ÍNDICE 1. Contexto histórico general. a) Desarrollo del by olliegoblue23

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									   ÍNDICE
   1. El Renacimiento y la Revolución Científica: características generales.
   2. Descartes en el contexto y problemática de la filosofía antigua.
     a) Consolidación de los estados nacionales y desarrollo del capitalismo.
     b) Características de la filosofía moderna: autonomía de la razón, la ciencia como
          modelo, preocupación por el método y confrontación racionalismo-empirismo.
     c) Características del racionalismo.

   3. Vida y obras de Descartes (La Haye, 1596-1650.)
     a) Educación en el colegio de la Flèche.
     b) Incorporación al ejército para participar en la guerra de los 30 años.
     c) Se instala en Ámsterdam (princesa Isabel) y al final de su vida se dirige a Suecia (reina
          Cristina.)
     d) Publicó varias obras sobre temas físicos, matemáticos y filosóficos.
     e) Proyecto cartesiano: unificación del saber (metáfora del árbol) y fundamentación del
          mismo.

   4. El método cartesiano.
     a) Definición de método: camino. “No basta tener buen entendimiento, lo importante es
          aplicarlo bien”. ¿Cuál es el final de ese camino? La verdad.
     b) Necesidad del método: desilusión con el saber aprendido (filosofía escolástica) y
          rechazo del escepticismo. Estamos en el siglo del método: Francis Bacon (método
          inductivo), Descartes (deductivo), Galileo (hipotético-deductivo.)
     c) Rechazo del método inductivo (Francis Bacon), de la lógica aristotélica, y del álgebra
          matemático.
     d) Las reglas del método cartesiano.
          - Regla de la evidencia: verdad=evidencia (claridad y distinción.)



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          -    Regla del análisis: dividir lo complejo en sus partes más simples, captadas por
               intuición (conocimiento inmediato.)
          -     Regla de la síntesis: reconstrucción deductiva del saber, desde lo más simple a lo
               más complejo.
          -    Regla de la enumeración y revisión.

   5. La duda cartesiana.
       a) Aplicación de la 1ª Regla: dudar de todo que no sea claro y distinto.
       b) Características de la duda: es una duda metódica, no escéptica ( es un punto de
          partida, una duda provisional), teórica y universal.
       c) Motivos de la duda (cada vez más radical):
          - Duda de los sentidos: si alguna vez nos han engañado...
          - Duda de la realidad exterior: no distinción entre vigilia y sueño.
          - Duda de los razonamientos matemáticos: hipótesis del genio maligno.

                               Quizá la realidad no sea como pensamos

                                      Quizá lo “real” no sea real

                             Quizá nuestros razonamientos sean erróneos

   6. Descubrimiento de la primera verdad.
     a) Pienso luego existo: verdad clara y distinta.
     b) Soy una sustancia pensante.
     c) Tipos de ideas: adventicias (proceden del exterior), facticias (imaginadas) e innatas
          (están en nuestra mente.)
   7. El papel de Dios en la filosofía cartesiana.
     a) Idea innata: la idea de infinitud.
     b) Demostraciones de la existencia de Dios: argumento ontológico y argumento que parte
          de la idea de infinitud.
     c) Dios como garantía de la verdad y de la existencia de la realidad extramental.

   8. Teoría cartesiana de las sustancias.
       a) Sustancia: aquello que existe por sí mismo y no necesita de otra cosa para existir.
       b) Tipos de sustancias: res cogitans (pensamiento), res extensa (extensión), res infinita
          (perfección.)
       c) Concepción dualista del ser humano: cuerpo (máquina), y alma (fuente de la
          conciencia y la libertad.) Se relacionan a través de la glándula pineal.
   ________________________________________________________________________

   1.         EL RENACIMIENTO Y LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA: CARACTERÍSTICAS GENERALES.

   El Renacimiento es un término que como categoría historiográfica se consolidó a lo largo
   del siglo XIX. Hoy en día se considera que no se produjo una ruptura con la Edad Media,
   sino que se hace hincapié en la idea de continuidad y a su vez de novedad para
   caracterizarle. Es un periodo de “revitalización cultural” que se desarrolló en Europa




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   Occidental durante los siglos XV y XVI y que, tradicionalmente, ha sido considerado como
   el periodo de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna. Aunque la principal
   manifestación de esta revitalización cultural se dio en el ámbito de las artes (pintura,
   escultura, arquitectura), también se produjo en el ámbito del pensamiento (Filosofía,
   Literatura, Ciencia,…). El pensamiento renacentista tiene dos características
   fundamentales:
    • Retorno a la antigüedad clásica. El Renacimiento representa un claro intento de
     retomar y recuperar el pasado filosófico y literario de la Antigüedad (Grecia y Roma). De
     hecho, el uso de la palabra “renacimiento” para hacer referencia a esta época pretende
     recoger la aspiración de los pensadores renacentistas de “volver a la Antigüedad clásica
     (Grecia y Roma)” para imitar sus ideas y valores y utilizarlos como fundamento para la
     fundación de una nueva época que supere y deje atrás la época oscura y decadente de la
     Edad Media.

    • Antropocentrismo. Debido a la gran influencia de la religión en todos los ámbitos de
     la vida humana (arte, filosofía, política, etc.), la cosmovisión (concepción del mundo y
     del hombre) triunfante durante la Edad Media fue una cosmovisión teocéntrica (Dios
     como “centro” de la actividad artística, de la reflexión filosófica, de la creación
     literaria). En el Renacimiento se dan los primeros pasos de la sustitución progresiva de la
     cosmovisión medieval por una cosmovisión antropocéntrica (el Hombre como “centro”
     de la actividad artística, de la reflexión filosófica, de la creación literaria). Es decir, en
     el Renacimiento se hace una reivindicación de “lo humano” en detrimento de “lo
     divino”.

   En esta época se produce además la Reforma protestante, con la intención de rescatar el
   espíritu originario del cristianismo frente a lo que es percibido como una cierta
   decadencia ocurrida durante el medievo.

   Además de destacar por sus importantes contribuciones al arte, la literatura y el
   pensamiento, es un periodo prolífico en descubrimientos e innovaciones técnicas. El
   Renacimiento es la época en la que tres grandes inventos van a “revolucionar” tres
   ámbitos de la actividad humana: la difusión del saber, la navegación marítima, y la
   guerra. Esos inventos son la imprenta, la brújula, y la pólvora.

       ü CORRIENTES FILOSÓFICAS

   En el ámbito de la filosofía, tienen especial importancia los diversos resurgimientos de
   escuelas de la Antigüedad que encontramos durante la época renacentista: la refundación de
   una Academia platónica, la restauración del aristotelismo y la reaparición de corrientes de
   pensamiento afines al escepticismo, estoicismo y epicureísmo. Y en todas estas escuelas está
   presente el sello del humanismo.

   ■ Los humanistas. El término humanista nació hacia mediados del siglo XV para indicar a
   quienes enseñaban y cultivaban la gramática, la retórica, la poesía, la historia y la filosofía
   moral, es decir, los studia humanitatis, que habían alcanzado su cenit en la antigüedad
   clásica. El Humanismo es una corriente filosófica que se caracteriza, fundamentalmente, por




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   “reivindicar al Hombre” y ponerlo como “centro” de la atención filosófica, literaria y artística
    (antropocentrismo). Esta reivindicación del Hombre se manifiesta en el hecho de que la
   mayor parte de las obras de los humanistas se ocupan de resaltar el valor y dignidad del ser
   humano dentro del conjunto de los seres vivos. Los humanistas más sobresalientes fueron Juan
   Pico de la Mirandola, Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro y Juan Luis Vives.

   ■ Nicolás Maquiavelo (1469 – 1527). Es el pensador político más destacado del Renacimiento
   y el inaugurador de la ciencia política moderna. Su obra más famosa se titula El príncipe. En
   esta obra Maquiavelo ofrece, desde una perspectiva muy realista de lo que es el ejercicio de
   la política, una “guía para gobernantes”. Según Maquiavelo el gobernante tiene como tarea
   principal asegurar la supervivencia y el bienestar de la comunidad. De cara a conseguir este
   objetivo, el gobernante puede hacer uso de cualquier medio, aunque éste sea inmoral (el
   engaño, la traición). Es decir, “el fin justifica los medios”.

   ■ Los filósofos utopistas. Bastante alejada del realismo político de Maquiavelo se encuentra
   el pensamiento político de los denominados filósofos utopistas. Estos filósofos recuperaron la
   iniciativa platónica de imaginar una sociedad mejor, más justa e igualitaria. El más
   importante filósofo utopista del Renacimiento fue el inglés Tomás Moro (1480 -1535). Tomás
   Moro puso el título de Utopía a la obra en la que hacía referencia a una isla imaginaria en la
   que existía una sociedad perfecta. En esta isla, llamada precisamente Utopía (que significa
   “en ningún lugar”), los habitantes viven en una sociedad en la que reina la convivencia
   pacífica, el bienestar material, y la propiedad común de los bienes.

   ■ Michel de Montaigne (1533 – 1592). Este filósofo francés, autor de la obra autobiográfica
   Ensayos, es el responsable, junto con el también francés Pierre Charron y el portugués
   Francisco Sánchez, de la recuperación del mensaje filosófico del escepticismo antiguo. El
   mensaje filosófico del escepticismo se resume en la tesis de que no hay verdades ciertas,
   firmes e indiscutibles que puedan ser conocidas por el ser humano y que en todos nuestros
   conocimientos hay que dejar un margen a la incertidumbre y a la duda.




   MAQUIAVELO                        T. MORO                        MONTAIGNE




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       ü LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA

   La expresión “revolución científica” hace referencia a una serie de cambios en la
   actividad científica que se produjeron en los siglos XVI y XVII. Aunque estos cambios
   afectaron a diferentes campos del saber (física, medicina…), fue la astronomía la ciencia
   en la que esos cambios tuvieron una mayor trascendencia.

   a) La revolución heliocentrista: “el nuevo diseño de los cielos”

   La revolución científica en el ámbito de la astronomía se suele denominar “revolución
   heliocentrista” y consistió en un cambio radical en la concepción de la estructura del
   universo: frente a la tradicional concepción geocéntrica y geoestática del universo,
   heredada de los antiguos griegos, los nuevos astrónomos proponen una concepción
   heliocéntrica y geodinámica en la que el sol permanece quieto ocupando el centro del
   universo y la Tierra es un planeta que gira alrededor de él.

   El responsable de la revolución heliocentrista fue el polaco Nicolás Copérnico (1473 –
   1543), y la obra que escribió para exponer esta nueva concepción del universo se titula
   Sobre las revoluciones de las órbitas celestes, publicada en 1543. Aunque la concepción
   heliocéntrica del universo elaborada por Copérnico “rompe” con la concepción
   geocéntrica y geoestática vigente desde hacía siglos, Copérnico sigue siendo fiel a dos
   afirmaciones básicas de la astronomía antigua:

    • La imagen del universo continúa siendo la misma: una gran esfera en cuya superficie
     están fijas las estrellas, aunque a diferencia de “los antiguos”, Copérnico consideraba
     que esta gran esfera no se movía diariamente sino que permanecía estática.

    • Las órbitas que describen los planetas, incluida la Tierra, al moverse alrededor del Sol
     son circulares y uniformes, es decir, la velocidad del planeta no varía a lo largo de su
     trayectoria.

   El triunfo y consolidación de la concepción heliocentrista del universo tiene lugar en los
   dos siglos siguientes (XVI y XVII) y los principales responsables fueron Johannes Kepler,
   Galileo Galilei e Isaac Newton.

    - Kepler y las modificaciones del sistema copernicano

   El astrónomo alemán Johannes Kepler (1571 - 1630), a pesar de ser un defensor del
   copernicanismo, introduce dos importantes novedades respecto al sistema copernicano.

    • La novedad de que las órbitas planetarias alrededor del Sol no son circulares sino
     elípticas.

    • La novedad de que la velocidad del planeta al describir su órbita elíptica no es
     uniforme sino variable.




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   COPÉRNICO                      KEPLER                           GALILEO

   - Galileo Galileo.

   El científico italiano Galileo Galilei (1564 – 1642) aportó importantes pruebas que
   contribuyeron a poner en cuestión la concepción antigua del universo (la concepción
   aristotélica) y a consolidar una “nueva imagen del universo”. Estas pruebas fueron los
   datos obtenidos con un telescopio que él mismo construyó. Todos estos datos, como la
   existencia de estrellas desconocidas hasta ese momento por no ser visibles a simple vista,
   lo que sugería la posibilidad de que el Universo fuese infinito, la observación de
   protuberancias en la Luna semejantes a las montañas y valles de la superficie terrestre, la
   existencia de manchas solares, etc., le sirvieron a Galileo para rechazar la concepción
   aristotélica del Universo y apoyar la concepción copernicana. La aceptación del
   Heliocentrismo llevó a Galileo a un enfrentamiento a partir de 1616 con las autoridades
   religiosas del Vaticano ya que el Heliocentrismo, según pensaban, entraba en conflicto
   con las Sagradas Escrituras (La Biblia).

   - Isaac Newton y “la unificación del universo”. El desplome definitivo de la concepción
   aristotélica del universo y la consolidación del nuevo modelo astronómico tienen lugar
   gracias a labor desarrollada por el científico inglés Isaac Newton (1642 - 1727), autor de
   Principios Matemáticos de Filosofía Natural, publicada en 1687. En esta obra Newton
   expone y explica la Ley de la Gravitación Universal, llamada así porque es una ley que
   funciona en la totalidad del universo. Al afirmar Newton que esta ley tiene una aplicación
   en cualquier parte del universo la vieja idea aristotélica de que en el universo hay dos
   zonas que se rigen por leyes físicas distintas, y que todavía seguía vigente en la época de
   Newton, queda definitivamente refutada.




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                                                                          NEWTON

   2.       DESCARTES EN EL CONTEXTO Y PROBLEMÁTICA DE LA FILOSOFÍA MODERNA

   La época moderna se extiende desde el siglo XV hasta finales del siglo XVIII (Renacimiento,
   Barroco e Ilustración). En este periodo se consolidan las monarquías absolutas y se va
   fraguando el proceso revolucionario que culminó, al final del siglo XVIII con las revoluciones
   liberales y burguesas: la revolución americana significó la independencia de los Estados Unidos
   de América y la Revolución Francesa, con su célebre Declaración de los Derechos del Hombre
   y del Ciudadano, se desencadenó poco después, en los últimos años del siglo XVIII.

   El descubrimiento de América por España y las exploraciones marítimas de los portugueses
   constituyeron el punto de partida para la creación de sendos imperios coloniales por parte de
   estos dos países. Pero a lo largo del siglo XVII Francia, Inglaterra y Holanda, iniciarán su propia
   aventura colonial lo que trae como consecuencia un desarrollo espectacular del comercio que
   proporciona grandes beneficios. Esto, unido a las innovaciones técnicas, augura un gran
   desarrollo económico, que se manifiesta en el desarrollo del capitalismo comercial. Sin
   embargo, las guerras, la peste y una sucesión de malas cosechas traen consigo una crisis
   económica a lo largo del siglo, crisis que afectará también al terreno social, cultural, etc.

        ü La filosofía moderna: racionalismo y empirismo.

   Con este tema entramos en una nueva etapa de la Historia de la Filosofía Occidental, la
   Filosofía Moderna. Ésta etapa tiene sus comienzos en el siglo XV pero alcanza su máximo
   esplendor en los siglos XVII y XVIII. De los autores oficiales del temario tres filósofos
   pertenecen a esta etapa: René Descartes, David Hume, e Inmanuel Kant. Algunas de sus
   características básicas son:

    • Defensa de la autonomía de la razón. En efecto, mientras que en la Edad Media la
     filosofía era un saber estrechamente vinculado a la religión, en los siglos siguientes la




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                                                                                                 8

     filosofía se separa y desvincula de la religión y adquiere autonomía propia. Esto tiene al
     menos dos consecuencias: a) que el ejercicio de la razón no sea coartado o regulado por
     ninguna instancia exterior y ajena a ella misma, sea esta la tradición, la autoridad o la fe
     religiosa, y b) que la razón se convierte en el tribunal supremo a quien corresponde juzgar
     lo verdadero y lo justo (filosofía teórica y práctica)
    • La ciencia como modelo del saber. El gran desarrollo que estaba teniendo la ciencia,
     lleva a los filósofos a tomarla como modelo del saber. Los autores racionalistas tomarán
     como modelo las matemáticas, y los empiristas, las ciencias naturales.
    • La preocupación por el método. La cuestión del método aparece como una cuestión
     primordial para todos los filósofos de la Modernidad. En efecto, si la razón se extravía o no
     rinde lo suficiente no es por incapacidad natural, sino por no haber encontrado y puesto en
     práctica el método adecuado a la propia razón. En ésta época se formulan o reelaboran los
     principales métodos científicos: el método deductivo, el inductivo y el hipotético-deductivo.




    • Racionalismo y empirismo. Dentro de la Filosofía Moderna nos vamos a encontrar con dos
     corrientes filosóficas que van a fundamentar la filosofía en principios contrapuestos:
     racionalismo y empirismo. En este tema vamos a desarrollar sobre todo las características
     del racionalismo ya que Descartes es el máximo representante del racionalismo. En el
     siguiente tema desarrollaremos las ideas empiristas ya que Hume es un autor empirista. Las
     características principales que definen al Racionalismo como corriente filosófica, y por tanto
     a la filosofía cartesiana como filosofía incluida dentro de esa corriente, son las siguientes:

       §   Confianza en la razón como única fuente fiable y válida de conocimiento: si a lo




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                                                                                                 9

           que aspira la Filosofía es a alcanzar una concepción verdadera de la realidad en su
           totalidad, según los racionalistas esta aspiración sólo puede lograrse aceptando como
           única fuente fiable de conocimiento a la razón (de ahí la denominación de
           racionalismo.) Esta confianza en el poder de la razón conlleva una infravaloración de
           los sentidos como fuente de conocimiento: según los racionalistas, aunque es cierto
           que los sentidos proporcionan información acerca de la realidad, esta información es
           engañosa y confusa por lo que nunca podemos estar seguros de su veracidad y certeza.

       §   Utilización del método deductivo: según los filósofos racionalistas, para que la
           Filosofía alcance su objetivo de construir una concepción verdadera de la realidad ha
           de utilizar el método deductivo propio de la Lógica y de las Matemáticas. Dicho
           método consiste en partir de una serie de afirmaciones totalmente ciertas e
           indiscutiblemente verdaderas y deducir a partir de ellas nuevas afirmaciones que
           también serán totalmente ciertas e indiscutiblemente verdaderas.

       §   Existencia de conocimientos innatos en la razón: según los racionalistas, las
           afirmaciones indiscutiblemente verdaderas que actúan como punto de partida y a
           partir de las cuales se obtienen nuevas afirmaciones igualmente verdaderas no se
           obtienen a partir de la información que nos aportan los sentidos (ya que los sentidos no
           son una fuente fiable) ni tampoco se obtienen a partir de lo que otros filósofos han
           afirmado (la tradición filosófica tampoco es una fuente fiable de conocimiento). Esas
           afirmaciones que constituyen el punto de arranque para la aplicación del método
           deductivo a la Filosofía son conocimientos innatos que la razón posee por sí misma en
           el sentido de que la razón, por sí sola, es capaz de descubrir y elaborar.

                       RACIONALISMO                                   EMPIRISMO
               1)   La facultad que nos ofrece un          1) El    origen     y    límite    del
                    conocimiento seguro es la                 conocimiento está en los sentidos.
                    razón.    Los    sentidos nos             El sujeto (la razón) se limita a
                    engañan.                                  relacionar las sensaciones entre sí.
               2)   Existen ideas innatas en la            2) La mente es una tabula rasa.
                    mente.                                 3) Defensa del método inductivo.
               3)   Defensa del método deductivo.          Autores: Hume, Locke.
               4)   Autores: Platón, Descartes,
                    Spinoza, Leibniz.

     3. RENÉ DESCARTES: BIOGRAFÍA Y CARACTERIZACIÓN GENERAL DE SU FILOSOFÍA

       a) Datos biográficos esenciales

   René Descartes nació en La Haye, una pequeña ciudad cercana a París, en el año 1596. Su
   familia gozaba de una buena situación económica. Estudió en el colegio jesuita de La Flèche,
   uno de los más famosos de Europa en aquellos tiempos (este dato es importante porque de la
   educación recibida en él hablará con cierto detalle en su obra Discurso del Método).
   Finalizados sus estudios de Derecho, y con el propósito de conocer mundo se alistó en el
   ejército holandés y participó en la llamada Guerra de los Treinta Años entre católicos y




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   protestantes. En el año 1629, y después de residir en París, se traslada a Holanda, país en el
   que permanece hasta el año 1649. Ese año se traslada a Estocolmo (Suecia) invitado por la
   Reina Cristina para ser su profesor particular de Filosofía. Muere al año siguiente, en 1650,
   víctima de una pulmonía.

   Las obras más importantes de Descartes son: Reglas para la dirección del espíritu (1628),
   Tratado del Mundo (1634), obra en la que defiende una concepción heliocéntrica del universo
   pero que Descartes no publica al enterarse de la condena de Galileo por defender una
   concepción similar; Discurso del Método para dirigir bien la razón y buscar la verdad en las
   ciencias (1637), que es su obra más famosa; Meditaciones Metafísicas (1640), y Los Principios
   de la Filosofía (1644).

   4 EL MÉTODO CARTESIANO

       a) Objetivos filosóficos de Descartes

   El objetivo y propósito filosófico que Descartes pretende llevar a cabo es conseguir que la
   Filosofía sea un saber racional cuyas afirmaciones acerca de la realidad sean ciertas e
   indiscutiblemente verdaderas. Descartes se propone este objetivo porque está convencido
   de que la filosofía vigente y oficial en las escuelas y en las universidades, que es la filosofía
   escolástica de herencia medieval, y que fue la que el propio Descartes estudió en La Flèche,
   es una filosofía carente de verdad y certeza pues en ella cualquier afirmación es objeto de
   disputa y, en consecuencia, toda ella es dudosa. Así lo reconoce el propio Descartes en el
   Discurso del Método (Primera parte) cuando habla de las disciplinas que estudió en el colegio,
   entre ellas la Filosofía.

   Pero Descartes también se propone este objetivo como reacción y respuesta a una escuela
   filosófica de moda en aquella época, el escepticismo, y de la que eran máximos
   representantes Michel de Montaigne (1533-1592) y Pierre Charron (1541-1603.) La tesis
   principal del escepticismo hace referencia a la imposibilidad de que el ser humano pueda
   alcanzar un conocimiento verdadero y objetivo de la realidad (las razones o causas son varias:
   engaño de nuestros sentidos, debilidad de la razón, multiplicidad y diversidad de opiniones
   entre los hombres...) y, por lo tanto, lo que se sabe de cierto es que nada es cierto.

   Descartes pretende construir un sistema del conocimiento humano en el que estén incluidas
   todas las ciencias. Descartes utiliza la metáfora del “árbol del conocimiento” para mostrar
   la unidad del conocimiento humano y los vínculos existentes entre todos los saberes. La
   sabiduría humana es como un árbol cuyas raíces son una serie de principios cuyo análisis
   corresponde a la metafísica (la Filosofía propiamente dicha); el tronco del árbol es la Física o
   Filosofía Natural, y las ramas las demás ciencias (Medicina, Ética, Psicología, etc.). Con esta
   metáfora Descartes quiere señalar la primacía de la Filosofía respecto de las demás ciencias
   pues sin ella los conocimientos científicos no adquieren una fundamentación última. De la
   misma manera que un árbol vive y se sostiene gracias a las raíces, el conocimiento científico
   se basa y fundamenta en la existencia de unos primeros principios cuyo establecimiento
   corresponde a la Filosofía.




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                                                                                              11

       b) Necesidad de un método para dirigir a la razón en la búsqueda de la verdad

   Descartes es consciente de que para lograr el objetivo filosófico que se ha propuesto (superar
   el escepticismo y hacer que la Filosofía sea un saber cuyas afirmaciones sean ciertas y
   verdaderas), la razón (espíritu, entendimiento o buen sentido), a la que define como la
   facultad de juzgar bien y de distinguir lo verdadero de lo falso, y que es la única fuente
   fiable de conocimiento, ha de seguir un determinado método. Sin embargo, a Descartes se
   le plantea el problema de qué método es el más adecuado para dirigir a la razón por el buen
   camino.
                                                 VERDAD


                                                 M
                                                 É
                                                 T
                                                 O
                                                 D
                                                 O
                                             Deductivo

                         TRADICIÓN           RAZÓN          FE    AUTORIDAD

                                           Experiencia


   No podemos olvidar que estamos en el siglo del método. Hay una preocupación general
   por descubrir el método (camino) que nos pueda llevar directamente hacia la verdad. De
   hecho en esta época se reelaboraron los grandes métodos científicos: el método inductivo
   (F. Bacon), el deductivo (Descartes) y el hipotético-deductivo (Galileo Galilei).

       c) Métodos rechazados por Descartes

   Descartes considera que algunos métodos relevantes en su época no son adecuados y resultan
   ineficaces.

       §   Descartes considera no válido e ineficaz el método inductivo propuesto por el filósofo
           inglés Francis Bacon (1561-1626) consistente en obtener generalizaciones (leyes) a
           partir de la observación de casos particulares. La causa de este rechazo al método
           propuesto por Bacon radica en que para Descartes -como buen racionalista- la
           experiencia y la observación no son fuentes fiables pues están plagadas de errores.


       §   Descartes rechaza también el método utilizado por Aristóteles en la Lógica pues se
           trata de un método que no sirve para aumentar los conocimientos y encontrar nuevas
           verdades. También es ineficaz el método del álgebra matemático por la multitud de
           reglas de que se compone (en la Tercera Parte del Discurso del método aparece
           expuesta la crítica de estos métodos, así como la manifestación de la urgente




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                                                                                                 12

            necesidad de buscar algún otro método).

       d)      El método cartesiano

   Descartes propone su propio y particular método para la Filosofía (precisamente por esto se
   lo conoce como método cartesiano.) Se trata de un conjunto de reglas fáciles de aplicar,
   concretamente cuatro, que, aplicadas adecuadamente, permitirá a la razón alcanzar la
   certeza y la verdad en todos sus conocimientos.

   Este método propuesto por Descartes es el método que siguen las matemáticas. Según
   Descartes, hay que imitar el método deductivo de las matemáticas porque las matemáticas,
   según el filósofo francés, son la única rama del saber que ha alcanzado la exactitud, el rigor y
   la certeza en sus conocimientos, y estas cualidades –exactitud, rigor, certeza- son resultado
   de la metodología utilizada. Se trata de un método deductivo consistente en derivar o deducir
   (de ahí el que se le califique de deductivo) a partir de unas verdades ciertas e indudables
   conocidas por intuición, llamadas axiomas, todas las demás verdades, las cuales, puesto que
   se infieren o derivan de esos axiomas, serán también ciertas e indudables.

   Las cuatro reglas del método cartesiano (que aparecen expuestas en la Segunda Parte del
   Discurso del Método) son las siguientes:

       §    Regla de la Evidencia: esta regla establece que hay que admitir solamente como
            verdadero aquello que es evidente, es decir, aquello en lo que no cabe el más mínimo
            motivo para dudar de su verdad (precisamente por eso se llama regla de la evidencia.)
            El criterio que permite distinguir lo evidente y lo verdadero de lo que no es evidente
            es la claridad y la distinción. Así, un conocimiento se presenta con claridad en nuestra
            mente cuando ésta lo capta de manera inmediata y precisa. Un conocimiento se
            presenta con distinción en nuestra mente cuando somos capaces de distinguirlo y
            diferenciarlo de otros conocimientos. La aplicación de esta primera regla obliga a
            rechazar y destruir toda teoría, doctrina, idea, observación que incluya el menor
            resquicio de duda. Es la fase destructiva del método cartesiano.

       §    Regla del Análisis: esta regla establece que hay que dividir lo complejo en sus partes
            más simples (lo que Descartes llama elementos simples) y que por ser simples se
            conocen de manera clara y distinta. El conocimiento de los elementos simples se
            realiza a través de la intuición, la cual puede ser definida como una especie de visión
            intelectual gracias a la cual captamos inmediatamente y de manera clara y distinta
            conceptos simples sin posibilidad de duda o error y, por tanto, de manera evidente.
            Así, por ejemplo, la intuición nos permite conocer de manera inmediata, clara y
            distinta que la línea recta es la distancia más corta entre dos puntos, que A es igual a
            A, que el triángulo es una superficie cerrada por tres líneas, etc.
       §    Regla de la Síntesis: esta regla consiste en una reconstrucción deductiva del saber a
            partir de los elementos simples conocidos por intuición; dicho de otra manera,
            consiste en conducir ordenadamente los conocimientos empezando por lo más simple y
            fácil de conocer para ir ascendiendo deductivamente, poco a poco, hasta lo más
            complejo. Como el punto de partida es un elemento simple evidente de por sí, el




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                                                                                                13

            razonamiento deductivo será una sucesión de evidencias, de tal manera que la
            conclusión que se alcance será tan evidente como las mismas ideas claras y distintas de
            las que se parte. Así, por ejemplo, a partir de la intuición simple de triángulo
            podemos ir elaborando deductivamente un saber más complejo en el que descubrimos
            que la suma de sus ángulos mide 180 grados, que si es un triángulo rectángulo la suma
            de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa, etc.

        §   Regla de la Enumeración y Revisión: esta regla establece que hay que revisar todo el
            proceso de análisis - síntesis para ver si se ha desarrollado correctamente,
            especialmente el proceso deductivo a partir de lo simple; es fundamental para ello
            enumerar los pasos con tal de no omitir nada.

   5.       LA DUDA CARTESIANA
                                                DUDA METÓDICA
                                                   Sentidos
                                                 Vigilia-Sueño
                                                 Genio maligno


                                               PRIMERA VERDAD
                                               Cogito ergo sum

                                          DEMOSTRACIÓN        DE   LA
                                          EXISTENCIA DE DIOS
                                                Idea de infinitud
                                              Argumento ontológico


                                                 DIOS GARANTIZA
                                             La Realidad extramental
                                                    La verdad

        a) La aplicación de la regla metódica de la evidencia: la duda

   La puesta en práctica del método con el objetivo de hacer realidad el proyecto cartesiano de
   hacer de la filosofía un saber verdadero, cierto y riguroso en sus afirmaciones comienza con la
   aplicación de la primera regla, la regla de la evidencia, la cual establece que hemos de
   rechazar todo aquello en lo cual encontremos motivo de duda. La duda es, pues, el punto de
   partida del método cartesiano.

   La duda es la fase destructiva del método cartesiano: consiste en considerar como
   absolutamente falsos todos aquellos conocimientos en los cuales pueda encontrarse el más
   mínimo motivo de duda y desconfianza acerca de su verdad (Discurso del Método, Cuarta
   Parte.)

   Como dice Descartes, si tuviera una cesta llena de manzanas y temiese que algunas estuvieran
   podridas y desease apartarlas para que no corrompiesen a las otras, ¿cómo me las arreglaría? ¿No




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                                                                                                    14

   empezaría por vaciar la cesta, y tras esto, examinando una tras otra todas las manzanas, no
   escogería sólo aquellas que no estuviesen dañadas, y dejando las otras fuera, no volvería a poner
   éstas en el cesto? En esta metáfora del cesto, el cesto es nuestra mente; las manzanas, nuestros
   conocimientos. Se trata, pues, de vaciar de contenido nuestra mente para llenarlo de nuevo con
   aquellos conocimientos que sean verdaderos y fuera de toda duda. Este –la duda- es un ejercicio que
   ya habían hecho los escépticos antiguos (Pirrón, Sexto Empírico) y los escépticos modernos
   (Montaigne, Charron, Sánchez): habían investigado qué conocimientos son verdaderos y libres de toda
   duda y llegaron a la conclusión de que la razón o mente humana es incapaz de alcanzar la verdad y de
   que todos nuestros conocimientos tienen un componente de duda, inseguridad e incertidumbre. Esto
   es, vaciaron la cesta, pero... no la volvieron a llenar pues para ellos todas las manzanas del cesto
   están podridas. Como veremos a continuación, para Descartes sí hay algunas manzanas del cesto que
   se salvan.


       b) Características de la duda cartesiana

   La duda cartesiana tiene las siguientes características:

           § Es una duda metódica: la duda cartesiana es metódica en cuanto que no es más que
             un procedimiento metodológico para alcanzar -o intentar alcanzar- algo indudable y
             cierto. En este sentido, se puede decir que la duda de Descartes es una duda
             provisional que se abandonará si el resultado de ella es algún conocimiento cierto y
             seguro. En cuanto que la duda cartesiana es una duda metódica, hay que decir que se
             diferencia claramente de la duda defendida por los escépticos. Para el escéptico, la
             duda no es un punto de partida sino más bien un punto de llegada, una conclusión,
             pues después de investigar qué podemos saber con certeza y seguridad se llega a la
             conclusión que en todos nuestros conocimientos cabe siempre la duda y la inseguridad;
             en este sentido, se puede decir también que la duda escéptica no es una duda
             provisional sino una duda permanente y duradera.

           § Es una duda radical y general: la duda es radical y general en cuanto que hay que
             dudar de todo aquello que puede ser dudado: todos los conocimientos teóricos
             recibidos (desde los conocimientos aprendidos en el colegio hasta los conocimientos
             adquiridos en el Gran Libro del Mundo a raíz de los viajes realizados después de acabar
             los estudios) han de ser sometidos al Tribunal de la Duda.


       c) Motivos de duda

   Ya sabemos qué es y cómo es la duda cartesiana. Ahora bien, ¿de qué podemos dudar?
   Descartes lo deja muy clarito en la Cuarta Parte del Discurso del Método.

       §    Es posible dudar de la información que nos proporcionan los sentidos (la
            información de la observación o la experiencia): dado que los sentidos nos engañan
            en algunas ocasiones, se puede suponer que nos engañan siempre. Como dice Descartes
            a modo de refrán: Los sentidos son engañosos y es aconsejable no fiarse nunca por
            completo de quienes nos han engañado alguna vez. Los sentidos, en definitiva, nos




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                                                                                               15

           informan de un modo poco fiable acerca de la realidad. Las ilusiones y alucinaciones
           son ejemplos que corroboran esta duda.

       §   Aunque los sentidos nos aporten datos falsos acerca de las cosas, podemos seguir
           admitiendo, pese a todo, que las cosas son reales y existen. Sin embargo, dada la
           dificultad de distinguir a veces entre las cosas que vemos y nos pasan cuando
           estamos despiertos (estado de vigilia) y cuando estamos soñando, es posible dudar
           de la realidad de las cosas y de las vivencias que experimentamos en un
           momento dado (siguiendo al dramaturgo español Calderón de la Barca, puede ser
           que nuestra vida sólo sea un prolongado sueño).

                “Yo no creo que esté soñando, pero no puedo probar que no lo estoy”
               Bertrand Russell

       §   Se puede dudar de la verdad y certeza de los razonamientos, incluidos los
           razonamientos matemáticos pues a veces somos conscientes de que nos equivocamos
           al razonar y es posible imaginar la existencia de un genio maligno y engañador que
           hace que nos equivoquemos siempre, incluso cuando realizamos las operaciones
           racionales más sencillas.

   Como podemos observar, la duda cartesiana cada vez es más radical: primero dudamos de si
   podemos obtener un conocimiento objetivo de las cosas, después de la existencia de las
   mismas cosas y por último de la validez de los razonamientos más sólidos y seguros como
   pueden ser los matemáticos.

       d) El resultado de la duda: el descubrimiento de una primera verdad indudable (la
          existencia del yo como cosa pensante)

   Después de haber dudado de los sentidos, de la realidad, de las vivencias propias, incluso de
   la propia razón, Descartes se plantea si ha quedado algo que sea indudable, si hay alguna
   certeza que resista todo el proceso de la duda. Descartes llega a la conclusión que tal certeza
   inmune a la duda existe: el hecho de dudar.



   Puesto que “dudar” es una actividad mental pensante, tenemos la certeza absoluta de que
   pensamos y, por lo tanto, de que, aunque sea como meras cosas pensantes, existimos. Esto lo
   expresa Descartes con la famosa expresión: “Pienso, luego existo” (en latín, cogito ergo
   sum). Aunque todo lo que pensemos sea dudoso, incluso falso, es indudable que pensamos y
   para pensar hay que existir.

   La duda metódica ha cumplido satisfactoriamente su misión pues el resultado ha sido el
   descubrimiento de una verdad indudable (siguiendo la metáfora cartesiana del cesto de
   manzanas podemos añadir al cesto vacío una primera manzana completamente sana). Llega,
   pues, el momento de abandonar la duda metódica y de orientar la reflexión en una dirección
   que nos permita descubrir nuevas verdades (otras manzanas sanas) a partir de esa primera




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                                                                                              16

   verdad descubierta. De este modo, esta primera verdad de la existencia del yo como ser
   pensante va a ser considerada como el primer principio o punto de arranque a partir del cual
   Descartes va a fundamentar el sistema filosófico que pretende construir (la primera raíz del
   árbol del conocimiento, de acuerdo con la metáfora cartesiana).

   Del descubrimiento de esta primera verdad indudable – “Pienso, luego existo” -         extrae
   Descartes dos conclusiones inmediatas:

   ☺ La demostración de la existencia de “algo real” cuyo atributo es el pensamiento. Ese
   “algo real” es la mente o alma

   La certeza incuestionable de la proposición “Pienso, luego existo” lleva a Descartes a la
   conclusión de que indudablemente existe una realidad cuyo atributo o característica esencial
   es el pensamiento o consciencia. A esa realidad la llama mente, alma o espíritu.

   La mente, alma o espíritu es algo distinto del cuerpo y puede ser concebida de manera
   completamente independiente del cuerpo ya que “uno puede imaginarse que no tiene cuerpo
   y seguir existiendo como mente pensante”. Afirmar esto no significa, como veremos más
   adelante, que el hombre no tenga un cuerpo; significa simplemente que la noción de nuestra
   existencia no procede de tener un cuerpo sino de tener una mente pensante.

   ☺ El establecimiento del criterio de certeza de los conocimientos humanos: la claridad y
   la distinción
   La verdad indudable y certeza de la proposición “Pienso, luego existo” se basa en el hecho de
   que se presenta en nuestra mente de una manera clara y distinta . A partir de aquí, Descartes
   extrae como conclusión que se puede admitir que es verdadero cualquier conocimiento que
   se presente en nuestra mente con claridad y distinción.




    6. TEORÍA CARTESIANA DE LAS IDEAS

       a) El problema de la existencia de la realidad extramental

   Como hemos visto, la duda metódica ha tenido como resultado el descubrimiento de una
   primera verdad - la existencia del yo como una mente pensante-.

   Este resultado encierra el peligro de “caer en el solipsismo”. El solipsismo es una teoría
   filosófica que sostiene que solamente se puede garantizar la existencia de uno mismo (yo
   existo) ya que la existencia de cualquier otro ser es dudable y discutible (lo otro que no soy




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                                                                                                 17

   yo puede ser una ilusión mía).

   Descartes no quiere caer en el solipsismo y por esta razón se plantea el problema de cómo
   demostrar la existencia de otras realidades distintas del yo pensante, concretamente la
   existencia de un mundo externo a la mente.

   Descartes intenta resolver este problema haciendo un análisis del propio pensamiento
   (recordemos que, por el momento, la existencia del yo como una mente pensante es lo único
   que tenemos seguro) para ver si hay algo en nuestra mente pensante que nos permita
   demostrar que existe algo externo a ella. Al hacer este análisis Descartes descubre que en su
   actividad pensante la mente o alma maneja ideas.

       b) Definición cartesiana de idea. Tipos de ideas

   Para Descartes, las ideas que posee la mente son como una representación de las cosas.
   Ahora bien, según Descartes sólo tenemos certeza de la existencia de esas ideas en la mente
   pero no tenemos certeza de que el contenido de esas ideas, es decir, lo que representa, tenga
   existencia real. Pongamos un ejemplo: si yo pienso el mundo, lo que realmente pienso es la
   idea de mundo, mundo cuya existencia no ha sido demostrada pues hasta ahora lo único que
   se ha demostrado y que sé con absoluta certeza es que mi idea de mundo existe. Por tanto,
   sólo analizando las ideas que posee la mente es posible avanzar un poco más en el intento de
   responder al problema acerca de cómo demostrar la existencia de una realidad extramental.

                             Sujeto              Representación              Objeto
                                                       Ideas


                                            Adventicias Facticias      Innatas

                                          Experiencia    Imaginación      Razón

   Según Descartes, las ideas que posee la mente pensante pueden ser de tres clases:

       §   Las ideas adventicias: son imágenes mentales o representaciones de cosas y
           cualidades externas que existen supuestamente fuera de la mente (decimos “que
           existen supuestamente” porque todavía no hemos llegado a demostrar que exista una
           realidad externa a la mente). El origen de estas ideas se encuentra en la experiencia,
           es decir, en la información que nos aportan los sentidos. Ejemplos de ideas adventicias
           son las ideas de calor, suavidad, rugosidad, color rojo, dureza, mesa, perro, tiza...

       §   Las ideas facticias o inventadas: son aquellas que construye o inventa la mente a
           partir de las ideas adventicias. El origen de estas ideas es la imaginación, por ejemplo,
           la idea de centauro es una idea facticia inventada a partir de las ideas de hombre y de
           caballo.

       §   Las ideas innatas: son ideas que están presentes en la mente pero ni provienen de




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                                                                                               18

            los sentidos ni se han formado por composición a partir de los datos de experiencia de
            los sentidos. Se trata de ideas que la mente posee en sí misma, esto es, que la
            mente, en su actividad pensante, desarrolla por sí misma. De la misma manera que
            el niño al nacer no sabe caminar pero nace con la posibilidad de hacerlo y a medida
            que crece esa posibilidad se hace realidad, los seres humanos nacemos con la
            disposición o facultad para la formación de ciertas ideas; el que se formen o no
            esas ideas depende del uso que hagamos de nuestra facultad racional. El origen de
            estas ideas es la mente o facultad racional. Ideas innatas son la idea de existencia,
            la idea de pensamiento o la idea de infinitud, perfección o Dios

    7.     EL PAPEL DE DIOS EN LA FILOSOFÍA CARTESIANA

   a) La idea innata de Dios en la mente

   Entre las ideas innatas que Descartes descubre en su mente se encuentra la idea de infinitud,
   equivalente a la idea de perfección y de Dios. Para Descartes no es una idea adventicia pues
   no poseemos una experiencia sensible de Dios y tampoco lo es facticia pues, contra la opinión
   tradicional de que la idea de infinito procede, por negación de los límites, de la idea de lo
   finito, Descartes afirma que la noción de finitud presupone la idea de infinitud, con lo cual
   ésta no deriva de aquélla.

         c) La demostración de la existencia de Dios

   Entre las ideas innatas que Descartes descubre en su mente se encuentra la idea de infinitud,
    perfección o Dios. El problema que se plantea a continuación es cómo demostrar que Dios
   (del que, de momento, sólo tiene una idea en la mente) existe realmente. Descartes emplea
   dos argumentos para demostrar la existencia de Dios en la realidad. Estos argumentos tienen
   algo en común: los dos tienen como punto de partida la presencia de la idea de perfección o
   Dios en la mente humana. En la argumentación demostrativa, a Descartes no le queda más
   remedio que tomar como punto de partida la idea de perfección o Dios en la mente; él no
   puede partir de hechos que suceden en el mundo como hizo Tomás de Aquino en sus cinco
   vías ya que, a estas alturas del proceso deductivo, Descartes todavía no ha demostrado la
   existencia del mundo.

   ☺ El argumento basado en la imperfección y limitación de la condición humana. Este
   argumento tiene dos versiones:




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                                                                                               19

   a) En la primera versión de este argumento Descartes considera que hay mayor perfección
   en “conocer y saber con certeza” que en “dudar”. Esto significa que, al dudar, Descartes ha
   encontrado en su mente la idea de perfección. Ahora bien la cuestión es de dónde procede la
   idea de perfección que se encuentra en la mente. Según Descartes, de la nada no puede
   proceder; tampoco puede proceder de la experiencia ya que no tenemos información por los
   sentidos de ningún ser perfecto; tampoco puede ser una idea que una mente imperfecta como
   la mente humana pueda componer y elaborar ya que lo superior (idea de perfección) no
   puede proceder de lo inferior (mente imperfecta). Tiene que ser, pues, un ser perfecto quien
   haya puesto la idea de perfección en nuestra mente. Por tanto, Dios, en cuanto ser perfecto,
   existe.
   b) En la segunda versión de este argumento Descartes indica que si yo me hubiera creado a
   mí mismo me habría dotado de todas las perfecciones (eternidad, infinitud, omnisciencia,
   omnipotencia,…). Ahora bien, el hecho de “dudar” y de que tengamos otras limitaciones
   demuestra que no soy perfecto y, por tanto, no soy mi propio creador, con lo cual tengo que
   haber sido creado por otro ser. Ese otro ser es Dios.

   ☺ El argumento ontológico

   Esta argumentación es muy parecida a la que ya utilizó el filósofo medieval Anselmo de
   Canterbury. Según esta argumentación, la existencia de la idea del ser más perfecto en la
   mente exige que tal ser perfecto exista realmente ya que si no existiera en la realidad no
   sería el ser más perfecto. De la misma manera que de la idea de triángulo se deduce que “la
   suma de sus tres ángulos sea igual a 180º, de la idea del ser más perfecto se sigue
   necesariamente que existe ya que si no existiera no sería el ser más perfecto, lo cual
   supondría admitir que el ser más perfecto no es el más perfecto, lo cual es contradictorio (de
   la misma manera que sería contradictorio decir que un triángulo no tiene tres lados o que sus
   ángulos no suman 180 grados). Dios, por tanto, existe.

   Demostrada la existencia de Dios mediante los argumentos anteriormente explicados,
   Descartes extrae varias consecuencias:

   ☺ La existencia de Dios es incompatible con la existencia de un “genio maligno” que nos
   engaña haciéndonos creer en la existencia de un mundo irreal y haciéndonos equivocar al
   realizar nuestros razonamientos. De hecho, para Descartes “si no admitimos la existencia de
   Dios no podemos estar seguros de nada”. De esta manera, la existencia de Dios se convierte
   en la garantía no sólo de nuestra creencia en la existencia de una realidad externa a la mente
   (el mundo) sino también de la veracidad y certeza de nuestros razonamientos. Con otras
   palabras, la validez de la regla de que son ciertas y verdaderas todas las cosas concebidas con
   claridad y distinción nos la garantiza la existencia de Dios, mientras que nuestros errores y
   equívocos en los razonamientos proceden de la imperfección de nuestra mente.

   ☺ Aunque es cierto que los sentidos pueden conducirnos al engaño y el error, y la imaginación
   llevarnos a la elaboración de ideas facticias o quimeras, si usamos la razón de una manera
   correcta podemos estar seguros de la certeza de aquello que llegamos a conocer
   racionalmente. Además, es la razón la que nos indica, dado que nuestros razonamientos son
   más claros, evidentes y completos cuando estamos despiertos que cuando estamos dormidos,




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                                                                                                  20

   que el mundo real no es el que experimentamos cuando soñamos sino el que apreciamos
   cuando estamos despiertos.

    8.       TEORÍA CARTESIANA DE LA SUSTANCIA

         a) El concepto cartesiano de sustancia: sustancia, atributo y modos

   La teoría de la sustancia está relacionada con la concepción que Descartes tiene de la realidad
   existente. En concreto, Descartes denomina sustancia, res o cosa a aquello que existe por sí
   mismo de tal modo que no necesita de ninguna otra cosa para existir y que podemos concebir
   de manera clara y distinta. Cada sustancia se define por un atributo (atributo es, pues, el
   rasgo esencial, naturaleza o esencia que define a cada sustancia.) El atributo de cada
   sustancia se presenta de diferentes formas o maneras denominadas modos.
       b) Tipos de sustancias. Según Descartes hay tres tipos de sustancias:

         §   Res Cogitans, alma, mente o espíritu: su atributo es el pensamiento o conciencia, y
             los modos todos aquellos actos conscientes bajo los que se presenta el pensar: dudar,
             razonar, juzgar, sentir, imaginar, etc. Descartes descubrió la existencia de este tipo
             de sustancia después de aplicar la duda radical. Del estudio de la res cogitans se ocupa
             una rama de la filosofía llamada Psicología.

         §   Res Extensa, cuerpo o materia: su atributo es la extensión; sus modos son la figura
             (circular, triangular, etc.) y el movimiento / reposo. Los modos, pues, de los cuerpos
             materiales son las cualidades primarias (cualidades matematizables); las cualidades
             secundarias como colores, sabores, olores no pertenecen esencialmente a los objetos
             materiales sino que son cualidades accidentales. Descartes demuestra la existencia de
             esta segunda clase de realidad o sustancia tras demostrar la existencia de Dios y
             afirmar que la existencia de Dios garantiza la existencia real y auténtica de esa
             realidad material. Del estudio de la res extensa se ocupa otra rama de la filosofía: la
             Física.

         §   Res Infinita o Dios: su atributo es la perfección, y los modos las formas bajo las que
             se presenta este atributo: la omnipotencia, la omnisciencia, suprema bondad, etc.
             Descartes demuestra la existencia real de esta sustancia con las dos argumentaciones
             explicadas anteriormente. Del análisis de esta sustancia se ocupa la Teología Racional.

   En definitiva, según Descartes, existen tres esferas o ámbitos de la realidad: mentes
   pensantes, cuerpos materiales extensos, y Dios.


                           LA CONCEPCIÓN CARTESIANA DEL HOMBRE

   Siguiendo la concepción platónica, Descartes considera que el hombre es un ser dual (dualismo
   antropológico) ya que se compone de dos tipos de realidad distintos, o lo que es lo mismo, es un
   compuesto de dos sustancias: res cogitans y res extensa.




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                                                                                                        21

   En efecto, el hombre es una mente, una res cogitans (una cosa pensante); pero el hombre es también
   un cuerpo, una res extensa (una cosa material extensa). Como sustancias que son, ambas partes son
   independientes una de otra, aunque exista una comunicación e interacción entre ellas. El cuerpo
   funciona como una máquina o un sistema mecánico que se rige por sus propias leyes mecánicas. Por
   tanto, la existencia de la libertad del hombre al actuar radica en su alma, es decir, en la res cogitans.
   En definitiva, como dice Descartes, al hombre hay que considerarlo como un fantasma metido en
   una máquina.

   El problema que tendrá que afrontar Descartes, como consecuencia de su afirmación dualista, es la
   relación entre ambas sustancias, es decir, entre cuerpo y alma o espíritu. Descartes reconoce que,
   aunque ambas sustancias son distintas e independientes, están mezcladas y unidas. Solamente
   estando unidas y mezcladas se explica el que si se produce un cambio físico en el cuerpo (por
   ejemplo, un dolor en la pierna) aparece el correspondiente cambio mental (sentimiento de dolor) y al
   revés: a una orden mental (levantar el brazo) le sigue la obediencia del cuerpo (el brazo se mueve
   hacia arriba.) Descartes reconoce este problema de la comunicación de las sustancias y lo soluciona
   diciendo que el cerebro del hombre dispone de una glándula pineal que sería el punto de contacto
   donde tendría lugar la interacción cuerpo-alma.

  9. OTRAS REFLEXIONES

       a) Relación del ser humano con otras especies.
   “Si hubiera máquinas que tuviesen los órganos y la figura exterior de un mono, o de cualquier otro
   animal irracional, no tendríamos ningún medio de reconocer que no eran en todo de igual naturaleza
   que estos animales...” Es asimismo cosa muy notable que, aunque hay muchos animales que revelan
   más industria que nosotros en algunas de sus acciones, se observa, sin embargo, que no manifiestan
   ninguna en muchas otras, de suerte que eso que hacen mejor que nosotros no prueba que tengan
   ingenio, pues en ese caso tendrían más que ninguno de nosotros y harían mejor que nosotros todas las
   demás cosas, sino prueba más bien que no tienen ninguno y que es la naturaleza la que en ellos obra,
   por la disposición de sus órganos, como vemos que un reloj, compuesto sólo de ruedas y resortes,
   puede contar las horas y medir el tiempo con mayor exactitud que nosotros con toda nuestra
   prudencia”. Discurso del método, Alianza, Madrid, 1979, pag 113-114.

   A pesar de que los animales son autómatas naturales, sí que tienen capacidad de sentir, como se lo
   hace saber a Henry More en una carta: “ no les niego sensación, en la medida en que depende de un
   órgano corporal. Así, mi opinión no es tanto cruel con los animales cuanto indulgente hacia los
   hombres, al menos hacia aquellos que no se han dado a las supersticiones de Pitágoras, pues les
   absuelve de la sospecha de crimen cuando comen o matan animales”.

  10. VALORACIÓN

   Como hemos ido viendo la filosofía de Descartes surge a partir de una profunda insatisfacción con los
   conocimientos que ha recibido a lo largo de sus años de estudiante, influenciados por el platonismo y
   aristotelismo presentes en la filosofía escolástica. Ante dicha experiencia Descartes busca sin
   descanso el camino que le permita arribar a buen puerto, a una filosofía y ciencia bien
   fundamentadas y certeras.

   Por esta razón dedica gran atención al problema del conocimiento, para averiguar qué podemos
   conocer y cuál es el método para conseguir un conocimiento fiable. El problema del conocimiento y
   del método fueron temas a los que dedicaron gran atención filósofos y científicos de esta época.




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                                                                                                     22


   Descartes, partiendo del método descubierto, pone en entredicho el saber tradicional, en cuanto
   tradicional, el recurso al argumento de autoridad, las informaciones que provienen de nuestras
   facultades naturales (sentidos y razón), hasta que encuentra una primera evidencia, el cogito, que le
   permita fundamentar todo el edificio del saber. Sin embargo, la duda metódica que lleva a cabo de
   forma radical y sistemática, no se casa bien, con la ingenuidad con la que cree demostrar la
   existencia de Dios (argumento ontológico), y a partir de ahí fundamentar la realidad del mundo
   exterior.

   No podemos tampoco olvidar que Descartes fue un gran científico de la época, destacando sus
   descubrimientos matemáticos (la geometría analítica), físicos y cosmológicos. Descartes es, después
   de Galileo, el creador del “otro” gran sistema científico de la Edad Moderna, que ejercerá una
   enorme influencia en su época y que sólo podrá ser desmontado por Newton. En sus teorías científicas
   se refleja su concepción mecanicista de la naturaleza, que toma como modelo la máquina (el reloj)
   y que sólo recurre a la materia extensa y al movimiento para explicar todos los acontecimientos,
   incluidos los relativos a los seres vivos. Esta concepción se opone claramente a la concepción
   teleológica característica del aristotelismo.

   El pensamiento de Descartes tuvo una enorme resonancia en Europa, y todos los filósofos y teólogos
   se vieron obligados a tomar postura. Las Universidades, dominadas por la escolástica, cerraron sus
   puertas al cartesianismo, el cual sólo fue acogido favorablemente fuera del ámbito universitario.

  11. RELACIÓN DE RENÉ DESCARTES CON OTROS FILÓSOFOS

   PLATÓN: Descartes es racionalista y el racionalismo es una corriente filosófica de los siglos
   XVII y XVIII cuyas principales características tienen sus antecedentes en la filosofía platónica
   (de hecho, muchos historiadores de la filosofía consideran que el padre del racionalismo es
   Platón). En efecto, la escasa confianza que Platón daba al conocimiento de los sentidos
   porque sólo nos muestra una realidad aparente, la importancia concedida al conocimiento
   racional y la importancia concedida a las matemáticas nos llevan a pensar que, aunque están
   muy separadas en el tiempo, las filosofías de Platón y de Descartes tienen muchos puntos en
   común. Además, también Descartes, al igual que Platón, tiene una concepción dualista del
   ser humano: el ser humano es la unión de dos realidades o sustancias independientes: res
   extensa (cuerpo) y res cogitans (alma).

   ANSELMO DE CANTERBURY: tanto Anselmo de Canterbury como Descartes utilizan el
   argumento ontológico para demostrar la existencia de Dios. Al señalar este parecido conviene
   explicar en qué consiste dicho argumento (este argumento está explicado en los apuntes del
   tema 3 dedicado a Tomás de Aquino.)

   TOMÁS DE AQUINO: tanto Descartes como Tomás de Aquino demuestran racionalmente la
   existencia de Dios. La diferencia entre ellos estriba en el tipo de argumento que utilizan:
   Tomás de Aquino utiliza argumentos a posteriori que tienen como punto de partida hechos
   que ocurren en la realidad (ver vías tomistas), mientras que Descartes utiliza un argumento
   que no parte de los hechos que acontecen en la realidad sino que parte de la idea de Dios en
   la mente (argumentos a priori.)




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                                                                                                       23

   GUILLERMO DE OCKHAM: tanto Ockham como Descartes hacen uso de la palabra intuición y
   con ella quieren hacen referencia a un conocimiento inmediato y directo que nos ofrece una
   visión clara e indudable de algo presente a la mente. Sin embargo, para Ockham se trata de
   una intuición sensible basada en los datos que nos aportan los sentidos, mientras que para
   Descartes se trata más bien de una intuición intelectual no apoyada tanto en la experiencia
   de los sentidos ya que éstos son escasamente fiables, sino en la capacidad comprensiva-
   racional de la mente.

   DAVID HUME: el enfoque racionalista del conocimiento que tiene Descartes (desconfianza de
   los sentidos, sobrevaloración de la razón, existencia de conocimientos o ideas innatas en la
   razón...) es muy distinto del enfoque empirista del conocimiento que tiene Hume. Éste
   admite que la experiencia, tanto externa (información de los sentidos) como interna, es la
   base del conocimiento humano y constituye una fuente fiable de conocimiento de la realidad;
   además, para Hume, no hay ideas innatas en la mente ya que todas las ideas proceden de
   impresiones (datos de experiencia); de hecho, para Hume, antes de toda experiencia, nuestra
   mente es un papel en blanco.

   Además, Hume discrepa con Descartes en el tratamiento del problema de la sustancia: para
   Descartes existen tres sustancias (res cogitans, res extensa y res infinita) ya que la razón tiene
   una idea representativa de cada una de ellas; para Hume no estamos justificados a hablar de
   la existencia de sustancias pues no tenemos una impresión (dato de experiencia) de la que se
   pueda derivar la idea de una sustancia, ya sea pensante, extensa o infinita.

   JOSÉ ORTEGA Y GASSET: Descartes y Ortega se propusieron una tarea similar. Esta tarea
   consistió en reformar la filosofía y asentarla sobre bases firmes y sólidas. Proponen, además,
   una metodología muy parecida para lograr este objetivo: no partir de supuestos, rechazar
   todo aquello en lo que se pueda encontrar duda, necesidad de encontrar un dato radical
   indudable e indiscutible, elaborar una concepción total de la realidad a partir de ese dato
   primario...

   Ortega critica el idealismo de los filósofos modernos (el primero de ellos fue Descartes). Estos
   idealistas modernos consideraron que la realidad primordial y radical es la existencia del
   sujeto como sujeto pensante y que las cosas tienen existencia en la medida en que son
   representadas por un sujeto. Ortega critica y supera el idealismo proponiendo como realidad
   primordial y radical la vida entendida como coexistencia del sujeto con las cosas.

  12. TEXTOS RENÉ DESCARTES. DISCURSO DEL MÉTODO. PRIMERA, SEGUNDA Y CUARTA
       PARTE

   Discurso del Método (1637) es la obra filosófica más conocida y popular de Descartes. El título
   completo de la obra es Discurso del método para dirigir bien la razón y buscar la verdad en las
   ciencias. Fue escrita en francés y publicada por primera vez en 1637 en Holanda de forma anónima
   (el haber sido publicada sin el nombre del autor es por precaución y para evitar posibles conflictos
   con la Inquisición ya que suponía una ruptura con la filosofía anterior). En ella Descartes nos narra su
   itinerario personal hacia la consecución de un conocimiento certero.




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                                                                                                      24

   La obra está dividida en seis partes. Se inicia con una introducción en la que se explica el contenido
   de cada una de las seis partes. A nosotros nos interesan la primera, la segunda y la cuarta parte.

                           René Descartes             Discurso del método

                               ● Propósito de la obra: exponer el método diseñado por el autor
        Primera parte          para guiar a la razón en la búsqueda de la verdad

                               ● Análisis crítico de la educación recibida por el autor en La
                               Flèche


                               ● Objetivo filosófico del autor: elaboración de un sistema
       Segunda parte           filosófico que unifique todos los saberes humanos

                               ● Explicación de las reglas del método diseñado por el autor para
                               la elaboración del sistema filosófico


                               ● La aplicación de la 1ª regla (la duda) y resultados obtenidos
        Cuarta parte           (primer principio del sistema filosófico, criterio de certeza, …)

                               ● La demostración de la existencia de Dios y función de Dios en la
                               filosofía cartesiana


       Ø Ideas principales Discurso del Método, Primera Parte

       §   Necesidad de un método para dirigir a la razón en la búsqueda de la verdad

   - El buen sentido o razón (eso que nos hace precisamente hombres y nos distingue de los animales)
   está equitativamente repartido entre los seres humanos.
   - La diversidad de opiniones existente entre los hombres (diversidad que lleva a pensar que unas son
   acertadas, es decir, verdaderas, y otras equivocadas, esto es, falsas) tiene su origen no en el reparto
   desigual de la razón sino en el uso de la razón, o lo que es lo mismo, en el método de aplicación.
   - Descartes anuncia que él mismo ha llegado a encontrar un método cuya aplicación le ha permitido
   aumentar gradualmente sus conocimientos y obtener sus frutos (aunque él no lo dice, esos frutos se
   dieron en los campos de la geometría y de la física), y que su intención o propósito al escribir el
   Discurso es exponer ese método particular suyo para mostrar de qué manera ha procurado conducir su
   razón.

       §   Análisis crítico de la educación recibida en el colegio de La Flèche

   - Descartes reconoce tener desde niño una pasión enorme por el conocimiento pero reconoce también
   su decepción al concluir sus estudios: lleno de dudas y errores, sólo es consciente de su ignorancia.
   - Descartes hace un repaso de las disciplinas en que ha sido educado (Historia, Retórica, Poesía,
   Teología, Matemáticas, Filosofía.) Reconoce que lo que más le atraía era el estudio de las




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                                                                                                       25

   matemáticas por la certeza y evidencia de sus razonamientos, aunque no había logrado darse cuenta
   de su verdadera función y utilidad. De la filosofía que aprendió en el colegio dice Descartes que todo
   en ella es objeto de debate y disputa pues se reduce a una diversidad de opiniones.

       §   Abandono de los estudios y dedicación a conocer el gran libro del mundo

   - Descartes afirma que el mal sabor de boca que le dejaron sus estudios en el colegio le hizo tomar la
   decisión de viajar para conocer cortes y ejércitos y tratar a gentes para, de esta manera, coleccionar
   experiencias y reflexionar sobre ellas.
   - Descartes reconoce que hay tanta diversidad en las costumbres como en las opiniones y que ello le
   ha llevado a no creer nada con seguridad.
   - Descartes toma la resolución de buscar la verdad en uno mismo y analizar todo según su propia
   razón.

              Ø Ideas principales Discurso del Método, Segunda Parte

       § Razones para revisar y reformar los pensamientos
   Descartes expone el motivo o razón por la que ha decidido revisar y reformar sus pensamientos. La
   razón principal es que él pretende unificar todas las ciencias en un sistema gracias a la utilización de
   un único método. Para conseguirlo ha decidido revisar y reformar sus propios pensamientos y
   opiniones. Esta tarea de revisión y reforma nace de la convicción de que para construir algo (en este
   caso, un sistema de ciencias) es preciso previamente derribar y destruir lo que hasta el momento se
   ha hecho.

       §   El método cartesiano

   - Descartes, después de criticar los métodos de la lógica silogística y del análisis y álgebra de los
   matemáticos antiguos, expone las cuatro reglas del método que él ha diseñado para cumplir con el
   objetivo propuesto.

   - El modelo de este método lo han proporcionado las matemáticas ya que son el único saber en el que
   se da una exactitud y una certeza plenas.
   - Necesidad de aplicar este método a todas las ciencias, empezando por la filosofía.

              Ø Ideas principales Discurso del Método, Cuarta Parte

       §   La duda metódica: hay que rechazar todo lo que ofrezca duda con la finalidad de ver si
           queda algo indudable
   - Los sentidos nos engañan a veces.
   - Argumento del sueño: ¿Cómo sabemos que no estamos soñando?
   - Duda de los razonamientos matemáticos: los hombres se equivocan al razonar.
       § La primera verdad: Pienso, luego existo
   - Si dudo es porque existo; pienso luego existo es una verdad indudable a la que hay que considerar
   como el primer principio de la filosofía.
   - ¿Qué soy? Una cosa pensante, un alma, distinta del cuerpo y más fácil de conocer que éste.
       § El criterio de certeza
   - Todo lo que concebimos clara y distintamente es verdadero
       § Argumentos para la demostración de la existencia de Dios
       § Dios es la garantía de la verdad




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                                                                                                   26

    - La certeza (claridad y distinción) de nuestros pensamientos y razonamientos está garantizada
   porque Dios existe: Dios es perfecto y no nos puede engañar.
   - De Dios provienen todos nuestros pensamientos verdaderos; los pensamientos erróneos se deben a la
    limitación e imperfección del entendimiento humano.

                                         TEXTOS SELECTIVIDAD




                              Texto Selectividad Septiembre 2006
        Así, puesto que los sentidos nos engañan a veces, quise suponer que no hay cosa alguna que
   sea tal como ellos nos la hacen imaginar. Y como hay hombres que se equivocan al razonar, aun
   acerca de las más sencillas cuestiones de geometría, y cometen paralogismos, juzgué que
   estaba yo tan expuesto a errar como cualquier otro y rechacé como falsos todos los
   razonamientos que antes había tomado por demostraciones. Finalmente, considerando que los
   mismos pensamientos que tenemos estando despiertos pueden también ocurrírsenos cuando
   dormimos, sin que en tal caso sea ninguno verdadero, resolví fingir que todas las cosas que
   hasta entonces habían entrado en mi espíritu no eran más ciertas que las ilusiones de mis
   sueños. Pero advertí en seguida que aun queriendo pensar, de este modo, que todo es falso, era
   necesario que yo, que lo pensaba, fuese alguna cosa. Y al advertir que esta verdad - pienso,
   luego soy- era tan firme y segura que las suposiciones más extravagantes de los escépticos no
   eran capaces de conmoverla, juzgué que podía aceptarla sin escrúpulos como el primer
   principio de la filosofía que buscaba. Descartes, Discurso del método, Cuarta parte
                             Texto Selectividad Junio 2002
   - El mismo texto. Aparecieron subrayadas los siguientes términos: sentidos; razonar, errar;
   pensamientos; verdadero
                             Texto Selectividad 2003
   El mismo texto pero un poco más abreviado: desde “Finalmente, considerando que los mismos
   pensamientos … hasta el final. - Se subrayaron los siguientes términos: pensamientos; resolví
   fingir; ilusiones; verdad; escépticos; primer principio.




                              Texto Selectividad 1998
   De manera que este yo, es decir, el alma por la cual soy lo que soy, es enteramente distinta
   del cuerpo y hasta es más fácil de conocer que él, y aunque el cuerpo no fuese, el alma no
   dejaría de ser cuanto es. Después de esto consideré, en general, lo que se requiere para que
   una proposición sea verdadera y cierta; pues ya que acababa de encontrar una que sabía que
   lo era, pensé que debía saber también en qué consistía esa certeza. Y habiendo notado que en
   la proposición pienso, luego soy, no hay nada que me asegure que digo la verdad, sino que veo
   muy claramente que para pensar es preciso ser, juzgué que podía admitir como regla
   general que las cosas que concebimos muy clara y distintamente son todas verdaderas, pero
   que sólo hay alguna dificultad en advertir cuáles son las que concebimos distintamente. René




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   Descartes, Discurso del Método. Cuarta parte




                               Texto Selectividad 1999
   Porque, en primer lugar, la regla que antes he adoptado -de que son verdaderas todas las cosas
   que concebimos muy clara y distintamente- no es segura sino porque Dios es o existe y porque
   es un Ser perfecto del cual proviene cuanto hay en nosotros. De donde se sigue que nuestras
   ideas o nociones, siendo cosas reales y que proceden de Dios, en todo lo que tienen de claras y
   distintas, no pueden menos de ser verdaderas, de suerte que si tenemos con bastante frecuencia
   ideas que encierran falsedad, es porque hay en ellas algo confuso v oscuro y en este respecto
   participan de la nada, es decir, que si están así confusas en nosotros es porque no somos
   totalmente perfectos Descartes: Discurso del método. Cuarta parte

                              PREGUNTAS SELECTIVIDAD RENÉ DESCARTES

   ● El cogito y la teoría de las ideas en Descartes (Selectividad Septiembre 1998)

   El cogito, palabra derivada del verbo latino “cogitare” que significa “pensar”, es la expresión
   latina utiliza para hacer referencia al descubrimiento cartesiano de la primera verdad del
   sistema filosófico: “pienso luego existo”

   ● La duda y el tema de Dios en Descartes (Selectividad 1999)

   ● La duda metódica y el primer principio de la filosofía de Descartes (Selectividad junio 2002)

   ● La duda metódica y la fundamentación de la filosofía en Descartes (Selectividad 2003 y
   selectividad junio 2006)




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