DIOSES EN EL UMBRAL

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					DIOSES EN EL UMBRAL




     Isaías Nobel
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A mis seres queridos.       A los queridos seres.

          Al Mayor de los Poetas.




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"El lenguaje común menciona cosas exteriores, por lo tanto

ilusorias. La realidad habla por boca del Poeta".



Microcosmos (3)




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Enero 1º., 2001.

",,,Nombrador de mil nombres, hacedor de sentido, transformador del mundo".

El rumor.



En la suave luz del atardecer, el inmóvil Joshua semeja un pequeño gato dorado

observando los veloces movimientos de las ardillas. Aun cuando parecen no haber

advertido su presencia, bastará que él adelante su mano sólo unas pulgadas para que se

escabullan entre las plantas de perennes hojas verde-oscuro. Ocultas, con sus manitas

entrelazadas, espían durante unos instantes al niño que ha regresado a su hierática

postura y luego el juego recomienza.      Se lanzan al pequeño claro del jardín, toman

velozmente las nueces que él ha dejado allí y empiezan a comerlas. Cuando se desliza

hacia ellas, huyen en medio de chillidos. Así ha sido siempre, a lo largo de los últimos

cinco años, desde aquel día en el que Joshua comenzó a explorar aquel mundo, aquel

sitio espacioso y extraño, fragante, maravilloso, pleno de seres animados, de minúsculos

seres que corren presurosos entre las hojas de la hierba o se deslizan por las ramas de

los árboles y las pequeñas plantas multicolor. Aquel pequeño paraíso visitado por

brillantes mirlos negros, por la luz, la brisa y el silencio, que se abría al traspasar el

umbral de la vieja galería en la parte trasera de la casa.



Daniel Sugarbread, desde el ángulo más lejano de la galería, contemplaba la repetida

escena instalado en su mecedora preferida. Sonreía, en ocasiones meneaba la cabeza o

hacía pequeños gestos de aliento hacia su hijo menor. Su rostro de rasgos firmes, ojillos

chispeantes y bondadosa sonrisa, mostraba el deleite que la situación hacía crecer en

él.   De a ratos intentaba volver a la lectura, pero rápidamente el libro quedaba

nuevamente de lado y su atención se dirigía al niño-gato y sus compañeras de juego.




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Aspiró otra bocanada de su pipa, dejó que aquel aire dulzón llenara sus pulmones y

luego sopló suavemente. Esto es la verdadera vida, esto es una forma de la felicidad,

susurró para sí mismo y se dejó ir en una lentísima montaña rusa hacia el jardín, hacia

su hijo, hacia las ardillas, hacia el tiempo que danzaba en la luz.



Suaves oleadas de un bienestar desconocido y profundo lo recorren... Siente y

comprende que él y su cuerpo, su hijo y las ardillas, el jardín, el tiempo y la luz son

un único, sagrado y acompasado latido universal fluyendo ininterrumpidamente en

todas las direcciones, en un espacio que el tiempo curva infinitamente,



infinitamente,

infinitamente...



                               Nombrador de mil nombres,

                                   hacedor de sentido,

                               transformador del mundo...



                                No eres un bólido que cae,

                   sino una brillante saeta que vuela hacia los cielos...



- ¡ Papá ! - El grito de Joshua le hizo dar un salto en la mecedora. ¡ Asustaste a mis

ardillas ! ¿ Tenías que ponerte a cantar precisamente ahora ? ¡ La más pequeña

me iba a dejar que le acariciara la cabeza !




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Se levantó despaciosamente, mientras recorría mentalmente su cuerpo. Se sentía como

un bebé recién bañado, con un registro de sí mismo que era la rara combinación de una




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suavísima vibración -como si estuviera trepidando, se dijo...- circulando entre grandes

algodones.



No había dado aún el primer paso hacia Joshua cuando Zoé abrió la puerta que daba a la

casa con una expresión de urgencia y desconcierto pintada en el rostro.



Daniel, -dijo casi de un tirón- acaba de llamar Mariana Ucelli desde Alemania. Dice

que por todas partes, de boca en boca, está circulando una noticia muy extraña. A

ella la llamó por teléfono Peter Denosovich, el coreógrafo del Ballet de San

Petersburgo, quien a su vez lo supo por un mensaje que le llegó por correo

electrónico desde un lugar en el África que no recuerdo cómo se llamaba, que le

envió una amiga y discípula suya que a su vez parece que lo recibió de un poeta

islandés...



-Cálmate, siéntate aquí en la mecedora y cuéntame de qué se trata. Daniel la tomó

de la mano, dirigiéndola hacia el asiento. Estaba más sorprendido por ese estado -

realmente atípico en ella- que por el tema mismo.



- Bien, ahora espera un momento, por favor. Joshua, ¿ querrías venir aquí ?

Siéntate con nosotros y escucha la noticia que nos trae mamá.



El niño estuvo allí en dos saltos. La súbita llegada de su madre y el tono con el cual

habló le habían interesado vivamente. Olvidó inmediatamente a las ardillas y se instaló

en cuclillas frente a sus padres.




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- Bueno, ahora sí, cuéntanos de qué trata ese rumor que al parecer ya está dando

la vuelta al mundo -, dijo Daniel suavemente, mientras en su mirada se encendía una

gran ternura mezclada con una pizca de curiosidad.



- Nadie parece saber dónde ni cómo se inició ésto -, dijo Zoé con una voz de

lejanías, como alguien que busca palabras en remotos lugares, lentamente - y nadie

ha podido dejar de comunicarlo a otros -. Hizo una pausa y miró alternativamente a

su esposo y a su hijo, como si en ese momento estuviera cayendo en cuenta de lo que

iba a decir. Su cuerpo tembló levemente y se irguió nerviosamente en la mecedora. Su

voz cambió, y resonó en la placidez de aquel lugar como si llegara desde la gruta donde

la Sibila comunicaba sus visiones a los pobres mortales. - Llegan los dioses - dijo. -

Dicen que llegarán en la primavera. Dicen que los dioses están en el umbral.



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Julio 20, 1999.

"...Semidioses caídos de su patria oscuramente recordada".

La Piedra Grande.



Habían pasado 30 años pensó, y su cuerpo se lo recordaba a cada paso que daba en la

banquina de tierra seca y polvorienta. El sol de las quebradas, aquel sol poderoso de las

tierras altas del oeste andino de América del Sur, era un espejismo en el cielo azul

clarísimo.



Si miraba por un instante hacia lo alto, aire y espacio se convertían en un sinuoso

movimiento de interminables líneas. Como en el cuadro de los girasoles de Van Gogh,

o en "El grito" de Munch, o como en el sueño que había tenido aquella madrugada, el

sueño que lo había impelido a salir de su casa, al alba, sin siquiera despertar a María

Teresa, después de tomar una taza de café negro y comer un trozo de pan con los gestos

de un autómata.



Porque las imágenes seguían en su pantalla mental cuando despertó y se levantó, y allí

siguieron durante un tiempo que parecía no transcurrir, imponiéndose a la percepción

del mundo externo.      Pero la sensación más fuerte provenía de esa especie de

energización eléctrica que se extendía por dentro y por fuera de todo su cuerpo. A lo

largo de los últimos treinta años, había tenido ocasionalmente experiencias similares al

realizar algunas prácticas con técnicas que conocía bien, o por una irrupción súbita

luego de las conmociones emotivas despertadas por ciertas lecturas y meditaciones, o

en la soledad de algunos sitios de la Quebrada de Humahuaca, con aquel viento que él




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imaginaba llegando desde el lejano Tiahuánaco silbándole canciones al oído. Pero ésta

se había manifestado en condiciones y con una intensidad muy diferente.



Era esta singularidad, pensaba, este tono inusual el que seguramente había terminado

por sobrepasar   todos sus conocimientos acerca de los mecanismos, niveles y estados

de conciencia, toda su capacidad de auto-observación y, -lo que era más extraordinario

todavía- , todos sus hábitos de pulcro profesor de una ciudad de provincia impulsándolo,

-casi se podría decir, arrojándolo...- a la calle. Como si alguien o algo lo llamara

desde muy lejos, se había dicho mientras atravesaba la ciudad, casi desierta. ¿ Desde

muy lejos en el espacio o desde muy lejos en el tiempo...? ¿ Un espacio y un tiempo

externos, "afuera" ?      Entonces ¿cómo podía haber llegado esa señal a su

conciencia, a su mente? Se rió de sí mismo y de su inútil preguntarse. Categorías,

conceptos, criterios lógicos, Aristóteles, antes, ahora, después, "adentro", "afuera",

"cuerpo", "mente"... ¡ Qué confusión !



 ¿ Cómo se explicarían una situación así un inca o un maya, un esquimal o un

chamán siberiano, un jefe sioux o un sacerdote del templo de Heliópolis en el antiguo

Egipto ?



El tiempo, mediciones del tiempo, líneas rectas que nos ilusionan con la idea de un

orden, venimos de allá, vamos hacia aquel otro lado, todo tiene un por-qué, una

explicación, cogito ergo sum dijo Descartes y el Logos de Occidente se alimentó con

esto y siguió creciendo, creciendo, como crecía ahora       el sol que ascendía en el

horizonte. (Otra ilusión de los sentidos, no pudo dejar de pensar inmediatamente).




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¿ Pero podría acaso explicarme el viejo Descartes cuál es la razón que me ha llevado

a esta situación ? ¿ Qué hago yo aquí, caminando kilómetros y kilómetros por el

costado de esta carretera, cuando con mi vieja camioneta ya hubiera estado hace rato

en la Piedra Grande ? . "Sueño, luego voy", pensó y su ocurrencia lo hizo sonreír.

"Sueño, luego existo", "Existo, luego insisto, insisto en existir...", adiós "cogito,

ergo sum", adiós logos occidental, adiós universidades europeas con sus

pensadores de sonoros e imponentes apellidos, con muchas kaás y erres y haches y

acentos extraños, adiós, estoy comenzando a delirar se dijo, el delirium tremens de

los alcohólicos en tipos como yo debe ser así, con ideas y conceptos que se van

transformando y deformando ad infinitum, hasta terminar en un desorden grotesco.

¡ Retírese insolente ! ¿ De dónde dice que viene ? ¿¡ De Sudamérica !? ¡¿Y

además con ese apellido usted pretende pensar ¡?, ¡ Pero por favor ! Retírese o

llamo a la policía, usted parece que no se ha dado cuenta de que se encuentra en

la Summa Universitas Occidentalis OxfordCambridgeBoloniaTubingaSorbonne

y     no           vamos       a     admitir      ningún       sistema      de       ideas

irracional~mágico~subdesarrollado~religioso~primitivo... ¿¡ Mentendió !?



La imagen era tan vívida que le pareció escuchar la voz de una indignada funcionaria

europea. Comenzó a reírse a carcajadas y tuvo que detener la marcha. Toda esto era

cada vez más surrealista. !Qué diría si lo viera su amigo,         el director del diario

"Pregón", riéndose como un loco en medio de esa carretera desolada!. Quien

seguramente disfrutaría a más no poder cuando le enviara un mensaje por correo

electrónico era su gran amigo, el erudito porteño Edgar Allan Nestotkin.         Se detuvo

para secar la transpiración que le corría por el rostro, por la nuca, por el cuello. Podía




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sentir el cosquilleo de las pequeñas gotas calientes que se deslizaban a ritmo

acompasado como




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hormiguitas obedientes por sus hombros, por las axilas, por el pecho y el vientre y el

sexo para seguir hacia las piernas y empaparle las inapropiadas medias que llevaba.

Cómo podía pegar el sol de esa manera en pleno invierno, pensó.



Pero yo amo a Goethe, se dijo         mientras reiniciaba la marcha a paso vivo,         a

Heidegger, a Husserl y a Jung, a Shakespeare, al Dante, a los filósofos griegos,

claro que sí, son mis amigos, mis compañeros, mis maestros, y tantos otros que me

han acompañado en el camino...



Y también amo estas tierras, a sus hombres callados sentados desde hace siglos en

cuclillas sobre su silencio,   capaces de     expresar con     palabras sencillas aquello

que siente el hombre que viaja en el tren subterráneo de París, esa extrañeza, esa

súbita congoja inexplicable, esa desolación y ese llamado que aquel hombre no logra

expresar...



La realidad... ¿ Cómo es que había dicho aquel pintor, Paul Klee ? : "Mi mano es

totalmente el instrumento de una esfera lejana. Antes se representaban las cosas que

podían verse, que se amaban o que se hubieran deseado ver. Hoy, la relatividad de lo

visible es ya una evidencia y estamos de acuerdo en que no vemos más que un simple

ejemplo particular dentro de la totalidad del universo, habitado por infinitas verdades

latentes".



¿Y acaso aquel a quien él llamaba "maestro de vida" no cuestionaba absolutamente la

idea de una realidad única, con ese singular estilo que irritaba a tantos intelectuales y a

los bienpensantes?: "¿De qué realidad hablas al pez y al reptil, al gran animal, al




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insecto pequeño, al ave, al niño, al anciano, al que duerme y al que frío o afiebrado

vigila en su cálculo o su espanto?". Se sentía orgulloso de su casi prodigiosa memoria.

No en vano la había ejercitado desde pequeño, infatigablemente, por gusto primero y

luego por necesidad profesional.      Por eso podía recordar tantas situaciones, tan

vívidamente. Como aquel día, 30 años atrás.



Y entonces la carretera giró por última vez. Ante él se alzaba la Piedra Grande.

Escuchó la voz del río Yala que confirmaba a Heráclito y dionisíacamente se frotaba

contra las redondas piedras, aspiró profundamente el aire cálido y seco que venía de

los cerros embebido de fragancias vegetales         y del polvo de milenarios minerales.

Otra compuerta se abrió, y de su memoria          llegaron las poemas y leyendas de los

antiguos pueblos de América, de los aymaras y los quechuas y los mapuches en sus

dulces y restallantes idiomas. Sí, allí estaban sus vivientes dioses y sus héroes, Inti y

Pacha-Mama, Tupac-Amaru y Ollantay. Y el Quetzalcoatl, que surcaba el profundo,

brillante espacio rumbo a las estrellas mientras los hombres, las mujeres, los niños y

los ancianos danzaban en la Tierra. Danzaban para que los dioses cumplieran su

promesa y regresaran, trayendo la palabra que vive, que celebra.



Entonces el viejo profesor comprendió el significado de aquel sueño, y supo qué era

aquello que lo había empujado a esa súbita peregrinación. Incontables veces había

llegado hasta aquel lugar en solitarios paseos,     acompañado por su familia o por sus

amigos. Sabía que esta vez era muy diferente. Sentía el mismo tipo de excitación

tranquila que 30 años antes, el día en el que un hombre había danzado por vez primera

en la Luna. El primer miembro de aquella extraña especie que comenzaba su regreso a

casa, a su patria más lejana, al infinito Cosmos.




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"Semidioses caídos de su patria oscuramente recordada...", había dicho hacía muchos

años el hombre que albergaba el pan de los nuevos tiempos. El hombre a quien habían

querido       escuchar aquella tarde de 1969, frente a la Piedra Grande, pero fueron

frustrados.



Qué soy yo mismo, sino una señal y una frontera y la encrucijada de dos mundos.

Quiénes       se unen   en mí sino la vieja Europa y la joven América, poblada de

misterios y de sabidurías viejas y nuevas, sintió y pensó y murmuró hacia los árboles y

los cerros.



Levantó la mirada hacia la Piedra Grande y tal como había sucedido en el sueño, leyó

allí el breve, inequívoco mensaje: "Los dioses llegan". Como en el sueño, una súbita

oleada de energía lo envolvió, un líquido o un viento sosteniéndolo el tiempo que dura

una pequeña canción.



De pie, firmemente de pie, con los ojos cerrados y los brazos abiertos, frente a los cerros

y los grandes árboles y la serpiente-río, Pedro Koianoro agradeció.



Desde el centro mismo de su ser, agradeció.



A la Pacha Mama y a Inti, al Universo entero agradeció.



Su voz bailó en las quebradas, voló y resonó entre los cerros y las montañas.



Kusiya, kusiya, los dioses vuelven, dijo en voz alta para que todos lo supieran.




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Kusiya, kusiya, llegan los dioses, susurró en su alma.



Luego, en cuclillas sobre el antiguo silencio, lloró de alegría, largamente.



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                   Febrero 13, 1998.

                   Terraza Primera

                Certeza del que llama



         Si tantas veces en llanto me disuelvo

        por la sed de infinito que me empuja,

     un niño soy que llama y espera la respuesta,

  comprendo y no comprendo el hondo sufrimiento

     la crueldad sin límite, el abismo del hombre;



Si celebro el arte tantas veces, la compasión, el genio

    altas cumbres del hombre me devuelven la fe,

         atisbo un horizonte y sé que más allá

   refulgen mesetas cristalinas, altísimas moradas

   donde espléndido aguarda el futuro del hombre.



      Cómo no llamaría yo a los nuevos dioses.



                          *




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Enero 30, 2001.

"Cuando fuerzas algo hacia un fin, produces lo contrario".

El principio del fin.



Cuando se hizo evidente que el rumor había hecho pie en un porcentaje significativo de

la población, (en torno al 5% en las grandes urbes y al 3% en las ciudades medianas) los

responsables de los organismos de espionaje y control de la población civil en varios

países que, como era habitual, se habían puesto en        contacto entre sí apenas     el

fenómeno fue detectado, decidieron pasar a otra fase en su organigrama de

procedimientos.



Al comienzo, el asunto había sido considerado por el FBI y la CIA -y por casi todo el

resto de los burocrátas en los demas países-, como una maniobra de captación de

adeptos realizada por alguna secta de las miles que existían en el planeta, o como una

broma de un grupo de internautas apoyados por algunos periodistas desaprensivos,

deseosos de generar perturbación y escándalo a escala mundial.



Cuando los expertos comenzaron a analizar el tema, inmediatamente se encontraron

con la primera dificultad, -que a la postre resultaría ser la única y definitiva-: ni

psiquiatras, psicólogos y sociólogos; ni   licenciados en religiones comparadas, historia

universal de las sectas o   especialistas en las mil y una formas generadas por la "New

Age", pudieron dar una explicación medianamente "científica", o cuando menos

sensata,   acerca de: 1. El origen absolutamente anónimo del mensaje. Ninguna

institución, organización, secta, club o grupo de chiflados había pretendido apropiarse

de la paternidad del asunto, ni siquiera después de haberse comprobado el masivo éxito




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que el rumor estaba alcanzando. 2. La simultaneidad planetaria e indiscriminada del

lanzamiento. Desde un villorrio en el centro del Africa hasta la 5ª. Avenida de

Manhattan, pasando por una ciudad china de nombre impronunciable a orillas del

Yangtsé, una favela de Río de Janeiro, una aldea ecuatoriana y un suburbio de una

pequeña ciudad argentina no muy lejana al límite con Bolivia y otros cien puntos de los

cinco continentes, se había recibido información       del desconcertante y estúpido

mensaje, en los últimos tres días del año 2000.



 " ¡ Bullshit ! ", había exclamado el jefe de la división "Investigación permanente de

religiones, sectas y grupos peligrosos", cuando los primeros informes llegaron a su

despacho del cuartel general de la CIA, en Langley.



Pero desde que había empezado a intercambiar información con sus colegas de Europa,

Rusia, China, India y otros      países del Asia, de Israel y los aliados árabes de los

Estados Unidos     y de los principales países latinoamericanos, las noticias se fueron

haciendo más y más desconcertantes, hasta que su propia caracterización del asunto

llegó a " ¡ This is just a big crock of shit ! ", equivalente al nivel 10 - alerta de

máxima seguridad- en su código mental.



Mientras las redes de informantes y policías, y de los miembros de los servicios de

inteligencia civiles y militares de todos los países continuaban enviando mensajes

frustrantes -cuando no totalmente absurdos...-, los expertos en matemáticas estadísticas

iban elaborando las curvas de expansión del fenómeno, que lo mostraban acercándose

peligrosamente a una progresión       geométrica. En    su ya larga carrera,    Donald




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McCarthy jamás había visto algo semejante. Por supuesto, se conocían perfectamente

situaciones




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de "reguero de pólvora" y de estallidos sociales y guerras civiles a nivel de poblaciones

locales. De hecho, muchas de ellas habían sido provocadas por el mismo Departamento

de Estado y el Pentágono a través de la CIA, para establecer o fortalecer asentamientos

económicos y geo-políticos. Arbenz, en Guatemala, Mossadegh en Persia, Allende en

Chile, eran algunos de los muchos ejemplos disponibles.



Lo cierto es que todo aquello había sido minuciosamente estudiado por equipos

interdisciplinarios de primerísimo nivel, provenientes de las mejores universidades

norteamericanas. Neurobiológos, sicológos, sociólogos, historiadores, lingüistas y

matemáticos, con la permanente colaboración de expertos publicistas y bajo la atenta

mirada de militares especializados en cuestiones de seguridad nacional y de algunos

senadores integrantes del lobby de las Siete Hermanas y del complejo militar-industrial,

habían dado vuelta al derecho y al revés hechos tales como, por ejemplo, el derrumbe

en sólo 48 horas del poder absoluto de Rezah Pahlevi, Sha de Persia, a manos de la

población, mediante la única apelación a la huelga general y la desobediencia civil,

instruída y orientada a través de cartas por aquel clérigo que vivía en calidad de

refugiado en una pequeña casa de las afueras de París. Nadie había prestado la menor

atención a aquel clérigo, el ayatollah Ruhola Jomeini.



Ningún experto de la CIA, del Pentágono o del Departamento de Estado había previsto

que algo así podría suceder jamás. Y sin embargo, había estallado en la cara del Sha,

un refinado déspota pro-occidental decidido a "modernizar" a su país y a su pueblo, al

que por otra parte controlaba con mano de hierro a través de la Savak, -una de las

policías secretas más feroces del planeta- y del ejército, el mejor equipado de la

región junto con el israelí.




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Aquí había intervenido claramente el factor religioso, en una región del planeta

históricamente generadora de terremotos psicosociales de raíz precisamente religiosa.

Pero no podía aplicarse el mismo molde para explicar la caída del régimen de Ceacescu

en Rumania, aún cuando el detonante hubiera sido un conflicto con la minoría húngara

de Timisoara que se oponía a la expulsión de un sacerdote. Un gobierno que controlaba

hasta las fotocopiadoras que la población utilizaba, que había manejado la educación,

la información, la propaganda, la economía, la política, la policía y el ejército durante

décadas. Mientras el conflicto se extendía a todo el país, en medio de sangrientas

represalias de la Securitate y del ejército, el dictador mantiene sin modificaciones una

visita programada tiempo antes a Irán -qué coincidencia, pensó, precisamente a

Irán. Al día siguiente de su regreso a Bucarest, sale al balcón de la Casa de Gobierno

para hablar ante una muchedumbre que se había auto-convocado y es abucheado y

repudiado.         Depuesto y arrestado por el mismo ejército que hasta el día anterior

obedecía ciegamente sus órdenes, es sometido junto con su esposa a un juicio

sumarísimo. En una cinta de video que recorrió el mundo se veía la patética imagen de

Ceacescu y su esposa Elena, las manos atadas a la espalda con un trozo de cuerda de

cáñamo , minutos antes de ser fusilados. En su atónita expresión era evidente que no

entendían ni podían creer que aquello les estuviera sucediendo.



Tanto en este caso, como en muchos otros debidamente clasificados, el contexto, los

antecedentes, los líderes locales, las influencias de terceros países, los intereses y

factores en juego, entraban -aun con los exotismos y rarezas propios de aquellos pueblos

atrasados...- en un cartabón organizado con parámetros sicosociales razonables.




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Nada de esto ocurría ahora: no había líderes ni un objetivo preciso, ~ algo que ganar ~,

si se dejaba de lado, claro está, esa estupidez monumental de la llegada de unos dioses.

Además, tampoco podía pensarse en la intervención de una potencia extranjera que

pretendiera, por ejemplo, desestabilizar al gobierno de los Estados Unidos o a sus

aliados europeos de la OTAN. Nada de eso. En los mensajes cifrados que se recibían

por canales inviolables y en el tono de voz de algunas conversaciones telefónicas de

larga distancia, se advertía el mismo estupor, el mismo desconcierto, el mismo clima de

alarma creciente en los jefes y expertos de países tan diversos como China, India, Rusia,

Vietnam, Arabia Saudita, Corea del Norte o Cuba.



Pero había algo más grave aún, si cabe, y eso era lo que finalmente había llevado a

McCarthy a su decisión de "pasar la pelota" a los máximos responsables del país:

cuarenta y ocho horas antes, él mismo se había puesto en contacto con los más

importantes líderes religiosos del planeta. Abrigaba la secreta esperanza de que alguno

de ellos le diera una mínima explicación razonable - ¡ Si es que en un asunto así podía

haber algo razonable ! - o que, por lo menos, surgiera el atisbo de alguna solución

para    que   esta marea humana       que se había puesto en movimiento pudiera ser

primero controlada, y luego dirigida de regreso a los carriles establecidos.



Su sorpresa había sido mayúscula cuando, por detrás de las circunloquios y merodeos

habituales en estos personajes, advirtió en sus balbuceos el indicador de que padecían el

mismo estado en el cual él mismo se encontraba, el mismo en el que se encontraban

los jefes a cargo de las operaciones de          espionaje y control de población de los

principales países del mundo. Más aún: en un caso, su experimentado oído había

descubierto claros indicios de un pánico creciente.




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Sin embargo, lo que finalmente había rebalsado la copa fue lo que escuchó de labios

de su viejo amigo, el cardenal Marcitzky, quien por décadas había ocupado cargos

claves en el Estado Vaticano:



-"Donald, nuestros sacerdotes nos dicen que no entienden qué es lo que está

pasando. Y está pasando delante de sus narices... Con sus feligreses, en sus barrios,

en sus parroquias... Está tocando a sectores que han sido          tradicionalmente

inmunes a fantasías de este tipo. Comenzó con individuos aislados, ya llegó a las

familias y pronto se habrá extendido a los lugares de trabajo, de estudio y de

encuentro social. Esto es un asunto extremadamente grave y peligroso, y muy a

pesar mío, pienso que al menos por ahora será imposible impedir que siga

propagándose..."



- " ¿ Por qué ? ", le había preguntado él.



-"Porque no hay líderes ni jefes para denunciar y degradar a través de los medios

de comunicación de masas. Porque no hay jerarquías ni estructuras que pudieran

desarticularse encarcelando a algunos de ellos y aterrorizando al resto. Porque no

hay edificios para realizar allanamientos ni cuentas corrientes bancarias para

bloquear. Porque no hay diarios o radios ilegales que estén en un plan para

difundir esta locura, a los cuales se pueda       cerrar   y secuestrar los equipos.

Porque no hay armas de por medio. Porque no ha surgido en un punto sino en todo

el planeta simultáneamente. Y finalmente, porque no podrías encerrar a millones

de personas, simplemente porque se proponen reunirse a esperar que algo

extraordinario suceda. A menos, claro está, que alguien decida arrojarles unas



                                             27
bombas atómicas...-dijo, y en sus palabras había un dejo de ironía, pero también de

preocupación.



- " Muy bien, muy bien: no hay líderes, no hay jefes, no hay edificios, armas ni

dinero ni medios propios de difusión. Entonces, por el amor de Dios, -y su voz se

hizo casi chillona- ¿¡ Puedes explicarme por qué diablos afirmas que ésto seguirá

propagándose y que no podremos impedir que tal cosa suceda delante de nuestras

propias narices !? ".



-"Porque la gente cree de verdad que eso va a pasar. ¿ Y por qué la gente cree

que semejante cosa vaya a ser posible ? Te diré algo, Donald, que espero no te

perturbe tanto como a mí: yo creo que es la misma gente la que está haciendo

fuerza para que eso suceda.     La gente está llamando y está empujando en esa

dirección. Pienso que todo lo que hagamos para detenerlos, o para desviarlos, no

hará más que fortalecer y acelerar el proceso en     la misma dirección en la que

se mueven".



" ¡ Pretendes decirme que no podemos hacer nada ! ", había gritado él, fuera de sí,

a través del teléfono.



"Sí, hay algo que todavía podemos hacer".          Sintió que desnudos y enormes

caracoles negros llegaban hasta su oído y entraban en       su cabeza. "Recemos,

Donald. Recemos para que nada de lo que la gente espera suceda realmente".



                                        *




                                        28
Mayo 28, 1990.

"Ese algo, sin aliento, respiraba por su propia naturaleza..."

El Cántico de la Creación.



El taxi se detuvo ante el semáforo. Aun cuando había hecho ese recorrido sólo tres

veces desde que llegaran a Bombay, pudo reconocer perfectamente aquel lugar. Cuando

la luz verde se encendiera, girarían a la izquierda haciendo una "ele" para bordear la

amplia plazoleta de piedra caliza y desembocar en la avenida Santa Cruz. A pocos

metros, en el cruce con una amplia calle, otro semáforo los detendría por un par de

minutos y luego recorrerían en poco tiempo la distancia que los separaba de la casa de

Jayesh.



A su lado, su amigo dormía profundamente. Habían sido días de intensa actividad y

todos los horarios y hábitos se habían trastocado. A pesar de la fatiga, Jayesh había

accedido inmediatamente a su pedido de visitar el lugar donde en 1981, una multitud se

había reunido a escuchar a Irmao. El vívido relato hizo soplar nuevamente el viento casi

huracanado de aquella noche,     diez años atrás, y había llenado el espacio con la

presencia de aquellos miles de seres humanos, reunidos para escuchar al hombre llegado

desde el otro extremo de la Tierra, el hombre que les hablaba de corazón a corazón.



Apenas abordaron el taxi en las inmediaciones de Chowpatty Beach, Jayesh había

murmurado "...Será sólo por un momento...", y enseguida un suave ronquido había

inundado el vehículo.




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Pero a él, el recuerdo de aquella jornada        histórica y los cincuenta      grados de

temperatura ambiente unidos a una humedad que casi podía tocarse, lo mantenían

oscilando entre una vigilia tensa y accesos de un sopor que lo arrastraba hacia el

semisueño. Cada vez que el automóvil se detenía, se convertía en una pira de sacrificios.

El mínimo viento que corría cuando estaban en marcha, aunque caliente, aliviaba de

todos modos la sensación que experimentaba de estar a punto de desmayarse. Ya pasa,

ya pasa, se estaba repitiendo en un intento por mantener el control de su sistema

vegetativo, cuando una bocanada de aire caliente y fétido lo puso al borde del vómito.

Subió las ventanillas tan rápidamente como pudo, pero ya era tarde.



Al otro lado de la calzada, en el montículo de desperdicios, barro y excrementos, varios

niños chapoteaban y jugaban. Detrás, en el lodazal que se extendía varios cientos de

metros, se alzaban las casuchas más miserables del mundo, hechas con retazos de telas,

trozos de cartón, de madera y de otros materiales irreconocibles.



Seres humanos se movían en aquel lugar. Niños reían y gritaban en medio de sus

juegos, en aquel infierno de calor, humedad y pestilencia. ¿ Cómo era posible vivir así ?

¿ Y acaso aquello podía ser llamado "vivir" ? No hay salida para toda esa gente,

pensó y una oleada de furia y congoja lo sobrepasó. Dios, Dios, repitió para sí,

apretando los puños. Su vieja angustia lo inundó y tuvo que desviar la mirada de

aquella escena.



A su izquierda, en la plazoleta, las mujeres bengalíes trabajaban. Durante diez o doce

horas cada día, por unas pocas rupias, le había explicado Jayesh el primer día que

pasaron por allí. Sobre sus cabezas, como si fueran flores, llevaban y traían los baldes




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cargados con ripio o con cemento, según se dirigieran a la mezcladora o regresaran de

ella hacia la zona de las refacciones. Altas, en grupos de tres o cuatro, vestidas con

saris multicolores que llevaban con la gracia propia de las bailarinas, iban y venían

conversando y riendo como si estuvieran de paseo en algún sitio maravilloso.



Se movían con la misma cadencia, casi al unísono, dejando que sus cuerpos sabios se

ocuparan de la mecánica tarea mientras ellas parloteaban divertidas. Una sensualidad sin

cálculo brotaba de ellas, y a través de esa sensualidad llegaba una fuerza desnuda, una

belleza profunda y antigua que provenía del centro mismo de la vida.



La más hermosa, dejando el recipiente en el suelo, se había apartado de su grupo y se

dirigía a una especie de pequeña roca emplazada en medio de la plazoleta. En una mano

llevaba algo, envuelto en papel de periódico. Sentado en la piedra, balanceando los pies,

le sonreía un niño bellísimo de unos 7 ú 8 años vestido con un trajecito de un blanco

inmaculado, con el pelo color azabache brillante y peinado como para una fiesta. Sus

grandes ojos negros envolvían a su madre con una mirada que era un sari de dicha.

Con perfectos movimientos parecidos a mudras, en su palacio a cielo abierto, la reina

abrió el envoltorio y dejó sobre la mesa de piedra el magro almuerzo de su hijo. Sus

manos acariciaron unos instantes el rostro del pequeño príncipe, lo besó en la frente y

regresó a su trabajo.



" Recuerda que este es un pueblo mental ", le había dicho Irmao mientras el enorme

747 de Air India iniciaba su descenso hacia el aeropuerto, cuatro días y mil años atrás.

"Para una mentalidad occidental, es una experiencia desconcertante y, en la

mayoría de los casos, imposible de comprender e integrar. Casi como si llegaras a



                                           31
otro planeta... “. - Hizo una pausa y su mirada cambió. " Trata de conectarte con la

gente de aquí de otro modo, no solamente con tu cabeza. Observa cómo lo hacen

ellos y trata de imitarlos ". Lo miró con aire socarrón y continuó: " Sé que crees

entender de qué te estoy hablando, pero todavía no tienes la menor idea del asunto.

¡ Ojalá salgas vivo de aquí, Eliahu ! “, finalizó y sus carcajadas sobresaltaron a los

pasajeros que estaban despertando.



El avión atravesó la última capa de nubes. La luz del amanecer que provenía del sol

rojo-anaranjado ascendiendo en el horizonte (una ilusión de los sentidos, no pudo dejar

de pensar), le permitió distinguir el enorme aeropuerto y sus alrededores. Cuando sus

ojos terminaron de enfocar bien el paisaje, vio aquello y entonces el asombro primero

y luego una agitación en la que se mezclaban el temor y el deseo de huír junto con una

atracción poderosa, se apoderaron de Eliahu Prize. A medida que el aparato perdía

altura, ascendía hacia sus ojos un extraordinario, gigantesco y monstruoso hormiguero,

un laberinto irregular y sinuoso que parecía ondular como las líneas en aquella pintura

de los girasoles de Van Gogh o en "El grito"de Munch. Un hormiguero a cielo abierto,

donde decenas o quizás cientos de miles de seres se movían entre casas misérrimas, a

través de callejuelas y pasadizos, sobre muros y techos que de pronto se convertían en

una calle que desembocaba metros más adelante en una pared en la que se abría una

puerta-agujero que daba al techo de otra casucha... Escher, ésto es un dibujo de Escher,

se dijo viendo aquel mundo febril que naciendo a la vera del aeropuerto se extendía a lo

largo de varios kilómetros.




                                          32
Cuando entraron a la zona de recepción de los pasajeros, luego de un impecable

aterrizaje, la sensación de empequeñecimiento ya había hecho presa de él.

Recuperaron




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sus equipajes y atravesaron los controles migratorios. Luego de unos instantes, lograron

divisar a Jayesh que los esperaba en medio de cientos de personas que trasladaban todo

tipo de maletas y bultos y se saludaban ruidosamente con sus familiares. Imperturbable

en medio de aquel caos, Jayesh no disimulaba la alegría que sentía por la llegada de

Irmao Granero. Se saludaron con abrazos rápidos y firmes, y de inmediato Irmao y

Jayesh iniciaron un diálogo en el que se cruzaban frases como "¿ Y qué tal fue el viaje

con Air India ? ", o " ¿ Tuvieron algún problema con las visas ? ", con otras del

tipo

" ¿ Y cómo están por aquí ? " o "¿ Quiénes son los amigos que ya han llegado a

Bombay ? ". A través de la sensación algodonosa que las horas de inmovilidad y la

falta de sueño habían producido en él, a Eliahu le pareció percibir que ambos estaban

haciendo algo más que intercambiar cortésmente información verbal. Irmao había

ablandado levemente su habitual postura corporal (como si se hubiera encogido un

poco, pensó), y se miraban con la actitud de dos paracaidistas que fueran bajando en

cámara lenta mientras conversan amistosamente. Algo que completaba las palabras,

algo que les daba verdadero significado y que los unía fuerte y cálidamente.



Parece que estuvieran en comunicación telepática, se dijo. Quizás ésto es lo que hay

que hacer si uno quiere conectarse con un pueblo mental.



Hizo un pequeño movimiento, como si desenganchara levemente la cabeza de la

columna vertebral. Soltó la mandíbula, y sus labios se entreabrieron. Percibió cómo los

pequeñisimos músculos que había alrededor de sus ojos se distendían, los globos

oculares se aflojaban y su mirada se suavizaba. Advirtió que el espacio en torno a él

ganaba en profundidad y en volumen, al tiempo que el bullicio parecía alejarse. Sintió




                                           34
que atravesaba una cortina cálida y suave y experimentó claramente cómo su registro

de comunicación y cercanía con Irmao y Jayesh se hacía claro e intenso.



En ese estado, salió a la calle con sus amigos. Entonces sintió que la milenaria India

abría la boca y se lo tragaba.



Jayesh ocupaba la parte alta de una construcción de dos plantas, sobre la avenida Santa

Cruz, en un barrio cercano al aeropuerto. Luego de atravesar un pasillo y un patio

poblado de plantas y flores, una pequeña y delicada escalera permitía acceder a su casa.

Después de las presentaciones y los saludos intercambiados con el puñado de gente que

esperaba allí la llegada de los viajeros, Eliahu se había deslizado fuera de la casa y había

ganado la calle. Las imágenes de lo que había visto en el trayecto desde el aeropuerto lo

habían literalmente fascinado y no veía el momento de poder sumergirse en aquel

paisaje humano y natural tan diferente a todo lo que conocía, exceptuando quizás

algunas escenas de Río de Janeiro, San Pablo y Dakar.



Había pensado dar un primer paseo por el barrio, pero no pudo hacerlo.        Al llegar a la

primera esquina, abrumado por lo que veía, tuvo que detenerse y buscar apoyo en una

pared. Dos horas después seguía allí, con todo el aspecto de alguien en estado

catatónico.



Eran apenas las 8 de la mañana, pero estaba seguro que todos los habitantes de Bombay

habían salido de sus casas y ahora desfilaban por aquella avenida. Dos enormes ríos

corrían en direcciones opuestas, mezclando sus aguas. La más extraordinaria comunidad

de seres jamás contemplada por su ojo fluía sin pausa impulsada por una invisible y




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gigantesca serpiente Kundalini. Cada uno -peatón, ciclista, animal, vehículo- marchaba

con su particular ritmo y velocidad formando las crestas de un incesante oleaje, creando

la forma de una danza espontánea y multitudinaria, haciéndose y deshaciéndose ante

su mirada hipnotizada.



Shiva y su danza, Shiva creando y destruyendo el mundo, pensó mientras contemplaba

todo aquello: ancianos escuálidos, con brazos y piernas como alambres, tirando de

carros repletos de bolsas cuyo contenido era indiscernible; otros, más afortunados,

caminaban al lado de sus bueyes que hacían rodar enormes carros cargados hasta el tope

con enseres y bultos que se balanceaban peligrosamente, mientras a su alrededor corrían

enormes autobuses desbordantes de pasajeros, autos de todo tipo y color, taxis y

también una variante del " rickshaw " chino para dos pasajeros que iba enganchado a

una moto, ciclistas, perros y hasta algún elefante cabalgado por un ser indescriptible.

En cuanto a la legión de peatones, contribuían a la confusión general desbordando hacia

la calzada ya que las angostas veredas eran, ciertamente, incapaces de contener aquella

multitud, aquel conjunto inabarcable en su diversidad de hombres, mujeres y niños

con sus aspectos y vestimentas de enorme variedad.



En aquella escena mitológica, seres humanos, vehículos y animales se adelantaban, se

cruzaban y se rozaban entre sí a cada instante, logrando evitar en el último momento

algo que para el ojo de un observador occidental era ya una colisión segura. Como en

una fenomenal plaza de toros, todos eran toros y toreros alternativamente.



Evocó las multitudes de las grandes avenidas de unas pocas ciudades que había visitado:

San Pablo, Ciudad de Méjico, Nueva York, Moscú. ¿La diferencia estaba en el paisaje,




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en las ropas, en el color de la piel, en los mirlos negros y los cuervos sobrevolando, en

la música que sonaba por todas partes, en los olores que poblaban el aire? Seguramente,

se respondió. Pero había algo más, algo cuyo nombre desconocía, una fuerza oceánica

que sostenía la incesante marejada humana. Sentado en la vereda, con las piernas

cruzadas, Eliahu Prize se imaginó como el tripulante de una brillante y plateada nave

espacial, dotada de un potente telescopio, observando a la India en toda su extensión.

Entonces vió los Himalayas y el Everest, el techo de Oriente, los valles, las selvas, los

ríos y los bosques, y en medio de aquellos paisajes gigantescos, la presencia del

hombre: sus campos de cultivo, las miles de pequeñas aldeas sembradas como estrellas

en la piel de Barat, las vías extendidas como hilos de plata, los trenes con sus vagones

como racimos de uvas humanas, las ciudades y las avenidas en las que se repetía la

misma escena. Millones de seres avanzaban creando aquella danza, creando una figura

que emergía, una forma que ascendía desde aquel pueblo como la estrella de los

alquimistas desde el fondo del vaso hermético. ¡ Oh ! , Shiva, Shiva, murmuró y se

dejó ir en una lentísima montaña rusa hacia la gente, hacia la correntada de la vida,

hacia la forma pura...



Una inmensa alegría lo sobrepasó, y en ese mismo instante fue disuelto y se unió a

la eterna danza universal de todos los seres animados.



"Entonces no había lo existente ni lo no existente. No había reino del aire ni del cielo,

más allá de él.



¿ Qué había dentro y dónde ? ¿ Y qué daba amparo ? ¿ Había agua allí, insondable

profundidad de agua ?




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No había entonces muerte, ni había algo inmortal, no había allí ningún signo que

dividiera los días y las noches.



Ese algo, sin aliento, respiraba por su propia naturaleza. Aparte de ese algo, no había

nada.



¿ Quién lo sabe verdaderamente, quién puede afirmar de dónde nació y de dónde vino

la creación ?



Los dioses son posteriores a la creación del mundo. ¿ Quién sabe entonces de dónde el

mundo procedió ?



Él, origen de la creación, tal vea haya formado todo o tal vez no. Él, cuyos ojos

controlan al mundo, él verdaderamente lo sabe, o quizás no lo sabe.



- Eliahu. Reconoció la voz de Jayesh, llamándolo suavemente. Abrió los ojos y salió

completamente de la evocación. Sintió las mejillas humedecidas. El automóvil seguía en

el mismo sitio -( ¿ Pero cuánto tiempo ha transcurrido ? , se preguntó). Murmurabas

un poema o una oración, y me desperté. ¿ De qué se trata ?, le preguntó su

amigo palmeándolo afectuosamente en un hombro.



-Es el Cántico de la Creación, un texto de los Vedas. Seguramente tú lo conoces,

Jayesh.




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-Por supuesto. ¿ Quieres escucharlo en sánscrito ? Es realmente un cántico, y es

muy bello. Escucha, Eliahu, escucha bien.          Dicen que fue escrito por un ser

humano que llegó al mirador.



- ¿ De qué mirador hablas, Jayesh ?



- Del mirador de lo sagrado. Es un espacio mental, una explanada abierta al

tiempo puro. Dicen que a partir de allí comienza el mundo de los dioses. Dicen

que ese es el umbral de la región de los dioses.




                                         39
Febrero 20, 2001.

Nadie sabe para quién trabaja.

La traición del mercado.



¡ Imbéciles ! gritó y su puño velludo y pecoso golpeó sobre la brillante superficie del

escritorio, haciendo temblar todos los objetos. ¡ Idiotas, traidores, Judas !



Sus ojos algo exoftálmicos brillaban de cólera mientras volvía a mirar por quinta vez el

aviso a toda página del New York Times. Melanie golpeó a la puerta y sin esperar

respuesta entró al despacho tropezando en la alfombra. ¡ Pero qué ridícula es !, pensó

él al verla con sus perfectas ropas de secretaria y su peinado discreto y elegante

haciendo equilibrio para no caer despatarrada. ¿ Winslow, qué sucede ? le preguntó,

con aquella voz de gallina solícita y preocupada saliendo de una boca pintada a lo Jean

Harlow en su rostro redondo y mofletudo.



El Presidente no respondió y se limitó a girar el periódico hacia la mujer. Los mejores

creativos publicitarios de la agencia número uno de los Estados Unidos habían diseñado

aquella maravilla. Sobre un fondo en perspectiva de rosada luz radiante y nubes azules,

- como en "Los Diez Mandamientos" del Hollywood de los „50, asoció ella - una mano

que parecía salida de un cuadro de Leonardo da Vinci ofrecía la pequeña botella con el

elixir maravilloso, la panacea universal, el sabor de la vida. Una frase que caía desde las

alturas y se derramaba sobre la mano y la botella afirmaba : "La bebida que prefieren

los dioses".




                                            40
Debajo, el rostro de la modelo top del momento -una china que medía 1,85 m. y que

había barrido a francesas, norteamericanas y eslavas en las preferencias de las

principales revistas de moda- sonreía enigmáticamente, mientras de sus labios brotaba

en forma de azulado humo la frase que completaba el anuncio: " Y no solamente en el

umbral... ".



Ahora comprendía la explosión del Presidente. Se sintió como si ella fuera la culpable

de aquella catástrofe. Temió levantar la vista y encontrarse con la mirada de él.

Comenzó a tener la misma sensación que aquella vez, cuando el automóvil en el

que viajaba con su marido había patinado en la capa de hielo de una carretera en

Milwaukee, para golpear en una columna de alumbrado y luego dar dos largas vueltas

en el aire, antes de caer de espaldas como un escarabajo. Todo sucedió en segundos,

pero para ella fueron larguísimos minutos durante los cuales una cascada de imágenes

pasó ante sus ojos. Ahora esa misma sensación, como si estuviera dentro de una

película en cámara lenta, se apoderó de ella.



¿¡ No dices nada !? ¿ Te has quedado muda, eh ?. El Presidente parecía disfrutar de

la situación, pero ella sabía que eso era un indicador más de la furia que sentía.

Reunión de urgencia grado 10 dentro de una hora. Llama al Capitolio enseguida,

que vengan McKinsey y Ginsberg, tendrán que informar ante las dos Cámaras

sobre lo que se decida hoy. A partir de ahora el general Schwartzface deberá

mantenerse en contacto permanente conmigo. Durante la reunión quiero una

conferencia simultánea en el canal de máxima seguridad con todos los jefes de

gobierno de la OTAN y con el primer ministro de Japón. Que lo sepan desde ya.




                                          41
Avisa   a Pekín, Nueva Delhi y Moscú que a las 12 GMT tendremos una

conferencia




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privada. Que los burocrátas del Departamento de Estado se preparen, porque

tendrán que mover sus traseros. Esta misma tarde todos los gobiernos -y cuando

digo todos, quiero decir exactamente todos- tienen que conocer nuestro informe.

Trata de que       el Cardenal Spreadman esté aquí al mediodía. Dile que

almorzaremos solos, porque es necesario que transmita información urgente al

Papa. Y, Melanie: ¡ no olvides enviar de inmediato el informe al presidente del

Comité de los Diez !



Apenas él comenzó a dictar las instrucciones, Melanie recuperó su rol y con cortos y

veloces pasos siguió al Presidente que recorría a zancadas la Oficina Oval, anotando

taquigráficamente todo lo que debía hacer. Ella adoraba a aquel hombre. Trabajaba

con él desde hacía más de 20 años, cuando era un desconocido recién llegado a

Washington, elegido en su lejano Wyoming para la Cámara de los Representantes. Al

tercer día, luego de trabajar hasta la medianoche, habían hecho el amor sobre la gastada

alfombra de su despacho. El tenía la piel curtida por el sol, una piel que envolvía un

cuerpo bien proporcionado, -resultado de una intensa dedicación al deporte,          en

especial al fútbol americano-. Brioso jinete, la había cabalgado un par de veces dando

gritos como si estuviera en un rodeo. Acostumbrada al estilo recatado de su marido, -un

hombre muy devoto-, aquello había sido para ella como llegar a otro planeta. Luego,

mientras fumaban recostados en el escritorio, él le había hablado de su dura infancia,

producto del   trauma que le había generado el divorcio de sus padres debido al

alcoholismo de su madre, (quien no había podido recuperarse nunca de las repetidas

violaciones y aberraciones a las que la había sometido un tío desde los 12 hasta los 17

años), de sus sueños, de sus proyectos y de aquello que el Destino le reservaba: llegar




                                          43
a ser el Presidente de los Estados Unidos de América. Ella lloró y él emocionado le

secó




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las lágrimas con sus besos y le prometió que siempre sería su secretaria. Reanimado, la

montó nuevamente y Melanie comenzó a gritar como si estuviera en un rodeo.



Que Herbert llegue 15 minutos antes con toda la información que tiene la CIA,

quiero ver eso con él antes de que comience la reunión con los demás. Quiero saber

exactamente qué es lo que va a informar, antes que se ponga a hablar como un

papagayo borracho delante de todo el mundo.



Siempre hablaba en esa forma enérgica y decidida. Sabía que su manera tan personal

de destacar ciertas palabras fascinaba a la gente, en especial a las mujeres. !Cuántas

horas y cuánto dinero había dedicado a prepararse! Desde cómo había que vestirse en

cada ocasión -!no era lo mismo visitar a los mormones que encontrarse con los

representantes del sector liberal de la comunidad judía!- hasta los más mínimos matices

en el tono de voz cuando hablaba frente a las cámaras de TV y los micrófonos de las

radioemisoras. Se sentía como un gran actor, que representaba el papel que él mismo se

había asignado en aquella tragicomedia que era la vida. Sin duda que Dios lo había

elegido para aquella tarea superior, y lo había enviado a cumplir con su misión   en una

época realmente extraordinaria para su país. Desde la victoria en la Guerra del Golfo,

-cuando por primera vez el Senado en pleno se había puesto de pie para recibir a un

presidente, como hicieran sus antecesores romanos con el emperador Julio César-,

pasando por la desaparición de la Unión Soviética, la guerra en los Balcanes y la

intervención en Latinoamérica, había ido quedando en claro para todo el mundo que el

liderazgo estaba en las manos de un sólo país y que no podía ser de otra manera. Un

planeta globalizado y un imperio que orientaba esa globalización. Y él era el hombre

que estaba ahora a la cabeza de ese imperio mundial. ¡ Muchacho, Winslow, qué te




                                           45
parece esto !, se había dicho muchas veces mirándose al espejo. ¡¿ Qué estarán

diciendo ahora tus compañeros de escuela y tus vecinos, los que sentían lástima o se

burlaban de ti por los escándalos que hacía tu madre cuando se emborrachaba ?! Allí

deben estar todos, en ese pueblucho, trabajando como burros toda la semana para

aburrirse como ostras los sábados y domingos. Bueno, alguien tiene que hacer esa

parte de la historia.



Claro que había muchos problemas en el imperio. Cada día, un nuevo conflicto

estallaba en algún punto del planeta. Los gobernantes locales no resolvían   las cosas,

-en realidad, eran parte del problema- y lo único que sabían hacer era pedir dinero y

armas. ¡ Dinero ! ¡ Todo el mundo quería dinero ! ¡ Más y más dinero ! Y no, no

había más dinero para repartir. Al contrario: cada vez había menos. Bueno, había

menos porque cada vez menos gente se quedaba con más. Así eran las cosas. Siempre

había sido así, por otra parte. El problema surgía cuando la gente decidía rebelarse.

No pasaba a menudo, por suerte. No había una Revolución Francesa o una Revolución

Rusa todos los años. O un tipo como Gandhi, haciéndole frente con las manos desnudas

nada menos que al Imperio Británico ¡ Vaya tipo ! ¡ Y vaya pueblo !



Bueno, aquí tuvimos algo parecido con el tal Martin Luther King. "Yo tengo un

sueño", había dicho ante una multitud y esa frase y el discurso que le siguió habían

movilizado a millones de negros en su lucha por la igualdad de derechos y

oportunidades. ¡ Una metodología no-violenta, sin poder y sin dinero, en un país

como los Estados Unidos ! ¿ Qué tenía aquel tipo, en verdad ? Nada. No tenía nada.

No tenía un partido, no tenía el apoyo de los medios de comunicación ni de las grandes

corporaciones y los bancos, ni siquiera contaba con la ayuda decidida de las jerarquías




                                          46
eclesiásticas, más allá de algunas declaraciones de compromiso. Pero la gente sí, la

gente lo había acompañado, y con eso había puesto en marcha un formidable

movimiento. Un caso de estudio, ciertamente. Claro que él sabía a qué se arriesgaba

haciendo eso. No debe haberlo sorprendido que lo mataran. Si habían matado

presidentes, ¿ por qué no habrían de matarlo a él, un pobre predicador negro ?

Bueno, así eran las cosas. A cada uno le tocaba un papel en la tragicomedia de la vida.

¿Cómo era esa frase que Kissinger había aprendido en alguno de esos países

sudamericanos, esa que le gustaba tanto repetir?:   "De los boludos se sirve Dios". Si

eso era así, estaba claro que Winslow Theodore Clerklow no era la misma clase de

boludo que aquel negro. ¡ Un soñador, un poeta ! Así le fue.



¡ Melanie, espera ! Invita también a Kissinger al almuerzo con Spreadman.

Quiero saber qué opina él de esta historia. Debemos prepararnos para lo que

vendrá a partir de mañana. Hasta       los fabricantes de queso camembert querrán

aprovechar este tema para su publicidad. Melanie, te lo digo, comenzará una

corrida imparable, todos hablando de la misma estupidez: " Use el perfume

divino ", " El único automóvil que puede llevarlo hasta el umbral ", " Viaje con

nosotros y será el primero en llegar allí ". ¡ Por Dios, qué estúpidos son ! Piensan

solamente en las ventas y en las ganancias      y así nos traicionan a todos. Y si los

buenos muchachos de Wall Street olfatean que estos avisos van a llevar a la gente

a comprar más productos de esas compañías... bueno, prefiero no pensar todavía

en lo que puede llegar a suceder... ¡ Estos publicistas ! ¡ Sí que la han hecho

buena ! Melanie, me pregunto para quién trabajan verdaderamente. Sí, sí, no

me mires de ese modo. Habrá que tener mucho cuidado de aquí en

adelante.Cualquiera puede infectarse con esta plaga. Bien. Tenemos un problema.



                                          47
Que quede en claro que vamos a aplicar todos los medios de que disponemos para

resolverlo. Y que vamos a resolverlo.



La mujer salió presurosa. El Presidente de los Estados Unidos de América se quedó

contemplando la ciudad a través de la ventana. Cuando sonó la campanilla del teléfono

blanco, una línea que podía utilizar solamente alguien de su familia, tuvo un mal

presentimiento. Tomó el auricular y no había terminado de decir "hola" cuando escuchó

la voz alterada de su hija Sigourney. ¡ Papá, estoy muy asustada ! Tuve un sueño muy

extraño, había un pájaro gigantesco, un águila monstruosa que sangraba por

todas partes. Hizo una pausa, y él adivinó lo que seguiría. En el pico llevaba algo que

flameaba como una bandera y tenía grabada esa frase que todos los idiotas repiten

como loros. ¡ Papá, los odio ! ¡ No permitas que esos dioses lleguen aquí !




                                          48
                   Abril 12, 1998

                 Terraza segunda.

                    Time is joy



¡ Oh insignificant beings ! I reject your darkness,

       the enormous non-sense you spread;

           as time is not money but joy

      into the air your money-god will melt

               as the shadow he is,

           the joyous gods will prevail

              joy's pervading sense

           unending force fulfilling life,

      you and me, all beings, the Universe.




                         49
Marzo 21, 2001.

"Inútil y malvada profecía que anuncia la hecatombe del mundo..."

Las estatuas de sal.



Don Antonio -Tonino, para los más cercanos- se había asegurado que todos estuvieran

en la casa. No había sido nada fácil, por supuesto. Tuvo que apelar a presiones,

chantajes y algunas concesiones para lograr que todos los miembros de su extensa

familia coincidieran allí a la misma hora. Los hijos, ~ Víctor, José, Sofía y Mónica ~,

los yernos y las nueras, sus consuegros, sus dos hermanos acompañados por los hijos

y hasta su cuñada la viuda, que siempre le había escapado a esas reuniones familiares

-más todavía, desde que el pobre Carlitos se había matado en aquel estúpido accidente-,

había prometido que vendría.



Es cierto que el hecho    que los gobiernos hubieran decretado que ese        día sería

feriado no-laborable facilitaba mucho las cosas. Se habían suspendido todas las

actividades deportivas y los cines y los teatros habían sido obligados a restringir el

horario de las funciones. Los cafés y los restaurantes podían permanecer abiertos al

público, siempre y cuando contaran con aparatos de televisión. Todas las estaciones de

TV, incluídas las de cable y las emisoras radiales funcionarían en cadena durante el

tiempo que durara la transmisión.



Por suerte Juan Salvador le había explicado cómo habían hecho para preparar ese

programa especial, y cómo lo iban a difundir a todos los países del mundo. Don Antonio

había pensado enseguida en sus dos primos, los que se habían vuelto a vivir al pueblito




                                          50
cerca de Avellino por la crisis económica que había arruinado a medio mundo en el

país.



La cosa empieza con la salida del sol del otro lado de la Tierra. Tienen que apoyarse

necesariamente en eso, si quieren que sea más o menos simultáneo en todo el planeta,

le había explicado Juanese. Los amigos le decían así y a él le gustaba más que decirle

solamente Juan. Y Juan Salvador le parecía medio raro, eran esos nombres modernos

que los padres le ponían ahora a los chicos. Como nombres, Juan le gustaba y Salvador

también, pero cada uno por su lado, juntos le sonaba raro, no sabía por qué. ¡ Qué se le

va a hacer ! Los tiempos cambian y las costumbres también, se repetía Tonino

tratando de consolarse. Su nuera le había dicho que el nombre era por un libro que a ella

le había gustado mucho, algo de una gaviota. Rarita su nuera, siempre andaba en

reuniones y leyendo unos libros difíciles. Pero era muy buena persona y muy

trabajadora, los quería y los   cuidaba a los dos, al muchacho y al marido. Y si el

Víctor se había casado con ella, bueno, era la vida de él, a María no le había caído muy

bien la chica, la primera vez que Víctor la había llevado para que la conocieran había

estado bastante maleducada, pero qué se la va a hacer, así son las madres con sus hijos

varones, siempre piensan que nadie los va a atender como ellas y a lo mejor tienen

razón pero qué se le va a hacer, los muchachos no se van a quedar toda la vida pegados

a la pollera de la mamá. Y las mujeres menos. En cuanto pueden, chau, vuelan y hacen

el nido propio. Qué se le va a hacer. Es la ley de la vida. ¿ Acaso él mismo no se había

ido de la casa a los 18 años ? Y no porque tuviera ningún problema con los viejos, no,

al contrario, ¡ si eran más buenos que el pan ! Y trabajadores, madonna, cómo

trabajaban los viejos. Siempre le decían que eso era una bendición, que él no recordaba




                                           51
mucho del paese porque era chico cuando llegaron, apenas se terminó la guerra en

Europa, pero




                                       52
que en el paese había mucha pobreza, que casi no había para comer, pero él se acordaba

bien, ¡ cómo se iba a olvidar si la veía a la mamma que lloraba por los rincones ! Se

escondía, para que él no la viera llorar... ¡ Poveretta !   Por suerte aquí todo había sido

muy diferente, al año el padre ya pudo mandarlos a buscar -qué grande era el barco,

cuánta gente que se venía a hacer la América, la de esperanzas que traían, se les veía en

la cara!-, dos años después ya       se habían hecho la casita      ~ los paisanos habían

ayudado mucho, siempre se ayudaban los paisanos entre ellos ~, no habían pasado ni

dos años y pudieron comprar el horno con crédito del banco y construír el local

para la panadería.



¿ Cuántas veces te conté todo ésto, eh Juanese ? ¡ Soy un viejo aburrido, ya sé, pero

qué se le va a hacer! Los viejos de qué podemos hablar, decime vos que estudiaste

tanto. Hablamos de lo que vimos, de lo que hicimos, de los sueños que teníamos y de

tantos fracasos que tuvimos.       ¡ Claro que sufrimos, pero eso no fue lo único,

Juanese, te lo juro ! Y vos sabés bien que yo no soy como esos otros viejos, que

andan todo el tiempo dale que dale con el cantito ese de lo que sufrieron. ¡ Má sí ! Lo

que pasó, pasó. Ahora hay que seguir para adelante, si mirás para atrás te quedás

hecho una estatua, como la mujer esa de la Biblia que no le hizo caso a los ángeles y

miró para atrás y justo vió la explosión y cómo se incendiaba todo y se quedó dura, de

la impresión se debe haber quedado dura. ¡ Qué espectáculo debe haber sido eso ! Yo

de chico cuando la mamma me leía esa parte me lo imaginaba todo como en una

historieta, la gente corriendo para todos lados, tropezándose entre ellos y pisándose

esas túnicas que usaban, se les salían las sandalias y se caían, lleno de tierra por

todos lados y como no veían nada se caían unos encima de los otros... Bueno, te digo




                                             53
que eso les gustaba bastante, se daban todos contra todos ché, más o menos como

ahora pero ahí parece que se les fue la mano porque llegaron los ángeles para hacer




                                         54
una inspección, tenían que tomar una decisión porque la gente andaba como loca,

nadie respetaba a nada ni a nadie, se mentían, se robaban, se insultaban, se

pegaban... Como si estuvieran enfermos de la cabeza, y no pudieran parar. Ahí los

ángeles, que se habían disfrazado de personas para que la gente no se avivara,

llegan a la casa del único que quedaba más o menos sanito todavía y el tipo les decía

que estaba todo bien, los quería convencer que la cosa era pasajera, que todavía

quedaba mucha gente buena ahí, que hicieran un buen informe y les dieran un

tiempito más, pero qué te cuento que en medio de la conversación llegan un montón

de tipos que se habían enterado que ahí había unos visitantes, - ¡ carne fresca,

Juanese, imaginate los lobos ! - y se los querían pasar al cuarto. Claro que la

mamma no me lo contó así, esto me lo dijo un viejo que iba siempre al café, siempre

estaba leyendo, un tipo medio raro pero muy amable, tranquilo, no se metía con

nadie, no discutía de fútbol, nada. El iba, se sentaba, se pedía un café con leche con

medialunas y ahí estaba horas y horas leyendo y anotando cosas en unos cuadernos

de esos grandes con alambre. ¡ Y mirá que había kilombo en ese café ! Pero yo creo

que él iba a propósito, le gustaba eso de estar ahí, en medio de la gente, se hacía como

que pensaba y mientras aprovechaba y relojeaba a todos. Pero bien, con buena onda

como dicen ustedes, tenía una mirada suavecita, a veces me hacía acordar a mi

mamma cuando me miraba jugar y yo la miraba de repente. Bueno, un día no sé por

qué se me ocurrió llevarme la Biblia al café, había ido temprano y tenía ganas de

leer algo, el diario ya me tenía aburrido, siempre lo mismo, y en eso se me acerca el

viejo y me pregunta si se puede sentar a charlar un rato, claro le digo, cómo no,

faltaba más, si somos todos de la casa le digo. Bueno, para qué te voy a contar lo que

fue eso. No sé cuántas horas estuvimos, el tiempo se me pasó volando. Después no me




                                          55
pude acordar casi nada de lo que el viejo me decía, por ahí me distraía mirando por la

ventana o lo




                                          56
miraba a él, la ropa que tenía puesta y una cosa que hacía despacito con los dedos

mientras hablaba. Pero siempre me acuerdo de lo de la explosión porque él se había

inventado una teoría de que había sido una explosión atómica. Como cuando los

norteamericanos le tiraron esas bombas a los japoneses. Una vez ví un documental

en la televisión, qué bárbaros esos tipos, mirá lo que hicieron. No era como en la

historieta mía, nadie pudo correr, estaban todos los japo ahí quemados y muchos

directamente ni estaban, se habían como evaporado, por el gran calor dicen. Para mí

que el viejo estaba chiflado o la otra que pensé después es que se quiso divertir un

rato a costa mía. Pero la verdad que me impresionó Juanese, sentí una cosa rara en

el pecho y en la cabeza cuando me lo contaba. ¡ O a lo mejor serían las ginebritas que

me fui tomando ! El viejo no, él lo único que tomaba era café o té con leche, y comía

medialunas o sino esos baibiscuí como comen los chicos. Decía que no tomaba nada

de alcohol porque tenía el estómago delicado, pero a mí me parece que era por otra

cosa y que eso lo decía para que no se metieran con él. Si te aburro decime, Juanese,

vos me tenés mucha paciencia, mejor usala de a poquito así te dura más tiempo. ¿ Te

reís, eh?, el viejo Tonino te hace reír, eso es bueno Juanese, los matasanos dicen que

la risa es salud. Ahora que me acuerdo, este tipo se reía bastante, a veces se juntaba

ahí con algunos parecidos a él y se pasaban las horas charlando y riéndose. Me

gustaba cómo se reían, era lindo verlos. La verdad no sé si se murió o se fue a otro

barrio, porque de un día para el otro dejamos de verlo. Lo habrán metido preso o lo

encerraron en el manicomio, acá no te podés hacer mucho el vivo, no podés andar

diciendo cosas raras porque enseguida te la dan. Hay muchos intereses, pibe, mucha

plata en juego, influencias, no te podés meter con los curas ni con los tipos de guita,

enseguida te tiran encima a la policía y a los jueces, y los políticos son empleados de

ellos así que imaginate, hacele caso a este viejo Juanese, te lo digo por tu bien, mirá



                                           57
que yo he visto muchas cosas acá y muchas me las contó mi viejo de lo que vivió en

Italia antes de la guerra, ni te cuento lo que fue la guerra, a él le tocó en un batallón

de italianos que iban a Rusia, por suerte se enfermó y lo dejaron estacionado en

Polonia porque si no no cuenta el cuento, de sus amigos no volvió ni uno, se los

tragaron la nieve y los osos rusos. Lo de los campos de concentración, él lo vió

Juanese, yo creo que nunca se pudo sacar eso de la cabeza, mirá que era un

campesino medio bruto, no era ningún doctor, la primera vez que salió del pueblito

fue para ir al ejército, pero era un hombre bueno y eso que pasó ahí no lo pudo

entender. A veces tomaba un poquito de más, cuando la mamma ya estaba

durmiendo y nos quedábamos al lado del horno mientras se hacía el pan y él me

contaba y lloraba, te juro que lloraba Juanese, como un chico lloraba. Y mirá que mi

viejo era un tipo duro, no era un blandito, más de una vez se agarró a las trompadas

con tipos más grandes que él y se los comía, no sé, le venía como una furia y no podía

parar y les pegaba, les pegaba... Lo de la guerra lo embromó, no se lo pudo sacar más

de la cabeza. Y ver a esos pobres tipos en esos galpones, con los alambres de púa, los

alemanes que andaban siempre con los perros... Cadáveres, Tonino, me decía, eran

cadáveres caminando y había de todo, hombres, mujeres, jóvenes, chicos - había

muchos chicos, Tonino, yo los ví.. .-. Viejos no, y enfermos tampoco ví, a esos los

metían al horno apenas llegaban, Tonino. Nosotros acá hacemos el pan, y ellos en los

hornos metían a la gente. Somos peor que bestias, Tonino, mirá lo que somos

capaces de hacernos entre las personas. Después el viejo se quedaba callado, la vista

se le iba a alguna parte, así, con la mirada perdida, se quedaba un rato como una

estatua y al rato nomás ya le empezaban a caer los lagrimones... No hacía ningún

ruido el viejo cuando lloraba, me parece que eso me impresionaba más todavía, verlo




                                           58
ahí sentado al lado del horno del pan con las manos juntas y lloraba y lloraba. ¿ Y

yo




                                        59
qué podía hacer, Juanese ? Si yo era un chico todavía, ¿ qué le podía decir ? Nada, yo

me quedaba ahí calladito y cuando veía que él dejaba de llorar lo agarraba de la

mano, le decía "vamos viejo que es tarde, tiene que descansar", y él me seguía como

un perrito, vos vieras Juanese.



La mamma no decía nada, pero estoy seguro que sabía todo lo que le pasaba al

viejo. ¡ Cómo no iba a saber, si se habían puesto de novios a los 12 años ! A veces

estábamos hablando de cualquier cosa, suponete, de lo que iba a pasar si

aumentaba mucho la harina o si no alcanzaba la cosecha o de algún paisano que no

andaba bien y entonces ella mirando para otro lado como si no le hablara a él,

como si estuviera medio distraída, pero yo sé que le hablaba a él, decía "no hay

que quedarse parado como una estatua, mirando para atrás, hay que ir para

adelante, lo que pasó pasó, hay que tener fe, al que se ayuda Dios lo ayuda", bueno,

cosas así, no te lo cuento como ella lo decía porque mezclaba mucho las palabras

la gringa, era muy macanuda la vieja pero tenía un carácter, así chiquita como era

le hacía frente a lo que venga.



Siempre termino hablando de lo mismo, ¿ eh, Juanese ? No sé cómo me aguantás,

sos muy bueno con el abuelo, con todas las cosas que vos sabés, todo lo que

estudiaste en la facultad y lo que hablás con tus amigos andás escuchando a un

viejo chocho que     se   quedó   mirando     para   atrás...   Pero    estatua    no

soy,    ¿ eh, Juanese ?, vos lo sabés, miro para atrás porque no quiero que

vuelva a pasar para adelante, ¿ entendés ?, si las cosas van a cambiar para mejor

o van a empeorar, si les puede llegar a pasar a ustedes lo que pasó allá, entendés,




                                         60
no es tanto por mí, yo ya estoy con un pie del otro lado, pero ustedes tienen toda

la vida por delante y




                                        61
hay tantas cosas para aprender ahora, tantas cosas que se pueden hacer con los

inventos que hay, vos no te das cuenta porque naciste y ya muchas cosas estaban

pero yo que la primera vez que ví televisión tenía 18 años, no sé si te dás cuenta de

lo que te quiero decir, a veces me parece que soy de otro planeta, que todos los

viejos somos de otro planeta, o a lo mejor nosotros somos de acá y los que son de

otro planeta son ustedes, te reís ¿ eh, Juanese ?, las cosas que se le ocurren al

abuelo Tonino, como esto de hoy, hacerlos venir a todos medio de prepo para ver

esa trasmisión en cadena, no sé porqué Juanese pero        a mí me daba un poco de

miedo estar solo viendo a todos esos presidentes y ministros de todo el mundo

explicando lo que está pasando con esa profecía, bueno, no le dicen profecía pero

para mí es como eso, sabés qué pasa Juanese, como las cosas están tan mal y la

gente anda tan desesperada y hay tanta violencia y tanta porquería, a mí me hace

acordar a lo de la Biblia y esos ángeles que venían a ver qué se podía hacer con la

gente, y los que van a hablar hoy en la televisión hace rato que vienen diciendo que

las cosas son como son y no se pueden cambiar, tengo como un presentimiento

medio feo, me imagino lo que nos van a decir, que son todas mentiras que inventó

alguno por ahí y que ya lo metieron preso o lo encerraron en el manicomio o que lo

metieron en un horno, así aprende a no andar perturbando a la gente, pero a mí

me gustaria que fuera verdad, sabés Juanese, que llegara alguien bueno y nos

ayudara a salir de todo ésto, estos de acá nos quieren        convertir a todos en

estatuas o meternos al horno, decime la verdad Juanese: ¿ No es cierto que a vos

también te gustaría que fuera verdad lo de lo profecía ?



                                         *




                                         62
Conjunción primera.

En el hombro de Orión.




- ¿ Y bien ? ¿ Qué pasa con ellos ?



- Están enfermos, y su enfermedad quiere que se maten.



- ¿ Alguno de Nosotros     está   interesado   en esas criaturas ?   ¿

   Alguien quiere ayudarlos nuevamente ?




                                  63
Mayo 4, 1969.

"Este mundo está por estallar..."

La curación del sufrimiento.



Hermanos: A lo lejos, el Señor Cóndor navegaba. Allá en la panza del Cielo, sólo mota

de luz era, nada más. Centinela de Piedra nos miraba, con sus ojos de hielo y de nieve

nos miraba. No sonreía, su gran boca de piedra bien cerrada estaba. Viento del Norte

había llegado muy temprano con sus lenguas heladas y nuestro padre Inti, el bondadoso,

se vino muy cerquita a calentarnos.



Grande era el silencio allí, muy grande era, mis hermanos. A escucharlo se llegaron

unos hombres. De la nación de ellos eran, hombres blancos. Otros los espiaban con

la vara que mata entre las manos.



Contenta sentí a la Pacha- Mama tocándome los pies, me puse a bailar sin que me

vieran ellos y le pedí a la Pacha que por dentro le hiciera cosquillas al gigante

Aconcagua, que le ablandara el corazón de hielo al viejo centinela.



Kusiya, kusiya me cantó Viento del Norte, kusiya, kusiya, le agradecí. Kusiya, kusiya le

cantamos juntos al Gran Cóndor y él le llevó nuestra alegría al corazón de hielo del

gigante.



Veloz como puma llegó entonces el hombre, de su casa de piedra en la montaña vino,

habló entonces él, nuestro hermano, con palabra que enseña nos habló el hombre

bueno, con palabra que cura.




                                           64
Mucha guerra hacen los hombres entre ellos, dijo, grande es el daño hoy entre la gente,

grande es la oscuridad y la tristeza. Cuando la Pacha-Mama tiembla fuerte y todo se

derrumba, así habrá una desgracia grande entre los pueblos,              Ahora     no hay

dónde esconderse, dónde huír, cómo escapar. En cada uno está esa oscuridad, esa

tristeza, sendero con mentira no te saca de ahí, no mata la gran víbora negra que se

come tu boca.



Pedirle a Inti que nos caliente el corazón, que nos traiga el hablar verdadero a la cabeza,

no el que habla con lengua retorcida, el que daña al hermano, el que trae más tristeza al

corazón del hombre. Así habló él, así habló con lengua de verdad, con alegría fuerte

como viento que viene de montaña nos abrazó el hermano, nos invitó a subir con él, a

ponernos de pie nos invitó.



Así dijo, así habló nuestro hermano en aquel día. Pacha-Mama tembló y dijo sí, Gran

Cóndor dijo sí, Viento del Norte sopló y dijo sí, Centinela de Piedra sonrió y dijo sí.

Dijimos sí nosotros y partió cada uno, cada uno se volvió con su pueblo, con su padre

y su madre se volvió, llevando la semilla.



¡ Bailemos y cantemos, mis hermanos !. ¡ Que Inti nos derrita el corazón de hielo,

que despierte en nosotros el gigante dormido ! ¡ Que quiera el hombre ser hermano del

hombre para siempre !




                                             65
Marzo 10, 2001.

"La gorda ya tiró del mantel..."

Apocalypsis now.



Llegaron en helicópteros ultrasilenciosos de suaves colores, en pequeñas y elegantes

avionetas,   en hermosos aviones azules y plateados y en largas limusinas relucientes

y negras como panteras. Venían de distintas ciudades de los Estados Unidos y de

Europa y unos pocos del Japón.



Salvo contadísimas excepciones, ningún ciudadano común hubiera podido reconocer a

alguno de los 300 hombres o de las escasas dos docenas de       mujeres que desde la

noche anterior habían estado llegando al lugar. Sus rostros no aparecían nunca en las

pantallas de TV o en las páginas de los periódicos. Cuando algo así sucedía, era

únicamente en eventos vinculados al arte o a fundaciones dedicadas a la beneficencia.

Noticias en las que   solamente un reducido número de personas se interesaba.



La mayoría de la gente respondería con una sonrisa de incredulidad,     si alguien les

explicara que ese conjunto de individuos no eran actores y actrices contratados para

filmar alguna serie para la TV norteamericana como "Dallas" o "Dinastía", para alguna

película de Hollywood sobre el "jet-set" internacional o para un "culebrón" mejicano o

venezolano, sino quienes prácticamente tenían en sus manos el destino de los seis mil

millones de habitantes del planeta.



Allí estaban quienes poseían el capital y el control mayoritario de las más grandes

corporaciones del mundo, aquellas que manejaban los sectores claves de la economía




                                          66
mundial y a través de ellos orientaban la vida de los pueblos: la energía, las materias

primas básicas, las telecomunicaciones, la       informática , los transportes, los seguros

y   fondos de pensión,        la producción,     distribución y comercialización de los

alimentos, los medicamentos, los medios masivos de comunicación , los fabricantes

de armas, y el sector donde todo convergía,        desde donde se ejercía el control final

de todo aquella actividad planetaria: los banqueros y sus bancos,               compañías

financieras y tarjetas de crédito y de consumo. Allí donde         el dios fluía y refluía,

eterno, inagotable. Una red invisible -informática, virtual- conectaba a todo y a todos:

desde el propietario de la empresa hasta el último empleado, desde el médico al

narcotraficante, desde el militante marxista al cura de la parroquia, todos estaban

obligados a entrar en los miles de templos que los sacerdotes de aquel dios habían

levantado en toda la superficie de la Tierra.



Una gigantesca telaraña cubría el mundo y quienes la manejaban eran ese puñado de

personas. Nunca en la historia se había concentrado tanta riqueza y poder en tan pocas

manos. Ahora ese poder se sentía amenazado.



Todo se había hecho con la velocidad y la discreción de un operativo militar nocturno.

Cuando los presidentes y primeros ministros les hicieron llegar las primeras señales de

alarma, los miembros del "Comité de los Diez" habían encomendado el seguimiento

de todo el asunto a algunos de sus subalternos.



" ¡ Otra más de estas cosas de lunáticos ! ", había exclamado el presidente del Comité,

el hombre más rico del mundo, y se había echado a reír. Conocía bastante bien el tipo de

mentalidad que podía generar o sumarse a una historia semejante: su propia mujer se




                                            67
había ido convirtiendo en los últimos años en una adicta a todo ese tipo de basura

supersticiosa: astrólogos, tiradores de cartas, adivinadoras, grupos que realizaban

sesiones para convocar a diosas y ángeles, en las que los partícipes podían usar

únicamente    ropas   blancas o de colores muy claros, incluída la ropa interior,

darling...- y debían estar descalzos, -para conectar con la fuerza de la serpiente

subterránea, te das cuenta darling le decía Chelsea con voz sensual y entornando los

ojos; regresiones a vidas pasadas donde por supuesto todos habían sido personajes

extraordinarios -Chelsea había sido Cleopatra, según le había explicado con toda

seriedad mientras tomaba sol junto a la piscina y sorbía un daiquiri. Prudentemente, él

prefirió no preguntarle si había tratado de averiguar cuántas mujeres en el mundo

habían descubierto lo mismo, desde que los "expertos" habían comenzado con aquellas

"técnicas de regresión".   En realidad,    no le importaba mucho lo que ella hiciera o

dejara de hacer, siempre y cuando lo dejara tranquilo y no se metiera con gente de otra

escala social o en situaciones que pudieran desembocar en algún tipo de escándalo.



De manera que derivó el informe, y se olvidó del asunto. Estaba terminando una

negociación para controlar a la mayor compañía de telecomunicaciones del mundo

-resultado de la fusión de las dos más grandes empresas del sector...- y no iba a perder

un sólo minuto de su tiempo en tonterías de mujeres y chiflados.



Incluso cuando el primer aviso en el New York Times desencadenó aquella absurda

campaña de publicidad de las marcas más conocidas no se preocupó, sino que por lo

contrario esperó con la curiosidad de un entomólogo para ver cuáles serían           los

resultados en los hábitos de consumo de la población.




                                          68
La respuesta de la gente no se hizo esperar: solamente en la primera semana que siguió

a la aparición en la TV y en los más importantes medios gráficos de los principales

mercados consumidores, la venta de productos o servicios de las marcas que habían

utilizado aquel tema en su publicidad descendió 3 puntos. Aun cuando las empresas

habían cancelado inmediatamente sus campañas -con las pérdidas que eso significaba

para todos los afectados...-, la tendencia descendente había continuado y parecía

irreversible. Uno de sus bancos controlados, que operaba a través de 1.000 filiales y

más de 20.000 cajeros automáticos en la región oeste de los Estados Unidos, había

lanzado un ingeniosísimo anuncio: " Nosotros también estaremos allí ". " Allí ", era el

dibujo de una puerta maravillosamente labrada y un umbral de reluciente mármol.

Junto a la puerta y el umbral, un hombre de mediana edad, canoso, bronceado y

elegante, hacía uso del cajero automático del banco con una sonrisa beatífica. Detrás

suyo, otros tres clientes esperaban: -una muchacha tipo " personal trainer ", un hombre

joven con aspecto de profesor universitario en literatura gaélica y una viejecilla de

anteojitos redondos evidentemente plagiada de las latas de té Mazawatee.      En sólo 48

horas, miles de clientes habían cerrado sus cuentas y el total de operaciones había

caído 5 puntos en la primera semana, lo cual equivalía a la friolera de 1.000 millones de

dólares. Resultado: pérdidas por 50 millones. El presidente del banco y todo su equipo

de marketing habían sido despedidos, pero no por ello la cosa había mejorado un ápice.



El día 8, los informes llegados desde las principales bolsas de valores ya no dejaron

lugar a la duda: no solamente las acciones perdían su valor por las caídas en las ventas,

sino que otro fenómeno -mucho más grave- había empezado a detectarse: miles de

pequeños inversores estaban pidiendo su dinero a las compañías financieras, y muchos

miles más retiraban sus fondos de las cuentas de ahorro e incluso de las cuentas




                                           69
corrientes bancarias. El uso de las tarjetas de crédito mostraba un leve pero continuado

descenso. La gigantesca maquinaria había comenzado a rechinar en varios puntos.

Bastaría que comenzara a atascarse para que algunos pedazos comenzaran a saltar

por los aires. A partir de ese momento el sistema mismo quedaba bajo la amenaza de

una implosión / explosión.



No podía permitirse que algo semejante sucediera.        Todos los medios, todos los

recursos debían ponerse en marcha, sin ninguna dilación. En las siguientes doce horas,

el Comité organizó la reunión y convocó al resto de los miembros de aquella suerte de

“ gobierno mundial ” en la sombra.



Las instrucciones y los temas del día era muy precisos: todos debían alojarse en el

ranch. No debía haber periodistas, secretarias o amantes en el lugar. Las deliberaciones

comenzarían exactamente a las 3.00 p.m. del día 10, con un breve informe del

presidente del Comité. Se trabajaría en asamblea primero y luego por equipos según

áreas de actividad. Cada equipo debería producir su propio informe de la situación y

formular un plan de ejecución rápida. A las 9.00 p.m. se serviría una cena fría en el

lugar de reunión. Se sugería abstenerse de ingerir alcohol o hacerlo en dosis pequeñas.

Luego de la cena, un vocero de cada equipo leería el análisis hecho y el plan propuesto.

El máximo era de dos carillas. Los miembros del Comité propondrían los nombres de

10 de los presentes para que junto con ellos sintetizaran todas las propuestas y

elaboraran un único plan de acción mundial. Una copia de dicho plan -y una síntesis

de los argumentos que lo respaldaban- sería distribuido a todos a las 8.00 a.m., durante

el desayuno. A las 8.45 se reiniciaba la reunión plenaria, cuyo único punto era poner la




                                           70
propuesta a votación. Con el 51% a favor, quedaba automáticamente aprobada. Si no se

llegaba a ese porcentaje, la decisión quedaría en manos del Comité.



A las 12.00 a.m. llegarían el Presidente de los Estados Unidos, su vocero, el Secretario

Nacional de Seguridad, la Secretaria de Estado, los jefes del Pentágono, la CIA y el

FBI, el almirante Patterson -representante del Pentágono en la OTAN- y el presidente

de la Reserva Federal. El Comité les informaría brevemente de lo tratado y les haría

entrega del plan de acción en todos sus detalles. La ejecución debía comenzar de

inmediato. A la 1.00 p.m estaba previsto que la comitiva emprendiera el regreso a

Washington. (Dada la situación de emergencia, el Comité había optado por descartar

cualquier tipo de almuerzo). Desde aquel momento en adelante, el presidente del

Comité y Paul Hughes III operarían personalmente como enlaces permanentes con

el equipo político-militar. Fukuyama, Helmut Göerding de Alemania y Sir Francis

Chambers de Gran Bretaña los reemplazarían en caso de enfermedad grave, accidente

o muerte. Habría un informe regular diario, e informes excepcionales en caso de

urgencia. El Comité en pleno quedaba en sesión permanente.



La noche del 9, el presidente del Comité había sido el primero en llegar al "ranch".

Quería tener tiempo suficiente para discutir toda la situación a solas con el anfitrión de

la reunión, Paul Hughes III, viejo amigo y socio suyo en algunas inversiones en países

asiáticos. Aquel hombrón era el       único heredero de un imperio que abarcaba la

fabricación de armas, la extracción, destilación y transporte de petróleo, laboratorios

farmacéuticos, plantaciones de banana en Centroamérica y participaciones en cadenas

de hoteles, grandes tiendas, restaurantes y supermercados en Estados Unidos y otros




                                           71
30 países. Fanático de la caza mayor y de las hamburguesas con chili, Paul era uno de

los




                                         72
miembros más importante de la ANR, la Asociación Nacional del Rifle. Su aspecto

poco refinado y sus modales      toscos, - que él exageraba intencionadamente para

intimidar a los demás... - ocultaban una mente privilegiada formada en los mejores

centros de enseñanza del país, combinada con una innata astucia animal. Sus enemigos

aseguraban que en realidad era un chancho salvaje, un enorme jabalí disfrazado de

humano.



Durante la cena, ambos habían hecho un breve desarrollo de sus puntos de vista,

ilustrados con abundantes anécdotas y precisa información estadística. Luego, en la

penumbra de la espaciosa galería       que se abría a un hermosísimo parque natural,

permanecieron en silencio un largo rato mientras fumaban y tomaban sus bebidas. El

cielo azabache era el mar donde millones de estrellas centelleaban mientras la luna,

como una barca sin barquero bebedora de estrellas, ascendía desde la línea curva del

lejano horizonte.



Cuando finalmente quebró aquel silencio cristalino, el presidente hizo la pregunta que

había tenido en su mente toda la noche:



- Paul, dime qué es lo que tú definitivamente piensas de esta suerte de apocalipsis

que parece estar cayéndonos sobre la cabeza. No quiero discursos hechos para

Harvard o para el MIT. Quiero que pongas tu instinto de cazador sobre la mesa.



- Bill, la gorda ya tiró del mantel.



- Muy gracioso. ¿ Qué quieres decir con eso ?



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- Hace un par de      años, en el Ecuador,      durante una visita que hice a mis

plantaciones de bananas, conocí en casa de mi gerente local a José, un sobrino

suyo joven y muy inteligente, historiador, antropólogo y semiólogo. Tenía un

par de masters en universidades europeas. Tú sabes que a mí me interesan mucho

los animales extraños, me gusta aprender de ellos..., más aún si merodean cerca de

mis negocios. Así que le tiré de la lengua y rápidamente la conversación derivó

hasta llegar al punto que me interesaba:        cómo veía él al mundo, la economía

global, aquello que estaba pasando con la gente y sus costumbres, las culturas

locales frente a la cultura global, nuestra hegemonía y los problemas crecientes que

debíamos enfrentar y resolver en lugares tan diversos como Asia, Oriente Medio,

Africa, Latinoamérica e inclusive Europa. El hablaba con muchísimo conocimiento

y una franqueza total: tú sabes a qué me refiero, no andaba cuidándose el culo por

estar hablando con el patrón de su tío. Bien. En un momento me dijo: Su país es

nada más que el instrumento epocal a través del cual la historia va llevando a esta

especie hacia una interrelación y conexión completa, planetaria. Nadie podrá impedir

que eso suceda y nadie podrá hacer retroceder ese proceso, más allá de algunos

detenimientos o retrocesos temporarios en algunos puntos. El punto central es cuál

será el signo con el cual se lleve a cabo esa mundialización, y por ahora el signo lo

están imponiendo el capital financiero internacional y las grandes corporaciones.

Pero eso va en contra del sentido profundo de esta tendencia histórica, que nace con

el hombre: la de constituir una gran familia, la familia humana, en la que cada

pueblo -y cada individuo- hagan el aporte de su diversidad. Una nación humana

universal. Y me temo que el mayor problema lo tendrán ustedes mismos, quiero decir:

el pueblo de su país, como por otra parte ha sucedido siempre en la historia de los




                                          74
imperios. Es en los Estados Unidos, en la cabeza de la gente, donde ambos signos,

ambas tendencias, darán la batalla final.



¿ Globalización dirigida con mano de hierro hacia una homogeneización forzada,

arrasando con las culturas locales, con la historia de los pueblos ? ¿ O

mundialización de los aportes de la ciencia y la tecnología en beneficio de la vida y la

dignidad de cada ser humano, junto con el substrato cultural de cada pueblo, hacia

esa nación humana universal ?



Es en su país, señor Hughes, en el que conviven millones de hombres y mujeres

llegados de todos los pueblos de la Tierra, donde se está jugando ahora la escena

central de esta pieza teatral que ya lleva algunos millones         de años. El auge

incontenible de la violencia sicosocial que muestran los índices en aumento de la

drogadicción, el alcoholismo, los suicidios, los asesinatos, la violencia familiar, la

proliferación de los grupos protorreligiosos y las líneas mágico-supersticiosas, todo

aquello tan espectacular es solamente el oleaje de superficie producido por el

terremoto que ya se ha producido en el sustrato profundo, en las capas geológicas

del oceáno síquico donde se alzan las referencias y los modelos que orientan la vida

humana.



- ¿ Qué cree usted que va a suceder finalmente? En este episodio, ¿ganarán

los "buenos" o los "malos" ?, le pregunté en tono de chanza, para aflojar la creciente

irritación que sus palabras me estaban produciendo.




                                            75
- Señor Hughes, me dijo, y su expresión y el tono de voz habían cambiado de tal

modo que parecía un chamán de alguno de esos pueblos antiguos de América. En el

libro sagrado de mis antepasados, el Popol-Vuh, se dice que hacia el final de los

tiempos, los Señores Despiertos de Agartha y Shambalá volverán en sus brillantes

naves. Entonces, los hombres muñeco, los hombres de palo, desaparecerán de la faz

de la tierra.



- ¡ Caramba, mi amigo ! ¿ Y qué podremos hacer para impedir que semejante

situación se produzca ?, le dije en tono burlón y sin disimular para nada lo

ridículo que me resultaba      semejante salto mortal hacia el irracionalismo

mágico-primitivo.



Me miró con ojitos burlones y sonrió. Su rostro era, al mismo tiempo, el de un

viejo de 100 años y el de un niño de 8. Apoyó su mano en mi brazo, me miró

fijamente como si estuviera viendo el centro de mi cerebro y dijo: "Nada, mister

Hughes. Ustedes no pueden hacer nada. La gorda ya tiró del mantel".




                                        76
Marzo 10, 2001, 12.00 a.m. Eastern time.

Muerto el perro, se acabó la rabia.

El vientre del Gólem.



Desde Fort Worth, donde había llegado el avión presidencial, un helicóptero militar

había trasladado al grupo hasta el lugar de la reunión.         La prensa había sido

informada de que el Presidente quería trabajar con algunos de sus colaboradores en un

ambiente diferente, más natural y ecológico, durante al menos un día. Por supuesto que

ningún periodista había creído semejante cosa, pero         las órdenes dadas por los

propietarios de los medios de comunicación masivos se habían cumplido a rajatabla. Ni

una línea    en los periódicos, ningún      comentario radial    o televisivo   había

mencionado     el encuentro en el “Wild Ranch".



Sólo los miembros del Comité de los Diez los esperaban en la gran sala de los trofeos.

Unos pocos rezagados deambulaban todavía entre los senderos del parque, disfrutando

del espléndido día. El resto de quienes habían participado en las deliberaciones había

partido apenas finalizada la reunión plenaria prevista para esa mañana, en la cual el

Comité había puesto a votación un plan de acción mundial.



En ella, Kenzo Fukuyama, único miembro japonés del Comité de los Diez, había sido

el encargado de leer una copia del texto que una hora antes todos habían encontrado

junto a su desayuno.




                                           77
 Con unas pocas observaciones, algunas de las cuales fueron incluidas, el plan de

operaciones había sido aprobado por unanimidad. A otros tocaba ahora su ejecución y la

presentación de las explicaciones públicas necesarias.



Sentados en torno a la rústica mesa de pesada madera, el Presidente y los funcionarios

civiles y militares que lo habían acompañado escuchaban en silencio la lectura que

hacía pausadamente William "Bill" Graves, el presidente del Comité. El diseño

operacional se desplegaba en cuatro grandes campos:



1. El campo de los medios masivos de comunicación. 2. El campo político. 3. El

   campo económico / financiero. 4. El campo policial y militar.



Los medios de comunicación comenzarían de inmediato una campaña de denuncia

sobre las verdaderas y ocultas intenciones de quienes habían puesto en marcha aquella

noticia absurda. Un equipo formado por tres de los mejores periodistas del mundo se

ocuparía de preparar esas notas. Un par de días más tarde, comenzarían a difundirse

artículos y reportajes difamatorios sobre la gente que estaba propagando el rumor. La

policía se ocuparía de proveer las fichas de elementos peligrosos en condiciones de ser

denunciados. La campaña tendría una primera fase, en la cual el objetivo era la creación

de un ambiente de temor y paranoia entre la población, antes de la transmisión mundial

del día 21, durante la cual el Presidente de los Estados Unidos dirigiría un mensaje a

todos los habitantes del planeta, acompañado por los presidentes o primeros ministros

de prácticamente todos los países. La transmisión se haría simultáneamente por radio,

televisión e Internet y el discurso completo sería publicado ese mismo día en los

principales periódicos.




                                           78
Se invitaría a participar en la transmisión a los líderes de las principales religiones y a

personalidades famosas del mundo de las ciencias y las artes. Se tomaría debida nota de

las inasistencias.



El costo de la transmisión sería pagado obviamente con dinero público. El gobierno de

los Estados Unidos asumiría el 50% de los gastos, los países miembros de la

Comunidad Europea el 35%, Japón el 5% y el 10% restante se distribuiría entre los

demás países.



En 72 horas, el Comité haría llegar al Presidente un borrador del discurso para que

comenzara a estudiarlo. El Presidente podría hacer algunas sugerencias acerca del estilo,

no así sobre el fondo del asunto.



A partir del día 21 de marzo, se intensificaría la campaña en los medios, fomentando

especialmente la denuncia de los "esperantes" por parte de familiares, amigos, vecinos y

compañeros de estudio o de trabajo. El término "esperante" había sido creado para

identificar a todo aquel que difundiera el rumor. Comenzaría a utilizarse

inmediatamente en la campaña de los medios de difusión.



Simultáneamente, las corporaciones y grandes empresas comenzarían a despedir -o

amenazarían con hacerlo...- a los " esperantes " que tuvieran en su nómina. Los

aspirantes a vacantes en puestos de trabajo deberían firmar una declaración donde se

comprometían a no difundir el rumor bajo pena de ser despedidos inmediatamente. Los

mismos procedimientos deberían ser aplicados         cuanto antes en la administración

pública.




                                            79
 Todas las acciones debían tender a cercar a los " esperantes ", aislándolos de su medio

inmediato personal, laboral y social. De ese modo se detendría         el proceso en su

crecimiento e inmediatamente se podría comenzar a revertirlo.



La policía debía movilizar a todos sus informantes y a los elementos provocadores.

Delincuentes y     narcotraficantes    podían ser utilizados tanto para exhibirlos

como " ejemplos de esperante", cuanto para hostigar y provocar a los genuinos. Cada

gobierno debía proveer los fondos necesarios para que la policía pudiera desarrollar esta

parte del plan.



Denuncias, despidos, hostigamientos y arrestos serían complementados desde el primer

momento cancelando cuentas corrientes y tarjetas de crédito y    denegando préstamos

o renovaciones a cualquier " esperante ", sin importar de quien se tratase.



Día a día se evaluaría la información recibida de los servicios de espionaje y control de

la población, de manera de verificar los cambios producidos hasta llegar a la tercera y

última fase, que comenzaría el 12 de abril. En esa etapa se preveía la entrada en

acción de las fuerzas militares, trabajando en complementación con la policía



El Presidente interrumpió la lectura: ¿ Fuerzas militares ? ¿ Para hacer qué, Bill

?



- La policía podría verse desbordada. Además, no habría lugar suficiente para

tantos chiflados, aun cuando tuviéramos disponibles todas              las cárceles del




                                           80
mundo. Habrá que organizar campamentos de detención masiva, y de eso tiene

que ocuparse el ejército.




                                    81
- Eso suena a "campos de concentración", Bill. ¿ Y qué pasará si la gente se

resiste ? ¿ O, si a pesar de todo lo que hagamos, ese día        mucha gente logra

reunirse para "esperar" ?



- Winslow, tenemos perfectamente clasificados los sectores de la población más

involucrados en este asunto. La voz del dueño de casa resonó como si llegara desde

un lugar enorme, vacío, oscuro y lejano. Por ejemplo, en el caso de los Estados

Unidos, los mayores porcentajes se han detectado hasta ahora entre los

desocupados, los inmigrantes ilegales, los negros y las comunidades latinas. Con las

diferencias propias de cada país, de todas maneras la distribución se repite. El

porcentaje de participación en otros segmentos de la población, si bien es algo

preocupante y es el que en realidad ha producido la alteración que conocemos

en el circuito económico-financiero, no es ni de lejos igual en cifras. Debemos

impedir que el contagio se extienda. Estamos ante una plaga y actuaremos en

consecuencia.



- Paul, sabes que manejamos la misma información estadística. Así que, por

favor, ¿ podrías responder a la pregunta que hice hace un momento ?.     ¿Qué va a

pasar con la gente que proteste o incluso pretenda rebelarse ?



La mirada del tejano cambió. Sus ojos se hicieron más pequeños, como si fueran dos

rendijas. Su voz se endureció de tal modo que un escalofrío corrió por la espalda de

varios de los presentes.




                                         82
- Si las cárceles y los campos no nos alcanzan para encerrarlos o si se rebelan,

como tú dices, no habrá más remedio que matarlos.



- ¿ Matarlos ? Paul, ¿ te has vuelto loco ? ¿ Vamos a matar a cientos de miles de

personas ? ¿ O a millones ?



- Winslow, todos moriremos         algún día. A ti también te sucederá, tarde o

temprano. Simplemente, estaremos adelántandole el reloj a toda esa gente. Paul

Hughes III sonrió burlonamente y continuó: Por lo demás, señor Presidente, si hay

algo que está sobrando actualmente en este planeta es, precisamente, gente. Y en

especial, gente que casi no produce y apenas si consume. Para decirlo de una

buena vez: ¡ Están de más !



- ¿ Por qué están tan seguros que el plan dará resultado ?



- ¿ Quién dijo que estamos tan seguros ? Pero es el único que tenemos. De manera

que no puede haber otro mejor. Además, muchacho,             como dicen en Ecuador:

"Muerto el perro, se acabó la rabia".



Se hizo un pesado silencio. El Presidente paseó su vista por todos los presentes y luego

dijo con su tono más enérgico:



- Bill, Paul, amigos: quiero que sepan desde ya que no pienso autorizar esa etapa

del plan.




                                           83
El metro noventa y los 100 kilos de Paul III se irguieron en la cabecera de la mesa y

parecieron abalanzarse sobre el Presidente Clerklow. La rosácea piel del rostro de

Hughes había virado a un rojo apopléjico.



- Winslow, ¿ qué mal bicho te ha picado ? ¿ Has olvidado quiénes te han colocado

donde estás ? ¿ O piensas que fue la gente, con sus votos, por tu linda carita y tu

bronceada piel de Wyoming ? Eres simplemente un empleado nuestro, y si hoy

puedes frotar tu trasero en los sillones de la Casa Blanca es porque nosotros

quisimos que así fuera. Lo sabes, ¿ verdad ? Así que no vengas aquí a darnos

esos discursitos de ultraliberal neoyorkino sentimental. Aquí no estás en un

escenario, haciendo campaña para juntar votos entre la gente.



El vocero y el Secretario Nacional de Seguridad miraron al Presidente con    expresión

de alarma. La Secretaria de Estado comenzó a hurgar entre sus papeles como si

acabara de recordar algo     tremendamente importante, mientras el presidente de la

Reserva Federal fijaba la vista en una de las cabezas de tigre que adornaban la sala

como si le fuera la vida en ello. Los directores de la CIA y el FBI y los dos jefes

militares   miraron hacia    Hughes y Graves con la actitud de quien espera órdenes

de sus superiores jerárquicos.



-   Pero Paul, ¿ de qué delito podremos acusar a toda esa gente ?



El Presidente hablaba ahora con un hilo de voz y respiraba con dificultad.




                                            84
- De conspiración contra el orden económico establecido, la paz global y los

intereses de los Estados Unidos de América y sus aliados.



- ¿ Crees que ese será un argumento suficiente para justificar los arrestos y las

matanzas ?



Con los ojos    hundidos en las órbitas, pálido y derrumbado, Winslow Theodore

Clerklow era sólo un trofeo más de caza en aquella habitación.



-   No   nos interesan los argumentos,        sino los resultados. Como te decía,

muchacho: ¡ Muerto el perro, se acabó la rabia !




                                         85
              Septiembre 21, 1997

               Terraza tercera

           La palabra de América



  Aquí venimos pues, el pueblo americano,

   aquí venimos pues a decir la palabra,

a decir la palabra que influirá en la historia.



  Nos convocamos pues, nos convocamos.

        Desde el hielo hasta el fuego

             correrá la palabra

         de los pueblos de América:

 gigante, tumultuosa, con miles de colores,

            pero no avasallante.



   Nos hablaremos pues, nos hablaremos.

           primero entre nosotros

          para saber quién somos,

            para contar leyendas,

             para curar heridas,

            para abrir el futuro.



   Nos miraremos, pues, nos miraremos.

          para saber quién somos,

            para mostrar el alma.

             Así nos miraremos.


                      86
87
   Y cantaremos pues, y cantaremos.

    Y bailaremos, sí, y bailaremos.

Para sentir la dicha pues, para sentirla.



           Y mil colores pues

        tendrá nuestra palabra:

      desde el hielo hasta el fuego

          correrá la palabra

      de los pueblos de América.



      Y crecerá un silencio pues,

         en torno a la palabra.

         Para poder mirarnos,

          para sentir la dicha,

          para abrir el futuro.




                   88
Julio 10, 1996.

"Nada puede hacerse desde afuera..."

La esencia de la oda.



El sol del amanecer entraba por las ventanas de la sala, trayendo consigo los rumores y

los pequeñísimos sonidos de la vida que recomenzaba. A lo lejos, un gallo tenor

saludó tres veces la presencia del astro dador de vida. Una algarabía creciente le

respondió desde todos los rincones. Cacareos, mugidos, balidos, trinos, relinchos y

ladridos se alzaron triunfalmente hacia el cielo. La vida saludaba al nuevo día.



La irrupción de aquella sinfonía rompió por un momento el clima en el que todos

escuchaban al último expositor. Habían estado intercambiando desde la tarde anterior y

luego de una cena frugal y un par de cafés, bebidos en medio de anécdotas risueñas y

comentarios en torno a los temas más variados, comenzaron las exposiciones que habían

durado toda la noche.



Los aportes habían sido hechos desde distintas perspectivas, según la experiencia y el

campo de acción personal. Cada uno había presentado en forma concisa el resultado de

sus observaciones y las conclusiones del caso, respaldadas por breves argumentaciones.



Una veintena de personas, entre hombres y mujeres de distintas edades y procedencias

étnicas, escuchaban en aquel momento a           Irmao Granero. Se le había pedido que

luego de exponer sus propios puntos de vista, los uniera en una síntesis final con lo

dicho por los demás.




                                            89
Hace más de 30 años que venimos estudiando todo esto, había señalado al comenzar

su exposición, de manera que no nos toma por sopresa nada de lo que está pasando

con los países, las instituciones, las cúpulas económicas y políticas y con el

ciudadano medio, con y en el ser humano cotidiano, sufriente y existente, que por

supuesto no es para nosotros una categoría de la sociología a la moda ni un dato

estadístico más,     como sucede en    los programas macroeconómicos          de los

gobiernos y los organismos internacionales.



Amigos, creo que ahora es evidente para cualquiera - ¡ aun para la gente más

optimista y crédula...! -   que el sistema se acerca velozmente a un punto de

máxima crisis. Ya no        quedan dudas acerca de las consecuencias que la

consolidación de los Estados Unidos como principal poder económico, político y

militar del planeta ha traído y seguirá trayendo para los pueblos y los individuos.

El proceso de fusión y concentración de las grandes corporaciones continúa

acelerándose, coincidentemente con las desestabilizaciones y los cambios a nivel

de regiones económico-políticas y la gradual desaparición del poder de decisión en

manos de los estados nacionales.



Se levantó, encendió un cigarrillo y mientras se paseaba a lo largo de las ventanas,

continuó hablando.



Asistimos a un fenómeno único en la historia humana: la constitución del primer

imperio mundial de la Tierra. ¡ Es como ver el nacimiento de una especie

nueva de dinosaurio ! Simultáneamente, y según hemos escuchado en los informes

precedentes, están apareciendo en distintos puntos del planeta las resistencias a la



                                         90
bestia imperial. Estas resistencias -que no harán más que crecer en el tiempo-, se

están expresando      por ahora en formas más bien espontáneas y se apoyan

fundamentalmente en las identidades y los substratos culturales de los pueblos y

las comunidades.



Se ha señalado aquí, y coincido con ello, que en este contexto las religiones, los

mitos e incluso las leyendas populares y sus legendarios personajes jugarán un

importantísimo papel.      Como nos recordaba Juanese en su exposición,             esas

imágenes y creencias son aún referencias vivas en el paisaje interno profundo de la

gente.



Como ya       ha ocurrido en otras ocasiones a lo largo de la historia, los seres

humanos nos encontramos nuevamente en una encrucijada. Cada conjunto de

acciones y procedimientos realizados sobre el medio natural y social revirtió

luego    sobre los mismos operadores, transformándolos, en un incesante

movimiento de ida y vuelta a lo largo de decenas de miles de años. La cinta de

Moebius puede graficar muy bien esta idea de un proceso continuo, en espiral

creciente, que se continúa a pesar de los fracasos, los detenimientos y aun de los

retrocesos.



Mientras todos se servían café de un termo que pasaba de mano en mano, Irmao

había continuado con sus explicaciones. A los larguísimos períodos iniciales les

sucedieron otros cada vez más cortos. Las influencias recíprocas entre pueblos y

culturas que fueron una constante histórica (a través de la guerra y del comercio, de las




                                           91
religiones, de las artes y luego de las ciencias) , eran ahora un vector decisivo gracias a

la conexión que establecían las veloces comunicaciones de todo tipo. Los tres siglos




                                            92
anteriores habían preparado la condición para que la ciencia primero y las tecnologías

después produjeran un cambio enorme en la forma y las posibilidades de vida de la

gente. Toda la historia podía verse como un gran resorte que se había ido estirando y

estirando durante larguísimos períodos de acumulación. Ahora, el resorte se había

soltado. El hombre dominaba la energía atómica, exploraba el Cosmos, vencía las

enfermedades y prolongaba la vida, avanzaba a pasos acelerados en el conocimiento y el

manejo del código genético y había creado una red de comunicaciones que cubría el

planeta como una delicada piel de conciencia. Todo tipo de objetos pero también todo

tipo de imágenes, de " intangibles " ,      se estaban intercambiando en volúmenes

enormes y a todo nivel. Entre tanto, nuevas teorías científicas -como por ejemplo las

desarrolladas por el premio Nobel de Física Ilya Prigogine desde 1940 -, influían

crecientemente tanto en el campo de las aplicaciones como en lo vinculado con los

criterios cotidianamente aceptados acerca de " la realidad ".




                                           93
Cada vez que la imagen del mundo había cambiado, cada vez que el substrato de

creencias se había transformado, se habían producido cambios notables en la vida de los

individuos y los pueblos. Los ejemplos eran numerosísimos, pero bastaba uno para

ilustrar el tema: la caída de la creencia en una Tierra plana y centro del sistema solar.

Nada había sido igual de ahí en más, y un nuevo mundo se había abierto ante la mirada

asombrada de la gente.



Ahora la Humanidad se encontraba en el umbral de otros cambios, cambios que no

podrían dejar de ejercer una desestabilización profunda en el siquismo: 1. El

conocimiento de la existencia de otras formas de vida inteligente en el Universo. ( Fin

del geocentrismo, del hombre como " el Rey de la Creación " ). 2. Cambios en la forma

tradicional de concepción. ( Fin de las relaciones sexuales como única forma de

procreación ). 3. Cambios en las formas tradicionalmente aceptadas de sexualidad y de

convivencia.   ( Fin de la familia y de la pareja tal como se la conocía tanto en

Occidente como en Oriente ). 4. Cambios en la medicina y en la genética. ( Aumento

de la longevidad y vislumbre de la posibilidad de la inmortalidad física ). 5. Cambios

en los modos de producción de bienes y servicios a partir del reemplazo creciente de los

seres humanos por máquinas. ( Fin de la maldición bíblica: " Ganarás el pan con el

sudor de tu frente ". Perspectiva de un nuevo tipo de organización social, en el cual las

esclavas fueran, precisamente, las máquinas y no ya más los seres humanos ).



Bebió el último sorbo de café y su voz se hizo más pausada y grave, casi como si

hablara para sí mismo.




                                           94
- El ser humano ha construido un nuevo paisaje. Ese paisaje es ahora su espejo. En

ese espejo, la antigua mirada no encuentra ya su rumbo y así el sentido y la

dirección de la vida deben replantearse en profundidad. ¿ Qué es " el hombre " ?

O mejor dicho: ¿ Quién es ?            ¿ Adónde se dirige ? ¿ Tiene un " Destino

", una " misión " ? Y en tal caso: ¿ Cuál es, cómo puede formularse ?



Hizo una pausa, mientras paseaba su mirada alrededor de la mesa. Cuando se detuvo en

Eliahu, continuó su exposición en otro tono.



- Las religiones y los mitos dieron en su momento una respuesta y fueron

orientación para los pueblos y los individuos a lo largo de milenios. Las religiones

fueron las primeras formas de " globalización " , avanzando sin considerar

fronteras o límites administrativos. Fueron, desde su inicio, " transnacionales ".

Ahora, necesariamente todas ellas avanzan al ritmo y con las formas que impone

la época tratando de llevar a cada rincón del planeta sus dioses, sus morales, sus

modelos y guías, y sus sistemas de práctica. En medio del       desorden creciente,

esos sistemas ofrecen sus referencias, ahora más que nunca en forma universal. En

consecuencia, amigos, no habría que descartar colisiones también en ese campo.



La ciencia contemporánea        propone esquemas o leyes en los que prima la

variabilidad y la incertidumbre, avanzando así en la paulatina desaparición de

aquella realidad creada por el observador que realizaba paso a paso sus

experiencias de verificación. Ahora, ya no se discute que el observador influye

sobre lo observado, que los instrumentos de medición más sofisticados son aún




                                           95
insuficientes   para   captar   y    describir   todas   las   variables

posibles   en   el




                                    96
comportamiento de la materia y de la energía. ¡ Ni hablar de los famosos cinco

sentidos, que en realidad son siete, como los enanitos de Blancanieves !. El

azar - al que nosotros llamamos " tiempo puro " - aparece como un inesperado

y decisivo factor interviniendo en las estructuras de la vida en permanente

organización-desorganización-nuevo nivel de organización. La conciencia es activa

y transforma aquello hacia lo cual dirige su mirada.        Ha desaparecido del

escenario de la ciencia la realidad única, inmutable, basada exclusivamente en

leyes válidas para todo tiempo y lugar. En el campo de la filosofía, con Brentano

primero y definitivamente con Husserl después el pensamiento " descubre " el

mecanismo de intencionalidad presente en toda conciencia humana y a ella misma

como una estructura indisoluble de actos en busca de los objetos que los

completen, en permanente actividad compensatoria de los estímulos que le llegan

tanto del ámbito interno como del externo al propio cuerpo.         La conciencia

deja de ser vista como un casi pasivo y reflejante receptáculo del mundo,     para

comprenderse como una " forma " que se registra a sí misma precisamente

cuando y porque organiza, estructura al mundo. Dicha " forma " está

permanentemente lanzada a la búsqueda de aquello que la complete, y por ello se

habla de una estructura " conciencia-mundo ",       - y no de cosas separadas o de

una sumatoria como en la psicología clásica -.     Se completa así aquel proceso

cuyo inicio en Occidente podemos situar en el Renacimiento y que del campo de

las ideas derivó al terreno de la organización política, económica y social con la

Revolución Francesa       y otros movimientos contestatarios o directamente

revolucionarios, hasta llegar a este siglo, en el cual la Revolución Rusa - con sus

consecuencias en todo el mundo - y la revolución científico-teconológica       han

hecho desaparecer del escenario histórico-social la imagen del hombre como aquel



                                        97
sujeto pasivo, eterno destinatario y víctima de fuerzas lejanas, oscuras y poderosas.

En su lugar, está apareciendo el ser humano. Y esto que parece tan obvio y hasta

un sin-sentido es, precisamente, el signo de los nuevos tiempos, porque se trata

de un nuevo tipo de ser humano. Lo que es válido hoy con seguridad no lo será

mañana. Para el ser humano común, para los seis mil millones de habitantes

que constituyen      hoy    la tripulación de la nave Tierra, el mundo                  -

tal cual se lo " conocía " - está francamente en vías de desaparición.



Se sirvió una galletita de chocolate de un plato que alguien estaba haciendo circular, la

mordió y luego de saborearla hizo un gesto de satisfacción.



Se habla entonces apocalípticamente del " fin del mundo " , cuando en rigor de

verdad habría que hablar del fin de un mundo, es decir, de un sistema de ideas,

creencias y formas de organización social.          Todo tipo de escuelas y grupos

emergen para dar sus explicaciones, sus orientaciones, tratando de constituirse en

referencia.   La superstición, las prácticas mágicas, la consulta a chamanes y

gurúes se amplia a grandes sectores de la población, los grupos protorreligiosos

crecen como hongos lejos del ámbito y de la influencia de las antiguas iglesias y

sistemas religiosos.



Al parecer, a medida que nos vamos acercando a ese punto de inflexión, a esa

crisis general que mencionábamos, todo se está alineando en este tablero

gigantesco. También es válido verlo de este otro modo: porque todas las fuerzas

se están definiendo y alineando en el tablero, es que nos acercamos al punto de




                                           98
inflexión. Lo viejo y lo nuevo: las minorías que controlan a los estados a través

de




                                       99
los políticos a su servicio, mientras hacen lo mismo con las poblaciones a través del

para-estado, es decir a través del poder económico-financiero y de los medios de

comunicación, y los nuevos grupos, las organizaciones e incluso los individuos

donde ya se está desarrollando la rebelión. Porque las élites se han apoderado

no solamente del mundo objetal, de las cosas de la gente,        sino también de su

subjetividad. La gente intuye confusamente que gracias a los extraordinarios

avances de la ciencia y de la tecnología, la vida podría cambiar rápidamente a

favor de todos. Y al mismo tiempo experimenta que un puño de hierro le

apreta la garganta, impidiéndole ir en esa dirección.        Sí, hay una creciente

sensación de asfixia en vastos conjuntos humanos. Todos conocemos los efectos

psicológicos que produce la anoxia en cualquier       individuo, ya sea en la alta

montaña o porque alguien lo está estrangulando. Pues bien, amigos: sospecho que

estamos en el umbral de una situación de mucho interés, en la cual se verá cómo

las respuestas subjetivas se transforman en las acciones objetivas de millones

de individuos. Una respuesta psicosocial multitudinaria, inesperada,         ante la

creciente sensación de asfixia sicológica - ¡ y no solamente...! - que está creando

la imposición de un mundo unificado y controlado por los muchachos de Wall

Street.   Un mundo en el cual muchos ya no tienen futuro ninguno, otros están a

pasos del abismo y la gran mayoría se ve obligada a transitar como ganado por la

manga que la lleva cotidianamente al matadero.



- ¿ Qué es lo que podría suceder, entonces ?, preguntó un hombre con acento

centroamericano, dejando por un instante el registro minucioso que hacía en su

cuaderno de notas.




                                         100
Irmao se detuvo y reflexionó por unos instantes.



-   Podría suceder, Enrique, que los seres humanos busquen una nueva

imagen-guía, un nuevo sistema de imágenes capaz de orientarlos en este nuevo

paisaje que ellos mismos han contribuido a crear.



-   ¿ Podría ser una especie de llamado,         un pedido de ayuda ?,      dijo Peter

Denossovich desde la ventana en la que se recostaba.



- Podría ser. Habrá que ver si ese " llamado " , como tú dices, es registrado

por cada uno como algo dirigido         " hacia adentro " de sí mismo, hacia su

interioridad, o " hacia fuera " , hacia un espacio y un tiempo externos a él.



Todos permanecieron en silencio por un par de minutos. Las miradas se dirigieron hacia

las ventanas, hacia la luz que ya se había adueñado del día.



- ¿ Cuáles serían las consecuencias de una u otra dirección de la mirada ?,

preguntó finalmente una mujer de cabellos negros y tez mate.



- Podría suceder que ambas direcciones de la mirada convergieran en una misma

experiencia, Alicia.     ! Qué interesante sería !      ¿ No es cierto ? La gente

experimentaría      de    alguna     manera aquello que explicaban los sabios

herméticos; " El Todo es Mente. El Universo es mental ". O como en la Tabla de

Hermes Thot: " Es verdad, sin mentira, cierto y muy variable. Lo que está

abajo es como



                                          101
lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para hacer el

milagro de una sola cosa ".



Apelando a una metáfora, podríamos decir que en este Universo mental cada ser

humano es una nota de la        gran sinfonía. Es una oda, una suerte de oración

cósmica.



- Irmao, ¿ cómo definirías lo esencial en el hombre ?, preguntó un hombre alto de

aire bondadoso y aspecto de perro pachón, emergiendo de un viejo y confortable

sillón de cuero.



Pasaron unos instantes. Luego, con tono afectuoso, Irmao dijo:



- Roberto, eres esencialmente tiempo y libertad. Allí está la esencia de la oda, la

nota singular de la existencia humana.



- Si uno lograra vivir con esa certeza en el centro del corazón y de la cabeza, nada

sería igual, afirmó una mujer de mirada vivaz.



- Pienso que sí, Pía, que cambiaría nuestra visión de la realidad. Vale la pena

hacer el intento. ¿ Qué se puede perder ? ¿ Las pelusas, los frascos de mayonesa,

las corbatas y las cosas por el estilo con las que vivimos en nuestra pantalla mental

habitualmente ?     ¿¡ Cómo no va a ser interesante dejar de verse y de sentirse

como una bolsa, conteniendo imágenes de un pasado borroso o de un futuro

incierto en un presente confuso !?.   Mejor una veloz y grácil saeta volando hacia



                                         102
los cielos que un   pesado bólido cayendo hacia la nada. ¿ Ustedes cómo lo ven

?




                                     103
- Desde luego que sería muy interesante como registro cotidiano, dijo una mujer

que hablaba español con marcado acento inglés, mientras encendía un cigarrillo. Pero si

somos solamente unas pocas personas las que logramos esa perspectiva, no parece

que pueda cambiar mucho la situación que describías... y el problema es que creo

que todos tenemos esa sensación de incertidumbre y de temor respecto a nuestro

futuro y el de nuestros seres queridos. ¿ Es posible advertir a la gente de que es

necesario     cambiar,    lograr que comprendan que           estamos viviendo una

situación realmente grave y nos acercamos a una gravísima crisis mundial ?



- No podría    decirte qué es lo que tendrías que hacer exactamente para lograr lo

que comentas. En todo caso, Karen, pienso que no se debería prescindir de

una reflexión acerca de la actitud con la cual uno se acercará a otros, para

comunicarles lo que piensa y siente, y, eventualmente, para invitarlos a algún

tipo de acción en común, si fuera el caso.



- ¿ Qué sería lo más importante en esa actitud ?, terció tímidamente una mujer

rubia, de marcados rasgos centroeuropeos.



Irmao contempló despaciosamente sus manos antes de responder. Luego, con un tono

de voz que se había hecho apenas audible para los que estaban más alejados,

respondió:



- Tratar a los demás como uno quiere que lo traten, Catalina. Y recordar que

nada puede hacerse desde afuera, sin ganar el corazón del hombre.




                                         104
Febrero 10, 2001.

"Nunca compartas el lecho de un demente".

Los envenenadores de la vida.



Se había llevado el dossier pensando en estudiarlo en la playa o por la noche, cuando

todos estuvieran durmiendo, pero no había podido abrirlo siquiera. La carpa había

estado casi permanentemente con visitas de todas las edades, y las cenas abundantes

luego de un día a pleno sol y mar lo volteaban como novillo pialado en día de marca.



El viaje desde Punta del Este a Buenos Aires fue muy tranquilo. Había reservado en el

primer vuelo de la mañana, sabiendo que ninguno de sus amigos viajaría un lunes a

semejante hora y no se había equivocado. Aunque el avión llevaba su capacidad

completa, se trataba de ejecutivos, profesionales y algún empresario mediano, gente

que tenía a su familia de vacaciones y viajaba todos los fines de semana.



Las cosas ya no son como años atrás, pensó, cuando muchos podían pasarse uno, dos

y hasta los tres meses del verano de vacaciones con su familia. Ahora quien más quien

menos sentía el aliento en la nuca, uno no podía descuidarse porque los cambios eran

continuos y veloces y en menos que canta un gallo cualquiera se quedaba sin empresa,

sin negocio o sin clientela.



¡Pucha que había cambiado todo! La llegada de los grandes capitales y las empresas

transnacionales les había movido el piso a todos. Nunca se había visto algo así y en tan

poco tiempo. Ahora había que laburar, entendés querido, la bu rar, y había que

considerarse muy afortunado si uno tenía dónde hacerlo. Empresas del estado no




                                          105
quedaba ni una, y las privadas más grandes también las habían comprado los peces

gordos yankis o europeos.       Energía, materias primas, transporte, comunicaciones,

alimentación. Ni hablar de la concentración del sistema bancario y financiero. ¡ Se

equivocó fiero, mi general ! La " o " se nos convirtió en una " y ".        Y aquí nos

tiene, llegó el 2000 nomás y nos encontró unidos y dominados. ¡ Alfredito, suerte que

pegaste el viraje allá lejos y hace tiempo, que si no ahora te estaban comiendo los

caranchos !



Le gustaba hablarse en la cabeza, como él decía. Ahí tenía sus diálogos con otros, pero

sobre todo consigo mismo. Era fundamental para poder aclarar sus propias ideas e

impresiones, y eso lo preparaba para las reuniones    en las que se enfrentaba con toda

clase   de    tiburones,   pirañas,   víboras, escorpiones   y cerdos salvajes. ¡ Qué

zoológico, che ! Lo que más había eran ratas, zorros y lobos, pero el único gorila era

él, por eso había sobrevivido, sos un gallego cabeza dura Alfredito. Sí, astuto como

serpiente y prudente como paloma, 66 años recién cumplidos, la vida se le había

pasado como un sueño, pero todavía tengo cuerda para rato, mucho deporte, comida

sana che, asado y buen vino y sobre todo mucha encamada, estoy hecho un violín a mi

edad no cualquiera está así. Todavía aguantaba un medio tiempo en cancha grande,

nadie le daba mucho más de 50.



Ya empezamos a bajar, me hubiera gustado un viaje más largo, me gusta andar en el

aire, me olvido de todo. Miró hacia la derecha, donde el sol ya era una bola de fuego

líquido ascendiendo sobre el Río de la Plata. Del otro lado, Buenos Aires era una

hembra fabulosa y desnuda que despertaba. A veces le parecía que quería más a la




                                           106
ciudad que a su propia familia. En una hora más, el centro será un infierno. Pobre la

gente que tiene que andar por la calle.




                                          107
Se alegró por María de las Mercedes y por los nietos,         disfrutando las vacaciones

lejos de aquel horno. " Allá en el horno, se vamo a encontrar... " , tarareó. Qué es lo

que iba a encontrar hoy en su despacho, es lo que le hubiera gustado saber. Parecía que

alguien le hubiera sacado brillo a los árboles de Palermo. O sería lo que había quedado

de la lluviecita de la noche anterior, reflejando el sol. Le producía una sensación extraña

ver las ciudades desde arriba, las avenidas, las calles, la gente y los vehículos, se sentía

alguien de otro planeta o un gigante. Siempre esperaba que             algo extraordinario

sucediera en ese paisaje de miniatura. La manaza de King-Kong tomaba a los avioncitos

que esperaban para despegar y los destruía como si fueran papel metalizado. Luego

barría con toda la aeroestación, cruzaba la avenida aplastando los autos y se internaba

en el río levantando un oleaje que avanzaba sobre la ciudad y la inundaba. La gente

corría aterrorizada en todas direcciones, pero era inútil... ¡ King Kong ! ¡ Qué

antigüedad ! Hacía casi cincuenta años que había visto esa película y cada tanto se le

aparecía, no entendía bien porqué. María de las Mercedes se reía         y le decía que era

por lo peludo que tenía el cuerpo y los ojos que se le ponían chiquitos y rojos cuando

se enfurecía. Él se había enamorado de la actriz, la rubia primero tenía miedo pero

después sentía que el gorila la quería proteger, otra que proteger, vení para acá nena,

vení con papá, vas a ver cómo te protejo yo. Desde chico lo habían fascinado esas

rubias de las películas, estaba seguro que de grande iba a encontrar la suya con la

boquita redondita pintada como Jean Harlow        aunque al final se había casado con una

morocha... El hombre propone y Dios dispone... ¡ Pensar que el que lo había invitado

a la fiesta donde conoció a María de las Mercedes era un come-curas rabioso ! Había

montones de tipos así en Córdoba, qué te parece con la influencia que tiene la Iglesia

ahí, por algo el golpe que le dieron los milicos a Perón en el 55 empezó allá, cómo




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se le ocurrió al general meterse con los curas, por más que se lo habían explicado

varias




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veces nunca terminó de entenderlo al general. ! Qué tipo ese ! Había cambiado la

historia del país,   King Kong irrumpiendo         con Evita   la rubia, hablándole a los

cabecitas:   “ Mis descamisados ”       decía desde el balcón y la gente en la plaza

caminaba por el aire. Pero eso ya no podía volver a pasar, todo estaba muy cambiado,

pensar que el general     había ganado unas        elecciones con ese eslógan genial,    "

Braden o Perón ", si fuera ahora seguro que ganaba Braden, eran otros tiempos, ahora

los embajadores yankis se hacían socios de algún club de fútbol y los domingos iban a

la cancha. ¡ Qué hijos de puta ! Y la gente se lo creía, qué simpático el embajador

decían y los diarios publicaban fotos del tipo con el hijo en la cancha. ¡ Son más vivos

que el carajo, te la ponen con vaselina ! Ahora todo era cuestión de imagen y de pablic

releishons y del márquetin, Alejandra le hacía practicar inglés mientras se fumaban un

pucho pero nunca le había entrado bien la pronunciación como buen hijo y nieto de

gallegos le decía ella para hostigarlo, a él le reventaba toda esa gente que cada cinco

palabras metía dos en inglés, siempre las mismas porque más no sabían, “ ¡ Ay, mirá !

Empezó un seilof brutal en Shadouuus, no te lo pierdas ” decían, estiran las u

como si aullaran y revolean los ojos. ¡ Vamos !, no me digas que no que yo las

escucho, “ Qué fashion que estás dárlin, viste beibi hoy estoy muy producida, esta

noche salgo con mailav, está re-fashion el potro”. Estás celoso le decía ella tirándole

de los pelos del pecho, King Kong está celoso de los potros jóvenes, pero qué celoso ni

celoso, ella se reía a carcajadas y le hacía cosquillas y lo enloquecía, ella lo sabía y le

gustaba porque a él le venía como una furia y la apretaba la mordía la chupaba entera

la enloquecía hasta que ella no aguantaba más y se le subía encima y se movía como

en la danza del vientre, cómo le gustaba sentirla adentro él la sostenía y la iba bajando

despacito    mientras   ella    daba    grititos     y jadeaba    jadeaba    y le    decía




                                            110
hijodeputasosunguachoquémehacés y le              tiraba del pelo y él la seguía bajando

despacito despacito y ella lloraba y se reía al




                                             111
mismo tiempo, seguro que ya no se acordaba de ningún potro porque ahí estaba su

padrillo, papito le decía, aguantá papito no te muevas quedate así que te siento todo y él

cerraba los ojos para poder aguantar más porque si la miraba sabía que no iba a poder,

no, porque ella era rubia y joven y tan linda que a él le venía una cosa rara como furia

y ganas de llorar y quería apretarla tenerla así para siempre, se metían en el río y

nadie podía seguirlos porque las olas inundaban toda la ciudad.



 Cerró el maletín,    sacó un bolso de mano        del portaequipaje y salió del avión

caminando despacio, envuelto en la evocación como en una bruma, se le había puesto el

cuerpo blando, pucha con la mina ésta mirá lo que me hace todavía no pensé que la

iba a extrañar tanto pensó mientras pasaba        los controles mostrando la credencial,

ahí está Rosendo esperando, firme el hombre, no falla nunca el morocho después de 20

años juntos no sé qué haría sin él, buen día Rosendo, ¿ todo bien che ?, sí don

Alfredo, gracias a Dios todo bien, oíme Rosendo mirá vamos a dar una vuelta

por los bosques primero y después me llevás al despacho, tengo ganas de pensar un

rato tranquilo sabés, sino cuando llego allá me empiezan enseguida con los

problemas y las llamadas y quiero revisar unos papeles, oíme ahí en el bolso

hay un paquete que manda la patrona debe ser algo dulce así que no te lo comás

todo negro goloso y lleváselo a tu familia. ¿ Cómo anda la vieja che ? ¿ y el

Facundito bien, no ?, hablaba casi sin escuchar los monosílabos de Rosendo que

ya había encendido el aire acondicionado y ahora le preguntaba si podía poner una

música sí claro poné nomás ¿ qué es che ?, folklore don Alfredo, un grupo que

está gustando mucho, me lo pasó el Facundito, le gustaba el folklore al tucumano

y a él también, de joven se lo pasaba escuchando la radio que la usaba como un telón

de fondo para poder estudiar en el departamento en Córdoba porque sino se distraía, se




                                           112
ponía a divagar, pero la música no, al contrario, lo ayudaba a poner la atención en

los libros, esas zambas y esas bagualas suavecitas, sí, a María de las Mercedes

también le gustaba mucho fue una de las cosas que los unió bastante, influyó eso de la

música, también el que ella fuera tan buena y tan dulce la familia era muy católica con

doble apellido pero la vieja era una bruja lo corrió bastante porque claro él no era de una

familia conocida, si el padre era un gallego cualquiera, el dueño de tres bares en

Buenos Aires que quería tener un hijo doctor, y entonces venía el porteño vivo a

quedarse con la nena, los apellidos y la guita, la había peleado duro la vieja hasta que

se dio cuenta que era inútil, cuando pescó que la hija había debutado se puso hecha

una seda y al rato nomás ya hablaba de compromisos y casamientos, vieja zorra,

controlaba todo con esa carita de beata y el rodete siempre perfecto, el viejo era un gran

personaje de la política, afuera hablaba fuerte pero en la casa arrugaba, se cansó de

cuidar su corazón, herirse está mejor que no vivir cantaban los del grupo folklórico

todo lo sostiene con el corazón, él venció, claro que él había vencido y tenía que

reconocer que lo habían ayudado muchísimo porque él solo con su título de abogado no

hubiera llegado ni a la esquina, acá si no tenés relaciones importantes vas a ser siempre

uno del montón, no quiero el amor que está dormido, el que nos quiere y nos amarra,

sí, al principio había sido lindo ella era muy tímida y dulce pero de a poco se había ido

animando nunca fue nada como para subirse por las paredes pero él siempre tenía sus

rebusques por ahí con alguna loca y ahí se sacaba las ganas, pasión descontrolada,

locura, capricho no cantaba mal el pibe tenía una voz que le gustaba, che Rosendo

metete por acá, vamos al lago y pará un rato ahí, poné la trompa para el club de

golf, cuando nació María Fernanda la cosa cambió, ahí la vieja se venía a cada rato de

visita y también el padre Alberto merodeaba mucho, pero qué canta este pibe, no

castigan, son dioses verdaderos, éste sí que no sabe dónde vive, es de otro planeta, el




                                           113
amor comienza en lo profundo, en el jardín profundo de tu mente, lo que es yo en vez

de jardín debo tener una jungla, pibe, de ahí debe salir el gorila King Kong, poné un

poquito más fuerte Rosendo, ¿ a vos te gusta ?, son buenos sí, las letras medio

raras nomás, me parece, y después cuando nació José María ya la cosa se fue al

carajo, él volvía a cualquier hora, ella ponía cara de víctima, con suerte y viento a

favor lo hacían una vez por semana, a él no le alcanzaba ni para el vermú y ella

siempre hablando del pecado y del castigo y el cura que a cada rato se aparecía a

comer y decía palabras como joder o carajo para hacerse el moderno, la bruja y María

de las Mercedes hacían como que se escandalizaban ¡ Ay ! El padre Alberto dijo

joder, qué moderno el padre Alberto y todos se reían. ¡ Qué teatro, por favor ! Si en ese

momento hubiera sabido lo que sabía ahora del padre Alberto, arman opinión

idiotizada, instrumentos para ingenuos convertidos en bonsai, sí, pibe, así es la cosa,

tenés razón pero te lo tenés que bancar si querés llegar tenés que transar y si no andá a

cantale a Gardel, acá no te podés hacer el vivo, calavera no chilla, nos    envenenaron

la vida con eso de que el placer es pecado, cómo me asustaban de chico entre mi vieja

y el cura de la parroquia me aterrorizaron con lo del infierno y el diablo que siempre te

andaba cerca y se te podía meter en el cuerpo si te tocabas la poronga o si hacías algo

feo con una chica, después te enterás que ellos hacen de todo, morfan, chupan y se

encaman como todos o más, miralo nomás a Santo Tomás                tenía una panza tan

grande que tuvieron que hacerle una mesa especial con una concavidad en la cabecera

porque sino le quedaba muy lejos. Y San Agustín que había hecho de todo y después le

daba cátedra a todo el mundo de cómo había que vivir para encontrar a Dios y llegar al

Paraíso y si no hacías caso te daban con todo, así aprendés a no pecar, y el papa Borgia

que se encamaba con la hija y le echaban veneno en la copa a media humanidad,        acá




                                          114
somos todos vivos,   alguien tendría que escribir un libro   que se   llamara las

Confusiones de




                                      115
San Agustín, con eso del pecado y el infierno asustaban a los giles y así controlaban

todo, de los boludos se sirve Dios le decía el cardenal aquel en el Vaticano muerto

de risa mientras tomaba champán y comía pavo trufado, el que mejor definió la cosa

fue ese que había sido obispo, Jerónimo Podestá, mirá si sabría cómo se manejaba

todo, ahí cuando renunció y encima se casó le tocó el turno de ligarla a él, cómo fue

que había dicho en ese reportaje "la Iglesia primero te arroja un manto de sospecha, y

después te arroja un manto de silencio", y chau, andá que te cure Lola, parece

poder, y sólo lo mantiene la costumbre, parece real y sólo son cenizas y fantasmas, no

te podés hacer el poeta, el soñador, si querés ser alguien tenés que ser práctico, si hay

que mentir se miente lo demás es verso para los giles, así es desde siempre y así va a

seguir siendo mientras el mundo sea mundo, si tenés poder hacés lo que se te canta el

culo, si lo sabré yo que le conozco vida y milagros a todos los de la crema de este país y

alrededores. Si no hubiera sido por el poder cómo hubiera arreglado lo de Alejandra

cuando empezó a ponerse medio rara y quería terminar la relación y yo le decía

pedime lo que quieras pero no te vayas, y ella nada, no quería guita ni nada, se había

enamorado de un pendejo de la edad de ella y le quería ser fiel, pero por favor si las

mujeres son todas unas putas qué fiel ni ocho cuartos le dije cuando finalmente me

confesó la verdad de entradita nomás le pegué un par de trompadas y después la hice

de goma en la cama, cómo se le ocurre decirme que me va a denunciar ! ¿A mí me vas

a denunciar, hija de puta? ! Estaba medio loca esta piba, pendeja de              mierda,

después que tuvo el accidente se dio cuenta que conmigo no podía joder, pero cómo la

extraño no pude encontrar otra que me caliente así , bueno, a ver qué dice este

informe: Elementos peligrosos. Verificar. Difunden rumor. Informar inmediatamente

segundo secretario embajada, mirá los yankis cómo andan preocupados por estas

pelotudeces, lo que es acá no van a joder mucho con el rumor ese, acá sabemos cómo




                                           116
tratarlos, la gente misma los va a denunciar como pasó en la época del Proceso, los

milicos hicieron la gran cagada pero no la       hicieron solos,    si muchos vecinos

cuando veían algo que a ellos les parecía raro enseguida botoneaban, por eso también

cayó tanta gente joven que no tenía nada que ver con nada, sos joven sos sospechoso,

por algo será decían los vecinos cuando se los llevaban, es como si nos gustara cuando

joden a otro, sufrir y hacer sufrir,    a mí me gusta más hacer sufrir, el pueblo es

como las minas al final te das cuenta que les gusta que les peguen y las hagan sufrir,

andá que te arregle el sicoanálisis, te imaginás meter a toda la población en los

consultorios, treintaicinco millones de tipos, flor de negocio, a más de uno le gustaría

armar eso, un mundo de cartón me saluda, con la mueca feliz dibujada tengo que

mandar a comprar este cómpac, el tonto fracasó, y lógico, qué te parece, los

tontos siempre fracasan, ¡ chocolate por la noticia !, viene al galope el coraje, zamba

de la rebelión, vamos a dar la pelea, zamba de la rebelión, pero qué dicen estos tipos,

están en pedo, no nos gusta que nos manden ni uniformes ni sotanas, y a los del traje

de seda les cantamos esta zamba, che Rosendo pasame la tapa del cómpac ese,

cuando juntemos las luchas habrá un relámpago nuevo, a los valientes nos lleva

siempre la senda hacia arriba, decís que te lo prestó el Facundito, mirá vos, en

qué andaría su ahijado, arrancá nomás Rosendo, ya nos vamos, espero que no les dé

un disgusto a los viejos, lo invito a tomar un café con algún pretexto y averiguo en

qué anda.



Hojeó distraídamente la carpeta y después se quedó mirando por la ventanilla del

automóvil hasta que llegaron al edificio. El guardia saludó con gesto militar y el jefe de

la Secretaría   de Informaciones del Estado le respondió alzando apenas la mano.




                                           117
Cuando se levantó la barrera el auto avanzó y luego se detuvo frente al ascensor

reservado.




                                      118
Rosendo bajó rápidamente y abrió la puerta para que      el doctor Alfredo Bahamonde

saliera del vehículo.



Rosendo, alcanzame el maletín nomás, el bolso dejalo en el baúl. Vení a buscarme

a las cinco y decile a tu hijo que me llame, que quiero contarle algo que le va a

interesar.



Cómo no, jefe, al mediodía le digo.           Le abrió la puerta. Alfredo Bahamonde,

director de la oficina de espionaje y control de la población civil de la República

Argentina, entró en el ascensor. Mientras la cerraba, Rosendo siguió hablando. ¿Y sabe

qué, jefe? Le voy a pedir que cuando venga no se olvide de contarle lo de los

dioses.




                                          *




                                         119
Julio 10, 1971.

" ¡ Aquí no hay ningún 'maestro' ! ".

La señal de la abeja.



Había llegado hacía diez días a la ciudad cordillerana, llevando una mochila con todas

sus pertenencias, la dirección de Irmao y el número de teléfono de Bruno. No conocía

personalmente a ninguno de los dos. En el bolsillo de la camisa guardaba la carta que

había recibido a principios de junio, escrita con el inconfundible tipo de la Olivetti

Lettera sobre una pequeña hoja de fino papel. El larguísimo viaje por tierra desde San

Salvador de Jujuy había sido una de las experiencias más hermosas de su vida, por los

cambiantes paisajes de cerros, bosques, cuestas, desiertos y quebradas, y por las dos

noches en las que se extasió viendo bailotear esos millones de bichitos de luz

cósmicos      que un Azar Bondadoso había sembrado en la panza cóncava del cielo.



Qué país maravilloso, se repetía. ¡ Cuánta diversidad y belleza a cada paso !       Los

pequeños pueblos, la gente de a pie o montada a caballo o en mula que saludaba al paso

del ómnibus, los niños que salían corriendo de las casas de adobe al costado del

camino agitando las manos, sonriendo y gritando, celebrando la presencia de los

viajeros. Y en el atardecer, aquellas mujeres sentadas en los umbrales como totems

milenarios, con las oscuras y fuertes manos que hacían todo por la vida descansando en

sus muslos como si fuera para siempre.



Todo lo asombraba, en todo le parecía percibir la correntada creciente de la vida en su

eterno fluir. Desde aquella noche de noviembre en la que su vida había girado como un

radar o un telescopio enfocando una galaxia nueva, fulgurante, desconocida, había




                                          120
vuelto a sentir que estaba vivo, una sensación similar a la que recordaba de su infancia

pero ahora con un tono muy diferente, como si se hubieran agregado otros acordes a la

melodía del sentirse-a-sí-mismo-de-un cierto-modo.



Desde la noche     que escuchó las primeras explicaciones, no habían pasado todavía

ocho meses de aquel tiempo que se medía con el calendario, pero que para su interno

sentir eran siglos o, mejor aún, tenía la impresión de haber entrado en otra dimensión

de la existencia, como quien despierta en la mañana y al rememorar su dormir y su

soñar se asombra de sí mismo, al advertir que ha experimentado todo aquello como "la

realidad”. Una realidad única, definitiva, con sus propias leyes: un " mundo ".



" Hay otros mundos, pero están en éste ", había escrito el poeta Paul Eluard. Por lo

pronto, y en lo que hace a las diferentes formas de estar la conciencia en el

mundo, tenía razón. ¿ Qué y cómo es " el mundo " para alguien que duerme

profundamente ? ¿ Y para alguien que está soñando mientras duerme ? Y para ese

mismo durmiente cuando comienza a despertar, pero no está todavía plenamente

despierto, sino inmerso en esa suerte de bruma propia del semi-sueño. Y aún en

la vigilia, cuando todos asumimos que " estamos despiertos ", ¿ cuántas " formas "

distintas puede haber de captar los estímulos provenientes       del    " afuera " del

cuerpo y de devolver una respuesta a ese " mundo externo " ?      " No toda es vigilia la

de los ojos abiertos ", había sintetizado en una frase aquel singular escritor, Macedonio

Fernández, retomando un tema fundamental de las escuelas esotéricas y de los grandes

maestros: la ilusión acerca de una única, indubitable realidad, construida por los

sentidos, la memoria y otras funciones o mecanismos psíquicos.




                                          121
En Occidente, una de las explicaciones más difundida era la que había dado Platón en

" La República " con el mito de la caverna. Un texto equivalente en el budismo era "

El acertijo de la percepción " , conocido también como " El discurso del Señor Buda

ante la Asamblea de los Mil ". En varios fragmentos de las prácticas de las "

Escuelas de los Misterios ", en diferentes mitos y leyendas de pueblos muy diversos y

también en los grandes sistemas religiosos, especialmente en los relatos y enseñanzas

de sus mejores exponentes - de sus místicos... - , se señalaba el tema de " sueño y

despertar "    como un punto crucial.    También desde el campo del arte se había

cuestionado frecuentemente el consenso acerca de la realidad. En aquella noche de

noviembre, en la que junto a Juan José había recorrido a pie durante horas la enorme y

desierta ciudad, escuchó una frase   que lo sacudió como un pequeño terremoto: " El

ser humano duerme profundamente, y su mayor ilusión es creer que está despierto ".



En algún lugar de sí mismo,       más allá de la mera comprensión intelectual de la

metáfora, más allá de cualquier nivel de argumentación habitual, " algo " se había

movido, algo que estaba aletargado se irguió en lo profundo de la caverna de la

memoria.      " Esto es verdad ". Una voz lejana y diferente llegó desde aquella

profundidad, y en ella reconoció el tono        genuino   y aquella intensidad   de la

existencia que habían caracterizado a su niñez y parte de la adolescencia.



" Fue una irrupción del sí-mismo profundo ", le explicaron tiempo después, en una

de las reuniones del grupo de estudio en el que comenzó a participar. " Una

oleada de despertar ". Y desde entonces, nada había sido igual en su vida. Pareja,

familia, trabajo, amigos,    fueron paulatinamente reemplazados en su escala de




                                          122
prioridades por esta gente singular, un puñado de jóvenes que se proponía aquella

cosa absurda:




                                       123
despertarse a sí mismos difundiendo una doctrina del despertar entre todos los seres

humanos del planeta.



¡ No recordaba haber escuchado algo tan ridículo y desproporcionado en toda su vida !.

Gente absolutamente desconocida, sin acceso a los círculos de           poder y prestigio

político, intelectual, académico o de cualquier otro tipo, en un país periférico alejado de

los centros de decisión mundial. Un país en manos de      un dictador militar recalcitrante

y retrógrado, intelectualmente orientado por miembros del cursillismo católico y del

Opus Dei, que comenzó gobernando el país apelando al estado de la sitio y la represión

desde el mismo día en que asaltó el poder, en julio de 1966, cuando fueron apaleados

profesores y estudiantes universitarios obligados a transitar entre una doble fila de

policías munidos de armas,      cascos y bastones.     En 1969     la oleada de rebelión

popular que recorría el país alcanzó su punto de máximo desarrollo en la ciudad de

Córdoba. Las escenas transmitidas por la televisión, en las que se veía a la Policía

Montada    retrocediendo ante los grupos de manifestantes armados solamente con

piedras, mostraron al Sistema que ya no podría mantenerse con el mismo esquema. "

El hombre fuerte " - otro más, en la larga cadena de personajes mesiánicos que

habían emergido del magma de aquel pueblo -, fue obligado a renunciar por sus

propios compañeros de armas. Otro militar, esta vez de una línea considerada " liberal

" dentro del Ejército, asumió la presidencia y comenzó a preparar la etapa de transición

previa a las elecciones - supuestamente " democráticas..." - que devolverían el poder a

su legítimo dueño: el pueblo soberano. Una nueva farsa se preparaba.



La etapa siguiente a las reuniones semanales consistía en una suerte de retiro urbano

cerrado de quince días, donde se profundizaba en los estudios de auto-conocimiento y




                                           124
en la práctica de distintas técnicas, todo ello tendiente a formar en cada

partícipe un

 " campo " mínimo de experiencias en torno a esta diferente visión de uno mismo y

del mundo.



Quienes luego de semejante inmersión en          " terra incognita "     emergían con su

decisión fortalecida, eran invitados a participar en trabajos más extensos en el tiempo y

más intensos en cuanto al programa de estudios y de prácticas que se proponían para

esta nueva etapa, en la cual se apuntaba a consolidar una condición o " base ", apta

para avanzar en otros desarrollos, prácticas y actividades de difusión y organización.



Desde su óptica de las primeras semanas, solamente podía encontrar algo parecido a

este grupo surrealista, a esta suerte de personajes surgidos del universo de Roberto Arlt

o de Leopoldo Marechal, apelando a la lectura de estos autores o a la de obras de

escritores de ciencia-ficción y de textos de escuelas como las de los sufíes o del

misterioso Gurdjieff y sus discípulos más conocidos: Ouspensky, Nicols y Daumal.



Pero a medida que fue avanzando en su proceso formativo, advirtió que estaba frente a

un sistema que no solamente incluía algunos aspectos del esquema de los centros de

respuesta de Gurdjieff, sino otros provenientes del yoga en lo referente a posturas y

respiración, de Schultz en lo relativo a los sistemas de tensión y distensión, de Desoille

en cuanto a prácticas de ensueño dirigido,         y fundamentalmente,     de pensadores,

científicos, filósofos y maestros como Ortega y Gasset, Nietzsche, Von Brentano,

Einstein, Husserl y el Buda, entre muchos otros.




                                           125
Se trataba de un fenomenal trabajo de síntesis, de una estructuración de muchas de las

mejores experiencias y desarrollos provenientes de distintas épocas y diferentes

culturas, tanto de Oriente como de Occidente. No se trataba de un sincretismo más o

de un refrito de extravagancias y excentricidades aptas para fascinar a algunos jóvenes

de aquella década, fértil en acontecimientos como el mayo francés de 1968 o la

irrupción de los Beatles, el florecimiento del movimiento hippie, el feminismo militante

y la liberación sexual en medio de la guerra de Vietnam, la Revolución Cubana y los

movimientos violentistas, la crisis de los misiles, el asesinato de Kennedy, los saltos

tecnológicos y su impacto en las formas de producción y consumo, junto con los viajes

a la India, el Tibet, Katmandú y Machu Picchu en busca de la iluminación espiritual,

de la droga o de ambas cosas al mismo tiempo. Y en el final de la década, el comienzo

de una nueva etapa en la más extraordinaria aventura del hombre: la llegada a la Luna

de la primera nave tripulada.



El grupo había hecho suya la proclama de Immanuel Kant: ninguna institución, ningún

sistema de ideas podía quedar al margen de un análisis minucioso y de una crítica

fundamentada. El punto de vista -el interés- desde el cual se haría esta crítica había

quedado claramente expuesto desde el inicio: esas instituciones, esos códigos morales,

esas ideologías, en suma: esas concepciones acerca del " ser humano ", ¿ eran útiles

al avance de todos los seres humanos hacia la libertad, hacia la superación de la

violencia, hacia la superación del dolor y el sufrimiento personal y social ?



En aquel paisaje humano mundial bullente y caótico, el objetivo que había reunido a los

primeros miembros y que, a la vez, los llevó a formular aquel programa de estudios y

prácticas, se sintetizaba en unas pocas ideas muy simples, (prácticamente exentas del




                                          126
colorido y del brillo de otras que circulaban profusamente por aquellos tiempos) :

la superación del dolor y el sufrimiento en uno mismo y en los demás; la idea que el

individuo y su medio constituían una estructura en permanente interacción; el dolor era

físico y podía desaparecer gracias al avance de la ciencia y de la justicia social; el

sufrimiento era mental, y podía superarse merced a la comprensión de su origen y al

fortalecimiento de la fe en uno mismo y en los demás;      el dolor y el sufrimiento eran

la expresión de la violencia personal y social.      Había varias formas de ejercer la

violencia, además de la más evidente que era la violencia física, la cual resultaba ser, en

la mayoría de los casos, la culminación de una larga cadena de violencias ejercidas

contra y entre los seres humanos: la violencia económica, la violencia moral, la

violencia psicológica, la violencia generacional, la violencia religiosa y la violencia

sexual.



Esa violencia estaba presente en el medio social (en las instituciones mismas)        y en

cada ser humano, aunque manifestada de distintas formas y con distinta intensidad

según los individuos, pero también según las circunstancias.        La misma persona ,

sometida a distintas formas de violencia, daba respuestas diferentes. Pero también

podía suceder, - y de hecho, sucedía - que el mismo individuo respondiera de modo

diferente al mismo estímulo, de acuerdo con la circunstancia vital por la cual estuviera

atravesando. Esos comportamientos podían advertirse          no solo en el caso de los

individuos, sino en comunidades y en grandes conjuntos humanos.



Un problema fundamental era entonces el de la superación de la violencia personal y

social simultáneamente.    Era desde esta hipótesis central que el grupo inicial había

organizado sus estudios y luego sus prácticas de superación. Las conclusiones,       que a




                                           127
su   vez     se       habían   convertido         en   propuestas   dirigidas   a   otros,

consistían en aquel




                                            128
programa, el cual, por otra parte, estaba planteado como algo en continua

transformación, a partir de las experiencias realizadas por un número creciente de

personas y por el aporte mismo que algunas de esas personas podían ir haciendo al

desarrollo de la concepción general.



Todo aquello se había expresado de un modo diferente e igualmente válido, cuando

se explicó que el ser humano sufre porque teme perder lo que tiene, por lo que ya ha

perdido y por lo que desespera de alcanzar. Sufre por el recuerdo, por la percepción y

por la imaginación. Esas eran " las tres vías del sufrimiento ". Era fundamental

distinguir entre necesidad y deseo, el deseo podía acorralar al ser humano. Cuanto más

violento era un hombre, más groseros eran sus deseos. No había falsas puertas para

escapar del sufrimiento mental y de la violencia interna. La droga no era una solución.

El sufrimiento que convertido en violencia se descargaba sobre otros no resolvía el

problema, sino que contrariamente lo aumentaba.



¿ Qué se podía hacer, entonces ? La respuesta no era ninguna novedad y había sido

planteada en diferentes momentos históricos, con distintos lenguajes según el paisaje

epocal y el estilo expositivo propio de cada escuela o de su fundador, pero en lo esencial

era la misma: " Trata a los demás como quieres que te traten ". Esta era la " Regla de

oro " para el comportamiento humano. ¿ Y qué más se proponía ?: Aprender a reír y

aprender a amar. Elevar el deseo. Elevar el espíritu. Elevar el cuerpo. Fortalecer la

fe   mediante la reflexión cotidiana, la meditación acerca de los propios actos, de sus

motivaciones y sus consecuencias. Llevar la paz en uno y llevarla a los demás.




                                           129
Cuando a mediados de la década de los '60 las actividades de los primeros miembros

trascendieron a círculos un poco más amplios, comenzaron las persecuciones, los

hostigamientos y la campaña de difamación. Primero por parte de la Iglesia a través de

la prensa y de las calumnias que lanzadas desde el púlpito se convertían fácilmente en

rumor entre los fieles. Inmediatamente después a través de la policía y de algunos

jueces sumisos al poder sacerdotal y más adelante por parte de los sectores ideológicos

y políticos de la derecha y de la izquierda simultánea e indistintamente. A todos

parecía irritarles por igual aquella prédica y aquel grupo pequeño y de crecimiento poco

significativo. Para unos se trataba de una secta que promovía la droga y el lavado de

cerebro en contra de una entelequia denominada " el ser nacional ",            un " ser "

compuesto básicamente de catolicismo, patrioterismo, autoritarismo, militarismo,

asados, vino, deportes ecuestres y pañuelitos al cuello. Para otros, se trataba de un

grupo de " idiotas útiles ", manejados y pagados por el " oro de Moscú " a través de

la KGB. En cambio, para el partido Comunista y otras organizaciones de la izquierda

marxista-leninista o trotzkista,     se trataba sin ninguna duda de un grupo de

pequeño-burgueses pagados por la CIA, que a través de mistificaciones esotericoides

buscaba desviar a las nuevas generaciones de la revolución en ciernes y de la toma del

poder por parte del proletariado - o mejor dicho, por parte de su expresión política

que no podía ser otra que " el glorioso partido " -,           situación vislumbrada en el

horizonte a partir de la repercusión que el triunfo de Fidel en Cuba había tenido sobre el

resto de Latinoamérica.    Algunos, más exquisitos, les atribuían conexiones con el

maoísmo, interesado en hacer pie en regiones que habían sido habitualmente territorio

exclusivo de la política soviética a través de los partidos Comunistas locales. El sector

ultranacionalista    nazi-fascista     los         vinculaba   con     la     conspiración




                                             130
judeo-masónica-comunista,   como agentes de la   famosa sinarquía empeñada   ¡

también ! en la




                                      131
destrucción del " ser nacional " como paso previo para el avasallamiento definitivo de

la patria. Hippies en interminables orgías, sucios drogadictos, " raros " - es decir,

sospechosos... -, espías, provocadores y         agentes disolventes de la familia,

la tradición y la propiedad ( ¡ sobre todo, de la propiedad ! ) era la caracterización

que se difundía por la prensa, algunas revistas y el boca a boca. Cuando la policía

allanaba una casa en la que se realizaban reuniones de " trabajo interno " - como se las

denominaba en el grupo -, secuestraba los peligrosos materiales en poder de los

asistentes - cuadernos con notas sobre temas de autoconocimento, por lo general -.

Los nombres y en ocasiones las fotos de tan peligrosos delincuentes - jóvenes de ambos

sexos - se publicaban como noticias policiales en los medios de difusión.



Un hecho curioso era el de los llamados " sectores progresistas " de la población, que a

pesar de estar en contra del régimen militar y conocer perfectamente a los grupos

autoritarios y ultramontanos que constituían su base de sustentación, habían adoptado

sin el menor atisbo de actitud crítica la imagen que el " establishment " difundía del

grupo.    ¿ Creerían que los medios masivos de difusión eran realmente                 "

independientes " y que publicaban solamente " la verdad " ?        ¡ Qué extraordinaria

ingenuidad ! ¡ Y qué peligrosa ceguera !



En general, a nadie le parecía mal ni le importaba lo que pudiera suceder con estos

lunáticos. En una ciudad relativamente pequeña como San Salvador de Jujuy, por

ejemplo, en la que todo se sabía, ninguna voz de protesta se había levantado ante la

arbitrariedad y la injusticia por el accionar del obispo local, un tal Medina, quien el

20 de julio de 1969 se había valido de la policía para impedir que un pequeño grupo,

pacificamente reunido junto a la Piedra Grande de Yala, pudiera escuchar a Irmao




                                           132
Granero. El histórico " brazo secular " utilizado desde la época de la Inquisición para

llevar a cabo los designios eclesiásticos,       fue movilizado una vez más.        Casi

cuatrocientos años más tarde y a más de 13.000 kilómetros de distancia de Campo dei

Fiori, - donde Giordano Bruno había sido quemado vivo con un madero en la boca para

impedir que hablara -, un oscuro funcionario de la secta oficial se atribuía la facultad

de impedir la comunicación de un hombre con su prójimo.



Un pequeño terreno junto al río Yala había sido el lugar elegido para levantar aquellas

sencillísimas casas de piedra, donde la gente se alojaba el tiempo que duraban los

trabajos de consolidación o de " base ".



En la fecha de su llegada a Jujuy, esa etapa se desarrollaba a lo largo de tres meses, en

grupos mixtos de no más de 15 personas, con la orientación de una suerte de " director "

al que se denominaba con el término griego " epónimo ". Los miembros de la camada

eran los " coetáneos ".



El primer día se presentaba el programa completo de actividades, día por día y con sus

horarios específicos, junto con las recomendaciones generales para que todos pudieran

llevar adelante sus trabajos en las mejores condiciones sicológicas y físicas. Tanto por

los objetivos individuales planteados de ampliación de la conciencia y de

autoconocimiento, como por el tipo de ámbito necesario para la convivencia y el

trabajo conjunto,    no estaba permitido el consumo de alcohol ni de ningún tipo de

estupefacientes. Se recomendaba la abstinencia sexual así como el establecimiento de

relaciones de tipo amoroso     durante el período de " base ",       no con un sentido




                                           133
represivo o moralista sino eminentemente técnico, atendiendo a las consecuencias de

dispersión




                                        134
atencional, enganche emotivo y dependencia que indefectiblemente generan este tipo

de situaciones en cualquier persona normal.       Se distribuían distintas funciones y las

tareas de tipo doméstico, todas las cuales rotaban permanentemente a lo largo del

período de permanencia.       La alimentación era      frugal pero suficiente. De todas

maneras, cada uno era libre de comprarse lo que mejor le pareciera con su propio

dinero. En ese sentido, el chocolate y los dulces en general iban a la cabeza de las

preferencias.   El pan se amasaba y horneaba allí.         Todos los gastos comunes se

cubrían mediante un aporte personal anticipado, igual para todos, que debía hacerse en

el momento en que alguien comunicaba su decisión de participar. Cada uno se las

arreglaba para llegar a la ciudad de San Salvador, en tren, ómnibus o en muchos

casos recorriendo 2000 kilómetros haciendo " auto-stop ". Desde esa ciudad, menos de

20 kilómetros lo separaban del lugar.



En la sala de una de las dos casas, la más grande, se realizaban las reuniones de estudio,

así como los desayunos y comidas. Una amplia abertura               en una de las paredes

comunicaba la sala con la cocina, para facilitar la entrega y recolección de platos y

cubiertos. Cinco pequeñísimas habitaciones con puertas de madera daban a la sala. En

cada una, dos cuchetas. Obviamente, hombres y mujeres se distribuían separadamente.

La casa más pequeña constaba de cuatro habitaciones similares y una sala pequeña.

Ambas construcciones estaban pintadas a la cal. El conjunto se completaba con dos

excusados levantados a unos diez metros de las casas. Para lavarse y bañarse se

utilizaban las frías y límpidas aguas del río Yala. Eso era todo.




                                            135
Su grupo estaba integrado por nueve hombres -incluído el epónimo- y seis mujeres,

cuyas edades oscilaban entre los 18 y los 28 años. La mayoría provenía de la ciudad de

Buenos Aires.    Con el paso del tiempo, gracias a los estudios y las prácticas y la

obligada convivencia, fue atenuándose el peso de los determinismos biológicos y de

los roles (respuestas codificadas fruto de las diferentes capas biográficas)   en las

relaciones interpersonales, dando lugar paulatinamente a un estilo basado en un trato

más sencillo y genuino,   orientado más que nada al intercambio sobre los temas de

estudio y las experiencias de cada uno en esos campos. El " yo de la mecanicidad ",

permanentemente orientado a un " para mí " que giraba en torno al sexo, el prestigio y

el dinero, iba dejando paso a una todavía débil voz que hablaba desde otro lugar

interno, claramente registrable en términos cenestésicos, un " yo profundo " orientado

hacia el aprender,   el descubrir y el ayudar a otros. Se había logrado alcanzar una

cierta permanencia en el estado denominado " conciencia de sí " o " de vigilia atenta

", así llamado para diferenciarlo del estado habitual conocido como " vigilia

mecánica " o " vigilia con ensueño ". Quien más, quien menos, todos experimentaban

una sensación de renovación profunda, un " renacer ", que más adelante sería puesto

a prueba ¡ y cómo ! fuera de aquel " laboratorio temporario “.



El programa de la " base " estaba llegando a su fin, cuando surgió la necesidad de

quedarse un tiempo más en aquella provincia, junto con la certeza de que podría

lograrlo. Dos días después, cuando regresaba de la ciudad luego de comprar algunos

víveres, tuvo un impulso y comentó el tema de quedarse en Jujuy a una pareja que

había detenido su auto cuando lo vio caminar a la vera del camino, y lo había llevado

hasta las casas de piedra en Yala. Tres días más tarde, regresaron para comunicarle




                                         136
que le     habían   conseguido   un   trabajo   de medio   día   en la   sección

Catastro    de la




                                        137
Municipalidad de San Salvador de Jujuy, y una habitación dónde alojarse en una casa

de familia situada en la calle Constitución del    barrio de " Villa Cuyaya ", situado a

muy pocas cuadras del centro de la ciudad.



Los dueños de casa eran un matrimonio de inmigrantes alemanes. Ambos tenían

alrededor de 60 años de edad y le ofrecieron incluir el desayuno en el precio del

alquiler, cosa que aceptó de inmediato. La casa era antigua, con varias habitaciones en

torno a un patio central. En él, había una suerte de   " habitación – depósito " bastante

amplia que ellos habían acondicionado en un sector con una cama de una plaza, una

mesita de luz, un velador, un ropero, una vieja mesa y dos sillas de madera. En el

resto del espacio, muebles y enseres en desuso se amontonaban desordenadamente

hasta casi tocar el techo.



Una estufa de kerosene que le envió su padre desde Buenos Aires, algunas ropas, unos

pocos libros y sus cuadernos de notas, completaban aquel pequeñísimo mundo personal.

Desde el mediodía hasta el final de la tarde hacía su trabajo, y luego se reunía con sus

amigos hasta bastante entrada la noche. Cuando regresaba a la vivienda, preparaba

alguna comida muy sencilla en la cocina de la casa y luego dedicaba varias horas a la

lectura, la reflexión y también al registro de sus observaciones.



Aun en las actividades más rutinarias se experimentaba a sí mismo con una particular

intensidad, como un arco tendido a punto de lanzar su flecha. Su vida - el hecho

mismo de vivir... - tenía ahora un sentido claro: despertar del ensueño, aprender,

comprender, descubrir que había un destino para cada ser humano y que la felicidad




                                            138
consistía, precisamente, en construirlo. El mundo se presentaba como un punto de

aplicación para




                                      139
la conciencia que allí se lanzaba y se asombraba. Todo traía un rumor de posibilidades,

de nuevas avenidas que podían abrirse inesperadamente en cualquier momento, en

plena vida cotidiana.   Lo extraordinario estaba allí, aguardando, al otro lado de las

puertas creadas por el hábito, por la mecanicidad,     por lo obvio, por la pasividad y

la resignación. Cada día que pasaba se le hacía más patente - no solamente como una

idea, sino como algo que vivía en su cuerpo y en su mente -, el profundo significado

de aquella frase: " El hombre es una estrella danzarina, y un arco tenso alejado del

centro ".



Aquel otoño se había presentado particularmente frío, las temperaturas eran ya casi

invernales y eso se sentía especialmente en la noche y en la madrugada. De manera que

se hizo necesario cerrar con burletes de goma las rendijas de la puerta y de las dos

ventanas de su habitación, ya que el viento helado se colaba por allí haciendo casi inútil

la función de la pequeña estufa, que él encendía apenas regresaba a pesar del intenso

olor a kerosene que desprendía continuamente.



Una noche de finales de mayo, en la cual había estado releyendo algunos de los textos

que más le habían interesado y lo habían conmovido en los últimos tiempos, brotó en él

repentinamente la necesidad de escribirle una carta a Irmao. Nunca lo había visto, lo

conocía solamente por algunos de sus escritos y a través de comentarios de quienes

habían tenido trato personal con él. Irmao era reconocido como aquel que había

impulsado la formación del primer grupo de estudios y además, como quien había

hecho aportes teóricos y prácticos decisivos para el desarrollo de todo aquello. El 4 de

mayo de 1969 había dado su primera explicación pública, llamada " La curación

del




                                           140
sufrimiento ", a los pies del Aconcagua, en plena dictadura militar y bajo estado de

sitio.



La carta era una síntesis de todo aquello que sentía remolinear en él y un pedido de

más herramientas, de más ayuda para seguir en el rumbo. El clima que trasuntaba era

una mezcla de idealismo, romanticismo y misticismo, propio de los intereses y

actividades de su vida anterior con el agregado de todo lo que había incorporado en los

meses recientes.



Desde el comienzo mismo de la carta, donde lo llamaba " Maestro ", el tono estaba

bastante teñido de solemnidad y lirismo, una combinación bastante dificil de digerir,

por cierto, producto del estado afiebrado en el que se encontraba. Un estado originado

no solamente en la fuerte conmoción emotiva que experimentaba, sino probablemente

también en el frío, la inmovilidad, el cansancio, la alimentación deficiente y el olor del

kerosene. En la última frase, aludía a él mismo como una abeja que más allá de la

respuesta que obtuviera, seguiría girando alrededor del " maestro " , como ese insecto

lo hace alrededor de las flores. (Una metáfora bastante cursi pensó al día siguiente,

cuando luego de dejar la carta en el correo releyó la copia que había guardado para él).



Dobló la hoja y la dejó sobre la mesa. El reloj marcaba casi las cuatro de la mañana.

Apagó la estufa, se desvistió rápidamente, se enfundó en unos calzoncillos largos, una

camiseta de algodón frisado y sin sacarse las gruesas medias de lana se metió entre las

heladas sábanas, acomodó las mantas para que le llegaran hasta las orejas y apagó la

luz.




                                           141
Pasaron unos pocos segundos, diez o veinte quizá,            y entonces el inconfundible

zumbido de una abeja irrumpió en el silencio absoluto del lugar.



La sorpresa lo inmovilizó durante dos o tres minutos. El zumbido cesaba unas

milésimas de segundo -como cuando una abeja detiene su vuelo- y luego continuaba. “ ¡

Estoy alucinando ! " , pensó entre preocupado y divertido. Se apretó los dedos de las

manos y frotó los pies uno contra el otro en su afán de recuperar un registro corporal

claro, desde el cual establecer un mínimo de atención dirigida. Su cuerpo seguía

allí, indudablemente, junto con la cama, las sábanas y las mantas. Podía razonar acerca

de la situación. Pero también la abeja seguía allí. ¿ Por dónde podría haber entrado ?

Los burletes de goma impedían el paso de un insecto de ese tamaño. Tanto la puerta

como las ventanas estaban cerradas durante el día. Claro que la dueña de casa pudo

haber entrado a buscar algo, y él mismo había entrado y salido por lo menos seis veces

en el curso del día. El insecto pudo haber entrado y luego no había encontrado la

forma de salir. Pero ¿ por qué recién ahora había comenzado a volar ?. Quizá la luz y

su presencia lo habían mantenido así, en la quietud, en algún rincón invisible de la

habitación.



El zumbido sonaba tan cerca que pensó que la abeja aterrizaría en cualquier momento

en la almohada, o directamente sobre su rostro. Entonces encendió la luz. El sonido

duró unos segundos más y luego cesó. Se levantó, se vistió nuevamente y durante

media hora realizó un minucioso pero infructuoso registro del lugar. Decidió que por

la mañana, con la luz del sol que entraba a través de la puerta y las ventanas, encontraría

al insecto, vivo o muerto. Entre tanto, los burletes impedirían que pudiera salir de allí.




                                            142
Pero la luz del día no modificó el resultado de la búsqueda. Allí no había ninguna abeja.

Decidió dejar todo aquello entre paréntesis, desayunó como todos los días y luego se

dirigió al correo para despachar la carta.



Diez días más tarde, al regresar por la noche, encontró debajo de su puerta una carta

con la respuesta de Irmao. En la primera línea, después del encabezamiento, se leía: "

¡ Aquí no hay ningún 'maestro' ! ". Y continuaba: " Cada uno es su propio maestro

en las experiencias fundamentales. Si los trabajos realizados se han convertido, para

quienes participaron en ellos, en herramientas útiles para la transformación en

la dirección propuesta, estamos esperando ver los resultados ". Luego de agradecer

la carta recibida, se despedía con amistosa sencillez.



Aquella respuesta gatilló en él dos decisiones: una, regresar a Buenos Aires; la otra,

realizar ese viaje haciendo un rodeo para conocer a Irmao. Definió la fecha de partida

para fines de aquel mes de junio, hizo los anuncios correspondientes, arregló sus

cuentas y compró el pasaje.



 Al alba del día primero de julio llegó a la ciudad cordillerana. Luego de tomar un café

en la desierta y helada estación terminal se dirigió a la misma dirección a la que había

enviado la carta. Era una construcción de dos            plantas, con entradas separadas,

levantada en un barrio que se extendía frente al gigantesco parque que era orgullo de la

gente del lugar. En aquel departamento alquilado de la planta alta, se encontró con

cuatro personas jóvenes que acababan de llegar desde Santiago de Chile y Buenos

Aires. Estaban a la espera de varias personas más con las que participarían en una

reunión que, comenzando dos días más tarde, se prolongaría durante tres más.




                                             143
Amablemente, lo invitaron a esperar allí la llegada del dueño de casa. Dejó su mochila

junto a un viejo sillón de cuero y salió al       pequeño patio-terraza que, luego de

recorrer un largo pasillo y subir unas escaleras, había que atravesar para acceder a la

casa propiamente dicha.



Un sol invernal aunque intenso iluminaba y calentaba suavemente el lugar. Habían

pasado apenas veinte minutos cuando Irmao desembocó ágilmente en la terracita. Sin

titubear, como si se conocieran de tiempo atrás y hubiera sabido de antemano que

estaría allí esa mañana, se dirigió a él por su nombre y un " ¡¿ Cómo estás ?! "    de

bienvenida amistoso y alegre.



Inmediatamente, lo invitó a alojarse allí hasta que diera comienzo la reunión prevista,

pudiendo regresar si lo deseaba una vez finalizada la misma. Sorprendido y feliz,

aceptó la propuesta y a partir de allí      entró en un nuevo nivel de aquel espiral

ascendente en el cual sentía que se estaba desarrollando su vida.



Cuando la reunión terminó, los viajeros partieron y él pudo regresar a la casa

frente al parque. Había pasado ya diez días allí, en medio del      deslumbramiento por

las explicaciones que, sobre los más variados temas que podrían interesar a un ser

humano, se desarrollaban lejos de cualquier estilo solemne o doctoral. La perspectiva

del humor o del absurdo podía surgir en torno a cualquier tema, risas y carcajadas

creaban una atmósfera singular en la que se percibía nítidamente como aquella mente,

sin trabas ni tabúes, se deslizaba por el mundo de las ideas y las cosas con la

velocidad, la seguridad y la armonía del ágil patinador que danza sobre el hielo.




                                           144
Esta noche ha sido particularmente surrealista- pensó. Este        último café está

sabroso, pero demasiado frío. Ya está amaneciendo. Otra vez tengo el olfato

impregnado del aroma que hay en esta casa, esta mezcla de café y tabaco atravesada

por partículas del aire puro y frío que viene de las montañas. Antes de que se vaya a

dormir le pregunto y ya está, lo peor que puede pasar es que se ría un rato, y yo

también.



- Irmao, sabes que cuando terminé de escribirte la carta y apagué la luz, escuché el

zumbido de una abeja que antes no estaba en la pieza. La busqué y la busqué

pero no la encontré. ¿ Qué te parece que pudo haber sido ?



- Me contó mi madre que cuando yo nací, había una abeja volando en círculos

sobre la cama del parto, respondió. Y luego, sonriendo con aire de complicidad,

agregó: Hasta luego, Eliahu. Que duermas muy bien.



                                          *




                                         145
           Junio 20, 1998.

         Terraza cuarta

           Revelación



         Seres de tiempo

    Tornasoles que ascienden

Girantes, girantes espirales de luz

       Universos de soles

        Y galaxias enteras

   Torbellinos y calma sideral,

            Y silencio,

    Viviente es el silencio allí

     No hay antes ni después

        Pero todo sucede



          Ellos son eso

      Seres de tiempo y luz

       Nada hay más allá

           Del tiempo

   Fuera del tiempo nada hay

       Cómo podrán verse

     Desde fuera del tiempo

      Esos seres de tiempo.



   Quiénes son, quiénes somos




                146
           Deslumbramiento

   Y luego naves infinitas desplegadas

       Eternamente desplegadas

  Oh en la inmensidad oscuridad azul

     Pero el azul es también tiempo

           Todo es variación,

         Modulación del tiempo

      Infinita música monumental



                Imagina

              El Universo

    Atravesado en toda su extensión

    Por la Torre Infinita del Tiempo

Que es en sí profundamente animada vida

         Una torre, el Universo,

   Sólo tiempo y luz y animada vida,

   Nosotros, todos, Seres de Tiempo,

                 Al fin.




                  147
Agosto 10, 1975.

El espacio, esa ilusión creada por el Tiempo...

Carros en el cielo.



Había en las noches de           Corfú una singular        luminosidad, como si en la

oscuridad perdurara todavía la intensa, seca luz del sol mediterráneo, despojado de su

fuego por la brisa marina.



Durante el día, el verde y el marrón de los interminables olivares refulgía en las cuestas

de los cerros y las lomas, aquí y allá una mota blanca señalaba la presencia de alguna

casa y el viento traía cada tanto las voces de los campesinos que se saludaban, cantaban

o espoleaban de ese modo a sus pollinos.



¡ Kalimera ! ¡ Kalispera ! Parakaló... La métrica del idioma griego bailaba en el aire

polvoriento, entraba por las ventanas de las casas en las que se alojaban y parecía

mezclarse con las ensaladas       de queso de cabra, aceitunas, albahaca y fiambre y

con las aromáticas " brochettes " de carne de cordero con cebolla y pimiento que eran

los platos más habituales del menú.



El conjunto de cinco casas, en pleno campo, a varios kilómetros de distancia de la

ciudad de Corfú, - una isla a mitad de camino entre el puerto italiano de Bríndisi, en el

sur de Italia, y Atenas - ,      reunía todas las condiciones para el programa de

investigaciones teórico-prácticas propuesto. A lo largo de seis meses, en camadas de

quince participantes que permanecían dos semanas en el lugar,           gente llegada de




                                           148
Sudamérica,     Estados   Unidos   y   Europa   tenía   la   oportunidad   de

ampliar   sus




                                       149
conocimientos en torno al esquema del siquismo y de profundizar en el manejo de las

distintas técnicas de auto-conocimiento y ampliación de la conciencia.



Al regresar a sus lugares de origen, transmitían    esos estudios y experiencias a otros.

El objetivo era verificar la validez de aspectos básicos de la teoría de la conciencia y

del comportamiento, sobre la cual se había venido trabajando sin interrupción desde

hacía más de doce años.



Aquella noche, luego de una cena en la que había surgido como tema único la historia

del pueblo griego, su influencia decisiva en la formación de la civilización occidental y

la configuración de sus mitos y leyendas, ambos salieron al balcón de la única casa de

dos plantas del lugar. El cielo nocturno era sin duda la obra de un dios alegre y

luminoso, pensó, o mejor dicho, de una cooperativa de dioses. El aire diáfano

multiplicaba la luz de la luna y millones de estrellas danzaban al son de la flauta del

dios Pan.



Durante un largo rato permanecieron en aquella penumbra sin hablar, escuchando el

silencio, gozando con aquella lejanísima perfección. Recordó aquel bellísimo texto

del desafortunado Nietzsche, " La segunda canción del baile ": ¡ Oh hombre ! ¡

Presta atención ! ¿ Qué dice la profunda medianoche ? " Yo dormía, yo dormía, - De

un profundo soñar me he despertado: El mundo es profundo. Y más profundo de lo que

el día ha pensado. Profundo es su dolor, -- El placer -- es más profundo aun que el

sufrimiento: El dolor dice: ¡ Pasa ! Mas todo placer quiere eternidad, - ¡ quiere

profunda, profunda eternidad ! ".




                                          150
La voz de Irmao, apenas más alta que un murmullo, lo sacó de su rememoración.



- ¡ Qué interesante este decorado ! Verdaderamente está muy bien hechito. ¿ No

te parece ?



No supo qué decir, y entonces luego de una pausa él continuó:



- Imagínate que fuéramos miembros de una civilización con un grado de desarrollo

científico y técnico diez mil veces superior al actual, existente dentro de mil o dos

mil años. Junto con otros especialistas, se nos ha encomendado la misión de poner

en marcha un experimento en algun lugar del sistema solar, con condiciones

mínimas para la aparición y el desarrollo de formas de vida animada. Luego de

los estudios del caso, habiéndose definido las matrices correspondientes, el

ambiente necesario, la base material y los rangos o umbrales entre los cuales

podrán moverse las diferentes especies, se prepara el lugar y se crea la atmósfera

apropiada al tipo de seres que serán sembrados allí. Se establece un programa de

visitas dentro de un calendario mayor que incluye los ciclos y los ritmos previstos

para las distintas especies. Ese calendario, claro está, se despliega en tiempos

larguísimos, que superan nuestro tiempo de vida personal, aún cuando ya la

ciencia permita alcanzar una longevidad impensable hoy. ¿ Me vas siguiendo ?

Visto desde los seres que van a desarrollarse en ese planeta que será su " hábitat

" , todo lo que allí existe formará parte de un paisaje, de un " mundo " , tanto

desde el punto de vista de las necesidades de supervivencia como así también desde

una perspectiva de paisaje, desde una perspectiva estética, por ejemplo, si es que




                                        151
algunas de esas criaturas pudiera generar un discernir desde un emplazamiento

de ese tipo.



Desde la otra perspectiva, la de los creadores, podría asimilarse todo aquello a

una suerte de escenografía montada en un teatro para que los protagonistas de una

obra puedan desarrollar un argumento determinado. Solo que en este caso, lo

que se denomina " argumento " será un objetivo, una tendencia, un punto de

destino que no se podrá alcanzar siguiendo una precisa línea recta, sino con

avances, detenimientos y retrocesos producidos por las innumerables generaciones

de actores que participan en su devenir.



- ¿ Por qué no podrían seguir un libreto y listo ?               Se llegaría mucho más

rápidamente al objetivo trazado. ¿ O acaso se les olvida la letra y necesitan un

apuntador ? , no pude dejar de asociar con muchas de las explicaciones dadas en mitos

y leyendas acerca de " la caída " , y " el olvido del verdadero origen " atribuidos a

nosotros, los seres humanos.



- Supongamos      que   se     contara    solamente   con       un   núcleo   argumental,

una matriz de " n "          posibilidades divergentes,     y    no con una secuencia

estrictamente prefijada. En tal caso, el proyecto tendría, para los responsables de

formularlo y llevarlo adelante, una cualidad absolutamente diferente a la de un

libreto previsto en todos sus detalles.




                                           152
- Suena como una suerte de novela de intrigas a nivel cósmico, una mezcla de

teología con ciencia-ficción y novela policial, dije, sin poder alejarme mucho de las

asociaciones con el tema teatral.



 - Claro, la otra forma sería una aburridera total. ¿ Irías a ver una obra en la

que nada te sorprendiera, en la que supieras todo de antemano, en la que no

tuvieras ninguna elección, ninguna opción ?      ¡ Eso sí que sería como llevar la

muerte en el alma ! Ahora, imagínate a la gente de esa civilización tan

extraordinaria teniendo entre manos la posibilidad de crear una o varias formas

de vida.      ¿ Qué gracia tendría para ellos embarcarse             en semejantes

previsibilidades ?



- ¿Cuál sería allí el factor fundamental, aquel que tendrían que introducir en esas

matrices para producir esa rareza cósmica?



- La libertad. Es decir, la posibilidad y la necesidad de elegir entre diversas

opciones, de acertar y equivocarse y, en ambos casos, aprender .



- ¿ De esa manera no estarían poniendo en riesgo todo el proyecto ? ¿ Qué

pasaría si la matriz principal fracasara, si los protagonistas no recordaran el

núcleo argumental para orientarse en la dirección en la cual fueron lanzados ?



- Probablemente, ese riesgo estaría presente a lo largo de todo el proceso. En

algunos momentos, podrían producirse encrucijadas, situaciones de máxima crisis




                                        153
y riesgo para la especie en cuestión. Pero pienso que seres capaces de poner en

marcha semejantes cosas, deberían ser totalmente libres y bastante arbitrarios, al




                                       154
menos desde el punto de vista de las criaturas objeto de su proyecto, dijo, y a pesar

de la oscuridad pude notar que sonreía. En todo caso, no sería del todo descabellado

pensar que se habrían reservado la opción de intervenir ocasionalmente en el

proceso, para producir “ shocks “ de pasaje a otro nivel cualitativo o para evitar

catástrofes, precisamente mediante esas intervenciones.



- ¡ Ah ! , menos mal, eso ya es otra cosa, exclamé aliviado, sin saber muy bien

porqué. Además, como viven tanto tiempo, pueden viajar varias veces hasta el

lugar para ver cómo están yendo las cosas. Y después pueden venir otros y así

siguiendo, dije e inmediatamente caí en cuenta que había dicho " venir ", en lugar de "

ir ". Seguramente que con semejante tecnología podrían atravesar distancias

enormes en muy poco tiempo.



- ¡ Por supuesto ! Además, recuerda que en los viajes espaciales la velocidad

modifica el transcurrir del tiempo tal cual lo medimos nosotros. A mayor

velocidad, menor tiempo transcurrido, de tal modo que alguien que por ejemplo

permaneciera en el espacio, sin estar sometido a la fuerza de gravedad de este

planeta durante diez años del tiempo de calendario, al regresar sería solamente

tres o cuatro años más viejo que cuando partió de la Tierra. ¿ No te parece un

tema en el cual habría que detenerse mucho a pensar ?



- ¡ Si yo fuera de verdad uno de esos que viven en el futuro, viajaría mucho de un

planeta a otro ! De ese modo no envejecería nunca y hasta podría llegar a ser

inmortal, como cuentan en los mitos acerca de la mayoría de los dioses.




                                         155
- No es una mala idea. Advertirías entonces que el espacio es solamente una

variación del tiempo.



- No entiendo.



- ¿ Qué sucedería si existieran seres que se manifiestan, que se hacen visibles en

puntos localizados del espacio,           pero cuya modalidad    de existencia es

substancialmente la temporalidad, y que merced a eso son capaces de trasladarse,

de navegar en ese fluir de la corriente del tiempo    hasta arribar a una playa de

la espacialidad, a un punto de conjunción ? Es como si dijéramos que el espacio

es, en ultimísima reducción, una creación del tiempo, una suerte de ilusión

necesaria para la manifestación de lo existente, para la expresión y el desarrollo

de diferentes formas individualizables, de una vida universal que de esa manera se

expande eterna e infinitamente. ¿ Qué consecuencias tendría para la mentalidad

del hombre común, del ciudadano medio, el hecho de aceptar, ~ aunque más no

fuera por un instante ~, tal hipótesis?



- Podría enloquecer, me parece. Se le quemarían          los fusibles, entraría en

cortocircuito.



- Sin embargo, muchísima gente ~ mucha más gente de la que se supone...~ cree

en la existencia de los platos voladores. Y cada vez más, a medida que la ciencia

avanza y la superstición la acompaña.




                                           156
- Claro, pero eso es más lógico si se quiere ~ respondí ~, porque los extraterrestres

pueden venir de otros planetas, han resuelto problemas que nuestros científicos

aun no saben siquiera cómo formular.



- Ajá. Eso que dices es muy razonable, por cuanto la gente va de un punto a otro y

además puede ver el espacio, tanto el que está vacío como aquel que está ocupado

por algún objeto. De manera que no hay mayor problema en imaginar un vehículo

que se traslada en el espacio, en este caso la diferencia con los vehículos conocidos

sería que tiene que recorrer distancias fuera de la medida humana, o al menos

que no están al alcance de la tecnología humana actual.



- Algo así. Claro que si un hombre de hace dos mil años hubiera visto a través de

una pantalla de televisión la llegada de los astronautas norteamericanos a la luna,

hubiera pensado que eso que está sucediendo no es obra de sus congéneres sino de

seres superiores, de dioses o semidioses. No, no le entraría otra idea en su cabezota,

y si sucediera lo contrario, se cuidaría muy bien de comentarlo con alguien: lo

tomarían por loco y lo encerrarían inmediatamente o hasta sería posible que lo

mataran para prevenir que pudiera iniciarse una epidemia.



- Difícil, sí, dada su base psicobiológica, su sistema de creencias y su paisaje

cotidiano. Pero en cuanto al hecho de ver el espacio, los objetos y las personas y

las distancias que median entre todos ellos, no habria ninguna diferencia con el

hombre contemporáneo. Y en ambos casos, ninguno puede "ver" el tiempo. Me

refiero al tiempo interno de todo lo viviente, no al tiempo lineal formalizado y

organizado en períodos, imprescindible para la regulación de las actividades



                                         157
humanas. ¿Cómo si no podríamos abordar un tren o un avión?, ~ para dar un

ejemplo del mundo del transporte ~. ¿ Sabías que ya hay científicos investigando

en la línea de la posibilidad del traslado de objetos por desmaterialización ? ¡ Y

por cierto , no te estoy hablando de prácticas espíritas ! , agregó riendo.



- No tenía la menor idea. ¿ De dónde parten ?



- Entre otras cosas,     de la forma en        que se traslada la imagen televisiva.

También, por supuesto, de las experimentos realizados en los ciclotrones

consistentes en transmutaciones de la materia por aceleración de partículas y

subpartículas. Es decir, todo     aquello que comenzó con la fusión y la fisión

atómica, continúa desarrollándose en muchas direcciones simultáneamente. En el

caso de las transmisiones televisivas, a la imagen que se toma en un punto se la

desconstruye, transformándola en impulsos eléctricos que viajan a través de la red

hasta llegar al receptor de televisión. Ese aparato tiene la aptitud de reconstruir

nuevamente la imagen, a muchísima distancia del sitio físico en el cual el objeto o

la persona se encuentran en ese mismo instante.



- Pero trasladar el objeto es algo muy diferente. ¿ Podrían trasladar una nuez o

una ardilla, o ambas, desde aquí hasta Toronto, por ejemplo ?



- Primero lo harán con los objetos, en distancias inifinitesimales. Luego irán

ampliando las distancias. Hasta que un día lograrán enviar un objeto de un

continente al otro, y así seguirán hasta enviar objetos a otros planetas y luego

naves de exploración. No habrá más problemas con los combustibles y las cargas,



                                         158
estará resuelto el problema de las decenas o cientos de años necesarios para

recorrer distancias galácticas o intergalácticas.



- No puedo imaginar semejante cosa. ¿ Cómo lo harán ?



- La idea no es complicada, pero la ejecución requiere de una sofisticación y

complejidad extraordinaria en los procedimientos y los dispositivos y equipos a

utilizarse: harán     " como si "        el espacio no existiera.       De ese modo,

desaparecerán las distancias. Será suficiente con poder manipular el tiempo.



- ¡ Quisiera vivir lo suficiente para poder ver semejante maravilla !



- Para eso, tendrías que conseguir un lugar en alguno de esos carros que se ven en

los cielos, esos que viajan en el tiempo. Logró que la risa no se transformara en abierta

carcajada y entonces exclamó: ¡ Mira, allí precisamente va uno ! Señalaba hacia un

punto de luz que se movía allá en lo alto, en lo profundo del cielo estrellado. ¡ Qué

gracioso ! , hay dos mirando hacia aquí a través de las ventanillas.            " ¡ Jefe,

jefe, fíjese en esos dos, ahí abajo, en un balcón! ", " Ya los veo, sí, claro,

somos nosotros ~ le responde el capitán ~, nosotros dos en el pasado ”.



Cuando dejaron de reir como dos niños, sintió que algo muy sutil se había instalado allí,

una presencia viva que ocupaba plenamente todo el espacio.



Se escuchó hablar, al tiempo que experimentaba que los palabras provenían de una

inconmensurable lejanía. Más allá de su memoria personal, desde otro tiempo, le




                                          159
llegaba en suave oleada el recuerdo de algo profundamente olvidado. Cuando preguntó,

supo que ya conocía la respuesta.



- Irmao, esos seres cuya substancia es tiempo y libertad: ¿ por qué y para qué

harían todo lo que hacen ?



- Porque como muy bien señaló aquel gran pensador y científico francés, Henri

Bergson: ¿ qué otro sentido, qué otra finalidad podría tener el Universo sino la de

ser una máquina de hacer dioses?



                                         *




                                        160
CONJUNCION SEGUNDA.



INMEDIACIONES DE BETA HYDRIS.




- ¿   QUÉ   ESTÁ PASANDO EN EL TERCER PLANETA DEL SEXTO

SISTEMA ?



- LLEGAN SEÑALES, PERO SON ESCASAS Y MUY DÉBILES.



- AUMENTEMOS EL VOLUMEN DE LAS NUESTRAS.




                                161
          Abril 19, 1998

        Terraza quinta


       Cabelleras del ser



     Filamentos luminosos

         somos, su raíz

     nunca alcanzaremos:

          nuestra raíz,

      allí, océano infinito,

       -el Puro Ser Ahí-.



      Bastará con saberlo

         para flamear,

      estandartes del ser

    podremos ser nosotros.

      -la Pura Luz Aquí-



     Bastará con quererlo,

        abiertos, claro,

      con verdad interior,

diciendo “sí” con suave corazón

mirándonos con ojos sin temor

nos veremos los unos a los otros

    siendo cabelleras de luz




               162
     filamento inmortal

galaxias humanas enjambradas

         un infinito

     -el Puro Ser Aquí-.



             *




            163
Octubre 22, 1976.

!Shemá, Israel! Escucha !Oh, Israel!

Las puertas de la eternidad.



Era el primer viaje que      hacía desde que tres semanas atrás, llegara a         Israel.

Recorría ahora la ruta en sentido inverso, en un taxi-colectivo y no ya en el asiento

trasero de la pequeña moto en la que había viajado desde el aeropuerto de Tel-Aviv

hasta Yokneam, una ciudad-dormitorio para los nuevos contingentes de inmigrantes

situada a pocos kilómetros de Haifa.



Después de los minuciosos controles antes de embarcar en el aeropuerto de Fiumicino,

las preguntas inquisidoras de los funcionarios y la revisión exhaustiva de la pequeña

maleta al desembarcar, comenzaron a darle una percepción diferente de la dimensión

del temor y la tensión con los que la gente de aquel país debía convivir.



Por supuesto que conocía desde su niñez las viscisitudes de aquel pueblo obcecado y

obstinado en volver a tener una patria, un estado propio. También había seguido en los

medios de difusión tanto las guerras de los últimos años como la serie de atentados

terroristas realizados, uno de ellos precisamente en Fiumicino, donde un grupo comando

kamikaze había ametrallado a una fila de personas que esperaban para abordar un

vuelo de El-Al.



Apenas llegado a Haifa, el espectáculo cotidiano y permanente               de decenas de

muchachos y         muchachas vestidos con el uniforme militar y armados con

fusiles-ametralladoras, granadas y pistolas, completó aquella temprana impresión del




                                           164
aeropuerto. Era un país y un pueblo en guerra. No encontraba comparación ni siquiera

con las peores épocas de la dictadura militar de la década del 60 en su propio país, o con

el clima que había vivido poco antes de que partieran con su pareja rumbo a España en

1973, en pleno apogeo de una banda parapolicial asesina organizada por un ministro, un

rufián criminal que fue durante años el hombre de confianza del presidente y que al

fallecer éste, vió aumentar su influencia con el ascenso al poder de la vice-presidente,

viuda del fallecido gobernante. En un país donde la estupidez y la crueldad habían

dominado unidas el escenario social en distintas oportunidades, creando situaciones

dramáticas y trágicas, la monstruosidad había hecho entonces               su aparición,

preparando el terreno para una nueva irrupción de los militares iniciada el 24 de marzo,

~ apenas siete meses atrás ~.



Sólo mucho tiempo después supieron que el 7 de julio, tres días después de la partida de

Buenos Aires, un comando de aquella organización parapolicial cuya guarida era nada

menos que el Ministerio de Bienestar Social, fue a buscarlos a la calle Arenales, donde

vivían sus familiares y donde ellos se alojaron durante un par de semanas antes de la

fecha del viaje.



En agosto de 1974, la policía de la provincia de Córdoba había arrasado con las

instalaciones de un centro de estudios ubicado en una pequeña localidad serrana,

robando todo lo que podría tener algún valor y deteniendo durante varios días a quince

personas que se encontraban allí realizando estudios y prácticas sobre complejos temas

de la Escuela de Liberación Interior.




                                           165
Pocos días después, en Buenos Aires, la policía del régimen irrumpió en la "Casa

Suiza", una sala céntrica donde Irmao daba una conferencia pública acerca de       " La

Religión Interior", arreando sin consideraciones a los 500 asistentes ( entre los que se

encontraban muchas mujeres y ancianos ) hasta los carros policiales que los llevarían a

comisarías y cárceles. El hecho sólo mereció un recuadro en la sección de noticias

policiales de algunos periódicos, pero fue ampliamente documentado por una revista

de mucha circulación en los sectores populares.



No mucho tiempo después, en La Plata, ciudad capital del estado más grande del país,

dos jóvenes que participaban en las reuniones del grupo y que acababan de culminar sus

estudios universitarios fueron ametrallados en el centro de la ciudad por     miembros

de aquella banda fascista autodenominada " La Triple A ", Alianza Anticomunista

Argentina, quienes desde un automóvil realizaron un raid asesino en el que murieron

veinticinco personas. Hacía ya tiempo que las agresiones verbales y físicas por parte

de otro grupo de ultraderecha, el Comando Nacionalista Universitario, se habían

convertido en algo casi cotidiano.



En 1975, en la ciudad de Buenos Aires, algunos miembros del grupo que se encontraban

en una sencilla   reunión amistosa,    despidiendo    a dos de ellos    que pocos dias

después viajaban a otro país, fueron detenidos en medio de una “ razzia “. Al poco

tiempo fueron trasladados en un avión donde se los obligó a permanecer acostados en

el piso y esposados, para ser encarcelados en una lejana provincia " a disposición

del Poder Ejecutivo Nacional ", ejercido todavía por aquella tragicómica dupla, la

señora Presidente ~ antigua bailarina de cabaret ~ y el señor Ministro de Bienestar




                                          166
Social ~ex -cabo de la Policía Federal     y asiduo practicante de magias y

brujerías ~. Todo esto




                                     167
sucedía en el marco de un " gobierno constitucional ", supuestamente regido por la

Constitución y las leyes.



En medio del caos desatado en todo el país por las luchas y asesinatos entre los

miembros de las " familias " del partido gobernante, nadie se había dado por enterado

de estas irregularidades. Cuando otros miembros del grupo, tratando de llamar la

atención de la prensa nacional e internacional sobre aquella arbitrariedad, se ataron

con cadenas a las rejas de la más importante sinagoga de la ciudad, el respetadísimo

rabino norteamericano que oficiaba en ella llamó a la policía.



Por otra parte, era interesante ver cómo algunos de los mismos periodistas que apenas

cuatro años antes, frente a las propuestas no-violentas    de los miembros del grupo, los

habían exhortado burlonamente para que " se fueran a Vietnam ", ahora clamaban en

sus columnas por el regreso de la paz y las formas " civilizadas " de convivencia. Pero

ya era demasiado tarde, porque la ola de locura asesina          no había hecho más que

comenzar a levantarse. " La solución final " ~ liquidar al adversario transformado en

enemigo irreconciliable ~ fue la fórmula elegida para avanzar en sus estrategias de

conservación o de toma del poder político, económico y social por las distintas "

familias "   del partido y el movimiento en el gobierno, y por los miembros de

organizaciones    que   iban   desde    la     izquierda   clásica   a    una   melánge

nacionalista-cristiana-anti-marxista y anti-imperialista. Cientos de hombres y mujeres

primero y miles después, serían las víctimas propiciatorios de la marea roja

desencadenada por las viejas ideologías, los viejos líderes y sus instrumentos

institucionales y organizacionales. Y detrás de todo aquello, las antiguas estructuras de




                                             168
poder económico manipuladas desde Washington por   el imperio.   Bendecido

por la Iglesia Católica,




                                  169
babeando saliva y sangre sobre su uniforme militar, el Moloch-Gólem autóctono

comenzó a recorrer el camino de la destrucción.



Cuando descendieron en el aeropuerto de Madrid, el sol del verano de Castilla había

ablandado el asfalto de la pista a tal extremo, que las suelas de los zapatos se adherían al

piso al caminar. Pero cuando pasaron los controles policiales y se encontraron con el

pequeño grupo que los esperaba,           la fatiga del viaje y el calor abrumador

desaparecieron de inmediato.



Sólo cuando iniciaron las reuniones de trabajo personal y comenzaron a adentrarse en

la vida de aquellos jóvenes,    ~ ninguno de los cuales superaba los 25 años de edad ~,

advirtieron la magnitud del daño que los casi 35 años del régimen fascista del

Generalísimo Francisco Franco Bahamonde habían causado en la mente y el espíritu de

muchísima gente. La asfixia creada por el control policial y militar y el poder

omnímodo de la Iglesia Católica con su moral hipócrita y represiva impuesta a toda la

sociedad, era un corsé de acero sobre la vitalidad y la facundia de aquel pueblo.



En los relatos biográficos se mostraron en toda su crudeza las distintas formas de

violencia cotidiana de aquel sistema inhumano, de ese régimen asentado sobre un

millón de muertos. Desde la brutalidad de los golpes y los azotes con que muchísimos

padres pretendían orientar       la vida de sus hijas e hijos, hasta el control social

permanente ejercido por curas, familiares, encargados de edificios e informantes de la

policía; desde la angustia y la culpa por los pensamientos relacionados con el sexo,

hasta las prácticas entre ridículas y aberrantes que aquella fuerza reprimida calificada




                                            170
de "pecaminosa" causaba en su eclosión.    Desde los abortos clandestinos con su

secuela




                                     171
de accidentes y muertes entre la gente del pueblo, hasta los viajes a Londres de las

señoritas " de buena familia " para hacerlos en las mejores clínicas inglesas. Desde la

prohibición absoluta del divorcio para cualquier ciudadano de a pie, hasta los acuerdos

que hacían            ~ dinero mediante, por supuesto ~                para obtener las dispensas

eclesiásticas del caso los miembros de la cúpula en el poder.



En pleno siglo XX,               un      pueblo era       mantenido        en    el medioevo por

la      santísima     trinidad        habitual:    los    militares,     los    sacerdotes     y   los

terratenientes      y grandes     empresarios,      con     los    secuaces      de   siempre,      la

policía.     Claro      que, como           el mercurio, la            resistencia    corría       por

todas       partes,     cruzando la península            desde Catalunya y el País Basko hasta

Andalucía.



Cuando un mes después de haber llegado a Madrid, cuatro miembros de la Brigada

Social ~ los “ sociales " los llamaban los españoles y temblaban de sólo nombrarlos

~ irrumpieron a las tres de la mañana en la escuela en desuso de la pequeña aldea de

Guadalajara donde         realizaban un seminario de auto-conocimiento, pateando las

puertas, armas en mano y al grito de "Quién es el jefe" y "Dónde están las armas",

tuvieron la primera experiencia de contacto directo con el sistema " real ", aquel que se

ocultaba tras aquellos rostros desencajados, con ese color fantasmal característico de la

policía de investigaciones de cualquier lugar del mundo



Luego de confiscar los documentos,                registrar minuciosamente las pocas ropas y

enseres y las aulas ~ que habían sido convertidas en improvisadas habitaciones por el

grupo ~, terminaron sentados alrededor de una mesa, revisando los cuadernos de




                                                  172
apuntes   y preguntando por el significado de aquellos estudios y de las formas

de ordenamiento




                                     173
utilizadas. El absurdo llegó   ~ como ya había sucedido por cierto en alguna otra

ocasión similar en Argentina ~, cuando con timidez y una curiosidad teñida por la

superstición, preguntaron si ellos podrían " predecir " su futuro estudiando su pasado,

aplicando aquellas técnicas a su propia vida. Finalmente, se llevaron detenido a uno de

los integrantes del grupo ~aquel que había alquilado la escuela ...~ a quien dejaron

en libertad después de interrogarlo durante dos días. Quedaba claro que también allí

las actividades del grupo ya eran parte de los intereses y de los archivos de los lobos

y chacales que guardaban al rebaño.



Poco tiempo después, cuando habían transcurrido tres meses desde la llegada a

Madrid, se despidieron de sus nuevos amigos y emprendieron el viaje por tierra a

París, adonde llegaron en el inicio de un otoño que transformaba la ciudad en un

gigantesco y viviente mural impresionista. Nunca olvidaría el color y la luz de aquella

tarde.



Cuando pasados casi dos años dejaron Francia rumbo a la isla de Gran Canaria, llevaban

con ellos la memoria de momentos hermosísimos y de otros de enormes dificultades,

de nuevos amigos y la comprensión de las razones por las cuales         aquella ciudad

despertaba tanta admiración en la gente de otros países.   También, la percepción clara

de los problemas y obstáculos enormes que implicaba el desarrollo de las actividades

del grupo en países como aquel. Si en Latinoamérica el proyecto podía parecer

desproporcionado y utópico, en Europa sonaba como francamente descabellado. Sin

embargo, aquí y allá, en Madrid, Barcelona, Londres, Roma, Munich y en el

mismo París,    gracias a la acción voluntaria de quienes habían llegado inicialmente

desde Argentina y Chile, aunados ahora con gentes del lugar, unas pocas y pequeñas




                                          174
luces se habían encendido. Para fines del año '74, una mínima red, una suerte de

sistema




                                      175
nervioso primitivo todavía inestable comenzaba a configurarse, conectando Sudamérica

con Europa, la costa oeste de los Estados Unidos y las Filipinas.



A estas alturas, pareció útil y conveniente establecer en algún lugar un " centro de

comunicaciones       ",   especializado en recibir información de todos los          puntos,

sintetizarla y redistribuírla. Por su ubicación geográfica y sus características de zona

turística por excelencia, se eligió a las Islas Canarias para asentar tal función.



Las mismas razones llevaron luego, en 1976, a elegir a la isla de Gran Canaria como

un sitio sumamente adecuado para la profundización de los estudios y las prácticas en

torno a la Psicología de la conciencia y del comportamiento, que habían sido ya

sistematizados en 1975, en la isla griega de Corfú.



En esta oportunidad el esquema de participación cambió, de tal manera que llegaron una

o a lo sumo dos personas de cada país, una suerte de “ delegados “ que luego del mes

transcurrido allí    retornaban a sus lugares de origen, para transmitir en reuniones

semanales o en seminarios todo lo visto al resto de los miembros locales del grupo.



En el caso de Israel, se trataba solamente de dos parejas, una de chilenos y otra de

argentinos, ~ que habían emigrado allí recientemente ~ , a quienes era necesario

retransmitir los estudios y trabajos realizados. Por diversas razones la elección había

recaído en él, y eso le dio la posibilidad de conocer aquel país y sobre todo a su pueblo,

con el cual estaba    hondamente ligado.




                                           176
Las circunstancias cotidianas de los cuatro inmigrantes obligaron a adaptar el programa

de actividades a un ritmo especial. Como tres de ellos trabajaban todo el día y todos

los días excepto los sábados,       ~ además de estar en plena etapa de aprendizaje del

idioma oficial ~, se previó un período no menor a los 45 días para poder completar una

revisión completa. Durante el día, releía los apuntes de los temas que se verían en las

reuniones nocturnas, paseaba por los alrededores de Yokneam o visitaba Haifa., donde

los " sabras " ~como se llamaban a sí mismos los judíos nacidos en Israel ~, los judíos

venidos de todos los lugares del mundo, los drusos y los árabes se mezclaban en las

callejuelas de aquella antiquísima ciudad como en un gran escenario, las            ropas

flotantes o a la occidental, el extraño y fuerte resonar de las lenguas semíticas     con

sus enfáticas consonantes saltando entre la garganta y la boca, la lengua decidida y

veloz golpeando contra los dientes y el paladar, la suavidad de las vocales rodando en el

aliento. Y a toda hora, los aromas intensos de las comidas que se ofrecían en los puestos

callejeros, mezclas de carnes, vegetales y especias, y el aroma más suave de los

dulces, preparados    con   finos     hojaldres,   frutas   secas    y   miel,   alineados

junto al delicioso " halvá ".



Cuando se cansaba de deambular por la ciudad, se instalaba en algún café y durante un

tiempo se entretenía observando a los transeúntes y las pintorescas discusiones entre los

comerciantes y los compradores. Luego, solía leer hasta que llegaba la hora de regresar

a Yokneam para la reunión nocturna. Dorita, que trabajaba en la biblioteca de la

Universidad, le había facilitado un libro de un famoso especialista, Gershom Sholem,

" Las grandes tendencias de la mística judía ". Aunque era una edición en idioma

inglés y su conocimiento de ese idioma era rudimentario, el interés que había despertado

en él hizo que lograra entender algo de lo que el autor explicaba.




                                            177
La inmersión en las anécdotas, leyendas, historias y estudios que durante miles de años,

de generación en generación, había creado aquel pueblo, lo retrotraían a climas

familiares y a escenas de la niñez y de la adolescencia, en lejanas regiones de su

memoria. Su padre, con el sombrero de los días de fiesta y el taleth sobre los hombres,

balanceándose mientras ora junto a sus vecinos y amigos en la pequeña sinagoga barrial.

Ovinu malkeinu, sheijeionu veikemonu lazmán azé. El oficiante de voz cascada lee la

frase y el coro le responde en voz alta. Luego, todos continúan leyendo en un murmullo

la oración, mientras siguen con el dedo las líneas en el libro. Su padre le muestra el

renglón y con un gesto lo invita a acompañarlo en la lectura. Otros niños, con sus

blancas camisas y peinados a la gomina como él, permanecen de pie junto a sus padres,

observando todo aquello entre curiosos y distraídos. En la parte trasera del templo,

separadas de los hombres por una cortina, oran las mujeres.



¡ Shemá, Israel ! ¡ Escucha, oh Israel ! Escucha a Jehová, tu Dios, Aquel cuyo

nombre no puede pronunciarse. Extenderé mi mano sobre ti, y tu progenie y tus

rebaños poblarán la tierra. Allí estaban, sí, sin rebaños ya pero cuidando a sus hijos

como lo más precioso y sagrado que pudiera existir en el mundo.. ¿ Cómo habían

podido sobrevivir ? ¿ Por qué no habían desaparecido, tal como sucedió con tantos

otros pueblos y grandes civilizaciones a lo largo de milenios ?              ¿ Vendría

verdaderamente de algún Dios, de alguna "divinidad" aquella obstinación, aquella

fuerza y aquel amor a la vida? Un pueblo dispersado a los cuatro vientos, aceptado y

respetado por muchos otros pueblos pero perseguido y discriminado durante siglos

por los predicadores de la religión del perdón y el amor bajo la acusación de haber

asesinado al Hijo de Dios, un judío cuya existencia no constaba en ningún documento

histórico de aquella época lejana.




                                          178
Quizás se trataba simplemente de hacer desaparecer a los testigos, como hacen en

ocasiones algunos criminales para poder evadir a la justicia. En este caso, había que

hacer desaparecer a toda la descendencia, a todo un pueblo, porque en él, en su historia

y en algunos de sus libros sagrados podian guardarse           las pruebas de un fraude

monumental.        ¿ Cómo pudo llegar a convertirse en       poderosa religión una línea

religiosa nacida de la oposición a la casta sacerdotal hebrea, al Sanhedrín ? Una "

herejía " surgida en el Asia Menor, en los confines del Imperio Romano, que no

solamente se        enfrentó a la casta sacerdotal sino también al      invasor imperial.

Seguramente la fuerza espiritual, el talento organizativo y la audacia de Saulo de

Tarso y de sus compañeros resultó fundamental en una primera etapa, la de la creación y

difusión     del personaje y de su leyenda, con materiales tomados del Antiguo

Testamento y de escuelas o comunidades religiosas como la de los Esenios. Tres siglos

más tarde,        Constantino catapulta a aquella secta al rango de " religión oficial " ,

a partir del Concilio de Nicea, convocado y organizado por el mismo emperador. El

Imperio ya mostraba claros signos de debilitamiento, cuando Constantino decidió

dividirlo entre Occidente y Oriente, con Roma y Bizancio como capitales. Y si bien el

Imperio Romano de Occidente sólo sobreviviría algunos siglos          más, el de Oriente

había perdurado por mil años.



Quizá Hitler tomó de allí su proyecto de los mil años del Tercer Reich. A Constantino

le había resultado, por cierto, pero a la tenebrosa bestia austríaca,        a sus socios

empresarios y al pueblo alemán se les había desplomado encima el Walhalla completo,

envuelto     en     la   música     que   Wagner     había     compuesto       para     el

superhombre ario. ¡ Decenas de millones de seres humanos habían sido inmolados en




                                             179
el altar de aquel Moloch ! Decenas de millones habían quedado destrozados psíquica,

moral y físicamente por el huracán irracional que, desatado por el bramido de un Gólem




                                         180
bárbaro, nihilista y tecnificado, había barrido a Europa, la " cuna " del racionalismo

y de la civilización occidental.



El Occidente cristiano tenía sin duda el récord universal del derramamiento de sangre.

Cualquier observador desapasionado que hiciera un informe estadístico de los últimos

17 siglos, se encontraría con las más grandes guerras y masacres de la historia. Las

Cruzadas, las guerras entre las sectas cristianas ~ una de las cuales continuaba en

Irlanda en pleno siglo XX...~ , la conquista y aniquilación de los culturas originarias

de América (españoles y portugueses católicos por el centro y el sur, protestantes y otras

sectas cristianas por el norte ), la invasión y colonización del Africa negra y árabe ~

incluido el tráfico de esclavos ~ por parte de las potencias europeas, la invasión y

dominio de la India por parte del civilizadísimo imperio británico, la descarada invasión

a China por "la guerra del opio", hasta desembocar en el siglo XX, donde la absoluta

mayoría tanto de los gobernantes como de los pueblos que participan enfrentándose en

las tragedias de las dos guerras mundiales, profesan la misma religión, sin exceptuar a la

Unión Soviética, conducida con mano de hierro por un sanguinario dictador, el ex -

seminarista Stalin y en cuyo pueblo vivía sin duda, bajo el frágil y reciente cemento de

la ideología marxista-leninista, la fuerza de las creencias y los ritos de la iglesia

cristiana ortodoxa. Los campos de concentración nazis y las bombas atómicas arrojadas

por los Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki iluminaban con su horrenda luz

aquel gigantesco espejo, donde una mueca de codicia abismal, odio, crueldad y

venganza era el rostro de lo humano a mediados del siglo. La inmensa pantalla donde

desde el comienzo       de    los   tiempos      los   hombres se hacen las preguntas

primordiales: “ ¿ Quién soy ” ?,      “ ¿ Qué somos ? ” , “ ¿ Para qué somos ? ” ,

respondía con una imagen de desolación y sin sentido, de enfermedad y de muerte.




                                           181
Era legítimo preguntarse cómo era posible que una teología basada en el amor y en el

perdón generara tanto odio y tanta violencia en la gente que la seguía,     orientada por

una cúpula que presidía un ser humano al que se tildaba de " infalible ". Cúpula, por

otra parte, dedicada a todo tipo de camuflajes y cortinas de humo para desviar la

atención de los creyentes de sus            maniobras en torno al poder y la gloria

terrenal. ¿ Porqué había fracasado esa teología, llevando a la gente a un callejón sin

salida ? Un callejón a la entrada del cual se alzaba un simple medio de intercambio

elevado por aquella civilización a la categoría de dios, a quien todos debían seguir y

adorar, el todopoderoso hacedor de infortunios y felicidad: el dios dinero.         Estos

paganos habían culminado su trayectoria imprimiendo en su papel moneda un triángulo

con el ojo de Dios ~ ¡ el ojo de Dios ! ~ junto con aquella frase que los pintaba a la

perfección: " In God we trust ". Quizás la clásica imputación hecha a los judíos

respecto de su interés prioritario y casi exclusivo por el dinero provenía de un oscuro

sentimiento generalizado entre los cristianos, que los hacía responsables de estar en el

origen de aquella teología de callejón sin salida. Esto podría explicar también el cinismo

amoral exhibido por muchos antisemitas declarados       ~ como Heny Ford, por ejemplo

~ poseedores de fortunas inmensas acumuladas a base de explotación, especulación y

usura, que sin ningún pudor       lanzaban sus argumentaciones, frente a las pruebas

estadísticas relativas a la proporción étnico-religiosa entre quiénes eran los mayores

concentradores de riqueza del mundo: católicos y protestantes de Estados Unidos y

Europa , incluído el Estado Vaticano...-.



Esto sólo podía sostenerse apelando a la difamación irracional y a la persecución abierta

o embozada de los judíos. En los casos de mayor brutalidad y desvergüenza, se apelaba

a la imagen de que " los judíos permanecen siempre ocultos " , constituyen      " lo que




                                            182
hay detrás " , mecanismo paranoico de la sospecha auto-justificada y proyectada sobre

el otro, cuya raíz había que buscar -además de en la mala fe....- en la disociación

esquizofrénico/paranoide creada por la creencia en ese ubicuo ser, el diablo, siempre

rondando el cuerpo y el alma del pobre creyente, portador del           pecado desde el

momento mismo de nacer, generador de culpa a cada paso, culpa y pecado que sólo

podía redimir el sacerdote, conocedor de aquel mundo oscuro y siniestro al

cual él ~ como “ especialista “ ~ llevaba la luz de la salvación.



Un armado muy inteligente, sin duda, que aseguraba la dependencia permanente de la

clientela a la empresa que detentaba el monopolio del peaje al Paraíso en una amplia

zona del planeta, el Occidente.



Por supuesto que había muchos judíos poseedores de enormes fortunas, y muchísimos

más para quienes el dinero era el valor central. Y avaros y miserables y explotadores y

usureros. Como en muchos otros pueblos, y también como en muchos otros pueblos

había gente abnegada, solidaria, preocupada por avanzar en el conocimiento para

brindar ayuda a los demás en todos los campos de la vida humana. Y luchadores por la

justicia social y gente con un innegable y profundo espíritu religioso, sostenidos por una

auténtica fe. Sin el fanatismo de los afiebrados, aquel que inevitablemente termina en

la subordinación y el sometimiento de otros seres humanos por la fuerza de las armas o

del número,    ~porque la cobardía es un rasgo básico de todos los fundamentalistas ~.

No hay nada que se pueda discutir con quien no comulga con aquello que el creyente

fanático sostiene. En tales casos, el fanático, ungido por la bondad divina apelará a

luminosos métodos de conversión, tales como quebrarle los huesos al infiel, o quemarlo

vivo, o azotarlo o    ~ en un gesto piadoso... ~ solamente encarcelarlo, o hacerlo




                                           183
despedir de su trabajo o cercarlo en su propia familia mediante la difamación. Todo

dependerá del poder que los fanáticos y los intolerantes alcancen en un momento dado

en un país, en una       cultura o en una civilización.       Claro que al fanático le está

permitido hacer tales cosas por cuanto él está comunicado con Dios. En verdad, él está

convencido que es Dios mismo         ~ su Dios particular..~ quien habla por su boca. Sólo

necesita repetir lo que leyó en alguno de los libros de su religión o de su doctrina

filosófico-política. El fanático cree que " hablar " de Dios equivale a " mostrar " a

Dios, como     se relata que sucedió en el caso de los fundadores de religiones, de los

santos y de los grandes místicos.



A falta de zarzas ardientes, esferas luminosas o rayos de luz, aureolas o signos

semejantes, el fanático te grita o te pega. Lo mínimo es que te amenace con todo

tipo de desgracias y sufrimientos,           porque   él   " cree "   en ciertas cosas, que

habitualmente le han enseñado cuando era muy pequeño. Así por ejemplo, los creyentes

dan por sentado que todas las " revelaciones " o " manifestaciones " que era

posible que sucedieran, ya han sucedido. ¡ En qué cabeza cabe que a Dios se le

podría ocurrir una cosa diferente !. Dios habló con Zoroastro, Moisés, Mahoma y

Jesucristo y unos pocos más, y con eso ya se ha revelado todo lo que había que revelar,

ya se ha depositado en la cuenta corriente toda la información que había disponible para

esta especie y este planeta. A los que llegan después, sólo les queda ocuparse de la

administración. Y en cuanto a los " fieles ", a los del “ rebaño “ , ocuparse del

cumplimiento de las normas, obedecer a los administradores y siempre dar las gracias.

Darlas, sí, porque lo que es recibirlas...




                                               184
Claro que comparados con los bramanes de la India y el sistema de castas, los

procedimientos y andanzas de los sacerdotes occidentales eran de una infinita bondad.

Muchos occidentales, con un conocimiento superficial, creían que la India estaba

poblada fundamentalmente por seres como el Mahatma Gandhi, por sonrientes gurúes

con guirnaldas de flores repitiendo dulcemente las palabras "Paz y Amor" con un

fondo de canto de pájaros. Claro que a ningún occidental le había tocado en suerte el

destino de un "sudra", de un "intocable", a quien cualquier bramán podía matar con el

cuchillo que siempre portaba consigo por el sólo hecho de haber osado

pisar la   sombra ~ accidentalmente, por supuesto ~ de su extraordinaria persona. A

ninguna mujer occidental le hubiera agradado correr la suerte de muchas mujeres cuyos

padres no tuvieran medios para una dote suficiente o no pudieran cumplir con el

compromiso asumido con el bienamado esposo. Tarde o temprano podría sucederles

que murieran en algún " accidente " doméstico, como por ejemplo prenderse fuego

mientras cocinaban.    De    todos    modos,    eso   mismo     podría   sucederles    al

enviudar, ya que la " costumbre " establecía que la mujer debía acostarse ~ viva...~

en la pira funeraria donde se quemaba el cuerpo de su esposo.



Allí donde se dirigía la mirada, a lo largo de la historia conocida y en cualquier región

del planeta, aparecía el signo de la violencia, de la discriminación y del sacrificio

religioso y social. Los asirios hacían pirámides con las cabezas que cortaban a los

habitantes de las ciudades que conquistaban. De ese modo, aun desde la distancia,

cualquiera que se aproximaba al lugar podía tener inmediatamente una idea de la

magnitud de la victoria alcanzada. Los aztecas debían apaciguar permanentemente al

dios enfurecido que reclamaba más y más sangre, más y más muerte. Los soldados

españoles eran recordados todavía en el siglo XX, particularmente por los holandeses,




                                          185
por la delicada costumbre de colgar a las personas ~ aun con vida, por supuesto, para

mayor gloria de Dios... ~ de garfios acerados que les introducían en las narices. El

propio peso del cuerpo del desdichado hacía el resto...



Pueblos contra pueblos, fuertes contra débiles, poderosos contra oprimidos. Dioses,

brujos, sacerdotes, reyes, jefes guerreros, hombres de fortuna, castas, familias, linajes y

dinastías. Y cada tanto, en aquel gigantesco piélago de oscuridad, un remanso, una

meseta en la que crecían el arte, la ciencia, el respeto y la solidaridad. Y así se sostenía

el impulso de la vida a través de esta especie desequilibrada, que se extendía en el

planeta tranformándolo todo.



Pero este siglo era sin duda lo contrario a un remanso. Eran tiempos de desesperanza, de

desilusión y de barbarie. No importaba cómo, la cuestión era imponerse, dominar,

destruir, en suma: triunfar. Triunfo de un país sobre otro, de un pueblo sobre otro,

de un hombre sobre los demás. Las peores actitudes eran justificadas con apelaciones al

imprescindible éxito personal como dador fundamental de sentido en la vida. Los

triunfadores al podio ~ limitado y pequeño por naturaleza...~, los fracasados a la

inmensa oscuridad de la planicie sin fin. Un Nuevo Cielo y un Nuevo Infierno, a los

cuales se accedía no ya en función de la mayor o menor utilización de normas morales

en la relación con el prójimo, sino precisamente en relación inversamente proporcional

al uso de la regla de oro de las mejores y más sabias enseñanzas de muchas       culturas y

pueblos de la historia: “No hagas a otros lo que no quisieras que te hagan a ti”. “Ama

a tu prójimo como a ti mismo". “ Trata a los demás como quieres que te traten a ti ".




                                            186
La noche anterior había tenido un sueño maravilloso, el primero en colores de toda su

vida ~ al menos el primero que había podido rememorar con tanta claridad al despertar

por la mañana, en el silencio de la casa y de Yokneam.



Soñó con un cielo puro y luminoso, que se hacía más puro y más luminoso a medida

que ascendía en aquella inmensa concavidad. No se veía a sí mismo ascendiendo, sino

que veía la escena desde sí mientras registraba la sensación de un suave desplazamiento

vertical, como si flotara pero no al azar sino con una dirección, hacia algo que lo atraía

sin ejercer forzamiento ni crear tensión.



De pronto había entrado       en una región de nubes de un blanco irradiante, casi

transparentes, una masa continua aunque irregular en la cual se abrían, aquí y allá,

rendijas por las que se filtraban suavísimas líneas multicolor, como cuerdas mecidas por

la   brisa.   Guiado por la certeza del plateado pez      que encuentra su canal en la

corriente que remonta, siguió aquellos hilos de color y súbitamente se encontró ante una

pared infinita de cielo, una azul pradera vertical en la que se desplegaban las puertas

más bellas que jamás sus ojos habían podido contemplar.



La luz era color, infinitos colores. El cielo azul desapareció y todo fue puertas altísimas

extendidas hacia una altura abismal cuya cima no podía distinguirse. Aquellas puertas

vivían y crecían con un movimiento de inefable armonía a una velocidad inaudita,

flanqueadas por dos columnas de forma espiralada.



Pero las maravillosas puertas estaban cerradas, y luego de un tiempo que no pudo medir

la visión fue desvanesciéndose hasta desaparecer toda imagen. Cuando despertó, una




                                            187
emoción en la que se mezclaban el júbilo y una suave nostalgia lo envolvió y lo siguió

acompañando durante el trayecto hasta Haifa, donde debía abordar el taxi-colectivo

hacia Tel-Aviv.     Pero la ciudad con sus ruidos habituales, con el paso veloz de

transeúntes y automóviles fue desplazando aquella sensación hasta dejarlo en su

habitual registro de sí mismo, sentado en esa exigua atalaya llamada " yo ". Una

fuerte sensación de pérdida descendió sobre él, y como tantas otras veces la extrañeza

y la pena anidaron en su alma y en su cuerpo.



En ese estado de ánimo abordó el vehículo, en el que por fortuna pudo escoger uno de

los asientos traseros junto a una de las puertas. Había llevado consigo el libro de

Sholem, de manera que luego de unos pocos kilómetros en los que había contemplado

distraidamente el repetido paisaje de árboles frutales ,     sacando la cabeza y los brazos

por la ventanilla para recibir el viento y el aroma de los naranjales, abrió en una página

al azar y comenzó a leer. Sus ojos apenas habían recorrido las dos primeras líneas,

cuando casi instantáneamente pudo comprender el significado de las palabras en inglés,

y aquello lo golpeó como una onda expansiva que, naciendo en un punto en el centro

del pecho se extendió en círculos concéntricos abarcando todo su cuerpo. Una oleada

de bondad y compasión lo inundó, un casi desconocido y al mismo tiempo

absolutamente reconocible registro de no-impaciencia, de un tiempo que duraba sin

esfuerzo ni fractura se estableció en él.



Entonces, mientras corrían a cien kilómetros por hora en la carretera Haifa-Tel Aviv,

llorando de alegría y en silencio, Eliahu Prize agradeció.




                                            188
Porque Jehová, muchos siglos atrás, hablándole a otro hombre ya le había respondido. Y

después de llevarlo a las puertas del cielo, al sueño de la eternidad, bondadosa y

sabiamente ahora le mostraba una clave y lo exhortaba.



 " ¿ Porqué te apuras, si Yo no me apuro ? ". Así habló Jehová, el Bendito, el Dios de

Israel.



¡ Shemá Israel !:   " ¿Porqué te apuras, si Yo no me apuro ? ".




                                           *




                                          189
Mayo 8, 1983.

Quien muere antes de morir, no morirá jamás.

El dios despedazado.



- ¿Quién eres?



- Lo he olvidado.



- ¿Qué buscas?



- Busco al Mayor de los Poetas.



- ¿Y quién te ha dicho que está aquí?



- (Gesto) El Guardián de la Gran Cadena Montañosa del Oriente dijo:



(Doble gesto)    "El     Mayor    de los     Poetas   está   en la   Gran   Cadena

Montañosa del Oriente".



- ¿Qué sucedió con él?



- Dicen que fue muerto y su cadáver despedazado.



- Y dime insolente, ¿quién cometió tamaña fechoría?.




                                           190
- Un toro negro, unas mujeres ebrias, un hermano o un traidor.



Gesto: el dedo índice a los labios. La mirada comprensiva que ve el centro de tu ser. En

sus ojos, una alegre y profunda complicidad. La certeza en la proximidad de una

revelación cosquillea en la piel. Aceleración de los latidos. Suavísimo temblor.



- Quien muere antes de morir, no morirá jamás.



Gesto a los dos auxiliares que te han llevado hasta su presencia. Te toman nuevamente

de ambos brazos. Gesto de alejar. Te levantan en vilo. Te llevan hasta el centro de esa

amplia sala, tenuemente iluminada. Te acuestan boca arriba y te dejan. A tu alrededor,

yacen otros en igual situación, con los brazos cruzados sobre el pecho en la postura del

faraón. Haces lo mismo. Entonces, escuchas la voz que comienza a descorrer aquel

velo, el velo que oculta las escenas de tu vida pasada, donde tu violencia y la violencia

de otros tantas veces te hirió.



- Ahora que estás muerto y has descendido hasta el umbral del mundo de las

sombras,    al   escuchar un sonido de balanzas te dirás: " Están pesando mis

vísceras " , y será cierto, porque pesar tus vísceras es pesar tus acciones.



Silencio.



- Las vísceras bajas están en el fuego infernal. Los cuidadores del fuego se

muestran siempre activos e impiden que se acerquen aquellos a quienes deseas.




                                           191
Primeramente, pagarás a los cuidadores. Luego entrarás al fuego y recordarás

los sufrimientos que causaste a otros en la cadena del amor.



Las luces coloreadas, destellan al ritmo de la música. Tengo al frente a quien fue mi

gran amor. Bailamos lentamente y cada flash me muestra un detalle de su rostro o de

su cuerpo .



Silencio.



¿ Qué falló entre nosotros ?.

Tal vez el dinero.

Tal vez aquellas otras relaciones.

Tal vez aspiraciones diferentes

Tal vez el destino, o eso tan difícil de precisar entonces .



Silencio.



Bailo lentamente, pero ahora con quien fue ese otro amor grande.

Cada flash me muestra un detalle de su rostro o de su cuerpo.

¿ Qué falló entre nosotros ?.

Tal vez el dinero.

Tal vez aquellas otras relaciones.

Tal vez aspiraciones diferentes.

Tal vez el destino, o eso tan difícil de precisar entonces




                                             192
.Silencio.



- Pedirás perdón a los maltratados por ti y saldrás purificado únicamente cuando te

reconcilies.



Silencio.



Yo te perdono y me perdono, porque si el mundo baila alrededor y nosotros bailamos,

¿ qué podemos hacer por las promesas de roca que fueron mariposas de colores

cambiantes ?



- Entonces, llama por su nombre a los perjudicados y ruégales que te permitan ver

sus rostros. Si ellos acceden, escucha con cuidado sus consejos, porque éstos son

tan suaves como brisas lejanas.



Yo rescato lo bueno y lo bello del ayer contigo.



Y también contigo.



Y con todos aquellos en los que encandilé mis ojos.



¡ Ah, sí ! La pena, la sospecha, el abandono, la infinita tristeza y las heridas del

orgullo, son el pretexto. ¡ Qué pequeños resultan al lado de una leve sonrisa !



Porque los grandes males que recuerdo, son errores de danza y no la danza misma.




                                           193
- Agradece con sinceridad y parte siguiendo la antorcha de tu guía.



De ti agradezco la leve sonrisa.



Y de ti, el murmullo.



Y de todos aquellos, agradezco la esperanza de un amor eterno.



- El guía atravesará oscuros pasadizos y llegará contigo a una cámara en donde

aguardan las sombras de aquellos que has violentado en tu existencia. Ellos, todos

ellos, están en la misma situación sufriente en la que un día los dejaras.



Silencio.



- Pídeles perdón, reconcíliate y bésalos uno por uno antes de partir.



Silencio.



- Sigue al guía, que bien sabe llevarte a tus lugares de naufragios, a los lugares

de las cosas irreparablemente yertas. ! Oh, mundo de las grandes pérdidas en

donde sonrisas y encantos y esperanzas son tu peso y tu fracaso ! Contempla tu

larga cadena de fracasos, y para ello pide al guía que alumbre lentamente todas

aquellas ilusiones.



Silencio.




                                         194
- Reconcíliate contigo mismo, perdónate a ti mismo y ríe. Entonces verás como

del cuerno de los sueños surge un viento que lleva hacia la nada el polvo de tus

ilusorios fracasos.



Silencio.



- Aun en el bosque oscuro y frío, sigues a tu guía. Las aves de malos presagios

rozan tu cabeza. En los pantanos, lazos serpentinos te rodean. Haz que tu guía te

lleve hacia la gruta. Allí no puedes avanzar a menos que pagues tu precio a las

formas hostiles que defienden la entrada. Si finalmente logras penetrar, pídele al

guía que vaya iluminando a izquierda y a derecha. Ruégale que acerque su

antorcha a los grandes cuerpos de mármol de aquellos que no has podido

perdonar.



Silencio.



- Perdónalos uno por uno y cuando tu sentimiento sea verdadero, las estatuas se

irán convirtiendo en seres humanos que te sonreirán y extenderán hacia ti sus

brazos en un himno de agradecimiento.



Silencio.



- Sigue al guía fuera de la gruta y no mires atrás por ninguna circunstancia. Deja a

tu guía y vuelve aquí, adonde se pesan las acciones de los muertos.




                                        195
Escuchas el sonido de balanzas.



- Has perdonado a tu pasado. Demasiado tienes como para pretender más por

ahora. Si tu ambición te llevara más lejos, podría suceder que no regresaras a la

región de los vivos. Demasiado tienes con la purificación de tu pasado. Yo te digo

ahora:      " ¡ Despierta y sal fuera de ese mundo ! "



Al igual que los demás, te pones de pie. Ahora la sala está bien iluminada. Unos estiran

lentamente los brazos, como si se desperezaran. Otros flexionan levemente las rodillas.

Algunos se frotan suavemente la cara con ambas manos.



Las expresiones son relajadas. Hay sonrisas levísimas y pequeños gestos de saludo.

Todos van saliendo al pequeño jardín, donde el aire es fresco y puro. El cielo y los

astros nocturnos parece que hubieran sido creados hace sólo un instante. La noche es

profunda, y cuando la rueda ha quedado formada se hace más profunda todavía. La

tenue luz lunar sólo permite ver las siluetas, pero cada uno experimenta con intensidad

la presencia de los demás. Una presencia mental, compartida, en silencio.



- Quien haya logrado una reconciliación completa y verdadera, sentirá renacer en

lo profundo de sí mismo al dios despedazado, reconocerá la voz y la palabra del

mayor de los poetas que responde a la pregunta esencial: ¿ " Quién eres " ?



Silencio.




                                          196
- Aquel que está reconciliado vive unido dentro de sí, y por ello puede unirse con

sus semejantes y con todos los seres vivientes.



Gesto.



- Yo vivo.



Lo sientes, y entonces lo repites mentalmente.



- Tú vives.



Lo sientes, y entonces lo repites mentalmente.



- Nosotros vivimos.



Se toman de las manos, y así se mantienen el tiempo que dura una pequeña canción.



Conmovidos, se abrazan uno a uno. Mientras se alejan, la brisa esparce    el rumor

de las conversaciones y las despedidas.



                                           *




                                          197
Marzo 21, 2001, 12 GMT

"Somos la paz, el orden y la única verdad sobre la Tierra".

La boca del Gólem.



¡ Terráqueos ! : Os habla el Presidente de los Estados Unidos de América, en

representación y con el acuerdo y el apoyo de todos los gobiernos, de todas las

instituciones, de los líderes de las más grandes religiones de la Tierra, de los más

destacados científicos y artistas, de los principales jefes militares, de los accionistas

mayoritarios   y directivos de las más grandes corporaciones del mundo y de los

presidentes de los cien primeros bancos del mundo en cuanto al monto de sus depósitos,

cartera de préstamos y activos fijos.



Muchos de ellos me acompañan hoy aquí, gracias a Dios, para dar a todos ustedes el

testimonio de la verdad que os revelaré en pocos instantes más. Pero antes quisiera pedir

a todos que nos pongamos de pie, junto a nuestra familia, allí donde nos encontremos,

para dar silenciosas gracias al Señor ~ cada uno en su fe, cada uno con el Nombre que

tiene para El ~ por este día santo, por este día que nos encuentra reunidos por primera

vez en la historia a los seis mil millones de contribuyentes, productores y consumidores

de nuestro amado planeta.



¡ Oremos, hermanos, oremos para que la verdad ilumine nuestros corazones !.



He querido que ustedes conozcan también a mi bienamada esposa, a mi hermosísima

hija, a mi fiel secretaria y a mi perro mastín, los seres con quienes comparto mi vida y




                                           198
que me apoyan y sostienen en los momentos más difíciles de mi vida como Presidente

de la mayor potencia de la Tierra.



No es nada fácil nuestra tarea, terráqueos, pero la hemos asumido como un sacrificio

en pro del bienestar presente y futuro de todos ustedes, mis queridos hermanos, mis

bienamados hijos.



Pero la vida es bella, si se la sabe vivir con decisión, si uno se repite cada mañana que el

triunfo lo espera, que uno tiene una misión aquí y que con la ayuda de Dios y de los

sabios y esforzados gobernantes podrá llevarla a cabo hasta el final. Porque sin fe,

nada es posible.



¡ Yo tengo fe ! Repitan todos conmigo: ¡ Yo tengo fe !



¡ Bien ! ¡ Muy bien ! ¿ Y en qué depositamos nuestra fe ? ¿ Y dónde depositamos

nuestra fe ? Y lo que es aun más importante: ¿ en las manos de quiénes dejaremos la

orientación y la protección de nuestras vidas y la de nuestros seres queridos ?



¿ Verdad que en las manos de toda esta gente maravillosa que ustedes ven hoy aquí         ~

y de los miles de buenos ciudadanos, de honestas personas que cumplen con su tarea

cada día en beneficio de la comunidad, desde las oficinas gubernamentales, desde los

ministerios, desde los púlpitos, desde los cuarteles y las estaciones de policía, desde los

directorios de las corporaciones, casi desinteresadamente ?




                                            199
Porque debemos ser justos: todo funciona gracias al dinero. Podemos comprar comida

y así tener una dieta sana y equilibrada, echar gasolina en nuestros carros y viajar por

los caminos, vestirnos bien y tener nuestras hermosas casas con jardines y escaleras en

espiral, hacernos una escapadita al casino, estudiar para aprender a distinguir la verdad

de la mentira, solamente gracias a que existe el dinero. ¿ Qué podríamos hacer sin él ?

Por eso yo les digo: ¡ El dinero es el camino, la verdad y la vida ! Y toda esta gente

sabia y bondadosa que me acompaña está de acuerdo conmigo. De manera que esto no

puede ni debe ponerse en duda, ni menos aun discutirse.



¿ Y no son acaso los mejores de entre nosotros los que tienen que ocuparse de manejar y

controlar esta fuerza, esta energía única, imprescindible para que la vida de toda la gente

y de todos los pueblos sea cada vez mejor ?



Porque si esta energía que es el dinero es bloqueada o despilfarrada, entonces la

catástrofe estará a la vuelta de la esquina. Toda nuestra vida depende del correcto

funcionamiento del circuito financiero mundial. Así son las cosas y así seguirán por

mil años más, por lo menos. En todo caso, lo que pase después, no es nuestro negocio.



Es cierto que hay todavía muchos problemas sin resolver, mucha gente no come lo

suficiente, ni tiene la salud o la educación adecuadas,     miles de niños mueren cada

día. Siempre ha sido así. No se puede hacer todo de la mañana a la noche. ¡ Hay que

tener paciencia ! ¡Y sobre todo, hay que tener fe ! ¡ Fe en que nos estamos ocupando

de esos problemas, y que todos los que sufren están en nuestro corazón ! Y que muy

pronto, la copa de la riqueza desbordará hacia todos. Pero antes es preciso acumularla,

concentrarla y luego hay que saber orientarla. Y todo eso lleva su tiempo.




                                           200
Y por último: no se puede culpar de nada de eso al sistema financiero mundial. Al

contrario. Los accionistas, directivos y expertos están día y noche pensando y

trabajando arduamente para resolver las cosas. Si los bancos y las grandes compañías no

resuelven nuestros problemas, ¿ quiénes lo harán ?



¿ Acaso una banda de locos conspiradores, una pandilla de delincuentes que pretenden

alterar la paz mundial y el orden económico establecido apelando a rumores totalmente

absurdos, a profecías de desquiciados mentales ?



Gente sin ninguna preparación, que no comprende nada de los delicadísimos problemas

que nosotros debemos resolver a cada paso. Esa gente ha desatado un rumor a escala

mundial, pensando que podrían lograr sus objetivos sin ninguna reacción de nuestra

parte.



¿ Y cuáles son esos objetivos ? Muy simple: apoderarse de todo lo que la gente tiene y

por supuesto también de los países y de sus gobiernos. Para eso ellos necesitan crear

previamente una gran confusión, un gran caos en medio del cual puedan dar un golpe de

mano y tomar las riendas del destino de la raza humana y de las riquezas de este planeta

y de los planetas vecinos.



! Ellos son los enemigos de la Humanidad ! Nosotros lo sabemos, los hemos estudiado

e investigado minuciosamente en todas partes. Y gracias a la eficacia de la policía y a la

ayuda anónima y desinteresada de muchísimos buenos ciudadanos de todo el mundo,

los tenemos perfectamente identificados, conocemos sus planes a la perfección y hemos

comenzado a actuar para desarticular tan tenebrosa conspiración.




                                           201
Una conspiración que culminará en poco tiempo más, exactamente dentro de 45 días, el

4 de mayo, que es el día en el cual estos fanáticos y lunáticos afirman que llegarán los

dioses. ¡ Dioses ! ¡ Pero por favor ! ¡ Quién de ustedes ha visto un dios alguna vez !

Los psiquiatras y psicólogos más renombrados ya han explicado              qué le está

sucediendo a la pobre gente que cree en semejante patraña, de manera que no me

extenderé más sobre este aspecto del problema.



Lo importante para nosotros, los que hemos sido elegidos para conducir actualmente los

destinos humanos, es impedir que eso siga creciendo, aumentando el daño que ya ha

hecho en la economía de muchos países y de muchísimas empresas. Ya se ha perdido

mucho dinero y mucho tiempo, y esto no es algo que vamos a seguir tolerando. Quiero

tranquilizarlos y asegurarles que tenemos esta situación bajo control y que hemos

dispuesto medidas especiales para liquidar de una vez por todas este problema.



Como Presidente de los Estados Unidos del Mundo quiero darles mi palabra de honor

de que resolveremos esto con el menor daño posible,       en lo que hace a pérdidas en

vidas humanas y muy especialmente en lo referente a pérdidas materiales. Quiero que

esta noche todos ustedes duerman tranquilos, sabiendo que nosotros estamos a cargo del

problema. ¿ Who is in charge here ?: ¡ I am in charge !. Repitan ahora conmigo: ¡

Yo tengo fe en el Presidente de los Estados Unidos del Mundo ! ¡ Yo tengo fe en las

bondadosos personas que dirigen el mundo !



Las resoluciones y medidas adoptadas que todos los ciudadanos del planeta deberán

acatar sin la menor resistencia, son las siguientes:




                                           202
1. . Se declara al día 4 de mayo del 2001 como día de peligro para la paz y el orden

mundial. Todo el planeta quedará bajo estado de sitio, toque de queda y ley marcial

desde 24 horas antes y hasta 24 horas después.



2.-Todo aquel que sea sorprendido difundiendo esta patraña y/o impulsando a otros a

difundirla y/o a participar del modo que fuere en la "espera" del día 4 de mayo, será

considerado enemigo de nuestro sistema de vida y tratado cómo se merece. ¡ Ja wol !

¡ Lo juro por la Asociación Nacional del Rifle !



3.-Hasta hoy,     han sido despedidos de sus trabajos y expulsados de escuelas,

universidades y comunidades religiosas alrededor de veinte millones de estas personas

en todo el mundo. Dos millones ya se encuentran detenidos en estaciones de policía,

cuarteles militares y campos especiales de confinamiento. Esto ha sido solamente el

comienzo de nuestra respuesta y, al parecer, no ha sido suficiente para que estos

elementos asociales y anarquizantes detengan su accionar. En realidad, se ha producido

lo contrario. Por ello, el Alto Mando Estratégico pondrá en marcha a partir de hoy la

última etapa del Plan Unificado de Respuesta a los Esperantes (PURE), denominada

" Marea Roja ".



4.-A los fines operacionales el planeta ha sido dividido en cuatro grandes áreas o

mercados que quedarán bajo control militar y policial hasta nuevo aviso. El área blanca,

el área negra, el área amarilla y el área marrón. En cada una de estas áreas, la jefatura

quedará a cargo de un militar de los Estados Unidos. En todos los casos, tropas

especiales de desembarco rápido serán enviadas para apoyar a las fuerzas locales.

Dichas tropas se reportarán únicamente al Jefe Militar del Área.




                                           203
5.-La población civil deberá colaborar estrechamente con las fuerzas del orden ya sean

militares, policiales o de investigación, a fin de poder individualizar y encarcelar a los

miembros de esta secta irracional y anti-democrática. Se ha previsto que los ciudadanos

que colaboren sean eventualmente recompensados con bonos del Tesoro o acciones de

empresas top, que podrán canjear por metálico a partir del 6 de mayo en cualquier

banco de primera línea. ¡ Bobby, quieto !     ¡ Deja de lamerme la mano !



6.-Dada la imposibilidad presupuestaria de mantener a tantos millones de personas

presas, se ha dispuesto la reapertura e inmediata refacción y acondicionamiento

tecnológico de todos los campos de concentración existentes en el mundo con sus

respectivos hornos y cámaras de gas. Esta acción será completada con la instalación de

hornos y cámaras móviles, montados sobre grandes camiones semirremolque, ¡

Muerto el perro, se acabó la rabia!



7.-Esta parte de la operación se ha denominado " Exterminio Humanitario " , por

tratarse fundamentalmente de gente marginal, innecesaria para el progreso material y

de la calidad de vida de los individuos. ¡ Bobby, ataque ! ¡ Eso ! ¡ Ja wol

! ¡ Meine Führer ! ¡ Ich bin der Fuhrer von der ganzen welt! Ich, Theodore Winslow

Clerklow. ¡ Oh, money, money, money, oh gold du bist unzerer Got !



¡ Kammeraten ! ¡ Terráqueos ! ¡ Debo prevenirlos ! ¡ El Alto Comando Estratégico tiene

decidido lanzar mini-bombas atómicas sobre los lugares donde se reúnan multitudes el

día en que llegarán los dioses ! ¡ No participen ! ¡ No hay ni habrá otro dios más

poderoso que nuestro dios! ¡ Paul Hughes y Bill Graves están muy enojados ! ¡ Ay de

aquel que provoque su ira ! ¡ Déjenme ! ¡ Suéltenme ! ¡ Bobby, atácalo ! ¡ Muerde,




                                            204
Bobby, muerde ! ¡ Ich bin der Führer ! ¡Oh sí ! ¡ Bésame, bésame como cuando yo te

cabalgaba en Wyoming! ¡ Oh my sweet baby, I like so much your shadows ! Your....

sha...dows...baby...you...help..., I need somebody's help... please... help the President...

help Winslow The...Clerk....




                                            205
Conjunción tercera.

Inmediaciones del Tercer Planeta.



- La piel de conciencia del tercer planeta se ha hecho más luminosa.



- Las criaturas están haciendo su parte.



- Hagamos la nuestra.



-    ¡ Sea !




                                    206
Marzo 21, 2001, 12.32 GMT.

"Que por tu boca hable la vida..."

La respuesta de lo humano.



Las imágenes desorbitadas del Presidente de los Estados Unidos de América

forcejeando con el vocero presidencial y el almirante Patterson y azuzando a su mastín

contra ellos, su hija gritando como una enloquecida, su mujer y su secretaria girando

como trompos en torno al grupo en lucha, las de los hombres de la CIA con sus trajes y

anteojos oscuros saltando por encima de las butacas, mientras impecables "marines"

corrían hacia el grupo desde el fondo de la imponente sala de las Naciones Unidas,

generando el desbande de la selecta concurrencia que corría atropellándose entre sí,

cayendo al piso algunos, pisándose los largos vestidos unas o los espléndidos hábitos

sacerdotales otros, fueron vistas en vivo y en directo por el 70% de la población

mundial.



El súbito ataque de locura de W.T.C. había dejado atónitos y sin respuesta inmediata a

quienes coordinaban la transmisión. Cuando la corpulencia    de Paul Hughes irrumpió

en la cabina al grito de ¡ " Cut, assholes, shit, cut " ! habían pasado apenas 20

segundos, suficientes sin embargo para que una escena propia de una película de "Los

Tres Chiflados" fuera lo último que llegara a la retina de los televidentes. Luego, la

placa con la que se había abierto la transmisión ( una imagen superpuesta del logo de

las Naciones Unidas y del escudo norteamericano ), apareció en pantalla acompañada de

una música de jazz de los años '30.




                                         207
En sus casas, y en los lugares públicos donde muchos se había reunido para ver la

transmisión, la gente trataba de salir de su estupor. Se miraban entre sí, luego miraban

nuevamente a la pantalla, algunos hacían un gesto mudo hacia ella como esperando

alguna explicación, otros se encogían de hombros y sonreían como quien ha recibido un

inmerecido e inesperado regalo. Muchos murmuraban para sí, otros se dirigían en voz

alta a quienes los acompañaban haciendo preguntas que no tenían respuesta.



Los niños, como siempre. fueron los más rápidos en reaccionar, y en todas partes

comenzaron a improvisar reproduciendo la escena, unos tomando el rol del Presidente,

otros de los miembros de su familia, aunque la mayoría prefería hacer de perro para

poder morder a los demás, o de agentes de la CIA o de "marines", dando saltos,

cabriolas. gritando y disparando sus armas como habían visto hacer en decenas de

películas de Hollywood. Los menos, elegían el rol de los desbandados, cayéndose unos

encima de los otros y desarreglando sus ropas de modo que en menos que canta un

gallo los traseros quedaban graciosamente expuestos.



¿ Qué ha pasado, Juanese ? , preguntó Tonino con un tono de voz desconocido en él.

Yo sentía que estaba en una pesadilla, me volvieron todos los recuerdos de cuando

el viejo lloraba al lado del horno del pan, Juanese...     Pero ahora me siento muy

raro, como si me hubiera despertado después de haber dormido mucho tiempo, los

veo distintos a todos, a vos también Juanese, todos están distintos, no sé, los veo

como más sanos, más lindos, hasta más buenos los veo... no sé bien cómo

explicarles lo que me pasa, yo también me siento muy diferente, después de ver a

toda esa gente ahí, todos maquillados y como disfrazados con esas ropas tan caras

y tantas joyas y el presidente ese amenazando con meter otra vez a la gente en los



                                          208
hornos, diciendo que van a tirarnos bombas atómicas... No sé, es muy raro, es

como si los que estaban ahí fueran todos como muñecos, con esos ojos duros y

esas sonrisas falsas que te hacen temblar, como si estuvieran muertos y quisieran

hacernos creer que no, que ellos están vivos... Yo ahora los miro a ustedes y la

verdad, los siento más vivos que antes, y yo también me siento como nuevo, no sé,

siento como una dignidad, como una alegría chiquita acá en el pecho que se quiere

desparramar, debe ser por eso que lagrimeo un poco, me viene como una alegría

de llorar, porque los quiero mucho a todos y a mí también, qué raro Juanese, es

como si me hubiera perdonado, sí, es como algo grande y nuevo que me pasa,

quiero hacer algo con ésto, que hagamos algo todos juntos, juntos contra esa

muerte que nos prometen los muñecos, a ver Juanese, a vos qué te parece que

podríamos hacer, ahora que nos dimos cuenta que estamos vivos seguro que

podemos hacer muchas cosas buenas.




                                       209
Mayo 4, 2001.

En el umbral de los dioses.



- Pareces un semi-dios griego, el que inaugura el día - dijo Zoé mientras llevaban

las bandejas para desayunar en la galería.



- ¿ Por qué lo dices ?



- No sé... Es algo en tu rostro, en tu mirada, en la forma de caminar. Pareces un

danzarín.



- Eres tú, que me miras de un modo especial. El amor te hace ver lo invisible, o

mejor dicho, lo inexistente -,    respondió Daniel riendo y guiñándole un ojo.



- ¡ Tonto ! - dijo ella simulando enojo, mientras trataba de darle un puntapié en el

tobillo sin que se le volcaran las cosas que llevaba en la bandeja.



- ¡ Hey, cuidado ! - se alarmó él, esquivando por muy poco el golpe, al tiempo que

empujaba con un hombro la puerta que daba a la galería,



- ¡ Bravo, bravo, desayuno, desayuno ! , exclamaron Joshua y sus hermanos ya

instalados en torno a la mesa, agitando los brazos y las piernas, sacando la lengua y

haciendo toda clase de muecas en diez segundos.




                                             210
Mirlos, alondras y ardillas huyeron asustados por aquella repentina algarabía. Pero al

percibir que no había peligro alguno, en pocos instantes habían regresado a sus

habituales lugares de espera. Sabían que pronto empezarían a llover migas de pan y

pequeñísimos trozos de fruta.



Colocaron las bandejas en una mesa lateral y mientras Daniel iba pasándole las

rebanadas de fragante pan recién tostado a su hija mayor, Zoé servía el humeante café

en las coloridas tazas cerámicas. Cuando cada uno tuvo delante de sí el pan y la taza

llena hasta el borde con espumosa leche, hicieron silencio y se miraron por un instante

limpiamente a los ojos. Luego, Joshua hizo un pequeño gesto de invitación mientras

se ponía de pie, y todos lo imitaron.



- Te saludo con el corazón puro - dijo, mientras llevaba la palma abierta de su mano

hasta apoyarla en la zona del corazón.



- Te saludo con el corazón puro – le respondieron todos al tiempo que hacían el

mismo gesto.



- Te saludo sin posesión -, continuó entonces, mientras separaba el brazo del pecho en

ángulo recto y apoyaba el dorso de su mano en el dorso de la de su padre.



- Te saludo sin posesión -, respondieron todos del mismo modo.



Sonrió con ojitos chispeantes mientras alzaba su brazo y lo hacía girar en un amplio

círculo envolvente.




                                          211
- Que la esfera viva en nosotros - dijo y todos asintieron en silencio.



Experimentaron la presencia de la sensación de paz, acompañada por aquella suave

oleada de alegría.



Luego se sentaron a desayunar.



- Bueno, bueno, finalmente ha llegado el día que esperábamos tanto-, dijo Zoé como

si se dirigiera a    alguien que no estaba allí, mientras untaba distraidamente      una

rebanada de pan con queso blanco.



- ¡ Y hace un día maravilloso, mamá ! ¿ Te has fijado en el cielo, lo azul que está ?

¿ Y en el sol ? Nos sonríe como un bebé recién bañado... - dijo Myriam mirando

extasiada hacia lo alto.



- Parece que alguien se hubiera entretenido en dibujar esas nubecitas, son

perfectas - acotó Daniel. ¿ No les parece como si todo fuera un gran decorado,

algo hecho por un artista ?



- Ciertamente. Por un artista muy grande y muy bondadoso - asintió Zoé.



- ¡ ¡ Mira papá! ! ¡ Allí, allí, mira !     ¡ Un delfín con su hijito !   ¡ Y allí, en la

nube de atrás, son         mis ardillas en fila   tomadas de la cola!,     gritó Joshua,

levantándose de la silla y señalando insistentemente al cielo.




                                           212
- Parecen más bien una pandilla de ratones borrachos, Joshua - le respondió

Daniel riendo mientras lo palmeaba suavemente en la cabeza.



- Bueno, bueno, vamos a desayunar que se enfría el café - los exhortó Zoé con tono

cantarino. - Tendremos mucho tiempo hoy para mirar hacia el cielo.



- Sí, claro - asintió Daniel, y paseó su mirada por los rostros de su mujer y sus hijos, por

el jardín, por las expectantes ardillas y los pájaros posados en las ramas. - Me pregunto

cuánta gente hay ahora en el mundo preparándose como nosotros.



- Muchos seguramente, papá. Y en todas partes-, le respondió Myriam con el tono

de alguien muy convencido de lo que dice.



- Imagino que seremos como una gran familia tomados de las manos, formando

una inmensa rueda-. Zoé habló con la mirada perdida en alguna lejanía.



- Yo me imagino que estaremos todos en una ronda, pero sentados en cuclillas

como la gente de los pueblos antiguos de América - dijo Alex como si tuviera la

escena delante de sus ojos.



- No, no, mejor sentados con las piernas cruzadas - le rebatió Myriam. - En cuclillas

será muy cansador.



- Pero si estamos sentados no podremos bailar.




                                            213
Todos miraron asombrados a Daniel.

-   ¿ Bailar,       papá ?    ¿ Cómo sería eso ?         preguntó Alex evidentemente

desconcertado.



- Muy simple, hijo. Cuando lleguen los dioses, yo quiero bailar. Una danza de

alegría, como las que seguramente bailan todavía aquellos pueblos de América

que tanto te interesan.



- Yo no haré eso, me quedaré sentada en posición de loto. Es lo mejor para recibir

toda la energía -     dijo Myriam enfáticamente con el tono de quien da por cerrada una

discusión.



- Pues yo prefiero la mecedora - dijo Zoé con tono risueño - No quiero que ningún

huesito me esté pinchando y molestando. No pienso estar horas en esas posturas

raras.



- ¡ No, no ! ¡ La mecedora es de papá ! - irrumpió Joshua enarbolando una tostada

rebosante de mermelada como un trofeo de caza.



- ¡ Pero Joshua, mira lo que has hecho con esa mermelada ! - gritó Myriam

furiosa mientras se limpiaba el rostro y el cuello.



Todos comenzaron a reír, miraban a Myriam y se reían,          hasta que finalmente ella

optó por unirse al jolgorio general. Las ardillas se irguieron sobre sus patas traseras, y

giraron curiosas sus pequeñas cabecitas, los pájaros aletearon y luego ensayaron




                                            214
algunos trinos que se sumaron a la algarabía,       creando una graciosa y desafinada

melodía.



Entonces, la brisa que danzaba en el tiempo la tomó y la llevó entre sus pliegues hacia

arriba, hacia lo alto, donde Viento del Norte la recogió con sus heladas lenguas y la

llevó hacia arriba, hacia lo alto, donde el Señor Cóndor la tomó con su pico dorado para

llevarla hacia arriba, hacia lo alto, donde     Inti la bañó con el oro de su aliento.

Descendió entonces como flecha Señor Cóndor,        para llevar la melodía al corazón de

hielo del gigante dormido. Tembló entonces, vibró, cantó la Pacha- Mama, rodaron

grandes piedras y las antiguas rocas envueltas en inmensa nube de polvo se trizaron.



Un gran silencio sobrevino. El Azar Bondadoso abrió en un instante la Puerta del

Tiempo Verdadero,      descorrió el   velo milenario     y entonces emergió, digno y

luminoso, el futuro del hombre. Allá en lo alto, una rendija que crecía y crecía llevada

por un viento de luz huracanado se abrió en la panza cóncava del cielo.



Llegan los dioses, murmuró Pedro Koianoro. Kusiya, kusiya, cantó su corazón, los

dioses vuelven.



Una terraza infinita, una explanada interminable.



Y allí, los luminosos seres en sus ciudades, en sus praderas, junto a sus ríos y sus

montañas nevadas.




                                          215
 ¡ Mira papá ! - gritó Joshua -, ¡ Allí estás tú ! ¡ Y tú también mamá ! ¡ Pero tan

distintos !     Todos somos distintos, papá, mira, y toda esa gente que nos está

mirando !



Desde aquella explanada abierta en el Tiempo, saludaron los       Seres Humanos del

Futuro. Con su mano abierta sobre el corazón primero. Y los Seres Humanos del

Presente respondieron. Con sus manos abiertas y extendiendo los brazos hacia adelante

luego. Y los Seres Humanos del Presente respondieron.



Después se miraron todos profunda, limpiamente.



Entonces los niños del presente y del futuro alzaron sus brazos y así los mantuvieron

un instante.



" Eres esencialmente tiempo y libertad ", habló la voz a cada uno en lo profundo, allá

en el corazón.



De ambos lados del Tiempo, todos los seres humanos alzaron sus brazos y comenzaron

juntos a construír la esfera.



" El Todo es Mente.             El Universo es Mental " , dijo la voz que hablaba al

corazón. " Por ello, no interrumpas con la acción incoherente la correntada creciente

de la vida ".




                                           216
La Luz que provenía del Centro envolvió como un viento a todos los seres y los

sostuvo durante un tiempo infinito. O el tiempo que dura una pequeña canción.



Fueron unidos el pasado del hombre y su futuro. Entonces, el presente pudo danzar,

reconciliado.



Estoy vivo, sintió cada ser humano en lo más profundo de sí mismo.



Estás vivo, dijo cada ser humano a todo ser humano en lo más profundo de sí mismo.



Te saludo con el corazón puro. Te saludo sin posesión, se hablaron, se dijeron en

todas las lenguas de la Tierra y aquel rumor ascendió y ascendió hasta la abierta

explanada de los dioses.



Saludaron entonces, levantaron ellos sus brazos en un gesto que era de despedida y

bienvenida al mismo tiempo. Sonrieron, fuertes y bondadosos los dioses sonrieron y la

Puerta del Tiempo se cerró.



Hermanos míos: allá en lo alto, el Señor Cóndor navegaba. En la panza cóncava

del cielo sólo mota de luz era, nada más. El jaguar dijo sí, el gato tambo dijo sí. El

yaguareté dijo sí. Dijo sí el    Señor Cóndor, Viento del Norte dijo sí. Dijo sí

Centinela de Piedra, la Pacha- Mama dijo sí.



Dijimos sí todos los hombres, y el futuro se abrió.




                                         217
! Kusiya, kusiya! ! Cantemos y bailemos, mis hermanos!



Para que el hombre quiera ser hermano del hombre para siempre.



Para que no se olviden los dioses de los hombres.



Para que no olviden los hombres que son dioses.




                                        218
            Diciembre 24, 1997

              Terraza sexta

         Ausencia de Dionisos



       ¡Oh dios que resplandeces

           a través de lo dado,

          de la cosa y del ente!



             Dónde estarás,

           Señalador del Ser,

           de Apolo hermano,

          el genio de la Hélade

          jamás habría llegado

             hasta su altura

        sin la cósmica vibración

             de tu presencia.



           Hasta el oscuro hoy

           del Occidente llega

         de tu flauta el conjuro:

  no han podido las coronas de espinas

   ni la sangre de un dios desesperado

      silenciar el hondo ditirambo,

 detener la ondulación de las Bacantes,

asfixiar aquel goce de los cuerpos unidos.




                   219
¡Ah, cómo sería vivir entre tu pueblo heleno!

    ¡Qué nostalgia de dioses verdaderos

              unidos a la gente,

      susurrando en el oído del poeta

      la palabra que vive, que revela!



         ¡Compañeros del hombre!

         Hoy necesitamos esa risa,

       aquella carcajada que disuelve

         la monstruosa apariencia,

        la nada y la fijeza de la cosa,

               todo lo muerto

           que se sostiene apenas.



                   La risa

               que abre el ojo

             que ve la Realidad.



      Quizás ya muchos te llamamos,

       Mensajero del Uno Primordial,

     sin conocer tu verdadero nombre,

          ni haber mirado el rostro

         de aquel que convocamos.



      O acaso ya estás entre nosotros




                     220
       y tu risa infinita desciende

            en luminoso oleaje

           y nos abre el futuro,

         y nos embriaga el alma.



          ¿Es acaso el recuerdo

          de la unidad perdida?

       ¿Es esa la hondura y la raíz

             de la nostalgia?



             O aquel anhelo

de vivir en el seno de un pueblo venturoso,

 creador de valores, de goce y de belleza,

       amante poderoso de la vida

          que canta por su boca

         y por siempre proclama:

 “ ¡ No hay algo que pueda detenerme ! ”



       ¡ Extraños seres ! ¡Amigos !

              ¡ Cabezones !




                   221
Mayo 4, 2011.

La cabra tira al monte.

Regreso al hogar.



Primero el largo y pedregoso camino, hasta llegar a los contrafuertes del macizo

montañoso. Luego, el arduo y lento ascenso por el sinuoso sendero apenas visible hasta

llegar a lo alto, allí donde se extendía una pradera interminable. Mientras los últimos

rayos del sol fugaban en tonalidades múltiples, contemplaban atónitos la cumbre de

aquella gigantesca mastaba natural. A pesar de sus doce metros de altura, el gran

cilindro de brillante acero semejante a una antena que se alzaba a sólo treinta metros de

distancia, apenas si podía ser ubicado por el ojo.



A medida que llegaban, iban despojándose de los objetos y de aquellas ropas que ya

eran innecesarias. Algunos se quedaban de pie, mudos ante aquella inmensidad. Otros

cuchicheaban, sentados      en pequeños grupos. Muchos se acostaban en el suelo,

con los brazos a modo de almohada detrás de la nuca, las piernas recogidas en ángulo

recto contemplando la panza cóncava del cielo tan cercano. Casi al tiempo que los

últimos completaban el ascenso, el inaudible girar del planeta verdeazul terminó de

convertir el cielo en   una noche transfigurada por enormes estrellas inmóviles.



Todos guardaban la pequeña hoja de fino papel con la cual habían sido convocados.

En ella, podía verse      el perfecto dibujo de una esfera transparente y luminosa

acompañada por una frase y el nombre de una constelación. Nada más.




                                            222
La suave luminosidad nocturna permitía distinguir los rostros de aquellos pocos miles

de hombres y mujeres. A veces, la ínfima moneda rojiza creada por la brasa de un

cigarrillo encendía el rostro de algún fumador. Una brisa fría llevaba y traía las voces

que hablaban     los numerosos y distintos idiomas de la Tierra. Risas y carcajadas

repiqueteaban de un corrillo al otro, como si duendes saltarines estuvieran tejiendo

un sari de dicha sobre la gente reunida.



Los pequeños y ultramodernos equipos incorporados a las minúsculas computadoras ,

les permitían comunicarse entre sí con sólo ingresar el nombre de la persona buscada,

sin necesidad de desplazarse un centímetro        en los más    de quince mil metros

cuadrados en los que estaban dispersos.



Aun cuando el tono general era liviano y juvenil, el aspecto físico hacía evidentes las

diferentes generaciones que habían confluído allí. Unas pocas decenas de hombres y

mujeres frisaban los 70 años de edad, unos pocos cientos rondaban entre los 50 y los

60, algo similar sucedía con los de 25 a 35, en tanto que la gran mayoría oscilaba

entre los 35 y los 50 años.



Un arco iris de colores y      formas hacía de aquella extraña asamblea la genuina

expresión    de una nación humana universal. Mujeres africanas sentadas junto a

hombres llegados de las tierras y los helados mares del norte de Europa, jóvenes nacidos

en las llanuras de América del Sud tratando de comprender la lengua de aquellos otros,

llegados de las ciudades que se alzan junto a los desiertos de Arabia. La piel morena de

los pueblos originarios de América Central contrastando con el color de los pueblos del




                                           223
Asia profunda. Griegos y turcos, alemanes y rusos,   italianos y senegaleses,

islandeses




                                    224
y sudafricanos, españoles y colombianos, canadienses y chinos, norteamericanos y

paquistaníes, indios de Madrás junto a bolivianos de Santa Cruz de la Sierra...



Las pantallas de las computadoras destellaron y el " ¡ Hola amigas y amigos,

bienvenidos a las modernas instalaciones de este aeropuerto ! " que apareció escrito

en varios idiomas arrancó una carcajada general. Cuando la algarabía hubo cesado, el

Fundador continuó hablando sin prisa, mientras los programas de traducción a escritura

en los idiomas más importantes continuaban con su tarea.



" Hace ya más de treinta años, en una explicación acerca de                 caminos y

procedimientos para el ascenso en el paisaje interno, en el mundo mental,

mencionamos como problema para quienes intentan tal aventura, por una parte al

peso del cuerpo y por la otra al peso de los recuerdos. ‘ Tu cuerpo pesa, tus

recuerdos pesan, tus acciones anteriores impiden el ascenso ' , decíamos, en un

intento por clarificar     obstáculos en el proceso de liberación.          Pues bien,

reconozcamos que hoy muchos de nosotros hicimos un denodado esfuerzo por

superar el peso del cuerpo, de manera de poder llegar hasta aquí, pero no sé en

qué medida sucede lo mismo si consideramos el peso de los recuerdos " , y su

risa inconfundible se fue enhebrando con las de aquellos que estaban más cerca, hasta

quedar mezcladas con las carcajadas de doce mil gargantas.



- Pero a estas alturas de nuestra vida -y en estas alturas...-, no parece que tales

cuestiones tengan todavía alguna importancia. En todo caso, tenemos muchos y

muy buenos recuerdos de lo que hemos logrado llevar a cabo, y si bien no pudimos




                                          225
evitar muchas tragedias, no creo que pueda desconocerse nuestro aporte para

evitar una catástrofe definitiva y total de esta especie y de este planeta.



Hizo una larga pausa, como para que todos pudieran hacer su propia evocación y luego

continuó:



- Las bombas atómicas lanzadas sobre India y China por los fundamentalistas y

dementes de la CIA y el Pentágono, precedidas por la ola mundial de suicidios y

asesinatos, el lanzamiento de misiles sobre Nueva York y Washington por parte

de los secesionistas de Texas y las intervenciones en todo el mundo de las fuerzas

de desplazamiento rápido del imperio nos llevaron al borde del mayor abismo que

jamás haya encontrado ante sí la humanidad.



 - Pero la gente encontró en sí misma la imagen, y en esa imagen estaba la fuerza

necesaria para saltar sobre ese abismo. Muchos dicen que la soñaron y otros

aseguran que la vieron, pero en lo que a nosotros se refiere lo verdaderamente

importante es que aquello produjo un desvío en la trayectoria que llevaban los

acontecimientos. Si como aseguran los sabios, el Todo es Mente y el Universo es

Mental, ver o soñar adquieren aquí el mismo valor para la conciencia que busca

una luz en las tinieblas.



- La Humanidad ha alcanzado ahora otro escalón, otra meseta en el largo y

penoso camino del ascenso. Tal como nosotros aquí, ella se encuentra en una nueva

condición, en una pradera en la cual las generaciones actuales y las futuras tienen

la posibilidad de crear las bases y el ambiente de una nueva civilización, ahora



                                          226
planetaria. Podrán hacerlo o no hacerlo, lo harán a buen ritmo o con la lentitud

propia de esta especie: en todo caso está claro que este asunto ha quedado en sus

manos. No creo equivocarme cuando afirmo que nosotros hemos hecho lo mejor

posible nuestra parte, y por lo tanto, es hora de que nos vengan a buscar. Como

afirma la frase en la invitación que todos ustedes recibieron: " Uno tiene que

hacer su parte. Entonces a uno lo vienen a buscar ". Y como somos especialistas

en cosas absurdas, ridículas y desproporcionadas, decidimos que este era un sitio

apropiado para semejante asunto.



Esperó que cesaran las risas y continuó.



- Sabemos que nada de lo que sucederá dentro de pocos minutos será real, de

modo que nadie debería preocuparse por nuestras excentricidades. Ni tampoco,

claro está, por nuestra desaparición. ¿ A quién podríamos molestar con todo

esto, gente como nosotros, gente de campo como cualquiera puede ver, pacífica y

sin ninguna ambición o proyecto perturbador para el sueño de nadie ?



Nadie podía verlo en aquella oscuridad, iluminada solamente por las pantallas de las

computadoras, flotando en la noche como pequeñas linternas chinas, pero todos sabían

que estaba sonriendo con aquel modo entre socarrón y bondadoso.



- Bien, amigos. Tendremos más tiempo para conversar, pero será en otras

condiciones. Otros asuntos requerirán pronto nuestra atención. ¡ Espero que allá

donde vamos, ninguno de ustedes encuentre motivos para aburrirse ! Como diría




                                           227
algún ciudadano de aquel pintoresco país, en el extremo sur de América: " ¡ Aquí

se viene a laburar ! ".



Las carcajadas de aquel pequeño y singular conjunto fueron cubiertas de pronto por

un agudo silbido. Nacido en un punto en el seno del tiempo,         creció y creció hasta

cesar por completo. Entonces, vieron suspendidas sobre sus cabezas las brillantes

naves, semejantes a enormes burbujas transparentes.         En cada una, destellaba el

nombre de una constelación. Hasta donde llegaba la vista, la pradera era una

ininterrumpida masa de luz cristalina. El cilindro de acero se había convertido en un

caduceo de purísima luz ondulante.



Cuando estuvieron reunidos de acuerdo con la constelación que les correspondía, las

naves descendieron una a una, suavemente.       Al entrar, todos tuvieron la sensación de

traspasar una cortina de aire tibio.



Entonces, los lienzos fosforescentes se encendieron. En todos los idiomas de la Tierra,

pudo leerse la siguiente frase:   " Bienvenidos, arcilla del Cosmos. Bienvenidos de

regreso a casa ".



Luego, antes que como impulsadas por un gran elástico las naves partieran rectamente,

las pantallas destellaron una vez más con la despedida del Fundador:



-   Amigos, nuestra misión ha terminado. Nos veremos en Beta Hydris, o en el

    hombro de Orión. Entretanto, que tengan un muy buen viaje, buen apetito y

    sobre todo ¡ buenos sueños !



                                          228
-

Noviembre 15, 2020.

No moriré.



Hoy cumplo 78 años. Un buen día para morir. Es cierto que podría vivir algún tiempo

más, pero ya está bien así. Qué mejor circunstancia que ésta para soltar el pellejo. Una

fiesta. Mi compañera, nuestra hija, los nietos y tanta gente querida que se ha acercado

hoy para que podamos estar juntos con este pretexto del cumpleaños. ¡ Cuántos

pretextos somos capaces de inventar, para poder encontrarnos !      Pero éste es uno de

los mejores, quizá porque es el más extraño, al menos como celebración. Cada vez que

celebramos la existencia de alguien, confirmamos que el tiempo lleva a la vida en andas

y corre en una sola dirección. Hacia adelante corre, hacia el no-más-celebraciones que

un día tendrá que llegar. Un día como hoy. ¿ Porqué no ? Mejor elegir uno mismo. Si

puede, claro. Así puede prepararse. La gente dice que es el último viaje. Puede ser.

Quién sabe. A lo mejor es distinto a todo lo que se cree. Uno cree muchas cosas, pero de

ahí a saber. Tampoco es un asunto en el que la gente ande pensando mucho, no, más

bien se le olvida     y va viviendo. Y está bien que sea así, qué tiene que andar uno

acordándose todo el tiempo de eso. ¡ Si no, quién aguantaría vivir ! Está bien que uno

no haya elegido nacer, pero una vez que está aquí tendría que poder elegir si quiere irse

y cuándo, o quedarse y hasta cuándo. Habría que rebelarse, o por lo menos protestar

bastante. Bueno, Adán quiso hacer algo con ese tema y no le fue nada bien, lo echaron

del laboratorio. Y era nada menos que el primer prototipo. Bueno, eso cuentan. Que

había uno que se disfrazó de serpiente y le contó cómo era el asunto en aquel lugar, y

que había otro árbol muy interesante. El primer amigo del hombre, ese disfrazado. Ahí




                                          229
se ve que es un problema que viene de lejos y que va muy hondo. La gente tiene

cosas que quiere hacer, tanto sueños por realizar, tantos proyectos, siempre uno está

imaginando para adelante, adelante es una gran avenida o muchas calles abiertas como

arroyuelos, tantas posibilidades. Pero cuando mira allá a lo lejos, hacia el final del

larguísimo camino aparece un muro gigantesco, como los contrafuertes de una montaña.

Alto. Definitivo. No hay cómo esquivarlo, no hay cómo rodearlo. Se extiende en el

tiempo, hacia ambos lados del camino, infinitamente. Avanzamos en oleadas,

generación tras   generación vamos llegando allí y no podemos escalar ese muro,

sobrepasarlo. Eso, cuando uno puede llegar sano y salvo y habiendo hecho algo de lo

que uno se propuso hacer. O de lo que la vida se propuso hacer con uno. Da igual.

Tener un hijo, escribir un libro, plantar un árbol. No está tan mal como imagen, pero

siempre me ha parecido que tiene gusto a poco. Lo más difícil fue escribir ese libro

hace veinte años. Me resultó más difícil que hombrear bolsas. Bueno, aquí estamos. Yo

me rebelé contra esta cosa absurda, esto de que a uno se le cierre el futuro y no pueda

hacer nada para impedirlo. Es la injusticia más grande. Me rebelé ante muchas cosas

que me parecieron injustas, situaciones en las que otros me cerraban el paso, o me

forzaban a ir por un cierto camino, o hacían eso con otros. Pero la muerte es el absurdo

más grande. Uno se hace el distraído, no se acuerda, o si se acuerda enseguida se

imagina algo o recuerda algo de lo que le han enseñado a creer. Hay que ver todo lo que

hace para alejar ese sufrimiento. Y está bien. Que tiene uno que andar sufriendo. Pero es

un asunto muy dificil, por lo menos mientras uno vive. Después, ya no importa. Y

antes de nacer, tampoco. Es durante ese tiempo, el tiempo que dura una pequeña

canción. La vida es como una pequeña canción. Entre dos intervalos desconocidos

crece cada vida, se despliega hasta agotar su tiempo. Así ha sido desde siempre en este




                                          230
planeta   de cuarta. Pero hemos superado casi todo. Los seres humanos ya nos

arraigamos en casi todo este




                                     231
cascote y hace ya varias generaciones que comenzamos nuestro viaje hacia las estrellas.

Cada vez vivimos más tiempo y con más salud y pronto se logrará manejar la clave del

secreto de la vida. Los hijos de Adán comerán finalmente del fruto prohibido y serán

inmortales, como los seres de sistema nervioso grande que pusieron en marcha el

proyecto en este planeta. Algunos los han llamado dioses, Bueno, eso es lo que yo

creo. Me hace bien creerlo. Que nadie se enoje por esto, porque no perjudico a nadie. La

ciencia nos llevó al cosmos resolviendo problemas tremendos, derribando mitos y

leyendas. Ahora nos lleva a la inmortalidad, derribando al mayor de los falsos dioses,

el dios de la muerte. Qué gente maravillosa, los hombres de ciencia. ¡ Cuánta fe hay en

ellos ! Fe en ellos mismos y en toda la familia humana. El muro infinito, al final del

camino pronto se mostrará como lo que en verdad siempre fue: una ilusión, un límite a

superar, otra frontera para atravesar y continuar con la aventura. Pienso que me hubiera

gustado quedarme viviendo para siempre. O al menos eso creo ahora, que no puedo

hacerlo. ¿ Cómo sería llegar a vivir quinientos años ? Quinientos años... De solo

pensarlo me da vértigo. Pero más todavía con la imagen de ya no más morir, ahí sí que

se da vuelta todo. No hay sentido en la vida si todo termina con la muerte, dijo Irmao. A

mí me hizo muy bien creer en        esa posibilidad, la   de que hay algo en mí que

continúa más allá de la muerte física. Eso me dio muchísima fuerza y me sostuvo en los

peores momentos. Tenía que comunicarme con aquello que llevaba en mí, como si yo

fuera una nave con un polizón. No era sólo cuestión de creer. Había que encontrarlo y

entonces ya no era cuestión de creencia, sino de certeza. Certeza de experiencia. El dios

interior, lo llaman algunos. Otros le dicen el dios viviente. Nombres, en fin. Ahora el

polizón tiene que tomar el comando, porque hay que dejar aquí una parte de la nave

que ya es innecesaria,   y seguir el viaje. Así que enseguidita vemos cómo sigue la




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película. ¿ Qué me gustaría más, me preguntás ? Bueno, escuchar un rato La Flauta

Mágica y




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que    alguien    me lea el poemita que escribí hace           tantos años, cuando ví este

momento. ¿       Te   animás   a    leérmelo         vos ?   Siento   que   es   una   buena

despedida, como si nos

dijéramos hasta pronto. ¿ Querrían venir todos aquí ? Bien. Así da gusto, ¿ no les

parece ?. Lo que quiero decirles es esto: mi mayor deseo es que la esfera viva en todos

ustedes. Y que vuestra vida esté colmada de paz, de fuerza y de alegría. ! Los he

querido siempre tanto ! Gracias por todo. Sepan que los quiero mucho. Y ahora,

escuchen por favor. Escuchen bien.




                                       Enero 20, 1998

                                      Terraza Séptima

                                        No moriré.



                       Entregaré mis ojos a la hermana del sueño

                        abriré suavemente la puerta de mi cuerpo

                         a los seres queridos sonreiré en silencio

                         miraré en derredor recordándolo todo

                                      olvidaré el dolor

                                   convocaré a los Guías

                                     pediré mi garrocha

                                     y sin apresurarme

                           cerraré suavemente la puerta de mi cuerpo

                                   y me pondré en camino.




                                               234
Diciembre 24, 1999, 5.30 de la tarde.

Sospecha de un sentido.



No experimento haber escrito desde el ayer para el hoy. Tampoco para el

mañana.

Presiento haber escrito desde algún lugar en mi paisaje interno ~un lugar situado más

allá del pasado y del futuro~, y mi relato es sólo una visión pequeña y personal de una

visión más alta, aquella que ya mucho tiempo atrás alguien anunció de esta manera:



" ¡ Salvemos al hombre de la venganza, preparando el camino de la nueva

humanidad que ya se acerca ! " .




                                         ***




                                         235
                                                    Notas

En " El rumor " , el texto que "canta" Daniel está tomado de: Silo, Obras Completas,

Vol I,      Editorial Magenta, página 67. *



En " La Piedra            Grande "         y     " En el umbral de los dioses ":                " Kusiya "

, voz

quechua que significa " alegría ".



En “ El dios despedazado ", las partes centrales del texto están tomadas de Silo, op.cit.

págs. 168 y ss. y pág. 141.(*)



Los        poemas    de      las         " Terrazas "        primera,     segunda         y   quinta están

incluídos en

"     La    Otra     Mirada        " ,    antología     de    cinco     autores   humanistas,         Virtual

Ediciones,

Santiago de Chile, 1998.                  ~      Los     restantes      son   inéditos.

Las         fechas   mencionadas              corresponden        efectivamente al día           en      que

fueron

escritos.



Los temas musicales            mencionados en el capítulo " Los envenenadores de la

vida " han sido grabados en CD por el grupo " Banda Abierta ".



El texto de F. Nietzsche mencionado en “ Carros en el cielo ” , ha sido tomado

de




                                                       236
“Así habló Zaratustra”, Alianza Editorial. Ed. 1993. En el final del mismo capítulo,

la referencia a H. Bergson ha sido tomada de “ Las dos fuentes de la moral y de la

religión”, Editorial Porrúa S.A., edición 1990.



(*): Con autorización del autor.




                                         237
INDICE:



El rumor

La Piedra Grande

Terraza primera: Certeza del que llama.

El principio del fin

El Cántico de la Creación

La traición del mercado

Terraza segunda: Time is joy.

Las estatuas de sal

Conjunción primera

La curación del sufrimiento

Apocalypsis now

El vientre del Gólem

Terraza tercera: La palabra de América.

La esencia de la oda

Los envenenadores de la vida

La señal de la abeja

Terraza cuarta: Revelación.

Carros en el cielo

Conjunción segunda

Terraza quinta: Cabelleras del ser.

Las puertas de la eternidad

El dios despedazado

La boca del Gólem




                                          238
Conjunción tercera

La respuesta de lo humano

En el umbral de los dioses

Terraza sexta: Ausencia de Dionisos.

Regreso al hogar

No moriré

Terraza séptima: No moriré.

Sospecha de un sentido

Notas

                                       *



Texto depositado en la Dirección Nacional de Derechos de Autor de la República

Argentina, número de expediente 37.225 de fecha 27/12/1999.




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