(Microsoft Word - Estudio Sobre la Cadena Productiva de la Joyer355a by uxx99201

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									*Estudio Sobre la Cadena Productiva de la Joyería y Orfebrería de Plata y
Oro



       Resumen Ejecutivo


       1. Introducción


       2. Comportamiento de la industria nacional de la joyería y la orfebrería 1988-1998
               2.1. Antecedentes históricos de la fabricación de joyería y orfebrería
               2.2. Panorama general del sector joyero de México
                         a. Unidades económicas
                         b. Valor de la producción
                         c. Ventas (mercado nacional y extranjero)
                         d. Materias primas
                         e. Ocupación

                         f. Definición de la cadena productiva de la joyería de plata y oro en
                         México


       3. Joyería y Orfebrería de Plata en México
                         3.1. Valor de la producción
                         3.2. Ventas (mercado nacional y extranjero)
                         3.3. Demanda mundial de plata para la industria de la joyería y
                         orfebrería

                         3.4. Cadena productiva de la joyería de plata


       4. Joyería y Orfebrería de Oro en México
                         4.1. Valor de la producción
                         4.2. Ventas (mercado nacional y extranjero)
                         4.3. Demanda mundial de oro para la industria de la joyería y
                         orfebrería

                         4.4. Cadena productiva de la joyería de oro
         5. Balanza comercial de la joyería y orfebrería


         6. Conclusiones


         7. Anexos


         Bibliografía




Resumen Ejecutivo

El objetivo principal de este trabajo es brindar un panorama general de las condiciones actuales del
sector de la joyería y orfebrería, así como proponer alternativas de crecimiento.

La presencia natural de metales preciosos en México ha dado origen a una fuerte tradición joyera,
actividad generadora de un importante número de empleos y de arraigo de comunidades a los
centros de fabricación.

Desafortunadamente, las ventajas que este sector ofrece no han sido explotadas adecuadamente,
debido a que esta actividad aún no cuenta con técnicas modernas y su conocimiento es transmitido
empíricamente de generación en generación en talleres de carácter familiar. Además existe
desconocimiento, por parte de los productores, de la situación internacional de los precios del oro y
la plata, así como del papel fundamental que juegan en el mercado internacional el diseño, las
marcas y los canales de comercialización.

Es importante tener en cuenta que a pesar de la relación inversa entre la demanda de plata para
joyería y el precio de la plata, el estudio muestra que para el año 2002 en los países en donde la
joyería se destina fundamentalmente al mercado interno (China y Rusia) la demanda de este metal
fue creciente, mientras que en los países que demandan plata para la producción de joyería de
exportación ésta ha mostrado una tendencia decreciente, tal es el caso de Italia.

En cuanto al oro, se aprecia que la demanda de este metal para la fabricación de joyería disminuyó
en el año 2002. Adicionalmente, la demanda total de oro se vio impactada negativamente como
consecuencia del crecimiento económico de los Estados Unidos de Norteamérica, la inestabilidad
en los mercados especulativos del mundo y la crisis agropecuaria sufrida en la India.

En el caso de México, la producción de joyería y orfebrería de oro y plata ha mantenido una
tendencia favorable y creciente a partir de 1988. De igual forma se ha incrementado el número de
establecimientos dedicados a la fabricación de joyería y orfebrería, pasando de 565 en 1988 a
2,087 en 1998.

Los esfuerzos de la Cámara Nacional de la Industria de la Platería y la Joyería han sido
importantes en el apuntalamiento de esta actividad. Sin embargo, es necesario diseñar una política
de apoyo que coadyuve a la integración de la cadena productiva e incentive la inversión en el
sector, propiciando la formación de empresas pequeñas y medianas que cuenten con diseños y
marcas propios. Dicha política también debe contemplar el acceso a los mercados internacionales
a través de los adecuados canales de distribución, de tal forma que se incentive la exportación de
joyería y orfebrería del país.




1. Introducción

Diagnóstico del Sector

El propósito del presente estudio es brindar un panorama general del sector, y proponer acciones
que permitan lograr el desarrollo y fortalecimiento de las micro y pequeñas empresas.

La fabricación de joyería y orfebrería en México es tradicional y predominantemente artesanal. El
verdadero valor agregado radica en la creatividad e ingenio de los productores y artesanos que
generalmente realizan estas actividades por tradición familiar. La mayoría de estos artesanos se
encuentran integrados en talleres familiares, donde las técnicas de producción son rudimentarias.
La innovación en diseño, tendencias y tecnología son incipientes, fundamentalmente por el tipo de
fabricación local y el desconocimiento de los mercados nacional e internacional.

Por otro lado, existe también la artesanía moderna, que produce artículos con un considerable
valor agregado, ya que, en términos generales, son elaborados por artesanos profesionales que
aprendieron formalmente la técnica y que cuentan con mayor nivel educativo y mejor conocimiento
del mercado. La importancia de este segmento radica en la capacidad adquirida en el diseño de
piezas y en la incorporación de las tendencias de los mercados (moda, diseños, colores, entre
otros).

La comercialización de artículos de joyería y orfebrería, generalmente se realiza en los centros
turísticos nacionales y en las grandes ciudades, observándose asimismo que la actividad artesanal
se encuentra dispersa y aislada.

Metodología

Las estadísticas nacionales con relación a la fabricación de joyería y orfebrería no son precisas a lo
largo del período. La metodología utilizada implica en primer lugar disponer de las estadísticas que
el INEGI realiza cada cinco años con motivo de los Censos Económicos, por lo que se toma en
cuenta información relativa a los años de 1988, 1993 y 1998. Es importante destacar que el Censo
para 1988 no presenta los datos en forma análoga a los otros dos períodos considerados, lo que
causa que algunas variables no puedan ser comparadas rigurosamente.

Para 1993 la desagregación dentro del sector no coincide en todos sus rubros con la utilizada para
1998.

Adicionalmente, se recurrió a la Encuesta Industrial Mensual, levantada por el INEGI, para obtener
cifras sobre el valor de producción y ventas de la joyería para los años posteriores a 1998.




Características técnicas de la fabricación de joyería y orfebrería

Para la elaboración de joyería y orfebrería de oro es preciso considerar el comportamiento
aleatorio de este metal, particularmente en referencia al sistema oro-plata-cobre, que constituye la
base de las aleaciones de oro. En estado sólido estos tres metales son cúbicos con las caras
centradas, es decir, sus átomos se agrupan al solidificarse desde su estado fundido a fin de formar
un conjunto. Sin embargo, a pesar de que el oro, la plata y el cobre tienen la misma estructura
cristalina, existen importantes diferencias que permiten distinguirlos.

El oro refinado para usarse en la fabricación de joyería viene en forma de barras “good delivery” de
un 99.8% de pureza, habiendo sido refinadas a través del proceso de Clorinación de Miller, en
tanto que la plata y el cobre se refinan electrolíticamente.

Las aleaciones también son hechas partiendo del material de reciclaje, proveniente de los residuos
de fabricación. En este sentido es importante mencionar que en la actualidad, resulta ventajoso en
términos económicos el utilizar material reciclado, ya que requiere únicamente que el metal sea
limpiado de filmes de grasa y óxidos.

El éxito en la fabricación y en la calidad de la pieza forjada de joyería de oro, depende de la
microestructura tanto después del trabajo, como del estado inicial del lingote, ya que si éste es de
una estructura de grano fino (muy pequeño), el trabajo resulta más fácil y de mejor calidad.

La calidad de una pieza de joyería en oro es juzgada no sólo por su diseño o las habilidades de los
artesanos, sino por su apariencia y acabado, debido a la forma en que luce. Un artículo bien pulido
o bien acabado proporciona un mayor valor a la joyería, que se refleja en la satisfacción del
consumidor y en el éxito de los fabricantes.

El control del quilataje es de máxima importancia, particularmente cuando se pretende exportar a
países con normas de ensayo y de contrastes rigurosos. Algunos fabricantes preparan su oro de
quilataje mezclando el mineral puro con prealeaciones conteniendo plata, cobre y otras adiciones
que han sido compradas a proveedores.

Es del interés de todos los fabricantes, tanto para el mercado local como para la exportación, el
control de calidad en la composición y el quilataje, así como en asegurarse de la no existencia de
defectos de fabricación. Esto significa que la fineza del oro utilizado debe ser conocida, el
contenido del oro en el producto de reciclaje debe ser medido y se debe tener cuidado de pesar
correctamente todos los componentes. El contenido de oro en el reciclaje tiende a aumentar a
causa de la pérdida de cobre por oxidación.

En cuanto a la joyería de plata, se trabaja directamente el metal utilizando seguetas, pinzas,
sopletes y pulidoras, entre otras herramientas.

Los métodos de producción se efectúan por fundición centrífuga, diseño de joyería en cera y
electroplateado. A partir del descubrimiento del proceso de fundición del bronce, el hombre
comenzó a elaborar sus primeras piezas de joyería. La fundición centrífuga es la forma más
antigua en la producción de joyería y consiste en inyectar metal líquido al interior de un molde de
yeso, el cual posee en su interior la textura y forma original de un diseño de joyería realizado
generalmente en cera. Esta técnica es usada para reproducir en serie un diseño de joyería.

El diseño de joyería en cera consiste en moldear la cera con las manos, dando la forma deseada.
Posteriormente se elabora, a través de un proceso especial, un molde de yeso con base a la figura
de cera original. Este molde se coloca en una máquina centrífuga que inyecta la plata fundida en
su interior, resultando una réplica exacta en el metal del diseño moldeado en cera.

El electroplateado es el procedimiento por el cual se adhieren partículas de metal (oro o plata) a
una superficie metálica por medio de corriente eléctrica proveniente de un aparato llamado
rectificador y que se emplea para cubrir la superficie de un diseño de joyería hecho en un metal de
menor costo, con el objeto de darle un aspecto de joyería fina.

El acabado es la etapa final en la fabricación de la joyería y una de las etapas más críticas, ya que
de este proceso depende la apariencia y textura de los productos. Por acabado se entiende a la
eliminación de cualquier imperfección en la superficie y brindar un alto pulido o lustre a la
superficie, en la que se utilizan técnicas muy antiguas. Sin embargo, la fabricación masiva de la
joyería ha ocasionado una demanda de técnicas de acabado masivo de costo efectivo. Existen dos
métodos básicos para el acabado en la joyería: el de esmerilaje y pulido mecánicos y el de pulido
electroquímico y químico. A su vez los métodos mecánicos se clasifican en manuales y
automatizados. Las técnicas manuales son muy utilizadas en la mayor parte de los talleres de
joyería tradicional, pero no son adecuados para el acabado de la joyería masiva.

La fabricación de joyería ha ocasionado la generación de material de reciclaje, el cual resulta de
los procesos de fabricación y se presenta en forma de materiales redundantes como tiras blancas,
pulverizados, limaduras y restos, así como de componentes defectuosos o rechazados. Existen
otros desechos producidos de materiales diversos, entre los que se cuentan el polvo en el aire,
consecuencia del triturado en las operaciones de pulido, material químico disuelto en las
operaciones de limpiado y electroplateado, lo que provee de un incentivo adicional al uso del
reciclado para reducir las pérdidas de material. Este material de reciclaje o scrap puede ser
catalogado de alta y baja calidad, pudiéndose utilizar solamente el que posee 20% de pureza.

Normas de Comercialización

En México la comercialización de alhajas y artículos de oro, plata, platino o paladio, se encuentra
regulada por la NOM-033-SCFI-1994 la cual especifica que estos artículos corresponden al rubro
de la joyería y orfebrería. En esta norma se establece que únicamente pueden anunciarse como
artículos de metales preciosos los que contengan como mínimo la ley siguiente:

Oro 10 quilates (417 milésimas)

Plata 925 milésimas

Platino 900 milésimas

Paladio 350 milésimas

La norma establece que quedan obligados a cumplir sus disposiciones tanto los fabricantes
nacionales, como los importadores de los artículos descritos. No establece concordancia con
normas internacionales, por no existir similares. Sin embargo es importante destacar que a pesar
de las restricciones oficiales, se conoce que existe contrabando de metales de calidades inferiores
que se consumen en el país para la elaboración de joyería, con el objeto de incidir en la reducción
de los costos, pero que afectan seriamente la calidad de los productos finales, que pierden
competitividad internacional.

De acuerdo al Tratado de Libre Comercio que nuestro país tiene signado con Estados Unidos y
Canadá, los artículos de joyería y sus partes de metales preciosos o de chapados de metales
preciosos incluidos en las fracciones que contemplan la partida 71.13, quedaron desgravados
totalmente a partir del 1° de enero de 2003.

Respecto al Tratado celebrado con la Unión Europea, se contempla que en el año 2005 queden
libres de arancel todos los productos incluidos en el sector joyero y de orfebrería.

2. Comportamiento de la industria nacional de la joyería y la orfebrería 1988-1998

2.1 Antecedentes históricos de la fabricación de joyería y orfebrería
No se sabe a ciencia cierta cuándo surge la joyería, pero el hallazgo de infinidad de piezas de oro y
plata nos indica que es muy antigua y se encuentra presente prácticamente en todas las culturas
del mundo. Además, se tienen datos de que la joyería de oro se inició en Sumaria hacia el año
3000 A.C., habiendo logrado un desarrollo notable en la civilización egipcia, donde el
descubrimiento de la tumba del Rey Tutankamen evidenció objetos en joyería y orfebrería.

En México, la joyería y orfebrería de oro y plata también es muy antigua, habiendo alcanzado un
desarrollo notable en diversas culturas, que son reconocidas como expertas en este arte. La
extracción de metales en México se realizó a través de la llamada técnica de placer, que consiste
en lavar las arenillas de ciertos ríos, separando las pepitas de oro y enviándolas directamente al
proceso de trabajo de los orfebres. Los mixtecos y purépechas están reconocidos como los
primeros pueblos mesoamericanos que trabajaron los metales. La mayoría de los pueblos
mesoamericanos pagaron de esta forma tributo a los aztecas, lo que les permitió contar con
suficientes cantidades de metal precioso en estado natural o transformado en joyas y ornamentos
para uso exclusivo del rey y la nobleza.

Fuentes documentales señalan que Azcapotzalco era reconocido como la zona joyera más
importante del territorio, hasta que fue sojuzgada por los mexicas, quienes destinaron todo el
trabajo de los artesanos al uso exclusivo de la nobleza.

Se conoce que cuando los españoles arribaron a Tenochtitlan, los conquistadores quedaron
maravillados de los objetos que encontraron. Fray Bernardino de Zahagún documentó
ampliamente el trabajo de los artesanos, resaltando el laminado o martillado, que es la técnica más
antigua de trabajar el oro, donde la pepita es colocada sobre una piedra lisa, ligeramente cóncava
y es golpeada con martillos de rocas muy compactas de dioritas o nefritas. Este golpeteo se hacía
en frío o en caliente para que el metal se expandiera hasta presentar el grosor y forma deseados.
Para su decoración se utilizó la técnica del repujado, que consiste en golpear el objeto con cinceles
más angostos sobre una superficie de madera, produciendo trabajos en alto o bajo relieve. De esta
forma se produjeron trabajos reconocidos a nivel mundial como las diademas de los tlatoani, los
grandes discos con representación del Sol y sus cuatro grandes rayos, narigueras, orejeras y
brazaletes, así como diversas placas que eran cosidas a la ropa para reflejar la luz. También se
elaboraron collares, grandes pecheras rematadas con cascabeles y brazaletes con cuentas
esféricas entretejidas.

De igual forma, los plateros elaboraron una variedad de productos a través de la técnica de la cera
perdida, que ganó gran reconocimiento mundial por la vistosidad y alta calidad de los artículos así
producidos. Esta técnica consistía en la preparación de un molde, para lo que se mezclaba carbón
vegetal y arcilla, luego en una mesa compacta grababan o esculpían la forma del objeto que iba a
ser fundido, rellenándose el interior del molde con cera de abeja, procediendo entonces a verter el
metal en su estado líquido, ocasionando que la cera se escurriera, perdiéndose por completo y en
su lugar aparecía la reluciente joya.

Los aztecas prestaban suma atención a la calidad de la joyería y orfebrería y su posesión estaba
muy restringida.

El descubrimiento de la artesanía azteca, influenció a los españoles a pensar que existían grandes
cantidades de metales preciosos. Durante la época colonial, la minería se desarrolló fuertemente
en el país, pero sobre todo en la extracción de plata, habiéndose desarrollado diversas ciudades
importantes en los centros mineros por excelencia como en los Estados de Hidalgo, Zacatecas y
Guerrero. La expansión española por todo el mundo ocasionó la exportación de los metales en
bruto a cambio de mercancías manufacturadas, con lo que se propició no sólo el retraso de su
industrialización, sino que sellaron el destino que durante siglos caracterizó a sus colonias como
exportadoras de materias primas e importadoras de productos terminados.
Es por esta razón que la industria de la joyería y orfebrería nacional, a pesar de haber alcanzado
un notable desarrollo en la época prehispánica, sufre un fuerte retraso con la llegada de los
españoles. Sin embargo se ha mantenido como una actividad muy arraigada en el pueblo
mexicano, encontrándose a lo largo de su desarrollo con diversos obstáculos que han limitado su
capacidad tanto de producción, como de crecimiento e internacionalización. Hechos a nivel
internacional, como el uso de los metales como patrón de cambio, así como su atesoramiento,
provocan fuertes distorsiones en los precios de los metales, que influyen en las actividades que
dependen directamente de los mismos.

No obstante, es claro que la producción de joyería y orfebrería ofrece importantes ventajas para la
economía nacional, como son los encadenamientos hacia atrás y hacia delante. En el primer caso
se traduce en demanda directa de metales y hacia adelante, se crean productos de valor
agregado, lo que se traduce en creación de fuentes de empleo directo e indirecto, capacitación y
arraigo de las comunidades a sus lugares de origen, entre otros. Sin embargo, se requiere el apoyo
económico y la capacitación de nuestros artesanos a fin de que logren mejores productos
competitivos a nivel internacional, donde la calidad y el diseño resultan factores de importancia
relevante en este sector.

2.2 Panorama general del sector joyero de México

Es importante tener en cuenta algunos factores que incidieron en el desarrollo de la industria de la
joyería y orfebrería durante el período 1988-2002.

La economía nacional en términos generales, desde finales de la década de los setentas y
mediados de los ochentas, mostraba signos de fuerte inestabilidad, con altos índices de inflación e
incluso se tuvo que recurrir a la implementación por períodos, del control cambiario, lo cual contrajo
en forma importante tanto el número de establecimientos, como el de personas dedicadas a esta
actividad. De igual forma se destaca que desde el segundo lustro de la década de los ochenta se
inicia la incorporación de la economía nacional a la tendencia globalizadora mundial, en donde
diversos sectores no se encontraban preparados para enfrentar la agresiva competencia
internacional.

        Unidades económicas

Hacia finales de 1983, después de un período de inestabilidad y crisis, el sector comenzó a
recuperarse gradualmente. De esta forma, se puede observar con base en datos del INEGI, que
hacia 1988 el número de establecimientos del sector era de 565, mientras que para 1998
alcanzaron la cantidad de 2,087 unidades (Gráfico 1).

El número de establecimientos dedicados a la fabricación de joyería y orfebrería creció a una tasa
promedio del 106%, de 1988 a 1998.

                                              Grafico 1
Censos Económicos. INEGI, 1988, 1993, 1998

Fuente: Censos Industriales, INEGI

Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria de Platería y Joyería que concentra al mayor
número de empresarios que se dedican a esta actividad, en su Directorio 2002, tiene registrados a
un total de 2,160 establecimientos afiliados para el 2003, distribuidos de la siguiente manera:

                                             Mapa 1
La ubicación de los establecimientos afiliados denota una fuerte concentración en las zonas de
consumo, así como en las consideradas turísticas. Así, el Estado de Guerrero concentra el 43.7%
de los establecimientos (principalmente en Taxco), el Distrito Federal el 25.8%, Chiapas el 6.3%,
Oaxaca el 5% y Nuevo León el 3.2%.

Es interesante señalar que el Sistema de Información Empresarial Mexicano de la Secretaría de
Economía (SIEM), contabiliza 2,415 empresas en este sector al mes de octubre de 2002.

En cuanto a inversión en el sector, en el año 1988, las 565 unidades reportaron activos fijos totales
por 16 millones de pesos, con una formación bruta de capital fijo equivalente a los 3.5 millones de
pesos. Para el año de 1993, mil quinientos ochenta y cinco unidades económicas reportadas por el
INEGI como fabricantes de joyería, contaban con activos fijos netos equivalentes a 101 millones de
pesos y una formación bruta de capital fijo por 8 millones de pesos. En 1998, con 2,087
establecimientos, la inversión total arrojó una cifra de 65 millones de pesos, de los cuales 25.3
millones correspondieron a la formación bruta de capital fijo y 39.2 millones correspondieron a
existencias. Los activos fijos netos se contabilizaron en 223.9 millones de pesos (Anexo 1).

        Valor de la producción

Es importante mencionar que la clasificación de las actividades que integran al sector
manufacturero, obedece a la decisión tomada en 1991 por México para tener un clasificador común
para los países del TLCAN, el cual ha sido denominado como Sistema de Clasificación Industrial
de América del Norte (SCIAN) y que no muestra total coincidencia con la clasificación utilizada en
el Censo de 1988. De esta forma la fabricación de joyería y orfebrería corresponde actualmente a
la Clase 390001, que es la utilizada desde 1993.

Datos del INEGI señalan que el valor de la producción bruta total de joyería y orfebrería ascendió
en 1988 a 73 millones de pesos. Para 1993, la producción era de 322 millones de pesos y de 557
millones de pesos para 1998, con una tasa promedio de crecimiento en el período 1993-1998, del
76.2%, precios en pesos corrientes (Anexo 2). Según datos de la Encuesta Industrial Mensual del
INEGI, en el 2002, el valor de la producción ascendió a 689 millones de pesos. Al respecto, cabe
mencionar que esta cifra es una aproximación debido a que la Encuesta únicamente cubre a un
porcentaje de los establecimientos clasificados en la actividad 390001.

                                             Gráfico 2




Fuente: Censos Industriales, INEGI.

Teniendo en cuenta el valor de la producción, para 1998 el rubro más importante correspondió a la
fabricación de joyas de oro sin incrustaciones, con el 66.5%; joyas de plata sin incrustaciones, con
el 22.9%; orfebrería en plata con el 4.2% y joyas chapeadas en oro, el 3.6%. Le siguen en
importancia las joyas de oro con incrustaciones de piedras preciosas, con el 1.7%; las joyas de
fantasía de otros metales y sus aleaciones, con el 0.6% y por último con el 0.4% las joyas de plata
con incrustaciones (Gráfico 2).

Debido a la gran variedad de los productos que se fabrican y de que la unidad de medida que se
utiliza en cada uno de ellos es diferente, no resulta práctico comparar cifras totales de fabricación
por rubro. Sin embargo es interesante destacar, por ejemplo, que en la producción de joyas de oro
sin incrustaciones, concretamente anillos, se pasó de producir en 1993, la cantidad de 117,017
unidades a 184,683 en 1998, lo cual representa un 57.8% de incremento. En un análisis de
comportamiento, casi en la totalidad de los rubros existe crecimiento, no obstante que varían los
criterios utilizados en la clasificación de los rubros, por lo que no resulta relevante realizar un
comparativo por tipo de producto fabricado.

Para 2002, los criterios de clasificación de las piezas de oro y plata vuelven a variar de acuerdo a
la Encuesta Industrial Mensual del INEGI. En este año las joyas de oro ocuparon el 77.4% del valor
total de la producción de joyería. Dentro de las joyas de oro, sobresalen las cadenas, las pulseras y
brazaletes y los cruces y dijes, los cuales ocuparon el 22, 21 y 11% del valor total de la producción
respectivamente. Las joyas de plata por su parte, ocuparon el 12.8% del valor de la producción
mientras que otros productos secundarios, desechos y genéricos cubrieron el 9.8% del valor de la
producción.

c) Ventas (mercado nacional y extranjero)

En cuanto a las ventas del sector, los datos del INEGI para 1988 indican ventas por 54 millones de
pesos, menores al valor de la producción en un 8.7%. Para 1993, las ventas fueron equivalentes a
los 308 millones (inferiores sólo en un 4.3% al volumen de producción), y para 1998 muestran que
nuevamente el valor de producción superó por un margen más importante al valor de las ventas
(38 millones de pesos). El monto total de ventas ascendió a los 519 millones de pesos, de los
cuales 354 millones (68.3%) se realizaron en el mercado local y 165 millones (31.7%) correspondió
a ventas al extranjero (Gráfico 3).

                                             Gráfico 3




Fuente: Censos Económicos, INEGI, 1998.

En el 2002, la Encuesta Industrial Mensual del INEGI indica que las ventas totales ascendieron a
765 millones de pesos mientras que el valor de la producción fue del orden de 689 millones de
pesos. De 1998 a 2002, el valor de las ventas creció un 47.5%.

El promedio de crecimiento de las ventas a lo largo del período (1988-1998) es del 39.4%,
notándose mayor dinamismo para el período 1993-1998, en el que el crecimiento fue del 61.5%.

d) Materias primas

La industria de la joyería y orfebrería de metales preciosos demanda principalmente metales y en
mucho menor cuantía, otros insumos como son las piedras preciosas y perlas o algunos productos
químicos. Los datos para 1988 no se disponen de forma desagregada como en los años
posteriores. De cualquier forma los datos indican que para ese período, del total de insumos
demandados en cuanto a valor se refiere, el 71.4% correspondió a materias primas y auxiliares; el
0.8% a envases, empaques y materiales similares e idéntico porcentaje a combustibles y
lubricantes; el 4.7% a refacciones y partes; 1.5% a energía eléctrica, el 2.2% al pago a terceros por
servicios de reparación y mantenimiento; el 2.13% a servicios de maquila y el 16.4% a otros
conceptos no identificados (Anexo 3).

Para los siguientes años en estudio, el criterio en la clasificación de las materias primas y auxiliares
es similar, presentando un comportamiento interesante en cuanto al consumo de metales se
refiere, ya que el oro, de representar el 79% del valor de los insumos en 1993, decreció al 66% en
1998, mientras que la plata se incrementó del 4.6% al 16.4% respectivamente. Los demás insumos
conservaron más o menos su proporción en el período que se analiza. También es importante
destacar que las materias primas y auxiliares representaron un monto de 308.3 millones de pesos,
el 59.4% de las ventas netas de 1998. Para el último año considerado, la composición de las
materias primas para la fabricación de joyería y orfebrería, respecto al valor total demandado se
representa en el Cuadro 1.




La composición de materias primas que demanda la joyería y orfebrería puede ser apreciada
particularmente en el Gráfico 4.




Fuente: Censos Económicos, INEGI, 1998.
e) Ocupación

Partiendo de la información de los Censos Económicos, el número de personas que se dedican a
esta actividad, creció de 1988 a 1998 en 58.7%, al pasar de 4,052 a 9,818. El período 1988-1993
mostró un mayor dinamismo (101.4%). Si se compara el número de personal ocupado por unidad
económica, se tiene que para 1988 era de 7.2, en 1993 de 5.2 y de 4.7 trabajadores para 1998.

El monto de las remuneraciones totales ascendió a 16 millones de pesos, 83.5 millones de pesos y
195.5 millones de pesos, para 1988, 1993 y 1998 respectivamente (Anexo 1).

f). Definición de la cadena productiva de la joyería de plata y oro en México

Es conveniente mencionar nuevamente que la metodología utilizada por las fuentes principales del
presente estudio implican diferencias de consideración en las variantes empleadas en la
elaboración de sus reportes, lo que provoca distorsiones en la presentación de los datos. Así, el
INEGI considera como unidad económica a la que tiene una sola ubicación física, asentada de
manera permanente y delimitada por construcciones e instalaciones fijas, mientras que la Cámara
Nacional de la Industria de Platería y Joyería contabiliza todas las unidades, aunque no cuenten
con los requisitos establecidos por el INEGI.

La búsqueda de información detallada al respecto, implica la utilización de las estadísticas
proporcionadas por la Cámara, que es la fuente que se utiliza en los apartados de cadenas
productivas. Funcionarios de la misma señalaron que las cifras y cálculos estimados se basan en la
amplia experiencia adquirida en el sector, así como en el conocimiento del mismo, además se
basan en el contacto directo con este sector. Resulta relevante tener en cuenta que estas
estadísticas, de acuerdo a las restricciones fijadas por la propia Cámara, no contemplan a los
proveedores de otros insumos y servicios refiriéndose únicamente lo concerniente a metales
preciosos.

Información proporcionada por la Cámara indica que para el año 2002, existen un total de 23,380
establecimientos que se dedican a la fabricación y comercialización de joyería, de los cuales el
57.3% (13,399) son talleres que realizan en forma principal la fabricación de joyería y orfebrería.
Este Organismo considera dentro del sector, todo lo relativo a joyería de fantasía, que no es objeto
de análisis en el presente estudio y que no fue considerado dentro del análisis realizado (Anexo 5).




3. Joyería y orfebrería de Plata en México

3.1 Valor de la producción

Datos del INEGI señalan que el valor de la producción de joyería y orfebrería de plata, a precios
corrientes, en 1993 era de 48 millones de pesos y que para 1998 ascendió a 153 millones de
pesos, lo que representó una tasa de crecimiento del 220.4% a lo largo del período. Este
crecimiento resulta particularmente importante ya que los índices de inflación registrados en el país
se habían estabilizado en cifras inferiores al 10% y el precio de la plata en promedio se conservó
por debajo de los 5 dólares por onza (Gráfico 5).
Fuente: Censos Económicos, INEGI, 1998.

El rubro más importante en la elaboración de productos de plata, ha sido la joyería sin
incrustaciones que representó el 74% del total en 1993 y el 83% para 1998. Le sigue en
importancia la orfebrería de plata, que pasó del 24% al 15% respectivamente. Por último, la
fabricación de joyas de plata con incrustaciones conservó su participación más o menos constante,
habiendo representado el 1% en 1993 y el 1% en 1998 (Anexo 2).

Debido a la gran variedad de presentaciones, tamaños, peso y diseño de cada producto, resulta
difícil identificar las preferencias sobre los artículos demandados. Sin embargo, atendiendo al
número de unidades vendidas destacan los aretes, las hebillas y los herrajes, los anillos y las
cadenas. Esta diferenciación es importante porque en cierta forma señala las tendencias en la
moda y es factible analizar la incidencia de las marcas y diseños exclusivos sobre el valor de la
producción. También es importante destacar que a pesar de que México cuenta con artesanos que
realizan trabajos de alta calidad, la orfebrería en plata presenta un decremento en su participación.

Los datos preliminares obtenidos a través de las Encuestas Industriales que realiza el INEGI,
indican un crecimiento del 1.3% en la fabricación de joyería de plata en el período 1998-2002,
aunque es importante destacar que en el sistema de Encuestas no se encuentran considerados
todos los establecimientos, ni aparece el rubro de orfebrería.

Así, de un total de 689 millones de pesos que el INEGI señala como la producción de joyería de
metales preciosos para el año 2002 (Anexo 7), la joyería de plata arroja una cifra de 87.9 millones
de pesos. Sin embargo, al comparar el valor total de la producción estimado por el INEGI contra el
valor que arroja la suma de los artículos producidos, existe una diferencia de 67.3 millones de
pesos, que corresponden a la orfebrería, actividad normalmente englobada en la actividad 390001.

Además, se debe considerar la etapa recesiva en la que desde mediados del 2000 se ha visto
envuelta la economía mundial.

3.2 Ventas (mercado nacional y extranjero)

Para 1988, el INEGI no presenta diferenciación en las ventas respecto a los mercados nacional e
internacional.

No obstante, los criterios utilizados en el Censo Económico de 1998 señalan que el valor de las
ventas de joyería y orfebrería de plata ascendió a 140 millones de pesos, de los cuales el 56%
correspondió al mercado nacional y el restante 44% al internacional (Gráfico 6). Los productos de
plata que mayor demanda presentaron en el extranjero, fueron las joyas sin incrustaciones.

                                             Gráfico 6




Fuente: Censos Económicos, INEGI, 1998.

Las Encuestas Industriales no indican hasta este momento, los valores o porcentajes que
corresponden a cada mercado para el año 2002. La única cifra que nos muestran corresponde a
las ventas totales de joyería y orfebrería que ascendieron a 660 millones de pesos para ese año.




Por otra parte, las cifras que se manejan en el último Censo Económico (1998) permiten identificar
únicamente a los establecimientos fabricantes y se refiere a un total de 2,087 unidades
económicas. Sin embargo, datos proporcionados por la Cámara indican que el total de
establecimientos que se dedican a la fabricación de joyería y orfebrería de plata en el año 2002 es
de 6,956 y que el de establecimientos comerciales es de 4,367.

Es factible considerar que la proliferación de los talleres que se dedican a esta actividad, obedezca
al hecho de que el precio de la plata es relativamente bajo, no requiriéndose inversiones
cuantiosas en la adquisición de materia prima.

Los datos proporcionados por la Cámara permiten inferir que la distribución geográfica de los
establecimientos en este subsector, está en razón directa del número de consumidores, así como
en la afluencia del turismo.

Al analizar la producción de joyería y orfebrería, es importante resaltar la demanda mundial de los
metales, debido a las características particulares que presentan los mismos en los mercados
internacionales. Así, la tendencia en su precio y nivel de producción es indicativa de diversos
factores como las cotizaciones presentes y futuras, usos probables, atesoramiento, especulación y
cultura, entre otros.

En este sentido, es importante destacar que la fabricación de joyería y orfebrería debe ser
observada desde dos ángulos: el primero, el encadenamiento hacia atrás donde se enlazan la
extracción y el beneficio de la plata y oro, donde el desarrollo de la actividad minera depende más
del precio internacional, de contratos pendientes de cubrir (por compras de futuros), así como de la
especulación en los mercados, que de otro tipo de factores, como se verá más adelante. El
segundo, es el eslabonamiento hacia delante; el cual aparece cuando los metales son utilizados
por la industria como materia prima fundamental para su desarrollo.

3.3. Demanda mundial de plata para la industria de la joyería y la orfebrería

Después de tres años consecutivos de crecimiento, el año 2002 representó una fuerte caída en la
demanda mundial de plata. Esta caída fue del orden del 9.4% con respecto al año anterior.

                                             Gráfico 7




Fuente: World Silver Survey 2003

En el Gráfico 7, puede observarse que la tasa de crecimiento anual de 2000 y 2001 a pesar de ser
positiva evolucionó a un menor ritmo. Es interesante observar que durante el año 2002, los
principales países consumidores fueron, por orden de importancia: India, Italia y Tailandia. México
ocupó la cuarta posición mundial al demandar 437 toneladas. Cabe señalar que durante el 2001, el
país estaba en quinto lugar mundial.

La industria de la joyería trae consigo aspectos difíciles de medir, como la cultura, la moda, el
diseño y las marcas exclusivas. Es bien conocido que países como Italia tienen prestigio en la
producción de joyería; este caso en particular sobresale debido a que no cuenta con una
producción de plata que cubra la demanda de la joyería nacional, lo que repercute en que este país
importe casi la totalidad de la plata que utiliza en la elaboración de estos productos. Es relevante
señalar que gran parte de su joyería la destina al mercado de los Estados Unidos de América.

El caso de la India es especial debido a que es el único país que ha mantenido una tasa creciente
en prácticamente toda la década de los 90´s. La cultura de esta nación le da un valor sobresaliente
a la posesión de oro y plata. Derivado de lo anterior, a pesar de la crisis mundial que se ha
observado en los últimos años, la India tuvo un crecimiento acumulado en la demanda de plata
para joyería y orfebrería de poco más de 174% durante el período 1992 –2001 (Gráfico 8).




Fuente: World Silver Survey 2003




En el 2002 este país tuvo una caída en la demanda de plata de casi 30% con respecto al año
anterior. Este retroceso explica fuertemente la caída de la demanda mundial de este metal. Cabe
señalar que en ninguna región la demanda cayó más del 9%. Si a este factor agregamos el hecho
que la demanda de plata de la India representó durante el período cerca del 30% de la demanda
mundial, podemos concluir que el efecto de este país fue el más relevante en el mercado mundial
(Gráfico 9).
Fuente: World Silver Survey 2003

De acuerdo a información contenida en el World Silver Survey 2003, la fuerte reducción en la
demanda de la India durante 2002 se debe a dos razones principales. La primera es la pérdida de
valor del precio real de la plata (rupias / Kilogramo), en donde durante el año 2002 se observó gran
volatilidad, y la segunda fue la crisis en el sector agrícola de aquel país. Esta crisis fue generada a
partir de grandes sequías durante el período, por lo que la producción agrícola cayó poco más del
3%. Lo anterior llevó a que el intercambio de plata reciclada se incrementara.

En un primer escenario se podría suponer que el precio de la plata tiene un efecto en la demanda
por este metal para la joyería y la orfebrería (Gráfico 10). En consecuencia, si graficamos el
comportamiento de la cotización de la onza de plata (London Fix) y la comparamos con la
demanda de plata para joyería podemos observar una relación inversa.

                                              Gráfico 10
Fuente: World Silver Survey 2003

Considerando esta relación inversa entre el precio del metal y la demanda por joyería, resulta obvio
pensar que la demanda de plata para joyería tuvo un comportamiento positivo durante 2000 y 2001
derivado de la caída del precio de este metal - para el 2002, el comportamiento fue contrario -.
Existen aspectos que resultan contradictorios. Por ejemplo, la demanda de plata para joyería en
Europa (donde Italia representa más del 60% del total) tuvo una caída del 13% en el 2001 con
respecto al año anterior.

Lo mismo ha sucedido con las demás regiones del planeta, exceptuando casos como el de la India,
el este de Asia, China y Rusia (Gráfico 11). Una de las explicaciones de esta tendencia puede ser
la recesión en Estados Unidos que inició precisamente en el año 2001. Otra razón de este
fenómeno consiste en que en los países donde existió crecimiento en su demanda no exportaron
joyería a los Estados Unidos y su producción fue destinada al mercado interno.

                                            Gráfico 11
Fuente: World Silver Survey 2002

Finalmente, cabe destacar que en el caso de México para el período 1992 – 2002 se tuvo un
crecimiento acumulado en su demanda de plata para joyería y orfebrería del orden del 56%. Es
importante observar que de 1997 a 2001 la tasa de crecimiento fue negativa y para el año 2002 se
dio una tasa creciente (Gráfico 12).




Fuente: World Silver Survey 2003

3.4 Cadena productiva de la joyería y orfebrería de plata

a) Valor de la producción
El cálculo realizado por la Cámara sobre la producción de joyería y orfebrería de plata indica un
valor de 1,844 millones de pesos, sobre la base de utilizar el costo de la materia prima, a la que
adiciona el costo total de la mano de obra que para este segmento se estima de un peso por
gramo de plata elaborado.

b) Unidades económicas

Datos proporcionados por la Cámara señalan que la fabricación de joyería y orfebrería en plata se
realiza a través de 6,956 talleres familiares, que para este segmento cuentan con 4.4 empleados
en promedio por unidad. Por su parte existen 4,367 locales que se dedican únicamente a su
comercialización.

        Personal ocupado

Este mismo Organismo estima que en el año 2002 laboraron en la fabricación de joyería y
orfebrería en plata un total de 31,144 personas y que 11,164 personas se dedicaron a su
comercialización.

        Consumo de materias primas

La Cámara Nacional de la Platería y Joyería estimó un consumo de 660 toneladas en el año 2002,
con valor aproximado a los 1,844 millones de pesos, considerando un valor promedio por
kilogramo de plata en 1,794.00 pesos.

        Consideraciones sobre la cadena

Destaca el hecho de que en este rubro, el consumo del metal plateado representa el 64% del valor
estimado de la producción total de joyería y orfebrería de plata.

El número total de personas que dependen de este encadenamiento es de 42,305 de las que el
74% se dedica a la producción directa.

En cambio, la diferencia entre los talleres fabricantes y los que únicamente se dedican a la
comercialización de joyería de plata es de 1 a 0.67, es decir, por cada dos fabricantes, existe al
menos un comercializador. Aunque no resultan ser superiores los establecimientos dedicados a la
comercialización, sí se acerca el valor a la unidad, lo que puede sugerir que la actividad
comercializadora es redituable y que requiere evidentemente menos riesgos que la fabricación.




4. Joyería y Orfebrería de Oro en México

4.1. Valor de la Producción

De acuerdo a la información oficial de los Censos Económicos del INEGI, para 1998 la producción
nacional de joyería de oro representó un valor de 400 millones de pesos, que mostró una tasa de
crecimiento del 65% con respecto al año 1993 (Anexo 2).

En el año de referencia, el 93% correspondió a la fabricación de joyas de oro sin incrustaciones, el
5% a joyas chapadas de oro y el restante 2% a la elaboración de joyería con incrustaciones de
piedras preciosas y/o perlas (Gráfico 13).
Fuente: Censos Económicos, INEGI, 1998.

De los artículos producidos en oro en 1998, existe también una importante variedad, sin embargo
destacan las cadenas, que representaron el 22.9% de las ventas de joyas de oro sin incrustación,
las pulseras y brazaletes con el 23.5%, los aretes con un 15.7%, las medallas con el 10.6% y las
cruces, dijes y similares con el 6.3%.

Asimismo, debe tenerse en consideración que los precios de los productos se fijan entre otros
factores, por su peso y la pureza del oro con que están fabricados, por lo que también resulta difícil
con base a estos porcentajes identificar las preferencias de los consumidores.

Datos preliminares obtenidos a través de las Encuestas Industriales Mensuales del INEGI, indican
que la producción de joyería de oro en el año 2002 ascendió a 534 millones de pesos, que
representó el 78% del total del sector, composición que también guarda correspondencia con la
presentada en los Censos Industriales de 1998 (86%).

4.2. Ventas (mercado nacional y extranjero)

Para 1998, las ventas de joyería de oro ascendieron a 374, 246 millones de pesos, de las cuales el
73% correspondieron al mercado local y el restante 27% a la exportación (Gráfico 14). También es
importante destacar que la exportación de joyas de oro corresponde casi en su totalidad (99%) a
las que no presentan incrustaciones de piedras preciosas y/o perlas.

                                             Gráfico 14
Fuente: Censos Económicos, INEGI, 1998.

Datos proporcionados por la Cámara de la Industria de la Platería y Joyería señalan que en el año
2002 son 5,237 los establecimientos que se dedican a la fabricación de joyería de oro y 5,614
únicamente la comercializan (Anexo 5). La localización de estos establecimientos indica que en su
mayoría se encuentran ubicados en el Distrito Federal (63%), Guerrero, Jalisco y Quintana Roo.

4.3. Demanda mundial de oro para la industria de la joyería y la orfebrería

Durante el año 2002, la demanda mundial de oro para la joyería decreció con respecto al período
anterior en casi 11% (Gráfico 15). Resulta interesante esta caída si consideramos que en el año
2001 la demanda se contrajo en un 4% respecto a lo observado el año anterior.

                                           Gráfico 15
Fuente: World Gold Council

Durante 2002, India fue el primer país del mundo demandante de oro para joyería, seguido de
Estados Unidos de América, China, Arabia Saudita y Turquía. México ocupó la posición 14 del
mundo, al demandar 48 toneladas (Gráfico 16).

                                        Gráfico 16
Fuente: World Gold Council. Gold Demand Trends No. 42

Como se mencionó en el apartado de la demanda de plata, la industria de la joyería tiene
características singulares en lo referente a aspectos culturales, de moda y de marcas exclusivas.

En el caso específico del oro, es marcada la tendencia como depósito de valor, lo que hace que se
ejerza una influencia directa en los mercados, particularmente en períodos donde se dan
fenómenos de recesión o crisis económica, que provocan que el oro tome fuerza como depósito de
valor.

Durante 2002 la demanda de oro se contrajo poco más de 10 % con respecto a 2001 (Gráfico 17).
Es interesante observar que el oro tiene gran importancia como depósito de valor entre los
inversionistas y ésta caída contrasta con la ligera recuperación económica mundial, dada en buena
medida por el crecimiento del PIB de Estados Unidos durante ese año (donde pasó de 0.3 % en
2001 a 2.4 % en 2002).

                                             Gráfico 17
Fuente: World Gold Council y Banco de México

A diferencia del año 2001, donde la demanda agregada tuvo un crecimiento derivado del
incremento en las inversiones de oro, en el 2002 hubo un retroceso en todos los componentes de
la demanda, esto es: joyería, inversiones, uso industrial y uso dental según se aprecia en el Gráfico
18.

Es importante señalar que si bien la India continuó teniendo la primera posición mundial en el
consumo de oro para joyería, en el año 2002 este país tuvo un decremento en esta demanda de
alrededor del 20%, con lo cual se convierte en el cuarto año consecutivo de caída en su demanda,
y la más pronunciada en los últimos años. En efecto, al igual que con la plata, la crisis agrícola del
2002 afectó la demanda de oro. Esto representó una de las causas principales del retroceso en la
demanda mundial. Finalmente, cabe señalar que la demanda del metal para joyería en países
importantes no tuvo variaciones relevantes (Estados Unidos no experimentó cambios en su
demanda en el período 2001–2002).

                                               Gráfico 18




Fuente: World Gold Council
A partir de los actos terroristas del 11 de septiembre, y la subsiguiente inestabilidad política
mundial que desembocó en la guerra de Irak a principios del 2003, se generó volatilidad en el
mercado internacional del precio del oro. Durante 2002 el oro continuó siendo una opción segura
para los inversionistas (Gráfico 19). En efecto, la gran especulación generó que el precio de este
metal llegara a niveles de 1997, en donde sobrepasó los 350 dólares la onza. De acuerdo al
comportamiento observado, sería factible que durante 2003 la demanda de oro para joyería
volviera a caer, toda vez que al mes de junio, la cotización continúa siendo alta.

                                            Gráfico 19




Fuente: World Gold Council

Existen estudios que han planteado la relación del precio del oro con la demanda de este metal
para la joyería. En particular, Jay Taylor publicó en noviembre de 2002 un estudio donde se analiza
esta relación y se concluye que altos precios en la cotización del oro son incompatibles con una
demanda alta para joyería. Existen otros estudiosos como Parks, que hablan de que el uso de la
joyería de oro le da a este metal un bajo valor marginal.

De los elementos mencionados podemos obtener interrogantes relevantes en términos de cuál
debe ser la dirección de la política de fomento. Es cierto que el beneficio que observan los
productores de joyería de oro y plata al tener precios deprimidos es significativo (tal y como lo
demostraron Taylor y Parks); sin embargo, las variables que afectan al precio de estos metales
tienen un impacto sobresaliente en las empresas dedicadas a la exploración, explotación y/o
beneficio del oro y la plata. En los estudios mencionados anteriormente, se sugiere que no se
fomente a la joyería para que no se les dé a los metales un valor marginal bajo. Sin embargo en el
caso de México, esta recomendación podría tomarse con ciertas reservas en virtud del empleo
potencial que la joyería puede crear, es decir, existen ciertos beneficios para el país que podrían
ser aprovechados a pesar de los precios deprimidos.

4.4 Cadena productiva de la joyería de oro

a) Valor de la producción

Para el año 2002 su cálculo la Cámara Nacional de la Industria de la Platería y Joyería estima que
el valor de la producción de joyería de oro fue de 5,103 millones de pesos. No se considera dentro
de este valor el correspondiente a la chapa y fantasía lapidaria, que para ese año se calculó en
750 millones de pesos.

b) Unidades económicas

Se estimó por parte de la Cámara Nacional de la Industria de la Platería y Joyería que la
fabricación de joyería de oro se llevó a cabo en 5,237 unidades, cifra inferior al número de
establecimientos fabriles de plata en un 25%. De igual forma, considera sólo a 137 como pequeñas
empresas y el resto como talleres familiares. La comercialización se realiza a través de 5,614
establecimientos, cifra que resulta superior a la de plata en 18%.

Es importante destacar que la Cámara no contabiliza aquéllos lugares como los tianguis y
mercados, en donde si bien puede ser comercializada la joyería de oro y de plata, no constituyen
su giro principal.

c) Personal Ocupado

Los cálculos de la Cámara indican que en el año 2002 existen un total de 19,684 empleados
dedicados a la fabricación de joyería de oro y 28,070 en su comercialización.

d) Consumo de materias primas

La misma fuente indica que se consumieron 77 toneladas de oro para la elaboración de joyería,
equivalente a 4,377 millones de pesos, considerando un precio promedio por kilogramo de 57,210
pesos.

e) Consideraciones sobre la cadena productiva de la joyería de oro

El consumo del metal áureo representa el 85.8% del valor estimado de la producción de joyería de
este metal.

Del total de personas que dependen de esta actividad, sólo el 41% es fabricante.

La relación que existe entre talleres fabricantes y locales comerciales supera a la unidad, es decir
por cada establecimiento industrial, existe 1.07 establecimientos comerciales. Al igual que en el
caso de la plata, esta relación es indicativa de que la comercialización de joyas de oro resulta una
actividad atractiva, en la que se puede apreciar el diferencial de precios mientras más larga resulta
la cadena.

El número de personas que dependen de la cadena del oro es superior al número de las que
dependen de la plata, a pesar de que en el país existe mayor explotación del metal plateado. No
obstante, la joyería de oro resulta más cara desde su costo y su poder de venta es mayor. Se
conoce que el precio de las joyas de oro varía hasta en un 100% de establecimiento a
establecimiento, lo que hace más atractivo este sector.

A pesar de las consideraciones que se tomaron en cuenta en el análisis de la demanda
internacional de estos metales, es importante señalar que el mercado nacional cuenta también con
características especiales, que si bien son asociadas con el precio de los mismos, también se
relaciona con cuestiones de cultura, educación y posición social.




5. Balanza comercial de la joyería y orfebrería
Tomando en cuenta los diversos criterios que existen en la determinación de las fracciones
arancelarias que deben ser consideradas dentro de la balanza comercial de este sector, se puede
destacar que en todas las subpartidas se tiene superávit para el período de análisis.

De igual forma, la poca claridad que existe en cuanto a un criterio definido, puede propiciar
distorsiones en la balanza comercial del sector. Por ejemplo, el INEGI contempla en la clase
390001, relativa a la fabricación de joyería y orfebrería, las ventas nacionales y extranjeras y no
define el criterio que utilizó en su cuantificación.

La Cámara Nacional de la Industria de Platería y Joyería considera como exportaciones propias de
este sector a las siguientes fracciones:


    Fracción                                       Producto
      7101       Perlas finas o cultivadas, incluso trabajadas
      7102       Diamantes, incluso trabajados, sin montar
      7103       Piedras preciosas y semipreciosas
      7104       Piedras sintéticas o reconstruidas
      7105       Polvo de piedras preciosas y semipreciosas
      7106       Plata, incluida la plata dorada y la platinada
      7107       Chapados de plata sobre metales comunes en bruto
      7108       Oro, incluido el oro platinado en bruto
      7109       Chapados en oro sobre metales comunes o sobre plata
      7110       Platino en bruto, semilabrado o en polvo
                 Desperdicios y residuos de metales preciosos o de chapado de metales
      7112
                 preciosos
      7113       Artículos de joyería y sus partes de metales
      7114       Artículos de orfebrería y sus partes y metales
      7115       Las demás manufacturas de metales preciosos
      7116       Manufacturas de perlas finas o cultivadas
      7117       Bisutería
      7118       Cuentas de vidrio, imitaciones de perlas finas
      7121       Desperdicios y residuos de metales preciosos

Sin embargo, se hace preciso para fines del presente estudio una depuración, ya que sólo se
considera la joyería y orfebrería de oro y plata. De esta forma, las fracciones consideradas son:
7106, 7107, 7108, 7109, 7112, 7113, 7114, 7115.
La balanza comercial es favorable para todos los años, hay que precisar que el saldo muestra
fluctuaciones a lo largo del período de estudio (Gráfico 20). Los años que presentaron mayor
crecimiento en el saldo positivo se comprenden entre 1993 y 1998, donde el crecimiento promedio
fue de 85.3%, mientras que el comportamiento de los otros años denota una disminución (Anexo
4).

                                               Gráfico 20




Fuente: Subsecretaría de Negociaciones Internacionales, SE.




Si se analizan por separado las fracciones correspondientes a artículos de joyería (7113) y
artículos de orfebrería y sus partes (7114), se tiene que las exportaciones para la primera fracción
considerada, presentaron tendencias favorables y crecientes, con una tasa promedio anual del
49%. En el caso de la orfebrería, se dio un crecimiento más dinámico en los años 1994-1996 y en
1999, con una tasa promedio anual del 44%, aunque en algunos años presentó retroceso, el más
acentuado en el año 2000 (48%).

Las importaciones correspondientes a estas fracciones (artículos de joyería y sus partes, así como
los de orfebrería) mostraron también crecimiento para todos los años, a excepción de 1995, de tal
suerte que el saldo en balanza para tres años consecutivos: 1992, 1993 y 1994 resultó ser
negativo. A pesar de esta situación, el saldo negativo para 1994 fue de 7 millones de dólares el
más alto registrado en el período analizado, mientras que los saldos positivos presentan cifras
promedio de 95 millones de dólares (Gráfico 21).

Las datos analizados sugieren que las crisis económicas en el país propiciaron este
comportamiento, ya que después de 1994, año de inestabilidad y devaluación, las exportaciones
han mantenido un crecimiento sostenido.

                                               Gráfico 21
Fuente: Subsecretaría de Negociaciones Internacionales, SE.

Finalmente, es importante destacar que no resulta práctico tratar de separar estas fracciones en
cuanto a plata y oro se refiere, en virtud de que algunas de las subpartidas son demasiado
genéricas, no siendo posible conocer con certeza el metal que se está contemplando. Por ejemplo,
la fracción 7113 contempla las partidas 7113.11 relativa a “De plata, incluso revestidos o chapados
de metales preciosos”; 7113.19 “De otros metales preciosos, incluso revestidos o chapados de
metales preciosos y la 7113.20, relativa a “De chapados de metales preciosos sobre metales
comunes”, en donde se pueden ser contemplados el oro, la plata o el platino.

6. Conclusiones

Con base en el presente estudio, se obtienen las siguientes conclusiones:

                 1. La importación de productos de joyería y orfebrería ha tenido un crecimiento
                 importante durante los últimos años, debido principalmente al precio preferencial
                 que ofrecen los países asiáticos y la mayor calidad de países europeos.

                 2. Existe un mercado informal dentro de los talleres de fabricación de joyería en
                 nuestro país. Es complicado cuantificarlo, sin embargo es necesario implementar
                 acciones regulatorias que permitan la incorporación de estas microempresas al
                 sector formal de la industria.

                 3. Derivado de la falta de integración en la cadena productiva, los pequeños
                 productores venden sus productos a precios muy inferiores que los que cobran los
                 comercializadores. Es muy importante integrar la cadena para que la ganancia de
                 los productores sea maximizada.

                 4. Aunado a la falta de integración, la carencia de tecnología adecuada merma la
                 posibilidad de que estos estratos de productores tengan competitividad en los
                 mercados internacionales.

                 5. Se deben implementar acciones para frenar el contrabando de metales para uso
                 de la joyería. De acuerdo a información de la Cámara Nacional de Platería y
Joyería, está entrando plata a nuestro país, con aleaciones de otros metales, lo
que incide en un bajo costo para los pequeños productores. Sin embargo, la
calidad y las leyes son bajos, lo que provoca que la joyería sea de baja calidad.

6. Es muy importante que a partir de la capacitación y modernización tecnológica
en la industria, se logre incrementar el registro de marcas y la elaboración diseños
exclusivos. Es comprobado el éxito de algunas marcas mexicanas al tener diseños
exclusivos que están al alcance de los consumidores nacionales y extranjeros.

                           ANEXOS

								
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