Documents
Resources
Learning Center
Upload
Plans & pricing Sign in
Sign Out

Ceremonia de inauguracion_amiscna21

VIEWS: 262 PAGES: 25

									Ceremonia de
Inauguración
                                 México, D.F., 02 de mayo de 2011.


Versión estenográfica de la inauguración de la XXI Convención
Nacional de Aseguradores “Desafíos de las aseguradoras en
México”, llevada a cabo en el Salón Constelaciones ABC del Hotel
Nikko, de esta ciudad.


Presentador: Señoras y señores, tengan todos ustedes muy buenos
días. A nombre de la AMIS sean ustedes bienvenidos a esta XXI
Convención Nacional de Aseguradores.

Una vez más nos encontramos reunidos en este magno evento, en
donde cada año sabemos, renovamos y visualizamos la industria del
seguro, industria por demás importante e industria que, sobre todo,
atrapa a todos aquellos que estamos involucrados en la misma.

Para dar inicio a esta ceremonia me voy a permitir presentar a los
distinguidos miembros de nuestro Presídium.

También quisiera pedirles, para efectos de logística, que nos
reservemos el aplauso al final para hacérselo a todos los miembros del
presídium.

Se encuentra con nosotros en primer lugar el actuario Ernesto Cordero
Arroyo, Secretario de Hacienda; el licenciado Juan Ignacio Gil Antón,
Presidente saliente de la Asociación Mexicana de Instituciones de
Seguros; el doctor Fernando Solís Soberón, Presidente entrante de la
Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros; el licenciado Jaime
Ruiz Sacristán, Presidente de la Asociación de Bancos de México; el
licenciado Gerardo Gutiérrez Candiani, Presidente de la
Confederación Patronal de la República Mexicana; el ingeniero Jorge
Enrique Dávila Flores, Presidente de la Confederación de Cámaras
Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo; el licenciado Juan
Carlos Cortés García, Presidente del Consejo Nacional Agropecuario;
el licenciado José Méndez Fabre, Presidente de la Asociación
Mexicana de Intermediarios Bursátiles.
El licenciado Luis Robles Miaja, Presidente Ejecutivo de la Asociación
de Bancos de México; el doctor Manuel Aguilera Verduzco, Presidente
de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas; el señor Mario Vela
Berrondo, Vicepresidente de la AMIS; el señor José Ramón Tomás
Fores, Vicepresidente de la AMIS; el señor José Antonio Palacios,
Vicepresidente de la AMIS; el doctor Manuel Lobato Osorio, Titular de
la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público; y el licenciado Recaredo Arias, Director
General de la AMIS.

Pido para nuestro distinguido Presidium un fuerte y caluroso aplauso.

Muchas gracias.

Para dar inicio a este importante evento, solicito al licenciado Juan
Ignacio Gil Antón, Presidente saliente de la Asociación Mexicana de
Instituciones de Seguros, nos dirija un mensaje.

Lic. Juan Ignacio Gil Antón: Muy buenos días a todos.

Señor Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor Ernesto
Cordero; licenciado Manuel Aguilera, Presidente de la Comisión
Nacional de Seguros y Fianzas; doctor Manuel Lobato, Titular de la
Unidad de Seguros y Pensiones de la Secretaría de Hacienda;
distinguidos compañeros del presídium; compañeros del Consejo
Coordinador Empresarial; comunidad aseguradora mexicana; señoras
y señores:

Hoy nos encontramos reunidos de nuevo los aseguradores, todos los
miembros de esta comunidad que creemos en el seguro y que hemos
hecho de él nuestra manera de vivir, nuestra manera de contribuir con
México, nuestra manera de contribuir con México, nuestra manera de
realizarnos profesionalmente.

Estamos reunidos, sobre todo, los que estamos interesados en hacer
de este sector un sector mucho más importante para nuestra
economía y para nuestra sociedad. Nos juntamos en esta convención
como cada año a reflexionar sobre los retos que enfrentamos y sobre
las posibilidades que tenemos de hacer que cada día más mexicanos
cuenten con un seguro.
Hace dos años estábamos preocupados por los efectos de la crisis
económica calificada como la más severa de la historia económica
moderna y de los impactos que podía tener sobre nuestra economía y
sobre la industria aseguradora mexicana; vino también la amenaza de
la influenza, los problemas que aún nos aquejan de inseguridad y una
serie de eventos de catástrofes naturales a los que hemos hecho
frente.

Hemos logrado superar las adversidades, las provocadas por el
hombre y las derivadas de los actos de la naturaleza, sin quebrantos,
sin apoyos externos, con nuestros propios recursos, con nuestros
propios medios y me atrevo a decir que hemos salido fortalecidos.

Sólo por recordar algunos eventos, en el 2005 tuvimos cuatro
huracanes, uno de ellos, Vilma, el mayor huracán que se ha registrado
en la historia de nuestro país con daños muy importantes, sobre todo,
en Cancún, y en este 2001, por mencionar uno de ellos, unas heladas
muy importantes que causaron daños en el noroeste de nuestro país.

Hemos estado presentes y estamos presentes en las catástrofes
naturales, pero también en los problemas que enfrentan muchas
familias mexicanas, derivados de eventos que afectan su patrimonio,
pero también somos un muy mecanismo de ahorro y de protección a
través de los seguros de vida.

Estamos presentes también en la economía, generando una cantidad
muy importante de empleos de manera directa e indirecta, invertimos
recursos en los mercados financieros que posibilitan el financiamiento
de proyectos de largo plazo, en fin, estamos cada vez más presentes
en la vida de México.

Como nos dijera el Presidente Calderón, el sector asegurador ha sido
en esta crisis parte de la solución y no parte del problema.

Mientras que la economía mexicana decreció un 6.5 por ciento en el
2009, nosotros crecimos 13.6 por ciento en términos nominales y un
9.7 por ciento en términos reales. Los104 millones de contratos
individuales celebrados por las aseguradoras ascienden a 79.5
billones de pesos en sumas aseguradas, el valor total de bienes
asegurados equivale a casi 6.1 veces el valor de la producción
nacional de bienes y servicios en un año.

En el 2010 las aseguradoras pagamos 144 mil millones de pesos a
sus asegurados y beneficiarios para librar las pérdidas sufridas.
Pagamos cuatro millones de siniestros, cada día atendimos y
pagamos cerca de 11 mil solicitudes de pago de indemnizaciones, es
decir, cada hora atendemos casi 500 siniestros.

Esta es la dimensión social del sector asegurador, de lo que puede
colaborar con el Estado a proteger sus bienes y contribuir al bienestar
de la población y mitigar las pérdidas de empresas y personas.
Nuestras reservas técnicas ascienden a casi 500 mil millones de
pesos, las cuales se encuentran colocadas en instrumentos de
máxima seguridad, preponderantemente emisiones del gobierno
federal, que contribuyen al financiamiento de infraestructura pública, lo
cual nos convierte en el tercer ahorrador institucional más importante
del país. El capital de garantía de las compañías de seguros se ha
más que triplicado desde la apertura comercial, y asciende a casi 129
mil millones de pesos.

Contamos con recursos que casi duplican el requerimiento bruto de
solvencia que establece nuestra regulación. En fin, no quisiera tomar
tiempo de esta participación para hacer un recuento de lo que hemos
hecho, de lo mucho que entre todos hemos avanzado en este período
que he tenido el privilegio de presidir la asociación.

Aún nos quedan retos muy importantes por emprender, continuar los
proyectos del Plan de Expansión de Mercados para crecer y tener una
mayor penetración del seguro, sobre todo con programas de
aseguramiento dirigidos a la población más vulnerable y que más lo
requiere; desarrollar un régimen fiscal que fomente el ahorro a largo
plazo, a través de los seguros, y que contribuya a que más personas
puedan adquirir una cobertura y generar recursos para su vejez;
promover un esquema regulatorio para e sano desarrollo de las
pensiones voluntarias y de la seguridad social, con productos
competitivos y rendimientos atractivos para los inversionistas;
promover los seguros obligatorios, a fin de proteger a la población,
fundamentalmente el Seguro para los Vehículos Automotores.
Pero si queremos tener el sector asegurador que México merece,
necesitamos que cada uno de nosotros se comprometa con ello, que
se vuelva nuestra obsesión, nuestra ilusión, que cada quien haga lo
que le corresponde, que pasemos de pedir a proponer, que exijamos
que los demás cumplan con sus obligaciones, pero nosotros
cumplamos con las nuestras, que pensemos no sólo en el “yo”, sino en
el “nosotros”, que actuemos convencidos de que si le va bien a
nuestra industria y a México nos va bien a todos.

Cumplamos nuestro compromiso ciudadano, no habrá un México
grande sin el esfuerzo de todos, no lo puede hacer nadie solo, es
responsabilidad de todos, la solución somos nosotros, los ciudadanos,
los empresarios, los trabajadores, los padres de familia, usemos
nuestra fuerza, exijamos, aportemos, propongamos, reclamemos,
participemos y cumplamos, no hay otra manera de tener un mejor
país.

Exijamos a quien corresponda que tome las acciones necesarias, en
beneficio de México y de su crecimiento, que dejen de lado intereses
particulares y antepongan el interés de nuestro país.

La industria aseguradora está comprometida con el crecimiento
económico, hagamos de éste también una obsesión, México tiene que
crecer a tasas superiores al 5 por ciento anual y sí se puede, se lo
debemos a las generaciones que nos suceden, a nuestros hijos.
Unámonos los mexicanos a esta idea, hacer un México mejor, con
crecimiento, con empleos, sin violencia. Somos muchos más los que
queremos vivir pronto en ese México.

Los aseguradores estamos comprometidos a trabajar bajo el mismo
objetivo e intereses, con la misma pasión y responsabilidad de
entregar a las siguientes generaciones una industria de seguros más
grande y más fuerte, que contribuya más y mejor al engrandecimiento
de México.

Antes de terminar esta participación quiero tomar unos minutos para
agradecer a quienes durante este período apoyaron los esfuerzos de
la asociación y los míos en particular; al Presidente Felipe Calderón
por su apoyo y preocupación, sobre todo en estos temas relativos a la
inseguridad; a la Secretaría de Hacienda, a su titular, a los
subsecretarios con los que hemos tenido un trato muy especial, y en
particular yo quisiera mencionar al doctor Manuel Lobato, quien ha
sido un apoyo muy importante para nosotros en este período; a las
autoridades del SAT, en la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas,
fundamentalmente a Manuel Aguilera, a Manuel Calderón, a Norma
Alicia Rosas, a Víctor Manuel González y a sus equipos, con quienes
hemos establecido un diálogo permanente que ha sido constructivo y
en beneficio de la industria. A todas las autoridades en materia de
seguridad pública, con quienes siempre hemos tenido acceso cuando
hemos enfrentado algunos problemas relacionados con sus
responsabilidades; a las autoridades del Banco de México; al
licenciado Balleres, y a Alejandro Balleres por su confianza y apoyo, a
todos mis compañeros de GNP, muchas gracias.

A mis compañeros del CCE, en particular a los miembros de la
Comisión Ejecutiva, a los que hoy me acompañan y a los que hoy no
nos acompañan, pero que están presentes con nosotros, a quienes
agradezco por todo lo que ahí he podido aprender, y a la vez, les
reconozco por su labor a favor de México, son un grupo de
empresarios que, además de sus responsabilidades, han decidido
dedicar una buena parte de su tiempo y, en muchas ocasiones,
recursos personales para contribuir a que tengamos un mejor sector
empresarial mexicano, y con ello a tener un mejor país.

A su presidente, Mario Sánchez Ruíz, y a todos los compañeros que
han hecho que este grupo hoy sea mucho más que una Comisión
Ejecutiva, muchas gracias.

A los miembros de las comisiones, de los comités de AMIS, a todos
los directores generales, en especial a los miembros del Comité
Ejecutivo, a los vicepresidentes, muchas gracias por su apoyo y
confianza.

A Recaredo Arias, un especial agradecimiento por su dedicación y
compromiso con la asociación, pero sobre todo por su paciencia y
apoyo incondicional, a todo el personal de la asociación, muchas
gracias.

Muy especialmente les agradezco, Isabel, Regina y Juan Ignacio, que
compartieron su tiempo con la industria, y a Yolanda por el
compromiso y apoyo. Hoy queda al frente de la AMIS como su
presidente el doctor Fernando Solís, un viejo compañero de muchas
batallas. Yo estoy seguro, Fernando, que harás tuyos los retos de la
industria, y que con tú probada capacidad y el apoyo de todos
nosotros contribuirás a que la industria sea cada vez más grande y
cada vez mejor.

Mucha suerte en esta encomienda y muchas felicidades, Fernando.-

Señoras y señores:

Nuestra responsabilidad es lograr un mercado de seguros más
grande, sólido, eficiente, estable y confiable, unos mercados de
seguros que satisfaga las necesidades de más y más mexicanos en
términos de protección y mitigación de pérdidas, de innovación y de
rentabilidad para sus empresas y que continúe siendo un importante
vehículo para el financiamiento de la economía.

Con eso estaremos contribuyendo a construir ese México en el que
queremos vivir, ese México del que queremos que nuestros hijos
disfruten y se sientan orgullosos de él, hagámoslo nuestro.

Muchas gracias.

Moderador: Licenciado Juan Ignacio Gil Antón y Nacho, a nombre de
todo el sector te damos las gracias por el tiempo, la dedicación, el
profesionalismo y el cariño que entregaste a esta asociación durante el
tiempo que fuiste su presidente.

Muchas gracias Nacho, de verdad.

A continuación le pedimos al doctor Fernando Solís Soberón,
Presidente entrante de las AMIS, que nos dirija un mensaje.

Dr. Fernando Solís Soberón: Actuario Ernesto Cordero Arroyo,
Secretario de Hacienda y Crédito Público; licenciado Manuel Aguilera
Verduzco, Presidente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas;
doctor Manuel Lobato Osorio, titular de la Unidad de Seguros,
Pensiones y Seguridad Social de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público; distinguidos miembros del presídium, estimados colegas
aseguradores, señoras y señores:

Es para mí un honor haber sido electo Presidente de la Asociación
Mexicana de Instituciones de Seguros. Agradezco a todos los
miembros de la Asociación esta distinción, particularmente en esta
coyuntura tan trascendente para el sector asegurador de nuestro país.
Tengan la certeza de que pondré todo mi esfuerzo para hacer frente a
esta importante responsabilidad.

A nombre de los aseguradores quiero hacer un reconocimiento al
trabajo de Juan Ignacio Gil Antón, Presidente de la Asociación durante
los últimos tres años, así como a los vicepresidentes y miembros del
Comité Ejecutivo que lo acompañaron en el intenso y fructífero trabajo
desarrollado durante este tiempo.

En los últimos años el mundo ha vivido una de las crisis económicas
más intensas de todos los tiempos. Sin embargo, las aseguradoras
mexicanas no han requerido planes de apoyo para su liquidez o
solvencia.

Del año 2008 al 2010 el sector asegurador mexicano creció más de 18
por ciento y mantuvo su fortaleza financiera. Lo anterior debido
fundamentalmente a la gestión responsable de las instituciones y
porque su obligaciones están garantizadas con inversiones de largo
plazo.

De hecho este mercado vive una de sus etapas de mayor solidez, ya
que el capital de las empresas es 1.85 veces el requerimiento
normativo de cobertura de solvencia.

Los activos de las aseguradoras ascienden a 651 mil millones de
pesos y las inversiones a 514 mil millones de pesos, lo que significa
que el sector asegurador ocupa el tercer lugar como inversionista
institucional del país, siendo así un promotor importante del desarrollo
de México.

Existen 104 millones de contratos de seguros que ofrecen protección
económica a personas, familias, empresas e infraestructura del país,
con una cobertura de más de 57.7 billones de pesos.
Ello equivale, como nos decía Juan Ignacio, auxiliado entre 4.4 y 6
veces el valor de la producción nacional de bienes y servicios en un
año. Esto muestra la dimensión de nuestra industria.

No obstante lo anterior y considerando que la penetración de la
actividad aseguradora en el Producto Interno Bruto es considerado
como un indicador de la calidad de vida de la población, tenemos
mucho por hacer.

Este indicador asciende en México a sólo 1.8 por ciento y por ejemplo,
para Gran Bretaña es 12.9 y para Chile es 3.8. Somos la décimo
cuarta economía mundial en términos del Producto Interno Bruto y a
pesar de ello ocupamos el lugar 61 en emisión de primas con respecto
al PIB.

De los 112 millones de mexicanos sólo 6.5 millones cuentan con un
seguro de gastos médicos y 7.2 millones con un seguro de vida.
Asimismo sólo el 4.5 por ciento de las casas habitación están
aseguradas sin encontrarse vinculadas a un crédito hipotecario y del
total del parque vehicular, sólo el 26.5 por ciento está asegurado.

Las comparaciones internacionales nos invitan siempre a la reflexión
de las razones por las cuales no se ha desarrollado más la actividad
aseguradora en nuestro país. En este sentido es claro que existen
factores, como la distribución del ingreso, la estructura de edades de
la población y la educación financiera que explican por qué muchas
familias y pequeñas o medianas empresas no adquieren seguros.

Sin embargo, también existen diversos factores institucionales que
explican una menor demanda de seguros respecto a lo observado en
países de desarrollo económico similar al nuestro, entre los que
destacan los siguientes.

1.- Seguro de responsabilidad civil para vehículos automotores a nivel
nacional.

Del, continente americano México, Haití, Honduras y Cuba son los
únicos países que no cuentan con la obligación de esta clase de
seguros.
Esto significa que en caso de ocurrir un accidente que conlleva al
conductor de un automóvil a algún tipo de responsabilidad civil ante
terceros por daños en sus bienes o a sus personas, a que responda
con su patrimonio.

Desafortunadamente existen muchas situaciones en que los
responsables de los accidentes no cuentan con un patrimonio
suficiente para resarcir a los afectados, en cuyo caso estos, con sus
recursos deben hacer frente a los daños ocasionados.

De imponerse esta obligación a los vehículos a nivel nacional y de
sancionarse severamente su incumplimiento, la participación de
primas al PIB crecería en al menos 18 puntos base, pero más
importante aún, el sector asegurador pagaría aproximadamente 27 mil
millones de pesos al año las víctimas de accidentes de tránsito en vez
de los 7 mil millones que hoy indemniza, lográndose así la seguridad
jurídica y un trato justo para los afectados por accidentes viales.

2.- Incentivos fiscales para promover el ahorro de largo plazo a través
de seguros de vida.-

En diversos países existen beneficios fiscales para el ahorro de largo
plazo a través de seguros de vida. En nuestro país hace algunos años
estableció en la Ley del Impuesto Sobre la Renta un beneficio fiscal
para el pago de impuestos por los intereses generados por el
componente de ahorro asociado a los seguros de supervivencia, esto
motivó un crecimiento importante en este tipo de productos. Sin
embargo, en el año 2009 se modificó este artículo para entrar en vigor
a partir del 2012 eliminándose este beneficio.

Es importante que se revierta el cambio señalado por la afectación
negativa del bienestar de los trabajadores que carecen de seguridad
social y que actualmente utilizan al seguro de vida como un medio
eficiente para realizar un ahorro programado que les permita vivir
dignamente durante la vejez.

Por otro lado, haciendo una interpretación a las modificaciones ya
mencionadas para el 2012, podría entenderse además un gravamen al
componente de ahorro asociado a la nivelación de primas de riesgo de
los seguros de muerte, invalidez y supervivencia; esto último traería
como consecuencia un encarecimiento injustificado para la protección
financiera que brindan los seguros de vida a las familias. Por cierto, lo
anterior no es observado hasta donde conocemos en ningún otro
mercado.

De mantenerse el beneficio fiscal es predecible que en los próximos
10 años la razón primas PIB crezca en 43 puntos base, y el ahorro
institucional de largo plazo del sector en 50 mil millones de pesos,
como ha sucedido en Brasil a partir de 2006, año en que se dieron
beneficios fiscales y una reforma al sistema de pensiones.

3.- Bancarización de la economía.-

La baja penetración de los productos bancarios en la economía
respecto a otros países es también un elemento que explica la baja
razón de primas a PIB, esto es así debido a que la mayor parte de los
productos bancarios asociados con crédito generalmente requieren la
contratación de seguros de vida y/o de daños.

Actualmente la razón de colocación de crédito como porcentaje del
PIB es igual a 16.2 por ciento y en países similares al nuestro como
Chile es de 59 por ciento, y en otros mercados como Estados Unidos
alcanza el 63 por ciento.

En la medida en que esta brecha se cierre la razón de primas crecería
en 18 puntos base.

4.- Alcance de la seguridad social en los seguros de invalidez y vida y
de riesgos de trabajo.-

En algunos países los seguros de invalidez y vida y de riesgos de
trabajo asociados a la seguridad social son contratados con
aseguradoras privadas, lo que ha implicado como resultado de la
competencia un menor costo para este tipo de pensiones.

En nuestro país las primas están fijas por ley a partir de que a partir de
los cambios en los sistemas de pensiones del IMSS en 1997 y del
ISSSTE en 2007, la suma asegurada en riesgo disminuye en la
medida en que se acumulan más recursos en las cuentas individuales
administradas por los Afores.

Por ejemplo, si se abriera la competencia, la prestación de los seguros
de invalidez y vida, las cuotas que actualmente ascienden en la ley del
IMSS a 2.5 por ciento de los salarios base de contribución, podrían
disminuir en poco tiempo gracias a una administración y control de
riesgo más eficiente, lo que propiciaría la formalización del mercado
laboral y se incrementaría en 22 puntos base la razón primas a PIB.

5.- Regulación para riesgos catastróficos.-

Como todos sabemos México es un país altamente expuesto a ríos
catastróficos, particularmente a los asociados a terremotos y a
huracanes; sin embargo, la penetración del seguro en casa-habitación
y en las empresas para este tipo de coberturas es relativamente baja.

Lo anterior se explica por diversas razones, pero una que me gustaría
destacar en esta ocasión es la regulación que enfrenta la aseguradora
en nuestro país y que ocasiona una baja rentabilidad para este tipo de
seguros.

En México dos elementos fundamentales diferencian el tratamiento
regulatorio para las coberturas de ríos catastróficos respecto a lo
observado en otros países; la existencia de reservas catastróficas
establecidas con criterios estrictamente provinciales respecto al
periodo de recurrencia de los eventos y la no consideración del
reaseguro exceso de pérdida para su constitución.

Esta situación ha propiciado una mayor cesión de prima en estos
ramos mediante el reaseguro proporciona respecto a la que se
observaría de seguirse el estándar internacional; lo anterior
paradójicamente ha significado una menor acumulación de reservas,
un encarecimiento de las coberturas por el excesivo requerimiento de
capital y una menor cantidad demandada de esta clase de seguros.

Es importante reconocer la transferencia de riesgo que representan las
coberturas de exceso de pérdida para los requerimientos de
constitución de las reservas catastróficas y analizar nuevos esquemas
que permitan atender de manera creciente la necesidad de protección
financiera de familias y de empresas por la inevitable recurrencia de
las catástrofes naturales.

Si en lugar de 4.8 por ciento de los hogares asegurados sin
vinculación a un crédito, el 20 por ciento contara con una cobertura por
daños materiales y contenidos y, asimismo, los vinculados a un crédito
incorporaran la cobertura de contenidos y protegiesen a los
propietarios de las casas y no sólo a los acreedores, la razón primas a
PIB crecerían al menos 11 puntos base y menos familias
experimentarían la pérdida de su patrimonio por fenómenos naturales
como los experimentados por el huracán Vilma, en Cancún, en el año
2005, o el Alex, en el norte del país, en el año 2010.

Si agregamos todas estas posibles iniciativas y apoyos para
incrementar la penetración e impacto del seguro en nuestra sociedad
estamos hablando de un incremento en la participación de primas en
el PIB de al menos 112 puntos bases, por lo que llevaría a la razón de
primas a poco más del 3 por ciento con respecto al PIB.

Esta XXI Convención constituye un foro de discusión sobre los
desafíos de las aseguradoras en México para el futuro inmediato
enfatizando, entre otros, los siguientes temas: adopción del modelo de
solvencia 2, el incremento en el robo de automóviles derivado de la
delincuencia organizada, la protección con que cuenta el país para
atender desastres naturales.

Respecto a solvencia 2, la Asociación ha colaborado estrechamente
con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y con la Comisión
Nacional de Seguros y Fianzas en la elaboración de un proyecto de
nueva ley para las instituciones de seguros y de fianzas.

Esta ley sustentará un nuevo modelo de solvencia similar al de
Europa, donde las empresas y autoridades han trabajado
conjuntamente desde el año 2001 con el objetivo de implementarlo en
el año 2013.

No obstante que el sector asegurador en México no tiene problemas
de solvencia, estamos convencidos que el nuevo esquema regulatorio
es mejor dado que los requerimientos de capital y de reservas
corresponderán al nivel de riesgo asumido por cada aseguradora, así
como por la implantación de mejores prácticas de gobierno
corporativo, para la gestión integral de riesgos de las empresas. Sin
embargo, también estamos convencidos que el proyecto debe
adecuarse, entre otras cosas, para emitir un proceso de consulta entre
autoridades e industria respecto a las metodologías de medición de
riesgos, y sobre los impactos cuantitativos, asimismo, para establecer
con base en un análisis de brechas el tiempo necesario para lograr su
implantación exitosa.

En cuanto al robo de automóviles, del año 2004 al 2010, se
incrementó en 74 por ciento, en tanto que el parque vehicular, en 48
por ciento. El crecimiento es particularmente importante en algunos
estados del norte del país, adicionalmente la recuperación de los autos
robados ha disminuido en ese período de tiempo de alrededor del 50
al 35 por ciento.

El sector asegurador seguirá trabajando con las autoridades,
proveyendo información y coadyuvando en la recuperación de
vehículos, particularmente para aquellas zonas y marcas de
automóviles y con mayor frecuencia de robo.

Señoras y señores aseguradores, la importancia del seguro para
proteger financieramente a familias y a empresas por los riesgos que
enfrentan es incuestionable, es previsible que la demanda de seguros
siga creciendo de manera importante en los años por venir para todos
los ramos, asimismo el que las aseguradoras entenderán de manera
creativa y con diversos canales de distribución las necesidades de
aseguramiento de la población y las empresas. No obstante, los invito
a seguir trabajando para que las políticas públicas que aceleren su
crecimiento sean adoptadas lo antes posible.

Hagámoslo con la firme convicción de que mientras mayor sea la
importancia del seguro en la economía, mayor será el bienestar de los
mexicanos.

Por su atención, muchas gracias.

Presentador: Muchas gracias, Fernando, por tú mensaje, estamos
ciertos de que bajo tú batuta ahora la AMIS llevará a buen puerto a
esta asociación, como lo ha hecho en ocasiones anteriores. Sabes
que cuentas con el apoyo de todos nosotros, para que nuestra
industria siga creciendo y fortalezca a nuestro país. Muchas gracias,
Fernando.

Con el propósito de fomentar la educación financiera en seguros, la
AMIS organizó el concurso “Crece Seguro”, que tiene como objetivo
difundir la cultura de la prevención de los riesgos y del seguro entre la
comunidad escolar de educación básica.

A continuación vamos a ver un video con los testimoniales de los
finalistas de este concurso.

Adelante, por favor.

                       (Transmisión de Video).


Presentador: Una más de las labores que AMIS hace en beneficio del
seguro para todo el país.

El ganador del premio es el niño Isaías Taboada, de ocho años de
edad, él estudia en el Centro Educativo Venustiano Carranza. Le
vamos a pedir a Isaías y a sus papás que pasen a recoger el merecido
premio que entregará el actuario Ernesto Cordero Arroyo, Secretario
de Hacienda y Crédito Público, de lo cual nos enorgullecemos mucho.

Adelante, por favor, Isaías.

Le solicitamos al actuario Ernesto Cordero Arroyo, Secretario de
Hacienda y Crédito Público, nos dirija su mensaje y declare
formalmente inaugurados los trabajos de nuestra Vigésima Primera
Convención Nacional de Aseguradores.

Act. Ernesto Cordero Arroyo: Muy buenos días a todos, me da
mucho gusto estar con ustedes, con muchos de mis colegas en esta
Convención Nacional de Aseguradores.

Quiero saludar a Juan Ignacio Gil Antón, presidente saliente de la
Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, a don Fernando
Solís Soberón, presidente entrante de la Asociación Mexicana de
Instituciones de Seguros, a Manuel Aguilera Verduzco, presidente de
la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Quiero saludar también al
nuevo integrante de la Junta de Gobierno del Banco de México, al
doctor Manuel Ramos Francia, suerte Manuel.

Y bueno, quisiera empezar mencionando que estoy muy contento de
cómo arrancan esta convención, con la entrega del Premio “Crece
Seguro”, y a mí me da mucho gusto que la educación financiera en
México empiece a consolidarse y empiece a generar conciencia. A
través de la CONDUSEF nosotros hemos entregado cien mil guías
para las escuelas primarias en todo el país, pero sin ninguna duda la
penetración de la educación financiera también tiene que ver con algo
muy importante, que es también la consolidación de la prosperidad
económica en nuestro país. Si Isaías es muy bueno, porque respondió
una serie de preguntas y ganó el concurso de la trivia y todo esto, esa
reflejo de lo que ve en su casa, y es reflejo de que seguramente sus
padres hacen un manejo muy responsable de sus tarjetas de crédito,
seguramente tendrán algún tipo de crédito, seguramente recurren al
esquema del aseguramiento, y todo eso se va permeando y a mí me
da mucho gusto que esto sea así y hay que apoyar a nuestra niñez, ya
hay que empezarlos a enseñar, yo creo que en el momento, como lo
decía el licenciado Mancera, en el, momento en que nuestros niños
entiendan perfectamente el concepto de costo de oportunidad pues
vamos a tener un país muy diferente y vamos a tener ciudadanos muy
diferentes y estoy completamente convencido de eso y me da mucho
gusto.

Yo recuerdo pues cuando éramos niños muchos de los que estamos
aquí que probablemente el único concepto de educación financiera
que teníamos eran esas planillas amarillas de los bonos del ahorro
nacional, esos timbres que pegábamos y que jamás sabíamos dónde
acababan ni cuál era el beneficio de eso.

Evidentemente ya no son redimibles, no vayan a aparecer algunos con
sus planillas, pero me da mucho gusto que haya evolucionado y que
estemos cada vez con un mejor esquema de educación financiera.

Mencionabas que en México la situación económica afortunadamente
pues está, se ve bien, se ve bastante bien, el año pasado crecimos al
5.5 por ciento, este año los datos al primer trimestre reportamos que
crecimos al 5 por ciento en el primer trimestre del año 2011 lo cual son
muy buenos datos.

El pronóstico, los pronósticos de crecimiento para la economía
mexicana en este momento es crecer entre el 4 y el 5 por ciento,
dependiendo pues a qué experto se consulte, qué bancos hay que
emitan opinión, pero cada vez estos pronósticos se vienen revisando a
la alta de manera sistemática, lo cual pues también es muy buena
noticia para México.

Una característica de crecimiento económico que está teniendo
México, que también es muy bueno, es que estamos teniendo un
crecimiento balanceado, ya no estamos tan recargados en el sector
exportador, como lo fue en la primera parte del 2010 y la segunda del
2009, sino que ahora tenemos un crecimiento un poco más
balanceado, lo cual son buenas noticias.

En la parte externa pues también nuestra producción industrial tiene
muy buenos datos, tenemos crecimiento en enero y febrero casi de 6
por ciento, nuestra producción automotriz creció al 27 por ciento entre
enero y marzo, las exportaciones no petroleras en México crecieron 20
por ciento de enero a marzo del 2011, pero también la parte interna se
ve bien y tiene datos bastante fuertes.

Las ventas de la ANTAD de enero a marzo crecieron 5.2 por ciento, el
ANTAD nuestras tiendas de autoservicio, en términos de inversión, la
inversión fija bruta en México creció en enero 9.2 por ciento.

Los empleos que hemos generado a la primera quincena de abril, 271
mil empleos pues también muestra que seguimos siendo capaces de
generar empleo y también pues los datos del sector financiero, en
particular la expansión de crédito en México durante 2010 fue de más
de 3 dígitos en términos nominales, más del 10 por ciento y los datos
que se tienen en este momento también de crédito al consumo, de
crédito a las empresas, de crédito hipotecario pues también son
bastante buenas.

De manera que hemos sido capaces de crecer, de crecer de manera
balanceada, seguimos en una agenda de simplificación importante,
México llama, bueno, siempre he os llamado la atención como un
mercado emergente con un           gran potencial y que se está
consolidando, pero en este momento nosotros pensamos que México
es una gran oportunidad para retomar el lugar que merece México en
términos de los mercados internacionales.

México es la única economía emergente de las importantes, como
China, México, Brasil, que no tiene presiones inflacionarias, que
tenemos estabilidad en los precios y eso hace muy atractivo a nuestro
país.

También seguimos con una agenda de simplificación administrativa y
burocrática muy importante. México, de acuerdo al Banco Mundial, es
el país latinoamericano donde es más fácil arrancar un negocio, lo cual
pues también es una muy buena noticia y estamos delante de todos
los países latinoamericanos, lo cual pues también es algo que no
debemos de dejar de señalar y dejar de reconocer y aprovechar, sobre
todo, que esto es una gran oportunidad para el sector asegurador, el
que en México cada vez se puedan establecer una mayor cantidad de
negocios en México.

Con respecto a nuestra situación y a los desbalances, como lo
mencioné, México afortunadamente tenemos una buena perspectiva
económica, tenemos un manejo prudente en las finanzas públicas, el
déficit que vamos a tener este año es de medio punto del PIB, 0.5 del
PIB, lo cual es muy moderado, si incorporamos a PEMEX vamos a
llegar al 2,5 por ciento del PIB, que sigue siendo un déficit muy
moderado y con una clara programación a tener presupuestos
balanceados, si no el año entrante pues sí probablemente en un par
de años.

Asimismo también mencionar que nuestro déficit en cuenta corriente
se presenta en menor déficit de cuenta corriente desde 1987, que es
0.5 por ciento del PIB, a pesar de la apreciación de nuestra moneda,
pues en México no tenemos desbalances importantes, lo cual también
son buenas noticias.

Los ingresos tributarios en México van a llegar a 10.4 por ciento del
PIB, que es casi 2 puntos porcentuales más de recaudación tributaria
de que lo que teníamos hace 6 años, lo cual también es un muy buen
dato, seguimos invirtiendo en infraestructura de manera muy
importante.

Estamos invirtiendo en promedio 5 puntos del PIB en infraestructura
para tener una idea, el promedio de la OCDE es de 3.7 por ciento, lo
cual pues estamos invirtiendo mucho más en infraestructura que los
países de la OCDE, lo cual también son buenas noticias para la
generación de empleo, para la generación de mercados regionales
para abatir los costos de logística en nuestro país y también es una
gran oportunidad para el sector asegurador en México.

Asimismo también hemos hecho un esfuerzo en la Secretaría de
Hacienda de tener un enfoque integral en la administración de los
riesgos, no solamente el estar bien, el tener úes unas perspectivas de
crecimiento importantes, sino también pues empezar o prever cuáles
son los posibles riesgos que puede enfrentar la economía mexicana y
atenderlos de alguna manera prevenirlos y si no se puede al menos
mitigar en caso de que ellos pudieran ocurrir.

De esa manera es que en el enfoque que tenemos pues por supuesto
está el manejo prudente de las finanzas públicas, que no hay mejor
seguro que un manejo prudente en la parte hacendaria, pero también
tenemos coberturas petroleras que se contrataron como se hace
desde hace muchos años, en este momento pareciera no relevante
con los precios del petróleo como están, pero bueno, en caso de que
el precio del petróleo se desplomara, bueno, tenemos cubierto ese
riesgo.

Asimismo nos hemos cubierto en términos de que se pudieran secar
los mercados internacionales de deuda en caso de que los países
desarrollados revertieran su política monetaria.

Y en ese sentido, hemos acudido a los mercados de deuda en este
momento que hay exceso de liquidez y hay muy buenas condiciones, y
hemos diversificado y mejorado el perfil de nuestra deuda externa,
ahora nuestra deuda está colocada a un mucho mayor plazo,
colocamos un bono a 100 años en octubre del año pasado, somos el
único país latinoamericano que ha hecho esto, que ha podido hacerlo
y en condiciones muy favorables, pagando una tasa del 6 por ciento.
Entonces, habla de la confianza que le tienen a México.
Pero también hemos acudido a mercados de deuda, a los cuales hacía
tiempo no acudimos, acudimos a Asia, acudimos a Europa y estamos
colocando en condiciones muy favorables, y de nuevo es una
recomposición de nuestra deuda que teníamos contratada con
anterioridad.

En términos de reservas internacionales estamos en el proceso de
acumulación de reservas internacionales, tenemos 125 mil millones de
dólares acumulados en reservas y tenemos la línea de crédito flexible
del Fondo Monetario Internacional por 72 mil millones de dólares. De
manera que también tenemos una buena cantidad de recursos para
poder utilizarlos en caso de que se requirieran.

En términos de la atención de desastres naturales, que en México ya
el desastre natural es una contingencia no por su probabilidad de
ocurrencia, sino porque no sabemos dónde van a ocurrir, pero
lamentablemente en México siempre nos pegan un par de huracanes
por año, siempre tenemos inundaciones en algunas de las ciudades
importantes del país, en fin, que ya dejó de ser una contingencia, lo
cual hay que atenderlo de manera importante.

En ese sentido, tenemos el Fondo Natural de Desastres Naturales,
que lo hemos ajustado para que tenga una mayor operatividad y una
mayor flexibilidad junto  con que estamos colocando con
esquemas de aseguramiento excesos de pérdidas que podamos tener
en infraestructura y, asimismo, también estamos asegurando la
infraestructura federal.

Y también hay que mencionar, hay dos tipos de infraestructura, la que
es federal y la cual asume el Gobierno Federal la reconstrucción total
de ésta, y está la infraestructura estatal, aquellas carreteras, puentes,
plazas en algunas instituciones educativas que no son del Gobierno
Federal, que son de los gobiernos de los Estados y que tendría que
ser responsabilidad el gobierno del Estado reconstruirlas.

Para eso el Gobierno Federal actúa de manera solidaria, como debe
ser, y estamos asumiendo la reconstrucción de la mitad de la
infraestructura estatal dañada a través del FONDEN, pero también de
un fondo de reconstrucción nacional que diseñamos ya casi un año,
con el cual los estados podrán acceder en condiciones muy favorables
a los recursos que necesiten para poder financiar la parte que les toca,
a la mitad que les toca mientras el Gobierno Federal asume la
reconstrucción de la otra mitad que fue afectada.

Todos estos esquemas nos dan una potencia de respuesta de cerca
de 50 mil millones de pesos para enfrentar la reconstrucción ante un
desastre natural.

Tenemos también la emisión de un bono catastrófico, que ya tenemos
algunos años con él, que también nos permite tener recursos en caso
de que tengamos un sismo o un huracán en algunas zonas del país.

Estamos valorando y también pensando transferir al sector privado
algunos de los riesgos de sobrevivencia que tenemos en algunas
dependencias de gobierno y en algunas agencias de gobierno,
evidentemente lo vamos a empezar a hacer de manera gradual,
empezaremos con algunos programas de pensiones más o menos
chiquitos y luego vamos a ir, si esto funciona bien, pues poco a poco
expandiéndolo hacia el sector privado muchos de los riesgos que
tenemos, en ese sentido.

Yo les diría que afortunadamente en México, y es un círculo virtuoso,
lo mencionaba hace un momento Fernando, que en tanto el sector
asegurador tenga una presencia importante en la economía mexicana
pues eso generará una mejor condición de prosperidad económica en
México, yo diría que también hay una retroalimentación en tanto que
haya mayor prosperidad económica en México pues el sector
asegurador va a tener una mayor relevancia en nuestro país, y yo creo
que en general nuestro sistema financiero va a estar a la altura de las
circunstancias y va a ser un motor importante crecimiento económico.

Nuestro sector bancario bien capitalizado está teniendo un proceso de
expansión de crédito acelerado, probablemente todavía hace mucho
qué avanzar, pero estoy seguro que lo vamos a ir avanzando, pero
está reaccionando bien y tenemos tasas de expansión de crédito
acelerado.

Nuestro mercado de capital es también con nuevos productos, está
dando la batalla también los SECADES que están siendo un éxito,
colocamos la primera de las fibras en la Bolsa Mexicana de Valores, lo
cual también salió muy bien, y vienen muchas en la tubería; y también
hay colocaciones iniciales que están siendo muy atractivas y están
empezando a emerger el mercado de capitales en México, lo cual es
buena noticia.

El sector asegurador, estoy seguro que también tiene muy buenos
resultados y así lo ha demostrado, ha crecido la colocación y la
emisión de primas en un 20 por ciento, el sector creció 4.5 por ciento
anual el año pasado, lo cual son muy buenos datos, y también estoy
seguro que es factor de crecimiento y de desarrollo en México.

El ajuste del marco legal y normativo en nuestro país, que estoy
seguro que es algo que les preocupa, lo hemos venido avanzando y
platicando con todos ustedes, decirles que el proyecto de ley en el que
hemos venido trabajando ya desde hace un poco más de un año, ya
está muy avanzado, es un proyecto de ley que primero busca
actualizar nuestro marco legal, tenemos un marco legal ya un poco
antiguo y lo que busca es actualizarlo, hacerlo más simple, hacerlo
más sencillo, también redefinir las funciones que tiene la Secretaría de
Hacienda y la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, de manera
que tengamos un marco normativo y regulatorio mucho más moderno.

Asimismo, también nos estamos enfocando hacia un marco de
solvencia, hacia un enfoque integral de la administración de los
riesgos y de la reservación de los riesgos.

Asimismo, también este marco normativo está contemplando la
generación de nuevo o la participación de nuevos productos en el
mercado asegurador que pueden ser atractivos. Evidentemente, y lo
reitero, tanto la ley, la iniciativa de ley, como el marco reglamentario
que de él se desprenda, desde luego que considerará de manera
fundamental sus opiniones, las opiniones del sector y también la
gradualidad necesaria para que todos nos sintamos cómodos con
esto. Es algo que necesita el sector, estoy seguro que coinciden con
nosotros, pero les aseguro que esto va a llevar un espacio de
gradualidad, tal que esto sea una buena noticia y que todos nos
sintamos cómodos con esto.
México está entrando en una época de expansión económica, de
consolidación de clases medias, donde el producto, el seguro es
fundamental y va a ser probablemente uno de los sectores que más
potencial de crecimiento tienen en México.

Como ya lo mencionaron, el que empiece a haber crecimiento
económico, prosperidad en las familias, pues significa que las familias
empiecen a acceder al crédito, empiecen a adquirir una casa,
empiecen a adquirir un coche, empiecen a usar la tarjeta de crédito de
nuevo, se empiecen a consolidar ciertas cosas donde el sector
asegurador sin ninguna duda tiene un gran potencial.

Tenemos una población muy joven, que como Isaías, seguramente
estarán mejor educados financieramente y que seguramente
empezarán a ahorrar desde muy jóvenes para su retiro, que
seguramente también estarán preocupados por tener resuelto su
atención médica, tanto presente como futura, y ahí hay un gran
espacio de participación para todos nosotros, y estoy seguro que lo
vamos a hacer muy bien.

Quiero reconocer a Juan Ignacio Gil Antón, Presidente saliente de la
Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, su liderazgo. La
AMIS fue fundamental para muchas de las iniciativas del Gobierno
Federal, sin ustedes no hubiera sido posible, y Nacho fue un gran
aliado en toda esta agenda financiera y en la cual fueron participantes
fundamentales. Te agradezco mucho, Nacho, toda tu participación, tu
solidaridad y tu liderazgo en todo esto.

Le deseo mucha suerte a don Fernando Solís Soberón, el presidente
entrante, escuché con mucha atención la agenda que traes para el
sector, y cuenta con todo el apoyo por el gobierno federal, yo te diría
que hay una coincidencia en absolutamente todos los puntos, y poco a
poco la iremos desahogando e iremos consolidando el sector.

Yo terminaría, antes de dar por inaugurado, decirles que México tiene
una gran expectativa económica, tenemos un gran potencial de
crecimiento, México a pesar de los pesares se está moviendo, es uno
de los mercados emergentes más atractivos, tenemos un sector
financiero muy sano, donde destacan ustedes, no dejemos ir la
oportunidad de consolidar el crecimiento económico del bueno, en
México, y por un período sostenido de tiempo.

Entonces, no habiendo otro tema que tratar, y siendo, - les pido que se
pongan de pie -, siendo las 10 horas con cuatro minutos del lunes dos
de mayo en la Ciudad de México, declaro formalmente inaugurada la
XXI Convención Nacional de Aseguradores, les deseo mucho éxito en
los trabajos a realizar. Enhorabuena.

Presentador: Le damos las gracias al actuario Ernesto Cordero
Arroyo, por haber estado con nosotros, dirigirnos este mensaje,
ubicarnos en la realidad de nuestro país y haber declarado inaugurada
formalmente nuestros trabajos de la XXI Convención Nacional de
Aseguradores.


                              --oo0oo--

								
To top