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					              HOSPITAL PSICOASISTENCIAL “JOSE T. BORDA”




      REVISTA DEL HOSPITAL BORDA
          INFORMACION Y PUBLICACION CIENTIFICA
                Departamento de Docencia e Investigación


                                               Año 2 - N º 4 -Octubre 2010




    FOTO DE TAPA




Ministerio de Salud                                    Buenos Aires
                                                       Gobierno de la Ciudad
COMITE EDITORIAL                                SUMARIO

Dirección Honoraria: Dr. Stingo Néstor          - Editorial
Dirección Ejecutiva: Lic. Florio Liliana Inés

                                                I Sección Informativa
                                                - Estructura
                                                - Dirección
                                                - Sub-Dirección Administrativa
                                                - Departamento V (Siglo XXI)
                                                - Departamento Atención Ambulatoria
COMITÉ CIENTIFICO                                 y Areas Programática
                                                - Servicio Psicologia Social Nro.59
                                                - Servicio Nro. 18
Clínica Psiquiátrico-Psicológica                - Servicio 14/22
y Neurológica                                   - Pabellón Amable Jones
                                                - Actualización Ciéntifica
Dr. Corral Ricardo                              - Normativas Publicación
Dr. Donnoli Vicente
Lic. Fudín Mónica
Dr. Stingo Néstor
Dra. Zazzi Cristina                             II Sección Cientifica
                                                - Kant y Freud: Reflexiones acerca de una
Psicofarmacología                                 imposibilidad.
Dr. Corral Ricardo                                Dr. Ipar Juan José
Dra. Zazzi Cristina
                                                -Las manifestaciones motoras en cuadros
Psicología y Psiquiatría Forense                 afectivos.
                                                 Dra. Bruno Ana, Figuerón Paula y Lorea
Lic. Florio Liliana                               Natalia
Dr. Stingo Nestor
                                                - Grandes Escritores Médicos:Louis
Psicoanálisis                                     Ferdinand Destouches (Celine)
                                                  Dr. Larocca Carlos
Lic. Fudín Mónica
Dr. Donnoli Vicente                              - El Doctor Amable Jones o sangre entre
                                                   los radicales.
Área Social y Rehabilitación                       Dr. Carofile Alfonso
Lic. Florio Liliana
Dr. Goldberg Carlos M.                           – Entre la Institución y el Sujeto: El
                                                  Dispositivo enhebra la práctica hospita
Secretaría General                                laria en Concurrentes y estudiantes
Luna Susana                                       avanzados.
Villagra Carina                                     Lic. Mónica Fudín




II SECCION CIENTIFICA
II.1
KANT Y FREUD : REFLEXIONES ACERCA DE UNA IMPOSIBILIDAD
Autor: Dr. Juan José IPAR

Introducción
                                                                          1
En su escrito Reflexiones actuales sobre la guerra y la muerte (1915) , Freud da rienda
suelta a su decepción (Enttäuschung) ante la Gran Guerra que se está desarrollando por
ese entonces en Europa. Ésta ha expuesto crudamente la conducta incivilizada de las
grandes potencias europeas, a las cuales había considerado hasta ese momento un
ejemplo rector para el resto de las naciones. Pero la guerra no es un puro acontecimiento
político que acarrea desgracias para los sufridos contendores: la guerra es un arte y, como
                    2
declarara Sun Tzu hace más de dos mil años, es “un arte que se basa en el engaño”. Y
especifica: “Cuando se está en condiciones de atacar, se debe aparentar incapacidad,
cuando las tropas se mueven, se debe aparentar inactividad. Si se está cerca del enemigo,
ha de hacérsele creer que se está lejos, y si se está lejos, habrá que aparentar que se está
cerca. Se usarán señuelos para atraer al enemigo y hacerlo caer en la trampa, etc.,
etc.”(subrayados nuestros). Se trata, pues, de aparentar, de saber manejarse con habilidad
en el resbaladizo y dudoso universo de los simulacros, de aprender a confundir al otro, de
obnubilarle el juicio y producirle desconcierto, de fatigar y aun paralizar su voluntad, de
capturar y distraer por medio de espejismos su mirada y quizá su avidez. Y de calcular,
siempre tratar de calcular más que el otro, de saber ver sus flaquezas y de anticipar sus
estrategias para desbaratarlas. Un arte infinitamente mezquino cuya única finalidad es la
perdición del otro. ¿Será tal vez que estas artes mortíferas han de ser reservadas
exclusivamente para la guerra?
Freud, por su parte, no es ningún general victorioso y escribe ante la sospecha incipiente
de que la guerra no será finalmente ganada por una Austria exhausta y atada lingüística y
militarmente a una Alemania que calculó mal y está intentando, al mismo tiempo, digerir los
malos efectos de la magna contienda que clausura la idílica belle époque en la que Europa
había vivido más o menos pacíficamente desde 1870.

Las pulsiones y el mal
Luego de extenderse en describir su desengaño ante la guerra, Freud admite con pesar
que no hay- ni habrá nunca- exterminio del mal, dado que la investigación psicológica, y
especialmente la psicoanalítica, muestra que lo malo en el hombre procede de su misma
esencia, esto es, de sus impulsos instintivos, los cuales sólo buscan la satisfacción de
                              3
ciertas necesidades primitivas . En realidad, Freud admite que las pulsiones no son en sí
mismas ni buenas ni malas y que las juzgamos tales según sus manifestaciones vayan o
no de acuerdo con necesidades y exigencias de la comunidad humana. Por lo demás, hay
que acordar que todo lo que la sociedad prohíbe como malo se encuentra entre tales
impulsos primitivos.
Las vicisitudes o destinos de estas pulsiones son estudiados detalladamente en otro
artículo de 1915 (Las pulsiones y sus destinos), que integraba el vasto proyecto de una
sinopsis metapsicológica que quedó trunca justamente a causa de la guerra y de las
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“nuevas ideas” que ésta aportó a la reflexión freudiana . Según los destinos pulsionales, se
                     5
conforma el carácter , que también puede a su turno ser considerado bueno o malo. Hay,
además, dos tipos de factores que transforman en buenas las pulsiones malas: internos,
como el deseo o necesidad de ser amados, y externos, principalmente la educación. “El
hombre aprende a estimar el ser amado como una ventaja, por la cual ha de renunciar a



1
  Nos limitaremos al primer capítulo intitulado La decepción de o ante la guerra (Die Enttäuschung
des Krieges).
2
  Sun Tzu, general chino autor de un texto al que se conoce como El arte de la guerra. Hay una
versión castellana de Ed. Gárgola, Buenos Aires, 2006.
3
  In Wirklichkeit gibt es keine “Ausrottung” des Böses. Die psychologische- im strengeren Sinne die
psychoanalytische- Untersuchung zeigt vielmehr, da das tiefste Wesen des Mensches in
Triebregungen besteht, die elementarer Natur, bei allen Menschen gleichartig sind und auf die
Befriedigung gewisser unsprünglicher Bedürfnisse zielen. (Reflexiones..; Studienausgabe, Band IX, p
41; todas las citas alemanas provienen de esta edición)
4
   Nos referimos a la introducción de la polémica noción de una pulsión de muerte, etc..
5
  La ética aristotélica es una ética del carácter. Véase el Seminario VII y la crítica lacaniana al respecto.
      6
otras” . Ambas clases de motivos han operado durante milenios, de modo que podemos
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decir que hemos ya adquirido una cierta “disposición a la cultura” (Kultureignung ).
Lo que aquí nos interesa es el hecho de que los impulsos instintivos de otros hombres
están sustraídos a nuestra percepción y, no sin esfuerzo, los deducimos de sus actos y de
su conducta sin que podamos saber a ciencia cierta qué es lo que los mueve a obrar. Ésta
es, creemos, una clara alusión a Kant, quien distingue las acciones meramente conforme
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al deber de las acciones por deber , las cuales son difícilmente diferenciables entre sí . Lo
que sí es claro es que, para Kant, todo aquello que se presente con el matiz de lo
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obligatorio forma parte del mundo humano y trasciende la mera Naturaleza . Pero, siendo
las acciones por deber las únicas portadoras de un valor moral y siendo, además,
prácticamente imposible distinguirlas de las meramente conforme al deber, solamente se
puede estar seguro de haber obrado por deber cuando la acción que se considera entraña
                                            11
alguna desventaja o perjuicio evidente . Pero la sociedad, dice Freud, guiada por fines
               12
prácticos (sic) , no se preocupa por tal distinción, no inquiere en los motivos del obrar y le
basta con que la conducta exterior obedezca los preceptos culturales. Por ello es que la
educación puede hacer que un sujeto se resuelva a obrar bien sin que se haya cumplido
en él un ennoblecimiento de sus pulsiones (Triebveredlung) o una mutación (Umsetzung)
                                                       13
de sus tendencias egoístas en tendencias sociales .
Por otro lado, como no deja de señalarlo Kant, obrar conforme al deber puede reportar
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alguna clase de beneficio y, siendo nuestro conocimiento del alma humana un tanto
superficial, nos resulta ya no difícil sino literalmente imposible distinguir entre ambos casos
(acciones conforme al deber y acciones por deber). Freud agrega que nuestro optimismo
nos lleva siempre a “exagerar sin medida el número de hombres transformados en un
                  15
sentido cultural” . Ahora bien, la sociedad civil exige simplemente obrar bien y no se
preocupa por el fundamento instintivo del mismo, mientras que la posibilidad de una acción
desinteresada, en cambio, ha sido uno de los puntos cruciales de la reflexión ética al
                         16
menos desde Sócrates y, al igual que el obrar por deber, la acción desinteresada supone
un sujeto capaz de un completo desinterés o de un alejamiento más que considerable del
egoísmo “natural” de las pulsiones. Freud agrega que la sociedad, además, exagera y pide
a los hombres un sacrificio mayor al que éstos están en posición de poder hacer. La

6
   Man lernt das Geliebtwerden als einen Vorteil schätzen, wegen dessen man auf andere Vorteile
verzichten darf. (p 42)
7
  Término que vuelve a usar en El porvenir de una ilusión (1927).
8
  Fundamentación de la metafísica de las costumbres, cap. L.
9
  Véase en Kant Lexicon de Rudolf Eisler, versión francesa de Gallimard, que remite a AK II, p 298
(Théol. Nat., 4ème considér.) : « Il y a ce qu’on doit faire sous condition, et ce qu’on doit faire de
manière inconditionnée (morale). (...) Ou bien, en effet, je dois faire quelque chose (comme un
moyen) ; ou bien je dois faire immédiatement autre chose (comme une fin). On pourrait appeler la
première nécessité: nécessité des moyens (necessitatem problematicam), la seconde: nécessité des
fins (necessitatem legalem). La première espèce de nécessité ne désigne absolument aucune
obligation, mais seulement la règle en tant que solution d’un problème : ce que sont les moyens dont
je dois me servir lorsque je veux atteindre une certaine fin ».
10
   Véase en AK III, p 249: « Le devoir exprime une espèce de nécessité et de liaison avec des
fondements qui ne se présente point ailleurs dans toute la nature. L’entendement ne peut connaître
de celle-ci que ce qui est, a été ou sera. Il est impossible que quelque chose y doive être autrement
qu’il n’est en effet dans tous ces rapports de temps; et même le devoir, si on n’a devant les yeux que
le cours de la nature, n’a aucune signification ».
11
   Kant propone ejemplos extremos. Véase en Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres,
capítulo I, donde plantea, entre otros ejemplos, que cuidar la propia vida es un deber al que todos
tenemos una inclinación inmediata y sólo cuando se ha perdido todo gusto por la vida y aun así se la
cuida, se estaría en ese caso seguro de que se lo hace por deber y no por inclinación egoísta alguna.
12
    Die von praktische Absichten geleitete Gesellschaft kümmert sich aber im ganzen um diese
Unterscheidung nicht. Ibidem, p 43.
13
   En ninguno de estos pasajes que estamos trabajando menciona Freud la sublimación.
14
   Un comerciante, por ejemplo, puede beneficiarse y atraer clientela cobrando precios justos o aun
ventajosos para el cliente.
15
    Está claro que Freud pensaba que son pocos los sujetos verdaderamente transformados o
“ennoblecidos” por la cultura, entre los cuales seguramente se contaba a sí mismo.
16
   En el campo analítico lacaniano, la importante cuestión del deseo del analista va en la misma dirección.
neurosis, entonces, viene a ser la manifestación de la reacción de los sujetos frente a la
yugulación (Unterdrückung) de las pulsiones en el campo de la sexualidad. “El sujeto así
forzado a reaccionar permanentemente en el sentido de preceptos que no son
manifestación de sus tendencias instintivas vive, psicológicamente hablando, muy por
encima de sus medios y puede ser calificado, objetivamente, de hipócrita (...) y nuestra
civilización actual favorece con extraordinaria amplitud este género de hipocresía
              17
(Heuchelei)” . Nuestra sociedad tendría que someterse a hondas transformaciones si los
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hombres resolvieran algún día vivir con arreglo a su verdad psicológica . Resulta, pues,
que la cultura ha creado muchos más hipócritas que hombres verdaderamente civilizados y
cierta medida de hipocresía vendría a ser necesaria para la conservación de la cultura,
aunque es lícito suponer que Freud se escandalizaría todavía más si asistiese a la
exhibición cínica de egoísmo y desapego a la ley que en nuestros días cosecha tantos
           19
aplausos .


Idealismo y pragmatismo
Por otro lado, reconoce Freud, nuestra indignación y nuestra decepción ante la cultura
incivilizada, tema principal de las Reflexiones del año 15, se debe a una ilusión previa
respecto de nuestros logros y de nuestra naturaleza. Si hay desengaño es porque antes
hubo algún engaño que nos ha impedido ver con claridad cómo es la llamada “naturaleza
humana”, que Freud describirá luego, amargamente, en Malestar en la cultura. También
Kant reconoce en sus trabajos sobre el Derecho que estamos hechos de una madera
retorcida y perversa, pero, como buen ilustrado, apuesta a una perfectibilidad que, aun
cuando pueda resultar esquiva e inconstante, será ciertamente apreciable a lo largo de la
Historia. Freud, en muchos sentidos también un ilustrado, admite que la humanidad ya ha
triunfado casi completamente sobre el canibalismo y el incesto, aunque todavía queda
mucho por hacer para dominar la índole asesina de las pulsiones.
En conclusión: si distinguir las acciones conforme al deber de las acciones por deber es
imposible a menos que la acción entrañe algún perjuicio notorio para el interesado, lo que
se deduce es que deberíamos limitarnos- como dice Freud, por motivos prácticos- a exigir
que los sujetos simplemente obren conforme al deber, independientemente de sus
motivaciones profundas, puesto que éstas son inescrutables y apenas podemos inferirlas a
partir de su conducta (Benehmen). Freud tiene una perspectiva de la subjetividad que va
mucho más allá de la que poseía Kant. Por dar un ejemplo: que alguien haga algo
sabiendo que no le conviene y encuentre cierto placer neurótico en ello es algo que
seguramente no está en la mente de Kant pero sí en la de Freud y prueba de ello es la
conocida noción de conciencia de culpa (                       ) y la subsecuente necesidad
inconsciente de castigo por la cual explica Freud conductas en apariencia contradictorias
                 20
de las personas .
Así pues, frente al rigorismo kantiano, que plantea la posibilidad cierta de que la voluntad
pueda determinarse racionalmente y devenir precisamente una voluntad buena y
autónoma, único bien que puede con justicia llamarse tal, vemos a un Freud pragmático y
latitudinario que acepta quedarse en la superficie del problema ético sin pretender ahondar
                                   21
y alcanzar la esencia del mismo . Para Freud, profundizar en las motivaciones de las

17
    Wer so genötigt wird, dauernd in Sinne von Vorschriften zu reagiren, die nicht der Ausdruck
seiner Triebneigungen sind, der lebt, psychologisch verstanden, über seine Mittelund darf objektiv
als Heuchler bezeichnet werden, gleichgültig ob ihm diese Differenz klar bewut worden ist oder
nicht.Es ist unleugbar, da unsere gegenwärtige Kultur die Ausbildung dieser Art von Heuchelei in
auerordentlichem Umfange begünstigt. (Ibidem, p 44).
18
    El darwinismo social de la “canalla” liberal supone suscribir esta posición en el campo político. Véase
el Seminario VII.
19
   Jesús enfrentando a los fariseos o echando a los mercaderes del templo sigue esta misma línea de
intento de superar la moral hipócrita que todas las sociedades consagran
20
    Piénsese también en los que fracasan al triunfar, etc..
21
    Entiéndase esta afirmación en una perspectiva kantiana, según la cual Freud permanecería en el
plano empírico, mientras que Kant considera la libertad como un predicado trascendental. El aporte
de Freud a la reflexión ética es, por otras razones que aquí no tratamos, muy importante. El meollo
de la cuestión ética es la libertad, tema arduo y polémico que ha sido siempre un escollo en la teoría
psicoanalítica. Véase nuestro artículo El problema de la libertad.
personas no nos conduce a la posibilidad de una libertad de la voluntad (Freiheit des
Willens). Buena parte de las diferentes apreciaciones de nuestro dos autores tiene que ver
con que mientras Kant piensa en un sujeto capaz de trascender el necesario
encadenamiento (Fesselung) de los fenómenos, cuyo acto moral es libre, que puede tomar
conveniente distancia de sus inclinaciones (Neigungen) y alcanzar la autonomía
(Autonomie), esto es, capaz de darse a sí mismo la ley, Freud se ocupa, en principio, de
las personas- sujetos empíricos irremediablemente heterónomos- que acuden a su
consulta. Kant se refiere a un sujeto que él llama trascendental o, lo que viene a ser lo
mismo, se ocupa de lo que el sujeto tiene de trascendental- id est, de sus capacidades
teóricas y éticas- y no considera al sujeto meramente empírico. Sus ejemplos concretos
suelen resultarnos bastante polémicos y en ocasiones inadecuados o hiperbólicos
justamente porque nunca es fácil salvar la distancia que media entre el plano de lo
empírico y el de lo trascendental.


Crudos y cocidos
                    22
En el Seminario 7 , Lacan habla de los intelectuales de derecha y de izquierda y dice de
los primeros que son canallas que defienden privilegios a sabiendas de que son injustos, y
compara a los segundos con bufones, que enuncian con seriedad las verdades que todos
conocen y con las que nadie quiere confrontarse más que desde el ángulo de la comicidad.
Tenemos, en lo esencial, la misma dupla de la que hablaba Freud: los hipócritas que hacen
como que cumplen con su deber ocultando que sólo buscan su beneficio y los ilusos que
creen haber ennoblecido sus pulsiones, habiéndolas transformado de egoístas en
altruistas. Y agrega Lacan que, altaneramente, el intelectual de derecha se jacta de “no
retroceder ante las consecuencias de lo que se llama el realismo, es decir, cuando es
necesario, confiesa que es un canalla”. Contra este cinismo descarnado no hay defensa
posible, a menos que se examine en qué consiste el realismo que se dice aceptar. Es el
                                       23
mismo “darwinismo” pseudocientífico que mencionamos más arriba, que entiende la
naturaleza humana como egoísta y violenta. Ahora bien, ¿es posible aceptar
verdaderamente que se es una bazofia humana? ¿Es posible que alguien no se sienta
obligado de alguna manera a mejorarse o a concebir siquiera unos pocos deberes para
con los demás, o con algunos de ellos, al menos? En términos de Freud, ¿es posible que
alguien se sustraiga por completo a la identificación con el prójimo o que pueda prescindir
de su aprobación? Es imposible, aunque hay una clase de sujetos que pregonan haber
                                                           24
alcanzado tal prodigio de bajeza placiente, los perversos . Pero aun el mismísimo Dorian
Gray- un dechado de vicios- necesitaba de cuando en vez ir a contemplar su sufrido
retrato, a buen recaudo en un desván. La verdad es que los perversos sólo se presentan
como incomparables gozadores de lo terrible frente a sus primos neuróticos, siempre
dispuestos a fascinarse ante todo aquel que afirme que puede salvar airosamente- sin
culpa ni angustia- el infranqueable y ambiguo foso que separa la fantasía de la realidad. El
perfecto perverso, uno como Don Juan, no existe ni existirá jamás: apenas es uno entre
muchos otros fantasmas neuróticos, como las sirenas, las amazonas, Príapo o la fiebre
uterina.
                                               25
En su creo que única referencia al marxismo , Freud le reprocha su creencia ingenua en
una naturaleza humana buena y sociable, al estilo de la que describiera Rousseau en el
XVIII. Ya en otro lugar hemos señalado la contradicción entre el empirismo gnoseológico
dieciochesco, que sostiene que no somos al nacer más que una tabula rasa en la cual se
van inscribiendo las experiencias, y el liberalismo ilustrado contemporáneo suyo que, con
pocas excepciones, describe una naturaleza humana brutal y egoísta. Ambas posturas
conviven extrañamente en el trasfondo ideológico tanto de Kant cuanto de Freud y es difícil
conciliarlas. Si es cierto que somos una tabula rasa, entonces no hay “naturaleza” humana
alguna y llegaremos a ser lo que dicten nuestras experiencias personales en cada caso.

22
   Véase el capítulo XIV El amor al prójimo, p 220 y ss. de la Edición de Paidós.
23
   No hay más que predadores y predados, adaptación al medio (social) y triunfo del más fuerte o
mejor adaptado.
24
   Están también los asesinos seriales, que encandilan a la TV norteamericana, y que vienen a ser
psicópatas insensibles al sufrimiento ajeno y que por motivos por completo banales masacran
congéneres.
25
   Nuevamente, cito de memoria, pero creo que es en El porvenir de una ilusión..
No sin una considerable dosis de malignidad, podemos arriesgar que la tabula rasa apunta
a significar que, en el comienzo, somos todos iguales y ello implica que los individuos que
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pertenecen a un linaje noble también parten de cero, como cualquier burgués . Y, por otro
lado, la naturaleza violenta, etc. es un rasgo que se puede apreciar tanto en los ideales de
los aristócratas como en los de los burgueses y no habría, por tanto, mayor disenso al
respecto, salvo aquellos que, bucólica y románticamente, elogian la naturaleza diligente,
dócil y pacífica de los pastores de Arcadia o, más recientemente, de los proletarios
europeos.
Volviendo al Seminario 7, Lacan nos concede un singular consuelo: en un quiasmo
sorprendente nos anticipa que “el resultado de la constitución de una tropa de
                                                              27
canallas...[culmina] infaliblemente en la tontería colectiva” , en tanto la foolery de los
intelectuales de izquierda “culmina muy bien en una knavery de grupo, en una canallada
colectiva”. El consuelo, lo aclaramos, resulta un tanto amargo y se asemeja a las famosas
leyes de Murphy: ninguno de estos desalmados obtiene más que el reverso de lo que dice
buscar. La derecha se las arregla para enunciar con impudicia “unas cuantas verdades
heroicas”, sin por ello querer pagar el precio que tales enunciaciones conllevan, en tanto la
izquierda imagina que sus denuncias y promesas constituyen la verdad de la verdad, sin
sospechar que el uso y abuso del poder los conduce a ellos también a traicionar cuanto
aseguraron otrora sostener. Ejemplos históricos de todo esto sobran.


Final
Lacan hace también una precisión importante para nosotros: Freud no era ni un retardado
ni un progresista, sí era un humanista, pero no un humanista de derecha o de izquierda. En
consecuencia, no nos inclinaremos a pensar que haya una naturaleza humana agresiva y
paranoica ni una amable e impoluta: abundan, más bien, los hipócritas y los ilusos, esto es,
los desengañados, que no por desengañados poseen el monopolio de la sensatez, y los
que no habiendo padecido aun su desengaño, imaginan encarnar los reclamos de los
menos favorecidos. Claro que es muy difícil sustraerse tanto a la hipocresía o a la tontería
como a los atolondrados embanderamientos en la izquierda o en la derecha y ejemplos de
tales fatalidades pululan doquiera se mire, aun en la historia del movimiento psicoanalítico.
Quizá del lado de los ilusos, Kant suponía que si la Naturaleza nos ha dotado de razón, es
para que guiemos nuestra voluntad de acuerdo con sus exigencias. Como Descartes,
seguía pensando cristianamente que el buen sentido o la razón es un bien repartido
generosamente entre los hombres y que la Historia finalmente probaría que una armónica
conjunción entre el querer y el deber es no sólo posible sino alcanzable, aunque no sea en
la vida presente. En esa sintonía, Freud expone con timidez su propia utopía en El porvenir
de una ilusión y abriga la cauta esperanza de que en el futuro alguna vez el Arbeit y el
Gen      coincidirán para felicidad de todos, pero, a contracorriente de tales efusiones,
siempre se mantiene apegado a un escepticismo moderado en relación a los logros
morales alcanzados por la Humanidad.




II. 2
LAS MANIFESTACIONES MOTORAS EN CUADROS AFECTIVOS
Autores:Bruno, Ana Carolina (Médica residente tercer año Htal. Francés)
       Figueron Paula Noemí (Jefa médica residentes Htal. Interdisciplinario José T. Borda)
       Lorea, Natalia (Residente tercer año Htal. Francés)

26
     De ello se deduce el rol decisivo que juega la educación en la vida de las personas.
27
     Ibidem, p 221-2.
Introducción
La reacción catatónica puede aparecer en las más diversas enfermedades del cerebro como
así mismo en los estados de conmoción instintiva (1).
Teniendo en cuenta dicho enunciado se describirá la inhibición psicomotriz presente en los
estados melancólicos y su relación con la catatonía. El objetivo del siguiente trabajo es plantear
hipótesis diagnósticas posibles, como así también realizar una revisión en la literatura del
concepto de melancolía y catatonía como formas clínicas emergentes en el marco de la
depresión.
Caso Clínico
Paciente de sexo femenino, 54 años de edad, que ingresó al Hospital Borda proveniente de
una clínica psiquiátrica privada en la cual permaneció durante 9 meses y a la que fue derivada
desde el Hospital Moyano donde estuvo internada 5 años previamente.
Su familia estaba constituida por sus padres y un hermano mayor. Respecto a la relación con
sus padres la define como “muy apegada”. Refiere “tuve una adolescencia feliz”. Finalizó el
secundario con título de Bachiller. Estudió martillero público, cuatro años de inglés y comenzó a
trabajar en una inmobiliaria. Siempre vivió con sus padres. Cuando tenía 30 años, ambos se
enfermaron de cáncer de pulmón, decidió dejar su trabajo y dedicarse al cuidado de ellos. A
raíz de la enfermedad de sus padres comenzó a “estar muy triste”, por lo que inició tratamiento
psicoterapéutico en el Hospital Argerich que luego abandonó “por que no podía dejarlos solos”.
Ambos fallecieron el mismo año. Refiere que sufrió un episodio depresivo luego de dicho
suceso. Recuerda que le costaba levantarse de la cama, comer y asearse por lo que inició
tratamiento psicoterapéutico en forma privada.
En ese momento se vio obligada a mudarse a la casa de una prima, ya que el departamento
que habitaban pertenecía a una portería donde trabajaba su padre. Allí vivió 8 años.
Formó pareja con su tío materno con quien se mudó. Luego de esto presentó otro episodio
depresivo de similares características al anteriormente citado.
Al tiempo él la abandonó porque “siempre estaba deprimida”. Realizó una sobreingesta
medicamentosa y etílica con intención suicida; debido a esto fue internada en el Hospital
Moyano del cual no pudo ser externada por causa social. Posteriormente, por cuestiones
edilicias, se efectuó la derivación a una clínica psiquiátrica privada. Allí conoció a un paciente
con el cual inició una relación. En dicha clínica permaneció por nueve meses hasta que la
trasladaron al Hospital Borda por cuestiones administrativas, donde actualmente se encuentra
internada.
Al ingreso la paciente se encontraba vigil, globalmente orientada, marcada hipomimia,
hipoproséxica. Sin alteraciones sensoperceptivas ni ideación delirante. Discurso organizado,
con tendencia a la apreciación negativa de la realidad. Afecto aplanado, hipobúlica, apática.
Verbalización en tono monocorde, bradilalia. Leve enlentecimiento psicomotor. Apariencia
general de abatimiento. Presentaba movimientos orolinguofaciales que fueron interpretados
como discinesias tardías.
Con el correr de los días la paciente comenta “siempre fui melancólica”. Se evidencia una
conducta más reflexiva, con mayor interés en su futuro. Paralelamente comienza con marcada
hipokinesia, torpeza motriz, marcha lateralizada, tendencia a las caídas, incontinencia de
esfínteres, clinofilia. Se encuentra estuporosa. Presenta hiporexia con adelgazamiento,
dependiendo de terceros para alimentarse. Descuido de la imagen corporal.
Con la mirada perdida en un punto fijo por momentos parecía no trasmitir nada y en otros
momentos daba la sensación de un profundo dolor imposibilitada de exteriorizarlo de otra
manera.
Sus signos vitales, análisis de laboratorio, EEG y TAC dentro de parámetros normales.
Durante la interconsulta neurológica se objetivó la presencia de signos catatónicos: Catalepsia,
discinesias, estupor con motórica rígida, signo de la rueda dentada, fijeza de la mirada con
escaso parpadeo, retardo psicomotor y temblor (2).
Con respecto al tratamiento farmacológico, la paciente ingresó medicada con
Risperidona 3mg/día; Ac. Valproico 1000mg/día; Clotiapina 40 mg/día y Clonazepam 3mg/día.
Se disminuyó progresivamente la dosis de Risperidona y Clotiapina y se agregó Fluoxetina 20
mg/día. Cuando comenzó a presentar la sintomatología motora descripta, se decidió cambiar
Fluoxetina por Venlafaxina y Clonazepam por Lorazepam, observando una leve mejoría.
Los síntomas descriptos que presentó la paciente durante la internación llamaron nuestra
atención debido al significativo cambio que se produjo en ella. Como diagnósticos diferenciales
se planteó: Catatonía, reacción histérica y melancolía.
Sobre la melancolía y los síntomas motores
En el siglo pasado el estupor se incluía entre las formas de melancolía bajo el nombre de
“melancolía atónita” termino que traduce fielmente la realidad porque es similar a la de un
individuo normal estupefacto, atónito (1); características que describen a esta paciente, quien
sufría inmovilidad y mutismo, o sea estupor, y una expresión asombrada, pasmada en su
rostro. Sus ojos fijos, casi sin parpadeo, ofrecían una mirada congelada, que se clavaba en un
punto vacío (14).
Cuando Kahlbaum comienza la descripción del síndrome catatónico, señala que el mismo está
en estrecha relación con el estado psíquico llamado melancolía atónita (1).
La melancolía atónita representa el estado durante el cual el enfermo permanece sentado,
silencioso o totalmente mudo e inmóvil, la facies fija, la mirada puesta en un punto lejano, sin
movimiento y en apariencia sin voluntad. A veces con el síntoma de flexibilidad cérea
totalmente constituido como en la catalepsia. El estado global de estos pacientes da la
impresión de una rigidez que apareció durante un sufrimiento psíquico profundo o durante un
episodio de miedo intenso y fue clasificado entre los estados de depresión (3), “tales enfermos
producen la impresión de un dolor anímico o de un congelamiento consecutivo al espanto más
grande” (14).
Carl Wernicke señala que la melancolía atónita o melancolía con estupor no está relacionada
con la melancolía afectiva y sugiere reemplazar dicha nominación por la de “psicosis de la
motilidad” (9).
Kraepelin incluye la melancolía en el campo de la "locura maníaco-depresiva” Con esto
incorpora definitivamente el concepto al campo de las depresiones y de allí en más la
melancolía será un tipo particular de depresión, es decir un “trastorno del humor”. Las formas
clínicas de melancolía que enumera en su tratado son: Simple, estuporosa, fantástica,
paranoide y confusa (4). Tomando el caso clínico observamos que la semiología se asemeja a
la descripción de las formas simple y estuporosa.
La melancolía simple se caracteriza por la aparición de una inhibición psíquica sin trastornos
sensoriales y sin ideas delirantes. El enfermo tiene dificultades para pensar, no puede reunir
sus ideas ni tener una buena comprensión. Se siente fatigado, abatido, vacío, sin poder
prestar atención. Las impresiones del mundo exterior tienen un carácter extraño. El
pensamiento y la acción se cumplen sin que el enfermo participe en ello; se ve a sí mismo
como un autómata, se halla “sin valor y sin voluntad”. Es característica la hipomimia y el
lenguaje monótono y lacónico. Vemos aquí el profundo abatimiento, la pérdida de la
sensibilidad y un destello de esperanza puesta en la ayuda que se le puede brindar (13).
Tomando la descripción de Kraepelin, en esta paciente prima la inhibición psicomotora, la
marcada hipobulia y desesperanza. No presenta los autoreproches o las ideas de culpa, sino
más bien impresiona una búsqueda de solución a sus conflictos aportada por los otros.
En relación a la melancolía estuporosa la inhibición psíquica en su más alto grado conlleva al
estado de estupor. Los enfermos están totalmente embotados, no pueden percibir ni elaborar
las impresiones externas, carecen de idea de su situación. La inhibición del pensamiento es
menos fuerte que el trastorno de la voluntad. Como ocurrió en esta paciente, los actos
voluntarios se han vuelto extremadamente escasos. Pudiendo llegar a la catalepsia y a la
pérdida de los movimientos voluntarios (13).
Esquirol desmembró el termino melancolía en monomanías y lypemanias (depresiones), al
respecto menciona “Sin embargo y a pesar de la inmovilidad del cuerpo, la fijeza de los rasgos
de la cara, el silencio obstinado, algunas quejas y lamentos, revelan el debate doloroso entre la
inteligencia y el afecto” (7) (8).
En el siglo XVII Burton describe rasgos de personalidad asociados a la melancolía. Muestra la
diferencia entre los fenómenos del “ser” melancólico y “estar” melancólico (5). Kretschmer
plantea la presencia de una estructura de personalidad en los trastornos afectivos, como una
forma mitigada del trastorno mismo.
Tellembach, tomando el concepto de thypus melancholicus de Shimoda menciona las
características de orden, limpieza, convencionalismo, relaciones sociales dependientes, cautela
y temor al cambio (6).
Los rasgos esenciales del melancólico son fundamentalmente estructurales ya que estos están
prefigurados en el modo de ser del individuo (6).
En esta paciente se observa su “modo de ser” con el mundo. Es llamativo su “ser para los
otros” en el sentido del apego, hasta concretar un acto sacrificial.
En relación a la catatonía “lo que Kahlbaum desea demostrar es sobre todo, que el estado de
atonitidad no puede reducirse a melancolía sino que se trata esencialmente de un trastorno de
la motilidad. Quiere, por así decirlo, establecer un límite, hasta aquí melancolía, pero desde
aquí alteración motora, es lo que podríamos llamar, el límite de Kahlbaum. Un paciente
melancólico que se trasforma en paciente atónito ha pasado el limite de Kahlbaum.” La
expresión atónita y la rigidez de los pacientes nos deben orientar hacia el diagnóstico de una
catatonía (2).
Kahlbaum define a la catatonía como “una enfermedad cerebral de evolución alternante y
cíclica, en la que los síntomas psíquicos presentan sucesivamente los cuadros de melancolía,
manía, estupor, confusión y finalmente estupidez, pudiendo faltar uno o varios de estos
cuadros, y en la cual aparecen como síntoma esencial, junto con los síntomas psíquicos,
fenómenos de la esfera del sistema nervioso motor” (3).
La tensión muscular que invade al paciente es el fundamento del nombre catatonía. Se designa
síntomas catatónicos a esas tensiones y a toda manifestación motriz incomprensible (11).
En el estupor catatónico se evidencia perdida de peso fundamentalmente durante la primera
semana (11). Con respecto a la afectividad en pacientes catatónicos, diferentes autores
señalan desde el tono melancólico hasta la indiferencia apática (12).
“La catatonía es una reacción cerebral instintiva que pertenece al círculo de manifestaciones
espasmódicas en el cual se incluye histeria y epilepsia” (1).
La reacción histérica se comporta, respecto a la reacción humana normal como el instinto
respecto al intelecto (12).
Cuando falla la acción selectiva y reflexiva ante situaciones perturbadoras y dependiendo del
psiquismo de cada sujeto, la reacción histérica sería la vía de descarga (15).
Henri Baruk afirmaba en 1970 que catatonía e histeria presentan una alteración que pasa por
una personalidad perturbada, que ya no actúa libremente sino bajo una influencia patológica.
“…las explicaciones de la catatonía como de la histeria han oscilado entre dos tendencias
opuestas: por un lado la tendencia a neurologizar la psiquiatría y por otro la tendencia
psicogénica que consiste en explicar todo por motivos psicológicos. Ambas son igualmente
falsas…” (16).
Para finalizar citamos a Goldar quien con sus claras palabras nos aporta el siguiente concepto
fundamental: “Catatonía, histeria y epilepsia constituyen tres grados mórbidos de respuesta
instintiva. Son formas de reacción, traducen dispositivos preformados que existen en todos los
seres humanos. Cada una de estas formas, intenta a su modo recuperar un equilibrio perdido,
encontrar una solución. Esto se trata de nuestra herencia filogenética. Las estrategias motoras
desde las tormentas de movimientos hasta quedarse congelados si bien resultan irracionales
han conservado la vida durante millones de años” (1).
Conclusión
En la paciente se evidencia escasa capacidad de adaptación frente a los cambios. Sitúa en
cada mudanza el desencadenante de sus episodios depresivos.
Teniendo en cuenta las manifestaciones clínicas consideramos que presentó un ataque
catatónico en el contexto de un cuadro melancólico, como una forma de reacción ante ciertas
situaciones amenazantes, perturbadoras para su integridad.
Las manifestaciones motoras constituyen un patrón que se repite en cada una de las crisis.
Superado el episodio agudo queda al descubierto su personalidad de base, “su modo de ser”
melancólico.




Bibliografía
(1) Goldar, J.C. (1994). El concepto de catatonía. Vertex Rev. Arg. de Psiquiatría, 5 (7-14).
(2) Higa, O., Fasolino, H. (1993). Catatonia. Ed. Salerno.
(3) Kahlbaum, K. L. (1996) .La catatonia. Ed. Polemos.
(4) Kraepelin,E. (1996).Manual de psiquiatría 8º Edición. Ed.Polemos
(5) Burton, R. (2002) .Anatomía de la melancolía III. Asociación española de Neuropsiquiatría.
(6) Tellembach, H. (1976).Melancolía. Ed Morata.
(7) Bercherie P. (1986) Fundamentos de la clínica psiquiátrica. Ed Manantial.
(8) Conti, N. (2007) Historia de la depresión. Ed Polemos.
(9) Fasolino, G.H.(2002).Evolución histórica del termino catatonía. Vertex Rev.Arg de
Psiquiatría, 13 (145-150).
(10) Monchablon Espinoza A J. (1991). Catatonía periódica. Alcmeon, 4 (566-586).
(11) Ey, H. (2008).Estudios psiquiátricos. Ed.Polemos.
(12) Fasolino, G.H. (2001). La catatonia: un fenómeno instintivo. Acta psiquiátrica Psicol. Am
lat. 47(3) (234-242)
(13) Kraepelin, E. (1996). La locura maniaco depresiva. Ed.Polemos.
(14) Goldar, J C., Rojas D., Outes, M. (1994).Introducción al diagnóstico de la psicosis. Ed.
Salerno.
(15) Kreshmer, E. (1963) .Histeria, Reflejo e Instinto. Ed. Labor.
(16) Shorter E. (2006). Hysteria and catatonia as motor disorders in historical context. History
of Psychiatry, 17 (461-468).




II.3
GRANDES          ESCRITORES           MEDICOS:LOUIS            FERDINAND           DESTOUCHES
(CELINE)

Autor : Dr. Larocca Carlos Norberto
ELEMENTOS BIOGRÁFICOS
Borges nos aconseja, no perdernos en el laberinto de la biografía de un autor y que
acometamos directamente su obra olvidándonos, si es posible, de su hacedor.
Creo, sin embargo, que en el caso del nuestro, es necesario conocer a la persona Louis
Ferdinand Destouches, para mejor comprender los personajes que en sus diversas novelas
son su reflejo o simulacro.
Por eso seguimos aquí algunos pasos de su caótica vida
Louis Ferdinand Destouches, a quien la historia de la literatura registra con uno de los nombres
de su madre, Céline, nació en Courbevoie el día 27 de Mayo de 1894 y murió en Meudon el 1º
de Julio de 1961.
Las innúmeras biografías a él dedicadas, nos enseñan que su padre fue profesor de literatura
devenido finalmente empleado de una compañía de Seguros y su madre Marguerite Louise
Céline Guilloux , poseía un pequeño comercio de encajes y puntillas, en el pasaje Choiseul, en
París.
Sus padres aspiraban para su hijo, un destino de comerciante y lo enviaron primero a Alemania
para que aprendiera su lengua y luego a Inglaterra, donde adquirió un Inglés, con el que luego
se expresaría impecablemente.
No era este sin embargo, el deseo de nuestro autor, que pretendía ser médico.
Con éste objeto se preparó en forma autodidáctica, para graduarse de Bachiller, cosa que logró
recibiendo su primer título en el año 1912- En el mes de Septiembre de ese mismo año y a
impulsos de -
razones que ignoramos, se enroló en el Ejército Francés siendo destinado al 12º Regimiento de
Coraceros.
Desencadenada ya la gran guerra, en 1914, él asume en forma voluntaria, una peligrosa misión
bajo el fuego del enemigo, durante la cual recibe graves heridas que obligan a su internación.,
Por esta acción es condecorado y en la tapa del periódico L´ ILLustre National, aparece un
dibujo representando su hazaña.
Luego de permanecer tres meses internado, obtiene el alta médica y en 1915 la baja del
Ejército, debido a la incapacidad provocada por las heridas recibidas.
En el año 1919, se casa con Edith Follet, con quien tiene una hija, pero al cabo de unos años
se divorciará.
Finalmente, en ese mismo año, obtiene su título definitivo de Bachiller y al siguiente comienza
sus estudios médicos, primero en la Escuela de Medicina de Rennes y luego en la de París.
En 1924 después de presentar su tésis “La Vie Et L´ Oeuvre de Philippe Ignace Semmelweis”,
recibe su título de Doctor en Medicina.
En 1925 abre su consultorio en Rennes y Pública su trabajo sobre “La quinine en
Therapeutique”. Luego a instancias de sus colegas de la Fundación Rockefeller, ingresa como
médico al servicio de la Sociedad de las Naciones y desarrolla su actividad en Ginebra y
Liverpool.
Marcha después al Camerún, para realizar una investigación sobre la Epidemia de Fiebre
Amarilla y la Enfermedad del Sueño.
Se dirige más tarde a los Estados Unidos, donde se ocupa y estudia las condiciones de trabajo
y los problemas sociales, del personal de la planta Ford de Detroit.
Durante su estancia en este país conoce a la bailarina Elizabeth Craig, a quien le dedicará su
primera novela: “Viaje Al Fin De La Noche”. Es en este periodo que escribe la obra teatral: “L´
Eglise” -
inspirado en sus experiencias de trabajo, en Ginebra, África y Estados Unidos.
Renuncia finalmente, a la Sociedad de las Naciones y retorna a Francia, instalando su
consultorio en Clichy.
Durante el período que se extiende entre 1928-1931, presenta a la Sociedad de medicina de
París una comunicación sobre “La Organización Sanitaria en la Planta Ford”; y pública en la
“Presse Medicale”, un ensayo sobre: “Problemas de la Asistencia Social y para una Política
Económica de la Salud Pública.
A Mitad del Camino de su Vida”, año 1932, Céline Pública la novela que conmoverá a las letras
francesas y del mundo, “Viaje al Fin de la Noche”-
Por ella iba a recibir, el premio Goncourt pero por un cambio de opinión, brusco e imprevisible,
de algunos jurados no se le otorgó, obteniendo en cambio el premio Theophraste Renaudot-.
En Marzo de 1933 escribe en el Órgano Radical “Republique” un artículo tiulado: “Pour tuer Le
Chómage Tueront- ILs Les Chómeurs” es decir: ¿para suprimir la desocupación matarán a los
desocupados?
En septiembre del mismo año la Editorial Denoel Et Steele, pública la ya mencionada obra
teatral: “L Eglise” que Céline dedica a la bailarina Danesa Karen Marie Jensen.
En 1935 conoce a la bailarina Lucette Almanzor, con quien se casará en 1943 y será su esposa
hasta su muerte.
Dos hechos importantes jalonan el año 1936- El primero, es la aparición de su segunda novela:
“Mort A Credit”- El segundo, su viaje a la Unión Soviética invitado por el Régimen, que al igual
que la Izquierda Internacional, lo erigen en su escritor. Ya León Trotzky, había calificado al
“Viaje al fin de la noche” como: “La Novela del Pesimismo, dictada por el espanto ante la vida y
el hastío que ella ocasiona”. Y también avisó que: “Si bien Céline era un gran escritor, jamás
sería socialista, pués no existe en él la Esperanza”- Era el tiempo de la utopía que se
presentaba como una flor soberbia y lozana.
Entre 1937 y 1941 publica sus Panfletos Racistas: “Bagatelles Pour Un Masacre”, 1937 “Le
Beaux Draps”, 1938 y Ecoles Des Cadavres”, 1941- Cuando Francia entra en Guerra, solicita
ser enrolado en el ejército Francés como médico, pero su pedido es denegado, debido a la
incapacidad que padece por las heridas sufridas en la Primera Guerra Mundial.
Sin embargo a fines del año 1939, se embarca como médico de la Marina de Guerra en el
Piróscafo Armado “Shella” que luego choca con una nave Inglesa en el Estrecho de Gibraltar y
después de ser reparado vuelve al mar, pero en su viaje de retorno a Marsella, en 1940, es
hundido por los alemanes.
Nuevamente en Francia es contratado por el Dispensario de Sartrouville en reemplazo de un
médico movilizado y en 1940 es nombrado Médico Jefe del Dispensario de Bezons, donde
presta servicios hasta el desembarco aliado.
En 1943 la radio de Londres, difunde el informe según el cual Céline es considerado traidor y
colaborador de los Nazis.
Condenado por la Resistencia Francesa por colaboracionista, huye de Francia con su esposa
Lucette Almanzor a través de Alemania y llega, finalmente, a Dinamarca, donde ambos son
arrestados, y Céline condenado a muerte por fusilamiento, pena esta luego conmutada.
Su mujer cumple dos meses de arresto mientras que a Céline se lo mantiene en prisión hasta
el año 1947.
Una vez liberado, se reencuentra con su esposa y continúa viviendo en Dinamarca hasta el año
1951, fecha en que regresan a Francia beneficiados por la Ley de Amnistía dictada en 1947.
Desde 1951 hasta su muerte, diez años después, vivirán en Meudon donde el abrió un
consultorio para atender a los pobres del barrio y su esposa un estudio de danzas.
Además durante este decenio, aparecen sus obras: Feerie Pour Une Autre Fois I y II (1952-
1954); Entretiens Avec Le Professeur Y (1955); De un chateau L´ Autre (1957); Ballets Sans
Musique, Sans Personne, Sans Rien (1959); Nord (1960).
Su última novela Rigodón (1961) la finaliza la misma mañana del día de su muerte.
Obra:
Se comprenderá que constreñidos por los perentorios límites que impone un artículo no
podemos dar más que un esbozo de la obra de Céline, pero ello además se ajusta,
precisamente, a nuestro propósito de incitar más que satisfacer la posible curiosidad de los
hipotéticos lectores de estas líneas por la literatura de nuestro colega.
Diremos entonces y para comenzar que no es fácil acercarse a su obra. No, Céline no es muy
amigable, Resultará difícil, tal vez, horadar y penetrar las fronteras de su universo y una vez
dentro sentimos y padecemos que quiere y hace lo imposible por expulsarnos.
Pero nosotros, no sé si los mas o los menos, no deseamos salir o ya no podemos hacerlo y nos
aferramos con todas nuestras fuerzas para permanecer en él. Lo que surge en la superficie de
su obra y especialmente en el “Viaje al fin de la noche” es su acendrada rebeldía, su colérico
rechazo a los ideales sociales que en su época (también en la nuestra) se llamaba Patriotismo,
Industrialismo, Progresismo Burgués.
Pero en un plano más profundo su condena comprende también al hombre mismo (Je ne croix
pas aux hommes).
No inficionado de ilusiones, Céline, con violencia o con ironía, describe la discordancia entre
las buenas intenciones y la vileza esencial que le adjudica al ser humano.
De esto surge que habrá diversos tipos de lectores de Céline que yo me permito clasificar en
tres grupos:
En el primero se hallan quienes se acercan ingenuamente y sin conocer la biografía del autor y
sienten inmediatamente el impacto de su pesimismo destructor, de su lenguaje y su sintaxis
revolucionarios para la literatura de la época, de su desprecio por todo aquello que no sea
realidad física.
En otro grupo encontramos a aquellos que munidos de sus antecedentes de vida o por
prevenciones ideológicas toman los recaudos propios de quienes se acercan a la morada de un
mostruo.
En un tercer pelotón se congregan, finalmente, los que conociendo o no la biografía del autor
sólo se limitan a la valoración estética de su obra.
Dicho esto y a la manera de epítome concluimos que si logramos superar las barreras que nos
imponen sus ideas, sus pasiones, su racismo, su intolerable pesimismo, finalmente aparece
ante nosotros un monumento literario esplendoroso que hace a la obra de Céline inmortal.
Louis –Ferdinand Céline, pués no es un nombre más de la literatura, sino alguien que
conjuntamente con otros, médicos también, como Rabelais, Schiller, Antón Chejov, Integra y
honra el panteón de los grandes escritores de la historia.




II.4

EL DOCTOR AMABLE JONES O SANGRE ENTRE LOS RADICALES
       Este artículo fue publicado en la Revista ALCMEON , Año XV , vol 12,Nro.2 ,Julio 2005. Dado
        que nuestro institución acaba de iniciar sus actividades asistenciales en un Pabellón que
        lleva este nombre el artículo es interesante como rescate histórico.

Autor: Dr. Carofile Alfonso

Recuerdo que en la escuela primaria, las aulas tenían el nombre y el retrato de hombres y
mujeres del pueblo, que habían contribuido a la formación de este difícil concepto de Patria.
“Vamos al aula Moreno, o a la Manuela Pedraza; hoy la clase de música es en la Manuel
Belgrano... ”; todavía quedan algunos recuerdos de estas vivencias-nombres que construyeron
en nuestra niñez un vinculo entre el pasado y el presente.

Esta es una forma de educación hoy desaparecida, pues para algunos es una educación
“autoritaria”, categoría casi asociada con el Mal. La destrucción del Estado-Nación corre pareja
al olvido, al procedimiento de borrar los nombres o quitarles todo significado, como sucede en
el férreo mecanismo burocrático totalitario, o en el más sutil de la dominación de los
globalizantes sobre los globalizados.

En los hospitales psiquiátricos, así como en otras agencias del estado argentino, han sucedido
hechos de estas características. Las salas llamadas Pinel, Tuke, Griesinger, Magnan, Esquirol,
primero se numeraron: “El 1, el 2... o el 13” y más tarde se codificaron al estilo de los hoteles
modernos (pero generalmente con menos de una estrella).

Un servicio nominado con el nombre del ilustre cuáquero Tuke hoy se denomina B 251.

El mecanismo de la “desaparición” de los nombres... y de las personas parece ser intrínseco a
la historia argentina.

Pero “todo crimen deja alguna huella”, en estos casos, placas polvorientas, inscripciones a
medio borrar, criptogramas incomprensibles que requieren de un trabajo casi arqueológico para
ser descifrados.

Tal es el caso del “Amable Jones”, un pabellón del fondo del hospicio, formando estructura con
la vieja cátedra, monumento de una belleza arquitectónica llamativa, que hasta hace poco
tiempo conservaba una placa oxidada y enigmática con un nombre: Amable Jones.

Buscamos en los libros de historia de la disciplina y encontramos poco y nada. En él “deposito
de internados” rescatamos una carta donde se retiran las pertenencias del médico de guardia
Amable Jones. En una antigua nota necrológica aparecida en la Revista de Criminología y
Medicina Legal dirigida por el Dr. Helvio Fernández, aparece su rostro grave y patriarcal, y con
un halo de misterio se dice: “... muerto en circunstancias violentas”.

En un ignoto pie de página, de un escrito laudatorio de Osvaldo Loudet leemos: “Durante la
dirección de Cabred fueron médicos del Hospicio los profesores Arturo Ameghino, Javier
Brandam, Amable Jones, y Alberto Rossi. También los doctores Helvio Fernández, Francisco
Morixe, N. López Lecube, Raúl Alvarez y otros más... La mayoría constituyeron sin saberlo una
Escuela Libre de Psiquiatría, pues a sus servicios concurrían graduados y estudiantes que allí
realizaban su formación”. Continua Loudet: “Quizás esclavo inconsciente del viejo precepto,
enseña si quieres aprender, trato lo antes posible de dirigir su actividad a la enseñanza;
prodigándose ad libitum mucho tiempo”.

Por este mismo escrito nos enteramos que Amable Jones ha sido profesor de nuestra facultad
de medicina y de la cátedra de psiquiatría. En una investigación sobre criminales políticos
alienados que llevamos a cabo desde hace algún tiempo, encontramos su nombre en una
hermosa pericia realizada al anarquista Juan Mandrini, quién en 1914 intentó matar con un tiro
de revólver al último presidente del “Régimen”.
Sabemos que el doctor Jones era una rara combinación de neurólogo y psiquiatra, un
neuropsiquiatra de la vieja tradición germana. Sanjuanino de ley, de una familia inmigrante
arraigada ya en el suelo de la provincia de San Juan, vino a Buenos Aires, como muchos de su
generación, recibiéndose de médico con honores en 1892.

Desde 1897 a 1899 estuvo en los Servicios de Charcot y Déjérine en Francia y luego paso a
Alemania donde estudio con Ziehen pero sobre todo con Bonhöffer, este último descubridor de
las “Exogene psichische Reaktionstypen”, elemento constitutivo de la nosología académica
alemana y de un valor científico igual “al golpe de genio” kraepeliniano, creador de la
“demencia precoz”.

La tesis original de Jones fue “Sobre el alcantarillado de la Ciudad de Buenos Aires” (1892), y
revela en germen su inquietud por la Salud Pública y la Administración. Allí aparecen los
fantasmas de las políticas sociales de los alienistas (Jorge Salessi, Vezetti, y Armus): se hacen
patentes las ansiedades culturales alrededor del concepto de infección, realzadas luego de la
epidemia de fiebre amarilla.

Según estos autores los alienistas, convertidos en higienistas, armaron un amplio dispositivo de
intervención urbana, basado en la separación de los flujos (cloacas, aguas), pusieron los
cuerpos de los inmigrantes en cuarentena y luego trataron de extirpar de ellos los “agentes
patógenos” (criminales, vagos y anarquistas).

Sin embargo Amable Jones se dedica inicialmente a otras cosas “más serias” por lo menos
para él. Siempre preocupado por la diferencia entre ciencias neurológicas y psiquiátricas,
prefirió la “precisión” de las primeras, por lo menos al inicio de su vida científica.

De regreso a nuestro país, formo parte del servicio de Abel Ayerza en el Hospital de Clínicas,
hasta que fue nombrado médico del Hospicio de las Mercedes en 1901. En 1899 ya había
escrito el capítulo sobre la lepra en el libro de profesor José Penna.

Incorporado a la escuela de “ los neuropsiquiatras “ nucleados en el hospicio por el profesor

Cristofredo Jakob; trabajo allí durante cinco lustros, ahondando en sus cualidades de clínico
sutil, al lado de la cama del enfermo e investigando constantemente en el laboratorio de la
cátedra de psiquiatría. En 1916 su trabajo sobre la “Seudo parálisis general progresiva, lo
instituyó como Profesor agregado y en 1917 Profesor sustituto de Clínica Psiquiátrica
ocupando interinamente la cátedra durante 1920. En 1921 figuró como segundo en la terna
para proveer de Profesor titular, cargo que finalmente ocupo José Tiburcio Borda.

En 1920 el Gobierno de la Nación le designa miembro del poderoso Consejo Nacional de
Higiene y más tarde vocal del Consejo Nacional de Educación. Parecía que su alma seguía
unida a ese destino emergente de los alienistas-higienistas.

Amable Jones pertenecía al grupo de intelectuales que aún siendo de raigambre conservadora
se aproximarán sinceramente a un radicalismo heterodoxo y populista.

En 1916 había sido ya convencional por San Juan de la Unión Cívica Radical. Esta es la
Convención que elige a Hipólito Irigoyen como candidato a Presidente por 140 votos sobre un
total de 146 delegados. Allí se impuso claramente la tendencia popular, nacionalista, en contra
del grupo “azul” (liberal).

El 2 de abril de 1916 fueron las elecciones presidenciales, las primeras con la nueva ley
electoral. La formula Irigoyen-Pelagio Luna, salió triunfante; sin embargo el convencional
Amables Jones, tuvo que soportar la derrota de “La Causa”, en su provincia natal.

Allí se impuso la Concentración Cívica continuadora del “Régimen”.
En San Juan, tierra de gentes altivas y difíciles de gobernar, el radicalismo atrae a prestigiosas
familias, muchas de ellas inmigrantes cuyos hijos con grandes sacrificios han estudiado en la
Universidad de Córdoba, cuna de la Reforma, o en la de Buenos Aires, obteniendo un titulo,
que será la heráldica de la nueva aristocracia del diploma, remplazando a la antigua de la
sangre y de los títulos nobiliarios de la “hispanidad”. Entre los primeros, el radicalismo recluta a
los sectores dirigentes del partido.

Desde un principio con el acceso al poder político de Irigoyen en 1916, la burguesía sanjuanina
negocia con el gobierno central.

Pero como las colisiones políticas no son otra cosa que el afloramiento de los antagonismos
económicos-sociales, dentro de la UCR en el llano y en el triunfo, se producen las antinomias
tradicionales, ahora dentro de este primer movimiento policlasista que encarna el Irigoyenismo.
Amable Jones trata siempre de permanecer lejos de estos enfrentamientos internos, pero sus
lealtades por el caudillo misterioso y austero siempre fueron evidentes.

San Juan que hasta 1919 había sido gobernada por los caudillos conservadores, presentaba
ahora dos fracciones radicales irreconciliables. Una, que obedece disciplinadamente al
presidente Irigoyen, otra formada por los radicales autonomistas, dirigidas por los hermanos
Cantoni. A la hora de las candidaturas el cantonismo apoya a un candidato-Don Federico- y el
radicalismo ortodoxo a otro.

Recordemos que la historia de los gobernadores sanjuaninos esta signada por un destino
trágico: Benavídez asesinado en 1856, Virasoro en 1860, Aberastain en 1861, Videla en 1872,
Gómez en 1884.... A pesar de que la ejecución ha “lanza seca” había sido prohibida por la
Constitución, muchos mueren de esta manera.

En 1919 el presidente decreta la intervención a la provincia. Varias figuras del radicalismo le
piden a Irigoyen el arbitraje. El caudillo es terminante: “El presidente no tiene candidato”. Allí
mismo llegan a un acuerdo. El doctor Amable Jones será el gobernador, y Don Aquiles Castro
militante desde la Revolución del Parque, vicegobernador.

Recordemos que durante la primera presidencia de Hipólito Irigoyen el remedio de la
intervención fue empleado con abundancia. Debe destacarse que el estado de perturbación
política que vivieron San Juan y Mendoza por obra de los Cantoni y de los Lencinas, determino
el envío de cinco intervenciones a cada una de estas provincias en doce años.

Estas intervenciones se debieron básicamente a la confrontación entre el gobierno central de
raigambre populista y los distintos sectores conservadores y “antipersonalistas” que se oponían
al movimiento policlasista, que encarna el Irigoyenismo. Podemos pensar que él caudillo se
creía dueño de una “misión providencial” o que se vio obligado por las circunstancias a aplicar
en forma reiterada el artículo 6 de la Constitución.

El doctor Amable Jones iba periódicamente a San Juan, pero su única experiencia pública era
haber sido médico interno del Hospicio, o participante en cargos burocráticos sin contacto con
la realidad socio-cultural. Bien intencionado y honesto aunque carente de tacto político, Jones
era un hombre sencillo, suave y tranquilo, dedicado al estudio, con una bondad ingénita en el
marco de un carácter inflexible y con imperturbables y noblemente exaltadas convicciones
personales.

Llegó a decir: “no debe ser muy diferente gobernar el Hospicio a la provincia de San Juan”.

Con la formula Amable Jones-Castro el radicalismo unido triunfa en la provincia de San Juan
en las elecciones de Mayo de 1920. Pero el conflicto latente entre los distintos sectores
internos no se solucionará con los arreglos en la “superestructura”.

En febrero de 1921, la legislatura provincial inicia juicio político contra Jones. Este no se
inmuta, ni responde a las impugnaciones. Irigoyen se preocupa, hasta que finalmente el
Congreso de la Nación interviene la provincia. El interventor nombrado no encuentra motivo
para su presencia y se retira, no sin antes declarar nulos los nombramientos judiciales firmados
por Amable Jones. Este realizaba una gestión administrativa de orientación prospera y
modernizante y no se preocupaba de las intrigas o forcejeos políticos.

Los anticantonistas (teóricamente aliados de Jones) repartían el dinero público para asegurarse
la adhesión de los delegados de la Convención Provincial.

Jones firmaba todo lo que le traían casi sin fijarse, no hacía caso de las denuncias de los
cantonistas y seguía preocupado por el mejoramiento de la Salud Pública provincial.

Los cantonistas agotaron su paciencia. Jones que tenía una mentalidad europeizante ignoraba
“la máquina inconsciente” que se estaba por desatar.

Desconocía totalmente que bajo la presunta fachada de la modernización yacía la patria
barbara de los antiguos caudillos. El ambiente provincial mientras tanto se hacía irrespirable.
En un tiroteo en Jáchal es herido Don Federico Cantoni. Una manifestación recorre las calles
con consignas amenazantes hasta la casa de gobierno. El drama es del tipo “Crónica de una
muerte anunciada”.

Jones llega a decir: “¡Los gobernadores de San Juan mueren en sus puestos!”. La historia le
daría la razón. La máquina inconsciente ya se había puesto en marcha.

El domingo 20 de noviembre de 1921 Jones en compañía del presidente de la Suprema Corte
de la provincia, el doctor Luís Colombo y de su amigo Humberto Bianchi, salió de la ciudad por
la mañana para inspeccionar unas obras situadas no lejos de la misma.

El lugar donde se dirigían se llama la Rinconada en el Departamento Pocito y Jones iba
invitado por los bodegueros de la zona, especialmente Juan Meglioli, el más renombrado del
lugar. De ahí se dirigió a la casa de su sobrino, Manuel Agüero donde tomaron unos mates y
estuvieron más de una hora charlando.

Al salir, Jones, Colombo y Bianchi se ubicaron en el automóvil que se dispuso a partir a la
chacra de Juan Meglioli donde almorzarían. El bodeguero se ubico también, dentro del
automóvil. Cuando el vehículo empezaba a rodar, un grupo de quince individuos, salió del
almacén de ramos generales situado en la esquina de la casa de Agüero. Todos venían
armados y dando vivas a Cantoni, hicieron una descarga cerrada sobre el coche. Bianchi y
Colombo, heridos, corrieron a refugiarse en la casa de Agüero. El doctor Amable Jones intento
hacer lo mismo, pero estaba ubicado del lado de los atacantes, por lo que al salir del vehículo
fue alcanzado por una segunda descarga, y al caer al suelo, por la explosión de una bomba
que contenía pedazos de metal y vidrios. Esta bomba le destrozo el omoplato izquierdo. El
bodeguero Megloli murió dentro del automóvil, herido por una docena de impactos. Jones, en el
suelo y agonizante, recibió una tercera andanada, llegando hacer un ademán de pararla con
las manos.

En ese momento debe haberle pasado por su cabeza, toda su vida como una película rápida.

Se debe haber preguntado ¿Qué hacía allí, en medio de esa soledad, de ese paisaje desértico
apenas humanizado por los viñedos? Se le deben haber sucedido imágenes: Europa, Déjérine,
Penna, Bonhöffer, Cabred, Borda, los enfermos del Hospicio, Irigoyen.

La sangre al fluir cada vez más rápida debe haberle hecho más etéreo su cuerpo.

Los agresores, luego de cerciorarse de la muerte de Amable Jones se dispersaron dando vivas
a Cantoni. Al estruendo de los disparos y de la bomba acudieron algunos vecinos.

Jones y Meglioli estaban muertos. El gobernador no lleva nunca escolta. ¿Para qué necesito la
escolta? le había confesado Jones a su sobrino Manuel Agüero.
La policía del departamento Pocito no le presto la menor ayuda. En el mismo momento del
atentado los cantonistas asaltaban diversas comisarías y un arsenal del ejercito. El Regimiento
de Infantería apostado en San Juan recibe ordenes directas de dominar la situación.

Cantoni es apresado. Los asesinos de Jones huyen hacía Chile pero son también apresados.

Acéfalo el gobierno, fue asumido interinamente por Luís Colombo.

El hecho podría caratularse como homicidio calificado con alevosía. Para nosotros se trata de
un magnicidio, un asesinato político.

Paradójicamente había sido Amable Jones uno de los peritos en el último caso de intento
magnicida realizado en 1912. (ver trabajos científicos).

Varías de las personas detenidas en San Juan luego del atentado salvaje son reconocidas por
Bianchi y Colombo como los que estaban en el grupo atacante. Algunos de los acusados
fueron condenados a penas de prisión, los Cantoni fueron liberados, pues su instigación o
participación nunca pudo probarse.

En 1923 Federico Cantoni asume la gobernación de San Juan... Ya nadie se acordaba de
Amable Jones.

Bibliografia

Loudet Osvaldo. Historia de la Psiquiatría Argentina. Bs. As. 1971
Luna Félix. Irigoyen. Sudamericana. Bs. As. 1983.
Porot Antonio. Magnicidio, Regicidio. Diccionario de Psiquiatría. Barcelona 1962.
Salessi Jorge. Médicos, maleantes y maricas. Rosario 1995.
Vezetti Hugo. La Locura en la Argentina. Bs. As.1983.
Ramos Mejía, José María. Las Multitudes Argentinas. Bs. As. 1952.
Revista de Crim. Psiquiatría y Medicina-Legal. Año VIII-1921. Buenos Aires.744-747.

Agreadecimientos especiales a:

Amalia Mercedes Pizzino. Estudiante de Ciencias Jurídicas, por sus valiosas observaciones.
Al personal administrativo del Hospital J. T. Borda que gentilmente cedieron documentos del
depósito de internados.

Trabajos científicos de Amable Jones

Alcantarillado de la Ciudad de Buenos Aires.-Tesis de Doctorado. 1892. -La siringomieglia, la
lepra y la enfermedad de Morvan-Capítulo de la obra “La lepra”del doctor.
Penna. Paris. Doumette. 1899. -Etude anatomo- pathologique dans la esclerose en plaques.
(en colaboración con C. H. Phlipe). Soc. de Neurologie. 1899.- Un caso de la medula lumbar y
del colón terminal, Rev. Soc. Med. Arg. 1900. - Necrología del Prf. Potain. Rev. Soc.
Med. Arg. 1901.- Atlas de los centros ganglionares y haces medulares del neuro-eje (inédito).
1901.- Lesiones del alcoholismo sobre los centros nerviosos. Arch de Crim. Med.
Legal y Psiq. 1904. Argentina. Med. 1904. La semana medica 1905.-Epilepsie. Rev-Soc. Med.
Arg. 1905.- Histopatologia de la célula nerviosa en la tabes dorsal y en la taboparálisis. Arch de
Crim. Med. Legal y Psiq. 1907. Rev. Soc. Med. Arg. 1907.- Sarcome de L´hypophise. Rev. Soc.
Med. Arg.1908.- Le delire de„intrepretation. Argentina Med. 1909. Arch de Crim. Medicina Legal
y Psiq.1909.- Gliomes cerebraux. Rev. Soc. Med. Arg. 1910.- Psicosis alchólicas. Rev. Soc.
Med. Arg. 1910.- Afasia sensorial. Rev. Soc. Med. Arg. 1911.- Afasia sensorio-motriz. Argentina
Medica 1911. - Sobre un caso de afasia sensorio motriz con proyecciones. La Sem. Med. 1911.
- Síndrome Talámico. Rev. Soc. Med. Arg. 1911. Rev. Med. Del Rosario. 1912.- Síndrome de
tumor cerebral. Rev. De la Soc. de Psiq. Med. Legal. 1913.- La psiquiatría Arch de Psiq y
Criminología. 1913.- Síndrome de tumor cerebral ( seudo tumor) Prensa. Med. Arg. 1914.-
Amnesia retro-anterograda de origen infeccioso. Prensa Med. Arg. 1914.- La Psiquiatría, su
objeto y sus límites. Rev. Soc. Med. Arg. 1914.- Histología del delirio agudo en la corteza
cerebral. Prensa Med. Arg. 1915.- Analogías y diferencias entre la parálisis general progresiva
y las Psicosis seniles y luéticas. Prensa Med. Arg. 1916.- La seudo parálisis general (inédito)
Tesis de agregación. 1916.- Informe médico- legal de Juan Mandrini sobre atentado al
Presidente de la Nación (en colaboración) Rev. de Criminología. Psiq y Med. Legal. 1916.- La
cellule en el libro “cabanon” de Lucien Grau. 1917.- La morfinomanía ante la ley Penal (en
colaboración). Rev. de Criminología Psiq y Med. Legal.1918.- Histopatología del alcoholismo
sobre los centros nerviosos. Prensa Med. Arg. 1918.- Lesiones de las fibras nerviosas en el
alcoholismo. Prensa Med. Arg. 1919.- Lesiones anatomo-patológicas de la tabes y de la tabo
parálisis. (en colaboración). Rev. de Criminología. Psiq y Med. Legal. 1919.




II.5

ENTRE LA INSTITUCIÓN Y EL SUJETO: EL DISPOSITIVO ENHEBRA
LA PRÁCTICA HOSPITALARIA EN CONCURRENTES O ESTUDIANTES
AVANZADOS
                       28
Autor : Mónica Fudin

Muchas veces la facultad ofrece la oportunidad de realizar la práctica en un lugar público
poniendo así a prueba más que nunca el deseo del futuro profesional. Otras veces recien
recibido solicita hacer la concurrencia a algún servicio asistencial. Los abandonos de la
concurrencia o la dificultades de la cursada abren la pregunta acerca de cómo y donde debe
insertarse quien quiera hacer su primera experiencia en este ámbito, pues no se trata solo de
elegir un servicio al azar sino de sostener la actividad.
Si bien siempre se necesitan profesionales dispuestos, es necesario acompañar este tiempo.
Arduo camino de la trasmisión también de obstáculos y contratiempos con los que se
encuentra la Salud Pública hoy donde el futuro profesional se da la mano con la sociedad en
donde deberá ejercer su profesión habiendo transitado todo tipo de vicisitudes.
¿ es necesario ofrecer un dispositivo de ingreso? El dispositivo esta conformado por un
conjunto heterogéneo de factores que ubican las coordenadas de la época, de un quehacer y
un espacio, y según como se ordenen y dispongan tendrán un resultado u otro. El dispositivo
es ofertado a la practica, pues hacemos la experiencia y formamos parte de ella, somos parte
el resultado.
La diferencia en la función que realizan los estudiantes con los graduados, la marca una
participación mas activa y el poder firmar las historias clínicas, rubricar, poniendo un nombre en
un documento público que da cuenta de una práctica. Transitar el último año de una carrera
como visitante en un servicio de hospital facilita reconocer en los pacientes la semiología que
hasta ese momento tiene lugar en los libros, comprendiendo mas sobre esos signos y su
                                                                                                 i
significado, hay allí algo mas para hacer, decir o escuchar, supremacía del campo del sentido,.
Los psicólogos que transitamos esos desfiladeros aprendimos mucho de aquellos maestros
que llevaban la práctica hospitalaria en sus entrañas. El hospital es un espacio médico por
excelencia, y el juego de la interdisciplina en la psicosis debe aprenderse, insertarse y formar
parte de un equipo recrea todo tipo de equívocos, malestares y desencuentros cuando varios
integrantes de un servicio atienden a un mismo paciente, mezclas de códigos y dispositivos
enigmáticos.
En mi experiencia conducir a los alumnos avanzados a realizar una práctica hospitalaria en un
neuropsiquiátrico implica sostenerlos en un dispositivo firme que abarca tres ejes
1.- ejercer en un lugar público en Salud Mental,

28
 Dra en Psicología Clinica, Jefa Seccion Clinica y Medios Audiovisuales Dpto Docencia e Investigación
Hospital Borda. Directora del Programa Urgencias y Violencia Familiar Hospital Borda, Sicoanalista
Miembro de la Escuela Freudiana de Bs As.AME Docente UCES, UBA
2.- el dispositivo de la clínica de la psicosis
3.- la trasmisión y la producción de un escrito.
1 eje – Hospital Publico, hospital Psiquiátrico
Ejercer en un hospital marca diferencia con el ámbito privado En la raíz latina hospit, hospites (
extraño forastero) se encuentra la palabra hospitium con la que algunos monjes designaban el
lugar en el que alojaban a los que venían a pedirles albergue. De allí proviene el término
hospital, huésped, hostal. El psicólogo en el hospital psiquiátrico debió ganarse su lugar en un
recorrido aventurado en los tiempos en que los primeros analistas hacíamos allí una practica
inusual para la formación, habiendo pasado de ser extraños, forasteros a ser considerados
huéspedes y anfitriones.
Desde el lugar donde se realizan estas prácticas, el Hospital Dr. José T. Borda experiencia
tantas veces atravesada, ex Neuropsiquiàtrico, Hospital Escuela por excelencia, trabaja con las
Psicosis y patologías graves con internaciones breves y de por vida. Tiene entre pacientes y
empleados la cantidad de habitantes de un pueblo chico, pueblo muy particular, pues tras los
muros de Barracas habita la locura.
Inaugurado en 1863 como asilo para orates “San Buenaventura” en homenaje al Dr. Ventura
Bosch, se van creando los Consultorios Externos de Psiquiatría y Neurología se establece la
Residencia Psiquiatría y es designado Asociado a la Facultad de Medicina de la UBA, en l996
toma el nombre Hospital Psicoasistencial Interdisciplinario José T. Borda”.
En 1878 el hospital tenía un promedio de 350 internados, llegando en 2001 a 1390.
Actualmente tiene el Hospital un promedio de 1272 camas disponibles, con promedio de
permanencia de 441. Ingresan para internación 1160 pacientes y se externan 975. Tiene
43.034 consultas externas de las cuales 36.175 pertenecen a Sicopatología y Psicología, y
1312 a Neurología, siendo otras consultas 5.448. Posee 982 como personal estable, siendo
177 profesionales médicos, 117 no médicos, 318 enfermeros y otros 370 que realizan diversas
funciones. Pasan por el Servicio de Docencia para realizar cursos y formación alrededor de
2300 alumnos y son de las carreras de psicología, medicina, psiquiatría, abogacía, trabajo
social, sociología. Del interior y exterior del país
José Tiburcio Borda ( 1869-1936) fue Titular de la Cátedra de Clínica Psiquiátrica, Miembro
Titular de la Academia de Medicina, nacido en Goya Corrientes ingresó en 1895 como
practicante menor interno del Hospital de las Mercedes y vivió en el Hospital hasta su muerte.
Investigando y realizando su tesis sobre enfermedades mentales se ganó el reconocimiento
                          29
científico internacional.
Porque son importantes estos datos? La importancia reside al igual que cuando tratamos
pacientes en conocer, rescatar su historia y recrearla, en saber donde estamos parados y
quienes son los Otros que nos precedieron, que mitos los fundaron y cuales se trasmitieron.
Esto permitirá jugar la subjetividad en una época y hacer las marcas propias de las diferencias
generacionales.Tras estos muros hay una larga historia y comprometida labor con los
pacientes, de parte de quienes nos precedieron y trabajaron para hacer su aporte al tema de la
asistencia a la comunidad y a la enfermedad mental,
La primera pregunta que realizo a los alumnos o concurrentes que cursan en el hospital, es -
¿qué les impacta al entrar ? Cuando uno entra a un Hospital Psiquiátrico obviamente es la
locura, ¿ y en que consiste? En el temor de verse asediado por lo incomprensible, encarnado
por sujetos que transitan salas y jardines “ sueltos”, que pueden acercarse a preguntar o pedir
algo. El espanto nos habita hasta que nos damos cuenta que solo son personas que quieren
recibir una palabra como respuesta o un saludo, o algunas monedas para yerba o cigarrillos.
Luego siguen paseando su locura por los jardines. Hasta ahí, no hay misterio, sujetos que
sufren. Los alumnos terminan pensado la diferencia entre el mito y la realidad, especialmente
cuando deben tomar la clase con guantes y gorros en invierno, porque el gas ha sido cortado, o
los docentes tenemos que llevar estufas propias para hacer mas cálida la tarea.
En fin, forma e informa, rompe mitos, une el pequeño pueblo con la gran ciudad, “ un hospital
generoso”, de puertas abiertas, por donde pasan muchos pacientes para ser atendidos
ambulatoriamente, pero también para internarse cuando el cuadro es grave y otros hospitales
no pueden recibirlos.
A pesar de las foráneas propuestas de “abrir la puertas” de los manicomios los alumnos se
encuentran con pacientes que aun dados de alta no tienen a donde ir, ni familia, ni trabajo, ni

29
  Marietan Hugo La Historia Clínica Psiquátrica inédito 1990, Orlando J.C. Hospital borda: sobre
nombres y lugares” Alcmeon Rev. Vol I, 2, 1991, Boletín borda Mayo 1994 Publicación, La Revista del
Borda Marzo 2009 Año 1, Nº1. En el Borda tambien se Vive. Monica Fudin. Biblioteca EFBA
amigos, y se necesita mas tiempo para trabajar esta cuestión. Sienten en su cuerpo una
realidad mas patética, dura y menos rimbombante, cada profesional lleva lo que necesita para
trabajar pues el Hospital “ no tiene”,” no provee” “ no hay presupuesto” entonces la generosa
mano en el bolsillo del equipo tratante paga el pasaje de colectivo de algún paciente que no
puede asistir a la consulta, o que debe volver a su provincia de origen, o convoca
personalmente a familiares de frágil memoria cuando no se hacen presentes por un largo
período.

2do eje El dispositivo de la clínica de la psicosis
 Lo incomprensible eso que los alumnos palpan en los jardines y pasillos no es carencia de
elementos sino es efecto de estructura: pacientes revolviendo y comiendo de la basura, tirados
en el piso, haciendo sus necesidades donde se encuentren, desnudos en invierno y abrigados
en verano, conductas marginales que nada tienen que ver con la marginalidad socieconómica
o delictiva está a la vista.
Una falta de límites de un reconocimiento del adentro y afuera propia de un sujeto psicótico (
“loco”) lo que propicia esos actos, su caos, su desorden, propios de su estructura psíquica,
resto, deshecho y caído del mundo. Intentamos hacer de ese habitat un medio digno, para
recuperar la condición humana del sufriente internado, y restituirle su lazo al mundo.
En una primera etapa los alumnos recorren el hospital, el recorrido que siguen los pacientes
cuando se internan. Toman contacto con la guardia y admisión, emergencias, servicios de
mediano y largo plazo, Hospital de Dia, Hospital de Noche, Actividades Deportivas y lúdicas,
Talleres Protegidos que enseñan oficios, Espacios de Rehabilitación con emprendimientos de
cocina, arte, reciclaje o manualidades y telares.
El arte tiene su lugar preponderante en las psicosis, expresión que encontramos en las paredes
que llevan sus pinturas y que pueden verse en el pabellón del Centro Cultural, donde las artes
plásticas encuentran su lugar y participan de muestras en la comunidad. También música tiene
su espacio en las melodías de los coros que arman y editan sus propios CD, en las voces de
la radio de la que participan como La Colifata, y en las obras de teatro itinerante que llevan a
las provincias propiciadas por El frente de Artistas incluyéndose en actividades de otros
Hospitales Psiquiátricos, en fin: se hacen ver y escuchar, se dan a conocer con los productos
elaborados. articulado con sus tratamientos con el enlace a la comunidad -
Situadas las coordenadas con los alumnos, despejados mitos y realidades, los invitamos a
hacer su práctica, pues una cosa es querer recibirse, tener el deseo de ejercer y otra el deseo
decidido de ejercer. El hospital público los obliga mas que ningún otro lugar a enfrentar el azar
de la clínica, tanto de la no elección del paciente que les toca en suerte, como de las variables
externas que la institución debe enfrentar y ver como estas variables juegan en la clínica de la
psicosis.
Los alumnos están codo a codo con la Clinica que proviene de la palabra Kline quiere decir al
lado de la cama del enfermo,....La cursada ofrece la posibilidad de escuchar lo que el paciente
tiene para decir en su propio habitat que también dan a conocer. Clínica de lo real en la
psicosis donde que se hace difícil de soportar y poner el cuerpo,
El respeto de los tiempos que un alumno necesita cuando ingresa al hospital a hacer su
práctica hasta que la concluye se hace necesario de transitar. El deseo y la ansiedad inicial por
“ ver pacientes” debe dar paso a un momento de comprender donde se va a realizar la
experiencia y de que se trata la psicosis y el tipo de pacientes que están internados. Este
tiempo de espera, que aunque es breve se les hace largo, suele evitar la huida temprana, la
reacción contrafóbica de no querer irse y seguir trabajando fuera de la hora, la elaboración de
sus fantasías. expectativas y miedos. Tomar contacto corporal con el lugar, transitarlo, soportar
la irrupción de pacientes en los pasillos, etc. No es tarea fácil.
Tienen en la cursada la oportunidad de desplegar libremente, pero de manera supervisada
aquello que durante los años de formación universitaria y a punto de recibirse, aprendieron,
poniendo sobre el tapete su pellejo.
Los invito en este tránsito a sacar de la galera de su saber todo lo que consideren oportuno
desplegar con el paciente que les ha tocado en suerte. Tienen las mismas obligaciones
virtuales de cualquier profesional recibido, hacen su experiencia, No están ahí para
experimentar con pacientes, es decir ir con una intención previa para encontrar determinados
hechos o dichos sino que al decir de Francis Bacon de hacer su experiencia, “la experiencia
que es encender la luz y ver el camino a transitar”.
 Conforman así grupos de trabajo al que se les asigna un paciente que seguirán y del que
deberán dar cuenta al finalizar en un tiempo de concluir, con forma de escrito que tiene la base
de la historia clínica y deben presentar en una Jornada Interna. Las conclusiones a las que se
arribaron son presentadas al equipo tratante en el caso de estudiantes, modo de enlazar la
práctica a la actividad del paciente en el servicio.
Vamos transitando el camino de enfrentar la psicosis y entrevistar pacientes. Los que se
ofrecen gustosos y también los que les hacen la vida imposible, los que se escapan del hospital
justo a punto de concluir y los que se mueren. Todos conocen explícitamente que son alumnos
y que están ahí para escuchar sus testimonios. Se establece el plazo y una tentativa de
devolución supervisada al finalizar, en la que tampoco el paciente se queda atrás al momento
de las despedidas
3er eje - la trasmisión y la producción de un escrito.
Apoyándonos en una sólida base teórica, texto a texto, es conveniente abrir el espacio teórico
después de cada encuentro con el paciente donde despliegan la palabra, miedos, angustias,
fantasías, de aquellos que hacen sus primeras prácticas, análisis de transferencias de todo
tipo, enfrentamiento con la imposibilidad y la impotencia, la castración en estado puro... Como
decía Lacan en cada sesión está presente el cuerpo.
Le cuentan a sus compañeros de hoy, futuros colegas su experiencia, jugamos a Dr. House
arriesgando diagnósticos y direcciones de la cura, analizando transferencias, confrontando
límites, comprometidos con una elección Al finalizar la cursada es necesario que alumno
ofrezca su producto. El concurrente nuevo lo hará en la charla con el equipo del que forma
parte y hablará por su historia clínica. El analista debe hablar de su clìnica. El límite será lo que
al analista le pase, allí podrá ubicar su punto ciego y remitirlo a su propio análisis, o análisis de
control. Lo donará en ese escrito que tendrá forma de trabajo final. Forma de interrogar y
exponer las razones de su pràctica. No hay analista aislado, interrogado en su clìnica le
permitirà hacer silencio en la sesion y guardar su abstinencia para poder hablar entre colegas,
con su supervisor, analista, maestros, aquello que constituye sus puntos ciegos en el analisis
que dirige.
Esta transmisión es mas que docencia, es dar a conocer en el cuerpo lo que significa trabajar

la clinica, transmisión silenciosa. Enhebrar mediante el dispositivo al sujeto que desea jugar su

practica a la institución que ha elegido y que lo ha elegido. Acompañamiento que da cuenta

que el hospital público es un recurso genuino con el que cuenta la comunidad para tratar

pacientes graves con dificultades y padecimientos, acompañamiento que tambien cuida a sus

profesionales.

Tal vez con un imaginario que consiste en pensar que al Hospital Pùblico hay que darle, no
sacarle, pues la sordera de los funcionarios hace que se crea que los pacientes siempre
pueden esperar, los profesionales siempre pueden soportar y los empleados siempre deberán
acompañar, es que hemos comprendido que no hay “héroes de hospital”, y que la aventura de
enfrentarse a la psicosis, no puede emprenderse solitariamente, cada uno harà lo propio con
dignidad y ética.
Trabajamos con los pocos recursos materiales que tenemos y los muchos recursos humanos
con los que contamos. Los alumnos son parte de este recurso, el potencial, los encargados de
la transmisión generacional, la posta del fuego olímpico en la carrera de la psicosis, ellos nos
permiten pensar las cosas nuevamente. Debemos ofrecerles un dispositivo que acompañe sus
tiempos, no precipitarlos pues serìa expulsarlos. A veces es necesario frenarlos en ese
maravilloso y generoso impulso humanitario que poseen para diferenciar la función del analista
de una dama de caridad con el paciente. Nadie que haya atravesado los muros de Barracas, se
va como vino.
De algo estoy segura que los alumnos nunca terminan la cursada como la comenzaron,
pueden elegir una linea teórica u otra, una especialidad u otra, pero han sido parte de algo:
compartir con un sufriente su momento històrico, pueden no ejercer, pero nunca dejaràn de
trasmitir lo que sucede tras los muros de un manicomio, despejando esos mitos de estas
realidades, entonces nunca esta experiencia habrà sido en vano…

				
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posted:7/28/2011
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