La educacion a los derechos humanos by richardqt

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LA EDUCACION A LOS DERECHOS HUMANOS 5 juillet 1994 Alfred Fernandez Intervention à l’occasion de la journée de débat général au Comité des droits économiques, sociaux et culturels
(1994-07-05 Desc La educacion a los derechos humanos.doc)

Résumé En matière d’éducation aux droits de l’homme, il importe de consentir à un effort important de clarification des notions fondamentales. Tout d’abord, il s’agit de réaffirmer que l’éducation aux droits de l’homme est une composante du droit à l’éducation, tel que le définissent les instruments internationaux, c’est-à-dire en intégrant aussi la dimension de liberté inhérente à ce droit. L’éducation aux droits de l’homme n’est pas tout le droit. Elle n’est pas une nouvelle religion ni même une nouvelle éthique. Nous dirions qu’elle relève d’une éthique civile, elle -même part de l’éthique sociale. En aucun cas elle ne saurait être le véhicule d’un dogme politique international. Le respect de toutes les libertés est ici central : nous pensons surtout à la liberté de pensée et au respect de toutes le cultures et de toutes les religions. De manière plus large, nous plaidons en faveur d’une réflexion sur les fondements même des droits de l’homme et d’une définition claire du statut épistémologique des droits de l’homme. Il s’agit, notamment, de fonder en raison l’universalité des droits de l’homme : comment articuler cette universalité avec la légitime diversité des cultures, des religions et des opnions ? Le renforcement de l’universalité va donc nécessairement de pair avec la promotion de la tolérance et de la compréhension internationale.

Introducción
1. La comunidad internacional esta tomando conciencia cada vez mayor de la importancia de la educación para los derechos humanos, la paz y la comprensión internacional (A partir de ahora la denominaremos con la sigla EDH). Dos hechos retienen prioritariamente nuestra atención: el aumento inquietante de actitudes que se creían superadas como la intolerancia, la xenofobia, y el racismo, y el fracaso de la mayoría de las políticas educativas en este terreno. A ello se añade un ataque renovado al concepto de universalidad de los derechos humanos que puede dar al traste con los esfuerzos de los últimos decenios por construir una sociedad internacional en paz y sobre la base de valores comunes. 2. Estos hechos necesitan un análisis que vaya mas allá de las puras constataciones o de las consideraciones sociológicas. Es necesario plantearnos las cuestiones de fondo y por ello no eludir los debates sobre el fundamento filosófico de los derechos humanos o de la ética política en lo que se refiere a la democracia pluralista. Quizá este momento difícil, momento de crisis, puede servirnos para edificar esta cultura política planetaria de paz y comprensión internacional que tanto necesitamos. No pretende este documento dar una respuesta global a tan vasta cuestión. Nuestro objetivo es contribuir a clarificar el debate y a sentar las bases de una discusión abierta y constructiva.

Clarificación de las nociones de base y estatuto epistemológico de la EDH

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3. Interesa evitar, ante todo, una polisemia de las nociones fundamentales en juego que impida un verdadero diálogo. Importa saber a ciencia cierta lo que se entiende por derechos humanos, comprensión internacional, paz, tolerancia, educación intercultural, universalidad de los derechos humanos, etc. Junto a la clarificación de las nociones es indispensable situar epistemológicamente la educación a los derechos humanos y a la comprensión internacional. ¿Se trata de ética?. ¿De derecho?. ¿De una nueva religión?. ¿Que relación existe entre la educación a los derechos humanos y el derecho a la educación y las libertades educativas?. 4. Para abordar ordenadamente estas cuestiones vamos a comenzar por responder a la última pregunta. Aunque son conceptualmente distintos la EDH y el derecho a la educación no deben estudiarse de manera separada ya que la EDH es una parte de las finalidades de la educación reconocidas por los instrumentos internacionales 1. Conviene subrayar igualmente que seria ilógico, o cuando menos hipócrita, intentar abordar estas finalidades de la educación sin tener en cuenta el componente libertad que está presente en los instrumentos internacionales y que representa el fundamento de toda cultura basada en los derechos humanos. Desgraciadamente la mayoría de los Estados no reconocen la libertad de escoger centro de enseñanza más que formalmente. Hay que subsanar esta anomalía si se pretende plantear un debate serio sobre estas cuestiones. Las consideraciones políticas tienen que dar paso al análisis crítico. Una sociedad que busca una educación conforme a los principios de los derechos humanos, sobre todo en lo que se refiere a las finalidades de la educación, no puede utilizar los principios de la Carta Internacional de Derechos Humanos de manera selectiva. 5. En consecuencia, cuando abordamos la cuestión de la EDH, conviene examinar si esta se da en un marco conforme a la Carta y al conjunto de instrumentos internacionales que mencionan esta libertad2. Este marco es sucintamente el siguiente:

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derecho a una prestación educativa para todos en régimen de gratuidad, permitiéndose una gradualidad progresiva en función del tipo de enseñanza, derecho a escoger el tipo de formación tanto a nivel metodológico como al nivel de los contenidos éticos y religiosos, especialmente entre una formación dirigida por los poderes públicos y otra dirigida por particulares, y ello sin discriminaciones financieras, en consecuencia derecho de los particulares a crear centros subvencionados por las autoridades públicas siempre que se respeten los principios enunciados en los instrumentos internacionales, y derecho de los docentes a la libertad de opinión (libertad de cátedra), libertad adecuada al nivel de enseñanza y a la existencia de un proyecto escolar.

6. Hay que diferenciar la EDH del derecho, de la religión y de la ética individual. La EDH corresponde, en nuestra opinión, a lo que podríamos llamar una ética cívica, parte de la ética social que a su vez no puede ser desligada del conjunto de la formación ética. Esta ética debe tener como objetivo "la vida buena con y para el otro en el marco de instituciones
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Véase Declaración Universal de Derechos Humanos, art. 26, párrafo 2, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, art. 13, párrafo 1.
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Por ejemplo la Declaración Universal de Derechos Humanos, art. 26, par. 4, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Politicos, art. 18, pár. 4, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, art. 13, pár. 3 y 4, Declaración de Derechos del Niño, principio 7, Convención de Derechos del Niño, art. 14, pár. 2, y art. 30 y Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza (UNESCO), art. 5.

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justas"3. Sin desligarla conviene sin embargo diferenciarla , como hemos dicho, porque la EDH no abarca todo el ámbito de la ética individual. La EDH debe procurar un mínimo racional intercultural. 7. Es fundamental sin embargo, que la EDH no se considere como una nueva religión ni una nueva ética imponiendo una especie de dogma político internacional. La EDH tiene además que respetar todas las culturas y las religiones. Es indispensable mostrar por medio de la argumentación racional que la EDH es un complemento cívico de las aspiraciones éticas de las culturas y de las religiones. Hay que velar, en especial, por que las "buenas intenciones" no originen efectos perversos. Así la EDH no puede en ningún caso violar las libertades de opinión y de convicción del educando, libertades protegidas por la Carta Internacional de Derechos Humanos. 8. Para situar correctamente la EDH, conviene decir en primer lugar que se trata de una de las finalidades de la educación proclamadas por la Carta Internacional de Derechos Humanos. Por ejemplo, en el párrafo 2 del artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos se indican como finalidades de la educación:
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"pleno desarrollo de la personalidad humana" "fortalecimiento del respeto de los derechos humanos y a las libertades fundamentales" "favorecer la comprensión, la tolerancia y amistad entre todas las naciones y grupos étnicos y religiosos" "promover el desarrollo de las actividades des las Naciones Unidas en el mantenimiento de la paz".

Como puede verse, el artículo detalla sobre todo el aspecto colectivo y cívico de las finalidades que es el que nos concierne directamente. Se trata de los tres últimos fines citados por la Declaración Universal. 9. Conviene ahora estudiar cómo articular estas finalidades para llegar a su mejor comprensión. El objetivo central de las Naciones Unidas, según el artículo primero de la Carta de la ONU, es la paz internacional. Recoge la Carta un viejo principio de filosofía política según el cual todo progreso social y humano necesita como marco indispensable una situación de paz. Pero la paz objetivo de las Naciones Unidas es una paz justa que exige el respecto de los derechos fundamentales, no solamente una ausencia de conflicto, sino una situación de respeto del otro y de comprensión internacional. El ideal proclamado es el de sustituir definitivamente la violencia por el derecho comprendido precisamente como "no violencia y no discriminación". 4 10. LA EDH debe tener como finalidad primera hacer consciente al alumno de la necesidad de la paz -en su comunidad y en el ámbito internacional- y del estado de derecho para que se respeten los derechos humanos de toda persona humana y, en consecuencia, los de la colectividad. Debe interiorizar igualmente que este estado de derecho necesita la democracia pluralista como sistema político.
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P. RICOEUR, Soi-même comme un autre, Seuil, Paris, 1990, p. 202. Citado por F. BEST, Education, culture, droits de l'homme et comprehension internationale. Promotion des valeurs humaines, étiques et culturelles en éducation, UNESCO, (1990), p. 3.
4La expression

es de J. BALLESTEROS, La violencia hoy: sus tipos, sus orígenes en AAVV, Etica y politica en la sociedad democrática, Espasa Calpe, Madrid, 1981, págs. 265-315.

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Revitalizar el trabajo de fundamentación de los derechos humanos 11. Parece evidente que esta educación debe hacerse a partir de un cuerpo de doctrina aún por definir sobre todo porque falta una delimitación exacta del estatuto epistemológico de los derechos humanos. Con anterioridad hemos postulado que la EDH forma parte de la ética social; los derechos humanos, por lo menos en gran parte, pertenecen al derecho positivo internacional. Conviene sobre todo hoy fundamentar la universalidad. No hay que ocultar que a veces se pretende cuestionar esa universalidad basándose en la existencia -real o supuesta- de factores que no se armonizarían con el respeto de la variedad cultural o de principios religiosos. Esta situación deriva de la falta de objetividad que a veces se da en el estudio de los derechos humanos. Como dice la filósofa J. Hersch los textos fundadores de las diferentes culturas "muestran que si bien el concepto de los derechos humanos no es universal, en todos los hombres y en todas las culturas existe la necesidad la espera y el sentido de estos derechos"5. 12. El trabajo de la UNESCO El derecho de ser hombre que recoge textos de todas las culturas, religiones y filosofías muestra ampliamente esta convergencia del espíritu humano en torno a ciertos valores fundamentales6. Interesa pues reabrir el debate sobre la fundamentación y estudiar las convergencias y divergencias entre las diferentes culturas, religiones y filosofías con relación a la Carta Internacional de Derechos Humanos. 13. La tarea es urgente en el terreno educativo porque conviene mostrar, si se quiere que la EDH sea eficaz, la armonía existente entre las tradiciones culturales, las religiones y los derechos humanos. Es evidente que también en algunos casos habrá que mostrar la incompatibilidad de los derechos humanos con ciertas costumbres o tradiciones, pero esta incompatibilidad ha de fundarse en un discurso racional objetivo. Esto nos parece de una gran importancia: los derechos humanos no pueden ser usados de modo tal que queden en un mero plano retórico. Caer es este error sería tirar por tierra medio siglo de esfuerzos para construir una sociedad de paz y de derecho. La comunidad internacional se juega su futuro si no afronta este debate en profundidad. 14. Hemos subrayado el papel de la racionalidad. No es suficiente hacer afirmaciones, hay que dar razones y explicar el por qué de esas afirmaciones. El papel de la reflexión filosófica es esencial para clarificar los conceptos y llegar a puntos de acuerdo sobre las cuestiones primordiales. Desde hace algún tiempo y quizá en parte por las dificultades encontradas, este esfuerzo ha sido dejado de lado. Es necesario revitalizar la investigación en este terreno. Es importante que este debate sea leal, no se puede subestimar a los adversarios de la universalidad de los derechos humanos ni ocultar las dificultades reales que encuentra esta universalidad como las puestas de relieve en la obra colectiva realizada bajo los auspicios de la UNESCO: Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos 7.

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Citado por P. RICOEUR, Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Una síntesis en AAVV , Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos, Paris, Serbal/UNESCO, 1985, p.19.
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A modo de ejemplo, en el seno de nuestra organización A. FERNANDEZ ha hecho un estudio en este sentido mostrando la universalidad del artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, Ginebra, 1994, (inédito).
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Piénsese, por ejemplo en la dificultad para ciertas tradiciones culturales de concebir la noción de derecho en el sentido de la Declaración Universal. Para esta dificultad en la tradición hindú ver: AAVV , Los fundamentos

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15. La racionalidad es central también, porque la EDH debe comenzar por dar razón de los derechos humanos, pero sobre todo porque una ética cívica y social de los derechos humanos exige la educación de la razón en el educando. La EDH, como ya hemos afirmado, es una parte de lo que se llama en sentido estricto educación, esta parte del proceso educativo que aprende al educando a ser. No es posible enseñar a ser hombre sin enseñar a pensar8. En este enseñar a pensar consiste parte de la formación humanista en favor de la que la UNESCO se ha pronunciado en numerosas ocasiones. Como lo subraya el profesor Ibáñez-Martín, el humanismo en la educación comporta tres dimensiones fundamentales: la posesión de un conjunto de conocimientos que permite mejorar cualitativamente nuesta existencia, la formación del juicio y el ejercicio de actitudes individuales y sociales.9. En este mismo sentido conviene "inscribir cuestiones de filosofía en los programas de educación de base y de enseñanza secundaria" 10.

Profundizar en las nociones de tolerancia y de comprensión internacional 16. Es necesario mostrar igualmente que el reforzamiento de la universalidad no implica un menosprecio de las diferencias o del pluralismo cultural, como afirma, por ejemplo, la Declaración de Oaxaca 11. En este sentido es urgente profundizar en las nociones de la tolerancia y de comprensión internacional. En primer lugar, conviene superar las concepciones idéologicas que reducen la tolerancia al relativismo o a la indiferencia, como ocurre demasiado frecuentemente, y. en especial tomar conciencia con Karl Popper del riesgo que hace correr el relativismo a la modernidad: el nihilismo o la violencia. 17. La tolerancia que debe que ser comprendida como respeto del otro: el hombre, decía Séneca, es res sacra homini12, exige respetar "la aspiración a la verdad"13; una cultura de la tolerancia tiene que fundarse en la diversidad y la libertad y no en la uniformidad represiva. La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa adoptó el año pasado una
filosóficos de los derechos humanos, Paris, Serbal/UNESCO, 1985, pág. 295 y sig. En la cultura japonesa, ibid., pág. 215 y sig.
8Cfr

para este tema el interesante artículo de O FULLAT, Presupuestos antropológicos de la educación moral, en J. A. JORDAN y F.F. SANTOLARIA, La Educación moral hoy. Cuestiones y perspectivas, PPU, Barcelona, 1987, págs. 23-59.
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J. A. IBAÑEZ-MARTIN, Hacia una formación humanística, Herder, Barcelona, 1975, pág. 96 y sig.

10UNESCO,

Conferencia General, Vigésimo-séptima sesión, Aplicación integral y general de la Recomendación sobre la educación para la comprensión, la cooperación y la paz internacionales y la educación relativa a los derechos humanos y a las libertades fundamentales y establecimiento de la versión detallada de un plan de acción integrado para el desarrollo de la educación a vocación internacional, Doc. 27 C/90, Paris, 1993, pág. 11.
11DECLARACION

DE OAXACA, Jornada Mundial del Desarrollo Cultural 1993 en Décenie Mondiale du développement culturel, Culture Plus, n. 11, Numéro special, pág. 4.
12

L. A. SENECA, Carta 95 a Lucilio, en Obras Completas, Madrid, Aguilar, 1957.

13Jean

MESNARD, Introduction à La tolérance, Presses Universitaires de Paris-Sorbone, no 11 1986, p. 4. Este trabajo comporta numerosas ideas de grand utilidad para un debate de fondo sobre la cuestión.

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Recomendación sobre la tolerancia que presenta principios que van en esta dirección. 14 Esta cuestión puede ser abordada con profundidad durante el próximo Año internacional de la tolerancia. 18. El nacionalismo creciente no es el único obstáculo de importancia a la educación para la comprensión internacional. En realidad la mayoría de los sistemas educativos han sido concebidos prioritariamente como un método de integración en una sociedad política. Reconociendo la importancia de la integración, conviene situar las prioridades en acuerdo con los instrumentos internacionales. Como lo han pedido varios Estados en una reunión reciente de la UNESCO, es necesario abrir la educación a una dimensión universal: "la educación internacional debería ser una de las opciones fundamentales de cada sistema educativo moderno impregnando sus finalidades y objetivos del carácter humanista y universal que determina a priori uno de los elementos de base necesarios a la formación del futuro adulto. Un sistema que estipule de manera clara y explícita: la apertura a la modernidad y a la civilización humana; la ausencia de toda discriminación y segregación fundada en el sexo, el origen, la raza y la religión; el completo desarrollo en equilibrio de los valores de tolerancia y moderación; la contribución positiva a la civilización humana " 15

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Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Recomendación 1202 (1993).

1515UNESCO,

Conferencia General, Vigésimo-séptima sesión, Aplicación integral y general de la Recomendación sobre la educación para la comprensión..., pág. 10.

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