GUSTO E INTERES caracteres) ¡ ¡ ME GUSTA….., PERO NO ME INTERESA !!
(Máximo
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Por Jorge Sarquis
Una amiga me pide que vea su obra, que ya esta en Internet. La veo, y me parece un emprendimiento admirable, arriesgado en su construcción e incluso por ser un trabajo profesional, difícil de que los promotores aceptaran hacerlo. Hoy es un éxito inmobiliario. Pero decirle que me interesaba era mentirle, decirle que no me gustaba no era cierto, porque me gustaba. Allí me acorde de cuando vino Tafuri y con Pancho Liernur, lo llevábamos a pasear en mi antiguo Ford Falcon, en una de las vueltas pasamos por Olleros y vemos en el sector ajardinado las construcciones que se habían hecho hacia poco tiempo allí, Tafuri exclama ¡que cosa bonita ! y yo le interrogo ¿pero como te gusta esto? Y el me contesta, que tiene que ver, me gusta esto, la carne, los tallarines, y tantas cosas. ¿Cómo es esto? Bueno, me contestó, sobre los que no emito un juicio de valor (con pretensiones de validación universal diría yo) me dejo llevar por el gusto, dijo, pero esto no quiere decir que me interese. No se que juicio emitiría si tuviera que juzgarla como una obra de arquitectura. Desde ese día, y en innumerables veces he contado esa anécdota y comencé a aplicarla en la enseñanza, cuando se analiza una obra. Los juicios orientados a hablar sobre el gusto, suelen ser juicios de la gente no disciplinar (de la arquitectura o los diseños) y de aquellos que priorizan los aspectos estéticos formales, para decirlo rápidamente. Los disciplinados o técnicos en un saber prefieren los juicios de valor sobre el interés que pueden despertar en su saber o dominio. La cuestión que mi amiga asombrada me dice: “entonces hay obras que te interesan y no te gustan, que no te interesan ni te gustan, etc. etc.? y ante algunos ejemplos me fuerza a una explicación mas racional. • • • • Esta obra de (Murkut, Solano Benítez, Rafael Iglesia, Zaera Polo, Abalos y Herreros, etc.), me gusta y me interesa, Esta obra de (Eisenman, Libeskind, Zaha Hadid, Himenmblaum), no me gusta, pero me interesa. Esta obra de (Botta, Hollains, ), me gusta, pero no me interesa, Esta obra de (Meyer, Predok,) ni me gusta ni me interesa.
Estas cuatro posibilidades me suelen ser de gran ayuda, para discriminar en un juicio rápido, aspectos de una obra que se me suelen aparecer confundidos. Son planos de un proyecto u obra que pueden o deben ser leídos en momentos diferentes. Generalmente frente a una obra o un proyecto, lo primero que opera ante un inexperto es el juicio de gusto y desde luego también operará así un experto o entrenado; sólo que después el primero comienza a realizar operaciones propias de su interés práctico y el experto, en cambio, se guiará por su concepción de lo que debe ser la arquitecura y su juicio tiene un interes desinteresado, como solía afirmar Kant frente a los juicios reflexivos de la estética. Clarín suele publicar en cada Suplemento de Arquitectura, obras innovadoras (y las cataloga como últimas vanguardias) muchas de las cuales interrogan a los lectores que opinan a partir de su gusto e interés. El gusto tiene mayor relación con la lectura que de la forma realizan los no entrenados clientes o usuarios, y todos lo hacen según códigos y convenciones que la cultura ha estabilizado como buenas o malas formas. Los expertos, que no siempre comparten estas imágenes de lo
nuevo, se toman su tiempo y luego tratan de comprender que es esto?, por que se ha hecho así?, que cuestiones de la arquitectura que conozco me cuestionan estas obras, y a partir de allí comienza a pensar en la obra y en la arquitectura. En definitiva una tarea útil y positiva, pero para los no entrenados, cuya obra no les gusta –lo que equivale a decir que no le pueden atribuir un significado- les produce irritación, si bien es cierto que los usuarios sólo leen imágenes y su juicio no puede atravesar los elementos técnicos de plantas y cortes, necesarios para un juicio reflexionado. El asunto es que los entrenados sí atraviesen ese primer estadío del no me gusta, pero me interesa, profundicen e indaguen en el por qué de esta experiencia tan extraña como reveladora.