Juris Caídas

Document Sample
Juris Caídas Powered By Docstoc
					                                                    .
                          Base de Datos Jurisprudencia SUSESO

                   Identificación    :   31270-DJ-PPM/DM-GMR
                               Fecha   :   13/08/2004
  Título         :    MUTUAL DE SEGURIDAD DE LA CÁMARA CHILENA DE LA
                                   CONSTRUCCIÓN

Fuentes Legales :      Leyes N°s. 16.395 y 16.744.
Vigencias:
Concordancias:




      El Jefe del Departamento de Control de Gestión Interna de una empresa, se ha dirigido ante
esta Superintendencia, reclamando en contra de lo obrado por la Mutual de Seguridad de la
Cámara Chilena de la Construcción, por cuanto no habría calificado correctamente el accidente
sufrido por una de sus trabajadoras.

      Agrega que la citada trabajadora sufrió una lesión durante su jornada y dentro de su lugar de
trabajo. Sin embargo, la citada Mutualidad la rechazó aduciendo para ello que la afección por ésta
sufrida no tuvo un origen laboral, siendo derivada a su régimen común de salud.

     Señala que la interesada no fue evaluada por un médico que se individualiza, no obstante ello
el correspondiente informe figura firmado por éste.

     En mérito de lo antes expuesto, solicita en definitiva se califique el accidente sufrido por la
citada trabajadora, como asimismo, se determine la procedencia de la cobertura de la Ley N°
16.744.

     A requerimiento de esta Superintendencia, esa Mutual remitió la documentación que obraba
en su poder, haciendo presente que la trabajadora ingresó en sus dependencias de la Agencia de
Providencia el día 27 de abril de 2004, relatando al médico de urgencia que: "Ayer aprox. a las
19:00 hrs. al bajar las escaleras, siente mareos y sufre pérdida de conciencia cayendo y
golpeándose la cabeza y se torció el tobillo izquierdo", diagnosticándosele una "Contusión de
cráneo, síndrome vertiginoso".

     En la especie, la citada trabajadora sufrió una alteración de salud de tipo común, la cual
ocasionó que ésta cayera y se lesionara el tobillo izquierdo, no existiendo, en ningún caso, la
necesaria relación de causalidad exigida por el artículo 5°, de la Ley N° 16.744, para calificar la
patología como de origen ocupacional.

     Agrega que la investigación del accidente realizada a petición de este Organismo
Fiscalizador, informa circunstancias distintas a las relatadas por la afectada al médico tratante al
momento de ingresar en sus dependencias.

     En efecto, dicho informe señala que la trabajadora indicó que al salir de una reunión "bajó las
escaleras, acelerando el paso en los últimos peldaños, siguió caminando con el mismo impulso, dio
un par de pasos y se dobló el pie izquierdo, lo que le produjo la caída y en consecuencia de esta
azotó la cabeza en el suelo". Asimismo, señaló que "el día martes 27 de abril debido al malestar
que sentía por el golpe (mareos y náuseas), la empresa la envió a la Mutual de Seguridad de
Providencia. Lo mismo declaró la interesada el 25 de mayo de 2004, lo cual se contradice con la
declaración prestada al ingresar en sus dependencias, esto es, que "bajando las escaleras en su
trabajo, se siente mareada y pierde el conocimiento sufriendo la caída".

     Previo a resolver, cumplo con manifestar que dentro de la documentación remitida, figura la
presentación de la trabajadora, quien precisa que fue atendida por una doctora en las
dependencias de esa Mutualidad, facultativa que le habría realizado una serie de preguntas: "como
se cayó, sufre dolores de cabeza, mareos, sufre dolores de oídos". Precisa, que cuando le indicó
que no recordaba como se había caído, ésta determinó que se había desmayado antes de caer y
que la perdida de conciencia se produjo antes del golpe, asumiendo de esta forma que el accidente
se produjo por la referida perdida de conciencia, lo que no es así, puesto que el accidente se
produjo al doblarse su pie al ir bajando las escaleras.

      En este mismo orden de ideas, cabe advertir que dentro de los referidos antecedentes figuran
las declaraciones prestadas por dos testigos del accidente, quienes se encuentran contestes, en
que el día 26 de abril de 2004, la trabajadora, se accidentó cuando bajaba las escaleras, sufriendo
la torcedura de su pie, cayendo luego al suelo, golpeándose la cabeza.

     Sobre el particular, cabe hacer presente que en conformidad a lo establecido por el inciso
primero del artículo 5° de la Ley N° 16.744, constituye accidente del trabajo toda lesión que una
persona sufra a causa o con ocasión del trabajo que le produzca incapacidad o muerte.

      De la citada norma legal se infiere que debe existir, al menos, un vínculo de causalidad
indirecto entre el quehacer laboral de la víctima y la lesión sufrida.

      En la especie, conforme los antecedentes de que se ha podido disponer, la trabajadora el día
26 de abril de 2004, en circunstancias en que baja las escaleras en su lugar de trabajo, se torció su
pie, lo que ocasionó que ésta cayera y se golpeara la cabeza.

     A mayor abundamiento, cabe precisar que la totalidad de los antecedentes del caso, fueron
debidamente analizados por el Departamento Médico de este Servicio, lo que le permitió concluir
que el mecanismo lesional descrito por la interesada es compatible con las lesiones presentadas,
esto es, "torsión del pie izquierdo con caída al suelo y golpe en la cabeza con pérdida de
conciencia".

      En cuanto a la versión entregada por la citada Mutualidad, en orden a que el accidente sufrido
por la citada trabajadora, se originó a consecuencia de una perdida de conciencia, cabe advertir
que no existen elementos de prueba que lo acrediten.
     En mérito de lo antes expuesto y luego de haber ponderado los elementos de prueba
aportados, como asimismo, en conformidad con lo indicado por su Departamento Médico, esta
Superintendencia concluye que procede en la presente situación el otorgamiento de las
prestaciones de la Ley N° 16.744, por cuanto el accidente de que se trata constituye un accidente
de origen ocupacional y no común.

---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------



                                 Base de Datos Jurisprudencia SUSESO




Identificación                 :   31967-DJ-BVSA
Fecha        :             17/08/2004
Título     :               I. MUNICIPALIDAD DE VIÑA DEL MAR

Fuentes Legales :            Ley N°16.744, D.S. N°101 de 1968 del Ministerio del Trabajo y Previsión
                             Social.
Vigencias:
Concordancias:




     Esa Entidad Edilicia ha solicitado que se califique como accidente del trabajo en el trayecto el
siniestro sufrido por uno de sus funcionarios el día 22 de abril de 2004, el que fue calificado como
laboral por el IST.

      Requerido al efecto el citado Instituto, remitió el informe y los antecedentes correspondientes.

    Entre los antecedentes que acompaña se encuentra copia del Memorándum Interno
N°1.10.d/114/2004, que indica lo siguiente:

     a) Que el trabajador, quien se desempeña como chofer de camión recolector de aseo, se
accidentó el día 22 de abril de 2004, a las 06:45 horas. En forma casi inmediata comunicó este
hecho al Supervisor de Turno de la Municipalidad y encargado del despacho de camiones;

     b) Que al ingresar al IST, el interesado, al momento de ser atendido por el médico declaró:
"hoy al subir al camión de aseo se resbala, cae apoyándose en abducción de hombro derecho";

     c) Que sobre la base de esta declaración, se calificó el siniestro como un accidente del
trabajo, permaneciendo en tratamiento por 27 días;
     d) Que posteriormente el interesado declaró que se había accidentado al bajarse de la micro
que lo llevaba a su trabajo, golpeándose el costado derecho y apoyando el brazo derecho;

     e) Que el Encargado del Despacho de Camiones, -quien fue la primera persona a quien el
accidentado informó haberse lesionado- manifestó que el empleador, jamás le indicó la forma en
que se había caído, sino que únicamente le informó haber sufrido una caída, sin especificar si fue
al bajarse del microbús o al subir al camión; y

     f) Que el informe del Dr. Médico Jefe de Atención Abierta de la Zonal Centro Norte, certificó
que al momento del ingreso del trabajador no presentaba lesiones erosivas ni signos de contusión
 en otras localizaciones, lo que resulta incompatible con una caída de frente de un microbús, como
sostiene el paciente en su segunda versión, entregada un mes después de ocurridos los hechos.

    Por el contrario, hace presente el doctor que la primitiva historia relatada por el paciente
concuerda plenamente con el examen de ingreso y su evolución posterior.

     Sobre el particular, cabe hacer presente que, en conformidad a lo establecido por el inciso
primero del artículo 5° de la Ley N° 16.744, constituye accidente del trabajo toda lesión que una
persona sufra a causa o con ocasión del trabajo que le produzca incapacidad o muerte.

      De la citada norma legal se infiere que debe existir un vínculo de causalidad, al menos
indirecto, entre el quehacer laboral de la víctima y la lesión producida.

     En la especie, de acuerdo a los antecedentes de que se ha podido disponer se puede concluir
que el siniestro en cuestión constituye un accidente laboral, ya que el trabajador al ingresar a los
servicios asistenciales del IST declaró haber sufrido una caída al momento de subir al camión de
aseo en el que trabaja.

      Asimismo, tal como se indicó, el Médico Jefe de Atención Abierta de la Zonal Centro Norte
del IST, certificó que: "...al momento del ingreso el trabajador no presentaba lesiones erosivas ni
signos de contusión en otras localizaciones, lo que resulta incompatible con una caída de frente de
un microbús. Por el contrario, el primitivo mecanismo lesional concuerda plenamente con el
examen de ingreso y su evolución posterior...".

     Por otra parte, esa Entidad no ha acreditado, por medios fehacientes de prueba, que el
siniestro en referencia constituya un accidente del trabajo en el trayecto, tal como lo exigen el
inciso segundo del citado artículo 5° de la Ley N° 16.744 y el artículo 7° del D.S. N° 101, de 1968,
del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

     En atención a lo precedentemente expuesto, este Servicio declara que aprueba lo obrado en
esta caso por el referido Instituto de Seguridad del Trabajo, por encontrarse ajustado a derecho y a
los antecedentes de que se ha podido disponer, de los que resulta dable concluir que el siniestro
en estudio constituye un accidente del trabajo.
---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------



                                 Base de Datos Jurisprudencia SUSESO




Identificación     :    33431-DJ-JCLA
Fecha        :  25/08/2004
Título     :   ISAPRE BANMÉDICA

Fuentes Legales :            Ley N° 16.744.
Vigencias:
Concordancias:               Oficio Ordinario N° 5428, de 12 de Febrero de 2004, de esta Superintendencia.




     ISAPRE Banmédica recurrió a esta Superintendencia solicitando un pronunciamiento acerca
de si procede calificar la patología sufrida por uno de sus afiliados, fractura de muñeca izquierda,
como de origen común o bien derivada de un siniestro laboral acaecido el 17 de Octubre del año
2003, debido al cual se le extendieron dos licencias médicas por un total de 60 días de reposo.

     Expresa que aún cuando el afiliado fue atendido con la cobertura de esa ISAPRE, estima que
el caso en comento reúne las características para ser calificado como un accidente con ocasión del
trabajo. De esta manera, no concuerda con lo resuelto en la especie por la Mutual de Seguridad de
la Cámara Chilena de la Construcción, que estimó que el referido siniestro era de origen común.

     Adjunta, entre otros antecedentes, fotocopia de la notificación del accidente en la que el
afectado describe que éste se produjo, en la fecha recién indicada, en circunstancias que salía de
un baño de la empresa en la cual presta servicios luego de ducharse, momento en que resbala y
cae sufriendo la fractura de su muñeca izquierda.

      Requerido el Organismo Mutual citado, envió los antecedentes relacionados con la situación
descrita y señala que el siniestro de que se trata ocurrió cuando el interesado "......realizaba
actividades de aseo personal, no vinculadas, directa ni indirectamente, con sus labores de
estafeta.....", por lo que concluyó que no correspondía aplicar a su respecto el Seguro Social contra
Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales. Entre la documentación
adjunta, merece destacarse el informe médico emanado del especialista Dr. Raúl Carmona Salfate
en el que puntualiza que el incidente se verificó el 16 de Octubre del año 2003, y ratifica las
circunstancias en que éste ocurrió, existiendo concordancia entre el mecanismo descrito y la lesión
resultante. Consta también el informe técnico de investigación realizado por la Mutual aludida en el
que se deja constancia que el trabajador es el encargado de abrir la puerta de acceso de la oficina
para el ingreso del personal y que el día de los hechos, luego de abrir las dependencias, con
autorización de su jefatura y antes de iniciar su jornada, se duchó y se vistió instante en que sufre
la caída lesionándose la zona descrita. En este informe se añade que el afectado estaba
autorizado para bañarse en un baño existente en la empresa, como una forma de ayudarlo
económicamente, pero que ello no guardaba relación alguna con sus labores.

      Rolan, asimismo, copias de la DIAT y la certificación horaria laboral respectiva.



     Sobre el particular, como un aspecto netamente formal, y de acuerdo al mérito de la
documentación que se ha tenido a la vista, es posible concluir que el siniestro en cuestión sucedió
el Jueves 16 de Octubre del año 2003, y nó el día 17 de aquel mes como indicara esa ISAPRE y el
propio interesado en la declaración que prestara ante ella.

     Precisado lo anterior, debe hacerse presente que, conforme a lo prevenido por el artículo 5°
de la Ley N° 16.744, constituye accidente del trabajo toda lesión que una persona sufra a causa o
con ocasión del trabajo y que le produzca incapacidad o muerte.

     De la citada norma legal se infiere, tal como lo ha manifestado reiteradamente esta
Superintendencia, que es necesaria al efecto la existencia de una relación de causalidad entre la
lesión y el quehacer laboral de la víctima, relación que puede ser inmediata o directa, lo que
determina un siniestro "a causa" del trabajo, o bien, mediata o indirecta, situación en que nos
encontramos en presencia de un infortunio "con ocasión" del trabajo.

     Del mismo modo, se desprende que este vínculo de causalidad debe constar de un modo
indubitable.

      En la especie ocurre que, aún cuando el accidente ocurrió en una dependencia de la entidad
empleadora, tuvo lugar antes de que el afectado iniciara sus labores y cuando terminaba de
vestirse luego de ducharse, esto es, mientras realizaba un acto ordinario o cotidiano de su vida
diaria, tal como lo sería el afeitarse, desayunar, etc. En consecuencia y según se ha resuelto, el
siniestro que sucede en esas condiciones no constituye un accidente del trabajo.

    En razón de las consideraciones expuestas, esta Superintendencia debe manifestar que no
constituye un accidente del trabajo el siniestro que sufrió el trabajador de que se trata el 16 de
Octubre del año 2003.

---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------



                                 Base de Datos Jurisprudencia SUSESO
Identificación    :    34379-DJ/DM-RHMS/HGV
Fecha        : 01/09/2004
Título     :   SERVICIO DE SALUD DE ATACAMA

Fuentes Legales :     Ley N° 16.744.
Vigencias:
Concordancias:        Oficios Ord. N°s. 28.170 de 2000 y 8.900 y 4.750 de 2001, de esta Superintendencia.




     Ha recurrido a esta Superintendencia la madre de un escolar, quien reclama por la situación
que ha enfrentado en relación con el accidente escolar que 17/08/2004 sufrió su hijo, el que en
clase de educación física tuvo una caída y azotó la cabeza contra el suelo; indica que resultó con
contusión en su pómulo derecho por lo que fue trasladado al Hospital de Calama, donde se le
diagnosticó contusión ocular y se le tomó radiografía, concluyéndose que no había daño óseo,
pero se le indicó que reservara hora en el Policlínico del Hospital. No obstante, señala que en la
noche su hijo tuvo fuertes dolores, por lo que lo hizo examinar en forma particular por un
oftalmólogo, quien de inmediato ordenó nueva radiografía con el diagnóstico de fractura ocular;
señala que en la nueva radiografía se confirmó el diagnóstico y para mayor seguridad se ordenó un
scanner.

     Agrega la recurrente que, en base a los antecedentes referidos, su hijo fue nuevamente
examinado en el Hospital, concluyéndose que no presentaba fractura, pero se lo envió a
oftalmología; indica que el viernes 20/08/2004 (fecha de su presentación por FAX a este
Organismo) solicitó hora para Oftalmólogo, la que - según expresa - se rechazó, porque se le
señaló que había perdido la cobertura del seguro escolar, al haberse sometido a su hijo a controles
por médico particular.

     Concluye señalando la recurrente que la situación es de carácter urgente y que el Colegio y el
Hospital de Calama "...se han desentendido del problema..." y que, incluso, este Centro se ha
negado a seguir prestando atención, no obstante que su hijo necesita se le practique un scanner,
el que la interesada señala que no puede financiar.

     Sobre el particular, este Organismo debe expresar que, según lo ha señalado reiteradamente,
los beneficios de la Ley N° 16.744 - donde se incluyen los que establece el seguro escolar de
accidentes - deben ser otorgados a través de los Organismos respectivos del seguro social que
dicho cuerpo legal consagra (en lo que al citado seguro escolar se refiere, dichos Organimos son
los Servicios de Salud). Se ha precisado (v. gr. Oficios Ord. N°s. 28.170 de 2000 y 8.900 y 4.750
de 2001) que esa regla sólo admite como excepción - las siguientes situaciones:

     a) cuando la urgencia del caso lo requiera;

     b) cuando la naturaleza o gravedad de las lesiones sufridas lo hagan indispensable;
      c) cuando la necesidad de someterse a tratamientos altamente especializados lo determinen;

      d) cuando la cercanía del lugar donde ocurrió el accidente lo requiera; ó

     e) cuando el establecimiento asistencial correspondiente no cuente con todos los elementos
que se requieran al efecto.

     En la especie, se sometió el caso al estudio del Departamento Médico de esta Entidad, el que,
una vez que revisó los antecedentes proporcionados, determinó que en este caso se encuentra
bien acreditado el accidente escolar que sufrió el menor y que corresponde completar su estudio
con el Scanner pendiente. Puntualiza el referido Departamento Médico, que el hecho de consultar
a un médico privado en forma paralela, no modifica el derecho al seguro escolar que asiste al
menor.

     En consecuencia y con el mérito de las consideraciones que anteceden, esta
Superintendencia cumple con manifestar que en la situación planteada no existe una
automarginación del seguro escolar y, por tanto, corresponde que, atendidas las circunstancias del
problema expuesto, sin dilación se otorguen al hijo de la recurrente las prestaciones médicas que
sean necesarias por el cuadro clínico resultante del accidente escolar que sufrió el 17/08/2004.

---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------




---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------




---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------



                                 Base de Datos Jurisprudencia SUSESO




Identificación     :    45870-DJ-FBB
Fecha        :  17/11/2004
Título     :   ISAPRE MAS VIDA S.A.

Fuentes Legales :            Ley N° 16.744.
Vigencias:
Concordancias:
      La Asociación Chilena de Seguridad recurrió a esta Superintendencia, reclamando en contra
de la resolución mediante la cual esa ISAPRE calificó como de origen laboral el accidente que
sufrió una de sus afiliadas, el miércoles 19 de mayo del año 2004, rechazando sus licencias N°s 1-
12916419, 1-12916340 y 1-13079260, extendidas por 9, 14 y 12 días, respectivamente, a contar
del 20 de mayo del año 2004.

    Expresa que la trabajadora sufrió el accidente que en el estacionamiento de la Escuela N°
12 de Lautaro (donde trabajó como profesora hasta las 17:30 horas), cuando se dirigía a su auto,
aproximadamente a las 20:30 horas, luego de haber terminado las clases que en el mismo recinto
imparte los días lunes y miércoles para la ONG Corproa, entidad para la que trabaja a honorarios.

      Una vez terminadas las clases particulares para Corproa, y en el trayecto al estacionamiento,
sufrió una caída que le ocasionó las lesiones que ocasionaron las licencias médicas.

      Acompaña los antecedentes pertinentes: fotocopia de las licencias médicas; fotocopia de
DIAT, informe médico, Certificado emitido por Corproa, declarando que la relación que le vincula a
la trabajadora es de prestación de servicios a honorarios y que no está adherida a la Asociación
Chilena de Seguridad, etc.

      Requerida al efecto, esa ISAPRE informó que devolvió las licencias médicas al empleador de
la afectada al tomar conocimiento que el accidente ocurrió a la salida del colegio donde trabaja, por
estimar que se trataría de un accidente de trayecto.

      Sobre el particular, cabe hacer presente que, por regla general, la Ley N° 16.744, se aplica a
los trabajadores por cuenta ajena que sufran un siniestro laboral ejecutando precisamente una
actividad laboral en esa condición, según se desprende de lo establecido en los artículos 2° y 5°
del citado cuerpo legal.

     Ahora bien, sólo los trabajadores independientes incorporados al seguro social de la Ley N°
16.744, en virtud de la facultad que posee el Presidente de la República mediante la dictación de
un decreto con fuerza de ley, conforme a lo prescrito por el artículo 2 de la Ley antes citada,
poseen protección contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, cuyo no
es el caso de la trabajadora de que se trata respecto del trabajo que desempeña para Corproa.

     En la especie, el accidente de que se trata ocurrió, precisamente, cuando la recurrente no
estaba afecta a vínculo de subordinación y dependencia, ya que la contingencia si bien sucedió en
el estacionamiento de la Escuela N° 12 de Lautaro, donde labora como dependiente, ocurrió fuera
del horario de su jornada laboral para esa entidad, y en circunstancias que acababa de impartir
clases a honorarios para Corproa, según se desprende de su propia declaración y del certificado
emitido por esta entidad.

     En consecuencia, esta Superintendencia declara que no corresponde otorgar en este caso la
cobertura de la Ley N° 16.744, por lo que acoge el reclamo interpuesto por la Asociación Chilena
de Seguridad, correspondiendo tanto el otorgamiento de las prestaciones médicas como
económicas a esa ISAPRE.

---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------



                                 Base de Datos Jurisprudencia SUSESO




Identificación    :    49689-DJ-MISS
Fecha        : 20/12/2004
Título     :   MUTUAL DE SEGURIDAD DE LA CÁMARA CHILENA DE LA
CONSTRUCCIÓN

Fuentes Legales :            Ley N°16.744.
Vigencias:
Concordancias:




     Un trabajador ha recurrido a esta Superintendencia reclamando en contra de esa Mutual por
haber calificado como común el accidente que sufriera el 28 de abril de 2004, cuando después de
terminada su faena y regresado al campamento donde debía pernoctar una vez que había tomado
una ducha, se resbaló por el piso mojado, fracturándose la muñeca derecha.

     Requerida esa Mutualidad informó que el interesado consultó en el Policlínico de Minera La
Escondida, refiriendo que a las 22:15 horas, después de cenar, se duchó, resbalándose y
lesionándose la muñeca derecha.

     Señala que su jornada laboral había finalizado a las 19:15 horas, por lo que considera que el
trabajador al momento de lesionarse estaba efectuando un acto ordinario de la vida diaria, después
de cenar al resbalarse en la ducha del campamento en el que pernocta, por lo que no se da el
vínculo de causalidad ni siquiera indirecto entre la lesión y el trabajo.

      Sobre el particular, esta Superintendencia manifiesta que el artículo 5° inciso primero de la
Ley N° 16.744, establece que constituye accidente del trabajo toda lesión que una persona sufra a
causa o con ocasión del mismo y que le produzca incapacidad o muerte. En otras palabras, debe
existir una relación de causalidad directa o indirecta pero indubitable entre el quehacer laboral de la
víctima y la lesión producida.

      En el caso en estudio, debe señalarse que el campamento constituye parte integrante del
lugar de trabajo, ya que si bien constituye para los trabajadores el lugar donde pernoctan y es el
lugar donde la entidad empleadora les provee de espacios donde descansar, dormir, ducharse,
vestirse y, en general, realizar actividades normales de la vida diaria, ello no hace perder al lugar
su calidad de instalación integrante de la unidad productiva.

      Teniendo presente lo anterior, si un accidente ocurre en un campamento al existir relación
indirecta o mediata entre el trabajo y la lesión, deberá calificarse como con ocasión del trabajo
(según las circunstancias), sin embargo, no todo accidente que ocurra en el campamento deba ser
calificado como tal, ya que bien puede suceder que el siniestro tenga lugar en momentos que el
afectado se encuentre realizando actos ordinarios de la vida (afeitarse, levantarse de la cama),
caso en el cual el hecho no debiera calificarse como laboral, a menos que su ocurrencia se deba a
condiciones propias del lugar.

     En la especie, conforme la declaración prestada por el trabajador accidentado efectuada al
Supervisor de Prevención de Riesgos de esa Mutual, el accidente se produjo en las duchas del
campamento de Minera La Escondida a las 22:15 horas, luego de terminada la jornada de trabajo
que cumplió el 28 de abril de 2004 el trabajador como "operario" hasta las 19:45 horas. Como llegó
al campamento a las 20:15 horas, se dirigió de inmediato al casino a cenar, para luego tomar la
ducha, obviamente necesaria para este tipo de trabajadores al finalizar la jornada diaria de trabajo.

      Por otra parte, cabe señalar que la caída del interesado estuvo originada en las condiciones
del recinto de duchas, ya que al salir del baño para trasladarse a su habitación al estar el piso
mojado, por esa circunstancia se produjo el accidente al provocarle un resbalón.

      Por tanto, esta Superintendencia declara que el infortunio que sufrió el trabajador debe ser
calificado como un accidente con ocasión del trabajo y en virtud de tal calificación ha
correspondido que esa Mutualidad otorgue, en definitiva, las prestaciones médicas y pecuniarias
pertinentes.

---------------------- Remitido por Secundina M Cortez/SUSESO con fecha 23/03/2005 10:11 a.m. ---------------------------



                                 Base de Datos Jurisprudencia SUSESO




Identificación    :    50233-DJ/DM-MISS/CMS
Fecha        : 22/12/2004
Título     :   ASOCIACIÓN CHILENA DE SEGURIDAD

Fuentes Legales :            Ley N°16.744
Vigencias:
Concordancias:               Ord. 42811, de 2001, de esta Superintendencia.
     Ha recurrido a esta Superintendencia un trabajador reclamando en contra de esa Asociación,
por cuanto no calificó como laboral el siniestro que sufrió el día 23 de agosto de 2004.

     Señala que el día indicado se encontraba trabajando en la obra Capilla ubicada en Renca
como ayudante de soldador, cuando de repente la viga de madera sobre la cual estaba, se quebró
y cayó dentro de una pileta que estaba con fierros, golpeándose la cabeza, lo que le provocó
mareos e incluso perder el conocimiento.

     Acompaña varias declaraciones de testigos que son sus compañeros de labores en la obra.

     Requerida al efecto esa Mutualidad indicó que el interesado se presentó en sus dependencias
médicas el 23 de agosto de 2004, luego de que sufriera una caída producto de una pérdida de
conciencia,. mientras desempeñaba sus labores de soldador, en ese momento encaramado sobre
tablones desplegados a 4 metros de altura, resultando con una fractura de fémur operada.

     Lo anterior, consta de la investigación del accidente elaborada por nuestro experto en
prevención de riesgos y de la declaración firmada por el afectado.

     Por lo anterior, considera que cabe calificar el citado infortunio de carácter común, toda vez
que el mecanismo causante de la lesión corresponde a una alteración metabólica o
desvanecimiento, según queda demostrado mediante declaración firmada del afectado, todo lo
cual no guarda relación de causalidad con su quehacer laboral.

     Sobre el particular, este Organismo debe expresar que, según el artículo 5° de la Ley
N°16.744 "...se entiende por accidente del trabajo toda lesión que una persona sufra a causa o con
ocasión del trabajo, y que le produzca incapacidad o muerte.".

     Del precepto transcrito, se infiere, conforme lo ha señalado reiteradamente esta Entidad
Fiscalizadora, que para que se configure un siniestro laboral, es menester que entre la lesión y el
trabajo exista una relación, que puede ser directa (expresión "a causa"), o bien, indirecta o
mediata.

     En la especie, no se ha controvertido que el recurrente sufrió una caída en su lugar de trabajo
y dentro de su jornada laboral.

      Analizados los antecedentes del caso por el Departamento Médico ha concluido que el
trabajador sufrió un accidente laboral con resultado de una fractura de fémur derecho. No hay
antecedentes de ninguna causa que produjera una alteración metabólica o desvanecimiento previo
a la caída. Hace presente que tanto el TAC de cerebro y como el examen neurológico practicado
para descartar una patología cerebral, resultaron normales.

     Lo anterior hace dable concluir que se trató de un accidente laboral y que no se ha
comprobado de una forma fehaciente que el recurrente hubiese sufrido una lipotimia en su lugar de
trabajo, máxime si se considera las declaraciones de otros trabajadores que son contestes en
señalar que la viga sobre la cual se encontraba se quebró y eso fue lo que provocó su caída.

        Con todo, cabe recordar que aún tratándose de lipotimias, este Servicio ha resuelto en
ocasiones precedentes que, bajo ciertas circunstancias, también se puede configurar un accidente
del trabajo.

      En efecto, en el caso de las lipotimias u otra dolencia común que pueda afectar al trabajador
en momentos que se encuentra desarrollando sus labores, se ha señalado que la lesión que se
produzca en tal circunstancia podrá calificarse como un accidente laboral, solamente si dicha
lesión resultante tiene por causa las condiciones mismas del sitio de faenas, como es el trabajo en
altura, ya que aquél pone a la víctima en contacto con tales condiciones y, por ende, con el riesgo
que ellas entrañan.

    En consecuencia, esta Superintendencia declara que corresponde otorgar en este caso la
cobertura de la Ley N°16.744.

				
DOCUMENT INFO
Shared By:
Categories:
Tags:
Stats:
views:236
posted:7/11/2010
language:Spanish
pages:13