ANUNCIAD A TODOS EL EVANGELIO by xld14276

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									         ANUNCIAD A TODOS EL EVANGELIO
                 PLAN PASTORAL DIOCESANO 2009-2011

                     ARCHIDIÓCESIS DE BARCELONA


                   Primer objetivo:
     CONOCER, CELEBRAR Y VIVIR LA PALABRA DE DIOS

A) Presentación del objetivo

Sabemos que conocer la Escritura es conocer a Cristo. Por esto, queremos
conocer, celebrar y vivir la Palabra de Dios. La Iglesia escucha la Palabra de
Dios y la proclama como Palabra de salvación (cf. Vaticano II, DV 1). El
Concilio Provincial Tarraconense insta a que cada fiel cristiano la escuche, la
lea personalmente, la medite, la celebre en la Iglesia y ore con esa Palabra,
para que pueda vivir de su fuerza transformadora y en plena obediencia de fe
al Señor.

Con este objetivo nos proponemos hacer un esfuerzo colectivo de
conocimiento y profundización de la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios, siempre presente en la celebración de los sacramentos y
en toda celebración de la fe, es fuente de alabanza, de acción de gracias y
fuerza espiritual para la vida cristiana. Su cumbre es la celebración de la
Eucaristía. El Concilio Vaticano II, en un pasaje de gran intensidad, declaraba:
“La Iglesia siempre ha venerado la divina Escritura, como lo ha hecho con el
cuerpo mismo del Señor. Por eso, sobre todo en la sagrada Liturgia, nunca ha
cesado de tomar y repartir a sus fieles el pan de vida que ofrece la mesa de la
Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo” (DV 21). Por esto, habrá que poner de
nuevo en el centro de la vida cristiana “la liturgia de la Palabra y la liturgia
Eucarística, que están tan estrechamente unidas entre sí, que constituyen un
único acto de culto” (SC 56).

La Palabra de Dios es alimento de nuestra vida cristiana y tiene que animar
toda la actividad pastoral de las comunidades y realidades de la Iglesia a fin y
efecto de asegurar que todo aquello que hagamos sea expresión de lo que
creemos. Sabemos que “el hombre no vive sólo de pan; vive de toda palabra
que sale de la boca de Dios” (Dt 8,3; Mt 4,4).

Benedicto XVI afirma que “todos experimentamos la necesidad de poner en el
centro de nuestra vida la Palabra de Dios, de acoger a Cristo como a nuestro
único Redentor, para que su luz ilumine todos los ámbitos de la humanidad:
desde la familia hasta la escuela, desde la cultura hasta el trabajo, desde el
tiempo libre hasta los demás sectores de la sociedad y de nuestra vida” (de la
homilía en la inauguración del Sínodo Episcopal, 5-X-2008).

B) Fuentes
    •    Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Dei Verbum sobre la Divina
         Revelación1.
    •    Concilio Provincial Tarraconense, “Capítulo segundo, I, La Palabra de
         Dios, fuente de la vida de la Iglesia en “Resolucions i missatge”, 19952.
    •    Sínodo Episcopal 2008 sobre la Palabra de Dios en la vida y en la
         misión de la Iglesia. Mensaje al Pueblo de Dios3.
    •    Sínodo Episcopal 2008 sobre la Palabra de Dios en la vida y en la
         misión de la Iglesia. Propuestas del Sínodo presentads a Benedicto
         XVI4.

C) Posibles acciones

    1. Leer la Palabra de Dios con actitud orante, para que ilumine todos los
       momentos y aspectos de la vida de cada día, y sea el fuego que anime
       y mantenga el ardor misionero de cada cristiano.

    2. Crear grupos de lectio divina para adultos y para jóvenes. La lectio
       divina comporta la oración y la contemplación y conduce a un estilo de
       vida evangélico… Esta misma acción han de llevarla a cabo los grupos
       de sacerdotes que comparten un mismo trabajo pastoral.

    3. Procurar que los contenidos de la oración sean palabras de la Escritura,
       ya que por medio de ella respondemos a Dios con sus mismas palabras.
       Por esto, los salmos son, desde los inicios, la plegaria preferida de la
       Iglesia, junto con el padrenuestro y el avemaría.

    4. Progresar en la plegaria eclesial de la Liturgia de las Horas, sobre todo
       de Laudes y Vísperas, en la catedral, en las parroquias, en las iglesias,
       en las reuniones de cristianos e incluso en la oración familiar.

    5. Escuchar juntos la Palabra de Dios en familia para que los padres la
       hagan accesible e inteligible a los hijos en cualquier circunstancia,
       explicándola, comentándola y haciendo oración con ellos y, asimismo,
       como preparación para la celebración de la Eucaristía dominical.

    6. Facilitar experiencias del primer anuncio del Evangelio a aquellos que no
       frecuentan la Iglesia y ofrecerles unos itinerarios de iniciación cristiana
       que les facilite un encuentro personal con Jesucristo y de esta manera
       puedan descubrir la nueva orientación que toma su vida.

    7. Dar una importancia prioritaria a la palabra de Dios en todos los
       procesos catequéticos, ayudando a retener relatos y textos breves y
       facilitando su memorización, siempre con la finalidad de convertirlos en
       celebración y en vida.

1
  http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html
2
  http://www.tarraconense.cat/cpt.htm
3
  http://www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20081024_message-synod_sp.html
4
  http://www.vatican.va/news_services/press/sinodo/documents/bollettino_22_xii-ordinaria-
2008/01_italiano/b37_01.html
   8. Sensibilizar a todos los fieles cristianos sobre la necesidad de estudiar y
      conocer bien la Biblia, facilitando el acceso a aquellos medios de
      encuentro con la Palabra de Dios: organizar cursos bíblicos, grupos de
      estudio de Evangelio, escuelas de la Palabra, semanas y jornadas
      bíblicas de Dios, exposiciones bíblicas itinerantes, etc.

   9. Dar prioridad a la Palabra de Dios en todos los retiros espirituales que se
      celebren.


   10. Preparar a los lectores de la Palabra de Dios para que ésta puede ser
       bien escuchada al ser proclamada en las celebraciones litúrgicas.

   11. Preparar debidamente la homilía, tarea importante del ministerio de los
       pastores de la Iglesia, con la posible participación de otros miembros del
       Pueblo de Dios.


   12. Difundir la Palabra de Dios utilizando todos los medios necesarios para
       ello, desde la relación personal hasta la utilización de las nuevas
       tecnologías.

   13. Procurar que la Palabra de Dios sea la animación de toda la acción
       pastoral.

   14. Convertir en objeto de lectura, estudio y reflexión las resoluciones y el
       mensaje del Sínodo Episcopal sobre la Palabra de Dios en la vida y en
       la misión de la Iglesia, y también hacer lo mismo con la exhortación
       apostólica postsinodal, una vez que sea publicada.


                       Segundo objetivo:
  CRECER EN LA SOLIDARIDAD EN MEDIO DE LA CRISIS ECONÓMICA.

A) Presentación del objetivo

Con este objetivo se pretende, por una parte, ayudar a las personas que más
sufren la actual crisis económica. Y, por otra parte, la crisis ofrece una
oportunidad para fomentar una educación en los valores de la austeridad y la
solidaridad, favoreciendo la cultura del ser frente a la del tener.

El Concilio Provincial Tarraconense, en el capítulo tercero dedicado a la
“solicitud hacia los más pobres y marginados”, que son los que más sufren las
consecuencias de la crisis, nos exhorta a avanzar por los caminos que son
propios del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia. Jesucristo, nuestro
Salvador, enviado por el Padre, siendo rico, se hizo pobre por nosotros;
experimentó desde su infancia unas condiciones de precariedad y de
persecución; practicó con su vida de artesano el evangelio del trabajo; se
atribuyó en la sinagoga de Nazaret la evangelización de los pobres como una
característica mesiánica; proclamó bienaventurados a los pobres, a los que
lloran y a los que tienen hambre y sed de justicia. Si queremos ser coherentes
con nuestra fe, tenemos que procurar vivir como Jesucristo vivió y proclamar el
mensaje que Él proclamó. (CPT, resolución n. 76).

El mismo Concilio exhorta también a “reavivar la tradición, tan intensamente
vivida en los primeros siglos de la Iglesia, de vincular visiblemente la
celebración de la Eucaristía con la caridad fraterna, insistiendo de manera
particular en la relación entre la Fracción del Pan y la comunión cristiana de
bienes” (CPT, resolución 77). De los primeros cristianos se dice que vivían
todos unidos y lo tenían todo en común.

La Iglesia no puede descuidar el servicio de la caridad, del mismo modo que no
puede omitir en su vida los Sacramentos y la Palabra. Como dice el Papa
Benedicto XVI, “son tareas que se implican mutuamente y no pueden
separarse la una de la otra. Para la Iglesia, la caridad no es una especie de
actividad de asistencia social que también podría confiar a otros, sino que esa
actividad pertenece a su naturaleza y es una manifestación irrenunciable de su
propia esencia” (Deus caritas est, 22).

Como miembros de la Iglesia, tenemos una exigencia moral de luchar contra
las desigualdades y de dar testimonio del mandamiento del amor del Señor
Jesús, que a todos nos ha convertido en hermanos y en hijos de un mismo
Padre. Esto tenemos que hacerlo por medio del anuncio del Reino, de la
denuncia de las causas de la crisis económica, de la renuncia a los gastos
superfluos y del aumento de la solidaridad.

B) Fuentes

    •    Consejo Pontificio Justicia y Paz, Compendio de Doctrina Social de la
         Iglesia.5
    •    Benedicto XVI. Carta encíclica Caritas in veritate.6
    •    Concilio Provincial Tarraconense, Capitulo tercero. La solicitud por los
         pobres y marginados”, en: “Resolucions i missatge”, 1995.7


C) Posibles acciones

    1. Descubrir las necesidades sociales que existen en torno a la parroquia y
       al arciprestazgo y procurar darles soluciones que sean posibles.

    2. Sensibilizar a los fieles para que sean solidarios con aportaciones
       materiales y como voluntarios de Cáritas o de otras instituciones de
       ayuda fraterna.


5

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/documents/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendi
o-dott-soc_sp.html
6
  http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-
veritate_sp.html
7
  http://www.tarraconense.cat/cpt.htm
   3. Vincular a la comunidad parroquial con el trabajo que realiza Cáritas,
      para que todos los fieles consideren como propia la tarea que realiza
      esta institución.

   4. Procurar que un representante de Cáritas forme parte del Consejo
      Pastoral Parroquial.

   5. Constituir Cáritas parroquial en las parroquias en que todavía no está
      constituida.

   6. Compartir las experiencias de los voluntarios con los miembros de la
      familia, con los amigos, con los compañeros de trabajo o de estudios,
      con los miembros de la comunidad cristiana, con el fin de motivar la
      solidaridad de las personas que nos rodean.

   7. Trabajar los materiales de las campañas de Cáritas, especialmente con
      motivo de la Navidad y del Corpus, con los niños, jóvenes, adultos,
      organizando conferencias, mesas redondas, “cenas del hambre”, retiros,
      etc., que ayuden a despertar la solidaridad y a hacerla efectiva.

   8. Organizar en las escuelas, en centros educativos y de tiempo libre, el
      programa del Departamento de Voluntariado de Cáritas Diocesana
      sobre “Ecuación en valores”, con el fin de conocer las causas de la crisis
      económica y su trasfondo como crisis de valores.

   9. Pedir a las instituciones eclesiales dedicadas a la enseñanza que
      reflexionen sobre las causas de la crisis económica y sobre sus posibles
      soluciones, proponiendo unos valores que deberían orientar una justa y
      eficaz solución de la crisis económica, y que ofrezcan a través de
      conferencias y jornadas una sensibilización sobre estas reflexiones.

   10. Ofrecer, a nivel parroquial o supraparroquial, la debida formación de los
       voluntarios para que lleven a cabo un trabajo más fecundo y eficiente.

   11. Estudiar y difundir los contenidos del Compendio de la Doctrina Social
       de la Iglesia.

   12. Leer, estudiar y difundir los contenidos de la encíclica del Papa
       Benedicto XVI Caritas in veriutate.


                       Tercer objetivo:
 PARTICIPAR LOS INMIGRANTES EN LAS COMUNIDADES CRISTIANAS.

1) Presentación del objetivo

Nuestro país históricamente ha conocido diversos flujos migratorios. En poco
tiempo, ha pasado de seis millones de habitantes a siete millones y medio por
la llegada de inmigrantes. Es obvio que la presencia de inmigrantes se hace
patente en todas las realidades de nuestra sociedad y de nuestra Iglesia. Por
tanto, ya no se trata de programar una pastoral para inmigrantes, sino de tener
muy en cuenta su presencia y participación en toda la pastoral diocesana. La
presencia de los inmigrantes entre nosotros constituye una oportunidad para
nuestras comunidades, que cabe calificar como una gracia, como un verdadero
kairós. Así pues, con este objetivo nos proponemos promover una participación
muy activa de los inmigrantes en la vida y en la actividad de nuestras
comunidades cristianas.

En el mensaje de la Jornada Mundial de las Migraciones, Benedicto XVI nos ha
recordado lo siguiente: “El fenómeno de la emigración va en aumento y
comprende un gran número de personas de todas las condiciones sociales. Por
consiguiente, con razón las instituciones públicas, las organizaciones
humanitarias y también la Iglesia católica dedican muchos de sus recursos a
atender a estas personas en situación de dificultad” (Mensaje del 13 de enero
de 2008).

Por esto, en nuestra Iglesia diocesana, se está trabajando intensamente en la
acogida y en la ayuda a nuestros hermanos inmigrantes y, en lo que respecta a
los católicos, en su participación en las comunidades cristianas.

2) Fuentes

    •   Pontificio Consejo para la pastoral de los emigrantes e itinerantes,
        Instrucción “Erga migrantes caritas Christi”8
    •   CEE. “La Iglesia en España y los inmigrantes. Reflexión teológico-
        pastoral y Orientaciones prácticas para una pastoral de migraciones en
        España a la luz de la Instrucción Pontificia “Erga migrantes csritas
        Christi”, XC Asamblea Plenaria (Madrid, 22 de noviembre de 2007)9


3) Posibles acciones

1. Potenciar en todas las comunidades cristianas la celebración de la Jornada
   Mundial de las Migraciones, dando a conocer el mensaje del Santo Padre
   sensibilizando ante los retos de la inmigración.

2. Conocer la realidad de los inmigrantes que viven en la demarcación
   parroquial, su cultura, tradiciones, religiosidad. Esto ayuda a conocerlos
   mejor, amarlos y facilitarles la participación en el ámbito litúrgico,
   catequético, organizativo o de servicio en la comunidad.

3. Ofrecer a los sacerdotes que vienen a nuestra archidiócesis, sea para
   realizar estudios, sea para incardinarse en ella, un conocimiento de nuestra
   historia y de nuestra realidad religiosa y social, a fin de ayudarles en su
   participación activa en el propio arciprestazgo y en la propia parroquia.

8

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/migrants/documents/rc_pc_migrants_doc
_20040514_erga-migrantes-caritas-christi_sp.html
9
  http://www.conferenciaepiscopal.es/documentos/Conferencia/IglesiaInmigrantes.htm
4. Revisar aquello que hay que modificar o adaptar en la vida y en las
   actividades de las comunidades para que, sin perder éstas la propia
   identidad, faciliten la participación de los inmigrantes y se enriquezca la
   comunidad.

5. Sensibilizar a las comunidades para que consideren al inmigrante como a
   un hermano, ya que la Iglesia es católica y ningún inmigrante es forastero
   en la comunidad.

6. Invitar a los inmigrantes, con la debida preparación, a ser catequistas.

7. Procurar que en los consejos pastorales parroquiales, arciprestales y
   diocesano haya una participación de los inmigrantes.

8. Invitar a los que han venido a aquí a participar en los movimientos de
   Acción Católica y en otros movimientos existentes en nuestra Iglesia.

9. Atender a los colectivos que presentan más dificultades sociales para
   ayudarles en sus necesidades y procurar ofrecerles una correcta integración
   en la convivencia social.


                           MÉTODO DE TRABAJO

El Plan Pastoral Diocesano para el bienio 2009-2011 en la Archidiócesis de
Barcelona contiene tres objetivos prioritarios, propios de una pastoral
evangelizadora y misionera y de una espiritualidad de comunión.

En relación con cada uno de los objetivos se indica un conjunto de acciones.
Son posibles acciones; es decir, sugerencias indicativas con objeto de que
cada parroquia, arciprestazgo, consejo, grupo, movimiento, asociación o
entidad, pueda escoger la acción que considere más adecuada a fin de
alcanzar el objetivo pastoral respectivo. También es posible realizar otras
acciones no previstas en el Plan Pastoral, pero que estén orientadas a la
realización de los objetivos pastorales mencionados.

La aplicación de este Plan Pastoral Diocesano nos corresponde a todos:
sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, laicos y laicas, miembros del
Consejo Pastoral Diocesano y de los consejos parroquiales y arciprestales,
maestros y profesores de religión, parroquias, arciprestazgos, delegaciones
diocesanas, secretariados, comisiones, movimientos, escuelas cristianas,
asociaciones y otras entidades.

Así pues, conviene que todas las instancias pastorales de la archidiócesis
opten en la programación por alguna/as acción/es de los tres objetivos del Plan
y que al final de curso se realice la correspondiente evaluación.

								
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