EINSTEIN, EL MÁS GRANDE PLAGIARIO DE LA HISTORIA CIENTÍFICA..pdf

Document Sample
EINSTEIN, EL MÁS GRANDE PLAGIARIO DE LA HISTORIA CIENTÍFICA..pdf Powered By Docstoc
					      EINSTEIN, EL MÁS GRANDE PLAGIARIO DE LA
                 HISTORIA CIENTÍFICA.




En el mundo científico, es un secreto a voces que Albert Einstein fue
un fraude, y ciertamente existe abundante documentación al
respecto. El mito de la “historia oficial” dice que trabajando en la
Oficina de Patentes, en los ratos libres y completamente sólo, a
Einstein se le ocurrió intuitivamente todo lo que enunció y por eso,
nunca citó las fuentes de las que se nutrió.
                       Einstein en 1893 con 14 años.



En 1879 en la ciudad de Ulm, Alemania, en el seno de una familia judía,
nació Albert Einstein, que en pocos años se convertiría en el más
grande plagiador que conoció el mundo científico. Un plagiador es
aquel que copia ideas, expresiones o las obras creadas por alguien y las
presenta    como     propias,   sin    citar   al   verdadero    autor.

A Einstein se lo recuerda como el creador de las dos teorías -la
especial o restringida (1905) y la general (1916)- de la Relatividad.
Ambas fueron creadas por otros investigadores, no por Einstein.

Einstein murió a los 76 años en las primeras horas del 18 de abril
de 1955 en el hospital de Princeton en Nueva Jersey y desde
entonces se lo ha convertido en una especie de “Dios” de la Ciencia,
y sin embargo fue todo lo contrario.

La verdadera historia
Lo cierto es que cuando realmente se examina la vida de Albert Einstein,
encontramos que su brillo yace en su habilidad para plagiar y robar
las ideas de otros, pasándolas como propias sin ninguna clase de
escrúpulo. La Enciclopedia Británica dice acerca de la educación temprana
de Einstein que él "mostraba poca habilidad escolástica" También dice
que a la edad de quince años "con pobres notas en historia, geografía,
y lenguajes, dejó la escuela sin diploma". Einstein mismo escribió en
un papel de escuela que tenía "falta de imaginación y habilidad
práctica."
                     En 1895 falló en un simple examen de
                     Matemáticas para intentar ingresar a
                          una escuela de ingeniería.



En 1895, Einstein falló en un simple examen de entrada a una
escuela de ingeniería, la Eidgenossische Technische Hochschule en
Zúrich. Este examen consistía principalmente en problemas de
matemáticas, y Einstein mostró ser matemáticamente inepto. Él
entonces entró a una escuela secundaria en Aarau. En 1900 consiguió
aprobar como maestro de matemáticas y física. Los que fueron sus
alumnos recuerdan que su conocimiento en física elemental era
inferior al de los propios alumnos de ese nivel.

En las cartas familiares, se revela que Einstein, tardó mucho en comenzar a
hablar. Su familia temió en algún momento que fuese un poco
retardado (y lo era), pues no habló hasta los tres años. No lo hizo
fluidamente hasta cumplidos los nueve años, por lo que en un principio,
incluso los médicos le hicieron pruebas para saber si era “retrasado
mental”. Tanto en la escuela primaria como en la secundaria siempre fue
un alumno mediocre. De tan incapaz que era, nunca consiguió
aprender a atarse los cordones de los zapatos, ni aprender a
conducir un automóvil, ni andar siquiera unos metros en una
bicicleta.
                           Marcel Grossmann ayudó
                           mucho a Einstein, tanto
                          para obtener empleo como
                            para hacerle creer al
                           mundo que era un genio
                            matemático, todos los
                           cálculos eran de Marcel.



Con la ayuda de un amigo, Marcel Grossmann, intentó aprobar el examen
de ingreso en la Universidad de Zúrich, pero no aprobó. En 1901 Einstein
tenía un trabajo temporal como maestro de Matemáticas en la escuela
técnica en Winterthur. A la edad de 22 años, después de cinco años en la
Escuela Politécnica, Federal Suiza, Einstein se gradúa con el promedio
más bajo de la clase, 4,91 y obtiene la ciudadanía suiza.

Finalmente, el padre de su amigo Grossmann, le consiguió en 1902 un
empleo en la Oficina de Patentes en Berna, Suiza. Su trabajo era un
técnico experto de tercera clase, lo que significa que él era
demasiado incompetente para posición de mayor calificación.
Después de trabajar seis años en la oficina de patentes, fue elevado a una
posición de segunda clase.

En 1902, Einstein engendra su primer vástago, una hija ilegítima de
nombre Lieserl, que nace en Novi Sad, Hungría, con el síndrome de
Down. De esta hija se deshizo rápidamente regalándola o entregándola en
adopción. La historia de esta hija se mantuvo en secreto y solamente
se conoció 30 años después de la muerte de Einstein.
                            Einstein con Mileva Maric.



En 1903, Einstein contrae matrimonio con Mileva Maric, compañera de
estudios, de carácter difícil, reservada y taciturna. Se dice que ella fue la
que lo ayudó a graduarse haciéndole todos los trabajos prácticos.

Con la serbia Mileva Maric (cuatro años mayor que Einstein) tuvo dos
hijos: Hans Albert y Eduard, nacidos respectivamente en 1904 y en 1910.
Años después, Eduard terminó en un hospital psiquiátrico con diagnóstico
de esquizofrenia. Para cuidar a sus hijos, ella tuvo que abandonar sus
estudios.

Einstein obtuvo el grado de doctor en Filosofía por la Universidad de Zúrich
con el trabajo Una nueva determinación de las dimensiones moleculares,
trabajo que cuentan sus compañeros, elaboró la pobre Mileva. Su
tesis doctoral de 1905 sobre la determinación de las dimensiones
moleculares pasó sin pena ni gloria y no tuvo ninguna repercusión ni
relación con “su” Teoría de la Relatividad, tampoco con sus otros primeros
trabajos.
                     Mileva Maric en 1914 con sus dos hijos:
                    Eduard (1910-1965) y Hans (1904-1973).

Einstein publicó en el año 1905 el largo tratado (plagiado por supuesto),
con el tema de la teoría de la relatividad (su verdadero título es: Sobre la
electrodinámica de los cuerpos en el movimiento), sin adjuntar la
bibliografía. El artículo, se basaba fundamentalmente en el "movimiento
browniano" (movimiento en partículas de fluidos) que era un gran enigma
de la época, y es en este estudio que Einstein confirmaba cosas tan obvias
como la existencia de los átomos, mecánica estadística y cinética de
fluidos. Esto era todo un plagio por Einstein del investigador escocés
Robert Brown, que en 1827 explicó lo que se conoce como movimiento
browniano, nunca citado por Einstein pero sus conceptos se los
apropió en 1905.




                         Wilhelm Wien en 1911 año
                          en que obtuvo el Nobel.
Éste texto fue el más famoso “trabajo” de Einstein, fue “su” teoría,
publicada en 1905 en la revista alemana de física, Annalen der Physik.

En el escrito no adjuntó ninguna bibliografía ni lecturas previas, y
consiguió publicar en Annalen der Physik (Anales de la Física), por su
premeditada amistad con el futuro Nobel de Física y redactor jefe, Wilhelm
Wien. Extrañamente, a cualquier otro que deseara publicar, los
redactores del Annalen der Physik le exigían referencias,
antecedentes, algo que no hicieron con un desconocido que no dio
ningún reconocimiento del trabajo teórico previo hecho por otros
autores. Lo menos que un redactor habría esperado era una cierta prueba
para determinar la capacidad e idoneidad de Einstein para redactar el
trabajo. Además, siendo su primer trabajo, debería haber citado
todas las fuentes.

Como el texto de Einstein fue publicado sin ningún tipo de referencia, un
hecho, que en su día, su amigo y premio Nobel de física, Max Born,
encontró extraño y preocupante, hizo que, en 1955, ante la Conferencia
Internacional de la Relatividad, el propio Born afirmaría: “Lo más
llamativo, es que no contiene ni una sola referencia a toda la
literatura anterior. Da la impresión de que se trata de un trabajo nuevo.
Pero es que, tal y como he intentado explicar, eso no es verdad.” Born lo
dejó escrito en su libro Physics in My Generation de 1956.




                        Albert Einstein, el gran plagiario.



Si en la actualidad Einstein hubiera enviado, en las mismas
circunstancias, su artículo a una revista científica de primer nivel,
los evaluadores lo habrían rechazado por falta de originalidad. Y si
hubiera presentado sus conclusiones como tesis de doctorado no lo habría
obtenido y, al menos en EE.UU., lo habrían acusado de plagiario e
inhabilitado   para   la   enseñanza     y    la    investigación.

No tiene sentido atribuirle semejante descubrimiento a un joven
que nunca había investigado en ese campo, que trabajaba cuarenta
y ocho horas semanales en una oficina de patentes, que fue
rechazado tres veces en el doctorado, que tenía unos conocimientos
modestos de física y muy pocos de matemáticas, que pretendió
escribir un artículo sumamente difícil en un par de semanas y que
nunca había dado la menor prueba de genialidad sino más bien de
ciertas                 deficiencias                 intelectuales.

Varias ideas presentadas en la publicación de Einstein de 1905, fueron
tomadas de los científicos Hendrik Lorentz y de Jules Poincaré, enunciadas
antes de la fecha de la publicación de Einstein. Respecto a la conversión de
la materia en la energía y la energía en la materia fue enunciada por Isaac
Newton (“Los cuerpos sólidos y la luz son intercambiables mutuamente...”;
en el año 1704).




                          Entre las decenas de obras
                            que plagió Einstein se
                           encuentran los trabajos
                           del gran Hendrik Lorentz,
                          aquí fotografiado en 1921.

Aunque el texto publicado por Einstein en 1905 no tiene referencias, es tan
sorprendentemente similar a un trabajo realizado el año anterior por
Hendrik Lorentz, que tanto Walter Kaufmann como Max Planck,
sintieron la necesidad de señalar públicamente que Einstein se había
limitado a realizar una reinterpretación metafísica y una generalización de
la teoría científica presentada por Lorentz, algo, que por otro lado, ya había
realizado el científico francés Jules Henri Poincaré.

Charles Nordman, astrónomo del observatorio de París señaló en su día:
“Es realmente Henri Poincaré, el gran francés cuya muerte ha
dejado un vacío que nunca podremos llenar, el que debe recibir el
mérito de haber demostrado, con la mayor lucidez y la más
prudente de las audacias, que el tiempo y el espacio, como ahora
sabemos, solo pueden ser relativos. La verdad que unas cuantas citas
de sus obras no estarían fuera de lugar. Ellas nos demostrarían que el
mérito de la mayoría de los descubrimientos y avances que
actualmente son atribuidos a Einstein, son en realidad obra de
Poincaré.”

Aparte de determinar una previa forma de la teoría de la relatividad,
Poincaré entregó la más importante parte del concepto: el modo de tratar
el tiempo local. De él viene una idea de sincronización de los relojes,
que es una llave en la teoría de la relatividad particular.




                             En 1907, Einstein intentó
                          justificar su plagio de un modo
                               bastante arrogante.

Einstein llegó a reconocer esta verdad, pero justificó su plagio, de un
modo bastante arrogante, en otro artículo publicado en Annalen der
Physik en 1907: “Parece que la naturaleza del trabajo que realizo, ya ha
sido, en parte, solucionado por otros autores. A pesar de esto, y dado que
estas cuestiones pueden abordarse desde un nuevo punto de vista, creo
que tengo el derecho a pasar por alto el estudio profundo de esa pedante
literatura, sobre todo, porque creo que existen lagunas que pueden ser
cubiertas por otros autores. Como ya ha ocurrido con mi primer trabajo
sobre la relatividad, a través de los encomiables esfuerzos del Sr. Planck y
del Sr. Kaufmann”.

Lo característico en Einstein fue que él se apropiaba de las teorías sin
citar a los que los precedieron. Él seleccionó del contenido existente
de la Ciencia lo que más le gustó, y lo introdujo en el texto de su
obra.




                          El brillante Henri Poincaré
                           (1854-1912), otro genio
                             plagiado por Einstein.

En octubre de 1904, Poincaré expresó un par de las observaciones durante
su discurso público acerca de la teoría particular de la relatividad: “Todos
estos resultados si serán confirmados, significan un surgimiento de una
nueva mecánica totalmente… cuya característica principal es que no hay
velocidad superior a la velocidad de la luz porque los cuerpos se oponían en
contra de la creciente inercia como consecuencia del crecimiento de la
velocidad, y esta inercia llegaría al infinito durante el alcance de la
velocidad de la luz. Tanto más para un observador en el movimiento
progresivo, él no espera que exista ninguna velocidad irreal superior a la
velocidad de la luz lo fuera contradictorio, si nos recordamos que este
observador no usaba los mismos relojes que un observador parado, pero
los relojes marcados el tiempo real”. Poincaré escribió 30 libros y más
de 500 labores de filosofía, matemática y física.
El robo de los conceptos contenidos en las obras de Lorentz y
Poincaré cometido por Einstein para presentarlos como un
duplicado disfrazado es tan evidente que sólo un estúpido puede
seguir defendiendo a Einstein. Es imposible que no conociera los
escritos de estos dos grandes matemáticos dada la literalidad y flagrancia
del plagio. Además, la mezquindad de Einstein fue tal que solamente en
1955, poco antes de morir, y avergonzado por las conclusiones de Edmund
Whittaker, rindió un lacónico homenaje a Poincaré.




                         Los conceptos del genio James
                          Maxwell fueron impunemente
                             copiados por Einstein.



Otro gran matemático plagiado por Einstein fue otro escocés, James Clerk
Maxwell, que en 1878 publicó la Teoría Especial de la Relatividad en
la Enciclopedia Británica, la cual Einstein entonces publicó como suya
propia en 1905, sin jamás citar a Maxwell (parece incomprensible que
Einstein podría haber copiado un artículo de una enciclopedia, y otro, y otro
y luego sometiéndolos como su propio trabajo, y nunca fuera cuestionado
por los centenares de académicos y los editores que deben haber revisado
su trabajo, esto sólo se explica que el proyecto de “llevar a Einstein a los
altares”, era un plan fríamente calculado).

Einstein en su trabajo tampoco citó el famoso experimento de Michelson-
Morley de 1887, que sugiere que no hay un éter, trabajo que roba Einstein
para su ponencia de 1905 pero nunca citó ni a Michelson ni a Morley.
                            George Francis Fitzgerald
                        (1851-1901), matemático irlandés
                          que fue plagiado por Einstein.

Hubo otro investigador que se anticipó a la Teoría de la relatividad, fue el
irlandés George Fitzgerald que en 1889, en Irlanda publica su
documento acerca de la teoría de la relatividad, un documento previo
que Einstein nunca citó, aunque numerosos colaboradores citaron los
trabajos de Fitzgerald.

En 1892 Hendrik Lorentz publicó en los Países Bajos las Transformaciones
de Lorentz. Einstein copió todo el trabajo sin citar al autor.

Cinco años antes que el Enunciado de Einstein, en 1900 en Alemania, Max
Planck y Wilhelm Wien desarrollan la teoría cuántica que Einstein plagia
en 1905.
                           El físico Philipp Von Lenard
                           fue groseramente plagiado
                                por Albert Einstein.



Es interesante recordar que en 1905, el físico húngaro Philipp Eduard
Anton von Lenard, bajo quién la esposa de Einstein estudiaba, recibió el
Premio Nobel por descubrir el efecto fotoeléctrico en los rayos catódicos, el
cuál Einstein entonces plagia completamente el mismo año, presentándolo
como "su" trabajo, sin ninguna referencia a von Lenard.

En 1905, a la edad de 26 años, mientras todavía es un ayudante técnico,
de última categoría en la oficina de patentes, Einstein publica cuatro
ensayos “innovadores” en el campo de mecánicos teóricos de física en
Annalen Physik, y es el propio Einstein que confiesa, que su esposa es
la que ha hecho todas sus matemáticas.
                        El Profesor Hermann Minkowski
                          es el autor del concepto de
                                espacio-tiempo.



En 1909, este "genio" es todavía un ayudante técnico en la oficina de
patentes, así que sus conexiones le arreglan promoverlo a profesor
asociado en la Universidad de Zúrich.

Fue un profesor quién le enseñó a Einstein la idea del tiempo como cuarta
dimensión, se le ocurrió a Hermann Minkowski, uno de los profesores de
Einstein, en la Politécnica de Zúrich, quien una vez le llamó “perro vago” a
causa de su poco aprecio por las matemáticas. Minkowski acuñó el
término "espacio-tiempo" (Raumzeit) y le dio la forma matemática
adecuada.

El espacio-tiempo enunciado por Minkowsky es una variedad tetra
dimensional en la que se entrelazaban de una manera insoluble las tres
dimensiones espaciales y el tiempo. En este espacio-tiempo, el movimiento
de una partícula se representa mediante su "línea de universo" (Weltlinie),
una curva cuyos puntos vienen determinados por cuatro variables distintas:
Las tres dimensiones espaciales (x, y, z) y el tiempo (t). El nuevo
esquema de Minkowski obligó a reinterpretar los conceptos de la
métrica existentes hasta entonces. El concepto tridimensional de punto
fue sustituido por el de evento. La magnitud de distancia se reemplaza por
la magnitud de intervalo.
                              Friedrich Hasenöhrl,
                            antes de ir a morir en
                             la 1ª Guerra Mundial
                             dejó sus trabajos en
                            la Oficina de Patentes
                              de Berna en la cual
                               trabajaba Einstein.



Luego está el valioso aporte del físico austriaco Friedrich Hasenöhrl
creador en 1904 de la ecuación básica E = mc2 y que murió un año
antes de que Einstein la denunciara como propia. Friedrich Hasenöhrl
(1874–1915), relacionó la masa específicamente, a través de la inercia al
concepto de energía con una ecuación. Inicialmente concluyó que m= (8/3)
E / c². Philipp Lenard reclamó que la famosa ecuación debería ser
acreditada a Hasenöhrl porque la escribió antes. En un trabajo
posterior, Hasenörhl re-calculó su resultado y concluyo que m= (4/3) E /
c². Hasenörhl indicó que si la energía interna de un sistema consiste de
radiación, entonces, en general, la masa inercial del sistema dependería de
esa energía. Por lo tanto, estos nuevos cálculos de Hasenöhrl establecían
que la causa de la energía radiactiva E contenida en un sistema, tiene que
ser sumada a una masa aparente m. En 1915 Hasenöhrl murió
luchando en la Primera Guerra Mundial, sus trabajos originales
quedaron en la Oficina de Patentes de Berna donde trabajaba
Einstein, el plagiario, leyó esta teoría, y la hizo pública en 1915,
tras la muerte de Hasenöhrl, sin citarlo siquiera.

Esta ecuación E=mc2 también se puede remitir a investigaciones de S.
Tolver Preston (1875), a Jules Henri Poicaré, cuya novedosa ponencia
de 1898 sobre la teoría de la relatividad, la presentó en 1900 en su libro
Science and Hypothesis y la llamó Ley de la Relatividad y el Principio
de la Relatividad de donde Einstein obtuvo todos los datos que
necesitaba.
                           Hasta Stephen Hawking
                         cuestionó a Einstein sobre la
                        autoría de "su" famosa teoría.



Una autoridad como Stephen Hawking en su libro Una Breve Historia del
Tiempo dice: "Generalmente se da a Einstein el crédito para la nueva
teoría, pero el nombre de Poincaré está conectado a una parte
importante de ella."

Otro pionero fue Olinto De Pretto, un italiano desconocido según afirma
Umberto Bartocci, historiador de la Universidad de Perugia. De acuerdo
con Bartocci, habría sido de Pretto, un industrial, matemático y
geólogo de Vicenza (Véneto), quien publicó por primera vez la
fórmula E= mc² en una revista científica llamada Atte, el 16 de
junio de 1903 y conocida por haber sido leída por Einstein, que
habría usado la ecuación dos años más tarde en un diario de gran
difusión para presentar un trabajo como propio, nunca citando a
Pretto,            que           falleció           en           1921.
                         El matemático italiano Olinto
                         de Pretto, autor de la famosa
                            ecuación E=mc2 robada
                              por Albert Einstein.



"De Pretto no descubrió la relatividad, pero no hay duda en que fue
el primero en usar la ecuación", reivindica el profesor italiano Bartocci.

La teoría de Einstein sostiene que el tiempo y el movimiento son relativos
para el observador. Por su parte, la ecuación E=mc2 establece la relación
de proporcionalidad directa entre la energía (E) y la masa (m). También
indica la relación cuantitativa entre masa y energía en cualquier proceso en
que una se transforma en la otra, como en una explosión nuclear.

Otro de los tantos plagiados, fue Leopold Infeld, el físico polaco que
trabajó con Einstein en el problema del movimiento en relatividad general,
y que escribió un libro de carácter general, The Evolution of Physics
(1938), donde se anota a Einstein también como co-autor aunque no lo
fue.

Einstein estando casado con Mileva Maric mantenía relaciones sexuales
con su prima hermana Elsa Einstein y en 1917 se fue a vivir con ella.
Llega a un acuerdo con Mileva y se separaron en 1919 con una cláusula
sorprendente: Einstein se comprometía a donar el ciento por ciento a
Mileva del dinero del Premio Nobel en caso de que lo obtuviera. Vale
recordar que uno de los motivos del divorcio era que Einstein era un
hombre golpeador y encima la plagiaba a ella misma y a otros
autores (revelado por Harris Wallker-Troemel Ploetz, 1990).
                       Heinrich Rudolf Hertz (1857-1894)
                       descubridor del efecto fotoeléctrico
                          entre otros descubrimientos,
                        también fue plagiado por Einstein.



En 1921 Einstein recibe un Premio Nobel de Física con respecto al efecto
fotoeléctrico, algo que él plagió de Heinrich Hertz, que en 1888
publicó su disertación sobre el efecto fotoeléctrico, un documento que
Einstein “olvidó” citar.

Durante su discurso, por el efecto fotoeléctrico, Einstein no mencionó ni de
pasada la Teoría de la Relatividad. En ese momento la comunidad científica
internacional recibió confirmación implícita de que Einstein no era el padre
de la teoría aunque un cúmulo de circunstancias, intereses creados,
presiones y pusilanimidad mantuvieran hasta incluso el año 2012, el mito
de su autoría. Pero incluso en lo que concierne al efecto fotoeléctrico,
fermento de la mecánica cuántica, lo más probable es que Einstein se
haya apropiado sin rubor, además de Hertz, de los trabajos de su
esposa, Mileva Maric.
                            Mileva Maric (1875-1948),
                          se llevó el secreto a la tumba.



Y ni bien recibió el galardón, el famoso Nobel, Einstein le entregó el
millón a su ex mujer. Aunque esta actitud despertó muchos
comentarios sobre la falta de reconocimiento de su contribución en
las teorías de Einstein, Mileva se mantuvo en silencio y no hizo
ningún                                                       reclamo.

Hasta 1919 copiaba todo a su primera esposa Mileva Maric -la única
alumna de su clase- como reconocieron su profesor Minkowski, el
Dr. Walker (autor de Miss Einstein) o Abram Joffe (vio el
manuscrito de la relatividad firmado por Einstein-Marity, mote de
Mileva). El propio Einstein quemó miles de cartas para que no se supiera
que “era un simple idiota” (según le dijo literalmente a Mileva).

El 2 de junio de 1919 se casa con su prima Elsa Lowenthal (cuyo
apellido de soltera era Einstein), solo tres meses y medio después de
su divorcio de Mileva. Einstein tenía 40 años y su prima 43. Elsa murió en
1936.
                    Einstein en 1940 jurando ser ciudadano
                     norteamericano. A la izquierda, Helen
                   Dukas y a la derecha, su hijastra Margot,
                   con ambas mantenía relaciones sexuales.



"Me alegro de que mi segunda esposa no entienda nada de ciencia.
La primera sí que entendía", diría Einstein años más tarde. Elsa murió
en 1936 y luego Einstein mantendría una relación con Maja, la
hermana de Elsa, su hijastra Margot y su secretaria húngara Helen
Dukas, 17 años menor que Einstein. Dukas fue su secretaria hasta que
Einstein murió en 1955. Ella falleció en Princeton en 1982.

En la biografía, Einstein, su vida y su universo, de Walter Isaacson,
basada en 4.000 cartas privadas del plagiario, lo muestran como un
individuo pasional, con serios problemas familiares y psicológicos. En
nueve de ellas, se descubre que Einstein tuvo una relación amorosa con
una espía rusa, Margarita Konenkova, y que mantenía al menos a diez
amantes a las que golpeaba y maltrataba con frecuencia.

Einstein            y            la           espía           soviética
La relación de Einstein con las mujeres se ve con más profundidad en el
libro de Dennis Overbye, escrito en el año 2000, una biografía
titulada: Las             pasiones              de            Einstein.
                       Albert Einstein junto a la espía
                       soviética Margarita Konenkova.

Entre varias amantes aparece Margarita Konenkova, una espía soviética
casada con un escultor ruso. Se conocieron en 1935, poco después de que
el matrimonio Einstein se mudase a Princeton (Nueva Jersey, Estados
Unidos), y Konenkova (15 años menor que él) cumplió parte de la misión
que le encomendaron en el Kremlin: acostarse con Einstein y hacer que él
conociera al vicecónsul soviético en Nueva York, Pável Mijáilov y
entablara su amistad al punto que ambos se encontraron varias veces. Esta
reunión, entre otras cosas, hizo que el FBI de Edgar J. Hoover espiara
al plagiario para probar que era comunista, acumulando un
expediente                  de               1.500                folios.

En 1994 se supo toda la verdad sobre la agente "Lucas", nombre clave
de Margarita Konenkova, gracias a las memorias del ex espía
soviético Pavel Sudoplatov. ¿Qué contó Einstein a su amante? Cómo él
nunca participó en los experimentos de Robert Oppenheimer, en el
Proyecto Manhattan, debido a la mentalidad subnormal de Einstein, es
indudable que muy poca información atómica debió obtener la
espía. Por tal motivo, a finales de 1945, le dieron órdenes de regresar a
Moscú, donde falleció en 1982. No hay registros de que volvieran a verse.
Como curiosidad, en la Universidad de Princeton, se alza un busto de
bronce del fraudulento "genio" Albert Einstein. Su autor es Sergei
Konenkova, el cornudo marido de Margarita.
                         El cociente intelectual de Marilyn
                        era de 164 y el del plagiario de 160.

Contrariamente a lo que cree la mayoría de la gente, Albert Einstein no
tenía un coeficiente intelectual espectacular. Thompson, otro de los
biógrafos de Einstein escribe que en una entrevista con su hijo éste le contó
que: “era considerado retrasado por sus profesores y él mismo me dijo
que era mentalmente lento...". Hasta su hagiógrafo oficial, Isaacson,
reconoce que Mileva le ayudaba en Matemáticas.

De hecho, el cociente intelectual de la actriz Marilyn Monroe, a la que
siempre se consideró una rubia tontita, era superior. El caso es que
Monroe tenía 164 de cociente intelectual mientras que el plagiario
“solo”, 160. Actualmente, en lo que va del siglo XXI, es Marilyn von
Savant, la persona con el CI más alto del mundo, tiene 228 puntos.




                                   El matemático alemán David
                                   Hilbert le envió a Einstein un
                                    documento con sus últimas
                       ecuaciones y el plagiario se las adjudicó como propias.
El primero en deducir la serie completa de ecuaciones de la teoría General
de la Relatividad fue David Hilbert, que había presentado su trabajo en
Berlín, el 20 de noviembre de 1915, citando a Marcel Grossmann, inclusive
cita precisamente las mismas ecuaciones de campo que Einstein
presenta como sus propias ecuaciones cinco días después (dos
semanas después que se supo que Einstein había recibido una copia del
documento de Hilbert y que Hilbert no había recibido una copia del
documento de Einstein). Algo que el propio Einstein se vio obligado a
reconocer en 1916, después de haberlo plagiado.

En una conferencia pronunciada el 24 de agosto de 1920 en Berlín por el
físico Ernst Gehrcke, este se enfrentó públicamente a Einstein, que se
encontraba presente, y le acusó de plagiar los formalismos
matemáticos de Lorentz para la teoría de la relatividad, los conceptos del
espacio y del tiempo de Palagyi, la geometría no euclidiana de Varicak y
la solución matemática del problema del perihelio de Mercurio publicado por
Gerber en 1898. Finalmente, Gehrcke, se dirigió personalmente a
Einstein, y ante todos los presentes, pronuncio la célebre frase del
cuento del Hans Christian Andersen, “el emperador no tiene ropa”,
frase que se utiliza para indicar, que sólo porque todo el mundo
crea que algo es verdad, no significa que lo sea.




                         El físico alemán Ernst Gehrcke
                           el 24 de agosto de 1920 se
                            atrevió a desenmascarar
                         públicamente a Einstein, ante
                        un auditorio lo acusó de plagiar
                           todos los conceptos que se
                         atribuía como propios. Einstein
                          solo atinó a mirar hacia la nada,
                            y balbucear incoherencias.



El 27 de agosto, Einstein publicaba su respuesta en el Berliner Tageblatt
und Handels-Zeitung, la cual, posteriormente, seria traducida al inglés para
el libro La teoría de la Relatividad de Albert Einstein, publicada por Gerald
E. Tauber: “…Gerber, dio con la fórmula correcta para calcular el
perihelio de Mercurio antes que yo…” con esta frase reconoció el
plagio. Más adelante dice: …Y si, originalmente, no mencioné el trabajo de
Gerber, se debió a que lo desconocía cuando escribí mi trabajo sobre el
tema, pero aun cuando hubiera sido consciente de su existencia, no habría
tenido ninguna razón para mencionarlo.”

Paul Gerber en Alemania había publicado las ecuaciones exactas en varias
publicaciones, entre ellas en La Ciencia de la Mecánica, un libro que se sabe
que Einstein estudió, y de dónde Einstein diecisiete años después, en 1915
toma como suyo "el movimiento del perihelio de Mercurio".

En 1915 Einstein plagió también a Johann Georg von Soldner que en
1801 publicó sus predicciones que Einstein plagió como sus propias
predicciones 114 años más tarde, nunca citando Soldner en "su" ponencia
de 1915.

El hecho de que Einstein fue un plagiador, es de común conocimiento entre
la comunidad científica. G. Burniston Brown (1967) escribe: “Resulta,
que en contra de la opinión universal, Einstein tocó un papel de
segunda importancia en la demostración de las fórmulas de la
teoría de la relatividad particular o limitada y Whitaker la llamó a
esta teoría la teoría de Poincaré y de Lorentz”.

Burniston Brown, en 1967 escribió que: “Una cosa podemos estar
seguros, que Einstein no descubrió la ecuación E= mc²”.

Instigador para que se construyeran bombas atómicas
Otro mito que se ha creado deliberadamente sobre Einstein era que era un
pacifista, y en realidad fue todo lo contrario. Estaba a favor de la pena
de muerte y del aborto. Propugnaba la creación de un super estado
mundial con una fuerza militar disuasoria.
                       Einstein estaba a favor de la pena de
                     muerte, del aborto y de la construcción de
                     bombas atómicas, una imagen muy lejos
                      del viejito bonachón que quiere la paz.



No hay que olvidar que Einstein deseaba que se construya una bomba
nuclear, y convenció al presidente de los Estados Unidos. La primera carta
la envió el 2 de agosto de 1939 y luego escribió otra en 1940, son dos
cartas al presidente Roosevelt para incentivar el proyecto estadounidense
de creación de la bomba atómica. Así se inició el Proyecto Manhattan,
para lanzar la primera bomba atómica sobre ciudades. Parece que esa
siniestra idea fue su único "aporte" original de Einstein (que además
era un fanático sionista participando en casi toda clase de actos donde está
documentada             su          presencia          y          discursos).




                        Little Boy la bomba atómica que fue
                         lanzada en Hiroshima y provocó la
                       muerte instantánea de 140.000 civiles.



Einstein no fue el único que quería crear una bomba atómica,
pensaba igual que sus amigos, los científicos nucleares Leó Szilárd,
Edward Teller y Eugene Wigner, inmigrantes judíos provenientes de
Hungría que fueron los instigadores de Einstein para que escribiera
las cartas al presidente de los Estados Unidos y que financiara el
satánico proyecto.

Einstein pudo haberse negado a escribirlas, pero no lo hizo y con sus
cartas para convencer a Roosevelt, es el mayor responsable de la
muerte de decenas y decenas de miles de personas inocentes en
Hiroshima (140.000 muertos) y Nagasaki (80.000 muertos), un
crimen que intentó cometer contra la población europea, pero que,
a su pesar, no consiguió.




                        Fat Man la bomba que mató a
                        80.000 personas en Nagasaki.



Pero curiosamente, Einstein no participó en los trabajos secretos, porque
los propios científicos que participaban en el Proyecto de la bomba
sabían con exactitud que los conocimientos de Einstein eran apenas
comparables a los de un estudiante de escuela secundaria.

La verdadera naturaleza del plagiario de Einstein se manifiesta en su escrito
de 1935 bajo el título Elementary Derivation of Mass and Energy en la cual
polemizando con Maxwell escribió: “El problema de la independencia de
estos conjuntos tiene carácter natural según la transformación de Lorentz
componiendo una verdadera base de la teoría de la relatividad particular”.
Así el mismo Einstein admitió, que la transformación de Lorentz
componía la verdadera base de su obra del año 1905.
                     Einstein descansando de tanto plagiar
                     a los verdaderos genios de su tiempo.



El plagio de Einstein fue premeditado y no cometido por acaso (lo
denuncia Richard Moody Jr., en Plagiarismo Personificado, publicado
en el Mensa Bulletin, Nº 442 del 5 de febrero de 2001). Moody, apoya su
investigación con más datos de los plagios incorregibles de Einstein, donde
la lista de autores copiados es interminable. Einstein, según pruebas
sustanciales comenzó copiando los trabajos de su primera mujer, la
serbia Mileva Maric, siguió con los genios de Poincaré, Minkowsky y
Lorentz, Morley-Michelson, el gran Maxwell, Mach, Boltzmann,
Cherenkof, Larmor, de Pretto, Brown, Groumer, Lanczos, Thomson,
Hasenöhrl, Kauffmann, Hertz, Lenard, Plank, Marcel Grossmann (su
matemático ayudante), Rienmann, David Hilbert (uno de los
mayores matemático de la época), Felix Klein e incluso ideas de
Schroedinger, Pauli y Oppenheimer.

Hoy en día ya existen varios libros que revelan como Einstein se
aprovechó del trabajo de sus contemporáneos, y demuestran que
jamás podría haber extraído sus propios conclusiones sin un conocimiento
previo de los trabajos que copió, pero que, convenientemente, se olvidó de
mencionar.
                     Einstein con el sionista David Ben Gurion.



Einstein era un mediocre investigador, que pasó por las casas de
estudios como un pésimo estudiante y aprobaba, pero copiando, según
la biografía del alemán Jurgen Neffe titulada Einstein, la biografía. Neffe
relata en su biografía, que quienes lo conocieron comentan que a Einstein
no le gustaba bañarse, no le gustaba afeitarse, ni cortarse su
circense pelambrera, ni peinarse. “Olía mal, a perro” y los pies le
apestaban.

La historia ha juzgado que Einstein efectivamente ha plagiado
documentos tales como: la Disertación "Light Quantum"; "A New
Determination of Molecular Dimensions"; "Brownian Motion" paper;
"On the Electrodynamics of Moving Bodies". Y por supuesto, La
Teoría Especial de la Relatividad basada en las Transformaciones de
Lorentz omitiendo mención de Lorentz quien publicó su escrito 13
años antes.

Las numerosas citas de los contemporáneos de Einstein dejan claro que
eran totalmente conscientes de sus plagios. Solo hay que poner
cara a cara los trabajos de Einstein y de sus predecesores, para
darnos cuenta que llegó a copiar literalmente sus palabras.
                     "El propio Einstein quemó miles de cartas
                      para que no se supiese que era un simple
                     idiota", le dijo Mileva Maric a Abram Joffe.



El escritor Christopher Jon Bjerknes en el año 2002 documentó la
obsesión plagiadora de Einstein en su libro Albert Einstein, el plagiario
incorregible. Bjerknes cita numerosos casos de apropiación indebida y
plagio de Einstein, hasta de su mujer Mileva, a la que prohibió escribir
sus memorias para que no revelara el secreto, y todo el mundo se
enterara que, “el gran sabio” era en realidad "un inocente idiota" que se
burló                              de                               todos.

En la biografía de Ronald Clark Einstein: the life and times (1984), se
cuenta la anécdota de que el padre le preguntó al tutor y profesor de griego
por la futura profesión de Albert y este contestó: “da igual lo que haga,
no llegará a nada.”. Clark reconoce que “nada en su historia de
infancia sugiere que fuera un genio durmiente, más bien al
contrario…”. En esa biografía se nos dice que Einstein contó que hasta
los 30 años no había conocido (o se había relacionado) con un físico
(con sus profesores suponemos que sí), es decir cuatro años
después de publicar sus grandes teorías. Era retrasado en su infancia,
mediocre en su juventud, fue copiando a otros desde la oficina de patentes
donde trabajaba y le publicaron su primer trabajo (copiado por
supuesto) que hoy sería rechazado en cualquier revista científica,
porque era amigo del editor de la revista Annalen.
                        Einstein maltratando el violín.



Una de las pruebas de su retraso mental es que no pudo acabar sus
estudios de violinista, lo cual le acomplejó siempre. ¡Ni siquiera de adulto!
¿Es normal esto en un genio? No le entraba en la mollera el arte del
solfeo, aun cuando su madre era pianista y se mataba enseñándole
en vano. El "genio" a duras penas podía tocar bien con su
violín, una sola melodía. Y cuando le pedían otra, decía que a él le
gustaba improvisar para que no descubrieran que no sabía casi nada.




                          El libro de Roger Schlafly
                        revela que el culto a Einstein
                           ha impactado de forma
                        negativa en la ciencia actual.
En el año 2011, se publicó en Estados Unidos, el libro Cómo Einstein
arruinó la Física (How Einstein Ruined Physics), del autor de Roger
Schlafly, que es Doctor en Matemáticas por la Universidad of California.
Schlafly afirma que la inteligencia de Einstein “es todo un mito.
Einstein no inventó la relatividad o la mayoría de las otras cosas por
las           cuales            se           le           considera”.

Schlafly ofrece un argumento muy persuasivo y audaz y habla con
conocimiento de causa ya que Schlafly obtuvo su grado en Ingeniería
Eléctrica en la Universidad de Princeton y su Doctorado en Matemáticas en
la Universidad de California en Berkeley. Ha dado clases en la Universidad
de Chicago y en la de California en Santa Cruz, donde vive actualmente.
Schlafly puede hablar con los mejores de partículas físicas,
relatividad especial y teoría cuántica, analizando vectores, bosones,
teoría de cuerdas y muchos otros avances y teorías científicas.




                  "La inteligencia de Einstein es todo un mito"
                    según afirma el científico Roger Schlafly.



Schlafly presenta pruebas de que otros físicos y matemáticos de
primera línea antes y en la misma época que Einstein, hicieron
enormes e importantísimos avances en la teoría de la relatividad y
otros campos relacionados, de dónde Einstein hurtó sus famosos
avances.

Roger Schlafly denuncia que hubo matemáticos y físicos, verdaderos
gigantes del pensamiento y de la Ciencia de verdad y no fraudes
como Einstein y sin embargo nadie los recuerda, una corta lista de
grandes figuras incluye al matemático francés y Premio Nobel Henri
Poincaré (del que el filósofo británico Bertrand Russell dijo que era el
hombre más grande que Francia había tenido nunca), el pionero
holandés en física y Premio Nobel Hendrik A. Lorentz y el matemático y
físico escocés James Clerk Maxwell, quién acuñó el término
“Relatividad” y creó la primera y fiable teoría de la relatividad de
masa y energía. Maxwell escribió sus dos enormes volúmenes en
1873 titulados Treatise on Electricity and Electro-Magnetism
(Tratado sobre Electricidad y Electro-Magnetismo) que, en opinión
de Schlafly, generó “las más importantes ecuaciones en la historia
de la ciencia”.

Schafly sostiene que Einstein se apropió de muchas ideas de otros y
las reclamó para sí, sin citarlos siquiera, incluyendo el postulado de
que la velocidad de la luz es constante así como la relatividad
especial y la idea de que masa y energía son intercambiables (E=
mc²). Explica en su libro que, el culto a Einstein, ha impactando
negativamente a la ciencia moderna, retrasándola inclusive.

Conclusión
Einstein no era científico, sino un gris funcionario de una oficina de
patentes, donde hacía sobre todo peritajes de aparatos eléctricos, por eso
todas las ideas del efecto fotoeléctrico las copió de patentes de ideas como
la de Heinrich Hertz y otros autores que le llegaban a la oficina.




                          Einstein fue la mayor estafa
                          científica de la historia y es
                          hora que el mundo lo sepa.



En definitiva, el hombre que el “Sistema oficial” nos presenta como
el más sabio de la historia de la humanidad, era un mugriento, un
tramposo, un mal estudiante repetidor y copión, que se licenció con
4,91 de puntaje, un estafador científico, un maltratador de mujeres,
un adúltero, un mal padre y mal marido, uno de los promotores de
la bomba nuclear, un espía a favor de la URSS, un perseguido por
algunos años por el FBI, un oportunista con cuatro nacionalidades,
un violinista frustrado y un doctorando al que rechazaron tres tesis
doctorales ("¡estoy harto nunca seré doctor!", escribía a sus amigos en
1903). Y por si esto fuera poco, tardó 5 años en hacer una tesis de 29
páginas      con       todo      copiado     de      otros     autores.

Einstein fue todo un montaje político, mediático y científico y hasta estos
últimos años casi nadie se ocupó de comprobar que había detrás del
enlatado mito del "genio" despeinado y con la mirada perdida. Einstein
fue la mayor estafa científica de la historia y es hora que el mundo
lo sepa.


Publicado por CONTACTO CON LA CREACIÓN

				
DOCUMENT INFO
Shared By:
Categories:
Stats:
views:9
posted:2/11/2014
language:Unknown
pages:33
Ricardo Villa Ricardo Villa
About