1 DIVIDE Y VENDERAS PROMOCION INMOBILIARIA DEL BARRIO DE

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1 DIVIDE Y VENDERAS PROMOCION INMOBILIARIA DEL BARRIO DE Powered By Docstoc
					Texto publicado en:
Aurora García Ballesteros & María Luis García Amaral -coordinadoras-, Un mundo de
ciudades. Procesos de urbanización en México en tiempos de globalización. Barcelona:
GeoForum, pp. 120-135.




     DIVIDE Y VENDERAS: PROMOCION INMOBILIARIA DEL BARRIO DE
               ARTESANOS DE GUADALAJARA, 1898-19081



                                                     Luis Felipe Cabrales Barajas
                                                  Mercedes Arabela Chong Muñoz


La liberación de la propiedad corporativa de suelo: preludio del capitalismo
inmobiliario profesional
El tránsito entre el siglo XIX y XX supuso para Guadalajara una etapa de
mutaciones urbanas caracterizada por el cambio de escala en el crecimiento de la
ciudad, la profesionalización del negocio inmobiliario y la construcción de
unidades urbanas periféricas cohesionadas a partir de la clase social o la
extranjería.
No obstante que se trataba de una modernización excluyente, desde la óptica
urbanística se abrían para la ciudad espacios de oportunidad después de una
larga fase de inmovilidad del mercado de suelo. Tal postración se explica por el
predominio de la propiedad corporativa hasta mediados del siglo XIX, situación
que se revierte en tiempo record: fueron suficientes 18 años para privatizar poco
más de dos tercios de la superficie urbana retenida en manos del clero y del
ayuntamiento (López Moreno, 1996: 196).
El fermento de los nuevos procesos fue la modificación de las relaciones de
propiedad raíz, producto de las leyes de reforma publicadas el 25 de junio de
1856. La Ley Lerdo que dispuso la desamortización de los bienes eclesiásticos a
escala nacional, política secularizadora que se sincronizó localmente con la Ley
Degollado , promulgada el 12 de diciembre de 1855, encaminada a enajenar
suelo ejidal y terrenos urbanos de propiedad municipal.
Ambos instrumentos, estudiados por López Moreno (1996: 153-205) dan cuenta
de la materialización urbana de la ideología liberal: un discurso que proclama la
libre circulación de bienes raíces bajo el principio de universalidad pero que
terminó favoreciendo la concentración de propiedad en pocas manos.
Quedaron así cimentadas las bases para ensayar prácticas inmobiliarias
modernas: amplia disponibilidad física y mercantil de suelo, asimilación de
ideologías urbanas reformistas por parte de las elites locales, incipiente formación
de una clase media terrateniente que despliega estrategias como la construcción
de viviendas baratas destinadas al alquiler (casas mínimas seriadas o cuartos de
vecindad).



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Se superaron de esa manera las mediaciones de la etapa previa: la iglesia no
puede acaparar tierra, el Estado se desprende de la propia y facilita el negocio de
particulares. Faltaba generar confianza política y consolidar una burguesía
empresarial que profesionalizara el negocio inmobiliario, inducir un mercado
consumidor de nuevos productos residenciales y difundir estilos de vida
importados: el Porfiriato ofreció las condiciones propicias mediante los principios
de orden, paz y progreso. De esta manera, el germen de las reformas de 1855-56
fructifica localmente como negocio inmobiliario en 1898 con las primeras
promociones gestionadas por agentes privados2.
Desde entonces proliferan colonias residenciales que rompen con el ciclo de vida
urbano precedente. Hasta finales del siglo XIX la ciudad de Guadalajara reflejó un
paisaje urbano heredero de la ciudad virreinal novohispana que daría paso al
concepto de colonia término que alude a nociones modernizadoras guiadas por
el higienismo y la búsqueda de espacios socialmente prestigiosos y
funcionalmente homogéneos: solo admitirían el uso habitacional. La nueva oferta
comenzó con las colonias Francesa y Americana, con superficies de 10 hectáreas
y 13,8 hectáreas respectivamente, dirigidas a la clientela de altos ingresos.
En conjunto, ambos espacios constituyeron lo equivalente al 2,5 % de la superficie
total de la ciudad que era de aproximadamente 958 hectáreas en el año 19003. El
espacio a estrenar podría alojar a 2.500 habitantes, apelando a la densidad media
tradicional. Nada más alejado de la realidad: las nuevas colonias fraguarían su
identidad a través de un modelo de baja densidad edificatoria lograda por la vía de
construir lujosos chalets enclavados sobre espacios verdes. Dicha morfología
facilitaba el acceso a generosas superficies urbanizadas: en la Colonia Francesa
el lote promedio cubría 832 m2, mientras que en la Colonia Americana alcanzaban
los 2.311 m2 (López Moreno, 1996: 255).
Así se gestaron insólitos paisajes urbanos que llevaban la marca de las
comunidades locales de origen extranjero más influyentes y que incorporaban
preceptos europeos, tales como el plan parisino de Jorge Eugenio Haussmann y
algunas normas aplicadas por Ildefonso Cerdà en el Ensanche de Barcelona.
El anuncio estaba dado: la ciudad organizaría su expansión física guiada de la
mano de promotores privados que impusieron esquemas urbanos reformistas. No
obstante, la estratificación social pronto se vería reflejada en la apertura de nuevo
tejido urbano. En 1903 entró en escena la tercera promoción inmobiliaria tapatía
cuya principal originalidad fue la búsqueda del nicho popular de mercado: la
Colonia Artesanos, misma que contraviene el esquema conceptual de sus
predecesoras, al grado que una vez avanzado el proceso reutiliza el apelativo de
barrio, más acorde a su composición social y mezcla de usos del suelo.
El negocio inmobiliario durante el Porfiriato fue tan próspero que entre 1898 y
1908, la ciudad incorporó 13 unidades urbanas: en conjunto ofertaron 434,7
hectáreas (López Moreno 1996:220). Esto supondría que en una década la ciudad
añadió un volumen de suelo edificable equivalente al 45 % de lo producido en tres
siglos y medio.
Una comparación todavía más sorprendente la aporta el número de solares
puestos en el mercado: 8.011, cifra notable al conocer el dato que según el censo
de 1900, Guadalajara contaba con 10.788 casas.




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Sin duda se trata del episodio más expansivo en la historia de la ciudad hasta
aquel momento, lo que apuntala la idea del Porfiriato como período clave en la
formación del capitalismo inmobiliario en la capital de Jalisco.
El manejo superficial de las cifras sobre el tamaño de la oferta puede ocultar
procesos que acompañan la contundencia del fenómeno y su propia velocidad: se
trata de la consolidación de un esquema mercantilizador de suelo que impone un
reacomodo espacial de los diferentes estratos sociales al tiempo que produjo
nuevos paisajes residenciales.
De acuerdo con López Moreno (1996:220), de las 13 promociones incubadas
durante el Porfiriato cinco corresponden al estrato residencial alto (Colonias
Francesa, Americana, Reforma, West End y Seattle), dos al estrato residencial
medio (Moderna y Donato Guerra), uno al popular-medio (Villaseñor, después
conocida como Santa Teresita) y cinco dirigidas a las clases populares (Artesanos,
Hidalgo, Oblatos, Los Huertos y Geo-Ham).
La oferta inmobiliaria reproduce la imagen de la pirámide social: el predominio de
las clases populares, una clase media incipiente y la burguesía que representa
una proporción minoritaria del tejido social pero que acapara el acceso a las
innovaciones y al consumo suntuario, del que indudablemente el suelo urbano de
calidad empezará a formar parte y contribuiría cada vez más en el cambio de
escala de la segregación sociourbana.
Este planteamiento pone a prueba la posibilidad de indagar acerca de las
relaciones espacio-sociedad y de reflexionar sobre la estructura de clases. Más
que dar luz para dimensionar la estratificación social, la lectura urbana a escala
fina puede contribuir a definir algunos de sus atributos cualitativos y a detectar las
dinámicas de su organización espacial. Desde el momento en que la producción
de suelo y vivienda se convierte en un prolífico negocio, se puede considerar
como una actividad económica emergente que genera ganancias y repercute en
afianzar contrastes sociales por el desigual acceso a esos bienes.
Desde la cumbre del poder político se llegó a afirmar que el régimen había
favorecido la formación de clase media. En 1907 el presidente Porfirio Díaz
aseguraba al periodista norteamericano James Creelman que antiguamente no
teníamos clase media en México, porque la mentalidad de la gente y sus energías
estaban absortas en la política y la guerra no había seguridad ni para vidas ni
para propiedades. Una clase media no podía surgir bajo tales condiciones .
Krauze corrobora la existencia de clase media ya en el año de 1908 y afirma que
ésta fue producto de la reforma juarista y la dictadura liberal de Díaz (1994:296).
Al estudiar el tema de la propiedad en Guadalajara, Brandis y Mas documentan
para 1889 el predominio abrumador de inquilinos: el 80% de las familias residían
en régimen de alquiler (2003:32), lo que ofrecía un caldo de cultivo adecuado para
estimular un mercado ávido de nuevos productos.
Es lógico suponer que la producción y circulación de bienes inmobiliarios
contribuyó a alimentar a una clase media que acumuló capitales en razón de su
activismo como promotores de suelo urbano, constructores y casatenientes
rentistas. Por el lado de la demanda inauguró la posibilidad de elegir espacios en
los nuevos frentes de urbanización para colocar capitales y de esa manera forjar
patrimonios particulares.
El estudio detallado de las promociones y la propiedad inmueble puede contribuir
a entender la formación de clases desde un enfoque dinámico y a documentar la


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configuración de paisajes urbanos: en definitiva a lograr un mejor conocimiento de
la ciudad de la época y de la sociedad que le daba vida.

La futura colonia Artesanos: las articulaciones entre el paisaje, la propiedad
y la promoción inmobiliaria
El predio en que se emplazaría el Barrio de Artesanos se revalora cuando
adquiere una posición intersticial. El 2 de noviembre de 1896 se inauguró al norte
de la ciudad, junto a la antigua garita, una pieza urbana que refrendaba el
significado limítrofe del lugar: el Panteón Municipal, primer cementerio civil de la
ciudad, colindante a su vez con Mezquitán, pueblo de origen indígena y hábitat
rural que paulatinamente fortaleció su integración física y funcional con
Guadalajara (Plano 1)




        Plano 1: Alzado de sección central de la fachada del Panteón Municipal, 1896.



Entre el nuevo camposanto y el borde de la ciudad consolidada -representado por
los barrios de El Santuario y Jesús-, quedó atrapado un polígono cuadrilongo
constituido por tres parcelas diferenciadas que formaron parte del suelo municipal
y que una vez privatizadas y agrupadas bajo la lógica inmobiliaria cubrieron una
superficie de 21,80 hectáreas (Plano 2).
El estamento popular del futuro barrio resultó de la combinación de varios factores:
el sitio cargaría el contagio de su vecindad fúnebre y la proximidad con el pueblo
de Mezquitán que ostentaba la condición de ser el más pobre de la ciudad (Curley,
2000:89).
El suelo a urbanizar estaba seccionado diagonalmente por el remate de una
barranca que cercaba el norte de la ciudad. Dicha depresión topográfica,
consignada en la cartografía de la época como Barranca de Alonzo o Barranca
de Belén afectaba dentro del predio que nos ocupa un tramo longitudinal de
aproximadamente 500 metros. Su profundidad máxima alcanzaba los siete metros,
por ejemplo en el punto central de una sección de 49,50 metros de ancho que era
necesario salvar gracias a un puente que daba continuidad a la calle Mezquitán y
permitía la conectividad entre el pueblo del mismo nombre y Guadalajara (Catastro
1916, manzana 155).




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                                      Plano 2
                   Borde urbano en el norte de Guadalajara, 1896




Recorte del Plano General de Guadalajara de 1896 elaborado por el Ing. Agustín Bancalari. Al sur
del nuevo Panteón se ubica el predio que acogería a la Colonia Artesanos. En su interior destaca
el contorno de la Barranca de Belén y al oriente del terreno la línea del tranvía que conectaba con
la comunidad de Mezquitán. En el vértice nororiental se representa la garita de Mezquitán,
elemento que determinó el carácter fronterizo del sector y la posición externa de aquel pueblo.


La conjunción de ingredientes naturales y significados simbólicos del territorio
generó un paisaje rústico que no podía pretender su conversión en colonia de elite
como la Francesa y la Americana. Seguramente los promotores entendieron bien
el contexto y ensayaron una estrategia encaminada a ofrecer suelo a las clases
populares para lo cual adoptaron un ingenioso esquema de parcelación.
Francisco González Franco y Victoriano Orozco se encargaron de animar el
proyecto, para lo cual formaron una asociación en participación toda vez que
figuraron como dueños en común del predio. González desarrolló un papel
protagónico en las labores de gestión burocrática, diseño del plano del barrio y
promoción-comercialización del suelo, mientras que Orozco fungía como socio
capitalista.
Este último se presenta en la documentación legal como agricultor y siempre
ocupó una posición subordinada. Es probable que sus principales intereses no
estuvieran puestos en dicho negocio: su motivación posiblemente fue la de
aprovechar la oportunidad de capitalizar en el corto plazo los dividendos que


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aportaría el negocio pero no tenía anhelos de convertirse en corredor inmobiliario
como suponemos que si ocurría con González Franco.
La asociación fue protocolizada el 5 de mayo de 1903, misma que decidieron
rescindir el 14 de marzo de 19054. De tal forma, Francisco González Franco, que
había ostentado la figura de director y administrador de la asociación durante un
par de años queda como empresario único.
Se trata de un personaje con un perfil profesional que probablemente le facilitó un
buen manejo de las relaciones con la gente encumbrada del poder político.
Durante la administración del Presidente Municipal, Ing. José S. Schiaffino (1901-
1903), González Franco se desempeñó como Regidor5 y entre 1903 y 1906 fue
Comisionado de Obras Públicas (Castillo, 2005:433). Su saber técnico se constata
en el Directorio de Ingenieros en Guadalajara, 1902 , publicado en el Boletín de la
Escuela Libre de Ingenieros, donde Francisco González Franco -que ostentaba el
título de agrimensor e hidromensor-, aparece en el listado de profesionales
especializados en levantamiento de planos (De la Torre, 2000:226).
El diseño urbano que proyectó para la colonia Artesanos encierra un particular
interés. Contiene un trazo vanguardista en la planta de las manzanas que se
articula con una propuesta social y mercantil consistente en generar espacios para
una clientela que no era precisamente la de mayor solvencia económica.
El más remoto antecedente del plano se registra el 10 de noviembre de 1899,
cuando González Franco, en calidad de propietario de un terreno situado al norte
de la ciudad , solicita dividir en la forma y términos marcados en el plano que
acompaño . Argumenta que el ornato público de la ciudad se beneficiaría con esa
división, por lo que pide autorización para proceder a la apertura de las calles en
el sentido que marca el plano expresado 6. El 14 de noviembre, sólo cuatro días
después de realizada la petición, el ayuntamiento emite una respuesta favorable
aunque condicionada a la inspección y vigilancia de la Comisión de Obras
Publicas 7.
En aquel momento González Franco no explicita la intención de comercializar
suelo como tampoco existen referencias al nombre Artesanos sino a la Colonia
Nueva , posiblemente como un nombre genérico o provisional. Por lo visto se
trataba de un adelanto de la primera fase del proceso de urbanización.
La historia fundacional del nuevo espacio se centra en 1903, una vez constituida la
asociación González Franco-Orozco, lo que permitió iniciar la venta de suelo. Los
promotores publican en El Express Universal un anuncio encabezado con la
leyenda Nueva Colonia de Artesanos. Prometía Buen clima. Buena agua y abría
la posibilidad de comprar lotes de todos tamaños y precios pagaderos con
pequeños abonos cada mes (El Express Universal, 10 de noviembre de 1903).
La inserción periodística denota el propósito de adherirse a la inercia inmobiliaria
que arrancó con las promociones burguesas cinco años antes. En realidad el
único denominador común que ofrecía la Artesanos era el uso del apelativo
 colonia , quizá como un gancho publicitario pero la propia leyenda permite intuir
que se trataba de un producto lo suficientemente flexible para aceptar a diversos
estratos aunque siempre cargados hacia los escalones medios y bajos de la
pirámide social.
La determinación del segmento de mercado no dependió del precio unitario del
suelo sino en gran medida del diseño urbano elaborado por Francisco González
Franco, es decir, no existe una relación unívoca entre precio del suelo y clase


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social. El plano definitivo que contiene la división parcelaria presenta varias
singularidades. Conformado por 24 manzanas, presenta en 18 de ellas un espacio
central8, que también tiende a ser cuadrado, conocido coloquialmente como
 corazón de manzana . Una vez hecho el trazo, la superficie comprendida entre el
frente de calle y el corazón de manzana constituyó bordes que se dividieron en
pequeños lotes seriados (Plano 3).


                                    Plano 3
                Fragmento del plano de la Colonia Artesanos, 1903




Plano de la Colonia de Artesanos de 1903 elaborado por el Ing. González Franco. El diseño urbano
del Barrio: corazones de manzana rodeados por lotes seriados. La manzana 148 fue planeada
para alojar a la iglesia y a la plaza, lo que marcaría la centralidad acentuada por el encuentro de
los chaflanes en las cuatro manzanas.


Dadas las imperfecciones del cuadriculado de las manzanas y sus variaciones en
cuanto a tamaño, los lotes manifiestan superficies e incluso formas diversas,
aunque puede identificarse como prototipo la parcela de 10 metros de frente por
20 de fondo. Esto facultaba la potencial entrada de la clientela popular ya que el
lote medio equivalía al 24 % de superficie si se compara con la Colonia Francesa
o al 8,6 % en relación con la Colonia Americana.
Conviene insistir en que el determinante de la configuración social del barrio fue el
diseño urbano y el tamaño de los solares antes que el precio del suelo, mismo que
suele funcionar como mecanismo de selección social. Al analizar los contrastes de
precio entre las colonias Americana, Francesa y Artesanos, López Moreno
(1996:246) corrobora que la banda diferencial de precios no era muy ancha, e
incluso hay momentos en que los valores de la Francesa llegan a ser menores que
en la Artesanos. Por ejemplo, para el año 1903, el valor medio tasado por metro



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cuadrado para la Colonia Francesa es de $ 0,28, mientras que para la Americana
se sitúa en $ 0,42 y la Artesanos en $ 0,32.
Atomizar la propiedad respetando en la medida de lo posible el tamaño y el
formato de las manzanas que la trama ortogonal había reproducido desde la
fundación de Guadalajara en 1542, demandó una apuesta arriesgada que
consistió precisamente en reservar grandes parcelas internas, casi desvinculadas
de la calle. La entrada a los corazones de manzana se resolvía, según el plano
original, mediante un corredor diagonal con arranque en esquina, aunque en la
mayoría de los casos el acceso sería a través de un lote estándar situado a la
mitad de la cuadra.
Pero ¿cuál fue la lógica comercial que inspiró la existencia de los corazones de
manzana? ¿fue un resultado inevitable del trazo de los pequeños lotes? ¿cómo se
resolvería la relación forma-función?. Viene al caso referir las similitudes con el
Ensanche de Barcelona que había diseñado Ildefonso Cerdà en 1859. Si bien el
ejemplo de Guadalajara resulta técnicamente modesto e incluso desde el punto de
vista social es decididamente popular9, son llamativos los paralelismos formales:
centros de manzana, presencia de chaflanes10 y para colmo el nombre de la
iglesia que haría las veces de centro simbólico: al igual que la capital catalana, en
Guadalajara se dedica a La Sagrada Familia11.
No obstante, una comparación más atenta permite corroborar que las analogías
resultan superficiales pero ello no cancela la posibilidad de que el diseño del plano
de la Colonia Artesanos haya sido influido, al menos gráficamente por los
principios de Cerdà.
El influjo internacional ejercido por el urbanismo catalán no necesariamente era
monopolizado por la ciudad de México. La capital, ciudad con mayor grado de
madurez intelectual y urbanística, tampoco tendría por que ser paso obligado para
la importación de las ideas venidas del extranjero, más aún en sitios como
Guadalajara donde florecía la enseñanza de la ingeniería12 y se canjeaban
revistas científicas principalmente europeas: francesas, españolas, italianas y
portuguesas (De la Torre: 2000: 158).
Fernández (2002: 214) refiere que producto de un viaje a Europa, Don Justo
Sierra Méndez elogió el ensanche de Barcelona. Incluso se diseñó en 1894 una
trama similar para la ciudad de México por parte de Salvador Malo, agente
inmobiliario quien por cierto dedica el proyecto al ciudadano presidente de la
República, General Porfirio Díaz .
El plano de referencia, del que desgraciadamente no se conoce un texto que lo
respalde, guarda evidentes analogías con el esquema del Ensanche de Cerdà si
se atiende a la escala general, no obstante el del Barrio de Artesanos quizá
comparte mayores semejanzas si se observa la escala parcelaria, pero además
tiene a su favor el haberse materializado, lo que no ocurrió con el de la ciudad de
México.
El primer hecho a destacar en la comparación Guadalajara-Barcelona es la escala
y los alcances de cada intervención: el proyecto del Ensanche tenía un sólido
respaldo científico y en cierto modo, antes que levantar un barrio pretendía la
refundación de la ciudad (Busquets, 2004:131). La iniciativa de Cerdà comprendió
880 hectáreas, es decir, 40 veces mayor que la Colonia Artesanos. Es necesario
señalar que Barcelona estaba inmersa en pleno proceso de industrialización al
grado de convertirse en la fábrica de España durante el siglo XIX.


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Por otro lado respondía históricamente al modelo mediterráneo de ciudad
compacta, donde prima la edificación en altura y de lo cual se derivaban elevadas
densidades demográficas: la ciudad intramuros, es decir, previa al Ensanche
alojaba en 1859 a más de 150.000 personas, lo que se traducía en una densidad
de 850 habitantes por hectárea (Busquets, 2004:122) y de ahí las tensiones
sociales y problemas de sanidad.
Ildefonso Cerdà procuró apegarse a postulados higienistas que aconsejaban
destinar el 50 % del suelo a jardines, y la solución técnica fue precisamente el
patio de manzana con lo que se lograría un tejido urbano esponjado aun
manteniendo estructuras compactas, que en algunos casos tendrían edificios por
los cuatro costados y en otros solamente por dos.
El urbanista catalán determinó la secuencia manzana de 113 metros calle de 20
metros de ancho 13, aunque existían vialidades de mayor jerarquía, las intermedias
de 30 metros y las vías principales: la Avenida Diagonal, Las Cortes Catalanas y
Meridiana con 50 metros de ancho. Las manzanas regulares resultaron en una
superficie de 12.432 m2 y una organización interna de parcelas de 400 m2.
En la Colonia Artesanos los trazos cuadriculados son imperfectos: un análisis
planimétrico permite determinar, si el caso fuera identificar la manzana regular,
que ésta es de 88 metros por lado y una superficie de 7.800 m2, equivalente al 63
% del suelo consumido por la manzana barcelonesa.
En lo que se refiere a la estructura viaria, la Colonia Artesanos cuenta con un
sistema de calles con anchuras de entre siete y diez metros -incluidas aceras- ,
producto de la proyección natural de las vías colindantes. En orden jerárquico
superior se trazó de oriente a poniente la calle Jesús García y de sur a norte la
calle Cruz Verde, ambas con una anchura que oscila entre 16 y 18 metros con lo
cual se configuró un sistema perpendicular de interconexión con los espacios
vecinos.
La amplitud de Cruz Verde respondió a la lógica funcional y fachadista de la futura
iglesia de La Sagrada Familia, gracias a lo cual amplió su perspectiva. A pesar de
la poca flexibilidad que ofrecía el modelo de damero, el plano callejero es el
ingrediente que contribuye a dar un toque diferenciador a la Colonia Artesanos. En
su tramo histórico la Calle Cruz Verde mantiene un ancho de 10,64 metros y al
llegar a la intersección con la calle Ventanitas aumenta su holgura a 17,68 metros:
es la bienvenida al barrio que se corona con el perfil del templo de La Sagrada
Familia14 (Fotografía 1).




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      Fotografía 1: Vista actual de la calle Cruz Verde y la iglesia de La Sagrada Familia.




Al descubrir los corazones de manzana, López Moreno anticipó la idea de su
probable carácter público o semipúblico como talleres o como lugares abiertos
para acoger pequeñas unidades productivas de diversa índole (2001:136). Una
vez analizado el proceso de compra-venta de solares esa posibilidad se debilita,
por no decir que se descarta puesto que el suelo estaba sujeto a los mismos
mecanismos de libre mercado que los pequeños lotes típicos. Quizá por eso el
anuncio de prensa refiere la oferta de lotes de todos tamaños . De ahí la docilidad
del patrón de comercialización, donde bien pudo aplicarse la consigna al cliente lo
que pida o la metáfora divide y venderás que a todas luces resultó cierta.
Ello da cuenta de un esquema que se reduce a vender suelo pero no a producir
ciudad bajo un modelo prefigurado como se pretendía en las colonias Francesa y
Americana o con la sofisticación planificadora del Ensanche de Barcelona. A lo
más que se llegó fue a reservar suelo para alojar a la futura iglesia y plaza en la
manzana 148, aunque no queda clara su donación al patrimonio público, por lo
menos en esa fecha. En el segundo apartado del acta constitutiva de la
Asociación se señala que El señor González formará el plano de la colonia con
división de calles, manzanas y lotes, pudiendo reservar algunos de éstos para
edificar mercado, iglesia o algún otro edificio para la colonia 15.
La colonia Artesanos adquiere tonos populares al grado de autoaceptarse como
barrio, situación que legitimaba la mezcla de usos de suelo. Pero no solo eso: si


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bien la oferta de pequeñas parcelas atrajo a ciudadanos con pequeña capacidad
de compra, también se concretó la obtención de suelo por parte de pequeños
capitalistas, tal como intentaremos demostrarlo adelante.
Los principios de mercado inducidos a través del diseño urbano de las primeras
colonias de Guadalajara probaron su eficacia para contribuir a estratificar
socialmente el consumo de suelo: los pobres no podían comprar lotes en las
colonias burguesas ya que las grandes superficies ofertadas los hacían
inalcanzables a sus capacidades económicas, además de que no eran sujetos de
crédito.
El sentido inverso si era posible: personas con probada capacidad económica
podían comprar en el futuro barrio popular, bien fuera con un afán especulativo o
incluso se produjeron casos en que personas con perfil clasemediero levantaron
fincas que sin llegar a ser ostentosas, por sus arquitecturas pretenciosas
introdujeron diversidad al paisaje residencial. De ahí que a la mezcla de usos deba
agregarse la mixtura social, ingredientes con los que años mas tarde se forjaría la
personalidad del barrio.
Para desentrañar el origen identitario del lugar, además de estudiar el plano es
necesario abordar las causas que llevaron a bautizarlo con el apelativo Artesanos.
A falta de fuentes que permitan documentar el hecho como decisión personal de
González Franco, resulta pertinente especular sobre el tema.
Durante el siglo XIX el artesanado mexicano sufre un doble embate: primero la
política fiscal y arancelaria encaminada a la apertura de mercados a lo que luego
se sumó el estímulo industrializador por la vía de compra de maquinarias
modernas, proceso fomentado por el Estado y que afectó principalmente al ramo
textil.
El embrión inicial fue la fundación en 1830 del Banco de Avío: impulsado por
Lucas Alamán, fue el primer banco de fomento que se creó en el México
independiente y pretendía reunir un fondo de un millón de pesos con la intención
de ayudar a particulares en la compra de maquinaria e impulsar la industrialización
del país (Illades, 2001: 55).
Diversos estudios de Illades (2001) documentan las mutaciones propias de la
ideología liberal: de un artesanado gremial se transita a un artesanado libre, lo que
lleva implícito cambios como la incorporación del trabajo asalariado y la
disociación entre casa y taller, que a su vez suponía nuevas formas de organizar
el espacio y administrar el tiempo.
Estas novedades fueron percibidas por los artesanos como una amenaza a sus
intereses, de ahí que surgieran en diversas ciudades del país movimientos
asociativos a través de agrupaciones, genéricamente conocidas como
 mutualidades que intentan reivindicar el papel de la clase trabajadora, por
ejemplo la Sociedad Patriótica para el Fomento de las Artes constituída en Puebla
en el año de 1827, la Sociedad de Artesanos de Guadalajara en 1850 y la
Sociedad Particular de Socorros Mutuos de la ciudad de México en 1853.
Tal caldo de cultivo propició la fundación del Gran Círculo de Obreros de México
en el año de 1872. Así se forjó una representación positiva y dignificadora de los
trabajadores y dentro de ese término genérico los artesanos urbanos ocupaban
una posición privilegiada.
El marketing de las primeras promociones inmobiliarias del país refleja la
estrategia de utilizar apelativos asociados a la extranjería (Colonias Francesa y


                                                                                  11
Americana), pero también estamentos profesionales. La primera colonia de la
ciudad de México, creada en 1858 recibió el nombre de Arquitectos. Su promotor
Francisco Somera tuvo la idea de formar una colonia campestre para los
arquitectos y estudiantes de arquitectura de la Academia de San Carlos (Morales,
1978: 212).
Por su parte el empresario Rafael Martínez de la Torre había creado, también en
la ciudad de México la colonia Guerrero, explícitamente dirigida a obreros y
artesanos, inaugurada el 5 de mayo de 1874, el mismo día que se estrenó con un
gran baile el salón del Gran Circulo de Obreros (Morales, 1978a: 33).
Con estos antecedentes es comprensible la elección del nombre de Artesanos,
vocablo que reafirmaba una conciencia de clase pero antes que eso funcionaba
como inductor de un imaginario colectivo encaminado a buscar clientes que se
identificaran con dicho concepto.

La venta de suelo en la Colonia Artesanos entre 1903 y 1908: sincronía entre
oferta y demanda
El horizonte temporal para reconstruir el comportamiento de la demanda abarca
de 1903 a 190816, periodo para el cual documentamos la celebración de 407
operaciones de compraventa, es decir el 50,18 % de los 811 lotes disponibles. En
términos de superficie significa la venta de 97.701,13 m2 de los 187.333,75 m2 de
suelo vendible, lo que equivale al 52,15 %.
El primer registro corresponde al lote 1 de la manzana 73-74 comprado el 18 de
junio de 1903 por Margarita Temblador a un costo de $ 100,00. Se trata de un
terreno con línea de fachada de 23,50 metros hacia la calle Ventanitas y 32 metros
de fondo, lo que significa un costo de $ 0,13 por m2.
El análisis de los datos permite clasificar a la clientela en dos categorías: los
 medianos compradores como llamamos a las personas que adquirieron más de
1.000 m2, independientemente del número de lotes. Ninguno rebasó el tope de
6.400 m2, de ahí la razón para no abrir la categoría de grandes compradores 17.
Los pequeños compradores adquirieron suelo por debajo del umbral señalado, la
mayoría guiados por el valor de uso, es decir, la motivación fue edificar una
vivienda para ocuparla (Cuadro 1).



                                       Cuadro 1
                 Tipología de compradores, Colonia Artesanos, 1903-1908
                             No. de           Lotes         Superficie    Superficie
                             compradores      comprados     comprada      promedio por
                                                            (m2)          comprador (m2)

Medianos (compraron más            15            100,5         34.739           2.316
de 1.000 m2)
Pequeños       (compraron         224            306,5         62.962            281
menos de 1.000 m2)
Total                              239             407          97.701           409
Fuente: Elaboración propia con información recabada en el Archivo del Registro Público de la
Propiedad del Estado de Jalisco. Sección Instrumentos Públicos.



                                                                                           12
Entre los 15 medianos compradores, destaca José Vaqué, quien se hizo de 6.383
m2. El patrón de localización de sus adquisiciones delata la tendencia al
acaparamiento en seis manzanas contiguas (la 73-74, 87, 137, 140, 141 y 142), y
a su vez se percibe el afán de apropiarse de lotes que forman pequeñas
agrupaciones seriadas (Plano 4). En las manzanas referidas se ubican 25,518 de
las 33,5 parcelas adquiridas y en particular destaca la tendencia a concentrar en la
calle Sarcófago, entre la calle de Quinta y la de Puebla, donde se emplazan 21,5
de esos lotes. Esto bien pudo estar motivado por la proximidad con la manzana
148 que en plano original proyectaba la iglesia y una pequeña plaza y por tanto se
infería la futura centralidad que preludiaba la generación de plusvalía (cuadro 2).



                                                       Plano 4
                                        José Vaqué, compra de lotes, 1903                                                                                                1908



                                        150                   151
                                                                                            152
                                                                                                                                153                                154                                  Barranca
                                                                                                                                                                                          155           de Belén
                    NGUIA




                                                                                   CALLE DE MO
                                                                                              NTE   NEGRO
                                                                           VERDE
               DE MU




                                                                                                                      S
                                                                                                              DE JESU
                                                   A




                                  149                   148
                                             QUINT




                                                                       LA CRUZ
             CALLE




                                                                                         147
                                                                                                                           146
                                               DE




                                                                                                        CALLE




                                                                                                                                                             145


                                                                                                                                                                                 O
                                         CALLE




                                                                                                                                                                                         144

                                                                                                                                                                                    OR
                                                                    CALL E DE




                                                                                                                                                                               DEL M
                                                                                C ALLE DE BU E
                                                                                              NAVISTA

                            139




                                                                                                                                                                                                CALLE DE MEZQUITAN
                                                                                                                                                                         CALLE


                                                       140
                                                                                                                                               PUEBLA




                                                                                    141
                                                                                                                          142                            143                   56-A       56
                                                                                                                                      CALLE DE




                                                                          CALLE DEL
                                                                                    SA     RC OFAGO
                            138                        137
                                                                                    87                                    73                            72
                                                               CA LLE
                                                                      DE VE                                                                             71
                                                                           N           TANITAS                            74




Nota: en la nomenclatura actual la calle Montenegro corresponde a Jesús García, Buenavista a
Arista, Sarcófago a Eulogio Parra, Ventanitas a Francisco Zarco y Quinta a Juan N. Cumplido. La
calle Moro despareció con la apertura de la Av. Federalismo en la década de 1970.




                                                                                                                                                                                                                     13
                                         Cuadro 2
                  Medianos compradores, Colonia Artesanos, 1903-1908
          Propietario                              Superficie           Lotes
          José Vaqué                                 6.383               33,5
          Luciano Julián Alfonso Guillot             5.078                13
          Bernabé Coronado                           3.154                 7
          Cesáreo Beltrán                            2.855                 4
          Enrique y Alfonso García                   2.520                 6
          Benito Meza                                2.314                 2
          Dr. Joaquín Baeza Alzaga                   2.229                 3
          Isidro Luna                                1.572                 4
          Fermín Amescua                             1.525                 1
          Tomás Romero                               1.405                 8
          Pbro. Ignacio Lazcano                      1.319                 4
          Julia Godínez                              1.295                 6
          Isidro Navarro                             1.090                 4
          Arcadio Alatorre                           1.000                 4
          Teodulo López                              1.000                 1
          Total                                     34.739              100,5
          Fuente: Elaboración propia con información recabada en el Archivo del
          Registro Público de la Propiedad del Estado de Jalisco. Sección
          Instrumentos Públicos.



En relación con la barranca que disectaba el terreno, casi todas las propiedades
de Vaqué se ubican en el sector suroriente que gozó de la preferencia de los
primeros clientes en función de su colindancia con el tejido urbano consolidado.
Esta porción se oponía al vértice nororiente, menos cotizado dado su alejamiento
y su colindancia con el cementerio de Mezquitán. José Vaqué se ostentaba como
comerciante, oficio que seguramente llevó al terreno inmobiliario, al especular con
las propiedades adquiridas19.
En lo que atañe a los pequeños compradores , los oficios manifestados en los
protocolos de compraventa permiten caracterizar a la clientela popular o
clasemediera: de un total de 168 casos consignados, 53 eran comerciantes (el
31,5 %), 39 manifestaron ser artesanos (23 %), 17 trabajaban como albañiles (10
%) 10 se desempeñaban como jornaleros (6 %) y 9 afirmaron ser empleados (5
%).
A pesar de no contar con el registro completo de los oficios y de que se utilizan
términos genéricos, queda bien reflejado un perfil donde predominan los
comerciantes, categoría de gran arraigo en la vida económica de Guadalajara y
por otro lado destaca el propio termino artesano que 39 compradores de suelo
utilizaron para autodefinir su actividad (Cuadro 3).




                                                                                  14
                                               Cuadro 3
                                Oficios de los compradores de lotes,
                                    Colonia Artesanos, 1903-1908
                               Comerciante                                 53
                                 Artesano                                  39
                                  Albañil                                  17
                                 Jornalero                                 10
                                 Empleado                                   9
                                   Pintor                                   4
                                 Labrador                                   4
                                 Cargador                                   4
                                 Industrial                                 3
                                   Sastre                                   3
                                Presbítero                                  2
                                  Curtidor                                  2
                                 Mecánico                                   2
                                 Abogado                                    2
                           Maestro de obras                                 2
                                  Varios*                                  12
                                   Total                                  168
              * Se incluyen los oficios de gendarme, zapatero, sirviente, médico,
              electricista, filarmónico, horticultor, profesora, carrero, carrocero,
              fotógrafo y militar, uno en cada caso.
              Fuente: Elaboración propia a partir de información recabada en el
              Archivo del Registro Público de la Propiedad del Estado de Jalisco.
              Sección Instrumentos Públicos.



El carácter de pequeños compradores se refuerza al verificar que el universo de
224 personas identificadas, adquirió 306,5 lotes que corresponden a 62.962 m2. El
2 % compró medio lote, el 69 % de los clientes adquirió un lote, mientras que 18 %
se hizo de dos. El restante 11 % realizó compras de entre tres y cinco lotes, tal
como se señaló antes, sin superar 1.000 m2 (Cuadro 4).


                                   Cuadro 4
                Pequeños compradores, Colonia Artesanos, 1903-1908
Total Compradores                                                 224
Total número de lotes                                            306,5
Total superficie comprada                                     62.962,2 m2
Compraron medio lote                                        4                        2%
Compraron 1 lote                                          156                       69%
Compraron 1,5 lote                                          8                       3,5%
Compraron 2 lotes                                          41                       18%
Compraron 3 lotes                                          10                       4,5%
Compraron 3,5 lotes                                         1                       0,5%
Compraron 4 lotes                                           4                        2%
Compraron 5 lotes                                           1                       0,5%
Fuente: Archivo del Registro Público de la Propiedad. Estado de Jalisco. Sección de
Instrumentos Públicos.




                                                                                           15
En lo que respecta al ritmo general de ventas destaca el auge observado en 1904,
1905 y 1906, años en los que se vendieron 105, 79,9 y 94 lotes respectivamente,
lo que equivale al 68,5% del total de ventas del periodo analizado (Gráfico 1).
Es probable que 1903 haya servido como periodo de prueba, tanto para los
oferentes como para los compradores ya que sólo tenemos identificados 20
registros de compraventa, aunque hay que considerar que el proceso inició en el
mes de junio.
Durante los años 1907 y 1908 las ventas fueron de 65 y 43,5 lotes,
respectivamente. La información disponible no permite conocer las causas del
declive. Una hipótesis apunta a la competencia desatada por la ampliación de la
oferta en la ciudad que se verifica precisamente durante esos dos años20.

                                                                        Gráfico 1
                                                             RITMO DE VENTA DE LOTES
                                                             COLONIA ARTESANOS, 1903 - 1908
           30,000




           25,000                         24,352.84

                                                                                    22,584.95

                                                                20,969.89

           20,000




                                                                                                                                               Superf icie
           15,000                                                                                      13,788
                                                                                                                                               Lotes
                                                                                                                           11,458


           10,000




                       4,548.8
            5,000
                                                       105                                       94
                                                                             79.5
                                                                                                                   65
                                                                                                                                       43.5
                                   20
                 0
                            1903                1904                  1905                1906              1907                1908



       Fuente: Elaboracion propia a partir de informacion recabada en el Archivo del Registro Publico de la Propiedad del Estado de Jalisco.
       Seccion Instrumentos Publicos .




En promedio se vendió un lote cada 4,5 días durante el período comprendido entre
el 18 de junio de 1903 y el 7 de septiembre de 1908. La elección de las
propiedades y la formación de precios del suelo observa una dinámica interna que
permite constatar el significado de la presencia del cementerio de Mezquitán y la
Barranca de Belén. El sector suroriental gozó de mayor preferencia durante el
período analizado, al tiempo que manifiesta concentración de lotes caros -más de
30 centavos por m2-, particularmente en las manzanas 56 y 144, ambas
vinculadas con la calle de Mezquitán y por tanto mejor comunicadas a través del
tranvía y más próximas al tejido urbano consolidado. En contraparte, las seis
manzanas con frente al cementerio reflejan ventas exiguas.
Para la comprensión del comportamiento de las operaciones de venta y la
formación de precios de suelo debe tomarse en consideración el efecto de


                                                                                                                                                             16
distorsión provocado por la barranca21: se rehuye comprar en sitios
topográficamente deprimidos, y cuando ello ocurre el suelo resulta más barato -
menos de 20 centavos por m2-, tal como se muestra en la manzana 142 (Plano 5).
En cambio, la manzana 145, al contagiarse de la cotización experimentada por la
manzana 144 resulta parcialmente demandada.
En cuanto al destino que seguirían los corazones de manzana, la fase de ventas
analizada permite validar la certeza de su plena inserción en el libre mercado y por
tanto se desechan posibles intentos de generar espacios públicos o semipúblicos.
Acorde al patrón generalizado de ventas, los corazones ubicados en el sector
suroriental son los que tuvieron una demanda más temprana. Durante las décadas
posteriores se levantarían sobre ellos diversos tipos de viviendas como casas de
vecindad o pequeños edificios de departamentos, mientras que otros servirían a
usos terciarios, desde talleres de servicio automotriz hasta restaurantes, e incluso
actualmente se presentan secciones baldías.
Es difícil realizar una valoración global de los resultados de la promoción
inmobiliaria sin tener datos precisos sobre las tasas de ganancia obtenidas -y sin
conocer la evolución posterior a 1908-, sin embargo el buen ritmo de ventas invita
a pensar que la estrategia ideada por González Franco tuvo resultados
comercialmente positivos mediante la captación de pequeños ahorradores que
encontraron un producto que se adaptaba a su solvencia y posiblemente también
a su noción de ciudad. López Moreno destaca que el 100 % de las operaciones
fueron realizadas de contado (1996:254), hecho que refuerza la sintonía entre
oferta y demanda.


                                      Plano 5
            Precios del suelo. Lotes vendidos en el periodo 1903-1908



                                         150                             151
                                                                                                                  152
                                                                                                                                                       153
                                                                                                                                                                                          154
                                                                                                                                                                                                                155
                                                                                                         CALL E DE M ONT
                         A




                                                                                                                        ENEG RO
                     NGUI
               D E MU




                                   149                        148
                                                      INT A
             CALLE




                                                                                                               147
                                                 DE QU




                                                                                                                                                  146                               145
                                                                                                 VERDE




                                                                                                                                                                                                               144
                                                                                                                                                                                                     MO RO
                                               CA LLE




                                                                                              CA LL E DE BU ENA
                                                                                                                     VI ST A
                                                                                                                                                                                                      DE L
                                                                                       E LA CRUZ




                                                                                                                                       E JESUS




                                                                                                                                                                    E PUEBLA




                             139
                                                                                                                                                                                                CALLE




                                                                                                                                                                                                                           CALL E DE ME ZQU ITAN




                                                              140                                           141
                                                                                                                               CALL E D
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                                                                                                                                                 142
                                                                                                                                                             CALLE D




                                                                                                                                                                                143
                                                                                         CA LLE D EL
                                                                                                     SARCO FAG O                                                                                                  56
                             138                         137
                                                                                                          87                                     73                            72
                                     C AL LE
                                               DE VEN
                                                              TANIT AS

                                                                                                                                                 74                            71                            Rangos de precios (pesos)
                                                                                                                                                                                                                       0.30 - 2.27
                                                                                                                                                                                                                       0.25 - 0.29
                                                                                                                                                                                                                       0.20 - 0.24
                                                                                                                                                                                                                       0.04 - 0.19
                                                                                                                                                                                                                       Barranca de Belén




Fuente: elaboración propia a partir de información del Archivo del Registro Público de la Propiedad
del Estado de Jalisco. Sección de Instrumentos Públicos.


                                                                                                                                                                                                                                                   17
Conclusiones
Las evidencias presentadas permiten inferir que la estrategia de atomizar el suelo
en pequeñas parcelas fue clave para el aparente éxito en la promoción inmobiliaria
de la Colonia Artesanos. El diseño urbano tuvo un papel más relevante que el
precio del suelo para definir la formación social resultante. El acierto fue abrir una
oferta formal para un nicho de mercado amplio y no tanto para la población de alta
solvencia económica puesto que dicho segmento ya contaba con opciones en las
colonias Francesa y Americana. Se trata, por tanto, de un notable antecedente en
la formación capitalista de nichos de mercado popular.
La concordancia entre la oferta y la demanda permitió la construcción social de un
barrio obrero semejante a los que previamente existían en la ciudad. La novedad
consistió en probar un esquema de mercado capitalista a una nueva escala: el
estrenar suelo planificado en espacios amplios, así como la puesta en práctica
de saberes técnicos y mecanismos de gestión que aportarían experiencias para el
futuro desarrollo urbano y generarían un singular paisaje urbano (plano 6).
La diversidad de prácticas desplegadas por los agentes inmobiliarios durante el
Porfiriato contribuyó a trazar el modelo urbano que posteriormente seguiría
Guadalajara. Se trata de una etapa efervescente en la que el negocio del suelo
adquiere una creciente importancia como escenario de acumulación de capital y
forma parte de un complejo proceso de reterritorialización de las relaciones de
propiedad una vez superada la fase del corporativismo que mantuvo vigencia
hasta mediados del siglo XIX.
Tal proceso constituye el primer gran impulso hacia la configuración de una ciudad
de propietarios -en lugar de una ciudad de inquilinos-: la nueva estructura de
propiedad que se va forjando quizá no atempera notablemente las desigualdades
sociales pero si contribuye a redistribuir el suelo como uno de los ingredientes
patrimoniales más valorados.
No obstante es necesario tomar en cuenta que el Estado no estaba preparado
para regular el crecimiento urbano, la solución de las necesidades de
infraestructuras y equipamientos dependía en buena medida del voluntarismo de
los promotores, lo cual acentuaba las desigualdades en la producción de ciudad.
Los instrumentos se restringían a reglamentos de aspectos puntuales -por ejemplo
el alineamiento de las aceras- y a labores de inspección municipal por parte de
funcionarios de obras públicas.
Los estudios sobre la morfología urbana e historia de la propiedad en Guadalajara
son escasos: se trata de una línea de investigación subvalorada, no obstante que
se cuenta con ricos acervos documentales y fuentes cartográficas que pueden
alimentar la búsqueda de nuevos conocimientos desde una perspectiva dinámica
que considere los vínculos entre el espacio urbano y los sujetos históricos que
sobre él han desplegado sus valores y relaciones de poder.
Si una ciudad ignora la labor de sus artífices materiales, su historia estará sesgada
o incompleta. El análisis de las promociones inmobiliarias a escala fina puede dar
luz sobre la diversidad de paisajes urbanos y también ayuda a entender tensiones
sociales y conflictos ambientales históricamente construidos.




                                                                                   18
                                    Plano 6
               Representación isométrica del paisaje urbano en 1906




Recorte del Plano Guadalajara a principios del siglo, elaborado probablemente por Grant Higley, en
1906. Borde urbano en el norte de Guadalajara. El paisaje del barrio de Artesanos exhibe con
nitidez la morfología definida por los corazones de manzana. Creemos que la localización de las
casas dibujadas no es rigurosa pero aún así se perciben las diferencias de densidad entre los
sectores norponiente y suroriente. En las manzanas que anteceden al cementerio la barraca está
representada, aunque su longitud se minimiza.




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Departamento de Investigaciones Históricas. México, D.F.: Instituto Nacional de
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Notas
1
   Los autores agradecemos al Dr. Eduardo López Moreno habernos contagiado el interés por
profundizar en el estudio de la historia urbana del barrio de Artesanos y por facilitarnos información
que permitió alimentar esta investigación. También nuestro reconocimiento a Jesús Castillo
Martínez quien realizó el acopio de los registros de compra-venta en el Archivo Histórico de Jalisco
y al Laboratorio de Nuevas Tecnologías del Departamento de Geografía de la Universidad de
Guadalajara por su asesoría para elaborar los planos 3 y 4.
2
  En la ciudad de México existen ejemplos de creación de fraccionamientos en forma inmediata a la
promulgación de las Leyes de Reforma. Morales ha estudiado entre otros, el caso de la Colonia de
los Arquitectos, la primera en la ciudad de México -y posiblemente del país-, promovida por
Francisco Somera en 1858. No obstante se trata de una coyuntura en la que posiblemente el ciclo
de vida de la ciudad no presentaba condiciones de demanda real en el extrarradio urbano: buena
parte de los compradores habían adquirido los lotes para construir una casa de campo o
simplemente como una inversión que en cualquier momento transferían a otra persona. Son pocos
los casos de compradores que realmente se van a vivir a la colonia (Morales, 1978: 213).
En otras ciudades del país el desarrollo de fraccionamientos es tardío si se compara con la ciudad
de México y aún con Guadalajara. Por ejemplo en Puebla donde parece no haber existido un
proceso de creación de fraccionamientos y colonias a finales del porfiriato (Contreras, 1992: 340).
3
  Guadalajara contaba con 101.208 habitantes en el año 1900.
4
   Archivo de Instrumentos Públicos del Estado, Notario Manuel F. Chávez, Vol. 29, No. 131, 5 de
mayo de 1903 y No. 97, 14 de marzo de 1905, respectivamente.
5
   El 4 de septiembre de 1901 formó parte de la comisión municipal que recibió las obras para el
abastecimiento de agua en San Andrés, acto en el que participó el Gobernador del Estado,
General Luis C. Curiel (Gobierno Supremo 1903: 499-502).
6
   Archivo General Municipal de Obras Públicas, Expediente 16, ramo Obras Públicas, 10 de
noviembre de 1899.
7
   Archivo General Municipal de Obras Públicas, Expediente 16, ramo Obras Públicas, 14 de
noviembre de 1899.
8
   En sentido estricto se pueden contabilizar 21 casos ya que en las manzanas 145, 137 y 138 tal
espacio se presentaba subdividido en dos partes iguales.
9
   El carácter popular del barrio se refleja en modestas casas unifamiliares generalmente de una
planta. En el caso de Barcelona, Ildefonso Cerdà planteó un barrio interclasista y observa
crecimiento en altura.
10
   Los chaflanes del barrio de Artesanos tienen una longitud de dos a tres metros, mientras que los
de Barcelona llegan a 20.
11
    No existe certeza de que el proyecto original haya contemplado dedicar la iglesia a la Sagrada
Familia. El antecedente fue una construcción rudimentaria que empezó a funcionar en 1910,
conocida como Capilla del llanito . La edificación de la iglesia actual comenzó en 1948 bajo la



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promoción del sacerdote Trinidad Mora, e intervinieron los ingenieros Luis Ugarte y José Luis
Amezcua. La monumental obra fue concluida en 1958 (entrevista realizada el 17 de julio de 2006 al
señor cura Juan Manuel Ramírez Rubio en la notaria de la iglesia).
12
   El estudio de De La Torre (2000) documenta el desarrollo de la profesión en diversos estados del
país. En el caso de Guadalajara un antecedente importante es el Instituto de Ciencias creado en
1827, aunque el periodo más fecundo fue entre 1873 y 1883 (2000: 111). Francisco González
Franco se tituló precisamente durante este lapso.
13
   Cerdà adoptó el prototipo de manzana de 113 metros a partir del cálculo de una densidad de 43
habitantes por edificio para lo cual consideró planta baja y dos pisos y edificación por dos lados de
la manzana (Corominas, 1999: 217). Además de analizar las necesidades y condiciones locales,
Cerdà realizó un estudio comparativo de diversas ciudades con planos reticulares, entre las que
destacó la influencia que ejerció la trama urbana de Buenos Aires, con manzanas de 116 metros.
14
   El impacto visual de la iglesia hubiera sido mayor si se hubiera respetado el trazo observado en
el plano de González Franco, donde aparece proyectada con fachada en posición de chaflán
mirando hacia el ángulo sureste, tal como se observa en el Plano 3.
15
   Archivo de Instrumentos Públicos del Estado, Notario Manuel F. Chávez, Vol. 29, No. 131, 5 de
mayo de 1903.
16
   El análisis de las operaciones realizadas entre 1903 y 1908 resultó suficiente para descubrir la
formación de precios y las preferencias espaciales al interior de la colonia. Continuar la búsqueda
probablemente implicaría un costo más elevado que los beneficios que reportaría, sin embargo
permitiría documentar nuevos eslabones del proceso, por ejemplo la reventa de lotes.
17
   Esto no excluye la posibilidad de que entre nuestro universo existieran personas que en forma
simultánea a sus operaciones en el barrio de Artesanos hubieran comprado suelo en otras colonias
o barrios de la ciudad.
18
    La compra de medias parcelas fue una práctica común, hecho que refuerza aún más el
carácter flexible de la promoción.
19
   El cotejo de las propiedades de Vaqué con respecto al Catastro de 1916 permite corroborar que
para entonces ya se había desprendido de los lotes adquiridos entre 1904 y 1907.
20
   Según la base de datos aportada por López Moreno (1996: 220), en tal periodo se añadieron a la
oferta cinco promociones que en conjunto ofrecían 2.454 parcelas, de las cuales 1.288 estaban
dirigidas a estratos populares. Esto en la colonia Las Huertas (504 lotes) y Geo-Ham (784 lotes).
21
   El contorno de la barranca utilizado para el análisis procede del Catastro de 1916. Se eligió dicha
versión debido a su escala, 1: 4000 en el plano índice y 1:300 en la cartografía parcelaria, por lo
que ofrece mayor precisión si se compara con planos generales, por ejemplo el del Plano 2 incluido
en este artículo.




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