ALGUNAS NOTAS PRELIMINARES SOBRE LA HISTORIA DEL PUEBLO ROM DE by hcj

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									 ALGUNAS NOTAS PRELIMINARES SOBRE LA HISTORIA DEL
            PUEBLO ROM DE COLOMBIA
                                                                   Por:
     PROCESO ORGANIZATIVO DEL PUEBLO ROM (GITANO) DE COLOMBIA, PROROM

Los Rom de Colombia, desde hace aproximadamente tres años, hemos optado por la
unidad y la organización, para demandar del Estado colombiano el respeto de nuestros
derechos étnicos y culturales. En esa perspectiva se realizó entre el 4 y el 5 de agosto de
1998, en Girón (Santander), el "Primer Seminario-Taller: Pasado, Presente y Futuro del
Pueblo Rom (Gitano)" de Colombia que fue un evento de enorme significación para
nuestro pueblo porque propició un espacio autónomo de discusión y reflexión sobre
nuestros problemas y sobre nuestra situación contemporánea, a la vez que permitió la
conformación del Proceso Organizativo del Pueblo Rom (Gitano) de Colombia,
PROROM, como la primera organización Rom que se constituye en Colombia y tal vez
una de las pocas que existe en América Latina.

Actualmente los Rom estamos trabajando intensamente para que el Gobierno Nacional,
con participación de miembros de nuestro pueblo, constituya un marco jurídico que
regule las relaciones entre nuestro pueblo y el Estado colombiano, a través de la
promulgación de un Estatuto de Autonomía Cultural para el pueblo Rom de Colombia.

La presencia Rom en Colombia es más antigua de lo que se ha creído. Según las
investigaciones que hemos realizado, los Rom nos encontramos en Colombia desde la
época colonial. Pese a los persistentes intentos de la Corona española por controlar lo
referente a la migración al llamado, equivocadamente, "Nuevo Mundo", el número de
ilegales --o como se les denominó en la legislación de la época, llovidos-- que durante el
primer siglo arribaron a estas tierras fue considerable, sobrepasando incluso al número
de personas que ingresaron con autorizaciones y cumpliendo todos los requerimientos
legales. Las estratagemas utilizadas por los llovidos para burlar los controles coloniales
fueron diversas y de una creatividad infinita: iban desde el cambio de nombres y
apellidos, pasando por la compra de autorizaciones falsas, hasta el hacerse pasar por
criados de nobles y burócratas. Es de suponer que con estos artilugios lograron entrar no
sólo extranjeros, moros y judíos, sino que personas étnicamente pertenecientes al pueblo
Rom llegaron a lo que hoy es Colombia, como llovidos.

Hay que destacar que parte de la legislación colonial de la época va dirigida contra los
que son llamados "vagabundos". En esa dirección son abundantes las referencias a los
problemas e inconvenientes que causan estos "vagabundos" que en grupos familires van
de un lugar a otro, sin domicilio fijo ni trabajo conocido. Las descripciones que se hacen
sobre los "vagabundos" se aproximan bastante a la vida itinerante y nómade de los
Rom. Esto lleva a suponer que bajo el ambiguo término de "vagabundos" se
encontraban los Rom de la época. También se pueden encontrar algunas referencias a
los Rom en los innumerables juicios realizados por el llamado Tribunal del Santo
Oficio, más conocido como la Inquisición. Bajo la Inquisición fueron torturados y
quemados no sólo cristianos conversos --moros y judíos-- sino también varios Rom que
se encontraban viviendo en estas tierras pese a las prohibiciones expresas.

En la Nueva Granada existió un fenómeno que la historiografía a estudiado bajo el
nombre de arrochelados. Los arrochelados eran un grupo de personas que vivían al


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margen de la legislación colonial y que habían logrado construír, de alguna manera,
sociedades alternativas al sistema de dominación hispánica. Una de las estrategias de
sobrevivencia de estos grupos fue la invisibilidad, que ha sido justamente la que han
enarbolado los Rom para poder sobrevivir. Recientes estudios históricos han puesto de
presente una nueva visión sobre la época colonial que permite abandonar los
estereotipos que se tenían sobre ella y que la definían como una época ordenada y
tranquila. Al parecer la época colonial propició, en diversas regiones, un clima
adecuado para la presencia de grupos nómades e itinerantes que hacía que los dominios
coloniales de España se vieran atravesados constantemente por grupos de comerciantes,
"vagabundos" y un sinnúmero de personas que se dedicaban a diversas actividades,
diferentes a las relacionadas con el cultivo de la tierra.

¿Pero a qué se debe que las referencias históricas sobre los Rom en Colombia sean muy
pocas y a veces casi inexistentes?. Esa situación se debe a dos razones. La primera de
ellas es que, dadas las incesantes persecusiones de que eran víctimas los Rom en España
(y Europa), se hicieron ingentes esfuerzos por desaparecer hasta su mismo etnónimo.
Son varias las referencias en España, que evidencian que la Corona, en su afán
integracionista y asimilacionista, prohibió expresamente la utilización del nombre de
Gitanos o incluso el de Egiptianos. De otro lado, era lógico que si había taxativas
prohibiciones de la Corona española para que los Rom ingresaran y permanecieran en
las colonias americanas, estos no tuvieron otra alternativa que refugiarse en la
invisibilidad. Es decir, nunca iban a manifestar que eran Gitanos, pero por otro lado
tampoco iban a permitir que sus valores identitarios desaparecieran, no sólo porque
garantizaban su sobrevivencia como grupo diferenciado, sino porque en determinadas
zonas y poblados, alejados del poder colonial, el ser Gitanos les podría eventualmente
ser muy útil para sus actividades económicas.

Los Rom actuales, con nacionalidad colombiana casi la totalidad, manifestamos a través
de la tradición oral que nuestra presencia en Colombia se remonta a mediados del siglo
XIX. Esta información de la tradición oral es corroborada por las alusiones de viajeros
extranjeros de la época que mencionan la presencia de caravanas de Rom que viajaban
con cierta frecuencia siguiendo la ruta Caracas-Bogotá-Quito-Lima-Buenos Aíres. Es
importante señalar que hacia mediados del siglo XIX se dieron importantes migraciones
a América Latina de personas provenientes de Rusia, Hungría y de otros países del este,
que huían de las guerras que se escenificaban en esas latitudes. Es de suponer que entre
estos grupos migrantes hayan llegado muchos Rom, máxime si tenemos en cuenta que
hacia 1850-53 termina la esclavitud de los Rom que se daba en ciertas regiones
europeas.

El Premio Nóbel de Literatura Gabriel García Márquez recrea litera riamente en su
majestuosa novela "Cien Años de Soledad", algunos acontecimientos significativos de
la historia del país, en especial de la región Caribe. García Márquez consideró que una
recreación literaria de parte de la historia del país sin la presencia de los Rom sería muy
incompleta e inexacta, y por ello nos ubica como protagonistas invisibles de su
narración literaria, yendo de un poblado a otro, llevando instrumentos y artefactos
desconocidos por entoces --siglo XIX-- en el país. Muchos de los grupos familiares
Rom que vivimos en Colombia somos, de alguna manera, descendientes de Melquiades.

La presencia Rom en Colombia crece relativamente durante los años en que ocurrieron
la primera y segunda guerras mundiales, en razón a que muchos grupos Rom, huyendo


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de los horrores de la guerra y de las hordas nazi- facistas, llegan a estas tierras siguiendo
los pasos de los grupos que ya habían atravesado el mar desde siglo XIX. Actualmente
la población Rom en Colombia se estima en ocho mil personas aproximadamente
aunque, debido a la situación de guerra civil no declarada que vive el país y a la crísis
económica, son muchos los grupos familiares que han optado por emigrar, teniendo
como destinos principales a Venezuela, Argentina, México y Estados Unidos de
Norteamérica.

El Proceso Organizativo del Pueblo Rom (Gitano) de Colombia, PROROM, ha venido
trabajando, con enormes dificultades, en dos niveles. El primer nivel corresponde a la
sensibilización y capacitación de los Rom sobre sus derechos como grupo étnico; es este
un trabajo que se hace al interior de las kumpania y grupos familiares con la intención
de ir perfilando un liderazgo, que sin apartarse de de las autoridades tradicionales,
pueda hacerle frente a los nuevos desafíos que se le presentan a nuestro pueblo. El otro
trabajo es de sensibilización de las instituciones públicas y algunos sectores de la
sociedad gadye (no Rom) sobre la existencia de nuestro pueblo y sobre el valor de
nuestra cultura y valores identitarios.

Con la organización se han conseguido que algunas demandas nuestras sean
reconocidas formalmente por el Estado colombiano. Entre los tópicos que se pueden
mencionar tenemos los siguientes:

- El Estado colombiano reconoce al pueblo Rom como un grupo étnico que también es
colombiano, en razón a su proyección transnacional y dado que habita en el país desde
antes del establecimiento de la República.
- El Estado colombiano reconoce que las disposiciones legales contenidas en el
Convenio 169 de 1989 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT., "Sobre
Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes" aplican y se hacen extensivas a
nuestro pueblo, en la medida en que la noción de tribal se ajusta perfectamente al tipo
de organización social tradicional que poseen los Rom.
- El Estado colombiano reconoce que las disposiciones legales y constitucionales que
amparan y protegen los derechos de los pueblos indígenas, comunidades
afrocolombianas y comunidad raizal, y aplicando una simetría positiva, deben hacerse
extensivos al pueblo Rom.

Estos reconocimientos significativos se expresaron --entre otros diversos actos
administrativos-- a través de la Resolución No. 022 del 2 de septiembre de 1999 de la
Dirección General de Comunidades Negras y Minorías Etnicas y Culturales del
Ministerio del Interior, al momento de reconocer al Proceso Organizativo del Pueblo
Rom (Gitano) de Colombia. PROROM., como la organización representativa de los
Rom. Otro aspecto para mencionar es que, gracias al trabajo desplegado por nuestra
organización se consiguió que en la Ley 508 del 29 de julio de 1999, mediante la cual se
aprobó el "Plan Nacional de Desarrollo: Cambio para Construir la Paz" para el cuatrenio
1998-2002, se hiciera una referencia explícita a nuestro pueblo en el acápite
concerniente a grupos étnicos. De esta manera, por vez primera en una Ley de la
República nuestro pueblo no sólo es mencionado con nombre propio, sino que aparece
asociado a compromisos gubernamentales de lucha contra la pobreza y de respeto a la
diversidad étnica y cultural del país.




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En mérito de lo anteriormente expuesto, los Rom hacemos un llamamiento al Estado
colombiano para que el reconocimiento que ha hecho de los derechos de nuestro pueblo,
se traduzcan en políticas públicas que vayan en la dirección de preservar nuestra
integridad étnica y cultural y de mejorar nuestros precarioss niveles de vida actuales.
Estamos a la espera que las consecuencias del reconocimiento constitucional de
Colombia como un país multiétnico y pluricultural le lleguen a nuestro pueblo.




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