SISTEMA INTERAMERICANO
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- 2/6/2010
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SISTEMA INTERAMERICANO
El primer gran reto de Insulza:
Más apoyo a la Comisión y
a la Corte Interamericanas
Un domingo soleado de fines de mayo se le veía tranquilo a José Miguel Insulza en el aeropuerto Reagan de
Washington D.C.; cuatro días antes había asumido el cargo de secretario general de la OEA. De seguro, a esa misma
serenidad habrá de recurrir para enfrentar los grandes retos y sacar adelante a una organización sumida en una
crisis financiera y de legitimidad. Hay consenso acerca de que tiene la habilidad política para lograrlo
el punto es
si contará con el apoyo de los estados. Un indicador de su auténtico compromiso con la vigencia de la democracia y
los derechos humanos en la región será si apoya o no el trabajo de la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos
Humanos. A continuación, un recuento de algunos aspectos del debate que sobre el particular promovió
recientemente la Academia de Derechos Humanos de la American University de Washington.
david lovatón
E n el balance que sectores
independientes suelen hacer de
Dos ejemplos recientes: uno, la
reacción tardía frente a la crisis
En cambio, entre los pocos
aspectos positivos que puede
la OEA abundan los fracasos y ecuatoriana, cuando el Gobier- mostrar la OEA siempre apare-
escasean los éxitos. Entre los no destituyó a todos los cen la Comisión Interamericana
primeros es común incluir las miembros de la Corte Suprema; de Derechos Humanos (CIDH) y
numerosas rupturas del orden y, dos, el cuestionable papel la Corte Interamericana de
constitucional o democrático en que está cumpliendo la misión Derechos Humanos (CoIDH),
las cuales la OEA, o ha brillado de observación de la desmovili- que han ido desempeñando una
por su ausencia, o ha jugado un zación de los paramilitares en labor cada vez más importante
papel secundario. Colombia. en la promoción y defensa del
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Estado de Derecho y los derechos presidentes de la Corte han vención Americana de Derechos
humanos en el hemisferio. lamentado haber insistido hasta Humanos, y tampoco se han
el cansancio por más recursos y sometido a la competencia de la
Como órgano político y cuasi- tener, en consecuencia, que Corte. Hay muchos argumentos
jurisdiccional, la CoCIDH cum- recurrir a la generosidad de para ello, pero el cuestionamien-
ple una labor fundamental, entre gobiernos europeos amigos para to central de la comunidad
otros ámbitos, en la tramitación financiar algunas actividades. jurídica y las autoridades de
de miles de peticiones individua-
esos países es el siguiente:
les al año de personas que Si bien el Sistema Interamericano
¿cómo se van a someter a unos
consideran que no hallan justi- de Derechos Humanos (SIDH)
órganos supranacionales cuyos
cia en sus respectivos países. también debería ajustarse los
estándares de predictibilidad y
Por su lado, como máximo cinturones, como el resto de
transparencia están por debajo
órgano jurisdiccional, la Corte oficinas de la OEA, dada su
estrechez económica, también de los de sus respectivos
resuelve las peticiones indivi-
duales que la Comisión somete es cierto que los órganos políticos sistemas de justicia? Reciente-
a su consideración y es el y la Secretaría General tendrían mente, un abogado canadiense
máximo intérprete de la Conven- que priorizar determinados gas- resaltó lo contradictorio que era,
ción Americana de Derechos tos en vez de otros y, sin duda, por un lado, tratar de convencer
Humanos. más recursos podrían y deberían a su Gobierno de que ratifique la
ser reorientados y enfocados a lo Convención y, simultánea y
Son, pues, parte de lo mejor que funciona bien en la OEA: la periódicamente, advertirle que
(que no es mucho) que puede Comisión y la Corte. no salga elegido como comisio-
mostrar la OEA al mundo y, nada o magistrada tal o cual
paradójicamente, han venido persona de cuestionable trayec-
siendo objeto durante los En gran medida, la toria ética o democrática.
últimos años, y de forma
Comisión y la Corte son lo Si bien la Comisión debe afinar
creciente, de recorte de recur-
sos o, en el mejor de los casos, que son gracias a sus sus procedimientos para inyec-
del otorgamiento del mismo integrantes. tarle mayor predictibilidad y
presupuesto que, ante la cre- transparencia a la tramitación
ciente demanda de justicia del de las peticiones individuales
hemisferio, ha devenido absolu- ¿Por qué no se hace, entonces? (¿por qué una petición avanza
tamente insuficiente y ha sufrido Sencillamente porque no hay la más que otras?; ¿por qué una
un virtual colapso que le impide suficiente voluntad de los petición no recibe respuesta
atender el creciente número de órganos políticos de la OEA luego de largo tiempo?, etcéte-
peticiones individuales. (léase de los estados) para ra), también es verdad que, en el
apoyar a la Comisión y la Corte caso de los Estados Unidos,
La letanía de más
que, dado su creciente éxito en pesa también —y mucho— su
recursos
su labor de defensa de los política exterior de no someter-
Es innegable que la OEA en derechos humanos, resultan se a ninguna instancia suprana-
general atraviesa por una severa ser, a la vez, crecientemente cional; política exterior ratificada
crisis financiera; por un lado, incómodas para aquellos go- y fortalecida por la administra-
debido al incumplimiento o biernos que no suelen tener una ción de Bush.
retraso de los estados en el pago buena performance en derechos
de sus respectivas cuotas; y, por humanos. Por ende, no hay que Ello ha traído como consecuen-
otro lado, por la presencia de confiar en la paulatina convic- cia la paulatina "latinoamerica-
gastos innecesarios en su ción democrática de los estados nización" del sistema "intera-
presupuesto. En ese contexto, por fortalecer el SIDH: toca que mericano" de derechos huma-
durante años sucesivos presiden- la opinión pública nacional e nos, pues a la fecha solo tiene
tes tanto de la Comisión cuanto internacional los emplace a ello. alcance sobre los países de
de la Corte han formado parte de América Latina y el Caribe, lo
una verdadera letanía por más
La "latinoamericanización" que sin duda constituye una
recursos dirigida a los órganos
del SIDH fuente de "ilegitimidad" y de
políticos de la OEA. En testimo- A la fecha, ni Estados Unidos ni cuestionamientos contra la Co-
nios personales, los dos últimos Canadá han ratificado la Con- misión y la Corte, sobre todo si
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Se espera un mayor apoyo del nuevo secretario general de la OEA, a favor de la Comisión y la Corte.
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tomamos en cuenta que la Existe consenso acerca de que 014 del destituido ex secretario
primera tiene su sede en este no fue diseñado para general de la OEA; ambas
Washington y que los Estados responder a los retos del Estado experiencias dirigidas a debilitar
Unidos son el principal provee- de Derecho y los derechos y no a fortalecer el Sistema.
dor de recursos del Sistema. En humanos de hoy: entre otros
muchos aspectos, una Comi- Por eso, el profesor Claudio
consecuencia, aunque suene
Grossman —ex presidente de la
extremadamente difícil en el sión y una Corte que no son
permanentes sino que sesionan CIDH— sostiene que es mejor
corto y mediano plazo, no debe
hablar solo de "ajustes" a la
renunciarse a exigir a Canadá y solo dos veces al año a pesar del
creciente número de casos que Comisión y la Corte y no de
Estados Unidos la ratificación
reforma del Sistema, para dejar
de la Convención y su someti- resuelven.
sentado que todo cambio debe
miento a la competencia de la
Que el Sistema requiere ser estar dirigido a mejorar el
Corte; más allá de la legítima
reformado es, por ende, una idea sistema y no a debilitarlo y,
preocupación de diversos secto-
bastante extendida. Tanto como hasta que no se presente un
res académicos y forenses de otra que advierte que al abrir la momento político excepcional-
dichos países sobre los actua- posibilidad de reforma de la mente propicio en los órganos
les estándares del SIDH, en Convención Americana estaría- políticos de la OEA —algo así
nuestra opinión la forma de mos poniendo la pelota en la como un nuevo momento cons-
elevar tales estándares —desde cancha de los estados, escena- tituyente o fundacional—, es
una posición irreprochable de rio que siempre entrañará mejor promover todos los ajus-
legitimidad o autoridad moral— riesgos, pero que en la actuali- tes en el marco convencional,
es que esos países se integren dad son mucho mayores pues, esto es, por medio de modifica-
al Sistema y presionen desde bajo el pretexto de la reforma del ciones de los reglamentos de la
dentro y no solo desde fuera. Sistema, podría encubrirse la Comisión y de la Corte. Por otro
verdadera intención de debilitar- lado, no hay que dejar de tomar
Víctima de su propio
lo o maniatarlo. Al respecto, aún en cuenta que el actual contexto
éxito: Necesidad de
está fresca en la memoria la internacional —de la mano de la
reforma
campaña del régimen de Fuji- política exterior de la administra-
Hace mucho tiempo que se mori por "reformar" el Sistema ción de Bush— tampoco es
viene debatiendo sobre la en la década de 1990 o la propicio al Derecho Internacio-
necesidad de reformar el SIDH. controversial orden ejecutiva nal de los Derechos Humanos.
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¿Qué cosas pueden ción de peticiones individuales; actualidad deliberan y deciden
mejorar sin arriesgar lo interrogante que en ocasiones ha en pleno. Sería conveniente,
ya avanzado? sido usado para intentar arreba- también, evaluar el impacto de
tarle a la Comisión la tramitación los nuevos reglamentos de la
En primer lugar, un presupuesto
de denuncias individuales. Es un Comisión y de la Corte y evitar la
mayor para el funcionamiento de
falso dilema, pues la Comisión, a duplicidad de procedimientos.
la Comisión y la Corte. Es
diferencia de la Corte, es un
innegable que se requieren más En quinto lugar, una gran tarea
órgano fundamentalmente políti-
recursos para hacerle frente a la pendiente de mejoramiento del
co y "cuasi-jurisdiccional" (califi-
creciente demanda hemisférica SIDH es algo que cae en la órbita
cativo poco riguroso pero bastan-
de justicia. Así, dentro de la de la responsabilidad de los
te gráfico), pero que ello no le
estrechez financiera de la OEA, impide ventilar y resolver peticio- estados: el cumplimiento de los
Insulza debería demostrar su nes individuales. Por el contrario, informes de la Comisión y las
real compromiso con los dere- la tramitación de casos es la sentencias de la Corte. Según
chos humanos apoyando finan- principal herramienta de inciden- su actual presidente, los esta-
cieramente a los órganos cia política que tiene la Comisión dos tienen un nivel aceptable de
dedicados a protegerlos. El para obligar a los estados a cumplimiento de las indemniza-
secretario ejecutivo de la CIDH, mejorar la protección de los ciones económicas a las vícti-
Santiago Cantón, ha ratificado derechos humanos en la región. mas, pero aún desaprobatorio
públicamente que muchos de en relación con el avance de la
los problemas y limitaciones Además, el carácter "político" no investigación y sanción de
que se le achacan a la Comisión supone arbitrariedad, aunque sí crímenes de lesa humanidad.
se resolverían sencillamente cierta discrecionalidad y flexibili-
con más recursos. dad en la tramitación de las La pelota en la cancha de
peticiones individuales, una reali- Insulza
Dicho esto, lo segundo es que dad que ya se da en los hechos y Tras este breve recuento del
no todo se soluciona con más que, empero, falta aún ser
recursos. En gran medida, la estado actual de la Comisión y
explicitada en los reglamentos la Corte, con un balance positivo
Comisión y la Corte son lo que
respectivos. Por ende, es válido a la fecha (lo que es doblemente
son gracias a sus integrantes;
que el SIDH cuente con una meritorio dados los escasos
tal como sucede en los
instancia política o cuasi-jurisdic- recursos con los que han
sistemas nacionales de justicia,
cional de resolución de peticiones contado), pero, a la vez, con
así como toda reforma judicial
individuales y que la vía jurisdic- limitaciones para seguir enfren-
puede echarse a perder con
cional de la Corte sea la última
malos jueces, el SIDH puede tando los retos actuales del
instancia, la última ratio.
sufrir retrocesos enormes si no hemisferio en materia de Estado
llegan a la Comisión o a la Corte En cuarto lugar, tanto la de Derecho y derechos huma-
las personas adecuadas. Al Comisión la Corte podrían nos, se espera del nuevo
respecto, es conocido que el mejorar algunos aspectos en la secretario general de la OEA
actual comisionado venezolano tramitación de las peticiones mayor apoyo a lo que, precisa-
Freddy Gutiérrez está enfrentado individuales, sin necesidad de mente, ha venido funcionando
con el secretario ejecutivo de la bien. Si bien tiene un margen de
más recursos y que redundarían
Comisión y con el resto de los acción limitado por los estados,
notablemente en una tutela más
comisionados por sus posiciones cuenta, a la vez, con un espacio
efectiva de los derechos huma-
ideológicas en torno de la de juego que confiamos invierta
nos en el hemisferio; medidas
protección de los derechos en beneficio de la Comisión y la
que, en parte, ya vienen
humanos y su defensa del régimen
implementando. Por ejemplo, la Corte. Ese será uno de los
de Chávez en Venezuela.
Comisión podría recurrir más indicadores claves para medir
En tercer lugar, debería superar- frecuentemente a la acumula- su auténtico compromiso con la
se el interrogante que siempre ción de peticiones individuales. democracia en el hemisferio y
suele hacerse en torno de la Por otro lado, tanto la Corte podría ser una de sus mejores
Comisión, en el sentido de si cuanto la Comisión deberían armas para acicalar a la OEA y
debería concentrarse en su rol de explorar la conveniencia o no de sacarla del marasmo en el que
órgano político o en la tramita- organizarse en salas; en la se encuentra. n
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