Aloe vera Tourn Aloe Extract by benbenzhou

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									Aloe vera Tourn. ex Linn. (A. barbadensis Miller), (A. vulgaris Lamark).

Nombres Populares: sábila, zabira(Arab), aloe del Mediterráneo, aloe de Barbados, erba babosa
(Port), Aloe de Curacao, siempreviva (oeste de India), laloi (India), bamboo (Bermuda), etc.




Aspectos Botánicos: Se trata de una planta perenne de la familia de las Liliáceas, que presenta la
particularidad de alcanzar hasta 13 metros de altura. Pertenece al grupo de plantas xerófitas, es decir, aquellas
adaptadas a ambientes secos. Presenta un tallo corto y hojas grandes, carnosas, gruesas, rectas y redondeadas
en el envés, miden entre 30 y 60 cm de largo por 7-8 cm de ancho, dispuestas en forma de rosetas basales
(hasta 20). Suelen ser numerosas, alargadas, cóncavas en la parte superior y convexas en el envés, color verde
o verde grisáceo (ocasionalmente manchadas) y con espinas de tonos claros en los bordes, rematadas con dos
o tres espinas pequeñas en el extremo. En la base de las hojas se encuentran vasos conductores llenos de un
látex de color amarillo-miel oscuro, de feo olor y sabor amargo.

Sus flores presentan una tonalidad variable rojizo-amarillentas, en forma de espiga piramidal, conformadas
por seis piezas a lo largo de un pedúnculo de 25-35 cm de altura. El fruto es una cápsula triangular delgada,
que encierra en su interior a las semillas en su mayor parte híbridas.Algunas variedades no producen semillas.
Crece en suelos calcáreos, no muy ricos ni con demasiado sol ya que el mismo reseca las hojas y les confiere
un tinte amarronado.

Se piensa que el aloe es originario de la isla de Socotra (noreste de África, en el Océano Índico, entre Somalia
y Yemen) siendo luego subespontáneo de la zona del Mediterráneo (norte de África y sur de Europa), Islas
Canarias (Tenerife y Gran Canaria especialmente) e Islas de Cabo Verde, San Antonio y Madeira; fue
posteriormente naturalizado en el área del Caribe.

Existen alrededor de 360 especies de aloes que habitan o se crían en zonas tropicales, e incluso, hibridan en
muchos jardines.El cultivo de aloe se realiza en suelos sueltos, arenosos a franco-arenosos y calcáreos, con
muy buen drenaje. Hoy se cultiva en prácticamente todas partes, siendo ornamental de paseos y parques
públicos. La especie más cultivada entre los distintos tipos de aloes es precisamente la A. barbadensis, cuyas
plantaciones más importantes se encuentran en Estados Unidos (Texas, Nuevo México y Hawaii), Curacao,
Aruba, Bonaire, Rep. Dominicana, Haití, Cuba, México y países del sur de Europa. En menor escala en
Venezuela, México, Arizona, Florida, sudeste asiático y norte de África (desde las Islas Madeira hasta
Sudán). En Barbados ya casi no se cultiva.

Partes Utilizadas: Básicamente son dos:

                  a) Por un lado, el mesófilo de las hojas, o lo que es lo mismo, la porción mucilaginosa del
                  parénquima tisular (gel). Cuando se extrae el gel crudo, se estabiliza en haras de conservar
                  todos sus componentes. Es la parte más apreciada de la planta desde el punto de vista
                  cosmético. Las plantas más expuestas al sol fabrican menos pulpa y más látex.

                  b) Por otro lado, su jugo o exudado. El jugo cuajado resultado de la incisión de las hojas es
                  un sólido cristalino de color parduzco y muy amargo, denominado acibar (del griego: jugo
                  de aloe). Por lo general se obtiene dejando fluir el líquido que surge de sus hojas cortadas
                  transversalmente, como si se fileteara las escamas de un pescado, depositándose de esta
                  manera en un recipiente mezclado con algo de pulpa.

                  Se deseca a fuego lento durante 4 horas y se procede a su extracción al vacío en el
                  laboratorio, con ayuda de alcohol o sin él, dando como resultado una sustancia marrón poco
                  quebradiza, tendiente a apelmazarse. Puede pulverizarse a baja temperatura con ayuda de
                  aire líquido. Este jugo o acibar fue lo único que se empleaba científicamente del aloe para la
                  obtención de efectos catárticos hasta hace 30 años.

Cuando se desea emplear aloe con fines medicinales se elegirán ejemplares de 4-5 años de edad y se
escogerán las hojas inferiores que suelen ser las más antiguas y las más ricas en principios activos. No
conviene regar la planta los cinco días anteriores al corte a efectos de concentrar mejor sus componentes. El
corte se realiza una vez finalizada la floración, cuando el escapo queda seco y quebradizo.

Para prevenir la pérdida del látex (parte farmacéutica más empleada) al cortar las hojas, las mismas deben ser
cortadas en la base, cerca del tallo. Se debe tener en cuenta que la hoja que se corta no vuelve a crecer. Para
usarla con la cáscara se corta por el centro; o en caso de querer extraer solo el gel, se descascara previamente.

Una vez cosechadas, las hojas son lavadas y fileteadas. La cáscara y el revestimiento amarillento (alantoina)
son separados.

Historia: Con el nombre de aloes se conocen todas las plantas del género aloe pertenecientes a la familia de
las liláceas. Su nombre derivaría del griego alóe, del árabe alloeh o quizás del hebreo halal, significando en
todos los casos: sustancia amarga y brillante.

En la época del Egipto antiguo se fabricaban elixires de larga vida conteniendo zumo de aloe segun consta en
el papiro de Ebers (siglo XVI a.C.). Tambien fueron encontrados dibujos de aloes en algunas tumbas de
faraones. Se cree que la reina de Saba, en el siglo X a.C. usaba aceites balsámicos con zumos de aloe para el
cuidado de su piel y cabellos, tan elogiados por Salomón (práctica que también realizó Cleopatra en el siglo I
a.C.). Incluso Aristóteles indujo a Alejandro Magno para conquistar la isla de Socotra (principal fuente de
aloes de la época) a efectos de obtener el material necesario para sanar las heridas de los soldados.

En la Biblia aparecen algunas supuestas menciones: "He perfumado mi cámara con mirra, lináloes y
canela"(Proverbios 7:17), tambien se hace referencia en Salmos 45:8: "Mirra, lináloe y casia exhalan tus
vestidos". Incluso el propio cuerpo de Jesús se cita fue envuelto en rollos de mirra y lináloe por Nicodemo.

En cualquiera de los casos, es importante aclarar que el lináloe bíblico correspondería a otra planta que no
tendría nada que ver con los aloes conocidos: la Excoecaria agalocha L. (de la familia de las Euforbiáceas),
originaria de Asia Central, cuyos leños aromáticos eran muy usados en la antigüedad como sustancias
odorizantes. Algunos historiadores creen que podría tratarse tambien de la Aquillaria agalocha Roxb.,
originaria de Indochina.

En el siglo I de nuestra era, Dioscórides hacía referencia a las virtudes del aloe del cual mencionaba sus
virtudes terapéuticas por vía interna en casos de insomnio, constipación, cefaleas y gastritis, y por vía externa
en casos de alopecía, encías sangrantes, quemaduras y manchas solares. En el siglo XIII, Marco Polo constató
el uso que le conferían los chinos a esta planta. Según narran algunos botánicos, el Aloe fue llevado
precisamente desde China (Aloe sinensis) al África. En el siglo XV fue muy cultivado en Andalucía durante el
reinado de los Reyes Católicos, como parte de la herencia dejada por los árabes. Posteriormente fue llavado
desde África a Barbados en 1590 (de donde provendría su nombre científico Aloe barbadensis o vera) y de
allí a Curacao en 1817. En estas islas el aloe logró gran desarrollo por su clima muy soleado, siendo quizás
los más apreciados desde el punto de vista medicinal.

Los cultivos en esas islas (y posteriormente en Aruba y Bonaire) se extendieron desde 1650 hasta comienzos
del siglo XX. En 1693 pasó a Londres. Durante el dominio holandés de esa región de las Antillas los cultivos
de aloe continuaron sin interrupción, introduciéndose además el aloe sinensis. Desde 1773 comenzó a
producirse extensamente en el cabo de la Buena Esperanza ubicado en Sudáfrica (entonces dominio inglés)
para exportación.

El acibar obtenido de las hojas fue tomando el nombre geográfico de la zona donde era cultivado: acibar de
Barbados, del Cabo, de Curacao, de Natal, etc. De acuerdo con unos registros pertenecientes a la East India
Company, correspondientes al siglo XVIII, se presume que la totalidad de aloe existente en la India le fue
comprado al rey de Socotra. Era primeramente llevado a Bombay y luego exportado a Europa embalado en
pieles cocidas de gacela. El mismo Mahatma Gandhi bebía a menudo zumo de aloe. Finalmente Gran Bretaña
lo declara droga oficinal en 1932 siendo también aceptado en varias farmacopeas. En 1973 una ley
norteamericana dictada en Washington el 3 de marzo de 1973 declara al aloe como especie protegida. Del
mismo modo se dictaron normas de protección en algunas regiones de África oriental.

Composición Química:

a) Del látex elaborado de las hojas:

Antraquinonas glicosiladas: barbaloína (20%), beta-barbaloína, isobarbaloína, las que por hidrólisis dan
aloe-emodinas (hidro-ximetil-antraquinonas tales como la aloe-emodin-9-antrona) y sus glucósidos:
aloinósidos A y B (O-glicósidos de barbaloína) y aloína (mezcla de glucósidos cristalinos del aloe con
propiedades físicas y químicas variables),

Resina (16-70%): conformada por ácido cinámico en combinación con resinotanoles (origina las aloeresinas
A, B, C y D).

Mucílago: contiene polisacáridos (manosa y glucosa, con trazas de arabinosa, galactosa y xilosa).

Otros: ácido crisofánico (trazas), aloesona (aglicón de la aloeresina B), aloetina, emodina, ácido urónico,
enzimas (amilasa, catalasa, oxidasa), aceites volátiles, goma, flavanonas, etc. No se encontraron taninos,
pectinas, vitaminas, fenoles ni alcaloides.




b) de la Pulpa o Gel en estado natural:

De la pulpa se obtiene un gel brillante y amargo, que presenta gran cantidad de ácidos esenciales, proteinas,
enzimas, mucílago, hidratos de carbono y demás nutrientes. Se obtiene por expresión de la parte interna de las
hojas, debiéndose eliminar todo el contenido de antraquinonas que se ubican en la epidermis de la hoja. De no
ser así, el gel se oxida y colorea fácilmente.

El 95% está conformado por agua. Se aislaron de la pulpa polisacáridos: glucomananos y mannanos (los
mayores componentes del gel deshidratado, los cuales constituyen del 0,2 al 0,3% del gel fresco). Los
glucomananos son heteropolisacáridos con uniones 1-6 con: glucosa, manosa y pequeñas cantidades de
arabinosa, galactosa, xilosa y ácidos urónicos (uniones 1-4). Los mannanos fueron patentados por el
Laboratorio Carrington con el nombre de "acemanan ". El resto de los componentes del gel se pueden resumir
así:

- Mucílago (polímero de la manosa de P.M aproximado 15.000).
- Ac. Orgánicos: ác. hexurónico, ác. peteroylglutámico, ac. glucorónico.

- Enzimas: oxidasa, catalasa, amylasa, aliinasa.

- Otros: oxalato de calcio, proteinas con 18 aa., casanthranol I y II, penta-hydroxyflavonas,

hydroxychromonas, ácido salicílico, saponinas esteroidales, etc.

Composición analítica del extracto de las hojas:

Sustancias inorgánicas: sodio (19 mEq/dl), cloro(1 mEq/l), potasio (21,5 mEq/l), calcio(23,5 mEq/l) y fósforo
inorgánico( 14 mg/dl).Trazas de Mg., Mn, Cu, Fe y Zn.

Compuestos orgánicos: glucosa (13 mg/dl), proteinas (0,2 mg/dl), colesterol (11 mg/dl)l, triglicéridos (374
mg/dl) y ácido salicílico (3,6 mg/dl.), Ac. Urico (0,5 mg/dl) (1).

- Aminoácidos esenciales: Lisina (37 ppm), Treonina (31 ppm), Triptofano (30 ppm),Leucina (20 ppm);
Isoleucina(14 ppm), Fenilalanina (14 ppm), Metionina (14 ppm), Valina (14 PPM).

- Aminoácidos no esenciales: Ac. Glutámico (52 ppm); Serina (45 ppm);Ac. Aspártico (43 ppm);Glicina y
Alanina (28 ppm); Prolina, Arginina, Tirosina (14 ppm); Histidina 18 ppm

Otros: glicoproteínas (lectinas), esteroles, escualeno, saponinas, germanio, etc.

Acciones Farmacológicas: Debido a la gran cantidad de estudios, se clasificarán las acciones
farmacológicas por apartados.

Aparato Digestivo:Las antraquinonas del látex o acibar le confieren acción tónica digestiva y colagoga a
bajas dosis (0,02-0,06 g), acción lubricante y laxante suave en el tracto digestivo, en dosis que no sobrepasen
los 0,1 gr. por toma, mientras que dosis mayores (0,2 -0,5 g) ya se consideran irritativas del tracto intestinal.
Fueron aisladas por primera vez en 1853 a partir del acibar de Barbados, de ahí el nombre de barbaloína. En
1907 fue reconocida como glucósido antraquinónico por Léger.

Un compuesto derivado de ella, el aloe-emodin -9- antrona sería responsable del aumento del contenido de
agua intestinal, del peristaltismo y del incremento de la secreción mucosa en ratas de laboratorio. Además, es
considerado el principal agente catártico de la barbaloína, siendo el Aloe vera la especie más rica en este
elemento (Ishii Y. et al., 1994).

De los elementos señalados, el aumento del contenido de agua sería el factor más importante del efecto
laxante, segun surge de un estudio experimental donde se observó un aceleramiento del trasporte de carbón en
ratas, luego de una inyección intracecal de barbaloina.(Ishii Y. et al., 1994). Estos estudios revelan que las
antraquinonas tienen un efecto marcado sobre el canal del cloro en la membrana celular en mayor medida que
la bomba Na/K ATP-asa. Esto implica un bloqueo en la absorción de electrolitos en la mucosa del intestino
grueso lo cual conlleva luego a un aumento de la presión y el peristaltismo intestinal.

El efecto laxante es rápido: aproximadamente a las 8 horas de la ingesta oral, tiempo suficiente para que la
barbaloína se reduzca en el intestino, por efecto de las bacterias saprófitas anaeróbicas, a aloe-emodin-9-
antrona.La potencia laxante se ha estimado superior a la cáscara sagrada y al sen (Leung A., 1980).

Respecto a la actividad antiulcerosa se pudo constatar que extractos totales de A. barbadensis administrados a
ratas con lesiones ulcerosas gástricas provocadas por estrés y/o etanol, lograban una buena cicatrización de las
heridas a la vez que descendían la secreción ácida gástrica (Alvarez A. et al., 1989; Larianova M. et al.,
1989). En cambio la toma oral del gel en ratas, a través de un ensayo anterior, no resultó ser tan efectiva en
iguales condiciones (Parmar N., 1986).

Actividad Antiinfecciosa: La fama que habían logrado las hojas de aloe en el campo infectológico popular,
motivó la curiosidad primero y la certificación posterior, acerca de aquellos microorganismos que pudieran
ser sensibles a los componentes de esta planta. Uno de los primeros ensayos fue realizado con el jugo fresco o
acibar de aloe en cultivos de Stafilococcus aureus, S. viridis, Streptococcus sp, Corynebacterium xeros,
Salmonella tiphi y S. paratiphi, observándose áreas de inhibición de crecimiento comparables a las
observadas con antibióticos testigo (Lorenzetti L. et al., 1964).

En un estudio llevado a cabo en Sudáfrica, se pudo determinar que los compuestos antraquinónicos aloe-
emodína y aloína extraídos del acíbar (no de la pulpa) de aloe, ejercen una actividad inhibitoria sobre el
crecimiento de cultivos de Mycobacterium tuberculosis. Dicho ensayo pudo ser corroborado al año siguiente
en la ex-Unión Soviética (Bruce W., 1967).

Tales resultados motivaron continuos y nuevos ensayos a efectos de determinar otras cepas sensibles al aloe.
Uno de los estudios donde se expuso la mayor cantidad de bacterias presuntamente sensibles frente a
principios activos del aloe fue realizado en Estados Unidos a comienzos de la década del 80’. La misma se
llevó a cabo a través de técnicas de evaluación, tanto in vivo como in vitro en animales, de la concentración
inhibitoria mínima (CIM) y concentración letal mínima (CLM).

En dicho estudio, bajas concentraciones del extracto seco (al 60%) han demostrado efectos bactericidas en 9
de las 12 especies examinadas: Citrobacter sp., Serratia marcescens, Enterobacter cloacae, Klebsiella
pneumoneae, Pseudomona aeruginosa, Estafilococus. aureus, Estreptococo pyogens, Estresptococo
agalactiae y Candida albicans. Han presentado resistencia: Escherichia coli, Estreptococo fecalis y Bacillus
subtilis. Pero con concentraciones mayores (80-90%) fueron sensibles (Robson M. et al., 1982). En el caso del
B. subtillis los extractos de aloe vera actúan bloqueando la síntesis de ácidos nucleicos en las bacterias,
posiblemente debido a la actividad de las antraquinonas (Sydiskis R. et al., 1991)..

Asimismo, se ha observado un buen efecto reparador epidérmico en infecciones por Pseudomona aeruginosa
luego de quemaduras (en un 50% del cuerpo) en perros, mostrando a la misma vez acción antiinflamatoria. De
esta manera se ha demostrado la acción bactericida y antiprostaglandínica, la cual es óptima si se procede
rápidamente (Cera L. et al., 1980). También se han evidenciado excelentes resultados en la prevención de
complicaciones infecciosas, luego de ser aplicado sobre heridas ya cicatrizadas o en etapa de cicatrización,
con resultados similares al de la penicilina (Davis R. et al., 1989; Fulton J., 1990; González Quevedo M. et
al., 1990).

Este hecho adquiere capital importancia ya que en ese tipo de cicatrices la actividad del Streptococcus beta-
hemolítico, Stafilococcus aureus y Stafilococcus epidermis puede verse incrementada (Heggers J. Et al.,
1979). La aplicación local del extracto gelificado de aloe barbadensis sobre la piel de ratones irradiados con
rayos UV, mejora la supresión de las reacciones inmunizadoras de hipersensibilidad retardada a Candida
albicans (Strickland F. et al., 1994).

Respecto a actividad antiviral, el látex ha demostrado ser activo frente a los tipos I y II del Herpes simplex,
varicela zóster y influenza. En lo que respecta a casos de hepatitis B, en seropositivos con reacción frente al
antígeno de superficie, se ha observado un descenso de hasta el 85% del nivel de la transaminasa GPT. En
todos los casos, la acción es ejercida contra la envoltura proteica del virus (Sydiskis R. et al., 1991).
Asimismo, extractos inyectables de Aloe vera han demostrado un efecto protector hepático en pacientes
afectados de hepatitis viral (Fan J. et al., 1989).

Por su parte, el acemanan (un azúcar de manano acetilado) ha demostrado poseer acción inhibitoria sobre la
replicación del HIV-1 in vitro, disminución de la viabilidad de las células infectadas con HIV-1 y una acción
sinérgica cuando fue administrado junto a la droga AZT o zidovudina ( Kemp M. et al., 1990).
Piel: El 96% de la pulpa del aloe es agua, y el 4% restante presenta diferentes componentes tales como
polisacáridos (glucosa, manosa, arabinosa, etc), enzimas catalíticas y sustancias tipo lectinas que bloquean la
acción de enzimas involucradas en procesos inflamatorios.El contenido en mucílagos explica su actividad
emoliente sobre la superficie cutánea..

Extractos de Aloe vera en forma de crema con una concentración del 70% han preservado la microcirculación
luego de una injuria térmica provocada en animales de laboratorio, en estudios comparativos con sulfadiazina.
El mecanismo de acción está centrado en la inhibición de los productos derivados del metabolismo del ác.
araquidónico, tales como el tromboxano B, limitando a su vez la producción de prostaglandinas F2a,
previniendo así la progresiva isquemia dérmica, especialmente en casos de heridas quemantes (Robson M. et
al., 1982, Vázquez B. et al., 1996).

En ratas de laboratorio, las heridas postradiaciones X, ya sea agudas o tardías, han evienciado un buen efecto
reparador dérmico con la utilización del gel de Aloe vera. (Smoot C., 1980; Fulton J., 1990). El mismo
resultado fue observado en ratas C3H que recibieron una radiación gamma en un rango entre 30 y 47.5 Gy en
la pierna derecha, a las cuales se las trató con un gel con el principio activo acemannan inmediatamente luego
de la irradiación, durante dos semanas de aplicaciones diarias.(Roberts D. & Travis E., 1995).

Estos efectos ya habian sido señalado por Collins en 1935 y Wright en 1936 con referencia a telangiectasias y
dermatitis por radiación; y por Loveman en 1937 y Mandeville en 1939, en casos de úlceras bucales. En todos
las ocasiones se utilizó el gel proveniente de la planta fresca (Gottlieb K, 1983). La lamentable tragedia de
Chernobyl en Rusia permitió ensayar el gel de aloe en quemaduras por radioactividad con muy buenos
resultados.

En otro orden de cosas, diez conejos blancos de Nueva Zelanda con las orejas congeladas fueron tratados: a)
con aloe vera crema solo; b) con pentoxifilina sistémica y c) con aloe vera crema y pentoxifilina combinados.
Esta última variante fue la mejor luego de dos semanas de tratamiento (Aloe vera solo 24% de mejoría;
pentoxifilina 20% y ambas 30%).(Miller M. And Koltai P., 1995).

En otra prueba similar realizada en miembros congelados de 20 conejos blancos, el gel de Aloe vera ha
evitado la necrosis tisular, la estasis y trombosis concomitantes en todos ellos, dando resultados levemente
superiores a metilprednisolona. Metabolitos del ácido araquidónico, prostaglandinas y tromboxanos serían
las sustancias implicadas en estos procesos, sobre los que el Aloe vera ha demostrado actuar ( Raine T. Et al.,
1980).

Otra prueba realizada en 27 pacientes que presentaban engrosamiento inflamatorio de diversas heridas
quemantes en piel, que fueron tratados con Aloe vera y vaselina, se demostró una mayor rapidez de
cicatrización y una mejor epitelización en las áreas tratadas con Aloe vera, de acuerdo con los controles
histológicos (Visuthikosol V. Et al., 1995). Incluso las formas inyectables de Aloe vera han dado muy buenos
resultados cicatrizantes, en especial sobre heridas abiertas (González Quevedo M. et al., 1990).

Un detalle importante para destacar es el papel que parece jugar el azucar principal del aloe (fosfato de
manosa) el cual sería un agente activo de crecimiento tisular. Ratones que recibieron 50 mg/kg de fosfato-6-
manosa mejoraron la curación de heridas en control salino. (Davis R. et al., 1994). Por último, un reciente
estudio llevado a cabo en la Facultad Baylor de Odontología de Dallas, Texas, señala los beneficios obtenidos
con un hidrogel deshidratado por congelación obtenido a partir de la sustancia acemannan en el tratamiento
de estomatitis y úlceras orales recurrentes, lográndose una aceleración en los tiempos de cicatrización (cinco
días y medio contra 7 días y medio, respectivamente) comparado al tratamiento convencional (Plemons J. et
al., 1994).

Respecto a las formas farmacéuticas, el extracto crudo del gel de A. vera ha demostrado menor eficacia que el
extracto purificado en crema, ambos a la concentración del 99.5% ( Heggers J. et al., 1979).
Aparato Respiratorio: El extracto fluido de Aloe vera (previamente sometido al método descripto por Filatov)
fue administrado en forma de jarabe a veinticinco de 50 pacientes asmáticos grado I y II, en dosis de
preparación de 50% del mesófilo de las hojas en vehículo apropiado, en una administración de15 ml. diarios,
durante tres meses (los otros 25 pacientes recibieron placebo). Los pacientes que recibieron el jarabe con
A.vera manifestaron mejorías sintomatológicas significativas respecto al otro grupo, reduciendo incluso la
medicación de sostén que diariamente recibían. El mecanismo de acción no fue dilucidado (Guardarrama Y.,
1993).

Estudios realizados en Cuba indicarían la inocuidad de extractos de aloe en solución salina (cloruro de sodio)
administrados por vía inhalatoria (aerosoles) en casos de asma bronquial. Debe tenerse en cuenta que en dicho
país caribeño, el uso como antiasmático es uno de los principales dentro de la medicina popular (Rodriguez
Rivas M. et al., 1996).

La producción de PGE2 y en menor medida la conversión de otros prostanoides a través de la enzima
ciclooxigenasa luego de la administración de extractos de aloe vera, se ha visto como uno de los principales
mecanismos que proporcionan alivio sintomático en casos de asma bronquial (Shida T. et al., 1985). La
fracción no dializable del extracto (una mezcla de polisacáridos y glucoproteínas) ha demostrado exhibir un
aumento de los procesos de fagocitosis en pacientes adultos asmáticos (Afzal M. et al., 1991).

Acción Inmunomoduladora: Tanto el gel como el acibar del Aloe vera han demostrado interesantes acciones
inmunomoduladoras, responsables en gran parte de la actividad antiinfecciosa (ver) y antineoplásica. Junto a
Aloe saponaria, el extracto gelificado y estabilizado de las hojas frescas de Aloe vera presentan altos niveles
de sustancias tipo lectinas medibles por hemaglutinación e inmunodifusión. En cultivos in vitro de células
normales y células tumorales, dicho extracto ha demostrado citotoxicidad al crecimiento celular en ambos
casos.

También se postula que en los efectos inmunomoduladores observados con el gel tendrían un papel muy
importante los hetero-polisacáridos, observándose que concentraciones de 2.6 x 10 -7 a 2.6 x 10-9 activan la
respuesta alo-antígeno de los linfocitos, existiendo un consumo de hasta un 40% del factor complememento
de los C3 en suero humano, provocado por administración de heteropolisacáridos de gel de aloe vera en dosis
de 250 mg/ml. En concentraciones de 90 mg/ml se logra estimular el crecimiento normal de células de tejidos
pulmonares fetales humanos, aunque no el de células de tejido cervical de cuello de útero. La presencia de
lectinas y de derivados del escualeno sería de capital importancia en la acción regeneradora tisular (Rosell A.,
1997).

El acibar del aloe presenta dos fracciones con actividad inmunomoduladora: de alto peso molecular
(monosacárido de ácido glucurónico) y de bajo peso (mezcla de derivados antracénicos). El primero estimula
la fagocitosis y protege a los leucocitos contra la acción deletérea de los radicales libres. En tanto, las
antroquinonas, en presencia de leucocitos polinucleares, presentan una disminución en la actividad del
Complemento C. Este conjunto de acciones sería responsable de los efectos antibacterianos (Peris J. et al.,
1995). Por su parte, la aloína y la barbaloína han demostrado capacidad inhibitoria de la síntesis de histamina
en ratas de laboratorio, tras la inyección del extracto por vía intraperitoneal, lo cual es útil en casos de alergia
(Yamamoto M. et al., 1987).

La aloe-emodina es un componente presente asimismo en Rhamnus frangula y ha demostrado poseer efectos
significativos en algunos tipos de sarcoma y en leucemia linfocítica P-388. (Kupchan S. et al., 1980). Estudios
preliminares han evidenciado que el acemannan estimularía directamente el sistema inmunológico, a través
de la estimulación fagocitaria (mayor producción de interleucinas por parte de los macrófagos) y mayor
secreción de interferón (Mc. Analley et al., 1994).

La administración de acemanan en gatos evidenció mayor tasa de sobrevida en casos de leucemia felina
(Sheels M., 1991). Asimismo, un informe proveniente de la Universidad de Harvard refirió que el acemanan
logra inhibir el crecimiento de sarcomas implantados en ratones a la vez que ayuda a prevenir la aparición de
cáncer de pulmón en grupos de grandes fumadores (Sakai R., 1988).
Acción Analgésica, Antiinflamatoria y Antipirética: Estudios llevados a cabo en Arabia Saudita demostraron
que el extracto etanólico de Aloe vera administrado en dosis orales de 500 mg/kg es efectivo como analgésico
y antipirético en pruebas experimentales realizadas en ratas de laboratorio, sin mostrar signos de toxicidad
(Moshin A. et al., 1989).

Tanto el extracto acuoso como el extracto clorofórmico de Aloe vera (en forma de gel) disminuyen el edema
plantar inducido por carragenina a la vez que disminuyen el número de neutrófilos migrantes hacia la cavidad
peritoneal, de igual modo que lo hacen los agentes antiinflamatorios indometacina y dexametasona. En tanto,
el extracto etanólico sólo pudo disminuir el número de neutrófilos (Vázquez B. et al., 1996).

Las moléculas de bajo peso molecular contenidas en extractos frescos de gel de aloe (por ejemplo las
flavononas), han demostrado ejercer efectos antiinflamatorios in vitro. Ensayadas estas pruebas in vivo con
conejillos de Indias, se evidenciaron efectos antiinflamatorios sobre edemas inducidos por aceite de croton
(Davis R. et al., 1987). Debe recordarse, por otra parte, que la migración de neutrófilos se ha sugerido como
una de las características del mecanismo de acción de agentes antiinflamatorios que actúan por la vía de
inhibición de la conversión del ácido araquidónico en prostaglandina E2 bloqueando la acción de la enzima
ciclooxigenasa (Higgs A. et al., 1979).

Diversos estudios sugieren que el exudado o acibar de aloe (rico en compuestos antraquinónicos) no jugaría
un rol importante en los procesos antiinflamatorios, demostrado en la ausencia de efectos significativos del
extracto etanólico; en cambio, los compuestos esterólicos identificados por ejemplo en los extractos acuosos y
clorofórmicos, sí lo tendrían debido a su semejanza estructural con los antiinflamatorios esteroides (Suga T. &
Hirata T., 1983).




                        Tipo de           Grupos químicos enontrados
                        extracto
                        Acuoso            antraglicósidos, azúcares
                                          reductores, glucósidos
                                          cardiotónicos, mucílagos y
                                          pectinas
                        Clorofórmico compuestos esterólicos
                        Etanólico         hidratos de carbono,
                                          antraquinonas, saponinas, y
                                          triterpenoides



Diabetes: Los principios activos amargos integrantes del acibar de Aloe vera, han demostrado poseer
propiedades hipoglucemiantes leves en animales de laboratorio. Esta reducción se observa tanto en animales
normales o en aquellos con diabetes inducida por alloxano (Ajabnoor M., 1990) o estreptozotocina (Al Awadi
F. et al., 1991). El mecanismo de acción estaría centrado en el estímulo de la producción o liberación de
insulina a través de las células b de los islotes de Langerhans (Al Awadi F. et al., 1985; Ghanam N. et al.,
1986).

Un estudio controlado doble ciego realizado en Thailandia comprobó el efecto hipoglucemiante del zumo de
aloe vera sobre 62 pacientes con diabetes mellitus en edades comprendidas entre 35 y 60 años. El grupo que
recibió aloe experimentó un descenso significativo en sus niveles de glucemia a la semana de haber recibido
el tratamiento. Asimismo, el nivel de triglicéridos también disminuyó en este mismo grupo. Los
investigadores sugieren continuar los estudios en esta área a efectos de sacar conclusiones más amplias
(Yongchaiyudha S. et al., 1996).

Otros: La aplicación de geles de Aloe vera libres de aloína, pulpa y mucílagos en una solución estéril 40:1,
administrado en forma de gotas, ha demostrado provocar efectos benéficos en la llamada "queratoconjuntivitis
sicca", sindrome caracterizado por la extrema sequedad ocular, responsable de provocar infecciones
oportunistas, lesiones corneales y fotofobia entre otras manifestaciones (De la Peña N. & Madoz S., 1997).

Categorización: El extracto de las hojas de Aloe vera es considerado "Oficinal" por varias farmacopeas:
Alemania, Austria, Brasil, Chile, China, Croacia, Dinamarca, Egipto, Estados Unidos (uso externo),
Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Inglaterra, Italia, Japón, Mexico, Polonia, Portugal, Rumania,
Rusia, Serbia, Suiza, Suecia, Turquía y Venezuela.

El Consejo Europeo de Productos Naturales ha catalogado al Aloe barbadensis dentro de la categoría N3,
permitiendo una concentración límite de aloína en bebidas alcohólicas de hasta 50 mg/k y en otros productos
finales hasta 0,1 mg/k (Council of Europa, 1981).

La FDA (Food & Drug Adminsitration) norteamericana sólo autoriza el uso interno de aloe siempre y cuando
el producto esté exento de antraquinonas, no existiendo restricciones en cuanto a su uso externo.

Efectos Adversos y/o Tóxicos: El empleo interno de Aloe vera, libre de antraquinonas, es por lo
general bien tolerado. La forma tópica de administración de aloe también es bien tolerada ya que los
heteropolisacáridos son anodinos bajo esta forma galénica. Sólo se ha reportado un caso en el año 1980 de
dermatitis alérgica, presentado por la Universidad de California, aunque existirían muchos más casos no
reportados. En caso que el producto provoque una excesiva sequedad de piel, conviene suplementarlo con
cremas hidratantes o aceite de jojoba.

Estudios de toxicidad aguda realizados sobre soluciones salinas de aloe por vía inhalatoria en ratas, no
arrojaron alteraciones macroscópicas ni histopatológicas significativas en los órganos analizados. Esto abre
las puertas a una eventual nueva vía de introducción de esta droga vegetal, sobretodo en casos de asma
bronquial, una de las principales indicaciones terapéuticas del Aloe vera en el área del Caribe (Rodríguez
Rivas M. et al., 1996).

El uso interno diario de preparados que contienen antraquinonas, por períodos prolongados (más de tres
meses), provoca dolores abdominales cólicos, reportándose además cuadros de diarreas sanguinolentas,
hemorragia gástrica y nefritis (Leung A., 1980). Dosis de 0,2 gr de acibar diarios por vía oral provocan
efectos irritativos en el tracto intestinal. Algunos estudios realizados en ratas hacen mención al potencial
carcinogenético de las antraquinonas luego de un uso muy prolongado, lo cual puede ser un llamado de
atención en los humanos que incurren en este tipo de hábito, aumentando la incidencia de cáncer colónico
(Westendorf J. et al., 1988).

El mecanismo íntimo por el cual puedan generar mutagenicidad no está bien dilucidado, estando
presuntamente involucrados los compuestos aloe-emodin y el ácido crisofánico. No obstante, estas evidencias
han sido muy discutidas, debiéndose continuar con las investigaciones (Siegers C., 1992). El uso prolongado
del látex puede colorear de marrón la mucosa gastroentérica (lo cual se conoce como melanosis coli,
desapareciendo luego del 5° mes de suspendido el tratamiento) y la orina de color rojizo. Puede aparecer
albuminuria, hematuria y en el peor de los casos, daños en los túbulos renales.

Por su parte, el acemanan no ha presentado actividad citotóxica in vitro aun cuando los cultivos hayan sido
tratados con concentraciones elevadas, por ejemplo superiores a 250 ug/ml..

Los síntomas de intoxicación por excesivo consumo del látex son básicamente dos: hipokalemia (trastornos
del ritmo cardíaco, calambres musculares) e hiperaldosteronismo (debilidad, pulso lento e hipotermia). La
hipokalemia puede incluso aumentar el efecto de la digitalina en pacientes con insuficiencia cardíaca
digestiva.

El síntoma más importante que presentan los cuadros de intoxicación es la diarrea, acompañada de mucosidad
marrón y pérdida de los electrolitos potasio y sodio, los cuales no se reabsorben pues la mucosa digestiva
queda bloqueada por las antraquinonas del aloe, observándose como ya se ha indicado en Acciones
Farmacológicas un bloqueo de la bomba Na/K-ATP-asa y de los canales de cloro.

Para tratar la intoxicación aguda se administran 10 g de carbón activado con 0,5 g de sulfato sódico y tomar a
continuación abundante té caliente (por la presencia de taninos astringentes) y zumo de frambuesas. En caso
de hospitalización se recurrirá a las medidas convencionales en estos casos: administración de electrolitos,
lavado intestinal y neutralización de la acidosis con bicarbonato sódico.

Contraindicaciones: No debe suministrarse a embarazadas ni durante el período menstrual, ya que la
aloína puede provocar la estimulación uterina y/o provocar hemorragias. No se recomienda su empleo en
niños (sólo a partir de los 11 años) ni en casos de hemorroides. Tampoco se aconseja su empleo ante sospecha
de procesos intestinales tales como: apendicitis, colitis ulcerosa y Enfermedad de Crohn.

Interacciones Medicamentosas: Se ha informado que el uso interno de aloe puede disminuir el efecto
de sustancias tales como: cafeína, cocaína, etanol, fenol, hierro, mentol, taninos, timol y yodo. Asimismo se
ha reportado que presenta reacciones antagónicas frente a sustancias ácidas y a la estricnina (BHP, 1990)..

Usos Etnomedicinales - Formas Galénicas: Para las realizar infusiones el empleo popular
recomienda usar las hojas más finas. Se recortan los bordes espinosos y se trozan las hojas. Se secan al sol y
se guardan en cuarto oscuro. Sin embargo esta modalidad es muy poco usada. El uso interno del jugo (fresco
o hervido a fuego lento hasta formar una pasta espesa) se utiliza en forma de cucharadas como descongestivo
y broncodilatador en vías respiratorias. En Europa, en casos de gastritis se suele tomar por la mañana dos
cucharadas soperas del acibar disueltas en una taza con leche cuajada.

Tanto el gel como el acibar son empleados directamente sobre superficies cutáneas sanas o inflamadas. La
preparación de geles, leches o cremas a partir de las hojas de aloe, es entre el 2% y el 5%. En forma de
extracto glicólico o glicerolado, al 5-10% en emulsiones O/A, geles y jabones.

En India la pulpa es lavada en agua fría, mezclada con una pequeña porción de aluminio calcinado, y envuelto
en muslina siendo administrado para curar llagas oculares. La pulpa fresca es aplicada en las articulaciones
dolorosas. En Java, las hojas maceradas son aplicadas en quemaduras para prevenir ampollas. También las
hojas mezcladas con sirope de agua de rosas es tomada internamente en casos de tuberculosis y gonorrea. El
jugo mucilaginoso con azúcar se usa en asma y bronquitis.

En Malasia y Jamaica atan una especie de compresa hecha con la pulpa en la cabeza para mitigar las cefaleas.
Este emplasto tambien lo aplican, como en Mejico, en caso de quemaduas.

En Filipinas las hojas son empleadas como emplasto en edemas por Beri-Beri. El mucílago junto con leche es
tomado en casos de disentería. El mucílago junto con huevo, es tomado como purgante en Jamaica. El
mucilago solo es usado como laxante en Costa Rica. En Cuba, las hojas peladas son puestas en decocción,
como la pulpa en infusión con ron, para combatir resfriados.

En Centroamérica y Norte de Sudamérica la pulpa es considerada un buen laxante. En Colombia la utilizan
las madres para aplicar sobre los miembros de los chicos para alejar a los insectos. En Perú las hojas lavadas y
puestas a destilar, colocada en leche recién ordeñada con miel, se toma a razón de un vaso en ayunas y otro al
acostarse, para combatir tuberculosis y gonorrea. En ambos casos es empleada también las hojas en
cocimiento con flores de sauco, para fabricar un ponche con claras de huevo y un poco de aguardiente de
caña. Las raices en decocción se emplean en casos de meteorismo.
Usos Cosméticos: La pulpa (traslúcida y gelatinosa) puede pasarse directamente sobre la piel, como
tonificante y en casos de acné, donde se aplica a continuación de un baño de vapor a base de manzanilla
(Perú). Asi fue usada en Egipto durante muchísimos años. Con ella se preparan también máscaras faciales
para embellecimiento de la piel y shampues para fortalecer el cabello y darles más brillo.

Se ha de tener en cuenta que el empleo de cremas con aloe sobre la piel tiende a secarla por sus componentes
astringentes. Debido a ello, se complementa con vitaminas A y E, lanolina o alantoína. De esta manera, se
facilita la reposición de agua en la epidermis ya que su pH ácido contribuye a ello, logrando así mantener la
humectación que lentamente la piel va perdiendo con el trascurrir de los años.

La forma más utilizada en cosmética es el gel (entre el 1% y 10%) siendo empleado en preparados para
despues de afeitarse, cremas post-solares, acondicionadores para el cabello, bronceadores, etc. Caseramente se
preparan cremas antiarrugas en base a 50 cc de jugo mezcaldos en una base de crema humectante.

Curiosidades: En Perú, una gran cantidad de personas suele dejar colgada unas hojas de sábila detrás de la
puerta de entrada de sus casas, para proteger la misma de "daños" o "males" que algun eventual enemigo les
pueda conferir. Asimismo, el hecho de bañarse con las hojas y las espigas es señalar de "dicha en el amor".




Variedades

Aloe arborescens Miller var. Natalensis Berger:Este aloe es muy usado en Rusia, Japón y Corea. Crece en
las regiones subtropicales de Sudáfrica y a lo largo de las costas del Mar Negro, en el trans Cáucaso y en
Abkhazia (Rusia). Llamado en Japón kidachi aloe. En Argentina comenzaron a hacerse algunos cultivos.

Caracteriza por presentar un tronco simple, de buen desarrollo, alcanzando una altura cercana a los 3-4,5
metros. Las hojas basales generalmente se resecan y tuercen, a diferencia de las superiores que se extienden
en forma lineal. Tienen forma lanceolada y alcanzan una longitud cercana a los 60 cm y una anchura entre 2 y
5 cm. Los márgenes son ondulantes y coronados por una hilera de espinas blanquecinas. Las flores alcanzan
unos 4 cm de largo y son de color rojizo.

La manera con que extraen el jugo es diferente a como lo hacen en USA. Se dejan estacionadas las hojas
durante varias semanas en la oscuridad y el frío (2-6 grados) y luego se extrae el jugo. Este estacionamiento
es un proceso estabilizador que les provee un producto la característica de "bio-estimulante", tal su
denominación en esas tierras.

Entre los componentes presentes en el jugo de las hojas de A. arborescens, se encuentran aloenina, lactato de
magnesio, aloe-emodina, barbaloína, aloctina A, arbranos A y B, y ácido succínico, 2-HO-feruloylaloesina,
aloesina y D-glucosa.

Otros componentes hallados:

Sustancias minerales: Mg, Ca, Fe, Mn, Co, Tn, Cr, Ph, Na, Ba, Zn, Nq, Vn y Ag.

Ácidos orgánicos: succínico, isocítrico, málico, tartárico, caproico, caprílico, cáprico, decenoico, láurico,
dodecanoico, tridecanoico, mirístico, pentadecanoico, palmítico, margárico, esteárico, oleico, linoleico,
condecenoico, araquidónico y palmitoleico.

Vitaminas del grupo B: El que más se encuentra es el ácido nicotínico.
Aminoácidos: cisteina, lisina, ác. glutámico, alanina, tirosina, triptofano, metionina, valina, fenilalanina,
leucina y treonina.

Azúcares: glucosa, arabinosa, fructosa, sacarosa.

Otros: isoborneol, flavonoides, pectina, ác. galacturónico.




Acciones Farmacológicas:

Debido a la gran cantidad de trabajos efectuados con esta especie, se detallarán los mismos por apartados.

Actividad Antiinflamatoria - Analgésica: En el área de inflamación y dolor, los extractos de A. arborescens
han demostrado tener una actividad de tipo bradiquininasa. Dicha actividad se debería a la presencia de una
glucoproteina denominada aloctina A, la cual también demostró poseer actividad inmunomoduladora (Saito
H., 1989). La bradiquinina es un poderoso vasodilatador que provoca aumento de la permeabilidad capilar,
constricción de los músculos de la boca y estimula los receptores del dolor. La presencia de este tipo de
actividad en el aloe es importante en el proceso reductor de inflamaciones. (Furta K. et al., 1981). El ácido
succínico presente en este aloe en combinación con salicilatos ha resultado eficaz en casos de artritis y fiebre
reumática.(Hirata T. & Suga T., 1977). Sustancias con actividad tipo lectina estarían contenidas en las hojas
(Fujita K. et al., 1978).

Actividad Digestiva: En esta área, la aloenina y el lactato de magnesio han demostrado inhibir la secreción
ácida del jugo gástrico en ratas (Hirata T. & Suga T., 1977). La aloenina es un glucósido que está
mayoritariamente presente en el jugo de las hojas. Otros estudios realizados también admiten un efecto
antiácido, aunque éste último es atribuido al componente aloctin A. (Miroshnichenko O., 1963; Saito H.,
1989). En casos de disentería crónica en niños, se pudo demostrar la eficacia del extracto administrado en
forma inyectable intramuscular, (0,3-1 ml), requiriendo entre 30 y 40 inyecciones por curso de tratamiento
(Bussel A., 1961).

Aparato Respiratorio: El empleo del extracto por vía oral ha demostrado efectos beneficiosos en la
sintomatología del asma de acuerdo con varias experiencias (Shpak N. y col., 1950; Petrunya S. y col., 1963;
Miroshnichenko O., 1963; Kurilenko N., 1974) y en las neumopatías crónicas infantiles (Platonova V. 1964).

Área Infectológica: El empleo del extracto de Aloe arborescens junto al tratamiento combinado antibiótico de
la tuberculosis, disminuyó los efectos colaterales y de tolerancia al mismo (Bruce W., 1967). Por otra parte,
estudios realizados en Japón comprobaron que una emulsión basada en componentes totales de la hoja de
Aloe arborescens expuestos durante siete días seguidos frente a cultivos del hongo Trichophyton
mentagraphytes, generan una actividad fungicida y fungistática (Fujita K. et al., 1978).

El extracto acuoso ha demostrado actividad inhibitoria frente a Pseudomona aeruginosa, con un espectro
terapéutico incluso superior frente a antibióticos clásicos. Actualmente se está trabajando para determinar el
principio activo responsable (Carpano S. et al., 1997).

Área Dermatológica: La aplicación del extracto en forma de gel promueve la regeneración tisular en piel de
conejos y en ojos de ranas dañadas experimentalmente (Aryayev N., 1974). También fue probado con éxito en
queratitis herpética experimental en conejos (Panfilova G. 1962; Goncharov V. et al. 1962; Velovodskaya
1965). Algunas experiencias han recomendado el uso del extracto en casos de eczemas y psoriasis, combinado
a otros medicamentos (Goncharov V. et al., 1962).
El aloe arborescens ha demostrado proteger la piel de los daños inducidos por los rayos X en animales de
laboratorio. La fracción purificada promovió un 98% de protección, mientras que el extracto puro
centrifugado, un 60%. Esta prueba fue hecha por inyección y no por aplicación local (Sato S. et al., 1990).

Área Odontológica: Se ha recomendado la inyección de extracto de aloe arborescens en paradentosis,
siguiendo las experiencias de otros autores en la década del 50’ (Noskov A., 1966).

Actividad Detoxificante: Extractos de A. arborescens administrados internamente en animales de
experimentación han logrado disminuir los efectos tóxicos de estrofantina y estricnina. En efecto, inyecciones
de aloe arborescens previas a la administración tóxica de estricnina en conejos, disminuyó los efectos tóxicos
e incrementó la resistencia.(Aryayev N., 1974). El extracto de aloe arborescens demostró además incrementar
la capacidad de fagocitosis por parte de los leucocitos.

Área Hematopoyética: Los extractos de esta planta arrojaron una acción benéfica en la regeneración de
glóbulos rojos sobre animales con las anemias experimentales de distintas etiologías (Cherniak S. 1955;
Scherbina A., 1964).

Área Circulatoria: La administración de extractos de Aloe arborescens en conejos con arteriosclerosis
experimental, han demostrado producir un efecto antiaterogénico, inhibiendo el desarrollo de
hipercolesterolemia en la aorta, respecto a los animales control (Legeda Y., 1972) En ensayos en humanos, la
combinación de extractos de A. arborescens por vía interna con medicamentos antihipertensivos, ha mejorado
las cefaleas y la presión arterial en pacientes rebeldes a los tratamientos convencionales (Miroshnichenko O,
1963).

En casos de úlcera trófica y endarteritis obliterante se observaron mejorías tales como la disminución del
exudado, el incremento de la fagocitosis y la disminución de la microflora en el foco ulcerógeno, al cabo de 3-
5 días de tratamiento (Gnilorybov, 1963).

Área Ginecológica: Distintos extractos de aloe arborescens demostraron poseer efectos antiinflamatorios en
casos de anexitis y endometritis de diversa etiología. (Miroshnichenko O., 1963, Pinkus B., 1951 y Bernatsky
L., 1956) y en casos de craurosis vulvar (Nudolskaya O.,1969).

Área Neurológica: Se pudieron observar buenos resultados en radiculitis de varias etiologías luego de la
administración de extractos de A. arborescens por vía endovenosa (Volyansky, 1972). El extracto estaría
indicado en neuritis del nervio auditivo, otosclerosis, otitis crónica y otitis media (Burakov. 1953). Asimismo
se ha comprobado un efecto sedativo a nivel del sistema nervioso central en organismos añosos (Aryayev N.
1974).

En efecto, el extracto de A. arborescens disminuye la actividad motora espontánea de ratas viejas, como así
también disminuye la excitación promovida por cafeina. Asimismo, potencia la acción de los barbitúricos, lo
cual permite manejar menores dosis de los mismos en ancianos. Estos efectos se deberían a la acción del
extracto sobre la actividad de las enzimas glucosa 6-fosfato deshidrogenasa, pirúvico deshidrogenasa y ácido
glutámico deshidrogenasa, en el cerebro.

Área Oftalmológica: Varios autores rusos entre las décadas del 40’ y del 60’ han comprobado los beneficios
de la aplicación de esta especie en oftalmopatías. El extracto de aloe arborescens puede ser usado en el
tratamiento de los cambios traumáticos observados a través de un fondo de ojo luego de una injuria,
constituyendo a su vez un método auxiliar en el tratamiento del glaucoma.

También fue ensayado por varios autores en casos de blefaritis, conjuntivitis y queratitis. En este último
proceso, es importante resaltar un trabajo en el cual se beneficiaron 16 de los 23 pacientes tratados por
queratitis con opacidad cicatrizal corneal, mediante extracto de aloe por electroforesis. Los resultados
beneficiosos fueron corroborados en el largo plazo (Cherikchii L., 1962).
En un trabajo realizado en el Instituto de Kiev (Rusia), se obtuvieron buenos resultados en las hemorragias del
cuerpo vítreo de etiología traumática tratadas con extracto de aloe por electroforesis, el cual resolvió la
hemorragia, redujo la inflamación e incrementó la agudeza visual (Pukha M., 1966).

Área Osteoarticular: La inyección subcutánea de extracto de aloe arborescens ha demostrado acelerar el
proceso de regeneración ósea y reducir el período de consolidación en las fracturas óseas.) Entre 1967 y 1971
fueron tratados 129 pacientes a los que se les aplicó una dosis diaria de 1-2 ml. durante 30-45 días, con
buenos resultados. (Shermetov S. And Usikov V., 1971).

Inmunidad - Cáncer: A nivel inmunológico y oncológico se ha ensayado el uso del extracto de aloe
arborescens en pacientes con patologías oncológicas avanzadas. En estos estudios se evaluaron distintos tipos
y grados de cáncer (esófago, estómago, intestinos, mamas, piel y vulva; en grados tres y cuatro) observándose
que la velocidad de crecimiento de estos tumores había descendido respecto a los parámetros normalmente
esperados. (Vorontsov I., 1963).

Por otro lado, la aloína y barbaloína poseen una acción inhibidora de la histamina, demostrado por inyección
intraperitoneal en ratas de laboratorio, lo cual es sumamente útil en los casos de alergia (Yamamoto M. et al.,
1987).

Área Metabólica: Extractos de aloe arborescens en combinación con antidiabéticos orales, vitaminoterapia y
oxigenoterapia, fueron utilizados en pacientes diabéticos con complicaciones oculares, demostrando
sinergizar los distintos componentes y mejorando el metabolismo general de la glucosa. (Miroshnichenko O.,
1963). Estudios posteriores lograron aislar dos polisacáridos denominados arboranos A y B con marcado
efecto hipoglucemiante en pruebas en ratas con hiperglucemia inducida por alloxano (Michiko T. Et al., 1986;
Handa S. et al., 1989).

Efectos Adversos y/o Tóxicos: No se han evidenciado en las dosis utilizadas. Las pruebas de contractilidad
cardíaca resultaron normales. Asimismo demostró ser apirógeno y la presión arterial no se vio alterada con su
uso (Solovyova V., 1972). No obstante, no se recomienda su empleo durante la segunda mitad del embarazo,
descompensaciones cardiacas y en insuficiencia renal aguda.

Usos Etnomedicinales - Formas Galénicas: Similares a los del Aloe vera. En patologías de importancia, los
extractos de aloe arborescens son administrados por los rusos en forma de inyección subcutánea diaria en una
dosis de 1 ml (30-35 inyecciones por curso de tratamiento). Los tratamientos pueden ser repetidos a intervalos
de 2-3 meses.

Aloe ferox Miller (o Aloe del Cabo): Se trata de una variedad salvaje (de ahí ferox) proveniente del sur de
África, en especial del cabo de Buena Esperanza, Leshoto y Natal. Presenta subvariedades: Aloe africana,
Aloe perfoliata y Aloe spicata. Sus tallos alcanzan a medir entre 2 y 5 metros, estando compuestos por rosetas
de 50 y 60 hojas de hasta un metro de alto por 15 cm de ancho en la base. En los márgenes, se alinean una
serie de dientes o espinas de color castaño-rojizo.

Florece en invierno, en racimos con panículos grandes de hasta 50-60 cm de largo color rojizo-anaranjado. Es
de crecimiento lento y requiere superficies soleadas para lograrlo. Los componentes del exudado de las hojas
frescas pueden presentan variaciones segun la ubicación geográfica. Entre sus componentes más importantes
figuran: aloeresinas A y C, aloesin, aloinósidos A y B, 5-HO-aloina A y aloina que constituyen entre el 70 y
97% del total del peso en seco. (Van Wyk B. et al., 1995).

El uso folklórico por parte de algunas tribus africanas utiliza la decocción de las hojas en lavativas locales
para el tratamiento de afecciones venéreas. Otras tribus utilizan la pulpa fresca en conjuntivitis crónica y
demás enfermedades oculares. El jugo es usado para tratar las costras de las ovejas. En el Oeste de India y en
el sur de La Florida las hojas son cortadas y adicionadas al agua de beber en corrales para combatir el
moquillo. En la India oriental se emplea con mayor frecuencia la subvariedad perfoliata y angustifolia.
Los Filipinos mezclan la pulpa con vino y la aplican en la cabeza para preservar y dar brillo al cabello. Con
igual propósito utilizan la pulpa mezclada con semillas o raiz macerada de Entada phaseloides Merr. Es
irritativa para los ojos, pero se lo considera un popular tónico capilar en Filipinas. En Java y Malasia utilizan
un licor hecho con solo con la pulpa en masajes capilares para estimular el crecimiento del cabello.

Aloe latifolia Haw.: Especie africana muy similar al aloe ferox. Tanto la pulpa clara como el látex amarillo
son usadas popularmente en el tratamiento de parasitosis intestinal. Los indígenas Sutos, ante el peligro de
epidemias de resfrios o gripes, piden que toda la comunidad tome la infusión de este aloe. Por otra parte la
pulpa hervida es aplicada sobre heridas.

Aloe saponaria Haw.: Se trata de una especie proveniente de África que es cultivada en muchos paises del
mundo, incluyendo Sudamérica. Se reconoce porque sus hojas son más cortas, con numerosas estrías y
manchas claras dispuestas transversalmente.

Su composición química es muy similar a la del aloe arborescens. Sus hojas tienen un alto contenido en
mucílagos lo cual explica su actividad emoliente.

Popularmente los nativos de Sudáfrica cortan las hojas y las colocan sobre la superficie de heridas. La pulpa
clara y el látex amarillo junto al del Aloe latifolia Haw. son usadas en el tratamiento de parásitos. La infusión
fría de las hojas es utilizada por algunas tribus africanas para estimular el crecimiento capilar y en casos de
enteritis.

Aloe socotrino L. (Aloe perryi. Baker): Especie originaria de la isla de Socotra (Yemen del Sur), África
oriental, zona del Mar Rojo y Arabia, con principios activos muy similares al Aloe vera. Presenta una roseta
de alrededor de 20 hojas, con un tamaño de 30-40 cm de largo por 5-7 cm de ancho en la base.

En cuanto a estudios científicos específicos realizados con esta planta se ha reportado una acción epitelizante,
antiséptica y reparadora del látex, en una crema con base de lanolina en úlceras producidas en los muñones de
miembros amputados, prurito vulvar y úlceras de mamas carcinomatosas.(Crews 1957). Tambien se han
reportado algunos trabajos que evidencian una actividad bactericida contra Mycobacterium tuberculosis,
aunque faltan confirmar aún más datos.

Aloe variegata L. (A. ciliares Haw) (A. reinwardtii Haw): Se trata de una especie que crece en Sudamérica,
siendo muy abundante en plazas y jardines de Argentina. Se lo conoce con el nombre de agave americano o
pita (ver agave). La planta produce espigas florales espectaculares cuya altura varía desde los 30 cm. a los 4
metros; pero su duración es escasa ya que mueren despues de florecer, en primavera, algo que no ocurre con
otros aloes.

Las hojas son perennes y vivaces, con coloraciones que realzan notablemente su belleza, en tonos que van del
gris intenso al verde oscuro, con una línea amarilla que ocupa todo el largo de la hoja a ambas caras.
Caracteriza por presentar una espina grande en la punta de las hojas y finas espinillas a los costados.

De algunas especies (maguey, heneken) se extrae un jugo azucarado de las hojas con el que se prepara una
bebida alcohólica en México, denominada pulke; y con las fibras se prepara una especie de hilado conocido
como sisal. Caracteriza por sobrevivir aun bajo condiciones atmosféricas adversas (7-10° C).

La concentración de principios activos es inferior al del resto de los aloes. El uso folklórico de sus hojas en
infusión en brandy, es utilizado como antiinflamatorio de hemorroides. Se han realizado estudios de actividad
antimicrobiana de los extractos acuosos y alcohólicos, los cuales se encuentran actualmente en estudio
(Carpano S. et al., 1996).

PREPARADOS COMERCIALES:
   ALOE DEL CABO: Lab. Madaus & Co. - Herboristería Alsina. Tintura madre conteniendo Aloe
    ferox obtenido del zumo de la planta. Presentación: Fco. gotero por 30 ml. Dosis: 30-35 gotas, 3
    veces al día.

   ALOE VERA: Lab. Mapulahuen - Drog. Argentina - Lab. Biofar-Bioder. Tintura Madre conteniendo
    Aloe vera. Presentación: Fco. gotero por 30 - 45 ml. Dosis: 25-35 gotas tres veces al día.

   ALOE VERA: Prod. Importado por Natural Life. Cada tableta contiene: Aloe vera 470 mg.
    Suplemento Dietario. Presentación: por 100 tabletas. Dosis: 1 después de cada comida principal.

   ALOE VERA: Prod. Importado por Natura Vigor. Tabletas conteniendo Aloe vera como suplemento
    dietario. Presentación: envases por 60 tabletas.

   AOE VERA Y ACEITE DE PALTA: Lab. La Serranita. Crema correctiva y regeneradora celular.
    Contiene: Aloe vera en fórmula asociada con aceite de palta. Presentación: por 100 g.

   ARISTALOE: Lab. Neo Dermos. Crema nutritiva e hidratante conteniendo Aloe vera en f´romula
    asociada. Presentación: Crema por 100 g y Emulsión por 120 g.

   BARROCUTINA: Lab. Leyton. Crema máscara facial conteniendo Aloe vera. Presentación: Gel
    puntual por 12 ml. Loción astringente por 200 ml. Pomos por 35 y 60 g.

   BIOREVIT: Lab. Ce Ele. Emulsión hidratante conteniendo Aloe vera gel 3%. Presentación: Fco. por
    120 ml.

   CAPSON A.V.: Lab. Pharmatrix. Antiinflamatorio y reepitelizante de piel conteniendo Aloe vera.
    Presentación: gel por 100 g y Spray por 30 ml.

   ECOFIT: Lab. Biokosma. Tintura herbal colagoga conteniendo Aloe vera. Presentación: frasco por
    45 cc. Dosis: 30 gotas 3 veces al día alejadas de las comidas.

   GALENIC: RESTAURADOR CAPILAR: Lab. Neo Dermos. Restaurador capilar conteniendo Aloe
    vera en fórmula asociada. Presentación: pomada por 100 g.

   GENOLAXANTE: Lab. Craveri. Laxante. Grageas conteniendo Aloe vera polvo 24 mg en fórmula
    asociada a bilis de buey, podofilina, hiosciamina y azufre lavado. Presentación: envases conteniendo
    30 y 50 grageas.

   JUVENS PLUS: Lab. Biokosma. Energizante, depurador y antioxidante, conteniendo Aloe vera
    elixir en combinación con Ginkgo biloba, lapacho, Uncaria tomentosa, polen y kombucha.
    Presentación: élixir por 250 cc. Dosis: 1 cucharada sopera, dos veces al día.

   KRILL con ALOE VERA: Lab. Biokosma. Energizante conteniendo Aloe vera en fórmula asociada
    a lapacho dorado. Presentación: por 250 ml. Dosis: 1 cuch. sopera dos veces al día.

   NUBEVITAL POST-SOLAR C/ALOE VERA: Lab. Bonru Perel. Loción protectora solar con Aloe
    vera. Presentación: Loción atomizante por 200 ml.

   PABA TAN: Lab. Fortbenton. Protector solar conteniendo Aloe 5% en fórmula asociada.
    Presentación: Crema fluida por 120 ml y loción por 110 ml.
       PURALOE: Lab. Neo Dermos. Crema queratolítica conteniendo Aloe vera en fórmula asociada.
        Presentación: crema por 30 g (al 0,001-0,025-0,050%) y por 60 g (0,005%).

       REFRANE: Lab. Neo Dermos. Protector solar conteniendo Aloe vera en fórmula asociada.
        Presentación: Gel (FPS 12 y 20) por 70 g; Emulsión por 100 g y Crema por 50 y 60 g.

       SAVILA: Producto importado por Natura Vigor. Cada tableta contiene aloe vera en polvo 2 g.
        Presentación: por 60 tabletas. Dosis: 1-2 tabletas preferentemente en las comidas.

       SADELTAN "F": Lab. Hautel. Tratamiento para piel ictiósica, anhidra, seniles o post-irradiadas.
        Composición: Aloe vera y urea. Presentación: frasco por 240 ml.

       SATIS GOTAS DE SAN FRANCISCO: Lab. Vita. Tónico estimulante y depurativo general
        conteniendo Aloe vera en fórmula asociada. Presentación: gotas por 30 ml.

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