Docstoc

Resumen - Amaral, S.: Comercio Libre y Economías regionales: San Juan y Mendoza, 1780 - 1820

Document Sample
Resumen - Amaral, S.: Comercio Libre y Economías regionales: San Juan y Mendoza, 1780 - 1820 Powered By Docstoc
					Amaral, S.: Comercio Libre y Economías regionales: San Juan y Mendoza, 1780 - 1820

El monopolio del comercio libre con Indias no caducó hasta la independencia, pero en la segunda mitad del siglo XVIII se adoptaron medidas liberalizadoras. En el virreinato del Río de la Plata se ha asignado a ese proceso, en especial al Reglamento de Libre Comercio de 1778, un efecto desintegrador de antiguos equilibrios, que agravó el impacto provocado por su creación. La alteración de la red de relaciones comerciales del espacio altoperuano-rioplatense suscitado por la creación del virreinato y el establecimiento del libre comercio habría favorecido a Buenos Aires y perjudicado a las economías de su hinterland: éste ha sido un lugar común de la historiografía argentina. Estudios recientes han comenzado a cuestionar tan sombrío panorama mostrando que no todos los productores regionales fueron afectados en la misma medida por los bienes importados. Los efectos negativos del comercio libre se habrían manifestado particularmente en aquellas economías mono-exportadoras especializadas en ciertos productos, como la cuyana. El objeto de este trabajo es estudiar el impacto de las medidas liberalizadoras del comercio de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX sobre San Juan y Mendoza. Para ello analiza la exportación de vino y aguardiente en el marco de las condiciones de producción y comercialización y se evalúan las consecuencias de las oscilaciones de la exportación sobre la economía regional. La libertad de comercio A partir de la Real Cedula del 16 de octubre de 1765 se fue estableciendo en las posesiones españolas de América un régimen de progresiva libertad comercial. Finalmente, el Reglamento de Libre Comercio del 12 de octubre de 1778 descentralizó las relaciones entre España y América al permitir el libre comercio y navegación entre 14 puertos españoles y 19 americanos. Pese a las restricciones que aún quedaron vigentes, esas medidas impusieron la libertad de comercio dentro del imperio. Hasta hace poco tiempo se suponía que los efectos del Reglamento de Libre Comercio habían sido catastróficos para todas las artesanías regionales del interior del virreinato. Esa opinión comenzó a moderarse cuando Halperin Donghi señaló la resistencia de los tejidos artesanales a la competencia de las manufacturas importadas, explicándola por las diferencias de calidad y, en consecuencia por los diferentes sectores del mercado que abastecían. En una economía donde las fuerzas del mercado estaban limitadas por rígidos condicionamientos institucionales, la queja era un instrumento más efectivo que la reducción de los costos de producción y comercialización para obtener una redistribución de ingresos o porciones mayores del mercado. La exportación de vino y aguardiente

1- San Juan La tendencia de largo plazo de la exportación de vino y aguardiente de San Juan no sostiene la afirmación de Godoy Oro: de un promedio anual de 3600 arrobas de vino y 10900 de aguardiente en 1783-1791 se pasó a 9000 y 18600 respectivamente en 1804-1808. En los períodos de paz la exportación tuvo un comportamiento oscilante, observándose cierto crecimiento en los períodos de guerra, pero los picos no coinciden estrictamente con las fechas de comienzo y fin de tales conflictos. La explicación de los altibajos de la exportación no puede quedar reducida al impacto de los conflictos o de su ausencia. La diferenciación de períodos de paz y de guerra puede ser clara cuando se considera solamente el comercio legal con España, pero la introducción de caldos no estuvo completamente cerrada durante los períodos de guerra. La explicación de las oscilaciones de los volúmenes exportados debe buscarse más en las condiciones de la oferta que en las de la demanda. Las variaciones porcentuales de las exportaciones de un año a otro muestran que la inestabilidad es una característica central de la producción vitivinícola, mucho más marcada en los vinos que en el aguardiente. Se ha sostenido que la exportación por Buenos Aires de vino y aguardiente españoles tras el Reglamento de Libre Comercio produjo una reorientación del comercio sanjuanino hacia el norte. La importación de caldos españoles no fue, sin embargo, una novedad introducida en 1778. El vino y el aguardiente español, aunque no se sepa en qué cantidad llegaban, habían tenido siempre abierta la entrada por Buenos Aires. Tanto en el caso del vino como en el del aguardiente hubo una caída de la participación del norte desde mediados de la década de 1790 y una casi completa desaparición de otros destinos desde 1794 en el aguardiente y desde 1805 en el vino. De haber existido alguna reorientación debida a la apertura de 1778, ésta se revirtió desde mediados de 1790 a favor de Buenos Aires. 2- Mendoza Las cifras disponibles de exportación de vino y aguardiente de Mendoza no permiten efectuar comparaciones con el período anterior al Reglamento de Libre Comercio. Aunque a largo plazo la exportación de ambos productos creció, un análisis según los períodos de paz y guerra permite evaluar de modo más preciso el impacto de ambos sobre los caldos mendocinos. Aún cuando la distribución regional no marque cambios profundos ni la exportación de vino exceda los registros de la década de 1810, sí resulta sorprendente el crecimiento del volumen de la exportación de aguardiente respecto de los niveles conocidos hasta la década de 1810. San Juan y Mendoza: análisis comparativo El análisis de las exportaciones de vino y aguardiente de Mendoza permite matizar en parte y reafirmar en otra cuanto se ha visto para San Juan. Así, el impacto negativo de la paz parece ser más acentuado en Mendoza que en San Juan, especialmente sobre la producción de vino. La razón puede radicar en que la primer producía mayormente vino y la segunda aguardiente, aquel menos

estable y duradero que éste, por lo tanto más proclive a sufrir los cambios de la demanda. Buenos Aires fue el principal mercado por la expansión del consumo producida por el crecimiento acelerado de su población a fines del siglo XVIII. Pero eso no bastaría para explicar la concurrencia de los productos cuyanos si el precio en ese mercado no hubiese alcanzado a cubrir los costos de producción y traslado. Además de la reorientación de la exportación existía otra alternativa en la comercialización de los caldos: el vino producido podía venderse como tal o destilarse para obtener aguardiente. Las condiciones de transporte determinaron la destilación de la mayor parte del vino de San Juan, ya que el traslado a lomo de mula predominante en la ruta a Buenos Aires no afectaba al aguardiente. La distribución de la exportación cuyana total según su origen revela una especialización de San Juan en la producción de aguardiente y de Mendoza en la de vino. La comparación de las tasas de crecimiento de la exportación y de la población revela que la primera creció más que la segunda. Sin innovaciones técnicas que alteren los rendimientos, que la exportación crezca a una tasa superior a la de la población indica un aumento de la productividad del trabajo y una expansión de la superficie cultivada. El análisis de la distribución mensual de la exportación de vino y aguardiente exportado por San Juan y Mendoza revela, aunque no se cumpliesen regularmente todos los años, ciertas pautas estacionales.


				
DOCUMENT INFO
Shared By:
Categories:
Tags:
Stats:
views:52
posted:1/5/2010
language:English
pages:3