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Historia de Ecuador

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					Historia de Ecuador
Ecuador (del Latín aequātor), oficialmente República del Ecuador, es un país ubicado al noroeste y adyacente a la costa occidental de América del Sur, cuyo territorio continental colinda con el de Colombia por el norte y con Perú al sur y al este, además de tener costa en el Océano Pacífico al oeste. Obtuvo su independencia de España en 1822, pasando a formar parte de la Gran Colombia junto con las actuales Colombia, Venezuela y Panamá, hasta su separación de la misma en 1830. Ecuador es un país multicultural con una gran riqueza cultural, natural y arqueológica. Recibe su nombre como estado soberano, la República del Ecuador, a su vez nombrada en razón a la línea ecuatorial terrestre, la cual atraviesa el territorio de este país. Ocupa una superficie de 256.370 kilómetros cuadrados, en los que se incluyen las Islas Galápagos, situadas a unos 956 kilómetros del territorio continental. Su capital es Quito. La ciudad con el mayor número de habitantes en el país es Guayaquil, uno de los puertos más transitados de América del Sur y motor dominante de la economía ecuatoriana. Este país se divide administrativamente en 24 provincias, todas continentales salvo una que está formada exclusivamente por las Islas Galápagos, llamadas también Archipiélago de Colón (aunque las provincias del litoral también tienen una buena cantidad de islas aledañas a la línea costera).

Historia antigua
Los primeros asentamientos humanos conocidos en el actual territorio ecuatoriano se registraron en la región de la Costa del Pacífico hace unos 5.500 años aproximadamente (3.500 a. C.). Fueron en la península de Santa Elena y, por la cultura Valdivia, concretamente en el sitio llamado Las Vegas. En cuanto a la Sierra, los primeros vestigios de presencia humana se registran al sureste de Quito, específicamente en la hacienda El Inga, que datan de 11.000 años (9.000 a. C.). La región ecuatoriana ha estado habitada por diferentes grupos aborígenes de los minchaleños y encarnacionillos desde fines del IX milenio a. C. Entre ellos figuraban los atacames, yungas, mantas, quillancingas, quitus, cañari, huancavilcas, entre otras comunidades aborígenes, dedicados a la agricultura, a la pesca y a la navegación. En el siglo XV, los Incas Túpac Yupanqui y Huayna Cápac conquistaron el territorio y lo incorporaron a su imperio.

El dominio español
En 1534, el español Sebastián de Benalcázar, lugarteniente de Francisco Pizarro, conquistó la zona, que se añadió luego al Virreinato del Perú. En un comienzo formó parte de la Audiencia de Lima. En 1563 la corona española creó la Presidencia y Real Audiencia de Quito. Los procesos de descubrimiento,

conquista y pacificación estaban prácticamente terminados para fines del siglo XVI. El proceso de colonización y sometimiento forzado de los indígenas prosiguió durante la mayor parte del período colonial. Los españoles utilizaron no solamente los asentamientos urbanos indígenas como base de las nuevas ciudades mestizas, sino que también usaron varios elementos de la estructura social autóctona para completar la pacificación y colonización de los territorios que ocuparon. El reemplazo de la élite dirigente tuvo como hilo conductor el matrimonio entre españoles y la nobleza indígena. En 1739 integró el Virreinato de Nueva Granada junto con Caracas, Panamá y Santa Fe de Bogotá. Se realizaron actividades educativas y la conversión espiritual de algunas tribus indígenas, por lo que el territorio correspondiente al actual Ecuador actual adquirió un gran desarrollo cultural, destacándose la Escuela Quiteña. La Real Audiencia de Quito fue un notable centro artístico de la parte sur del continente, llegando la arquitectura ecuatoriana a ser famosa en toda la América española. Los cambios en la administración del estado español importados por las reformas borbónicas desembocan en una serie de revueltas indígenas para finales del siglo XVIII, oponiéndose éstos al censo ordenado por la corona. Es también a fines del siglo XVII, que la mayor parte de la nobleza indígena había sido asimilada por la vía del matrimonio dentro de la aristocracia criolla o española. La mayor parte de las familias que conforman la aristocracia ecuatoriana se habían formado para esta época y dominarían el campo de las ciencias, las artes, la política y el control de las fuerzas armadas durante los siguientes 200 años. Son destacables en este período hecho como el desarrollo de las artes, principalmente la pintura y la escultura, sobresaliendo los nombres de Miguel de Santiago, Caspicara, Bernardo de Legarda, entre otros. Entre los avances que suelen atribuirse a la Escuela Quiteña, están los ojos de vidrio y la movilidad en las esculturas.

La independencia
Los primeros movimientos empezaron en 1809 con la rebelión de los criollos contra el gobierno español de naturaleza napoleónica. Los sublevados formaron una Junta de Gobierno provisional el 10 de agosto de 1809 en Quito, pero los participantes acabaron siendo reprimidos, encarcelados o asesinados. En esa fecha los sublevados no propugnaban la independencia, sino cambiar las autoridades "afrancesadas" en Quito, manteniendo fidelidad al cautivo rey Fernando VII. La historiografía del Ecuador considera este suceso como el Primer Grito de Independencia Hispanoamericana y el inicio del proceso de emancipación de la región. Terminado el dominio francés y con la negativa del rey de España, Fernando VII, de acatar la Constitución de Cádiz, se desencadenaron una oleada de movimientos independentistas en la América Española. Es así como la antigua Presidencia y Audiencia de Quito consigue escindirse de la metrópoli en la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822, gracias al triunfo del Mariscal Antonio José de Sucre, lugarteniente de Simón Bolívar.

La Gran Colombia
Los territorios de Quito y Guayaquil (que se había separado de España el 9 de octubre de 1820 y mantenía un gobierno propio) pasaron a formar parte de la Gran Colombia bajo el nombre de Distrito del Sur. El colapso de la nueva república dio lugar a la formación de los estados soberanos de Nueva Granada (actuales Colombia y Panamá), Venezuela y Ecuador en 1830.

Historia Republicana
Cuando en 1822 el ejercito independista, comandado por el venezolano Antonio José de Sucre, venció a las fuerzas realistas en la Batalla de Pichincha, los territorios del departamento del sur formaron parte de la Gran Colombia, pero la gran rivalidad entre su presidente, Simón Bolívar, y su vicepresidente, Francisto de Paula Santander, ocasionó la separación de la Gran Colombia y el consecuente enrumbamiento individual de las naciones. Desde 1830, año del fin de la Gran Colombia, las naciones de: Ecuador, Colombia, Venezuela y Panamá mantuvieron su nexo político y económico ya que se continuaron como Estados Federados por 5 años más. La República del Ecuador como tal vió la luz en 1835 cuando abandonó definitivamente la federación de la Gran Colombia debido a problemas internos y a los diferentes problemas que mantenia la Gran Colombia. Para la naciente nación se esperaba como presidente al libertador Antonio José de Sucre que venía desde Colombia a Quito para probablemente tomar las riendas del país por su gran popularidad en el departamento del sur, pero cayó muerto trás ser abaleado en el trayecto y según las versionas más difundidas fue mandado a asesinar por el venezolano Juan José Flores quien, a la postre, tomó la primera presidencia de la República del Ecuador. Flores tomó un país en caos y lo organizó en 15 años de mandato interrumpido en 1834 hasta 1839 en el que su amigo y enemigo Vicente Rocafuerte tomó la tutela nacional. Cuando el venezolano llegó al tercer período presidencial los grupos de poder de la costa hicieron un levantamiento en el que se quería eliminar el militarismo extranjero vigente en El Ecuador. El presidente al cargo fue José Joaquín de Olmedo, gran pensador guayaquileño, que lamentablemente solo fue encargado en el poder hasta que el legislativo llamó a elecciones y se nombró a Vicente Ramón Roca como tercer presidente constitucional del Ecuador. A partir de 1845 a 1859 se vivió un período de gobiernos liberales hasta que una nueva revuelta llevó a nuevas elecciones en donde la figura de Gabriel García Moreno llegó a la política nacional en 1859 hasta 1875, año en que es asesinado.

El presidente Gabriel García Moreno.
Los gobiernos de García Moreno son criticados desde la esquina liberal como un régimen autoritario, represivo y dictatorial vinculado al clero católico y que aunque fomentó una política de construcción de obras públicas como el ferrocarril, escuelas y hospitales, se vio opacada por las múltiples y constantes

violaciones a los derechos humanos y a la libertad de culto. Por su parte los consevadores discrepan sobre la represión, abusos y autoritarismo aludiendo que en realidad fue un hombre santo que vivió como un buen cristiano y que logró gran desarrollo en el país, todo este período fue de represión contra los liberales ecuatorianos. García Moreno cuando se encontraba en su tercera presidencia fua asesinado en el balcón del Palacio de Carondelet en Quito por manos de un liberal, según la versión conservadora fue por intereses políticos de los liberales que querían llegar al poder, mientras que para los liberales se trató de que García Moreno mantenía una relación amorosa con la esposa de Faustino Rayo.

El progresismo
Tras la muerte de Gabriel García Moreno los dos partidos políticos del Ecuador trataron de unificar su pensamiento hacia lo que se denominaría el progresimo que era una suerte de conservadurismo liberal. Antonio Borrero Cortázar fue el primer presidente fruto de esta unificación, pero apenas duró un año en el poder y sería seguido por Ignacio de Veintimilla y la posterior aparición del reformista Eloy Alfaro. El momento más importante de la historia del progresismo sería cuando en el período del presidente Luis Cordero se realizó la conocida Venta de la Bandera lo que desencadenó en la revuelta militar que dió origen al liberalismo ecuatoriano con Eloy Alfaro como presidente constitucional.

La etapa liberal
Alfaro fue proclamado Jefe Supremo en Guayaquil el 5 de junio de 1895, recibiendo la noticia en Nicaragua, desde donde embarcó rumbo al Ecuador. Llegó el 18 del mismo mes y poco después asumió el mando de la nación tras la batalla de Gatazo Grande (Chimborazo), que definitivamente selló el triunfo liberal. Alfaro a expulsó al obispo alemán Pedro Schumacher a Colombia. Eloy Alfaro implantó el laicismo en la educación, para lo cual se promulgó la Ley de Instrucción Pública. Por primera vez en muchos años hubo libertad de cultos y tolerancia religiosa en el Ecuador, lo cual trajo resistencia de parte de la iglesia católica. La primera presidencia de Eloy Alfaro duró hasta 1901.

Fue sucedido por el general Leonidas Plaza Gutiérrez, que también era liberal. Durante su presidencia se aprobaron muchas leyes de corte progresista. También se consagró la separación definitiva entre la iglesia católica y el Estado, poniéndose en práctica la libertad de cultos. Durante este mandato el liberalismo continuó abogando por la emancipación de la mujer. El general Plaza terminó su presidencia sin mayores problemas. Fue sustituido por el guayaquileño Lizardo García, cuya elección fue patrocinada por el general Plaza Gutiérrez, con el fin de que fuera un civil el que gobernara. Hizo un gobierno bastante débil, habiendo sido el propio Eloy Alfaro su mayor opositor. A comienzos de 1906 estalló en Riobamba una revuelta liderada por el general Emilio María Terán, la que no pudo ser sofocada por las fuerzas gubernamentales. Eloy Alfaro volvió al poder y

Lizardo García tuvo que partir al exilio. Una vez instalado Alfaro en el poder se reunió una asamblea constituyente, que lo designó presidente interino, a la vez que promulgó una nueva constitución. La nueva carta magna contó con la oposición de conservadores, que la denominaron "Constitución Atea", debido a que establecia el laicismo del Estado, de la enseñanza y la familia, la libertad de cultos, la igualdad de las religiones y la separación entre la iglesia y el Estado. Incluso hubo una cierta corriente opositora dentro del mismo liberalismo en contra de la nueva constitución. En 1908 el gobierno decidió la adopción del patrón oro, lo cual condujo a mejoras en la economía. En el mismo año de 1908 también se inaugura el ferrocarril Guayaquil - Quito, una obra de gran envergadura y significación para el Ecuador. En 1910 Ecuador y Perú estuvieron a punto de irse a la guerra por problemas limítrofes. Una asonada popular depuso a Alfaro en agosto de 1911, quien ante las circunstancias optó por asilarse en la legación chilena, renunció y abandonó el país rumbo a Panamá. Seis meses después Alfaro volvió e intentó recuperar el poder, mas no tuvo éxito, en parte debido a la división que afectaba a los liberales. Alfaro fue asesinado en 1912, por turbas que posteriormente lo arrastraron por las calles en la ciudad de Quito, en lo que se ha denominado "La Hoguera Bárbara". El término del alfarismo trajo consigo la vuelta al poder del general Leonidas Plaza, tras un breve interinazgo de Víctor Emilio Estrada, quien murió en diciembre de 1911 en ejercicio de la presidencia y por causas naturales. Al interinazgo de Estrada siguieron los de Carlos Freile Zaldumbide, Francisco Andrade Marín y Alfredo Baquerizo Moreno, que fue el encargado de entregar el poder al general Plaza. En medio de su mandato comenzó la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Plaza tuvo que enfrentar la oposición de las fuerzas alfaristas, en franca rebelión para reivindicar el asesinato de su líder. Las revueltas dieron como resultado un alto costo en vidas humanas y en recursos económicos. En 1916 es elegido Alfredo Baquerizo Moreno, poeta guayaquileño, quien contaba con el apoyo del general Plaza y del poderoso Banco Comercial y Agrícola, que por esos años prácticamente regía la economía del Ecuador. Baquerizo hizo un gobierno bastante razonable, respetó los derechos humanos, la libertad de expresión y prensa. Fue el primer presidente ecuatoriano en visitar el archipiélago de Galápagos. En 1920 llega José Luis Tamayo, también liberal, al poder. Enfrentó a los bancos y casas comerciales. Es importante recalcar, que el Ecuador sufría por esos años las consecuencias de una severa crisis económica derivada de la Primera Guerra Mundial. Se produjo una devaluación del Sucre, con la consiguiente alza en el costo de los bienes y servicios. Los reclamos no se hicieron esperar y, el clamor popular fue subiendo de tono, alentado por un incipiente sindicalismo, que se afianzaba de manera creciente y que amenazaba con extenderse. El descontento se tradujo en manifestaciones que reclamaban mejores condiciones de vida para la clase obrera, siendo éstas reprimidas.

El 15 de noviembre de 1922 se produce en Guayaquil una violenta represión de obreros y manifestantes. Las víctimas pasaron de mil, mas el número exacto nunca se sabrá. Los cadáveres fueron arrojados al río Guayas escenas de exceso que dieron pie a una de las más célebres obras literarias del país, la novela "Las cruces sobre el agua", de Joaquín Gallegos Lara. Pese a todo José Luis Tamayo acabó su período presidencial en 1924, entregando el poder a Gonzalo Córdova, otro liberal. La turbulencia política se prolongó hasta 1948, en medio de intervenciones militares, depresión económica, conflictos sociales y una disputa territorial en la región amazónica produciendo así la Guerra peruano-ecuatoriana en 1941, tras la cual Ecuador se vio obligado a firmar un tratado limítrofe con el Perú en enero de 1942 (Protocolo de Río de Janeiro) que implicó la pérdida de vastas extensiones de territorio en la Amazonía. José María Velasco Ibarra, fue electo Presidente de la República en cinco ocasiones entre los años 1934 y 1972, aunque sólo concluyó un período. La presidencia liberal de Galo Plaza Lasso (1948-1952) abrió un período más estable, al que siguieron José María Velasco Ibarra (19521956) y Camilo Ponce Enríquez (1956-1960). En 1960 nuevamente es elegido José María Velasco Ibarra, quien no pudo acabar su período y al año siguiente fue destituido, siendo reemplazado por el vicepresidente Carlos Julio Arosemena. Éste adoptó una posición que no era del agrado del gobierno de los Estados Unidos, especialmente en lo que concernía a las relaciones con Cuba. Arosemena no quería romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Fidel Castro, tal como lo hicieron el resto de los países del continente, con la excepción de México, y, finalmente lo hizo presionado. Uno de los graves problemas del gobierno de Carlos Julio Arosemena fue la notoria y pública dipsomanía de éste, que provocó numerosos comentarios públicos, incluso a nivel internacional. Arosemena Monroy fue alejado del cargo por las fuerzas armadas en 1963, año en que asume una junta militar de gobierno presidida por Ramón Castro Jijón. La junta militar duró hasta 1966, año en que se vio obligada a renunciar en medio de fuertes disturbios. Entonces asumió Clemente Yerovi Indaburu como presidente interino por unos meses, quien le entregó el mando de la nación a Otto Arosemena Gómez (1966-1968). En 1968 se celebraron elecciones generales, en las que salió victorioso José María Velasco Ibarra. Éste disolvió el congreso y se declaró dictador en 1970. En 1972 debían celebrarse elecciones generales, en las que el candidato con más probabilidades de ganar era Assad Bucaram, quien no gozaba del beneplácito de las fuerzas armadas y de los sectores pudientes de la sociedad ecuatoriana. La situación llevaba a un callejón sin salida, en el que por un lado las preferencias del electorado iban a favor de Bucaram y, por el otro, las fuerzas armadas no estaban dispuestas a permitir que éste se posesionara de su cargo.

Interrupción del sistema constitucional y gobiernos militares
Hacia comienzos de 1972 Ecuador era un país sumido en el caos, con un presidente convertido en dictador civil, elecciones generales próximas a celebrarse y actores políticos cuyas futuras acciones eran

impredecibles. Finalmente las fuerzas armadas decidieron intervenir, tomarse el poder e interrumpir el incipiente sistema constitucional en el que el país estaba inserto desde 1968. Hubo un golpe de estado incruento en febrero de 1972, que tomó por sorpresa a la opinión pública y a la comunidad internacional. El derrocamiento de Velasco Ibarra sucedió en Guayaquil y fue ejecutado materialmente, y sin que se disparara ni una sola bala, por un oficial de la Armada llamado Jorge Queirolo Gómez, pero llevó al general Guillermo Rodríguez Lara al poder, quien se proclamó "nacionalista" y "revolucionario", lo que, en la práctica, devino en una conducta de nacionalizaciones, que pueden ser evaluadas más o menos críticamente, pero que, para el momento en cuestión, resolvían los temas básicos del sistema productivo y social del Ecuador. Así, el gobierno crea en 1972 CEPE, la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (véase Petroecuador) y emprende el camino hacia la adquisición, paso a paso, de las acciones mayoritarias del Consorcio Texaco - Gulf (Gulf Oil Corporation) - Cepe. El Ecuador da signos de querer adquirir autonomía nacional en el manejo del petróleo: en 1973 el Ecuador ingresa en el organismo más importante a nivel mundial de los países oferentes de petróleo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP. En 1974 adquiere el 25% de las mencionadas acciones del Consorcio que operaba en Ecuador. En 1976 asciende al 62%, hasta que finalmente, adquiere la totalidad de las acciones. Con este tránsito, el estado ecuatoriano pasa a ser, de menos a más, el propietario del petróleo. Sin embargo, 1989 Cepe cambia su nombre por el de Petroecuador, estableciendo varias empresas filiales: Petroproducción, Petroindustrial, Petrocomercial y Petroamazonas. Los gobiernos llamados "democráticos" (desde Osvaldo Hurtado Larrea, de la Democracia Popular, en 1981 hasta Alfredo Palacio González, que de Vicepresidente de Lucio Gutiérrez pasa a ser Presidente, en 2006) no han hecho otra cosa más que pretender la privatización de la actividad petrolera y de Petroecuador, con menos o más fortuna para ellos, y la inversamente proporcional fortuna para el estado ecuatoriano. El gobierno de Rodríguez Lara también creó el Instituto Ecuatoriano de Electrificación o Inecel (por favor véase Hidropaute SA) y un sistema para asegurar el aprovisionamiento de víveres básicos para los sectores populares, Emprovit (Empresa Nacional de Productos Vitales), que expedía esos productos a precios accesibles. También creó el Instituto Ecuatoriano de Telecomunicaciones (Ietel). El 1 de septiembre de 1975 se produjo un intento de golpe de estado dirigido por el general Raúl González Alvear, que pese a haber sido bastante violento no tuvo éxito y dejó un saldo de 22 muertos. El general González partió al exilio en Chile y Rodríguez Lara siguió gobernando por un breve lapso. No obstante la situación de Rodríguez Lara se hizo insostenible y la cúpula de las fuerzas armadas le pidió la renuncia, que se concretó en enero de 1976. A partir de ese momento el país quedó en manos de un triunvirato militar presidido por el almirante Alfredo Poveda Burbano (Armada) e integrado por

los generales Guillermo Durán Arcentales (Ejército) y Luis Leoro Franco (Fuerza Aérea). Su Ministro de Gobierno, el entonces coronel Richelieu Levoyer estructura un "Plan de retorno a la democracia", que incluyó un referéndum en enero de 1978, con el que se eligió mediante voto popular una nueva constitución. El coronel Levoyer fue removido del cargo, pero al fin se celebraron elecciones generales, en las que nuevamente y mediante argucias legales incluidas en la nueva constitución, se impidió la participación del controvertido Assad Bucaram.

Retorno al sistema constitucional
Tras una segunda vuelta que se realizó con mucha diferencia de tiempo de la primera, resultó elegido el centrista Jaime Roldós Aguilera, quien era del mismo partido (Concentración de Fuerzas Populares o CFP) que Bucaram, que a su vez era su tío político. No obstante, Jaime Roldós gobernó de manera independiente y en abierta pugna con Assad Bucaram, que durante el primer año de su mandato ostentó el cargo de presidente del congreso. Roldós tuvo que afrontar otro conflicto fronterizo con Perú en 1981, que amenazaba con convertirse en una guerra abierta y que, al final, no aconteció. Al estrellarse el avión en que viajaba, el 24 de mayo de 1981, fue reemplazado inmediatamente por el vicepresidente demócratacristiano en funciones Osvaldo Hurtado, al que sucedió en 1984 el socialcristiano conservador León Febres-Cordero. Sus medidas de austeridad y sus políticas represivas provocaron un descontento social, que dio la victoria en 1988 al socialdemócrata Rodrigo Borja Cevallos, en cuyo mandato tuvo lugar un movimiento indígena que logró la distribución de 1.700.000 hectáreas a las comunidades autóctonas. Borja también impulsó la alfabetización y la educación bilingüe. El conservador Sixto Durán Ballén propició desde 1992 una política neoliberal con privatizaciones y ajustes cuestionados por la mayoría del Congreso, y provocó el abandono de la OPEP, mientras el país aumentaba la producción petrolera. Otro conflicto con Perú terminó en 1995 con el Acuerdo de Itamaraty y, en 1998, bajo la Presidencia del democristiano Jamil Mahuad, con la firma definitiva de la paz en Brasilia que le dio a Ecuador acceso al Amazonas, derechos de navegación, dos zonas francas y dos parques naturales en la zona de conflicto. La normalidad institucional se vio resquebrajada en 1997 cuando el Congreso, en medio de manifestaciones populares en contra del Ejecutivo, destituyó por "incapacidad mental" al presidente populista Abdalá Bucaram, quien se había posesionado en agosto de 1996. En su reemplazo, el Congreso designó como Presidente Interino a Fabián Alarcón, hasta ese momento Presidente del Congreso Nacional (pese a que constitucionalmente le correspondía asumir la presidencia a la vicepresidente Rosalía Arteaga, quien se posesionó simbólicamente por unas horas). Tras una Asamblea Nacional Constituyente en 1998, la cual tuvo el mandato de revisar y modificar la Constitución de 1979, se realizaron elecciones generales en las que fue elegido presidente Jamil Mahuad Witt, del Partido Democracia Popular (hoy Unión Demócrata Cristiana).

Mahuad fue depuesto en enero del 2000, en medio de una grave crisis económica ocasionada por la quiebra masiva del sistema financiero ecuatoriano, la caída de los precios internacionales del petróleo y la vinculación del gobierno de Mahuad con la banca corrupta cuya cabeza más visible fue Fernando Aspiazu, quien el 26 de agosto del 2002 fue condenado a ocho años de prisión por el delito de peculado. Todo ello provocó una huelga general, movilizaciones indígenas y un intento de golpe de estado que duró cuatro horas. El vicepresidente Gustavo Noboa, a quien correspondía la sucesión conforme a la Constitución, asumió la Presidencia y estableció en abril un acuerdo con el FMI (Fondo Monetario Internacional) para acceder a créditos por un valor cercano a los 800 millones de dólares para continuar y fortalecer la dolarización, aplicando medidas de ajuste en diversos sectores de la economía. Además, centró sus esfuerzos en la construcción de un gran oleducto de crudos pesados (OCP) desde la Amazonía hasta la costa del Océano Pacífico, para que la exportación de crudo se duplique a partir del 2003.

Siglo XXI
En enero del 2001 el país se vio parcialmente paralizado por un nuevo levantamiento indígena, en rebeldía contra las medidas de austeridad dispuestas por el gobierno. El coronel retirado Lucio Gutiérrez ganó las elecciones de noviembre de 2002 al frente del Partido Sociedad Patriótica (PSP), una agrupación populista de derecha, que actuó en alianza con movimientos indígenas y de izquierda. Gutiérrez obtuvo el 55% de los votos en la segunda vuelta electoral. Fue destituido por el Congreso en abril del 2005, en medio de revueltas populares (a cuyos participantes Gutiérrez denostó como "forajidos", en la llamada "rebelión de los forajidos"), sucediéndole en el cargo el vicepresidente Alfredo Palacio, quien hasta entonces tenía poca figuración en el plano político. El 26 de noviembre de 2006 se realizó una segunda vuelta electoral entre el candidato populista de derecha Álvaro Noboa y el economista de centroizquierda Rafael Correa. Rafael Correa recibió el 56.67 % de los votos válidos, frente al 43.33% de Álvaro Noboa, convirtiéndose así en el presidente de la República para el período 2007-2011. Cabe destacar que dicho margen electoral fue el tercero más alto en el actual período constitucional y democrático (1979-2007), superado únicamente por las elecciones de Jaime Roldós (1979) y Sixto Durán Ballén (1992) respectivamente.[4] El 15 de abril de 2007 se decidió, mediante la celebración de una consulta popular, llamar a elecciones para elegir, el 30 de septiembre de ese mismo año, a los miembros de una Asamblea Constituyente. Esta Asamblea de 130 miembros contó con una mayoría apabullante de las fuerzas afines al Presidente Correa. El movimiento político que lo respalda, Acuerdo país, obtuvo 80 asambleistas, a los que se han venido sumando entre 8 y 15 más de otras tiendas políticas. La Asamblea hizo uso del principio democrático

constitucional de los plenos poderes, combinando la elaboración de una nueva carta constitucional con la emisión de "mandatos" que implican cambios inmediatos en cuerpos jurídicos secundarios. Una vez terminada la elaboración de la nueva constitución, el 28 de septiembre de 2008, deberá ser sometida a votación popular a través de un referéndum.


				
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Rafael Amado Rafael Amado President http://invexnow.com/
About I'm a media consultant and inventor. Currently I'm setting up my own inventions company called INVEX.