EL GOBIERNO EN LÍNEA
Document Sample


EL GOBIERNO EN LÍNEA
Amylkar D. Acosta M1
“A los topos los mata la luz” José María Vargas Vila
Ante la proximidad de las elecciones regionales con miras a renovar las
corporaciones públicas y a relevar tanto a los alcaldes como gobernadores, es
propicia la ocasión para que hablemos de la importancia del gobierno en línea,
en aras de la mayor transparencia de la gestión pública. Lo contrario de la
transparencia es la opacidad y este es el caldo de cultivo para la corrupción, que
es la gangrena, el SIDA de la democracia, como la catalogara el ex canciller
venezolano Miguel Angel Burelli Rivas. A través de los distintos informes de
Transparencia Internacional se pone de manifiesto que en Colombia prima la
opacidad sobre la transparencia y ello explica los alarmantes índices de
corrupción, que la llevan a afirmar que esta se manifiesta “…a todos los niveles,
aunque es más notoria cuando se realiza por los encargados de aprobar el
gasto o los directivos”2. Además de su efecto deletéreo y devastador desde el
punto de vista ético, la corrupción conlleva un alto costo económico que se ha
llegado a calcular en 4 puntos del PIB, el cual curiosamente tiene el mismo peso
del tributo que tiene que pagar año a año nuestro atribulado país por cuenta de la
violencia que lo agobia y asola.
Bien se ha dicho que “La corrupción es incompatible con el crecimiento
económico sustentable en el largo plazo, como tampoco es compatible con la
democracia sustentable”3. Y lo corrobora Peter Eigen, Presidente de
Transparencia Internacional, cuando sostiene que “...la corrupción puede ser el
obstáculo más devastador que se opone al desarrollo económico, social y
político en países que carecen de sistemas políticos abiertos”. Y no es para
menos, pues para los inversionistas tanto o más grave que la inseguridad jurídica
son los costos de transacción en que tienen que incurrir a consecuencia de los
torticeros procedimientos a los que se apela, con más frecuencia de la que se
sospecha, por parte de quienes procuran capturar el Estado, en no pocos casos
con éxito. A ello hay que ponerle coto.
Se dirá que para ello están los organismos de control; pero, ello no basta, se ha
demostrado hasta la saciedad; además, la ciudadanía no debe despreocuparse y
desentenderse de la cosa pública. Su manejo no puede estar reservado
únicamente para los políticos, pues parodiando a Clemenceau nos atrevemos a
decir que la política es un asunto muy serio para dejarla sólo en manos de los
1
Ex presidente del Congreso de la República
2
El Nuevo Siglo. Abril, 8 de 2005
3
Kimberly Ann Elliott. La corrupción en la economía global
2
políticos. Desafortunadamente, el interés general ha devenido en el desinterés
general, como producto de la apatía y ello es parte del problema, pues, como
dijo el líder Martin Luther King “no podemos pedir sociedades diferentes con
personas indiferentes”. Sólo a través del empoderamiento de la ciudadanía se
puede avanzar por la senda de la transparencia y en ello juega un papel
primordial la cultura ciudadana, teniendo como eje la consideración de que el
Estado no nos es ajeno, que el Estado somos todos!
Pero, para que la ciudadanía pueda jugar su rol a través del control social, hay
que suministrarle los medios apropiados. De hecho mi Ley 850 de 2003, que
reglamenta las veedurías ciudadanas, es un avance en la dirección correcta, pero
falta reforzarla, potenciarla y para ello es fundamental el libre acceso a la
información relevante de la administración pública a todos los niveles. Para
ello, es menester establecer la obligación legal del gobierno en línea, de tal
suerte que todos los actos administrativos, especialmente aquellos que tocan con
la contratación y el gasto estén disponibles en la web en tiempo real. Esta es la
mejor forma de visibilizar la gestión pública, para que no exista acceso
privilegiado a la información por parte de los interesados. Ello va en línea con
un principio fundamental que dejó sentado el Libertador Simón Bolívar en 1814:
“La Hacienda Nacional no es de quien os gobierna. Todos los depositarios de
vuestros intereses deben demostraros el uso que han hecho de ella”; ello es, nada
más ni nada menos, lo que se conoce con el anglicismo de la accountability. El
gobierno on line debe complementarse con la Auditoria Interna visible, que
reporte sus resultados a través de la web, en lugar de las auditorias internas de
bolsillo a las que estamos acostumbrados. De esta manera se dispondrá de un
Sistema integrado de información, sumamente útil.
Hay otras iniciativas y experiencias exitosas que, como la red “ciudades cómo
vamos”, le hacen seguimiento en caliente a la gestión de los gobiernos locales y
las cuales son dignas de imitar, haciéndolas extensivas hasta el más remoto
villorrio de este país. Desde luego, toda esta armazón que conlleva el
establecimiento del gobierno en línea debe ir aparejado de un gran esfuerzo
tendiente a poner al país al día en materia de conectividad, para que el
ciudadano común y corriente pueda acceder fácilmente a la Internet. Así y sólo
así, el control social será efectivo y eficaz e indudablemente este es el arma más
potente contra la corrupción. Este es parte del proceso de modernización en que
debe empeñarse el país, para modo de poder sacarle ventaja a la globalización;
he allí uno de los mayores retos que tiene Colombia y de su respuesta no se
puede prescindir en la tan mentada Agenda Interna para la Productividad y la
Competitividad. Manos a la obra!
Riohacha, agosto 22 de 2007
www.amylkaracosta.net
Get documents about "