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La Universidad de Salamanca. - Mercabá

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					UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
(Alumnos de 2º Historia del CEU-Madrid)

a) Universidad europea
b) Salamanca del s. XIII
c) Universidad de Salamanca
d) Bibliografía sobre la univ. de Salamanca
_______________________________________________


UNIVERSIDAD EUROPEA

a) Precedentes Alto-medievales
b) Escuelas catedralicias
c) Surgimiento de la universidad
d) Primeras universidades
e) Colegios universitarios
_______________________________________

a) Precedentes Alto-medievales

         “La Edad Media fue hábil en introducir la cultura en todos los ámbitos de la vi-
da, y mantenerla eterna en ellos en el transcurso de los siglos”, señala la prestigiosa Re-
gine Pernoud. “En cualquier parte -sigue añadiendo la dra. Regine-, los vestigios cultu-
rales de la época medieval son más numerosos que los de todas las demás épocas reuni-
das”1.
         La Alta Edad Media, en efecto, ya había sido una época de estupenda vitalidad
artística e intelectual, de crecimiento educativo, de renacimiento de la cultura clásica,
del despertar teológico y resurgimiento de la ley, de inicios literarios vernáculos, y de
una fuerte explosión en la actividad artística y arquitectónica.
         Fueron, pues, los monjes los que desarrollaron el principal papel intelectual2, y
sus escuelas monacales3 las autenticas artífices de la cultura mundial.

1
 “Es imposible circular por Europa sin ver un campanario medieval. Es más, cualquier región europea no
suele poseer ningún museo importante, y en cambio amontona riquezas en monasterios, literatura popu-
lar, arte parroquial rural, frescos románicos…. Así mismo, la afluencia de turistas es habitual en los edifi-
cios medievales. El Mont Saint Michel recibe más visitantes, por ejemplo, que el mismo Louvre de Paris.
En todos los lugares se han ido creando clubes arqueológicos, talleres de restauración y excavaciones,
sobre todo resto medieval” (cf. PERNOUD, R; Pour en finir avec le Moyen Age, ed. Seuil, Paris 1977. Traducido
por Esteve Serra en ed. Olañeta, Palma de Mallorca 1999, p. 13).
2
  Leves conatos de intelectualidad también hubo en el mundo clerical secular y en las cortes palaciegas,
pues los altos cargos tenían que ser ejercidos por los funcionarios eclesiásticos, y los príncipes también
tenían que estar a la altura de la regencia cultural del reino.
3
  Como auténticos e impresionantes centros de studium para la juventud de los alrededores, en torno a la
enseñanza del trívium (gramática, retorica y dialéctica) y quadrivium (aritmética, geometría, astronomía y
música), con scriptorium para la elaboración de códices, bibliotecas con más de 600 códices por monaste-
rio, miles de talleres de arquitectura, escultura y pintura… tanto desde el monasterio italiano de Viva-
rium-540 hasta el francés de Luxeuil-590, el ingles de Canterbury-590, el irlandés de Durham-610, el
exuberante de Corbie-660… por no citar los de la región renana (donde se habían instalado monasterios
en Maguncia, Espira, Worms, Tréveris, Colonia, Toul, Verdun y Metz), los de la Selva Negra (donde sur-
gen monasterios en las zonas de Friburgo y Brisgovia), las infinitos centros benedictinos ítalo-alemanes…
b) Escuelas catedralicias

       La educación en la Alta Edad Media había descansado, pues, en los monjes.
Aunque con el tiempo, estas escuelas monacales vinieron a ser completadas en el s. X-
XI por las escuelas catedralicias4, organizadas por el clero secular.
       Aunque el propósito principal de la escuela catedralicia fue educar a los sacerdo-
tes para ser hombres de Dios más letrados, también atrajeron a otros individuos que
deseaban contar con alguna formación, aunque sin querer ordenarse sacerdotes5.
       Muchos de los futuros universitarios y funcionarios del Estado acabarían toman-
do los títulos propios catedralicios (los de canciller, pre-boste, decano…), que en su
origen fueron utilizados por los funcionarios de los capítulos de la catedral6.

c) Surgimiento de la universidad

        La universidad, tal y como la conocemos hoy en día7, como “universitas stu-
dium” con la capacidad de otorgar “licentia ubique docendi”, había sido inventada por
el papa Víctor III (1026-1087), que como cardenal había forjado ya la idea en Salerno, y
que como pontífice otorgo la primera bula completa universitaria a Bolonia-1087. Tuvo
la catalogación de “studium particulare”, y no ya el clásico eclesial “studium generale”
que la Iglesia había mantenido abierto a los jóvenes e infancia, en monasterios y cate-
drales8.
        “Nos, Universitas magistrorum et Scolarium parisiensum, -dirá en Paris el papa
Honorio III, al hacer unas donaciones de terrenos para la fundación de la universidad de
Paris, y recordando que por derecho canónico el tiene potestad directa sobre todos los
dominios civiles eclesiales- … dispensamus licentia ubique terrarum et universae facul-
tates: corpus, consortium, collegium, communio et societas”9.
        Tuvo por función la universidad, pues, especializar para la docencia de la cien-
cia, y requería venir ya con capacidad e instrucción previa. Como corazón o alma uni-
versitaria, la formación impartida era para todos igual: artística, liberal, legal, medica y
filosófica, aparte de la teológica.

hasta llegar a los monasterios carolingios, cluniacenses y románicos, que “sembraron Europa como un
manto blanco”, dirá Honorio de Autum.
4
 Hacia el año 900 eran 20 las escuelas catedralicias contabilizadas en Europa, aunque su número se dis-
paro hacia el año 1000, contabilizándose casi 300 por toda la geografía continental. Primigenias fueron las
carolingias de Chartres, Reims, París, Laon, Soissons... aunque en cada sede episcopal hubo una escuela
catedralicia.
5
 De aquí surgirá el futuro rango de universitario, de la mezcla de clérigos más no clérigos que cursaban
unos mismos estudios universales.
6
    cf. portalplanetasedna.com.ar/universidad_medieval.htm.
7
  Con profesorado, estudiantes, grados académicos… y todo tipo de elementos de la Baja Edad Media.
Derivada de la palabra universitas, que la Iglesia utilizo para significar a esta corporación o gremio, la Uni-
versidad hacía referencia al gremio de maestros y estudiantes, entre clérigos y laicos (cf. portalplaneta-
sedna.com.ar/universidad_medieval.htm).
8
 cf. LLORCA, G; VILLOSLADA, R; LABOA, J.M; Historia de la Iglesia Católica, Edad Media, vol. II, ed. BAC,
Madrid 1996, pp. 759-832.
9
    cf. LLORCA, G; VILLOSLADA, R; LABOA, J.M., op.cit, p. 767.
       Los cursos se daban en latín, y los maestros solían leer los libros de texto. No
había exámenes en los cursos individuales (sino disputatio…), pero si había que pasar
un examen oral a final de grado, para obtener la titulación.

d) Primeras universidades

        La primera universidad europea apareció en Bolonia-1088, Italia10, que pronto se
convirtió en centro de estudio del derecho romano -de corte justinianea-, y cuyo primer
rector, Irnerio, supo atraer a estudiantes de toda Europa, a seglares e individuos que
necesitaban estudiar para desempeñar funciones en la administración civil.
        En el centro de Europa, París-1110 se convirtió en la primera universidad pres-
tigiosa. Sus primeros profesores, que habían recibido su licencia para enseñar en la es-
cuela catedralicia de Notre Dame-París, comenzaron a aceptar estudiantes extra por una
paga.
        La Universidad de Oxford-1168, en Inglaterra, se organizó según el modelo de la
de Paris, y apareció mencionada por primera vez en 1208. Fue fundada en medio de la
polémica, por un grupo de estudiantes ingleses expulsados de la Universidad de Paris en
116711. Otra migración de académicos, de Oxford hacia Cambridge en 1209, condujo a
la fundación de la Universidad de Cambridge-1209.
        A finales de la Edad Media, el papa había concedido más de 80 bulas fundacio-
nales de universidad por toda Europa, junto con algunas fundaciones que algunos mo-
narcas franceses se habían arrogado por sí mismos.

e) Colegios universitarios

        Surgieron también en Bolonia en 1118, con la idea de proteger espiritualmente a
los alumnos que estudiaban (y a los que se les considero al mismo nivel que los ordena-
dos de grado menor clerical).
        Aunque el cuerpo docente también se organizó como grupo, el colegio estudian-
til cobro mayor influencia, obteniendo:
-una promesa de libertad de movimientos,
-regulación del precio de los libros y de hospedaje,
-multas a los profesores que faltaban a clase o comenzaran tarde sus lecciones.
        Otro gremio estudiantil, el de Paris, acabo degenerando en auténticos códigos
universitarios, como el formulado por su rector Guillermo de Champeaux en 1122, re-
novado de forma periódica, y con integración de las diferenciaciones nacionales de la
honoranda natio Gallicana-Francia, la fidelissima natio Picarda-Holanda, la veneranda
natio Normandiae-Normandía, la constantissima natio Anglicana-Inglaterra, la Alema-
niae-Alemania12…

10
  Con todos los respetos por la precedente Escuela de medicina de Salerno-Sicilia:
-sucesora de la vieja escuela de Traductores de Salerno, de origen oscuro pero encrucijada de las culturas
griega, latina, africana y judía, obra del obispo Alfano y del cartaginés Constantino (siglo IX),
-de la cual tomara la idea definitiva el papa Víctor III, pues en ella había sido su estudiante y rector du-
rante muchos años, antes de tomar posesión en Roma.
11
  Según los informes de la universidad de Paris, estos alumnos (entre ellos el filosofo Adelardo de Bath, el
teólogo Roberto Pulleyn, el jurista Vacarius de Kent…) no prosperaban gran cosa, hasta que vino un con-
tingente enorme enviado por Enrique II de Inglaterra, que hizo que se les expulsase a todos de la capital
francesa.
12
     cf. Ibid., p. 774.
        En Oxford y Cambridge, la disputa entre grupos estudiantiles estaba servida des-
de su fundación. En efecto, en el curso 1208-1209 dos escolares resultaron muertos por
las revueltas entre estudiantes y habitantes de la ciudad. Oxford pidió la expulsión de
los responsables, y más de 3.000 alumnos -según Mateo Paris- emigraron a la enemiga
universidad cantabrigense. Aun así, Oxford se repondría en 1229, merced a la llegada de
estudiantes parisinos (tras otra revuelta estudiantil), lo que hizo que en 1230 el papa en
persona, Inocencio IV, tomara la universidad oxoniense bajo su propia tutela y protec-
ción.
SALAMANCA DEL S. XIII

a) Historia precedente
b) Del siglo XIII al XV
c) Tipología de la ciudad en el XIII
______________________________________

a) Historia precedente

        Salamanca había pertenecido desde sus orígenes a la cuenca del Duero ocupada
por los celtiberos vacceos13, pueblo que construyo sus dos autenticas fortalezas en Oce-
llo Durii-Zamora y Salmántica-Salamanca, con estilo de vida trashumante y comunal14.
        Sitiada por Aníbal la ciudad en el siglo III a.C15, con la llegada de Roma se hab-
ía consolidado el desarrollo de la ciudad16, recibiendo la comunicación directa de una de
las calzadas romanas más importantes de Hispania, la vía de la Plata17, y la construcción
del importante puente de Trajano18. Otras calzadas secundarias también llegaban a la
ciudad, procedentes de las actuales Medina del Campo, Alba de Tormes, Ledesma y
Ciudad Rodrigo.
        Sobre la evolución de la ciudad en la época visigoda se tienen pocos datos. En el
siglo IV la muralla romana se había transformado en otra con torreones, sobre el mismo
trazado, y como prueba del valor estratégico del emplazamiento.




13
  Ubicados en torno al río Duero, habían seguido resistiendo a Roma tras la caída de Numancia. Abarca-
ban extensos territorios desde Zamora hasta Segovia (Avia, Rauda, Cauca, Intercatia-Paredes de Nava,
Viminatium-León, Septimanca-Simancas...). Es en esta zona donde se desarrollo la “cultura de Medinilla”,
propia de agricultores itinerantes que vivían en pequeños poblados de cabañas circulares de adobes. A
partir del desarrollo de la metalurgia del hierro, se configurarían auténticos núcleos protourbanos, que
protagonizarían la resistencia contra Roma (cf. SALINAS DE FRÍAS, M; Pueblos prerromanos de la península
Ibérica, ed. Akal, Madrid 2007, pp. 98-99).
14
  La trashumancia era su auténtica base económica, e incluía rutas establecidas y diversos pactos de hospi-
talidad, a lo largo de la Meseta Central. Con una economía basada en los cultivos de regadío, trigo, cebada
y cereal, la zona había desarrollado una auténtica propiedad comunal. Los salmantinos y los palentinos, por
ejemplo, ponían juntos los frutos y repartían a cada uno su parte, castigando con la pena de muerte a
aquel que retenía algo y no lo entregaba a la comunidad (cf. SALINAS DE FRÍAS, M., op.cit, pp. 110-112).
15
  Según cuentan las crónicas, los cercados eran ya incapaces de prolongar su defensa ante el ejército car-
taginés, por lo que habían ofrecido 300 talentos de plata y algunos rehenes al heredero de los Barca, sin
resultado alguno. Reducidos por segunda vez, los salmantinos salieron entonces de la ciudad abandonán-
dolo todo, pero las salmantinas salieron con cuantas espadas en mano pudieron, con deseo de vengar los
agravios. Aníbal, impresionado por el gesto, parece ser que devolvió a los salmantinos sus bienes y hoga-
res (cf. salamancapatrimonio.com/historia1).
16
  Pivotado en torno a su importancia como centro de intercambio de productos, y a su localización junto
al vado del Tormes.
17
  Trazada en el siglo I para conectar el sur con el norte peninsular, uniendo Emérita Augusta-Mérida con
Asturica Augusta-Astorga.
18
  De estructura formada por 27 arcos de medio punto, de 23 cm. de luz y 34 m. de altura, y de cuya fábrica
primitiva solo se conservan los quince arcos más próximos a la ciudad (cf.salamancapatrimonio.com
historia1.htm).
        Durante la invasión musulmana el valle del Duero fue abandonado a causa del
papel tregua-fronterizo de la zona19, y Salamanca quedó reducida a un núcleo carente de
importancia, quizás despoblado.
        Tras la breve estancia musulmana, las incursiones de los monarcas asturianos
trasladaron población del norte a la ciudad, desde Alfonso I (739-757) hasta Ordoño I
(850-866). Alfonso III (866-910) tuvo que defenderla de las ratzias-saqueos sarracenos,
y Ramiro II (931-951) fue el primero que planificó seriamente la repoblación de la ciu-
dad, tras su victoria sobre Abderramán III en Simancas-93920, y con pobladores de ori-
gen leonés.
        Con la llegada de los monarcas castellanos, en 1102 Urraca21 y su marido Rai-
mundo de Borgoña fueron los encargados de dotar a Salamanca con nuevos contingen-
tes pobladores, ahora de origen heterogéneo22, instalándose cada uno de ellos en los
diversos burgos de la ciudad. En el siglo XIII el rey Alfonso IX23 ordeno una nueva
repoblación de la ciudad24, encargada en esta ocasión a las órdenes militares y a la cle-
recía. Es aquí cuando se producen los episodios históricos más notables, y la petición de
bula universitaria a Roma, junto con la dotación en 1218 de dinero para nuevas clases
en la Escuela catedralicia, dentro del claustro de la Catedral Vieja.

b) Del siglo XIII al XV

        Tras la fundación de la universidad, Salamanca será testigo, sin quedarse al mar-
gen, de los sucesos de:
-la guerra civil Pedro I25-Enrique de Trastámara26, a mediados del XIV,

19
  En efecto, en el s. VIII:
-los bereberes se habían retirado del Duero para bajar hacia el sur (pues esas tierras les habían tocado en
reparto, y no acababan de gustarles, en comparación con las existentes en Andalucía. Así, dejaron en
vacio poblacional el Duero);
-los cristianos del norte habían empezado a instalar allí campamentos fortificados (a modo de campa-
mentos móviles, que en cualquier momento podían desplazarse, como ocurrió con las incursiones y sa-
queos de Almanzor -que provocaron la huida temporal a la montaña-, o con la llegada de Fernando I de
Castilla -cuyos campamentos empezaron a multiplicarse en Toro, Tordesillas, Cuellar, Olmedo, Arévalo…
al mismo tiempo que se fue repoblando toda la zona desértica del Duero-).
20
  La ratzia-saqueo de Almanzor el 986 ya fue más anecdótica y económica que social y poblacional, pues
prácticamente nunca el Islam había tenido presencia en la cuenca del Duero, y Asturias ya la tenía bajo su
control desde el 739.
21
  Hija de Alfonso VI, Urraca se había intentado casar con Alfonso I de Aragón (para unir así, tras la con-
quista de Toledo, el reino de Aragón a Castilla), pero esto había fracasado por los propios ímpetus indo-
mables de la 1ª, y batalladores del 2º. Así las cosas, y viendo su padre Alfonso VI que se quedaba sin here-
deros (su varón Sancho había muerto en la batalla de Consuegra-1096) lo reintento de nuevo, desuniendo
el matrimonio de Urraca con Alfonso I, y volviéndola a casar de nuevo -esta vez con Raimundo de Borgo-
ña-, con la esperanza que su nieto descendiente, Alfonso VII, pudiese heredar el trono de Castilla (cosa
que sucedió).
         La otra hermana de Urraca, Teresa, se había casado por su parte con Enrique de Lorena, con cuyo
hijo Enrique I de Portugal surgirá la independencia de Portugal en 1139.
22
     Entre ellos hubo serranos, castellanos, torenses, francos, bregancianos, portogalenses y mozárabes.
23
  Ya se verá su ascendencia leonesa (no solo castellana) y su importancia para la fundación de la univer-
sidad de Salamanca.
24
  La definitiva, orientada a la consolidación urbana, y con algunos beneficios fiscales concedidos por
Alfonso X en 1256.
-las luchas Álvaro de Luna-infantes de Aragón, a lo largo del XV27,
-las rebeliones contra Enrique IV, a mediados del XV28,
-el apoyo a los reyes católicos en su lucha contra Portugal29,
-el visto bueno al proyecto que allí Cristóbal Colon defendió sobre nuevas rutas a las
Indias30.
         A finales del s. XV, el príncipe don Juan31, regente de la ciudad, va a ser el que
dé el definitivo aspecto urbano de la ciudad, desplazando el antiguo centro cultural de
Azoque Viejo hacia la plaza de San Martin, de la cual empezaran a vitalizarse 3 vías:
-la c/San Martín, o calle principal de la ciudad,
-el eje c/Sordolodo-c/Serranos, que conducía a la puerta de San Juan del Alcázar,
-el eje c/Alabarderos-c/Escuderos, que llegaba hasta la Puerta de San Pablo.
         Comenzaron también a finales del s. XV las obras urbanísticas de la nueva ca-
tedral, el derribo del viejo Alcázar (localizado en Peña Celestina), el inicio de la funda-
ción de colegios fuera del claustro de la Catedral32… 20.000 fueron los habitantes33 que


25
  Hijo legitimo de Alfonso XI, el héroe del Estrecho, y que reino legitima pero cruelmente de 1348-1365.
En la guerra civil contra su hermano bastardo, tuvo que recurrir a los únicos amigos visibles de Castilla,
por entonces Inglaterra (que le envió tropas al mando del príncipe negro ingles, a cambio de la cesión de
Vizcaya), y los focos urbanos del rey (como Toledo, Granada, Sevilla…). En la batalla de Najera-1363 ven-
cerá Pedro I a Enrique II, pero al ver los ingleses como quemaba cruelmente el rey a los prisioneros, deci-
dieron dejarlo solo.
26
   Fruto de la relación de Alfonso XI con Leonor de Guzmán, amante que le había dado 6 hijos, y que or-
ganizara las revueltas contra Pedro I (para poner a sus hijos en el poder), apoyándose en la nobleza caste-
llana descuartizada por Pedro I. Tras la engañosa paz de Murviedro-1363, Enrique se ganara el apoyo y
ejército de los enemigos de Castilla (Aragón, nobleza leonesa de Salamanca, y sobre todo Francia, que ve
la ocasión), entra en Burgos, se casa con Blanca de Borbón (con la que nunca vivirá, sino con su querida
María de Padilla), y se corona rey. Tras lo cual, y en la batalla de Montiel-1369, Enrique II dará muerte a
Pedro I.
27
  Introducido en la corte por su tío arzobispo de Toledo, y cuyo otro tío, Fernando de Aragón, también le
ascendió. Tras el golpe de Tordesillas-1420, con apoyo explicito de la nobleza de Salamanca, tuvo que
huir de Talavera hacia Aragón, donde se había coaligado con clero, judíos y nobles contra la oligarquía
real castellana.
28
   A pesar de las buenas relaciones iniciales entre el rey y la ciudad, pues fue Enrique IV (1454-1474) quien
el 27 de agosto de 1467 otorgo la celebración de ferias en Salamanca.
29
  En 1474-79, pues Enrique IV el Impotente (hermano de Isabel la Católica), había muerto sin hijos, y su
mujer portuguesa Juana la Beltraneja (apoyada por la nobleza lusa y Alfonso V de Portugal), pedía la
sucesión al trono para sí, como viuda que era. A esto se opuso Isabel (única hermana de Enrique IV), ca-
sada desde 1469 con su primo Fernando de Aragón, y toda la nobleza castellana de Salamanca.
30
  Hecho tenido lugar en el convento de Santo Domingo, y en presencia de los reyes católicos. No obstan-
te, ya se analizara en posteriores apartados.
31
  Hijo de los reyes católicos, del que se esperaba que fuera, ahora con el título de príncipe de Asturias, su
sucesor. No obstante, morirá en 1497, aquí en Salamanca, y los problemas sucesorios empezaran a venir
por parte de su hermana, Juana la Loca (que tuvo que internarse en un convento de Tordesillas).
32
  Las escuelas mayores comenzaron a construirse en 1415, pero el edificio existente hoy día data de la
restauración realizada a finales del XV (el famoso monumento actual, cuya fachada oeste muestra la obra
maestra del plateresco) por parte de los reyes católicos.
Las escuelas menores comenzaron a construirse en 1428, datando la fachada actual del XVI.
33
     Dentro de la 2ª muralla de contención, pues el arrabal del Tormes no llegaba a los 300 habitantes.
llego a albergar la ciudad a finales de 1497, año en que Salamanca salto a la fama mun-
dial, por medio de sus bachilleres y de su perla preciada, la Celestina.

c) Tipología de la ciudad en el XIII

c.1) Política

Termino urbano: limitaba34 en el N. con Villamayor; al E. con Cabrerillos; al S. con
Aldeatejada, y al O. con Tejares35.
Alfoz36: Contuvo pastos para los animales, bañados por un arroyo de la orilla del Tor-
mes37 en su parte S, y varias huertas38 y una pequeña vega con casas en su parte O39.
-Ayuntamiento y partido judicial: propio, con corregidor e intendente de Castilla40.

34
   Las ciudades-cabecera del Duero fueron modeladas para repoblar, cada una a su manera, inmensos
territorios vacios, y por eso fueron en el s. XIV las primeras en tomar asiento en las Cortes generales del
Reino.
35
  Lo que no estaba nada mal, y se puede decir que fue uno de los pulmones de la Castilla del XII-XIII,
junto con la demarcación Salamanca-Segovia (entorno en el que se instalaron unas 2.200 aldeas, con
350.000 habitantes nuevos en 150 años). Estos fueron los auténticos pulmones de Castilla, con demarca-
ciones como Sepúlveda (que llego a tener 70 aldeas en 6.000 km2), Cuellar (que albergo 25 aldeas), Ol-
medo (50 aldeas), Almazán (30 aldeas), Ayllón (34 aldeas)…
36
  Terrenos entregados por Castilla, en el s. XI, a cada ciudad para su explotación. A esta conjunción de
ciudad-alfoz municipal se le va a pasar a llamar “comunidad de villa y tierra”, llegando a abarcar enormes
territorios semi-vacios (por eso será ahí donde van a surgir multitud de aldeas, a forma de poblados de-
pendientes de su ciudad-capital)… originando lo que hoy son las provincias civiles. Para poblarlas, se
concedió a las ciudades del Duero (Ávila, Segovia, Salamanca, Cuellar y Arévalo) ser sus ciudades-
cabecera (cf. SANCHEZ SAUS, R; Historia de Reconquista, ed. SP-CEU, Madrid 2011, p. 12).
37
   Que contaba con norias que alimentaban de agua los pastos y huertas de Salamanca (cf. dic-
cionariomadoz.com).
38
  De buena calidad para el trigo, garbanzos y otros cereales, produciendo también la hortaliza necesaria
para el consumo de la población. Sin embargo, eran pocos los árboles de que estaba poblada Salamanca,
siendo en su mayor parte negrillos y álamos blancos.
39
  En este sentido, si que tenia Salamanca un territorio-terreno amplio, a la altura de los alfoces de Ávila
(cuyo alfoz llegaba a Talavera, con 320 villas internas), de Segovia (cuyo alfoz limitaba con Toledo, y
contaba con 100 villas), y el de Soria (que llego a tener 250 villas independientes).
40
   Los municipios fueron el elemento clave de la Castilla del XII-XIII, sustituyendo las antiguas presuras
asturianas (tierras libres con deber de explotación) por los nuevos sistemas de:
-las cartas puebla, como proyecto poblacional,
-los fueros, como funcionamiento poblacional.
          Cuando una zona recibía del rey las cartas puebla y su fuero, pasaba a llamarse concejo, con
límites municipales propios, y dentro del cual podían integrarse más núcleos poblacionales. El concejo,
con el visto bueno del rey, podía nombrar los cargos de:
-el judex, o representante de la asamblea, con el máximo poder, incluso judicial,
-los jurados, 2 por municipio, con la misión de controlar las actividades municipales.
          En cuanto a las cartas puebla, en la zona del Duero, entre 1109 y 1137, se otorgaron 34, y entre 1137
y 1200 se otorgaron 147.
          Los fueros siguieron el modelo de los antiguos fueros de francos (instalados en el Camino de San-
tiago en el s. XI), e iban siendo completados con las ordenanzas del rey. Estos fueros empezaron a copiar-
se de unos sitios a otros, formando así familias de fueros, y empezando a crear así la idea de una legisla-
ción común. Así, en el s. XIII Alfonso X creara:
-el Fuero Real-1254 para toda España, no sin explosivas resistencias en los pueblos y nobleza,
-el Código de las 7 partidas-1265, recopilación de las normas civiles y canónicas españolas hasta la fecha.
-Sede episcopal: dependiente del arzobispado de Santiago, y del arzobispa-do castrense
y cruzado.
-Orden militar: de San Cristóbal.
-Población: 2.800 vecinos41, muchos de ellos de nobleza y corte leonesa42.

c.2) Económica

-Clima: frio.
-Producciones agrícolas: Cosecha de trigo (de 16.000 fanegas anuales), Cosecha de ce-
bada (de 22.000 fanegas anuales), Cosecha de algarroba (de 8.000 fanegas anuales),
Cosecha de centeno (de 2.000 fanegas anuales), Cosecha de guisantes (de 1.000 fanegas
anuales), Cosecha de garbanzos (de 800 fanegas anuales).
-Enfermedades más comunes: afecciones de pecho.

c.3) Urbanística

-Murallas (2): la romana, débil y antigua43, y la castellana44.
-Puertas de la ciudad (7): P. de Zamora y P. de Toro (al norte), P. de San Pablo y P. de
los Milagros (al sur), P. de Santo Tomas, P. de San Bernardo y P. del Ríos45 (al este).
-Puentes (1): romano-trajano46, con 27 arcos, 500 pasos de largo x 12 de ancho.


          Este Código de las 7 partidas, con aplicación del derecho romano Justiniano, fue inédito en Occiden-
te e hizo de Castilla el reino más moderno de Europa. Aun así, esta sustitución de todo fuero local por el
Alfonsino no llego a ser realidad total hasta 1348 (500 años antes de lo sucedido en Europa y Estados
Unidos).
          Los concejos fue un método que funciono para las villas y sus aldeas, pero no para las grandes
ciudades. En Sevilla del s. XIII, por ejemplo, la asamblea concejil nunca llego a reunirse, aunque sí lo hizo
en Salamanca.
          El judex era una especie de alcalde, elegido por el mismo pueblo en el interior de la parroquia,
(hasta el s. XV), y gobernaba en nombre del rey todos los asuntos ciudadanos.
          Los jurados fue un cargo borrascoso desde el principio. Por eso en el s. XIII se irán sustituyendo
por la figura de los regidores:
-magistrados reales, elegidos por el rey de forma vitalicia,
-de 8 a 24 por municipio, dependiendo del tamaño poblacional.
41
   Unidades familiares, o numero de casas. Contar con que la condal Barcelona contaba con 1.200 habitan-
tes en el 1100, y el numero de repobladores que repobló Andalucía, tras su reconquista en el s. XIII, fue de
8.000 en el reino de Córdoba, 10.000 en el reino de Jaén, y 15.000 en el reino de Sevilla, pasando a tener
Sevilla capital 8.400 habitantes (tras haberse quedado vacía de musulmanes, expulsados de todas las
ciudades andaluzas). Se calcula que el número de habitantes de España alcanzaba en el s. XIII los 10 mi-
llones, incluyendo que cerca de 1 millón eran musulmanes. Toledo, con más de 40.000 habitantes, seguía
siendo el referente nacional.
42
  Como el marqués de Valdecarzana, marques de las Conchas (conocido así por las muchas conchas que
hay incrustadas en los sillares de sus paredes exteriores), conde de Garcigrandre, conde de Maldonado,
marqués de Almar, conde de Monterey…
43
   En comparación, por ejemplo, con las murallas de Ávila (de 2.400 m. longitud), la de Segovia (3.200 m.),
y la de Soria (4.100 m.).
44
  Levantada por Fernando III en 1147, ante el elevado número de pequeñas aldeas que poseía ya Salaman-
ca, y que hacía que los alcaldes necesitasen integrar a todos los repobladores venidos, a excepción de los
establecidos en las riberas del Tormes. El trazado de esta nueva muralla se desarrolló a lo largo de: Paseo
de San Vicente-Paseo de San Bernardo-Avda. de Alemania-Avda. de Mirat-Paseo de Canalejas.
45
     Hacia cuyo punto se encontraba el puente sobre el Tormes, la antigüedad más notable de Salamanca.
-Ejes (3): c/Zamora-Pza. Santo Tomas-Pza. Mayor; Iglesia San Martin-c/Universidad-
Pza. San Isidro; Pza. Universidad-c/Prior-Campo de San Francisco.
Plaza Central: la de Azoque Viejo, entre las catedrales Vieja y Nueva.
Plaza Mayor: de 90 arcos, casas de 3 pisos, antepechos de balaustre, cornisamento, co-
lumnas corintias.
Barrios (3): con regular empedrado, aceras y faroles en las calles principales, y limpieza
habitual.
Edificios: Iglesia Vieja (del año 1100, con lapidas romanas47 y nobles leoneses enterra-
dos), Convento de s. Domingo48, Catedral (de 178 pies de largo x 181 de ancho), Pala-
cio arzobispal (construido por Alonso de Fonseca, arzobispo de Toledo), Colegio de
San Bartolomé (del s. XIV49).
Parroquias (23): Catedral, San Millán, San Bartolomé, San Blas, Sta. María de los Ca-
balleros, San Juan de Bárbalos, Sto. Tomé, Sta. Mª Magdalena, San Marcos, Sta.
Eulalia, Sancti Spiritu50, San Cristóbal, SanRoman, Sto. Tomás, San Pablo, Santiago,
San Martin, San Julián , San Justo, San Benito, San Isidoro, Santísima Trinidad, San
Adrián, San Boal51.
Conventos (6): C. de San Pedro (fund. 1034), C. de las Dueñas (fund. 1109), C. del
Corpus Christi (fund. 1118), C. de Santa Clara (fund. 1210), C. de las franciscas (fund.
1301), C. de Sta. Isabel (fund. 1440).
Ermitas (1): E. de la Cruz (de los franciscanos).
Fuentes (2): F. de Pza. Santo Tome, F. del Campo de San Francisco.
Paseos extramuros (2): P. del Hoyo (en la calzada romana Salamanca-Madrid), P. de las
Carmelitas (entre los álamos del rio Tormes).
Barrios extramuros (5): B. de Santiago (de 80 vecinos artesanos, sobre talleres de curti-
dos), B. de la Trinidad (de 45 vecinos), B. de San Bernardo (de 40 vecinos labradores,
donde se situó el cementerio, tras la puerta de Zamora), B. de Santo Tomás (de 103 ve-
cinos ganaderos, donde se celebraba el mercado de la Mesta), B. de la cárcel52.
Vías de comunicación (3): V. Salamanca-Ávila-Madrid (sin previa planificación), V.
Salamanca-Valladolid53, V. Salamanca-Béjar-Zamora (en muy mal estado).

46
   Según el historiador Gil González Dávila, con una reedificación necesaria en la época de Adriano, y
según las inscripciones:
-“Caesar Divi Nevoe, Filius Neru. Traianus Aug. Germ, P. Л. Trib. Put. Cos II Restituil. M. P. 11”,
-“Imp. Caesar Divi Traiani Par Tici F. I. Nervie Nepos Adrianus Aug. Pont Max trib. Pot V Cos III Hestituit CXLIX”.
47
     Con las inscripciones romanas JULIA BASINA II ABITO INDOLGENTI.
48
  Donde la nobleza castellana, en el futuro, discutirá con Cristóbal Colon sobre su expedición a la India
por el camino atlántico, y su visto bueno que aquí le dieron los reyes católicos.
49
  De consultas importantes internacionales, como los autos que dicto sobre el derecho de Indias, divorcio
de Enrique VIII con Catalina de Aragón, etc.
50
  De las más antiguas y bellas de la Salamanca del XIII, con notables inscripciones sobre la vida de Fer-
nando I (1035-1065). Dicha iglesia había pertenecido en tiempos a las monjas caballeras de la Orden de
Santiago, y en ella habían enterradas muchas personas de sangre real.
51
  Los templos de estas parroquias eran en general de escasa calidad (de zócalos de piedra y adobe supe-
rior), y fueron construyéndose desde los tiempos de la repoblación de la ciudad por el conde D. Ramón,
hasta el número de 23 que existía en los tiempos fundacionales de la universidad.
52
   Todos estos arrabales nuevos respondían a que en el s. XIII ya no quedaban espacios libres intramuros,
y fue necesario construir arrabales-barrios extramuros, junto a nuevas collationes y parroquias.
c.4) Social

        Las fundaciones castellanas sobre el Duero se habían empezado haciendo, en el
s. XI, en plan caravana, estableciéndose sobre los antiguos castrum romanos y visigo-
dos, abandonados durante siglos.
        La población se había ido estableciendo en collationes54 o barrios, con la parro-
quia en el centro. En torno a ese círculo 1º, hubo un círculo 2º de regadíos y viñas, y un
círculo 3º de montes.
        Las villas, o conjunción de varias collationes unidas, empezaron a amurallarse, y
a demarcar sus territorios, para ir incluyendo en sus dominios a nuevas aldeas que qui-
sieran establecerse.
        En las ciudades, como fue el caso de Salamanca, hubo catedral55, y en torno a
ella se habían ido estableciendo los edificios públicos, las calles de artesanos y los mer-
cados. Era el centro urbano medieval, todavía con acento rural, y tras el cual quedaba el
Alcázar-castillo y los espacios libres56 para corrales… Todo dentro de las murallas, que
se fueron edificando fortificadamente y a lo grande. Extramuros, la ciudad controlaba
las principales villas a su alrededor, y poseía un inmenso alfoz.
        La sociedad intramuros de Salamanca fue de un mismo cuño, todos con el mis-
mo fuero57. No hubo, pues, estructuras pseudo-vasallaticas58, ni explotación del campe-
sinado, ni grandes propiedades latifundistas.
        El tenente59 era el encargado de construir los edificios reales, para vivir él y los
delegados reales. Y el concejo60 popular fue la clave para dominar la vida de los veci-
nos.
        Eso sí, hubo diferencias militares61, entre:


53
  Fundada en 1035 por Fernando I, y encomendada al conde Pedro Ansurez, que en 1072 la empezara a
poblar, llegando a amurallarse en el s. XIII con un perímetro cuádruple respecto a su núcleo original.
54
  Una villa podía y solía tener varias collationes, pero no así las aldeas. El nº de 15 vecinos fue el elegido
para edificar allí una parroquia y pasar a ser collation. Con más de 15 vecinos, se empezaba a construir
otra collation y parroquia.
55
     Salvo en Soria, donde no la hubo.
56
   En el s. XIII ya no quedaran espacios libres (sobre todo porque aquí se establecieron los serranos y
francos, primeros venidos con Urraca a Salamanca), y fue necesario construir arrabales o barrios extramu-
ros, junto a nuevas collationes y parroquias (donde se instalaron los posteriores traídos por Urraca, y los
venidos por Alfonso IX).
57
  En el caso de Salamanca:
-sustentados todos en la libertad personal,
-con pleno dominio sobre la tierra repartida,
-en igualdad jurídica ante la ley,
-con capacidad de organización vecinal o concejil, según los propios cargos de cada uno.
58
     A diferencia de lo que sucedía en Europa, donde la jerarquía social era muy distinta.
59
     Aquel que tenía el poder militar de la población en nombre del rey.
60
   Al de Salamanca solo podían pertenecer los vecinos intramuros, y no:
-los moradores o viajantes,
-los aldeanos extramuros, de las aldeas dependientes de la villa (a pesar de que tenían el mismo fuero).
-los caballeros62, o aquellos que tenían caballo para las batallas,
-los peones, o aquellos que iban a pie a las batallas.
        Este estilo de vida fue muy parecido al de los siglos posteriores, y derivo en dos
tipos de propietarios:
-los pequeños propietarios,
-los beneficiados de las entregas masivas de tierra.




61
  Causadas por el rey, que tenía que estimular así -dando cargos concejiles descendisticos-, a todos los
ciudadanos a que comprasen su propio armamento. Así estimulaba a ir a las batallas, a cambio de privile-
gios fiscales. Aunque ambos derechos, políticos y fiscales, podían perderse si los herederos no seguían
proveyendo armamento o yendo a las batallas. Fueron hereditarios pero no vitalicios.
62
  Estos caballeros fueron equiparables en principio a los infanzones. Con el tiempo tenderán a convertir-
se en una casta-linaje en Salamanca, al igual que los infanzones también derivaron en los hidalgos.
UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

a) Origen de la universidad
b) Universidad medieval
c) Universidad renacentista
d) Universidad contemporánea
e) Numero de alumnos y financiación
___________________________________________

a) Origen de la universidad

       Fue fundada por Alfonso IX de León el año 121863, registro su legislación fun-
dacional el 8 mayo de 1254, en carta otorgada por el nuevo rey Alfonso X64, y fue ex-
pedida en Roma-1255 por bula pontifica de Alejandro IV65.

b) Universidad medieval

         La regulación de estudios y vida académica medieval fue obra exclusiva del pa-
pado durante sus primeros 300 años66, y del monarca y su consejo (a través de los visi-
tadores), a partir del siglo XVI67.
         Las normativas medievales estuvieron conformadas de acuerdo con el derecho
romano-justinianeo y las decretales canónicas pontificias. Y las disciplinas a impartir,
orientadas según: la teología metafísica catedralicia, la medicina de Galeno e Hipócra-
tes, la filosofía de Aristóteles, la geometría de Euclides, la astronomía de Ptolomeo, y la
colección de clásicos latinos y griegos68.
63
  De origen disputado es la fundación de la universidad, pues desde 1157 hasta 1230 las dos noblezas de la
corona, la leonesa y la castellana, habían estado funcionando independientemente, hasta la integración
definitiva que hizo Fernando III en 1230.
         En efecto, a su muerte en 1157, Alfonso VII había entregado el reino a su hijo Sancho III (1157-
1158, y que tras su muerte repentina, delegara en su joven hijo Alfonso VIII, 1158-1214, el héroe de las Na-
vas). A su otro hijo, Fernando II, (1157-1188), había entregado el condado-corona de León, que a su vez se
lo transmitirá a su hijo Alfonso IX (1188-1230), ambos a modo honorifico, sin interferir en los devenires
del reino castellano, y reducidos al propio ámbito de la nobleza leonesa.
         Fernando III (1217-1252) volverá a insertar a León en la vida cotidiana de Castilla, al heredar el
reino por parte de su madre Berenguela I de Castilla (1214-1217, mujer de Enrique I de Castilla, que en-
terró a su marido a los pocos días de reinar, y se caso ilegalmente con el noble Alfonso IX de León, de
quien tuvo a Fernando), y de su padre Alfonso IX de León.
         La universidad, si bien pidió la bula papal con Alfonso IX de León, esta y los primeros pasos vi-
nieron con Fernando III de Castilla. Además, era la nobleza castellana la que estaba dando los pasos re-
pobladores y fundacionales universitarios, en Palencia (señorío episcopal), Burgos (capital, sede real y
episcopal) y Osma (sede episcopal).
64
     Por la que se establecían las normativas de organización y dotaciones financieras.
65
  Por la que:
-se confirmaba la fundación universitaria,
-se reconocía la validez universal de los grados por ella otorgados,
-se le concedía el privilegio de tener sello propio.
66
 Así, sus constituciones fueron obra de Benedicto XIII en 1411, retocadas en 1422 bajo el papado de
Martín V.
67
     De aquí vendrán los estatutos de 1538, 1551, 1561, 1594, 1604 y 1618.
68
     cf. campus.usal.es/web-usal/Universidad/Historia/Historia2.shtml.
c) Universidad renacentista

        En el s. XV la universidad de Salamanca se abrió a las nuevas corrientes huma-
      69
nistas , abundando entre los alumnos los manuscritos científicos. A inicios del XVI
algunos colegios70 se vincularon desde sus aulas a las cátedras catedralicias de Filosofía
Natural, Matemáticas y Astronomía.
        Hacia mediados del XVI, la confluencia de alumnos a Derecho, Teología tomis-
ta, nueva Lógica y Lenguas clásicas… cristalizo en la llamada Escuela de Salamanca,
liderada por Francisco de Vitoria, y con reflexiones sobre:
-la expansión europea, colonización y transculturación,
-la naturaleza del poder y de la justicia,
-los derechos individuales y estatales,
-la comunidad internacional y el derecho de gentes,
-los conflictos internacionales y guerra justa.
        El plan de estudios carolino de 1771 contribuyo a la introducción en la universi-
dad de Salamanca de nuevos enfoques y materias de estudio: Derecho nacional, Teolog-
ía positiva, Aritmética, Geometría, Algebra, Física experimental… si bien tuvieron un
éxito limitado.
        En 1807 fue introducido en la universidad el plan-culminación de la política in-
tervencionista de la monarquía española (extensivo a todas las universidades71). Por otra
parte, el modelo organizativo de Salamanca se proyecto hacia las universidades hispa-
noamericanas, donde fue modélico y adaptado a las circunstancias concretas de cada
universidad.

d) Universidad contemporánea

        Las reformas liberales del siglo XIX marcaron un antes y un después en la uni-
versidad salmantina. La Ley Moyano72 de 1857 encuadró definitivamente a la universi-
dad salmantina dentro del nuevo régimen liberal73:
-cediendo su papel hegemónico nacional a Madrid,
-reduciendo sus facultades a las de Derecho, Teología74, Filosofía, Letras, Medicina,
Ciencias75,
-auto-financiándose76 a sí misma en adelante, mediante las matrículas.
        En 1943, y en el marco de una nueva ordenación política77, la universidad quedó
sometida a la rigidez administrativa y control político, recibiendo solo algo de autonom-
ía en 197078.

69
   De las que el magisterio de Nebrija es un buen ejemplo.
70
   Como el Colegio Mayor de San Bartolomé.
71
   No obstante, la aplicación de dicho plan absolutista real tuvo que ser interrumpida por los comienzos
de la Guerra de la Independencia.
72
   O ley de instrucción pública.
73
   Después de un largo proceso de casi 50 años de proyectos y reformas, como las implantadas por el Plan
Pidal de 1845.
74
   Que sería suprimida definitivamente en 1868.
75
  Dejando de ser subvencionadas estas dos últimas por los gobiernos estatales, desde 1869 hasta 1904, en
que bajo el rectorado de Miguel de Unamuno las subvenciones estatales volvieron a llegar. Esto provoco
una búsqueda de relaciones locales y provinciales de la universidad.
76
 Pues la desamortización de Mendizábal de 1837 también había eliminado la posibilidad de dar el diez-
mo a las instituciones eclesiales, de donde recibía fondos la universidad.
        La democrática Ley Orgánica Universitaria de 1983 ponía punto final a los mo-
delos liberal decimonónico y dictatorial, siendo aprobados los estatutos de la universi-
dad:
-por real decreto el 29 de mayo de 198579,
-por la junta de Castilla-León en 200380.

e) Alumnos y financiación

e.1) Alumnado

        Desde su fundación hasta finales del s. XIV la universidad conto con 500-600
estudiantes anuales. En 1500 hubo registrados casi 2.500 alumnos, y en 1580 se conta-
bilizo más de 6.500 matriculas. El prestigio de Salamanca, pues, atrajo una afluencia de
estudiantes de todo el ámbito peninsular y europeo, en proporciones superiores a cual-
quier otra universidad normal.
        A partir del siglo XVII asistimos a un declive en la matrícula universitaria, que
contara con unos 2.000 matriculados anuales hacia 1750. Y hacia el s. XIX surgirá el
despegue poblacional estudiantil, contando en 1950 con 20.000 alumnos matriculados, y
más de 30.000 en 1990, creándose nuevos campus universitarios tanto en la ciudad co-
mo fuera de ella.

e.2) Financiación

        Del s. XIII al s. XIX las rentas universitarias se habían sufragado mediante con-
cesiones pontificias81, y algunas donaciones reales, aparte de lo acumulado de su impor-
tante patrimonio inmobiliario y mobiliario.
        60 eran las cátedras financiadas, temporales y vitalicias, y agrupadas en 5 facul-
tades oficiales: Derecho, Teología, Medicina, Humanidades, Matemáticas.
        Finalmente, la construcción de las escuelas mayores y menores, en los siglos XV
y XVI, permitió a la universidad disponer de un espacio propio para impartir sus clases,
que sustituyo finalmente a las dependencias catedralicias y otros locales, alquilados o
cedidos hasta entonces para este fin.




77
     En su LOU, o Ley de Ordenación Universitaria, común para toda España.
78
  Con la Ley Villar Palasí, o nuevo ordenamiento franquista, tras las movidas de los años 60 (cf. cam-
pus.usal.es/web-usal/Universidad/Historia/Historia2.shtml).
79
  B.O.E. del 27 de julio 1985, aunque incluirá ciertas reformas en el año 1988 (cf. campus.usal.es/web-
usal/Universidad/Historia/Historia2.shtml).
80
  Pues en enero de 2003 había sido aprobada una nueva Ley Orgánica Universitaria, con traspaso de
competencias estatales a las autonomías españolas (B.O.C-L. del 3 de febrero 2003, cf. cam-
pus.usal.es/web-usal/Universidad/Historia/Historia2.shtml).
81
  Por participar la universidad en el diezmo eclesiástico del obispado salmantino, y de las rentas obteni-
das de la abadía de Medina del Campo (las tercias).
BIBLIOGRAFIA SOBRE LA UNIVERSIDAD

a) Sobre el origen de la universidad
b) Sobre la universidad de Salamanca
c) Otros materiales adicionales
__________________________________________________

a) Sobre el origen de la universidad

        Reproducimos a continuación la lista de bibliografía clásica sobre el origen y
desarrollo, dentro de la sociedad de su tiempo, de la universidad europea, intentando
seleccionar los volúmenes que han sido clásicos82 y, en la manera de lo posible, sus
primeras ediciones83. Aleccionador es la impronta francesa y alemana en la fluidez edi-
torial sobre el tema84, dejando la aportación inglesa, italiana y española en un segundo
lugar85.

a.1) Ciencia proto-universitaria

I. TURNER, C. H; Occidentalis monumenta Iuris antiquissima, Oxford 1909.
I. ZEIGER, I; Historia Iuris, Roma 1950.

II. FOURNIER, P; LE BRAS; Histoire des collections canoniques en Occident, 2 vol,
Paris 1932.
II. ZEIGER, I; Historia Iuris Canonici, Roma 1940.
II. FOURNIER, P; Historia Iuris Canonici, Roma 1951.

III. HINSCHIUS, P; Decretales et Capitula Angilramni, Leipizg 1863.
III. FRIEDBERG, E; Quinque compitaliones medievale, Leipzig 1882.
III. DOUCET, P; Glossa in quattuor libros Sententiarum, Roma 1951.
III. LESNE, I; Histoire de la propriété, Paris 1965.

IV. SALISBURY; Policraticus, 8 vol, Oxford 1909.
IV. SCHMELLER, J. A; Carmina Burana, Stuttgart 1928.
IV. DOBLCHE, O; DESVENSKX, R; Les poesies medievales des goliards, Paris 1930.
IV. HURTER, H; Nomenclator litterarius, 6 vol, Innsbruck 1936.
IV. KURTSCHEID, B; WILCHES, F; Historia fontium et scientiae, Roma 1963.

V. RENAN; Averroès et l’averroisme du Europe médiévale, Paris 1861.
V. ASIN PALACIOS, M; El averroísmo filosófico y su influjo en la universidad euro-
pea, Zaragoza 1904.

82
  No ensayos ni tratamientos superficiales al respecto (revistas, artículos… que serian infinitos y no de
primera referencia universal).
83
  Pues estas se alargan hasta hoy día (las de Menéndez Pidal o Asin Palacios en España, las de Grabmann
en Alemania, las de Fournier en Francia…) o han derivado en fuentes secundarias de estudio.
84
  De los números totales consultados y sin selección, entre ambas se llevarían un 80 % de la edición euro-
pea sobre el tema universitario medieval, con análisis abarcadores de todos los campos y aspectos.
85
  Y estas siempre sobre sus propios devenires (Inglaterra sobre sus propias universidades, España sobre
influencias moriscas o liberalismo catalán, Italia sobre la primacía romana o mayor atención escolástica).
V. MANDONNET, P; Siger de Brabant et l’Averroisme latin, Lovaina 1911.

VI. JOURDAIN, A; Recherches critiques sur l’age et l’origine des anciennes traduc-
tions latines d’Aristote, Paris 1943.
VI. GRABMANN, M; Guglielmo di Moerbeke, il traduttore delle opere di Aristotele,
Roma 1956.

VII. NOTAAI, F; L’influsso del pensiero latino sopra la civilta italiana del Medioevo,
Milan 1899.
VII. TIRABOSCHI, D; Stoira della Letteratura italiana, Milan 1923.

VIII. LOPEZ, G; Las siete partidas del sabio rey don Alfonso, Madrid 1789.
VIII. JIMENEZ DE RADA, R; De rebus Hispaniae, Madrid 1793.
VIII. MENENDEZ PIDAL, G; La escuela de traductores de Toledo: historia de las
literaturas hispánicas, Madrid 1933.

IX. MAITRE, L; Des Ecoles épiscopales et monastiques, Paris 1865.
IX. PAETOW, L; The battle of the seven arts, Berkeley 1974.

a.2) Ciencia universitaria

I. GHELLINCK, J; Le mouvement du XII siècle, Paris 1914.
I. FELDER, H; Geschichte der wissenscheftlichen Studien im Franziskanerorden bis um
die Mitte des XIII Jahrhunderts, Freiburg 1914.
I. HALKINS, P; Studies in the History of Medieval Science, Cambridge 1927.
I. KOCH, J; Philosophische und Irrtumslisten von 1270-1329, Paris 1930.
I. PARE, G; BRUNE, A; La renaissance du XII siècle, Paris 1933.
I. ARTAU, C; Filosofia cristiana del XIII al XV, Madrid 1939.
I. LOTTIN, O; Psychologie et morale aux XII et XIII siècles, Lovaina 1942.
I. GLORIEUX, P; Répertoire des maitres au XIII siècle, Paris 1944.
I. GILSON, E; La philosophie au Moyen Age, Paris 1984.

II. GRABMANN, M; Geschichte der scholastischen methode, 2 vol, Freibug 1909-
1911.
II. UEBERWEG, G; Die patristische und scholastique philosophie, Belrin 1928.
II. EHRLE, F; L’Agostinismo e l’Aristotelismo nella scolastica del secolo XIII, Roma
1945.
II. DE WULF, M; Histoire de la philosophie scolastique, Lovaina 1947.

III. WADDING, L; Iohannis Duns Scoti... Opera omnia, Lyon 1639.
III. MAASEN, F; Geschichte der Quellen und Literatur des kanonischen Rechts im
Abedlarde, Graz 1870.
III. VON SCHULTE, F; Geschichte des von Gratian bis auf die Gegenwart, 3 vol,
Stuttgart 1875-1881.
III. SCHEEBEN, C. H; Albert der Grosse und Rechts des Paris, Bona 1932.
III. KULESZA, E; La doctrine université de Richard de Saint Victor, Saint Maximin
1935.
III. PRUMMER, D; Fontes vitae sancti Thomae, Toulouse 1937.
III. PELSTER, F; Kritische Studien zum Leben und zu den Schriften Alberts des
Grossen, Freiburg 1950.
III. BALIC, C; Duns Scotus: Opera omnia… studio et commissionis scotisticae,
Vaticano 1950.
III. DE WULF, M; Proslogium der Anselmo, Lovaina 1962.
III. TOSO, A; Tomasso d’Aquino e il suo tempo di Napoli e Paris, Roma 1971.
III. VERNET, F; Hughes der Saint Victor, Berlin 1977.

IV. ROLLS, A; Rerum Brittannicarum medii aevi scriptores, London, 1869.
IV. MILLAS VALLICROSA, J; Assaig d’historia de les idees fisiques y matematiques
a la Catalunya medieval, Barcelona 1931.

a.3) Surgimiento de la universidad

I. LECOY, A; La societe au XIII siecle, Paris 1880.
I. POURRAT, P; Le Moyen Age, Paris 1924.
I. LANGLOIS, C; La vie en Europe au Moyen Age, de la fin du XI siècle au milieu du
XIV siècle, Paris 1924.

II. MANSI, G; Bullarium privilegiorum ac diplomatum Rom. Pontificum, Roma 1739.
II. GRABMANN, M; Geschichte der katholischen theologie, Freiburg 1933.

III. MEINERS, C; Geschichte der Entsehung der hohen Schulen, Gottinga 1805.
III. SAVIGNY, D; Geschichte des roemischen Rechts im Mittelalter, Heidelberg 1834.
III. DENIFLE, H; Die Entstehung der Universitatem des M-A bis 1400, Berlin 1885.
III. DENIFLE, H; Urkunden zur Geschichte der mittelalterlichen Universitaten, Berlin
1889.
III. GRABMANN, M; Mittelalterliches Geistesleben, Munich 1926.
III. GRABMANN, M; Mittelalterliches Geistesleben, Munich 1936.
III. D’IRSAY, S. T; Histoire des Universités, 2 vol, Paris 1942.
III. RASDALL, H; The Universities of Europe in the Middle Age, 3 vol, Oxford 1966.

IV. PREGER, W; Geschichte der Deutschen Rechts im Mittelalter, Leipzig 1874.
IV. PUYOL, J; Crónica universitaria de España, Madrid 1926.
IV. MANACORDA, G; Storia della Scuola in Italia; il Medioevo, Palermo 1933.
IV. FOURNIER, M; Les statuts et privilèges des Universités françaises depuis leur fon-
dation lusqu’en 1789, 4 vol, Paris 1984.

a.4) Primeras universidades

I. DENIFLE, H; Statutem der Juristenfakultat Bolognas, Berlin 1887.
I. FRIEDLANDER, M; Acta nationis Germanicae Universitatis Bononien-sis, Berlin
1887.
I. MALAGOLA, C; Statuti e Collegi dello Studio bolognese, Bolonia 1888.
I. MALAGOLA, C; Chartularium Studii Bononiensis, 8 vol, Bolonia 1909-1927.
I. EHRLE, F; I piu antichi Statuti della Facolta dell’Universita di Bologna, Bolonia
1932.

II. CHATELAIN, C; Chartularium Universitatis Parisiensis, 4 vol, Paris 1889-1897.
II. DENIFLE, H; Quel livre servait de base a l’enseignement des maitres dans
l’Université de Paris, Paris 1894.
II. MANDONNET, P; De l’incorporation des dominicains dans l’ancienne Université
de Paris, Paris 1896.
II. TREMPLAY, P; Les Ecoles et l’enseignement de Université, Paris, Paris 1943.
II. BOULAY, C; Historia Universitatis Parisiensis, Paris 1665.
II. FERET, P; La Faculté de Paris et ses docteurs le plus célèbres, Paris 1979.

III. COOPER, C. H; Documents relating to the University and Colleges of Cambridge,
3 vol, London 1852.
III. ANSTEY, H; Documents illustrative of academical life and studies at Oxford, Lon-
don 1968.

IV. GERMAIN, A; Cartulaire de l’Université de Montpellier, 2 vol, Montpellier 1912.

V. ESPERATE ARTIAGA, E; Historia pragmática e interna de la Univer-sidad de
Salamanca, 2 vol, Salamanca 1914.
V. SAN MARTIN, J; La antigua universidad de Palencia, Madrid 1924.
V. BATLLORI, M; Universita di Ramon Lull, Milan 1958.

b) Sobre la universidad de Salamanca

       Eliminando duplicaciones, traducciones y transliteraciones de diversas ediciones
con variación de autor o datación86, y careciendo lógicamente de las omisiones temáti-
cas todavía no cubiertas por las prioridades editoriales87, ofrecemos a continuación una
completa y básica bibliografía sobre la Universidad de Salamanca (1218-2011)

b.1) Bibliografía interna

A. Prerrogativas y Essenciones, de la universidad de Salamanca.
B. Estatutos de 1422, de la Universidad de Salamanca.
        *aprobados por el canciller D. Antonio Rodríguez de Segovia.
C. Estatutos de 1529, de la Universidad de Salamanca.
        *aprobados por el canciller D. Francisco de Mendoza y Bobadilla.
D. Estatutos de 1561, de la Universidad de Salamanca.
        *aprobados por el canciller D. Juan de Quiñones.
E. Estatutos de 1595, de la Universidad de Salamanca.
        *aprobados por el canciller D. Francisco Gasca de Salazar.
F. Índice General Alfabético, de la universidad de Salamanca.
        *por orden alfabético, y ajustado a la cronología y sucesión de años hasta el
        1776. Fue compuesto por mandato de la Universidad, en virtud de una orden del
        Real Consejo del 14 de marzo de 1769.
G. Estatutos de 1983, de la Universidad de Salamanca.
        *aprobados por el Ministerio de Ciencia y Educación.
H. Estatutos de 2003, de la Universidad de Salamanca.
86
  El 66% de las fuentes que han estudiado la universidad de Salamanca proceden, por ejemplo, de la pro-
pia iniciativa de la universidad. Y si ampliamos el ángulo al porcentaje de estudios promovidos por la
ciudad-entorno salmantino, este se eleva al 84%. No entran al cómputo, por supuesto, las editoriales digi-
tales que “copian” códices u otras ediciones más antiguas.
87
  Sobre la época 1819-1939, por ejemplo, se carece casi por completo de investigación universitaria, coin-
cidiendo con la época liberal estudiantil (Ley Moyano, Desamortización de Mendizábal, I y II repúbli-
cas…).
        *aprobados por la Junta de Castilla y León.
I. Informe sobre los Colegios Mayores de Salamanca.
        *encargado redactar por el obispo Beltrán de Salamanca, en 1776.

b.2) Sobre sus documentos pontificios

I. VACA LORENZO, A; Regesta de los documentos medievales de carácter privado
del archivo de la Universidad de Salamanca88, ed. Universidad de Salamanca, Sala-
manca 1995.
II. CASTRILLO GONZALEZ, C; Catalogo de manuscritos de la Biblioteca universita-
ria de Salamanca, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2002.
III. MARCOS RODRÍGUEZ, F; Extractos de los libros de Claustros de la Universidad
de Salamanca, 1264-1481, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1964.
IV. BELTRÁN DE HEREDIA, V; Bulario de la Universidad de Salamanca, 1219-
1549, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1967.
V. BELTRÁN DE HEREDIA, V; Cartulario de la Universidad de Salamanca, 1218-
1600, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1973.
VI. BELTRAN DE HEREDIA, V; Cartulario de la Universidad de Salamanca, 1600-
1857, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1970.
VII. GARCÍA MARTIN, M; Memoria del estado de la enseñanza en la Universidad de
Salamanca, hasta 1861, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1861.
VIII. POLO RODRIGUEZ J. L; HERNANDEZ DE CASTRO, J; Ceremonias y grados
en la Universidad de Salamanca, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2004.

b.3) Sobre sus documentos reales

I. ONIS, J, M; Documentos reales de la Universidad de Salamanca, de Fernando III-
1243 a Carlos I-1523, ed. Universidad de Salamanca, Sala-manca 1881.
II. BELTRÁN LLERA, J; GUTIÉRREZ GARRIDO, G; MARTÍN MARTÍN, J;
RODRÍGUEZ ROJO, M; Regesta de los documentos reales de la Universidad de Sala-
manca, 1243-1833, ed. Salmanticensis, Salamanca 1960.
III. SALA BALAUST, L; Reales Reformas de los antiguos Colegios de Salamanca,
anteriores al reinado de Carlos III, Valladolid 1956.
IV. SALA BALAUST, L; Visitas y reformas de los Colegios Mayores de Salamanca
por parte de Carlos II, Valladolid 1958.
V. VACA, A; BONILLA, J. A; Salamanca en la documentación medieval de la Casa
de Alba, ed. Caja de Ahorros de Salamanca, Salamanca 1989.

b.4) Sobre sus documentos económicos

I. MARTÍN LAMOUROUX, F; La Universidad de Salamanca en la encrucijada con-
table de los siglos XV y XVI a través de sus cuentas, ed. Diputación Provincial, Sala-
manca 1988.
II. SANTANDER, T; Asistencia y hospitalidad de la Universidad de Salamanca, 1413-
1810, ed. Centro de Estudios Salmantinos, Salamanca 1993.


88
  Se trata de un catálogo, ordenado cronológicamente, de la documentación histórica de índole y natura-
leza privada que, fechada con anterioridad al siglo XVI, actualmente se conserva en el archivo de la Uni-
versidad de Salamanca. Le precede una introducción sobre las principales características de la documen-
tación reseñada.
III. NIETO GONZÁLEZ, J. R; AZOFRA AGUSTÍN, E; Inventario artístico de bienes
muebles de la Universidad de Salamanca, ed. Gaceta, Madrid 2002.
IV. GOMEZ CAMACHO, F; ROBLEDO HERNANDEZ, R; El pensa-miento econó-
mico en la Escuela de Salamanca, ed. Fundación Duques de Soria, Madrid 1998.

b.5) Sobre sus colegios mayores

b.5.1) Manuales básicos

I. NIETO GONZÁLEZ, J. R; Universidad de Salamanca: Escuelas Mayores, ed. Uni-
versidad de Salamanca, Salamanca 2001.
II. SIERRA PUPARELLI, V; Escuelas Mayores, Menores y Hospital del Estudio, en la
Universidad de Salamanca, ed. Gruposa, Madrid 2002.
III. SALA BALAUST, L; Catálogo de fuentes para la historia de los antiguos Colegios
seculares de Salamanca, ed. Hispania Sacra, Madrid 1954.
IV. SALA BALAUST, L; Constituciones, Estatutos y Ceremonias de los Antiguos Co-
legios seculares de la Universidad de Salamanca, ed. Universidad de Salamanca, Sala-
manca 1966.

b.5.2) Manuales históricos

I. CARABIAS TORRES, A. M; Evolución histórica de los Colegios trilingües de Sala-
manca, 1550-1812, ed. Studia Historica, Salamanca 1983.
II. ALVAREZ, M; Los Colegios Mayores en el siglo XVI, ed. Universidad de Salaman-
ca, Salamanca 1989.
III. CARABIAS TORRES, A. M; Los Colegios Mayores de Salamanca en el siglo XVII,
ed. Morata, Madrid 1993.

b.5.3) Manuales específicos

I. NOGALEDO ALVAREZ, S; El Colegio Menor del Pan y el Carbón, primero de los
Colegios Universitarios de Salamanca, 1386-1780, ed. Hispania Sacra, Madrid 1958.
II. CARABIAS TORRES, A. M; Catálogo de colegiales del Colegio Mayor de San
Bartolomé, ed. Provincial, Salamanca 1986.
III. CARABIAS TORRES, A. M; El Colegio de Santo Tomás de Salamanca, ed. Pro-
vincial, Salamanca 1987.
IV. JUNTA DE CASTILLA Y LEON; Colegio del arzobispo Fonseca; Escuelas meno-
res de la antigua universidad de Salamanca, ed. Ministerio de Cultura de España, Ma-
drid 1992.
V. ANONIMO; Defensa jurídica que hacen los cuatro Colegios Mayores de la Univer-
sidad de Salamanca, a 172889, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2003.
VI. GONZALEZ ALVAREZ, F; Índice General de Rentas y Pertenencias del Colegio
San Pelayo de la Universidad de Salamanca, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca
1774.

b.5.4) Sobre los propios estudiantes

89
  Sobre el Colegio Mayor de Oviedo, Colegio Mayor de Cuenca, Colegio Mayor de Santiago y Colegio
Mayor de San Bartolomé-Salamanca. No entraron en este alegato, por tanto, el Colegio Mayor de Santa
Cruz-Valladolid ni el Colegio Mayor San Ildefonso-Alcalá. Parece ser que lo editaron los mismos alumnos
para exigir mejoras y reformas a las autoridades de la Universidad.
I. TEJEDOR TEJEDOR; F. J; Los alumnos de la Universidad de Salamanca: carac-
terísticas y rendimiento, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1998.
II. BONILLA HERNANDEZ, J. A; Escritos de los colegiales mayores salmantinos
sobre otras tierras, ed. Diputación de Salamanca, Salamanca 1992.
III. CARABIAS TORRES, A. M; Los colegiales mayores salmantinos en el gobierno
de las Indias, ed. Res Gesta, Rosario 1983.
IV. ALVAREZ VILLAR, J; El patio de las escuelas de la Universidad de Salamanca,
ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2001.

b.6) Sobre sus avatares históricos

b.6.1) Sobre su historia

I. BELTRAN HEREDIA, V; Los orígenes de la Universidad de Salamanca, ed. Univer-
sidad de Salamanca, Salamanca 1999.
II. CARABIAS TORRES, A. M; Historia de la Universidad de Salamanca, del Maestro
Pedro Chacón, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1990.
III. VIDAL DIAZ, A; Reseña histórica de la Universidad de Salamanca90, ed. Maxtor,
Valladolid 2007.
IV. PEÑA FERNANDEZ, T; Guía de la Universidad de Salamanca, ed. Universidad de
Salamanca, Salamanca 2000.
V. RODRIGUEZ CRUZ, A, M; Historia de la Universidad de Salamanca, ed. Funda-
ción Ramón Areces, Madrid 1990.
VI. FERNÁNDEZ ALVAREZ, M; La Universidad de Salamanca, ed. Universidad de
Salamanca, Salamanca 1990.
VII. RODRIGUEZ BEZARES, L. E; Bosquejo histórico de la Universidad de Sala-
manca, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2002.
VIII. REAL DE LA RIVA, C; La Universidad de Salamanca. Apuntes históricos, ed.
Universidad de Salamanca, Salamanca 1980.
IX. GARCIA GARCIA, A; La Universidad Pontificia de Salamanca. Sus raíces. Su
pasado. Su futuro, ed. REDC, Madrid 1990.
X. ESPERABÉ ARTEAGA, E; Historia pragmática e interna de la Universidad de
Salamanca, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1917.
XI. RODRÍGUEZ, L. E; BEZARES, P; Historia de la Universidad de Salamanca: sa-
beres y confluencias, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2006.
XII. FERNÁNDEZ ÁLVAREZ, M; RODRÍGUEZ, L. E; ÁLVAREZ VILLAR, J; La
Universidad de Salamanca: ocho siglos de magisterio, ed. Universidad de Salamanca,
Salamanca 1991.
XIII. ALEJO MONTES, F. J; Las reformas de la Universidad de Salamanca en el siglo
XVI, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1990.
XIV. RODRIGUEZ BEZARES, L. E; La Universidad salmantina del Barroco, 1598-
1625, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1986.
XV. CUESTA DUTARI, N; Acta Salmanticensia: historia de la Universidad de 1752 a
1830, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1974.

90
   Recogiendo la reseña histórica realizada en 1869 por D. Alejandro Vidal y Díaz, ayudante de 2º grado
del cuerpo facultativo de Bibliotecarios, Archiveros y Anticuarios, con destino al servicio de la Biblioteca
universitaria y provincial de Salamanca, y por encargo del Sr. Rector de la misma, Don Vicente Lobo. Se
trata de la versión oficial publicada por la Universidad, hasta la actual que ofrece la universidad en su
página web.
XVI. SANZ I PERSIVA, V; FONT I AGULLO, J; J’est un je: Universidad de Sala-
manca, ed. Universidad de Valencia, Valencia 2008.

b.6.2) Sobre su proyección en América

I. RODRÍGUEZ CRUZ, A. M; La Universidad de Salamanca en Hispanoamérica, ed.
Universidad de Salamanca, Salamanca 2008.
II. POLO RODRÍGUEZ, J. L; La Universidad de Salamanca y sus confluencias ameri-
canas, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2008.
III. PEREÑA, L; BACIERO, C; Escuela de Salamanca y su Carta Magna a los Indios,
ed. CSIC, Madrid 1998.
IV. RODRÍGUEZ CRUZ, A. M; Salmantica docet: la proyección de la Universidad de
Salamanca en Hispanoamérica, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1977.
V. RODRÍGUEZ CRUZ, A. M; Selección de los documentos más importantes de la
Universidad de Salamanca y su proyección en Hispanoamérica, ed. Universidad de
Salamanca, Salamanca1977.

b.6.3) Sobre su participación en la política española

I. DONCEL ORDAZ, D; La Universidad de Salamanca en el tribunal de la historia, ed.
Universidad Complutense, Madrid 1858.
II. PEREÑA VICENTE, L; La Universidad de Salamanca, forja del pensamiento políti-
co español, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1954.
III. GARCIA ORO, J; Cisneros y la Universidad de Salamanca, ed. CSIC, Madrid
1981.
IV. VALERO GARCIA, P; La Universidad de Salamanca y Carlos V, ed. Universidad
de Salamanca, Salamanca 1988.
V. PESET REIG; M; El reformismo de Carlos III y la Universidad de Salamanca, ed.
Universidad de Salamanca, Salamanca 1969.
VI. MENDEZ SANZ, F; La Universidad Salmantina y la Ilustración, ed. Studia Histo-
rica, Salamanca 1990.
VII. AMADOR CARRANDI, F; La Universidad de Salamanca en la Guerra de la In-
dependencia, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1986.
VIII. RODRIGUEZ, A; FRANCIA, I; El tiempo de Miguel de Unamuno y la Universi-
dad de Salamanca, ed. Diputación provincial de Salamanca, Salamanca 1998.
IX. RODRIGUEZ CRUZ, A. M; El oficio de rector de la Universidad de Salamanca91,
ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1979.

b.6.4) Sobre su arte, cultura y ciencia

91
  Sobre su papel como autoridad reconocida y su participación o arbitrariedad en conflictos o posiciona-
mientos nacionales. Con reseñas a sus principales rectores, Bernardo Juan de Compostela (1299-
1318),Ordoño Ortiz de Valmaseda (1321-1334), Gonzalo Marques (1337-1347), Arnaldo Bonal (1349-1362),
Juan de Castrillo, Beltrán Beltranez y Benedicto Pérez (1362-1385), los 3 de forma litigiosa, tras la muerte
de Arnaldo Bonal; Fernando Martínez de Piedrahita (1385-1409), Gome Fernández de Soria (1409-1410),
Antonio Rodríguez de Segovia (1416-1439), Guillen de Murcia (1439-1442), Alfonso Fernández de Madri-
gal (1446-1454), Juan Ruiz de Camargo (1454-1477), Gutierre Álvarez de Toledo (1477-1496), Alonso
Manrique (1496-1499), Juan de Velasco (1499-1504), Sancho de Castilla (1504-1525), cuya entrada produ-
jo muchos descontentos, encabezados por Juan de Landeira, teniendo que intervenir Alejandro VI a favor
del primero, que fue el legítimamente elegido; Pedro Manrique (1525-1527), Francisco de Mendoza y
Bobadilla (1527-1533), Juan de Quiñones (1533-1563), Francisco Gasca de Salazar (1584-1599), y Juan
Llano de Valdés (1599-1615).
I. LORENZO PINAR, F. J; Salamanca: plaza y universidad, ed. Universidad de Sala-
manca, Salamanca 2005.
II. ÁLVAREZ VILLAR, J; La Universidad de Salamanca: arte y tradiciones, ed. Uni-
versidad de Salamanca, Salamanca 1993.
III. FLÓREZ MIGUEL, C; La fachada de la Universidad de Salamanca: interpreta-
ci n, ed. Gaceta, Salamanca 2001.
IV. GABAUDAN, P; Iconografía renacentista de la Universidad de Salamanca, ed.
Universidad de Salamanca, Salamanca 2005.
V. GONZALEZ DAVILA, G; Historia de las Antigüedades de Salamanca, ed. Baltasar
Cuart Moner, Madrid 1995.
VI. BECEDAS GONZALEZ, M; Tesoros de la antigua librería de la Universidad de
Salamanca, ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 2002.
VII. IZQUIERDO, N; La universidad de Salamanca: maestros y alumnos distinguidos,
ed. Universidad de Salamanca, Salamanca 1917.



                                                                Alumnos de 2º Historia
                                                   Universidad San Pablo-CEU, Madrid
                                Indice general: www.mercaba.org/GradodeHistoria/1.doc

				
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