El imaginario social del comunicador by sparkunder15

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									                    El imaginario
Claudia Benassini     social del
                    comunicador




                                                                  C. Benassini
                        Profesora de la Universidad Iberoamericana de Santa Fe,
                                                              Ciudad de México.
                                                E-mail:claudia.benassini@uia.mx




                                                                         77

                                                  diálogosde la        comunicación



                                                                  76          77
                                                                              dios “tradicionales” de comuni-     turas de más reciente expansión
                                                                              cación- se han multiplicado tan-    -como Relaciones Internaciona-




                                                          Claudia Benassini
El imaginario social del comunicador                                          to por iniciativa de sus egre-
                                                                              sados como por las necesidades
                                                                              mismas de la profesión.
                                                                                                                  les- que también compiten con
                                                                                                                  los comunicadores en diversos
                                                                                                                  campos profesionales.

                                                                              Por otra parte, desde hace ya       De igual forma, aún cuando no
                                                                              varios años, la explosión de es-    puede negarse que las Escuelas
                                                                              cuelas de comunicación y las        de Comunicación preparan
                                                                              perspectivas tanto laborales        egresados que se insertarán en
                                                                              como de desarrollo profesional      campos profesionales más allá
                                                                              han formado parte de la agenda      de los “tradicionales”, el imagi-
                                                                              del CONEICC. En el V Encuentro      nario de los empleadores suele
                                                                              Nacional celebrado en Puebla en     mantenerse en dichos campos.
                                                                              marzo de 1988, se discutieron la    Es decir, ubican a los comu-
                                                                              enseñanza, el ejercicio profesio-   nicadores trabajando en los me-
                                                                              nal y las necesidades sociales en   dios -en el mejor de los casos en
                                                                              materia de comunicación. Sin        la publicidad- y no lo identifican
                                                                              embargo, durante la década si-      en una empresa, sea cual sea su
                                                                              guiente se produjo el crecimien-    carácter5. Aunado a este panora-
                                                                              to más importante de las escue-     ma, es creciente el número de
                                                                              las, mismo que pasó de 95 a 223.    empleadores que, conociendo
                                                                              Asimismo, una mirada a cuaren-      las características y la formación
                                                                              ta planes de estudio tomados al     del comunicador, reconocen que
                                                                              azar muestra grandes semejan-       no está dotado de los conoci-
                                                                              zas entre perfiles de ingreso y     mientos, competencias y habili-
                                       I. ANTECEDENTES                        egreso, currícula y campo de tra-   dades requeridas para formar
                                       Y CONTEXTO ACTUAL.-                    bajo en el que se insertarán los    parte de su empresa, por lo que
                                                                              futuros profesionales. En este      prefieren contratar a egresados
                                       Hace más de cincuenta años, se         sentido, llama la atención que,     de otras licenciaturas6. En suma,
                                       iniciaron en México las primeras       salvo excepciones, subsiste la      en el imaginario de los emplea-
                                       carreras de Periodismo, Publici-       preparación en los campos “tra-     dores los comunicadores o están
                                       dad1 y Comunicación. En su mo-         dicionales” de nuestras carreras.   en los medios “tradicionales” o
                                       mento, lejos estaban sus funda-                                            comienzan a ubicarlos fuera de
                                       dores -Carlos Septién García,          Este panorama ha contribuido a      su empresa. Cabe destacar que
                                       Ethiel Cervera y José Sánchez          alimentar el imaginario social de   estas miradas todavía no son ge-
                                       Villaseñor, respectivamente- de        la comunicación desde nuestras      neralizadas, tal como lo mues-
                                       pensar que, además de formar           carreras, mismo que a su vez        tran las estadísticas de egresa-
                                       futuros profesionales que se in-       suelen sostener tanto los aspi-     dos en activo dentro de la profe-
                                       sertarían en diversos campos,          rantes a nuevo ingreso como los     sión que obran en poder de cada
                                       sus proyectos -junto con otros         alumnos, al menos durante el        institución que forma comuni-
                                       que aparecieron más adelante-          tiempo de su estancia en la ins-    cadores.
                                       también se transformarían en un        titución y muchas veces duran-
                                       imaginario2 social genéricamen-        te su vida profesional. En conse-   II.- JUSTIFICACIÓN TEÓRICA
                                       te identificado como “Escuelas         cuencia -y desde hace ya varios     DEL TEMA7
                                       de Comunicación”. Actualmen-           años-, los espacios considerados
                                       te, con más de treinta nombres         como “nuevos” en su momento -       Ciertamente, esta problemática
                                       y el dato impreciso de cerca de        y muchas veces los “tradiciona-     no puede hacerse extensiva ni a
                                       50,000 alumnos inscritos, estas        les”- se ocupan de manera cre-      todas las instituciones que for-
                                       licenciaturas ocupan el octavo         ciente por egresados de licencia-   man comunicadores ni a todos
                                       lugar en demanda a nivel nacio-        turas a veces afines y a veces      los egresados, independiente-
                                       nal3. Asimismo, los espacios pro-      incompatibles al menos a prime-     mente de la institución en la que
                                       fesionales concebidos por sus          ra vista4, a la vez que comienzan   hayan cursado sus estudios. Sin
                                       fundadores –sobre todo los me-         a aparecer egresados de licencia-   embargo, como hace casi trece


                                       diálogos
                                             de la   comunicación
                           67
años, es necesario hacer un alto      los campos trazados; ser docen-       se constituye y se articula cada
en el camino y reflexionar sobre      te e investigador en las áreas        vez en función de un (universo
el escenario del comunicador          seleccionadas; formar una em-         de significaciones), y estas sig-
desde la perspectiva de sus di-       presa propia con los amigos... en     nificaciones existen, una vez
versos actores: alumnos, acadé-       suma: hacer lo que realmente          constituidas, en la modalidad de
micos, directivos, egresados,         queremos hacer. Siguiendo a           lo que llamamos el imaginario
empleadores y observadores crí-       Colombo, el “imaginario comuni-       efectivo (o lo imaginado). Sólo
ticos miembros de la sociedad         cación” se une con otras pala-        con referencia a estas significa-
civil. Pero no debemos caer en        bras y pasa de la periferia al cen-   ciones estamos en condiciones
la complacencia y en la parciali-     tro y adquieren su propio peso        de entender la ‘elección’ que
dad; más bien, debemos aprove-        conceptual. “El imaginario social     cada sociedad hace de su
char la oportunidad de reunir-        como un descentramiento del           simbolismo, en particular su
nos para acercarnos cabalmen-         pensamiento moderno que anu-          simbolismo institucional, así
te tanto al imaginario social del     la la dicotomía esencialista en-      como los fines a los que subor-
comunicador como a su contra-         tre lo real y lo imaginario para      dina la ‘funcionalidad’. Indiscu-
parte, la construcción social de      desplazar sus fronteras recípro-      tiblemente sometida a los cons-
la realidad, no de manera anta-       cas al interior del espacio           treñimientos de lo real y lo ra-
gónica, sino dialéctica. Para ello,   semántico de la realidad”             cional, inmersa siempre en una
se toman dos perspectivas teó-        (Colombo, 1993:17, cursivas del       continuidad histórica y, por con-




                                                                                                                  C. Benassini
ricas: el “imaginario”, desarrolla-   autor).                               siguiente, codeterminada por lo
da por Eduardo Colombo y                                                    que ya estaba ahí, trabajando
Cornelius Castoriadis y la socio-     2. Se trata de lo que                 siempre con un simbolismo ya
logía fenomenológica de Peter         Castoriadis denomina imagi-           dado y cuya manipulación no es
Berger y Thomas Luckmann. La          nario radical, “porque la ima-        libre, la producción de dichas
primera nos permitirá ir de lo        gen está siempre articulada a la      significaciones no puede ser
lúdico a la construcción simbó-       significación dentro de un siste-     exhaustivamente reducida a uno
lica del imaginario. La segunda       ma simbólico. El imaginario con-      de estos factores o al conjunto
nos lleva de la construcción sim-     figura el vehículo sensible en la     de ellos. No puede serlo, porque
bólica del imaginario a las pre-      constitución del signo portador       ninguno de esos factores puede
guntas sobre nuestro quehacer         de la función significante o sim-     desempeñar el papel de aqué-
como Escuelas de Comunica-            bólica. Esta articulación es la       llas, ni ‘responder’ a las pregun-
ción, tanto en el marco de las        materia del símbolo, materia que      tas a las que ellas ‘responden’”
tareas de Acreditación y Certifi-     persiste aún como traza en la         (Castoriadis en Colombo,
cación, como en el de nuestra         osamenta descarnada del algo-         1993:54, comillas y cursivas del
propia cotidianeidad.                 ritmo” (Colombo, 1993:17). En         autor). En este sentido, el imagi-
                                      los planes o proyectos de vida        nario efectivo de la comunica-
PRIMERA PERSPECTIVA:                  anteriormente esbozados están         ción estará vinculado al particu-
LA CONSTRUCCION DEL                   presentes diversos sistemas sim-      lar simbolismo de cada uno de
IMAGINARIO SOCIAL:                    bólicos en los diversos actores,      los actores y, en consecuencia,
                                      cuya constante es la comunica-        el cúmulo de simbolismos insti-
1. El punto de partida: “Lo           ción en sus diversas modalida-        tucionales supone la funcio-
imaginario8 como producción           des y en diversas etapas de la        nalidad y por lo tanto la efectivi-
de ilusiones, símbolos, quime-        vida. No obstante, el proceso         dad del imaginario de la comu-
ras, evasiones de la dura rea-        suele ser dialéctico: de la comu-     nicación. Si esto fuera así, po-
lidad de los hechos”.- Esta pri-      nicación interpersonal a los me-      dríamos hablar de un imaginario
mera mirada nos conduce al plan       dios y de los medios a la comu-       radical de la comunicación.
o proyecto 9 de vida -según el        nicación interpersonal. En con-
caso- desde la perspectiva de los     secuencia, este proceso estará –      4. En este proceso interviene la
diversos actores: estudiar una        o debiera estarlo- mediado por        manera en que aprehendemos
carrera y ejercerla en el ámbito      la experiencia.                       la realidad, misma que nunca
previamente seleccionado; pla-                                              es directa e inmediata; contie-
nearla orientada a la formación       3. Entre los imaginarios social       ne siempre una parte de cons-
de futuros comunicadores que          y radical median los imagina-         trucción, de interpretación, de            79
se inserten profesionalmente en       rios efectivos. “El mundo social      selección. “La mediación está




                                                                                                                  78        79
                                       dada por el signo significante o     simbólico no sólo para “expre-      ciedad o el grupo considerado”
                                       símbolo. El universo humano es       sarse”, sino simplemente para       (Castoriadis en Colombo,

El imaginario social del comunicador   un orden simbólico. A niveles
                                       diferentes el mito, la institución
                                       y el fantasma van a integrarse
                                                                            “existir” y, como señala
                                                                            Castoriadis, para ir más allá de
                                                                            lo virtual (Colombo, 1993:23). En
                                                                                                                1993:38-39).

                                                                                                                2. Sin embargo, las instituciones
                                       como formas particulares de lo       suma, se trata de un imaginario     no pueden comprenderse sim-
                                       simbólico. La concepción de un       que se actualiza, alimentado por    plemente como una red simbóli-
                                       imaginario radical ligado consti-    los diversos actores, en diversos   ca. Las instituciones forman una
                                       tutivamente a la función simbó-      momentos del devenir histórico.     red simbólica que por definición
                                       lica es el instrumento necesario     Sin embargo, es indudable que       remite al simbolismo. Cualquier
                                       a la reapropiación de ese exclui-    la cadena se inicia en las Escue-   interpretación puramente sim-
                                       do por excelencia de la práctica     las de Comunicación y de ahí        bólica de las instituciones sus-
                                       colectiva que es el principio        irradia a los otros actores, pues   cita preguntas como ¿por qué
                                       instituyente, inmanente a lo so-     los diversos actores hemos ido      este sistema de símbolos y nin-
                                       cial, en una palabra, al Hombre      actualizando, en la medida en       gún otro?, ¿qué significaciones
                                       mismo” (Colombo, 1993:17-18).        que nuestro plan o proyecto de      vehiculan los símbolos, a qué
                                       En este sentido, quizá el sistema    formación se queda en el progra-    sistema de significados remite el
                                       simbólico que suele determinar       ma10. Este punto se abordará en     sistema de significantes?, ¿por
                                       el plan o el proyecto de vida -y     la tercera perspectiva.             qué y cómo consiguen autono-
                                       en consecuencia el más impor-                                            mizarse las redes simbólicas? Y
                                       tante- es el de los medios de co-                                        podemos ya sospechar que las
                                       municación y el imaginario de        EL IMAGINARIO, LA INSTITU-          respuestas a estas preguntas es-
                                       estar en ellos por medio de di-      CIÓN Y LO SIMBÓLICO                 tán íntimamente correlaciona-
                                       versas maneras: desde la presen-                                         das (Castoriadis en Colombo,
                                       cia profesional (“me gustaría ser    1. ¿Bajo qué forma se da la ins-    1993:50 y ss):
                                       como...”, “quisiera tener mi pro-    titución, es decir, lo simbólico?
                                       pio programa, mi propio periódi-     Sabemos que todo lo que se          a) Comprender, en la medida de
                                       co o mi propia agencia...”) hasta    presenta en la vida social e        lo posible, la ‘elección’ que hace
                                       la trascendencia mediante la for-    histórica pasa por la urdim-        una sociedad de su simbolismo,
                                       mación de quienes participarán       bre de lo simbólico, que se en-     exige que sean superadas las con-
                                       de su quehacer (“fue mi alum-        cuentra en el lenguaje y en las     sideraciones formales o, incluso
                                       no...”, “estudió en esta universi-   instituciones. “Las institucio-     ‘estructurales’ (...) Y es claro que
                                       dad...”).                            nes no se reducen a lo simbóli-     la cuestión se plantea con mucho
                                                                            co, pero sólo pueden existir en     más insistencia en el caso de las
                                       5. Asimismo, la comunicación         lo simbólico, son imposibles fue-   sociedades históricas.
                                       está presente en la construcción     ra de un símbolo en segundo gra-
                                       del imaginario, en la medida en      do y constituyen cada una su red    b) Comprender -e incluso sim-
                                       que utiliza signos significantes y   simbólica. Una determinada or-      plemente aprehender- el simbo-
                                       símbolos. No es la única comu-       ganización de la economía, tal      lismo de una sociedad, es apre-
                                       nicación posible, pero una vez       sistema de derecho, poder insti-    hender las significaciones que
                                       que el orden simbólico existe,       tuido, una religión, existen so-    éste conlleva. Estas significacio-
                                       todo tipo de comunicación, aun       cialmente como sistemas simbó-      nes no aparecen fuera de unas
                                       la utilización de un signo como      licos sancionados. Estos consis-    estructuras significantes que las
                                       señal, le es tributaria” (Colombo,   ten en atribuir a determinados      vehiculan; pero esto no quiere
                                       1993:22). Desde hace ya varios       símbolos (a determinados signi-     decir que se reduzcan a ellas, ni
                                       años, han aparecido las prime-       ficantes) unos significados (re-    que resulten de ellas de manera
                                       ras “alertas” con respecto a la      presentaciones, órdenes, intima-    unívoca, ni, por último, que sean
                                       formación de comunicadores y         ciones o incitaciones a hacer o     determinadas por ellas.
                                       a su ejercicio profesional, tal      a no hacer, consecuencias -en
                                       como se consignó en los Ante-        una palabra, significaciones, en    c) Por último, resulta imposible
                                       cedentes, incluso con datos. Sin     el sentido lato del término) y en   eliminar la pregunta: ¿cómo y
                                       embargo, el panorama actual re-      hacerlos valer como tales, es       por qué el sistema simbólico de
                                       viste todas las características de   decir, hacer de este vínculo algo   las instituciones consigue
                                       un imaginario: debe utilizar lo      más o menos forzado para la so-     autonomizarse? ¿Cómo y por


                                       diálogos
                                             de la   comunicación

                            69
qué la estructura institucional,     de el individuo. Pero esta consti-      será impuesto a la sociedad con-
en cuanto se plantea se convier-     tución tampoco es libre: tendrá         siderada. “Todo esto produce
te en un factor al que queda su-     que obtenerla de lo que “está           una concatenación de los
bordinada, y como encadenada,        ahí”. “Todo simbolismo se edifi-        significantes, unas relaciones
la vida efectiva de la sociedad?     ca sobre las ruinas de los edifi-       entre significantes y significa-
Contestar que está en la natura-     cios simbólicos precedentes, y          dos, unas conexiones y conse-
leza del simbolismo autonomi-        utiliza los materiales de estos -       cuencias, a las que no se apun-
zarse, sería mucho peor que una      aunque sólo fuera para rellenar         taba, ni estaban previstas. (...) el
inocente tautología. Sería lo mis-   los fundamentos de los nuevos           simbolismo determina ciertos
mo que decir que está en la na-      templos, como lo hicieron los           aspectos de la vida social (y no
turaleza del sujeto alienarse en     atenienses después de las gue-          solamente aquellos que se supo-
los símbolos que emplea, con lo      rras médicas. Por sus conexiones        nía que determinara) a la vez que
que se llegaría a abolir todo dis-   naturales e históricas virtualmen-      está lleno de intersticios y gra-
curso, todo diálogo, toda ver-       te ilimitadas, el signifi-cante tras-   dos de libertad” (Castoriadis en
dad, al sostener que todo cuan-      ciende siempre la vinculación rí-       Colombo, 1993:41).
to decimos está guiado por la        gida a un significado específico y
fatalidad automática de las cade-    puede conducir a los lugares más        5. Es muy distinto decir que no
nas simbólicas. Y sabemos en         inesperados. La constitución del        puede elegirse un lenguaje con
todo caso que la autonomización      simbolismo en la vida social e          absoluta libertad y que todo




                                                                                                                    C. Benassini
del simbolismo como tal, en la       histórica real no guarda relación       lenguaje contamina todo lo
vida social, es un fenómeno se-      alguna con las definiciones ‘cerra-     que ha de decirse, a creer que
cundario. Cuando la religión se      das’ y ‘transparentes’ de los sím-      estamos fatalmente domina-
coloca, frente a la sociedad,        bolos que se suceden en una obra        dos por el lenguaje y que nun-
como un factor automatizado,         matemática (la cual, por lo de-         ca podremos decir otra cosa
los símbolos religiosos tienen       más, nunca puede cerrarse sobre         que no sea la que éste nos su-
independencia y valor única-         sí misma) (Castoriadis en               giere. “No podemos nunca salir
mente en la medida en que en-        Colombo, 1993: 39-40).                  del lenguaje, pero nuestra movi-
carnan la significación religiosa,                                           lidad dentro del lenguaje no tie-
su brillo es prestado -como lo       4. Cuando se trata de un len-           ne límites y nos permite poner
muestra el hecho de que la reli-     guaje, más cuando se trata de           todo en cuestión, inclusive el
gión pueda recurrir a otros sím-     las instituciones, los símbolos,        propio lenguaje y nuestra rela-
bolos, crear nuevos significan-      los significantes están someti-         ción con él. Lo mismo ocurre con
tes, apropiarse otros ámbitos        dos al contenido que se supo-           el simbolismo institucional,
para sacralizarlos.                  ne que circulan, debido a que           pero, naturalmente, el grado de
                                     pertenecen “a unas estructuras          complejidad es incomparable-
3. Según Castoriadis es inacep-      ideales que les son propias, se         mente mayor. Nada de lo que es
table la idea de un simbolismo       insertan en relaciones cuasirra-        propio de lo simbólico impone
“neutro” o totalmente “adecua-       cionales. Constantemente la so-         ineludiblemente la dominación
do” al funcionamiento de los         ciedad se ve confrontada al he-         de un simbolismo autonomizado
sistemas reales, puesto que no       cho de que un determinado sis-          de las instituciones sobre la vida
puede tomar sus signos de don-       tema simbólico debe ser mane-           social; nada, incluso en el
de quiera ni los signos que se       jado con coherencia; que así lo         simbolismo institucional, exclu-
quiera. El individuo tiene ante sí   sea o no lo sea, el caso es que de      ye el uso lúcido de éste por par-
un lenguaje ya constituido; por      ello se derivan una serie de con-       te de la sociedad (pero, otra vez,
más que asigne un sentido “pri-      secuencias que se imponen, tan-         damos por descontado que no es
vado” o “particular” ante una pa-    to si se es consciente de ellas y       posible concebir unas institucio-
labra o una expresión no lo hace     se las quiere como tales, como          nes que impidan por un ‘meca-
de manera ilimitada: debe apro-      si no” (Castoriadis en Colombo,         nismo incorporado’ el esclavi-
piarse de algo que “está ahí”.       1993:40-41). En suma, la socie-         zamiento de la sociedad por su
Esto es igualmente cierto para la    dad construye su simbolismo,            simbolismo” (Castoriadis en
sociedad, aunque de manera di-       aunque no en total libertad,            Colombo, 1993:42).
ferente, puesto que constituye su    puesto que el simbolismo toma
propio orden simbólico de mane-      de lo natural, de lo histórico y        6. Estas determinaciones de lo              81
ra muy diferente a como proce-       por último de lo racional y no          simbólico no agotan su sus-




                                                                                                                    80        81
                                       tancia. Queda un componente            identificación, de la participa-      hace varias décadas las prácti-
                                       esencial y decisivo: el compo-         ción o de la causación) entre el      cas profesionales atraviesan por

El imaginario social del comunicador   nente imaginario de todo sím-
                                       bolo y de todo simbolismo, in-
                                       dependientemente del nivel
                                                                              significante y el significado, el
                                                                              símbolo y la cosa, es decir, en un
                                                                              imaginario efectivo” (Castoriadis
                                                                                                                    su correspondiente proceso de
                                                                                                                    institucionalización, aunque no
                                                                                                                    necesariamente en manos de los
                                       donde se encuentren. Las pro-          en Colombo, 1993:43-44).              comunicadores.
                                       fundas y oscuras relaciones
                                       que unen lo simbólico y lo ima-        SEGUNDA PERSPECTIVA:                  3. Igualmente, las carreras de
                                       ginario aparecen cuando pres-          ¿LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL               Comunicación se encuentran
                                       tamos atención a que “lo ima-          DE LA REALIDAD?                       en un proceso de legitimación
                                       ginario tiene que utilizar lo sim-                                           que comparten con otras.
                                       bólico, no sólo para ‘expresarse’,     1. Desde hace ya varias déca-         Berger y Luckmann destacan
                                       lo cual es evidente, sino para         das, las Escuelas de Comuni-          que este proceso “...’explica’ el
                                       ‘existir’, dejar de ser algo virtual   cación -enmarcadas en la edu-         orden institucional atribuyendo
                                       y convertirse en algo más (...) Sin    cación superior- atraviesan           validez cognoscitiva a sus signi-
                                       embargo, en la medida en que lo        por un proceso de institu-            ficados objetivados. La legitima-
                                       imaginario equivale finalmente a       cionalización de sus prácticas        ción justifica el orden institu-
                                       la facultad originaria de plantear     educativas. De acuerdo con            cional adjudicando dignidad
                                       y de darse, en la modalidad de         Berger y Luckmann, “...aparece        normativa a sus imperativos
                                       la representación, una cosa o          cada vez que se da una tipifi-        prácticos. Es importante com-
                                       una relación que no lo son (que        cación recíproca de acciones          prender que la legitimación tie-
                                       no están dadas en la percepción        habitualizadas por tipos de ac-       ne un elemento tanto cog-
                                       o que nunca lo estuvieron), ha-        tores. Dicho de otra forma, toda      noscitivo como normativo. No
                                       blaremos de un imaginario últi-        tipificación es una clase de ins-     sólo es cuestión de valores; im-
                                       mo o radical, como raíz común          titución. Lo que hay que desta-       plica también ‘conocimiento’.
                                       de un imaginario efectivo y de lo      car es la reciprocidad de las         No sólo indica al individuo por
                                       simbólico. Se trata finalmente de      tipificaciones institucionales y la   qué debe realizar una acción y
                                       la capacidad elemental e               tipicalidad no sólo de las accio-     no otra; también le indica por
                                       irreductible de evocar una ima-        nes, sino también de los actores      qué las cosas son lo que son. En
                                       gen” (Castoriadis en Colombo,          en las instituciones. La tipifi-      otras palabras, el ‘conocimiento’
                                       1993:43). “La influencia decisiva      cación de las acciones habitua-       precede a los ‘valores’ en la legi-
                                       de lo imaginario sobre lo simbó-       lizadas que constituyen las ins-      timación de las instituciones”
                                       lico puede ser comprendida a           tituciones siempre se compar-         (Berger y Luckmann, 1989:122,
                                       partir de esta consideración: el       ten, son accesibles a todos los       comillas de los autores).
                                       simbolismo supone la capacidad         integrantes de un determinado
                                       de establecer entre dos términos       grupo social y la institución mis-    4. Tampoco es el momento de
                                       un vínculo permanente, de modo         ma tipifica tanto a los actores       discutir sobre la legitimación.
                                       que uno de éstos ‘represente’ al       individuales como las acciones        Sin embargo, como en el caso
                                       otro. Pero sólo en las etapas muy      individuales”        (Berger      y   de la institucionalización, in-
                                       avanzadas del pensamiento ra-          Luckmann, 1989:75).                   corporar la legitimación com-
                                       cional lúcido pueden estos tres                                              plementa la discusión sobre el
                                       elementos (el significante, el sig-    2. Aún cuando no es el momen-         imaginario social del comuni-
                                       nificado y su vínculo sui generis)     to de discutir -mucho menos de        cador, al propiciar que los
                                       mantenerse simultáneamente             resolver - en qué grado de            actores lo visualicemos desde
                                       unidos y distintos, en una rela-       institucionalización se en-           la perspectiva de la realidad.
                                       ción a la vez firme y flexible. De     cuentra nuestra correspon-            En suma, la legitimación debe dar
                                       no ser así, la relación simbólica      diente Escuela de Comunica-           pie a un diálogo con el imagina-
                                       (cuyo uso ‘propio’ supone la fun-      ción, esta conceptualización          rio y a sus vinculaciones con las
                                       ción imaginaria y el dominio de        complementa la idea de                realidades espacio-temporales de
                                       ésta por la función racional)          Castoriadis, en el sentido de         los diversos actores. Sólo así com-
                                       vuelve, o mejor dicho, nunca va        que las instituciones no pue-         prenderemos su presencia y au-
                                       más allá de donde surgió: en el        den comprenderse solamente            sencia intermitentes y sólo así
                                       vínculo rígido (las más de las         como redes simbólicas. De la          podremos tomar distancias
                                       veces, en la modalidad de la           misma forma, también desde            igualmente intermitentes entre


                                       diálogos
                                             de la   comunicación
                            71
la realidad y el imaginario. No      rada por las instituciones con        asignaturas y con problemas de
necesariamente se trata de re-       respecto a su licenciatura -y sin     actualización teórica. En conse-
emplazar el primero por el se-       afán de generalizar-, cabe pre-       cuencia y en el mejor de los ca-
gundo en una determinada eta-        guntarse si es veraz o simple-        sos, la socialización de estos
pa de la vida de los sujetos, sino   mente atractiva para los estu-        conocimientos suele llevarse a
de plantear ambos en un espa-        diantes. Es decir, si se tiende a     cabo en el mercado laboral. No
cio y un tiempo, un aquí y un        presentar los aspectos legitima-      sucede lo mismo con el cúmulo
ahora. Todo esto en un tránsito      dos (prestigio institucional, pro-    social de conocimientos propio
de la complacencia a la crítica y    fesorado, trayectoria de los          de la Teoría de la Comunicación,
¿por qué no? viceversa.              egresados etc.), mientras se ocul-    mismo que no proporciona ele-
                                     tan las carencias o limitaciones      mentos para analizar la comple-
5. De acuerdo con Colombo, a         inherentes a nuestra práctica         jidad creciente de los fenómenos
lo imaginario se opone la rea-       educativa (actualización curricu-     comunicativos y sus diversas
lidad y, en consecuencia, es         lar, situación de los laboratorios    modalidades. En casos extremos
cortado por la ciencia. “Y           en materia de actualización de        -que no son pocos- continúan
como el poder político se ocupó      equipo y posibilidades de satis-      socializándose el paradigma de
siempre de organizar las relacio-    facer las necesidades docentes)       Lasswell, el esquema Funciona-
nes sociales y económicas, el        y las oportunidades reales de         lismo-Estructuralismo-Marxis-
mundo moderno le cede lo real        ejercicio de la profesión. Esto úl-   mo y la perspectiva del Imperia-




                                                                                                                C. Benassini
como campo de acción, le otor-       timo en un auténtico diálogo con      lismo Cultural. Nuevamente en el
ga como instrumento la razón         la sociedad para conocer sus de-      mejor de los casos, estos cono-
despojada de falsas creencias e      mandas y con los empleadores,         cimientos serán socializados a
ilusiones, y como ley el ‘realismo   al menos en lo referente a los        través de los Posgrados u otras
político’” (Colombo, 1993:7-8).      campos de trabajo, a la satura-       modalidades de actualización
                                     ción de algunos y a la apertura       profesional.
6. Asimismo, nuevamente se           de los nuevos; incluso, pareciera
recurre a los Antecedentes           que en muchos casos ni siquiera       9. En este sentido, desde el ima-
para subrayar el papel de los        hay diálogo con los egresados. En     ginario cabe preguntarse si
diversos actores involucrados        este sentido, el imaginario social    las Escuelas de Comunicación
en el proceso no sólo en la          suele alimentarse con una             tienen un plan, un proyecto o
construcción del imaginario          folletería atractiva, con imágenes    un programa y desde dónde lo
social del comunicador, sino         de alumnos trabajando a sus an-       conciben. Al interior de las Es-
también en una construcción          chas en los laboratorios, una tira    cuelas de Comunicación alum-
social de la realidad si no fal-     de materias cuyos nombres -sal-       nos, docentes y autoridades han
sa, al menos parcial. Siguien-       vo los de los medios y algunas        contribuido a alimentar el ima-
do a Peter Berger y Thomas           excepciones- no proporcionan          ginario de carrera, a través de
Luckmann (1989), para que di-        mucha información y un campo          una realidad parcial, construida
cha construcción fuese real -si      de trabajo atractivo, pero incapaz    a través de sus percepciones.
esto es posible-, debería incluir    de emplear a los cientos que          Sin embargo, esta realidad difie-
la totalidad del cúmulo social de    anualmente egresan de nuestras        re de la inconclusa inherente a lo
conocimientos, a socializar, en      escuelas.                             cotidiano, que por naturaleza
este caso relacionado con la for-                                          supone una construcción conti-
mación de comunicadores y su         8. Asimismo, también se ha in-        nua -nunca completa-, individual
inserción en el mercado laboral.     corporado parcialmente el             y colectivamente, por medio del
Dicho cúmulo social de conoci-       cuerpo de conocimientos que           conocimiento y la experiencia.
mientos debería estar conforma-      se ha generado con respecto a         El primero se ha incorporado
do al menos por los generados        la comunicación. Esto es pro-         parcialmente -y en consecuencia
por las instituciones con respec-    ducto de factores que van des-        socializado parcialmente- por di-
to a su licenciatura, el cuerpo de   de la apertura de carreras sin los    versas razones como la ignoran-
conocimientos propio de la co-       mínimos para satisfacer las de-       cia, el ocultamiento deliberado
municación y la perspectiva de       mandas de aprendizaje, la con-        y una percepción de la realidad
los empleadores.                     tratación de docentes improvisa-      alimentada por el propio imagi-
7. Por lo que se refiere a la in-    dos y sin experiencia en el cam-      nario, o una combinación de las           83
formación/conocimiento gene-         po sobre el que imparten sus          tres, a las que se suman otras de




                                                                                                                82        83
                                       índole particular. La experiencia     establecer relaciones entre la         píritu de la propuesta que presen-
                                       también se ha aprovechado par-        realidad y el imaginario. Los su-      tó Jesús Becerra.

El imaginario social del comunicador   cialmente, sobre todo por los
                                       académicos que desempeñan
                                       roles profesionales, puesto que
                                                                             puestos que de aquí se despren-
                                                                             de son los siguientes:                 OBJETIVO CENTRAL DEL
                                                                                                                    ENCUENTRO
                                       hablan desde la propia, que no        1. En las instituciones y los ac-
                                       necesariamente es una experien-       tores que conforman el mundo           Reflexionar sobre qué referentes
                                       cia social y socializada. Por su      de la comunicación lo real y lo        construyen su realidad cotidiana
                                       parte, los académicos de tiempo       imaginario conviven cotidia-           los diversos actores de la comu-
                                       han puesto su experiencia do-         namente y de manera diferencia-        nicación y la presencia del ima-
                                       cente, básica en la socialización     da para unos, e indiferenciada         ginario en este proceso.
                                       de conocimientos cuando está          para otros, particularmente los
                                       debidamente fundamentada. Sin         alumnos. Es decir, en ningún mo-       OBJETIVOS PARTICULARES
                                       embargo, muchos no la tienen en       mento prevalece únicamente la
                                       el ejercicio profesional, o tam-      realidad o únicamente el imagi-        1. Reunir a los diversos actores
                                       bién es parcial igual que su per-     nario.                                 de la comunicación: directivos,
                                       cepción de la realidad.                                                      académicos e investigadores,
                                                                             2. Por lo que se refiere a las Es-     alumnos y profesionales en tor-
                                       10. En consecuencia, en el imagi-     cuelas de Comunicación y a los         no al “Imaginario Social de la
                                       nario de las carreras de comuni-      campos profesionales en sus di-        Comunicación”.
                                       cación y afines construido desde      versas modalidades de organiza-
                                       las instituciones educativas, no      ción, cada institución construye       2. Discutir sobre el papel de la
                                       necesariamente participan los         su realidad a partir de su             comunicación en la construc-
                                       empleadores. Su percepción de la      cotidianeidad. En esta construc-       ción simbólica de la realidad y
                                       realidad es diferente y se basa, al   ción nunca interviene el cúmulo        el imaginario del comunicador.
                                       menos en parte, en el conoci-         social de conocimientos en la
                                       miento y la experiencia que no        materia. De ahí la importancia de      3. Abrir espacios de diálogo en-
                                       han sido incorporados a la cons-      escuchar a todos los actores que       tre los diversos actores de la
                                       trucción del imaginario. Hay di-      participan en los procesos de          comunicación para intercambiar
                                       ferencias entre las estructuras de    construcción.                          experiencias y para contrastar
                                       relevancia de ambas partes, que                                              desde dónde construyen su rea-
                                       se hace presente al dar prioridad     3. En consecuencia, el punto de        lidad cotidiana y cuales son sus
                                       a competencias, habilidades e         partida es que, como toda reali-       imaginarios.
                                       intereses diferentes. Una parte       dad social, la del comunicador
                                       da preferencia a la formación -       es incompleta; se construye            EJES TEMÁTICOS DEL
                                       desigual, según las característi-     cotidianamente y entre diversos        ENCUENTRO11 :
                                       cas de la institución educativa- de   grupos de referencia: familia,
                                       profesionales que se insertarán       amigos, docentes e investigado-        1. La comunicación en la cons-
                                       en los medios de comunicación -       res, directivos, trabajo etcétera.     trucción simbólica de la reali-
                                       ya saturados-, la publicidad y las    En este proceso de construcción        dad y del imaginario de la co-
                                       relaciones públicas. La otra par-     de la realidad, dichos grupos          municación. Tiene como propó-
                                       te no necesariamente se inclina       aportan sus respectivos conoci-        sito abordar las construcciones
                                       por egresados con este perfil,        mientos, experiencias e imagina-       simbólicas y sus implicaciones
                                       sino por profesionales que pue-       rios; los tres elementos generan       en la realidad y el imaginario de
                                       dan solucionar problemas inme-        consenso para vivir en sociedad.       la comunicación. A diferencia de
                                       diatos de diversa índole, en los                                             los otros dos ejes temáticos, éste
                                       que la comunicación funge como        La propuesta que se presenta           supone la participación de aca-
                                       mediadora entre los actores par-      para el XI Encuentro del CONEICC       démicos e investigadores que
                                       ticipantes en dicha problemática.     no sólo es producto de las pers-       discutan en torno a dos puntos,
                                                                             pectivas teóricas seleccionadas.       ya sea por separado o de mane-
                                       III.- PROPUESTA                       También pretende recoger tanto         ra intercalada:
                                                                             las opiniones del foro virtual que
                                       La perspectiva teórica abordada       se abrió para facilitar la discusión   a) Los símbolos en la construc-
                                       en el apartado anterior permite       entre los interesados, como el es-     ción de la realidad de los acto-


                                       diálogos
                                             de la   comunicación
res de la comunicación. Los sis-     qué campo profesional les gus-       b) El imaginario profesional de
temas simbólicos en las institu-     taría desarrollarse? ¿Por qué?       la comunicación. ¿Cómo visua-
ciones en las que se insertan los    ¿Cómo construyen su realidad         lizan el campo profesional en el
actores de la comunicación.          cotidiana?                           que se desempeñan? ¿Qué ex-
¿Cómo y por qué se seleccionan       c) El imaginario de la comuni-       pectativas laborales existen?
determinados sistemas simbóli-       cación en el plan o proyecto de      ¿Cuál es su percepción de las
cos? ¿Qué significaciones trans-     vida de académicos e investiga-      escuelas de comunicación?
portan? ¿Son autónomos los sis-      dores. Mesas de trabajo con aca-
temas de símbolos institucio-        démicos e investigadores y
nales? ¿Cómo interactúan unos        alumnos para acercarse a la
sistemas con otros?                  construcción de su realidad co-
b) Los símbolos en la construc-      tidiana y de sus imaginarios, a
ción del imaginario de los acto-     partir de sus conocimientos y ex-
res de la comunicación. Los me-      periencias. Para ello se propone              1. El Instituto de Mercadotec-




                                                                           NOTAS
dios de comunicación tradicio-       la organización de mesas de tra-              nia y Publicidad inició sus ac-
nales y nuevos en la construc-       bajo por asignatura, para propi-              tividades el 15 de julio de
ción del imaginario. La realidad     ciar el intercambio de experien-              1961. Su fundador, Ethiel
en la construcción del imagina-      cias entre realidades y contextos             Cervera, concibió en princi-
rio: imágenes de la ciudad, de las   diferentes. Desde otra perspec-      pio la idea de formar técnicos que tra-




                                                                                                                     C. Benassini
organizaciones, de los actores.      tiva, y con una mecánica diferen-    bajarían en diversos ámbitos vincu-
                                     te, será importante reunir a in-     lados con el campo. Aproximadamen-
2. ¿Realidad o imaginario de las     vestigadores y académicos para       te diez años más tarde se iniciaron
escuelas de comunicación? Una        discutir teóricamente sobre el       las actividades de la licenciatura en
pregunta presente, aunque de         imaginario desde diversos enfo-      Publicidad, aunque continúa la for-
distintas maneras, en directivos,    ques. Ambas vertientes incluyen      mación de técnicos.
académicos, investigadores y         la discusión sobre el papel de las
alumnos. De acuerdo con la pro-      Escuelas de Comunicación en la       2. Como “imaginario” se entiende la
puesta teórica, su respuesta -si     construcción del imaginario.         categoría de Eduardo Colombo
esto es posible- depende de la                                            (1993:7-8): “La imaginación, lo imagi-
contestación que a otras pregun-     3. ¿Realidad o imaginario pro-       nario, evoca en su acepción corrien-
tas proporcionen estos actores:      fesional de la comunicación?         te la producción de ilusiones, símbo-
a) Escuelas de Comunicación:         Es probable que la pregunta que-     los, quimeras, evasiones siempre de
¿plan, proyecto o programa?          de sin respuesta. Este eje preten-   la dura realidad de los hechos. El
Mesas de trabajo con directivos      de reunir a profesionales de los     mundo imaginario, así definido por la
de diversas escuelas para acer-      diversos campos en los que se        tradición estética o científica, queda
carse a la construcción de su rea-   ejerce la comunicación, con el       reservado al dominio de la literatu-
lidad cotidiana a partir de sus      propósito de intercambiar expe-      ra, de la poesía o de las artes. A lo
actividades: planeación de carre-    riencias, a partir de sus biogra-    imaginario se opone, entonces, la
ra, relación con los demás acto-     fías individuales, y en torno a      realidad. Y como el poder político
res de la comunicación, proble-      dos miradas que no necesaria-        se ocupó siempre de organizar las
mas y expectativas. En suma, se      mente se contraponen entre sí,       relaciones sociales y económicas, el
trata de entablar un diálogo con     ni dan lugar a dos mesas de tra-     mundo moderno le cede lo real
los responsables de las carreras     bajo diferentes:                     como campo de acción, le otorga
que, idealmente, redunde en ac-      a) El imaginario de la comuni-       como instrumento la razón despo-
tividades posteriores.               cación en el plan o proyecto de      jada de falsas creencias e ilusiones,
b) Escuelas de Comunicación:         vida de los profesionales. ¿Son      y como ley el ‘realismo político’”.
¿imaginario social, radical o        egresados de las carreras de co-     Las negritas son nuestras.
efectivo? Mesas de trabajo con       municación? ¿Trabajan en el
alumnos, moderadas por acadé-        campo en el que planeaban ha-        3. Las estadísticas corresponden al
micos, en las que expongan sus       cerlo cuando eran estudiantes?       Anuario 1999 de la Asociación Nacio-
expectativas y sus realidades.       ¿Cómo se insertaron en sus di-       nal de Universidades e Instituciones
¿Por qué estudian Comunica-          versos campos? ¿Cuáles son sus       de Educación Superior (ANUIES) y
ción? ¿Cuáles son sus proyectos      rutinas sus experiencias profe-      están distribuidas en los rubros                85
a corto y mediano plazo? ¿En         sionales y sus imaginarios?          “Ciencias Sociales y Administrativas”,




                                                                                                                     84        85
                                       “Diseño Publicitario” y “Diseño y Co-    7. La información contenida en este       10. Para contextualizar el término
                                       municación”. Las estadísticas son im-    apartado forma parte del libro Escue-     “programa”, es necesario pasar por

El imaginario social del comunicador   precisas pues no todas las institucio-
                                       nes que imparten estas licenciaturas
                                       están incluidas en los datos de la
                                                                                las de comunicación en México: ¿un
                                                                                imaginario social? de próxima publi-
                                                                                cación.
                                                                                                                          el concepto que Castoriadis entien-
                                                                                                                          de por “política”: “Lo que hasta aquí
                                                                                                                          se ha llamado política fue, casi siem-
                                       ANUIES. El octavo lugar es después                                                 pre, una mezcla en que dominó la
                                       de Derecho, Contaduría, Administra-      8. Colombo insiste en que el término      manipulación, que trata a los hom-
                                       ción, Ingeniería Industrial, Medicina,   se ha desvirtuado y reitera que “el       bres como cosas, en base a sus pro-
                                       Informática y Arquitectura en ese or-    imaginario del que hablo yo no es         piedades y reacciones supuestamen-
                                       den.                                     la imagen de. Es creación incesan-        te conocidas. Lo que llamamos polí-
                                                                                te y esencialmente indeterminada          tica revolucionaria es una praxis que
                                       4. Por ejemplo, desde hace ya varios     (social-histórica y psíquica) de figu-    da como objetivo la organización y
                                       años el campo de la Comunicación         ras/formas/imágenes, y sólo a par-        la orientación de a sociedad con mi-
                                       Organizacional es compartido por         tir de éstas puede tratarse de ‘algo’.    ras a la autonomía de todos, y que
                                       egresados de licenciaturas en Admi-      Lo que llamamos ‘realidad’ y ‘racio-      reconoce que ésta presupone una
                                       nistración, Contaduría, Relaciones In-   nalidad’ son obras de esta creación”      transformación radical de la socie-
                                       dustriales e Ingeniería Industrial.      (en Colombo, 1993:29); las negritas       dad, no siendo esta última posible, a
                                                                                son nuestras.                             su vez, sin el despliegue de la activi-
                                       5. Los datos corresponden a una en-                                                dad autónoma de los hombres”
                                       cuesta coordinada por el CONEICC         9. Castoriadis distingue proyecto de      (Castoriadis en Colombo, 1993:30).
                                       que se aplicó en 1997 en diversos        plan. Este último “corresponde al         En suma, se trata del deber ser de la
                                       puntos del país. Trabajos más recien-    momento técnico de una actividad,         educación superior. Siguiendo nue-
                                       tes muestran la misma tendencia, in-     cuando condiciones, objetivos y me-       vamente a Castoriadis, “Cuando se
                                       cluso en ciudades que cuentan ya con     dios pueden ser, y son, determinados      trata de política, la representación de
                                       cierta tradición en la formación, por    ‘exactamente’ y cuando el ordena-         la transformación a la que se apunta,
                                       ejemplo, de comunicadores organiza-      miento recíproco de los medios y los      la definición de los objetivos, puede
                                       cionales, a los que puede añadirse la    fines se apoya en un conocimiento         tomar –y debe necesariamente tomar,
                                       Promoción en sus diversas modalida-      suficiente del campo afectado.”           en ciertas condiciones- la forma del
                                       des.                                     (Castoriadis en Colombo, 1993:31).        programa. El programa es una concre-
                                                                                Por su parte, el proyecto “apunta a       ción provisional de los objetivos del
                                       6. Una encuesta aplicada durante los     la propia realización como momento        proyecto en torno a unos puntos juz-
                                       meses de noviembre y diciembre del       esencial. Si existe un desfasaje entre    gados esenciales en las circunstan-
                                       año pasado muestra las mismas ten-       representación y realización, no es       cias dadas, en tanto que su realiza-
                                       dencias. Por ejemplo, el Vicepresiden-   por principio o, mejor dicho, depen-      ción conllevaría o facilitaría, por su
                                       te Ejecutivo de una agencia de Rela-     de de otras categorías que la distan-     propia dinámica, la realización del
                                       ciones Públicas afirmó que contrata-     cia entre ‘idea’ y ‘realidad’: remite a   conjunto del proyecto. El programa
                                       ba a egresados de Relaciones Interna-    una nueva modificación, tanto de la       no es más que una figura fragmenta-
                                       cionales, Ciencias Políticas y Comuni-   representación como de la realidad.       ria y provisional del proyecto. Los
                                       cación en menor medida, dadas sus        En este aspecto, el núcleo del proyec-    programas pasan, el proyecto queda.
                                       habilidades en redacción para diver-     to es un sentido y una orientación        Como de cualquier otra cosa, puede
                                       sos materiales y en desarrollo de es-    (dirección hacia) que no se deja sim-     darse fácilmente una degradación y
                                       trategias de comunicación. Otros más     plemente fijar en unas ‘ideas claras y    degeneración del programa: el pro-
                                       señalaron que no contrataban             definidas’, y que va más allá de la re-   grama puede ser tomado como un ab-
                                       egresados en Comunicación debido a       presentación misma del proyecto tal       soluto, la actividad y los hombres
                                       su falta de conocimientos sobre temas    como se podría fijarla en un instante     alienarse al programa. Esto, en sí, no
                                       que debían ser de su competencia.        dado cualquiera” (Castoriadis en          es prueba de nada en contra de la
                                       Cabe aclarar que la muestra fue muy      Colombo, 1993:31). En consecuencia,       necesidad          del      programa”
                                       extensa e incluyó prácticamente to-      se hablará del “plan” o del “proyec-      (Castoriadis en Colombo, 1993:31-32).
                                       dos los campos profesionales; asimis-    to” de vida según las historias indivi-
                                       mo, estos empleado-res contratan a       duales de los actores que participan      11. Las líneas de trabajo son propues-
                                       egresados de otras carreras proceden-    en el imaginario social del comu-         tas que podrán modificarse a juicio
                                       tes de instituciones en las que desde    nicador y en ningún momento deben         de los coordinadores de línea. Lo
                                       hace varios años se imparten licencia-   tomarse como sinónimos.                   mismo va para las sugerencias de los
                                       turas en Comunicación.                                                             participantes.



                                       diálogos
                                              de la   comunicación
                            75

								
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