La dinámica del capitalismo by rockman13

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									                                                                                                                           Fernand Braudel
                                                                                          corriendo y trastornando nuestros trabajos
                                                                                          habituales, adaptándonos mejor o peor a
La dinámica del capitalismo                                                              exigencias y ruegos siempre distintos. Yo,
                                                                                          por mi parte, siento siempre un gran placer
                                                                                          cuando escucho este canto de sirenas. Y los
I. Reflexionando acerca de la Vida                                                        años van pasando. Habré consagrado
Material y la Vida Económica                                                              veinticinco años de mi vida a la historia del
                                                                                          Mediterráneo, y casi veinte a la Civilización
Comencé a pensar en Civilización material,                                                material. Sin duda es mucho, demasiado.
economía y capitalismo, obra larga y
ambiciosa, hace ya muchos años, en 1950.                                                                         1
El tema me había sido propuesto entonces                                                  La llamada historia económica, que se
o, mejor dicho, amistosamente impuesto,                                                   encuentra      todavía     en    proceso      de
por Lucien Febvre, que acababa de sentar                                                  construcción, tropieza con una serie de
las bases de una colección de historia                                                    prejuicios: no es la historia noble. La historia
general, “Destins du Monde”, de la cual tuve                                              noble es el navío que construía Lucien
que asumir la difícil continuación tras la                                                Febvre: no se trataba de Jacob Fugger, sino
muerte de su director, en 1956. Lucien                                                    de Martín Lutero o de Francois Rabelais.
Febvre se proponía escribir, por su parte,                                                Sea o no sea noble, o menos noble que
Pensées et croyances d'Occident, du XV au                                                 otra, la historia económica no deja por ello
XVIII siecles, libro que debía acompañar y                                                de plantear todos los problemas inherentes
completar el mío, formando pareja con él, y                                               a nuestro oficio: es la historia íntegra de los
que desgraciadamente no se publicará                                                      hombres, contemplada desde cierto punto
nunca. Mi obra se ha visto definitivamente                                                de vista. Es a la vez la historia de los que
privada de este acompañamiento.                                                           son considerados como sus grandes ac-
    Sin embargo, pese a limitarse en general                                              tores, por ejemplo: Jacques Coeur o John
al campo de la economía, esta obra me ha                                                  Law; la historia de los grandes aconte-
planteado numerosos problemas, debido a                                                   cimientos, la historia de la coyuntura y de las
la enorme cantidad de documentos que he                                                   crisis y, finalmente, la historia masiva y
tenido que manejar, a las controversias que                                               estructural que evoluciona lentamente a lo
suscita el tema tratado —la economía, en sí,                                              largo de amplios periodos. Y en esto reside
es evidente que no existe— y a las                                                        precisamente la dificultad, ya que,
incesantes dificultades que suscita una                                                   tratándose de cuatro siglos y del conjunto
historiografía en constante evolución, ya que                                             del mundo, ¿cómo podíamos organizar se-
incorpora necesariamente, aunque con bas-                                                 mejante cúmulo de hechos y explicaciones?
tante lentitud, de buen o mal grado, las                                                  Había que escoger. En lo que a mí respecta,
demás      ciencias    humanas.     A    esta                                             he elegido los equilibrios y desequilibrios
historiografía en estado de perpetuo                                                      profundos que se producen a largo plazo. Lo
alumbramiento, que nunca es la misma de                                                   que me parece primordial en la economía
un ario para otro, sólo podemos seguirla                                                  preindustrial es, en efecto, la coexistencia
                                                                                          de las rigideces, inercias y torpezas de una
                                                                                          economía       aún     elemental     con     los
 Este breve volumen reproduce el texto de tres conferencias que di en la                 movimientos limitados y minoritarios,
Universidad de Johns Hopkins, Estados Unidos, en 1977. El texto ha sido
traducido al inglés con el título de Afterthoughts on Material Civilization and           aunque vivos y poderosos, de un
Capitalism, y más tarde al italiano como La dinámica del capitalismo. La pre-
sente edición no añade ninguna corrección al texto inicial que, debo
                                                                                          crecimiento moderno. Por un lado, están los
advertirlo al lector, es anterior a la publicación del libro Civilización material,       campesinos en sus pueblos, que viven de
economía y capitalismo, publicado en 1979 por la Editorial Armand Colin. Al
encontrarse esta obra casi completamente escrita por aquel entonces, se me                forma     casi    autónoma,      prácticamente
pidió que la presentara en sus líneas generales. En La dinámica del
Capitalimo, Fondo de Cultura Económica, México, 1986.
                                                                                          autárquica; por otro, una economía de mer-
                                                                                      1
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cado y un capitalismo en expansión que se       que semisumergida en lo cotidiano.
extienden como una mancha de aceite, se         Innumerables          gestos       heredados,
van forjando poco a poco y prefiguran ya        acumulados confusamente, repetidos de
este mismo mundo en el que vivimos. Hay,        manera infinita hasta nuestros días, nos
por lo tanto, al menos dos universos, dos       ayudan a vivir, nos encierran y deciden por
géneros de vida que son ajenos uno al otro,     nosotros durante toda nuestra existencia.
y cuyas masas respectivas encuentran su         Son incitaciones, pulsiones, modelos,
explicación, sin embargo, una gracias a la      formas u obligaciones de actuar que se
otra.                                           remontan a veces, y más a menudo de lo
    Quise empezar por las inercias, a           que suponemos, a la noche de los tiempos.
primera vista una historia oscura y fuera de    Un pasado multicelular, muy antiguo y muy
la conciencia clara de los hombres, que en      vivo, desemboca en el tiempo presente al
este juego son bastante más pasivos que         igual que el Amazonas vierte en el Atlántico
activos. Es lo que trato de explicar mejor o    la enorme masa de sus turbias aguas.
peor en el primer volumen de mi obra, que            Todo esto es lo que he tratado de
yo había pensado titular en 1967, con           englobar con el cómodo nombre —aunque
ocasión de su primera edición, Lo posible y     inexacto como todos los términos de signifi-
lo imposible: los hombres frente a su vida      cado demasiado amplio— de vida material.
cotidiana, título que cambié poco después       No se trata, claro está, más que de una
por el de Las estructuras de lo cotidiano.      parte de la vida activa de los hombres, tan
¡Pero qué más da el título! El objeto de la     congénitamente inventores como rutinarios.
investigación está tan claro como el agua, si   Pero al principio, repito, no me preocupé de
bien esta búsqueda resulta aleatoria,           precisar los límites o la naturaleza de esta
plagada de lagunas, trampas y posibles          vida más bien soportada que protagonizada.
errores. En efecto, todos los términos          He querido ver y mostrar este conjunto de
resaltados —inconsciente, cotidianeidad,        historia —generalmente mal apreciado—
estructuras, profundidad— resultan oscuros      vivido de forma mediocre, y sumergirme en
por sí mismos. Y no puede tratarse, en este     él, familiarizarme con él.
caso, del inconsciente del psicoanálisis,            Después de esto, y sólo entonces, habrá
pese a que éste también entra en juego,         llegado el momento de salir del mismo. La
pese a que quizás haya que descubrir un         impresión profunda, inmediata, que se
inconsciente colectivo, cuya realidad tanto     obtiene tras esta pesca submarina, es la de
atormentó a Carl Gustav Jung. Pero es poco      que nos encontramos en unas aguas muy
corriente que este tema tan amplio sea          antiguas, en medio de una historia que, en
abordado, a no ser en sus aspectos              cierto modo, no tiene edad, que podríamos
laterales. Aún está esperando a su              encontrar tal cual dos, tres o diez siglos
historiador.                                    antes y que, en ocasiones, podemos percibir
    Me he ceñido, por mi parte, a unos          durante un momento aún hoy en día, con
criterios concretos. He partido de lo           nuestros propios ojos. Esta vida material, tal
cotidiano, de aquello que, en la vida, se       como yo la entiendo, es lo que la humanidad
hace cargo de nosotros sin que ni siquiera      ha incorporado profundamente a su propia
nos demos cuenta de ello: la costumbre —        vida a lo largo de su historia anterior, como
mejor dicho, la rutina—, mil ademanes que       si formara parte de las mismas entrañas de
prosperan y se rematan por sí mismos y con      los    hombres,      para     quienes    estas
respecto a los cuales a nadie le es preciso     intoxicaciones y experiencias de antaño se
tomar una decisión, que suceden sin que         han convertido en necesidades cotidianas,
seamos plenamente conscientes de ellos.         en banalidades. Y nadie parece prestarles
Creo que la humanidad se halla algo más         atención.
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                                                    sistema de vida se encuentra encerrado
                        2                           dentro de un círculo casi intangible. En
Tal es el hilo conductor de mi primer               cuanto se alcanza la circunferencia, se
volumen; su objetivo: una exploración. Sus          produce      casi       inmediatamente       una
capítulos se presentan por sí mismos, con           retracción, un retroceso. No faltan las mane-
tan sólo enunciar sus títulos, que coinciden        ras y ocasiones de restablecer el equilibrio:
con la enumeración de las fuerzas oscuras           penurias,     escasees, carestías,         duras
que trabajan e impulsan hacia adelante al           condiciones de la vida diaria, guerras y,
conjunto de la vida material y, más allá de la      finalmente,     una      larga   sucesión     de
misma o por encima de ella, a la historia           enfermedades. Actualmente aún están
entera de los hombres.                              presentes; ayer eran auténticas plagas
     Primer capítulo: “El número de                 apocalípticas: la peste con sus epidemias
hombres”. Es la potencia biológica por              regulares, que no abandonará Europa hasta
excelencia la que empuja al hombre, como a          el siglo XVIII; el tifus que, con la llegada del
todos los seres vivos, a reproducirse; el           invierno, bloqueará a Napoleón con su
“tropismo de primavera”, como lo llamaba            ejército en pleno corazón de Rusia; la fiebre
Georges Lefebvre. Pero existen otros                tifoidea y la viruela, enfermedades endémi-
tropismos, otros determinismos. Esta                cas; la tuberculosis, que pronto hará acto de
materia humana en perpetuo movimiento               presencia en el campo y que, en el siglo
rige, sin que los individuos sean conscientes       XIX, inunda las ciudades y se convierte en el
de ello, buena parte de los destinos de los         mal romántico por excelencia; y, finalmente,
distintos    grupos       de     seres     vivos.   las enfermedades venéreas, la sífilis que re-
Alternativamente, éstos, según sean las             nace o, mejor dicho, que se propaga debido
condiciones generales, son demasiado                a la combinación de diferentes especies
numerosos o demasiado escasos; el juego             microbianas tras el descubrimiento de
demográfico tiende al equilibrio, pero éste se      América. Las deficiencias de la higiene y la
alcanza en contadas ocasiones. A partir de          mala calidad del agua potable harán el
1450, en Europa, el número de hombres               resto.
aumenta con rapidez, porque entonces re-                 ¿Cómo podía el hombre, desde el
sulta necesario y posible compensar las             momento de su frágil nacimiento, escapar a
enormes pérdidas del siglo anterior,                todas estas agresiones? La mortalidad in-
después de la Peste Negra. Se produce una           fantil es enorme, al igual que en ciertos
recuperación que dura hasta el siguiente            países subdesarrollados de ayer y de hoy, y
reflujo. Sucesivos y como si estuvieran             la situación sanitaria general precaria.
previstos de antemano, en opinión de los            Contamos con cientos de informes sobre
historiadores, flujo y reflujo dibujan y revelan    autopsias a partir del siglo XVI. Son
una serie de tendencias generales, de               alucinantes: la descripción de las deforma-
reglas a largo plazo que seguirán presentes         ciones, del deterioro de los cuerpos y de la
hasta el siglo XVIII. Y sólo en el siglo XVIII      piel, la anormal población de parásitos
se producirá una ruptura de las fronteras de        alojados en los pulmones y en las entrañas
lo imposible, la superación de un techo             asombraría a un médico actual. Hasta época
hasta entonces infranqueable. A partir de           reciente, por lo tanto, una realidad biológica
entonces, el número de hombres no ha                malsana domina implacablemente la historia
cesado de aumentar, no ha habido ya                 de los hombres. Debemos tenerlo en cuenta
frenazo ni inversión del movimiento. ¿Podría        cuando nos preguntamos: ¿cómo son?, ¿de
quizás producirse tal inversión el día de           qué males sufren?, ¿pueden acaso conjurar
mañana?                                             sus males?
    En cualquier caso, hasta el siglo XVIII el           Otras preguntas planteadas en los
                                   La dinámica del capitalismo                               4
siguientes capítulos: ¿qué es lo que              plendores fugaces y discutibles de lo que
comen?, ¿qué beben?, ¿cómo visten?,               llamamos la primacía francesa en tiempos
¿dónde se alojan? Preguntas incongruentes,        de Luis XIV? Y bien es cierto que son asi-
que exigen casi una expedición de descu-          mismo temas cargados de consecuencias,
bridores porque, como es sabido, en los           la historia de las drogas antiguas, del
libros de historia tradicional, el hombre ni      alcohol. del tabaco la manera fulgurante con
come ni bebe. Se dijo hace tiempo, no             que el tabaco, especialmente, le ha dado la
obstante, que Der Mensch ist was er isst (el      vuelta al mundo, ¿no constituye acaso una
hombre es lo que come),pero quizás fuera          advertencia frente a las drogas actuales,
tan sólo por el gusto de hacer juegos de          mucho más peligrosas?
palabras que la lengua alemana permite. No            Consideraciones análogas se imponen
creo, sin embargo, que debamos relegar al         con respecto a las técnicas. Maravillosa
terreno de lo anecdótico la aparición de          historia en verdad, que atañe al trabajo de
tantos productos alimenticios, del azúcar,        los hombres y a sus lentísimos progresos
del café, del té al alcohol. Constituyen de       dentro del marco de su lucha cotidiana
hecho, en cada ocasión, interminables e           contra el mundo exterior y contra sí mismos.
importantes flujos históricos. No insistiremos    Todo es técnica desde siempre: tanto el
nunca lo bastante en la importancia de los        esfuerzo violento como el esfuerzo paciente
cereales, plantas dominantes en la                y monótono de los hombres modelando una
alimentación antigua. El trigo, el arroz y el     piedra, un trozo de madera o de hierro para
maíz son el resultado de selecciones              fabricar una herramienta o un arma. ¿Acaso
antiquísimas y de innumerables y sucesivas        no se trata de una actividad realizada a ras
experiencias que, debido al efecto de             del suelo, esencialmente conservadora y
“derivas” multicelulares (adoptando el            lenta en transformarse, y a la que la ciencia
término empleado por Pierre Gourou, el más        (que es su superestructura tardía) recubre
grande de los geógrafos franceses), se han        lentamente, si es que llega a cubrirla? Las
convertido en opciones de civilización. El        grandes concentraciones económicas traen
trigo, que devora a la tierra, que exige que      consigo la concentración de medios técnicos
ésta descanse regularmente implica y              y el desarrollo de una tecnología: así ocurre
posibilita la ganadería: ¿podríamos acaso         con el Arsenal de Venecia en el siglo XV,
imaginarnos la historia de Europa sin sus         con la Holanda del siglo XVII y con la
animales domésticos, sus arados, sus              Inglaterra del XVIII. Y en cada ocasión la
yuntas, sus distintos tipos de acarreo? El        ciencia, por muy en sus comienzos que
arroz nace de cierto tipo de jardinería, de un    esté, acudirá a la cita, porque se ve llevada
cultivo intenso en el cual no participan para     a ella por la fuerza.
nada los animales. El maíz es, sin duda, el           Desde siempre, todas las técnicas, todos
más cómodo, el más fácil de obtener de los        los elementos de la ciencia, se intercambian
alimentos cotidianos: facilita el tiempo libre,   y viajan alrededor del mundo; hay una
y de ahí las faenas campesinas y los              incesante difusión. Pero otra cosa que se
enormes monumentos amerindios. Una                difunde, aunque mal, son las asociaciones,
fuerza de trabajo no utilizada fue confiscada     las agrupaciones de técnicas: el timón de
por la sociedad. Y podríamos discutir tam-        codaste, más el casco de tingladillo, más la
bién acerca de las distintas raciones y           artillería naval, más la navegación de altura
calorías que representan los cereales,            así como el capitalismo, suma de artificios,
acerca de las insuficiencias y cambios de         procedimientos, costumbres y realizaciones.
dieta a través de los siglos. ¿Acaso no son       ¿Acaso fueron la navegación de altura y el
temas tan apasionantes como el del destino        capitalismo los que forjaron la supremacía
del Imperio de Carlos V o el de los es-           de Europa, por el mero hecho de no haberse
                                 La dinámica del capitalismo                                5
difundido en bloque?                            nense ustedes la enorme y múltiple capa
    Pero me preguntarán ustedes: ¿por qué       que      representan    para    una     región
están sus dos últimos capítulos dedicados a     determinada       todos     los     mercados
la moneda y a las ciudades? Es verdad que       elementales con los que cuenta —una nube
he querido aligerar el volumen siguiente.       de puntos—, para ventas a menudo
Pero esta razón por sí sola, evidentemente,     mediocres. Por estas múltiples salidas
no es ni podría ser suficiente. La verdad es    comienza lo que denominamos la economía
que las monedas y las ciudades participan a     de intercambio, tendida entre el enorme
la vez de la cotidianeidad inmemorial y de la   campo de la producción y el del consumo;
más reciente modernidad. La moneda es un        igualmente enorme. Durante los siglos del
invento antiquísimo, si entendemos como tal     Antiguo Régimen, entre 1400 y 1800, se
todo medio que agilita los intercambios. Y      trata aún de una economía de intercambio
sin intercambios no hay sociedad. En cuanto     llena de imperfecciones. Sin duda, y debido
a las ciudades, existen desde la Prehistoria.   a sus orígenes, esta economía se pierde en
Se trata de estructuras multicelulares que      la noche de los tiempos, pero no logra aso-
forman parte de la vida más común. Pero         ciar toda la producción a todo el consumo,
son asimismo multiplicadores capaces de         ya que una inmensa parte de aquélla se
adaptarse al cambio. de ayudarle po-            pierde en el autoconsumo, de la familia o del
derosamente. Podríamos afirmar que las          pueblo, y no entra en el circuito del
ciudades y la moneda fabricaron la              mercado.
modernidad; pero también, siguiendo la               Una vez considerada esta imperfección,
regla de reciprocidad tan cara a Georges        nos queda que la economía de mercado se
Gurvitch, que la modernidad, la masa en         encuentra en vías de desarrollo, y que
movimiento de la vida de los hombres,           enlaza ya un número suficiente de burgos y
impulsó la expansión de la moneda y             ciudades como para poder comenzar a
construyó la creciente tiranía de las           organizar ya la producción, a orientar y a di-
ciudades. Ciudades y monedas son, al            rigir el consumo. Habrán de pasar siglos, sin
mismo tiempo, motores e indicadores;            duda, pero entre estos dos universos —la
provocan y señalan el cambio. Y también         producción, en la que todo nace. Y el
son su consecuencia.                            consumo, en el que todo perece—, la eco-
                                                nomía de mercado constituye el nexo de
                       3                        unión, el motor, la zona estrecha pero viva
Digamos que no es fácil delimitar el inmenso    en la que surgen las incitaciones, las fuerzas
terreno de lo habitual, de lo rutinario, “ese   vivas, las novedades, las iniciativas, las
gran ausente de la historia”. En realidad, lo   múltiples tomas de conciencia, los desa-
habitual invade el conjunto de la vida de los   rrollos e incluso el progreso. Me gusta,
hombres y se difunde en ella al igual que las   aunque no la comparto totalmente, la
sombras del atardecer invaden un paisaje.       observación de Carl Brinkman, para quien la
Pero estas sombras, esta falta de memoria y     historia económica se reduce a la historia de
de lucidez admiten a la vez zonas menos         la economía de mercado, observada desde
iluminadas y zonas más iluminadas que           sus orígenes hasta fin.
otras. Sería necesario establecer el límite          Por eso he observado atentamente, he
entre sombra y luz, entre rutina y decisión     descrito y he hecho revivir aquellos
consciente. Una vez establecido, nos sería      mercados elementales que se encontraban
posible distinguir lo que está a la derecha y   a mi alcance. Éstos marcan una frontera, un
lo que está a la izquierda del espectador o,    límite inferior de la economía. Todo lo que
mejor dicho, lo que está por debajo y lo que    queda fuera del mercado no tiene sino un
está por encima de él. Pues bien, imagí-        valor de uso, mientras que todo lo que
                                   La dinámica del capitalismo                               6
traspasa su estrecha puerta adquiere un           aún, la tienda representa el intercambio
valor de intercambio. Según se encuentre a        acompañado del crédito, ya que el tendero
uno o a otro lado del mercado elemental, el       recibe sus mercancías a crédito y las vende
individuo, el “agente”, se encuentra o no         a crédito. En este caso, una larga secuencia
incluido dentro del intercambio, dentro de lo     de deudas y de créditos se tiende a través
que he llamado la vida económica, para con-       del intercambio.
traponerla a la vida material, y para                 Por encima de los mercados y de los
distinguirlo también —pero vamos a dejar          agentes elementales del intercambio, las
esta discusión para más adelante— del ca-         ferias y las bolsas (abiertas estas últimas
pitalismo. El artesano itinerante que va de       todos los días y celebrándose aquéllas sólo
pueblo en pueblo ofreciendo sus pobres            en fechas fijas, durante algunos días, para
servicios de reparador de sillas o de             volver al mismo lugar tras largos intervalos
deshollinador, pese a ser un mediocre             de     tiempo)    desempeñan      un   papel
consumidor, pertenece, sin embargo, al            importantísimo. Incluso cuando se da el
mundo del mercado; debe recurrir a él para        caso, muy frecuente, de que están abiertas
asegurarse su alimento cotidiano. Si ha           a los pequeños vendedores y a los co-
conservado unos lazos con su campo natal          merciantes medianos, las ferias aparecen
y, llegado el momento de la siega o de la         dominadas, al igual que las bolsas, por los
vendimia, vuelve a su pueblo para                 grandes mercaderes, aquellos a los que
convertirse de nuevo en un campesino,             pronto se denominará negociantes y que ya
cruzará entonces la frontera del mercado,         apenas se ocupan del comercio detallista.
pero en el otro sentido. El campesino que              En los primeros capítulos del volumen II
comercializa personalmente con cierta             de mi obra, titulado Los juegos del
regularidad una parte de su cosecha y             intercambio, he descrito ampliamente estos
compra regularmente herramientas y ropas          diversos elementos de la economía de
formaba parte del mercado. Aquel que sólo         mercado, tratando siempre de ver las cosas
acude al pueblo para vender pequeñas              tan de cerca como fuese posible. Quizás lo
mercancías, unos huevos o una gallina, con        haya hecho con excesivo entusiasmo y el
el fin de obtener las monedas necesarias          lector lo encontrará seguramente demasiado
para pagar sus impuestos o comprar una            largo. Pero, ¿no es bueno acaso que la
reja para el arado, roza tan sólo el límite del   historia sea ante todo una descripción, una
mercado. Permanece inmerso en la enorme           simple observación, una clasificación sin
masa del autoconsumo. El buhonero, que            excesivas ideas preconcebidas? Ver,
vende por las calles y por las campiñas unas      mostrar, en eso consiste la mitad de nuestra
mercancías en pequeñas cantidades, se             tarea. Y ver, si es posible, con nuestros
halla situado del lado de los intercambios,       propios ojos. Porque les puedo asegurar
del cálculo, del debe y el haber, por muy         que nada resulta más fácil en Europa —en
modestos que sean tanto sus intercambios          Estados Unidos es diferente— que observar
como sus cálculos. En cuanto al tendero, es       todavía lo que puede ser un mercado en la
claramente un agente de la economía de            calle de una ciudad, o una tienda de antaño,
mercado. O vende lo que fabrica, entonces         o un buhonero dispuesto a contarnos sus
es un tendero-artesano, o bien vende lo que       viajes, o una feria, o una bolsa. Vayan
otros han producido, y pertenece desde ese        ustedes a Brasil, tierras adentro de Bahía, a
mismo momento a la escala de los comer-           Cabilia o al Africa negra, y encontrarán
ciantes. La tienda, siempre abierta, presenta     mercados arcaicos que aún viven ante
la ventaja de ofrecer un intercambio              nuestros ojos. Además, si se quiere leerlos,
continuo, mientras que el mercado sólo está       existen mil documentos que nos hablan de
presente uno o dos días a la semana. Más          los intercambios del pasado: archivos de
                                  La dinámica del capitalismo                                7
ciudades, registros notariales, documentos       Pescheria, el mercado de pescado, y, un
policiales, y tantos y tantos relatos de         poco más lejos, en la antigua Ca Quarini, las
viajeros, por no hablar ya de los pintores.      Beccarie, las carnicerías, situadas en las
    Tomemos, por ejemplo, el caso de             cercanías de la iglesia de San Mateo, la
Venecia. Al pasearnos por la ciudad, tan         iglesia de los carniceros, que no fue
milagrosamente intacta, después de haber         destruida hasta finales del siglo XIX.
vagado por archivos y museos, podemos                Nos      sentiríamos   un     poco    más
reconstruir prácticamente del todo los es-       desorientados en medio del estruendo de la
pectáculos del pasado. En Venecia ya no          Bolsa de Amsterdam, pongamos en el siglo
hay ferias o, mejor dicho, ya no hay ferias de   XVII; pero un agente de Cambio y Bolsa
mercancías. La Sensa, feria de la                actual que se hubiera entretenido leyendo el
Ascensión, es una fiesta que tiene lugar en      curioso libro de José de la Vega: Confusión
la plaza de San Marcos con puestos de mer-       de confusiones (1688), no tendría, me
caderes, máscaras, música y el espectáculo       imagino, problemas para desenvolverse en
ritual de los esponsales del Dux y el mar a la   ella, en el juego ya por aquel entonces com-
altura de San Nicolo. Algunos mercados se        plicado y sofisticado de las acciones que se
establecen en la plaza de San Marcos,            compran y se venden sin poseerlas, siguien-
especialmente los de joyas y pieles no           do los muy modernos procedimientos de la
menos valiosas. Pero tanto ayer como hoy,        venta a plazos o con prima. Un viaje a
el gran espectáculo mercantil es el de la        Londres, a los célebres cafés de Change
plaza de Rialto, frente al puente y al           Alley, revelaría las mismas marrullerías y
Fondaco dei Tedeschi, que es actualmente         acrobacias.
la oficina central de Correos de Venecia.            Pero dejemos estas enumeraciones.
Hacia 1530, el Aretino, que tenía una            Hemos distinguido, para simplificar, dos
mansión situada sobre el Canal Grande, se        registros de la economía de mercado: uno
entretenía observando las barcas cargadas        inferior, los mercados, tiendas y buhoneros,
de frutas y de montañas de melones               y otro superior, las ferias y las bolsas.
procedentes de las islas de la laguna y que      Primera pregunta planteada: ¿en qué nos
acudían a este “vientre” de Venecia, ya que      pueden ayudar estos instrumentos del
la doble plaza de Rialto, Rialto Nuovo y         intercambio para explicar, grosso modo, las
Rialto Vecchio, era el “vientre” y el centro     vicisitudes de la economía europea del
activo de todos los intercambios y de todos      Antiguo Régimen, del siglo XV al XVIII?
los negocios, grandes y pequeños. A dos          Segunda        pregunta:    ¿cómo      pueden
pasos de los ruidosos escaparates de la          esclarecernos, por semejanza o por
doble plaza se encuentran los grandes            contraste, los mecanismos de la economía
negociantes de la ciudad, en su Loggia           no europea, de la que sólo estamos co-
construida en 1455, y a la que podríamos         menzando a saber algunas cosas? Estas
llamar su Bolsa. discutiendo discretamente       son las dos preguntas a las que quisiéramos
cada mañana acerca de sus negocios,              responder para concluir esta conferencia.
seguros marítimos y fletes, y comprando,
vendiendo, firmando contratos entre ellos o                            4
con comerciantes extranjeros. A dos pasos        En primer lugar, la evolución de Occidente a
están los banchieri, en sus estrechas            lo largo de estos cuatro siglos: XV, XVI, XVII
tiendas, dispuestos a arreglar transacciones     y XVIII.
en el acto mediante transferencias de                El siglo XV, sobre todo a partir de 1450,
cuenta a cuenta. Muy cerca también, allí         presencia un resurgir general de la
donde se encuentran todavía hoy, están la        economía en beneficio de las ciudades que,
Herberia, el mercado de verduras, la             favorecidas por la subida de los precios
                                    La dinámica del capitalismo                                8
“industriales”, mientras que los precios agrí-     menudo este siglo como una época de re-
colas se estabilizan o bajan, despegan más         troceso o de estancamiento económico.
rápidamente que el campo. En ese                   Habría, no obstante, que matizar. Porque si
momento, el papel motor corresponde con            bien el impulso del siglo XVI se ve
toda seguridad a las tiendas de artesanos o,       indudablemente cortado en Italia y en otras
mejor aún, a los mercados urbanos. Son es-         partes, la fantástica subida de Amsterdam
tos mercados los que dictan las normas. El         no se halla situada, sin embargo, bajo el
resurgir se inicia por lo tanto en la base de la   signo del marasmo económico. En todo
vida económica.                                    caso, con respecto a este punto, los historia-
    En el siglo siguiente, cuando la máquina       dores están todos de acuerdo: la actividad
reactivada se complica precisamente a              que persiste se apoya en un decisivo retorno
causa de su recobrada velocidad (los siglos        a la mercancía, a un intercambio de base en
XIII y XIV, antes de la Peste Negra, habían        definitiva, y todo ello en beneficio de
sido épocas de franca aceleración) y debido        Holanda, de sus flotas y de la Bolsa de
a la expansión de la economía atlántica, la        Amsterdam. Al mismo tiempo, la feria cede
fuerza motriz del movimiento se sitúa en las       el paso a las Bolsas y a las plazas
ferias internacionales: ferias de Amberes, de      mercantiles, que son a la feria lo que la
Berg-op-Zoom, de Francfort, de Medina del          tienda normal es al mercado urbano, es
Campo y de Lyon, que fue por un instante el        decir, un flujo continuo que sustituye a unos
centro de Occidente, sobre todo a partir de        encuentros intermitentes. Se trata en este
las llamadas ferias de “Besancon”, su-             caso de una historia archiconocida y clásica.
mamente complejas y especializadas en el           Pero no sólo entra en juego la Bolsa. Los
tráfico de dinero y créditos, que fueron ins-      esplendores de Amsterdam corren el peligro
trumento de dominación —durante al menos           de ocultarnos ciertas realizaciones más
cuarenta años, de 1579 a 1621— de los              corrientes. El siglo XVII, de hecho, es
genoveses, maestros indiscutibles de los           asimismo el del florecimiento masivo de las
movimientos monetarios internacionales.            tiendas, otro gran triunfo de lo continuo.
Raymond de Rooker, poco dado a las                 Éstas se multiplican a lo largo de Europa, en
generalizaciones debido a su innata pruden-        donde crean apretadas redes de distribu-
cia, no dudaba en definir el siglo XVI como        ción. Es Lope de Vega (1607) quien dice del
el del apogeo de las grandes ferias. La            Madrid del Siglo de Oro que “todo se ha
expansión característica de este siglo tan         vuelto tiendas”.
activo correspondería, según un análisis               En el XVIII, siglo de aceleración
reciente, a la exuberancia de un último            económica general, todos los instrumentos
estadio, de una superestructura, y, de resul-      del intercambio entran lógicamente en
tas, a la proliferación de esta superestructu-     juego: las Bolsas amplían sus actividades;
ra, agrandada entonces por las llegadas de         Londres imita y trata de suplantar a Ams-
metales preciosos de América y, más aún,           terdam, que tiende a especializarse como la
por un sistema de cambios y recambios que          gran plaza de los préstamos internacionales;
permite la circulación de una gran masa de         Ginebra y Génova participan en este
papel a la venta y de crédito. Esta frágil obra    peligroso juego; París se anima y empieza a
maestra de los banqueros genoveses se de-          ponerse a tono; el dinero y el crédito fluyen
rrumbará en la década de 1620 por mil ra-          ahí cada vez más libremente de una plaza a
zones a la vez.                                    otra. Dentro de este ambiente, es natural
    La vida activa del siglo XVII, una vez         que las ferias salgan perdiendo: hechas
liberada de los sortilegios del Mediterráneo,      para activar los intercambios tradicionales,
se desarrolla a través de la vasta superficie      gracias, entre otras cosas, a sus privilegios
del Océano Atlántico. Se ha descrito a             fiscales, pierden su razón de ser en un
                                  La dinámica del capitalismo                                9
periodo de intercambios y de créditos            visión eurocentrista demasiado cómoda,
fáciles. No obstante, si bien comienzan a        sino simplemente porque el oficio de histo-
declinar allí donde la vida se precipita,        riador se ha desarrollado en Europa y los
florecen y se mantienen allá donde sub-          historiadores se han aferrado a su propio
sisten     economías      aún   tradicionales.   pasado. Desde hace algunos decenios, se
Además, enumerar las ferias activas durante      ha producido un profundo cambio; las fuen-
el siglo XVIII supone señalar las regiones       tes documentales en la India, en Japón y en
marginales de la economía europea: en            Turquía son explotadas sistemáticamente, y
Francia, la zona de las ferias de Beaucaise;     empezamos a conocer la historia de estos
en Italia, la región de los Alpes (Bolzano) o    países por otra vía, que ya no es la de las
el Mezziogiorno; más aún en los Balcanes,        crónicas de los viajeros o la de los libros de
Polonia, Rusia y hacia el oeste, al otro lado    historiadores europeos. Sabemos ya lo sufi-
del Atlántico, en el Nuevo Mundo.                ciente como para poder plantearnos la si-
    Resulta superfluo decirlo, pero en este      guiente pregunta: si los engranajes del
periodo de consumo y de crecientes               intercambio que acabamos de describir para
intercambios, los mercados urbanos y las         el caso europeo existen fuera de Europa —y
tiendas se hallan más animados que nunca.        existen en China, en la India, a lo largo del
¿Acaso no es entonces cuando éstas llegan        Islam y en Japón—, ¿podemos acaso
a los pueblos? Hasta los buhoneros               utilizarlos para un ensayo de análisis
multiplican por dos sus actividades.             comparativo? El objetivo sería, en el caso de
Finalmente, se desarrollará lo que la            ser posible, situar en líneas generales la no-
historiografía inglesa denomina el private       Europa con relación a la misma Europa, ver
market para oponerlo al public market,           si el creciente abismo que entre ellas se
vigilado éste por las altivas autoridades        abre durante el siglo XIX era ya visible antes
urbanas y fuera aquél de estos controles.        de la Revolución industrial, y si Europa se
Este private market, que comenzó a               encontraba o no adelantada con respecto al
organizar en toda Inglaterra, bastante antes     resto del mundo.
del siglo XVIII, las compras directas y a             Primera constatación: en todas partes
menudo anticipadas a los productores y la        hay instalados mercados, incluso en
compra a los campesinos —fuera de los            aquellas sociedades apenas esbozadas,
circuitos del mercado— de lana, trigo, telas,    como en Africa negra y en las civilizaciones
etc., consiste en el montaje —en contra de       amerindias. A fortiori, en las sociedades más
la reglamentación tradicional del mercado—       densas y evolucionadas, que aparecen
de cadenas comerciales autónomas y muy           literalmente acribilladas de mercados
largas, con gran libertad de movimiento y        elementales.      Haciendo      un    pequeño
que, además, se aprovechan sin ningún            esfuerzo, estos mercados aparecerán ante
escrúpulo de dicha libertad. Se impusieron       nuestros ojos aún vivos y fáciles de
por su eficacia, aprovechando los grandes        reconstruir. En los países islámicos, las
suministros necesarios al ejército o a las       ciudades han despojado prácticamente a los
grandes capitales. El “vientre” de Londres y     pueblos de sus mercados, al igual que en
el “vientre” de París fueron, en definitiva,     Europa los han devorado. Los más
revolucionarios. En resumen, el siglo XVIII lo   desarrollados de estos mercados se
incrementaría todo en Europa, incluido el        extienden     al    pie    de    las   puertas
“contramercado”.                                 monumentales de las ciudades, en unos
    Todo esto es verdad por lo que se refiere    espacios que no son, en definitiva, ni campo
a Europa. Hasta ahora sólo hemos hablado         ni ciudad, y donde el ciudadano por un lado
de ella. Y no es porque queramos centrarlo       y el campesino por otro se encuentran en
todo en su vida particular, siguiendo una        terreno neutral. En la misma ciudad, de
                                  La dinámica del capitalismo                                10
estrechas calles y plazas, algunos mercados      campesina, y no en el pueblo. Admitirán
de barrio llegan a esbozarse: el cliente         ustedes también sin dificultad que los
encuentra en ellos el pan recién hecho,          burgos giran, por su parte, en torno a una
algunas mercancías y, contrariamente a la        ciudad a la que envuelven a distancia
costumbre europea, muchos platos coci-           conveniente, a la que surten y a través de la
nados: albóndigas de carne, cabezas de           cual están ligados a los tráficos lejanos y a
cordero asadas, buñuelos, pasteles. Los          las mercancías que no se producen in situ.
grandes centros comerciales —a un mismo          Que todo ello constituye un sistema, lo
tiempo mercados, agrupaciones de tiendas y       demuestra claramente el hecho de que el
lonjas a la europea— son los fonduks y los       calendario de los mercados en los distintos
bazares, como el Besestán de Estambul.           pueblos y en la ciudad se establecen de
    En     la   India,  señalaremos      una     forma que no se superpongan unos y otros.
particularidad: no hay pueblo que no cuente      De un mercado a otro, de un pueblo a otro,
con su propio mercado, debido a la               circulan sin cesar buhoneros y artesanos,
necesidad de transformar en él —mediante         pues en China la tienda del artesano es am-
la intervención del mercader banyan— los         bulante, y es en el mercado donde contratan
censos pagados en especie por la                 sus servicios; tanto es así que el herrero o el
comunidad aldeana en censos en metálico,         barbero trabajan a domicilio. En resumen, la
bien sea para el Gran Mogol, bien para los       masa china se encuentra atravesada y ani-
señores de su séquito. ¿Hemos de ver,            mada por cadenas de mercados regulares,
quizá, en esta nebulosa de mercados              ligados unos a otros y todos ellos estrecha-
rurales, una imperfección del acaparamiento      mente vigilados.
urbano en la India? ¿O bien, por el contrario,       Las tiendas y los buhoneros también son
debemos imaginar que los mercaderes              muy numerosos, proliferan; pero las ferias y
banyan practicaban cierto tipo de private        las Bolsas, engranajes superiores, se echan
market al acaparar la producción en su           de menos. Sí hay algunas ferias, pero
origen, en el mismo pueblo?                      marginales, en las fronteras de Mongolia o
    La organización más sorprendente, en el      en Cantón, para los mercaderes extranjeros,
nivel de los mercados elementales, es            lo cual es también una manera de vigilarlos.
indudablemente la de China, hasta el punto           Por lo tanto, una de dos: o el gobierno es
de que su caso nos muestra una geografía         hostil a estas formas superiores de
exacta, casi matemática. Tomemos un              intercambio, o bien la circulación capilar de
pueblo o una ciudad pequeña. Marquen             los mercados elementales resulta suficiente
ustedes un punto en una hoja en blanco.          para la economía china: las arterias y venas
Alrededor de ese punto se sitúan de seis a       no les serían, entonces, necesarias. Por una
diez pueblos, a una distancia tal que el         u otra de estas razones, o por ambas al
campesino puede ir al pueblo y regresar en       mismo tiempo, el intercambio en China se
un mismo día. Este conjunto geométrico —         encuentra, en definitiva, yugulado, arrasado,
un punto en el centro y diez alrededor— es       y en otra conferencia veremos cómo este
lo que podríamos llamar un cantón, la zona       hecho ha tenido gran importancia para el no
de irradiación de un mercado de pueblo.          desarrollo del capitalismo chino.
Prácticamente, este mercado se subdivide             Los estadios superiores del intercambio
siguiendo las calles y plazas del pueblo y       aparecen mejor desarrollados en Japón, en
engloba las tiendas de los revendedores,         donde las redes de los grandes co-
usureros, escribanos y comerciantes              merciantes      se    hallan    perfectamente
detallistas, las casas de té y saké. W.          organizadas. También lo están en Insulindia,
Skinner tenía razón; en este espacio canto-      vieja encrucijada comercial que cuenta con
nal es donde se sitúa la matriz de la China      sus ferias regulares y sus Bolsas, si
                                   La dinámica del capitalismo                               11
entendemos por tales, lo mismo que en la          parece haber debido su desarrollo más
Europa de los siglos XV y XVI, e incluso          avanzado a la superioridad de sus
más tarde, las reuniones cotidianas de los        instrumentos e instituciones: las Bolsas y las
grandes     mercaderes      de    una     zona    diversas formas de crédito. Pero, sin
determinada. Así en Bantam, en la isla de         excepción alguna, todos los mecanismos y
Java —durante mucho tiempo la ciudad más          artificios del intercambio pueden encontrarse
activa, incluso después de la fundación de        fuera de Europa, desarrollados y utilizados
Batavia en 1619—, los negociantes se              en grados diversos, y podemos distinguir
reúnen todos los días en una de las plazas        aquí una jerarquía: en un estadio casi
de la ciudad a la hora en que acaba el            superior, Japón, tal vez también Insulindia y
mercado.                                          el Islam, y seguramente la India, con su red
    La India es, por excelencia, el país de las   de crédito desarrollada por sus mercaderes
ferias, vastas reuniones mercantiles y            banyan, la práctica de los préstamos
religiosas a un mismo tiempo, ya que suelen       monetarios para empresas arriesgadas y
montarse en los lugares de peregrinación.         sus seguros marítimos; en un estadio
Toda la península aparece removida por            inferior y acostumbrada a vivir replegada
estas reuniones gigantescas. Admiremos su         sobre sí misma, la China; y, para terminar,
omnipresencia y su importancia; pero, ¿no         justo por debajo de ella, miles de economías
constituían, por otra parte, el signo de una      aún primitivas.
economía tradicional, orientada en cierto             El hecho de establecer una clasificación
modo hacia el pasado? En cambio, en el            de las economías del mundo no deja de
mundo islámico, pese a que las ferias             tener una significación. Tendré en cuenta
existían, no eran ni tan numerosas ni tan         esta jerarquía en el siguiente capítulo,
grandes como las de la India. Excepciones         cuando intente evaluar las posiciones ocu-
como las ferias de La Meca no hacen más           padas por la economía de mercado y el
que confirmar la regla. En efecto, las ciu-       capitalismo. En efecto, esta ordenación en
dades musulmanas, superdesarrolladas y            sentido vertical ha r á que el análisis dé sus
superdinámicas, poseían los mecanismos y          frutos. Por encima de la enorme masa de la
los instrumentos de los estadios superiores       vida material diaria, la economía de mer-
del intercambio. Los pagarés circulaban con       cado ha tendido sus redes y mantenido
tanta frecuencia como en la India e iban a la     vivos sus diversos entramados. Y fue, de
par con la utilización directa del dinero en      ordinario, por encima de la economía de
metálico. Toda una red de crédito                 mercado propiamente dicha por donde
relacionaba las ciudades musulmanas con el        prosperó el capitalismo. Podríamos afirmar
Extremo Oriente. Un viajero inglés, de vuelta     que
de las Indias en 1789, y a punto de pasar de
Basora a Constantinopla, al no querer dejar       la economía del mundo entero se hace
su dinero en depósito en la East India            visible en un auténtico mapa de relieve.
Company, pagaba 2 000 piastras en
metálico a un banquero de Basora, que le                 II. Los Juegos del Intercambio
entregó una carta redactada en lingua
franca para un banquero de Alepo. Debería         En mi anterior conferencia señalé el lugar
haber sacado de ello, en teoría, algún            característico que ocupa, del siglo XV al
beneficio, pero no ganó tanto como se             XVIII, un enorme sector de autoconsumo
esperaba. No hay nadie que gane siempre,          que     permanece     en    lo    esencial
en todas las ocasiones.                           completamente al margen de la economía
    En resumen, la economía europea, si la        de intercambio. Europa, incluso la más
comparamos con las del resto del mundo,           desarrollada, aparece sembrada, hasta el
                                   La dinámica del capitalismo                               12
siglo XVIII e incluso más adelante, de zonas      cuantitativa que todavía se encuentra en sus
que participan poco en la vida general y que,     comienzos. No se entiende este universo
en su aislamiento, se obstinan en llevar su       con facilidad. La economía de mercado, por
propia existencia, casi por completo              el contrario, no deja de suscitar opiniones en
encerrada en sí misma.                            torno a ella. Llena por sí sola páginas y
    Quisiera abordar hoy lo que concierne         páginas de documentos de archivos—
propiamente      al    intercambio   y     que    archivos urbanos, archivos privados de
designaremos a la vez como economía de            familias de comerciantes, documentos ju-
mercado y como capitalismo. Este doble            rídicos y policiales, deliberaciones de las
apelativo indica que pensamos diferenciar         cámaras de comercio, registros de
estos dos sectores que, desde nuestro             notarios… Entonces, ¿cómo no reparar en
punto de vista, no se confunden. Repitamos,       ella e interesarse por ella? Está siempre
no obstante, que estos dos grupos de              presente.
actividad —economía de mercado y                      El peligro reside, evidentemente, en que
capitalismo— son minoritarios hasta el siglo      sólo nos fijemos en ella, en que la
XVIII, y que la mayoría de las acciones de        describamos con un lujo de detalles tal que
los     hombres      permanece     encerrada,     pueda llegar a sugerir una presencia
sumergida, en el inmenso campo de la vida         invasora, insistente, cuando en realidad sólo
material. Si bien la economía de mercado se       es un fragmento de un vasto conjunto, por
encuentra en plena expansión, cubre ya            su                                      propia
vastísimas superficies y cosecha éxitos
espectaculares, adolece aún, con bastante         naturaleza, que la reduce a un papel de lazo
frecuencia, de falta de densidad. En cuanto       entre la producción y el consumo; y de
a aquellas realizaciones del Antiguo Régi-        hecho, antes del siglo XIX es una simple
men que llamo —con razón o sin ella—              capa más o menos gruesa y resistente, en
capitalismo, son índice de un nivel brillante y   ocasiones muy fina, situada entre el océano
sofisticado, aunque limitado, que no afecta       de la vida cotidiana que subyace y los
al conjunto de la vida económica y no crea        procedimientos del capitalismo que, una vez
—la excepción confirma la regla— ningún           de cada dos, la dirigen desde arriba.
“modo de producción” propio y tendente, por           Pocos historiadores son claramente
sí mismo, a generalizarse. Dista mucho,           conscientes de esta limitación que, al
incluso,     ese     capitalismo    al     que    restringirla, define la economía de mercado
denominamos mercantil de dominar y dirigir        y señala su verdadero papel. Witold Kula es
en su totalidad a la economía de mercado,         de los pocos que no se dejan llevar dema-
aunque ésta sea su condición previa in-           siado por el movimiento de los precios del
dispensable. Y sin embargo, el papel              mercado, sus altibajos, sus crisis, sus
nacional, internacional y mundial que             lejanas correlaciones y sus tendencias al
desempeña el capitalismo resulta ya evi-          unísono es decir, todo aquello que torna
dente.                                            palpable el aumento regular del volumen de
                                                  los intercambios. Para recoger una de sus
                     1                            imágenes, es importante mirar siempre al
La economía de mercado, de la que hablé           fondo del pozo, hasta llegar a la masa pro-
en el primer capítulo, se nos presenta sin        funda del agua o de la vida material a la que
excesiva ambigüedad. Los historiadores le         afectan los precios del mercado, pero no
han otorgado, en verdad, un lugar de favor.       calan en ella ni consiguen arrastrarla
Todas las ensalzan. En comparación, la            siempre. Por lo tanto, toda historia
producción y el consumo son aún continen-         económica que no sea a doble registro —a
tes mal investigados por una búsqueda             saber, la salida del pozo y el pozo en su
                                    La dinámica del capitalismo                                13
profundidad— corre el peligro de quedar            política económica de las altivas ciudades,
terriblemente incompleta.                          ¿qué era sino la vigilancia de sus mercados,
    Una vez señalado esto, resulta evidente        de sus suministros y de sus precios? Y
que entre los siglos XV y XVI, la zona             cuando una política económica se esboza
ocupada por esta vida rápida que es la             en la actuación del Príncipe, ¿no es acaso a
economía de mercado no ha cesado de                propósito del mercado nacional, de la
expandirse. La variación en cadena de los          bandera nacional que hay que defender, de
precios de mercado es, a través del espacio,       la industria nacional ligada al mercado
la señal que lo anuncia y lo demuestra.            interior y exterior y a la que interesa
Estos precios varían en el mundo entero: en        promover? En esta zona estrecha y sensible
Europa, según demuestran numerosas in-             del mercado es donde resulta posible y lógi-
formaciones, en Japón y en China, en la            co actuar. En ella repercuten las medidas to-
India, y a lo largo de los países del Islam        madas, como demuestra la práctica diaria.
(también en el Imperio turco), así como en         Tanto es así que se ha llegado a creer, con
América, en donde los metales preciosos            razón o sin ella, que los intercambios juegan
juegan un papel precoz es decir, en Nueva          por sí solos un papel decisivo, equilibrante,
España, en Brasil, en Perú. Y todos estos          que allanan los desniveles mediante la com-
precios se corresponden mejor o peor, se           petencia, ajustan la oferta y la demanda, y
suceden con diferencias más o menos                que el mercado es un dios escondido y
acusadas, apenas sensibles a través de             benévolo, la “mano invisible” de Adam
toda Europa, donde las economías apare-            Smith, el mercado autorregulador del siglo
cen íntimamente conectadas unas con otras,         XIX y la piedra angular de la economía, si
pero, en cambio, con un retraso de al menos        nos atenemos al laissez faire, laissez
veinte años con respecto a Europa en la            passer.
India de fines del siglo XVI y principios del          Hay en esto una parte de verdad y otra
XVII.                                              de mala fe, pero también de ilusión.
    Resumiendo, cierta economía relaciona          ¿Podemos acaso olvidar cuántas veces el
entre sí, mejor o peor, los distintos              mercado      fue    invertido    y    falseado,
mercados del mundo, una economía que no            arbitrariamente fijados sus precios por los
arrastra tras ella más que algunas                 monopolios de hecho y de derecho? Y sobre
mercancías excepcionales, pero también los         todo, si admitimos las virtudes competidoras
metales preciosos, viajeros privilegiados que      del mercado (“el primer ordenador puesto al
están dando la vuelta al mundo. Las piezas         servicio de los hombres”), es importante
de a ocho españolas, acuñadas con la plata         señalar al menos que el mercado no es sino
de América, cruzan el Mediterráneo,                un nexo imperfecto entre producción y
atraviesan el Imperio turco y Persia, y llegan     consumo, aunque sólo fuese en la medida
a la India y China. A partir de 1572, por el       en que sigue siendo parcial. Subrayemos
enlace de Manila, la plata americana cruza         esta última palabra: parcial. Creo de hecho
también el Pacífico y, al final del viaje, llega   en las virtudes y en la importancia de una
de nuevo a China por esta nueva vía.               economía de mercado, pero no en su
    Estas conexiones, estas cadenas,               reinado exclusivo. Esto no impide que, hasta
tráficos y transportes esenciales, ¿cómo no        una época relativamente cercana, los
iban a llamar la atención de los histo-            economistas razonasen únicamente a partir
riadores? Estos espectáculos les fascinan,         de sus esquemas y de sus lecciones. Para
como ya fascinaron a sus contemporáneos.           Turgot, la circulación se identifica realmente
Incluso los primeros economistas, ¿qué             con el conjunto de la vida económica. Del
estudiaban en realidad si no es la oferta y la     mismo modo y mucho después, David
demanda en el ámbito del mercado? La               Ricardo no ve más que el río, estrecho pero
                                  La dinámica del capitalismo                                  14
vivo, de la economía de mercado. Y si bien       que el término aparece cargado de aquellas
los economistas, desde hace más de               connotaciones que le presta la vida actual.
cincuenta años e instruidos por la                   Porque el término capitalismo, en su
experiencia, ya no defienden las virtudes au-    acepción más amplia, data de principios del
tomáticas del laissez faire, el mito sigue aún   siglo XX. Observo por mi parte, de una
presente en el ámbito de la opinión pública y    forma un poco arbitraria, que su verdadero
de las discusiones políticas actuales.           lanzamiento se produce con la edición, en
                                                 1902, del famoso libro de Werner Sombart,
                        2                        Der moderne Kapitalismus. Este término fue
Finalmente, si he introducido el término         prácticamente ignorado por Marx. Henos
capitalismo en el debate, a propósito de una     aquí entonces directamente amenazados
época en la que no siempre se le reconoce        por el mayor de los pecados, el de
carta de naturaleza, ha sido sobre todo          anacronismo. No existe el capitalismo antes
porque necesitaba otra palabra que no fuera      de la Revolución Industrial, gritaba un joven
economía de mercado para designar aque-          historiador: “¡El capital sí, pero el capitalismo
llas actividades que se nos revelan como         no!”.
diferentes. Mi intención no era ciertamente          No obstante, nunca se produce entre el
la de “introducir el lobo en la majada”. Sabía   pasado, incluso lejano, y el presente ruptura
muy bien —¡los historiadores han insistido       total, discontinuidad absoluta o —si se
tantas veces al respecto!— que este término      prefiere, no-contaminación. Las experiencias
conflictivo    es    ambiguo,    terriblemente   del pasado no dejan de prolongarse en la
cargado de actualidad y, virtualmente, de        vida actual, no dejan de incrementarla. Así
anacronismo. Si, con gran imprudencia, le        pues, muchos historiadores —y no de los
he abierto la puerta, ha sido por múltiples      menores— se dan cuenta actualmente de
razones.                                         que la Revolución industrial se anuncia
    En primer lugar, entre los siglos XV y       mucho antes del siglo XVIII. Quizás la mejor
XVIII hay ciertos procesos que exigen un         razón para persuadirse de ello sea el
apelativo especial. Cuando los observamos        ejemplo      que     dan       ciertos     países
de cerca, resulta casi absurdo incluirlos, sin   subdesarrollados de hoy en día que intentan
más, dentro de la economía de mercado            realizar su revolución industrial y, aun
ordinaria. El término que nos viene entonces     teniendo, según dicen, el modelo de éxito
espontáneamente a la cabeza es el de capi-       ante sus ojos, fracasan en el intento.
talismo. Si lo expulsamos, molestos, por la          Resumiendo, esta dialéctica interminable
puerta, vuelve a entrar casi inmediatamente      puesta en tela de juicio —pasado, presente;
por la ventana. Porque no le encontramos         presente, pasado— corre el riesgo de ser
un sustituto adecuado, y esto es                 simplemente el corazón, la razón de ser de
sintomático. Como dice un economista             la historia misma.
americano, la mejor razón para emplear el
término capitalismo, por muy desprestigiado                             3
que esté, es, a fin de cuentas, que no           No podremos doblegar ni definir el término
hemos encontrado ningún otro que le susti-       capitalismo, para ponerlo al servicio
tuya. Es indudable que presenta el inconve-      exclusivo de la explicación histórica, a no
niente de arrastrar tras de sí innumerables      ser encuadrándolo seriamente entre las dos
querellas y discusiones; pero estas              palabras que subyacen y le prestan su
querellas, las buenas, las menos buenas y        sentido: capital y capitalista. El capital, como
las ociosas, son, en verdad, imposibles de       realidad tangible y masa de medios
evitar; no se puede actuar y discutir como si    fácilmente identificables, y en constante
no existieran. Otro inconveniente peor es        actividad; el capitalista, como persona que
                                 La dinámica del capitalismo                                 15
preside o intenta presidir la inserción del         Pero dejemos estos problemas. Los
capital en el proceso incensante de             conocen ustedes tan bien como yo. No les
producción al cual se ven obligadas todas       debo, en realidad, más que una sola explica-
las sociedades; el capitalismo constituye,      ción:      ¿cómo         puedo        distinguir
grosso modo (y sólo grosso modo), la forma      aceptablemente el capitalismo de la
en que es llevado —normalmente con fines        economía de mercado, y viceversa?
poco altruistas— este constante juego de            Supongo, desde luego, que no esperarán
inserción.                                      ustedes de mí que lleve a cabo una
     La palabra clave es la de capital. Esta    distinción perentoria del tipo de “el agua
última, en los ensayos de los economistas,      debajo y el aceite encima”. La realidad
ha tomado el sentido reforzado de bien          económica no trata nunca de cuerpos
capital; no sólo designa las acumulaciones      simples. Pero aceptarán sin demasiada difi-
de dinero, sino también los resultados          cultad que pueda haber al menos dos tipos
utilizables y utilizados de todo trabajo        de economía llamada de mercado (A y B),
previamente ejecutado: una casa es un           discernibles si les prestamos un poco de
capital, al igual que el trigo almacenado en    atención, aunque sólo sea por las relaciones
una granja; un navío o una carretera tam-       humanas, económicas y sociales que
bién constituyen capitales. Pero un bien        instauran.
capital sólo merece ese nombre si participa         En la primera categoría (A), incluiría de
en el renovado proceso de la producción: el     buen grado los intercambios cotidianos del
dinero de un tesoro que permanece inactivo      mercado, los tráficos locales o a corta
ya no constituye un capital, al igual que un    distancia, como el trigo y la madera que se
bosque no explotado, etc. Una vez sentado       encaminan hacia la ciudad cercana; e inclu-
esto, ¿existe acaso alguna sociedad             so los que tienen lugar en un radio más
conocida que no haya acumulado o acumule        amplio, siempre que sean regulares,
bienes capitales, que no los utilice con        previsibles, rutinarios y abiertos, tanto a los
regularidad en su trabajo y que, por medio      pequeños, como a los grandes co-
del trabajo, no los reconstituya y haga fruc-   merciantes: como por ejemplo los envíos de
tificar? El más modesto de los pueblos de       grano del Báltico desde Dantzig hasta
Occidente, en el siglo XV, posee sus            Amsterdam en el siglo XVII, O el tráfico del
caminos, sus campos desempedrados, sus          aceite y del vino del sur hacia el norte de
tierras cultivadas, sus bosques organizados,    Europa, y estoy pensando en aquellas “floti-
sus setos vivos, sus huertas, sus ruedas de     llas” de carros alemanes que venían a
molino, sus reservas de grano... Ciertos        buscar, cada año, el vino blanco de Istria.
cálculos realizados con respecto a las              El mercado de un pueblo podría
economías del Antiguo Régimen arrojan una       constituir un buen ejemplo de estos
relación de uno a tres o a cuatro entre el      intercambios      carentes    de     sorpresas,
producto bruto de un año de trabajo y la        “transparentes”, cuyos pormenores conoce
masa de los bienes capitales (lo que en         todo el mundo de antemano y cuyos be-
francés llamamos le patrimoine), la misma,      neficios siempre moderados podemos
en suma, que la aceptada por Keynes para        calcular aproximadamente. Este reúne ante
la economía de las sociedades actuales.         todo     a     productores      —campesinos,
Cada sociedad llevaría, pues, tras sí el        campesinas, artesanos— y a clientes, unos
equivalente a tres o cuatro años de trabajo     del mismo pueblo y otros de los pueblos
acumulado, en reserva, que utilizaría para      cercanos. En todo lo demás hay, de vez en
sacar adelante su producción, y el              cuando, dos o tres comerciantes; es decir,
patrimonio sólo se moviliza parcialmente con    entre el cliente y el productor aparece el
tal fin, nunca en un 100%, desde luego.         intermediario, el tercer hombre. Y este co-
                                  La dinámica del capitalismo                               16
merciante puede, en ciertas ocasiones,           efecto, de desembarazarse de las reglas del
alterar el mercado, dominarlo e influir en los   mercado tradicional, en exceso paralizado-
precios por medio de manejos de alma-            ras a veces? Algunos comerciantes
cenamiento; incluso un pequeño revendedor        itinerantes, recolectores de mercancías, van
puede, en contra de los reglamentos, salir al    a buscar a los productores en sus propias
encuentro de los campesinos a la entrada         casas. Compran directamente al campesino
del pueblo, comprarles a precio reducido sus     la lana, el cáñamo, los animales vivos, los
géneros y ofrecerlos seguidamente él mismo       cueros, la avena o el trigo, las aves de
a los compradores: es un fraude de tipo          corral, etc. O incluso les compran estos
elemental, que está presente en todos los        productos por adelantado: la lana antes de
pueblos y más aún en todas las ciudades y        que esquilen a las ovejas, el trigo cuando
que es capaz, cuando se extiende, de hacer       está apuntando. Un simple papel firmado en
subir los precios. Así pues, incluso en el       la posada del pueblo o en la misma granja
pueblo ideal que nos estamos imaginando,         cierra el trato. Después, encauzarán sus
con su comercio reglamentado, leal y             compras, por medio de carros, bestias de
transparente —donde los hombres trabajan         carga o barcos, hacia las grandes ciudades
“el ojo en el ojo, la mano con la mano, como     o hacia los puertos exportadores. Ejemplos
dicen los alemanes—, el intercambio per-         como éstos se encuentran en el mundo
teneciente a la categoría B, que huye de la      entero, tanto en París como en Londres; en
transparencia y del control, no se halla por     Segovia para las lanas, en torno a Nápoles
completo ausente. Asimismo, el comercio          para el trigo, en Apulia para el aceite, en
regular que anima a los grandes “convoys”        Insulindia para la pimienta… Cuando no
de trigo del Báltico es un comercio transpa-     acude a la misma explotación agrícola, el
rente: las curvas de precios a la salida de      comerciante itinerante concierta sus citas
Dantzig y a la llegada a Amsterdam son           junto al mercado, al margen de la plaza
sincrónicas, y el margen de beneficios es a      donde éste tiene lugar o bien, con mayor
la vez seguro y moderado. Pero si se             frecuencia, se reúne en una posada: las
produce una carestía en el Mediterráneo,         posadas son etapas de la circulación
hacia 1590, por ejemplo, veremos a los           rodada, oficinas de transporte. Que este tipo
mercaderes internacionales representantes        de intercambios sustituye las condiciones
de importantes clientes. desviar de su ruta      normales del mercado colectivo por transac-
habitual a barcos enteros, cuyo cargamento,      ciones individuales cuyos términos varían
transportado a Liorna o a Génova, triplica o     arbitrariamente según sea la situación
cuadruplica entonces sus precios. También        respectiva de los interesados, lo demuestran
en este caso, la economía A puede cederle        sin ambigüedad los numerosos procesos
el paso a la economía B.                         que origina en Inglaterra la interpretación de
    En cuanto nos elevamos en la jerarquía       los pequeños papeles firmados por los
de los intercambios, es el segundo tipo de       vendedores. Es evidente que se trata de
economía el que predomina y dibuja ante          intercambios desiguales en los que la
nuestros ojos una “esfera de circulación”        competencia —ley esencial de la llamada
evidentemente distinta. Los historiadores        economía de mercado— no desempeña
ingleses han señalado la creciente               apenas ningún papel, y en los que el
importancia, a partir del siglo XV —y junto al   mercader cuenta con dos ventajas: ha roto
mercado público tradicional, el public           las relaciones entre el productor y el
market— de lo que ellos llaman private mar-      destinatario final de la mercancía (él es el
ket, o sea, el mercado privado; yo lo llamaría   único que conoce las condiciones del mer-
más bien, para acentuar la diferencia, el        cado a ambos extremos de la cadena y, por
contramercado. ¿Acaso no trata éste, en          lo tanto, el beneficio contable) y dispone de
                                 La dinámica del capitalismo                                 17
dinero en efectivo, lo que constituye su        encuentra a menudo bajo el signo del
argumento principal. De ahí que se tiendan      trueque, del valor de uso. El comercio de
largas cadenas mercantiles entre la             especias, en cambio, se sitúa directamente
producción y el consumo, y es sin duda su       dentro del ámbito de la economía monetaria.
eficacia lo que las hizo imponerse,             Y son sólo los grandes negociantes los que
especialmente en lo que se refiere al           lo practican y concentran en sus manos sus
abastecimiento de las ciudades, y lo que in-    anormales         beneficios.     El    mismo
citó a las autoridades a hacer la vista gorda   razonamiento valdría para la Inglaterra de
o, por lo menos, a relajar sus controles.       tiempos de Defoe.
    Ahora bien, cuanto más se alargan               No es una casualidad que, en todos los
dichas cadenas, más escapan a las reglas y      países del mundo, un grupo de grandes
controles habituales y más claramente           negociantes se destaque claramente por en-
emerge el proceso capitalista. Y lo hace de     cima de la masa de mercaderes, y que este
forma brillante en el comercio, a larga         grupo sea más limitado, por un lado, y
distancia, el Fernhandel, en el que los         aparezca siempre ligado, por otro, al
historiadores alemanes no son los únicos en     comercio a larga distancia, entre otras
ver el superlativo de la vida de intercambio.   actividades. Este fenómeno es visible en
El Fernhandel es, por excelencia, un campo      Alemania desde el siglo XIV, en París desde
en el que se maniobra libremente, opera a       el XIII, en las ciudades italianas desde el XII,
unas distancias que le ponen a resguardo        e incluso antes. El tayir, en el Islam y antes
de los controles ordinarios, o que le           ya de la aparición de los primeros
permiten sortearlos; actuará, según los         negociantes occidentales, es un exportador-
casos, desde las costas de Coromandel o         importador que, desde su casa (estamos ya
las riberas de Bengala hasta Amsterdam;         ante el comercio fijo), dirige a agentes y
desde Amsterdam hasta cualquier almacén         comisionistas. No tiene nada en común con
de reventas de Persia, de la China o del        el hawanti, el tendero del zoco. En Agra,
Japón. En esta extensa zona de                  que, hacia 1640, es aún una enorme ciudad
operaciones, cuenta con la posibilidad de       de la India, un viajero anota que con el
escoger, y escogerá aquello que le              nombre de “sogador” se designa a “aquel al
proporcione los máximos beneficios: ¿el         que llamaríamos en España un mercader,
comercio en las Antillas ya sólo produce        pero hay algunos que se adornan con el
beneficios modestos? Da lo mismo, ya que,       nombre particular de katari, el título más
en ese mismo instante, el comercio de la        eminente para aquellos que profesan en
India y de la China garantiza la obtención de   estos países el arte mercantil y que significa
beneficios dobles. Basta, pues, con cambiar     comerciante riquísimo y de gran crédito”. En
de punto de mira.                               Occidente, el vocabulario señala unas
    De estos grandes beneficios se derivan      diferencias análogas. El négociant es el
considerables acumulaciones de capital,         katari francés, y esta palabra aparece en el
tanto más cuanto que el comercio a larga        siglo XVII. En Italia, hay una enorme
distancia sólo se reparte entre unas pocas      distancia entre el mercante a taglio y el
manos. No entra cualquiera en él. El co-        negoziante; lo mismo en Inglaterra entre el
mercio local, por el contrario, se esparce      tradesman y el merchant que, en los puertos
entre multitud de participantes. En el siglo    ingleses, se ocupa ante todo de la exporta-
XVI, por ejemplo, el comercio interior de       ción y del comercio a larga distancia; y en
Portugal, visto en su totalidad y con todo su   Alemania, entre los Krämer, por un lado, y el
supuesto valor monetario, es, con mucho,        Kaufmann o el Kaufherr, por otro.
superior al comercio de pimienta, especias y        ¿Hace       falta  señalar     que   estos
drogas. Pero este comercio interior se          capitalistas, tanto en el Islam como en la
                                  La dinámica del capitalismo                                 18
cristiandad, son los amigos del príncipe,        París, Londres, Brujas… Pero se trata aquí
aliados o explotadores del Estado? Muy           de juegos tan ajenos al común de los
pronto, desde el principio, traspasarán los      mortales, como son las actuales delibe-
límites nacionales y se entenderán con los       raciones ultrasecretas del Banco de Pagos
mercaderes de otras plazas extranjeras.          Internacionales, en Basilea.
Poseen mil medios para falsear el juego a            Así pues, el mundo de la mercancía o del
su favor, mediante la manipulación del           intercambio se encuentra estrictamente
crédito y el fructuoso juego de las buenas       jerarquizado, desde los más humildes oficios
monedas contra las falsas: las buenas            —mozos        de    cuerda,     descargadores,
monedas de oro y plata se destinan a las         buhoneros, carreteros, marineros— hasta
grandes transacciones, al Capital; y las de      los cajeros, tenderos, agentes de nombres
cobre a los pequeños salarios y a los pagos      diversos, usureros y, finalmente, hasta los
cotidianos, al Trabajo, en consecuencia.         negociantes. Lo que a primera vista resulta
Cuentan con la superioridad de la                sorprendente es que la especialización, la
información, de la inteligencia y de la          división del trabajo, que no hace más que
cultura. Y se apoderan a su alrededor de lo      acentuarse rápidamente al compás de los
que es bueno aprehender: la tierra, los edifi-   progresos de la economía de mercado,
cios, las ingresos… ¿Quién pondría en duda       afecta a toda esta sociedad mercantil salvo
que tienen a su disposición los monopolios,      a su cima, la de los negociantes capitalistas.
o simplemente el poder suficiente para           Así este proceso de parcelación de
anular en un noventa por ciento de los casos     funciones, esta modernización, se manifestó
a la competencia? Al escribir a uno de sus       ante todo y solamente en la base: los
agentes de Burdeos, un mercader holandés         oficios, los tenderos, incluso los buhoneros,
le recomendaba que mantuviera secretos           se especializan. No ocurre lo mismo en lo
sus proyectos; si no, añadía, “le ocurriría a    alto de la pirámide, ya que, hasta el siglo
este negocio lo que a tantos otros en los        XIX, el mercader de altos vuelos no se
que, en el momento en que surge la com-          limita, por así decir, a una sola actividad: es
petencia, ¡ya se acabaron los beneficios!”       comerciante, claro está, pero nunca de un
Finalmente, y gracias a la masa de los           solo ramo, sino que, según las ocasiones,
capitales, pueden los capitalistas preservar     es a la vez armador, asegurador,
sus privilegios y reservarse los grandes         prestamista,       prestatario,      financiero,
negocios internacionales de su tiempo. De        banquero e incluso empresario industrial o
una parte, porque en esta época de               explotador agrícola. En Barcelona, en el
lentísimos transportes, el gran comercio         siglo XVIII, el tendero detallista, el botiguer,
impone largos plazos a la circulación de         está siempre especializado: vende telas, o
capitales: son necesarios meses, y a veces       paños, o especias… Si algún día se
años, para que retornen las sumas                enriquece      lo    suficiente   como     para
invertidas, engrosadas por sus beneficios.       convertirse       en       negociante,     pasa
De otra parte, porque generalmente el gran       automáticamente de la especialización a la
mercader no utiliza sólo capitales: recurre al   no-especialización. A partir de ese mo-
crédito, al dinero de los demás. Por último,     mento, cualquier buen negocio que se
los capitales se desplazan. Desde finales del    encuentre a su alcance pasará a ser de su
siglo XIV, los archivos de Francesco di          competencia.
Marco Datini, mercader de Prato, cerca de            Esta anomalía ha sido a menudo
Florencia, nos señalan las idas y venidas de     señalada, pero la explicación que suele
las letras de cambio entre las ciudades ita-     dársele no nos puede satisfacer: el
lianas y los puntos álgidos del capitalismo      mercader, nos dicen, divide sus actividades
europeo: Barcelona, Montpellier, Avignon,        entre diversos sectores para limitar sus
                                  La dinámica del capitalismo                               19
riesgos: perderá con la cochinilla, pero ga-     sector. El capitalismo es de naturaleza
nará con las especias; fracasará en una          coyuntural. Incluso hoy en día, uno de sus
transacción comercial, pero ganará al jugar      grandes valores es su facilidad de
con los cambios o al prestarle dinero a un       adaptación y de reconversión.
campesino para que pueda constituirse un              —Que una única especialización ha
ingreso... Para resumir, seguiría el consejo     mostrado, en ocasiones, tendencia a
de un proverbio francés que recomienda “ne       manifestarse dentro de la vida mercantil: el
pas mettre tous ses oeufs dans le meme           comercio del dinero. Pero su éxito nunca ha
panier” (“no jugárselo todo a una sola           sido de larga duración, como si el edificio
carta”). De hecho, yo pienso:                    económico no pudiese nutrir suficientemente
    —Que el mercader no se especializa           esta punta culminante de la economía. La
porque ninguno de los ramos que se               banca florentina, algún tiempo floreciente, se
encuentran a su alcance está lo                  derrumba con los Bardi y los Perucci en el
suficientemente desarrollado como para ab-       siglo XIV; y más tarde con los Médicis, en el
sorber toda su actividad. Se cree con            siglo XV. A partir de 1579, las ferias genove-
demasiada frecuencia que el capitalismo de       sas de Piacenza se convierten en el clearing
antaño era menor, debido a la falta de           de casi todos los pagos europeos, pero la
capitales, que le fue preciso ir acumulando      extraordinaria aventura de los banqueros
durante mucho tiempo para expandirse. Sin        genoveses durará menos de medio siglo,
embargo, la correspondencia mercantil o las      hasta 1621. En el siglo XVII, Amsterdam
memorias de las cámaras de comercio nos          dominará a su vez en forma brillante los
muestran bastante a menudo el caso de            circuitos del crédito europeo, y la
capitales que buscan inútilmente una forma       experiencia se saldará también esta vez con
de inversión. Entonces, el capitalismo se        un fracaso en el siglo siguiente. El capi-
sentirá tentado por la adquisición de tierras,   talismo financiero no triunfará hasta el siglo
por su valor refugio y su valor social, pero     XIX, más allá de los años 1830-1860,
también a veces de tierras que pueden            cuando la Banca lo acapare todo, industria y
explotarse de forma moderna y ser fuente         mercancía, y cuando la economía, en
de beneficios sustanciosos, como sucede,         general, haya adquirido el suficiente vigor
por ejemplo, en Inglaterra, en Venecia y         como para sostener definitivamente esta
otros lugares. O bien se dejará seducir por      construcción .
las especulaciones inmobiliarias urbanas; o           Resumiendo,     hay     dos    tipos   de
también por las incursiones, prudentes pero      intercambio: uno, elemental y competitivo,
frecuentes, en el campo de la industria, así     ya que es transparente; el otro, superior, so-
como por las especulaciones mineras (siglos      fisticado y dominante. No son ni los mismos
XV y XVI). Pero resulta significativo que,       mecanismos ni los mismos agentes los que
salvo en casos excepcionales, no se              rigen a estos dos tipos de actividad, y no es
interese por el sistema de producción y se       en el primero, sino en el segundo, donde se
contente, mediante el sistema de trabajo a       sitúa la esfera del capitalismo. No niego que
domicilio o putting out, con controlar la pro-   pueda haber un capitalismo rural y
ducción artesanal para asegurarse mejor su       disfrazado, astuto y cruel. Lenin, según me
comercialización. Frente al artesano y al        dijo el profesor Dalin de Moscú, sostenía
sistema del putting out, las manufacturas no     incluso que, en un país socialista, si se le
representarán, hasta el siglo XIX, más que       devolvía la libertad a un mercado de pueblo,
una pequeña parte de la producción.              éste podría reconstruir el árbol entero del
    —Que si el gran comerciante cambia tan       capitalismo. No niego tampoco que pueda
a menudo de actividad, es porque los             existir un microcapitalismo de los tenderos.
grandes beneficios cambian sin cesar de          Gerschenkron piensa que el verdadero
                                   La dinámica del capitalismo                                  20
capitalismo surgió de ahí. La relación de         dose en ellos, pero también abriendo sus
fuerzas que se halla en la base del               puertas a los próximos a él. Hay acción e
capitalismo puede esbozarse y encontrarse         interacción. Esta forma particular y parcial
en todos los estratos de la vida social. Pero     de la economía que es el capitalismo no se
en definitiva, es en lo alto de la sociedad       explicará plenamente sino a la luz de estas
donde se despliega el primer capitalismo,         proximidades       e    invasiones;     acabará
donde afirma su fuerza y se nos revela. Y es      adquiriendo gracias a ella su auténtico
a la altura de los Bardi, de los Jacques          rostro.
Coeur, de los Jacob Fugger, de los John                De ahí que el Estado moderno, que no
Law y de los Necker donde debemos ir a            ha creado el capitalismo pero sí lo ha
buscarlo y donde más probabilidades               heredado, tan pronto lo favorezca como lo
tenemos de descubrirlo.                           desfavorezca; a veces lo deja expandirse y
   Si de ordinario no se hace una distinción      otras le corta sus competencias. El capita-
entre capitalismo y economía de mercado es        lismo sólo triunfa cuando se identifica con el
porque ambos han progresado a la vez,             Estado, cuando es el Estado. En su primera
desde la Edad Media hasta nuestros días, y        gran fase, la de las ciudades-Estado de
porque se ha presentado a menudo al               Italia, en Venecia, en Génova y en
capitalismo como el motor y la plenitud del       Florencia, la élite del dinero es la que ejerce
desarrollo económico. En realidad, todo se        el poder. En Holanda, en el siglo XV, la
sostiene sobre los anchos hombros de la           aristocracia de los Regentes gobierna
vida material: si ésta crece, todo va hacia       siguiendo el interés e incluso las directrices
adelante; la economía de mercado crece            de los hombres de negocios, negociantes o
también a su costa y amplía sus relaciones.       proveedores de fondos. En Inglaterra, con la
Ahora bien, el que se beneficia siempre de        revolución de 1688, se llega asimismo a un
esta expansión es el capitalismo. No creo         compromiso semejante al holandés. Francia
que Joseph Schumpeter tenga razón                 mantiene un retraso de más de un siglo:
cuando hace del empresario el deus ex             sólo con la revolución de julio, en 1830, se
machina. Creo con firmeza que es el mo-           instalará por fin cómodamente la burguesía
vimiento de conjunto el que resulta               de los negocios en el gobierno.
determinante, y que todo capitalismo está              Así pues, el Estado se muestra favorable
hecho a la medida, en primer lugar, de las        u hostil al mundo del dinero según lo
economías que le son subyacentes.                 imponga su propio equilibrio y su propia
                                                  capacidad de resistencia. Lo mismo ocurre
                       4                          con la cultura y con la religión. En un
Como privilegio de una minoría, el                principio, la religión —fuerza de tipo
capitalismo es impensable sin la complicidad      tradicional— dice no a las novedades del
activa de la sociedad. Constituye forzosa-        mundo, del dinero, de la especulación y de
mente una realidad de orden social, una           la usura. Pero existen acomodos con la
realidad de orden político e incluso una reali-   Iglesia. Aunque ésta no cesa de decir no,
dad de civilización. Porque hace falta, en        acabará por decir sí a las imperiosas
cierto modo, que la sociedad entera acepte,       exigencias      del    siglo.   Para      decirlo
más o menos conscientemente, sus valores.         brevemente, aceptará un aggiornamento, un
Pero no siempre es éste el caso.                  modernismo como hubiéramos dicho
    Toda sociedad densa se descompone en          antaño. Agustin Renaudet recordaba que
varios “conjuntos”: el económico, el político,    Santo Tomás de Aquino (1225-1274)
el cultural y el jerárquico-social . El           formuló el primer modernismo llamado a
económico sólo podrá comprenderse en              tener éxito. Pero si la religión y, por lo tanto,
unión de los demás “conjuntos”, disolvién-        la cultura, barrió bastante pronto sus
                                   La dinámica del capitalismo                                  21
obstáculos, mantuvo una fuerte oposición de       moderno.
principio, especialmente en lo que se refiere         Pero éste no es el problema esencial. El
al préstamo con interés, condenado como           verdadero destino del capitalismo se jugó,
usura. Se ha llegado incluso a sostener, un       en efecto, de cara a las jerarquías sociales.
poco precipitadamente, es verdad, que                 Toda sociedad evolucionada admite
estos escrúpulos sólo desaparecieron con la       varias jerarquías, digamos varios escalones,
Reforma y que ésta es la razón profunda de        que le permiten salir de la planta baja donde
la ascensión del capitalismo en los países        vegeta la masa del pueblo que está en la
del norte de Europa. Para Max Weber, el           base —el Grundvolk de Werner Sombart—:
capitalismo, en el sentido moderno de la          jerarquía    religiosa,   jerarquía     política,
palabra, no habría sido ni más ni menos que       jerarquía militar y jerarquías diversas del
una creación del protestantismo o, mejor          dinero. Entre unas y otras, según los
aún, del puritanismo .                            distintos siglos o lugares, existen oposicio-
    Todos los historiadores se oponen a una       nes, compromisos o alianzas; a veces, hay
tesis      sutil,   aunque      no      logran    incluso confusión. En la Roma del siglo XIII,
desembarazarse de ella de una vez por             la jerarquía política y la religiosa se
todas: vuelve a resurgir ante ellos sin cesar.    confunden pero, alrededor de la ciudad, la
Y, sin embargo, es manifiestamente falsa.         tierra y el ganado crean una clase de gran-
Los países del Norte no han hecho más que         des señores peligrosos, mientras que los
tomar el lugar ocupado durante largo tiempo       banqueros de la Curia —sieneses—
y con brillantez por los viejos centros           ascienden ya muy alto. En Florencia, a
capitalistas del Mediterráneo. No inventaron      finales del siglo XIV, la antigua nobleza
nada, ni en el campo de la técnica ni en el       feudal y la nueva gran burguesía mercantil
del manejo de los negocios. Amsterdam             forman ya un mismo cuerpo dentro de una
copia a Venecia, al igual que Londres             élite del dinero, la cual se hace también,
copiará a Amsterdam, y Nueva York a               lógicamente, con el poder político. En otros
Londres. Lo que entra en juego en cada            contextos sociales, por el contrario, una
ocasión es el desplazamiento del centro de        jerarquía política puede aplastar a las
gravedad de la economía mundial, por              demás: es el caso de la China de los Ming y
razones económicas, y esto no afecta a la         de los Manchúes. Es también el caso,
naturaleza propia del capitalismo. Este           aunque de forma menos nítida y continua,
deslizamiento      definitivo    desde       el   de la Francia monárquica del Antiguo Régi-
Mediterráneo a los mares del Norte, que se        men, que durante mucho tiempo no deja a
produce muy a finales del siglo XVI, supone       los mercaderes, ni siquiera a los ricos, mas
el triunfo de un país nuevo sobre otro viejo.     que un papel carente de prestigio, y coloca
Y supone también un amplio cambio de ni-          en primera línea a la decisiva jerarquía de la
vel. Gracias a la nueva ascensión del             nobleza. En la Francia de Luis XIII, el
Atlántico, se produce una expansión de la         camino del poder pasa por acercarse al rey
economía en general, de los intercambios,         y a la Corte. El primer paso de la verdadera
del stock monetario y, nuevamente, el vivo        carrera de Richelieu, titular del insignificante
progreso de la economía de mercado es el          obispado de Lugon, fue convertirse en
que, fiel a la cita de Amsterdam, llevará         capellán de la reina madre, María de
sobre sus espaldas, las construcciones            Médicis, y poder acceder así a la Corte para
ampliadas del capitalismo. Finalmente, me         introducirse en el estrecho círculo de los
parece que el error de Max Weber deriva           gobernantes .
esencialmente, en su punto de partida, de             Hay tantos caminos para la ambición de
una exageración del papel desempeñado             los individuos como sociedades. Y tantos
por el capitalismo como promotor del mundo        tipos de éxito. En Occidente, aunque no
                                    La dinámica del capitalismo                               22
escaseen los éxitos de individuos aislados,        Pero su ascensión fue lenta, paciente,
la historia repite incesantemente la misma         traspasándose sin cesar la ambición a hijos
lección, a saber, que los éxitos individuales      y nietos. Y así sucesivamente.
deben inscribirse casi siempre en el activo             Una sociedad de este tipo, derivada de la
de las familias vigilantes, atentas y              sociedad feudal y que todavía sigue siendo
consagradas a incrementar poco a poco su           feudal a medias, es una sociedad en la cual
fortuna y su influencia. Su ambición aparece       la propiedad y los privilegios sociales se
surtida de paciencia, se desarrolla a largo        encuentran relativamente a salvo, en la cual
plazo. Entonces, ¿es preciso cantar las            las familias pueden disfrutar de aquéllos con
glorias y méritos de las “largas” familias, de     relativa tranquilidad, al ser la propiedad
los linajes? Supondría poner en primer             sacrosanta y desear ellos que así sea, y en
plano, en el caso de Occidente, aquello que        la cual permanecen, por lo general, en su
llamamos, en líneas generales y con un             sitio. Ahora bien, es preciso que estas aguas
término que se ha impuesto tardíamente, la         sociales estén tranquilas o relativamente
historia de la burguesía, sustentadora del         tranquilas para que se produzca la acumu-
proceso capitalista, creadora o utilizadora de     lación y se mantengan los linajes, y para
la sólida jerarquía que se convertirá en la        que, si la economía monetaria colabora,
espina dorsal del capitalismo. Este último,        emerja por fin el capitalismo. Éste destruye,
en efecto, para asentar su fortuna y su            con este proceso, ciertos bastiones de la
poder,        se    apoya       sucesiva       o   alta sociedad, pero reconstruye, en cambio y
simultáneamente en el comercio, en la              para beneficio propio, otros tan sólidos y
usura, en el comercio a larga distancia, en el     duraderos como aquéllos.
“cargo” administrativo y en la tierra, valor            Estas largas gestaciones de fortunas
seguro y que, por añadidura, y mucho más           familiares, que desembocan un buen día en
de lo que se piensa, confiere un evidente          un éxito espectacular, nos resultan tan
prestigio de cara a la misma sociedad. Si          familiares, tanto en el pasado como en el
atendemos a estas largas cadenas                   presente, que nos cuesta darnos cuenta de
familiares y a la lenta acumulación de             que estamos aquí, de hecho, ante una
patrimonios y honores, el paso, en Europa,         característica esencial de las sociedades de
del régimen feudal al régimen capitalista se       Occidente. No reparamos en ella, en
hace casi comprensible. El régimen feudal          realidad sino distanciándonos y observando
constituye, en beneficio de las familias           el espectáculo diferente que nos ofrecen las
señoriales, una forma duradera del reparto         sociedades      extraeuropeas.    En     estas
de la riqueza territorial, riqueza de base—y       sociedades, lo que llamamos o podemos
por lo tanto un orden estable en su textura.       llamar capitalismo tropieza en general con
La “burguesía”, a lo largo de los siglos, vivirá   obstáculos sociales nada fáciles o
como un parásito dentro de esta clase              imposibles de franquear. Son estos obstá-
privilegiada, cerca de ella, contra ella y         culos los que nos sitúan, por contraste, en el
aprovechándose de sus errores, de su lujo,         camino de una explicación general.
de su ociosidad y de su falta de previsión,             Dejemos a un lado la sociedad japonesa,
para acabar apoderándose de sus bienes —           en donde el proceso es el mismo, en líneas
con frecuencia a través de la usura— y para        generales, que en Europa: una sociedad
infiltrarse finalmente en sus filas y perderse     feudal se deteriora lentamente y una
en ellas. Pero hay otros burgueses para rea-       sociedad capitalista acaba liberándose de
nudar el asalto, para reemprender la misma         ella; Japón es el país en el que las dinastías
lucha. Parasitismo, en suma, de larga              mercantiles han durado más tiempo;
duración: la burguesía no cesa de destruir a       algunas, nacidas en el siglo XVII, prosperan
la clase dominante para nutrirse de ella.          todavía hoy en día. Pero la occidental y la
                                    La dinámica del capitalismo                                 23
japonesa son los únicos ejemplos que nos           frenado por un Estado en cierto modo
puede recordar la historia comparativa de          totalitario (si despojamos a esta palabra de
sociedades que pasan casi por sí mismas            su sentido peyorativo actual). Sólo
del orden feudal al orden del dinero. En           encontramos un auténtico capitalismo chino
otras zonas, las posiciones respectivas del        fuera de China —en Insulindia, por ejemplo,
Estado, del privilegio del rango y del             donde el mercader chino actúa y reina con
privilegio del dinero son muy distintas, y es      entera libertad.
de estas diferencias de donde trataremos de            En los vastos países del Islam, sobre
extraer una enseñanza.                             todo antes del siglo XVIII, la posesión de
    Veamos el caso de la China y del Islam.        tierras es provisional, ya que, también allí,
En China, las imperfectas estadísticas que         pertenece por derecho al príncipe. Los
se nos ofrecen parecen indicar que la              historiadores dirían. siguiendo el lenguaje de
movilidad social en línea vertical es mayor        la Europa del Antiguo Régimen, que existen
que en Europa. No porque el número de              beneficios (es decir, bienes cedidos con
privilegiados sea relativamente mayor, sino        carácter vitalicio) y no feudos familiares.
porque la sociedad es mucho menos                  Para decirlo con otros términos, los
estable. La puerta abierta, la jerarquía           señoríos, es decir, las tierras, los pueblos y
abierta, es la de los concursos de mandari-        los ingresos territoriales, son distribuidos por
nes. Aunque estos concursos no siempre se          el Estado, al igual que antaño lo hacía el
llevaron a cabo dentro de un contexto de           Estado carolingio, y se encuentran de nuevo
honestidad      absoluta,     resultaban,    en    disponibles cada vez que muere su be-
principio, asequibles a todos los medios           neficiario. Esto constituye para el príncipe
sociales, infinitamente más asequibles en          una forma de pagar los servicios de
todo caso que las grandes universidades            soldados y caballeros. Cuando muere el
occidentales del siglo XIX. Los exámenes           señor, su señorío y todos sus bienes
que posibilitaban el acceso a las altas            vuelven al Sultán de Estambul o al Gran
funciones del mandarinato eran, de hecho,          Mogol de Delhi. Digamos que estos grandes
redistribuciones de las cartas del juego           príncipes, mientras dura su autoridad,
social, como un constante New Deal. Pero           pueden cambiar de sociedad dominante, de
los que logran de esta forma ascender a la         élite, igual que de camisa, y no se privan de
cima no permanecen allí más que de modo            ello. La cima de la sociedad se renueva, por
precario, con carácter vitalicio si se quiere. Y   lo tanto, muy a menudo y las familias no
las fortunas amasadas a menudo en estas            tienen la posibilidad de incrustarse en ella.
ocasiones no sirven apenas para fundar lo          Un reciente estudio sobre el Cairo en el siglo
que llamaríamos en Europa una gran                 XVIII nos señala que los grandes co-
familia. Por otra parte, las familias              merciantes no consiguen mantenerse en su
excesivamente ricas y poderosas resultan,          puesto más allá de una sola generación. La
por regla general, sospechosas al Estado,          sociedad política los devora. Si en la India la
que es el único en poseer el derecho sobre         vida mercantil es más sólida, es porque se
la tierra y el único habilitado para recolectar    desarrolla al margen de la sociedad
los impuestos que paga el campesino, el            inestable de la cima, dentro de los marcos
cual vigila muy de cerca las empresas mine-        protectores constituidos por castas de
ras, industriales y mercantiles. El Estado         mercaderes y banqueros.
chino, pese a las complicidades locales de             Una vez señalado esto, podrán ustedes
mercaderes y mandarines corrompidos,               comprender mejor la tesis que sostengo,
siempre fue hostil al florecimiento de un          bastante sencilla y verosímil: existen unas
capitalismo que, cada vez que prospera a           condiciones sociales en la base del avance
favor de las circunstancias, se ve finalmente      y del triunfo del capitalismo. Éste exige
                                   La dinámica del capitalismo                               24
cierta tranquilidad del orden social, así como    del rompecabezas les han sido presentadas
cierta neutralidad, debilidad y complacencia      o bien aisladas, o bien reagrupadas en un
del Estado. E incluso en Occidente                orden arbitrario, debido a las necesidades
encontramos diversos grados de esta               de la explicación. Se trata ahora de re-
complacencia:       a razones claramente          construir el rompecabezas. Este es el objeto
sociales e incrustadas en su pasado se            del tercer y último volumen de mi obra, ti-
debe que Francia haya sido siempre un país        tulado El tiempo del mundo. El título sugiere,
menos favorable al capitalismo que, por           por sí solo, mi ambición: vincular el
ejemplo, Inglaterra.                              capitalismo, su evolución y sus medios a
    Creo que este punto de vista no               una historia general del mundo.
suscitará objeciones serias. En cambio, un            Una historia, es decir, una sucesión
nuevo problema se plantea. El capitalismo         cronológica de formas y experiencias. El
requiere una jerarquía. Pero, ¿qué es             conjunto del mundo, es decir, esa unidad
exactamente una jerarquía para un                 que se dibuja entre los siglos XV y XVIII y
historiador que ve desfilar ante sí cientos y     cuya      influencia    se     va      notando
cientos de sociedades que poseen todas            progresivamente en la vida entera de los
ellas rematadas en la cima con un puñado          hombres, en todas las sociedades,
de privilegiados y de responsables? Verdad        economías y civilizaciones del mundo.
de ayer para la Venecia del siglo XIII, para la   Ahora bien, este mundo se asienta bajo el
Europa del Antiguo Régimen y para la              signo de la desigualdad. La imagen actual
Francia de Monsieur Thiers o la de 1936, en       —países desarrollados por un lado, y países
la que los eslóganes populares denunciaban        subdesarrollados por otro— constituye ya
el poder de las “doscientas familias”. Pero       una auténtica realidad, mutatis mutandis,
verdad también en Japón, en la China, en          entre los siglos XV y XVIII. Es cierto que, de
Turquía y en la India. Y verdad todavía hoy:      Jacques Coeur a Jean Bodin, a Adam Smith
incluso en los Estados Unidos, el                 y a Keynes, los países ricos y los países
capitalismo no inventa las jerarquías sino        pobres no siempre han sido los mismos; ha
que las utiliza, al igual que tampoco ha in-      girado la rueda. Pero, en lo que respecta a
ventado el mercado o el consumo. El es,           sus leyes, el mundo no ha cambiado
dentro de la amplia perspectiva de la             apenas:          sigue        distribuyéndose,
historia, el visitante nocturno. Llega cuando     estructuralmente, entre privilegiados y no
ya todo está en su sitio. Dicho de otra forma,    privilegiados. Existe una especie de
el problema en sí de la jerarquía lo rebasa,      sociedad mundial, tan jerarquizada como
lo trasciende, lo domina por anticipado. Y las    una sociedad ordinaria y que es como su
sociedades no capitalistas no han suprimido,      imagen agrandada, pero reconocible.
desgraciadamente, las jerarquías.                 Microcosmos y macrocosmos, presentan en
    Todo esto abre las puertas a largas           definitiva la misma textura. ¿Por qué? Es lo
discusiones que he tratado de presentar en        que trataré de explicar, aunque no estoy
mi libro sin aportar conclusiones. Porque ahí     seguro de conseguirlo. El historiador ve con
reside, sin duda, el problema clave, el mayor     mayor facilidad los cómos que los porqués,
de todos los problemas: ¿hay que destruir la      y mejor las consecuencias que los orígenes
jerarquía, la dependencia de un hombre con        de los grandes problemas. Razón de más,
respecto a otro? Sí, afirmó Jean-Paul Sartre      claro está, para que le apasione aún más el
en 1968. Pero, ¿es esto realmente posible?        descubrimiento de estos orígenes que con
                                                  toda regularidad se le escapan y se mofan
          III El Tiempo del Mundo                 de él.

En los dos capítulos anteriores, las piezas                             1
                                   La dinámica del capitalismo                               25
Una vez más, nos interesa fijar el                Amsterdam en el siglo XVIII, antes de la
vocabulario. Necesitaremos, en efecto,            eliminación definitiva de Holanda. Porque
utilizar dos expresiones: economía mundial        uno de los dos centros acaba siempre por
y economía-mundo, más importante aún la           ser eliminado. En 1929, el centro del mundo
segunda que la primera. Por economía              paso de este modo, con un poco de
mundial, entendemos la economía del               indecisión pero sin ambigüedad, de Londres
mundo tomada en su totalidad, el “mercado         a Nueva York.
de todo el universo”, como ya decía                   • Toda economía-mundo se divide en
Sismondi. Por economía-mundo, término             zonas sucesivas. El corazón, es decir, la
que he forjado a partir de la palabra             región que se extiende en torno al centro:
alemana      Weltwirtschaft,   entiendo      la   las Provincias Unidas (pero no todas las
economía de sólo una porción de nuestro           Provincias Unidas) cuando Amsterdam
planeta, en la medida en que éste forma un        domina el mundo en el siglo XVII; Inglaterra
todo económico. Escribí, hace mucho               (pero no toda Inglaterra) cuando Londres, a
tiempo, que el Mediterráneo, en el siglo XVI,     partir de los años 1780, suplantó
constituía por sí solo una Weltwirtschaft, una    definitivamente a Amsterdam. Vienen des-
economía-mundo, y, como también se diría          pués las zonas intermedias, alrededor del
en alemán: ein Welt für sich, un mundo en sí      pivote central. Finalmente, ciertas zonas
     Una economía-mundo puede definirse           marginales muy amplias que, dentro de la
como una triple realidad:                         división del trabajo que caracteriza a la
                                                  economía-mundo, son zonas subordinadas
• Ocupa un espacio geográfico determinado;        y dependientes, más que participantes. En
posee por tanto unos límites que la explican      estas zonas periféricas, la vida de los
y que varían, aunque con cierta lentitud. Hay     hombres evoca a menudo el purgatorio,
incluso forzosamente, de vez en cuando            cuando no el infierno. Y la situación
aunque a largos intervalos, unas rupturas.        geográfica es, claramente, una razón
Así ocurre tras los grandes descubrimientos       suficiente para ello.
de finales del siglo XV. Así en 1689, cuando          Estas      observaciones        demasiado
Rusia, gracias a Pedro el Grande, se abre a       apresuradas       exigirían     evidentemente
la     economía      europea.    Imaginemos       comentarios       y     explicaciones.     Las
actualmente una franca, total y definitiva        encontrarán ustedes en el tercer volumen de
apertura de las economías de China y de la        mi obra, pero pueden hacerse una idea
URSS: se produciría entonces una ruptura          exacta de las mismas en el libro de
del espacio occidental, tal y como existe en      Immanuel Wallenstein, The Modern World-
la actualidad.                                    System, editado en 1974 en los Estados
    • Una economía-mundo acepta siempre           Unidos y publicado en Francia con el título
un polo, un centro representado por una           de Le Systéme du Monde du XV siécle a
ciudad dominante, antiguamente una                nos jours (Flammarion). El hecho de que yo
ciudad-Estado y hoy en día una capital,           no esté siempre de acuerdo con el autor
entendiéndose por tal una capital económica       acerca de tal o cual punto, incluso acerca de
(Nueva York y no Washington, en los               una o dos ideas generales, tiene poca
Estados Unidos). Por lo demás, pueden             importancia. Nuestros puntos de vista son,
existir, incluso de forma prolongada, dos         en lo esencial, idénticos, incluso teniendo en
centros simultáneos en una misma                  cuenta que, para Immanuel Wallenstein, no
economía-mundo: Roma y Alejandría en              hay más economía-mundo que la de
tiempos de Augusto, Antonio y Cleopatra;          Europa, fundada sólo a partir del siglo XVI,
Venecia y Génova en tiempos de la guerra          mientras que para mí, mucho antes de
de Chioggia (1378-1381); Londres y                haber sido conocido por el hombre europeo
                                   La dinámica del capitalismo                               26
en su totalidad, desde la Edad Media e            mías cambian lentamente, tenemos tiempo
incluso desde la Antigüedad, el mundo ha          de sobra para estudiarlas, observarlas vivir y
estado dividido en zonas económicas más o         sopesarlas. Lentas en deformarse, muestran
menos centralizadas, más o menos                  una historia profunda del mundo. Esta histo-
coherentes,      es    decir,  en    diversas     ria profunda, nos limitaremos a evocarla, ya
economías-mundo que coexisten.                    que el problema que nos ocupa consiste úni-
    Estas economías coexistentes, que no          camente en mostrar cómo las sucesivas
mantienen entre sí más que intercambios           economías-mundo, edificadas en Europa a
sumamente limitados, se reparten el espacio       partir de la expansión europea, explican o
habitado del planeta a una y otra parte de        no los juegos del capitalismo y su propia
regiones limítrofes bastante amplias cuya         expansión. Nos permitiremos anticipar que
travesía, en general, ofrece pocas ventajas       estas economías-mundo típicas han sido las
al comercio, salvo raras excepciones. Hasta       matrices del capitalismo europeo y,
Pedro el Grande, Rusia constituye por sí          después, del capitalismo mundial. Al menos,
misma una de estas economías, que vive,           esa es la explicación hacia la cual yo voy a
en lo esencial, por sí misma y para sí            encaminarme, con bastante prudencia y
misma. El inmenso Imperio turco, hasta            también con bastante lentitud.
finales del siglo XVIII, es también una de
estas economías-mundo. Por el contrario, el                             2
Imperio de Carlos V o de Felipe II no es una      Una historia profunda. No la descubrimos
de ellas, pese a su inmensidad: se halla          nosotros, sino que únicamente la ponemos
incluido desde su nacimiento en la vasta red      en evidencia. Lucien Febvre hubiera dicho:
de la economía, antigua y vivaz, constituida      “Le otorgamos su dignidad”. Y esto ya es
a partir de Europa. Porque antes de 1492,         mucho. Se persuadirán ustedes de ello si
antes del viaje de Cristóbal Colón, Europa,       insisto sucesivamente en los cambios de
más el Mediterráneo, con sus antenas              centro, en los descentramientos de las
dirigidas hacia el Lejano Oriente, constituye     economías-mundo y, más tarde, en la
también ella una economía-mundo. centrada         división de toda economía-mundo en zonas
entonces en las glorias de Venecia. Se            concéntricas.
ampliará con los grandes descubrimientos,             Cada vez que se produce un
se anexionará el Atlántico con sus islas y        descentramiento,       tiene    lugar      un
costas, y después, tras una larga conquista,      recentramiento, como si una economía-
el interior del continente americano; multipli-   mundo no pudiese vivir sin un centro de
cará asimismo sus lazos con las economías-        gravedad, sin un polo. Pero los descentra-
mundo, aún autónomas, que constituían             mientos y recentramientos son escasos, y
entonces la India, Insulindia y China. Al         por ello, tanto más importantes. En el caso
mismo tiempo, en la misma Europa, el              de Europa y de las zonas anexionadas por
centro de gravedad se desplazará de sur a         ella, se operó un centramiento hacia 1380, a
norte, a Amberes, y después a Amsterdam y         favor de Venecia. Hacia 1500, se produjo un
no —fíjense bien en ello— a los centros del       salto brusco y gigantesco de Venecia a
Imperio hispánico o portugués: Sevilla y          Amberes y después, hacia 1550-1560, una
Lisboa.                                           vuelta al Mediterráneo, pero esta vez a favor
    Sería entonces posible colocar sobre el       de Génova; finalmente, hacia 1590-1610,
mapa y la historia del mundo un papel de          una transferencia a Amsterdam, en donde el
calco transparente sobre el que, para una         centro económico de la zona europea se
época determinada, un trazo a lápiz               estabilizará durante casi dos siglos. Entre
delimitase a grandes rasgos las economías-        1780 y 1815 se desplazará hacia Londres, y
mundo ya establecidas. Como estas econo-          en 1929, atravesará el Atlántico para si-
                                   La dinámica del capitalismo                               27
tuarse en Nueva York.                             del mar Interior, y Génova se convirtió en su
    En el reloj del mundo europeo, la hora        centro redistribuidor. El Mediterráneo
fatídica habrá sonado por lo tanto cinco          conoció     entonces     una     especie   de
veces y, en cada ocasión, estos des-              Renacimiento económico, desde el estrecho
plazamientos se realizaron a través de            de Gibraltar hasta los mares de Levante.
luchas, choques y fuertes crisis económicas.      Pero el “siglo de los genoveses”, como se
Por lo general, son los malos tiempos             ha llamado a este periodo, duró poco. La si-
económicos los que acaban destruyendo el          tuación se deterioró, y las ferias genovesas
antiguo centro, ya amenazado, y los que           de Piacenza que, durante casi medio siglo,
confirman el surgimiento de uno nuevo.            habían sido el gran centro de clearing de los
Todo esto, evidentemente, sin una regulari-       negocios europeos, pierden desde antes de
dad matemática; una crisis insistente             1621 su papel principal. El Mediterráneo
constituye una prueba: los fuertes la             vuelve a convertirse, como era lógico
superan y los débiles sucumben en el              suponer tras los grandes descubrimientos,
intento. El centro no se derrumba, pues, a        en un espacio secundario, y permanecerá
cada golpe que recibe. Al contrario, las crisis   como tal a partir de entonces.
del siglo XVII acabaron normalmente benefi-            Esta decadencia del Mediterráneo, un
ciando a Amsterdam. Hoy vivimos, desde            siglo después de Cristóbal Colón, y por lo
hace algunos años, una crisis mundial que         tanto al término de una enorme y
se anuncia fuerte y duradera. Si Nueva York       sorprendente tregua, es uno de los pro-
sucumbiese ante esta prueba —cosa que no          blemas cruciales suscitados por el grueso
creo—, el mundo debería encontrar o               libro que publiqué, hace ya mucho tiempo,
inventar un centro nuevo; si los Estados          sobre el espacio mediterráneo. ¿Qué fecha
Unidos resisten, como todo parece anunciar,       podemos asignarle a este reflujo: 1610,
pueden salir robustecidos de esta prueba,         1620, 1650?; y, sobre todo, ¿qué proceso
ya que las restantes economías corren el          interviene en ello? Esta segunda pregunta,
peligro de sufrir mucho más que ellos con la      la más importante, ha sido resuelta de forma
conjunción hostil que atravesamos.                brillante y exacta, desde mi punto de vista,
    En      todo      caso,     centramiento,     en un artículo de Richard T. Rapp (The
descentramiento y recentramiento parecen          Journal of Economic History, 1975). Uno de
estar ligados, normalmente, a crisis              los más hermosos artículos, afirmaría yo con
prolongadas de la economía general. Es por        gusto, que me ha sido dado leer desde hace
lo tanto a través de estas crisis como            mucho tiempo. Lo que nos demuestra es
tenemos que abordar el difícil estudio de los     que el mundo mediterráneo, a partir de los
mecanismos de conjunto debido a los cuales        años 1570. fue hostigado, atropellado y
se invierte la historia general. Un ejemplo,      saqueado por navíos y mercaderes
observado de cerca, nos dispensará de la          nórdicos, y que éstos no construyeron su
obligación de hacer un comentario                 primera fortuna gracias a las Compañías de
demasiado largo. Tras una serie de                Indias o a sus aventuras por los siete mares
avatares, accidentes políticos y en razón         del mundo. Se volcaron sobre las riquezas
mismo de la no consolidación del centro del       existentes en el mar Interior y se apoderaron
mundo en Amberes, el Mediterráneo entero          de ellas empleando todos los medios,
se desquitó a lo largo de la segunda mitad        mejores      o     peores.    Inundaron     el
del siglo XVI. La plata que, al llegar en         Mediterráneo de productos baratos, a me-
grandes      cantidades     de   las    minas     nudo mercancías de mala calidad, pero que
americanas, pasaba hasta entonces priori-         imitaban a conciencia los excelentes tejidos
tariamente de España a Flandes por el             del Sur, adornándolos incluso con sellos ve-
Atlántico, tomó a partir de 1568 el camino        necianos universalmente famosos a fin de
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venderlos con este label en los mercados            cuando contempla Venecia en el siglo XV, o
ordinarios de Venecia. A causa de esto, la          Amsterdam en el XVII, o Londres en el XVIII,
industria     mediterránea        perdía      si-   o Nueva York en la actualidad. Las técnicas
multáneamente su clientela y su reputación.         avanzadas también se encuentran, por lo
Imagínense lo que ocurriría si, durante             general, allí, y la ciencia fundamental que
veinte, treinta o cuarenta años, algunos            las acompaña está con ellas. Las “li-
países nuevos tuvieran la posibilidad de            bertades” residen en él, sin que sean ente-
aprovecharse sistemáticamente y sin escrú-          ramente mitos o realidades. ¡Recuerden lo
pulo de los mercados exteriores, e incluso          que se ha entendido por libertad de vida en
interiores, de los Estados Unidos al vender         Venecia, o por libertades en Holanda, o por
en ellos sus productos con la etiqueta de           libertades en Inglaterra!
made in USA.                                             Este nivel de vida baja de tono cuando
     En resumen, el triunfo de los nórdicos no      llegamos a los países intermedios, vecinos,
se debió ni a una mejor concepción de los           competidores o emuladores del centro.
negocios, ni al juego natural de la                 Encontramos allí pocos campesinos libres,
competencia industrial (aunque es cierto que        pocos hombres libres, intercambios im-
contaron con la ventaja de sus salarios in-         perfectos, organizaciones bancarias o
feriores), ni al hecho de su paso a la              financieras incompletas y manejadas a
Reforma. Su política consistió simplemente          menudo desde fuera, así como industrias
en ocupar el lugar de los antiguos                  relativamente     tradicionales.    Por  muy
ganadores, recurriendo también a la violen-         hermosa que parezca la Francia del siglo
cia. ¿Hace falta decir que esta regla sigue         XVIII, su nivel de vida no puede compararse
vigente? El reparto violento del mundo que          al      de      Inglaterra.      John    Bull,
denunció Lenin durante la primera Guerra            “sobrealimentado” y comedor de carne, usa
Mundial, es menos nuevo de lo que él                zapatos; el francés Jacques Bonhomme,
suponía. ¿Y acaso no sigue siendo una rea-          enclenque y comedor de pan, macilento y
lidad en el mundo actual? Los que se hallan         envejecido antes de tiempo, anda con
en el centro, o muy cerca del centro, poseen        zuecos.
todos los derechos sobre los demás.                      Pero, ¡qué lejos estamos de Francia
     Y eso nos lleva a la segunda cuestión          cuando abordamos las regiones marginales!
anunciada: la partición de toda economía-           Hacia 1650, para tomar un punto de refe-
mundo en zonas concéntricas, cada vez               rencia, el centro del mundo es la minúscula
más desfavorecidas a medida que nos                 Holanda o, mejor dicho, Amsterdam. Las
alejamos de su polo triunfante.                     zonas intermedias, secundarias, son el resto
     El esplendor, la riqueza y la alegría de       de la Europa muy activa, es decir, los países
vivir se reúnen en el centro de toda                del Báltico, del mar del Norte, Inglaterra,
economía-mundo, en su mismo núcleo. Allí            Alemania del Rhin y del Elba, Francia,
es donde el sol de la historia da brillo a los      Portugal, España e Italia al norte de Roma.
más vivos colores; allí donde se manifiestan        Las regiones marginales son, al norte,
los altos precios, los salarios altos, la Banca,    Escocia, Irlanda y Escandinavia, toda la
las mercancías “reales”, las industrias             Europa situada al este de la línea
provechosas y las agriculturas capitalistas;        Hamburgo-Venecia, y también la parte de
allí donde se sitúa el punto de partida y el de     Italia al sur de Roma (Nápoles y Sicilia);
llegada de los largos tráficos, la afluencia de     finalmente, al otro lado del Atlántico, la
metales preciosos, de monedas sólidas y de          América europeizada, zona marginal por
títulos de crédito. Toda una modernidad             excelencia. Si exceptuamos Canadá y las
económica avanzada se concentra en este             colonias inglesas de América del Norte en
núcleo: el viajero se da cuenta de ello             sus principios, el Nuevo Mundo se halla, en
                                    La dinámica del capitalismo                                29
su totalidad, bajo el signo de la esclavitud.      teoría de largo alcance. Pero no lo explica
Del mismo modo, los márgenes de la                 todo, no puede explicarlo todo. Aunque sólo
Europa central, hasta Polonia y más allá,          sea acerca de un punto que me parece
constituyen la zona de la segunda                  esencial en los orígenes del capitalismo
servidumbre, es decir, de una servidumbre          moderno, me refiero a lo que ocurre más
que, tras haber desaparecido casi por              allá de las fronteras de la economía-mundo
completo, al igual que en Occidente, fue           europea.
restablecida en el siglo XVI.                          En efecto, hasta finales del siglo XVIII,
    En     resumen,    la economía-mundo           con la aparición de una auténtica economía
europea, en 1650, supone la yuxtaposición y        mundial, Asia conoció por su parte unas
la coexistencia de sociedades que van              economías-mundo sólidamente organizadas
desde la ya capitalista, como la holandesa,        y explotadas: pienso en la China, en el
hasta las sociedades serviles y esclavistas        Japón, en el bloque Insulindia-India y en el
que ocupan los peldaños más bajos de la            Islam. Siempre se dice y es exacto, por lo
escala.      Esta     simultaneidad,        este   demás, afirmarlo, que las relaciones entre
sincronismo, replantean todos los problemas        estas economías y las europeas son
a la vez. De hecho, el capitalismo vive de         superficiales, que no implican más que a al-
este escalonamiento regular: las zonas             gunas mercancías de lujo —pimientas,
externas nutren a las zonas intermedias y,         especias y seda, fundamentalmente—
sobre todo, a las centrales. ¿Y qué es el          intercambiadas      por     otras     especies
centro sino la punta culminante, la                monetarias, y que todo ello cuenta poco en
superestructura capitalista del conjunto de la     vista de las masas económicas presentes.
edificación? Como hay reciprocidad de              Sin duda, pero estos intercambios
perspectivas, si el centro depende de los          estrechos, supuestamente superficiales, son
suministros de la periferia, ésta depende a        los que se reserva, de una y otra parte, el
su vez de las necesidades del centro que le        gran capital, y esto tampoco es —no puede
dicta su ley. Fue, pese a todo, la Europa          serlo—una casualidad. Llego incluso a
occidental la que transfirió y volvió a inventar   pensar que toda economía-mundo se
la esclavitud a la antigua dentro del marco        manipula a menudo desde fuera. La larga
del Nuevo Mundo y la que, debido a                 historia de Europa lo repite con insistencia, y
exigencias de su economía, “indujo” a la           nadie piensa que se equivoca al destacar la
segunda servidumbre en la Europa del este.         llegada de Vasco de Gama a Calicut en
De ahí el peso de la afirmación de Immanuel        1498, la escala de Cornelius Houtman en
Wallenstein: el capitalismo es una creación        Bantam, la gran ciudad de Java, en 1595, la
de la desigualdad del mundo; necesita, para        victoria de Robert Clive en Plassey en 1757,
desarrollarse la complicidad de la economía        que entrega Bengala a Inglaterra. El destino
internacional. Es hijo de la organización          tiene botas de siete leguas. Golpea desde
autoritaria de un espacio evidentemente            lejos.
desmesurado. No hubiera c crecido con
semejante fuerza en un espacio económico                                 3
limitado. Y quizás no hubiese crecido en           He hablado ya, para el caso de Europa, de
absoluto de no haber recurrido al trabajo          una sucesión de economías-mundo a
ancilar de otros.                                  propósito de los centros que las han creado
    Esta tesis supone una explicación              y animado alternativamente. Es preciso
distinta del habitual modelo sucesivo:             señalar que, hasta 1750 aproximadamente,
esclavitud, servidumbre, capitalismo. Sienta       estos centros dominadores fueron siempre
una     simultaneidad,      un      sincronismo    ciudades o ciudades-Estado. Porque bien
demasiado singular como para no ser una            podemos decir de Amsterdam, que domina
                                   La dinámica del capitalismo                                30
el mundo de la economía aún a mediados            casi gran ciudad—Troyes—y a 3 ciudades
del siglo XVIII, que fue la última de las         secundarias: Provins, Bar-sur-Aube y Lagny.
ciudades-Estado, de las poleis de la historia.         Sería demasiado afirmar que este centro
Las Provincias Unidas, por detrás de ella, no     de gravedad se sitúa en el vacío, tanto más
ejercen más que una sombra de gobierno.           cuanto que no se halla demasiado alejado
Amsterdam reina sola, como un faro                de París, por aquel entonces una gran plaza
luminoso que contempla el mundo entero,           mercantil en pleno apogeo de la monarquía
desde el mar de las Antillas hasta las costas     de San Luis y del excepcional florecimiento
del Japón. Por el contrario, hacia mediados       de su Universidad. Giuseppe Toffanin, histo-
del Siglo de las Luces, comienza una era          riador del humanismo, no se equivocó en su
diferente. Londres, nueva soberana, ya no         libro, cuyo título es característico: Il secolo
es una ciudad-Estado, sino la capital de las      senza Roma, entendiendo por él el siglo Xlll,
Islas Británicas, que le aportan la fuerza        durante el cual Roma perdió, en beneficio de
irresistible de un mercado nacional.              París, su primacía cultural. Pero es evidente
    Hay, por lo tanto, dos fases: la de           que el esplendor de París, en aquella época,
creaciones y dominaciones urbanas y la de         tiene algo que ver con las ruidosas y activas
creaciones y dominaciones “nacionales”.           ferias de Champagne, lugar de reunión inter-
Todo esto vamos a verlo muy rápidamente,          nacional casi continuo. Los paños y telas del
no sólo porque están ustedes al corriente de      Norte, de los Países Bajos en el sentido
estos hechos tan conocidos, no sólo porque        amplio —vasta nebulosa de talleres
les he hablado ya de ellos, sino también          familiares que trabajan la lana, el cáñamo y
porque sólo cuenta, a mi entender, el             el lino, desde las riberas del Marne hasta
conjunto de estos hechos conocidos, ya            Suyderzee— se intercambian con la
que, a la vista de este conjunto, es cuando       pimienta, las especias y el dinero de los
se plantea y se aclara de una forma bas-          mercaderes y prestamistas italianos. Estos
tante nueva el problema del capitalismo.          intercambios restringidos de productos de
    Europa giró sucesivamente, hasta 1750,        lujo bastan, sin embargo, para poner en
alrededor       de   ciudades      esenciales,    movimiento un enorme aparato de
transformadas por su mismo papel en               comercios, industrias, transportes y crédito,
monstruos sagrados: Venecia, Amberes,             y para hacer de estas ferias el centro econó-
Génova y Amsterdam. Sin embargo, nin-             mico de la Europa de su tiempo .
guna ciudad de esta categoría domina                   El declive de las ferias de Champagne se
todavía la vida económica en el siglo XIII. Y     acentúa, hacia finales del siglo Xlll, por
no porque Europa no constituya todavía una        razones diversas: el establecimiento de una
economía-mundo estructurada y organizada.         conexión      marítima directa       entre   el
El Mediterráneo, conquistado durante una          Mediterráneo y Brujas a partir de 1297 —el
época por el Islam, volvió a abrirse a la cris-   mar vence a la tierra—; la revalorización de
tiandad, y el comercio de Levante                 la vía norte-sur de las ciudades alemanas,
proporcionó a Occidente esa antena larga y        por el Simplon y el Saint-Gothard, y la
prestigiosa sin la cual no existe segu-           industrialización, finalmente, de las ciudades
ramente ninguna economía-mundo digna de           italianas: éstas se contentaban hasta
tal nombre. Dos regiones-piloto se                entonces con teñir los paños de color crudo
individualizaron claramente: Italia al sur, y     del Norte y, a partir de ese momento, los
los Países Bajos al norte. Y el centro de         fabrican, desarrollándose en Florencia el
gravedad del conjunto se estabilizó entre         Arte de la lana. Pero, sobre todo, la grave
estas 2 zonas, a mitad de camino, en las          crisis económica que acompañará pronto a
ferias de Champagne y de Brie, ferias éstas       la tragedia de la Peste Negra, en el siglo
que son ciudades artificiales añadidas a una      XIV, desempeñará su acostumbrado papel:
                                  La dinámica del capitalismo                                 31
Italia, el socio más poderoso de los             bastante rapidez en su totalidad. Estos casi-
intercambios     de     Champagne,      saldrá   monopolios le permiten actuar a su antojo
triunfante de la prueba. Se convertirá, o        prácticamente en todas partes.
volverá a convertirse, en el innegable centro        Pero dejemos estas ciudades-imperio
de la vida europea. Se hará cargo de todos       para centrarnos rápidamente en el problema
los intercambios entre el Norte y el Sur,        de los mercados y economías nacionales.
además de que las mercancías que le llegan           Una economía nacional es espacio
del Lejano Oriente por el Golfo Pérsico, el      político transformado por el Estado, en
mar Rojo y las caravanas de Levante le           razón de las necesidades e innovaciones de
abren a priori todos los mercados de Eu-         la vida material, en un espacio económico
ropa.                                            coherente, unificado y cuyas actividades
     En realidad, la primacía italiana se        pueden dirigirse juntas en una misma
dividirá durante mucho tiempo entre cuatro       dirección. Sólo Inglaterra pudo realizar
poderosas ciudades: Venecia, Milán,              tempranamente esta proeza. Se habla con
Florencia y Génova. Hasta la derrota de          respecto a ella de revoluciones: agrícola,
Génova en 1381, no comienza el reinado,          política, financiera, industrial. Hay que
largo pero no siempre tranquilo, de Venecia.     añadir a esta lista, asignándole el nombre
Durará, sin embargo, más de un siglo,            que se quiera, la revolución que creó su
mientras Venecia reine sobre las plazas de       mercado nacional. Otto Hintze, criticando a
Levante, y sea el principal distribuidor, para   Sombart, fue uno de los primeros en señalar
Europa entera, que acude a ella, de los          la importancia de esta transformación, que
codiciados productos de Oriente Medio. En        se debió a la relativa abundancia, dentro de
el siglo XVI, Amberes suplanta a la ciudad       un territorio bastante exiguo, de medios de
de San Marcos, al convertirse en almacén         transporte, sumándose la navegación de
de la pimienta que Portugal importa en           cabotaje a la apretada red de ríos y canales
grandes cantidades por la vía Atlántica; y,      y a los numerosos carros y bestias de carga.
en consecuencia, el puerto del Escaut se         Por mediación de Londres, las provincias in-
transforma en un enorme centro, dueño de         glesas intercambian los productos y los
los tráficos del Atlántico y de la Europa del    exportan, además de que el espacio inglés
Norte. Después, diversas razones políticas       se liberó muy pronto de aduanas y peajes
que sería demasiado largo enumerar aquí, y       interiores. Finalmente, Inglaterra se unió con
que van unidas a la guerra de los españoles      Escocia en 1707, y con Irlanda en 1801.
en los Países Bajos, darán el puesto                 Esta proeza, pensarán ustedes, ya fue
dominante a Génova. En cuanto a la fortuna       realizada por las Provincias Unidas, pero su
de la ciudad de San Jorge, no se                 territorio era minúsculo e incapaz incluso de
fundamenta en el comercio del Levante, sino      alimentar a su población. Este mercado
en el del Nuevo Mundo, en el de Sevilla y en     interior no tenía gran importancia para los
los raudales de plata de las minas               capitalistas     holandeses,      enteramente
americanas, en cuyo redistribuidor europeo       volcados hacia el mercado exterior. En
se convierte. Finalmente, Amsterdam pone a       cuanto a Francia, encontró demasiados
todos de acuerdo: su larga preponderancia        obstáculos: su retraso económico, su
—más de siglo y medio—, ejercida desde el        relativa inmensidad, su ingreso per capita
Báltico hasta el Levante y las Molucas, de-      demasiado         baja,      sus       difíciles
pende en lo esencial de su dominio               comunicaciones interiores y, finalmente, su
incontestable sobre las mercancías del           centramiento imperfecto. Un país demasiado
Norte por un lado y, por otro, sobre las         amplio, por lo tanto, en relación con los
especias finas: canela, clavo, etc., cuyas       transportes de la época, demasiado diverso
fuentes en el Lejano Oriente acaparó con         y demasiado organizado. A Edward Fox, en
                                   La dinámica del capitalismo                               32
un libro que ha tenido mucha repercusión,         Amsterdam, a partir de la primera Acta de
no le fue difícil demostrar que existían al       Navegación, en 1651. Por esta época,
menos dos Francias: una de ellas marítima,        Amsterdam domina lo esencial del comercio
viva y ágil, inmersa de lleno en el desarrollo    europeo. Pero Inglaterra contaba frente a
del siglo XVIII, pero poco conectada con el       ella con un medio de presión: los veleros
interior del país, al estar sus miradas vueltas   holandeses, debido al régimen de vientos,
hacia el mundo exterior; y la otra continental,   necesitaban hacer es cala constantemente
rural, conservadora y acostumbrada a los          en los puertos ingleses. Es, sin duda, esto lo
horizontes locales, que desconocía las            que explica que Holanda haya aceptado de
ventajas económicas del capitalismo inter-        Inglaterra medidas proteccionistas que no
nacional. Y esta segunda Francia es la que        aceptó de nadie más. En todo caso,
mantuvo con regularidad en sus manos el           Inglaterra supo proteger su mercado
poder político. Además de que el centro           nacional y su naciente industria mejor que
gubernamental del país, París, situado en el      ningún otro país de Europa. La victoria
interior de sus tierras, no es ni siquiera la     inglesa sobre Francia, lenta en afirmarse
capital económica de Francia; este papel fue      pero precoz en iniciarse (en mi opinión,
desempeñado durante mucho tiempo por              desde el tratado de Utrecht de 1713), se
Lyon, desde el establecimiento de sus ferias      manifiesta claramente a partir de 1786
en 1461. Se inició un deslizamiento a finales     (tratado de Eden) y se hace triunfal en 1815.
del siglo XVI a favor de París, pero no hubo          Con el advenimiento de Londres se pasó
continuidad. Hasta 1705, con la “bancarrota”      una hoja de la historia económica de Europa
de Samuel Bernard, París no se convierte          y del mundo, ya que el montaje de la
en el centro económico del mercado                preponderancia económica de Inglaterra,
francés, y hasta 1724, tras la reorganización     preponderancia que se extendió también al
de la Bolsa de París, no comenzará a de-          leadership político, marca el final de una era
sempeñar su papel. Pero ya es tarde, y el         multicelular, la de las economías con
motor, aunque se acelera en tiempos de            dirección urbana, y también la de aquellas
Luis XVI, no llegará ni a animar ni a             economías-mundo que, pese al desarrollo y
subyugar al conjunto del espacio francés.         la codicia de Europa, habían sido incapaces
    Inglaterra tuvo un destino mucho más          de dominar desde el interior al resto del
sencillo. No hubo más que un centro               universo. Lo que consigue Inglaterra a costa
económico y político, Londres, a partir del si-   de Amsterdam no es sólo la continuación de
glo XV, y éste, al desarrollarse con rapidez,     sus pasadas hazañas, sino su superación.
modela al mismo tiempo el mercado inglés a            Esta conquista del universo fue difícil y
su conveniencia, es decir, según conviene a       entrecortada de accidentes y dramas, pero
los grandes mercaderes de productos               la preponderancia inglesa se mantuvo y
agrícolas.                                        superó todos los obstáculos. Por primera
    Por otra parte, su insularidad ayudó a        vez, la economía mundial europea, arro-
Inglaterra a separarse de los demás países        llando a las demás, pretenderá dominar la
y a liberarse de la injerencia del capitalismo    economía mundial e identificarse con ella a
extranjero. Esto se consiguió fácilmente          través de un universo en el cual se borrará
frente a Amberes gracias a Thomas Gres-           todo obstáculo, ante el inglés primero y ante
ham, con la creación del Stock Exchange en        el europeo después. Y todo esto hasta 1914.
1558. Se consiguió también frente a los           André Siegfried, nacido en 1875 y que tenía,
hanseáticos en 1597, con ocasión del cierre       por tanto, veinticinco años a principios de
del Stalhof y de la supresión de los              siglo, recordará con deleite, mucho más
privilegios de sus antiguos huéspedes.            tarde, que había dado por entonces la vuelta
También fue fácil con respecto a                  a un mundo sembrado de fronteras, ¡con tan
                                  La dinámica del capitalismo                                33
sólo una tarjeta de visita como carnet de        priori, anormales. Unas veces es el sector
identidad! Milagro de la pax britannica por la   agrícola el que no ha llegado a
cual, evidentemente, cierto número de            modernizarse; otras, falta mano de obra
hombres pagaba un alto precio...                 calificada o bien la demanda del mercado se
                                                 revela insuficiente; en otras ocasiones, los
                       4                         capitalistas agrícolas han preferido las
La Revolución industrial inglesa, de la que      inversiones exteriores a las locales; o bien el
aún tenemos que hablar, fue, para la             Estado resulta ser dilapidador o prevari-
preponderancia de la isla, un baño de            cador; o la técnica importada es inadecuada,
juventud, un nuevo contrato con el poder.        o se paga demasiado cara, lo que encarece
Pero no teman, no voy a meterme de lleno         los precios de costo; o las necesarias
en este enorme problema histórico que, en        importaciones no se compensan con las
realidad, llega hasta nosotros y nos asedia.     exportaciones: el mercado internacional, por
La industria sigue a nuestro alrededor,          tal o cual motivo, ha resultado hostil, y dicha
siempre revolucionaria y amenazadora.            hostilidad se ha salido con la suya. Ahora
Tranquilícense: no voy a exponerles más          bien, todos estos avatares se producen
que los comienzos de este enorme                 cuando ya no es necesario inventar la
movimiento y evitaré sumirme en las bri-         Revolución, cuando ya los modelos se en-
llantes controversias en las que caen los        cuentran a disposición de todo el mundo.
historiadores anglosajones, ellos los prime-     Todo debería por lo tanto, ser fácil a priori.
ros y también los demás. Además, el              Pero nada funciona fácilmente.
problema que se me plantea es más bien               De hecho, la situación de todos estos
limitado: quiero señalar en qué medida la        países, ¿no nos recuerda más bien a lo que
industrialización inglesa sigue los esquemas     sucedió antes de la experiencia inglesa, es
y modelos que yo he dibujado y en qué me-        decir, el fracaso de tantas revoluciones
dida se integra en la historia general del       antiguas virtualmente posibles en el plano
capitalismo, tan rica ya en lances               técnico? El Egipto ptolemeico conoció la
imprevistos.                                     fuerza del vapor de agua, pero sólo la utilizó
    Precisemos bien que él término               para divertirse. El mundo romano dispone
revolución se emplea aquí, como siempre,         de una gran herencia técnica y tecnológica
en sentido contrario. Una revolución, según      que, en más de una ocasión, atravesaría,
su etimología, es el movimiento de una           sin que nos diéramos cuenta de ello, los si-
rueda, de un astro que gira, y es un movi-       glos de la alta Edad Media, para revivir en
miento rápido: desde el momento en que se        los siglos XII y XIII. Durante estos siglos de
inicia sabemos que está destinado a acabar       renacimiento, Europa aumenta en forma
muy pronto. Ahora bien, la Revolución            fantástica sus fuentes de energía al
Industrial fue, por excelencia, un movimiento    multiplicar los molinos de agua, que Roma
lento y poco discernible en sus comienzos.       ya había conocido, y los de viento: esto ya
El propio Adam Smith vivió rodeado de las        supone una revolución industrial. Parece ser
señales precursoras de esta Revolución sin       que China descubrió en el siglo XIV la
darse cuenta de ello. El que la Revolución       fundición con carbón de coque, pero esta
fuese muy lenta y, por lo tanto, difícil y       virtual    revolución    no    tuvo    ninguna
compleja, ¿no nos lo explica acaso el ejem-      continuidad. En el siglo XVI, todo un sistema
plo que vemos en el tiempo presente? Ante        de extracción y achicamiento de agua se
nuestros ojos, una parte del Tercer Mundo        instala en las profundas minas, pero estas
se industrializa, pero a través de un            primeras fábricas modernas, industrias an-
inusitado esfuerzo y tras innumerables           tes de tiempo, tras haber seducido al capital,
fracasos y retrasos que nos parecen, a           serán rápidamente víctimas de la ley de
                                  La dinámica del capitalismo                               34
rendimientos decrecientes. En el siglo XVII,     obra, cualificada y no cualificada, que nece-
el empleo del carbón mineral se extiende         sitaban; el mercado interior continuó
por Inglaterra, y John U. Nef tenía razón        incrementándose pese a la subida de los
cuando hablaba, a propósito de esto, de una      precios; la técnica continuó proponiendo con
primera Revolución inglesa, pero incapaz de      regularidad sus servicios cuando eran ne-
extenderse y de traer consigo amplias            cesarios; los mercados exteriores .se
transformaciones. En cuanto a Francia, las       abrieron en cadena, uno tras otro. E incluso
señales que anuncian un progreso industrial      las ganancias decrecientes, la fuerte caída,
son ya muy claras en el siglo XVIII: los         por ejemplo, de los beneficios de la industria
inventos técnicos se suceden y la ciencia        del algodón tras el primer boom, no
fundamental es allí tan brillante al menos       provocaron crisis alguna: los enormes
como al otro lado del Canal de la Mancha.        capitales acumulados se invirtieron en otras
Pero sin embargo, es en Inglaterra donde se      partes y los ferrocarriles sucedieron al
dan los pasos decisivos. Parece como si          algodón.
todo se hubiera desarrollado por sí mismo,           En definitiva, todos los sectores de la
de forma natural, y éste es el problema          economía inglesa respondieron a las
apasionante que nos plantea la primera           exigencias de esta repentina aceleración de
Revolución industrial del mundo, la mayor        la producción: no hubo bloqueos ni averías.
ruptura de la historia moderna. Pero, ¿por       Entonces, ¿no habría que considerar a toda
qué Inglaterra?                                  la economía nacional? Además, en
    Los historiadores ingleses han estudiado     Inglaterra la revolución del algodón surgió
tanto estos problemas que el historiador         del suelo, de la vida ordinaria. Los
extranjero se pierde fácilmente en medio de      descubrimientos fueron hechos, normal-
disputas que comprende cuando las analiza        mente, por artesanos. Los industriales son,
una por una, pero cuya suma no simplifica la     con bastante frecuencia, de origen humilde.
explicación. Lo único seguro es que las          Los capitales invertidos, cuyo préstamo era
explicaciones fáciles y tradicionales han sido   fácil de obtener, fueron al principio de
desechadas. La tendencia general es, cada        pequeño volumen. No fue la riqueza ad-
vez más, la de considerar la Revolución          quirida, no fue Londres ni su capitalismo
Industrial como un fenómeno de conjunto, y       mercantil y financiero lo que provocó la
un fenómeno lento, que implica en                sorprendente mutación. Londres no asumirá
consecuencia unos orígenes lejanos y pro-        el control de la industria hasta después de
fundos.                                          1830. Observamos así perfectamente, con
    Si los comparamos con los crecimientos       un amplio ejemplo, cómo la fuerza, la vida
difíciles y caóticos de los que hablaba hace     de la economía de mercado e incluso de la
un instante, en las zonas poco desarrolladas     economía de base, de la pequeña industria
del mundo actual, ¿no es extraño que el          innovadora y, en no menor grado, del
boom de la Revolución maquinista inglesa,        funcionamiento global de la producción y de
de la primera producción masiva, haya            los intercambios, son las que soportan sobre
podido desarrollarse a finales del siglo XVIII   sus espaldas lo que pronto se llamará
y a Comienzos del siglo XIX como un              capitalismo industrial. Éste no pudo crecer,
fantástico crecimiento nacional sin que, en      tomar forma y fuerza sino al compás de la
ninguna parte, el motor se agarrote, sin que,    economía subyacente.
en       ningún     sitio,   se     produzcan        No obstante, la Revolución industrial
estrangulamientos? Los campos ingleses se        inglesa seguramente no hubiera sido lo que
vaciaron de hombres al mismo tiempo que          fue sin las circunstancias que hicieron
mantenían su capacidad de producción; los        entonces de Inglaterra, prácticamente, la
nuevos industriales encontraron la mano de       dueña incontestada del vasto mundo. La
                                   La dinámica del capitalismo                               35
Revolución     francesa     y las       guerras       • El capitalismo sigue basado en la
napoleónicas,      como       ya     sabemos,     explotación de los recursos y posibilidades
contribuyeron ampliamente a ello. Y si el         internacionales o, dicho de otra forma, existe
boom del algodón se fue desarrollando en          dentro de los límites del mundo, o al menos
forma intensa y duradera, fue porque el           tiende a abarcar al mundo entero. Su gran
motor fue relanzado sin cesar gracias a la        proyecto actual es el de reconstruir este
apertura de nuevos mercados: la América           universalismo.
portuguesa y española, el Imperio turco, las          • Sigue apoyándose, obstinadamente, en
Indias, etc. El mundo fue, sin quererlo, el       monopolios de hecho y de derecho, pese a
cómplice eficaz de la Revolución inglesa.         las violencias desencadenadas a este
    De forma que la polémica tan                  respecto en contra suya. La organización,
exacerbada entre los que no aceptan más           como decimos hoy, continúa sorteando el
que una explicación interna del capitalismo y     mercado. Pero es erróneo( o considerar que
de la Revolución industrial, debida a una         esto constituya un hecho verdaderamente
transformación      de      las     estructuras   nuevo.
socioeconómicas, y los que no quieren ver             • Más aún, pese a lo que se afirma
más que una explicación externa (la               normalmente, el capitalismo no engloba a
explotación imperialista del mundo, con-          toda la economía, a toda la sociedad que
cretamente), me parece superflua. Al mundo        trabaja; nunca las encierra a ambas dentro
no lo explota cualquiera. Es necesaria una        de un sistema, el suyo, que sería entonces
potencia previa lentamente madurada. Pero         perfecto: la tripartición de la que he hablado
seguro que esta potencia, si bien se forma        —vida material, economía de mercado,
mediante un lento trabajo sobre sí misma,         economía capitalista (esta última con
se refuerza con la explotación del prójimo y,     enormes añadidos)— conserva un sor-
a lo largo de este doble proceso, la distancia    prendente valor actual de discriminación y
que la separa de las demás aumenta. Las           de explicación. Basta, para convencerse de
dos explicaciones (interna y externa) van,        ello, conocer por dentro algunas actividades
pues, inexplicablemente unidas.                   presentes características, situadas a niveles
    Ha llegado ya el momento de concluir.         distintos. En el nivel inferior, incluso en
No estoy seguro, hasta aquí, de haberles          Europa,     donde       aún    existen  tantos
convencido. Pero dudo todavía más de              autoconsumos, tantos servicios que la
poder convencerles ahora, al confiarles,          contabilidad nacional no integra, tantos
para finalizar mis explicaciones, lo que opino    puestos artesanales. En el nivel medio,
del mundo y del capitalismo de hoy a la luz       veamos el ejemplo de un fabricante de ropa
del mundo y del capitalismo de ayer, tales        hecha: se encuentra sometido, tanto en su
como yo los veo y tales como he tratado de        producción como en la venta de su
describirlos. Pero, ¿no es necesario acaso        producción, a la estricta e incluso feroz ley
que la explicación histórica llegue hasta los     de la competencia; un momento de descuido
tiempos presentes y se justifique a través de     o de debilidad por su parte, y le supone la
este encuentro? Cierto es que el capitalismo      ruina. Pero yo podría citarles para el último
actual ha cambiado de talla y de                  nivel, entre otras, a dos enormes firmas
proporciones de una forma fantástica. Se ha       comerciales que conozco, supuestamente
puesto a la altura de los intercambios            competidoras y únicas competidoras en el
básicos y de los medios actuales, también         mercado europeo, una de ellas francesa y la
ellos fantásticamente agrandados. Pero            otra alemana. Ahora bien les es
mutatis mutandis, dudo que la naturaleza del      perfectamente indiferente que los e
capitalismo haya cambiado de arriba abajo.        encargos vayan a una u otra, ya que hay
    Tres pruebas me sirven de apoyo:              una fusión de sus intereses, cualquiera que
                                 La dinámica del capitalismo                               36
sea la vía adoptada con este fin.               en Augsburgo, Amberes y Génova en el
    Me reafirmo, por consiguiente, en mi        XVI. En el siglo XVIII, los capitales recorren
opinión, a la cual me he ido adhiriendo         Europa y el mundo. ¿Es necesario decir que
personalmente poco a poco: a saber, que el      no todos los medios, procedimientos y as-
capitalismo deriva por antonomasia de las       tucias del dinero nacen en 1900 o en 1914?
actividades económicas realizadas en la         El capitalismo los conoce todos y, tanto ayer
cumbre o que tienden hacia la cumbre. En        como hoy, su característica principal y su
consecuencia, este capitalismo de altos         fuerza consisten en poder pasar de un ardid
vuelos flota sobre la doble capa subyacente     a otro, de una manera de actuar a otra, en
de la vida material y de la economía            recargar diez veces sus baterías según las
coherente de mercado, representa la zona        circunstancias coyunturales y en seguir
de las grandes ganancias. He hecho, pues,       permaneciendo         al    mismo       tiempo
de él, un superlativo. Pueden ustedes           suficientemente fiel y semejante a sí mismo.
reprochármelo, pero no soy el único que         Lo que, por mi parte, siento, no como histo-
mantiene esta opinión. En su folleto escrito    riador sino como hombre de mi tiempo, es
en 1917, El imperialismo, fase superior del     que tanto en el mundo capitalista como en el
capitalismo, Lenin afirma en dos ocasiones:     mundo socialista no se quiera distinguir
“El capitalismo es la producción mercantil en   capitalismo de economía de mercado. A
su más alto nivel de desarrollo: decenas de     aquellos que, en Occidente, critican los
miles de grandes empresas lo son todo, y        defectos del capitalismo, los políticos y
millones de pequeñas empresas no son            economistas responden que es un mal
nada”. Pero esta verdad, evidente en 1917,      menor, el reverso inevitable de la libre
es una vieja, una viejísima verdad.             empresa y de la economía de mercado. No
    El defecto de los ensayos de periodistas,   lo creo en absoluto. A los que, por el
economistas y sociólogos, suele consistir en    contrario, siguiendo una tendencia sensible
no tener en cuenta las dimensiones y            incluso en la URSS, les preocupa la
perspectivas históricas. ¿No hacen acaso        pesadez de la economía socialista y
muchos historiadores lo mismo, como si el       quisieran facilitarle un poco más de
periodo que están estudiando existiera de       “espontaneidad” (yo traduciría: un poco más
por sí, como si fuera un principio y un ín?     de libertad), se les responde que es éste un
Lenin, que tenía una mente perspicaz,           mal menor, el reverso obligatorio de la
escribe lo siguiente en el mismo folleto de     destrucción del azote capitalista. Tampoco
1917: “Lo que caracterizaba al antiguo          lo creo. Pero, ¿acaso es posible la sociedad
capitalismo, en el que reinaba la libre         que yo considero ideal? ¡En cualquier caso,
competencia, era la exportación de              no creo que cuente con muchos partidarios
mercancías.                                     en este mundo!
    Lo que caracteriza al capitalismo actual,       Me gustaría concluir mis explicaciones
en el que reinan los monopolios, es la          con esta afirmación general si no tuviera una
“exportación de capitales”. Estas afir-         última confidencia de historiador que
maciones son más que discutibles: el            hacerles.
capitalismo ha sido siempre monopolista, y          La historia es el cuento de nunca acabar,
mercancías y capitales no han cesado            siempre está haciéndose, superándose. Su
nunca de viajar simultáneamente, al haber       destino no es otro que el de todas las
sido siempre los capitales y el crédito el      ciencias humanas. No creo, por lo tanto, que
medio más seguro de lograr y forzar un mer-     los libros de historia que escribimos sean
cado exterior. Mucho antes del siglo XX, la     válidos durante decenios y decenios. No hay
exportación de capitales fue una realidad       ningún libro escrito de una vez por todas,
cotidiana; en Florencia desde el siglo XII y    como ya sabemos.
                                 La dinámica del capitalismo                               37
   Mi interpretación del capitalismo y de la    pasado los métodos modernos de cierta
economía                                        contabilidad      nacional,     de      cierta
                                                macroeconomía. Seguir la evolución del
                                                ingreso nacional y del ingreso nacional per
                                                capita, reconsiderar una obra histórica
                                                pionera como es la de René Baehrel sobre
                                                la Provenza de los siglos XVII y XVIII, tratar
                                                de      establecer    correlaciones     entre
                                                “presupuesto y ingreso nacional”, tratar de
                                                medir la distancia —diferente según las
                                                épocas— entre producto bruto y producto
                                                neto siguiendo los consejos de Simon
                                                Kuznets, cuyas hipótesis al respecto me
                                                parecen fundamentales para comprender el
                                                desarrollo moderno—tales son las tareas
                                                que quisiera proponer a los jóvenes
                                                historiadores. En mis libros he abierto de
se basa en muchas horas pasadas en              cuando en cuando una ventana a esos pa-
archivos y en numerosas lecturas, pero,         noramas que únicamente se adivinan; pero
finalmente, en unas cifras que no son           una ventana no es suficiente. Sería
suficientemente numerosas ni están bas-         indispensable realizar entonces una inves-
tante ligadas unas con otras; se basa en lo     tigación, si no colectiva, al menos
cualitativo más que en lo cuantitativo. Las     coordinada.
monografías que nos ofrecen curvas de               Lo cual no quiere decir, claro está, que
producción, tasas de beneficios y tasas de      esta historia de mañana vaya a ser la
ahorro, que elaboran serios balances de em-     historia económica ne varietur. La con-
presas, aunque nada más sea una                 tabilidad es, como mucho, un estudio del
estimación aproximada del desgaste del          flujo, de las variaciones de la ingreso
capital fijo, son escasísimas. He buscado en    nacional, y no la medición de la masa de los
vano, acudiendo a colegas y amigos,             patrimonios y de las fortunas nacionales
informaciones más precisas para estos           Ahora bien. Esa masa. también asequible,
distintos campos. Pero he cosechado muy         debe ser estudiada. Siempre quedará, para
pocos éxitos.                                   los historiadores, para todas las demás
    Ahora bien, siguiendo esta dirección es     ciencias humanas y para todas las ciencias
como podemos, desde mi punto de vista,          objetivas, una América que descubrir.
encontrar una vía de salida fuera de las
explicaciones a las que me he ceñido a falta
de otra cosa mejor. Dividir para comprender
mejor, dividir en tres ,planos o tres etapas,
supone mutilar y forzar la realidad
económica y social, mucho más compleja.
En realidad, es el conjunto lo que habrá que
tomar para comprender a un mismo tiempo
las razones del cambio de las tasas de
crecimiento que se produce a la vez que el
maquinismo. Una historia totalizadora,
globalizadora sería posible si lográsemos
incorporar al campo de la economía del

								
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