CARTA A ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR, PRESIDENTE LEGÍTIMO DE

Document Sample
scope of work template
							CARTA A ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR, PRESIDENTE
LEGÍTIMO DE MÉXICO, DE DANIEL GLUCKSTEIN

- Julio Yao -
Daniel Gluckstein, Coordinador General del Acuerdo Internacional de
los Trabajadores y los Pueblos, nos ha enviado desde París la siguiente Carta al
presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador. Daniel, Alan
Benjamín (editor de El Organizador, EE.UU.), Julio Turra (Confederación Unidad de
Trabajadores, Brasil) y quien esto escribe conformamos la delegación internacional en
la primera Convención Nacional Democrática que instauró en septiembre de 2006 el
gobierno legítimo de México y designó a AMLO como su Presidente. Como se sabe, el
pueblo mexicano eligió a López Obrador, pero un fraude colosal lo privó del triunfo.
Desde entonces, AMLO ha encabezado una resistencia nacional decisiva al usurpador
Felipe Calderón y a los planes de George Bush y las transnacionales (españolas y
estadounidenses) de apropiarse del petróleo y otras riquezas de México.

Panamá recibió en abril al Dr. Gustavo Iruegas, Secretario de Relaciones Exteriores del
gobierno legítimo, quien dictó dos conferencias magistrales sobre la realidad mexicana
y sus perspectivas de liberación. A continuación, la carta de Daniel Gluckstein.



30 DE JUNIO DE 2008



A ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR
PRESIDENTE LEGÍTIMO DE MÉXICO.

A CLAUDIA SHEINBAUM
DIRIGENTE DEL MOVIMIENTO NACIONAL EN DEFENSA DEL
PETRÓLEO

A GUSTAVO IRUEGAS
SECRETARIO DE RELACIONES EXTERIORES (DEL GOBIERNO
LEGÍTIMO DE MÉXICO)
ESTIMADO COMPANEROS/AS:

Es para nosotros un honor enviar un saludo a esta
nueva reunión de la Convención Nacional
Democrática y al pueblo mexicano, que en una
admirable posición de resistencia se opone a la
privatización de PEMEX, la principal industria de
México y símbolo de la soberanía nacional.

Hemos seguido con mucha atención e interés el
desarrollo de las luchas del pueblo mexicano.
Nosotros estuvimos presentes como delegación
internacional en la primera Convención Nacional
Democrática en septiembre de 2006, cuando en un
ambiente combativo pleno de emotividad, se
instauró el gobierno legítimo y se le nombró
Presidente Legítimo de México, en reconocimiento
a la voluntad popular expresada el 2 de julio de
ese ano, triunfo arrebatado por el inmenso fraude
impulsado por el gobierno de Bush y las companías
trasnacionales.

Desde entonces, sabemos que la tenaz resistencia
del pueblo no se ha apagado. A pesar de la feroz
campana de linchamiento orquestada por el aparato
gubernamental, los empresarios y a través de los
medios de comunicación, el pueblo trabajador y
oprimido sigue considerando al gobierno de
Calderón como ilegítimo y contrario a sus
intereses. Todas las acciones de este gobierno
espurio, como la militarización del país con la
excusa del narcotráfico, la criminalización de la
protesta social, la reforma de las pensiones de
los trabajadores afiliados al ISSSTE., entre
otras.

La contraofensiva del imperialismo, después de
esta resistencia extraordinaria que se da en
torno a la cuestión fundamental del petróleo, es
la aceleración del Acuerdo para la Seguridad y
Prosperidad de América del Norte (ASPAN), del que
la Iniciativa Mérida es pieza clave, para
dislocar este movimiento de resistencia que busca
recomponer todo.

Conocemos la historia de México y sabemos la
enorme importancia histórica de la expropiación
petrolera realizada por el presidente Lázaro
Cárdenas hace 70 años, que trajo consigo un
desarrollo sin precedente en el país. Hoy la
derecha en el poder pretende revertir este
proceso y volver a los tiempos anteriores a 1938.

Es claro que el movimiento que ustedes encabezan
es lo que ha impedido llevar adelante la entrega
de soberanía nacional que representa la venta de
PEMEX según eran sus planes.

Ustedes han declarado, y estamos totalmente de
acuerdo, que es inaceptable la privatización de
PEMEX, y la apreciación de que el pueblo,
construyendo sus propias organizaciones para
defender el petróleo, está cada día elevando más
su conciencia.

Sabemos que el debate en el Senado y en la
sociedad mexicana ha puesto al descubierto la
ilegalidad de la reforma del gobierno, su afán
privatizador en beneficio de las compañías
petroleras trasnacionales, en especial
estadounidenses y españolas. Ese debate nacional
que ha despertado en la sociedad es un signo de
la enorme vitalidad e interés del pueblo por
conocer y entender, para mejor defender su
patrimonio.

Georgina Kessel, la ministra de Energía declaró
categórica que el Senado no va a tomar en cuenta
la consulta nacional que ustedes organizan y que
pronto se votará la reforma privatizadora. En
México, como en todos lados, los gobiernos temen
la participación directa de los pueblos en su
destino. En Europa, la Unión Europea pretende a
imponer una sola constitución para todo el
continente, constitución --que hoy llaman Tratado
de Lisboa-- que busca la dislocación de los
marcos nacionales, el saqueo de sus recursos y la
destrucción de los derechos sociales y laborales
que tantas luchas y sacrificios costaron al
pueblo trabajador.

Un sindicalista español, en una carta solidaria
con el pueblo mexicano en defensa del petróleo,
lo dice con claridad: "También en Europa temen
que la voluntad de los trabajadores y los pueblos
se exprese para rechazar a la Unión Europea y a
sus instituciones, por eso quiere impedir
referendos sobre el nuevo Tratado de Lisboa de la
Unión Europea, al que el pueblo irlandés, único
al que se le ha permitido la consulta, termina de
decir NO este 13 de junio, como antes lo hicieron
los pueblos francés y holandés en mayo y junio de
2005". Y finaliza solidario: "No puedo más que
desearos la victoria en vuestros esfuerzos en
defensa de los interese del pueblo mexicano".

Esta lucha admirable se ubica en las grandes
luchas que en todo el continente americano se
están dando en los pueblos de Haití, contra la
intervención de la ONU --vía Brasil-- en su
territorio, del pueblo boliviano contra la
secesión de su país y en defensa del gas y los
hidrocarburos, del pueblo de Ecuador, por su
soberanía y su petróleo, lo mismo que el pueblo
de Venezuela, acosado por el imperio a través del
gobierno de derecha de Colombia. También al
interior de Estados Unidos, el pueblo busca
abrirse paso diciendo NO a la guerra en Irak, el
dinero de la guerra para escuelas y empleos, en
la defensa del pueblo inmigrante y toda la clase
trabajadora por sus derechos.

Así como trabajamos juntos en el II Encuentro
Continental contra los Tratados de Libre
Comercio, por la defensa de PEMEX en abril
pasado, y trabajaremos e n la preparación de la
Conferencia Mundial Abierta de 2010, nos
pronunciamos por el más incondicional apoyo en
esta lucha admirable en la defensa de PEMEX, por
el derecho del pueblo a decidir, pues en él
reside la soberanía. Reconocemos su liderazgo
incansable e incorruptible que mantiene en pie
este decisivo movimiento nacional.

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO MEXICANO EN DEFENSA DE
SU SOBERANÍA Y EN DEFENSA DE SU PETRÓLEO!

¡EL PUEBLO DEBE DECIDIR! ¡VIVA LA CONSULTA
NACIONAL PARA DECIR NO A LA PRIVATIZACIÓN DE
PEMEX!

Daniel Gluckstein
Coordinador general del Acuerdo Internacional de
los Trabajadores y los Pueblos.
París Francia
28 de Junio de 2008

cc. Beatriz Stolowicz, Jesusa Rodriguez, Julio
Turra, Alan Benjamin, Julio Yao, Humberto Brizuela

						
Related docs