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					DOS EN EL ESCENARIO

CONVOCATORIA DOS EN EL ESCENARIO
OBRAS PARA DOS PERSONAJES

El tEatro En El EjErcicio dE los dErEchos culturalEs

A través de los tiempos el teatro ha sido una manifestación fundamental del sentido de la existencia humana. La expresividad más profunda y el signo de los tiempos se han concentrado sobre el escenario. Sin duda el teatro integra el desarrollo cultural de los pueblos, es un potente factor de la expresión humana, y por eso atrae la atención de la cooperación. En el ejercicio escénico y en su contemplación las personas crecen individual y colectivamente, se reconocen mutuamente, desarrollan su autoestima. De ese modo la creación teatral se convierte en una fuerza de cohesión social al tiempo que es válida por sí misma. La cooperación cultural española a través del Centro Cultural de España en Montevideo está atenta a estos procesos para apoyar la creatividad artística y para contribuir al pleno ejercicio de ese derecho en igualdad de condiciones entre todos los colectivos que conforman esta sociedad. Para nosotros la cooperación cultural es un vehículo de intercambio, desarrollo y reconocimiento mutuo. Las convocatorias anuales que el CCE propone al medio uruguayo tienen la intención de incentivar el ejercicio de esos derechos, apoyar la concreción de los proyectos de talentos individuales o en colectivo, y, por fin, colaborar en la tarea de difundir y poner a disposición de muchos los textos teatrales seleccionados por un jurado independiente. Es, por tanto, esta publicación el deseado corolario de un proceso que ha atravesado el año 2008. Nuestra gratitud a todos quienes han colaborado con el mismo.

HORTENSIA CAMPANELLA
D IRECTO R A

dos En El EscEnario Convocatoria a proyectos teatrales para dos personajes, organizada por el Centro Cultural de España. Embajada de España en uruguay Centro Cultural de España en Montevideo Hortensia Campanella
d irEc t o r a

ÍndicE

premios
12. 26. 48. 60. ÉTER RETORNABLE / Tragicomedia absurda en un acto Angie Oña EL INTRUSO Hiber Conteris OPUS NENÚFAR / La presentación en sociedad Fiorella Rabuffetti RED VELVET / Adaptación teatral del cuento inédito del mismo nombre de Lilián Goligorsky Dino Armas

Enrique Mrak
d irEc t o r d E l Á rE a d E a c t i v id a d E s a c a d é mi c a s

Victoria Estol Cristina Sánchez
G E s t i ó n c u lt u r a l

Alejandro Schmidt
d is E ñ o E ilu s t r a c i ó n d E p o r ta d a

menciones
70. 78. AUTOR INTELECTUAL Fernando Schmidt FL ACAS Magdalena María Bosch Hughes Natalia Rey Esperanza FRÁGIL / Comedia cotidiana contemporánea Richard Riveiro

Álvaro Ahunchain Enrique Mrak Ricardo Prieto
jurado

92.

118. SOMBRAS EN EL PARQUE / Obra en un acto Oscar Bernardo Correa García Germán Ignacio Lema Álvarez

ACTA DEL JURADO En Montevideo, a los 3 días del mes de abril de 2008, se reúne el Jurado de “Dos en el escenario”, convocatoria a proyectos teatrales, organizada por el Centro Cultural de España. El mismo está integrado por Ricardo Prieto (autor y director teatral), designado por el CCE, Alvaro Ahunchain (autor y director teatral), elegido por los concursantes y Enrique Mrak, en nombre del CCE. La convocatoria alcanzó gran repercusión y se presentaron a ella 70 trabajos, de los cuales fueron descartadas 28 obras por no cumplir total o parcialmente lo establecido en las bases. Este Jurado resuelve: 1. Otorgar los cuatro premios estímulo que incluyen estreno en el CCE y la suma de U$S 2.000 ( dos mil dólares americanos) a cada uno de ellos, más el diseño e impresión del programa, de acuerdo con lo estipulado en las bases, a: 2. Éter Retornable (seudónimo Mandrágora Delté) quien resultó ser Angie Oña, El intruso (seudónimo Trinesco) quien resultó ser Hiber Conteris, Opus Nenúfar (seudónimo Supernova) quien resultó ser Fiorella Rabuffetti, Red Velvet (seudónimo Honid) quien resultó ser Dino Armas. Los textos están ordenados alfabéticamente. 3. Otorgar las tres menciones honoríficas que serán incluidas en la edición de difusión, sin valor comercial que será editada por el CCE, durante 2008 a: Autor intelectual (seudónimo Ranuso K) quien resultó ser Fernando Horacio Schmidt. Flacas (seudónimo Princesa perfecta) quienes resultaron ser Magdalena Bosch y Natalia Rey. Frágil (seudónimo Kevin) quien resultó ser Richard Riveiro. Los textos están puestos por orden alfabético. El Jurado solicita a la Dirección del CCE la publicación de una cuarta mención para la obra Sombras en el parque (seudónimo Vadlimir y Estragón) quienes resultaron ser Oscar Correa y Germán Lema. Asimismo el Jurado destaca la calidad dramatúrgica de la obra No digas nada, nena (seudónimo Alcione) quien resultó ser Sandra Massera.

Firman de conformidad. Ricardo Prieto Alvaro Aunchain Enrique Mrak

NOTA : L A DIRECTORA DEL CCE ACCEDE A L A SOLICITUD DEL JURADO REFERENTE A L A PUBLICACIóN DE SOMBRAS EN EL PARQUE.

prEmios
Angie Oña Hiber Conteris Fiorella Rabuffetti Dino Armas

étEr rEtornaBlE

tragicomedia absurda en un acto

angie oña
Montevideo, 1982
actriz, dramaturga, directora, docente Egresada de la Escuela municipal de arte dramático margarita Xirgu. como dramaturga y directora estrenó los tristes (tragicomedia absurda, 2007, teatro de la candela), corso criminal (comedia absurda, 2005, teatro aGadu), El auto feo (comedia absurda, 2004, teatro El Galpón, sala cero), afuera que hay lugar (comedia absurda, Encuentro de teatro joven 2004) y Fgegue Yake (tragicomedia absurda co-escrita junto a sarit Ben-Zeev, Encuentro de teatro joven 1999). como actriz ha participado en diversos espectáculos, siendo su primer intervención actoral en cartel en el año 2003. 2006 Ganadora de la beca luis cerminara otorgada a jóvenes creadores por la imm. 2005 nominada al premio Florencio como actriz de reparto por actuación en Zoo de noche de michel azama. dirección: Ernesto clavijo. 2005 mención Especial conta (concurso de canal 10) por el proyecto de ficción a voluntad (Guión y dirección de actores). 2004-2005 nominada al premio joven sobresaliente en la categoría atributos artísticos en televisión , teatro y/o cine. 2004 premio Florencio revelación como actriz, autora y dramaturga por El auto feo. sus obras corso criminal y El auto feo, fueron premiadas en el Encuentro de teatro joven organizado por la imm. obteniendo además mención especial a la dramaturgia y la actuación en el caso de El auto feo. obtuvo por Fgegue Yake una mención especial a la propuesta de espectáculo y otra a la actuación, en el encuentro de teatro joven de 1999.

PERSONAjES MADELóN ELMER Quienes interpreten a tales personajes deberán trabajar con mucha naturalidad. Su comicidad, así como su tragedia, tienen que resultar naturales y deberán transitar por cambios de ánimo que, aunque abruptos, resulten muy sinceros. Las acciones que no se especifican en las acotaciones se conformarán según el equipo de trabajo durante el proceso creativo.

(Elmer y Madelón hablan al público.) MADELóN: Vivimos olvidando que estamos vivos. Y desaparecer del mapa, estirar la pata, es lo que nos toca después de tanta nada. ELMER: Nosotros somos dos con la misma tristeza. Querer estar contentos y no poder porque nos da pereza. MADELóN: ¡Por favor! La felicidad es obsesiva. ELMER: Pero seguimos guardando nuestros dolores en una cajita de golosinas. MADELóN: La vida es una cuerda floja entre la mediocridad y la grandeza. La pena es que siempre caemos de este lado. (Comienzan a dialogar entre ellos mientras realizan sus tareas.) MADELóN: Hablemos de la nada. ELMER: No sé qué decir. MADELóN: Ni yo. (Pausa) ¡Qué difícil! ¿No? (Pensativa) NADA... Nosotros queremos estar llenos. Llenos de algo. De lo que sea. De mierda, igual. Pero nada es poca cosa. ELMER: Ni siquiera es poca cosa. Es nada. No vale la pena hablar de la nada. Hablando de ella se convierte en algo. MADELóN: En algo espeluznante. Se convierte en miedo.

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ELMER: En miedo a la nada... (Silencio. Elmer abandona la acción que llevaba a cabo.) Así no puedo seguir. ¿Me ayudás? MADELóN: Claro, para eso son los amigos. ELMER: Sos mi mujer, imbécil. MADELóN: Bueno, pero también somos amigos... ¿No? ELMER: Yo no quiero ser amigo tuyo. ¡Me caés mal! MADELóN: Cierto, me olvidaba... Soy tu mujer. ELMER: Es frustrante. MADELóN: (Acariciando la cabeza de Elmer.) ¿Cuántas veces te frustraste? ELMER: No sé. El fracaso me acaricia todos los días. MADELóN: Fracasar es humano. ELMER: Triunfar también. Pero nunca me toca. MADELóN: ¡Mejor para mi! El triunfo ajeno es doloroso. ELMER: ¡Más que la vergüenza! MADELóN: Pero uno siente vergüenza ajena sólo si es estúpido. Lo mejor es divertirse con las flaquezas del otro. ¡Total! Otro no es uno mismo. ¿Para qué sentir vergüenza? ELMER: ¿Entonces qué te duele del triunfo ajeno? MADELóN: No poseerlo. Ser un fracaso. Compararme. ELMER: Te comparás con los grandes. Deberías compararte con los más pequeños. MADELóN: ¿Con los niños? ELMER: Con los menos. Con los más fracasados. MADELóN: Busqué. Pero no encontré a nadie. Soy la peor. ELMER: Es verdad. MADELóN: No es verdad. ¿Qué decís? ELMER: Lo que vos dijiste.

MADELóN: Sólo yo lo puedo decir. ¡Sólo yo puedo hablar mal de mi y mi familia! ¡Nadie más! ¿Entendido? ELMER: ¿Entonces no querés que te de la razón? MADELóN: Claro que no. Decime cosas lindas. Decime que soy buena. Decime que me amás. ELMER: Claro que te amo. MADELóN: ¡ N o e s v e r d a d ! L o d e c í s p o r c u m p l i d o . ELMER: Tenés razón. MADELóN: ¿Ves? ¿Ves que sos un inmundo? ELMER: ¡Estoy yendo para donde me llevás! MADELóN: ¿A dónde vamos así? ELMER ¡Qué se yo! Me mareás. (Silencio.) MADELóN: ¿Viste las estrellas? ELMER: En el cine. MADELóN: En el cielo. Se están cayendo. Yo las miro. Y a la luna también. La luna es mía. ELMER: La luna es de todos. MADELóN: Nada es de todos. El agua no es de todos, la casa no es de todos, el auto no es de todos, el perro no es de todos. Yo me quedo con el perro y vos te quedás con los niños. ELMER: ¿Y los libros? MADELóN: ¡Te los quedás vos! ELMER: ¡No! Vos. MADELóN: Yo no los quiero. ELMER: Yo tampoco. MADELóN: ¿De quién son los malditos libros? ELMER: De todos.

MADELóN: Me hiciste acordar. La luna no es de todos. Nada es de todos. ¿Ves? Volvemos a hablar de la nada. No te asustes, flojito. ELMER: No me importa nada. ¡Menos hablar de la nada! MADELóN: No hables nada. ELMER: Me cayo todo. (Pausa.) MADELóN: ¿Quién se queda con la casa? ELMER: Yo. MADELóN: No. Yo. ELMER: ¿Y si los libros quedan adentro? MADELóN: Te los tiro por la ventana. ELMER: Las ventanas me las voy a llevar. MADELóN: ¡Minga! ¡Me dejás los huecos aunque sea! ELMER: De acuerdo. (Pausa.) MADELóN: Te voy a extrañar. ELMER: Sí... verdad? Tanto tiempo juntos... MADELóN: Veintidós días de casados. ELMER: Y once de novios. MADELóN: ¿Once más doce? ELMER: Treinta y tres días. La edad de Cristo. MADELóN: Cristo tenía treinta y tres años. La edad de los orientales. ELMER: ¿Todos tenían treinta y tres? MADELóN: Sí. Si te vas mañana van a ser 34. No es lo mismo. ELMER: ¡Qué esperanza! Me voy hoy. MADELóN: Antes de las doce. ELMER: Pero ya son treinta y tres. MADELóN: Es demasiado tarde. ELMER: Nos dormimos en los laureles.

MADELóN: Nos fuimos por las ramas. ELMER: Y no encontramos la raíz. MADELóN: Adiós. ELMER: Adiós. MADELóN: No te vayas. No quiero vivir sin vos. ELMER: Debo irme. O si querés también podés irte vos. MADELóN: Andate. No te preocupes por mi. ELMER: No. MADELóN: Andá a buscar a los chicos. ELMER: No quiero irme. MADELóN: ¿Todavía me amás? ELMER: ¿A dónde voy a ir? MADELóN: A lo de tu mamá. ELMER: Mamá murió. MADELóN: ¿Otra vez? ¡Esa vieja no sirve para nada! Lo único que sabe hacer es complicar las cosas. ELMER: ¿Y por casa cómo andamos? MADELóN: Bien. ¿Y vos? ELMER: Bien, gracias. MADELóN: ¿Querés ir a lo de mi mamá? ELMER: ¿No murió? MADELóN: No, mi amor. ELMER: ¡Entonces no! (Pausa.) ¿Estás arrepentida de nuestro amor? MADELóN: Más bien podrida. ELMER: Los niños van a sufrir mucho. MADELóN: Como todos sus amiguitos. ¡Mirá Magdalena y Roberto Poponucho! ¡Se separaron a los dieciocho con tres nenes de veintinueve, cuarenta y cincuenta y siete!

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¡Pobres criaturas! ¡Nunca me voy a olvidar de la carita del del medio! Toda apretadita... ELMER: ¡Compungidito! MADELóN: Es triste vivir. ELMER: Claro que sí, está bien. MADELóN: ¿Pensaste que me ibas a amar para toda la vida? ELMER: Yo quería que me ames vos. MADELóN: ¡Qué vivo! Yo también quería que me ames. ELMER: Pero no me amaste. MADELóN: Si me hubieras amado... ELMER: Es extraño... ¿Porqué estamos juntos? MADELóN: ¡Ya nos separamos! Pero todavía no te fuiste. ELMER: Creí que me amabas. MADELóN: ¿Si te amo te quedás? ELMER: Claro. Necesito que me ames. MADELóN: Mejor andate. Está anocheciendo. (La luz baja de golpe.) La puerta está abierta. ELMER: Cerrala. Puede entrar alguien. Está peligrosa la calle. Madelón: Pero estamos adentro. ¿Tenés miedo de salir? ELMER: Sí. MADELóN: No te preocupes. Te acompañan los niños. ELMER: ¡No tenés vergüenza! MADELóN: Claro que tengo. Tengo mucha. Pero aprendí a vivir con ella. Hay que aceptar lo que nos toca en la vida. ELMER: ¿Porqué no aceptás que me quede entonces? Yo te amo. Y necesito que me ames. Necesito sentir tu amor y tu apoyo que es muy importante para mi vida. MADELóN: ¿Querés que me vaya yo? ELMER.- Bueno.
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MADELóN: ¡No tenés vergüenza! ELMER: Claro que tengo. Tengo mucha. Pero la guardo para después. MADELóN: ¿Después de qué? ELMER: Después de que me arrepienta. MADELóN: ¿Todavía no te arrepentiste? ELMER: Sí. Pero a lo mejor me arrepienta de estar arrepentido. MADELóN: Así vas a vivir toda la vida arrepentido. ELMER: Es lo que hice siempre. Vos también lo hacés. Todo el mundo lo hace. Vivimos arrepintiéndonos de estar arrepentidos. Y volvemos a arrepentirnos de nuestra vida una y otra vez. MADELóN: ¿Porqué no le vas a contar a mamá todo esto? A la vieja le va a hacer bien. ELMER: Tu mamá no me escucha. Tu mamá solo me grita. MADELóN: Por algo será. ELMER: Porque es una atrevida. MADELóN: Por algo será. ELMER: ¡Y sí! ¡Por algo será! ¡Por algo será! (Pausa.) ¿Porqué no miramos las fotos de nuestro casamiento? MADELóN: Porque no sacamos fotos en nuestro casamiento. ELMER: Nosotros no, pero el fotógrafo sí. MADELóN: (Buscando el álbum)¡Qué pesado con las fotos del casamiento! Se las mostrás a todo el mundo! ¡Las mirás treinta veces por día! ELMER: Bueno, me gusta revivir el momento. MADELóN: (Se sienta junto a Elmer con el álbum en sus manos Comienza a mirarlo.) ¡Mirá mamá! Qué linda que estaba. La extraño. No la veo desde que nací. ELMER: ¿Porqué no vas a verla? MADELóN: ¡Mirá Gladis! ¡Qué coqueta! Siempre tan producida ella. ELMER: Y no nos regaló nada.

MADELóN: ¡En esta foto me estás haciendo cuernitos! ELMER: ¡Una bromita! MADELóN: ¿Quién es esa mujer? ELMER: Mi prima Soraya. MADELóN: ¿Pero porqué la besás en la boca? ELMER: Porque me gusta. Pero no te preocupes. ¡Sólo nos vemos en los cumpleaños y los velorios! MADELóN: ¡Y los casamientos! ¡Yo no te puedo creer! ¡Con Razón tu madre se muere a cada rato! ELMER: ¿Porqué no hablamos de otra cosa? Me estás incomodando. MADELóN: Mirá mi tío Pocho. Qué divino. Fue sin los dientes. Es una ternura el viejito. ELMER: Estuvo lindo nuestro casamiento... ¿Verdad? MADELóN: Divino. ¡Lástima el titiritero! Era un idiota. Por suerte el títere era un genio. ELMER: ¿Cómo se llamaba? MADELóN: ¿El titiritero? ELMER: No, el títere. Lindo tipito. MADELóN: Wally. ELMER: ¿El títere? MADELóN: No, el titiritero. ELMER: ¡Menos mal que no fue! MADELóN: (Buscando en el álbum.) Ahora... qué raro que no haya ninguna foto nuestra... ¿No? ELMER: Las rompí. Las rompí antes de que las sacaran. Por si nos separábamos. Te ahorré el trabajo. MADELóN: Hiciste muy bien. ELMER: ¿Quién se queda con el álbum? MADELóN: ¡Yo! Llevate las fotos.

ELMER: Voy a extrañar la casa. MADELóN: Podés venir a limpiar una vez por semana. ELMER: ¿Con los nenes? MADELóN: Sí. Pero se traen la comida. ELMER: ¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos? ¿Te parezco lindo? MADELóN: Divino. No te preocupes. Vas a conseguir pareja enseguida. Qué pena que Soraya sea tu prima. ELMER: No hay cuidado. La veo el viernes en el velorio del tío Jaime. MADELóN: ¿Murió? ELMER.- Lo vamos a matar el sábado. Lo craneamos con Soraya para vernos. MADELóN: ¡Que yo no me entere! ELMER: No pensamos decirte nada. MADELóN: ¿Quién se queda con las plantas? ELMER: Vos. Te quedan con la casa. MADELóN: ¿Porqué no te las llevás? No las quiero. ELMER: ¿Y yo para qué las quiero? Están muertas. Les hablaste demasiado. Todavía les seguís hablando. No pueden morirse más. MADELóN: Llevalas al velorio. Combinan con tu tío. No quiero hablar más. Ni contigo ni con las plantas. ELMER: Es un alivio para todos. MADELóN: Y mandale un beso a tu tío Jaime. Que no se enoje porque no voy a poder ir. Me tengo que quedar a cuidar la casa. ELMER: ¿Con quién vas a hablar cuando nos vayamos todos? MADELóN: Con el éter. ELMER: No seas ordinaria. Quitale el artículo. MADELóN: Con Éter. ELMER: Mostrale las fotos. MADELóN: ¡Las fotos te las llevás!
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ELMER: Mostrale el álbum. MADELóN: (Triste.) Vacío... Pero el vacío es algo que está pronto para ser llenado... ELMER: ¿Se dice llenado? MADELóN: Claro. Lo acabás de decir. Pero está mal dicho. ELMER: (Pensativo.) Maldicho... Igual que yo y mis próximas siete generaciones. MADELóN: Hay que seguir perpetuando la especie... Pero tené cuidado. Con tu prima no que además de maldichos te salen bobos. ELMER: ¿Acaso vos no sos mi hermana? MADELóN: ¡NO! ELMER: Bueno, no me grites. (Silencio.) No te preocupes. Voy a elegir bien. MADELóN: (Cortésmente.) Ojalá te vaya mal. ELMER: Igualmente. MADELóN: Te voy a pedir un favor. Cuando vayas a buscar a los niños a la escuela, hablale mal de mi a la maestra. Si es posible delante de los nenes. No te preocupes que yo me encargo de hablarle mal de vos. También delante de ellos. No necesito ningún esfuerzo. Si sos una porquería... ELMER: Jamás serviste para nada. Te pasás durmiendo y hablando. ¡Durmiendo y hablando! MADELóN: ¡Nunca me dijiste que hablo dormida! Elmer.-Hablás todo el tiempo. ¡Cuando te estén por enterrar vas a seguir hablando! MADELóN: ¡Pero me voy a morir! (Pausa.) ¿Planean matarme con Soraya? ELMER: Aún no. Aunque antes de ayer te maté para faltar al trabajo. Por suerte mi jefe es un tipazo. Todavía no hace doce años que trabajo en la empresa y me dio libre toda la semana sólo porque murió mi mujer. MADELóN: Es muy feo lo que dijiste.

ELMER: Claro que no. No hubiera estado mal. La muerte nos hace ángeles a todos. Los mejores músicos están muertos, los mejores autores nos enseñan después de muertos. ¡Te hubiera amado tanto si hubiera enviudado! Pero nos estamos divorciando... y a lo mejor cuando te mueras me arrepienta de haberte odiado. (Silencio largo. Con tono amargo.) Preguntale a Éter porqué nos deja solos... habiendo tanta gente... MADELóN: Le pregunto. (Silencio.) Perdón. Me vino como un aire en el pecho que no me dejaba respirar. De pronto sentí cada poro de mi cuerpo. Alerta. Ofendido. Reclamando. Mis ojos se cristalizaron. Y mi garganta se cerró con una angustia tremenda para que yo no pueda decir lo que sé bien en el fondo. Qué porquería... Me muero de la pena. A lo mejor es algo que me ayude a vivir. ELMER: La vida pasa igual. Aunque vos no la aproveches. Es lo mismo. Madelón.- ¿Pero porqué me puse triste? Si me quedo con la casa. Si nada me interesa, si todo me da igual. Si paso por la vida al ritmo de la vida para irme de la vida y punto, nada más. ¿Porqué me puse triste? ELMER: La vida de uno es un peligro para uno mismo. MADELóN: Está anocheciendo... Mejor andate, Elmer. ELMER: Bueno. ¿Donde están los nenes? MADELóN: Hace una semana que no los veo. No volvieron de la escuela. Espero que Soraya y vos no le hayan hecho nada. ELMER: ¡Y dale con Soraya! ¡Dale con Soraya! ¿No te la podés quitar de la mente? Es solo mi prima. MADELóN: ¡Te revolcás con ella! ELMER: ¡Pero primero es mi prima! (Silencio.) Los nenes están bien. Sino la maestra hubiera mandado un mensaje de texto. MADELóN: Es cierto. Llevate los pelos del baño, por favor. ELMER: ¿Te puedo hacer una última pregunta? MADELóN: Sí. ELMER: ¿Nunca me engañaste con nadie?

MADELóN: Jamás. ELMER: ¿Ves que sos una basura? ¡Me hacés sentir culpable! Mentirosa. Yo se muy bien que te encamaste con todo el pueblo. MADELóN: Nunca. ELMER: ¡Dale! ¡Macho que ves, macho que buscás! MADELóN: No me gustan los hombres. ELMER: ¿Te gustan las mujeres? MADELóN: Tampoco. No me gusta nadie. No quiero a nadie. Me quiero morir soltera y sola. ELMER: Tarde. Te vas a tener que morir divorciada. (Se va.) (Silencio.) MADELóN: (Para sí.) Te fuiste, hijo de puta. (Silencio.) Me odio por no poder quererte. (Saca torpemente un frasco de píldoras y se las traga todas juntas, quizá con algo de alcohol.) Siguen cayendo las estrellas del cielo. El piso va a quedar dorado, pero nos vamos a quemar los pies. Nadie puede avanzar más. Nadie puede seguir avanzando si no se aferra a la luna. Y desde que pisaron la luna ya nadie la ve. A lo mejor estoy a muy poco de saber lo que es la nada. Qué curioso. Estar cerquita de la muerte es mucho más entusiasmante que tanta vida al cuete. (Silencio largo. Se arrepiente.) Creo que está llegando el momento... El momento del arrepentimiento. Es acá. A un paso de la muerte, que uno se da cuenta de todo lo que perdió y todo lo que podría aprovechar teniendo vida. ¿Cómo podemos olvidarnos tan fácil de vivir? ¿Cómo podemos creer tan rápido que lo descubrimos todo? La vida pierde interés demasiado pronto para ser tan larga. La vida es una cuerda floja entre la mediocridad y la grandeza. Lástima que terminemos siempre del lado de los mediocres. (Silencio. Ya casi no tiene fuerzas.) Me muero... mamita... me muero. ¿Porqué no me enseñaste a morir?

(Entra Elmer.) ELMER: Hola. ¿Cómo te va? MADELóN: (Agonizando.) ¿Querés que te cuente que me va bien? ELMER: Claro. MADELóN: Pero me va mal. ELMER: Eso no me importa. Yo quiero que te vaya bien. MADELóN: Gracias. No te preocupes por mi. Ando bien. ELMER: Qué bueno. Yo también. MADELóN: Quiero que quemes mis restos y los tires en los pozos azules. ELMER: ¿En los negros no te sirve? MADELóN: ¡NO! (Respira con dificultad.) Estoy muriendo. No me hagas gritar. ELMER: (Triste.) ¿Qué hiciste? Tomaste todas tus píldoras. MADELóN: (Llorando.) Sí. Las tomé... ELMER: (Decepcionado.) ¡Yo sabía! Por eso te las cambié por los caramelitos de la nena. MADELóN: (Recompuesta.) ¡Sos una mugre! ¡No me dejás ni morir tranquila! ¿Sabes las calorías que tienen esas porquerías! ¿Dónde están mis píldoras? ELMER: Se las llevó la nena en la cajita. MADELóN: ¡Dios mío! ¿Qué nena? ELMER: La nuestra. MADELóN: ¿Cuál de ellas? ¡Tenemos dos! ELMER: La del medio. MADELóN: ¿Cómo se llama? ELMER: No lo recuerdo. MADELóN: ¡Hacé memoria, Torpe! (Piensa.) ¡Estela! ¡Se llama Estela!
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ELMER: A lo mejor se llamaba. MADELóN: Si mataste a Estela te juro que encuentro a Soraya y le cuento que es tu prima. ELMER: ¡Y dale con Soraya! ¡Dale con Soraya! MADELóN: ¡Buscá a la nena, Elmer! ELMER: ¡Ahora te preocupás por ella! Ya tiene siete años la criatura. MADELóN: ¡Yo no puedo más! A mi me va a dar algo. ELMER: Llamala al celular. MADELóN: Sí. Al celular... al celular. (Toma el teléfono y llama. Escucha la voz de su hija y se llena de emoción. Muy conmovida.) Hola... Estela... mi amor. ¿Estás bien? (...) Soy mamá. (Intenta contener el llanto.) Sí... tu mamá. (...) Nada. Quería saber cómo estabas y dónde andabas... como hace días que no te vemos con tu padre... (...) Bueno, mi amor... cuidate mucho... ¿Sí? Te amo. (...) No comas los caramelitos que te dio papito. ¿Ta? (...) ¡Ah! Te los ganó un compañerito en una apuesta. Me quedo más tranquila. Beso. Chau. (Corta.) Está en el cuarto. ELMER: Es un alivio. ¿Y los hermanitos? MADELóN: ¡Ah! ¡Yo qué sé! ¡Bastante cosa tengo en la cabeza como para ocuparme de todos mis hijos! (Pausa. Respira hondo.) Es curioso. Hace un momento creí que me moría y el olor de la muerte era mucho más dulce que la vida. Eso no esta bien. Sólo existe una respuesta. Hace tiempo que respiramos el olor del fin del mundo. ELMER: ¡Por favor! ¿De qué fin del mundo me hablás? El fin del mundo no llega nunca. ¡La prueba está! ¡Todos los profetas se equivocaron! Hasta Nostradamus la cagó. Cada vez queda más claro que el mundo es una condena. Una cadena perpetua. Y somos todos una manga de reos. Andá a saber qué carajo habremos hecho en otra vida para merecer esto. MADELóN: ¿Crees en la reencarnación? Elmer.- (Irónico.) ¡Sí, como no! ¡En la reencarnación de las uñas, creo! Que duelen como la puta!

MADELóN: No te burles. Nunca estuviste cerca de la muerte. No es fácil morir sin mapa del más allá. Hay que creer en algo. ELMER: ¡Bueno! ¿Porqué no te arrimás a un templo? ¡Es lo único que te falta! Ahora tenés un santuario por cuadra. Todos ilustrados en sus paredes con versículos de cumbia villera. Andá a rezarle a San Pachanga y pedile que te libere de vos misma que en definitiva es lo que más te está trancando en este mundo. Vas a ver qué lindo mapa del más allá te dibuja. Con el nombre de las calles y todo. MADELóN: Te lo repito, Elmer. No te burles. Tengo treinta y cinco años. Estoy envejeciendo. Y no te creas que no le doy gracias a la vida por todo el tiempo que me quitó. Pero te aviso que cuando hable con Éter le voy a comunicar que ya es suficiente. No necesito más vida. Lo único que lamento es llegar al fin sin comprender el principio. Sin comprender el mundo... Aunque al principio haya sido el caos, después se convirtió en otra cosa, pero es mucho más difícil de interpretar que el propio caos. ELMER: (Cita de memoria.) “Jamás podrá comprender el mundo una persona que no se comprende a sí misma”. Lo dijo alguien importante. Y es verdad. Nosotros no sabemos quienes somos. Pero nunca es triste eso. Vas a tener que dejar de pensar, porque tus pensamientos no son tuyos. Ya es tarde. ¡Estás vieja, Madelón! Pero nunca naciste. Madelón ¿Se puede saber qué carajo estás haciendo acá? ¡Nos habíamos separado! ¡Te fuiste de casa! ¡Me dejaste sola! ELMER: Estelita quedó en el cuarto. MADELóN: ¿La viniste a buscar? ELMER: No. Pero no es verdad que te dejé sola. Quedaste con Estelita. ¿Cómo se portó? MADELóN: Muy bien. No me molestó para nada. ELMER: ¡Qué linda! Hace una semana que se está portando bien. MADELóN: Menos mal. Estoy harta de rezongar. ¡Harta de rezongar! Aunque hoy no me puedo quejar. Teodora y Alfonso también se están portando bien. ¿No? ¡Hace un tiempito ya!

ELMER: Sí. Una semana más o menos. MADELóN: Más o menos, sí. No sé. La vida es tan larga que uno pierde la noción del tiempo. Pero la verdad es que no me puedo quejar. No me puedo quejar. ¡La puta madre! ELMER: Estás exhausta, Madelón. ¿Porqué no te vas a dormir una siesta? MADELóN: ¿Qué hora es? (Pregunta pero no escucha la respuesta. Se que da colgada en sus pensamientos.) ELMER: Las dos de la tarde. (La luz sube de golpe.) MADELóN: (Pensativa.) Yo no entiendo. La verdad que no entiendo. ¿Todo esto es para morir? ¿Toda esta pavada es para morir? ELMER: Claro. Así nos consagramos como idiotas. Los idiotas que se comieron la papa de la vida. MADELóN: Necesito fumar. Dame un cigarro. ELMER: Te lo doy. Pero acá no lo podés prender. MADELóN: Me importa un comino. Hago de cuenta que fumo. Dámelo. ELMER: Tomá. MADELóN: Gracias, cretino. ELMER: De nada, desgraciada. ¿Cuándo te vas a comprar tus propios cigarros? Me vivís fumando los puchos. ¿No te parece que bastante plata pongo en esta casa? ¡Se me va la vida en esta casa! MADELóN: A mi también se me va la vida en esta casa. Ya tengo treinta y cinco. Y yo también pongo plata. ¿Qué te creés? No sos el único. Los nenes también ponen lo suyo. ELMER: ¡Los nenes! ¿Qué ponen? ¡Treinta pesos por día! ¡Entre todos! ¡Diez pesos cada uno! ¡Por favor! ¡No les tendría ni que servir la leche! MADELóN: Hacen lo que pueden. Ya se van a superar. La nena más grande tiene siete años. ELMER: ¿Y el varón? MADELóN: Cuatro.

ELMER: ¡Pero es hombre, carajo! ¡A este paso te juro que no sé qué futuro tienen! ¡Alfonso no gana ni a las bolitas! Bueno, y de Estela ni hablo. ¡Pierde hasta los caramelos apostando! ¡Yo no sé a quién salieron! Bueno, sí, sé. ¡Salieron a vos! ¿A quién va a ser? ¡A vos! MADELóN: ¡Por favor! A mi no se parecen en nada. ¡Si son iguales a vos! ELMER: ¡Bueno, ta! (Con calma) Mejor no hablemos más, Soraya. MADELóN: ¿Cómo me dijiste? ELMER: ¡Que no hablemos más! ¡Pero seguís hablando! MADELóN: ¡Me llamaste Soraya! ELMER: Yo no te llamé Soraya. Vos no te llamás Soraya. MADELóN: ¡Me llamaste Soraya! ¡No tenés vergüenza, Beto! ELMER: ¡Me llamaste Beto! MADELóN: ¡Lo hice por gusto! ¡Para que veas lo feo que se siente! ELMER: Bueno. No te pongas mal. Disculpame. MADELóN: ¿Disculpame qué? ELMER: Por favor. MADELóN: Mi nombre. Decime mi nombre. ELMER: No seas pesada. Nos conocemos hace mucho tiempo. MADELóN: Treinta y cuatro días. ¡Porque tuviste el tupé de volver arrastrándote cuando ya nos habíamos separado, sino serían treinta y tres! ¡La verdad que no entiendo porqué volviste! ELMER: ¿Te acordás del elefantito de la suerte que te regalé cuando éramos novios? ¿Al que le pusiste el billete de cinco pesos en la trompa? MADELóN: Claro que me acuerdo. Fue lo único que me regalaste en tu vida, desgraciado. ¿Qué pasa con el elefantito? ELMER: Lo estoy necesitando. ¿No me lo darías?

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MADELóN: Voy a hacer de cuenta que no escuché nada porque si escuché lo que acabo de escuchar te tengo que dar una trompada. Y no voy a ser tan estúpida de pegarte, porque si te pego vos me pegarías después, y una vez que nos trencemos voy a salir perdiendo. Pero la verdad que no puedo creer. ¿Te acordás cuando nos conocimos? Si hubiera sabido que eras una porquería jamás me hubiera casado con tigo. ¡Pero te hiciste pasar por otro, te hiciste el buenito, escracho! ¡Y sí! ¡Ya sé, sí! Estoy hablando mucho. ¡Pero no me voy a olvidar! Yo no soy Soraya. Decime cómo me llamo. ¡Ya! ELMER: ¡Por favor! ¡Tenemos tres nenes! Uno más chico, otro más grande y otro más grande que los dos primeros. El del medio sólo más grande que el primer primero. MADELóN: ¡El primero es el más grande, Elmer! ¡Decime cómo me llamo! ELMER: ¡No te voy a decir cómo te llamás! ¡Mejor aun! Te voy a decir cómo no te llamás. No te llamás Teodora, no te llamás Alfonso, no te llamás Estela. MADELóN: ¡Te olvidaste de mi nombre, Elmer! ¡Me llamo Madelón! ¡MADELóN! ELMER: ¿Cómo me voy a olvidar de tu nombre, Madelón? ¿Estás loca? MADELóN: Sí. Vos me estás volviendo loca. ¿Y sabés qué? ¡Cuando te miro ya no veo un hombre! Veo un gusano gigante estiercoloso y lleno de moscas. ELMER: Lo que se ve no se dice. MADELóN: ¡Y lo que se regala no se pide! (Pausa.) ¿Se puede saber para qué carajo querés el elefantito de mierda ese? ELMER: Para tener prosperidad y asegurarme que no lo quemes o algo por el estilo. Te lo regalé con mucho amor. Es sagrado. MADELóN: ¡En la India será sagrado! ¡Acá es un... bolas tristes cualquiera! (Pausa.) Pero no te lo voy a dar. Me lo voy a quedar igual. ELMER: ¿Para qué lo querés, Madelón?

MADELóN: Lo voy a cocinar. Hay que sobrevivir. ¡Estoy segura que no me vas a pasar un mango, vos! ELMER: No me tomes el pelo. ¿Para qué lo querés, Madelón? MADELóN: ¡Para mi! ¿Para que va a ser? Elmer.- ¡Ya sé que es para vos, pero porqué lo querés si no te sirve de nada! ¡Te lo regalé para ver si te servía para algo! ¡Para ver si así podías arrimar un mango más a nuestro lecho! Pero no lo cuidaste. Le hablaste demasiado... y te dejó seguir en la lona. Ese bicho no te sirve. A otra persona le puede ser más útil. MADELóN: Pero yo le tomé cariño. Me lo quedo. ELMER: ¿Porqué sos así? MADELóN: Porque sí. Me gusta el elefante. Me lo regalaste vos... y con amor. Ojalá me hubieras regalado otras cosas... o una sola cosa más aunque sea. Pero fue la única cagada que me regalaste, y la necesito. Porque me hace feliz. Porque fui muy feliz cuando me lo regalaste y porque cada vez que lo veo vuelvo a ser feliz... aunque nunca logro desatar los cinco pesos que le puse. ¡Los agarró demasiado fuerte! Ese bicho es como todos. Trabaja solo para él... (Silencio largo.) (Diálogo amargo.) ELMER: ¿Hablaste con Éter? MADELóN: No. No me dejó hablar... Me obligó a escucharlo. ELMER: A mi también. MADELóN: ¿Qué te dijo? ELMER: Que lo que se le oye no se dice. MADELóN: A mi también. Me dijo que no lo podemos llegar a decir bajo ningún motivo. ELMER: Porque no podemos. MADELóN: Por más que queramos. ELMER: Entonces vos lo sabés.

MADELóN: Claro que lo sé. ELMER: Todo el mundo lo sabe. MADELóN: En el fondo de la nada. Es el miedo al final lo que nos hace un largo cotidiano fin. ELMER: La vida es una cuerda floja entre la mediocridad y la grandeza. MADELóN: Que lástima. Nos dormimos en los laureles. ELMER: Nos vamos por las ramas. MADELóN: Y no encontramos la raíz. (Pausa.) Si querés podés dejarme las plantas. Las voy a extrañar. ELMER: Las dejo. Sin lástima. No pueden sufrir más. Yo en cambio voy a seguir sufriendo mientras esté vivo. MADELóN: Todavía nos queremos. ¿Verdad? ELMER: Yo me quiero a mi mismo y vos a vos misma. La humanidad es un ente insociable si no hay conveniencia personal de por medio. O de por miedo. (Silencio.) MADELóN: Me gusta cuando te escucho decir tus conclusiones del mundo. Algo en vos me hace creerte. Tu convicción. ELMER: Y a mi me gusta cuando te gusta lo que digo. Te ponés linda. Te iluminás. Los ojos te brillan de nuevo y empezás a decir cosas que me gustan. MADELóN: No te vayas. ELMER: Eso me gusta. Porque no quiero irme. MADELóN: Y eso me gusta a mi. (Se encuentran amorosamente con las miradas. Se abrazan un rato largo. Quizá lloran mucho. Están muy arrepentidos de haber sido tan groseros) ELMER: ¿Querías mi vergüenza? Acá la tenés. Me arrepiento profundamente de estar arrepentido. MADELóN: Yo también. Dije cosas horribles. Pero estaba sufriendo mucho. El dolor me obligó. Yo no soy mala gente, te lo juro. Me arrepiento. Pero me humilla decirlo.

ELMER: Está bien. Ya pasó. (Vuelven a abrazarse.) MADELóN: No maten a tu tío Jaime, por favor. Me cae bien. ELMER: Bueno. ¿Y el tío Ángel? MADELóN: ¡Ah! ¡Ese no me gusta! Le huele el aliento. ELMER: Es que está enfermo. MADELóN: No lo dejes sufrir más. ELMER: Sólo hasta el sábado. MADELóN: Estoy contenta, Elmer. Por suerte nos peleamos mucho y ahora los abrazos se disfrutan mucho más. ELMER: ¡Hay que rellenar la vida! Con la porquería que sea. MADELóN: No hablemos de la nada por un tiempo. Pero sigo sin entender para qué nos vamos a morir. ELMER: No sé. La vida es una cuerda floja entre la mediocridad y la grandeza. MADELóN: Si empezamos a vivir a lo mejor nos demos cuenta de algo. ELMER: Lástima que estemos tan empapados del peor lado. MADELóN: Entender el final es importante. Un final que no se entiende desvaloriza todo el resto. Pierde sentido. ELMER: No le busques sentido a nuestra existencia. El absurdo no tiene sentido. MADELóN: (Le da la razón.) Es lo que dicen. (Silencio.) (Vuelven a mirar a público como en el comienzo. Lo que dicen debe carecer de toda trascendencia. Debe sonar como un simple testimonio personal.) MADELóN: Vivimos olvidados de estar vivos. Y desaparecer del mapa, estirar la pata es lo que nos toca después de tanta nada. Tanta nada larga. ELMER: Nosotros somos dos con la misma certeza. La vida es una cuerda floja entre la mediocridad y la grandeza. Sí, otra vez.

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MADELóN: Pero no es fácil. A nosotros nos cuesta mucho tener que esforzarnos para no caer siempre del mismo lado. Es más, no nos esforzamos nada. ELMER: Nada. Preferimos soportar el remordimiento de saber en el fondo que la vida no es para morirla. MADELóN: Sabemos. Nos hacemos los bobos pero sabemos que el final tiene que ser un canto a la vida. (Olvidan al público. Elmer sirve tres vasos de leche a lo largo de una mesa.) MADELóN: ¡Estela! ¡Alfonso! ¡Teodora! ¡A tomar la leche! (Elmer se acomoda en una cabecera. Madelón en la otra. Se miran con compasión. Respiran profundo. Sonríen. Suena música de final. Mientras dialogan amablemente la luz comienza a perderse.) MADELóN: Me gusta ser cholula. ELMER: Se te nota. Creo que no voy a matar al tío Ángel. MADELóN: ¿Ah, no? ELMER: No. Me arrepentí. MADELóN: Lo entiendo. ¿Viste las estrellas? ELMER: Sí. MADELóN: Están volviendo a subir. ELMER: Ya van a caer otra vez. No te preocupes...

oscuro

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El intruso

hiber conteris
Paysandú, 1933
profesor de literatura y Estudios latinoamericanos en universidades norteamericanas entre 1986 y 2006, reside actualmente en montevideo. narrador, dramaturgo y ensayista, sus artículos, ensayos y comentarios bibliográficos han aparecido en diversos periódicos y revistas especializadas del américa latina, Europa y Estados unidos. su obra narrativa incluye “cono sur” (novela, premio internacional del semanario “marcha”, 1963); “virginia en flashback” (novela, 1966); “El nadador” (novela, 1968); “El diez por ciento de vida” (novela, 1986, traducida al inglés, francés, italiano, alemán y japonés); “la diana en el crepúsculo” (novela, 1987, traducida al francés); “información sobre la ruta 1” (cuentos, 1987. premio “letras de oro” de la universidad de miami); “la cifra anónima – cuatro relatos de prisión” (cuentos, 1988, premio casa de las américas, cuba); “El breve verano de nefertiti” (novela, 1996, premio castillo-puche, Yecla, España); “round trip – viaje regresivo” (novela, 1998, primer premio de narrativa édita, ministerio de Educación y cultura, uruguay); “oscura memoria del sur” (novela, 2002); “cuarteto” (novela, 2007). de entre su producción dramática se destacan “El asesinato de malcolm X” (dos partes, 1968) mención especial del concurso de casa de las américas, cuba, llevada a escena en montevideo, la habana, new York, praga y varsovia; “holiday inn” o “¿Qué desea cenar?” (un acto, 1996, llevada a escena en Estados unidos y montevideo); “El cielo puede esperar” (dos actos, 1998, llevada a escena en montevideo); “onetti en el espejo” (un acto, 2005, representada en montevideo, porto alegre, España, italia, Francia, cuba, paraguay y república dominicana.

PERSONAjES INTRUSO PROPIETARIO ESCENARIO Dormitorio de un apartamento moderno, quinto piso. Noche cerrada. La claridad de un cielo pálidamente iluminado por la luna se recorta en la ventana. Es un cuarto bien amueblado: placards embutidos en la pared, cama de dos plazas en medio de la habitación y de frente al espectador. Una alfombra o moquette cubre enteramente el piso. En ángulo con la cama, sobre la izquierda, un cómodo sillón. Frente a éste, una mesa baja de donde sobresalen una botella de whisky y dos vasos, cenicero, etc. El respaldo de la cama en forma de repisa, con una estantería para libros. Mesas de noche a ambos lados con lámparas gemelas. En la mesa de la derecha está el teléfono; en la de la izquierda hay una radio-reloj despertador y algunos frascos de medicinas. En la pared del foro, sobre el lecho, una reproducción de buen tamaño del cuadro de Gauguin “¿DE DóNDE VENIMOS? ¿DóNDE VAMOS? ¿QUÉ SOMOS?”. La puerta de salida de la habitación a la izquierda del escenario. Hay también un par de sillas. En una de ellas, arrojadas con descuido, las ropas del PROPIETARIO: saco, pantalón y camisa.

Es pleno verano. PROPIETARIO duerme profundamente, con piyama liviano, a medias cubierto por la sábana. INTRUSO entra sigilosamente por la ventana. Advierte la presencia de PROPIETARIO que ronca suave y acompasadamente, pero no se arredra. Se desliza con experimentada cautela y comienza por revisar los bolsillos del saco y del pantalón, guardándose todo lo que encuentra en los bolsillos de su gabán. Luego abre una de las puertas del placard y se dedica a hurgar en su interior, con ayuda de una linterna. Desde hace un par de minutos, PROPIETARIO se ha despertado y viene siguiendo todos sus movimientos. Con el mayor silencio abre el cajón de la mesa de noche de la izquierda y extrae una pistola. Enciende súbitamente la lámpara. INTRUSO se da vuelta, alarmado. Ve el arma que le apunta. INT: No dispare. PRO: ¿Quién es usted? INT: ¿Yo? PRO: ¿Quién más? (PAUSA) ¿Qué hace aquí? INT: Pasaba y… PRO: ¿Y…? INT: Y…vi la ventana abierta. PRO: ¿Ah si? Vio la ventana abierta… ¿De dónde? ¿De allá abajo? INT: Y sí…de la calle. PRO: ¿Como por casualidad? INT: Más o menos. (Pausa) Por costumbre, digamos.

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PRO: Por costumbre. Vio la ventana abierta desde la calle…Este es un quinto piso ¿sabía? INT: ¿Quinto? Juraría que no eran más que tres. PRO: Son cinco. ¿Cómo hizo para trepar cinco pisos? INT: Y…son años de práctica. PRO: ¿Años de práctica, eh? ¿Cuántos? INT: No sé (Pausa) Pocos…(PRO lo observa) Algunos…(Bajando la mirada) Unos cuantos. PRO: ¿Diez? ¿Veinte? INT: Eh, eh, pare ahí. Mire que no soy tan viejo. PRO: ¿Nunca se cayó? INT: Y sí, siempre es un riesgo, pero son gajes del oficio. PRO: Gajes del oficio, qué bien. ¿Y qué oficio es ése? INT: ¿Qué oficio? Bueno…no sé…Escalador, digamos. PRO: Escalador…Algo así como el alpinismo ¿no? INT: Salvando las distancias, claro. PRO: Así que trepar cinco pisos para usted es como un juego de niños. INT: Bajar es relativamente más fácil. Si quiere que se lo demuestre (Da un paso hacia la ventana). PRO: ¡Alto ahí! (Le apunta con la pistola). INT: (Inmovilizándose) Calma, calma. Oiga, no juegue con eso. ¿Está cargada? PRO: ¿A usted qué le parece? INT: Y sí, me imagino que sí, por algo la tiene ahí. (Transición) Dígame si no es mala suerte. PRO: ¿Cómo? ¿Mala suerte, dijo? INT: Mala suerte, sí. Hay días así. PRO: Ah, claro, esto que le pasó hoy es cuestión de mala suerte.

INT: Dígame si no. Venir a dar con alguien que duerme con un treinta y ocho al lado de la cama. PRO: ¿Un treinta y ocho? Esto es una automática, calibre 7, 35. INT: Bueno, décimas más, décimas menos. Yo no entiendo nada de armas. PRO: (Estudia a INT durante unos segundos) No me diga… ¿Así que no entiende nada de armas? INT: Se lo juro. Yo opero así, completamente limpio. PRO: Ah, ah. Interesante. Usted “opera”. INT: (Breve dsconcierto) Y sí…opero. PRO: Opera. Como se opera en la bolsa, supongo, o algo así. INT: Y…Si se tienen en cuenta los riesgos no son cosas tan diferentes. PRO: En eso puedo darle la razón. (Pausa) A ver, explíqueme. INT: ¿Qué quiere que le explique? PRO: Sus métodos. Usted opera… ¿cómo opera? INT: ¿Cómo opero? Bueno, para empezar, sin armas. Las manos completamente limpias. PRO: ¿Ni una navaja? INT: Nada. PRO: ¿Un cuchillo? ¿Un cortaplumas? INT: Ningún objeto contundente. ¿Usted conoce la diferencia entre hurto y rapiña? PRO: ¿Qué diferencia hay? Siempre es un robo ¿no? INT: Se equivoca. La diferencia es de tres a diez años. PRO: A ver ¿cómo es eso? INT: Asalto a mano armada o con violencia, rapiña: cuatro a dieciséis años. Hurto, uno a seis. PRO: Así que si porta armas, rapiña. Y si no porta armas… INT: Hurto.

PRO: El código penal, por lo menos, lo conoce bien. INT: Y…sin eso no se puede trabajar. Hay quienes no le dan ninguna importancia. PRO: Por lo visto, usted sí. INT: Yo pertenezco al tipo…digamos intelectual. PRO: ¿Intelectual? (Irónico) Sí, sí, me doy cuenta. Estudió el código penal…conoce la terminología legal…Usted, casi, casi, podría haber llegado a ser abogado. INT: Bueno, para serle completamente franco… PRO: ¿Qué? INT: Alguna vez se me pasó por la cabeza, pero después… PRO: Cambió de idea. INT: Es que en este país sobran abogados. Sería como para morirse de hambre. PRO: Entonces se decidió por una carrera más lucrativa. (Pausa) ¿Es eso? INT: Bueno, tanto como más lucrativa…No, más lucrativa, no. PRO: ¿Y entonces qué? INT: Menos esfuerzo. Y también menos gastos. PRO: ¿Menos gastos? INT: Imagínese, para llegar a ser abogado…Primero la Universidad, después poner un estudio, conseguir clientes. No es para cualquiera. PRO: Entonces se decidió por otra profesión. (Pausa) Escalador, me dijo ¿no? ¿Y el método? INT: ¿Qué método? PRO: El método de trabajo. Me dijo que armas no usa… ¿entonces? INT: Ah, bueno…Verá…Primero uno elige el “locus”. PRO: ¿El qué? INT: El “locus”. El lugar, el barrio.

PRO: Ajá. El vecindario. ¿Y qué barrios elige? INT: Y…algo como esto ¿no? (Se asoma a la ventana) Una zona residencial. Diplomáticos. Funcionarios extranjeros… Empleados de gobierno. PRO: ¿Empleados de gobierno también? Esos viven en cualquier parte. INT: Me refiero a los de arriba, por supuesto. Las embajadas y los funcionarios del Ministerio son siempre vecinos, vaya uno a saber por qué. PRO: ¿Cómo lo sabe? INT: Por las estadísticas. PRO: ¿Estadísticas también? ¿No será por eso de los cocktails y las recepciones? INT: Es lo que yo también pienso. PRO: Bueno, ya eligió el lugar. El olor del dinero ¿no? ¿Y después? INT: Después, el sitio. PRO: ¿La casa? INT: Casa o apartamento. Una casa parece más fácil, pero es un error. Yo prefiero los apartamentos. PRO: ¿Por qué? INT: Por lo general no hay perros. No hay sistemas de alarma. No hay vigilancia. Si usted vive en una casa toma algunas precauciones ¿no? Por lo menos no deja la ventana abierta. Pero aquí, en un apartamento, quinto piso…Ya ve. PRO: ¿Y si alguien lo ve mientras practica alpinismo? INT: ¿A esta hora? ¿Tiene idea de qué hora es? PRO: (Consulta la radio-reloj) Las tres y veinte. INT: Es la única hora quieta de la noche. Entre las tres y las cuatro. Antes de las tres, siempre hay alguien que vuelve. Después de las cuatro, alguien que sale. PRO: Una teoría interesante pero falsa. Usted no conoce bien cierto estilo de vida.

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INT: Hay excepciones, claro. Y también en verano hay más riesgos. Pero ya se sabe, el que no arriesga… PRO: No gana, claro. ¿Y la gente de adentro? INT: Cuestión de suerte. Por lo general, uno elige la ventana del living. PRO: Pero usted entró por el dormitorio. INT: Fue una falla. Estaba convencido de que esta ventana daba a la sala. PRO: La otra ventana da. Fue un error de cálculo. INT: No tiene que recordármelo. Ya ve, me equivoqué y para eso no hay excusas. Hay que hacer siempre un estudio previo y cuidadoso. Es parte del método. PRO: Entonces…entra por la ventana de la sala. Me interesa. ¿Y después? En la sala, por lo general, no hay mucha cosa que valga la pena. INT: No crea. Por ejemplo… ¿su mujer nunca deja la cartera en el living antes de acostarse? PRO: No tengo mujer. INT: Bueno, digamos alguna de esas compañías que se traen de vez en cuando. PRO: Ahora que lo dice… INT: O las alhajas. Hay quienes, con el apuro, hasta se desvisten en la sala. PRO: Si el apuro es tan grande, dudo que se trate de un matrimonio. INT: No me incumben los asuntos privados, pero es lo corriente. PRO: ¿Usted cree? INT: Las estadísticas no mienten. PRO: ¿Qué estadísticas? INT: Fíjese no más en la guía telefónica, sección “hoteles de alta rotatividad”. PRO: ¿Y eso qué tiene qué ver? INT: Usted vive solo… ¿pero y el que no vive solo, o tiene familia? Para eso están los de “alta rotatividad”.

PRO: Ya veo a dónde quiere llegar. Pero a veces usted también entra en los dormitorios ¿no? INT: Cuando no hay más remedio. PRO: ¿Aunque haya gente? INT: Trato de no perturbar el sueño de nadie. PRO: Suponga que alguien se despierte. INT: Es raro. PRO: ¿Raro? ¿Por qué? Acaba de pasarle. INT: La gente toma ahora mucha cosa para dormir. Píldoras. Valium. PRO: ¿Y en mi caso? ¿Qué me dice? INT: ¿Usted no toma nada? PRO: (Duda antes de contestar) A veces. INT: ¿Vio? ¡Qué mala suerte! PRO: ¿La suerte otra vez? Usted confía demasiado en esa cosa que se llama suerte. ¿Qué tiene que ver la suerte con mis píldoras? INT: Mucho. Anoche, justamente, fue una de esas veces en que no tomó su somnífero. ¿Cierto o no? PRO: Voy a verificar. (Toma uno de los frascos de la mesa de luz. Advierte que está destapado. INT intenta dar unos pasos hacia la puerta. PRO se da cuenta del movimiento y rápidamente se da vuelta y lo apunta con la pistola) ¡Quieto ahí! INT: Tranquilo, tranquilo. No pienso irme a ninguna parte. PRO: Délo por seguro. No se va a ir. (Levanta el tubo de somníferos y se lo muestra) ¿Ve el tubo? Está abierto. Tomé. INT: Seguramente se acostó muy temprano. Antes de las diez. PRO: ¿Qué le hace pensar eso? INT: Es sobre la mecánica del sueño. Eso usted lo debe saber. PRO: Haga de cuenta que soy el más completo de los ignorantes.

INT: No quiero parecer maleducado, pero si usted lo dice… PRO: ¿Qué es eso de la mecánica del sueño? INT: Bueno, para empezar, hay cuatro o cinco fases. PRO: ¿En el sueño? INT: Correcto. Primera fase, sueño profundo. Uno se va hasta el pozo. Inconciencia total. PRO: Suele pasarme. INT: Es la fase más segura para operar, pero no siempre se acierta. Hay que conocer los hábitos del candidato, seguir sus movimientos, saber a qué hora se acuesta. Lleva tiempo y exige una técnica muy depurada. PRO: Ya veo. Continúe. INT: Después viene una fase de sueño paradójico. PRO: ¿Cómo? INT: Sueño paradójico. Con un movimiento rápido de los ojos, un parpadeo que uno no percibe. Se llama REM. PRO: ¿REM? ¿Qué es eso? INT: Rapid Eye Movement. PRO: ¿Habla inglés también? INT: Sólo inglés básico. Términos técnicos, cosas así. PRO: Bueno ¿y qué pasa durante ese…REM, o lo que sea? INT: Es la fase en que se sueña. Uno se halla a medias consciente. Actividad cerebral. Es fácil despertarse. PRO: ¿Cómo lo sabe? INT: Por el EEG. PRO: ¿El qué? INT: El electroencefalograma. PRO: ¿Cómo sabe todo eso? INT: Lo leí en alguna parte. Ya no me acuerdo. Consulte a J.Z. Young, “Antropología Física”.

PRO: Repítamelo. INT: J.Z. Young. “Antropología Física”. PRO: (Toma una lapicera y block de junto al teléfono y anota) ¿Así que parpadeo en los ojos mientras se sueña? INT: Por lo general. ¿Qué soñó anoche? PRO: Nada. (Pausa) No me acuerdo. (Nueva pausa. PRO e INT se miran fijo por un instante) Lo de siempre. INT: ¿Se lo contó a su analista? PRO: ¿Qué le hace pensar que me analizo? (INT se acerca a la mesa de noche y examina los frascos. PRO se hace a un lado cautelosamente, pero no deja de seguirlo con la pistola). INT: Altilev, Valium…Hummm…Sueños reiterativos…Síndrome depresivo ansioso con insomnio. PRO: No sufro de insomnio. INT: Estaba despierto cuando yo llegué. PRO: Se equivoca. INT: ¿Dormía? PRO: Profundamente. INT: No puede ser. PRO: ¿Por qué no puede ser? INT: Va contra mis normas, pero se lo voy a decir. ¿Puedo sentarme? (PRO le indica el sillón con la pistola. INT se sienta muy cómodamente) ¿Le molesta si prendo un cigarrito? (Busca en sus bolsillos pero no encuentra nada) Me olvidé, no tenía ni para cigarros. (Sin dejar de apuntarlo, PRO toma la cajetilla de cigarrillos de la mesa de noche, a la izquierda. Saca uno con la boca. Le tira la cajetilla a INT, que la atrapa en el aire. PRO prende el cigarrillo con un costoso encendedor y luego se lo arroja a INT, que también lo toma al vuelo, enciende el cigarrillo, examina el encendedor, y con un gesto displicente se lo guarda en el bolsillo. En el momento en que levanta la vista para proseguir la conversación descubre el cuadro de Gauguin) ¿Y ese cuadro que tiene ahí?
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PRO: (Dándose vuelta a mirar el cuadro) Un Gauguin. INT: ¿Un qué? PRO: Gauguin. El nombre del pintor. INT: ¿Vale mucho? PRO: Valdría, si fuera el original. INT: ¿Qué representa? PRO: ¿Qué le sugiere a usted? INT: (Con aire intelectual) Bue…Es algo caótico ¿no? Mujeres desnudas. Ídolos. Salvajes. Ese Guengog era un poco lascivo ¿no? PRO: Gauguin. ¿Por qué lo encuentra lascivo? INT: Lujurioso. No es la palabra: sicalíptico. PRO: Se equivoca de medio a medio. El cuadro se llama “¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Qué somos?” INT: ¿Viajaba mucho? PRO: ¿Quién? INT: El pintor. Ese señor Guengog. PRO: Sí, viajó mucho. Dejó Europa y se fue a Tahití. Pero el cuadro no tiene nada que ver con viajes ni con la geografía. Son preguntas metafísicas ¿comprende? INT: De metafísica no entiendo nada. Física, sí. La física de acá. La del más allá, la “meta”, déjela para los filósofos. PRO: Son preguntas que todo el mundo se ha hecho. INT: ¿Pero no le parece que como título resulta un poco largo? PRO: Más largas y complicadas eran las otras preguntas que él se hacía. INT: ¿No sería un problema de amnesia? PRO: Amnesia existencial, en todo caso. ¿Usted nunca se hizo esas preguntas? INT: ¿Yo? Ya le dije, no me sobra tiempo para filosofar.

PRO: Por supuesto, sus actividades son de tiempo completo ¿no? Todo el tiempo ocupado. INT: Mire, para ponerse a meditar sobre esas cuestiones metafísicas hay que disponer de un poco de tranquilidad, usted no cree? Irse a Tahití. Tirarse en una playa, al sol, el ruido del mar, el viento entre las hojas de las palmeras, no tener ninguna preocupación urgente… Entonces sí. Si yo pasara una temporadita no digo en Tahití, aquí nomás, en cualquier playita elegante, por ejemplo, seguramente me pondría a pintar. PRO: ¿A pintar? INT: Quiero decir, a reflexionar sobre esas cosas. De dónde salimos, a dónde mierda vamos… Disculpe, no quise ser maleducado. PRO: Claro, a usted le parece mal que haya gente que pase sus vacaciones en cualquier playita elegante. INT: No me parece ni mal ni bien. Me gustaría pasarlas yo también, de vez en cuando. PRO: ¿Qué se lo impide? Este es un país libre. No hay guardianes en la entrada, las playas son públicas. INT: Oiga… ¿Usted tiene idea más o menos de la situación general? PRO: ¿Quién no la tiene? INT: Inflación, carestía, recesión económica, desocupación, crisis asiática…Esa es la situación ¿no? PRO: Es un punto de vista muy unilateral. INT: Sin embargo, llegan las vacaciones y hay quienes siempre encuentran los medios para irse a Tahití o a donde sea. Siempre los mismos. ¿Cómo es eso? ¿De dónde sale el dinero? ¿A dónde va? ¿Quién se lo guarda? PRO: ¿Me lo pregunta a mí? INT: Pregunto en general. Esa debe ser la diferencia entre GuENGOG y yo. El pensaba: ¿De dónde venimos, a dónde vamos, qué somos? Yo pienso, en cambio: ¿De dónde sale el dinero, a dónde va, quién

se lo guarda? Cuando encuentre respuestas a esas preguntas intrascendentes tal vez entonces me ponga a meditar en cuestiones metafísicas. PRO: Odio. Usted odia. INT: Le juro que no. Así, genéricamente, no. PRO: Odia a los que tienen más que usted. INT: Tampoco. Nada personal. Lo que pasa es que a la larga uno genera cierta especie de fastidio. Fastidio, odio no. La crisis uno diría es universal, pero parece que sólo la sufren algunos. Si las cosas empeoran, siempre empeoran para los mismos. ¿Y para los otros? ¿Por qué no? ¿Es justo eso? PRO: Tenía que salir el tema de la justicia. INT: Pero nada metafísico. Yo no soy quién. PRO: No necesita decírmelo. INT: ¿Ve? Sabía que podíamos encontrar un punto de vista común. PRO: ¿Un punto de vista común? Usted ve las cosas de manera parcial. Es un resentido. Cree que el mundo está en deuda con usted. INT: (Vacilante) Reconozco que es un tema polémico. (Fuma nerviosamente) Tengo la impresión que terminamos desviándonos de nuestra conversación. PRO: (Tenso) Eso es, eso es. Hace rato que nos desviamos de nuestra conversación. ¿Cuánto hacía que estaba aquí cuando prendí la luz? INT: (Ganando tiempo) ¿Cuando prendió la luz? PRO: Cuando lo atrapé. INT: Acababa de entrar. PRO: ¿Ah, sí? INT: Por lo más sagrado. Estaba a punto de abrir la puerta y largarme del apartamento. PRO: No me diga. Estaba revolviendo el placard.

INT: ¿El placard? Usted se refiere a…Puede ser. Simple curiosidad. PRO: Y antes los bolsillos de mi traje. INT: ¿Su traje? Ni siquiera me di cuenta de que hubiese dejado su traje por ahí. PRO: ¿No, eh? Empiece a desempacar. INT: ¿Cómo? PRO: Las cosas que se fue embolsando. Vaya poniéndolas ahí, encima de la mesa. INT: Usted es de los que duermen con un ojo abierto y otro cerrado. PRO: Desempaque. INT: A ver. Algo había por aquí. (Introduce la mano en uno de los bolsillos del gabán. Saca una cartera portadocumentos. Se la muestra a PRO, levantándola y la coloca sobre la mesa) La billetera. Ni siquiera me fijé cuánto había. PRO: Cuente. INT: ¿Puedo? (PRO asiente) Permiso (Abre la cartera y cuenta los billetes, sin sacarlos. Silba) ¿Siempre anda con tanto cash encima? PRO: Por lo general. INT: Mi Dios. PRO: ¿Cuánto significa eso para usted? INT: ¿Todo esto? Unos dos meses muy productivos. Trabajando full time. (Extrae una tarjeta de crédito) ¿Y esto qué es? PRO: La tarjeta del Diner’s. INT: ¿Para comprar a crédito? PRO: Comprar, comer, alojarse en un hotel, viajar. INT: ¿Viajar? ¿Con esto puede ir a…? PRO: A donde quiera. INT: ¿A Europa? PRO: A donde se le antoje.

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INT: ¿A Tahití, como el señor GuENGOG? (PRO se encoge de hombros) ¿A Hong Kong? PRO: Al fin del mundo, si quiere. INT: Dios santo, irme a Hong Kong fue el sueño de mi vida. (Contempla absorto la tarjeta) ¿Nada más que con presentar este pedacito de plástico? (Vuelve a introducir resignadamente la tarjeta en la cartera y coloca ésta sobre la mesita) Decididamente este es mi día de mala suerte. PRO: Para irse a Hong Kong también hubiera necesitado un documento. INT: ¿El pasaporte? (Impulsivamente lleva la mano al otro bolsillo del gabán). PRO: Sí, póngalo ahí también. (INT extrae el pasaporte y lo coloca sobre la mesa). INT: Pensé que era la libreta de ahorros. (Transpira. Se pasa la mano por la frente y vuelve a sentarse en el sillón, reclinándose) Esto es demasiado para mí. PRO: ¿Qué le pasa ahora? INT: ¿Se da cuenta? Hubiera sido el golpe de mi vida. PRO: ¿El asalto a un domicilio privado? Usted no es más que un raterito de barrio. INT: Nunca pretendí otra cosa. PRO: Le falta ambición. Este tipo de delito está totalmente desprestigiado. Piense en el tráfico de drogas, el lavado de dinero. Ahí la gente empieza a mirarlo con respeto. INT: Sí, en el sueño de Hong Kong había algo de eso. PRO: Olvídese de Hong Kong. No es nada fácil viajar con un documento ajeno. INT: ¿Usted cree? ¿Me permite? (Toma el pasaporte sin aguardar respuesta. Examina la foto, alzando el documento de modo que reciba la

luz de la Lámpara) Bah, un trabajito de media hora para un restaurador profesional. PRO: Bueno, siga desembolsando. INT: ¿Qué siga qué…? Me parece que no había nada más. PRO: Escarbe. INT: A ver. (Extrae un reloj pulsera) ¿Y esto? (Lo examina) Le juro que ni me di cuenta. PRO: Claro. Se le pegó a la mano. INT: Mecánicamente. Usted no sabe lo que es eso. Uno hunde la mano, saca y guarda. Así, sin pararse a mirar. PRO: Vamos a ver qué más se guardó así, mecánicamente. INT: ¿Puedo hacerle una pregunta? PRO: ¿Por qué no? Ahora ya estoy desvelado. INT: ¿Usted siempre deja el reloj pulsera en el bolsillo cuando se va a acostar? PRO: Ahora que lo dice, no siempre. Casi nunca, en realidad. INT: ¿Duerme con él puesto? PRO: A veces. O si no, lo dejo en la mesa de noche. INT: Estaba seguro. Hay algo fatídico en todo esto. PRO: ¿Dónde está lo fatídico? INT: ¿Y me lo pregunta? Hizo algo completamente fuera de lo habitual. Normalmente se queda con el reloj puesto o lo deja en la mesa de luz. Pero esta vez fue a parar al bolsillo del saco. Por algo lo hizo. Usted no pensó para nada en las razones, pero cuando guardó el reloj ahí…A ver si me explico: interfirió con un proceso cósmico. PRO: ¿Por guardar el reloj en el bolsillo? ¿No está exagerando las cosas? INT: Para nada. Son siempre esos pequeños actos, las cosas más nimias. Uno no les da la menor importancia, pero cuando ejecuta uno de esos hechos inusuales, fuera de la serie normal, rompe la cadena de los acontecimientos.

PRO: ¿Qué cadena? INT: Los sucesos previstos. Las cosas vienen ocurriendo de un cierto modo, siempre en el mismo orden. Esto primero, esto después. Uno cree que es el hábito, la costumbre, pero no. Ocurren así porque están ordenadas así. Piezas de un enorme en granaje. El cosmos. El universo ¿entiende? Todo está interrelacionado, cada cosa en su lugar, cada acto de cualquier individuo tiene que ser realizado de determinada manera. Pero usted un día pone el reloj en el bolsillo en lugar de dejarlo encima de la mesa de luz…¡y zás! Interifirió en el orden establecido. A partir de ahí todas las cosas en el universo se recomponen de un modo distinto. PRO: Mirándolo de ese modo…No deja de ser un punto de vista original. INT: Me doy cuenta, usted no cree en esas cosas. Claro, hombre de negocios, mentalidad pragmática. Directorio, citas, ocupaciones. Con todo el dinero que debe tener. PRO: A veces consulto el horóscopo. INT: Eso ya es algo. PRO: Y las cartas del Tarot. INT: ¿Y qué le han dicho? PRO: Nada que a usted le importe. Siga vaciando lo bolsillos. INT: Me parece que ya está todo. PRO: No me haga perder la paciencia. (INT rebusca en sus bolsillos hasta extraer un anillo de matrimonio) INT: Me dijo que no era casado. (Examina el anillo) ¿Dieciocho kilates? PRO: Veintidós. Siga sacando. INT: (Extrae otro anillo con una piedra engarzada) ¿Auténtica? PRO: ¿Qué le parece? INT: Y sí, tiene que ser auténtica. Lo deduzco por la conjuración astral, porque no me especializo en joyas.

PRO: Deje el anillo sobre la mesa. INT: ¿Cómo? Ah sí, disculpe. (LO DEJA). PRO: Y el encendedor también. INT: ¿Qué encendedor? PRO: El que se guardó después de prender el cigarrillo. INT: ¿Me lo guardé? (LO SACA, LO OBSERVA Y LO DEJA SOBRE LA MESA) Fue una distracción. PRO: Seguro. Un acto fallido. INT: ¿Eso es Freud? No sigo a Freud. PRO: ¿Qué más se le quedó por ahí? INT: (Palpa sus bolsillos) Me parece que nada más. PRO: Vamos a comprobarlo. Acérquese. (INT se acerca temerosamente) Dé vuelta los bolsillos (INT obedece. Los bolsillos del gabán están vacíos) ¿Y el pantalón? INT: No opero con los bolsillos del pantalón. PRO: Eso es lo que usted dice. Vamos a echar un vistazo, por si hubo otra distracción. (INT vacía los bolsillos del pantalón. Saca un pañuelo, una caja de fósforos, un librillo de hojillas muy arrugado, un paquete de tabaco barato, estrujado y casi vacío, unas pocas monedas. A medida que va extrayendo estas cosas las levanta y exhibe ante PRO. Luego vuelve a guardarlas) ¿Es todo? INT: Y sí…casi todo. PRO: ¿No está escondiendo algo? (INT, resignadamente, saca una pequeña linterna) ¿Qué es eso? INT: Una linternita. Un recuerdo familiar. PRO: Déjela sobre la mesa.

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INT: ¿Para qué la quiere? PRO: Déjela. ¿Qué más? INT: Nada más. PRO: ¿Quiere que lo revise yo? INT: No faltaba más. (Saca un aro con varias ganzúas). PRO: ¿Y eso? INT: ¿Esto? PRO: Precisamente eso. INT: Ganzúas. PRO: ¿No era que operaba con las manos limpias? INT: Me refería a las armas. Esto es tecnología. No hay que menospreciarla. PRO: Póngalas también sobre la mesa. INT: ¿Para qué las quiere? No sabría usarlas. PRO: ¿Para qué las puede querer usted? INT: Es algo personal. Tienen un valor afectivo. PRO: No las va a extrañar para nada. INT: (Alarmado) ¿Qué piensa hacer? PRO: ¿Qué le parece que voy a hacer? INT: Pero si aquí no ha pasado nada. Usted y yo estamos en paz. PRO: Es un punto de vista interesante. (Cambia la pistola de mano, sin dejar de apuntarlo, y toma el teléfono. Lo deposita encima de la cama. Levanta el tubo y comienza a discar). INT: Escuche, no mezcle a las autoridades en esto. PRO: (Discando) Nueve…uno… INT: Créame, no entenderían. PRO: ¿Qué es lo que no entenderían? INT: Todo esto. Nuestro intercambio de ideas. No están a ese nivel.

PRO: No creo que se interesen por las ideas. (Vuelve a discar). INT: Discutamos la cosa un poco más. PRO: ¿Qué quiere discutir? INT: (Se seca la transpiración con un pañuelo) ¿No podríamos llegar a un trato? PRO: ¿Un trato? INT: Algo así. Un acuerdo. PRO: ¿Qué tiene para ofrecer? INT: Me da unos minutos para reflexionar? Esto me toma desprevenido. (PRO comienza a discar nuevamente) ¡Espere! (PRO inmoviliza el dedo. Levanta la mirada). PRO: ¿Y…? INT: (Resignadamente) Nada. ¿Qué voy a ofrecerle yo que usted no tenga? Llame a la policía. PRO: ¿Cuántos años le van a dar por esto? INT: Intento de hurto y violación de domicilio. Tres o cuatro. PRO: ¿Ya estuvo preso antes? INT: Una o dos temporaditas. PRO: ¿Y qué hacía en la cárcel? INT: Ufff…dormía. PRO: ¿Conseguía dormir bien toda la noche? INT: ¿Por qué no? Los presos, por lo general, no padecen de insomnio. PRO: ¿A qué hora les apagan la luz? INT: Oh, tempranísimo. PRO: Así que levantarse, acostarse, levantarse, acostarse… ¿Es más o menos eso, no? INT: Peor. PRO: Sin obligación de hacer nada. Sin preocupaciones económicas ni de ninguna otra clase.

INT: En fin, en ciertos casos… PRO: ¿Me dijo que los presos no padecen insomnio? INT: No es para tomarlo al pie de la letra. Algunos terminan enloqueciendo. PRO: ¿Por qué? INT: Se desesperan. (PRO se mantiene pensativo) Los hostigan. (NO HAY RESPUESTA) Malos tratos (Silencio) Los vejan (Silencio) Les rapan la cabeza. PRO: Levantarse, acostarse, levantarse, acostarse. INT: Hastío vital. PRO: Dormir (Pausa. PRO observa a INT atentamente. Éste se revuelve, incómodo en su asiento. No atina a decir nada) Lo voy a matar. INT: ¿Qué? ¿Se ha vuelto loco? PRO: Escuche, soy un buen tirador. ¿Sabe por qué tengo esta pistola en el cajón? INT: Para su protección personal. Le juro que no pensé otra cosa (Se levanta e intenta esconderse detrás del sillón). PRO: Nada de eso. Quédese donde está. La tengo porque soy aficionado a las armas. Me gustaron desde muy chico. Mi padre era coleccionista. Siéntese donde estaba y deje de moverse. Aprendí a tirar antes de saber leer. Armas cortas y largas. Deje las manos quietas. Soy campeón nacional de tiro. Tengo una vitrina llena de copas. Pare de temblar y no se porte como un marica. Hay armas y panoplias en toda la casa. No se me desmaye, ahora. Conozco todo lo que puede saberse sobre armas y no erro un solo disparo. ¿Me cree? INT: Le creo, le creo. Júpiter acercándose a la casa de Leo. ¿Cómo no voy a creerle? Una conjuración astral. PRO: ¿Entiende por qué le cuento esto? INT: A veces uno tiene necesidad de sincerarse con alguien.

PRO: Se lo digo para asegurarle que no va a sufrir. Un solo tiro, en el lugar preciso. Ni tiempo tendrá de comprender lo que pasa. Disparo y…¡zás! Quedó seco. INT: No siempre las cosas salen como uno espera. PRO: Tiene mi palabra de honor. INT: Le creo. ¿Pensó en los cuatro años? PRO: Confío en que sean más. Asesinato a sangre fría. INT: No, no, ni lo sueñe. Nadie lo acusaría de un crimen. Al contrario, resultaría una especie de héroe. Los diarios hablarían de usted. Mató a un asaltante, defendió la propiedad. Una lección para los maleantes. Hablarían de valor, heroísmo. Un paradigma. PRO: No estarían demasiado errados. ¿Qué otra consecuencia? INT: Algo que no lo dejará dormir: su conciencia. PRO: Usted no es más que un desconocido. Mi conciencia tiene asuntos más importantes de qué ocuparse. INT: No, no, la conciencia es universal. La heredamos del Pithecantropus. Las probabilidades de que se ensañe con uno de por vida son enormes. PRO: ¿Usted cree? INT: ¿Se imagina esa vocecita taladrando y taladrando? ¿Años y años? Puede durar toda una vida. Un esbirro. PRO: (Pensativo) Escarbando y escarbando. Como ciertos recuerdos (Pausa) ¿Sabe lo que llegué a pensar una vez? INT: (Temeroso) No me lo diga. PRO: Abandonar todo lo que tengo y mandarme mudar. Sin dar cuentas a nadie. Fulano de tal, desaparecido. Se borró. INT: No es tan fácil. Piense en Interpol. ¿A dónde iría? PRO: Esa es la clave de todo. Me iría a una islita de Grecia. Hasta ya pensé en cual: Spetsai, cerca de Creta. INT: ¿Y qué se lo impide?

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PRO: ¿Qué me lo impide? Una sola razón: uno puede cambiar de status, el lugar donde vive, el trabajo, puede cambiar de identidad…Pero hay una cosa que no puede cambiar. ¿Sabe cuál? INT: Me lo imagino. PRO: No puede cambiarse a sí mismo. En Spetsai todavía seguiría siendo el que soy. Todo lo que viví, todo lo que recuerdo. Mis memorias y mis insomnios. INT: Ya lo ve, en la cárcel sería lo mismo. PRO: ¿Usted cree? INT: Peor. Mire, en la cárcel hay radio, diarios, revistas, libros, visitas, teléfono. PRO: Es verdad. No había pensado en eso. (Piensa) Decididamente, no hay más que un camino. INT: (ALARMADO) ¿Qué camino? ¿Qué se le ocurre ahora? PRO: Usted y yo vamos a hacer un trato. INT: (DESCONFIADO) ¿Le parece? PRO: Eso mismo, un trato. Completamente ventajoso. INT: ¿Para quién? PRO: Sobretodo para usted. Usted va a ser el beneficiado. INT: ¿Y si dejásemos las cosas así como están? PRO: ¿No es usted el que dice creer en el destino? INT: ¿Yo? PRO: El horóscopo. Júpiter acercándose no me acuerdo a dónde. Conjunción astral. ¿Ya no se acuerda? INT : Vamos, usted no creerá en esas supercherías…Un hombre culto. PRO: (Sin escuchar, abre el cajón de la mesa de luz y extrae un llavero. Hace sonar las llaves, agitándolas) ¿Sabe qué es esto? INT: No quiero saber nada. PRO: No sea imbécil. Fíjese bien. (Levanta el llavero) Aquí está su futuro.
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INT: ¿Mi qué? PRO: Su futuro. Agárrelo. (Le arroja el llavero. INT lo toma en el aire) ¿Cuántas llaves hay ahí? INT: (Cuenta) Siete. PRO: Saque la primera. (INT lo hace) Déjemela ver (INT se la arroja) Esta es la llave de la puerta de calle, no le va a servir para nada (La tira por la ventana. INT se levanta del asiento, alarmado). INT: ¿Qué hace? PRO: Escuche, cuando llegue abajo use el picaporte. Desde adentro no se necesita llave, ¿comprende? Después de salir, un empujoncito a la puerta y listo. Páseme otra. (INT extrae otra llave, la examina y se la tira. PRO la observa y va a tirarla por la ventana. INT se levanta impulsivamente). INT: ¡No, no! PRO: ¿Qué le pasa? INT: Se volvió loco. PRO: Nunca estuve más cuerdo en mi vida. INT: Está bien, le creo, pero por favor no siga tirando las llaves por la ventana. PRO: ¿Por qué no? INT: Imagínese que pase alguien por allá abajo. PRO: ¿Y qué? No es más que una llave. INT: ¿Le parece poco? ¿Y si se trata de un policía? PRO: (Piensa) A lo mejor tiene razón. Podría crear dificultades (Pausa) Pero mire, ésta llave tampoco le va a servir. Es la del apartamento. Se abre desde adentro y se cierra con una suave presión. ¿Está claro? (Deja la llave sobre la mesa de luz). INT: Sí, sí, clarísimo. ¿Puedo irme? PRO: (Encañolándolo) Quédese donde está. INT: No entiendo nada. Primero me dice cómo irme y después…

PRO: Todavía no terminé. Lárgueme otra. (INT lo ahce. PRO la examina) La de la oficina. Completamente inútil (La arroja por la ventana. INT intenta atajarla, desesperado). INT: ¡Por la ventana no! (Se abalanza contra la ventana y se queda mirando hacia abajo, doblado en el alféizar). PRO: Me olvidé. Da lo mismo. INT: Ay, Dios. Esto va a terminar mal. PRO: ¿Comprende lo que acabo de hacer? (Se lleva un cigarrillo a la boca, con aire satisfecho). INT: No comprendo nada. PRO: (Enciende el cigarrillo. una amplia sonrisa) Se acabó la oficina para siempre. Así de simple (Repite el gesto de tirar la llave por la ventana) Años, años y años. Y de repente, un simple envión, y listo. Fin. Se cerró la oficina definitivamente. ¿Qué le parece? INT: No me parece nada. Nada. Es el efecto de las pastillas. Oiga, no está soñando, esto es real, completamente real. Pellízquese. PRO: ¿Para qué? No veo ninguna necesidad. INT: Pellízqueme a mí. PRO: Tampoco hace falta. Usted está tan despierto como yo. INT: Pero usted está loco y yo no. ¿Puedo irme? PRO: Ni lo piense. Alcánceme otra llave. INT: Escuche… PRO: No me ponga nervioso (Aguarda. Luego, imperativo, apuntándolo) Una llave. INT: Sírvase el llavero (Se lo arroja) Yo me voy. PRO: Quieto ahí. INT: Usted está chiflado. PRO: Le dije que no se mueva. INT: (Dirigiéndose a la puerta) Bay, bay. PRO: ¿A dónde va?

INT: Voy a buscar las llaves que tiró y regreso. (Toma el picaporte. PRO levanta la pistola, apunta y hace fuego. La bala pega a pocos centímetros de la cabeza de INT con terrible estruendo. INT da un salto hacia el costado, suelta un alarido y se encoge, aterrorizado) ¿Pero se da cuenta de lo que ha hecho? PRO: Bah, un poco de revoque en la pared. No tiene la menor importancia. INT: ¿Y si me hubiera dado en la cabeza? Pudo haberme matado. PRO: Apunté cuatro centímetros a su izquierda. ¿No le dije que soy campeón de tiro? INT: (GIMIENDO) Pero precisamente a mí tenía que pasarme. PRO: ¿De qué se queja? No sea maricón. INT: ¿No comprende que estuvo a punto de hacerme saltar la tapa de mis únicos sesos? PRO: No había ninguna probabilidad. ¿Está sanito y entero, no? Recuerde: cuatro centímetros al costado. INT: Pero usted se cree Guillermo Tell. PRO: Vuelva a sentarse y quédese tranquilo. Aquí no ha pasado nada. ¿Quiere un trago? INT: No. PRO: Vamos, un trago y se va a sentir mejor. No fue más que el susto. (PRO sirve dos vasos de whisky y extiende uno a INT, que lo acepta y bebe con manos temblorosas. Ambos beben) Así, muy bien. ¿Se siente mejor? INT: No. PRO: Usted no pone nada de su parte. (Le alarga el paquete de cigarrillos) ¿Otro cigarrito? (INT acepta el cigarrillo de mala gana) Nos vamos entendiendo. ¿Más tranquilo? INT: Regular. PRO: Por lo menos, ahora sabemos donde estamos.
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INT: (Alarmado) ¿Dónde estamos? PRO: Ya sabe que de aquí no se puede ir sin mi permiso. ¿Está claro? INT: ¿Quiere decir que en algún momento me va a dejar ir? PRO: Cuando yo lo decida. INT: Está en su derecho. ¿Cuándo? PRO: Antes tiene que realizar cierto trabajito (Saca una nueva llave del cajón de la mesa de luz) ¿Ve esta llavecita? INT: ¿Esa chiquita? PRO: ¿Adivina qué es? INT: No quiero saberlo. PRO: La llave del cofre-fort. INT: ¿El cofre-fort? PRO: National City Bank. Casa central. ¿Sabe dónde es? INT: (Comienza a mostrar interés) Tengo una cierta idea. PRO: Muy bien. Primer subsuelo. Usted va, presenta la tarjeta… ¿Conoce el procedimiento? INT: (Entusiasmándose) Voy y presento la tarjeta. PRO: Le hacen firmar un formulario. Tiene que aprender mi firma. INT: Falsificación de documento. Doce meses a cinco años de penitenciaría. PRO: ¿Le interesa o no? Si no, la tiro (Hace ademán de arrojarla por la ventana). INT: (Abalanzándose) ¡No! (PRO retiene la llave. Lo mira) Falsifico la firma. ¿Y después? PRO: Un empleado lo acompaña al subsuelo con otra llavecita. INT: ¿Para qué otra llavecita? PRO: El banco tiene una y usted otra. Medidas de seguridad. INT: ¿Y entonces? PRO: El empleado pone su llave y se va.

INT: ¿Me deja solo? PRO: Completamente solo. ¿Sigo? INT: Siga, siga. PRO: Entonces usted introduce la suya. INT: La llavecita. PRO: Esta que está aqui. INT: ¿Y después? PRO: Abre el cofre-fort. INT: Abro el cofrecito. PRO: ¿Quiere saber lo que hay adentro? INT: No. Digo ¡siiii! PRO: Déjeme pensar (Medita. Fuma) Para empezar, unos cincuenta mil dólares. INT: ¿Cash? PRO: Cash. Billetes de cien y de mil. ¿Conoce los billetes de mil? INT: ¿Dólares? PRO: Dólares. Tienen un retrato de Madison. INT: No importa. PRO: Y después hay…a ver…Unas sesenta monedas Krugerrand de una onza. INT: ¿Y eso qué es? PRO: Monedas de oro. Tienen un alce saltando en la pradera. Muy decorativas. INT: ¿Alemanas? PRO: De Sudáfrica. INT: ¿Del Apartheid? PRO: Eso terminó hace tiempo. INT: No quiero tener nada que ver con el oro segregacionista.

PRO: No sea imbécil. El oro es oro. Venga de donde venga. INT: Oro de las minas de Sudáfrica. Piense en los miles de negros que murieron en esas minas. PRO: ¿Las quiere o no? INT: Es inmoral. PRO: No está obligado a nada. Puede dejarlas donde están. INT: ¿Cuánto vale la onza de oro? PRO: Trescientos cincuenta, trescientos ochenta dólares. INT: ¿Sesenta monedas, dijo? PRO: Aproximadamente. INT: Escuche, que esto quede entre usted y yo. PRO: De mi boca no va a salir. Además hay algunas joyitas. INT: ¿En el cofrecito? PRO: Cosas de familia. Unas cuantas piedritas de algún valor. No va a tener problemas para venderlas. INT: ¿Y qué más? PRO: Documentos. Un paquete de acciones. INT: ¿Qué hago con las acciones? PRO: Lléveselas o tírelas. INT: Pongamos que me las llevo. PRO: Puede llegar a negociarlas. INT: ¿Es todo? PRO: ¿Le parece poco? Si es inteligente no va a tener que trepar paredes por mucho tiempo. INT: Se lo prometo (Toma la llave y se la guarda en el bolsillo) ¿Y la tarjeta para presentar en el banco? PRO: (Levanta la cartera que ha quedado sobre la mesita. La sopesa y

se la arroja a INT que la toma en el aire) Ahí va a encontrar todo lo que necesita. INT: Es más de lo que podía esperar. ¿Puedo irme? PRO: Después. INT: (Alarmado) ¿Después de qué? PRO: Cuando cumpla con su parte en el trato. INT: No recuerdo que hayamos hecho ningún trato. PRO: Vamos a hacerlo ahora. INT: ¿Le parece imprescindible? PRO: Absolutamente. INT: Ay, Dios. Me la veo venir. PRO: ¿No habrá creído que le ofrezco todo esto por nada, no? INT: No soy ningún asesino a sueldo. PRO: ¿Quién habló de asesinato? INT: Tampoco hago trabajos sucios. PRO: Le aseguro que es lo más limpio que habrá hecho en su vida (INT se queda mirándolo, perplejo) Quiero un suicidio. INT: ¿Qué? PRO: Así como lo oye. Un suicidio. INT: Está completamente chiflado. No tengo la menor intención de suicidarme. PRO: No me refiero a su suicidio. Hablo del mío (INT no da muestras de haber comprendido) ¿Oyó lo que le dije? INT: ¿Quiere decir que se piensa suicidar? PRO: En fin, no exactamente así. INT: ¿Por qué? ¿Se siente desesperado? PRO: Supongo que algún nombre de esos hay que darle. INT: Hastío.

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PRO: Tal vez. INT: Tedio vital. PRO: Muy filosófico. INT: Su mujer lo dejó. PRO: Sería lo de menos. INT: ¿Tiene hijos? PRO: Por ahí. INT: No me lo diga: se drogan (PRO se encoge de hombros) Comprendo, marihuana, LSD. Occidente se desmorona. PRO: ¿Qué cosa? INT: La civilización occidental. Se derrumba. Mire: drogas, barbas y melenas, pornografía, unisex, sida, prostitución, crímenes sexuales, pederastia…¿Oyó hablar del Imperio Romano? Cuando comienza el hundimiento aparecen toda clase de fenómenos parecidos. PRO: ¿Le parece tan grave? INT: Peor. No le mencioné más que los síntomas. ¿Sabe una cosa? Hace muy bien en querer suicidarse. PRO: Estoy convencido. INT: Es una decisión valiente. Una protesta. PRO: Sinceramente, es en lo último en que hubiera pensado. INT: No importa. La gente lo va a entender así. Dirán: se inmoló por nosotros. Un mártir de nuestro tiempo. Un héroe. Sacrificio, holocausto. Alguien va a proponer que se le erija un monumento. PRO: Está completamente descaminado. INT: Yo veo las motivaciones profundas. El impulso inconsciente. No somos islas. Recuerde aquéllo de las campanas de Hemingway. PRO: ¿Qué campanas? INT: ¿Por quién doblan? No preguntes: están doblando por ti.

PRO: ¿Por mí? INT: O por mí. Es simbólico. Por todos. PRO: Ah. INT: ¿Y en qué pensó? ¿Barbitúricos? PRO: Lo descarté. INT: ¿Y el gas? PRO: También pensé en eso. INT: O un corte en las venas. Es muy popular. PRO: Produce calambres. INT: Nunca había oído. PRO: Pienso que lo mejor es una bala (Abre el cajón de la mesa de luz de la derecha. Se demora en esa actitud, sin mostrar lo que está buscando). INT: Claro, dada su afición a las armas. Es lo más rápido y seguro. PRO: ¿Verdad? En el punto preciso, con el pulso bien firme. INT: Limpio y efectivo (PRO se vuelve y ahora se ve lo que tiene en la mano: un revólver) ¿Qué es eso? PRO: ¿Qué cree que es? INT: Un símbolo fálico. PRO: Un Colt 38 especial. INT: (Alarmado) ¿Para qué? PRO: Para el tiro final. INT: (Incómodo) ¿Hará falta? Yo le tengo plena confianza. Con uno debe ser suficiente. PRO: Eso es lo que quise decir. Un sólo tiro. El último. Punto final. INT: ¿Por qué no la automática? PRO: La automática la voy a conservar hasta el último momento. INT: Está en todo su derecho. PRO: El revólver es para usted.

INT: No sé si comprendo. PRO: Tómelo (Se lo alcanza. INT se resiste). INT: Le agradezco, pero ya fue bastante generoso. PRO: (Impaciente) Vamos, agárrelo. INT: Ya le expliqué antes, yo no opero con armas. Cuestión de principios. Con los dólares y las minas en Sudáfrica me doy por satisfecho. Es muy probable que me retire del oficio. PRO: (Apuntándole con la pistola) De una vez por todas, no me exaspere. INT: Calma, hombre. ¿Qué bicho lo picó ahora? PRO: ¿Lo va a agarrar o no? Ya vio que pierdo la paciencia muy fácilmente (INT toma revólver muy indeciso, con enorme cautela, sujetándolo por el caño) Así va mejor. INT: Usted es un sujeto muy inestable. Tan amable que parecía hace algunos minutos. PRO: ¿Tiene idea de cómo funciona eso? INT: Ni la más mínima. PRO: Agárrelo debidamente. Por el mango. Ponga el dedo en el gatillo. INT: Puede ser peligroso. PRO: Ningún peligro. INT: Imagine que se me escape un tiro. PRO: ¿Y qué? INT: Podría darle a usted. PRO: Tal vez. INT: Herirlo gravemente. PRO: Es una posibilidad. INT: O matarlo. PRO: Precisamente.

INT: ¿Pero se da cuenta de lo que dice? PRO: Perfectamente. Usted va a suicidarme. INT: ¿Cómo? ¿Qué quiere insinuar? PRO: Lo que oyó. Usted va a suicidarme. INT: ¿Que yo voy a suicidarlo? Eso es un disparate. PRO: Hace un momento le parecía muy bien. Hasta me aconsejaba. INT: En primer lugar es un disparate verbal. Uno no puede suicidar a otro. Eso no es suicidio, es otra cosa. No me obligue a recordárselo. PRO: Mire, vamos a hacer las cosas con mucho cuidado. Ningún detalle librado al azar. Yo dejo una carta y todo lo demás. Es más bien eutanasia. INT: ¿Pensó en las huellas digitales? PRO: Ningún problema. Después del tiro, usted limpia bien el arma y me la pone en la mano. INT: Yo no soy quién para interferir en sus planes ¿pero por qué vamos a complicar tanto las cosas? Si suicidarse por mano propia es lo más natural del mundo. PRO: No me animo. INT: ¿Cómo? PRO: Como lo oye. No tengo suficiente coraje. INT: No le creo. PRO: Es la pura verdad. Hace meses que guardo la pistola en la mesa de luz con tres balas en la recámara. Pero no hay caso, no tengo el valor necesario. Tristemente cierto. INT: Le confieso una cosa: a mí me pasa lo mismo. PRO: Pero usted nunca pensó en suicidarse. INT: Y tampoco podría matar a usted ni a nadie. No soy un asesino. PRO: Aquí no va a haber ningún asesinato. Lo que usted va a cometer es un suicidio.

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INT: No podría. PRO: Tiene que hacerlo. INT: Le juro que no. PRO: Piense en los dólares, las Krugerrand, la tarjeta del Diner’s. Hong Kong. Un viajecito cura todos los males. INT: No quiero saber nada. PRO: Pues no le queda otro recurso. INT: ¿Qué quiere decir? PRO: Es su vida o la mía. Si no lo hace, o intenta fugarse sin cumplir con el pacto, lo dejo frito de un balazo. INT: (Gimiendo) Ay, Dios. PRO: Vamos, no se lo tome así. Es apenas un instante. Un trago amargo pero rápido, como sacarse una muela. INT: ¿Por qué esto precisamente ahora, en la flor de la edad? PRO: Pero si el que va a morir soy yo. INT: Es lo que le digo. La vida es algo precioso. PRO: No para mí. INT: Un don único. PRO: No me venga con monsergas. Parece uno de esos fanáticos de no sé qué secta protestante. INT: ¿No consideró la posibilidad de cambiar de vida? PRO: Ya se lo conté: Spetsai. INT: No es cuestión de irse a una islita de Grecia. Lo importante es cambiar uno mismo. PRO: De eso se trata, pero no veo cómo. INT: Quédese aquí. Comience a luchar por algo. PRO:¿Qué sentido tendría?

INT: Sobrevivir. Ese es el quid. Estoy seguro que hasta ahora tuvo todo lo que quiso. Se limitó a vivir su vida; no hizo ningún esfuerzo. Se lo dieron todo hecho. PRO: (Pensativo) Más o menos. INT: Una vida regalada. Ahora empiece a ganársela. Eso es sobrevivir. El combate. Pelear. Poner en juego todos los recursos. PRO: ¿Y con eso qué consigo? INT: ¿Cómo qué consigue? Consigue vivir, estar ocupándose de algo. Trabajar, sudar, cansarse, dormir. Cuando uno llega a la cama después de un día de intenso trabajo se acabaron los insomnios. PRO: (Considerando la idea) Es tentador. INT: ¿Verdad? Seguro que nunca se le pasó por la cabeza. PRO: Ni remotamente. INT: Bueno, lo dejo para que medite en el asunto (Intenta irse). PRO: (Apuntándolo con la pistola) ¿Dónde va? Si me pongo a meditar estoy perdido. Lo que hay que hacer es tomar una decisión. Ahora mismo. INT: Tampoco es cuestión de precipitarse. PRO: ¿Por qué no? Es el día de las resoluciones. El gran día. Ya sé lo que vamos a hacer. INT: (Alarmándose) ¿“Vamos?” Este es un asunto entre usted y su conciencia. PRO: No puede abandonarme ahora. Vamos a cambiar nuestros papeles en el reparto. INT: No entiendo. PRO: Yo voy a ser usted, y usted va a ser yo. Así de simple. INT: ¿Quiere decir…? Esto no es una pieza de teatro. PRO: Se equivoca. Lo es. Teatro, un gran teatro. Nos asignan un rol, no servimos, y probamos otro personaje. Hasta dar con el justo.

INT: Es bastante más complicado. PRO: ¿Por qué? Yo adopto su identidad, usted la mía. Muy fácil. INT: ¿Le parece? PRO: (Entusiasta) Pero claro, hombre. Usted se queda con todo esto: el apartamento, el auto, la casa en la playa, el cofre-fort… INT: ¿Y usted? PRO: Yo agarro sus cosas y me voy. INT: ¿Qué cosas? La linternita es un recuerdo familiar. PRO: Quédese con su linterna. Digamos que me pongo su ropa. ¿Cuál es su talle? INT: Un cuarenta y dos. PRO: Más o menos el mío. Vamos, no perder más tiempo. Se largó la carrera. INT: ¿Qué quiere que haga? PRO: Déme su ropa (Abandona la pistola sobre la mesa de luz). INT: ¿Y yo? PRO: Usted se pone mi piyama. Y tiene todo el ropero a su disposición. INT: (Mira el ropero, considerando la idea) ¿Todo el ropero? PRO: (Comienza a desvestirse) Todo, todo. Y si algo no le queda bien le dejo el teléfono de mi sastre. INT: (Cobrando entusiasmo) Acción. (Se desabrocha el cinto) ¿El pantalón? PRO: Sí, sí, todo. INT: ¿El gabán también? PRO: Todo. INT: ¿Y la camisa? PRO: Todo (Ambos se han estado desvistiendo simultáneamente, hasta quedar en ropa interior).

INT: Mire, la ropa interior no se lo aconsejo. PRO: (Pensándolo) Bueno, nos quedamos con la ropa interior (Cada uno comienza a vestirse con las prendas del otro. Al concluir, se examinan recíprocamente. Hay un cierto embarazo). INT: Mi ropa le queda bastante bien. PRO: ¿No es cierto? Y a usted, con ese piyama, tampoco se le ve mal. INT: ¿Seda, no? PRO: Seda natural. INT: ¿Y las sábanas? PRO: Hilo suizo. INT: ¿Qué le parece si nos tomamos un traguito para festejar? (Toma la botella y comienza a servir dos vasos). PRO: ¿De despedida? INT: Despedida…despedida…Bueno, sí, usted se va y yo me quedo. Despedida y Bienvenida ¿no? (Pausa) ¿Y qué tal un cigarrito? (Toma el paquete y ofrece uno a PRO. Luego se adueña del encendedor y le da fuego. Enciende otro para él). PRO: ¿Comienza a sentirse muy a gusto con todo esto, no? INT: No se lo niego. Pero esta casa sigue siendo su casa ¿eh? No faltaba más. Venga aquí cuando quiera. PRO: ¿Así como vino usted? INT: Bueno, no necesariamente (Ríe, desconcertado) Puede quedarse con una llave ¿qué le parece? (Pausa) ¿Otro traguito? (Le sirve). PRO: (Bebe el trago de un sorbo) Porque usted entró por la ventana. Trepó por la pared. INT: Eso fue…digamos…un cierto sentido de la oportunidad. PRO: Se metió en una casa ajena. INT: Eso de propio y ajeno…Usted sabe…

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PRO: ¿Y por qué motivo entra uno en una casa ajena, eh? Para robar.¿Qué otro motivo puede haber? INT: Para operar. Técnicamente, operar. PRO: Atentar contra la propiedad. INT: Bueno, según Proudhon… PRO: (Cortante) Ya conozco el discurso. INT: Tiene razón, a esta altura ya está un poco… PRO: ¿Y cuál es la profesión del que se dedica a robar, eh? Dígamelo usted. No, se lo voy a decir yo: ladrón. Profesión, ladrón. INT: Escuche, será mejor que en el futuro… PRO: Los conocemos. Conozco bien a la gente de su calaña. INT: Tiene que aprender a superar los prejuicios. PRO: Parias. La escoria humana. INT: No necesariamente. PRO: Acechan desde las sombras. Envidian todo lo que tenemos. Esperan la primera oportunidad para apoderarse de lo que ganamos con nuestro sudor, con nuestro esfuerzo. INT: Espere, espere. La cosa no es tan simple. PRO: Agazapados. Escondidos entre las piedras. Prontos para morder. Víboras. serpientes. INT: No me parece el símil más adecuado. PRO: Atacan la moral, el pudor, las buenas costumbres. Socavan la familia, el estado, el sistema. INT: Calma, calma, vamos por partes. PRO: Crean la confusión, el caos, el atraso, la anarquía, el desorden… INT: No, no. Hay un error conceptual. PRO: El oscurantismo. La edad media. INT: Justamente al revés. PRO: La inseguridad.

INT: Todo lo contrario. PRO: El miedo. INT: El miedo, no. PRO: El miedo, sí. El temor, el terror, el terrorismo. INT: El terrorismo no tiene nada qué ver. PRO: La corrupción. INT: Me parece que no nos entendimos. PRO: Nos entendimos perfectamente (Vuelve a tomar la automática) ¿Sabe lo que es usted? INT: (Aterrorizado) Todo eso que me dijo. PRO: Y mucho más. Mierda. Basura. INT: Puede que tenga algo de razón. PRO: Se lo diré de otro modo: un intruso. INT: No lo niego, pero… PRO: Alguien que nada tiene que hacer aquí. ¿A qué vino? ¿Por qué está acá? INT: Pasaba y… PRO: ¿Qué hace en mi casa? INT: Vi la ventana abierta y… PRO: ¿Qué está haciendo en mi cama? INT: Pero si fue usted mismo el que… PRO:¿Por qué tiene puesto mi piyama? INT: Me lo saco ahora mismo (Comienza a quitarse la chaqueta). PRO: Trepó por la pared. Se metió por mi ventana. Violó mi domicilio privado. INT: Ya lo aclaramos a su debido momento. PRO: Se aprovechó de mi sueño. De mi descanso. Profanó mi intimidad. INT: Podemos dejar las cosas como estaban antes. PRO: Me robó.

INT: Se lo devolví todo. PRO: Me asaltó. Se quedó con lo mío. INT: (Completamente aterrorizado) Lo asalté. PRO: Se entrometió en mi vida. En mis asuntos. Eso es lo que es: un entrometido, un intruso. INT: Sí, sí, lo reconozco. PRO: Un intruso en mi apartamento. Un intruso en el vecindario. INT: Es cierto. PRO: Un intruso en esta sociedad. INT: Sí, sí. PRO: Intruso en nuestro mundo. INT: ¿En el mundo también? PRO: La gente como usted no debería haber nacido. INT: No lo resolví yo. PRO: Nadie los llamó. Nadie los necesita. Están demás. Es nuestro mundo. INT: ¿A dónde quiere que vayamos? PRO: Al lugar que les corresponde. Trabajar. Servir. Cargar. Descargar. INT: ¿A la época de los faraones? PRO: Al otro mundo, si es necesario. INT: ¿Al paraíso? PRO: Al infierno. Allá donde yo lo voy a mandar ahora mismo (Levanta la pistola y dispara. Formidable estampido. INT se desploma sobre la cama) ¿Y ahora…? ¿Qué hago yo ahora…?

Permanece inmóvil mirando el cuerpo de INT durante algunos segundos. Luego levanta el brazo lentamente, se lleva la pistola a la sien, y dispara. Nuevo estruendo. Su cuerpo cae de tal manera que queda arrodillado contra la cama, y el torso frente al cuerpo de INT, mientras las luces se van concentrando sobre las dos figuras hasta extinguirse completamente. Tras unos segundos de oscuridad, las luces vuelven a encenderse. PRO está durmiendo en su cama, exactamente como en la escena inicial. Se despierta, y luego de pasarse la mano por la cabeza, como ahuyentando una pesadilla, se levanta, camina hasta la ventana, comprueba que ésta está abierta, mira hacia abajo, y luego la cierra. Luces decrecen lentamente hasta oscuridad final.

OSCURIDAD

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opus nEnÚFar
la presentación en sociedad
Variaciones lúdicas en torno al concepto de carne

Fiorella rabuffetti
Montevideo, 1984.
nació en montevideo, el 1º de febrero de 1984. inició sus estudios teatrales con 16 años, en el taller de adolescentes de la compañía teatral italia Fausta, a cargo de roberto andrade. En el 2001 y 2002, cursó los primeros dos años de la Escuela de teatro de italia Fausta, con omar varela y roberto andrade. durante los dos años siguientes, realizó el taller de teatro de la Escuela nacional de declamación, a cargo de juan González urtiaga. En el 2004 participó en “como Greenwich”, adaptación de un cuento de mario Benedetti, adaptada para teatro y dirigida por juan González urtiaga. En el año 2005 realizó un taller de dramaturgia de tres meses de duración a cargo de Gabriel calderón, y en el mismo año, ganó el 1er premio en el 4to concurso de obras teatrales “césar campodónico” organizado por la coFontE (comisión del Fondo nacional de teatro), con la obra “la redención”. hasta julio del 2007 integró el elenco de esta obra, dirigida por ramiro perdomo, la cual estuvo en cartel en el teatro circular de montevideo desde octubre del 2006 hasta diciembre de 2007. En el 2007 cursó el primer año de la escuela de teatro de la Gaviota, con delfi Galbiati y júver salcedo. durante los meses de agosto y setiembre de ese año, integró el elenco de la obra “antes/después”, estrenada en el teatro stella d’italia bajo la dirección de Gabriel calderón y martín inthamoussú.

En coreano, las palabras “hombre”, “carne”, “vivir”, “amar” y “quemar” tienen la misma raíz. De acuerdo a esto, el hombre vive para quemar su carne hasta la destrucción total en el acto de amar. PERSONAjES AMAPOLA (A) TÍA NENÚFAR (N) A la entrada los espectadores podrán recibir un programa de la conferencia que dictará la Tía Nenúfar, con el nombre de los platos que serán preparados a lo largo de la misma. PREVIA Apagón inicial. Voz en off1 (masculina) (en lugar de la grabación que habitualmente se pasa al inicio de las obras): Cualquier coincidencia con la ficción es pura realidad. Su integridad moral puede dañar las imágenes que verá a continuación. Si trae sombrero déjeselo, nos gusta la diversidad. Además está fresco. Si le suena el celular, atiéndalo tranquilo, nosotros podemos esperar a que corte para seguir.

Mientras se escucha esto, entra A por la entrada principal de la sala. Se coloca frente al público. Suena su celular. A (con tono ejecutivo, de trámite): Aló… Sí, Narciso, querido… Anjá… ¿Qué? ¿Qué decís? ¿Que me necesitás? ¿Como un cactus al agua…? Anjá… (al público) Para vivir, el hombre necesita comer, respirar, defecar… y a Amapola. Y a Amapola. Y a Amapola. (a Narciso) ¿Qué? ¿Qué si me voy me vas a amar para toda la vida? Anjá… (al público) Hasta que su ego nos separe, amén. (a Narciso) Sí querido, te escucho… Anjá… A ver… repetime eso último que acá no tengo señal… No… (subiendo el volumen) No… no dije que vos no me dabas señal… no… hola… sí… ¿Que si me quiero ir vos me lo vas a impedir? Ah no… ¿Qué no me lo vas a impedir? (al público) Ya me parecía que la esclavitud se había abolido… (a Narciso) Anjá, sí, querido… no, estoy sola, pero en un lugar lleno de gente, sí… Mil disculpas… te voy a tener que dejar porque no te escucho bien… No, dejarte a vos no, digo cortar… no cortar tampoco… quise decir terminar la comunicación… (al público) Bueno, en realidad ya está terminada hace tiempo… (a Narciso) Ah, me refiero a hablar luego, sí, hay mucha interferencia… ¿Qué? ¿Que si te dejo te matás? Anjá, sí querido, creo que te escuché perfectamente… Bien… No, digo bien, que me parece bien, si ese es tu deseo… Anjá… Sí, querido… No lo tomes como algo personal pero…en lo que a mí respecta… matate nomás (retira el celular de su oreja como si hubiera escuchado un sonido que estuvo a punto de dejarla sorda)…

1. Disponible en hhtp:/hottopos.com/videtur15/haees.htm, consultada el 6/03/08.

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Hola… Narciso, querido, ¿estás ahí? CELULAR: Pipip, pipip, pipip, discúlpenos: no podemos comunicarlo porque usted se encuentra fuera del área de cobertura. Gracias por preferirnos. Suena nuevamente el celular. VOZ EN OFF 1: Decíamos, que si le suena el celular, atiéndalo tranquilo, nosotros podemos esperar a que corte para seguir. Tira para atrás el celular. A: Era descartable. De aquí en adelante, cada vez que suene un celular entre el público, la función deberá detenerse, hasta que pare de sonar. Se prenden súbitamente todas las luces. A está mirando a los espectadores, individualmente. Permanece así algunos instantes. Nuevo apagón. VOZ EN OFF 1: Cualquier coincidencia con la ficción es pura realidad. Su integridad moral puede dañar las imágenes que verá a continuación. Si trae sombrero déjeselo, nos gusta la diversidad. Además hace frío. Si le suena el celular, atiéndalo tranquilo, nosotros podemos esperar a que corte para seguir. Y sobre todo, por favor no se sienta observado. Se prenden súbitamente todas las luces. A mira a los espectadores.

1er. segmento: Y el verbo se hizo carne
Navidad/ Nacer/ Aperitivo: Niños envueltos/ Tempo: Allegro ma non troppo/ “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció”. (Evangelio de San Juan 1:9) A partir de ahora, A interpreta lo que ella y N van diciendo en un peculiar lenguaje sordomudo. A (entra por la entrada principal de la sala; se coloca frente al público): Bienvenidos. Gracias por estar aquí esta noche. Antes de dar paso a nuestra conferencista estelar, recordemos algunos puntos de su larga trayectoria y explosivo despegue. Inició su formación como gastrónoma dictando cursos de cocina en un instituto privado. Desde entonces, sus especialidades son: cortar carnes animales, de preferencia rojas; conservar carnes animales, sin que pierdan el jugo; preparar aderezos para carnes animales, particularmente los picantes. Autora intelectual de un novedoso sistema de higiene íntima que permite extirpar hasta el nanómetro los restos de fibras cárnicas que puedan alojarse caprichosamente entre los molares superiores. Tiene por costumbre desinfectarse la yema de los dedos tres veces al día con alcohol bórico. Creadora de la “culipsicología”, ciencia que estudia el efecto de lo que comemos en nuestra psiquis. Conduce desde hace dos años el exitoso reality “Dime lo que comes y te diré quién eres”, donde los participantes son sometidos a modificaciones en su dieta durante noventa días, siendo posible observar drásticos cambios en sus conductas individuales y colectivas. Es también ampliamente conocido y visitado por cibernautas de todo el mundo su sitio “www.encarneviva.com”. Ella es la embajadora de la carne… Es el alfa y el omega, el principio y el fin, la primera y la última… Recién llegada de su viaje por los pantanos del Orinoco, en la Amazonia, donde filmó un documental junto a los

indios de la tribu antropófaga shamatari; recibamos con un fuerte aplauso, a la Gran Maestra Tía Nenúfar. (A aplaude. Se instala entre el público) N: Gracias, querida, ¡qué ovación… me halaga! Y sí, así somos los seres de carne y hueso, necesitamos tener conciencia de la oscuridad antes de dar su justo valor a la luz… Para comenzar la noche de hoy, vamos a preparar unos exquisitos niños envueltos en repollo que pueden ser un buen aperitivo para nuestros invitados. Amapola, querida, los ingredientes. A: Repollo: algunas hojas; nalga tierna: 1 kg; cebolla: media unidad; ajo: un diente; morrón: 1 unidad; tomate: 2 unidades; pulpa de tomate: 200 grs; sal, pimienta, azúcar y orégano: a gusto. N: Y por supuesto, ¿qué decimos siempre? A: (Pasando al frente con una sonrisa plástica. Reproduce robóticamente una coreografía) ¡Mucho amor! N: Gracias, querida. Como me gusta decir siempre, esta es justamente una comida muy tierna… llena de amor… fíjense nomás en su nombre. Se trata aquí de envolver a estos niños (mostrando los pedazos de carne) -como envolveríamos a nuestros propios hijos en nuestros brazos (mece un pedazo de carne)- ¿qué hay más amoroso que esto? (mira a la carne en su mano como a un bebé) Lo primero que debemos hacer es despedazar la carne tierna, o sea, reducirla a pedacitos… Para ello contamos con una gran aliada: la picadora. (Coloca la máquina contra su mejilla. Instantáneamente se oye un fragmento de un aria en la voz de un tenor. Nenúfar baila, como si bailara con él).

Bueno… ejem…los pasamos por la picadora de carne y fíjense ustedes cómo quedan nuestros niños prontos para ser envueltos. Una belleza, ¿verdad? Sí, a mí también me parece. Para envolver a los niños, deben seleccionarse las mejores partes de un repollo, las más grandes y sanas. Se les da un toque de hervor para que se ablanden. Mientras tanto, se fríen a fuego lento los ingredientes restantes, de modo que la carne de los niños vaya tomando otra textura y color. Vean cómo debe quedar todo el contenido de los niños mezclado y frito. Mmm, y ¡qué bien huele! ¿No les parece? La verdad que sí. La parte más importante de este plato, es sin duda, formar a los niños en base al picadillo que hemos hecho. A estos efectos se coloca en las hojas de repollo el contenido de la sartén, y a continuación atravesamos la envoltura con varios pinchos de lado a lado para que no se desarmen cuando estén en el horno, a 180 grados al menos, durante 30 minutos. El tiempo de horno que necesiten para quedar comestibles dependerá de la calidad del picadillo. Finalmente, se prepara la salsa tomatada (tirando la carne en la salsa) y se deja a los niños cocinarse en su propia salsa. Fíjense ustedes…Los niños de carne vienen envueltos en hojas de repollo, acorde a esa tierna explicación de que los niños proceden de una col. Yo digo: ¿no será que el repollo es una metáfora, nada más y nada menos, que de la Virgen María? Si la Virgen pudo engendrar sin necesidad de intimar con un otro complementario, y sobre todo, sin haber cometido el pecado de gozar la concepción, ¿qué diferencia hay entre la Virgen y un repollo? El arte culinario es realmente… ¡divino!... A: (aplaudiendo) Mi nombre es Amapola, y este fue el primer fragmento de nuestra conferencia magistral. Lamentamos no poder ofrecerles café en el intervalo por la escasez de rubros… pero pueden utilizar las instalaciones sanitarias sin costo adicional. Gracias.

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intErludio 1: pEcados carnalEs/ tEmpo: andantino
APAGóN. N camina entre el público, pero a medida que se desarrolla la escena se va acercando al escenario. La única fuente de luz es su linterna. Suena el teléfono. Contestador automático con la voz de Amapola: Hola, ¿cómo estás?... VOZ MASCULINA: Oigo…¡Polita! Bien, ¿y vos? Te llamaba para… CONTESTADOR: Te comunicaste conmigo… después de la señal dejame un mensaje o algo… así por lo menos valdrá la pena perder mi tiempo escuchándote. Pipip. VOZ: Oigo… ¿Polita? Oigo… ¿estás ahí? (Se siguen escuchando gritos de confusión hasta que se corta la comunicación) N: ¿Oyeron eso? Eso fue una cucaracha, de las voladoras. Tengo pánico de las cucarachas voladoras. A (sale por el costado del escenario): Este es el marido de la Tía Nenúfar (a medida que vaya hablando se irán proyectando fotos de un hombre gordo y pelado). La voz en el teléfono… Su ambición es indirectamente proporcional a su inteligencia. N: A este tipo de insectos hay que saber detectarlos, emiten un sonido especial al desplazarse, como un … CONTESTADOR: (se corta) Pipip, pipip. A: El marido de la Tía Nenúfar maneja un auto tuneado, señal de su pronunciado esnobismo. Suena el teléfono.

A: Su traje es una imitación de un Versace. Su reloj es una imitación de un Rolex. Su perfume es imitación del Polo de Ralph Lauren. Usa zapatos, cinturón y billetera de símil cuero. CONTESTADOR: Hola ¿cómo estás? te comunicaste conmigo… después de la señal dejame un mensaje o algo… así por lo menos valdrá la pena perder mi tiempo escuchándote. Pipip… VOZ: ¡Hola Pola! ¿Estás ahí? Oigo… Soy yo, Narciso… ¿A mí? ¿A mí no me vas a atender? No me hagas esto que sabés lo difícil que es dialogar con aparatos muertos… A: Si sabré… N: Necesito un insecticida, uno de éstos -¿cómo se llaman?- de los que matan todo, porque estos condenados insectos son tan resistentes que pueden reencarnar en un ser humano y me siguen en la próxima vida… A: Para proveerse de toda la parafernalia meta-chic, el marido de Nenúfar ahorró durante doce años, cinco meses, tres semanas y cinco días, evitando comprar comida a la hora del almuerzo. Cada mediodía camina hasta una plaza que está a media hora de su trabajo, saca su vianda, y saborea los exquisitos platos cárnicos que su mujer le prepara. CONTESTADOR: (se corta) A: Esta dieta lo destina cada día a una muerte certera por cáncer de estómago, debido a la cantidad demencial de proteínas que consume. Su único lujo a lo largo de estos doce años, cinco meses, tres semanas y cinco días, ha sido comprarse su dulce preferido, justo enfrente al banco de plaza donde clandestinamente almuerza. Bañado en símil chocolate, por cierto. N: (susurrando) Y sobre todo es necesario silencio, para escucharlos, y oscuridad, porque ni apenas ven la luz, huyen.... CONTESTADOR: Hola ¿cómo estás?, te comunicaste conmigo… después de la señal… VOZ: ¡Oigo!… Sí, ¡Pola! ¡Ooooigo!

CONTESTADOR: …valdrá la pena perder mi tiempo escuchándote, pipip… VOZ: (furioso) Bueno, llamo más tarde…. Espero que realmente no estés ahí porque sino me estás tomando el pelo… (corta). A mira la foto de Narciso proyectada. Se ríe. CONTESTADOR: Pipip… N: Ya se me escapó, esto me pasa por no andar con los venenos a mano, qué tonta, aún sabiendo que estos insectos andan por todas partes… pero la próxima no se me escapa, de ninguna manera… A: Después de comer, cruza la calle hasta el bar y va al baño, donde orina y se masturba religiosamente cada mediodía. A las 13:57 vuelve a su trabajo, con el alma llena de regocijo y las manos limpias.

hicimos base con los niños envueltos, (sube el volumen) ¿por qué no ir con un plato fuerte? Estoy de acuerdo. Amapola, los ingred… (rebobina) Amapola, los ingred… (pausa; rebobina) Amapola los ingred… (rebobina y acelera) Ampola, los ingredientes por favor. Gracias, querida, siempre tan amable. (normal) Quiero comenzar contándoles que nuestros hermanos centroamericanos, con la tradicional fogosidad que los caracteriza, llaman a los pedazos de carne, “muchachos”. (rebobina) …pedazos de carne, “muchachos”. (rebobina) …pedazos de carne “muchachos”. ¡Qué picardía! ¿Verdad? Absolutamente. (acelera, la voz se vuelve más aguda) El primer paso es transformar a los muchachos en tiernos churrasquitos, para lo cual es recomendable (enlentece, la voz se vuelve más grave) darles y darles y darles, con algún cuchillo bien afilado. (en mute) Me refiero a curtir la carne con golpecitos de puño firme, repetidas veces, de un lado y del otro del muchacho, para que ceda. (mientras habla va ejecutando las acciones que describe) (Vuelve el sonido) Amapola, querida, si sos tan amable… (A se para en un extremo del escenario con un pedazo de carne entre las manos) Para comprobar si realmente el muchacho se ablandó todo lo debido…

2do. segmento: la carne vale
Carnaval/ Fornicar/ Entrada: Muchachos fritos/ Tempo: Veloce/ del latín, carne (carne) y vale (adiós) refiere al descontrol de la carne previo a la abstinencia de la misma durante cuarenta días. LUZ. N es controlada por A con un control remoto: A determina las acciones de N sólo con apretar un botón. N: Queridas amigas, ¿cómo están? ¿Bien? (avanza: comienza a hablar rápido y en un tono agudo) Yo también, estoy muy bien, gracias. Espero que hayan disfrutado de esta pausita y recargado los motores ¡porque todavía queda mucha carne en el asador! ¿Tienen lápiz y papel a mano? ¿Sí? Qué bueno, porque seguro no se van a querer perder esta simpática receta que les traje para continuar: muchachos fritos en salsa picante. (enlentece, su tono se vuelve grave) Un delicioso plato centroamericano, un poco calórico ¿verdad? Sí, claro, pero ahora que ya

N toma carrera, empieza a correr hacia A con un cuchillo en la mano, y cuando está justo por llegar, A aprieta el botón de mute. N se congela. A se acomoda para no ser acuchillada. Vuelve a apretar el botón. N atraviesa el pedazo de carne. N: ¡Prueba superada!

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Mientras los muchachos van quedando a punto, nos ocupamos del aderezo picante, por cierto, muy fácil de preparar, porque se mete todo en la licuadora, otra de nuestras aliadas fieles en la cocina. (Coloca la licuadora contra su mejilla. Nuevamente se oye al tenor entonar un fragmento de aria, y se ve a N bailar con una silueta imaginaria. A enlentece los movimientos de N mientras coloca ella misma en la licuadora los ingredientes de la salsa, y prepara un plato completo, que incluso decora. Luego acelera) N: (jadeando) Ah, bueno, veo que ya está todo pronto… Gracias, querida… Y aquí tienen, amigos, la entrada terminada para que le entren con todo… un verdadero deleite para los sentidos, ¿no les parece? A: Hemos completado así la segunda parte de esta gran noche de crecimiento culinario. Mi nombre es Amapola… Me vistió… VOZ EN OFF 1: Amapola. A: Para… VOZ EN OFF 1: Amapola. A: Pero acepto que me desvista otro. Ya volvemos.

VOZ EN OFF 2: (El mensaje se escucha cortado, superpuesto con lo que dice el contestador. En negrita lo que se oye) …al contrario de lo que a vos te contaron, no hubo un revolcón, sí… Sabés perfectamente que yo sería incapaz de serte infiel… CONTESTADOR AUTOMÁTICO: Bueno, ahora sí, me agotaste, ¡ni la Bestia te salva de volver a llamar! N: Probé con otros venenos, pero de veras creo que este es el mejor, mata todo lo que hay en la vuelta: al insecto, los huevos que lleva dentro, y al esparcirse por el aire mata cualquier bichito de seis pies que esté pululando en diez metros a la redonda, ¿no es maravilloso? Entra A por el costado del escenario. Levanta el tubo del teléfono y pone el altavoz. A: Querido, qué confundido estás… Yo no te quiero ni me interesa que me quieras… Yo también tengo sexo casual con otros hombres, y te diré que no sos el mejor, ni cerca… N: Es más, este producto es tan eficaz, que aplicado en dosis significativas, puede causar intoxicación y hasta la muerte a un ser humano… ¿no es increíble? VOZ MASCULINA: (silencio) VOZ MASCULINA: (enfurecido) Entonces, ¿quiere decir que yo soy un mero objeto sexual para vos? ¿Me estás diciendo después de todo este tiempo que no sentís nada por mí… más allá de lo carnal? A: De ningún modo ¿cómo pensás que puedo ser tan insensible? VOZ: (aliviado, risueño) Ya me parecía… A: También conversamos diez minutitos previo al acto. N: Lo más novedoso de este veneno es que actúa quemando a fuego lento todo el sistema nervioso del bicho en cuestión, una muerte lenta pero segura. VOZ: (pipip, pipip, pipip)

N sale por la puerta del costado del escenario, y echa el veneno a la supuesta cucaracha que persigue. N: Ya está, creo que esta vez le di, fue un golpe certero… Apagón. Vuelve a prender la linterna. N: Me parece que la maté ¿no? Si todavía mueve las patitas… (canturrea riéndose) La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar… porque le falta, porque no tiene, las dos patitas de atrás… Qué olor larga esto… Qué increíble, todavía mueve (tose)… las antenitas… Bien dicen que las cucarachas fueron de los primeros habitantes del planeta, y serán los últimas en irse… qué prodigioso… una suerte de Adán entre los insectos…

Entra N. Durante la escena, A le alcanzará los diferentes utensilios a N como una enfermera le alcanza el bisturí a un cirujano, ceremoniosamente. N: Descuartizar un pollo, queridos míos, requiere de técnica y mucha, y digo bien, mucha destreza y pre-ci-sión. (Entra A con una maqueta de pollo con rueditas, cubierta con una tela) Es fundamental, queridos míos, y digo bien, fun-da-men-tal, que antes de cualquier operación, se cercioren de la asepsia del lugar físico donde van a proceder a separar las presas. No olvidemos que la carne recién muerta, sin conservantes de ninguna especie, ha iniciado ya su proceso de descomposición. No debemos exponernos a la acción devastadora de los gérmenes que pululan en el ambiente. (A descubre la maqueta) Para que la operación se realice a la perfección, es imprescindible, y digo bien, im-pres-cindi-ble, que sepamos exactamente dónde realizar la incisión, para no despedazar el cuerpo ni manosear en exceso las partes. Esto requiere experiencia, pero, mientras no la tengan, es mejor no confiarse. (Erguiendo un marcador rojo como un trofeo, dibuja rayas punteadas en las coyunturas del supuesto pollo y le pone números, indicando el orden en que va a cortar) Una vez que tenemos claramente definido el itinerario, pues bien, estamos prontos para ejecutar la tarea que requiere de un verdadero pulso de cirujano. A le venda los ojos, le pone guantes y tapaboca. Chicos y grandes, por favor no prueben a hacer esto en casa sin la supervisión de un experto, pueden tener accidentes o lo que es peor, despedazar el pollo en vez de descuartizarlo. A le coloca un cuchillo eléctrico en las manos.

3er. segmento: carnívoros
Viernes Santo/ Matar/ Plato principal: Opción Pollo en cuartos/ Tempo: Grave/ Comerse a un igual. LUZ. A: Bienvenidos nuevamente a la presentación en sociedad de la Gran Tía Nenúfar… En este segmento degustaremos uno de los posibles platos principales de nuestro menú cárnico. En este caso carne de ave… Y si de aves se trata debemos remitirnos a los textos bíblicos, donde ya se asocia la mujer al ave, por la magnífica belleza y espíritu de libertad que ambas comparten… En su lenguaje críptico, las Santas Escrituras dan por nombre Eva a la primera mujer, o sea “ave” leído al revés. En contraposición, llaman “Adán” al primer hombre, o sea “nada” leído al revés. Lo cual es perfectamente lógico puesto que ellos se encontraban en el Paraíso… y nosotros en el mundo del revés. Bien, demos paso a nuestra anfitriona.

intErludio 2: carnE QuEmada / tEmpo: tEmpo Giusto
APAGóN. VOZ EN OFF 2 (masculina, a través de un contestador automático): Yo sé que seguramente estés un poquito enojada porque llegaron a tus orejitas de ángel unos rumores baratos, de que yo, en fin, de que yo ando con otra… pero son infamias, panterita. (se corta) N: ¡Otra vez! ¡La cucaracha voladora! Está vez, la liquido, a ver si traje el veneno aquél… CONTESTADOR AUTOMÁTICO: (sonido de ronquidos) Se te agotó el tiempo para dejar el mensaje… No, mentira, si querés seguir aburriéndome un poco más, presioná tres veces el número seis…

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Fíjense estimados, tal es la precisión que requiere, que es aconsejable recurrir a la tecnología, en este caso bajo la forma de un cuchillo eléctrico. Y quiero ser enfática: sé que -como yo- muchas de ustedes han de resistirse a ciertos aparatos… pero créanme, que todo es cuestión de darles y darles y darles. Desde que las mujeres hemos creado las condiciones para convertirnos -si así lo deseamos- en entes autárquicos en relación a los hombres, recobrando así la soberanía alimentaria perdida, ellos han debido buscar el modo de satisfacer su necesidad de comida en soledad. Desde entonces, han comenzado a proliferar en el mercado estos utensilios. Un estudio pormenorizado y sistemático de las patentes de estos productos, arrojará datos estadísticos elocuentes: la inmensa mayoría fue inventada por hombres en los últimos cuarenta años. Hombres desesperados por haberse visto convertidos en amas de casa de la noche a la mañana, tras el éxodo de la mano de obra femenina fuera del hogar. (Cambia de tono) Pero más allá de todo, como me gusta decirles siempre, los utensilios de cocina no manuales son para nosotras, grandes aliados. (Se coloca el cuchillo contra la mejilla. Instantáneamente se oye la voz del tenor con un fragmento de aria. Baila con una silueta imaginaria, cuchillo en mano. Gira y se marea. A hace girar más y más a N, como jugando a la gallinita ciega, y ésta termina impactando una y otra vez contra la maqueta) N: Bueno, queridas colegas, así hemos cumplido una vez más con la que es, como les digo siempre, la regla de oro del buen cocinero, “las cuatro S”: que el plato sea sabroso, seductor, sencillo y saludable.

intErludio 3: uña Y carnE/ tEmpo: tranQuillo
APAGóN. Esta escena se desarrollará entrando y saliendo de la sala, mediante walkie-talkie. El objetivo de ambas es llegar a la mesa de manjares cárnicos sin que la otra se dé cuenta, ya que son los días previos a Pascuas y supuestamente no puede ingerirse carne. N: Santo y seña. A: Vox Nenúfar, vox Dei. N: Querida… A: Señora… N: Tengo entendido que usted hace varios meses se achura a mi marido… A: (silencio) N: ¿Querida? ¿Está usted ahí? ¿Se encuentra bien? A: (casi sin voz) Afirmativo, muy bien, gracias señora. N: No querida, la agradecida soy yo. A: ¿Agradecida? N: Absolutamente. Ha hecho usted un trabajo impecable con mi marido. A: ¿A qué se refiere? N: Bueno, querida, creo que no es novedad para usted… usted misma pudo comprobar la evolución positiva que ha sufrido mi cónyuge… A: Disculpe señora, no la entiendo. N: Digamos que usted contribuyó a que lo que el pobre no obtuvo por selección natural, llegara tras algunas mutaciones. A: Sigo sin entenderla.

N: Gracias a los periódicos revolcones que usted le ha proporcionado, superó la impotencia… aunque claro, deberé dejárselo un tiempo más para ver si también lo cura del último grito de la moda en disfunciones masculinas, la eyaculación precoz… Dígame, querida, ¿para qué un trabajo tan fino si al final usted lo iba a dejar? A: (se toma algunos segundos) Negativo, señora. Él fue el que me dejó. Dijo que con su infidelidad había redescubierto su amor por usted… Que desde que él le era infiel usted se había vuelto la mujer con la que él habría deseado casarse… N: Yo diría que desde que él me es infiel, él se ha vuelto el hombre con el que yo habría deseado casarme… A: Como sea… Dice que ya no le interesa tener aventurillas cuando puede satisfacer todos sus apetitos en el mismo lugar… N: Entiendo. De todos modos, no quiero que haga una regresión a su adolescencia con esa cursilería romántica, de modo que por el bien de todos le solicito respetuosamente que vuelva a incitar a mi marido al engaño. A: Pero señora… ¿quiere que lo obligue? N: De ninguna manera querida, usted expóngase como carnada, que yo me encargo de perfeccionar la caña de pescar. A raíz del exceso de libido que le producían las eyaculaciones precoces… en fin… me tomé algunas libertades con su dieta y restringí la provisión de insumos cárnicos a su sistema… Será cuestión de volver a la etapa de engorde. Están de espaldas una a la otra, y retroceden hacia el mismo punto, hasta que se chocan espalda con espalda frente a la mesa. N: Su misión, si decide aceptarla, es volver a achurarse a mi marido. A: Oka. Cambio y fuera.

4to. segmento: Encarnadamente
El día después/ Renacer/ Plato principal: vacío relleno (y postre)/ Tempo: Allegro molto vivace/ de “encarnar”: “haberse hecho hombre el Verbo Divino”.2 LUZ. N: Si ustedes gustan un plato de carne roja, que es, como saben, mi especialidad, les recomiendo: vacío relleno. Amapola querida, la receta, por favor. A: Usted dijo que no hay receta para rellenar el vacío. Que iba a improvisar. N. Bien, querida, entonces al menos dénos la receta del bizcochuelo ese, al fin y al cabo algo dulce hay que darle a la gente para que se vaya contenta. ¿No ve las caras de amargados que tienen? (La empuja al frente) A: Para el bizcochuelo, huevos: 3 unidades; azúcar: 2 tazas; sal: una pizca; manteca: 200 gramos; leche: media taza; harina: 1 taza y media; vainilla: 2 tapitas. N: Y por supuesto, ¿qué decimos siempre? A: (Con una sonrisa plástica, reproduce robóticamente una coreografía) ¡Mucho amor! N y A harán la mímica correspondiente a cada acción que va enunciando N. Los recipientes que A le alcanza a N no contienen nada. A bate en un bol la preparación para un bizcochuelo. N: Lo primero que se debe hacer es quitarle al vacío (afilando las cuchillas) todo lo que no sirva para nada. Como tenemos poco tiempo, yo ya lo traje hecho… ¿Podrías pasármelo querida? (A deja de mezclar los ingredientes del bizcochuelo, le alcanza a N un recipiente) Gracias… No olviden no salar la carne todavía … A: Hoy es uno de esos días en que la Tía Nenúfar se formula a sí misma preguntas existenciales.
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2. Diccionario Larousse Escolar (1986).

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N: ¿Por qué no salar la carne hasta el final? Para que retenga más sus líquidos. A: Se pregunta qué ha hecho con su vida hasta ahora. N: Unté la carne con un adobo de hierbas aromáticas, tomillo y orégano, además del clásico perejil y ajo, todo en aceto balsámico, acá me lo trae pronto Amapola (A trata de pasarle una asadera y tomar la batidora con una mano. Ambas amagan el intercambio, hasta que finalmente se produce). Y mientras dejamos que el vacío se siga impregnando de un gustito a… nada, nos ocupamos del relleno. A: Y se contesta: he llenado el vacío que me produce saber que los sueños que alimenté durante toda mi juventud están cada vez más lejos, con…. N: (la interrumpe) …la cebolla va en juliana… ven, como la corté yo, el morrón rojo, el morrón verde y la zanahoria, ¿me lo alcanzarías querida, si sos tan amable? Yo lo tengo acá a mano para mostrárselos, así ganamos tiempo. (A deja de revolver y le alcanza cada ingrediente ya cortado. Cuando va a prender la batidora, N se la saca). Permítame querida, que yo me ocupo… N toma la batidora, se la coloca contra el pecho, la acaricia. Cierra los ojos, esperando que suene aquella música. Frota de nuevo la batidora, como si fuera la lámpara de Aladino. No sucede nada. En respuesta, A toma un batidor manual. Mientras bate se le empieza a escapar el contenido del bol, de manera que salpica a N. N: (volviendo) Y finalmente, lo más fácil ¿verdad? Sí, a mí también me parece: rellenar los trozos de vacío, con queso dambo y algún fiambre que les guste, cortado en finas fetas, ¿ven? Así. A: Soñaba con ser una estrella de novela. Soñaba con un galán de novela como marido. Como los personajes de las radionovelas que poblaron su juventud… Como las heroínas lacrimosas y los galanes desgarrados de amor que la hacían vibrar cada tarde por televisión… Soñaba simplemente, con una vida de novela rosa…

A sigue batiendo violentamente; la salpica cada vez más. Empieza a lanzar por los aires el contenido del bol. N, cada vez más cubierta de merengue, continúa su tarea plásticamente. N: Van colocando una capita de fiambre, una capita de queso y una de vegetales, y luego lo arrollan, y le clavan algún que otro palito… sencillísimo, ¿no les parece? Es lo que yo digo. Aquí me está alcanzando Amapola ya todo pronto, es que el tiempo es tirano… Qué eficiencia querida, gracias, es usted un verdadero pulpo en la cocina… (toma ella misma una imaginaria bandeja con la carne rellenada, pinchada y cocida) Y después de 45 minutos de horno moderado así de rico les va a quedar, ¿qué les parece? Espléndido ¿verdad? Sí, claro que sí. En breve quedará pronta también esta rica tarta de coco que tan amorosamente está preparando Amapola. Rellena de helado de coco, mojada en agua de coco y polvoreada con coco rallado, bien tropical. Fíjense qué sabroso este menú, pronto en unas horitas, un deleite para los sentidos, una verdadera maravilla, para compartir en familia, porque en familia todo siempre es más lindo, ¿verdad? Pero por supuesto que sí. (Sonríe plásticamente, cubierta de lo que A está batiendo y sosteniendo una bandeja que no contiene nada) A: En el fondo es una Penélope moderna, una Mme. de Bovary cualquiera. Pero hoy, para ustedes, es la Gran Maestra… la Gran Tía Nenúfar… ¡Bravo! (Aplaude) N: Bueno, queridas amigas, como les digo siempre, un abundante aporte proteico a diario nos garantiza el caudal de energías suficiente para desempeñar con éxito los múltiples roles que nos corresponden según la actual división del trabajo, en particular a las mujeres. Usted señora, que protesta todos los días porque el destino y la sociedad patriarcal la confinaron al ámbito de lo privado -privado de dinero y libertades de todo tipo; usted que sufre terriblemente cada mediodía con la famosa pregunta: “¿Y hoy qué comemos?”… Usted es portadora de un temible poder: tiene bajo control la dieta de su marido y de sus hijos. Quizás, con un poco de suerte, también la de su suegra. ¿Usted

desea que sus hijos rindan más en el colegio? Déles carne. ¿Desea que su marido tenga mayor apetito sexual y mejor rendimiento en la cama? Déle carne. ¿Quiere que su suegra duerma todo el día y deje de entrometerse en su vida familiar? Entonces déle granos enteros y molidos, y olvídese del problema. Para saber que esto funciona, basta con observar la dieta de algunas civilizaciones cuya ingesta iba acorde con la filosofía de vida que pregonaban. Me refiero por ejemplo, a nuestros antepasados romanos, protagonistas de todo tipo de excesos, que vivían con los cinco sentidos exorbitados, de banquete en banquete, de orgía en orgía… O, en contraposición, a los monjes tibetanos, cuya alimentación frugal les permite meditar todo el día en un estado de semiconciencia y ascetismo total. Siguiendo mis consejos culipsicológicos, hará de su marido un romano y de su suegra un monje tibetano, en apenas unas semanas. Haga como yo señora, y descubra de una vez por todas, que el control está en la carne. A: A la salida recibirán su certificado de asistencia firmado por la disertante de esta noche. Además podrán encontrar un CD-rom conteniendo un power point con lo medular de esta conferencia, autografiado por nuestra anfitriona; stickers y pins con el logo de nuestra organización, y para los más fanáticos, camisetas con una foto de la Tía Nenúfar. Gracias, buenas noches, hasta la próxima.

NO HAY APAGóN.

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rEd vElvEt

adaptación teatral del cuento inédito del mismo nombre de lilián Goligorsky

dino armas
Montevideo, 1941
nace en 1941. maestro. dramaturgo, adaptador y director teatral. autor con más de 60 obras estrenadas en el uruguay y en el exterior. a lo largo de su carrera ha obtenido distintos premios y reconocimientos entre los que están: mejor autor del vii Festival infantil (1974); finalista del tirso de molina (1977, España); mejor autor en el segundo Festival nacional de teatro para la infancia y juventud (1980); mejor autor del concurso organizado por la intendencia municipal de montevideo (1989); primer premio en concurso por los “50 años de la sociedad uruguaya de actores” (1991); premio único, género drama, en los premios anuales de literatura del ministerio de Educación y cultura (1992); mejor autor de la temporada, diario “El país” (1992); premio Florencio a mejor autor (1993); mejor autor temporadas 1993 y 1995, diario “El país”; mejor autor temporadas 1994 y 1995, revista “sábado show”; seleccionado para participar de teatro abierto (1999); seleccionado para participar del proyecto “memorias de mi ciudad” (1999). a partir del año 2000 su carrera se proyecta con más fuerza en el exterior a partir del estreno en Buenos aires de “pagar el pato” aunque ya había sido estrenado en nueva cork y asunción de paraguay. su presencia en chicago, illinois es constante donde se han representado por elencos locales y extranjeros: “pagar el pato”, “rifar el corazón” e “¿Y si te canto canciones de amor?”. su último estreno allí fue: “la lujuria según ramiro”, en el 2007, por el “aguijón theater” dirigido por rosario vargas. también ha sido estrenado en Washington y miami. ha representado a uruguay en distintos festivales nacionales e internacionales: mar del plata, Bragado, teatro de la luna. En el 2006 obtuvo el morosoli de plata en la categoría letras y ese mismo año fue incorporado como dramaturgo a los programas de Educación secundaria. En el 2007 fue nominado como mejor autor, premio Florencio, por “dos en la carretera”. En el 2008 ha escrito un guión para cine –sin título aún- para el director sergio dow, participó en los Festivales de punta del Este con “dos en la carretera” y en el internacional de san pablo con “pentágono” y ha sido uno de los ganadores del concurso “a dos voces” del c. c. de España con “red velvet”. Entre sus obras se destacan: “carlitos del mar”, “susana´s tango”, “Queridos cuervos”, “apenas ayer”, “sus ojos se cerraron”, “Feliz día, papá”, “Extraños por la calle”, “Gente como nosotros” y “las noches mágicas del castillo”

PERSONAjES EL ELVIRA Una moqueta de césped sintético cubre todo el piso del escenario. En un extremo, un banco de plaza, muy barroco. La luz va subiendo de a poco hasta llegar a giorno. Música acompaña el movimiento de luz. Se oye el canto de distintos pájaros. Entra EL. Viste con una elegancia muy británica. Lleva una chalina echada sobre los hombros, como con descuido y lentes de sol. Trae una cesta de mimbre picnic que deposita junto al banco. Mira a su alrededor, suspira y consulta su reloj; después se inclina, abre la cesta, saca un mantel a cuadros, un termo, dos tazas y masitas, que dispone con primor sobre el mantel. Luego se sienta en el banco y saca de la cesta un diario inglés todavía plegado. Entra muy apurada ELVIRA y se detiene de golpe, contemplando el lugar. Está muy bien vestida con un tailleur tipo Chanel muy sobrio; se aproxima a él y le da un ligero beso en la frente.

ELVIRA: Ahhh ... Se está bien aquí. Se respira ... No sé ... otro aire. Más limpio, diáfano... como angelical. ÉL: (despliega el diario con ademanes algo bruscos y se pone a leer. El diario le tapa el rostro. Ella camina sobre el césped hasta llegar a su lado.) ELVIRA: Hay que reconocer que este es un sitio agradable. Verdad? Agradabilísimo. ÉL: (murmurando) Hmmm ... ELVIRA: (da un gritito y corre hacia un extremo. El la mira por encima del diario) Ayyy... Juraría que estos trinos son de un zorzal ... ÉL: (hace una mueca, mezcla de fastidio con desinterés y vuelve al diario.) ELVIRA: (afirmando) Sí, sí ... Es un zorzal. (gira sobre sí misma) Y el césped, impecable! Ahhh ... y ese grupo de árboles. (señala a lo lejos) Miralos, miralos, una maravilla! No parece una postal? (queda quieta, cierra los ojos) Y este atardecer (se mete el índice en la boca y lo alza y habla hacia el aire, juguetona) ... Y tanta calma, sin nada de viento ... ÉL: (molesto, bufa y cambia de postura.) ELVIRA: (dándole importancia a cada palabra) Es ... Es como si ... Es como si ya ... Es como si ya estuviéramos en ... (pausa importante. El se levanta un poco los lentes y la mira, entre expectante y contrariado. Ella agrega) ... En ... primavera! ÉL: (dobla la hoja del diario casi con violencia y vuelve a cambiar de posición.)

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ELVIRA: (caminando como una modelo en un desfile) Qué te parece este tailleur? Es la última creación de una diseñadora joven muy talentosa. (habla con un tono irónico) Es sobrio, no doctor Bordagaray James? Tiene un buen corte, el color es el adecuado para mi edad y para mi condición social. ÉL: (cierra el diario, lo vuelve a doblar y lo guarda en la cesta. Se quita los lentes, saca un pequeño spray y un kleenex del bolsillo y se pone a limpiar los cristales, mientras la mira.) ELVIRA: (imita la voz de un hombre) “Nada de mamarrachadas. Elvira, yo no soy un picapleitos cualquiera.” ÉL: Otra vez con la misma historia? ELVIRA: Sí, por qué? ÉL: Porque a esta altura estoy aburrido de escucharla. Ya sé, ahora viene lo de ... ELVIRA: Ahora viene lo de ... (imita voz masculina) “Soy un abogado de prestigio y me muevo en círculos muy importantes.” ÉL: (guarda el spray y se vuelve a poner los lentes.) ELVIRA: Sigo? ÉL: Si a vos te funciona ... (se encoge de hombros.) ELVIRA: (con ironía) Círculos muy importantes, pituquísimos, todos nariz para arriba. ÉL: (se pone de pie y se acerca al mantel) Un té? ELVIRA: Por qué no? ÉL: (se acuclilla para servir y le tiende la taza. Elvira se sirve una masita) Azúcar? ELVIRA: No. Gracias. (se pasea con la taza en la mano, bebiendo y hablando) Pero todos esos cajetillas y pitucos y ... (se vuelve hacia él) y hasta usted mismo doctor Gonzalo Bordagaray James, debieron reconocer que nunca di la nota, que siempre estuve a la altura de las circunstancias ...

ÉL: (se sirve a su vez, vuelve a sentarse en el banco taza en mano y no mira a Elvira.) ELVIRA: ... que nadie supuso ni pudo haber supuesto que nací y me crié en La Unión, en una casita con gallinero en el fondo. Siempre, desde el principio, me comporté como una verdadera señora de Carrasco Inn. ÉL: Me consta. (levanta su taza como para brindar y ella hace lo mismo desde su lugar.) LOS DOS: (ahora él sonríe) Chin Chin. ELVIRA: (se sienta sobre el césped en una pose muy estudiada) Debo reconocer que lo que verdaderamente me ayudó fue que mis pobres viejos ... (se persigna) que Dios los tenga en su santa gloria, se hayan deslomado trabajando como dos burros de carga para que yo pudiera estudiar. Primero el profesorado de inglés, después los cursos de perfeccionamiento y, finalmente, la beca en el mismísimo Oxford. ÉL: Más té o una masita? ELVIRA: No ... is enough for me (se levanta y le devuelve la taza) Ah, the five o’clock tea, a nice cup of tea (ríe) Sólo a los ingleses se les puede ocurrir algo semejante. ÉL: (toma la taza de ella, sacude ambas tazas. Las seca con una servilleta y vuelve a meterlas en la cesta.) ELVIRA: (ríe a carcajadas como celebrando un chiste privado, hasta que se calma. El la acompaña en su risa con un tono asordinado) Mi inglés perfecto hizo milagros con las damas de Garden. Ellas tuvieron que aceptarme en pie de igualdad ... o más bien de desigualdad, porque esas ladies hablan inglés en el más puro estilo Tarzán (imita en forma afectada un inglés cocoliche) “Me María de los Milagros, and you are ...?” (bufa) Te confieso, doctor, que nunca, pero nunca me aburrí tanto como en las exposiciones de rosas y eso que hasta gané un primer premio con mis Red Velvet. Creo que aquellas mujeres criollas murieron, resucitaron y volvieron a morir cuando me oyeron conversar como si hubiera nacido en Belgravia con uno de los jurados que vino de Inglaterra, un Sir que había obtenido el título por cuidar de los rosales de Su Majestad Elizabeth Alexandra Mary Windsor.

ÉL: (ahora saca unos prismáticos de la cesta y mira a su alrededor.) ELVIRA: (lo mira con sorpresa y aprobación antes de hablar) Bueno, vos, con los años te olvidaste de mi premio, de las Red Velvet y de mi charla con el rancio jurado inglés. Y, en cuanto a tu familia, no tuvo otra que tragarse este sapo muerto ... (hace un movimiento con la mano como señalándose a sí misma. Pausa. Se toca el prendedor de la solapa) Ah, capaz que no te convence este detalle de mi prendedor. ÉL: (él enfoca el prendedor con los prismáticos.) ELVIRA: Tendrás que convenir conmigo en que es delicado, nada ostentoso. Apenas con la inicial de mi nombre. (hace un mohín sensual con la boca) Eee ... ÉL: Eeee (mientras repite el mohín.) ELVIRA: Oro blanco puro con diamantes pequeños. Un auténtico trabajo de orfebre. Un regalo, sí y que no desentona con el conjunto. Es el toque justo. Y los zapatos haciendo juego con la cartera ... (se los quita y los acaricia) De cuero italiano, suaves, sedosos y ... carísimos. (pasa al lado de él y los deja caer. El los acomoda junto a la cesta.) De repente me dieron ganas de vestirme así con todo lo que pudiera provocarte. (tararea una música típica de striptease, deja que la falda se deslice a sus pies y de un saltito sale de ella. Luego se desabotona la chaqueta, se la quita y la arroja al césped.) ÉL: (tararea también el tema y agita la servilleta como alentándola, mientras sigue mirándola con los prismáticos.) ELVIRA: (trata de cubrirse con las manos en una deliberada pose falsamente tímida) No creo que a los vecinos les importe verme en ropa interior. (se acaricia el cuerpo) No es fantástico? Nada de encaje sintético, pura seda natural. (va hacia él, le quita los prismáticos y ahora los usa ella y hace una recorrida de 360 grados) Te encanta este tipo de lencería, no? ÉL: (mirando a todos lados, tal vez con turbación) Bueno, Elvira ... No sé ... (señala el entorno.)

ELVIRA: Además, estarás de acuerdo en que mi figura sigue siendo sensacional y no creas que hago esas dietas asquerosas o que me mato en el gimnasio como hacen algunas de mis pocas amigas. ÉL: Sí, pero aquí ... ELVIRA: Me compré más de media docena de estos juegos. ÉL: (tragando saliva) Más de media docena ...? ELVIRA: Y de todos los colores. ÉL: De todos los colores ...? Negro también? ELVIRA: (le devuelve los prismáticos en la mano) Negro también. (gira) Mi fetichista! (totalmente enajenada, caminando en círculos) Te cuento: él me desviste despacio. Cuando llegamos a la habitación no se me echa encima como un energúmeno, como hacen o hicieron otros. ÉL: Basta. Elvira ... Ya es suficiente. ELVIRA: Primero las copas: whisky o champaña. Como somos una pareja habitué de esa hostería de Piriápolis, siempre nos lo tienen preparado, bien frío. ÉL: Por favor, Elvira! Que no respondo de mí. (parece furioso o muy excitado.) ELVIRA: Y después de las copas ... los besos y después de los besos, las caricias ... y el desvestirse, una a otro y otro a una. ÉL: Y si paráramos acá? ELVIRA: (fuerte) Shut up! ... Y los besos en los pezones y jugar con mi vello púbico. Le gusta que lo tenga tan espeso y rizado. ÉL: (se emboza con la chalina de seda, medio en broma, como escondiéndose) Señora, yo no la conozco. Es más, si me preguntan quién es, voy a decir que no sé quién es usted. (le da la espalda.) ELVIRA: (con voz más fuerte, como si no lo hubiera oído) Y cuando hunde la cabeza para lamerme el clítoris con suavidad ... Debo reconocer que es un verdadero artista. ÉL: Elvira, que todo tiene un límite.

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ELVIRA: (se echa en el césped, lo acaricia y mueve con sensualidad) Ahhh ... y ese momento cuando se detiene para terminar de desvestirse. Yo ya estoy a mil, deseándolo. Casi con miedo de tener un orgasmo antes de que termine de sacarse toda la ropa. Desnudo, se acuesta a mi lado y empieza el verdadero juego: lamer y besar, besar y lamer ... Ahhh (sacude la melena; luego, en una transición se sienta en el césped y habla en otro tono) Pensar, doctor Bordagaray que pasé tantos años sin sentir nada de eso. Vos con tus postgrados, con tantos masters, con tu dichosa posición social y con tanto golf con los amigos. ÉL: El golf no. No te metas con el golf. Sabés que es mi deporte favorito. ELVIRA: (se contonea provocativamente, acaricia el césped) No te inquietes. No tengo intención de escandalizarte. (Mira a ambos lados) No hay un alma por los alrededores. (Se oye el trino de un pájaro) Bueno, hay pájaros ... (con intención)... y pajarones. (vuelve a acariciar el césped. Después muerde las palabras) Se ve tan tierno, tan mullido. No hay duda de que este césped recibe los mejores cuidados. ÉL: (le informa con frialdad) El secreto consiste en regar y cortar, regar y cortar ... y así durante 600 años. ELVIRA: Un poco exagerado lo de los 600 años. Ni vos ni yo ni nadie lo va a ver crecer. (va hasta su cartera gateando, saca cigarrillos, boquilla y encendedor. Cambia el tono de su voz, después de dar una pitada y expirar el humo con fruición). Ya sé que siempre te molestó que fumara y, encima, cigarrillos negros, fuertes y nacionales. Ya casi no se encuentran sin filtro. Estos, ahora me los mandan de París. ÉL: (saca del cesto una radio portátil, la enciende y se escucha música clásica o de cámara o un réquiem. Jugando, para molestarla, subirá y bajará el volumen constantemente, lo que la obligará a ella a subir y bajar el volumen de sus parlamentos.)

ELVIRA: La verdad es que Marilyn tenía razón con aquello de: “un whisky antes, un cigarrillo después” (Mientras habla se va vistiendo) Bueno, quiero que lo sepas de una vez, que ahora “los después y los cigarrillos suelen ser varios”. Sí, mi querido doctor, doble apellido, lo que estás oyendo. ÉL: Por favor, Elvira ... ELVIRA: Te estás retorciendo, no doctor? Pero, por suerte y no gracias a vos, pude descubrir que soy una mujer de orgasmos múltiples. Y yo que ya estaba convencida de que era frígida ... Sabés lo que fue acostarme con vos? Un trámite. ÉL: Pero, Elvira ... ELVIRA: Si hasta fui a consultar a un ginecólogo, un carcamán que me recomendó nada menos que tu hermana Belén: la más chupacirios de tu familia. ÉL: No metas a Belén en esto. ELVIRA: (le hace un gesto con la mano como indicándole que espere y en seguida se señala a sí misma y habla con su voz) El médico. (Se ríe y en seguida imita la voz del ginecólogo viejo) “Señora mía, lo suyo es completamente normal. Qué mejor prueba que el hecho de que usted tiene dos preciosos hijos? Por desgracia, para nosotros los ginecólogos, ahora se habla demasiado del sexo, en la tele, en las revistas femeninas y hasta en los suplementos de los diarios. Y se inventan muchas cosas sobre el placer, el clítoris, la vagina, las zonas erógenas ... el punto no sé qué ... Pero usted es una dama y tenga por seguro que todo eso son pamplinas ... Los deberes maritales ...” (vuelve a reírse y habla normal) Qué bla bla bla! Ya ni los curas dicen esas pavadas. Deberes maritales! Ya me cansé, te lo voy a decir en tu propia cara. Qué digo cara? Te lo voy a decir en tu propia tumba. Dejame pasar. (lo aparta y hace mutis rápida tras el banco. El desde su lugar. Ella en off) Ahora me vas a escuchar,

doctor Gonzalo Bordagaray James. A ver si recordás esta imagen que no logro apartar de mi mente? Yo con el camisón arremangado hasta la cintura. Vos encima mío con el pantalón del pijamas bajado lo indispensable, a oscuras y en el medio de la cama. Me metías el pequeño instrumento, un par de bombeos y te vaciabas y una media vuelta y ... (imita la voz de hombre) “... Hasta mañana, Elvirita, que descanses.” Eso cuando no te me quedabas dormido y empezabas a roncar todavía encima de mi cuerpo. ÉL: Pobre hombre! Al fin de cuentas siempre le tuve aprecio! ELVIRA: (entra tranquila) Después del nacimiento de Gonzalito me busqué otro ginecólogo y me puse el DIU. El esperaba una prole digna de nuestra posición, pero a mí me daba asco convertirme en una vaca paridora. (va otra vez hasta cerca de donde se supone que está la tumba, pero no hace mutis. Vuelve a imitar la voz masculina. El empieza a dar vueltas nerviosamente alrededor del banco) “Ay, Elvirita, qué te pasa? No tendrás algún problema para volver a embarazarte? (de nuevo con su voz y haciendo un corte de manga) De acá! ÉL: Tatatatán ... Sorpresa! (saca del cesto un ramo de rosas y se lo alcanza a ella.) ELVIRA: (huele las rosas) Qué maravilla! Qué aroma delicioso! Y de nuevo compraste las Red Velvet, tan difíciles de conseguir y son más de una docena. Deben de haberte costado un ojo de la cara. A veces tenés cosas de gurí chico. ÉL: Sé que son las que preferís. (desde la radio encendida suena ahora un tango antiguo, arrabalero. Los dos se miran. Ella se pone una de las rosas en la boca y se aparta con pasos de tango. Se detiene con la mano en la cintura esperándolo. El deja el resto de las rosas sobre el banco y también con pasos de baile, se le acerca. Los dos frente a frente y ella,

como si fuera el hombre de la pareja lo “lleva”. Durante el parlamento que sigue, hacen las figuras típicas de los buenos bailarines de tango.) ELVIRA: (a él) Dentro de un rato vamos a estar en la cama, vos y yo, abrazándonos, lamiéndonos, inventando cosas. Lo vamos a hacer bajo la ducha, arriba de la alfombra, en cada butaca, por delante y por atrás. Vamos a decirnos cochinadas... muchas. Todas. (le hace dar un violento giro y siguen bailando.) ÉL: (habla en un tono de reconvención no muy convincente) Mmmm ... En el fondo no sos tan señora de Carrasco. ELVIRA: Por supuesto que no. (haciendo cortes) A ver, decime algo chanco. (van pasándose la rosa de boca a boca.) ÉL: Con él tan cerca? ELVIRA: Con él ahí me excita más. ÉL: (en voz muy baja, con cierta timidez) Puta ... ELVIRA: (lo hace girar) Más fuerte, que te oiga debajo de la tierra. ÉL: (más fuerte) Mi puta. (ella le hace hacer la “sentadita”) Mi putita de la Unión. (hacen un movimiento coreográfico de los más conocidos, sobre los últimos acordes del tango.) ELVIRA: (va hasta el banco, toma el resto de las rosas) Vamos, ayudame. Vos, llevale éstas a su tumba. (él hace mutis con las rosas en la mano. Elvira habla en la dirección en la que va él) Lo viste Gonzalo? No le encontrás cara conocida? Claro, acertaste. Es el abogado que vos mismo contrataste para tu estudio. Te acordás? Una luz, dijiste y tenías razón: como que acabamos en la cama el mismo día de tu entierro ... (regresa él, se enlazan y contemplan a lo lejos.)

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ÉL: Te gusta como quedaron las rosas? ELVIRA: Quedan fantásticas sobre el césped, a pasos de la lápida de mármol. Ojalá pudieras disfrutarlas, Gonzalo! (ahora se dirige a él) Vamos a Piriápolis? ÉL: Vamos. (caminan rápido, de pronto él se detiene) No vas a saludarlo? ELVIRA: Vos querés? (él asiente) Hasta el viernes que viene. (se vuelve hacia él) Me dejás decirle algo? Quién hubiera dicho que al final ibas a resultar tan excitante, doctor Gonzalo Bordagaray James? (se da vuelta y lo mira a él) Cómo me gustó cuando te pusiste los prismáticos. (se le va acercando) Cómo se te ocurrió traerlos? ÉL: (mientras recoge la cesta) No sé, fue de repente ... A mí me enloqueció lo del striptease. (van saliendo.) ELVIRA: Y si el viernes que viene nos disfrazáramos? ÉL: Bárbaro! Y de qué? ELVIRA - No sé. De Batman y de Robin ...? ÉL: De un cura y una monja ...? (las voces se van perdiendo.) ELVIRA: De doctor y enfermera ...? ÉL: De niño bueno y maestra mala ...? (la luz va bajando hasta llegar al apagón, mientras suena una música juguetona.)

FIN

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mEncionEs
Fernando Schmidt Magdalena María Bosch Hughes / Natalia Rey Esperanza Richard Riveiro Oscar Bernardo Correa García / Germán Ignacio Lema Álavarez

autor intElEctual

RICARDO: Este es un preso, un irlandés, condenado a cadena perpetua. ARTURO: ¿Cómo se llama? RICARDO: Arturo, bueno Arthur. Está en una prisión de máxima seguridad en Manila, Filipinas. ARTURO: ¿Filipinas?

Fernando schmidt
Montevideo, 1965.
ha desarrollado guiones para más de veinte programas de la televisión rioplatense y chilena. por más de una década ha libretado los ciclos televisivos y teatrales del comediante antonio Gasalla. Es autor de ocho piezas teatrales estrenadas en uruguay, chile y España.

El ámbito es un escritorio y el decorado minimalista. Hay una mesa de trabajo con una computadora y otra mesa auxiliar, con una cafetera eléctrica en funcionamiento y un par de pocillos blancos. Ricardo y Arturo están sentados en un sofá de dos cuerpos. Ambos visten camisa blanca y pantalón negro.

RICARDO: Sí pero no importa, porque como es extremadamente peligroso está incomunicado, así que no vemos a nadie más. No hay ningún filipino en la vuelta. ARTURO: Un irlandés en una cárcel filipina sin filipinos, sí. RICARDO: Un tipo jodido. Un asesino serial, un terrorista internacional, pero apasionado por el ajedrez. ARTURO: ¿Por qué “pero”? RICARDO: ¿Cómo? ARTURO: ¿Por qué “pero”? Decís “un terrorista internacional pero apasionado por el ajedrez”. ¿Vos creés que los terroristas no juegan al ajedrez? Te equivocás. Va bien con su perfil psicológico. Esa gente piensa mucho. RICARDO: Está bien, retiro el “pero”, “y”, lo que sea “y” apasionado por el ajedrez. ARTURO: ¿Con quién juega? RICARDO: Con nadie. Está solo en un calabozo. ¿Con quién querés que juegue? ARTURO: Con el guardia. RICARDO: El guardia es filipino, no lo podemos ver. ARTURO: No lo vemos. Está afuera, en el corredor. Arturo se incorpora y camina por delante del sofá, mientras habla.

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Camina haciendo la ronda de vigilancia y cada vez que le toca pasar frente a la puerta del calabozo, se lo escucha decir: “peón cuatro alfil dama”... “caballo tres alfil rey”... “jaque” RICARDO: ¿Y juega sin ver el tablero? ARTURO: Tiene dibujado uno. Arthur tiene otro y van anotando los movimientos. RICARDO: Eso es la batalla naval. ARTURO: ¿Tiene que ser ajedrez? RICARDO: Sí, la batalla naval es como el ta te ti, no puede despertar pasiones. El ajedrez sí. Es más que un juego, es un deporte, una ciencia, un arte. Pero bueno, el caso es que Arthur no juega ajedrez porque no tiene ajedrez. Si tuviera uno, probablemente jugaría con tu amigo el carcelero. ARTURO: Tenemos un problema, el carcelero habla filipino. RICARDO: Jugaría solo, no interesa. El problema es que no tiene tablero ni piezas. Tampoco tiene a quien encargarle uno, es un irlandés preso en Manila, que no tiene a nadie. ARTURO: ¿Ni un conocido? RICARDO: No, a los conocidos los mató a todos. Por eso está preso. ARTURO: Un hijo de puta. RICARDO: Un hijo de puta, pero le gusta el ajedrez. (Corrige) “Y” le gusta el ajedrez. Tanto le gusta que se graba un tablero en el pecho. Con las uñas se lo graba. Se hace cortes a lo largo y a lo ancho y después, con su propia sangre, pinta alternadamente la mitad de los cuadros. ARTURO: ¿Y las piezas? RICARDO: No tiene. Necesita conseguir las piezas y eso se vuelve una obsesión. Arthur está condenado a cadena perpetua. Él sabe que va a morir entre rejas, así que dejó de soñar con su libertad para soñar con una partida de ajedrez. Esa es la única razón que tiene para vivir.

ARTURO: ¿Y qué hace? RICARDO: Hay una ley en Filipinas por la que un recluso confinado a prisión perpetua, puede, una vez al año, elegir y ordenar una comida de su preferencia. ARTURO: ¿Eso es verdad? RICARDO: No, pero ¿qué importa? Por eso puse Filipinas, ¿quién va a ir a averiguar? ARTURO: No, ahí se cae a pedazos. Vos no podés inventar una ley así para justificar tu historia. RICARDO: Está bien, no es una ley, pongamos que es una gracia que le otorgan por algún gesto, por alguna colaboración. Contribuye a esclarecer un caso policial y le conceden una comida, como al Dr. Lecter en El Dragón Rojo, que le dan una cena por colaborar en una investigación. Este va a recibir una comida a su elección por año y hasta el día de su muerte. ARTURO: ¿Y? RICARDO: El tipo pide que le traigan una costilla con guarnición de puré. ARTURO: ¿Un irlandés, en una cárcel filipina, sin filipinos, pide una costilla con puré? RICARDO: Sí, ¿qué tiene? ¿Qué va a pedir? ¿Fideos? Fideos come todos los días. Pide una costilla con hueso y puré. Se come la carne, el puré, pela el hueso con los dientes y lo comienza a roer para tallar una pieza de ajedrez. ARTURO: ¿La talla con los dientes? RICARDO: Y con las uñas, y raspando el hueso contra el piso. Tiene todo un año para hacerlo, hasta la próxima comida. ARTURO: ¿Y ahí empieza de nuevo? RICARDO: Exactamente. Son 32 piezas, 32 costillas con puré, 32 años. ARTURO: 32 años... ¿y qué edad tenía cuando cayó preso? RICARDO: Joven, menos de treinta.

ARTURO: ¿Y cuál es la esperanza de vida en Filipinas? RICARDO: Qué importa, además es irlandés y se cuida mucho. ARTURO: ¿Y entonces? RICARDO: El tema es que donde le encuentren las piezas se las decomisan. Y entonces se las va guardando en el ano. Es un clásico de las cárceles, ocultar cosas en el intestino. ARTURO: ¿32 piezas de ajedrez? RICARDO: Pensá que no se las metió todas de una, fueron 32 años. Puede empezar con los peones. ARTURO: Sí, claro. RICARDO: A los 32 años completa el ajedrez y ya no vive para jugarlo sino para conservarlo, mantenerlo oculto, fuera del alcance de los vigilantes. Ese es el único sentido que tiene su vida. ARTURO: ¿Y? RICARDO: Al año siguiente de completar el juego, comete un error imperdonable; cuando llega la hora de ordenar el menú, pide lasaña. ARTURO: ¿Lasaña? ¿Un irlandés, preso, en Manila y con 32 piezas de ajedrez en el culo pide lasaña? RICARDO: Lasaña, ravioles, milanesas, sushi, cualquier cosa, no interesa. Lo importante es que no pidió costilla con guarnición de puré... Y despertó sospechas. 32 años ordenando costillas con puré, ¿qué razón tenía para cambiar? ARTURO: Puede ser que le hayan salido duras los últimos veinte años. RICARDO: No, Arturo, él nunca se quejó. Y la policía de Manila es de lo peor. Son incapaces e inhumanos. Por incapaces no le encuentran explicación al cambio de menú, por inhumanos lo torturan buscando una confesión. Pero Arthur resiste, consciente de que en aquel secreto le va la vida. A pesar de la paliza no le sacan una palabra, por ende no consiguen una sola pieza de las que ocultan sus entrañas.

ARTURO: Otro final feliz. RICARDO: Esperá. El maltrato, los golpes brutales que ha recibido, tienen consecuencias nefastas. Una hemorragia interna causa una colitis que le hace expulsar primero un peón y luego la dama, dando fin a una vida y título a una obra: “La apertura inglesa”... ¿Y? ARTURO: No sé, eso de que cague una apertura inglesa me parece demasiado intelectual. RICARDO: Es público de teatro, Arturo. ARTURO: Igual, no me gusta. ¿Café? Arturo se incorpora y se dirige a la mesita auxiliar, para servir café. RICARDO: Gracias. Cambiamos el remate, no hay problema. ARTURO: ¿Y qué? ¿Caga una siciliana, una apertura francesa? Da lo mismo, Ricardo. Igual el remate es lo de menos. No me gusta que le apasione el ajedrez, ni la cárcel de alta seguridad, ni Manila, por más que no haya filipinos... RICARDO: Pará. Trabajemos positivamente. ¿Qué te gustó? ¿Te sirve que sea irlandés? ARTURO: No me disgusta. RICARDO: ¿Preso no? ARTURO: No. RICARDO: ¿Demorado? ARTURO: (Pausa) Roberto, yo quiero vender. RICARDO: ¿Eso quiere decir que demorado no te parece mal? ARTURO: Quiere decir que quiero vender mi parte. RICARDO: ¿Cómo que querés vender tu parte? ¿Qué decís, Arturo? ARTURO: No es para que lo discutamos. Es una decisión personal, no la estoy poniendo a tu consideración. No tengo azúcar. RICARDO: ¿C-cómo puede ser?

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ARTURO: No queda más, no me trajeron el pedido del super. RICARDO: ¡¿Cómo que te querés abrir?! ARTURO: Hay un par de interesados. Uno trabaja en publicidad, Marcelo, leí una carpeta suya y tiene cosas muy efectivas. La otra es una mina, escribe cuentos infantiles. RICARDO: Pará, pará, ¿qué interesados? Vos no vas a vender nada. Esto es Ravera y Stein. Vos sos Ravera, yo soy Stein, punto. ARTURO: Vos sos Morales y yo soy Galetti. Ravera y Stein es una marca. RICARDO: Son seudónimos. ARTURO: Es una empresa, Ricardo, y me voy. Me cansé. (Dándole el pocillo) Tu café. RICARDO: Vos no podés estar hablando en serio. Ya sé, es otra de tus famosas técnicas autorales para disparar la historia, como cuando me querías hacer creer que te acostaste con Laura. ARTURO: (Pausa) Yo me acosté con Laura, Ricardo. RICARDO: ¿Ves? Ahí estás de nuevo. ¿Cómo se llama este ejercicio? ¿Detonante lúdico? ¿Disparador de ideas? ¿Impulso emotivo?... ARTURO: Se llama: “tu mujer es una puta y vos no podés ser más tarado”. Ricardo enmudece, lo mira. Fue la noche de los premios Ariel. Vos te emborrachaste y no podías conducir, yo los llevé hasta tu casa. Cuando te estaba subiendo al dormitorio me vomitaste encima. Ricardo con expresión de amargura. Laura insistió que no me podía ir así, que me tenía que cambiar la ropa. Todos nos habíamos pasado de copas y...

RICARDO: ¿Tampoco tenés edulcorante? ARTURO: Esperá... Arturo busca sobre la mesa. Ricardo fija la mirada en el pocillo, pensativo. RICARDO: Está bien. Está bien... Cambiamos el ajedrez por damas chinas. Un irlandés que juega damas chinas en una cárcel de Manila. (Implorando) No me saqués la cárcel. ARTURO: (Sin escuchar) No fue la única vez... Cuando empezaste con el taller de guión, nos veíamos en un hotel de la Ciudad Vieja, todos los martes. Por eso no quise dar el curso con vos. Fue una locura. Aunque lo lamento muchísimo, no soy tan cínico como para pedirte perdón. RICARDO: (Sin escuchar) ¿Y si no es una cárcel, qué?... ¡Una abadía! ¿Te gusta una abadía? Un viejo monasterio donde solo se reza. No se permite hablar, ni mirarse a los ojos, mucho menos jugar ajedrez o a las damas chinas o a la batalla naval. ARTURO: Ricardo... RICARDO: Como el Nombre de la Rosa. Ahí no los dejaban reírse, ni que hablar meterse todas esas fichas en el orto. ¿Cuántas son las damas chinas? ARTURO: Ricardo... Milagros... es hija mía. RICARDO: ¿Eh? Arturo vuelve a sentarse en el sofá. ARTURO: Son treinta. Las damas chinas son treinta. RICARDO: ¿Cómo que Milagros es hija tuya? ARTURO: Nunca dejaste de ser estéril. El doctor Beltrán te mintió. No había ninguna posibilidad. Yo sé que es una hijaputez, pero me hizo mucha gracia que insistieras en ponerle Milagros.

Ricardo se incorpora, se rasca la cabeza, visiblemente preocupado. RICARDO: ¿Treinta, nada más? Son pocas. ARTURO: Si vos no querés que se entere, lo que es por mí nunca lo sabrá. Por suerte salió a la madre. RICARDO: Mejor que sea un musulmán. Sí; transcurre en Teherán, en los años ochenta. No te preocupes que no mostramos ningún iraní. Es un irlandés convertido al islamismo. Ahí tenemos más paño para cortar, porque el ayatola Jomeini prohibió el ajedrez. Ya sé que te hincha las pelotas el ajedrez, pero yo creo que va a rendir más que las damas chinas. Hay toda una simbología y está muy bien ese conflicto interior que se da entre la necesidad de respetar la religión y la pulsión de satisfacer un deseo. ¿Qué creés que prevalece: la convicción religiosa o la afición lúdica? ARTURO: La religiosidad, sin dudas. RICARDO: No son las únicas mujeres que compartimos, Arturo. ARTURO: En un musulmán esa dualidad es insostenible. RICARDO: Si te sirve de excusa, después de hacerlo empecé la terapia. ARTURO: ¿Y por qué no un irlandés, católico, en Dublín mismo? RICARDO: Pensaba que me iba a llevar el secreto a la tumba, como se lo llevó ella. ARTURO: Un nacionalista, extremista. RICARDO: Tu madre, Arturo. ARTURO: ¿Qué pasa con mi madre? RICARDO: Fue solo una vez... ARTURO: ¿De qué hablás, Ricardo? (Ríe nervioso) Vos a mi madre ni la conociste. La única vez que estuviste cerca de ella fue en el velorio, que te portaste como un campeón, dicho sea de paso fuiste el único que pasó toda la noche conmigo, acompañándome, dándome una voz de aliento, yo no me olvido...

RICARDO: Nunca más fui a un velorio a cajón abierto. ARTURO: ... Es una lástima que no la conocieras, porque te hubiera caído bárbaro. Una tana divina. De carácter fuerte, luchadora, madraza, pero siempre alegre eh. Jamás la escuchabas quejarse... RICARDO: Me aseguré que estuvieras bien dormido. Hubiera sido muy traumático. ARTURO: ...Muy distinta al viejo. Se complementaban, ella era sanguínea, papá era más cerebral. La vieja explosiva, él en cambio un tipo muy reflexivo, ¡ahí tenés un ajedrecista! Podía estar horas pensando un movimiento. ¡Qué paradoja! Después ese Parkinson de mierda. RICARDO: ¿Me dijiste que hay una mina interesada? ARTURO: ¿Qué? RICARDO: La que está interesada en comprar tu parte. ARTURO: Beatríz, sí. Editó un par de libros infantiles. Escribe poesía. También hizo el guión de un corto. RICARDO: ¿Está buena? ARTURO: No sé, yo me limité a hojear los libros y a leer la... RICARDO: (Interrumpe) Está buena. Yo te conozco. Descartala. ARTURO: Es agradable, nada del otro mundo. RICARDO: No, no me interesa. ARTURO: Por lo menos dejáme que te la presente. RICARDO: No, está vetada. No quiero problemas con Laura, sabés como es. ARTURO: Yo hablo con Laura. RICARDO: No, gracias. ARTURO: Yo le hablo, no tengo problema. Sabés que ella a mi me escucha.

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RICARDO: A vos te va a decir que sí, que no hay problema, que está todo bien, pero después la cuenta me la pasa a mí. ARTURO: ¿Y qué hay de Marcelo? RICARDO: ¿Quién? ARTURO: El publicista. Ahí tengo la carpeta. RICARDO: No, yo no voy a laburar con un publicista. ARTURO: ¿Por qué? ¿Qué tiene? ¿Vos no hiciste publicidad? RICARDO: Es muy distinto, yo era un autor que circunstancialmente incursionaba en la redacción publicitaria. Vos de un árbol podés sacar un palo de escoba, Arturo, lo que no podés hacer es el camino inverso. ARTURO: ¿Por qué lo subestimás? Leé primero lo que escribe. RICARDO: No. ¿Querés vender? Está bien, ¿cuánto querés por tu parte? ARTURO: ¿Tenés algún interesado? RICARDO: Sí, yo. ¿Cuánto? ARTURO: ¿Vos? ¿Vos solo vas a ser Ravera y Stein? RICARDO: No va a ser la primera vez. ARTURO: ¿Ah no? RICARDO: No. ARTURO: ¿Cuándo escribiste algo vos solo, si se puede saber? RICARDO: Arturo, por favor. ¿Quién es el que trae siempre las historias? ARTURO: ¿Un irlandés que se guarda un ajedrez en el culo? Eso no es una historia, eso es una bosta. RICARDO: ¿Una bosta? ARTURO: Sí, una bosta. Si querés podés llamarle excremento, deposición o defecación, pero no deja de ser una cagada. Como la del ascensorista claustrofóbico de la semana pasada. RICARDO: Por lo menos traigo ideas propias. Vos la última vez que viniste con una historia fue la del niño que lo abandonan los padres y llega hasta la casa del basquetbolista pedófilo.

ARTURO: ¿Qué tiene? RICARDO: ¿Qué tiene? ¡Que eso es Pulgarcito! ARTURO: ¿Qué decís? Nada que ver. RICARDO: ¿No? En lugar de las botas de siete leguas, lo hiciste usar un condón king size. ARTURO: Si te ponés a buscar, todas las historias tienen algún parentesco. RICARDO: Dejate de joder. Yo no te preciso. ¿Cuánto querés por tu parte? ARTURO: Yo a vos no te pienso vender nada. RICARDO: ¿No? Entonces vas a tener que comprar, porque yo no quiero trabajar más con vos. ARTURO: ¿Por qué? ¿Yo qué te hice? RICARDO: Nada, se acabó. Yo también me cansé. ARTURO: ¿Es por lo de Laura? RICARDO: No. ARTURO: Sí, es por lo de Laura. No aguantás que tu socio se haya acostado con tu esposa. RICARDO: No es eso, sabés que yo jamás mezclo el trabajo con los problemas personales. ARTURO: Ahí tenés, estás reconociendo que es un problema. RICARDO: No, no es así. ARTURO: Es así, Ricardo, lo acabás de confesar. Te dolió que me cogiera a tu esposa y te duele saber que Milagros no es tu hija. Aceptá que te molesta. La cara te vende. Se nota que te morís por cagarme a trompadas. No engañás a nadie, Ricardo. Por eso lo que escribís no tiene vuelo y es todo tan previsible. Porque reaccionás como lo haría cualquier otro tipo. Tenés la percepción que tiene un tipo común. RICARDO: ¿Y vos qué? Te quedaste mudo cuando te conté que me cepillé a tu vieja en el cajón.

ARTURO: ¿Mudo? Eso fue una pausa. RICARDO: ¿Una pausa dramática? ARTURO: Una pausa para valorizar mi parlamento. Nunca me vas a impresionar con algo tan inverosímil. RICARDO: ¿Qué? ¿La necrofilia no existe? ARTURO: Pero no va con vos, Ricardo. Además yo no me iba a quedar dormido en el velorio de mi propia madre. Eso es insostenible. RICARDO: Ah, porque mi esposa y mi hija son super creíbles. ARTURO: ¿Qué tienen? RICARDO: ¿Qué tienen? Laura: 38 años, licenciada en relaciones internacionales, coeficiente intelectual 168, cintura 59, busto 97, habla cinco idiomas, activista de Greenpeace, toca el cello. Sensible, espiritual... ARTURO: Hasta ahora nunca te habías quejado. Es la esposa que vos querías tener. RICARDO: Pero no la que yo podía tener, Arturo. Esa es tu gran carencia. En lugar de crearle problemas a los personajes, se los resolvés. ¿A vos te parece que si yo tuviera esa esposa iba a vivir metido en esta pieza? ARTURO: Bueno, por eso agregué lo de la infidelidad, así hay un motivo para que te aísles. RICARDO: No jodas, Arturo. Una mina con coeficiente intelectual de genio no me va a cagar con vos. ¿Y Milagritos? 12 años, no ve televisión, escucha a Frank Zappa, nunca pisó un Mac Donald’s. Esa no puede ser mi hija. ARTURO: Ya te dije que es mía. RICARDO: No puede ser hija de nadie, Arturo. Una niña así no existe.

Ricardo parado detrás del sofá. Arturo se queda sin palabras, baja los brazos, ya no se defiende. Aceptálo. Reconocé que en tu vida solo fuiste capaz de crear un personaje bien perfilado y tridimensional. Solo uno, Arturo. Soy el único que te salió creíble y ya vez, ni siquiera te necesito. ARTURO: ¿Apagón? Apagón.

FIN

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Flacas

magdalena maría Bosch hughes
Montevideo, 1986.
nació el 2 de junio de 1986 en montevideo, uruguay. terminados sus estudios de bachillerato, ingresa en el 2005 a la Facultad de humanidades de la universidad de la república para realizar la licenciatura en Filosofía y en la universidad católica del uruguay dámaso antonio larrañaga para cursar la licenciatura en comunicación social. luego de realizar una serie de talleres de teatro a cargo de susana anselmi y juan González, ingresa en el 2006 a la Escuela del actor anglo-ombú en la cual se encuentra actualmente cursando su tercer y último año. se halla a su vez cursando su último año de comunicación social – opción narración audiovisual. En el 2007 produce y dirige un documental sobre la Fundación de arte contemporáneo (Fac) que se encuentra en actual post-producción.

DIRECCIóN: Natalia Rey – Magdalena Bosch PRINCESA 1: Natalia Rey PRINCESA 2: Magdalena Bosch PERSONAjES PRINCESA 1 Maestra de Yoga. Padece Anorexia. Es adicta a Internet y administra un *blog llamado “Princesas”. PRINCESA 2 Bailarina de ballet clásico. Padece Bulimia. Pertenece a la comunidad del blog “Princesas”.
*blog: Un blog, o en español también una bitácora, es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. El término blog proviene de las palabras web y log (‘log’ en inglés = diario). El término bitácora, en referencia a los antiguos cuadernos de bitácora de los barcos, se utiliza preferentemente cuando el autor escribe sobre su vida propia como si fuese un diario, pero publicado en Internet en línea. Definición extraída de www.wikipedia.org.

introducción
El escenario se encuentra dividido en dos espacios, izquierda y derecha, cada uno perteneciente a Princesa 1 y Princesa 2 respectivamente. Cada uno de estos tendrá sus propios elementos escenográficos según la escena dada. Al fondo, una pantalla blanca que cubrirá todo el escenario de lado a lado, donde se proyectarán imágenes que serán parte de la escenografía durante toda la obra.

Escena 1
El escenario se encuentra en penumbra. Se escucha una voz leyendo una carta. VOZ EN OFF DE PRINCESA 2: “Querida Ana: Perdón por todas aquellas veces que intenté deshacerme de ti creyendo que me estabas haciendo daño. Sé que te defraudé pero no es fácil estar a tu lado. Ahora me doy cuenta que sin ti no soy nada, y este es el motivo de mi carta. Ya no me importan el sufrimiento y el dolor si tu estás conmigo, después de todo como vos decís, “nada es fácil en la vida”, ¿no? Prometo no hacer más caso a lo que la gente me dice de ti; que sos mala, que no me hacés bien; ellos no entienden nuestra relación. Lo único que sé, es que vos me das la fuerza para seguir adelante cuando soy débil y quiero bajar los brazos. Vos sos la única que siempre está ahí alentándome para

natalia rey Esperanza
Montevideo, 1976.
nació el 14 de setiembre de 1976 en montevideo, uruguay. En el 2001 ingresa a la universidad ort para realizar la licenciatura en diseño Gráfico y audiovisual. paralelamente ingresa a la Escuela nacional de Bellas artes. su relación con el teatro nace en la adolescencia, cuando realiza talleres para adolescentes a cargo de pilar de león, participando de uno de los primeros encuentros de teatro joven en montevideo con octavidaedro. Esta obra de creación colectiva, resultó ganadora de uno de los premios, pudiendo de esta manera llevarla al interior del país. En el 2006, cursa el primer año de la Escuela del actor anglo-ombú. durante el 2007 se radica en chile por asuntos laborales y participa en uno de los talleres nocturnos del club de teatro a cargo de Fernando González. a su vez estuvo encargada de la escenografía e iluminación de la obra de uno de los talleres, “artaud rien de rien”. participa también en un taller de montaje a cargo de Bastián Bodenhöffer en el centro mori. de nuevo en montevideo en el 2008 se encuentra actualmente trabajando para el exterior como diseñadora gráfica y cursando el segundo año de la Escuela del actor anglo-ombú.

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que no me rinda. Juntas inventamos las más insólitas escapatorias en los momentos de desesperación; yo sola nunca hubiera alcanzado nada. Todos mis logros te los debo a ti y cuando no te hice caso navegué por la cornisa de la soledad. Ahora ya aprendí, ya tuve mi castigo, y estoy dispuesta a estar contigo hasta el final. Hasta que la muerte nos separe. Te ruego que me escuches y que me perdones. Te lo piden mis entrañas vacías y mi piel traslúcida. No puedo dormir pensando en ti, tengo mareos, dolores de cabeza y hasta olvido las cosas. A veces siento que me estoy volviendo loca y que el estómago me habla. Todas las partes de mi cuerpo tienen estampado tu nombre, ya no puedo disimular el amor que te tengo. Lo único que quiero es estar a tu lado y que me ayudes a cumplir mis objetivos. Por favor no me ignores. Me siento mal, me siento sola, me doy asco. No puedo ni mirarme al espejo. Odio a todo el mundo, pero por sobre todas las cosas me odio a mí misma. Nada me sale bien, no sirvo para nada, ni siquiera para serte fiel. No sé donde quedó esa niña inteligente que supe ser. Soy débil, lo sé, y por eso te necesito. Necesito sentirte dentro de mí para convertirme en una mujer merecedora de amor y respeto. Si me aceptás prometo obedecerte siempre. Prometo mentir y no contarle a nadie de lo nuestro. Prometo ir al gimnasio y correr una hora por día. Prometo pesarme varias veces en el día. Prometo hacer abdominales y contar cada caloría memorizando las tablas de nutrición como si fueran pasajes bíblicos. Prometo hacer ayuno y tomar mucha agua. Prometo contar hasta mil cuando me muera de hambre. Prometo sopa de verduras y aire. Prometo cortarme antes que frituras. Prometo la muerte antes que gordura. Si alguna vez peco y como algo que no debo, prometo arrodillarme a vomitar y sacar todo lo que tengo. Te entrego mi corazón, mi alma y mi vida. Soy tuya, Siempre Princesa.”

Escena 2
Una luz tenue se enciende sobre el espacio izquierdo quedando iluminado solo ese sector del escenario. En escena se encuentra Princesa 1 con vestimenta clara realizando ejercicios de Yoga. Música oriental, inciensos y almohadones. La más absoluta calma y relajación dentro de escena. VOZ EN OFF DE PRINCESA 1: Antes de empezar, ordenamos la mente para que permanezca calmada durante un espacio determinado de tiempo. Olvidamos el pasado, el presente y el futuro. (Silencio por unos segundos) Estamos en una postura confortable e inmóvil, con la espalda y el cuello erguidos. Las piernas cruzadas formando un camino triangular para el fluido de energía. (Silencio por unos segundos) Ahora regulamos conscientemente la respiración. Comenzamos respirando profundamente durante cinco minutos para oxigenar el cerebro. (Silencio por unos segundos) Seguimos respirando lentamente hasta que resulte casi imperceptible. ¡Muy bien! Casi no estamos respirando. Somos plumas, no tenemos peso. (Silencio por unos segundos) Mantengamos la respiración rítmica. Inspiramos y exhalamos durante tres segundos. (Silencio por unos segundos) Dejamos correr la mente. Pensamos en el aire, en su vuelo, en las nubes, su liviandad. No forzamos la mente tratando de calmarla. Eliminamos las ondas mentales que obstaculizan la meditación. (Silencio por unos segundos) Ahora seleccionamos un punto focal en el que reposamos la mente.

Todas estamos en calma y reposo total. Nunca cambiamos este punto. (Silencio por unos segundos) Repitamos nuestro mantra mental y oralmente. ¡OM! Jamás cambiamos nuestro mantra. PRINCESA 1: ¡OM! VOZ EN OFF DE PRINCESA 1: La repetición oral evoluciona a través de la repetición mental hasta el lenguaje telepático y de éste al “Pensamiento Puro”. (Silencio por unos segundos) Estamos llegando al estado sutil de dicha trascendental. (Silencio por unos segundos) PRINCESA 1: ¡OM! Se escucha el tema *El evangelio según mi jardinero de Martín Buscaglia de música de fondo. A medida que la música se va perdiendo en el espacio, la luz se va apagando hasta quedar en penumbra. * Me lo dijo el jardinero Disfrutemos mientras podamos Que es para crecer más fuerte que a veces Viene bien andar pelado Sí puedes Sií Si puedes Recibirás el gospel En tus membranas, hermano, hermana Y si te portas bien Será mañana Sí puedes Sií

Si puedes Esta es mi situación Esto es lo que me late Tuve un rapto de imaginación Nadie pagó el rescate.

Escena 3
Una luz tenue se enciende sobre el sector derecho del escenario quedando iluminado sólo este espacio. Se proyectan en el fondo del escenario imágenes de alimentos con sus respectivas calorías, simulando una receta de cocina. Princesa 2 se encuentra en escena organizando alimentos en diferentes cajas por tamaños y calorías. Tiene una calculadora y un marcador en sus manos. PRINCESA 2: (Habla para sí) Aceite de oliva; una cucharada sopera son 90 calorías. (Hace sumas y restas en su calculadora mientras organiza los alimentos) VOZ EN OFF DE PRINCESA 2: La variedad, cantidad y proporción de los alimentos que consumas le entregarán a tu organismo los nutrientes necesarios para su normal funcionamiento. La carne contiene como mínimo alrededor de un treinta por ciento de grasa y esta provoca la aparición de “prolactin” en la sangre de quien la ingiere. Esta es una hormona que estimula la producción de tumores cancerígenos, según se ha demostrado en numerosas investigaciones estadísticas. En los países con elevado consumo de carne, como el nuestro, se observa un número alarmante de estos en los senos y los intestinos. Por el contrario, en los países que consumen poca carne se registra un porcentaje mínimo de dichos tumores. El desequilibrio metabólico y la letal acumulación de colesterol, ácido úrico y otras sustancias nocivas en el organismo es otra secuela del consumo de

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carne. La obesidad, que produce cuatro veces más muertes que el cáncer, es prácticamente desconocida entre los vegetarianos. PRINCESA 2: (Lee de un papel que tiene sus manos) Bebidas alcohólicas: una botella de cerveza de doscientos cuarenta mililitros, contiene ciento una calorías, una copa de champaña es equivalente a ochenta y cinco calorías, un vaso de whisky de aproximadamente cien mililitros son doscientas cuarenta calorías y por último un vaso de vino tinto tiene sesenta y cinco calorías. ¡Siempre elegir vino tinto! VOZ EN OFF DE PRINCESA 2: Por estas razones, cada vez más personas inteligentes se vuelven vegetarianas o eliminan el exceso de la ingesta de carnes. Los vegetales proveen de un sinfín de ventajas con respecto a la alimentación carnívora. Son los primeros eslabones de la cadena alimenticia y son los menos contaminados. Suponen un aprovechamiento infinitamente mejor de los recursos de nuestro planeta y permiten una relación menos cruel del hombre con los animales. PRINCESA 2: (Habla para sí) Mantener una variedad de alimentos para tener energía, proteínas, vitaminas, minerales y la fibra que tu cuerpo necesita para estar saludable. ¡Complementar con vitaminas! (Continúa la organización de los alimentos en cajas) Lunes. Desayuno café negro sólo, sin azúcar ni edulcorante. Almuerzo dos huevos duros, espinacas y un tomate. Ceno un churrasco a la plancha con ensalada verde con jugo de limón. Martes. Desayuno café negro con una tostada de pan integral. Almuerzo un filete de pescado, ensalada con limón y aceite, y una fruta de postre. Para la cena… (Murmura y lee en voz baja) Miércoles. Desayuno igual al anterior, almuerzo un huevo duro con zanahoria cocida y sesenta gramos de jamón. Ceno sólo ensaladas de frutas y un yogurt sin azúcar.
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Jueves… (Murmura y lee en voz baja) Sábado libre y domingo ayuno total para desintoxicar al cuerpo. Se va apagando la luz del foco derecho hasta quedar en penumbra.

Escena 4
El escenario está vacío. Se escucha el tema *Barbie Girl de música de fondo. Se proyectan varias diapositivas de iconos del siglo XX y XXI. Por ejemplo, chicas Playboy, botellas de Coca Cola Light, chicas haciendo ejercicios, Marilyn Monroe, La Bella y la Bestia, Chicas Bloom, Barbie, modelos desfilando, etc. Las imágenes serán pasadas cada vez más rápido hasta que sea prácticamente imposible diferenciarlas. Se terminan al mismo tiempo que la música, quedando el escenario en oscuridad casi total. *Hi Barbie (Hola Barbie) Hi Ken! (Hola Ken) Do you wanna go for a ride? (¿Quieres ir a dar un paseo?) Sure Ken! (¡Seguro Ken!) Jump In... (Ven aquí…) I’m a barbie girl, in the barbie world (Soy una chica Barbie, en el mundo Barbie) Life in plastic, it’s fantastic! (Vivo en plástico, es fantástico) you can brush my hair, undress me everywhere (Puedes cepillar mi cabello, desvísteme donde quieras) Imagination, life is your creation (Imaginación, la vida es tu creación) Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) (repite)

I’m a blond bimbo girl, in the fantasy world (Soy una rubia soltera, en un mundo de fantasía) Dress me up, make it tight, I’m your dolly (Vísteme, hazlo fuerte, soy tu muñeca) You’re my doll, rock’n’roll, feel the glamour in pink, (Eres mi muñeca, rock´n´roll, siente el glamour en rosa) kiss me here, touch me there, hanky panky... (Bésame aquí, tócame allí, pañuelo panky…) You can touch, you can play, if you say: “I’m always yours” (Puedes tocar, puedes jugar, puedes decir que soy siempre tuya) Uu-oooh-u (repite) Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Ah-ah-ah-yeah Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) uu-oooh-u Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Ah-ah-ah-yeah Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) uu-oooh-u Make me walk, make me talk, do whatever you please (Hazme caminar, hazme hablar, haz lo que quieras) I can act like a star, I can beg on my knees (Puedo actuar como una estrella, puedo suplicar de rodillas) Come jump in, bimbo friend, let us do it again, (Ven aquí, sé mi amigo, hagámoslo otra vez) hit the town, fool around, let’s go party (Vamos al pueblo a jugar, vamos a la fiesta)

You can touch, you can play, if you say: “I’m always yours”(Puedes tocar, puedes jugar, puedes decir que soy siempre tuya) You can touch, you can play, if you say: “I’m always yours”(Puedes tocar, puedes jugar, puedes decir que soy siempre tuya)

Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Ah-ah-ah-yeah Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Uu-oooh-u Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Ah-ah-ah-yeah Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Uu-oooh-u (repite) (repite) Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Ah-ah-ah-yeah Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) uu-oooh-u Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) Ah-ah-ah-yeah Come on Barbie, let’s go party! (Vamos Barbie, vamos a la fiesta.) uu-oooh-u Oh, I’m having so much fun! (¡Oh, estoy tan divertida!) Well Barbie, we’re just getting started (Esto recién empieza, Barbie) Oh, I love you Ken! (¡Oh, te amo Ken!)

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Escena 5
Se proyectan imágenes de fiestas y eventos sociales. De sonido ambiente, se escucha un murmullo festivo permanente y diferentes conversaciones en simultáneo. Princesa 1 y Princesa 2 se encuentran en escena vestidas de fiesta en actitud de exposición y encuentro. Simulan saludar y hablar con otras personas Si bien no hay más personajes en escena, se recrea una reunión. PRINCESA 1: No es que tenga miedo de él. No, no me estás entendiendo, tengo miedo de mí, porque es “super” (muy) notorio que no lo amo. Siempre me está dando regalos exagerados o me trae cajas de bombones que jamás voy a comer. El tema es que cree que porque tiene treinta años es más inteligente que yo o algo así. Realmente no tengo claro que tiene en su cabeza. Por otro lado, lo único que me preocupa es que deje a esa morsa inmunda con la que sale, solo por una cuestión de ego. ¡Odio sus regalos! Continúa el murmullo de fondo. Los personajes se pasean por el escenario. VOZ EN OFF DE PRINCESA 2: Nunca consigue nada de lo que quiere. ¡Es tan patética su vida! Desde que el novio la dejó por esa “modelito de cuarta” está hecha un desastre. Por eso es que adoro usar tacos altos, te afinan la figura, te ves más elegante, además nunca pasan de moda. Yo me arreglo para mí, ¡no para otro! Lo fundamental es mantenerte siempre bien depilada, ir a que te hagan masajes reductores por lo menos una vez al mes. Es sólo un tema de actitud y cuidado personal. La luz y el murmullo disminuyen lentamente hasta que el escenario queda en penumbra.

Escena 6
El escenario está vacío. Se proyectan diapositivas de diarios íntimos de Princesa 1 y 2 con pros y contras de vivir en la anorexia y en la bulimia. Los personajes no están en escena pero se escuchan sus voces fingiendo ser niñas. PRINCESA 1: (Tono triste) Antes yo estaba triste. Era fea y gorda. Mis compañeros de colegio se burlaban de mí y me decían “Bomba de chocolate” Odiaba tener que ir a estudiar. (Tono feliz) ¡Ahora soy feliz! Linda, flaca, elegante y ya nadie se ríe de mí. Me encanta estudiar y obtener las mejores notas del curso. Paso muchas tardes administrando mi blog de internet que se llama “Princesas”. En ese espacio, puedo escribir todo lo que quiero e ir practicando para ser periodista, que es mi gran sueño. PRINCESA 2: (Tono triste) Antes no me animaba a salir de casa. Mi mamá me compraba ropa grande para que no se me marcaran los rollos y me prometía regalos si comía menos. (Tono feliz) Ahora soy muy sociable y tengo muchos amigos a través de internet. En “Princesas” estamos todas las chicas apoyandonos en todo. ¡Todas me quieren! Mi mamá me dice todos los días que está orgullosa de mí y ¿saben qué? ¡Yo también estoy orgullosa de mí! Ya no me encierro en el cuarto a llorar y me encanta jugar enfrente al espejo.

Escena 7
Una luz tenue se enciende sobre el sector derecho del escenario quedando iluminado sólo este espacio. En escena se encuentra Princesa 2 sujeta a una barra de ballet. Está mirando al público con una gran sonrisa en posición de baile. Viste un tutu, zapatillas de ballet y mucho maquillaje. Se escucha una voz que dirige los ejercicios de Plié que Princesa 2 ejecuta y una música de piano que los acompaña. VOZ EN OFF DE PRINCESA 2: Brazos en preparación. Preparo uno y dos. Demi-plié. Demi-plié. Grand plié. Suplés adelante. Suplés atrás. Tandiu. Estiro el empeine, talón para adelante. Demi-plié. Demi-plié. Grand plié. Suplés. Suplés. Tandiu, cierro quinta. Estiro empeine. Demiplié. Demi-plié. Grand plié. Suplés adelante. Suplés atrás. Relevé. Brazos en quinta y quedo. Aprieto cola, hombros abajo, estómago adentro. Se escucha repetidamente hasta el final de la escena aunque cada vez más bajo en volumen. La luz disminuye lentamente hasta quedar en penumbra. Se proyectan fotos de los éxitos de Princesa 2 como bailarina y luego de ella vomitando. Simultáneamente y en segundo plano, Princesa 2 se retira de la barra y se saca las zapatillas. Se masajea y se venda el tobillo mientras transcurre la proyección de imágenes.

Escena 8
Se enciende la luz sobre el sector izquierdo del escenario. Princesa 1 se encuentra de pie frente al público. Comienza a girar en círculos mientras tararea suavemente una canción. PRINCESA 1: “A la rueda rueda, de pan y canela, dame un vintén, que me voy a la escuela. Vino la maestra y me dió un coscorrón, ¡qué viva la pipa del vino calón!” la la, la la, la la, la, la, la. (Repite la canción sucesivamente) VOZ EN OFF DE PRINCESA 1: Más rápido, rápido, girá más rápido. No te detengas. Más rápido, girá, movete, saltá, no sé, hacé cualquier cosa. No pienses, no pienses más, sólo girá. Mové la cabeza, mové los brazos, mové todo el cuerpo, hacé ejercicio. Trotá sobre ti misma. Seguí dando vueltas. No pienses en comida, no pienses en el hambre, no pienses en comida. No lo escuches, no te detengas, no uses la cabeza, no dejes que te gane, no seas débil. Girá, no pienses, no pienses más, girá. Sólo girá. Distraete, girá, distraete, no pienses, dicidite. Más rápido, un poco más rápido, cada vez más rápido. Date cuenta de que no podés parar, no pienses en parar, no se te ocurra parar, por favor seguí girando, girá, girá más fuerte, girá más. Dale, no te detengas. ¡Girá! ¡Girá! ¡Girá! ¡Girá! ¡Girá! A medida que el personaje gira cada vez más rápido, la intensidad y el volumen de la voz en off van aumentando. Princesa 1 llega a un estado eufórico y se cae al piso. La voz en off se apaga y el personaje permanece inmóvil en el escenario. Al cabo de unos segundos Princesa 1 pega un grito desgarrador. PRINCESA 1: ¡Agg! (Grita y rompe en lágrimas) Se apaga la luz.

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Escena 9
El escenario está vacío. Los personajes no están en escena. Se proyectan en la pantalla los siguientes textos: Anorexia proviene del griego a-/an- (negación) + orégo (tender, apetecer). Consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio que amenaza la vida y está caracterizada por la privación de comer y por la pérdida excesiva de peso. Las personas con anorexia nerviosa con frecuencia tienen hambre pero, de todos modos, rechazan la comida. Las personas con anorexia nerviosa tienen intensos temores a engordar y se ven a sí mismos gordos incluso cuando están muy delgados. La bulimia o bulimia nerviosa (hambre en exceso) es un trastorno mental relacionado con la comida. La palabra “bulimia” proviene del latín bmia, que a su vez proviene del griego βουλoμια (boulīmia), que a su vez se compone de βους (bous), buey + λoμος (līmos), hambre. La persona bulímica sufre episodios de atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control. Suele alternarse con episodios de ayuno o de muy poca ingesta de alimentos, pero al poco tiempo vuelven a sufrir episodios de ingestas compulsivas. Un atracón consiste en consumir en un tiempo inferior a dos horas una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de individuos comerían.

Estos se realizan a escondidas o lo más disimuladamente posible. Para intentar compensar los atracones utilizan medios de purga como es la provocación del vómito. Otras conductas particulares son el uso excesivo de laxantes y de diuréticos, enemas, realización de ejercicio físico muy intenso y ayuno.
Información extraída de internet: www.wikipedia.org

Escena 10
Se enciende la luz que ilumina ambos sectores del escenario. Princesa 1 y Princesa 2, vestidas de princesas, se encuentran sentadas en un puff de frente al público, cada una en su espacio correspondiente. Los personajes le hablan al público. En el fondo se proyectan imágenes con páginas de Internet pro anorexia y pro bulimia. PRINCESA 1: Es difícil dejar de comer si no vivís sola, pero definitivamente no es imposible. Sólo tenés que pensar en algunas “tips” (consejos) inteligentes que te permitan engañar a los demás y así podrás hacer todo lo que tú quieras. PRINCESA 2: Trabajes o estudies decí en tu casa que comiste con tus compañeros y a ellos que comiste en tu casa. Ya estás muy grande para que tus padres decidan por ti. Vos sos la única que decide si comés o no. ¡Ah! Y nunca menciones una dieta. PRINCESA 1: Decí que te sentís mal, que tenés dolor de cabeza y que no tenés hambre. La enfermedad es siempre una buena excusa para que no te cuestionen, pero tampoco abuses de ella. Si siempre te pasa algo te van a terminar mandando al médico y eso es lo último que queremos. PRINCESA 2: Si estás en un cumpleaños, una fiesta o cualquier evento social, decí que te duele la barriga; ¡nadie te va a obligar a comer! Eso sí, vas a tener que ser fuerte. Es muy difícil resistirse a los “sandwichitos”, las tortas y las masitas. Y si no aguantás la tentación andá directo al baño. Sabés que después de una hora ya asimilaste todo y no hay vuelta atrás. PRINCESA 1: Decí que vas a comer en tu cuarto porque tenés que estudiar o tenés trabajo atrasado y tirá la comida en el baño. ¿Quién te va a cuestionar tanta responsabilidad? (se sonríe)

PRINCESA 2: Servite un bocadito, masticalo ene veces de manera que quede bien chiquitito. Disimuladamente tomás la servilleta para limpiarte la boca y depositás los pedacitos en ella. Si tenés tu bolso cerca para esconderla mucho mejor. PRINCESA 1: No descuides ni un detalle. Siempre ensuciá platos o hacé que los estás lavando y dejalos mojados en la cocina así piensan que ya comiste. PRINCESA 2: Si no aguantás más y te morís por comer algo, hacelo mientras alguien te vea así no desperdiciás calorías comiendo a escondidas. PRINCESA 1: Oler algo muy dulce engaña al estómago y tu cuerpo lo registra como que ya comiste. Venden inhaladores con aromas a banana, vainilla, chocolate y frutilla. Tienen que ser aromas bien empalagosos, sino comprate algún aromatizante para los momentos de debilidad. PRINCESA 2: Si estás con gente que no te conoce mucho, decí que sos celíaca o vegetariana. O que no comés carne porque aumenta los estrógenos, y estos, pueden provar cáncer en las mujeres, etc.. Ahí mismo podés dar una “mini” (pequeña) cátedra de nutrición. Al verte tan segura y con tanta certeza sobre lo que estás exponiendo, te aseguro que nadie va cuestionarte nada. En estos tiempos en que el tiempo apremia, nadie se preocupa por comer saludable. PRINCESA 1: Cada caloría cuenta, y aunque es algo muy tonto por si no lo sabés el semen tiene 15 calorías por cada eyaculación, ni voy a hablar de las pastillas anticonceptivas. Lo mejor que te puede pasar es que dejes de ovular, no andás desesperada por el sexo y no corrés riesgo de “baby on board” (bebé a bordo). PRINCESA 2: Usá sólo ropa apretada para recordar que estás gorda, pero si salís usá ropa más suelta. No queremos que tus papis se den cuenta de que estás adelgazando porque van a estropear los planes.

Simultáneamente con dichas proyecciones se escuchan las voces de los personajes desde atrás del escenario. PRINCESA 1: Pérdida de peso del 15% o superior por debajo del peso esperado. PRINCESA 2: Inadecuado uso de laxantes, diuréticos, o enemas en un intento por perder peso. PRINCESA 1: Restricción en la ingesta de alimentos por decisión propia y a escondidas. PRINCESA 2: Miedo a aumentar de peso. PRINCESA 1: Amenorrea o ausencia de la menstruación. PRINCESA 2: Caries dentales debido al vómito autoinducido. PRINCESA 1: Atrofia muscular esquelética. PRINCESA 2: Pérdida de tejido graso. PRINCESA 1: Piel amarillenta. PRINCESA 2: Caída de pelo. PRINCESA 1: Imagen corporal distorsionada. PRINCESA 2: Inestabilidad anímica. PRINCESA 1: Presión arterial baja. PRINCESA 2: Depresión. PRINCESA 1: Alta negación de la enfermedad. PRINCESA 2: Frecuente en mujeres con alto rendimiento académico.

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PRINCESA 1: Ante cualquier comentario o pregunta decí que comés más sano y que hacés mucho yoga y ejercicio. Inmediatamente se generará una buena charla acerca del stress y el bienestar espiritual. Se desviará la atención porque cada uno sacará su egotrip a relucir y contará sus experiencias acerca de sus fracasos cotidianos y lo cansado que está de andar corriendo todo el día. Te aseguro que no te volverán a molestar con el tema. PRINCESA 2: Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, más de mil millones de personas en el mundo pesan más de lo que deberían y trescientos millones son clínicamente obesas. ¡Son una plaga! ¡Salvensé quien pueda! ¡Monstruolandia nos invade! En Internet está todo lo relacionado con pro-anas y pro-mías. Aparte de ser “super” (muy) entretenido vas a ver como otras chicas han logrado tu sueño. Todas las princesas te vamos a alentar a seguir adelante. ¡Te amamos! PRINCESA 1: Nunca hables con gente que no sea pro mía o pro ana de estas cosas. Jamás te lo van a comprender. No tienen tus mismos objetivos. Ser Ana o Mía significa querer la perfección. La perfección física, mental y espiritual. Estoy cansada de escuchar que lo único que importa es lo adentro. ¿Quién sale con la gordita simpática que siempre oficia de mejor amiga? Así van por el mundo como unas vacas deglutiendo por doquier sin utilizar su cerebro. ¿Comer para vivir o vivir para comer? Mejor muerta que gorda. PRINCESA 2: Las páginas pro-ana y pro-mía no son pro-enfermedad, ni pro-muerte como dicen los especialistas en desórdenes alimenticios. Simplemente son “pro-perfection” (pro-perfección). Queremos sentirnos orgullosas de representar la perfección y lo lograremos. El fin justifica los medios. Somos fuertes, y lo vamos a conseguir porque Ana y Mía no son “asesinas”, son la voluntad que nos guía al triunfo, a la felicidad y al cumplimiento de nuestros sueños. No seas cerda y acordate de la regla de las tres D. Distraete. Pensá en cualquier cosa menos en comer. Distanciate. Lechoncita, no es necesario ingerir todo

el día como una chancho. El cuerpo humano no necesita más de 1000 calorías al día para subsistir. Decidite. Es fundamental que tengas claro tus metas, nada se logra sin fuerza de voluntad. Mi gran sueño es ser princesa, pero mi meta es ser perfecta. PRINCESA 1: (Saca un cartel que dice: “Huelga de hambre hasta ser perfectas” Lo despliega y lo muestra al público) De nada te sirve hacer el ayuno por un día. Los mejores resultados se empiezan a ver después del tercer día, y ni que hablar después del quinto que el cuerpo entra en el estado de Quetosis. La Quetosis es cuando el cuerpo empieza a producir ketones, a raíz de quemar grasas en lugar de glucosa para obtener energía. No te excedas, la idea no es morirse de inanición. PRINCESA 2: Metete dos o tres dedos. Si te da un poco de impresión usá el cepillo de dientes. Movelo haciendo círculos en tu garganta y no lo saques cuando empieces a sentir asco sino serán sólo arcadas y cada vez va a ser más difícil volver a intentarlo. Sabés que acabaste cuando vomitas cada vez menos y después nada. Después de un tiempo podrás saber cuanto debés de vomitar dependiendo de la cantidad que comiste. ¡No te cepilles los dientes, los ácidos te los maltratan! Sólo enjuagate con agua la boca y espera una hora antes de cepillarte así no los debilitás más. PRINCESA 1: Mimate, querete... Cada vez que bajes un kilo, andá al shopping y comprate algo. Eso sí, dos talles más chicos. ¿Quién dijo que ser princesa era fácil? PRINCESA 2: ¡Divinas! ¡Busquemos “Thinspiratios” (conjunción de “thin”, significado de flaca en inglés con “inspiration”, significado de inspiración) ya! Princesa 1 y Princesa 2 corren eufóricamente hacia la pantalla. En ese momento, se proyecta una imagen de revista con un gran titular que dice: Thinspiration

En simultáneo suena una música de fondo. Por ejemplo, Danny Umpi, Miranda, estilo electro pop o similar. Se proyectan dos fotografías de Nicole Ritchie. El antes y después de padecer Anorexia Nerviosa. PRINCESA 1: (Se acerca a la imagen y le habla al público) ¡Bajo como 20 kilos en dos meses! ¿No es una diosa? PRINCESA 2: Mentira. ¡No puede ser! PRINCESA 1: ¡Te juro que es verdad! Lo saqué de Internet. Se proyectan varias fotografías de las modelos del último desfile del famoso diseñador italiano Valentino. PRINCESA 1 Y PRINCESA 2: (En coro) Y ahora... ¡Las modelos de Valentino Colección 2008! “Yeaaaaaaaaaah!” PRINCESA 2: ¡Esto sí que son “Thinspirations”! PRINCESA 1: Colgate estas fotos por toda la casa así recordarás cómo querés ser. Ambos personajes miran absortas la pantalla, admirando a dichas modelos. Una vez terminada la proyección del desfile, aparece una fotografía de una espalda esquelética. PRINCESA 2: ¡Yo quiero esa espalda! PRINCESA 1: ¡Yo también! PRINCESA 1 Y PRINCESA 2: (En coro) ¡Chau princesas! ¡Chau! Ambos personajes salen de escena. El escenario queda en penumbra.

Escena 11
Mutis de ambos personajes. Sonidos cortantes, estridentes, espaciados, cierre de puertas, pasos ligeros y respiraciones agitadas. Se proyectan en pantalla diferentes diapositivas con los siguientes textos: TERMINOLOGÍA UTILIZADA • El término Pro-ana es una conjunción del prefijo pro, que significa “a favor de”, y la unión del término “ana”, que es el apodo que se le da a la anorexia para que la gente no la reconozca. Se refiere a un grupo o subcultura que promueve y apoya dicha enfermedad como una elección de estilo de vida más que como un desorden alimentario. Internet contiene una gran cantidad de sitios web, grupos de discusión, y enlaces dedicados a la pro-anorexia. • El término Pro-mía es una conjunción del prefijo pro, que significa “a favor de”, y la unión del término “mía”, que es el apodo que se le da a la bulimia. • Thinspirations, denominación de los íconos que las integrantes de los círculos Pro-ana y Pro-mía se han puesto como referencia y modelo a seguir. • Princesas, apelativo que merecerían las que alcanzan la perfección en la extrema delgadez. Estímulo utilizado para animarse mutuamente entre anoréxicas y bulímicas. • Monstruolandia, nombre que se les da a las chicas obesas. Las páginas Pro-ana y Pro-mía fueron creadas para contradecir a los sitios que ofrecían apoyo y animaban a recuperarse de la anorexia. Una vez terminada la proyección el escenario queda en penumbra.

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Escena 12
Se enciende la luz sobre el sector derecho del escenario. En escena, Princesa 2 está parada de cara al público, con una pata de pollo en la mano derecha y una gran porción de torta en la izquierda. Viste un conjunto de ropa interior. Deglute desesperadamente, sin distinción ni jerarquía, de manera grotesca. Embute los alimentos en su garganta a modo de atracón. Se detiene. Mira al público. Disminuye la luz hasta quedar en penumbra.

PRINCESA 1: Creo que merezco vivir como un insecto entre la mugre, rodeada de ratas que devoren mi piel poco a poco forzándome a morir de gula. PRINCESA 2: Soy un inmundo gusano maquiavélico que merece el mal por tanta frivolidad e inconformismo. Si me conocieran descubrirían al ángel malvado que vive dentro de mí en la más profunda oscuridad. PRINCESA 1: Creo en la ley de gravedad que me ata de pies y manos a las raíces de mi propia obesidad cochina donde me arrastro y me hundo embadurnándome entre la suciedad de mi alma. PRINCESA 2: Culpable de tanto egocentrismo insano que me lleva a la absouluta soledad en la que vivo atomizada por estas voces asesinas putrefactas que no me dejarán descansar hasta llegar a mi propia muerte. Los personajes se paran y se miran mutuamente con asco. PRINCESA 1: Odio mi cuerpo. PRINCESA 2: Odio mi cuerpo. PRINCESA 1: Odio tu cuerpo. PRINCESA 1: Odio tu cuerpo. Repiten obsesa y progresivamente estas frases alternativamente durante 30 segundos decreciendo en intensidad hacia el final. Se escucha una canción de cuna.

Escena 13
Se enciende la luz sobre el sector izquierdo del escenario. En escena, Princesa 1 está parada de cara al público, con una navaja en la mano derecha. Viste un conjunto de ropa interior. Auto flagela el brazo izquierdo que sostiene levantado con el puño cerrado. Se detiene. Mira al público. Disminuye la luz hasta quedar en penumbra.

Escena 14
Se ilumina todo el escenario. Princesa 1 y Princesa 2 se encuentran arrodilladas en posición de rezo, en el centro del escenario. Están enfrentadas y comienzan a decir su credo.

FIN

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FrÁGil

1. El sueño
Tener cuidado Hacerle un lugar Darle un tiempo Es una situación fácilmente alterable

comedia cotidiana contemporánea

richard riveiro
Montevideo, 1974.
creativo. nacido en el 74. vive su infancia en el barrio de la teja. juega de 9 en el cuadro cosmos corinto, abandona el fútbol a eso de los 16 años. a esa edad le regalan su primera guitarra que aprende a tocar con un amigo del liceo. Empieza a hacer teatro por que le gustaba una chica. se inscribe en facultad de ingeniería porque le gustan las matemáticas, deja porque le gusta más el teatro y le aburre tanta matemática. comienza en el año 95 la escuela de teatro puerto luna la cual abandona en segundo porque se decide a vivir del teatro. Funda el grupo de teatro l’arcaza junto con sus compañeros Fabiana García y pablo albertoni. trabajan en teatro callejero y más tarde en teatro para niños. desde entonces trabaja indistintamente como actor o bailarín o haciendo dirección, dramaturgia o componiendo canciones para las obras. EspEctÁculos: “la apología del movimiento” rol: actor.1997. “lo que los pájaros pierden (plumas)”, basado en el cuento de chejóv “relato de la señora n.n.” rol dirección y dramaturgia. “muelas,... por supuesto”, creación colectiva basada en textos de samuel Beckett, dirigida por pablo albertoni. rol: actor 1998: “El viento sopla donde quiere” rol director, actor dramaturgia 2000: “la sombra del sol” espectáculo de danza/teatro con sandra cedréz y uli sroader rol: director 2001: “presente” espectáculo de danza dirigido por alexis umpierrez rol: bailarín. “la princesa malena” rol: director 2002: “romeo y julieta” rol: versión, actor, director 2003:”El país de las cercanías” sobre libro de roy Berocay, adaptación pablo albertoni rol director, actor. 2004: “dínamo” de pablo albertoni rol: actor 2005 “la fruta bella” espectáculo de danza en el teatro victoria, rol: co-director, junto a carolina silveira 2006. Espectáculos para niños: “villa sombra” de albertoni-perrotta, rol: actor 2000. “El tren del 900” que se realizaba en un tren desde la Estación central hasta la ciudad de progreso rol actor -músico. “un lugar para mí” (malí Guzmán), “olegario”, “una pindó” y “julieta, ¿qué plantaste?” (susana olaondo). “una tía rompible” (roy Berocay). rol: actor - músico 2001. 2002. 2003. 2004. 2005. 2006. “ausencias de dulcinea” rol actor músico 2002. “El país de las cercanías”: una adaptación del libro homónimo de Berocay-caetano-rilla en el Espacio cervantes (montevideo).rol: director, actor, músico. 2007 “Karius y Baktus” rol: director. “Felipe” rol: compositor discos: ”una pindó”, primer disco de l’arcaza para niños 2007. “upa mama”, disco compuesto para unicEF 2008 prEmios: mejor música incidental teatro joven 1997. nominado al Florencio infantil como director por la obra “El país de las cercanías”. mención a “muñecas armadas” en el concurso literario municipal del año 2004 y en el concurso de dramaturgia realizado por la co.Fon.tE. 2004.

PERSONAjES ELLA-MUJER- ESPOSA-EMBARAZADA-MADRE EL-HOMBRE- ESPOSO-EMBARAZADO-PADRE Esta obra es para una pareja, dos personajes que hablan con posibilidad ser el mismo, sin definir quién dice qué, así como en una pareja la individualidad se pierde. Pretende dejar abierta la interpretación dando diferentes posibilidades al equipo creativo para la puesta en escena. Está escrita cómo un estímulo para el montaje, muchas palabras serán cambiadas o recortadas para que esta obra pueda llegar a ser una obra de teatro, porque el Teatro es otra cosa.

Muy sensible Muy sensible No dudar Tomarlo con fortaleza con certeza No es por tu culpa tampoco es mía Una cascada ¿Cuál es el límite que soporta? ¿Cuánta presión sobre la superficie? ¿Cuánto soporta Sin resquebrajarse? La superficie cascada Tiembla Mirame Tocame Tener cuidado La superficie lo cuida Mirame No me toques, no me toques Tener cuidado Una cáscara tan tierna No me mires pero Tocame Despacio ¿Así?

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No ¿Así? No ¿Así? Tener cuidado ¿Así? Si digo sí, Si digo no Si no decís nada ¿Por qué no decís nada? Porque no decís nada Está muy sensible Es sensible Basta con lo de estar sensible Fácilmente alterable Tener cuidado Darle tiempo Es eso ¿no? ¿Que? No te gusto ¿Porque no dice nada? ¿Que debo decir? Tener cuidado Tener cuidado Tener… ¡ay! Se rompió Frágil

2. vacaciones
Salimos de vacaciones Nos vamos el martes a la mañana No al mediodía No mejor en la tarde seis y cuarto salimos Nada mejor que olvidarse del trajín de la ciudad en el éste el lugar donde el sol la arena y el mar nos dura para todo el año. Todo el año soñamos con estar así juntos sin hacer nada para vernos las caras y tomarnos de la mano al atardecer de un día sin mosquitos. Vamos en el auto Llevamos a tu amiga Ella nos presta la casa Ella nos deja estar en su casa Ella se viene con nosotros Nosotros la llevamos Bueno la llevamos porque ella nos lleva Vamos en auto -manejá despacio¿Vas bien ahí? Es que la espalda viste Es tan difícil Conseguir una casa cerca de la playa es muy difícil Y más en esta época está todo tomado ¿Te dije? Casi nos sale el crédito para comprarnos la nuestra El socio le sale de garantía Parece que sale pero no queremos decir nada Aparte nos queda cerca

Lo que te ahorras en transporte Está todo a la mano Pero es difícil Conseguir un alquiler semiaccesible Y dijimos: ¿si le pedimos a Jaque? Si ella se iba a ir sola igual Bueno si con un amigo Ah ¿viene un amigo también? pero… Si, es solo un amigo Ah… es gay. No, no es, es un amigo. No sabés que los hombres y las mujeres pueden... No, no sabés, no importa Ahora somos cuatro Que lindo Si muy lindo Pascualina, pastafrola El termo, el mate El colchón, llevemos el colchón Comprado exclusivamente para la ocasión Y el inflador, el bronceador, el descorchador, el camisón Pareo, ¡ay todo me queda mal! Si te queda precioso Si, como una heladera No mi amor precioso ¡Pará pará!, ¡pará te digo! Necesito ir al baño ¿Acá? Si en cualquier lado soy una embarazada ¿Quien te va a decir algo? Vení Jaque

Ellas afuera yo adentro con el amigo no gay Silencio …¡Y …las mujeres! Aha Silencio Lindo día, va a estar lindo Silencio y más silencio. ¡Ya estamos! Seguimos, mate pastafrola, pascualina Seguramente les iba salir mas barato que vinieran con nosotros que el ómnibus, definitivamente, definitivamente más barato y no dependés de los horarios y estás tranquilo. Alguien vio lo que decía ese cartel ¿Estas perdido? No. Vamos bien solo voy a preguntar Estas perdido Vamos bien. No llegamos más. Ya llegamos. Que lindo todo Que lindo Bueno Inflamos el colchón Es importado Lo compramos expresamente Inflamos inflamos inflamos Dormimos adentro hoy pero mañana afuera inflamos inflamos inflamos ustedes saben Nosotros tenemos

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Queremos Es decir inflamos Una pareja necesita Intimidad ¿Veamos que hacemos mañana? ¿A que hora vamos a la playa? ¿Que comemos mañana? Y después una siesta Si quieren hacer algo todo bien Nosotros también ¿Y al pueblo? Inflamos, inflamos ¿A hacer las compras? Aceite arroz Sandía. Tengo antojo de sandía Hacemos unos fideos ¿Que les parece? Tienen mucha o poca hambre La puta que lo parió se pinchó el colchón.

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Tocame Despacio ¿Así? No ¿Así? Tener cuidado ¿Así? Si digo si Si digo no Si no decís nada ¿Por qué no decís nada? Porque no decís nada

Pisando la alfombra con mis medias a rombos A la intemperie del cuarto Que frío Que ventolina Que chijete No sé si a pagar la luz No sé si dejarla prendida No sé que hacer No puedo verte No sé si tocarte Creo que no puedo No sin lastimarte No sin lastimarla No sin lastimarme Rechazo Rechazo No puedo abrir los ojos Tocar imposible No puedo ver ni tocar Siento rechazo Como un hachazo Al abrazo a nuestra alma sin calma ¿qué debo hacer si se despierta? si se da vuelta si me ruega si me exige si ronronea ¿qué hacer

si con sutileza desliza su rodilla sobre la mía si insinúa cualquier esbozo de noche fatal de polvazo nocturno o matinal o siestero? no puedo ver ni tocar siento rechazo es un hachazo Que nos separa y aleja en excursiones de temporada baja Entre matorrales altos sin cuchillo entre los dientes Cacerías de rutina con la presa al hombro Volviendo con las venas satisfechas Perdidos en las lianas de otras camas Olvidados En otros brazos en lugares conocidos o renovados Y así con la culpa que va desde la boca del estomago hasta la punta de la lengua pasamos el tiempo escuchando el tic tac del despertador ese tic tac amedrentador torturador y así vivimos Deseando que nunca suene que nunca nos despierte que nunca sea la hora cerramos los ojos esperando al menos cinco minutos mas de vigilia Yo con mis cosas vos con las tuyas Huyo con mis cosas vos con las tuyas

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¿De que sirve un caramelo sin gusto? Como puedo desear Como puedo hacerlo sin lastimar Como puedo oler sin palpar Palpar sin tocar Tocar sin romper Agua se me hace agua la boca Pero es más fuerte que yo El deseo se evapora Huye despavorido Me deja helado en la noche cerrada Parado ahí frente la mesa de luz

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Yo me siento linda Ya no soy como era No sé linda Cada vez más mujer mirá mis tetas No quiero que se vayan Quédense así chiquilinas Las voy a extrañar tanto Me hacen tanto bien En la cola del super En la calle, en el parque, En el ómnibus en la salida del cine Todos me seducen No paran de mirarme como para comerme Comerme para tenerme Tenerme para hacerme de todo Todos me seducen En el kiosko, en la farmacia En el teatro en el ascensor No paran ¿Y si me ponen dulce de leche? ¿Y si me besan en las orejas mordisqueándolas? ¿Y si quieren hacerlo más de tres veces en la noche? No es que yo lo quiera No vayan a creer que yo quiero Qué tal si ellos lo quieren.

Yo me paseo tranquila pero de reojo puedo ver. Presiento bajo mi piel esta ebullición que es detectada. Esta tensión que se produce en mi piel Me hace irresistible yo no sé que voy a hacer Yo me quiero guardar para él porque él debe estar tan excitado. Ayer cuando salió de la ducha estuvo más de diez minutos mirándome, yo estaba mirando para otro lado, me hacía la dormida El me contemplaba me deseaba. El parado sobre la alfombra con su boxer y sus medias a rombos, pensé que nunca se iba a meter en la cama. Él no dice nada. Se metió a la cama y yo nada. Parecía pulsar la pasión sobre las sabanas, atravesé mis piernas entre las suyas, punto débil infalible pero fue él quien me tomó de la espalda y me puso cara hacia el techo y empezó a recorrerme con sus labios. Es que estoy tan power que me tocó y ardimos. El no dice nada Noche salvaje noche fatal. Exhausto se durmió. Y yo quería más. Es que mirá mis tetas. ¿Quien puede resistirse? ¿Quién no quisiera cogerme? Cogerme sobre la mesa Contra la ventana Sobre la mesada Bajo el escritorio En el asiento de atrás del coche En el de adelante en el baúl Cogerme en la góndola del Super en la caja Cogerme en el parque en la jaula del león Detrás de la tienda del circo Dentro del baño químico ¿Quien puede resistirse?

Es cierto estoy un poco gorda Tengo que cuidarme Porque es inminente Royitos se vienen Y estoy un poquito Estoy bastante Yo diría demasiado Soy como una heladera De las viejas Pero es normal ¿no? Es habitual Digo pasa, ¿a quien no le pasó? Y después pasa Y si después no puedo bajar Y si nunca regreso A mi cuerpo Mi cuerpo ¿Como era?

Yo creo que va a ser niña ¿Y porque? No sé, creo que si ¿Solo por eso? Si no sé, se me metió. Viste cuando se te mete una idea No hay quien te la saque. A mi me gustaría que fuera niña Si fuera varón todo bien Si Vení. Sentí. ¿Sentís? Se pone duro, así Dicen que te escucha Dicen que siente el gusto Que reconoce Que ya te reconoce Yo sé que escucha Que sabe todo Ella sabe todo ¿Ella? Ella si yo que sé Ella o él Eso

6. nombres i
Yo creo que va a ser niña A mi me gustaría que fuera niña Ah, si es niño no importa Sería lindo un varoncito Son lindos los varones Los nenes de la mami las nenas del papi No siempre es así No, siempre no La mayor de las veces.

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7. El amor
La luz, la creación, la fertilidad, el sueño, la prolongación, el chupete, la cuna, la continuación, el cuento, el retrato familiar, la navidad, el regalo, la vocecita que dice papá, el llanto, la dulce mamadera tibia, la flor, la nana, la canción, la penitencia, la no soledad, la idea de solucionar nuestros problemas, darnos una meta en común, tener un proyecto, juntos, nuestro, proyecto, que nos hace personas realizadas. Levantarte a la mañana para que no llegues tarde al trabajo me des un beso y yo vaya al mío, trabajes 10 horas vos 8 yo, para poder comprarle lo que necesita, lo que más quiera, que lo haga una persona feliz porque si es una persona feliz vamos a hacer dos personas felices y ya seremos tres. Tres personas felices viviendo en este mundo que tiene tantas personas felices, de las muchas que están juntas otras no tanto otras muy por debajo de la línea de la felicidad pero las más, las más si digámoslo convenidos las más felices y ya seremos tres para no sentirnos solos, o no tan solos como ahora que sólo somos dos, solo dos solos, pero juntos lo conseguiremos juntos lo haremos para solucionar nuestros problemas, nuestros problemas. Nuestros problemas se solucionan muy fácilmente all you need is love.

esoooo, plim plim plim vení para acá... Personalmente, para mi ¿no? Para mi… yo prefiero los nombres que no se acortan... me gustaba Julia, María... Amelia me gusta y para nada se parece al nombre del mono de Marco, se llamaba Amedio.

¿Alguien se estará haciendo el chistoso? Hay que andar con cuidado Todo parece ser tan sensible Como la vieja trampa de ratones del viejo Que al primer respiro saltaba Y te arrancaba los dedos de un tirón Es mejor no meterse con algunas cosas Dejar algunas cosas de lado stand by que se dice Mis deseos y aspiraciones De realizarme como persona Mis pasiones mis aventuritas Mis saliditas Mis escapaditas No es correcto No es considerado O hacerlas pero de una forma más discreta Siendo considerado Para no ser tan papa frita Relajo pero con orden Decía el viejo Es que hay que ver lo que yo veo Al entrar la oficina, al bar Es como si las mujeres olfatearan El olor a padre Como locas Como moscas alzadas Como perras en celo Te agarran te tocan Te avanzan se te insinúan No te dejan en paz

Te pudren el bocho Se dan vuelta y dejan correr su pelo delicadamente delante de su cara. Articulan los hombros con sensuales movimientos Es tan difícil dejar de notar estas actitudes Y es matemático, la que no se moja los labios con la lengua Abre su boca como si exhalara un pequeño suspiro Toda mujer es una obscena publicidad de bombones o de helados palitos caminando Mujeres alzadas como perras en celo Pero yo no entro en el juego me controlo Sufro como sufro Pero me controlo Solo espero que al estar cenando con mi mujer ninguna de ellas se pare y venga a hasta nuestra mesa Y diga con esa voz característica que tienen las mujeres Cuando dicen algo queriendo decir y yo que dije Cuando diga: disculpen les molesta si me hinco bajo la mesa Es que tengo unas irresistibles ganas de chupársela señor ¿Qué diría mi mujer? ¿Cómo le explico que no la conozco? que nunca la vi en mi vida Que aunque me revolcaría toda la tarde y la noche entera con ella una y otra vez no tango ni la más mínima intención de dejar a mi mujer. Ella está tan sensible ahora Como la vieja trampa de ratones del viejo Es necesario ir con cuidado Porque al primer respiro saltará Hay que testear todos los movimientos Abrirle la puerta Ayudarla a bajar

9. Entrenamiento
Todo el mundo me palmea Felicitaciones es poco Y la vamos llevando Es una felicidad Y una responsabilidad De andar derecho De hacer las paredes Para luego colocar los techos Ahora las cosas cambiaron Ahora nada es igual Ahora es hora de pensar No por mi, por él o ella Por lo que viene El futuro, que está adelante Lo que vendrá El mañana del mundo De mi nació la esperanza Por eso todos me palmean O será por que saben lo que viene Y se ríen a mis espaldas O ¿me dan el pésame? O ¿tendré un cartel en la espalda que dice golpéeme?

8. nombres ii
He pensado en algunos nombres MARINA, CRISTINA, AMELIA…mmm AITANA Marina: creo que esta un poco pasado de moda. Amelia: creo que suena más para personas mayores. Aitana: me suena a gitano. En fin, me quedaría con Cristina Salvo Amelia, me recuerda al mono de Marco. Ante todo, creo que nos tiene que gustar a los dos. Pensá en la cantidad de veces q vas a estar llamándola... plim plim Quieta, plim plim plim deja

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No dejarla sola mucho tiempo Tampoco estarle arriba Debo estar atento Decirle por lo menos 5 veces que la amo Dos a la mañana Una a la tarde y no menos de tres a la noche Esos son seis Bueno mas vale que sobre y no que falte. El otro día al levantarme le dije cuatro te amo juntos Y fue el día más feliz de mi vida Porque ella se aguantó tranquila como hasta las cinco Hay que estar muy atento A su combinación cromática Cosa que a nosotros los hombres nos cuesta Tonos de verdes esta ilusionada cuidado con los proyectos a gran escala Tonos de rojo: semi excitada, no sabe lo que quiere pero tiene que ver con el cuerpo Tonos blancos ardiente: aparecer y desaparecer en momento indicado. Tonos marrones: autoestima baja quedarse quieto y esperar que ella mande. Y el peor Tono azul marino, es que algo malo hiciste viene el castigo Por eso en todo momento evitar imágenes tales como Sandía Verruga Pelota. Balón. Globo Nunca chichón. ¡Protuberancia no! Nunca mencionar el Principito con el capítulo la boa y el elefante Nunca decir nudo. Jamás insertar casualmente en la charla animales como chancho, no

vaca, menos hipopótamo Y lo más importante no hablar de otras mujeres de ninguna forma Ni bien ni mal Todo será tomado en tu contra

Ya nada vuelve a ser lo mismo Esa historia que surge de la necesidad De la falta Que viene a llenar un vacío Con un big bang Tan fuerte y tan frágil a la vez Pero la nada no es frágil Lo que no existe no se puede romper Solo lo que está puede ser destrozado contra el piso Solo lo que empieza puede terminar Sino inventamos una historia no habrá un final Solo las historias que inventamos por amor nos mantendrán vivos Nos harán patéticos y eternos.

Vos no mucho ¿Enserio? Enserio Bueno tus combinaciones dejan mucho que desear Es cierto Look sin look Es todo un look Él, camisa a cuadros vaqueros gastados corte de pelo al estilo matinée del domingo tenía como una armadura que lo protegía yo creo que podía ver su alma, brillaba, en alguna parte, detrás de su postura viciada por su racionalidad supongo, sentado en esa silla metiéndole cosas a la computadora, inserta un CD le da un enter y una barrita de colores se llena, él espera y mientras lo hace mira lo que puede, saca tema de conversación intenta saber si yo tengo novio, si estudio si vivo sola, es simpático, hace calor el se limpia el sudor con un pañuelo horrible, no hace tanto calor creo que lo estoy poniendo nervioso, algo se le complicó en la computadora, creo que no puede con las dos. Ella estaba de violeta, toda de violeta, dice que hace tiempo mientras su primo habla por teléfono dice que está haciendo un break, para mi que viene a levantarme, ella cree que domina la situación ¿como hace para estar sentada en el piso con la espalda derecha? No debe tener novio porque por algo sonríe, o lo hace como todas que sonríen por que les sube el autoestima no tiene ni la más mínima idea de lo que es una computadora, para ella este programa de formatear debe ser una barrita de colores que se llena, menos mal que traje mi pañuelo hace un calor insoportable no debí haber comido lentejas el esfuerzo por contener mis gases me va a hacer adelgazar parece que se divierte viéndome transpirar lo único que sé es que está como para agarrarla y no soltarla. Y empezó a sonar la canción aquella y te dije ¿bailas? No yo te dije bailas No Bueno yo tengo otra versión

10. la incubación
¿Qué hay de las historias que se inventan por amor? Cuando todo está mal Cuando lo mejor que nos podría pasar es que el ánimo estuviera alto En ese momento en que queremos Ver salir las estrellas y aunque sea Con un pequeño gesto nos conformamos Esas historias que nos hacen seguir adelante Que nos llenan el alma. Así cuando todo el mundo dice que no Nosotros miramos al cielo y decimos Vamos a salir Vamos a ver la luz Vamos a hacer un mundo mejor Porque hay una historia que inventamos Nunca fue verdad y no lo será Pero para nosotros Es tan fuerte Que vivimos para verlo Es algo que no existía Que creamos por amor que nos hace sentir mejor una historia que nace Que cambia por un momento la dirección de nuestras vidas Y con ese cambio, cambió todo el mundo

11. la primera vez
La primera vez que te vi Fue de casualidad Siempre pasa Estabas en la casas de mi primo No sé que hacía Debías ir por su computadora Siempre voy por su computadora Es que tu primo era medio inútil Es. Pero vos no Y no sé que dijiste Vos estabas toda de violeta Al tono como siempre Si al tono Me gustaste

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Y no bailamos No, si yo no sé, soy un tronco Él es bastante durito para el baile Ella se mueve lindo Pero es sólido eso me gusta Ella es creativa, me gusta eso Él es aburrido sí, pero constante Ella hace cosas locas…. posiciones Él es bastante ordenadito y metódico es lo que mas me gusta Ella le gusta hacerlo de parado Si le das cuerda no lo paras con nada Ella no sé donde aprendió esas cosas será de la yoga o el kick boxing Él es todo lo que necesito Ella es todo lo que necesito Me calenté Yo también Aprovechemos Te como Comeme Comeme vos comeme No vos no vos (Pausa) ¿Que pasa? Creo que se movió

12. de manual
El líquido amniótico cumple numerosas funciones para el feto, a saber: Protege al feto de las lesiones externas al amortiguar golpes o movimientos súbitos. ¿Y si no separamos? Yo sé que te amo y vos me amas pero la gente cambia el mundo cambia hoy estamos juntos para mañana y si mañana todo es diferente Permite el movimiento libre del feto y el desarrollo músculo esquelético simétrico. Espacio y libertad, tiempo dinero sonajero y rockan roll. Yo no puedo mas no sé si lo que quiero es tener una vida así, ¿donde vas? ¿Con quien estas? no sé si alguien puede soportarlo Mantiene al feto a una temperatura relativamente constante para el medio ambiente que lo rodea, protegiéndolo así de la pérdida de calor. ¿Qué hay en la tele hoy? Seguro que nada interesante. Un documental de La Falla de San Andrés dice que pronto podría haber un nuevo terremoto en el oeste de los EEUU. ¿Vamos a verlo? Permite el desarrollo apropiado de los pulmones. ¿A mi me falta el aire a vos no?

13. El parto
La puta que te parió Porque me hiciste esto Yo no hice nada solo Vos lo hiciste Con ese manicito de morondanga Con eso que te jactas de que te hace macho Con esa porquería asesina de cinturas femeninas Quien dijo que esto no dolía Porque te pones así Respirá Respirá La puta que te parió Debe haber dicho lo mismo que vos El aborto que se perdió contigo Ahora no estaríamos en esto Son las 10 de la noche estamos en casa pantuflas control en la mano manicitos. ¿estás bien?¿necesitas algo? No, creo que estoy bien, bien estamos tranquilos, control en la mano, pantuflas y los manicitos ¿estás bien no? Si, si creo que si creo que ups.. Bien estamos en casa manicitos, control en la mano pantuflas, estamos bien y cuando pregunté: estas bien, dijo si, creo que si, creo, creo que ups. Parece algo extraño pero es un simple ups, un ups no es tan grave, no es algo que haya que tomar muy seriamente, sigo- me dije -es solo un ups ¿que tiene de raro un ups? No hubiese sido raro si ese ups no hubiese estado seguido por un: ay ay ay uy uy uy mm m m o aaaa ay ay, porque después vino un creo que si, creo que ahí viene. ¿Estás segura? ¿cómo que estas segura? Estoy segura. Viene. No, porque la ultima vez. Estoy segura si viene, pedazo de un hijo de …viene, viene vamos que viene, vamos.

La lista: el bolso las cosas las llaves el auto no el taxi apurate apurate respirá no me digas respirá el auto el bolso el carnet las pantuflas los manicitos ayyy ayy respirá respirá. Te amo tanto. Yo no te amo nada, es más te odio. Con todas mis fuerzas. Guardá tus fuerzas. Que las necesitas. No pienso dejar de decírtelo en este momento Ni pienso No me pidas que reprima mis ganas de mandarte a la mierda Vos no sabes lo que es esto Respirá Respirá ¿Te dije no? ¿Qué cosa? La puta que te parió Si creo que me dijiste Pensá que estas pasando por algo natural Que te equipara a todo el género femenino La puta Que ustedes están hechas para soportar el dolor Que te parió Y antes era peor ahora por lo menos nosotros acompañamos Que hijo Porque antes, antes si Callate por favor Si querés me callo pero acordate que te apoyo Que hijo de Estamos en esto juntos Si claro, claro La puta madre que te re mil parió

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Che con mi madre no que no te hizo nada Uf uf Respirá respirá Y de repente amanece El velo se corre La noche se aclara Y de repente todo Se abre Y suena Una melodía Vuela Se oye en la brisa Y las campanas que trae el viento El hermoso viaje de un panadero Surcando el cielo azul Lo mejor de la vida Lo más lindo La miel de un panal de luz Toda el agua fresca, clara Y el horizonte delante, gigante Un hermoso paisaje de verano Su diminuto peso contra mi pecho Con la dimensión de los sueños La tersura de la piel La piel del sueño La tersura del sueño La Pradera y el mar besándose En una mañana de sol Radiante Y la puta que te parió

La puta que te parió Respirá respirá que Ya viene Si Si mi amor mi amor Mi amor Mi amor

Vení ¿Llora? No Tengo mucho sueño ¿Llorá? No, ahora se calló ¿No sentís, cuando está callado que llora? Todo el tiempo Cierro los ojos Y llora Creo estar dormido Y llora Todo el tiempo llora ¿Es la única forma que tiene de comunicarse? En una de esas no quería venir ¿Cuando tendrá edad para irse? Que venga con una atorranta que se lo lleve Que venga y diga la embaracé Ésta es la peor semana de mi vida La mía también ¿Llora? Se calló ¡Bien! ¡Callate estúpido! Te toca a vos Tengo sueño voy yo Pero esta no cuenta Está calladito Que lindo que es Dormido

Esperá ¿Qué pasa? Ay no ¿Qué pasa? Es que Que No respira Creo que no respira Fijate bien Es que no me doy cuenta Bueno tranquila ¿Llamo a la emergencia? Son las tres Dijeron que llamáramos cualquier cosa Ponéle el espejito ¿Te parece? Y si no lo empaña Ponéselo Pero.. Por lo menos vamos a saber que es grave Tenés razón voy Se movió Se movió Que suerte Listo A la camita Ahora se despierta menos que la semana pasada Si es cierto. Estúpido la semana pasada no había nacido Por eso

14. semana sin dormir
Tengo Sueño Anda vos Mucho Sueño Dale Sueño Tengo mucho sueño ¿Me toca a mi? ¿Me toca a mí? No te hagas Tengo sueño Es tu hijo ¿De quien dijiste? Todavía está por verse No seas malo Espero que recuerdes estas palabras ¿Cuales? Las que me dan la paternidad La tenés merecida Bien, viendo que me toca a mi Voy Se durmió

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¿Te dije que? Tenés sueño No Te amo Yo también Y tengo sueño Yo también ¿Vamos? Me encantaría A mi también ¿A vos también? Si Me encanta cuando nos sincronizamos A mi también ¿A vos también? Si Dale ¿Te parece? Si ta El que se duerma último pierde. ta

La rutina De la mañana hasta la noche Necesito un aire La rutina Mi cabeza se pasea por las faldas de las demás La mía en las cremas after shave de los ascensores La rutina la rutina Volver a la noche Ayer hubo una fiesta No pude ir Yo tampoco La rutina la rutina Salgamos nosotros Salir y dejar el niño Olvidado en un tacho de basura Y salir corriendo Antes que despierte Antes que despierte nuestra culpa Antes hacíamos cosas Ahora es igual La rutina Todo es igual Da lo mismo una y otra vez La rutina Bienvenido a la rutina Aquí todo vuelve a ser como era Usted no extrañará para nada la sensación de cambio Usted será uno con la rutina uno y otra vez

La misma camiseta el mismo restaurante La misma posición una y otra vez Los mismos te dije treinta veces Las mismas formas de mentir La maravillosa rutina lo hará felizmente infeliz Cubra de Costra su accionar Viva el lastre de cada día igual al anterior Cuanta cosa cabe debajo de la cama Cuanto polvo detrás de la cómoda Cuantos zapatos rotos dentro del armario La maravillosa rutina lo hará sentir como en su casa 80 canales sin moverse del sillón Al alcance de su mano No se estire No se mueva del lugar No ejercite las ganas de desear Todo lo debemos sublimar Escóndase de usted En un clic Al toque En un abrir y cerrar A la vuelta de su hogar A sola firma y se lo lleva Día y noche unidos por la misma cinta mecánica Periódicamente, asiduamente termina y vuelve a empezar El sueño de vivir una vida tranquila y sin sobre saltos En la maravillosa rutina usted florecerá o no será nada Los testimonios no dejan de mostrarlo Tan cerca de la felicidad

De la completitud De la perfección ¿Qué más se puede pedir? Antes vivíamos a lo loco Sin saber que iba a pasar al otro día A lo loco Desde que tenemos el niño Estamos tan bien Si el niño es una bendición La maravillosa rutina La rutina te arruina

16. El jarrón de la abuela
Una historia para graficar todo este asunto, porque las cosas tienen su porqué aunque uno no lo sepa, aunque uno no lo decodifica en el momento, la vida se encarga de decirnos: pero si ya lo sabías… ¿no te habías dado cuenta? Verdad que si. Mierda contra el piso. Día normal yo venía del parque había ido a correr ¿Yo donde estaba? No lo sé creo que habías salido a lo de tu madre o la mía A la de la mía Bueno no sé Entro con energía vengo de correr, una ducha calentita y después esperarla con la comida no sé ponerse las pilas Que divino poniéndose las pilas Bueno y en una de esas vueltas el jarrón de su abuela zas, tambalea, uno, dos, atino con una mano, intento con la otra, pongo la rodilla, lo llevo hasta el talón derecho, en eso suena el teléfono, uf mierda contra el piso. Hola si vos, no nada, no pasa nada mi amor si bien si recién llego, bueno si, te espero dale, dale si, ah…podes pasar por la tintorería por mi

15. rutina
Podríamos alcanzarme…me alcanzas…eh Otra vez Que si me… Una vez mas Dejá Y otra mas

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campera si sé que es una vueltita más pero... si dale besos. Rápido a tratar de reconstruir Cuando llego a la casa lo primero que pregunto es: ¿barriste? Y lo segundo fue: ¿el jarrón de la abuela? Contestación algo sospechosa. ¿Te acordás que Marquitos quería hacer una réplica? bueno y ta se lo llevé. Es sospechosa Bueno si es sospechosa Bastante sospechosa. El jarrón era regalo de la boda de mi abuela pasó a la de mi madre y luego a la mía, herencia de familia que le dicen. Pero no era para tanto. No sé porque te divierte tanto mi ridícula forma de ocultar las cosas No sé, me parece tierno Pegué el jarrón lo mejor que pude, mi amigo Marcos me ayudó. Lo pegó bastante bien casi no me doy cuenta. Él dice que cada fragmento guarda la forma del jarrón, cada fragmento conserva el encastre de la otra pieza contigua como si tuviera memoria, física. Que uno puede reconstruir una pieza muy vieja con paciencia y esmero. Fragmento por fragmento durante una semana lo arreglamos y quedó como nuevo. Casi Fue un lindo gesto.

Tuvimos que ¿Por que? porque la señorita se puso en pedo Pero ¿para qué toma Si le hace mal? Me hace mal Me hace mal Nos vamos Claro Nos vamos Pero el que se va por dos años soy yo Si el señor se va Y nos deja Es mi carrera Es su carrera Dos años es mucho tiempo Vos no me querés No digas eso estas en pedo No, solo me siento un poco mareada Pero lo llevo bien Es mi carrera y además lo económico Si ya sé ya lo hablamos, perdón no quería arruinar todo Pasa que no quiero seguir quemado Siempre al margen Llegando con lo justo Pero es mucho tiempo Si ya sé ¿Y cuando diga papá? No digas eso ¿Y cuando diga papá? No digas eso

¿Y cuando… ¿Otra vez? ¿Qué le voy a decir? ¿Y el proyecto? ¿Qué proyecto? No hay proyecto sin uno de los dos Podes venir Ya lo hablamos ¿Detrás? ¿A qué? ¿Y después? No sé Después nada, vemos Es tan fácil ¿Es tan difícil? Para mí sí Para mí sí es Dejarte lo los Perderme de estos años Para mí que no sabes Si sabes que yo sin vos No sé Si sabes que lo mejor que nos pasó es estar juntos No sé Pará, pará que voy a vomitar Pará te dije Me contaba mi padre, que en la antigua Rusia, cuando todavía no existían los dentistas, habían ciertas personas capaces de sacar muelas,

sin anestesia y usando solamente sus dedos. Ésta era un oficio que se transmitía de padres a hijos. Los hijos entrenaban quitando clavos, para desarrollar la fuerza necesaria en los dedos para quitar una muela. También practicaban una especie de canto, con el cual hipnotizaban a los pacientes para que no sufrieran dolor al quitarle la muela. (Canta Duérmete mi niño duérmete)

17. cosas buenas cosas malas
Él se fue yo me quedé Las listas son cosas que se hacen solas En la cabeza hacen la cola para llegar al pensamiento Lo bueno La independencia El Dinero No tener que consultar esto o aquello Mi carrera Dejar de depender vivir por primera vez sola No decir a donde voy ni cuando regreso La cama entera toda para mi La cama entera toda para mi No más fútbol Más dinero Comida sana Mucho fútbol No más cocina Comida chatarra Cine para llorar El dinero

16. la despedida
Andá despacio por favor que me mareo Si estoy yendo despacio Estas enojado No para nada Yo sé que si Ok es mi despedida Y tuvimos que volvernos

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Bastante bien no esta tan mal No está tan mal bastante bien Lo malo No lo quiero anotar Ya vendrá.

La semana pasada se luxó un bracito Porque de tan inquieto que está no lo pueden bajar de los muebles La va llevando bien, sólo que no quiere hablar con el padre O ella no quiere que quiera O él necesita que no quiera La comunicación es tan lejana La cámara web no deja de moverse Transmite fotos quietas, tiene un retardo La imagen tarda en renovarse Permanece estática por un momento Beso, mando beso muchos besos ¿te llegó el giro? Si todo bien Hola sabés que te… Hola Se corta, se corta Él no la escucha a ella Ella no lo oye a él Se hablan pero no se escuchan La comunicación sufre una interferencia Un retardo en el retorno que se le llama El satélite ¿no? Que tarda la contestación Él no la oye a ella Ella no lo escucha a él Hace tres meses que él volvió Hace tres meses que están juntos Pero la comunicación está cortada Hola Hola

Se cortó Yo te escucho ¿vos me escuchás? Yo te escucho bien Si ¿Qué? ¿Escuchás? Escucho vos ¿escuchás? Escucho Creo que quiero separarme Yo también.

Por mas que se limpie bien ¿Bailamos? Si no sabes bailar Es cierto siempre fui un tronco Tampoco tanto deberías darte una oportunidad Es lo que te dije ¿Que? Deberíamos tener una En otro tiempo en otro espacio Es cierto, en otra vida ¿Porque no? Ta, no dramaticemos Vamos a vernos dos o tres veces por semana Más que antes Si Si Es mejor Seguramente Seguramente. Estas son cosas de romper Por eso tienen el cartel ¿Que cartel? Este que dice Frágil. Tengamos cuidado A quién se le habrá ocurrido ponerle un cartel a una cosa como una caja para saber que dentro hay algo fácil de romper. Que buena la idea de un ayuda memoria que te dice cuidado no golpee esto, no lo fuerce, cuidado con lo que le pone encima, no lo cargue, no vaya a dejarlo librado a la buena de dios, coloque sus ojos sobre él. Con todo lo que te puede pasar por el camino. Quien sabe, uno nunca sabe, pero con un cartel es más
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18. conexión-des
La primera semana es la más difícil El primer mes es algo raro Pero el Ser humano es un animal de costumbre El corazón es un músculo de intensidad Con el tiempo todo se gasta Qué no se gasta con el tiempo Tanto va el cántaro a la fuente que al final la fuente se seca Él llama por teléfono días si, días no Ella está en su casa algunos, otros sale El niño tiene sus rabietas Es un niño pero entiende que algo sucede A todos les dice papá Parece que extraña no come mucho A veces se despierta Él llama Hola mi amor Bien todos bien ¿Qué se cuenta? Bien Vení a hablar con papá, vení No quiere venir El niño no sabe de nada pero no quiere

19. la mudanza
Cajas de cartón Apiladas en el zaguán Encintadas Ordenadas Identificadas todas con nombres de cosas. Nombres que mencionan las cosas que hay dentro. Todas esas cosas que alguna vez fueron nuestras ahora luego de un juicio que nunca es justo son mías. Y las otras son tuyas No más nuestras para ser tuyas o mías. No nosotros si yo si vos. Ante todo la paz la civilización La libertad de elección Parte de mí se va para siempre ¿Alguna parte queda? Si ¿no? ¿Sino que? Es cierto siempre queda algún lastre

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fácil. Cuidado con los pozos no frene muy de golpe que se pueden caer todas las cosas y se le hará añicos todo lo que tiene y pasará a ser lo que tuvo. Vaya con cuidado Es frágil. Estas linda No empecemos Si, empecemos a terminar ¿A que hora le dijiste al camión? Viene en 20 Ah bueno ¿un té? ¿Una cerveza en la heladera? Che ya no podes hacer eso ¿Que? Es mi Es tu si, ya es tu… y por eso ¿estás saliendo con alguien? Basta si Ok basta Se miran Se besan Se desvisten Se cogen Se visten Se separan.

Es el pie que te falta Cuando quedás rengo Ese sonido hueco que suena cuando nadie se mueve Que hace ruido a tu lado Frente a la botella Frente al espejo Frente al frasquito del botiquín Frente a las olas que no dejan de llegar Soñé que venías a verme Soñé que era verano Yo soñé con la abuela, ella Y su jarrón con grandes flores Unas calas hermosas llenas de luz ¿Por qué las noches son tan largas? ¿Por qué el silencio suena tanto? Crecer es morir un poco Aquel camino donde nos separamos Nos llevó tan lejos El pasado no está más aquí Cómo el polvo que se apila sobre los muebles Así se vuela la vida El tiempo acaba con todo o lo hace volver a empezar Pero nunca al mismo tiempo Nunca en la misma dirección Somos dos caminos que se abren como calas al sol.

21. El poder
¿A que llaman civilización? Eso que arrasa con lo que había, a lo que en nombre de ella misma levanta la bandera, consigue territorio, te expulsa del mundo de los sanos. El poder del poder. Así es la vida, la nuestra. Lo que nos une nos separa El niño En el medio Seamos razonables Uno a cada lado Tiempo es poder Tenerlo es poder No tenerlo es poder A ver acordemos Somos gente grande civilizada O por lo menos lo éramos Lo seguimos siendo Que no pasó nada grave. La inseguridad es la única forma de crecer Aceptar el desafío de lo desconocido es la única forma de crecer. Bueno basta de filosofía zen Acordemos Ese es mi brazo, esa mi pierna La forma de caminar es la de mi familia Sin embargo tiene el humor de la mía Eso son mis gestos Ese carácter seguro que es tuyo Los ojos son míos, el dedo gordo del pie no Martes y viernes De 5 de la tarde a 8 de la mañana Podrías venirlo a buscar

Podrías traerlo Sabés que no me gusta Algún día vamos a tener que hablar Pará, hablemos una vez de verdad Bien hablemos Quisiera que nunca fueras feliz con nadie Quisiera que me extrañes Que te falte el aire Que te falte algo Quisiera que te des cuenta que Todo lo que hiciste estuvo mal Quisiera que camines rengo Que sientas que nada es igual Que te despiertes por la noche Y que no duermas hasta la mañana Que te despiertes orinado Que te bese un sapo Que te engañen el doble Y cada día de tu vida pase igual Que sea un viaje sin retorno ¿Que? Que algún día vamos a tener que hablar Ah si No No tenemos nada de que hablar Aquel camino donde nos separamos Nos llevó tan lejos Pero nunca al mismo tiempo Nunca en la misma dirección Somos dos caminos que se abren como calas al sol.

20. dos caminos
De la soledad, solo se sabe cuando aparece Se sabe que Se establece Y te sigue Se te pega como una sombra

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22. san Francisco a 10 años
ÉL: Estás linda. ELLA: Gracias vos también. ÉL: Gracias. (pausa) ELLA: Y vos más flaco ¿Puede ser? ÉL: Hago un poco de gimnasia ELLA: Y menos cerveza. ÉL: Evidente (pausa) y además si estoy haciendo un tratamiento de … aroma.. ELLA: Aromaterapia, (ríe) ¿vos? ÉL: ¿Que? ELLA: Nada, quien lo hubiese dicho. ÉL: He aprendido algunas cosas. ELLA: No lo dudo, no lo dudo. (Pausa más incomoda) ÉL: ¿Cómo estuvo el viaje? ELLA: Bien sabés que mucho no me gustan los aviones. ÉL: Si sé, es mejor la carretera. ELLA: Vomité solo una vez. ÉL: Vas mejorando. ELLA: Es que siento como un estremecimiento. ÉL: Es como que se provoca un vació. ELLA: Si como un temblor…se me mueve todo. ÉL: Eso que el viaje es tranquilo. ELLA: Si pero no me acostumbro, el pasajero que venía al lado mío me explicaba que desde arriba se llega a ver, esta cosa ¿como se llama? ÉL: La Falla, si, se ve, es magnífico, es una separación de… ELLA: Pero yo estaba en otra cosa. ÉL: Me imagino. (pausa) ELLA: ¿y a vos como te va?

ÉL: Bien, San Francisco es lindo, muchas cuestas pero muchas bajadas también. ELLA: Si me encanta el tranvía, eso de correr y treparse es como hacerle la coladera. En el barrio lo chiquilines lo hacían a los camiones. ÉL: Si esta bien. (pausa) ¿Y Marcos? ELLA: ¿Quien? Marcos, si te manda saludos. Extraña tus bromas. ÉL: (irónico) ¡Que gran amigo! ELLA: Bueno no empecemos que él no tiene nada que ver. ÉL: ¿Sigue con su taller de cerámica? ELLA: Si. ÉL: ¿Va bien? ELLA: Si nos va muy bien, por suerte. Con mis clases de yoga y eso llegamos bien. ¿Te acordás aquel florero de la abuela? ÉL: El que pegamos con Marcos. ELLA: Si ese que vos rompiste. ÉL: Si me acuerdo ¿que pasó? ELLA: Lo tiré. ÉL: No. ELLA: El otro día se me cayó y se hizo pelota. ÉL: Con todo el lío que tuvimos para pegarlo. Y Marcos no encaró de nuevo. Ya estaba… ELLA: Si ya no daba (pausa) demasiado frágil. (pausa) ÉL: ¿Te llega también el dinero? ELLA: Si perfectamente, ¿y Sara? ÉL: Muy bien ahora está en Santa Mónica, California, unos días. ELLA: ¿Y que tal? ÉL: Bien re bien, estamos adaptados. ELLA: Cuanto tiempo ¿no? ÉL: Cómo pasa. ELLA: Si yo no quiero ni pensar. ÉL: Pero la vamos llevando.

ELLA: ¿Con qué? ÉL: ¿Con qué, qué? ELLA: ¿Con qué la van llevando? ÉL: Ah si con que ella tiene que ir varias veces y yo algunas vuelva a ver al nene y los tiempos, las distancias, esas cosas nos vamos adaptando. ELLA: La vida es increíble. EL: Si es cierto, un día está todo entreverado o en el fondo y al otro… ELLA: Si lo sé, tiene esas cosas, yo miro para atrás y me veo tan diferente y sin embargo sigo sintiendo la misma y estremeciéndome muchas veces por las mismas pavadas. Las cosas parecen irse de las manos y tomar caminos que no esperamos. A veces parece que me falta algo y sin embargo no me arrepiento porque hice cuanto quise y así la vida vale la pena porque te pasan cosas y cuando te pasan cosas más te sentís así, viva, y quien iba a decir que una vez más íbamos a poder estar así, acá y… ya me fui por las ramas de lo que quería decir, ¿de que hablábamos?… así de los cambios y lo las fuerzas del universo. ÉL: Si muy rápido y radical. ELLA: Tal cual y las casualidades (pausa) ÉL: Estuve pensando… ELLA: ¿En traerlo? ÉL: Al nene, que el año que viene vamos a reformar acá y estaría bueno que él se viniera un tiempo. ELLA: Yo estuve pensando también y es algo que tiene que pasar pero vamos despacio ¿si? Yo no sé que voy a hacer. ÉL: Entiendo si, vamos de a poco. ELLA: Además tenés derecho y el también te extraña. ÉL: Si. ELLA: Y a ver si me extraña a mí un día. ÉL: No te pongas sensible sabés que nos quiere. ELLA: A pesar de lo que le … ÉL: A pesar de todo. (se abrazan) ELLA: Si es verdad.

ÉL: ¿Qué no se rompe, qué no se gasta? ¿No se desgarra? ¿Qué no se desparrama? ELLA: ¿Qué pasó, con nuestra sensibilidad? ¿Cuándo nos dejamos de mirar a los ojos? ÉL: Todos los días. (Separándose, enfrentados separados pero cerca) Había olvidado como nuestros cuerpos encastran. ELLA: Que suerte que vine. ÉL: Si es una suerte. ELLA: Ahora tenemos otra forma de entendernos. ÉL: El tiempo hace de las cosas maravillas. Comienza un terremoto, ellos lo perciben pero no dejan de mirarse a los ojos, la conversación que sigue es tranquila y pausada ellos nunca se mueven del lugar. ELLA: No me digas nada, eso es un terremoto. ÉL: La falla de San Andrés. ELLA: Ah ¿es común? ÉL: Si pero no así de fuerte, creo que es uno de los mas fuertes. (pausa) ELLA: ¿Estamos en problemas? Él: Así parece. ELLA: Me quedo más tranquila. ÉL: ¿Si? ¿Estás bien? ELLA: Si, que suerte que vine. ÉL: Si es una suerte. Bajan las luces, caen escombros.

FIN
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somBras En El parQuE
obra en un acto

oscar Bernardo correa García
Montevideo, 1956.
nace en montevideo en el año 1956. ingresa como empleado bancario en el año 1980, trasladándose en el año 1982 a ciudad de canelones. desde el año 1982 a 1984 participa como alumno teatral del teatro municipal de canelones bajo la dirección de juan jose Brenta actuando en distintos espectáculos. En 1984 funda junto a otros compañeros teatro Eslabón de canelones donde tiene una rica y extensa actividad como actor e iluminador logrando una nutrida experiencia en la cartelera local, como así también en distintos Festivales, muestras internacionales, Bienales del interior, etc. En 2006 abandona teatro Eslabón para dedicarse a la investigación teatral y comienza los primeros pasos en la dramaturgia. En la actualidad participa del “Grupo de teatro la tramoya” ensayando “sombras en el parque”.

El escenario, totalmente despojado, salvo por una estatua omnipresente en el centro y un círculo de hojas de otoño en derredor. El monumento será de “piedra”, y representará una figura humana enfundada en una capa con los brazos algo despegados del cuerpo, en actitud de protección, y dando la misteriosa sensación que cobrará vida. Quizá una alegoría de la piedad o la compasión humanas. Estará montada en un pedestal que ocultará una pequeña puerta de donde surgen algunos pocos elementos que componen el “hogar” de un marginal. Totó, un hombre sesentón, en actitud impávida ante la vida, vive a los pies de la estatua viendo pasar las horas, sin mayores sobresaltos, hasta que pierde los zapatos (o se los han robado), que le sirven para ir a presenciar la llegada de los grandes barcos, su mayor interés. Posiblemente, de joven haya sido un marino mercante. Es dueño de una gran dignidad, y por momentos habla afrancesado, lo cual contrasta con su condición. Todo su vestuario estará mimetizado con la estatua, ya sea en los tonos, como en el acartonamiento. Lleva una vieja gorra de almirante. Aníbal, un amigo de unos cincuenta años, dotado de una gran simpatía y contagiosa actividad, será quien intente sacar a Totó de su apatía, empujándole a correr aventuras. A veces, le viene un gracioso tic. Trae un típico palo rojo, de esos que usan los cuidacoches o asistentes de taxímetros. No tiene mucha educación ni escrúpulos a la hora de ganarse el pan. Lucirá un ropaje colorido y desaliñado.

(La puesta puede hacerse en teatro de caja o circular) TOTó: (buscando en sus pertenencias que desparrama un poco): Merde!....No sé donde dejé los zapatos,….no sé para qué me descalzo si después no los encuentro!...Me los voy a atar la próxima vez… Además no sé por qué los pierdo si son los únicos que tengo!... Bueno, ya aparecerán cuando menos los busque… (Acomoda de nuevo sus cosas) Espero que aparezcan…(A la estatua, esperanzado) ¿Seguro que vos no los viste, no? Acordate que los necesito para ir a ver llegar a los buques!. Si no, ¿cómo me entero quién llega y quién no llega?. Tengo que estar ahí....Mierda! ANÍBAL: Mierda es la que pisé, justo. Está todo lleno de mierda, mierda por acá, mierda por allá... ¿Por qué mierda no juntan la caca de sus perros? (Aparece desde el foro rengueando y limpiándose lo que pisó. Al ver a su amigo, se recompone ) Buenos días, ¿cómo estamos hoy? ¿qué se va a servir el señor?, ¿tostadas con jalea y jugo de naranja?, ¿medialunas rellenas de jamón y queso? Toto…cómo anda mi amigo Toto? TOTó: ¡Totó! Toooo….tó! ANÍBAL: Eso, Toooo…tó. (intentando una pronunciación francesa) Es cierto que estudiaste en el Lycée Français. Bueno, ¿que te estaba diciendo?...ah, sí...¿siempre tan tranquilo, tan alegre, tan enérgico, tan…..( no encuentra la palabra adecuada como para engrandecerlo). ¿Sabés una cosa? Yo te envidio a vos, tener amigos que te vienen a visitar, Totóooo…

Germán ignacio lema Álvarez
Montevideo, 1966.
nace en montevideo en el año 1966, donde vive hasta el año 1986, alternando posteriormente su residencia entre solymar y montevideo. cursa estudios de teatro con atilio costa y en la Escuela de Formación en arte Escénico de la compañía italia Fausta, egresando en el año 2001. también cursa estudios de cine, video, video arte, pintura y guitarra. Entre los años 2002 y 2003 integra el grupo de teatro “andando” de solymar. En el año 2005, se traslada a canelones, donde la búsqueda artística lo llevan a incursionar en la dramaturgia. En la actualidad participa del “Grupo de teatro la tramoya” ensayando “sombras en el parque”.

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TOTó: (Desconfiado) Pará, pará.... ¿Qué me vas a pedir, a mí...que no puedo ni compartir los zapatos…? ANÍBAL: ¿Y para qué quiero zapatos yo? TOTó: Nada , nada , hacé de cuenta que no te dije nada. (Enciende un cigarrillo con boquilla) Vamos a compartir un poco el aire fresco y hermoso de esta mañana otoñal. Mirá: tenemos un montón, te invito ANÍBAL: Te acepto, sabés que de un amigo como vos, no te lo puedo despreciar, además es aire fresco, fresquito, limpio, sin contaminación, limpito. (Ambos miran el cigarrillo que lleva Totó y éste lo esconde con disimulo, al mismo tiempo que respiran hondo, lo cual les provoca tos). Ta’bueno, ché…!, esto me limpia los pulmones, la resaca de la noche, ¡Ta’bueno!…Gracias Totó. Usted es un amigo (demagógico). Si no fuera por vos, Totó, no sé que haría!. Yo siempre pienso que si algún día me encuentro mal, lo que se dice mal, mal, siempre voy a tener un amigo que me dé una mano, como dice el tango (canta otro género y desafina) TOTó: Creo que estás equivocado, hasta en la canción y en el tono. Somos amigos, sí claro, pero ni los zapatos puedo compartir contigo (busca nuevamente alrededor y no los ve). (Nuevo juego plástico alrededor de la estatua, Aníbal con movimientos rápidos y Totó con movimientos lentos) ANÍBAL: Es que yo no te pedí zapatos TOTó: Pero yo te los quiero prestar. ANÍBAL: Yo no los quiero, ¿no ves que estoy calzado?. TOTó: ¡Pero yo te los quiero prestar!. ANÍBAL: Totito, por favor, ¿para qué carajo me los querés ofrecer, si son los únicos que tenés? TOTó: Yo nunca te dije que son los únicos que tengo. ANÍBAL: ¡Sí, vos me lo dijiste!.

TOTó: ¡No, no, yo nunca te dije!. ANÍBAL: No seas boludo, Totó, está bien ser solidario, ¿pero compartir los zapatos....? nunca vi algo igual... y menos cuando son los únicos que uno tiene, ¿no? (Pausa; Totó se sienta y sigue buscando sus zapatos en forma automática) ANÍBAL: Por ahí se te rajaron…….. (Ríe y disfruta cuando se da cuenta que la broma no le gustó a Totó) ¿No? Digo, como estaban solitos y perdidos, quizá salieron al mundo! (ríe) Ya sé, ya sé, son maricones y fueron a tener una noche de aventuras (vuelve a reirse de su amigo y la situación). Después de todo tienen derecho, ¿no? Libres como el viento, libres sin ataduras, sin compromiso de pertenecer a su dueño, siempre esclavizados al mismo amo, sufriendo el mal tiempo, las mierdas de los perros, el hedor de tus patas, tus pulgas, tus piojos (poniéndose serio)… Sí, tus piojos, tus mañas, no sé como te bancás esta vida, siempre lo mismo, el mismo lugar, el mismo monumento…¡la misma gente, viejo! TOTó: (Evidenciando que no lo escuchó): Pero, ¿dónde habré dejado los zapatos? ANÍBAL: (Con su tic) No quise joderte, sucede que me pone mal, verte así… en esta situación, en fin de esta forma, viviendo acá al abrigo del monumento. TOTó: Bien dijiste:” al abrigo del monumento”. Es mi convidado de piedra. Y como invitado bien que lo protejo de los vándalos que vienen a escribirle cosas raras, esos graffitis. ANÍBAL: ¿Graf..... .…. (no le sale la palabra) TOTó: ¡Graffitis! GRA-FFI-TIS.....¿cómo te puedo explicar, Aníbal?, es una expresión colectiva de los jóvenes reflejada en los muros de la calle. ¿Te acordás aquél que decía...:”La vida corrió a la muerte y el amor atrapó a los dos”...hay unos que son poesía pura (Pausa)…pero hay otros que son un mamarracho.

ANÍBAL (atónito): Aaaahhhh..... No entendí nada..... TOTó: Bueno, te decía que soy como una especie de empleado municipal, como un guardaparques, pero con casa y sin comida. ANÍBAL: ¿Y por qué no vas al Comedor Municipal? TOTó: (Ofendido) Nooo, yo no. Ahí va la gente necesitada. Además no me puedo alejar mucho de este lugar. ANÍBAL: Hablás como si fuera tu casa. Decime una cosa Totó, ¿por qué defendés tanto este monumento? ¿Por qué carajo te interesa tanto? Está bien que es un monumento, y que lo habrá puesto alguien ahí, pero de última es un cacho de piedra. No te entiendo, viejo…! TOTó: Ahh,…Si las piedras hablaran…!! Lamentablemente el viento las desgasta y pocas ganas les quedan de hablar. (Pausa) ¿Sabés que esa piedra no es piedra, es granito y está compuesta de feldespato, cuarzo y mica?. Se le conoce con el nombre de piedra berroqueña. (Aníbal no entiende nada) ANÍBAL: ¿Y como carajo sabés eso? TOTó: Y yo que sé, en algún lado lo leí o lo escuché, ¿qué corno importa?, pero lo que te digo es así. (Se sienta) ANÍBAL: Vos me sorprendés, Totó. Claro, ¿quizá alguno de esos turistas pasó por aquí, quedó sorprendido con la estatua ésta y te enseñó toda esa letra?. (Irónico) ¿Viste que no exageraba cuando te dije que te envidiaba, Totó?. Además de la vista y el aire puro, tenés jardín y estatuas en tu jardín. ¡ Pavadita de enano de jardín te mandaste! ¿Qué más querés? TOTó: (Mientras desenvuelve unas servilletas) Bueno, a dejarnos de cháchara y comamos algo, mi pobre estómago está como afiche político, pegado a la columna. (Aníbal lo empieza a mirar como si estuviera sacando un manjar. Al final, es un trozo de pan, que parte y comparte con Aníbal en una especie de comunión) ANÍBAL: (Mientras come) Hablando de política, tocaste el tema sin querer....

TOTó: (interrumpiendo) No se habla con la boca llena... ANÍBAL:(tragando) Sííí, Totó. ...¿Sabes que tengo una propuesta, en fin, partidaria? ¿Vos me entendés…? (Totó lo mira, detiene su comida, lo mira fijamente pero sin consentimiento ni rechazo, sólo lo mira) Bien, me proponen dar una mano, ¿vos sabés que la situación no está nada fácil? y esto es así, sencillo. Laburás un tiempo, te ponés el balde, te hacés el gil, y después te colocan bien colocado. TOTó: (Con calma y pausado le replica) Yo te colocaría, pero una patada en el culo, te saco el balde y te pongo a limpiar vidrios! (Dirigiéndose al monumento) Bien dicen que vivimos de fantasía, y claro... con tontos como él! ANÍBAL: (Se aleja enojado) ¡Vos sí que no entendés nada! .Y no solamente no entendés nada, sino que sos necio, estás en una situación de mierda, no te quedó nada, ¡nada! ¡y despreciás la oportunidad del año!. TOTó: (Lo interrumpe) Perdón, nada no, siempre nos queda algo…! ANÍBAL: Haceme el favor, Totó, no te quedan ni zapatos, sólo unos harapos, cajas viejas, y toda tu pobre lástima que se chorrea por este parque.! ¿Qué pensás?, que va a venir un turista, un viajero y que te va a decir :” Señor, Usted está pasando un mal momento, por qué no viene conmigo que lo llevo a mi crucero, ahí tenemos de todo, no le va a faltar nada, mucama, buen servicio, buena cama, buena comida, buena música, aire, mar y sol“ (Cambia) No seas atrofiado, Totó, ¿no te das cuenta que ese tipo nunca va a llegar? (Le grita) ¡No existe! TOTó: (Tranquilo y sin levantar la voz) ¿Sabés que tenés razón?, no existe. ANÍBAL: Bueno, por lo menos me das la razón. TOTó: A medias. Sí, es cierto que no existe, pero sabés una cosa:¡yo existo! Esos viejos zapatos -que no encuentro-, ¡existen! y son míos, y me llevan donde yo quiero. Y este viejo sombrero,¡existe! y es mi casco de guerra.

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ANÍBAL: No te entiendo…viejo! Y decime ¿qué carajo te atrae de esto? (Lleno de tics, agita sus brazos abarcando el lugar) TOTó: Me gusta, … me trae muchos recuerdos de mi vida, (encogiéndose de hombros) ya está. (Totó queda distraído con sus recuerdos y murmurando algo en francés. Es interrumpido por una animada charla de personas que parecen aproximarse) ANÍBAL: Che, viejo, creo que viene gente para acá. (Aníbal se esconde detrás de Totó. Mientras ambos parecen seguir con la mirada una pareja que pasa, Totó los observa con ternura) TOTó:(Viendo a Aníbal escondido): ¿Y que problema? ¿Desde cuándo le tenés miedo a la gente? ¿Te va a comer la gente? ANÍBAL:(No es miedo, probablemente sea vergüenza de que lo vean allí) ¡Me da cosa, no sé! TOTó (lo imita): ¡Me da cosa, no sé!...pedazo de un zanguango, semejante hombre y le tiene miedo a las personas!. (Pausa. Aníbal sale de detrás ,y hace fintas como que no le tiene miedo a nada, pero nadie lo ve) TOTó: ¿Nunca tuviste miedo de vos mismo? ANÍBAL: (Deteniéndose) ¡Yo que sé! (Le viene otro tic) ¡Hacés cada preguntas, viejo...! TOTó: ¿Nunca te miraste al espejo? ANÍBAL: Sí, cuando me peino…(Otro tic) ¡Yo que sé…! TOTó: Y decís... ¡que cara de culo que tengo!!! (Ríen) O decís....¡soy un galán!!! (atorados con la risa ,se golpean amistosamente , lloran, siguen con la broma, quedan exhaustos y con dolor abdominal de tanto reírse) ANÍBAL: (Impaciente por el tiempo). Totó, ¿y si compramos un billete de lotería?

TOTó: ¿Para qué? ANÍBAL: ¿Cómo para qué? Totó:¡para hacernos ricos!. TOTó: (Siguiéndole el juego) ¿Y si nos compramos todos los números? ANÍBAL: ¡No me tomés el pelo, gil!....(Pausa) ¿Qué te comprarías Totó? Si ganamos la lotería, digo. TOTó: Un par de zapatos nuevos. ANÍBAL: Y sí, claro. Usados no te los vas a comprar, después de haber ganado la lotería. TOTó: De color guinda, siempre soñé con un par de zapatos guinda. ANÍBAL: ¿Y con eso te conformás? TOTó: Bueno, con un traje gris, sombrero negro, corbata bordeau, los zapatos guinda y un fino bastón inglés !!!!! (Totó sueña que pasea por la avenida, con su estampa y hablando en francés). ANÍBAL: Y el bastón, ¿para qué mierda lo querés si vos no sos rengo? TOTó: Sos un ignorante, no conocés nada de estilos ni de épocas, ¿podrías ser un poquito más chic, no?. ANÍBAL: ¡Dejate de joder…! yo lo que sé que esta mismísima época que me tocó, es una cagada, siempre corriéndola de atrás, nunca un laburito como la gente, che…Encima me presenté al plan ese de asistencia… TOTó: (lo interrumpe) Plan de Emergencia. ANÍBAL : Eso, eso, al Plan de Emergencia, ¡qué cagada!. Cuando me fui a anotar, me dijeron que tenía que llevar el documento de identidad. Te digo Totó, que no emboco una…¡cómo me puede pasar una cosa así!. Una vez que se acuerdan de mí , me exigen que presente el documento de identidad. Pero lo arreglé fácil, fui al club y hablé con el político amigo mío, le dije “Doctor, necesito el documento de identidad” y enseguidita lo solucionó. Me mandó hablar con un fulano en una oficina y me hicieron uno. A la semana cobré la guita y me compré… (Reviviendo el entusiasmo) ¡un celular!. (Pausa) ¡Una porquería eso del celular, no tenía con quién hablar! Lo cambié por este pantalón, mirá...mirá. (Totó sigue paseándose por el escenario con su bastón imaginario, sin prestarle

atención a Aníbal, que comenzará a seguirle el juego) ¿Caballero? Me podría indicar usted, dónde están ubicados los baños? TOTó: (lento y afrancesado) ¿Pardon, usted se refiere a les toilettes? ANÍBAL: (Apurado) Sí, eso, bueno, como le llamen, pero, disculpe... ¿estamos hablando de lo mismo?, por ahí me manda a un lugar no deseado...aparte, no aguanto más (hace gestos de hacerse encima). TOTó: (lento y afrancesado) Monsieur, lo que Ud. llama los baños no es precisamente para hacer necesidades orgánicas elementales, pero les toilettes le va a solucionar su problema de vessie. Ud. se dirige hacia la salida du soleil, camina hacia la derecha y va a ver unas especies originarias de India llamadas anacagüitas, ¡ no las pise s’il vous plaît que están recién plantadas!. ¡No, s’il vous plaît que me las seca!, pero là no es. Prosiga el camino unos 30 metros más hasta el final y va a ver unos transparentes rústicos tipo ligustros, bueno là… ANÍBAL: (Que ha estado yendo y viniendo, tratando de seguir las instrucciones) Hablo en serio, pelotudo,¡ no doy más! (Correrá cómicamente a un rincón del escenario, donde descargará su vejiga con grandes ruidos y exclamaciones, que escandalizan a Totó. Éste le pide que se calme, que pasa gente por la zona, en esos instantes hay ruido de público, lo cual acelera más la situación ridícula. Totó limpiará el monumento, sacará una vieja escoba y despejará de hojas la base de la estatua, tratando de disimular los ruidos que produce Aníbal) TOTó: ¡Qué asco! ANÍBAL: (Regresando) Totó, quería comentarte de la oferta que me hicieron… TOTó: (mientras parecerá que tira agua y hojas en el rincón) Te escucho… ANÍBAL: Vos sabés cómo es esto: “hoy por mí… mañana por vos”. Bueno, yo ya te había comentado algo de un favor que me pidieron, en fin, de colaborar a la causa común, y todo eso……

TOTó: Hacela corta, Aníbal. ANÍBAL: Resulta que la persona que me pidió el favor, tiene una comilona en la casona de los judíos, viste… ahí hay mucha mosca, Totó. TOTó: La Embajada de Israel. ANÍBAL: Esa misma, no me salía. Bueno, y yo tengo que estar ahí. Imaginate…lleno de autoridades y lo más importante: de autos finos, caros. ¡Hay que tener sumo cuidado!...(Hará como que acomoda coches) ”Dale toda, dale toda…ahí va…torneá, torneá! dale que falta, dale…pará, pará”. Bueno, ché, quiero que me des una mano para prepararme. TOTó: Que ni se te ocurra que yo te vaya a acompañar, vos sabés que no confío en esa gente, que lo único que quieren es sacar partido de vos..... (al monumento)....estos políticos, no cambian más... ANÍBAL: (Interrumpiendo le repite) Pará, escuchame, quiero que me des una mano para prepararme! TOTó: ¿Prepararte? ¿Y yo qué puedo hacer? ANÍBAL: No sé, ¿y si me dicen de entrar? Yo puedo participar de la fiesta…pero no sé bailar...Eso, Totó, podríamos practicar un baile. Vení, haceme el favor, ubicate en el centro, imaginemos la música que yo me concentro en el paso. (Aníbal frunce la cara aparentando concentración y entra a sonar una cumbia villera. Aníbal baila solo y Totó mira desconcertado) TOTó: Pero, por favor.....sos un desastre......a ver...¿qué música bailarán?...... minué, paso doble, tango...vals. ANÍBAL: Tenés razón, vamos a jugarnos por un vals, me suena que los judas son más pomposos, ¿no? Vení, dame el brazo, relajate. (Suena un vals y comienzan a bailar)

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(Se sucede una serie de discusiones entre ambos, se pisan por la torpeza del baile hasta que Totó lo deja plantado en el medio del escenario) TOTó: ¡Basta! Ya es suficiente. ANÍBAL: ¡Totó, por favor! ¡no me dejés en banda…!. TOTó: Ya aprendiste el básico, practicalo unos meses más que te sale. ANÍBAL: ¡Pero si es esta noche!...Bueno, ésta es la primera parte, la social, la del roce digamos. TOTó: (Enojado) Más que un roce fue un solo de pisotón, mirá como me dejaste los pies.... ¡y yo descalzo! ANÍBAL: Ahora viene la parte de apoyo real. Digamos, la que duele.... (Totó interrumpe diciendo) TOTó: A mí ya me dolió. ANÍBAL: ...ahí se ven los pingos, viejo. Vos atendé bien lo que tenemos que hacer. TOTó: Lo que tenés que hacer. ANÍBAL: Vos me das una mano. TOTó: Ya te dije que no cuentes conmigo. Vos y tus negocios.... (Totó comienza a negar con la cabeza y verbalmente ) ANÍBAL: Dale, Totito, ¿quién le niega un favor a un amigo? Además, yo siempre te acompaño a ver los barcos. Vos no tenés que hacer nada, solo acompañarme, nada más. Es para sentirme apoyado. Venís, no hablás, te quedás paradito...(Empleando un golpe bajo) ¡ah, está invitado el... el coso ese, el embajador francés!. (Totó sigue negando, pero progresivamente deja los movimientos de cabeza, y luego se va callando. Pausa)

TOTó: ¿A ver, y qué hay que hacer? ANÍBAL: (Sacando de su morral unos sombreritos, unas vinchas, unas banderitas y unas porras de colores). Mirá, yo traje unas cositas para la propaganda política, son tan cómodas que ni las vas a sentir en el cuerpo. ¡Y unos sombreritos tan simpáticos …! Me los dio la gente de mi amigo que me contrató. TOTó: ¿Pero vos estás delirando? ¡Ni loco que esté que me voy a poner eso! (Sigue murmurando hacia el monumento) ¡Mirá si me voy a poner eso...! ANÍBAL: Dale, es solo un par de horitas en la noche y listo. No serán tus zapatos guinda, traje gris y sombrero negro, pero vas a quedar muy elegante. (Se escucha una sirena de barco, Totó desespera y recomienza la búsqueda de sus zapatos) TOTó: Mis zapatos, ¡mon dieu!, se va a ir el crucero y no encuentro mis zapatos. ANÍBAL: (Negociador) Si me acompañás a la casona de los judíos, yo te digo donde están los zapatos.... TOTó: Eso no se hace a un amigo. ANÍBAL: (Con sorna) “La necesidad tiene cara de hereje...” TOTó: Dale, Aníbal, decime dónde están los zapatos y te prometo.....te prometo... (Vuelve a sonar la sirena del barco). ANÍBAL: ¿...que me vas a acompañar a la casona de los judíos? TOTó: Está bien, te acompaño a la Embajada de Israel. ANÍBAL: Trato hecho. (apretándose las manos a la manera de cerrar un pacto) TOTó: ¿Y?¿Dónde están los zapatos? ANÍBAL: (Otro tic) En la zapatería.....(Ríe a carcajadas) Dale, vamos que yo te consigo unos zapatos prestados.

(Totó acomoda sus pertenencias a los pies del monumento y salen. Juego de luces y sonidos de campaña política con jingles conocidos, que den la sensación del paso del tiempo. Vuelven a aforar, con música (marcha política) de fondo… Totó arrastrando los carteles partidarios, el sombrero en la mano, descalzo y abatido. Aníbal divertido y dicharachero) TOTó: (entre enojado y burlón): ¡Andá, vos!...¡Andá, con tu propuesta partidaria!.... (A la estatua) “Laburás un tiempo, te ponés el balde, te hacés el gil y luego te colocan bien colocado”....Andáaaa! ANÍBAL: Y qué querés, ¿qué nos inviten a bailar? TOTó: ¡Por lo menos nos podrían haber arrimado algún canapé o un champagne…! ANÍBAL: También vos, ¿cómo se te ocurre ir descalzo? TOTó: Perdí los únicos zapatos que tenía....¡Y vos me dijiste que conseguías unos prestados...! Color guinda. ANÍBAL: Bueno, me falló mi amigo. ¿No viste que no estaba? Lo llevaron al hospital. TOTó: (Al monumento) Eso me pasa por hacerle caso. (A Aníbal) Mirá Aníbal, ese verso es viejo, yo no mastico vidrio, y por experiencia te digo que ese cuento ya lo escuché varias veces... y de vos. ANÍBAL: Lo que pasa es que vos no creés en la gente......no creés en nada ni en nadie. TOTó: Y sí, ¿en quién voy a creer, en tu amigo, el político ese....? ANIBAL: ¿Cuál, el que llevaron al hospital? TOTó: No señor, el doctor, el de la fiesta. ANÍBAL: Ah, sí. ¿Por qué no creer en él?, el pinta me quiere dar una mano y vos estás celoso.... TOTó: Sos un ingenuo, Aníbal, no me hagas reír, ¡¿celoso?!...¿sabés

una cosa?, te di una mano, nada más. No me involucres más en tus negocios, no funcionan, nunca funcionó nada de lo que hacés. ¿No te das cuenta que te utilizan como quieren? Sos como una plumita en medio de una turbonada, hacen lo que quieren contigo. ¡Tu amigo!....ni las gracias dio. Se subió al auto y chau, se fue. ANÍBAL: ¿Pero qué pretendés, que venga a pasar la noche con nosotros acá, en el parque? Por favor, el doctor está muy ocupado. TOTó: Sí, para ir a otra fiesta. ANÍBAL: Vos no entendés nada, vos querés que todo el mundo se vaya a vivir debajo de un puente, como vos. ¡Pero el doctor tiene obligaciones, amigos, familia…(hiriente) no como vos! (Totó quedará dolido y ya no le contesta. Suena una triste melodía. Pausa) ANÍBAL: (Con otro tic) Perdoname Totó, no quise ofenderte...(Tic. Pausa). Será mejor que me vaya...(Tic.Pausa). Chau, ...(Tic.Pausa) mañana vuelvo. (Aníbal se va, Totó acomoda sus cosas, limpia alrededor del monumento, murmura) TOTó: (A la estatua) ¿Qué sabrá éste de mí?........ (Se acuesta en el piso después de despedirse de la estatua. Baja la luz hasta el apagón y sube la música. Se encienden las luces inclusive sala, entra Aníbal, en forma neutra, y comienza a saludar al público que creerá que la obra ha terminado. De pronto mira a la estatua como si ésta le hablara y dialoga con ella. Entonces, como reaccionando de un olvido, interrumpe al público y pide silencio. Se acerca a Totó y lo despierta.)

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ANÍBAL: Buenos días, ¿cómo estamos hoy? ¿qué se va a servir el señor? ¿tostadas con jalea y jugo de naranja,? ¿medialunas rellenas de jamón y queso? (Totó tarda en reaccionar) ¡Totó, Totó, despertate!, ¡mirá lo que te traje! ...¡Unos zapatos guinda!......¡y son para vos! TOTó: (despertándose y levantándose fascinado con lo que ve): ¿Para mí? ANÍBAL: Sí, para vos, amigo, son para vos, dale, dale,¡ probátelos! (Totó se prueba los zapatos emocionado, pero no le entran) ANIBAL: ¡Pah! ¡te quedan chicos! TOTó: No importa. (mantiene la alegría) ANÍBAL: Y creo que no los podemos cambiar… TOTó: No importa, si yo igual me descalzo y los pierdo siempre. ¡Gracias Aníbal, son los zapatos más lindos que vi en mi vida! ¿Vamos a bailar? ¡Soy tan feliz! (Suena una música alegre y se ponen a bailar, ríen, se pisan. Suena una sirena de barco) ANÍBAL: (Prestando atención a la sirena) Totó, el crucero. ¿Vamos? TOTó: Sí, vamos. (Pero no se van. Siguen bailando. Vuelan las hojas. Bajan las luces y)
C O NVO C ATO RIA D OS EN EL E S CENA RIO / O BR A S PA R A D O S PE RS O N A JE S / C C E 2 0 0 8

TELóN

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libro publicado en ocasión de la convocoatoria dos en el Escenario, obras de teatro para dos personajes. octubre, 2008. centro cultural de España rincón 629, montevideo uruguay tel (05982) 9152250 / www.cce.org.uy
la Finalidad dE los imprEsos dEl ccE Es la diFusión Y documEntación dE las actividadEs. la distriBución Es Gratuita Y para uso dE los visitantEs. Bajo ninGÚn concEpto sE pErmitE su comErcialiZación.

mastErGraF - d.l.: XXX.XXX

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