Sistema de salud colombiano, inequitativo by ddh19362

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									           Sistema de salud colombiano, inequitativo
Un estudio demostró que, pese a la inversión en dinero, el sistema de salud en
Colombia no es estable en términos de equidad, pues reformas como la Ley 100
no han dado los mejores resultados. Cauca, Chocó y Córdoba están en los peores
lugares.




Magda Páez Torres,
Unimedios

Suele pensarse que a mayor inversión mejores resultados. Sin embargo, en el
caso del Sistema de Salud colombiano, esta ecuación no se cumple.
Un estudio económico de costo–equidad, realizado por el profesor de la
Universidad Nacional Javier Eslava Schmalbach, demostró que la inequidad en
salud todavía es un problema en Colombia. Aunque con los años la inversión ha
aumentado, la inequidad ha mantenido un comportamiento inestable.
En la investigación se comparó la evolución de la equidad en salud con los costos
en salud en el mismo periodo de tiempo. Para esto, el investigador apeló a las
Cuentas Nacionales en Salud. Con base en ello, se evaluaron dos periodos: de
1993 a 1997 y de 1998 a 2005, dado que la forma como se registró el número de
nacidos vivos fue diferente desde 1998.
En la primera fase del estudio, el investigador desarrolló un indicador para medir la
equidad en salud (Inequity in Health Index–IHI) con el que realizó comparaciones
de la inequidad con respecto a los mejores referentes mundiales. Según Eslava,
en Colombia la medición se ha hecho comparando los mejores referentes internos,
por tanto, cuando el mejor referente local empeora, disminuye de forma
matemática la inequidad.
Este indicador mide la inequidad en términos de PI (π), y con base en él se realizó
el estudio de costo equidad. “Cuando nos comparamos internamente, en
apariencia hemos mejorado, pero cuando nos comparamos con el resto del
mundo, las distancias que nos separan de los mejores países siguen siendo
amplias”, señaló el investigador.
Cifras inestables
Al analizar el periodo del 2000 al 2005, las cifras evidencian que el país no ha
tenido un comportamiento estable con referencia a equidad en salud, con valores
entre 0.25 y 0.30π
(Figura 1).
“Parece que la política no permite mantener estables los resultados en salud año
tras año, sino que varían con algunas intervenciones internas que han ocurrido”,
dijo el profesor Eslava.

De hecho, en el estudio de costo–equidad se encuentra una correspondencia
entre los valores de Gasto Público Total en Salud y la Inequidad en Salud para el
mismo periodo, entre 1998 y 2005 (Figura 1).


Por ejemplo, según el estudio, en el año 2000 el gasto público total en salud fue
de 7.1 billones. Para el 2001 la inversión bajó a 6.7 billones. No obstante, en vez
de disminuir, la inequidad, subió de 0,27π a 0,30π.


En el 2003, Colombia ocupó la posición 56 frente a 127 países del mundo
estudiados, con un IHI de 0,22π. Chile ocupó el puesto 1, con 0,00π y Laos ocupó
la posición 127 con 0,59π. Es decir, Colombia se encontraba en un término medio
de inequidad en salud en el mundo.


Peor variable: la desnutrición
En el indicador desarrollado por el docente de la UN se contemplaron seis
variables: bajo peso en menores de cinco años, mortalidad en menores de cinco
años, mortalidad por malaria en niños de 0–4 años, mortalidad por malaria en la
población general, partos atendidos por personal especializado y cobertura de
vacunación contra sarampión.


La investigación concluyó que el bajo peso en menores de 5 años, equivalente a la
desnutrición, es el peor indicador para Colombia. El valor extremo se encuentra en
el departamento de La Guajira, donde el 15% de los niños en este rango de edad
sufre problemas de nutrición, en el periodo del 2001 al 2005. El valor mínimo para
el país en esta misma época fue cercano al 2%. Ningún departamento estuvo en
cero. Es decir que es un problema endémico en todas las regiones.


Lo paradójico es que en 1998 el departamento que peor estuvo en esta variable
tenía un 11% de desnutrición. Es decir, para el periodo 2001 a 2005 aumentó,
teniendo en cuenta la cifra de La Guajira.


“Esto es muy triste porque Colombia no es un país árido, sin facilidades para
cultivar y que por ello las personas se tengan que morir de hambre. La gente
podría cultivar alimentos, con condiciones más o menos estables. No estamos en
un espacio de desiertos. Por ende, es inadmisible que en todos los departamentos
haya desnutrición en menores de 5 años”, sostuvo el profesor Eslava.

El docente añadió que factores como la educación y los servicios públicos influyen
en el estado global de salud y por eso se necesita el desarrollo de diferentes
políticas por parte del Gobierno desde varias dimensiones.


¿Cómo están las regiones?
Además de los departamentos, se estudiaron tres de las principales ciudades del
país: Bucaramanga, Bogotá y Medellín. Bucaramanga es la ciudad que menos
inequidad tiene, pues siempre se ubicó en la mejor posición. Medellín fue la de
peor comportamiento, del 2001 al 2005, en comparación con referentes externos.
“Deja mucho que pensar la posición de Medellín, puesto que sus condiciones de
desarrollo urbano, infraestructura e ingreso son mejores que las de sus referentes
cercanos en la tabla (Guaviare, Atlántico, Tolima, Amazonas)”, señaló el
investigador.
En términos IHI, Bucaramanga comparte el mejor valor con Bogotá, en el 2005.
Ambas tuvieron un 0,14π de inequidad, mientras Medellín las superó con 0,16π.
En cuanto a departamentos, entre 2004 y 2005, Cauca, Chocó y Córdoba se
ubican en las peores posiciones de inequidad en Colombia, con 0,45 y 0,41π. Los
mejores son Santander y Casanare, con 0,14π.


Ley 100 y su impacto
El estudió concluyó que la inequidad fue muy evidente luego de la implementación
de la Ley 100 en el sistema de salud. En 1993, cuando se expidió la nueva
normatividad, la inequidad estaba en 0,23π. En 1997, dos años después de
haberse implementado formalmente el cambio, ésta se disparó a 0,28π.
Hay que tener en cuenta que en este periodo también la inversión en salud no
estuvo acorde con los resultados en el tema. En 1993, el gasto total fue de 12
billones (precios constantes de 2004) y había más equidad (IHI=0.23π). En 1997,
la inversión subió casi el doble, a 20 billones, pero la inequidad aumentó de
manera considerable (IHI=0.28π).


Por tal razón, el profesor plantea que “el sistema de salud colombiano necesita
una reforma, porque en principio es inequitativo. Hay problemas evidentes como la
existencia de un Plan Obligatorio de Salud (POS) contributivo y uno subsidiado,
que brindan acceso diferencial a servicios y medicamentos. Es decir, los que
pueden aportar más tienen derecho a más cosas que los que no tienen esa
capacidad de aporte. Eso demuestra inequidad en acceso a los servicios y la
necesidad de reformar estos puntos”, agregó el profesor.
El investigador fue claro en señalar que el error ha sido que la reforma siempre se
ha enfocado a mejorar la afiliación al servicio, aunque ello no garantiza el acceso,
éste no garantiza que la calidad de atención sea buena y, a su vez, la calidad de
atención no garantiza que los resultados finales sean buenos. Por tanto, a lo que
se debería apuntar cuando se evalúe la equidad en salud es que esta sea mejor
para los colombianos, en cuanto a los resultados.


La recomendación al evaluar la inequidad es no utilizar comparadores internos,
dado que cuando ellos empeoran disminuye la inequidad al igualar por lo malo,
que es empeorar la salud de los mejor posicionados. La idea es que la de quienes
tienen peor posición en el ámbito social se mejore al nivel de la salud de los que
están en mejor posición en el país.


Por eso, dijo Eslava, el sistema debería propender por que los servicios de salud
que se prestan a los pobres sean de buena calidad y les garanticen que los
resultados sean igual de buenos a los que podría tener una persona que sí tiene
capacidad de aportarle al sistema de salud para ser atendido.

UNPeriódico
No.115
Página 4 –Septiembre 14 de 2008.

								
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