CONCERTACION Y PARTICIPACION DE LA SOCIEDAD CIVIL Y EL by qax71279

VIEWS: 219 PAGES: 23

									            PARTICIPACION DE LA SOCIEDAD CIVIL EN LA GESTION
                  CONCERTADA DEL DESARROLLO LOCAL
          (SISTEMATIZACION DE EXPERIENCIAS DE CONCERTACIÓN EN PUNO)

                                        Por: Jesús Tumi Quispe(1)

INTRODUCCION

A partir de 1999, en las provincias de Melgar, Azángaro y Huancané (Departamento de Puno), bajo
la iniciativa de las municipalidades y organizaciones de la sociedad civil, se han conformado 16
MESAS DE CONCERTACIÓN INTERINSTITUCIONAL (MCI). La finalidad de estos espacios,
en la percepción de sus actores sociales, es promover y liderar el desarrollo local, en forma
concertada y participativa.

A dos años de existencia de los espacios de concertación en Puno, los procesos y cambios
generados, sus límites y posibilidades en la promoción del desarrollo local, pertenecen aún al
terreno de las hipótesis; situación que se torna crítica en una coyuntura en que los espacios de
concertación vienen siendo motivo no sólo de una aceptación creciente en el ámbito gubernamental,
por su legitimidad en los espacios políticos locales, sino también porque se vienen constituyendo en
un espacio y escenario fundamental para la descentralización, democratización y construcción de la
ciudadanía del país y la promoción del desarrollo local.

En consecuencia, el objetivo de la presente ponencia está orientado a reconstruir las experiencias
de concertación en Puno (caso de los subcorredores de Melgar, Azángaro y Huancané),
enfatizando en los procesos que se han generado con la participación de la sociedad civil en la
promoción del desarrollo local.

El referente empírico se sustenta en: la percepción de los actores sociales (líderes de organizaciones
sociales, directivos de instituciones y alcaldes) de las MCI de Melgar, Azángaro y Huancané;
observación participante de los principales procesos, análisis de los balances, conclusiones y
resoluciones del I, II y III Encuentro de MCIs (Septiembre 2000, Marzo y Septiembre 2001,
respectivamente); revisión de actas de reuniones ordinarias y extraordinarias de las MCIs; informes
de actividades realizadas de los comités de gestión.

I.        EL CONTEXTO DE LOS ESPACIOS DE CONCERTACIÓN

La participación de las organizaciones de la sociedad civil e instituciones en la promoción del
desarrollo local a través de los espacios de concertación se dio en un contexto, relativamente
adverso: en el ámbito global, caracterizado por el fracaso y ocaso de un gobierno dictatorial y
centralista, el inicio de la transición democrática y la prolongada coyuntura electoral; a escala local,
fragmentación del tejido social e institucional como consecuencia de la prolongada situación de
violencia socio-política, creciente pobreza de vastos sectores poblacionales y el factor climático
(excesivas precipitaciones) que han incidido negativamente en la calidad de vida de la población.

En efecto, el país está saliendo de un régimen autoritario y centralista que ha combinado
elementos democráticos con elementos autoritarios, que ha concentrado el poder en el Ejecutivo

1
    Asesor Regional de CARE PERU y Docente Principal de la Facultad de Ciencias Sociales UNA-PUNO.


                                                        1
sometiendo a los otros poderes, que con reticencias ha aceptado un pluralismo limitado y respeto
limitado a los derechos ciudadanos, además las elecciones que promovió no fueron libres, ni
transparentes. Las estructuras de refuerzo en el gobierno autoritario, sobre todo las instituciones
coercitivas, se convirtieron en estructura de decisión, sobre la base de una coalición con poderes
fácticos, principalmente la cúpula militar en forma no institucionalizada. En suma, el gobierno
asumió un carácter personalizado y no institucional (López, Sinesio; 2000).

Por otro lado, la transición democrática, que apertura las posibilidades de construir un espacio de
lo público, de ciudadanía y democracia en el que la coyuntura política adquiere una sola dirección:
iniciar un proceso de moralización del país, establecer mecanismos de sanción de los sujetos de
corrupción otorgando una total autonomía al poder judicial y garantizar el desarrollo de elecciones
generales, democráticas y transparentes.

Dentro de este contexto, el gobierno de transición emite el Decreto Supremo N° 01-PROMUDEH-
2001, que reconoce las experiencias de concertación impulsadas por organizaciones de la sociedad
civil en la promoción del desarrollo local e institucionaliza la conformación de las mesas de
concertación de lucha contra la pobreza a escala nacional.

La coyuntura electoral, especialmente de los dos últimos años, ha conducido a una mayor
inestabilidad política del país, fragmentación del tejido social, debilidad e inestabilidad
institucional, así como ha provocado el deterioro del valor del voto al divorciarlo de propuestas y
compromisos que los gobernantes y los representantes en el Congreso debían asumir concordantes
con ejes estratégicos del desarrollo local, regional y nacional.

En el caso de Puno, la coyuntura electoral puso en cuestión el proceso precario e embrionario de
reconstrucción del tejido social e institucional que se fue gestando con las mesas de concertación;
debido no sólo a la natural adhesión de las organizaciones sociales y población en general hacia
algún frente o movimiento político, sino también la situación tendió a agudizarse por la candidatura
al Congreso por parte de los alcaldes, los cuales a su vez detentaban los cargos de presidente de las
MCIs de Melgar y Azángaro.

En consecuencia, este es el contexto sobre la cual se ha dinamizado el funcionamiento de las MCIs
de los subcorredores de Azángaro, Huancané y Melgar.

II.    ESPACIOS DE CONCERTACIÓN Y DESARROLLO LOCAL: UN ESTADO DE
       LA CUESTION

En el Perú, el surgimiento y expansión de los espacios de concertación (bajo diferentes
denominaciones), constituye uno de los acontecimientos sociales más importantes de las dos últimas
décadas del Siglo XX, merced a lo cual se abre la posibilidad de convertirse en mecanismos de
democratización real de la sociedad peruana y en una vía para construir y afianzar la participación
de la sociedad civil local en la conquista de su derecho al desarrollo en un contexto de aguda crisis
económica, política, institucional y social.

En este contexto, los estudios, informes y balances sobre los espacios de concertación son
inexistentes, poco conocidos o difundidos; en todo caso sus potencialidades y límites pertenecen
aún al terreno de las hipótesis. No obstante ello, existen algunos acercamientos, imágenes y




                                                 2
percepciones hasta cierto punto diferentes o contradictorias respecto a los procesos y logros
generados con estos espacios de concertación.

En efecto, por un lado, una visión pesimista, sustentada en aproximaciones y estudios de
académicos e investigadores que describen los procesos de concertación en regiones y provincias,
quienes sostienen que los pactos que se consiguen son arduamente conquistados y quedan expuestos
a probables situaciones de incertidumbre y precariedad y que la democracia puede tener una
dimensión participativa mayor en los espacios locales, pero esta comprobación es apenas un punto
de partida.

Dentro de esta perspectiva, los trabajos de diversos especialistas en el tema de descentralización y
gobiernos locales coinciden en señalar que la concertación supera la exclusión de algunos grupos de
la población, evita la presión de los actores orientados a tratar de imponer sus intereses particulares
y logra, por fin, que prevalezca actitudes dirigidas a la colaboración y solidaridad, dejando atrás
casos de generalizada desconfianza. Para sustentar estas afirmaciones habría que explicar los
mecanismos de incorporación de los actores marginados. Asimismo, los estudiosos hacen mención
excluyente de actores sociales con experiencia organizativo previa. La experiencia generalizada de
quienes estudian la concertación en términos políticos los lleva a considerar que en la negociación
estos intereses se redefinen parcialmente pero no se renuncia por completo a ellos (Grompone, R.;
1998).

Por otro lado, se levanta una visión optimista, sustentada generalmente por promotores y
expertos de espacios de concertación (RED PERÚ y Grupo Propuesta Ciudadana). En este nivel, se
da cuenta de algunas experiencias significativas, centrando su atención en los logros y avances
obtenidos en la institucionalización de los espacios de concertación, la gestión del desarrollo y
participación social, como son los casos de las mesas de concertación de Cajamarca, la experiencia
de desarrollo sostenible de Ilo bajo el liderazgo de la municipalidad, entre otros.

Así, con relación a la participación en las experiencias de concertación de Cajamarca (que data
desde 1993), se consigna lo siguiente: i. Las iniciativas y el liderazgo se sustenta en tres tipos de
actores institucionales (autoridades municipales, el sector salud y las ONG; ii. El liderazgo se
expresa en la voluntad política para el trabajo en equipo y tratar de priorizar los puntos en común
dejando de lado las diferencias, así como el asumir nuevos retos; iii. La participación de las
organizaciones sociales de base es muy limitada. Los factores de ello serían diversos: los procesos
de desarrollo son de larga duración (contradictoria con búsqueda de soluciones inmediatas), las
diferencias culturales entre los participantes, las restricciones que impone la pobreza económica. iv.
La participación de las mujeres es escasa. Esto sería reflejo de la débil presencia de mujeres en las
instituciones participantes en las mesas, de la escasez de organizaciones de mujeres y de la falta de
promoción. v. Las comunidades locales en las que operan las mesas de concertación desconocen en
su mayor parte las acciones de éstas. Los medios de comunicación que se utilizan son muy
precarios. (Irigoyen Alvizuri, M.; 2000; Diaz Palacios, J; 2000).

Dentro de esta problemática compleja y de múltiples determinaciones es importante considerar el
marco de referencia de la concertación, cuál es la agenda básica que se aborda en los espacios de
concertación en la promoción del desarrollo local en el contexto de la descentralización.

En este sentido, la concertación supone la integración de diversos sectores en sistemas de
negociación y en la conformación de agendas públicas, circunstancia que requiere que cada uno de


                                                  3
las partes se reconozca como participante social y político legítimo. Estas pautas de
comportamiento se expresan en garantías mutuas en relación con los derechos y los intereses
considerados como mínimos y vitales por las partes respectivas. La redefinición de la relación entre
los actores políticos y sociales conduce a una transformación del objeto de conflicto. Las
divergencias ya no son ideológicas o de esencia y se relativiza el alcance de las discrepancias. Las
posturas ideológicas ya no se conciben como cosmovisiones cerradas y autosuficientes ni permean
el análisis de cada momento social y político. Los protagonistas se abren a la formación de
compromisos y el intercambio de concesiones (Grompone, R.; 1998).

Por otro lado, el subdesarrollo del sistema político peruano, cuyo espacio institucionalizado por
excelencia es el Estado, tiene múltiples facetas aunque, quizá, la más importante sea la falta de
legitimidad y sostenibilidad de la representación ciudadana. Los ciudadanos atomizados no son
interlocutores válidos frente al Estado, constituyendo en ocasiones un conglomerado reunido
coyunturalmente alrededor de un estado de animo donde pueden hacerse jornadas muy valiosas y
románticas pero, al mismo tiempo, muy efímeras. Además, los mecanismos de la llamada
democracia directa son muchas veces trampas con las cuales, lejos de fortalecerse a los débiles,
se permite que los grandes poderes de la economía y la política puedan atrapar a los opositores cuya
legitimidad esté pasando por alguna coyuntura crítica, situación respecto de la cual nadie está a
salvo (Vergara, R.; 2001).

Por eso la democracia representativa se construye sobre la base de asociaciones libremente
constituidas, al interior de las cuales los ciudadanos comparten un interés común. El conjunto de
estas asociaciones constituye la sociedad civil y se relacionan con el Estado en tanto que
demandantes, poseedores de un interés privado. El punto de inflexión en que la asociación privada
se orienta hacia lo público, lo constituye la asociación que denominamos partido político. Al interior
de ella, el principal interés compartido es acceder al poder estatal en nombre de una propuesta de
gobierno que ha sido elaborada como una peculiar versión del interés general.

En el ámbito nacional, el Estado Central se relaciona con las asociaciones privadas de la sociedad
civil de una manera muy puntual porque el discurso de ellas difícilmente puede abarcar el interés de
todos, ni siquiera pueden intentarlo seriamente. En este nivel, lo que cuenta principalmente son los
discursos elaborados por los partidos políticos alrededor de lo que, supuestamente, a todos nos
conviene.

En cambio, a escala local, las cuestiones vinculadas a la valorización residencial y productiva de los
centros poblados son bastante más concretas y transparentes. Todas las decisiones que se toman
afectan de manera directa a cada una de las asociaciones privadas y, por consecuencia, todas suelen
tener una posición con respecto de cada decisión. En este nivel, los partidos políticos son menos
necesarios para la intermediación en las relaciones que vinculan al Estado y la sociedad civil.

Es por esta razón que el desastre de los partidos políticos, que se quedaron sin discurso en medio de
la crisis de los 80 y el régimen autoritario y autonomizado de los 90, ha dado lugar a un entrevero
oportunista de los políticos. Pero, mientras que en el nivel nacional el Estado parece autonomizarse
de la sociedad conforme los partidos se debilitan, en el nivel local ocurre todo lo contrario: los
gobiernos locales requieren legitimarse acudiendo a las asociaciones privadas para legitimarse y ser
gobernantes más eficaces. Los espacios de concertación reemplazan la poca o nula
representación que posee la asamblea municipal que reúne a los regidores. En este nivel los



                                                  4
partidos parecen servir para acceder al gobierno municipal pero no para ejercer la representación de
la sociedad local.

En consecuencia, resulta fundamental tener una visión clara y responder a los procesos a través de
los cuales, las asociaciones privadas negocian al interior de las mesas de concertación. De
manera más concreta, responder a cómo se acredita el valor de la representación?; quién y de que
manera otorga el derecho al voto de los representantes?, qué tipo de actores son acreditados y a
partir de que consideraciones?. Es más, en un contexto donde los recursos son escasos y las
necesidades son muchas, las prioridades no son homogéneas, sino disímiles, donde en el mismo
escenario concurren actores públicos (representantes de instituciones públicas o proyectos estatales)
y organizaciones de la sociedad civil local, cuál es el juego real de los intereses e influencias que
alimentan la vida política local?. Aunque claro está que estas exigencias y preocupaciones, por
cierto fundamentales, constituyen un reto colectivo, están lejos de ser satisfechas por una acción
individual.

III.   CARACTERIZACION   DEL   ESCENARIO   DE  LOS                              ESPACIOS         DE
       CONCERTACIÓN DE MELGAR, AZANGARO Y HUANCANE

Los Subcorredores de Melgar, Azángaro y Huancané se encuentran localizados en la zona Norte del
Departamento de Puno (Ver Croquis No 1), configurándose como escenarios en los cuales sigue
siendo crítico la situación de pobreza, principalmente en la población rural.

En efecto, por un lado, de acuerdo al mapa de la pobreza (FONCODES; Junio 2001), la tasa de
pobreza absoluta ubica a Azángaro en situación de muy pobres (51.4); en tanto que a la población
de las provincias de Melgar (46.5) y Huancané (43.6) se les caracteriza en condición de pobres;
Siendo más evidentes en la población rural que es predominantemente en los tres subcorredores.

Por otro lado, la estrategia productiva de estos subcorredores, con ventajas comparativas en el
entorno regional y nacional, denota que poseen tradición y prestigio sustentado en la actividad
pecuaria por la calidad genética de su ganado para producción de carne, chalona, charqui y
derivados lácteos. La agricultura también es una actividad importante tanto por su
complementariedad a la ganadería a través de la producción de forrajes y pastos cultivados, como
por la producción de granos (quinua, cebada grano y cañihua) orientado en proporción importante
para la industria harinera local; la producción de artesanía y pesquería es complementaria y muy
localizada en ciertos distritos.

Dentro del contexto de los subcorredores de Azángaro, Melgar y Huancané, cada distrito tiene una
relativa especialización productiva y económica. Así tenemos que:

En el SUBCORREDOR AZANGARO: José Domingo Choquehuanca, se ha especializado en
artesanía en arcilla, producción de charqui y chalona y se configura como un importante centro
comercial dentro del Subcorredor Azángaro; Azángaro, es productor de carnes rojas (ovino y
vacuno), derivados pecuarios (queso, charqui y chalona) y granos andinos; Asillo–Progreso, es
criador de ganado para engorde y productora de leche y queso; Muñani, criador de alpacas, vacunos
para engorde y productor de queso; San Juan de Salinas, es un centro extractor de sal a la cual se
dedican 6000 extractores; Santiago de Pupuja, artesanía de cerámica y tejidos.




                                                 5
En el SUBCORREDOR MELGAR: Pucará, es predominante en artesanía de cerámica y tejidos;
Umachiri posee una fuerte vocación ganadera y producción de leche y quesos; Ayaviri, es un
centro productor en ganadería de vacunos y ovinos y transformación de productos lácteos(cuenta
con un empresa Procesadora de lácteos La Moyita); Orurillo, sobresale no sólo en la producción de
ovinos y vacunos, sino también es importante su producción agrícola; Santa Rosa, se viene
especializando en la producción de alpacas.

En el SUBCORREDOR HUANCANE: Arapa, se viene configurando como centro criador,
extractor y productor de trucha (fresco y ahumado); Chupa, es criador de ganado criollo para
engorde y posee una feria ganadera semanal; Huancané, producción de vacunos y ovinos,
principalmente de raza criolla. Taraco, su especialización productiva es la ganadería, especialmente
vacuna y producción de leche y queso fresco.

La distribución e intercambio de la producción agropecuaria de los subcorredores, sigue ciertos
circuitos comerciales específicos, especialmente, el ganado vacuno en pie para camal y carne de
ovino van hacia el mercado local (Juliaca y Puno), regional (Tacna, Moquegua, Arequipa y Cuzco)
y Nacional (especialmente Lima); el ganado vacuno para engorde y reproducción está orientado
a Juliaca, Puno, Acora e Ilave. La comercialización del ganado vacuno en este ámbito se
caracteriza fundamentalmente por incorporar un proceso de engorde de ganado para camal, el
mismo que es comercializado en los mercados extra regionales.

La producción de chalona y charqui, que se producen en gran escala principalmente en J.D.
Choquehuanca y Azángaro, son destinados a la Ceja de Selva (Sandia y San Juan de Oro),
Arequipa, Puerto Maldonado y Lima; Asimismo, la producción de queso y mantequilla están
orientadas hacia las ciudades de Sicuani, Cuzco, Puno, Arequipa y Lima; Las pieles de vacuno se
venden en curtiembres de Arequipa, Puno y Cuzco, en cambio, las pieles de ovinos y camélidos son
llevadas por compradores hacia las badanerías de Trujillo. Los productos agrícolas como la quinua
y cañihua se destinan a Juliaca, Arequipa y Cuzco; la producción de artesanía de cerámica se
destinan a Lima, Arequipa, Cuzco y la Paz (Bolivia); la Trucha fresca a Juliaca, Cuzco y Arequipa.

Las ferias semanales o anuales localizadas en las capitales de distrito y comunidades constituyen, el
primer nivel de mercadeo de la producción agro ganadera y artesanal; el segundo nivel, son las
ferias regionales localizadas en las ciudades de Juliaca, Puno y Sicuani; el tercer nivel, lo
constituyen los mercados extra regionales de Arequipa, Cuzco, Tacna y Lima.

Los agentes económicos más importantes de los Subcorredores de Melgar, Azángaro y Huancané
está conformado, en el área rural, por productores de subsistencia (economías campesinas de
comunidades y parcialidades), pequeños y medianos propietarios y grandes productores
independientes; En el área urbana, son los pequeños y medianos productores dedicados a las
actividades de transformación de productos agropecuarios (procesadores de leche, carne y granos,
talleres artesanales textiles y de cerámica) que usan desde una tecnología tradicional hasta otra
semi-mecanizada y una gama diferenciada de comerciantes formales, informales e intermediarios.

En esta segmentación socio productiva rural y urbana, sobresale un reducido número de productores
independientes exitosos, que se caracterizan por presentar altos rendimientos productivos, ganado
de calidad genética (PPC y Pedigrí), incorporación de alternativas tecnológicas en su estrategia
productiva pecuaria, articularse y posicionarse en nichos de mercado; condición que explica su
desinterés en asociarse.


                                                 6
No obstante ello, el potencial ganadero de los subcorredores de Azángaro, Melgar y Huancané, se
ha visto disminuido por los cambios operados en el sistema de tenencia y explotación de la tierra
(procesos de Reforma y Reestructuración Agraria y parcelación de las empresas comunales) y la
incidencia de la violencia sociopolítica. Actualmente, hay esfuerzos por lograr el saneamiento de la
propiedad (hoy parcelada y fragmentada), el mejoramiento genético y un sistema de manejo con
cierta tendencia a un manejo semi estabulado de la ganadería; creciente organización de los
pequeños y medianos productores independientes agropecuarios y de transformación para gestionar
y acceder a servicios de asistencia técnica, créditos y capacitación productiva; niveles incipientes de
transformación de la producción agropecuaria a través de la instalación de plantas queseras
familiares, comunales y empresarial (Planta La Moyita en Ayaviri), producción familiar y colectiva
de chalona y artesanía textil. Asimismo, en los últimos años hay un despunte de la producción
artesanal, extracción y producción de trucha y una mayor inserción a mercados más dinámicos para
colocar los productos agropecuarios y artesanales.

Esta misma tendencia se observa en la dinámica social e institucional, que viene dinamizando la
instalación de infraestructuras de riego, de áreas de forraje y pastos cultivados; la asistencia técnica,
crediticia y capacitación tecnológica a productores para el mejoramiento genético del ganado;
intervención en los procesos de transformación de los productos agropecuarios. Aunado a ello, el
mejoramiento de vías de comunicación, tales como el asfaltado de carreteras (Juliaca-Ayaviri-Santa
Rosa y Juliaca-Azángaro), mayor cobertura de los servicios sociales (salud y educación); energía
eléctrica de San Gabán con posibilidades reales de contribuir con el desarrollo de la agroindustria
local, servicios de teléfonos.

En consecuencia, esta es la dinámica económica, social e institucional que caracteriza a Azángaro,
Melgar y Huancané, en cuyos espacios se viene institucionalizando los espacios de concertación
tendientes a promover el desarrollo local con creciente participación de las organizaciones de la
sociedad civil, bajo el liderazgo de los gobiernos locales.

IV.    ANTECEDENTES DE EXPERIENCIAS DE CONCERTACIÓN EN PUNO

En el departamento de Puno, son pocos o muy limitados las experiencias de concertación con
participación de organizaciones de la sociedad civil en la promoción del desarrollo local; por tanto a
todas luces, estas experiencias son de reciente data.

En efecto, en la década del 80 del siglo pasado, las primeras experiencias de trabajo
interinstitucional se configura a Nivel Provincial (Caso de Juliaca, Ayaviri, Huancané, Puno e Ilave,
entre los más importantes) con la constitución de los Consejos de Desarrollo Microregional
(CODEMI) y a nivel distrital de los Consejos de Desarrollo Comunal (CODECO), ambos niveles
implementados como parte de la estrategia de intervención del Programa de Desarrollo
Microregional, los cuales fueron dinamizados principalmente por instituciones públicas. La
participación de las organizaciones de la sociedad civil, fue limitada, esporádica y pasiva;
considerados como beneficiarios e implementadores de los proyectos y aportantes de mano de obra
no “calificada”. Estas instancias, tuvieron funcionalidad en tanto contaron con recursos asignados
por el Estado y se desactivaron con el cambio de gobierno.

A mediados de los noventa, se promueve la conformación de Comités Multisectoriales, bajo la
dirección de la autoridad política (Subprefectos y gobernadores), que congregaba a representantes


                                                   7
de entidades públicas, cuyo accionar fundamental estuvo orientado a aspectos cívicos, celebraciones
festivas, respuestas a situaciones de emergencia y canalización de fondos asignados por el Estado.
En este nivel, la participación de la sociedad civil era inexistente.

Otras experiencias de concertación interinstitucional, se dieron a mediados de la década del noventa,
especialmente liderados por las municipalidades bajo el asesoramiento de la Universidad o
consultores externos. Estos esfuerzos, tuvieron un carácter muy específico y coyuntural y estuvo
orientado principalmente a formular planes de desarrollo. En este marco se consideran las
experiencias de Melgar, Azángaro y Huancané. La principal limitante de estas iniciativas
multisectoriales es que no se logró garantizar la implementación de los planes elaborados debido a
la ausencia de una voluntad política, discontinuidad en la gestión municipal, enfoques, metodología
y estrategias adecuadas y la participación muy limitada de la sociedad civil.

Finalmente, a mediados de 1999, se conforman las Mesas de Concertación Interinstitucional
(MCI), bajo la iniciativa de organizaciones de la sociedad civil y municipalidades y la facilitación
de ONGs (CARE PERU-FOGEL), en la perspectiva de promover el desarrollo local.

V.     ESPACIOS DE CONCERTACIÓN Y PROMOCION DEL DESARROLLO LOCAL:
       LA VISIÓN DE LOS ACTORES

A dos años de haberse constituido las Mesas de Concertación en los subcorredores de Melgar,
Azángaro y Huancané, es menester dar cuenta de los procesos que se han generado con
participación de la sociedad civil en la promoción del desarrollo local.

Al respecto, el I, II y III Encuentro de “Experiencias de Espacios de Concertación y
Participación para el Desarrollo Local” (realizado en septiembre del año 2000, marzo y
septiembre del presente año, respectivamente), sintetizó con meridiana claridad que los logros y
avances, son aún iniciales, embrionarios y esencialmente como procesos en curso con
resultados heterogéneos y desigual en cada espacio de concertación.

A escala provincial, la MCI de Melgar es uno de los espacios donde más a avanzado en la
promoción del desarrollo local: Institucionalización de las MCI, que ha servido de base para
reconstruir el tejido social y fortalecido el accionar de las instituciones; internalizar en los líderes de
organizaciones e instituciones una visión compartida de futuro (delineada en el Plan Estratégico de
Melgar); participación creciente de organizaciones de la sociedad civil en el funcionamiento de los
comités de gestión por cada eje estratégico; Se ha iniciado en la gestión del desarrollo con la
implementación y ejecución de proyectos de desarrollo, a través de la Construcción del Puente
Malliripata y equipamiento de la Planta Procesadora de lácteos La Moyita.

La MCI Azángaro, viene perfilando la construcción de su visión compartida de futuro. El relativo
atraso, entre otras razones, es debido a que el tejido social e institucional continua resquebrajado,
alentado por estilos de gestión burocrático, parcelado y segmentado de algunas autoridades, la
persistencia y manipuleo de viejos liderazgo en las organizaciones, especialmente urbanas (FEDIP,
barrios y SUTEP), agudizado por la candidatura al Congreso (Elecciones generales del 2000 y 2001)
del presidente de la MCI y Alcalde Provincial, situación que condujo a una mayor polarización
social e institucional y reflujo del espacio de concertación. Pasado la coyuntura electoral, la MCI
nuevamente se viene reactivando.



                                                    8
La MCI Huancané, de manera análoga, viene dinamizando la construcción de su visión compartida
en torno a un Plan Estratégico concertado y participativo. El atraso de la MCI Huancané en su
funcionamiento, se debió entre otras razones a: inicialmente la MCI congregaba principalmente a
instituciones; las organizaciones sociales rurales se encontraban debilitadas o fragmentadas;
excesiva politización de algunas organizaciones urbanas (SUTEP, Barrios y Asociación de
periodistas) y su abierta oposición a la gestión municipal; el aparente paralelismo de la Mesa de
Concertación con el Comité Multisectorial (liderado por el Subprefecto), cuyos roles,
posteriormente, fueron definidas como instancia promotora de actividades cívicas, emergencia y
canalización de fondos del Estado, en tanto que la MCI debía estar orientada a la promoción del
desarrollo local. No obstante ello, con base al Plan Estratégico y Plan de Mejoramiento de la
Gestión Municipal, se ha implementado proyectos de desarrollo, como es el caso de la
Rehabilitación de la carretera Huancané-Huancho. En el reactivamiento de la MCI Huancané, fue
importante el liderazgo asumido por la municipalidad, algunas instituciones (Subprefectura,
Educación, Salud y autoridades militares), organizaciones campesinas (distritales y provincial),
organizaciones de mujeres y ONGs (CARE, CARITAS, IMPPARES).

Al nivel de las MCI distritales, tenemos que Orurillo, San Juan de Salinas, José Domingo
Choquehuanca, Chupa, Samán y Arapa, son los espacios donde se han generado importantes
procesos; en la actualidad, es fundamental la participación de las organizaciones sociales en la
gestión de proyectos de desarrollo.

Ahora bien, veamos más detenidamente los procesos más importantes generados con participación
de la sociedad civil y liderazgo de las municipalidades en la promoción del desarrollo local.

1.     RETOMAR LA CONFIANZA EN LOS OTROS: REQUERIMIENTO BÁSICO

A Septiembre del 2001, en los subcorredores de Melgar, Azángaro y Huancané, 16 mesas de
concertación inter-institucional (3 de nivel provincial y 13 MCI distritales) se encuentran en proceso
de institucionalización, situación que se evidencia en los siguientes procesos:

    Situación Orgánica de las MCI: las mesas de concertación, poseen tres instancias orgánicas:
     i. El pleno de la MCI, como instancia de decisión, conformado por instituciones públicas que
     tienen presencia real en la localidad y organizaciones de la sociedad civil (sociales urbanas y
     rurales y ONGs); ii. El Comité Ejecutivo, como instancia ejecutiva y responsable, los
     miembros son elegidos dentro de los representantes de instituciones y organizaciones sociales,
     la responsabilidad es de carácter institucional (antes que personal); en casi todas las mesas de
     concertación la responsabilidad de presidente ha recaído en las municipalidades (excepto en la
     MCI Arapa, cuya presidencia recayó en el Juez de Paz) iii. Los Comités de Gestión, como
     instancia operativa, que corresponden a áreas estratégicas del desarrollo local.
    Dinámica de las instancias orgánicas: Durante los primeros meses el comité ejecutivo y el
     pleno de la MCI tuvieron mayor dinamicidad; en las MCI provinciales y distritales el pleno se
     reunía mensualmente y los comités ejecutivos quincenalmente. La formulación de los PELP,
     da lugar a la constitución de los comités de gestión por cada eje de desarrollo, el mayor
     dinamismo de la participación de instituciones y organizaciones sociales se da en torno a la
     implementación de los planes de acción en cada comité de acción. En este proceso es
     importante destacar las acciones de descentralización: en el caso de Melgar, las reuniones del
     Pleno se viene realizando en los distritos (4ta reunión en Orurillo y 5ta. reunión en Umachiri)



                                                  9
    orientado a evaluar y fortalecer in situ el espacio distrital. En Azángaro, se ha
    institucionalizado el cambio de sedes de reuniones del pleno de la MCI.
   Construcción colectiva de la Misión: cuyo rol se sintetiza en Liderar el desarrollo integral
    local, sobre la base de un proceso de planeamiento estratégico concertado y participativo. En
    relación a experiencias anteriores, la determinación concertada de la misión de la MCI
    constituye un aspecto crucial, dado que señala los límites y posibilidades de articulación de la
    intervención institucional y de la sociedad civil en la perspectiva del desarrollo local.
   Normatividad de las MCIs: todas las mesas de concertación cuentan con su Estatuto, como
    norma interna, delinea las orientaciones fundamentales de la MCI; de manera concreta, define
    la misión y los objetivos estratégicos, la estructura orgánica, los deberes y obligaciones de sus
    miembros, así como el sistema de incentivos y sanciones.
   Reconocimiento legal: En la percepción de los actores sociales, fue claro, que para que tenga
    viabilidad la mesa de concertación debiera tener legalidad; en esta orientación, por un lado,
    todas las mesas están reconocidas por la Municipal (Resolución Municipal) como instancia de
    participación y concertación de las diferentes organizaciones de la sociedad civil local e
    instituciones (públicas y privadas) en la promoción del desarrollo local. Por otro lado, algunas
    MCIs (caso de MCI Orurillo, Arapa), incluso vienen tramitando su reconocimiento e
    inscripción en registros públicos.

Más allá del plano formal, la institucionalización de las MCI, constituye uno de los logros más
importantes en la medida que vienen siendo reconocidas y asumidas por representantes de las
diferentes instituciones y organizaciones de la sociedad civil como embriones de democracia,
autonomía de las organizaciones, elegir o ser elegido como representante en alguna de las instancias
de la MCI, plantear ideas y propuestas, escuchar y ser escuchado), como espacio de construcción
de ciudadanía (que enfatiza no sólo los derechos, sino también las responsabilidades) y apertura
la posibilidad de liderar el desarrollo local en el marco de la descentralización con base a las
capacidades locales y el aprovechamiento de las oportunidades (mercado, conocimientos, socios y
recursos) que brinda el entorno social.

En este contexto, se enmarca la institucionalización de los encuentros e intercambio de
experiencias de las MCI, que tienen un carácter semestral, en lo fundamental, está orientado a
realizar un balance crítico, se enfatiza sobre los avances y logros, las dificultades y limitaciones y se
delinean las perspectivas, así como un espacio de socialización de las experiencias en la promoción
del desarrollo local. En la percepción de las organizaciones de la sociedad civil, el I Encuentro
(setiembre, 2000), se muestra como logro la institucionalización de las MCIs como espacio para
promover el desarrollo local y en algunas mesas el inicio de la construcción de visiones compartidas
(MCI Melgar, Azángaro y Orurillo). En el II Encuentro (marzo, 2001), se expresa , como tendencia
predominante, la consolidación de la visión compartida, sustentada en procesos de planeamiento
estratégico (son los casos de las MCIs de: Salinas, Arapa, Umachiri, Choquehuanca, Muñani,
Pucará y Samán) lo que al mismo tiempo sentaba las bases de su institucionalización real y el inicio
en la gestión de proyectos de desarrollo. En el III Encuentro (setiembre 2001), se denotaba que la
mayoría de MCIs ya habían desarrollado la gestión concertada de proyectos de desarrollo que
correspondían a áreas estratégicas del desarrollo local.

No obstante ello, muchos fueron las dificultades y limitaciones que las MCIs han tenido que
enfrentar en su funcionamiento, tales como: Inestabilidad de las instituciones, debido a cambios
constantes de autoridades (Subprefectura, Educación y Salud, principalmente) que resquebrajan la
continuidad del proceso y el cumplimiento de compromisos; proliferación de espacios de


                                                   10
concertación (mesa de concertación de lucha contra la pobreza, mesas por la paz, mesas de
concertación agraria) en un mismo escenario local alentados por instituciones del Estado
(PROMUDEH), que en algunos casos ha conllevado a una confusión en las organizaciones sociales
(caso de Pucará, Orurillo y Salinas); activismo y excesivo protagonismo de algunas autoridades e
incumplimiento de responsabilidades asumidas.

2.     LOS PROMOTORES DE LA CONCERTACION: QUIENES Y CUANTOS SON?

Con relación a los actores sociales que sustentan los espacios de concertación, es importante
considerar: ¿Quiénes son los líderes e impulsores de las mesas de concertación?, Por quiénes está
conformado su masa crítica?, Cuáles son sus intereses y expectativas?.

En términos generales, el liderazgo de las MCIs a sido asumido por las municipalidades; se denota
una creciente incorporación de miembros a la MCI, y un mayor equilibrio en la composición de
miembros entre instituciones y sociedad civil en los espacios provinciales y una predominancia de
organizaciones de la sociedad civil en los espacios distritales.

a)     Iniciativa y Liderazgo en las MCI: Las mesas de concertación, en su generalidad, se han
       conformado bajo la iniciativa de las organizaciones de la sociedad civil, especialmente
       organizaciones de mujeres y comunidades campesinas y ONGs (CARE, PRISMA, PRO-
       MUJER, entre otros), el sustento de las municipalidades y apoyo de la autoridad política
       (subprefectos en los espacios provinciales y gobernaturas en las MCI distritales).

       Es notoria el liderazgo que viene asumiendo las municipalidades en los espacios de
       concertación; debido, entre otros factores al interés manifiesto de los alcaldes, el grado de
       autonomía que posee en el manejo de sus recursos, el papel que asume en la gestión local y
       el respeto de las organizaciones de la sociedad civil a la normatividad que cataloga a las
       municipalidades como instancias del gobierno local.

       En consecuencia, la municipalidad, algunas organizaciones, ONGs e instituciones, son las
       entidades que inicialmente asumen la conducción y funcionamiento de los espacios de
       concertación.

                                              Cuadro N° 1
ORGANIZACIONES SOCIALES E INSTITUCIONES MIEMBROS DE MESAS DE CONCERTACION
             SUBCORREDORES DE MELGAR, AZANGARO Y HUANCANE

     DISTRITO     INSTITUCIONES ONG/INSTITUCIO ORGANIZACIONES    FAMILIAS(*)     % FAMILIAS
                    PUBLICAS     N PRIVADAS       SOCIALES          (N°)          /DISTRITO
                                 SUBCORREDOR MELGAR
AYAVIRI                      23         10          26                   3000
Santa Rosa                    7          3           7                    197
Orurillo                     10          5          23                    809
Umachiri                      6          3          14                    155
Macarí                        6          3          11                    179
Pucará                        9          4          10                    638
                                SUBCORREDOR AZANGARO
AZANGARO                     21          7          20                   1300
Muñani                       10          3          20                    450
Choquehuanca                  9          4          15                    572


                                                11
Stgo. Pupuja                   8                     1             6         450
Salinas                        7                     2             6         241
San Antón                      5                     1             7         160
                                    SUBCORREDOR HUANCANE
HUANCANE                         19                  7            13        1123
Samán                             7                  4            10         479
Chupa                             6                  3            11         819
Arapa                            10                  3            14         988
FUENTE: Elaborado en base a Libro de Actas y Estatuto MCI; Subcorredores: Azángaro, Melgar y
Huancané; Setiembre 2001.
(*) Estimado sobre la base del número de miembros de las organizaciones sociales conformantes de
la MCI, con presencia real en el distrito o capital de provincia.

b)     Masa Crítica de las MCI:

       La constitución e institucionalización formal de las MCI (situación orgánica, estatuto y
       reconocimiento legal) y la labor continuada de inducción y sensibilización de los impulsores,
       posibilita la incorporación creciente de instituciones y organizaciones de la sociedad civil a
       la mesa de concertación. Esta situación se hizo más evidente aún, con la construcción de la
       visión compartida de futuro a escala provincial y distrital.

       En este sentido, en la conformación y estructura de las MCI, se tiene diferentes
       connotaciones:

          Miembros comunes en las MCI: como tendencia general, las organizaciones sociales
           integrantes de las MCI, son: comunidades y parcialidades campesinas, las asociaciones
           de artesanos, organizaciones barriales, organizaciones de mujeres (urbanas y rurales) y
           representantes de la Iglesia. A nivel institucional, la Municipalidad, Subprefectura,
           Gobernatura y representantes del sector educación, salud y agricultura.

          Miembros comunes a algunas MCIs: principalmente, en los espacios provinciales, son
           miembros de las MCI las ONGs, Institutos Superiores (Tecnológico o Pedagógico); y en
           los espacios distritales los representantes de la policía nacional (PNP).

          Organizaciones e Instituciones excepcionales: En este nivel, es importante considerar
           la participación de empresarios, medianos productores independientes y la Universidad.

           En efecto, en la MCI Melgar, recientemente se denota la incorporación de los
           empresarios y medianos productores independientes (PRIME, Bellido, entre otros), los
           cuales, en un contexto de recesión económica y ausencia de apoyo por parte del Estado,
           se constituyen en impulsores de la Feria Agropecuaria de Melgar (agosto, 2001) a través
           del Comité de Desarrollo Agropecuario de la MCI-Melgar,. La Asociación de Regantes
           del Distrito del Río Ramis que se han constituido en el sustento de los comités de gestión
           de desarrollo agropecuario; la Planta “La Moyita” (empresa procesador de productos
           lácteos: queso, mantequilla y yoghurt) que conjuntamente con la Agencia Agraria y la
           Municipalidad Provincial, fueron los impulsores del I Festival del Queso Melgarino
           (marzo, 2001). El Centro de Investigación y Producción (CIP Chuquibambilla) de la
           Universidad Nacional del Altiplano (UNA-Puno), como portadora de una importante



                                                  12
         experiencia en mejoramiento genético de ovinos y vacunos y producción de derivados
         lácteos (Queso y Mantequilla).

c)   Intereses y expectativas:

     En líneas generales, los intereses y expectativas de las instituciones y organizaciones de la
     sociedad civil local miembros de los espacios de concertación no obstante ser muy
     disímiles, expresan algunos puntos de concordancia.

     En efecto, por un lado, los representantes de las entidades miembros de las mesas de
     concertación, expresan sus propios intereses:

        Organizaciones gremiales (Barriales y SUTE), su interés está centrado en acceder
         algún cargo directivo de las Instituciones que tienen presencia real en la provincia o
         distrito, tales como ser autoridad política (subprefecto o gobernador), directivo en el
         sector educación, en la empresa de saneamiento básico, etc, y que la mesa de
         concertación pueda ser un espacio que pueda legitimar su aspiración. Poseen una actitud
         muy crítica frente a la gestión de las municipalidades y de las instituciones; su prédica
         dentro de las mesas de concertación gira en torno a la necesidad de “establecer
         mecanismos de control y fiscalización de la gestión de los gobiernos locales y de las
         instituciones” y lo que pueda hacer o no la MCI en la promoción del desarrollo local;
         aunque en este caso, especialmente los directivos prefieren mantener una posición
         agnóstica.

        Organizaciones productivas, asentados en comunidades y parcialidades
         campesinas; la representación formal de estas organizaciones se ejerce a través del
         presidente de la comunidad, los tenientes gobernadores y las presidentes de la
         organización de mujeres; quienes participan habitualmente en los espacios de
         concertación. La relación de sus directivos con sus masas tiende a ser más orgánica. En
         el caso de las comunidades campesinas, se denota el nuevo papel que vienen asumiendo
         los tenientes gobernadores en el fortalecimiento de la organización comunal. El interés
         de los pequeños productores asentados en comunidades y parcialidades campesinas, en
         lo fundamental, es que la mesa de concertación pueda ser una instancia más
         democrática, efectiva y directa en la canalización de los recursos que proviene de parte
         del Estado, del gobierno local y de las ONGs.; así como, sobre todo en la aspiración de
         los viejos líderes, una instancia que reactive su organización gremial (federaciones
         campesinas provincial o distritales).

        Organización de Mujeres (rurales y urbanas), en ambos casos vinculados con la
         municipalidad a través del Programa Vaso de Leche. La relación de las directivas con
         sus bases es orgánica y un tanto formal garantizada a través de la distribución periódica
         de los alimentos que considera el Programa. Su interés está centrado en que la mesa de
         concertación sea un espacio que le posibilite mejorar la estrategia de distribución
         (excesivo centralismo y manipuleo por parte de las dirigentes, productos de baja calidad,
         peso incompleto en los alimentos distribuidos), potencie su organización gremial, sea un
         espacio de práctica de la equidad de género y derechos humanos, fuente canalizadora de
         recursos del Estado; que en definitiva contribuya a mejorar su estrategia de
         sobrevivencia.


                                              13
          Empresarios y medianos productores agropecuarios independientes, que a menudo
           reclaman no poseer representación. Su objetivo, es continuar siendo los referentes
           fundamentales en la producción y productividad agropecuaria local, ser los líderes en la
           transformación de productos y mantener su liderazgo en las ferias agropecuarias. Su
           participación en los espacios de concertación, está cifrada en el apoyo que se pueda
           conseguir para el desarrollo de las actividades pecuarias (mejoramiento genético) y de
           transformación: derivados lácteos (queso, mantequilla y yoghurt), pesquero y artesanal
           (artesanía de cerámica y tejidos) y obtener créditos. Razón por la cual, en las MCIs,
           vienen impulsando los comités de gestión de desarrollo agropecuario, desarrollo
           industrial y promoción de la artesanía vinculado al turismo.

          Las ONGs (CARE PERU, PRISMA, INTERVIDA, CARITAS, PRO MUJER), los
           objetivos y fines de sus proyectos y programas de desarrollo plantea que su estrategia de
           intervención priorice su rol de facilitador de procesos de desarrollo y su política de
           alianzas. En esta perspectiva, con dificultades vienen contribuyendo a la participación,
           cada vez más activa, de las organizaciones sociales y la población en la gestión del
           desarrollo local.

          La Iglesia, especialmente Católica, Evangelista y Adventista, que consideran que la
           MCI es un espacio importante para continuar con su labor pastoral y de evangelización.
           Aunque en el caso de las MCIs de Chupa, Orurillo y Santa Rosa, vienen impulsando
           fuertemente el fortalecimiento de las organizaciones e instituciones y en la gestión de
           proyectos de desarrollo en torno a la MCIs.

          Representantes de instituciones públicas (Salud, agricultura, educación,
           Subprefectura, etc.). Sin autonomía política y administrativa y sin recursos financieros.
           Inicialmente, su interés en la mesa de concertación, estuvo centrado en tanto las
           actividades regulares de su sector pueden traslaparse a los comités de gestión y al aporte
           de recursos (humanos y financieros) de la municipalidad y organizaciones sociales.
           Actualmente, los sectores más dinámicos son salud, agricultura y educación, quienes
           vienen dinamizando la participación de la sociedad civil en torno a los comités de
           gestión respectivos.

       A pesar de la diversidad de intereses, cuatro son los elementos en torno a los cuales existe
       relativo consenso o se viene afianzando el interés común: i. Necesidad de reconstruir el
       tejido social, fragmentado o polarizado en la mayoría de los casos; ii. Necesidad de
       establecer un espacio de control y fiscalización de la gestión de las municipalidades y de las
       instituciones; iii. Necesidad de Poseer y construir una visión compartida de futuro (Melgar:
       ”Provincia Ganadera del Perú”; Azángaro: “Posicionado en el mercado local y regional
       con la producción de carnes rojas y queso”); iv. El establecimiento de ejes de desarrollo,
       en la cual, cada miembro se ubica y se identifica en algún comité de gestión, desde la cual
       espera verse favorecido.

3.     CONSTRUCCION DE UNA VISION COMPARTIDA DE FUTURO

En este proceso, en las reuniones del Pleno o comités ejecutivos de las Mesas de Concertación, la
discusión central giró en torno a qué buscar la concertación de intereses?, Por dónde empezar los


                                                 14
planes estratégicos?, Por los provinciales o distritales?; Quiénes serían los que debían liderar este
proceso?, cuál es la masa crítica que sostiene la MCI en su dinámica de funcionamiento y
desarrollo?, Cuáles serían los compromisos que las instituciones y organizaciones sociales deberían
asumir para su formulación y ulterior implementación?.

De manera general, los procesos de planeamiento estratégico se realizaron bajo el liderazgo de las
municipalidades y organizaciones de la sociedad civil integrantes de la MCI, generándose los
siguientes procesos:

Voluntad Política y establecimiento de masa crítica: en este nivel, fue necesario el compromiso
expreso asumido por las municipalidades, principalmente alcaldes, algunos representantes de
instituciones (Salud y Subprefectura) y directivos de organizaciones sociales (clubs de madres,
dirigentes campesinos y barriales), quienes se han configurado en la masa crítica que ha sostenido el
proceso de planeamiento estratégico.

Inducción y capacitación a la población, proceso que culmina con la realización del I Encuentro
“Concertando y Planificando por la seguridad alimentaria y desarrollo local”, que dado su
carácter representativo estuvo orientado a internalizar sobre los alcances e implicancias del PELP y
garantizar su implementación exitosa; se puntualiza el compromiso de las instituciones y
organizaciones de la sociedad civil local para liderar el planeamiento estratégico como instrumento
de gestión para impulsar el desarrollo integral; conformándose el comité organizador encargada de
llevar adelante el proceso de planeamiento estratégico, así como se definieron los participantes del
Taller Central.

Se consideró fundamental, partir por la elaboración de PELP a nivel Provincial o Subcorredor, por
cuanto dicho espacios (ámbito provincial) sintetiza una mayor identidad para la población y al
mismo tiempo posibilita construir una visión compartida de futuro. Bajo este marco se formuló,
inicialmente los planes estratégicos de Melgar, Azángaro y Huancané. Posteriormente, se
dinamizaron la elaboración de PELPs a nivel Distrital, 3 en el subcorredor Melgar (Orurillo,
Umachiri y Pucará), 3 en el subcorredor Azángaro (San Juan de Salinas, Muñani y José Domingo
Choquehuanca) y 2 en el subcorredor Huancané (Arapa y Samán).

Los PELPs, fueron elaborados en el I Taller Central “Formulación del Plan Estratégico de
Desarrollo Local” en las cuales se han definido las orientaciones fundamentales (Roles económicos
futuros, Construcción de la Visión, Ejes de Desarrollo y Objetivos Estratégicos) del desarrollo local
(Provincial o Distrital) concertado y participativo para un horizonte temporal de 10 años.

Las dificultades que se tropezó en el proceso de planeamiento estratégico, en lo esencial, estuvieron
relacionados con la persistencia de viejos paradigmas: i. persistencia del enfoque de necesidades en
la mayoría de participantes (representantes de instituciones y organizaciones); ii. La percepción de
escasez de recursos como obstáculo para emprender proyectos estratégicos de desarrollo; iii.
Vinculado al anterior, persistencia de visión paternalista/asistencialista, debido a que los
participantes al Taller venían con un listado de obras y necesidades de sus comunidades u
organizaciones esperando que se incorporen en el Plan y que su ejecución debiera ser asumido por
el Estado, la municipalidades u ONGs; iv. Actitud pragmatista y metista en la mayoría de
participantes del taller; v. Escaso nivel de contribución al financiamiento del taller por parte de las
instituciones y organizaciones, situación que tuvo que ser asumido por las municipalidades.




                                                  15
4. PARTICIPACION EN LA PLANIFICACION OPERATIVA DEL DESARROLLO
   LOCAL

La participación de la sociedad civil en la implementación de los PELPs, supuso los siguientes
procesos correlacionados:

    El II Taller Central, donde se analiza y aprueba el Plan Estratégico. Como cuestión
     previa, en la mayoría de MCI, las instituciones y organizaciones sociales, han analizado el
     Plan Estratégico señalando sus propuestas y sugerencias, los cuales fueron presentados en el
     II Taller, que luego de una deliberación final fue aprobado y se ha establecido los
     compromisos institucionales y de organizaciones de la sociedad civil para garantizar su
     proceso de implementación.
    Conformación de los Comités de Gestión en torno a ejes estratégicos que establece el
     PELP, el cual es asumido por instituciones y organizaciones sociales cuyas líneas de
     intervención guardan correspondencia con cada eje.
    Elaboración e implementación de planes de acción. Un avance importante fue la
     elaboración concertada de planes de acción (de un año) por cada comité de gestión, que
     guardan correspondencia con los objetivos estratégicos de 5 años que establece cada eje de
     desarrollo del PELP, operativizándose en objetivos de 1 año; a partir de la cual, se definen
     las actividades claves que son indispensables para el logro del objetivo, los productos e
     indicadores de éxito, los compromisos de las instituciones u organizaciones (en términos de
     responsable o apoyo), el presupuesto por cada actividad y el cronograma de ejecución.
    Funcionamiento periódico de los comité de gestión, en base a actividades claves
     priorizadas. En las mesas provinciales, casi todos los comités de gestión (excepto, el comité
     de mejoramiento de la educación en la MCI Melgar y Derechos humanos y Equidad de
     Género en la MCI Azángaro) han definido su situación orgánica y vienen funcionando en
     torno a su plan de acción; en cambio en las MCI distritales, los comités de gestión que han
     tenido mayor dinamismo dentro de las mesas de concertación son aquellas que están
     relacionadas con la estrategia productiva predominante y que permiten obtener ventajas
     competitivas.

       Así tenemos que en el eje desarrollo agropecuario, es generalizada la tendencia de las
       MCI para el impulso de la organización de las ferias agropecuarias de carácter anual,
       actividad que por su complejidad y grado de responsabilidad viene siendo asumido por las
       Agencias Agrarias, organizaciones campesinas y productores independientes. En el eje
       desarrollo industrial o transformación, que tiene como eje dinamizador, la necesidad de
       generar valor agregado a la producción de materias primas, superar la cultura de “baja
       calidad” y “visión pre-empresarial”, constituye otro de los comités que se viene
       dinamizando en las diferentes MCIs.

       En este marco, es importante relevar, la organización del I Festival del Queso Melgarino
       (marzo de 2001), que estuvo orientado a superar la cultura de “baja calidad” subsistente en
       la mayoría de productores de queso, a través de cursos de capacitación y formación, a
       posesionarse en el mercado local, regional y nacional. De manera análoga, el I Festival de
       la Sal (Noviembre, 2000) en el Distrito de San Juan de Salinas, donde las familias de
       extractores y la municipalidad vienen promoviendo el procesamiento de la Sal Yodada.
       Estas actividades y otras, vienen cimentando embrionariamente la reconstrucción del tejido



                                               16
      social y fortaleciendo la debilidad institucional en la mayoría de espacios locales en las
      cuales subsiste la mesa de concertación.

      No obstante ello, en la dinámica de funcionamiento de los comités de gestión, persisten
      algunos problemas y dificultades, que socavan la sostenibilidad de su autonomía y
      democracia interna; entre los más importantes tenemos: Problemas de financiamiento de los
      planes de acción, persistiendo la concepción que los recursos financieros para costar las
      actividades claves deben ser asumidos por la municipalidad, las instituciones o las ONGs;
      frente a lo cual, recién se viene internalizando la idea de que cada institución u organización
      social responsable debe asumir o compartir los gastos. Escasa vocación para el monitoreo y
      evaluación de las actividades claves realizadas por los comités de gestión; Luego de dos
      años de existencia, las organizaciones sociales, especialmente de los espacios de
      concertación distritales, todavía siente la necesidad de contar con facilitadores externos para
      sus acciones de desarrollo local .

5. PARTICIPACION EN LA GESTION                       DEL     DESARROLLO           LOCAL:       LOS
   PROYECTOS DE DESARROLLO

  Los proyectos de desarrollo promovidas por las mesas de concertación (MCI) se denota en tanto
  que guardan correspondencia con áreas estratégicas del desarrollo local evidencian la capacidad
  de instituciones y organizaciones de la sociedad civil, no sólo para concertar intereses, sino
  potenciar y viabilizar el aporte de capacidades y recursos locales, garantizar la implementación y
  ejecución de dichos proyectos

  En este marco, los proyectos de desarrollo (Ver Cuadro N°1) promovidos con la participación de
  las organizaciones de la sociedad civil e instituciones locales a través de las mesas de
  concertación, de manera directa están relacionadas con áreas estratégicas del desarrollo local:

 a) Proyectos de fortalecimiento de la actividad pecuaria (Pastos y Forrajes): El eje
    organizador estuvo orientado a mejorar la producción agropecuaria con proyectos que
    enfaticen la ampliación y mejora del piso forrajero en 427 parcelas familiares; a partir de
    ellos hacer un efecto multiplicador en el entorno de productores agropecuarios. Así tenemos
    que se establecieron pastos cultivados (alfalfa y dactiles) en Samán 130 hás, beneficiando a
    248 familias; en Arapa 50 hás, beneficiando a 118 familias; Azángaro 10 hás para 38
    familias; Establecimiento de 15 Hás de forrajes (avena) en Umachiri para 23 familias.

    En esta línea, el proyecto estuvo orientado a subsanar dos cuellos de botella fundamentales:
    el mito del mejoramiento genético persistente en los productores, la escasa o nula experiencia
    en pastos cultivados, dado que en forma predominante la alimentación del ganado es a base
    de pastos naturales y mínimamente forrajes (avena y cebada forrajera). En este sentido, la
    asistencia técnica a los productores se realizó en torno al establecimiento, manejo y
    conservación de pastos cultivados, denotándose un incremento importante en sus
    conocimientos y habilidades, una mayor valoración de los pastos cultivados para el
    mejoramiento de sus crianzas y la necesidad de asumir el costo de los insumos (semillas e
    inoculantes), bajo la modalidad de fondos rotatorios.




                                                17
   b) Proyectos en Agua y saneamiento básico, Orientado a mejorar los niveles de salud e
      higiene, especialmente de la población infantil menores de 3 años y disminuir la incidencia
      de EDA. En este marco se promovió:

           La construcción del reservorio (200 m3 de concreto armado) y la línea de conducción
        y aducción de 4,630 metros lineales como complemento necesario al sistema de agua potable
        del Distrito de José Domingo Choquehuanca brindando 8 horas diarias a aproximadamente
        1300 familias (anteriormente, sólo el 40% de la población urbana accedía a servicios de agua
        por dos horas interdiario);

            Construcción de II Etapa del sistema de desague de Muñani, como complemento
        necesario al proyecto iniciado (en su I Etapa) con el financiamiento de FONCODES, cuyos
        beneficiarios fueron la población urbana de dos barrios; en la cual, todos los costos, incluído
        el pago de la mano de obra no calificada, fue asumido íntegramente por FONCODES,
        situación que ha alentado el asistencialismo y paternalismo en las organizaciones sociales,
        adormeciendo aún más las capacidades locales para asumir los costos que demandan los
        servicios básicos y saneamiento urbano. En la II Etapa, completando la cobertura inicial,
        desde el comité de gestión Desarrollo urbano de la MCI Muñani, se dinamizó la construcción
        del sistema de desagüe para la población urbana de tres barrios, beneficiando a 400 familias
        del Distrito de Muñani; los beneficiarios asumieron los costos de: mano de obra no
        calificada, insumos para la instalación domiciliaria y cuota de s/ 10.00 nuevos soles para
        gastos complementarios; asimismo, existe el compromiso de la población para asumir el pago
        de los servicios de saneamiento básico urbano.

                             Cuadro N° 1
 INVERSION DE LOS PROYECTOS DE DESARROLLO IMPLEMENTADOS POR LAS
           MCI DE MELGAR, AZANGARO Y HUANCANE: 2000-2001
                                                                     INVERSION
                                                                                                             TOTAL
                 PROYECTO                      APORTE      APORTE             APORTE          APORTE
                                              EXTERNO   INSTITUCIONES       MUNICIPALIDAD    POBLACION

                                             I ETAPA (AÑO 2000)
1. Plaza de ganado en el distrito de Chupa     15,203.01        17,308.37      28,257.92        3,424.62       64,193.91
2. Mejoramiento de Pasturas Saman               7,437.13          515.76       27,173.50        4,154.73       39,281.12
3. Mejoramiento de Pasturas Arapa               8,055.87                -       4,303.72        3,868.19       16,227.79
4. Produccion de Avena y Alfalfa Umachiri       7,097.54                -       2,742.69        9,713.47       19,553.70
3. Mejoramiento de Pasturas Azangaro            2,255.64         1,026.93         330.95        1,163.32        4,776.85
5. Laborat. Control Calidad Prod. Lácteos       6,126.02         2,642.41       6,872.25                 -     15,640.68
6. Planta Procesadora de sal                   18,640.70         2,750.72       4,068.77                 -     25,460.18
7. Microproyecto de Riego Azangaro             18,201.70                -              -       11,604.58       29,806.28
                     TOTAL                                  24,244.19        73,749.80       33,928.92       214,940.51
                                              83017.61
                      (%)                        38.62            11.28           34.31          15.79          100.00
                                             II ETAPA (AÑO 2001)
1. Construccion Puente Milliripata             20,190.00                         55,289.00                     75,479.00
                                                                                                         -
2. Rehab..carretera Huancane-Huancho           20,000.00                         60,063.00                     84,283.29
                                                                                                4,220.29
3. Sistema Agua Potable Choquehuanca           15,000.00                         41,040.62                     62,415.62
                                                                                                6,375.00
4. Obras Adicionales Chupa                      5,000.00                         17,019.00                     22,019.00
                                                                                                         -
5. Sistema Desague Muñani: II ETAPA            10,000.00                         37,169.86                     55,441.36
                                                                                                8,271.49




                                                           18
                                                             INVERSION
                                                                                                    TOTAL
                 PROYECTO                 APORTE      APORTE         APORTE          APORTE
                                         EXTERNO   INSTITUCIONES   MUNICIPALIDAD    POBLACION
6. Modulo Tecnologia Ceramica Pucara       15,000.00                     4,857.00                     19,857.00
7. Constr.Pontones carretera Orurillo      10,000.00                     5,397.74                     15,397.74
                                                                                                -
                    TOTAL                                           220,836.23      18,866.78       334,893.01
                                        95,190.00
                       (%)                  28.42                         65.94           5.63         100.00
Fuente: Elaborado en base a informes de evaluación; Puno, CARE, 2000 y 2001.

   c) Proyectos en Infraestructura vial y productivo: orientado a fortalecer la capacidad
      productiva local y promover la articulación de los agentes económicos con el mercado a
      través del mejoramiento de las vías de comunicación y los mecanismos de comercialización,
      con la finalidad de que las familias incrementen sus niveles de ingreso:

            Planta procesadora de Sal Yodada en el Distrito de San Juan de Salinas, donde 6
         mil extractores de sal son beneficiarios directos e inmediatos a partir del establecimiento de
         peso justo y precio justo de la sal.

            Módulo del Centro de Capacitación Tecnológica en Cerámica de Pucará, que
         beneficiará a 120 artesanos de los distritos de Pucará, Choquehuanca, Santiago de Pupuja y
         Tirapata.

            Construcción del Puente carrozable de Malliripata que a nivel del subcorredor
         permite integrar la microcuenca de Orurillo con las Microcuencas de Macari y Umachiri
         potenciando la producción y transformación de lácteos (queso y Mantequilla,
         principalmente) y articula el subcorredor con los subcorredores de Azángaro, Huancané y la
         Ceja de Selva dinamizando los flujos de productos agropecuarios.

           Construcción de 02 pontones en la vía desvío Asillo-Orurillo, que posibilita una
         mayor articulación del distrito al subcorredor.

            Rehabilitación de la carretera Huancané-Huancho para articularlo con la carretera
         afirmada de Putina y posibilitar un mayor flujo económico de productos de la zona.

            Construcción del Campo Ferial de Chupa que dinamiza la comercialización semanal
         de ganado en la zona norte del Departamento de Puno.

            Equipamiento para el control de calidad de productos lácteos en la Empresa La
         Moyita (Ayaviri - Melgar), como un complemento fundamental para el mejoramiento de los
         estándares de calidad de la producción de queso, que es la ventaja comparativa que tiene el
         subcorredor Melgar.

         La participación de la sociedad civil en torno a las mesas de concertación, fue central en la
         implementación y ejecución de los proyectos.

         La idea o perfil de los proyectos fue procesado y priorizado en el espacio de concertación.




                                                       19
       La implementación de los proyectos de desarrollo fue posible con el aporte de recursos y
       capacidades locales, especialmente de las municipalidades y organizaciones de la sociedad
       civil (ONGs, Iglesia, organizaciones de segundo nivel y familias campesinas). El costo de
       los proyectos en el año 2000 alcanza a US $ 214,490.51; de los cuales aproximadamente el
       61.4 % corresponde al aporte de las instituciones y organizaciones locales; y en el primer
       semestre del 2001 es de US $ 334,893.01, de dicho monto, el aporte de las instituciones y
       organizaciones sociales es también predominante (72.63%).

       Del mismo modo, en el monitoreo y evaluación han participado las instancias de dirección
       de las mesas de concertación interinstitucional (comité ejecutivo y comités de gestión).

       En suma, los proyectos de desarrollo implementados y ejecutados con participación de la
       sociedad civil, han contribuido a fortalecer las MCIs, garantizan la implementación
       concertada de los PELP, refuerza los compromisos institucionales y potencia las
       capacidades locales para la gestión concertada del desarrollo local.

       En este nivel, las dificultades y limitaciones, también han sido gravitantes. La escasa o nula
       cultura tributaria de las organizaciones de la sociedad civil, acentuada por la visión
       asistencialista y paternalista de algunas autoridades, especialmente alcaldes y regidores; la
       percepción de la ciudadanía estuvo sesgada más hacia los derechos, minimizándose los
       deberes o responsabilidades ciudadanas en la promoción del desarrollo local; limitada
       capacidad para formular perfiles o proyectos de desarrollo en las instituciones locales.

VI.    A MANERA DE CONCLUSIONES

La forma de hacer política publica local o global (como forma de asumir decisiones y gestionar
la vida pública) y el desarrollo local (como la opción de trabajar para el mejoramiento integral de
las condiciones de vida de la población), en el plano de la abstracción ideológica y prácticas
cotidianas de instituciones y organizaciones de la sociedad civil, se van configurando como
paradigmas y modelos sociales que sirven de marco orientador, de parámetros directrices, de ideas
fuerza que va internalizándose en los marcos mentales de la colectividad.

En torno a los conceptos de democracia, ciudadanía, derechos humanos, equidad y desarrollo local,
circundan en el contexto actual, dos intencionalidades: De un lado, en la institucionalidad
(especialmente pública) se identifica y practica de manera dominante, la opción de hacer política y
desarrollo, caracterizado por un centralismo agobiante, una gestión burocrático-vertical
personalizada que sólo atina a cumplir recomendaciones y normatividades, un sistema de
representatividad social formal donde la participación de la población sólo se reduce a “elegir a sus
representantes” y una mentalidad donde el Estado debe asumir funciones de un patrimonialismo
asistencialista y paternalista. Por otro lado, en la sociedad civil, se identifica el accionar político
plagado de demandas insatisfechas en lo relacionado al bienestar social, al desarrollo económico, a
la participación social y los derechos ciudadanos; asimismo, un torrente de expectativas de
participación en el cambio y transformación de los actuales parámetros de organización de la
economía, la política y la sociedad.

I       En este contexto, las Mesas de Concertación Interinstitucional (MCI) como embriones de
democracia y desarrollo, insurgen para buscar confluencias y superar los desencuentros entre lo
oficial y lo popular, no desde una perspectiva utilitaria, manipuladora y clientelista; Si no desde una


                                                  20
opción social y más humana, donde los sectores sociales más vulnerables de la sociedad local
tengan la posibilidad de potenciar sus capacidades y participen de una forma más equitativa en la
distribución de la riqueza nacional. Desde una óptica cualitativa, la participación de la sociedad civil
en torno a las mesas de concertación de los subcorredores de Melgar, Azángaro y Huancané, ha
generado los siguientes procesos y logros:
 Institucionalización (real) de las mesas de concertación, que contribuye a la democratización del
    poder en el espacio local y redefinen el rol de los diferentes actores sociales
 Construcción de un espacio público, donde interactuan líderes, organizaciones de la sociedad
    civil, instituciones y gobierno local en perspectiva del desarrollo local
 Construcción de visiones compartidas de futuro con base al enfoque de oportunidades, que
    constituyen la base fundamental para superación gradual y paulatina de la fragmentación social y
    debilidad institucional.
 Elaboración e implementación concertado y participativo del proceso de planeamiento
    estratégico como instrumento de gestión fundamental para promover el desarrollo local en torno
    a una visión compartida de futuro.
 Combate contra la “cultura de baja calidad”, que permite visualizar los factores claves de las
    oportunidades (de mercado, conocimientos e información, alianzas y recursos) con base a los
    roles productivos y económicos.
 Apertura de la participación de la sociedad civil local en la gestión concertada de proyectos de
    desarrollo que contribuye a fortalecer la MCI, garantiza la implementación de los planeas
    estratégicos de desarrollo local, establece los compromisos institucionales y potencia las
    capacidades locales en el desarrollo local.
 Generación de una nueva cultura política que valora la cooperación y concertación de intereses
    (sin suprimirlas) e incrementa la autoestima de la población y afianza la construcción de la
    ciudadanía con base a la lógica de los derechos y responsabilidades

II.    En la percepción de las organizaciones de la sociedad civil, que son los actores sociales
fundamentales de las mesas de concertación, se enfatiza la persistencia de factores internos y
externos que inciden negativamente en la consolidación de las MCI como instancia que lidere el
desarrollo local concertado y participativo. Al respecto, tenemos:

 Enfoque de oportunidades y enfoque de necesidad, subsistente en líderes y autoridades locales.
 Resultados tangibles e inmediatistas y resultados intangibles y simbòlicos
 Tejido social desarticulado o fragmentado, especialmente en las capitales de provincia,
  debido a la persistencia del excesivo protagonismo de algunos líderes y representantes de
  instituciones, situación que se agudiza por la coyuntura electoral que en muchos casos ha
  conducido a una mayor polarización social (caso Azángaro, Umachiri, Santiago de Pupuja y
  otros).
 Líderes antiguos y surgimiento y competencia de nuevos liderazgo.
 Proliferación de espacios de concertación en cada escenario local, alentado principalmente por
  el estado: MCI, Mesa de Lucha contra la pobreza, Mesa de la paz, Mesa de concertación agraria,
  que viene generando confusión en las organizaciones de la sociedad civil local.
 Persistencia de la Visión cortoplacista, segmentado y parcelado de algunos líderes y
  actores institucionales que viene incidiendo negativamente en las organizaciones de la
  sociedad civil local para impulsar y consolidar los espacios de concertación.
 Rezagos de asistencialismo y paternalismo que resquebraja las potencialidades de la sociedad
  civil y su organización interna.



                                                  21
III.    En consecuencia, es imperativo potenciar las tendencias descentralistas y de desarrollo local
autosostenido y concertado con un profundo contenido democrático y de equidad de género que
viene promoviendo la sociedad civil desde los espacios de concertación. Para lo cual, resulta
fundamental contar con un liderazgo social e institucional con visión estratégica, un aprendizaje
participativo de la población en la construcción de su propio desarrollo que pasa por el
reconocimiento de sus potencialidades y limitaciones, de la visualización de las oportunidades y
dificultades del entorno, en el ordenamiento y priorización de sus acciones estratégicas que requiere
el esfuerzo compartido de autoridades, lideres y organizaciones de la sociedad civil local; y la
promoción de iniciativas de desarrollo local en base a sus potencialidades internas.

En suma, intervenir en la política y el desarrollo desde lo local y avanzar a lo nacional, sobre la base
de las organizaciones de la sociedad civil, pasa por: i. Reconstruir el tejido social fragmentado por
la dictadura y agudizada por la inestabilidad política, la prolongada coyuntural electoral y las
prácticas asistencialista, paternalista y populista; ii. Afianzar la conciencia ciudadana y democrática
de la población, (desde lo local, las MCI posibiliten el logro de una convivencia democrática
efectiva); iii. Potenciar el liderazgo y el afianzamiento de masas críticas con visión estratégica; iv.
Consolidar la visión compartida que se viene gestando en torno a los planes estratégicos
concertados y participativos (siguiendo el ejemplo de la MCI Melgar, Azángaro, Orurillo y
Salinas); v. Paso efectivo de la democracia formal, frágil y en construcción hacia una democracia
real desde los escenarios y actores locales (consolidando la práctica de la democracia desde la
familia, las organizaciones de la sociedad civil, la escuela y el gobierno local); vi. Potenciar las
capacidades locales en torno a las experiencias exitosas: caso MCI de Melgar y Azángaro que han
institucionalizado el eslogan de: “Somos actores o Protagonistas de nuestro propio desarrollo”.

REFERENCIA BIBLIOGRAFICA

CARE PERU-Regional Puno; Diagnóstico Holístico Inter.-institucional de Melgar, Azángaro y
Huancané; Mimeo; Puno; 2000.

CARE PERU-Regional Puno; Perfil Socioeconómico de Distritos de subcorredores de Azángaro,
Melgar y Huancané; Mimeo; Puno; 2000.

CHAVEZ ACHONG, Julio; La concertación Interinstitucional como estrategia para el desarrollo
rural: Apuntes sobre el caso peruano; Edic. Centro IDEAS; Lima; agosto 2000.

ESAN-PDGL; Experiencias exitosas de desarrollo local; Lima; 1999.

FONCODES; Mapa de la Pobreza 2000; Lima; junio 2001.

GROMPONE, Romeo;           La Descentralización y el desprecio de la razón Política; en
“Descentralización y Gobernabilidad en Tiempos de Globalización”; Edic. CIPCA-IEP; Lima-Peru;
1998; Pag: 213-248.

HUERTA, Gino et al; Participación ciudadana en el gobierno local; Edic. Centro Ideas; Lima; enero
2001.

IRIGOYEN; Marina (Editora); Concertación interinstitucional: Sueño imposible o realidad en
construcción?; Edic. Centro IDEAS; Lima; 2000.


                                                  22
MCI AZANGARO, MELGAR Y HUANCANE; Conclusiones y Resoluciones del I, II y III
Encuentro “Experiencias de espacios de concertación y participación para el desarrollo local”
Juliaca marzo y setiembre, 2001.

RED PERU; Concertación Local: Camino para articular la democracia y la descentralización;
Memoria y conclusiones de encuentros de coordinación de las iniciativas de concertación local año
2000; Lima; 2001.

REVISTA MCI AZANGARO, MELGAR Y HUANCANE; Balance del I y II Encuentro
“Experiencias de espacios de concertación y participación para el desarrollo local”; Edic. CARE
PERU; Puno; 2000 y 2001.

TANAKA, Martín; El poder visto desde abajo: Democracia, educación y ciudadanía en los espacios
locales; Edic. IEP; Lima; 1999.

UNICEF-GRUPO PROPUESTA; Participación ciudadana y gestión local; Lima; 1995.




                                               23

								
To top