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					jueves, agosto 31, 2006
Teoría de la Comunicación II-Teóricas Unidad I y II
Teoría de la Comunicación II
Unidad nº I
Teórica 22/05/06

Modernidad

Este término aparece, en la historia de la cultura, en el s. V. El Papa Gelasio I
introduce la expresión “Modernus” para referirse al tiempo presente, al “ahora”.
Luego, Casiodoro le otorga un matiz diferente. Dice que moderno significa “nuevo”
y que lo nuevo implica una ruptura entre lo antiguo y lo nuevo. Este sentido se
mantiene hasta la actualidad.
A fines del s. XVIII, Rousseau, acuña el término “Moderniste” para caracterizar al
tiempo en el que él vive, un tiempo de torbellino social en el que la propia
identidad se desestabiliza.
Por su parte Baudelaire, en el Romanticismo tardío, propone el término
“Modernité” aludiendo a una nueva sensibilidad que implica un apego a lo
transitorio, lo fugitivo, lo contingente.
Marx fue quien registró el vértigo de la Modernidad en el Manifiesto comunista,
describiéndola con la imagen de lo sólido que se desmaterializa. Es llamativa esta
descripción ya que quien la expresa es un filósofo materialista.
Para acercarnos al concepto de modernidad, tomaremos la definición de Brunner
quien, para definir este término, tiene en cuenta cuatro dimensiones:

1. Época: cada historiador marca un inicio y un fin diferentes de la Modernidad. En
la cátedra tendremos en cuenta dos momentos determinados: uno, el inicio con la
Ilustración y la Revolución francesa y el fin en los años 70. El otro momento, en
América Latina, que se inicia con las revoluciones independentistas del siglo XIX,
para concluir con los golpes militares.
Podemos caracterizar a la Modernidad como la época de la desacralización y la del
desencanto. Desde un punto de vista filosófico, la Modernidad se inicia con
Descartes.

2. Estructura institucional: la Modernidad se caracteriza por la democracia como
régimen político. La organización burocrática y la lógica de los mercados la
definen. Encontramos una universalización de las leyes, mayor movilidad social y
una creciente urbanización. Además, el ciudadano ejerce mayor participación
política, crece la alfabetización y se produce la explosión de los medios masivos de
comunicación. El consumo masivo es la característica fundamental dentro de las
instituciones modernas.

3. Experiencia: desde el análisis de Walter Benjamin y su antecedente inmediato
Max Weber, en la época moderna nos encontramos con la pérdida del aura, es
decir, con un pasaje desde lo tradicional, lo personal y lo comunal hacia lo
asociativo, lo impersonal, lo general y lo instrumental.



Teoría de la Comunicación II
Unidad nº I
Teórica 29/05/06


4. Discursos: encontramos tres modalidades discursivas de la racionalidad:
a) Racionalidad deliberada o instrumental (Zweckrationalität), es la más
importante para Weber. Tiene que ver con la selección de los medios más
eficientes para lograr determinados fines. Está siempre sujeta a los imperativos
económicos y administrativos. Por ejemplo, vemos que, cuando una empresa quiere
abaratar costos, afirma que está aplicando un proceso de racionalización. Esto
implica desempleo y gente en la calle, pero las empresas lo expresan con este
eufemismo de la racionalización. Por eso siempre este tipo de racionalidad está
subordinado a lo administrativo y a lo económico.
b) Racionalidad formal: ésta tiene que ver con la universalización de las leyes.
Recordemos que antes cada señor feudal impartía justicia según su propio criterio.
Pero ahora la ley se universaliza, todos, en teoría, somos iguales. Esto es la
formalización de la racionalidad para Weber. Se impone un solo orden sobre una
diversidad de situaciones.
Esto está vinculado con la democracia, con la planificación, el cálculo, la
cuantificación. Este sentido de racionalidad se intensifica considerablemente en la
Modernidad.
c) Racionalidad discursiva: tiene que ver con los discursos que la Modernidad
genera.

Habermas dice que, como herencia de la Ilustración, nos ha quedado el triunfo de
la racionalidad deliberada o instrumental. La Ilustración, en lugar de conducirnos a
un camino de emancipación, nos ha conducido, dice Weber, a una “cárcel de
hierro”, a la deshumanización. El hombre tiene que vender en los mercados su
fuerza de trabajo.
La racionalidad burocrática ha crecido, dice Weber, de una manera desmesurada y
ha opacado la libertad y la autonomía del hombre. En este tipo de racionalización
weberiana no hay posibilidad de utopía. Weber es absolutamente pesimista. Para
él, todo conduce a la “jaula de hierro”, a la deshumanización del hombre, al
dominio, a la represión. Afirma que el hombre moderno está encarcelado en esta
cárcel de hierro. Toda utopía, toda oportunidad de libertad, en la sociología de
Weber, están condenadas al fracaso.
Este tipo de racionalización se relaciona también con el concepto de “alienización”
del marxismo y con el concepto de reificación o cosificación de Luckas, discípulo de
Weber.
Weber tampoco ve en el socialismo ninguna posibilidad de salida para la especie
humana porque, para él, el socialismo sólo conduce a una mayor burocracia.
Los herederos de Weber son los miembros de la Escuela de Frankfurt, quienes
tratan de buscarle una vuelta a esta teoría de la cárcel de hierro, aunque se trata
solamente de una etapa, ya que, luego del nazismo, se vuelven tan pesimistas
como Weber.
La Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt se originó en el Instituto de
Investigación Social de Frankfurt. Algunos de los pensadores de esta escuela son
Adorno, Horckheimer y Marcuse, entre los más sobresalientes. Esta teoría se
desarrolla entre los años 20 y 60 y tiene todo un perfeccionamiento en Estados
Unidos, cuando estos filósofos tienen que exiliarse ya que, en su mayoría, son
judíos y marxistas.
La Teoría Crítica se construye sobre cuatro pilares: Hegel, Marx, Freud y Weber.
Adorno y Horckheimer escriben la obra seminal de esta teoría: La dialéctica de la
Ilustración. Sostienen la visión negativa de la dialéctica del progreso de Weber,
para quien el progreso es negativo, porque no ha conducido a la emancipación del
hombre sino a la jaula de hierro. Este pensamiento se mantiene en los
frankfurtianos. Por lo tanto, toman distancia del marxismo por ser éste una
dialéctica positiva. El marxismo es inmanentista, afirma que a mayor
intensificación del capitalismo más rápido se llegará al socialismo, a la sociedad sin
clases. Los frankfurtianos dicen lo contrario, a mayor intensificación del
capitalismo llegaremos a una mayor opresión para el hombre. Dicen que toda la
racionalidad del siglo XX es falsa porque, en realidad, esta razón ha conducido al
stalinismo y al nazismo, que son horrores de la historia de la humanidad. La razón
nos ha llevado a Auschwitz. Dice Adorno que no es posible escribir poesía después
de Auschwitz.
De todos modos, como todavía son lo suficientemente marxistas y no quieren
renunciar a la posibilidad de un futuro para el hombre, proponen una racionalidad
alternativa. Dicen que hay que buscar una razón alternativa a la racionalidad
deliberada o instrumental. Ellos llaman a esta alternativa “razón objetiva”, que es
una razón enfática. Para que esta razón tenga lugar en el mundo social hace falta
una discontinuidad radical, por eso es negativa su dialéctica, distinta de la
continuidad necesaria para el marxismo. Es necesario un corte radical que lleve al
hombre hacia un camino de emancipación. Esta razón objetiva enfática es una
razón emancipadora.
Adorno dice que se inspira, para proponer esta razón objetiva, en la racionalidad
estética. En la racionalidad estética hay una reconciliación entre lo general y lo
particular. El modo del conocimiento en la estética no es un conocimiento
reificado. Es decir, el arte es un modo de conocimiento que no conduce a la
cosificación sino a la emancipación. Por otro lado, dice Adorno, el arte nos muestra
el carácter irracional de la realidad, el arte desenmascara la irracionalidad de la
realidad.
Por otro lado, en la racionalidad estética se produce la reconciliación entre el
individuo y el sistema, a partir de la síntesis estética. Para Adorno el arte se
convierte en un lugar de resistencia y de negación del poder totalizador de la
racionalidad instrumental.
En esta idea de Frankfurt de la deformación del progreso, podemos pensar en otro
filósofo, que no es frankfurtiano, pero que es una especie de satélite de Frankfurt,
Walter Benjamin. Este afirma que no hay documento de cultura que no sea a la vez
un documento de barbarie. En esto se acerca a la dialéctica negativa del progreso
de Adorno y Horckheimer. Es la misma idea del pintor español Goya, quien
afirmaba que los sueños de la razón engendran monstruos. Es la racionalidad
llevada al extremo que conduce, por ejemplo, a las cámaras de gas.
Hasta ahora hemos visto dos discursos que genera la Modernidad, que son bastante
pesimistas, Weber y la Escuela de Frankfurt. A partir de aquí, entraremos en el
tema del debate Modernidad-Posmodernidad con un heredero de Frankfurt, Jürgen
Habermas.



Debate Modernidad-Posmodernidad

Habermas se pregunta porqué la Modernidad se deformó y se convirtió en algo
patológico. Para averiguar esto plantea una teoría de la racionalización. A partir de
aquí, Habermas elabora dos modos básicos de racionalidad.
Para Habermas toda racionalización supone comunicación. Algo es racional
solamente si reúne las condiciones para forjar una comprensión. Si no hay
comprensión no hay comunicación; y si no hay comunicación, no hay racionalidad
alguna. Habermas busca superar el pesimismo de Weber y de la Escuela de
Frankfurt que habían terminado en una enorme desesperanza. Él considera que es
necesario repensar la racionalidad y los procesos de racionalización.
Este tema es desarrollado en su obra más ambiciosa que es la “Teoría de la acción
comunicativa” (1981), considerada por él mismo, una pragmática universal que
sirve para todas las culturas. Aquí la teoría social toma un giro lingüístico que no
había tenido antes. Habermas se basa en la Teoría de los Actos de Habla de Austin
a lo cual le agrega la Teoría Cognitiva de Piaget. Pretende aislar, identificar y
aclarar las condiciones que se requieren para la comunicación humana. De este
modo se acerca mucho a la filosofía del lenguaje y se aleja de la filosofía de la
conciencia y del sujeto.
Como dijimos, distingue entre dos tipos de racionalidad o acciones, como él las
denomina:

a) Acción Deliberada: coincide con la racionalidad deliberada instrumental de
Weber.

b) Acción Comunicativa: es simbólica, implícita y está contenida en el habla.
Requiere se un estándar básico de racionalidad que comparten los hablantes.
Habermas focaliza la atención en los actos de habla para poder explicar el resto de
la comunicación. Es un tipo distintivo de interacción social que se orienta hacia la
comprensión mutua. El objetivo de comprender al otro, de comprenderse, tiene
que ver con lograr un acuerdo. Este acuerdo tiene que culminar siempre en un
intercambio subjetivo. Tiene que haber dos subjetividades que se pongan en
contacto, tiene que haber reconocimiento mutuo, comprensión y confianza
recíprocas, conocimiento compartido. El acuerdo se basa en el reconocimiento y la
aceptación de ciertos requisitos de valides universal. Los requisitos de validez
universal, para Habermas, anulan el dogmatismo implícito en las concepciones
tradicionales del mundo. Los requisitos son:
1- Comprensibilidad de la expresión simbólica. Si no entendemos el código del otro,
no podemos comunicarnos.
2- Verdad en las proposiciones. No podemos usar el lenguaje para mentir
3- Veracidad, en el sentido de sinceridad en las intenciones.
4- Exactitud del acto de habla respecto a las normas y a los valores. Es decir,
respetar la ley.

Como vemos estamos hablando de una comunicación muy ideal, pensando en un
uso del habla absolutamente literal.
Además, toda acción comunicativa tiene que tener, para lograr el acuerdo, un
fondo de consenso. Hay que consensuar las decisiones.
Según Habermas, en todo acto de comunicación deben surgir estos requisitos de
validez para que se imponga la razón que permite la comprensión libre, la
convivencia en solidaridad, la individuación con éxito y la emancipación salvadora.
Esta acción racional comunicativa nos lleva a la emancipación.
Ahora bien, el consenso puede romperse, puede surgir el conflicto en el
intercambio comunicacional. Habermas afirma que cuando se rompe la
comunicación debe prevalecer la fuerza del mejor argumento. El consenso se
restituye argumentando cada vez más. El mejor argumento es el que se impone sin
manipulación y sin coerción.
De este modo, Habermas le da otro sentido, no peyorativo al concepto de
racionalización.
Esta acción comunicativa, que es absolutamente racional, aumenta lo razonable de
la acción social.

La racionalidad deliberada y la comunicativa son complementarias. Se necesitan y
se requieren entre sí. El problema, dice Habermas, es que se ha perdido el
equilibrio entre ambas y si prevalece una sobre la otra, el equilibrio social se
descentra.
La acción racional deliberada corresponde a todo lo que sea sistema y la acción
comunicativa corresponde a todo lo que sea mundo vital.




Teoría de la Comunicación II
Teórica 5/06/06

Hasta aquí hemos visto la Modernidad como época, como estructura institucional,
como experiencia y como discurso.
Dentro de los discursos vimos Weber y la Escuela de Frankfurt. Luego pasamos al
debate Modernidad- Posmodernidad donde abordamos la Teoría de la acción
comunicativa de Habermas.
En Habermas vimos el tema de la acción o racionalidad deliberada a la que le
opone la acción o racionalidad comunicativa. La racionalidad deliberada
corresponde a los sistemas y la racionalidad o acción comunicativa corresponde al
mundo vital. Según Habermas el problema se plantea porque en la Modernidad la
racionalidad deliberada ha crecido de manera tal que ha opacado totalmente a la
acción comunicativa lo cual ha dado lugar a patologías de la Modernidad. La
cuestión, para él, es encontrar el equilibrio entre sistema y mundo vital, porque
estos dos tipos de racionalidad son interdependientes. Si hubiera un crecimiento de
la acción comunicativa en desmedro de los sistemas, también sería un caos porque
la acción comunicativa es un mecanismo demasiado frágil para regular todo el
funcionamiento de la sociedad. Por otro lado, si el sistema no está anclado en el
mundo vital, se desintegran las formas de coerción social y no hay legitimación de
las leyes y de las instituciones básicas.
Este planteo peca de cierta ingenuidad porque es muy difícil que ese equilibrio se
logre. Y, para Habermas, la posibilidad de emancipación del hombre está en que se
logre el equilibrio. Es así que toma distancia tanto del marxismo con la perspectiva
utópica de la lucha de clases que traería el advenimiento de una sociedad
emancipada; como de Weber y su dialéctica negativa. Para Habermas, si no hay
una acción del hombre a favor del equilibrio entre el mundo vital y el sistema,
seguiríamos yendo hacia el desastre.
Esta tendencia del desequilibrio no se ha podido revertir hasta ahora, por eso él
dice que el mundo vital ha sido colonizado por los sistemas. La colonización del
mundo vital es otro de los conceptos claves en el pensamiento de Habermas. La
propuesta es que los procesos de racionalización sistemática se sometan al control
de un mundo vital racionalizado. Este es el sentido en el que Habermas
reinterpreta la idea de una sociedad emancipada donde el mundo vital no estaría
sometido a los imperativos del sistema, sino que los mecanismos sistemáticos se
someterían al control de las necesidades de los individuos. De allí la ingenuidad de
este planteo. Las patologías de la sociedad moderna tienen que ver con el
crecimiento de los sistemas por sobre el mundo vital. La propuesta sociológica de
Habermas es sugerir que hay alternativas, siempre racionales, a la colonización de
los sistemas hacia el mundo vital. Para él, todos los nuevos movimientos como los
antinucleares, los feminismos, los ecologismos, y todos los movimientos de
liberación, implican un intento de proteger el mundo vital de la acción de los
sistemas.
Hay tres esferas propias de la Modernidad: la ciencia, la moralidad (corpus legal) y
el arte. Estas formaban un todo indiferenciado que regía la conducta del hombre
en la época pre-moderna. En la Modernidad, estas esferas se han fragmentado. Esta
es una de las razones, según Habermas, que explican la preeminencia de los
sistemas sobre el mundo vital. Según este autor, hay que tratar de integrar estas
esferas. En ese intento cabría la posibilidad del equilibrio.
En síntesis, podemos decir que existen, para Habermas, fundamentos racionales
para pensar en una sociedad mejor, más justa. Es decir, racionalmente, podemos
concebir la posibilidad de una esperanza social. Pero sólo si trabajamos para ello.
Tenemos una necesidad práctica de incorporar la acción comunicativa para que el
mundo no sea aún más caótico de lo que ya es. La acción comunicativa, dice
Habermas, es una especie de fuerza vengadora de la historia.
De esta manera nos encontramos frente a lo que podemos llamar un racionalismo
utópico. Porque, a pesar del fuerte enclave que tiene en la razón, no deja de tener
una dimensión fuertemente utópica porque depende de algo tan frágil como el
consenso o el acuerdo. Este racionalismo utópico propone una democracia radical,
como forma de gobierno y a una institucionalización de la libertad. Esto daría
origen a nuevas instituciones políticas (aunque Habermas no especifica cuáles
serían).

Habermas, en una conferencia de 1980, entra en conflicto con Lyotard, filosofo de
la Escuela francesa. Este afirma que la idea Modernidad como proyecto inconcluso
que propone Habermas es absolutamente inviable. Y dice que la Modernidad es un
proyecto concluido y liquidado porque se ha producido al crisis o el fin de los
grandes relatos de la Modernidad. Es decir, que los grandes relatos de la
Modernidad, como el de Marx o Freud, han caducado. Ya sólo quedan pequeñas
historias. No hay una historia sino múltiples historias.
Para Lyotard toda la propuesta sociológica de Habermas sería una metanarrativa de
la emancipación. Esta consideración es presentada en un texto de 1979 llamado
“Posmodernidad”. Completa esta idea en otro texto llamado “La posmodernidad
explicada a los niños”. Habermas le responde en 1980 en una conferencia en
Alemania cuando le otorgan un premio de filosofía, el premio “Adorno”. Esta
conferencia se intitula “Modernidad como proyecto inconcluso”. Allí acusa a
Lyotard de neo-conservador.
A este debate se suman otros pensadores. En síntesis, entre los que piensan que la
Modernidad es un proyecto que todavía puede continuarse podemos encontrar a
Habermas, Alain Touraine y Marshall Berman. Entre aquellos que consideran a la
Modernidad como un proyecto concluido encontramos a Jean François Lyotard y a
Gianni Vattimo.

El planteo de Alain Touraine no es muy original. De alguna manera copia
absolutamente a Habermas. Dice que hasta ahora hemos vivido una Modernidad
limitada que hay que profundizar. Esta profundización se llevará a cabo mediante
un equilibrio entre racionalización y subjetivación. Como vemos es bastante similar
al planteo de Habermas. Sólo que, en vez de hablar de comunicación, propone el
equilibrio entre razón y sujeto, entre eficacia y libertad o entre comunidad e
individuo. Si se da este equilibrio, la Modernidad limitada puede profundizarse y
puede concluirse el proyecto de Modernidad que está inconcluso. Si bien introduce
el concepto de subjetivación en lugar del de comunicación, cabe decir que la
acción comunicativa implica una relación de intersubjetividad permanente.

Otro planteo dentro de la afirmación de la época Contemporánea como netamente
Moderna es el de Marshall Berman. Este autor toma la caracterización de la
Modernidad de Marx que dice que es un momento donde “todo lo sólido se
desvanece”. Dice que la Modernidad es una época donde no hay ningún tipo de
certidumbre y donde todo se desmaterializa en el aire. Esta época vertiginosa, para
Berman, no ha terminado. Todavía estamos viviendo procesos de desintegración e
integración, de destrucción y de renovación. Todo al mismo tiempo. Berman no
propone una solución, lo que hace es una caracterización de la época que parte
desde el s. XVII. El comienza su libro con un análisis del “Fausto” de Goethe donde
se ven las dos caras de la Modernidad: la constructiva y la destructiva. Luego
analiza los poemas de Baudelaire y la cuestión de la pérdida de la aureola.
También hace un análisis urbanístico muy interesante sobre los nuevos bulevares de
París en el s. XIX con Haussmann[1]. Observa cómo los bulevares destruyen todo lo
que era el viejo casco medieval y abren grandes avenidas. Esto tiene una
explicación política, ya que se necesitaban calles anchas para que la caballería
pudiera reprimir a las comunas y a las barricadas que se venían estableciendo en
París desde 1848. Es decir que hay una política de Estado que estaba pensando en
modernizar la ciudad pero también incluyendo la represión. Esta política se
prolonga en Nueva York con Moses quien tira abajo una serie de barrios de la época
del 50 y del 60, para construir las grandes autopistas. Berman también analiza la
Rusia de los zares, la Revolución Bolchevique como una revolución netamente
moderna que tira abajo en dominio de la aristocracia. Observa cómo una nación
subdesarrollada trata de modernizarse de forma acelerada que lleva al progreso
que implica bolsones de subdesarrollo. Algo análogo a lo que ocurre en América
Latina con los contrastes entre el desarrollo y los altos índices de pobreza.

Por su parte, Gianni Vattimo, que coincide con Lyotard en hablar del fin de la
Modernidad, escribe en 1985 “El fin de la Modernidad”. Él habla de un tiempo al
que denomina “Poshistoria” y que no es otra cosa que la Posmoderrnidad. Vattimo
toma este término del historiador Arnold Gehelen. En la poshistoria el progreso se
convierte en rutina, es decir que, a pesar de los nuevos avances tecnológicos, ya
nada nos sorprende. Lo nuevo ha dejado de ser un valor como lo era en la
Modernidad. Afirma que la Posmodernidad ya estaba presente, de alguna manera,
en Heidegger y en Nietzche. En Heidegger se da en el hecho de que éste considera
el ser no como un fundamento sino como un evento y, por lo tanto puede darse o
no y así no hay un ser central. Al presentar al ser como evento el sujeto se debilita
y la ontología se hace débil. El surgimiento de esta ontología débil es un principio
posmoderno para Vattimo. Nietzche, cuando en la “Gaya Ciencia” afirma que Dios
ha muerto y postula el famoso eterno retorno, anula la superación dialéctica[2]
porque todo se vuelve a repetir. Esto marca, para Vattimo, un postulado
posmoderno.
Vattimo dice que hay tres características del pensamiento posmoderno:

Fruición: afirma que se trata de un pensamiento de la en el sentido de
rememoración y en el sentido de revivir. Por eso lo “retro” tiene tanta importancia
en el pensamiento posmoderno. Por ejemplo la “remake” de películas estaría
dentro de esta gestualidad retroactiva. Ahí vemos la vinculación con el eterno
retorno de Nietzche. Pero lo que se repite, nunca se repite de la misma manera. La
repetición implica un cambio porque el eterno retorno no sería un círculo donde
todo vuelve a pasar por el mismo lugar, sino que todo va adquiriendo nuevos
matices diferenciadores. En esta forma del pasado se busca un efecto
emancipador.

Contaminación: hay, en el pensamiento posmoderno, una clara idea de
contaminación. Esto se observa especialmente en los mass-media porque están
contaminados por múltiples esferas del saber. Esto da como resultado que no haya
un saber orgánico sino que hay un saber explícitamente residual porque los medios
toman un poco de cada cosa y de todo hacen una gran mezcla. Este saber residual
tiene muchas de las características de la divulgación. No es un saber sólido sino
más bien débil, sabe un poco de cada cosa. Es un saber más superficial y parece ser
el único modo de conocimiento de la posmodernidad frente a la gran cantidad de
información que circula.

Pensamiento de la Ge-stell: esto es la imposición universal del mundo técnico. Esta
palabra significa también “provocación”. Vattimo juega con estos dos significados.
La imposición universal del mundo técnico hace que la realidad tenga una
consistencia aligerada. La realidad aligerada hace que las fronteras entre lo real y
la ficción sean poco nítidas. Como vivimos en un mundo totalmente mediático, la
experiencia también se mediatiza. Esto contribuye también a una ontología débil
donde se debilita lo real, se debilita el sujeto y se debilita la historia. Pero, al
mismo tiempo, y tomando el significado de provocación de ge-stell, la técnica nos
provoca y puede implicar tanto la hecatombe nuclear como la solución del hambre
en el planeta. En la técnica están las dos posibilidades[3].
Vattimo afirma que no existe el “fin de la historia”[4], y prefiere hablar de
poshistoria. Para Vattimo, lo que ha finalizado es la historia como proceso unitario.
Sabemos que la historia es un relato que tiene elementos retóricos, es decir
elementos de construcción; y también tiene elementos ideológicos. Entonces no
hay una historia como proceso unitario, sino que hay “historias”.
Otro hecho importante de la posmodernidad que marca Vattimo es el de la
“deshistorización de la experiencia”. Así como la historia se debilita, también lo
hace la experiencia por influjo de la técnica y de los medios de comunicación. A
veces es mucho menos lo que vivimos de lo que vemos a través de los medios.
Tenemos una pobreza de experiencias reales y esto para por la supremacía de la
técnica y de la información.
[1] Funcionario encargado de las reformas urbanísticas de París.
[2] Dialéctica de Hegel. Tesis, antítesis y, por superación dialéctica, síntesis.
[3] Se toca aquí con el pensamiento de Berman de la Modernidad como
construcción y como destrucción.
[4] Concepto que plantea Fukuyama.


Teoría de la Comunicación II
Teórica 12/06/06
Posmodernidad

Hoy veremos la Posmodernidad según distintos autores.

Fredric Jameson afirma que la posmodernidad no es un estilo sino una pauta
cultural dominante en este momento. Es decir, que domina todos los órdenes de la
vida social. En esta pauta cultural coexisten rasgos muy diferentes e incluso
subordinados entre sí, interdependientes.
Toda la cultura posmoderna está fuertemente vinculada al mercado y a la
economía. La cultura posmoderna es la expresión interna y superestructural de una
nueva ola de dominación militar y económica norteamericana de dimensiones
mundiales. La potencia hegemónica es Estados Unidos. Para este autor todo el
trasfondo cultural está a poyado en la sangre, la tortura, el horror, la guerra y la
muerte por ser una cultura que se impone por el dominio.
Acá la posmodernidad está interpretada a la luz de la norma hegemónica o de la
pauta cultural dominante.
Características de la posmodernidad:

Afirma que hay una nueva superficialidad que se percibe sobre todo en el
pensamiento teórico contemporáneo. En la teoría contemporánea las ideas no son
profundas, sino superficiales.
Hay una nueva cultura que se caracteriza por el predominio de la imagen y del
simulacro.
Hay también un debilitamiento de la historicidad. La historia se adelgaza, se hace
mucho más débil.
Hay un sustrato emocional también nuevo donde observa un ocaso de los afectos.
Ya no existen las grandes pasiones.
Hay nuevas tecnologías.
Hay una frivolidad suntuaria y énfasis en lo decorativo. Esto tiene que ver también
con las emociones. Se ve, por ejemplo, en los movimientos de la New Age.
Hay, más que una alienación del sujeto (propia de la Modernidad), una
fragmentación del sujeto. La subjetividad está descentrada.
Hay cambios también en la estética. Hay un desvanecimiento del estilo individual.
Interesa menos la originalidad y no se la concibe como un valor estético. Hay
mezcla de estilos por lo cual se habla del “pastiche”. Esto hace que se revalorice
mucho lo “retro” como opuesto al vanguardismo moderno.
Hay también un empobrecimiento de las lenguas nacionales. También aquí se
producen los pastiches como el spanglish o el portuñol.
Ausencia de un proyecto colectivo. Hay una especie de “sálvese quien pueda”
individual.
Hay una cultura más espacial que temporal. Esto se relaciona con el hiperespacio,
con la red, Internet. Una consecuencia de este hiperespacio es la icono-adicción,
es decir, la gente que está permanentemente enchufada a una computadora sin
saber que pasa a su alrededor.


Eduardo Grüner considera que la posmodernidad coincide con el hipercapitalismo o
neoliberalismo.
Características de la posmodernidad:

La sociedad se caracteriza por la expansión de la cultura mass mediática.
Es importante, como pauta histórica de este momento, la caída de los socialismos
reales.
Resurgimiento del nacionalismo étnico-religioso. Por ejemplo la aparición de tantas
tribus neonazi en Europa o la inmolación de musulmanes.
Reducción de las poblaciones agrícolas. Esto trae como consecuencia las
migraciones internas, del campo a la ciudad que desembocan en la formación de
cinturones de pobreza en los conurbanos de las distintas capitales.
Grandes olas migratorias de países periféricos a países centrales. De América Latina
hacia EE. UU., por ejemplo.
Prevalece la lógica de mercado. Esto conlleva el predominio de la cultura
electrónica.
Hegemonía del narcotráfico. Se ha constituido en una fuerza económica muy
grande con influencia sobre los gobiernos y los Estados.
En el plano de la cultura, la posmodernidad coincide con el Posestructuralismo o
desconstruccionismo, con los Estudios Culturales y con el Postcolonialismo (forma
que adquieren, en EE. UU., los estudios culturales ingleses). Esta desconstrucción
filosófica tiene que ver con el rechazo al binarismo de la cultura moderna. Con la
crisis del pensamiento binario aparece, también la fragmentación del sujeto y
entran en crisis las identidades. Por ejemplo, la identidad sexual. Antes, en la
concepción binaria, sólo podía pensarse en hombre y mujer (binario, dos). Hoy la
identidad sexual es mucho más cambiante, hay una posibilidad de elección mucho
mayor.
Otra característica es la lógica cultural del tardo- capitalismo. Que no es otra cosa
que el neoliberalismo o hipercapitalismo y que surge del capitalismo globalizado o
la transnacionalización del capital
La filosofía ya no busca una verdad única, sino una serie de verdades.
La polifonía social exige, en el campo de las ciencias sociales, una intensa
circulación transdisciplinaria.
Desaparecen los grandes relatos. Hay una proliferación de pequeñas historias.
Hay un alto contenido de violencia. Esta violencia está muy vinculada a la droga y
tiene que ver con la exclusión de millones de personas del mercado. Si bien la
oferta de consumo es cada vez mayor, también aumenta el desempleo provocando
gran cantidad de oferta pero poca posibilidad de acceso. La violencia también
tiene que ver con la destrucción ecológica del planeta.
Las democracias contemporáneas son superficiales y en muchos casos sólo farsas
institucionales al servicio de la concentración del poder acusando una gran
corrupción de la clase dirigente.
Lo político se convierte en una estrategia de dominio mas que en una estrategia de
consenso. Deja de ser un campo donde se negocian posturas ideológicas diferentes.


Slavoj Zizek caracteriza la posmodernidad a partir de la crisis del Estado de
Bienestar, que es un tipo de Estado que surge después de la Segunda Guerra
Mundial con la consolidación del capitalismo que sucumbe con la crisis del petróleo
de los años 70.
Esta crisis del Estado de Bienestar provoca un desmantelamiento de las políticas de
protección al ciudadano. Es decir, un recorte de gastos en educación, salud,
investigación científica, cultura, etc. Ya no es un Estado distribucionista,
protector. En muchos casos se convierte en un Estado empresario regido por la
lógica del capital y de la eficiencia.
Las privatizaciones son un ejemplo claro de esta crisis. El Estado entrega sus
servicios a manos privadas y no interviene en favor de la población. Vemos aquí la
enorme desprotección. El Estado que imponía ciertas restricciones al capital ya no
existe. Esto es lo que se denomina capitalismo salvaje, porque los ciudadanos están
subordinados al salvajismo del mercado. Se impone la ley del mercado.
Para este autor, la posmodernidad, implica el fin de las pasiones ideológicas. Este
fin de las pasiones se sustituye con un hedonismo estetizante que se puede percibir
por ejemplo en la New Age, sobre todo en clases medias altas, clases ociosas, que
buscan en estos nuevos orientalismos una especie de sentido para la vida.
De todas maneras, dice Zizek, tomando el concepto de la represión de lo reprimido
del psicoanálisis, este fin de las pasiones ideológicas tiene un retorno en los odios
raciales. Reprimir la ideología trae como consecuencia estos odios que parecen no
estar en consubstanciación con la época global. En el odio social, racial se advierte
el retorno de la ideología reprimida.
Para él, la ideología de esta fase del capitalismo global es el multiculturalismo.
Define esta ideología como una constelación de culturas particulares que oculta el
anonimato universal del capital. Considera que las demandas específicas de
diferentes grupos pueden ser absorbidas más fácilmente por el sistema dominante
ayudando, de este modo, a consolidarlo.


Nicolás Casullo caracteriza a la posmodernidad de la siguiente manera:

Crisis del capitalismo aunque no terminal sino porque prevalece el capital
financiero por sobre el capital industrial.
Crisis del Estado de Bienestar.
Crisis de los proyectos ideológicos y políticos alternativos al capitalismo.
Crisis de los sujetos sociales históricos, de los sujetos colectivos.
Crisis de los partidos políticos tradicionales.
Crisis de la sociedad de pleno-empleo debido a que vivimos en una época de
revolución tecnológica donde las computadoras reemplazan a muchos trabajadores.
Intenso crecimiento de las industrias culturales que tienden a la propagación de
microculturas homogeneizantes.




Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 26/06/06

Estudios Culturales Ingleses

Se los conoce también como Materialismo cultural. Es un pensamiento crítico que
se institucionalizó alrededor el Center of Contemporany Cultural Studies (CCCS)
fundado en 1964 en la Universidad de Birmingham, Inglaterra.
Estuvo compuesto por intelectuales que conformaron la llamada New Left inglesa.
Es decir, la nueva izquierda inglesa, llamada así porque los intelectuales que la
conforman, todos marxistas, hacen reformulaciones críticas a la teoría marxista
sobre la cultura.
Uno de los fundadores, que fue presidente de este centro hasta 1968, es Richard
Hoggart. Otros intelectuales destacados dentro de este círculo son: E. P.
Thompson, Perry Anderson, Terry Eagleton, Stuart Hall, Eric Hobswaun. Y la figura
capital, Raymond Williams. Este grupo de intelectuales produjo obras
importantísimas para el materialismo cultural inglés desde sus inicios a fines de la
década de los 50, pasando por su período de máxima producción en los 60 y 70,
hasta su consolidación y expansión a partir de los 80. En los 80 traspasan los límites
de Inglaterra y tiene una amplia recepción sobre todo en Estados Unidos y, por
supuesto, en Latinoamérica.
Estos intelectuales delimitan un nuevo campo de problemáticas basadas
especialmente en la cultura como la instancia sobre la cual pueden ser pensadas las
transformaciones históricas.
Estos pensadores tienen diversas procedencias. Algunos vienen de la teoría política,
otros de la sociología, de la crítica literaria, de la historia. Y convergen en los
Estudios Culturales como un nuevo campo de saber. Son herederos de la tradición
de Frankfurt sobre todo en cuanto a la apreciación del valor de lo simbólico en el
mundo social. La otra gran herencia es el marxismo italiano que había sido
reformulado por Antonio Gramsci. También Weber en cuanto a la orientación
sociológica.
La emergencia de los Estudios Culturales ingleses tiene que ver con el contexto
histórico y político de la posguerra. Se habían producido cambios económicos,
políticos y culturales derivados del Estado de Bienestar. Estos cambios van a
beneficiar a la clase obrera. Por ejemplo de amplía y democratiza la educación
otorgando, a hijos de obreros, becas para estudiar en las Universidades más caras e
importantes del país. Entre esos hijos de obreros se encuentran Hoggart y Williams.
También, en esta época, se extiende la educación abriendo muchos institutos de
educación para adultos. Inclusive las mismas universidades generan programas de
educación para adultos. En estos programas interviene también intelectuales como
Hoggart y Williams. Entonces vemos como desde la extracción de clase obrera y el
contacto con adultos que no habían podido acceder a la educación, ellos pueden
ver la cultura desde otra perspectiva. Así no podemos estudiar esta corriente del
pensamiento sin considerar los cambios producidos en la Inglaterra de la posguerra.

Estos intelectuales son marxistas pero al mismo tiempo critican el determinismo
marxista. Sobre todo los estudios sobre la cultura que estaban atados a un esquema
economicista, el de Base/Superestructura. Lo que critican es la rigidez de este
esquema donde la superestructura siempre está determinada por la base material.
Es decir, para lo marxistas ortodoxos, la base material siempre determina la
superestructura ideológica, intelectual, artística, legal, etc.[1] Este esquema está
muy atado a lo económico. Y lo material determina la vida social, cultural, etc. De
hecho, este esquema, había dado origen a la teoría del reflejo, propia del realismo
socialista. Esta teoría sostenía que las prácticas y producciones culturales eran
reflejos de un orden social ya constituido. Para Birmingham esto no es así porque
consideran que, tanto las prácticas como las producciones culturales, son
elementos constitutivos de este orden social y no un reflejo. El orden cultural,
entonces, es fundamental en la articulación de los procesos sociales con los que
mantiene una relación compleja, dinámica y conflictiva cuya especificidad hay que
determinar en cada caso en particular (los estudiosos de Birmingham son enemigos
de la generalización). Además afirman que hay que renunciar a lo dogmático en el
acercamiento a este complejo entre cultura y sociedad que tienen una relación
siempre en tensión muy dinámica y conflictiva donde no hay un “reflejo” absoluto
entre cultura y sociedad.
Los Estudios Culturales ingleses van a ampliar y reformular la noción de cultura.
Combaten toda idea de cultura asociada a la cultura erudita o “alta cultura”.
Podemos hablar de dos momentos en la definición de cultura:

1. En un primer momento, sobre todo para Williams, esta definición tiene un
énfasis antropológico. Por lo tanto cultura es la suma de todas las formas en que
una sociedad confiere sentido o reflexiona sobre las experiencias y prácticas
comunes. Se habla aquí de cultura como forma o modo total de vida. Esta idea
totalizadora es propia del momento inicial de los estudios culturales, será luego
reformulada.

2. En un segundo momento se la define de un modo más restringido. Cultura pasa a
ser un sistema significante realizado, manifiesto, notorio. Se inscribe dentro de un
sistema significante más amplio y general, el sistema social.

Es muy difícil definir a los Estudios Culturales como una disciplina porque
florecieron en los márgenes de otras disciplinas u otros discursos ya
institucionalizados. Emergieron en los márgenes de los estudios literarios,
sociológicos, históricos, semióticos, antropológicos, psicoanalíticos. De allí que lo
definimos como conjuntos de objetos, metodologías y problemas teóricos que
navegan entre diversas disciplinas. Un modo de acercarnos es el estudio de las
trayectorias intelectuales de algunos de sus miembros más importantes.
El objetivo central de los Estudios Culturales es contribuir a una teoría materialista
de la cultura, rechazando el idealismo. Ellos plantean una autonomía relativa de lo
cultural. Son anti-economicistas, pero no caen en la postura ingenua de creer que
no hay interrelación entre las dos dimensiones (economía y cultura).
Son muy críticos del funcionalismo norteamericano y del estructuralismo francés.
Sobre todo por la marca deshistorizadora y formalista de este último. Discuten con
la teoría de Althusser, de quien toman cosas pero rechazan ciertos determinismos
dogmáticos.
Incorporan la obra de Antonio Gramsci, especialmente su concepto de hegemonía.
Les interesa de éste la articulación de política y cultura. La noción de hegemonía
les permite la comprensión de la cultura como un campo de lucha por el sentido en
las sociedades occidentales. De este modo la cultura es espacio de lucha y
resistencia por parte de los sectores subalternos en su relación con los sectores
hegemónicos. Esta lucha y resistencia es la que permite los cambios sociales.
También tomas de Gramsci el concepto del “intelectual” porque es el que
interviene en la sociedad. Este intelectual se opone a los intelectuales
tradicionales, miembros del sector hegemónico, y ejercen una función intelectual
en el campo social.
Dentro de este campo de estudios hay una variedad enorme de líneas de
investigación. Casi todo se puede estudiar desde los Estudios culturales: la vida
cotidiana, las subculturas juveniles, la educación, los medios de comunicación, la
cultura popular, la cultura rock, la cultura negra, al alta cultura, etc. Es muy
amplio el campo de investigación
En las décadas de los 80 y 90 proliferan los Estudios Culturales, sobre todo en el
ámbito universitario norteamericano y latinoamericano. En la recepción americana
de ellos se producen ciertas reformulaciones que toman los nombres de
multiculturalismo, postcolonialismo, subalternismo, y otras versiones de los
Estudios Culturales.
En América Latina la difusión se realizó sobre todo desde 1979 en la revista “Punto
de vista” bajo la dirección de Beatriz Sarlo y Carlos Altamirano. También, un
temprano lector de los Estudios Culturales y sobre todo de Stuart Hall, fue Jesús
Martín Barbero. Otro difusor fue García Canclini. En la Argentina: Aníbal Ford,
Jorge Rivera, Eduardo Romano y otros. En México fue muy importante Carlos
Monsivais.
Actualmente los Estudios Culturales están en crisis. Se les reprocha en excesivo
teoricismo en el que han caído y la despolitización.
[1] Superestructura Determinada
Base Determinante
Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 03/07/06

Respuestas del trabajo práctico nº 4

Definición de Ideología en el paradigma marxista:
La respuesta es algo complicada ya que hay dos definiciones contrapuestas según
este paradigma:
Ideología como una versión invertida de la realidad, como falsa conciencia, como
irrealidad. También como ilusión. Esta acepción viene de la crítica que Marx y
Engels hacen a la ideología alemana afirmando que, por un excesivo idealismo
perdía de vista las condiciones materiales de producción. Es decir que ponían el
acento solamente en las ideas sin ver que muchos de los procesos sociales eran
consecuencia de acciones materiales y no ideales. Es definitiva lo que se les critica
es el idealismo mediante el cual la ideología era una especie de “tratado de las
ideas”.
Ideología como formas determinadas de conciencia social, que se opone a la
anterior. Se pone el acento en la conciencia y en la determinación. Esto hace
alusión a series de ideas propias de una clase o un grupo determinado o también de
intereses determinados. En esta definición se alude también a la toma de
conciencia de los conflictos y a la lucha por resolverlos. Esta toma de conciencia y
esta lucha responden a la ideología.

Mecanismos de producción de la ideología:
Los mecanismos de producción de ideología se encuentran siempre en el lenguaje.
Este es concebido como estructura y como funcionamiento; es decir como lengua y
como habla. Como código y como realización específica de un código.

Ideología según Eliseo Verón
Se encuentra dentro de la línea que ve en el lenguaje el campo privilegiado para
percibir los mecanismos de producción de ideología. Para Verón la ideología es un
nivel de significación que se encuentra en cualquier texto. Para poder percibirlo,
según este autor, es necesario recurrir a todo el instrumental que nos provee la
lingüística para poder analizarlos. Es decir que los Estudios Culturales recurren
también a estudios de lingüística, análisis del discurso, etc. para poder reconocer
los mecanismos de producción de ideología en los textos culturales.
Al mismo tiempo, cuando detectamos esos procesos ideológicos estamos en
mejores condiciones para percibir los procesos sociales involucrados en esos textos
culturales.

Ideología según Habermas
Se encuentra también dentro de la línea que privilegia el lenguaje. Afirma que la
ideología se constituye en torno de la idea de que las relaciones de poder y
dominación se alojan en los actos del lenguaje que se insertan en la vida social. La
ideología se aloja en los actos de lenguaje y se perciben a través de las relaciones
de poder y dominación. Al haber, en los actos del lenguaje, este tipo de relaciones,
la comunicación se desvirtúa. Recordemos que este autor está siempre pensando en
condiciones de comunicación “de laboratorio”. Estas relaciones de poder son las
causantes de la preponderancia del sistema sobre el mundo vital.

Definición de ideología
Conjunto de esquemas de interpretación que operan en un segundo plano en los
procesos de comunicación imponiendo formas de percepción y de concepción del
mundo que son relevantes para la distribución de poder y de prestigio en una
sociedad. Es decir que toda ideología induce interpretación, nos incluye para
interpretar de determinada manera el mundo. Por supuesto esto tiene
consecuencias directas en el proceso social de producción de sentido.

Noción de Hegemonía
En un sentido literal significa supremacía. Se lo usó durante mucho tiempo, en al
teoría crítica para hablar de la supremacía de algunos estados sobre otros.
Antonio Gramsci saca esta noción de la teoría política y lo extiende hacia otros
ámbitos, hasta abarcar todos los planos del mundo vital social. Desplaza el
concepto hacia un lugar central.
Este autor afirma que hegemonía es la forma que adquiere la dominación política
en el estado moderno. Por ej.: la burguesía es hegemónica en la democracia
capitalista o la aristocracia es hegemónica en el feudalismo. Cada época tiene
distintas hegemonías de un grupo social sobre otro.
Lenin saca la hegemonía de la supremacía de un estado sobre otro y habla de
supremacía de una clase social sobre otra, es decir, lleva el concepto al interior de
un estado. Gramsci hereda esta idea de Lenin pero afirma que además hay otra
tradición que viene del Renacimiento italiano, fundamentalmente de Nicolás
Maquiavelo con la figura del centauro como metáfora del orden político. El
centauro es una mezcla de hombre y de bestia, de fuerza y de razón, de autoridad
y de hegemonía, de violencia y de civilización. La figura del centauro es importante
porque amalgama contrarios.

Reformulación de Gramsci al esquema de Base/Superestructura
La Base y la Superestructura no son dimensiones separadas para Gramsci sino que
constituyen un “bloque histórico”. En este bloque histórico no hay relaciones de
causa-efecto, sino de medio-fin. Las influencias ya no son verticales sino
horizontales, en la misma superestructura se dan estos juegos de fuerzas al igual
que en la base, que a su vez se incluyen recíprocamente.
De allí que la Superestructura puede ser definida como un campo de lucha donde
los hombres toman conciencia de su posición y construyen sus objetivos. Esta
reformulación trae cambios en la definición de Estado Moderno. Este deja de ser la
resultante política de los movimientos económicos y se divide en dos niveles de
acción:
Ø La sociedad política: se sitúan aquí las instituciones de gobierno
Ø La sociedad civil: encontramos aquí los organismos privados: familias, escuelas,
medios de comunicación, partidos políticos, sindicatos, iglesias, etc. estas
instituciones funcionan como mecanismos que socializan a la población en los
valores dominantes y, por lo tanto, contribuyen a la elaboración de consenso. Es
decir que estas instituciones funcionan como protectores de los órganos de la
sociedad política, contribuyen al statu quo. De todos modos siempre hay este juego
de dominación y resistencia a la dominación.

Concepto de habitus de Bourdieu
El habitus es una de las formas de dominación social. Bourdieu lo define como la
interiorización de lo social en los individuos a través de costumbres no concientes.
Aquí está la diferencia con el concepto que venimos manejando de hegemonía
puesto que ésta incluye procesos concientes en mayor o menor medida y el habitus
implica procesos no concientes.

Definición de intelectuales de Gramsci
Los intelectuales son los portavoces sociales de la hegemonía. Es decir, son lo
mediadores entre las clases y los individuos. Para este autor todos los hombres son
intelectuales pero no todos cumplen en la sociedad este papel. Todos los hombres
son intelectuales en tanto racionales, pero sólo algunos cumplen esta función que
es la de ser productores de consenso y/u organizadores de la violencia legítima.

Definición de Hegemonía
Constituye todo un cuerpo de prácticas y expectativas en relación con la totalidad
de la vida (R. Williams). Es un sistema de significados y valores que otorgan un
sentido de realidad para la mayoría de la gente. Tiene un alcance mayor que la
cultura porque la hegemonía tiene la capacidad de advertir sobre la distribución
del poder en la sociedad. Es más amplia que la noción de cultura. Tiene, también
un alcance mayor que al ideología porque no incluye solamente un sistema
conciente de ideas y creencias formal y articulado sino que incluye también la
conciencia heterogénea difusa en incompleta que guía las prácticas sociales.
Mientras que la ideología es un sistema de creencias concientes, la hegemonía no
siempre en conciente sino que también la forman formas menos concientes. Por
eso abarca un espectro más amplio.


Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 07/07/06

Richard Hoggart abre el campo de la investigación a otro tipo de estudios.
Influenciado por sus orígenes (proviene de una familia obrera y puede estudiar
gracias a una beca. Además se desempeña como tutor de adultos en procesos de
alfabetización), tiene en cuenta, en sus estudios, la cultura popular.
Su obra seminal es “The uses of Literacy” (1957) donde trabaja las relaciones entre
la cultura de las clases obrera y las publicaciones provenientes de la cultura de
masas.
Amplía la noción de cultura incluyendo aspectos de la vida cotidiana. Plantea
temas como la sexualidad, los hábitos de lecturas de periódicos, la música, la
distribución del espacio, etc. También establece conexiones entre la cultura obrera
y el funcionamiento de pubs donde se hacía posible la alfabetización por
constituirse, éstos, en espacio para la alfabetización. Además observa aspectos
regresivos de la cultura como la violencia familiar en la clase obrera. Analiza las
relaciones familiares, de género y el lenguaje.
A Hoggart se lo critica de nostálgico, atribuyéndole cierta característica de
nostalgia con respecto a la cultura inglesa anterior a la Segunda Guerra Mundial.
Hay, en este autor, un aspecto conservador.

Raymond Williams hace una revisión de la teoría marxista. Su producción se inicia
en 1958 con “Cultura y Sociedad” y con “La larga revolución” en 1961.
Algunos de los conceptos fundamentales que Williams desarrolla son:
Ø Cultura: en un primer momento la define como modo de vida diferenciado de un
grupo social. Luego lo restringe definiéndolo como “prácticas significantes”. Es
decir, como actividades intelectuales y artísticas que se configuran como prácticas
significantes.
Ø Determinación: hace una crítica al esquema de Base/Superestructura. La
determinación es la fijación de límites pero también el ejercicio de presiones. La
base material impone un límite pero las culturas de resistencia presionan sobre los
límites modificándolos. De este modo, incluye en la determinación a la resistencia.
Cambia, así, el concepto de hegemonía la cual controla pero nunca es exclusiva ni
absoluta.
Ø Mediación: entre la Base y la Superestructura hay siempre elementos de
mediación y no realidades reflejadas directamente en la cultura. Aquí los
componentes se modifican. Las transformaciones están en el objeto cultural. La
materialidad de los procesos sociales está imbricada en lo simbólico, hay
materialidad también en lo simbólico. Podemos analizar lo material dentro del
mismo producto simbólico.

R. Williams hace hincapié en que la materialidad está siempre presente en lo
simbólico. De esta afirmación surgen algunas categorías:
Ø Las instituciones
Ø Las formaciones
Ø Los medios de producción
Ø Las identificaciones
Ø Las formas
Ø La reproducción
Ø La organización

Williams considera a las instituciones en relación a los productores culturales. Él
hace una historia de las relaciones entre las instituciones y los productores
culturales. En esta historia, por ejemplo sitúa el momento en el que la institución
fundamental con la que se relacionaban los productores era la institución del
“Patronazgo” que tenía que ver con los reyes, las cortes, las familias nobles o la
Iglesia. Se le daba protección al artista a cambio de que realizara sus obras para
esta casa real o esta corte, etc. Existía un tipo de relación patrón-empleado. El
productor cultural estaba protegido por alguna institución pero, al mismo tiempo,
estaba bastante coartado en lo que a su producción se refiere. Luego, el
patronazgo deja lugar a lo que se conoce como el “Patrocinio” que tiene que ver
con los momentos modernos y que, de alguna manera, todavía subsiste. El
Patrocinio ya es de tipo comercial. Tiene diversas modalidades, por ejemplo, hasta
el siglo pasado, las editoriales solían comprarles a un autor su producción de
novelas pero al mismo tiempo la editorial se quedaba con el copyright. También
dentro de las instituciones están los “medios de comunicación” que adquieren
importancia en este momento histórico. Este tipo de relación se da, por lo general,
con la contratación empresarial: industria discográfica, televisión, radio, prensa,
etc. hacen contratos con el productor. Esos contratos varían según quien sea el
productor cultural. Otras formas de relaciones con las sociedades de acciones:
S.R.L. o S.A. Hay también instituciones gubernamentales, privadas y mixtas.
Otra de las categorías que Williams establece es la de las formaciones. Acá, revisa
el modo en que han sido organizados, o se han organizado a sí mismos, los
productores culturales. Entran en consideración los gremios que tienen una enorme
antigüedad, desde la Edad Media. Por ejemplo en el s. XIV, el gremio florentino
que agrupaba a pintores y a cirujanos porque los artistas trabajaban mucho en la
morgue para estudiar los cadáveres y poder reproducirlos en sus obras. A la morgue
también iban a estudiar los cirujanos. De allí que pertenecieran al mismo gremio.
También entran dentro de las formaciones las academias de educación artística.
Muchos de los productores culturales tenían, y aún tienen, sus propias academias.
También son formaciones las exposiciones, sobre todo de los productores que ya
tienen cierta trayectoria. Hay una anécdota de los pintores impresionistas a fines
del s. XIX en Francia quienes, por ser vanguardistas eran rechazados en todas las
exposiciones oficiales y decidieron armar una exposición que se hizo famosa y a la
que llamaron el “salón de los rechazados”. Ellos realizaron su propia formación.
Entran también en esta categoría todas las sociedades o asociaciones profesionales
y los movimientos artísticos importantes como renacimiento, romanticismo,
vanguardia, etc.
Otra categoría es la de los medios de producción. Esta tiene que ver con los
materiales de la producción.


Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 14/08/06

Desarrollo del Funcionamiento del Sistema Cultural según R. Williams.

Esta constituido por Tendencias Dominantes o hegemónicas, Residuales y
Emergentes
Tendencias Dominantes: Son aquellas tendencias hegemónicas de una cultura, que
tienen correspondencia con las formas sociales dominantes, esto de ninguna
manera significa que por ser dominantes van a ser peyorativas o negativas, ya que
hay algunas que son absolutamente positivas como por ejemplo la alfabetización o
campañas de vacunación. Pero también hay, dentro de las tendencias dominantes,
ciertos valores “culturales” que se imponen y que muchas veces son producto de la
mercantilización de la cultura por ejemplo la parte editorial toda la literatura de
“autoayuda” (Coelho , Bucay ) que se los presenta como grandes escritores que en
realidad no lo son y que hacen un producto totalmente estandarizado,
convencional, flojo en cuanto a valores culturales. Es decir que no, porque sea
dominante, hay que creer que es negativo. Hay que ver qué signo tiene esa
tendencia porque lo dominante también puede ser valorado o rechazado por
nosotros como críticos culturales.
Hay muchos productos dentro de lo que Frankfurt denomina Industria cultural,
dentro de esta tendencia por Ej. está todo el cine de Hollywood, que sería un cine
dominante en relación a las producciones independiente que dependen de un
subsidio estatal para poder filmar una película. No porque sean productos de la
industria cultural son malos, hay tanto productos buenos como malos producidos
por esta industria cultural.
Tendencias Residuales: son productos culturales de sociedades de épocas
anteriores pero todavía significantes y accesibles en el presente. No son formas
nuevas pero tienen todavía una efectiva realización en el presente, por Ej. El
Bolero como forma cultural que es un género musical surgido en otro contexto
histórico pero que todavía esta presente no todo el tiempo se actualiza muchas
veces una forma residual por ejemplo las historias de vampiros, de Drácula, de
Frankestein, eran residuales hasta que en la década de los 90 empiezan las series
una especie de vuelta a un neogótico los caza vampiros y vuelven a filmar. En
muchos casos es actualizar lo residual sin compartir el dominante por Ej. Luis
Miguel es dominante pero no todos sino los boleros que actualiza. Sólo una parte,
no recupera la totalidad de los boleros, hace una actualización. El Circo también
puede ser un ejemplo de esta tendencia. También el cine mudo que no es como el
de antes pero vuelve las series que vuelven a filmarse. Lo residual se diferencia de
lo arcaico, que es lo que ya no tienen significación en el presente. Ej. un poema
Épico. Esta vigente para los especialistas pero nadie va a producir bajo esas
coordenadas culturales.
Tendencias emergentes: son más difíciles de detectar, porque nos cuesta analizar
el presente en el que estamos viviendo, siempre es más fácil analizar el pasado
cuando ya esta sedimentado y otros han escrito ya sobre ese pasado. Lo emergente
esta conformado por nuevos significados y valores, por nuevas prácticas y
relaciones que se instalan en un sistema cultural, es algo todavía no articulado, es
decir tiene menos fuerza que las formas alternativas o de oposición, es más débil, a
veces puede estar representando a nuevos sectores sociales. Por Ej. Editorial Eloisa
Cartonera que nace a partir de la instauración de los cartonero y donde también
esta W.Cucurto que es un periodista que colabora. Esta cuestión de lo residual,
empieza aparecer en la música en la literatura en la poesía que de estar
trabajando con esta cuestión social tan desesperante que la gente se tiene que ir a
revolver la basura, un sector social totalmente marginado, que cada vez es más
numeroso, están los trenes que trasladan a los cartoneros y esta surgiendo un
movimiento cultural alrededor de y esta situación y eso se concreta en otra cosa da
lugar a una vanguardia que no se sabe si va a continuar o si va a caducar en breve,
es una forma emergente, y como tal puede morir o consolidarse. Ya que muchas
veces la vanguardia, que comienza siendo emergente se consolida y pasa a ser solo
vanguardia. También puede suceder que la vanguardia se convierte en un clásico.
Todo al principio empieza siendo una expresión emergente, algunas veces caduca y
otras se consolida pero cuando se consolida deja ya de ser emergente y se puede
convertir en alternativa, en oposición o dominante. Por Ej. La gauchesca comenzó
siendo una expresión popular que después se consolida, el tango también la
vanguardia tiende a la emergencia, todo incluso el dominante es al comienzo
emergente hasta que se convierte en dominante o no. Hay vanguardias que se
vuelven dominantes como por Ej. el surrealismo que abarca todas las estructuras
del arte y otras vanguardias como por Ej. el dadaísmo reducidas a un momento
histórico y no tiene trascendencia solo quedan registros de su existencia pero no
tienen ninguna eficacia real en la producción contemporánea. Otro ejemplo puede
ser el jazz que surge como algo emergente, marginal y luego se transforma en
dominante y hay otra situación que tiene que ver con el contexto de colonización
en las colonias francesas que no le prohibían cantar a los negros mientras
cosechaban porque consideraban que cantando rendían mas en su trabajo, pero no
sucedía lo mismo en las colonias inglesas donde tenían prohibido cantar por tal
motivo surge con mayor fuerza el movimiento en Nueva Orleáns en las colonias que
eran francesas incluso es un producto cultural que tuvo que luchar bastante porque
aun cuando ya estaba impuesto en la elite las cantantes negras no podían entrar
por las puertas principales sino que debían hacerlo por las puertas de servicio.
Seguía marcando una diferenciación, ya que la elite solo consumía este producto.
Se cuenta que M. Monroe fue quien hizo sentar a una cantante negra a su mesa
para democratizar y como un gesto igualitario.
Lo emergente deja de serlo cuando trasciende, aunque no sea de una forma
dominante, sino que de noticia de su existencia, como un paso hacia al resto de la
sociedad. Lo que tiene la tendencia emergente como definitoria es que es algo
nuevo, algo que antes no estaba y empieza a estar Es algo nuevo que comienza a
tener presencia. Cuando hablamos de emergente hacemos referencia a algo
absolutamente contemporáneo a nosotros, hoy lo emergente es lo que sucede en el
2006, luego dentro de 20 años ustedes analizaran otras formas de emergentes, y
seguiremos poniéndonos de acuerdo sobre el pasado que es más fácil conciliar,
porque esta mas sedimentado. Lo que es absolutamente contemporáneo es mucho
más difícil analizar y es mas complicado de encontrar ejemplos que además
involucren un nuevo sector social y tengan cierta identidad, como se ve en el
ejemplo antes mencionado de los cartoneros.
Finalmente y ya para cerrar, hablaremos de la ultima dimensión de todas las
categorías que da Williams que es la de las Organizaciones de los Sistemas
Culturales que abarca los problemas generales y específicos de la organización
cultural dentro de los cuales entran Los Intelectuales y los Medios de
Comunicación.

Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 18/08/06

Stuart Hall

Es otro representante importante de los Estudios Culturales. Nace en Jamaica en
1930. En 1951, a través del sistema de becas que tiene el gobierno inglés, por el
cual pueden acceder a las universidades varios de estos representantes de
Birmingham, obtiene una beca para estudiar en Oxford una de las universidades
más notables, de ese modo Hall, empieza su carrera en Inglaterra.
Hall, tiene a su favor, un pensamiento mucho más amplio, él es nacido en una
colonia, no es Inglés, él es jamaiquino, es negro y puede expresar una voz
absolutamente diferente en base a su propia problemática colonial, por eso es tan
interesante. Él conjuga su obra, la teoría, con el alquimista político, no es
solamente un teórico que esta recluido en la universidad, sino que sale a la calle,
porque a él la experiencia del marco francés lo marca y considera que el
académico tiene que dar una batalla política y estar en contacto con los problemas
sociales del mundo real.
Los estudios culturales deben tener si o si un impacto práctico en la realidad, si no
tienen efecto no sirven, dice Hall. Por eso el siempre esta desafiando a los otros
intelectuales y les pregunta ¿que efecto real producen ustedes en el mundo?, sobre
todo a esos académicos que se recluyen en el recinto de la universidad, son muy
radicales, pero nunca han visto a un obrero, no tienen idea de lo que pasa afuera, y
esta posibilidad le viene por el hecho de ser un intelectual de la colonia.
Hay muchos intelectuales de la colonia que después vamos a ver en el post-
colonialismo, que van a pensar de otra manera. Sin estas voces coloniales no se
hubiera podido constituir una “nueva izquierda” en Inglaterra, que después eso se
articuló en la “New left review” que era la revista de la nueva izquierda que la
vimos con Williams.
Hall, era una generación más joven que Williams, también es mas joven que
Hoggart, y una de las cosas que les reprocha a ambos, es la nostalgia que se
advierte en los trabajos de ellos, esa nostalgia por la cultura inglesa previa a la
expansión de los medios masivos, porque Williams, como teórico es muy
importante, pero cuando uno analiza sus trabajos específicos son todos literarios, y
sobre formas de la alta cultura, ha hecho estudios sobre la televisión pero son los
menos, el siempre ha trabajado sobre la alta cultura. En la obra de Hall esta
nostalgia sobre el pasado no aparece, y le presta especial atención a la
“Construcción Social del Sentido en los medios de comunicación”, este objetivo es
muy importante. Hall concluye diversas líneas teóricas, por supuestos esta
Birmingham presente, los estudios en la propia ciudad de Birmingham; pero además
esta Gramci, esta el psicoanálisis de Lacan, el estructuralismo de Saussure, hasta
Barthes, Althusser y también esta presente el post- estructuralismo de Foucault, y
de Derrida que son dos post-colonialista norteamericanos que vamos a ver en la 3°
unidad.
Él suplanta a Hoggart, en la dirección del Centro Contemporáneo de Estudios
Culturales, y esto produce en Birmingham un cambio paradigmático, porque se pasa
del paradigma humanista, para dar paso al paradigma estructuralista basado en el
psicoanálisis y en la teoría social marxista.Uno de los que mejor articula estas dos
cosas es Althusser.
Este cambio se puede sintetizar de la siguiente manera: Mientras en el Paradigma
Humanista, la cultura es vista en su anclaje, en la subjetividad de los actores
sociales (individuo), en el Paradigma Estructuralista, la cultura esta anclada en
aparatos institucionales (instituciones). Hay una especie de desplazamiento del
sujeto hacia los aparatos institucionales. El punto de arranque ya no son los
valores, las expectativas y los comportamientos de los sujetos sociales, por Ej.
Hoggart, lo focalizaba en los obreros como sujetos sociales veían esta experiencia
vivida en los obreros. Acá se hace hincapié, en los dispositivos, es una palabra muy
usada por Foucault, a partir de los cuales la cultura es producida y ofrecida al
público como mercancía.
El análisis de la cultura se convierte así, a partir de S. Hall, en la crítica al
capitalismo. Para Hall, los medios de comunicación son la principal institución
ideológica del capitalismo contemporáneo, porque ayudan a elaborar el consenso
dominante. Los medios operan a través de la Producción de Códigos Hegemónicos
que aglutinan a la sociedad. Esos códigos trabajan en la construcción de lo real. Por
lo tanto, no importa tanto lo que en realidad sucede, sino lo que los medios dicen
que sucede, porque la gente, a veces, le cree mas a los medios que a la propia
experiencia.
Esos códigos trabajan en la construcción de lo real y recogen los discursos
dominante y las explicaciones sociales y las emplean en esa construcción de lo real.
Los códigos preferenciales, marcados por Hall, brindan una apariencia de
naturalidad. Esa realidad que muestran, por Ej. , los medios de comunicación, a
nosotros nos parecen la más fina realidad, no una construcción desde códigos de
producción de la información, es decir, generan la ilusión de reflejo de la realidad,
cuando en realidad lo que hacen, es construir la realidad. A este efecto que
producen los medios como institución ideológica que son, Hall, los llama Ilusión
Naturalista, parece que eso que nos muestran los medios es, directamente, el
reflejo del mundo real. Muchos de los estudios de Hall, se dedicaban a analizar en
Gran Bretaña, el surgimiento del discurso Neoconservador de Margaret Thatcher,
que a su vez de ser un discurso que privilegiaba a los clanes dominantes, tuvo un
importante consenso popular. Entonces Hall hace la pregunta ¿ Porque un discurso
que en rigor de verdad privilegia a los sectores dominantes prende con tanta
facilidad en sectores populares? Y, ahí la disonancia; nosotros podemos trasladar
ese análisis que hace Hall, a lo que paso en la Argentina durante el menemismo,
que ocurrió exactamente lo mismo. Fue un discurso que privilegiaba a los grupos
privilegiados, sin embargo la gente, sobre todo al principio, se prendió y mordió el
anzuelo de las privatizaciones, de la necesidad de sacarse de encima las empresas
del estado que solo daban pérdida, etc. Entonces esta clase trabajadora no
respondió defendiendo sus propios intereses, sino que, ordenaron algunos
mecanismos ideológicos y de identificación con la ideología de la clase dominante,
algunos podríamos mencionar esto como efecto de falsa conciencia, pero no
solamente había falsa conciencia ,sino que, también había una serie de
comunicadores sociales que todo el tiempo insistían, desde los medios en esta
necesidad de la privatización; daban estadísticas absolutamente mentirosas y
entonces el significado de las cosas no dependía tanto del significado en si, sino de
cómo se significaban las cosas. El significado no depende de lo que las cosas son
sino de cómo se las significa. Por Ej. Tomando en cuenta la década neoliberal de la
Argentina, teníamos por ejemplo el caso del petróleo, la estrella estatal era
Menem y el petróleo que en principio y por sentido común uno tendría que decir
significa ganancia, riqueza, a partir de estadísticas mentirosas, manipulaciones, los
comunicadores que decían que había que privatizar que iba a dar mucha mas
ganancia si uno vendía esas empresas del estado que eran deficitarias, etc. el
petróleo pasaba a significar pérdida, entonces, ya no era lo que la cosa significa en
si, sino como se significaba esa cosa.
Entonces que pasa con el significado, depende de cómo se lo significa, eso es
importante, y el significado, pasa de esta manera, a ser una confrontación
semiótica con el dominio del discurso. Hall hace estos estudios en la sociedad
británica durante el gobierno de Thatcher, nosotros podemos extrapolar esos
ejemplos y ver como funcionaron en nuestra realidad, entonces es importante esta
cuestión de cómo se significan las cosas, mas allá de lo que las cosas significan en
si misma.
Del mismo modo, dice Hall, con este mismo funcionamiento, de significado en sí y
como se significan las cosas. Diversos sectores políticos pueden usar las mismas
palabras, sin que ellas signifiquen lo mismo para todos, por Ej. Palabras que usan
todos los sectores políticos como Democracia, Igualdad, Libertad, Bien Común,
Bienestar General, pero que significan esas palabras para cada uno de esos
sectores, cada uno las llena con el contenido que les conviene. Por Ej. No creo que
para alguien que quiere privilegiar sectores empresariales altos, signifique lo
mismo el Bienestar Común, que para un partido de trabajadores. Las palabras se
cargan de sentido según quien las esta diciendo.
La significación de esa manera brota de la ubicación de cada signo en una
determinada formación discursiva. Por otra parte los medios masivos, dice Hall, son
un campo de fuerza en constante fluctuación y confrontación. El analista de los
medios, debe tener en cuenta, como se define ideológicamente los significados al
asignarles nuevos contenidos. También debe tener en cuenta como va cambiando el
consenso. Si uno dice una palabra como “Revolución”, tiene necesariamente que
hacer referencia al contexto, ya que no es lo mismo decir: Revolución Francesa,
Revolución Rusa, que Revolución libertadora, Revolución Cubana, Revolución
Productiva, son varios sectores ideológicos que usan la misma palabra y cada uno le
atribuye un determinado significado.
El consenso también es algo que se va modificando. Hoy nos parece totalmente
natural la jornada laboral de 8 horas de trabajo y sobre eso todos tenemos un
consenso generalizado que lo aceptamos, pero ese consenso era otro en otro
momento, donde se pretendía que los obreros trabajaran 12 horas, se peleaba para
conseguir 10 hs. , y se dieron grandes luchas para conseguir 8 hs. Esto se va
modificando, el consenso tampoco es algo totalmente inamovible también va
sufriendo modificaciones en la medida en que se va desarrollando la dinámica
histórica.
Por lo tanto, dice Hall, siempre hay desplazamientos en la significación y al mismo
tiempo no hay una pertenencia necesaria, de los discursos respecto de sectores
sociales determinados.
Hay sectores sociales que pueden tener cierta identidad grupal, pero de todas
maneras eso no implica una coagulación ideológica inamovible. Hay convenciones
culturales un poco más duraderas, que permiten un vínculo más estable entre
significante y significado. Un vínculo más estable no significa que esto sea
inamovible. Este esquema Significante / Significado, que es lo que forma el signo,
va sufriendo cambios, desplazamientos, cambios en el consenso, cambios en la
significación de las palabras, hablamos de un dinamismo permanente en esta
bipolaridad del signo entre significado y significante. Pero puede haber, dice Hall,
comprensiones culturales con una cierta estabilidad o con una cierta durabilidad.
Por Ej. : Universidad, ya que de algún modo, todavía vinculamos esta palabra con
la movilidad social, no pensamos que la Universidad, es un lugar que no nos va a
proporcionar nada, sino que todavía tenemos la confianza que, como institución, a
pesar de todas las crisis de la educación, hay todavía una cierta permanencia del
sentido de excelencia académica, de los estudios, lo que no quiere decir que con el
tiempo esto no cambie.

Producción de mensajes mediáticos

Hall establece una división fundamental entre dos dimensiones de las estructuras
del sentido los codificadores y los decodificadores en la producción del mensaje
mediático.
La codificación de un producto depende de normas y de procedimientos
profesionales de relaciones institucionales y de herramientas técnicas, estudios de
grabación, filmadoras, la edición de la información, etc. Ahora bien, cuando el
texto mediático se ha codificado se abre a las estrategias de lecturas empleadas
por el publico, es decir, se abre a la reflexión y a lo que es la decodificación.
Hall propone tres formas principales de leer un texto simbólicamente codificado:
A la primera lectura la llama LECTURA HEGEMÓNICA O DOMINANTE que interpreta
el texto de acuerdo a lo que el medio propone, es decir no cuestiona nada.
La segunda es la LECTURA NEGOCIADA, en donde el mensaje codificado es
cuestionado más o menos sutilmente, con más o menos intensidad, de todos modos
el oyente acepta el marco general. Por Ej. El caso de los piqueteros, por lo
general, la lectura hegemónica de los medios de comunicación es: la queja porque
cortan la ruta, porque impiden el tránsito, producen caos en la ciudad, provocan
pérdida en el aparato productivo, y esa seria la codificación que hace el medio. La
gente cuando decodifica, negocia sutilmente, algunos aceptan la lectura
hegemónica del medio y otros se quejan pero también entienden que la gente no
tiene trabajo, cuando le hacen reportaje callejero. En este caso vemos una
negociación, no compra todo el paquete del medio, sino que, acepta el marco
general, pero negocia. Es una lectura mas estandarizada, mas generalizada, son
sectores minoritarios los que aceptan lo hegemónico y los que se oponen
totalmente.
La tercera lectura es la LECTURA OPOSITORA, que ofrece una lectura contraria al
sentido del mensaje, sugerido por el medio, que hay también sectores minoritarios,
pero hay también por Ej. Personajes como el que hacia Calabró (El Contra) no sé de
qué se trata pero me opongo. Un caso muy candente de esta lectura opositora, que
no se da habitualmente, sucedió en el momento del suicidio de Yabran, los medios
decían que se había suicidado, que le habían hecho autopsia, pero la opinión
pública nunca creyó este suicidio, allí se dio un caso masivo de lectura opositora
que se mantiene hasta el día de hoy.
Para Hall, la investigación de los medios debe considerar los dos aspectos, tanto la
codificación del mensaje como la decodificación. Es decir, que debe atender tanto
a la construcción discursiva del mensaje, como a la comprensión interpretativa de
la audiencia. Todo esto, por supuesto, hay que tenerlo en cuenta, a la hora de no
ver a los medios como una mera reflexión, uno a uno, del mundo real, porque hay
construcción en la codificación y también en la interpretación. Entonces tenemos
dos procesos constructivos, desde lo simbólico, que modifican lo real.
Para terminar con Hall, quiero decir que algunas de las criticas que se le han
hecho, tiene que ver con el escaso papel que él le atribuye a los factores
económicos, en la construcción de los imaginarios políticos.
Hall, hace un corte muy tajante entre lo real y lo simbólico. Para Él, lo real sería
una construcción simbólica. Pero también hay que pensar que lo real material tiene
un peso significativo importante. Por Ej. Yo me puedo construir, simbólicamente,
una realidad acorde a mis deseos, pero hay un momento que si tengo hambre, este
es una realidad material, que por mas construcción simbólica que yo haga y mire
por Ej. Por televisión las bodas reales de tal o cual, a la hora que yo tengo que ir a
comprar el pan o la leche, esto me puede distraer un rato pero lo material siempre
nos da un llamado a la realidad.
Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 28/08/06

Edward Palmer Thompson

Este autor es otro de los exponentes de la Escuela de Birmingham. Nace en 1924.
Fue a la Universidad de Cambridge donde inició su carrera en al literatura pero
luego se dedicó fundamentalmente a la historia. Tiene como particularidad el
hecho de haber ido a la guerra como oficial del ejército y haber trabajado como
constructor de vías en Bulgaria y en Yugoslavia. Esta situación es considerada por él
mismo como una experiencia muy importante para su formación por el hecho de
haber trabajado como obrero.
Perteneció al Partido Comunista aunque después se alejó, no del marxismo, pero sí
del marxismo-lenilismo.
Como Williams, trabajó mucho tiempo en la educación de adultos, hecho que
marcó su obra.
Su gran obra fu “La formación de la clase obrera en Inglaterra” (1960). Aquí
establece un paralelismo entre arte y lucha popular. Afirma que tanto en el arte
como en la lucha popular lo que se obtiene, se consigue a través del
enfrentamiento, de la lucha. Se centra en el concepto de modo de producción.
Siempre reformulando los conceptos ortodoxos del marxismo. Privilegia las
relaciones humanas, por sobre las económicas, que se establecen en la base. Dice
que en la base, están las relaciones económicas pero también las humanas. A partir
de las relaciones humanas, según Thompson, todo lo demás crece. Este enfoque
dinamiza los esquemas marxistas clásicos.
Para Thompson los sujetos producen su historia. Esto significa que están presentes
en su propia formación. Esto es importante porque redefine el concepto de clase
como un concepto cultural. Para él, la clase es un concepto cultural más que una
estructura. La clase tiene lugar “de hecho” y es un fenómeno histórico que unifica
sucesos dispares. No es algo abstracto, sino algo que se produce en el mundo real.
Los sujetos que construyen la clase, la forman pero, a su vez, se forman a partir de
ella. El sujeto crea la clase pero también se crea a partir de ella. Este proceso de
ida y vuelta tiene, ara él, una correspondencia absoluta con el mundo cultural.
La clase obrera cobra existencia cuando algunos hombres, como resultado de sus
experiencias comunes, heredadas o compartidas, sienten y articulan la identidad
de sus intereses. Esos intereses son comunes a un grupo y opuestos a otro grupo.
En su obra examina tres tradiciones populares muy importantes para la formación
de la clase obrera pero también para la trasformación de la sociedad inglesa. Esas
tradiciones populares son:
La tradición de la disidencia: aparece por primera vez con el protestantismo como
el enfrentamiento con la religión católica. Este hecho inaugura la tradición de
disentir con algo que era absolutamente hegemónico y dominante. Por otra parte,
el protestantismo privilegió la asociación y la libertad de conciencia.
La tradición popular de la plebe: en este caso analiza el crimen social y explica dos
formas de activismo popular o revolucionario ante el crimen. Por un lado las formas
que surgen espontáneamente ante la injusticia. Y por otro, las acciones de la
multitud que son instigadas o manipuladas por intereses ajenos al pueblo y que
utilizan al pueblo para mandarlo al frente. Son hechos que producen cambios en la
sociedad.
La tradición de la libertad: en este caso son los derechos que el pueblo fue
adquiriendo y que sin dar lugar, todavía, a una sociedad plenamente democrática,
los protegieron contra algunas formas de autoridad despótica o arbitraria. Estos
derechos, anteriores al advenimiento de la democracia, también produjo cambios y
la tradición de la libertad en las sociedades. No implicó tanto actitudes
democráticas como actitudes anti-absolutistas que comenzaron a manifestarse a
partir del despotismo ilustrado. Esta tradición se expresó mucho en las reuniones
que se hacían en los cafés, los pubs, las iglesias, donde la naciente clase media
alternaba con el proletariado. Esta tradición se corresponde con el análisis que
Habermas hace de la esfera pública.

Todas estas tradiciones, dice Thompson, contribuyen a crear la conciencia de la
clase trabajadora, en el sentido cultural, como conciencia de una identidad de
 intereses que se forman tanto a partir de condiciones económicas como políticas y
 culturales.
 El capitalismo actúa como una fuerza determinante, para este autor, sobre diversas
 clases de trabajadores y se convierte en una fuerza unificadora de estas clases.
 Esto hecha por tierra las acusaciones que se le hacen a Thompson acerca de que su
 obra es culturalista y que deja de lado la dimensión económica.
 Una de las cosas que Thompson critica es la simplificación de las estadísticas a las
 cuales las considera meramente economicistas y simplificadoras de la realidad.
 Quien polemiza con Thompson es Perry Anderson que es un marxista algo más
 ortodoxo. Para él la clase trabajadora no hubiera podido formarse sin la
 industrialización. Para Anderson, la industrialización crea la clase trabajadora.
 Pero para Thompson, la clase trabajadora, determinada por la experiencia previa
 de explotación y acumulación del capital, estructuró la industrialización.
 Thompson insiste siempre en que la explotación no sólo es económica sino que es el
 resultado de configuraciones históricas específicas de relaciones sociales.
 En general, en toda la obra de este autor, hay un esfuerzo por encontrar
 explicaciones a las complejas manifestaciones populares que se presentan como
 caóticas o poco reflexivas. Analiza mucho un tema, que es previo a la revolución
 industrial que es la cuestión del “ludismo”, que es un movimiento, dentro de los
 sectores populares de Inglaterra cuando se produce la industrialización, donde
 muchos artesanos, que sabían que significaba su muerte como trabajadores,
 organizaban piquetes donde destruían las máquinas. Es la cuestión de oponerse al
 progreso rompiendo las máquinas. El ludismo había sido considerado siempre como
 manifestación espontánea e irracional pero Thompson demuestra que no era tan así
 sino que había formas de organización popular que estaban ya operando.
Teoría de la Comunicación II
Unidad nº II
Teórica 04/09/06

Thompson (continuación)

Hegemonía
También Thompson se va ha referir a este concepto, que es un concepto que todos
los estudiosos culturales de Birmingham retoman de alguna manera. De algún modo
repite lo que ya hemos visto en otros teóricos. Él la define y dice que es un espacio
de lucha constante que siempre va ha ser discutido demasiado, pero, y esta es su
conclusión, evita la rebelión y permite que surja el resentimiento y la frustración
esta sería la vuelta que le da Thompson a este concepto. Se mantiene esta definición
de hegemonía como espacio de lucha, pero lo peor es evitar la rebelión y permitir
que surja el resentimiento y la frustración. Porque esto también tiene una asociación
gramsciana. Para Gramsci las sociedades, generalmente, viven en estado de tensión
pero conducía su equilibrio mientras estamos dentro de los fueros de la hegemonía,
cuando ese equilibrio se rompe la hegemonía pasa a ser dominio. El dominio es
cuando hay una fuerte represión, con muertes, con saldo de víctimas sociales y esto
generalmente ocurre con regímenes totalitarios o autoritarios. En este momento, por
ejemplo, nosotros, el mundo esta regido por la hegemonía de Estados unidos, pero en
Irak, ha dejado de ser Hegemonía para pasar a ser dominio.
Cuando se desestabiliza lo hegemónico surge el dominio, a veces el dominio puede
aparecer a partir de una contra hegemonía que oponga a una hegemonía dominante.
Mientras la hegemonía se mantiene se evita la rebelión, se evita la confrontación
directa, en los grupos sociales, pero esos grupos adquieren frustraciones y
resentimientos es como algo que va envenenando el tejido social. Este es el aporte
de Thompson al concepto de hegemonía. Vemos que se mantiene la definición y él
agrega estas cuestiones que tienen que ver con los sentimientos y las emociones de
los grupos humanos.
El otro concepto importante de Thompson, que se usa mucho y que uno a veces no
sabe que pertenece a Él, es el concepto de Teatro Social, el concebir la sociedad
como una puesta en escena, como una representación. Uno muchas veces en la
prensa lee este concepto de teatro social de teatro publico. En virtud de este
concepto la política y la ley son vistas como un conjunto de ritualidades explicitas en
ínter subjetividad.
Este concepto de teatro público por otra parte le permite a Thompson definir tres
modos de acción popular:
1- Tradición anónima: Es muy común en el mundo político, y es cuando aparecen
afiches o pintadas anónimas en la ciudad parece que es una cosa que se sufre si o si
uno actúa políticamente o tiene algún tipo de actuación pública. Uno no esta exento
de eso del anónimo de la pintada, de los panfletos, es un modo de acción popular.
Son utilizados porque evitan la confrontación a través del debate de ideas y esta cosa
anónima y obscura que durante la noche empapela la ciudad con lo uno quiere en
contra del enemigo, del adversario político.
2- El contra teatro: Se produce cuando se produce, por ejemplo cuando se queman
figuras, banderas, efigies, por Ej. se quema el Tío SAM, la bandera de Estados
Unidos. Acá, en Argentina sucedió en el año 83 cuando Herminio Iglesias quema un
ataúd con la bandera de la UCR y eso se le vuelve en contra.
3- Capacidad de la multitud para la acción directa y rápida: Es la capacidad que
tiene la multitud para reaccionar antes de la llegada de la autoridad, las tropas, la
policía o fuerzas represivas, por Ej. los saqueos que rápidamente la gente sale
corriendo antes que llegue la policía.
Otro de sus aportes esta dado por la importancia que le da a la Luchas de Clases.
Para Thompson antes de la formación de las clases, se produce la lucha de clases,
este sería un primer momento. En el segundo momento recién se produce la
Formación y Conciencia de Clases. Pero sin esta lucha, dice Thompson, no habría
posibilidad de formación de clases, ni de conciencia de clases. No es al revés el
mecanismo, no es que una clase primero adquiere conciencia de sí misma y recién
sale a luchar, sino que, en la lucha se constituye.
La última etapa, la dedica al estudio y a la reflexión sobre la costumbre. Para Él las
costumbres son una parte fundamental de la cultura. Y va a analizar las costumbres
que conservamos, las que se han perdido, la transmisión generacional, como
evoluciona, que son elementos de una misma reflexión.
Thompson no considera a las costumbres como elementos conservadores, sino que las
considera como archivo, como fundamento y como organización del campo social.
Por otro lado, él dice que se van modificando de acuerdo a la coyuntura. Siempre las
costumbres van a plantear campos de conflictos, va a ver enfrentamiento entre las
viejas y las nuevas costumbres. La cultura popular tiene, para Thompson, dos
componentes fundamentales:
1° Necesidades: .Están Ligadas a la realidad material de los sujetos. Tiene que
trabajar, estudiar, tiene que proveer del medio material de vida y eso es una
necesidad. Una necesidad que opera sobre el sujeto.
2° Expectativas: Presiones externas sobre los sujetos en su relación con el mundo.
Porque no solo debemos proveernos el sustento material, sino que además los otros –
la familia, los amigos, la pareja- ponen ciertas expectativas, lo que se espera que
uno sea en la vida, y eso opera sobre el sujeto como una presión muy fuerte, a la que
a veces se puede responder y a veces no se puede responder satisfactoriamente,
depende de la intensidad de esas expectativas, si son muy fuerte es difícil cumplir
con ellas.
Estos componentes, las necesidades y expectativas como parte de la cultura popular,
están vinculados absolutamente con las costumbres, con los hechos históricos y con
la tradición y pueden a partir de allí explicar la cultura popular. Es decir en todo
análisis de la cultura popular tenemos que tener en cuenta hechos históricos,
tradición, costumbres, necesidades y expectativas.
La costumbre tampoco puede ser considerada como una especie de ritual, aunque a
primera vista parezca un ritual, no es igual, porque la costumbre es una competencia
sobre el mundo, es un saber. Hay una anécdota famosa de un Inglés que viaja a un
pueblito de la India cuando esta era colonia inglesa y sube a un tranvía, en este había
un solo hombre de turbante sentado y en cuanto este se sienta, el señor de turbante
va y se sienta a su lado. El inglés se siente mal porque no entiende la actitud de este
hombre, lo que en realidad sucede es que para ellos, para los indios, era una señal
de desprecio dejar solo a ese pasajero, había que acompañarlo, una costumbre
totalmente opuesta a la cual estaba acostumbrado el inglés. Esto tiene que ver con
las competencias sobre el mundo que tiene unos y otros de acuerdo a las costumbres.
La costumbre es una capacidad progresiva, dice Thompson, que se corresponde con
el concepto de “habitus” propuesto por Bourdieu, porque uno la va aprendiendo, un
chico no tiene esa competencia por eso algunas veces actúan de modo poco
apropiado, no se adapta, no tiene todavía la competencia sobre lo que se acostumbra
es totalmente espontáneo, hace lo que le sale en ese momento Ese conocimiento,
esa competencia uno la va adquiriendo progresivamente, a través de los años y va
tomando las costumbres de cómo se debe comportar, en distintos y determinados
momentos.
Ya para ir finalizando con Thompson, él estudia otros fenómenos culturales
interesantes, como el cambio de la concepción del tiempo a partir de la
industrialización y como la irrupción de las fabricas, de la industria,, impone el uso
del reloj cuando antes el hombre se regía por los ciclos de la naturaleza, la posición
del sol para saber la hora y cuando la modernidad magnifica esto ya no se puede
depender del sol o del ciclo de la naturaleza y se necesita el objeto mecánico para
pautar el tiempo del hombre y eso, produce cambios en lo sentimental, en lo
emocional, en lo económico. Este es un gran estudio de Thompson sobre el Reloj y el
Tiempo que solo se deja planteado.
Otro estudio al que se dedica Thompson en su última etapa es el de las Relaciones
matrimoniales del S. XVIII donde era muy común la venta de esposas. Esto, a primera
vista a Thompson le parece una costumbre aberrante, y un resabio de la esclavitud
de la mujer, pero estudiándolo con detenimiento encuentra testimonios de que
muchas veces son las propias mujeres las que quieren ser vendidas porque tienen un
matrimonio en donde no son felices y existe esa posibilidad de ser vendida y la mujer
ve en esa venta la posibilidad de ser liberada de eso que la tortura. A veces
costumbres que nos parecen muy primitivas o retrograda, encarnan cierta
emancipación o aspecto de libertad.
Fenómenos culturales que a primera vista nos parecen retrógrados, reaccionarios,
que esta haciendo uso de prácticas esclavista, etc., podría proporcionar una
dimensión de libertad y de emancipación. Por eso es que hay que poner siempre en
cuestionamiento los a priori teóricos cuando uno va a estudiar un fenómeno. Algo que
en determinado momento nos puede parecer regresivo, en otro contexto histórico,
funciona como emancipador o liberador.

				
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