MEMORIAL EXPLICATIVO
A: Hon. José Chico Vega
Comisión de Desarrollo Económico, Planificación, Comercio,
Industria y Telecomunicaciones
Cámara de Representantes, Estado Libre Asociado de PR
De: Abel Vale Nieves
Presidente
Ciudadanos Del Karso (CDK)
Fecha: 27 de mayo de 2009
Asunto: Proyecto de la Cámara de Representantes Núm. 1649.
Mi nombre es Abel Vale Nieves y comparezco ante esta Honorable Comisión
de Recursos Naturales, Conservación y Medioambiente de la Cámara de
Representantes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (en adelante
“ELA”), para deponer sobre el Proyecto de la Cámara Núm. 1649. Este
proyecto de ley propone, según su exposición de motivos, establecer un
nuevo estado de derecho en relación al marco legal y administrativo que
regirá la solicitud, evaluación, concesión y denegación de permisos por el
Gobierno de Puerto Rico, bajo el nombre de la “Ley para la Reestructuración y
Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos".
Estoy ante ustedes en mi capacidad de Presidente de la organización privada,
sin fines de lucro, y debidamente incorporada en el Departamento de Estado,
Ciudadanos del Karso (en adelante “CDK”). La misión de CDK es proteger y
conservar los sistemas naturales de Puerto Rico, principalmente los de la
región del karso, mediante el fomento y el desarrollo de acciones que ilustren
como la organización social y la naturaleza pueden y deben ser compatibles.
Nuestro programa de trabajo incluye la adquisición y manejo de tierras, la investigación,
la educación, y el asesoramiento técnico y científico a entidades gubernamentales y
privadas. Algunos de los esfuerzos en que hemos trabajado en los últimos años
incluyen acuerdos colaborativos con el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre, el
Servicio Forestal Federal, la Agencia Federal de Protección Ambiental (“USEPA” por
sus siglas en inglés), el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la
Universidad de Puerto Rico y la Universidad Interamericana de Puerto Rico, entre otras
organizaciones, para la reintroducción de especies de plantas y animales vulnerables y
en peligro de extinción en la zona del karso, la adquisición de terrenos con fines de
conservación, la realización de estudios botánicos que han llevado a la identificación de
nuevas especies en la Isla para la ciencia, y la publicación de varias publicaciones
técnicas y científicas, incluyendo documentales.
La región del karso provee numerosos servicios ecológicos que son indispensables
para mantener el desarrollo y bienestar de la sociedad puertorriqueña. Esta zona,
formada por roca caliza y caracterizada generalmente por la presencia de mogotes,
sumideros, cuevas y otras cavidades, cubre aproximadamente 27.5% de la extensión
de Puerto Rico. La misma se extiende desde el municipio de Aguadilla hasta el
municipio de Loíza en el norte, e incluye una franja mas pequeña y discontinua en el
sur, así como otras áreas dispersas o bolsillos en el interior de la Isla.
Entre los valores y servicios ecológicos que el karso provee a la sociedad
puertorriqueña se encuentran los siguientes 1 :
• Debido a su geología y a la lluvia que recibe, los acuíferos de la región kárstica son
los más productivos y extensos en la Isla, siendo la fuente de agua potable para cerca
de una cuarta parte de la población de Puerto Rico.
1
Lugo, A. E., et al, 2001. Puerto Rican Karst – A Vital Resource. USDA Forest Service. Gen. Tech. Report WO-
65. 100 p.
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• Provee la principal o única fuente de agua de alta calidad para gran parte de las
facilidades pertenecientes a la industria farmacéutica, ubicadas en su mayoría en el
norte de la Isla. Esta actividad genera cerca de 130,000 empleos directos, indirectos e
inducidos, incluyendo $31 mil millones en exportaciones, equivalentes al 67% de las
2
exportaciones registradas en el año 2003.
• El karso es también extremadamente importante para la industria lechera de
Puerto Rico, ya que constituye la fuente principal de agua potable para
aproximadamente el 80% de las vaquerías en el país, localizadas en la zona noroeste.
Las vaquerías de esta región generan aproximadamente 25,000 empleos directos,
3
indirectos e inducidos, y ventas en sobre $220 millones.
• La región del karso del sur, particularmente la zona del Bosque Estatal de Guánica
y sus alrededores, alberga una de las mas mayores y diversas poblaciones de aves en
la Isla, aún más que la reportada para el Bosque Nacional El Yunque. El Bosque
Estatal de Guánica, al igual que este último, han sido designadas como parte del
sistema de reservas de la biosfera de la Organización de las Naciones Unidas.
• Contiene el mayor número de especies de árboles por unidad de área en Puerto
Rico, siendo considerado como una de las últimas áreas en verdadero estado silvestre
en nuestro territorio.
• El karso es hogar de sobre 220 especies de aves, de las cuales 110 son
migratorias, además de albergar 35 especies designadas como vulnerables o en
peligro de extinción (10 aves, 1 reptil, 2 anfibios y 22 plantas). Algunas de estas
especies en peligro de extinción, como el guabairo de Puerto Rico (Caprimulgus
noctitherus), el sapo concho de Puerto Rico (Peltophryne lemur) la iguana de Mona
(Cyclura corneta stejnegeri), el arbusto Buxus vahlii, y el recién descubierto coquí
2
http://www.piapr.com/
3
http://www.lechefresca.com/informes.html
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llanero (Eleutherodactylus juanariveroi), entre otros, son endémicos de la región del
karso. Dieciséis de las diecisiete especies de aves endémicas se observan en el karso.
Además, los bosques húmedos del karso albergan una parte significativa de las plantas
designadas como vulnerables o en peligro de extinción en la Isla.
• Las cuevas y otras cavidades de la región kárstica albergan las poblaciones más
abundantes de la boa de Puerto Rico (Epicrates inornatus) y de murciélagos (Ej.
Monophyllus redmani, Pteronotus quadridens, Mormoops blainvilliis, etc.) en la Isla.
• La región del karso contiene el sistema mas largo y complejo de cuevas y pasajes
subterráneos en Puerto Rico. Entre éstos se destaca el sistema del Río Encantado,
considerado entre los ríos subterráneos más largos en el mundo, capaz de ser
atravesado por el ser humano.
• De acuerdo al Servicio Geológico de los Estados Unidos (“USGS”, por sus siglas
en inglés), los bosques húmedos y muy húmedos tropicales de la región del karso en
Puerto Rico poseen uno de los paisajes mas espectaculares en el Caribe.
Desafortunadamente, durante las décadas pasadas, el desparrame urbano ha estado
invadiendo la región del karso. De acuerdo a datos del Instituto Internacional de
Dasonomía Tropical adscrito al Servicio Forestal del Departamento de Agricultura
Federal (“IITF”, por sus siglas en inglés), aproximadamente un 48% de la región del
karso norteño ha sido convertida a usos urbanos y suburbanos, poniendo en peligro los
servicios y valores que recibe del karso la sociedad puertorriqueña. Esta cifra es muy
similar a lo que ha ocurrido con la totalidad de la Isla, en donde de acuerdo a IITF, el
4
52% del territorio ha sido transformado a usos urbanos y suburbanos.
El uso ineficiente de los terrenos de la Isla a través del desparrame urbano
experimentado durante las últimas décadas, especialmente en el Área Metropolitana de
4
Gould, W., 2009. Conservation and vertebrate biodiversity in the Karst Region of Puerto Rico. In: IITF’s Earth
Week Symposium held on May 12, 2009. USDA Forest Service. San Juan, PR.
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San Juan (AMSJ), ha llegado al grado de igualar o superar a las metrópolis más
desparramadas en el mundo. Esto incluye a las ciudades de St. Louis y Minneapolis,
consideradas como las más desparramadas en los EE.UU (Martinuzzi, S., Gould, W.
A., and Ramos González, O. M., 2007).
Fuente: Martinuzzi, S., Gould, W. A., and Ramos González, O. M. (2007). Land development, land use, and urban
sprawl in Puerto Rico integrating remote sensing and population census. In: Landscape and Urban Planning, 79
(2007), 288-297.
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Algunos de los impactos económicos y sociales ocasionados por este patrón en el uso
de los terrenos en la Isla incluyen:
• Una excesiva dependencia del vehículo de motor (entre las tasas mas altas del
mundo) como medio de transportación, y por consiguiente de la importación de
petróleo, un recurso del cual carecemos, propiciando la fuga de recursos económicos
que de quedarse en el país permitirían una mayor tasa de ahorro e inversión, así como
de creación de empleos.
• Una extensa red de carreteras (entre las más altas del mundo por kilómetro
cuadrado) que han propiciado a su vez el desparrame urbano, y que ha comprometido
una suma sustancial de recursos económicos gubernamentales para su mantenimiento.
• El costo de proveer los servicios de agua potable, alcantarillado sanitario y pluvial,
energía eléctrica y recogido de desperdicios sólidos es mayor y más ineficiente por la
gran cantidad de kilómetros de infraestructura que se necesita construir para ofrecer
dichos servicios.
• Una población desparramada hace más difícil crear mayor cantidad de negocios
pequeños, que son los que más empleos generan, si se compara con ciudades más
densificadas. El desparrame en gran medida ha beneficiado mayormente a las
megatiendas.
• Tiempo perdido en la congestión de tránsito, lo que se define horas/hombre, es
demasiado alto.
Además de estos impactos, el desarrollo desarticulado de los terrenos se ha hecho
evidente en la última década a través de un incremento en la cantidad y recurrencia de
las comunidades y hogares que se han visto afectadas por deslizamientos de terreno,
caídas de roca y el colapso de sumideros, particularmente en la región del karso.
Algunos de estos casos incluyen la Urbanización Valle de Aramaná y el Centro de
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Diagnóstico y Tratamiento en Corozal, las urbanizaciones Monte Verde y Los Rosales II
en Manatí, el complejo residencial Estancias de la Fuente en Toa Alta, la comunidad
del barrio Unibón en Morovis, la urbanización Cerca del Cielo en Ponce, la comunidad
de Alturas de Bélgica en Guánica y el sector Los Molinas en Lares, entre otros.
Cabe destacar que varias de estas comunidades pueden calificarse bajo lo que la
Asociación de Constructores de Hogares de Puerto Rico ha llamado como
“comunidades planificadas”, pues para su construcción, tuvieron que cumplir con el
proceso formal de evaluación de permisos gubernamentales. Los permisos de
construcción de éstos y otros proyectos fueron gestionados en las agencias
gubernamentales por lo que se podría considerar como “profesionales autorizados”. En
cambio, esto no ha evitado que los residentes de dichas comunidades sufrieran los
daños antes señalados, ni que posterior a ello hayan sido dispensados del pago de sus
correspondientes hipotecas a la banca. Tampoco esto ha resultado en que los
proyectistas y profesionales que tuvieron a su cargo la construcción de estos proyectos,
resarcieran a los ciudadanos afectados por los daños sufridos a la vida y propiedad.
Por el contrario, el Estado ha tenido que asumir en parte los costos asociadas a estos
daños ocasionados a estos ciudadanos mediante la prestación de servicios de
asistencia o emergencia, sin que las partes responsables por omisión, dejadez o
negligencia, hayan tenido que asumir la responsabilidad de sus actos.
Evidentemente, el actual proceso de evaluación de permisos es uno ineficiente e
inefectivo, por lo que es necesario realizar un análisis minucioso y comprensivo del
mismo. El proceso de vistas legislativas, sin embargo, no provee para este análisis ya
que se limita básicamente a la consideración de los testimonios de aquellos a los que
les haya sido concedida la oportunidad de deponer, evitando así la discusión y el
intercambio de ideas entre todas las partes interesadas.
Por otro lado, el Proyecto de la Cámara de Representantes 1649 no establece los
mecanismos y procesos para lograr una nueva visión de planificación y urbanismo que
guía a Puerto Rico hacia un futuro de progreso y prosperidad, tal y como reza su
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exposición de motivos. Por el contrario, el P. de la C. 1649 tiene como propósito
principal el que se agilice, no la evaluación, sino la otorgación de permisos. Esto
supondría el que se agraven los problemas que ya enfrentamos debido a la
transformación del terreno a usos urbanos y suburbanos en la región del karso, así
como el resto de la Isla, y que serían magnificados por la ausencia de un Plan de Usos
de Terrenos. Además, hace prácticamente imposible la participación pública y el
derecho a proteger la vida y propiedad, incluyendo el bienestar común, de aquellos
individuos u organizaciones que resulten afectados por decisiones sobre el uso de los
terrenos; esto mediante la imposición del pago de una fianza cuando se impugne la
aprobación de un permiso ya otorgado. Bajo este esquema, los ciudadanos,
comunidades y organizaciones que han sido afectados por la aprobación de proyectos
en la región del karso, entre otros lugares de la Isla, no podrían recurrir a los tribunales
para paralizar dichas obras y que dicha impugnación no resulte académica; esto, en
caso de no contar con los recursos económicos para prestar una fianza.
De igual manera, y mediante el Artículo 15.2, el proyecto de ley impone una restricción
significativa al derecho de la intervención en los procesos administrativos,
imposibilitando la participación de individuos u organizaciones en la evaluación de
proyectos que no incidan, por ejemplo, en el área inmediata donde residen o ubican.
Con esta propuesta, el P. de la C. 1649 obvia nuestra realidad isleña, particularmente
nuestra limitada extensión espacial, y como los impactos ocasionados por un proyecto
en un área determinada de nuestro territorio puede tener efectos directos, indirectos o
acumulativos, sobre otros lugares de Puerto Rico. Esto ocurre precisamente con los
servicios ecológicos que provee el karso, en donde por ejemplo, cualquier impacto en
la capacidad de recarga de los acuíferos o en la calidad del agua que se infiltra en los
terrenos de esta región (Ej. Arecibo, Florida, Utuado, etc.) tendría efectos serios en los
abastos de agua de los que se suple el Área Metropolitana de San Juan, y de los que
depende en términos generales cerca de una cuarta parte de la población de la Isla. 1
Es importante señalar que la imposición de una fianza ha sido propuesta en el proyecto
de ley, aparentemente, para desalentar la supuesta radicación de interdictos frívolos
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dirigidos a paralizar obras de construcción que han recibido todos sus permisos, como
si esta fuera una práctica recurrente y habitual en la Isla. Este reclamo, sin embargo,
no esta sustentado en el proyecto de ley por la mención de tan siquiera un solo caso de
este tipo en Puerto Rico.
El P. de la C. 1649 promueve a su vez, en su Artículo 9.10, la impunidad en la
otorgación de un permisos de construcción al disponer que éste no podrá ser
invalidado una vez se halla completado la obra, aún cuando hayan mediado errores de
hecho o de derecho en su aprobación. Esta disposición, la cual forma parte del
esquema promovido por este proyecto de ley para adelantar la otorgación de permisos,
contraviene las bases de cualquier sociedad que aspira a vivir en orden y de forma
democrática, y en donde se fomente la participación activa de los ciudadanos en todos
aquellos asuntos que puedan afectar su interés y el bienestar común. Confiamos en
que la intención de los representantes que suscribieron esta medida legislativa no haya
tenido el propósito de avalar acciones ilegales en contra del interés público, tanto de las
generaciones presentes como las futuras, aún cuando firmaron como coautores este
proyecto de ley.
En vista de que las medidas propuestas en el P. de la C. 1649 están fundamentadas
parcialmente en premisas que no han sido sustentadas, y ante los daños irreparables a
la salud y seguridad de la ciudadanía en general que su aprobación ocasionaría al
perpetuar e intensificar el desparrame urbano y sus impactos sobre la sociedad
puertorriqueña, solicitamos que este proyecto de ley sea retirado. Recomendamos a
esta Honorable Comisión de Desarrollo Económico, Planificación, Comercio, Industria y
Telecomunicaciones, a que facilite y sea el principal auspiciador de un proceso de
evaluación y discusión amplia, mas allá de vistas legislativas, dirigido a redactar un
proyecto de ley que surja del consenso, y que verdaderamente resulte en un proceso
efectivo y eficiente de evaluación de permisos de construcción. A nombre de CDK,
agradezco la oportunidad de ofrecer nuestros comentarios al Proyecto de la Cámara
1649. De tener alguna duda o pregunta, agradeceré se comunique conmigo al teléfono
(787) 755-0410, o por correo electrónico a enlacepr@caribe.net.
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