20 de mayo de 2009
Honorable Senadora Norma Burgos Presidenta Comisión de Desarrollo Económico y Planificación Senado de Puerto Rico Honorable Representante José Chico Presidente Comisión Desarrollo Económico, Planificación, Telecomunicaciones y Comercio Cámara de Representantes de Puerto Rico
Ponencia de Ruperto Chaparro, Director del Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico con relación al Proyecto de Ley para la Reestructuración y Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos presentado por la Cámara de Representantes como el P. de la C. 1649 y en el Senado como el P. del S. 880. El Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico considera que el Proyecto de Ley para la Reestructuración y Unificación del Proceso de Evaluación y Otorgamiento de Permisos presentado por la Cámara de Representantes como el P. de la C. 1649 y en el Senado como el P. del S. 880 es uno no analizable y mucho menos enmendable. Los recursos y las atracciones naturales de Puerto Rico constituyen obras únicas de la naturaleza que no pueden ser recreadas por el ser humano, Por ende, tenemos ser sumamente cuidadosos y precavidos en su utilización y desarrollo. Nuestra generación goza de los derechos de utilizar y obtener beneficios económicos, recreativos y de subsistencia de estos recursos y atracciones naturales pero tenemos que tener bien claro que debemos entregarlos en buenas condiciones a las futuras generaciones para que ellos también puedan gozar de las bondades y beneficios que éstos ofrecen. Reconocemos que el sistema actual de evaluación y otorgamiento de permisos no ágil; más bien, es fragmentado, desorganizado y arbitrario. Sin embargo, el sistema actual provee garantías constitucionales y le otorga el derecho a la ciudadanía a la intervención judicial ante acciones que puedan impactar su calidad de vida y la salud de los recursos y atracciones naturales. Estamos de acuerdo en que debemos analizar recurrentemente los reglamentos y las normativas con el propósito de ser más efectivos. No obstante, es necesario velar por que no se trastoquen las políticas públicas establecidas como lo es el derecho a la intervención judicial y al proceso ambiental del cumplimiento con la Ley sobre Procedimientos Administrativos Uniforme. Sólo tenemos que revisar la historia ambiental para convencernos que la ciudadanía es responsable de
la paralización de proyectos y obras que tenían permisos y que se comprobó en corte que eran perjudiciales para los recursos naturales. Ejemplo de ello son los siguientes casos: el Hotel Marriot, Costa Serena, Quebrada Chiclana, Ruta 66, Gasoducto del Sur, CEMEX entre otros. Estos casos demuestran que a pesar de las fallas reales del sistema actual, el mismo provee y reconoce que la ciudadanía puede aportar información valiosa que las agencias hayan obviado o no hayan considerado. La evaluación y el otorgamiento de permisos es un asunto serio y se encuentra íntimamente relacionado a las oportunidades económicas, recreativas y de sobrevivencia que le ofrezcan nuestros recursos y atracciones naturales a las futuras generaciones de puertorriqueños. En otras palabras, si no desarrollamos de una manera sustentable nuestras costas, recursos de agua y terrenos agrícolas estamos comprometiendo nuestra competitividad y atractivo para hacer negocios. Recomendamos que antes de aprobar este proyecto de ley atendamos la necesidad de desarrollar una Ley de Costas que atienda el problema existente con la delimitación de la Zona Marítimo Terrestre (ZMT) y se complete un Plan de Uso de Terrenos para Puerto Rico. Estos asuntos deben ser la prioridad del gobierno ya que la mayoría de las controversias relacionadas a la tramitación de permisos está relacionada a deslindes de la ZMT o a consultas de ubicación de proyectos a ser establecidos en terrenos no clasificados para esos usos. El Programa Sea Grant de la Universidad de Puerto Rico entiende que si se va a cambiar el sistema de evaluación y otorgamiento de permisos se tiene que garantizar la participación ciudadana, la sustentabilidad de los recursos y atracciones naturales. Además, resulta indispensable basar estos cambios en el Plan de Uso de Terrenos y eliminar la ambigüedad en la delimitación de la ZMT. Atentamente,
Ruperto Chaparro Director