LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA Y EL DESARROLLO SANITARIO

Reviews
LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA Y EL DESARROLLO SANITARIO Encuentros de la Fundación Bamberg Bilbao, 15 de febrero de 2006  Tal como pueden ver, mi disertación versará sobre la industria farmacéutica y el desarrollo sanitario. Y la acometeré, más que con ánimo de exhaustividad, con el propósito fundamental de suscitar el debate posterior. Pero antes de entrar en materia, permítanme –por un lado- que haga una reflexión general y –por otro- que sitúe a los órganos políticos y a las administraciones en este contexto. Aunque resulte obvio en un foro experto como este, creo conveniente que conozcan de primera mano mi visión sobre estas cuestiones. Además, aprovechando su deferencia y la oportunidad que ahora tengo, voy a mostrarles muy por encima un espacio propicio y prometedor para la investigación, desarrollo, producción y aplicación de las biociencias, atractivo -en definitiva- para los agentes que operan en el sector. Especialización  dependencia… Comienzo, pues, con la reflexión general. Vivimos una época en la que el desarrollo de la ciencia y de la tecnología nos están llevando por la senda de la ultraespecialización o, si prefieren, de la microespecialización. Pero ello no significa, aunque a primera vista pudiera pensarse lo contrario, una mayor autosuficiencia de cada disciplina sino, al revés, una mayor interdependencia entre ellas. No es nada nuevo en la historia: es un proceso que sucedió, por ejemplo, cuando alguna gente asomó la cabeza por encima del muro cultural de la autosuficiencia y, en lugar de hacer de todo, empezó a ejercer de manera preferente un oficio, fuera el de carpintero o el de sastre. Cada uno de ellos mejoró en lo suyo pero, al mismo tiempo, se hizo más dependiente de los demás: el uno necesitaba que el otro le confeccionara la ropa para vestir un poco más decente, mientras que este último necesitaba del saber hacer del primero para construir su casa. Con todo, progresivamente aumentó la calidad, cantidad y diversidad de productos disponibles y, en definitiva, mejoró la calidad de vida de las personas y del conjunto de la sociedad, que es lo que en fondo importa. Esta simbiosis tampoco resulta nada original en biología: a medida que las células se especializan y conforman tejidos con funciones más específicas, más necesitan de otras que les den soporte y complementen. El nuevo organismo tendrá éxito si sus componentes llegan a conformar un sistema bastante completo, armónico, 2 debidamente interrelacionado y razonablemente adaptado a su medio. Volviendo a la historia y al desarrollo de las ciencias, es evidente que cada vez es más reducido el periodo en el que se duplica la cantidad de información disponible. Pero también se me hace cada vez más evidente que la sabiduría humana y –su versión práctica- el bienestar no crecen al mismo ritmo que el conocimiento. Y se preguntarán ¿por qué no somos capaces de transformar el conocimiento en bienestar? o ¿por qué lo hacemos tan despacio? Naturalmente, no tengo la respuesta; al menos, la respuesta completa, porque son infinitos los factores que entran en juego. Pero, en torno al concepto de cluster que hoy nos ha reunido aquí, creo que esta forma de organización/interrelación puede contribuir a que el conjunto de las partes dé esa especie de salto cuántico con el que la resultante global pasa a una dimensión superior de aporte de valor, tanto desde la perspectiva económica (que sería la de generación de valor) como de la social (que sería la de apropiación de dicho valor). La política y la administración… Voy con el segundo de los puntos previos que anunciaba. 3 Si el fin de la política consiste en obtener el mejor nivel de bienestar (en nuestro caso, en el campo de la salud) para el conjunto de la ciudadanía, para la actual y para las generaciones venideras, es natural que el órgano principal del que se sirve –y permítanme que a estos efectos confunda Gobierno y Administración- forme parte de un cluster en torno a la salud. El derecho de pertenecia del Gobierno (por llamarlo de alguna manera) no nace exclusivamente de ser uno de los proveedores de servicios (el principal, en nuestro caso), ni de nuestro papel asegurador… sino también, en el plano estratégico (desarrollo), de nuestra responsabilidad y capacidad de promover y orientar tanto la investigación como la producción, de incentivar la creación de empleo y a poder ser de calidad, de buscar y reforzar economías de escala, de favorecer la competitividad… y, en un nivel más operativo, de nuestro rol armonizador y equilibrador de intereses, de arbitraje en caso de conflicto y de regulador del juego del conjunto y de cada uno de los agentes a través de las normas. Como decía al principio, nada de esto es nuevo y menos para ustedes, pero he creído conveniente fijar posición antes de abordar el núcleo de mi intervención. El tercer punto previo es para mostrarles muy por encima la estrategia vasca de desarrollo empresarial en biociencias – BioBask 2010 y el cluster vasco en biociencias. 4 Creo que no exagero si afirmo que el espíritu emprendedor y el estar abiertos a nuevos retos son, entre otras, señas de identidad de la cultura y de la sociedad vascas. No son exclusivas ni excluyentes, naturalmente, como tampoco lo son las ganas de vivir mejor, algo a lo que todos aspiramos y que es la razón última de todos los esfuerzos. En este contexto, la importancia que atribuimos a las biociencias radica en el convencimiento generalizado de que los avances que nos depara este sector constituyen la verdadera revolución del siglo XXI en términos tecnológicos, de negocio y por su previsible impacto positivo en la calidad de vida. No puede extrañar, por tanto, que si en el País Vasco deseamos renovar el tejido industrial, ampliar mercados y oportunidades de negocio y mejorar posiciones en lo que ha venido a conocerse como la economía del conocimiento, tengamos el punto de mira en la promoción de las biociencias, reconociéndola como una opción estratégica de primer orden. Y si los beneficios esperados de embarcarse en esta dinámica no se estimaran suficientes, piénsese en las consecuencias negativas de no hacerlo: menor generación de valor añadido, menor capacitación, peor cualificación del empleo, retraso tecnológico, mayor dependencia del exterior… un precio demasiado alto en el mundo en el que vivimos. Así surgió la estrategia BioBask que, basada instrumentalmente en la creación, soporte, agitación, ampliación y consolidación de un cluster, perseguía -en el escenario del 2010- la creación de nuevas empresas (en torno a 40), de unos 3.000 empleos cualificados, una 5 contribución de un sector nuevo al PIB cifrada entre el 1-1,5% y un reconocimiento internacional del País Vasco como una región con actividad significativa en biociencias. Se trataba, en definitiva, de integrar e impulsar la I+D biocientífica en la política industrial y, por extensión, en la económica. La idoneidad del cluster como forma organizativa, a la vista de la naturaleza y peculiaridades de los agentes y productos que intervienen en el campo de las biociencias y de la experiencia internacional, no tiene discusión. Es un entorno en el que los agentes, a la vez que compiten entre sí, cooperan, dando lugar a una compresión de los ciclos de desarrollo. La necesidad de intervención de los poderes públicos (modelo dirigido) sobre todo en las fases iniciales –elaborando y lanzando la estrategia y creando un caldo de cultivo adecuado para el establecimiento y crecimiento del cluster- también está fuera de toda duda, dado que la conformación espontánea de un biocluster en nuestra situación podría resultar lenta y/o poco viable. Y así lo venimos haciendo de todos en los Euskadi. agentes Con la participación/aportación (empresas, universidad, centros de investigación, centros sanitarios y varios departamentos del Gobierno Vasco) elaboramos y lanzamos la estrategia BioBask y el correspondiente plan de acción. Y lo estamos aplicando con rigor, de forma explícitamente comprometida (figura tanto en el programa electoral de EAJ-EA como en el acuerdo de coalición entre EAJ-PNV, EA y EB-B para la formación de Gobierno) 6 y muy ilusionada. Ilusión que se ha visto reforzada por los resultados obtenidos en tan corto espacio de tiempo. En el País Vasco, hasta el año 2001, puede afirmarse que no existía aunque algunas empresas un sector biotecnológico encuadrables en el ámbito de las biociencias ya estaban presentes, propiamente dicho. En aquel momento se pudieron identificar 24 bioempresas con una utilización variable de biotecnologías de naturaleza diversa, desde procesos/tecnologías maduros hasta genómica. Tras la enérgica apuesta por BioBask y cuatro años de crecimiento continuado, las biociencias en el País Vasco a día de hoy (febrero de 2006) tienen ya una dimensión empresarial, con unas 50 bioempresas. El núcleo de este sector joven y heterogéneo está compuesto por unas 30 bioempresas que investigan y comercializan productos farmacéuticos, biotecnológicos, diagnósticos, biomateriales y productos sanitarios. Estas están acompañadas por una veintena adicional de proveedores y suministradores de servicios especializados. El área de Salud concentra el mayor número de empresas, empleo, inversión en I+D y facturación. En términos de empleo en el sector, se observa también un crecimiento notable que, sin duda, mejorará en los próximos años en consonancia con el lógico proceso de crecimiento de las nuevas empresas y como consecuencia de las iniciativas que vayan surgiendo. 7 Ya al poco tiempo de poner en marcha BioBask, se puso de manifiesto el dinamismo del sector. En 2004, las empresas con actividad centrada en I+D en biociencias (excluyendo, por tanto, a las proveedoras) ocupaban a 654 trabajadores y tuvieron una facturación superior a los 176 millones €. Pero más interesante es que el 35% de los empleados se dedicaran específicamente a la I+D, porcentaje que asciende a casi el 50% en las empresas más jóvenes (con antigüedad ≤5 años) y que destinaran el 16,3% de aquella facturación al presupuesto de I+D. La bondad de los resultados conseguidos en un espacio de tiempo tan breve nos indica que vamos por buen camino en nuestra intención de conformar un espacio con condiciones favorables para el desarrollo de las biociencias en Euskadi y es, sin duda, un fuerte estímulo para proseguir en esta línea. La industria farmacéutica y el desarrollo. Antes de nada, debo reafirmarme en mi convicción de que el desarrollo económico no tiene sentido si no se traduce en mejor calidad de vida que, por simplificar y por lo que aquí interesa, podríamos desglosar en desarrollo social (más democracia, empleo, riqueza…) y en mejoras en salud. Hay que entender y respetar que los mercados y las iniciativas empresariales se mueven en ocasiones por intereses “cortoplazistas”, pero también hay que entender que la visión y la responsabilidad política está enfocada al largo plazo. 8 En este sentido, su papel táctico consiste en promover que los distintos esfuerzos individuales y colectivos se orienten preferentemente en la dirección deseada y que a poder ser tengan una relación no simplemente aditiva, sino multiplicativa entre sí. Como ya he dicho antes, el carácter intervencionista de la acción pública debe debilitarse progresivamente, a medida que la iniciativa privada toma responsablemente las riendas del progreso del sector. Y en este contexto, el compromiso para desarrollar la biotecnología en Euskadi hay que entenderlo más como una apuesta de fondo por el desarrollo y bienestar de nuestros conciudadanos que por la tecnología en sí misma. Dicho esto, y por esquematizar, podemos distribuir la contribución de la industria farmacéutica al desarrollo en tres apartados: el económico, el social y el sanitario. Hay muchos trabajos en los que se analiza todo esto con detalle y no es mi pretensión, tal como señalaba al principio, dar ninguna clase magistral sino, sencillamente, sugerir algunos elementos que puedan servir para el debate posterior. Comencemos pues por el desarrollo económico. Las ventas de especialidades farmacéuticas alcanzan cifras de verdadero mareo. Sólo en Euskadi, en 2005, fueron 615 millones €: 482 a través de oficinas de farmacia y 133 en hospitales, que supusieron unos crecimientos del 7,8 y del 13,6%, respectivamente, en relación al ejercicio anterior. Pero lo que más interesa, por lo que aquí 9 tratamos, es que entre un 5 y un 6% de la facturación a nivel del Estado se destina a investigación, proporción que en el conjunto de la industria queda casi 10 veces por debajo: en un 0’7%. La resultante es que el sector farmacéutico representa en España el 18,4% del gasto en I+D. Y no sólo eso, sino que el crecimiento medio anual de este apartado entre 2000 y 2003 ha superado el 22%. En el apartado de lo social, me voy a centrar en el empleo. En el Estado, la industria farmacéutica ocupa directamente a unas 36.000 personas, 3.700 de las cuales (un 10,3%) se dedican a I+D. En cuanto al de estas últimas, no hace falta decir, por obvio, que se trata generalmente de un empleo altamente cualificado. La consecuencia, también evidente, es que tanto el aspecto cuantitativo como el cualitativo del empleo que ocupa esta industria son muy importantes para todos los agentes sociales y políticos. Por último, y precisamente porque para mí es lo más importante, entro someramente en el apartado de la contribución de la industria farmacéutica al desarrollo sanitario –interprétese a la mejora de la salud-. Hay mucho escrito sobre esto, para todos los gustos, y resulta sorprendente la capacidad de unos y otros autores para llevar el agua a su molino, así como la tenacidad con la que insisten en sus tesis. Exagerando un poco, para dejarlo más claro, hay quienes afirman que la mayor parte de los avances en salud se deben 10 atribuir a la mejora de las condiciones de vida (aquí, higiene en general, comportamientos saludables y nivel de riqueza van de la mano) y, como gran concesión a esta industria, a las vacunas, mientras que otros tratan de explicarlos fundamentalmente por el desarrollo de un potente y novedoso arsenal terapéutico. Curiosamente, en esta polarización desaparecemos los médicos y los cirujanos, como si a través de la historia no hubiéramos dejado de ser chamanes y/o barberos. Bromas aparte, hay quien sostiene la evidencia del escaso valor añadido de numerosas innovaciones terapéuticas o, al menos, el desproporcionado precio adicional sobre lo ya existente en relación con la mejora terapéutica que realmente aportan, mientras que los productores apoyan cada vez más su estrategia comercializadora precisamente en lo contrario, en demostrar los ahorros que se consiguen con los nuevos medicamentos a la par, por supuesto, de defender sus mejores resultados terapéuticos. Seguramente, todos tienen parte de razón y, parafraseando a San Agustín, la verdad se encuentre en un punto intermedio. Hay innovaciones muy valiosas al lado de otras que lo son escasamente. Pero ¿es que en otras ramas de la industria, de la ciencia o hasta de la creación artística todo son avances extraordinarios? Creo que es sensato reconocer que hace falta un sistema productivo amplio y dinámico que, al precio de muchas pequeñas innovaciones, algunas –si se quiere- insignificantes, sea capaz de generar de vez en cuando un verdadero avance. Los grandes descubrimientos no 11 suelen hacerse de forma espontánea y aislada sino, ocasionalmente, tras miles de horas de trabajo ensayando, errando y acertando previamente en hallazgos menores. Forma parte de la condición de cualquier actividad humana. Pienso, en definitiva, que todo esto no refleja sino el proceso natural del progreso. Los gestores de la cosa pública estamos muy preocupados por la parcela que ocupa el gasto farmacéutico y por su crecimiento, muy por encima del de otros apartados del gasto sanitario. Pero también estamos esperanzados -y hasta deseosos de acelerar el reloj de la historia- con los desarrollos que se avecinan; obviamente, desde la perspectiva de las mejoras que aporten en la salud de la población. Aquí se encuadran las que se conocen como terapias avanzadas (genoterapia, terapia celular somática e ingeniería tisular), area muy jóven que, por cierto, está siendo objeto de revisión en la UE para disponer de un nuevo Reglamento. Los más decididos, en cualquier caso, no nos conformamos con ser meros espectadores de este progreso –pasó a la historia aquello de “que investiguen otros”-, sino que queremos impulsarlo y ser partícipes desde la primera línea. En definitiva, la industria farmacéutica, por su magnitud y por su situación en el complejo (en la cadena) de producción de productos finales, tiene un papel de primer orden, por sí misma y como elemento tractor de otras iniciativas. Es, por tanto, un elemento fundamental en cualquier biocluster. Con esta premisa in mente, es natural que a todos los que participamos en el biocluster de Euskadi 12 nos parezca muy enriquecedor que se amplíe su presencia entre nosotros. En este sentido y volviendo al modelo dirigido de creación del cluster al que antes aludía, entiendo que, en gran parte desde el Gobierno, hemos creado y seguimos mejorando un entorno favorable en aspectos fiscales, empresariales, capacidad profesional y tecnológica… para la implantación de nuevas empresas. Hemos querido, como Comunidad, no perder el tren del desarrollo tecnológico porque, en nuestro entorno, eso significaría perder también el tren del desarrollo económico y social. Por eso queremos que no se pierda ninguna idea innovadora; más aún, acondicionar un espacio propicio de las para la generación, en este intercambio sector. y enriquecimiento iniciativas Estamos empeñados en ello, como ya he dicho, ilusionados por lo que ya se está consiguiendo y muy esperanzados por lo que nos depara el futuro. 13

Related docs
premium docs
Other docs by rockman16
Standard Form 1447 Solicitation or Contract
Views: 290  |  Downloads: 3
Personal reference check letter
Views: 567  |  Downloads: 9
Form 1040 U S Individual Income Tax Return
Views: 809  |  Downloads: 6
CorpDocs-Board Resolution Approving a Stock Split
Views: 415  |  Downloads: 15
Users marcsigal Desktop term papers TRMPPRUG-2
Views: 489  |  Downloads: 0
Jetblue Airways Inc Ammendments and Bylaws
Views: 185  |  Downloads: 2
Bill of Sale of Assets in Exchange For Stock
Views: 238  |  Downloads: 2
seeing is believing
Views: 208  |  Downloads: 2
Homeopathic Kit Worksheet
Views: 434  |  Downloads: 12
Employment Offer Letter Exempt Employee
Views: 873  |  Downloads: 18
Form 4797 Sales of Business Property
Views: 604  |  Downloads: 3
Travel Expense Reimbursement Form
Views: 1087  |  Downloads: 58