Título: Erradicando la Pobreza Sistémica: Informe sobre el Dividendo de Recursos Globales Autor: Thomas W. Pogge Fuente: Journal of Human Development, 2(1), 2001, pp. 59-77. Categorías: Ética y Desarrollo, Actitudes Ante La Etica y Pobreza
En una versión concisa y revisada de sus escritos previos, Pogge presenta su propuesta de Dividendo de Recursos Globales (DRG), como su respuesta a las responsabilidades del mundo desarrollado hacia la inequidad radical a la que se enfrentan los países en desarrollo. Pogge establece por adelantado el razonamiento que hay detrás de su interpretación de esas responsabilidades y, seguidamente, su propuesta para una posible solución, con efectos secundarios mínimos. Pogge argumenta, en primer lugar, que hay tanto obligaciones positivas como negativas para los países desarrollados (y de forma más general, para aquellos en una mejor situación) para confrontar la pobreza extrema. La formulación positiva, que es la más nombrada, determina simplemente que hay un vasto espacio entre, aquellos que viven bien, y aquellos que son extremadamente pobres. Basada en la moralidad occidental, la obligación positiva, es una obligación de caridad: “podríamos reducir parte de su sufrimiento sin perjudicarnos a nosotros mismos” (60). Pogge explica, a través de una analogía, cómo la obligación positiva simple elimina el asunto de la injusticia; suponga que descubrimos personas que están viviendo en Venus en malas condiciones, y que podríamos ayudarles a un coste muy pequeño para nosotros mismos. Mientras que ayudarles sería seguir nuestra obligación positiva de beneficencia, no tenemos una deuda negativa de justicia, porque no habríamos estado contribuyendo a perpetuar su situación. Pogge indica que es aquí donde el paralelismo se viene abajo, ya que de hecho tenemos una obligación negativa en cesar la injusticia cometida contra los extremadamente pobres. Aquí Pogge desarrolla tres argumentos posibles: Primero, que hay un orden institucional compartido, conformado por aquellos que están en una buena situación e impuesto a aquellos en situación de pobreza, lo cual implica reproducir una inequidad radical. Este argumento también se construye bajo la condición, que Pogge defiende, de que la inequidad radical no puede ser trasladada a factores fuera de la sociedad, tales como desventajas genéticas o desastres naturales. Segundo, que aquellos en una mejor situación disfrutan de ventajas en el acceso a los recursos naturales, de los cuales los pobres están excluidos y no reciben compensación alguna. Y tercero, que la posición social de inicio de pobres y ricos ha emergido desde un único proceso histórico impregnado de males. Con este último punto, Pogge no sugiere que los descendientes de aquellos que tomaron parte en estos crímenes carguen con la responsabilidad, pero que “no debemos mantener inequidades extremas en las posiciones de inicio cuando el reparto de esas posiciones depende de procesos históricos en los cuales los principios morales y las normas legales fueron violados de forma masiva” (65). Algunos argumentarán que los estándares de vida, en África y Europa, por ejemplo, serían, más o menos, los mismos que África habría tenido de no ser colonizado. Sin embargo, Pogge se da cuenta de que tal situación no sería entonces comparable con la analogía de Venus. Sin la historia de represión, no habría obligación negativa, incluso si la gente en África estuviera aun peor que en Europa. Pero dada la historia de colonización y represión, la inequidad radical resultaría en injusticia, y por tanto, impone una obligación negativa. De esta forma, Pogge llega a su proposición de DRG, una aproximación en la cual aquellos que hacen un uso más extensivo de los recursos del planeta compensarían a aquellos que, involuntariamente, hacen un menor uso. Pogge sugiere quizás un 1% de DRG en el cual el precio de un recurso global sería fijado para incluir un dividendo del 1% que iría directamente dirigido a la asistencia al desarrollo. Mientras que los países con abundancias actualmente proveen $52 billones anualmente en asistencia oficial al desarrollo, un 1% de DRG lo aumentaría a $300 billones anuales. El DRG tendría un Abstracts Collection, Digital Library of the Inter-American Initiative on Social Capital, Ethics and Development Colección de Abstracts, Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo http://www.iadb.org/etica
efecto negativo mínimo en los precios para el mundo desarrollado – un DRG de $2 por barril en crudo incrementaría el precio de la gasolina un níquel por galón aproximadamente. Pogge entonces revisa cómo el DRG se ajustaría perfectamente a las obligaciones morales – tanto positivas como negativas – en el mundo desarrollado para corregir la injusticia de la inequidad radical. Reconoce que los gobiernos no implementarán fácilmente el DRG. ¿Es realista la esperanza de movilizar su apoyo? Primero, Pogge sugiere que, si el DRG no es realista, aún es importante insistir en que la pobreza global “manifiesta una penosa injusticia de acuerdo con el pensamiento occidental de política normativa” (72). Segundo, Pogge piensa que el DRG podría no ser tan irrealista. De hecho, la política está influenciada por las convicciones morales de los ciudadanos, como por ejemplo el movimiento abolicionista del siglo diecinueve en Gran Bretaña. Tercero, el escenario del DRG es mucho más realista y eficiente que las iniciativas privadas o la ayuda convencional al desarrollo. Estos últimos escenarios son ineficientes porque los donantes se sienten moralmente con el derecho a renunciar a hacer más; señalando incluso a menos generosas contrapartes. Por último, en un mundo crecientemente interdependiente, la permisividad de la inequidad radical genera inestabilidad y pone en peligro nuestra seguridad y la supervivencia de nuestra sociedad, valores y cultura.
Autor resumen: Noam Lupu Traducción: Pedro Álvarez
Abstracts Collection, Digital Library of the Inter-American Initiative on Social Capital, Ethics and Development Colección de Abstracts, Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, Ética y Desarrollo http://www.iadb.org/etica