LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LA EDUCACIÓN
FLORENCIO UTRERAS Director Ejecutivo de REUNA
Con frecuencia escuchamos la frase “Internet está cambiando el mundo de la Educación”, o, “El e-learning desplazará a la educación formal”. Frases que, aunque discrepemos con ellas, nos ayudan a situarnos en un contexto en el que debemos al menos admitir que algo muy importante está pasando en el mundo de la educación. Y no es para menos, ya es un consenso que el tipo de sociedad al que estamos evolucionando, denominado por algunos autores “La Sociedad del Conocimiento”, tiene como una de sus características fundamentales el fortalecer la relación entre la creación de valor y el conocimiento, catapultando en su desarrollo a las empresas de servicios, responsables por más del 50% del empleo en los países más avanzados. Y estos hechos, sumados a la rápida evolución del conocimiento y la tecnología, tienen como consecuencia una fuerte demanda por ciclos más frecuentes de “re-educación”, o, si preferimos, de Educación Continua. Esta fuerte demanda por Educación Continua está impulsando la creación de un “mercado de la educación”, que sigue más las reglas tradicionales del mercado que las usualmente establecidas en el mundo educativo, ligado aún fuertemente al rol del Estado como Educador y al concepto de beneficio público. Es así como hoy aparecen nuevos actores en el mundo de la educación: empresas que constituyen academias propias para la formación en torno a sus productos y servicios, empresas de capacitación con fines de lucro, alianzas entre medios de comunicación e instituciones educacionales para desarrollar educación masiva, etc. Algunas de estas figuras no son 100% nuevas, pero su número ha aumentado al nivel de producir una presencia que hoy se siente y que está provocando cambios sustanciales. Estas nuevas entidades “con fines de lucro” están buscando usar fuertemente la tecnología con el fin de reducir los costos de la educación, y entre las tecnologías que se están usando están sin duda Internet y el video educativo. El auge de Internet ha permitido que los productores de contenido educativo de todo el mundo puedan llegar a todos los rincones del planeta con un contenido crecientemente rico en multimedios. Esto, sumado a la característica más relevante de Internet, la interactividad, hace de este medio un vehículo ideal
para alcanzar a este público ávido de educación que hemos esbozado más arriba. Naturalmente, poseer una herramienta de difusión de contenido multimedial no basta para hacer buena educación, se requiere gestión, material de buena calidad y, por sobre todo, un concepto educativo claro. Como en todos los avances tecnológicos, la tecnología suele avanzar más rápidamente que nuestra capacidad para utilizarla bien, aún en los casos en que ésta presenta claras ventajas a la hora de ayudarnos en la solución de un problema real, como educar a más gente, en forma más barata y con los mejores estándares de calidad. En el plano tecnológico se han desarrollado un sinnúmero de plataformas que permiten a una institución administrar contenidos multimediales y una serie de herramientas de interactividad como foros, salones de conversación y otros, al tiempo de facilitar la gestión administrativa y académica de los cursos y programas dictados. Usando estas herramientas han surgido los apóstoles de la “educación virtual”, un concepto semánticamente errado ya que se trataría de una educación imaginaria, que no es lo que queremos. Estos apóstoles declaran que ha llegado la hora de la educación a costo marginal cero. Bien sabemos que eso es errado, ya que esta visión puramente tecnológica olvida lo fundamental, un proceso educativo es un proceso interactivo en el que intervienen numerosos actores, entre los que se cuentan los profesores y alumnos, pero también muchos otros como el entorno social y familiar de los actores, siendo el traspaso de información sólo una parte del proceso. Esto no quiere decir que no se trata de herramientas útiles, ciertamente lo son y si se usan apropiadamente permiten distribuir información de calidad, atractiva y didáctica a un conjunto grande de estudiantes a costos de distribución extremadamente bajos. Aquí está una de las potencialidades de este nuevo medio. Pero no se trata sólo de esto, siendo la interactividad una herramienta fundamental que debemos aprender a utilizar eficazmente en el proceso, allí Internet es insustituible. El video educativo no es una herramienta nueva, aunque ha alcanzado niveles de excelencia en los últimos años y la existencia de medios dedicados exclusivamente a su difusión, como Discovery Channel o National Geographic Channel, son una constatación clara de su relevancia económica. Este curso nos introducirá al uso de estos materiales en nuestras actividades docentes, haciéndonos ver su potencialidad para motivar, enfatizar o servir de referencia, aclarándonos al mismo tiempo de los peligros de su trivialización en la forma de material mal preparado o, como nos quieren hacer creer algunos, en el sueño del profesor “grabado” convertido en eterno repetidor de su curso.
El avance de Internet ha permitido que se produzca un matrimonio extremadamente interesante entre esta herramienta educativa poderosa y las redes informáticas de hoy. En efecto, las tecnologías de flujos de video (streaming) están permitiendo que hoy tengamos acceso a videos de calidad (aunque en formato pequeño) a través de las Redes de Banda Ancha. Combinamos así la potencia del audiovisual como herramienta comunicacional y didáctica, con la capacidad de distribución de Internet. Nuevas redes, más poderosas, y nuevas tecnologías de flujos permitirán en un corto plazo tener el audiovisual con calidad de televisión en nuestras casas y escuelas a través de Internet, hoy sólo es posible a través de redes como Internet2. Estas nuevas redes, a través de tecnologías como H.323, permitirán que los salones de conversación de hoy (chat rooms) parezcan antigüedades poco útiles. Los invitamos a incorporar las nuevas tecnologías en su actividad educativa, ellas no están allí para reemplazar a nadie, están al servicio de una mejor educación para una parte más grande la población.