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Resumen Mill John Stuart Principios de Economía política con algunas de sus aplicaciones a la

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Resumen Mill John Stuart Principios de Economía política con algunas de sus aplicaciones a la Powered By Docstoc
					Mill, John Stuart: Principios de Economía política con algunas de sus aplicaciones a la filosofía social, Fondo de Cultura Económica, México, 1996 (1848) Capítulo VI: Resumen de la teoría del valor Valor es un término relativo. El valor de una cosa significa la cantidad de alguna otra cosa, o de cosas en general, por las cuales se cambia. El valor temporal o de mercado de una cosa depende de la demanda y la oferta; sube cuando aumenta la demanda y baja cuando aumenta la oferta. Sin embargo, la demanda varía con el valor, siendo por lo general mayor cuando el artículo es barato que cuando es caro, y el valor es siempre se ajusta en tal forma que la demanda es igual a la oferta. Las cosas tienen un valor natural, hacia el cual tienden a volver, después de cada variación. El valor natural de algunas cosas es un valor de escasez; pero la mayor parte de las cosas se cambian las unas con las otras naturalmente en la proporción de sus costos respectivos de producción, o a lo que puede llamarse su valor de costo. Un valor de monopolio quiere decir un valor de escasez. Toda mercancía cuya oferta puede aumentarse indefinidamente mediante el trabajo y el capital, se cambia por otras cosas en proporción al costo necesario para producir y llevar al mercado la parte más costosa de la oferta precisada. El costo de producción lo forman diversos elementos, algunos de los cuales son constantes y universales y otros accidentales. Los elementos universales del costo de producción son los salarios del trabajo y las ganancias del capital. Los elementos accidentales son los impuestos y cualquier costo suplementario ocasionado por el valor de escasez de algunos de los requisitos. El elemento más importante de la producción es la cantidad de trabajo que requiere su realización. La teoría general del valor en cambio no tiene en cuenta más que el sistema de producción realizada por capitalistas para obtener ganancias y no por trabajadores para obtener subsistencia. El campesino propietario, el aparcero y aún el granjero y el tenedor de un lote, el trabajador que produce por su propia cuenta, no busca una inversión para su pequeño capital, sino una forma de emplear con provecho su tiempo y su trabajo. Sus desembolsos, aparte su mantenimiento y el de su familia, son tan pequeñas que casi todo lo que obtienen de la venta de su producción son salarios de su trabajo. Un campesino que se sostiene juntamente con su familia con una parte de los productos que cultiva, venderá con frecuencia el resto a un precio mucho más bajo del que sería el valor de costo para el capitalista.

Existe, sin embargo, aun en este caso, un mínimo o límite inferior del valor. Los productos que lleva al mercado tienen que producirle el valor de todas las cosas que necesita comprar; y tiene que permitirle pagar su renta. En un estado de cosas semejantes casi no puede decirse que el valor dependa en modo alguno del costo de producción. Depende por completo de la demanda y la oferta, esto es, de la proporción que exista entre la cantidad de alimentos sobrantes que el campesino quiera producir y del número de personas no agrícolas, o más bien la población no campesina. Si los compradores fueran numerosos y los cultivadores poco aficionados al trabajo los alimentos podrían adquirir de manera permanente un precio de escasez. Si los cultivadores son enérgicos y activos y los compradores poco numerosos, los alimentos eran muy baratos. Los casos más frecuentes son, en donde los campesinos eran indolentes y los compradores escasos, o bien en donde los campesinos son industriosos y la población ciudadana es numerosa y opulenta. El precio de los productos se ajustará por sí mismo a esas diversas circunstancias a menos que se modifique, como sucede en muchos casos, por la competentica de productores que no son campesinos, o por los precios de los mercados extranjeros. Capítulo VII: Del dinero Los principales inconvenientes que experimentaríamos si no dispusiéramos de ese medio de cambio. El primero y más obvio sería la falta de una medida común para los valores de distinta clase.


				
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posted:12/10/2009
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