Hannah Arendt en su centenario

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Hannah Arendt en su centenario Powered By Docstoc
					    Ni hablar: miente Calderón o
    miente la maestra.
      ¿O será que mienten ambos?



                                              MARTES 17 DE OCTUBRE DE 2006




La CNDH se
                                                                                      VIENTOS ACLARADORES
quedó corta sobre
Atenco: víctimas
y familiares
■ La recomendación ‘‘no nos
llena’’, le dicen a Soberanes

■ El ombudsman llama a
autoridades a no caer en la
mentira ni proteger a culpables
VICTOR BALLINAS Y ISRAEL DAVILA ■ 14 y 15



Sin ganador, la
pugna entre EU y
Venezuela por un
puesto en la ONU
DAVID BROOKS, CORRESPONSAL             ■ 35



 ASTILLERO • JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ       4
 DINERO • ENRIQUE GALVÁN OCHOA           6
 MEXICO SA • CARLOS FERNÁNDEZ-VEGA      32
                                              El Distrito Federal tuvo ayer una deliciosa transparencia. La imagen se tomó desde el Castillo de Chapultepec ■ Roberto García Ortiz
 ITACATE • C. BARROS Y M. BUENROSTRO    6a


  J OSÉ B LANCO
  M ARCO R ASCÓN
  L UIS H ERNÁNDEZ N AVARRO
                                       24
                                       24
                                       25
                                                               Hannah Arendt en su centenario
                                                                                                                                                             infancia y adolescencia. Al in-
  G USTAVO G ORDILLO                   25
                                                ■ J OSÉ M ARÍA P ÉREZ G AY /I       ‘‘Soy judía, nunca lo he negado:                                         vadir la Unión Soviética Pru-
                                                                                                                                                             sia oriental, en 1946, el puerto
  P EDRO M IGUEL                       36
  R OBERT F ISK                        37                                             es la raíz más poderosa de mi                                          de Königsberg, a orillas del
                                                                                                                                                             mar Báltico, cambió de nom-
                                                A principios de noviembre de                                                                                 bre; ahora se llama Kalinin-
  J AVIER F LORES                      3a       1966, el profesor Jacob Tau-           vida”, expresaba la escritora                                         grado, nombre de un descono-
  T ERESA DEL C ONDE                   6a       bes, ex adjunto de Gershom                                                                                   cido presidente soviético.
                                                Scholem en la Universidad           un cigarrillo tras otro, en ca-     miración irrestricta por la de-                          A PAGINA
                                                                                                                                                                                            50
                                                de Jerusalén y por ese enton-       dena –dos cajetillas de Pall        mocracia estadunidense.
                                                ces director del Instituto de       Mall sobre el escritorio–, ha-         “No hay remedio –nos di-
                                                Filosofía de la Universidad         blando un alemán impecable          jo–, soy alemana hasta la raíz.
                                                Libre de Berlín, invitó a sus       y sin acento, wie gedrückt,         Siempre seré la joven que ve-
                                                alumnos a una conversación          como se dice, listo para la im-     nía de lejos, como en el poe-
                                                pública con Hannah Arendt.          prenta. Hannah Arendt tenía         ma de Friedrich Schiller. Un
                                                Nos dimos cita a las seis de la     la cara afilada, nariz aguileña     poco menos extranjera en
                                                tarde y abarrotamos el audi-        y rasgos muy marcados; ojos         Alemania que en Estados
                                                torio; muchos compañeros            oscuros, singularmente vivos,       Unidos. A veces me lo oculto
                                                llegaron después, burlaron el       y un aire de venir del otro la-     a mí misma: soy estaduniden-
                                                control de la entrada, se sen-      do de la realidad. Vestía un        se de todo corazón político,
                                                taron en los pasillos, en las       traje sastre oscuro, un collar      pero mi memoria y mi lengua
                                                escaleras, en las repisas de        de cuentas de colores y cuan-       materna serán siempre alema-
                                                los ventanales y el aire se vol-    do apagaba el cigarrillo se         nes.” Luego nos confesó uno
                                                vió poco a poco irrespirable.       quitaba y se ponía los anteo-       de sus más secretos anhelos:
                                                Antes del anochecer una mu-         jos sin pausa. Hablaba de           recorrer otra vez la avenida
                                                jer de pelo negro, robusta, 60      Alemania como de una patria         Lichtenthaler Alle, en la leja-
                                                años cumplidos, apareció en         perdida, de los primeros años       na Königsberg, la ciudad don-       La ensayista política, en 1933   ■
                                                la tarima, sentada a un lado        del exilio y de Estados Uni-        de había nacido Kant y en la        Tomada del libro Hannah Arendt,
                                                del profesor Taubes, fumando        dos, su nuevo país, de la ad-       que Hannah Arendt pasó su           For love of the world
                                ■ 30   y 31