por Fisher, 1976) hizo un estudio con 41 campeones olímpicos británicos y estadounidenses y encontró que presentaban ser más estables emocionalmente (factor C), dominantes (factor E), valientes y astutos (factor N), desinhibidos y abiertos (factor A), plácidos y con confianza en sí mismos (factor O), y autosuficientes (factor Q2). En las olimpiadas de 1964 se dividieron a los nadadores ganadores de medalla de oro y a los no ganadores de medalla de oro para establecer un criterio de excelencia en natación. Se encontró que los ganadores mostraban mayor estabilidad emocional (factor C), autosuficiencia (factor Q2), confianza y seguridad en sí mismos (factor O), disciplina y libertad de pensamiento (factor B). Estos y otros estudios antes mencionados como los de Loehr (1984 citado por Williams, 1991) y Garfield (Garfield y Bennet, 1984 citados por Williams, 1991) apoyan que hay una cierta tendencia de los atletas con éxito a tener una personalidad parecida o a tener rasgos de personalidad en común. De esto podemos inferir que si hay ciertas características de la personalidad que hacen una diferencia para que un atleta tenga o no tenga éxito dentro del ámbito deportivo.
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V. Método
Hipótesis Metodológica Ho: No existen diferencias estadísticamente significativas entre el deporte que realizan y el perfil de personalidad individual de los campeones nacionales mexicanos. Ho: No existen diferencias estadísticamente significativas entre la edad y el perfil de personalidad individual de los campeones nacionales mexicanos. Ho: No existen diferencias estadísticamente significativas entre el sexo y el perfil de personalidad individual de los campeones nacionales mexicanos. Variables VI: deporte que realizan, edad, sexo. Vx: Historia del sujeto Vx: Perfil de Personalidad Definición conceptual: Personalidad: Diferencia individual que constituye a cada persona y la distingue de otra. Rasgos de personalidad: elemento característico de la personalidad relativamente estable. Deportistas mexicanos campeones nacionales: Persona que por afición o profesionalmente practica algún deporte y que ha sido vencedor de un campeonato o una competición deportiva a nivel nacional. Williams (1991) Operacionalización: Deporte: Fútbol:1 Patinaje: 2 Hockey Equitación: 4 Atletismo: 5 Natación: 6 Fisicoculturismo: 7 Sexo: Masculino: 1 Femenino: 2 Edad: de acuerdo a la edad del sujeto, entre 20 y 34 añis Nivel de medición :3
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Sexo: Nominal Edad: de Razón Deporte: Nominal Rasgos de personalidad: Nominal Sujetos La muestra está integrada por 10 deportistas campeones nacionales mexicanos de entre 20 y 34 años, de diferentes disciplinas y de ambos sexos: Atletismo: un sujeto de sexo masculino Natación: Un sujeto de sexo masculino Fisicoculturismo: Un sujeto de sexo masculino Patinaje sobre hielo: 2 sujetos de sexo femenino Hockey: 2 sujetos de sexo masculino Fútbol: un sujeto de sexo femenino Equitación: 2 sujetos, uno de sexo masculino y uno de sexo femenino
Los sujetos fueron elegidos por cumplir con las características que requería la investigación y por fácil acceso del investigador, por lo tanto la muestra es no probabilìstical. Instrumento El instrumento que se utilizó es la prueba de personalidad elaborada por Cattel (1976) y sus colaboradores, el 16PF en su 4a. edición, de la Editorial Manual Moderno. El cuestionario de 16 factores de la personalidad (16PF) es un instrumento diseñado para la investigación básica en psicología y para cubrir lo más ampliamente posible el campo de la personalidad en un corto tiempo. El cuestionario fue diseñado para usarse en individuos mayores de 16 años. Las formas que se presentan aquí son más apropiadas para personas que saben leer y escribir, cuyo nivel educativo es aproximadamente equivalente a aquel de los estudiantes de secundaria. La comprensión de la personalidad en su amplitud total, de una manera analizable, se basa en la medición de 16 dimensiones funcionalmente independientes y psicológicamente significativas, aisladas y estudiadas durante más de 20 años de investigación, de análisis factorial, sobre grupos normales y clínicos. Los factores de la personalidad que mide el 16PF no son únicos de la prueba, sino que se insertan dentro del contexto de una teoría general de la personalidad.
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Procedimiento La Forma A de la prueba de personalidad 16PF se aplicó a 10 atletas de entre 20 y 34 años, 5 hombres y 5 mujeres, y practicantes de distintas disciplinas deportivas como atletismo, natación, fisicoculturismo, fútbol, equitación, patinaje sobre hielo y hockey. Las pruebas se revisaron y calificaron bajo los parámetros del test de personalidad 16PF de Cattell utilizando la estandarización para sujetos mexicanos. Después se hizo un análisis estadístico de resultados para determinar qué rasgos de personalidad son más comunes entre los deportistas mexicanos que han sido campeones nacionales, para ver si existe alguna correlación entre la disciplina que practican y los rasgos de personalidad o alguna correlación entre la práctica individual o en equipo y los rasgos de personalidad. El tipo de estudio es Ex – post - facto de acuerdo al escenario. Es transversal de acuerdo al tiempo y descriptivo de acuerdo a sus metas.
Prueba de hipótesis Ya que la muestra es independiente, el nivel de medición de la VD es de razón, para encontrar si existen diferencias significativas en los rasgos de personalidad de los deportistas campeones nacionales mexicanos, se utilizó la U de Mann-Whitney. Para la obtención de las correlaciones se utilizó la prueba de Pearson. A continuación se presentan los resultados que fueron obtenidos a través de estadística inferencial, particularmente paramétrica y no paramétrica.
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VI.Resultados
Correlacion es DE PO RT E .060 .870 10 -.37 .296 10 -.38 .280 10 .235 .513 10 -.60 .065 10 .333 .347 10 -.41 .240 10 .494 .146 10 -.32 .374 10 .277 .438 10 -.32 .375 10 .104 .774 10 -.32 .369 10 -.03 .927 10 -.28 .437 10 .009 .981 10 1 . 10
A A Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N 1 . 10 .207 .567 10 -.15 .681 10 .475 .165 10 -.21 .552 10 -.02 .947 10 .411 .239 10 .340 .337 10 -.05 .885 10 .181 .618 10 -.35 .326 10 -.34 .331 10 .816** .004 10 -.03 .944 10 -.06 .859 10 -.37 .296 10 .060 .870 10
B .207 .567 10 1 . 10 .289 .417 10 -.05 .885 10 -.06 .859 10 -.41 .245 10 .283 .428 10 .274 .444 10 -.04 .910 10 -.20 .579 10 .061 .868 10 -.38 .277 10 .479 .161 10 .200 .579 10 .670* .034 10 -.44 .205 10 -.37 .296 10
C -.149 .681 10 .289 .417 10 1 . 10 -.114 .754 10 .404 .247 10 -.548 .101 10 .629 .051 10 -.050 .891 10 .178 .623 10 -.431 .213 10 -.087 .812 10 -.379 .280 10 -.080 .826 10 -.608 .062 10 .654* .040 10 -.477 .164 10 -.379 .280 10
E .475 .165 10 -.1 .885 10 -.1 .754 10 1 . 10 .126 .728 10 -.4 .238 10 .467 .173 10 .588 .074 10 .364 .301 10 .391 .264 10 -.4 .221 10 -.4 .266 10 .154 .671 10 -.4 .232 10 -.2 .638 10 -.4 .307 10 .235 .513 10
F -.214 .552 10 -.065 .859 10 .404 .247 10 .126 .728 10 1 . 10 -.276 .440 10 .602 .065 10 -.530 .115 10 .269 .453 10 .302 .396 10 .084 .818 10 .109 .764 10 -.210 .560 10 -.353 .317 10 .370 .293 10 -.057 .876 10 -.604 .065 10
G -.024 .947 10 -.406 .245 10 -.548 .101 10 -.411 .238 10 -.276 .440 10 1 . 10 -.530 .115 10 -.498 .143 10 -.422 .224 10 .068 .851 10 -.108 .766 10 .481 .159 10 -.054 .883 10 .202 .576 10 -.407 .243 10 .316 .373 10 .333 .347 10
H .411 .239 10 .283 .428 10 .629 .051 10 .467 .173 10 .602 .065 10 -.5 .115 10 1 . 10 .019 .958 10 .108 .767 10 .047 .898 10 -.5 .173 10 -.6 .079 10 .238 .508 10 -.6 .068 10 .521 .122 10 -.5 .117 10 -.4 .240 10
I .340 .337 10 .274 .444 10 .0 .891 10 .588 .074 10 -.5 .115 10 -.5 .143 10 .019 .958 10 1 . 10 .201 .578 10 .066 .857 10 -.2 .652 10 -.5 .173 10 .190 .598 10 .0 .939 10 .0 .923 10 -.3 .477 10 .494 .146 10
L -.053 .885 10 -.041 .910 10 .178 .623 10 .364 .301 10 .269 .453 10 -.422 .224 10 .108 .767 10 .201 .578 10 1 . 10 -.092 .800 10 .399 .253 10 .016 .964 10 .201 .578 10 -.331 .350 10 -.269 .452 10 -.115 .751 10 -.316 .374 10
M .181 .618 10 -.20 .579 10 -.43 .213 10 .391 .264 10 .302 .396 10 .068 .851 10 .047 .898 10 .066 .857 10 -.09 .800 10 1 . 10 .094 .795 10 .369 .294 10 -.11 .766 10 .252 .483 10 .049 .892 10 .227 .529 10 .277 .438 10
N -.347 .326 10 .061 .868 10 -.087 .812 10 -.425 .221 10 .084 .818 10 -.108 .766 10 -.467 .173 10 -.163 .652 10 .399 .253 10 .094 .795 10 1 . 10 .667* .035 10 .048 .896 10 .524 .120 10 -.020 .957 10 .281 .432 10 -.315 .375 10
O -.343 .331 10 -.381 .277 10 -.379 .280 10 -.389 .266 10 .109 .764 10 .481 .159 10 -.579 .079 10 -.467 .173 10 .016 .964 10 .369 .294 10 .667* .035 10 1 . 10 -.236 .511 10 .359 .308 10 -.191 .596 10 .240 .504 10 .104 .774 10
Q1
Q2
Q3 -.065 .859 10 .670* .034 10 .654* .040 10 -.170 .638 10 .370 .293 10 -.407 .243 10 .521 .122 10 -.035 .923 10 -.269 .452 10 .049 .892 10 -.020 .957 10 -.191 .596 10 -.031 .933 10 -.090 .805 10 1 . 10 -.424 .222 10 -.278 .437 10
Q4 -.368 .296 10 -.439 .205 10 -.477 .164 10 -.360 .307 10 -.057 .876 10 .316 .373 10 -.527 .117 10 -.255 .477 10 -.115 .751 10 .227 .529 10 .281 .432 10 .240 .504 10 -.308 .386 10 .560 .092 10 -.424 .222 10 1 . 10 .009 .981 10
.816** -.026 .004 10 .479 .161 10 -.08 .826 10 .154 .671 10 -.21 .560 10 -.05 .883 10 .238 .508 10 .190 .598 10 .201 .578 10 -.11 .766 10 .048 .896 10 -.24 .511 10 1 . 10 .163 .653 10 -.03 .933 10 -.31 .386 10 -.32 .369 10 .944 10 .200 .579 10 -.608 .062 10 -.416 .232 10 -.353 .317 10 .202 .576 10 -.598 .068 10 -.028 .939 10 -.331 .350 10 .252 .483 10 .524 .120 10 .359 .308 10 .163 .653 10 1 . 10 -.090 .805 10 .560 .092 10 -.033 .927 10
B
C
E
F
G
H
I
L
M
N
O
**. La correlac ión es significativ a al niv el 0,01 (bilateral). *. La correlac ión es significante al niv el 0,05 (bilateral).
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Correlaciones DE PO RT E2 -.05 .898 10 -.16 .668 10 -.08 .822 10 .161 .656 10 -.18 .622 10 .074 .840 10 -.33 .356 10 .305 .391 10 .376 .284 10 .266 .458 10 .392 .263 10 .554 .097 10 -.06 .871 10 -.13 .720 10 -.10 .786 10 -.31 .389 10 1 . 10
A A Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N Correlación de Pears on Sig. (bilateral) N 1 . 10 .207 .567 10 -.149 .681 10 .475 .165 10 -.214 .552 10 -.024 .947 10 .411 .239 10 .340 .337 10 -.053 .885 10 .181 .618 10 -.347 .326 10 -.343 .331 10 .816** .004 10 -.026 .944 10 -.065 .859 10 -.368 .296 10
B .207 .567 10 1 . 10 .289 .417 10 -.053 .885 10 -.065 .859 10 -.406 .245 10 .283 .428 10 .274 .444 10 -.041 .910 10 -.200 .579 10 .061 .868 10 -.381 .277 10 .479 .161 10 .200 .579 10 .670* .034 10 -.439 .205 10
C -.149 .681 10 .289 .417 10 1 . 10 -.114 .754 10 .404 .247 10 -.548 .101 10 .629 .051 10 -.050 .891 10 .178 .623 10 -.431 .213 10 -.087 .812 10 -.379 .280 10 -.080 .826 10 -.608 .062 10 .654* .040 10 -.477 .164 10
E .475 .165 10 -.053 .885 10 -.114 .754 10 1 . 10 .126 .728 10 -.411 .238 10 .467 .173 10 .588 .074 10 .364 .301 10 .391 .264 10 -.425 .221 10 -.389 .266 10 .154 .671 10 -.416 .232 10 -.170 .638 10 -.360 .307 10
F -.214 .552 10 -.065 .859 10 .404 .247 10 .126 .728 10 1 . 10 -.276 .440 10 .602 .065 10 -.530 .115 10 .269 .453 10 .302 .396 10 .084 .818 10 .109 .764 10 -.210 .560 10 -.353 .317 10 .370 .293 10 -.057 .876 10
G -.024 .947 10 -.406 .245 10 -.548 .101 10 -.411 .238 10 -.276 .440 10 1 . 10 -.530 .115 10 -.498 .143 10 -.422 .224 10 .068 .851 10 -.108 .766 10 .481 .159 10 -.054 .883 10 .202 .576 10 -.407 .243 10 .316 .373 10 .074 .840 10
H .411 .239 10 .283 .428 10 .629 .051 10 .467 .173 10 .602 .065 10 -.530 .115 10 1 . 10 .019 .958 10 .108 .767 10 .047 .898 10 -.467 .173 10 -.579 .079 10 .238 .508 10 -.598 .068 10 .521 .122 10 -.527 .117 10 -.327 .356 10
I .340 .337 10 .274 .444 10 -.050 .891 10 .588 .074 10 -.530 .115 10 -.498 .143 10 .019 .958 10 1 . 10 .201 .578 10 .066 .857 10 -.163 .652 10 -.467 .173 10 .190 .598 10 -.028 .939 10 -.035 .923 10 -.255 .477 10 .305 .391 10
L -.053 .885 10 -.041 .910 10 .178 .623 10 .364 .301 10 .269 .453 10 -.422 .224 10 .108 .767 10 .201 .578 10 1 . 10 -.092 .800 10 .399 .253 10 .016 .964 10 .201 .578 10 -.331 .350 10 -.269 .452 10 -.115 .751 10 .376 .284 10
M .181 .618 10 -.200 .579 10 -.431 .213 10 .391 .264 10 .302 .396 10 .068 .851 10 .047 .898 10 .066 .857 10 -.092 .800 10 1 . 10 .094 .795 10 .369 .294 10 -.108 .766 10 .252 .483 10 .049 .892 10 .227 .529 10 .266 .458 10
N -.347 .326 10 .061 .868 10 -.087 .812 10 -.425 .221 10 .084 .818 10 -.108 .766 10 -.467 .173 10 -.163 .652 10 .399 .253 10 .094 .795 10 1 . 10 .667* .035 10 .048 .896 10 .524 .120 10 -.020 .957 10 .281 .432 10 .392 .263 10
O -.343 .331 10 -.381 .277 10 -.379 .280 10 -.389 .266 10 .109 .764 10 .481 .159 10 -.579 .079 10 -.467 .173 10 .016 .964 10 .369 .294 10 .667* .035 10 1 . 10 -.236 .511 10 .359 .308 10 -.191 .596 10 .240 .504 10 .554 .097 10
Q1
Q2
Q3 -.065 .859 10 .670* .034 10 .654* .040 10 -.170 .638 10 .370 .293 10 -.407 .243 10 .521 .122 10 -.035 .923 10 -.269 .452 10 .049 .892 10 -.020 .957 10 -.191 .596 10 -.031 .933 10 -.090 .805 10 1 . 10 -.424 .222 10 -.099 .786 10
Q4 -.368 .296 10 -.439 .205 10 -.477 .164 10 -.360 .307 10 -.057 .876 10 .316 .373 10 -.527 .117 10 -.255 .477 10 -.115 .751 10 .227 .529 10 .281 .432 10 .240 .504 10 -.308 .386 10 .560 .092 10 -.424 .222 10 1 . 10 -.307 .389 10
.816** -.026 .004 10 .479 .161 10 -.080 .826 10 .154 .671 10 -.210 .560 10 -.054 .883 10 .238 .508 10 .190 .598 10 .201 .578 10 -.108 .766 10 .048 .896 10 -.236 .511 10 1 . 10 .163 .653 10 -.031 .933 10 -.308 .386 10 -.059 .871 10 .944 10 .200 .579 10 -.608 .062 10 -.416 .232 10 -.353 .317 10 .202 .576 10 -.598 .068 10 -.028 .939 10 -.331 .350 10 .252 .483 10 .524 .120 10 .359 .308 10 .163 .653 10 1 . 10 -.090 .805 10 .560 .092 10 -.130 .720 10
B
C
E
F
G
H
I
L
M
N
O
Q 1
Q 2
Q 3
Q 4
D -.047 -.156 -.082 .161 -.179 E P .898 .668 .822 .656 .622 O 10 10 10 10 10 R T **. La correlac ión es signif icativ a al niv el 0,01 (bilateral). E *. La correlac ión es signif icante al niv el 0,05 (bilateral). 2
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Al encontrar que el nivel de medición de las variables era nominal y que cumplía con la linealidad y homocedasticidad se decidió aplicar la U de Mann-Whitney. Según este coeficiente se determinó que existe una correlación negativa media (-.604) entre la disciplina deportiva y el entusiasmo y la despreocupación (Factor F) y una correlación débil (.494) entre el deporte y la sensibilidad emocional (Factor I). Por otro lado, según el coeficiente Pearson se determinó que existe una correlación media entre la práctica deportiva (individual o de equipo) y la propensión a la culpa (Factor O).
Estadís ticos de contras te
a,b,c,d,e Chi-cuadrado gl Sig. asintót.
A 3.200 5 .669
B 2.000 3 .572
C 2.000 4 .736
E 2.000 5 .849
F 2.000 5 .849
G 2.000 5 .849
H 1.200 7 .991
I 2.000 5 .849
L 3.000 4 .558
M 2.600 6 .857
N 2.600 6 .857
O 6.000 4 .199
Q1 4.000 4 .406
Q2 2.000 5 .849
Q3 2.000 4 .736
Q4 3.000 4 .558
a. 6 casillas (100.0%) tienen f recuencias esperadas menores que 5. La f recuenc ia de casilla esperada mínima es 1.7. b. 4 casillas (100.0%) tienen f recuencias esperadas menores que 5. La f recuenc ia de casilla esperada mínima es 2.5. c. 5 casillas (100.0%) tienen f recuencias esperadas menores que 5. La f recuenc ia de casilla esperada mínima es 2.0. d. 8 casillas (100.0%) tienen f recuencias esperadas menores que 5. La f recuenc ia de casilla esperada mínima es 1.3. e. 7 casillas (100.0%) tienen f recuencias esperadas menores que 5. La f recuenc ia de casilla esperada mínima es 1.4.
Al encontrar que el nivel de medición de las variables era nominal se decidió utilizar la prueba Chi cuadrada para una muestra independiente. Tomando en cuenta que el nivel de significancia a dos colas es mayor que la significancia deseada se acepta la hipótesis alterna, lo cual quiere decir que no existen diferencias significativas entre las frecuencias de ocurrencia de las variables. Tabla 1
Tendencias de rasgos de personalidad
Factor A
9 8 7 6 Puntuación 5 4 3 2 1 0 1 Factores
Factor B Factor C Factor E Factor F Factor G Factor H Factor I Factor L Factor M Factor N Factor O Factor Q1 Factror Q2 Factor Q3 Factor Q4
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Según los resultados obtenidos se puede concluir que los factores predominantes en la muestra de campeones nacionales mexicanos son alta capacidad intelectual escolar (Factor B), impetuosidad (Factor F), desconfianza (Factor L), actividad (Factor G) y tensión (Factor Q4).
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VII. Discusiones
De acuerdo con los resultados obtenidos se puede deducir que existe una cierta tendencia de los campeones nacionales mexicanos a tener una personalidad parecida o a tener rasgos de personalidad en común. Se encontró que los factores predominantes en la muestra de campeones nacionales mexicanos son el Factor B, Factor F, Factor L, Factor G y Factor Q4. De esto se deduce que los campeones nacionales mexicanos tienden a ser más inteligentes, con pensamiento abstracto, y alta capacidad intelectual escolar; generalmente se desenvuelven en un ambiente más fácil, menos duro, más optimistamente creativo o tienen una actitud despreocupada al tener aspiraciones menos precisas. Habitualmente desprecian la mediocridad, son escrupulosamente correctos en su conducta, les molesta la gente que se da aires de superioridad y se muestran escépticos de supuestos motivos idealistas en otros, reportan un número relativamente alto de molestias, son influenciado por los puntos de vista de gente prominente y se rehúsan a ser generosos en proporcionar información en caso de exámenes. En términos de asociaciones de criterio, en experimentos de dinámica de grupo son catalogados como impopulares, los grupos con alto promedio de L son significativamente menos coherentes y de baja moral. La tensión se manifiesta siendo el individuo irracionalmente preocupado, tenso, irritable, ansioso y agitado. En dinámicas de grupo, raramente alcanzan el liderazgo, tienden a considerar pobre la unidad y orden del grupo, así como la cualidad del liderazgo existente. Supuestamente, en parte debido a su propia insatisfacción interna. Pueden manifestar muy poca autoexpresión, pero descargan una crítica a las demandas ambientales. Por lo general presentan un nivel de excitación y tensión, expresando una libido no descargada (usualmente frustrada) y pobremente controlada. Este rasgo (Factor Q4) es mejor interpretado como una necesidad de energía, excitación en exceso, más allá de la capacidad del ego para descargarse, y que por lo tanto es mal dirigida y generalmente trastorna la adecuación estable y el equilibrio emocional. En contra posición se encuentra el Factor G, que tiende a ser especialmente bajo en grupos que se caracterizan por su indiferencia a las normas morales convencionales. Tienden a mostrar perseverancia y a cumplir satisfactoriamente su cometido en un grupo altamente reglamentado u organizado. Contrastando los resultados con la teoría acerca del perfil de personalidad de los atletas se puede encontrar que una alta capacidad intelectual escolar (Factor B) también se ha presentado en atletas exitosos según el estudio realizado por Kroll y Peterson y el estudio efectuado con los medallistas olímpicos de 1964.
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Por otro lado se descubrió que dependiendo de la disciplina deportiva practicada el nivel de entusiasmo y despreocupación tiende medianamente a variar y dependiendo de si se practica un deporte individual o de equipo el nivel de entusiasmo y de impetuosidad puede llegar a variar.
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VII. Referencias bibliográficas
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Glosario Ergogénicos: aparato para la medición el estudio del trabajo corporal. Amortiguación: hacer menos viva, eficaz, intensa o violenta una cosa. Hemostáticos: destinado a contener la hemorragia. Arousal: es un concepto hipotético que mide el grado de activación fisiológica y psicológica de un cuerpo, según el cual, podemos predecir el desempeño de un sujeto tomando como principio que, al tener un arousal óptimo, se tiene un rendimiento óptimo y al tener un arousal sobre-activado o subactivado, se va a tener un rendimiento bajo
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