El trastorno por déficit de atención by xiaoyounan

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									                Trastorno Déficit de Atención e Hiperactividad.
                        Karen Paola Romero Suarez
                            Psicología V semestre


Es un trastorno neurobiológico caracterizado por la impulsividad inapropiada para el
desarrollo, falta de atención y algunos casos hiperactividad. Aunque las características
antes mencionadas pueden en la primera etapa ser un proceso normal en algunas ocasiones
el problema es tan generalizado y persistente que interfiere con su vida cotidiana en el
hogar, la escuela, en el trabajo y entornos sociales llevando a serias consecuencias como
fracaso escolar, depresión, trastorno de conducta, relaciones fallidas y abuso de sustancias.
Según Beckley el TDAH debe considerarse desde una perspectiva psicoeducativa
analizándolo desde un proceso de enseñanza y aprendizaje desde el ámbito escolar y de la
relación que guarda con el trastorno en la dificultades en el aprendizaje el cual propone la
siguiente definición: el TDAH se refiere a un grupo de trastornos escolares y no escolares
que se manifiesta en dificultades en el aprendizaje y la adaptación en la familia, la cual se
puede dar a lo largo de toda la vida del individuo. Este trastorno afecta procesos
psicológicos del sistema ejecutivo como la memoria de trabajo con relación al sistema de
atención anterior, la autorregulación de la motivación y el afecto, procesos de análisis y
síntesis al igual que la comprensión del lenguaje, planificación y organización, la
flexibilidad cognitiva todo en relación con el ámbito escolar. El TDAH posee implicaciones
para la vida de las personas que lo padecen, ya que señalan dificultades escolares como la
deserción y reprobación, problemas en las relaciones familiares, comportamientos
destructivos como la agresión, tendencia a la delincuencia, consumo de drogas,
accidentalidad y problemas en la conducta. En la adultez señalan dificultades en mantener
relaciones conyugales y el trabajo (Barkley, 2007).
En cuanto al lenguaje argumenta que las personas con TDAH tienen un retraso en la
interiorización del lenguaje y su integración, el cual es importante para la conducta
adaptativa. La inmadurez en la interiorización del lenguaje puede ser la causa para adoptar
un comportamiento gobernado por reglas y retraso en el desarrollo moral. El déficit en
habilidades lingüísticas básicas como procesamiento fonológico, semántico y
morfosintáctico.
Los menores con TDAH en relación al aspecto lingüístico consideran aspectos como
niveles estructurales, producción del discurso y pragmática. En relación con los niveles
estructurales del lenguaje (fonético, fonológico, semántico y léxico), niños con TDAH
muestran un bajo rendimiento más bajo, en las conversaciones presentan una producción
verbal excesiva, las cuales son poco cohesivas; esto se debe a la falta de habilidad para
suprimir la información innecesaria y así realizar representaciones estructurales coherente y
elaborada del discurso.

El TDAH es un trastorno crónico que se inicia en la infancia y Cuyos síntomas persisten a
lo largo del ciclo vital. La personalidad se considera un patrón emocional, cognitivo y
conductual estable y duradero a lo largo de la vida. Esta estabilidad y cronicidad sugieren
una conexión teórica entre el TDAH y la personalidad, adaptativa como desadaptativa.
Estudios como el modelo de Costa y McCrae han hallado puntuaciones elevadas en la
dimensión Neuroticismo, y bajas en Responsabilidad y Amabilidad aunque los resultados
son poco concluyentes en relación a las dimensiones Extroversión y Apertura a la
experiencia. Parker, Majeski, y Collin (2004), analizaron las dimensiones de personalidad
en función de los síntomas predominantes de TDAH. Concluyeron que puntuaciones bajas
en Amabilidad y elevadas en Extroversión se asociaban a los síntomas de hiperactividad/
impulsividad, mientras que puntuaciones bajas en Responsabilidad se relacionaban con la
inatención. Desde el modelo de Millon (1969), hallaron puntuaciones moderadamente
elevadas en la escala de Histrionismo en un grupo con TDAH; mientras que los grupos que
presentaban TDAH junto con otros trastornos concurrentes, obtuvieron puntuaciones
elevadas en múltiples escalas del MCMI-II (May y Bos, 2000). Finalmente, los estudios
llevados a cabo a partir del modelo de personalidad de Cloninger coinciden en reportar
puntuaciones elevadas en adultos con TDAH en las dimensiones Búsqueda de novedad y
Evitación del daño. A pesar del interés creciente acerca de la relación entre personalidad y
TDAH, la literatura actual no ha tenido en consideración los subtipos clínicos de TDAH
establecidos en el DSM-IV predominantemente inatento(TDAH-I), predominantemente
hiperactivo/impulsivo (TDAHHI),y combinado (TDAH-C) – sino que ha estudiado el
trastorno como entidad única.

Se piensa que puede estar implicado con factores genéticos hasta dificultades en el
embarazo como el consumo de cigarrillos.

El TDAH es un trastorno de etiología desconocida y consecuencia de un conjunto de
fragilidad bilógica en la interacción con el ambiente, existen alteraciones que pueden dar
paso a un trastorno las cuales pueden ser genéticas o neurológicas, las cuales tiene un fin
que es la integridad de las redes entre el cortex prefrontal y el estriado.

Se considera que el TDAH posee una base biológica, las evidencias demuestran que existe
un grado de herencia entre 55 y 78% de la población. Se asocia el TDAH con una
alteración en los genes relacionado con los receptores de dopamina, la repetición del alelo
siete y diez al igual que la ruptura neuronal de dopamina, las cuales han sido las más
señaladas como as responsables del TDAH.

Existen factores ambientales que influyen en este trastorno como: tabaquismo, alcohol,
consumo de heroína en el embarazo, bajo peso del niño al nacer, hipoxia fetal, daño
cerebral, deficiencias de zinc, neurofibromatosis, traumatismos craneoencefálicos.

Otras dificultades de este trastorno es la dificultad del reconocimiento táctil,
reconocimientos de letras escritas en las manos, dificultad en la motricidad fina y gruesa.
Según National Institute for Health and Clinical Excellence
Británico (2009):

       el TDAH es una condición clínica que puede diferenciarse de otros trastornos y del
        aspecto normal por los niveles elevados de sintomatología.
       no existe test biológicos para el TDAH, por tanto el diagnostico se debe hacer por
        el desarrollo del sujeto, la historia, observación y examen mental.
       El TDAH persiste desde la infancia hasta la edad adulta, y continua causando
        morbilidad psicosocial y clínicamente significativa.

Otros Estudios con gemelos destacan un 75% que el TDAH es base genética, en cuanto la
bioquímica se ha reconocido alteraciones en la vía noradrenergica, en relación con el
sistema atencional posterior y la vía dopaminergica, asociada con el sistema atencional
anterior o sostenida y niveles bajos de ácidos grasos. A nivel neuroanatomico se encuentra
defectos en la asimetría del cerebro, en donde el hemisferio derecho en la parte frontal se
torna más pequeño que el izquierdo y el núcleo caudado izquierdo menor que el derecho; la
rodilla del cuerpo calloso y el cerebelo se encuentran reducidos. Otros estudios revelan una
disminución de la sustancia gris en la parte frontal derecho del cerebro y en el cíngulo
posterior derecho, también la sustancia blanca central izquierda, también se han encontrado
reducción bilateral del putamen y ganglios basales. Aunque cabe anotar que no se deja a un
lado los factores extrínsecos como ambiente familiar y escolar para el desarrollo de este.

EL Trastorno por déficit de atención con hiperactividad se caracteriza por una disminución
en la atención y un comportamiento hiperactivo- impulsivo, muestran un cambio en los
procesos cognitivos, emocionales y conductuales que dificultan su adaptación social, baja
tolerancia a la frustración, arrebatos emocionales, autoritarismo, insistencia a excesiva,
desmoralización, disforia, rechazo por parte del compañero, bajo autoestima. Con
frecuencia el rendimiento académico esta afectado, lo cual afecta la relación familiar y
docentes, irresponsabilidad y comportamiento oposicionista. Las relaciones familiares son
con resentimientos y antagonismo, el coeficiente intelectual de esta personas es mucho más
bajo del promedio normal (atención y combinado) y el rechazo por los compañero se debe a
lo hiperactivo e impulsivo. Los individuos con tendencia al déficit de atención son
socialmente pasivos suelen ser desestimado que rechazados por sus compañeros.
Experimentan dificultades para considerar las consecuencias al planificar acciones futuras.
En muchos casos, la mala conducta no es el resultado de la incapacidad de comprender la
acción correcta sino la incapacidad de controlar la conducta o de escuchar y seguir las
instrucciones.

La hiperactividad puede manifestarse por estar inquieto en el asiento, exceso de correr en
situaciones inadecuadas, dificultades para jugar y hablando excesivamente.la hiperactividad
puede variar en la edad y el nivel de desarrollo del individuo, el diagnostico debe hacerse
con cautela en niños pequeños, ya que suelen ser más inquieto a diferencia de un niño
normal.
La impulsividad se manifiesta por impaciencia, dificultad para aplazar las respuestas,
dificultad en esperar su turno, interrumpir hasta causar problemas laborales o escolares,
hacen comentarios fuera de lugar; esta puede ocasionar accidentes y hacer actividades
potencialmente peligrosas.
Los síntomas suelen producirse con más frecuencia en situaciones de grupo, por
consiguiente el clínico debe recoger información de distintas fuentes como familiar,
escolar, profesores, entre otras e investigar el comportamiento del individuo en diferentes
situaciones.

La desatención persiste por lo menos seis meses con intensidad incoherente o des
adaptativa ni relación con el nivel de desarrollo, en esta el paciente no presta atención
suficiente a los detalles, dificultades al mantener la atención, parece escuchar, no sigue
instrucciones, dificultades para organizar tareas, le disgusta dedicarse a tareas de esfuerzo
mental, extravía objetos necesarios para actividades escolares. Para la evaluación del
TDAH se tiene que tener en cuentas lo siguiente:
Algunos síntomas de hiperactividad- impulsividad o desatención están presentes antes de
los siete años de edad, debe existir pruebas claras de un deterioro clínicamente significativo
de la actividad social, académica o laboral y que los síntomas no aparezcan exclusivamente
en el trascurso de otros trastornos.
El TDAH no aparece exclusivamente en el trascurso de un trastorno generalizado del
desarrollo, esquizofrenia u otro trastorno psicótico, y no se explica mejor por la presencia
de otro trastorno mental como el del estado de ánimo, ansiedad o trastorno de la
personalidad.

Los niños con este trastorno también presentan el negativista- desafiante o trastorno
disocial, otros trastornos asociados incluyen el trastorno de ánimo, ansiedad, aprendizaje y
comunicación.
Sin embargo estudios afirman que existe comorbilidad entre el TDAH y otros trastornos
como el trastorno bipolar, trastornos del sueño, en cuadro complejo incluye sintomatología
autista, trastorno motor y del lenguaje, se puede destacar unos ejemplos como: la falta de
sueño, secuelas de enfermedades físicas en los niños, el alcohol, entre otras. Cabe anotar
que no existen características físicas relacionadas al TDAH, aunque pueden producirse
anomalías menores como hipertelorismo, paladar ojival, implementación baja de los
pabellones auditivos; pero darse una frecuencia superior de lesiones físicas accidentales.
Otros estudios apuntan que El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad,
acompañado por diversas condiciones comórbidas (oposición comportamiento, dificultades
de aprendizaje, depresión/ansiedad, trastorno bipolar, tics, etc.) y otros problemas
enmascarados junto al trastorno (problemas procesamiento auditivo, la depresión/ansiedad,
encefalopatías, trastorno alimentarios y nutricionales, retraso mental y otros) afectan a
alrededor del cinco por ciento de la población en todo el mundo (McGough y McCracken,
2000; Riccio y Reynolds, 2001) y entre el 3% y el 6% de niños en edad escolar (APA.,
2002) y persisten en los adultos en el 40% de los casos.Otras investigaciones, incluso
aumentan esta prevalencia, situándola entre el 5 y el 10% (Scahill y Schwab-Stone, 2000).

Durante la infancia es difícil la distinción entre un niño activo y con déficit de atención e
hiperactividad, ya que los niños con un coeficiente intelectual bajo puede presentar
desatención; en niños con retraso mental solo se establece un diagnostico de trastorno por
déficit de atención con hiperactividad solo si los síntomas de desatención e hiperactividad
son elevados. Los individuos con comportamientos negativista pueden resistirse a realizar
tareas laborales o escolares a causa de no aceptar exigencia de los demás, el cual se
diferencia en la evitación de tareas que se puede observar en individuos con TDAH; la
elevada actividad motora del trastorno de déficit de atención e hiperactividad tiene que
distinguirse del trastorno de movimientos estereotipados que consiste en la repetición de los
movimientos, suele se r delimitada y fija, mientras que el TDAH es una inquietud y
nerviosismo observable.
Se debe tener en cuenta realizar la evaluacion teniendo en cuenta el diagnóstico diferencial
con varias alteraciones del comportamiento, que pueden presentar igualmente impulsividad
y comportamiento disruptivo:
– Trastorno de oposición desafiante: patrón de negatividad y de ira por lo menos durante 6
meses, en confrontación con las figuras autoritarias, como los padres y los maestros. Este
comportamiento es común en los niños pequeños, y no es clínicamente significativo hasta
que tienen 5 o 6 años.

– Trastorno de conducta: patrón persistente de violación de las reglas sociales y los
derechos de los otros. Tiene 4 categorías de síntomas: agresión a personas y animales,
destrucción de la propiedad, mentira, robo y violaciones graves de las reglas. Es un
predictor del trastorno de personalidad antisocial en el adulto.

Las pautas para el diagnóstico diferencial son:

– El niño con TDAH no tiene hostilidad a los padres. Puede que no siga las reglas, pero por
inatención o distracción, al contrario de los pacientes con oposición desafiante, que lo
hacen con intención.

– El trastorno de conducta se distingue a edades más tempranas. Tienen comportamientos
destructivos y realizan infracciones legales, como encender fuego, vandalismo, crueldad a
los animales o robo. Los pacientes con TDAH pueden violar las reglas de la casa y la
escuela, pero no son destructivos. Los niños con trastorno de conducta es más probable que
no muestren distracción e inatención.

– En el trastorno de oposición desafiante y de conducta se puede encontrar, muchas veces,
un ambiente de disfunción familiar, que puede incluir un hogar caótico, inconsistente y
desestructurado. Los padres, asimismo, pueden presentar un comportamiento antisocial.


Otras patologías que coexisten son los trastornos de aprendizaje, presentes en el 20% de
ellos. Entre estos se encuentran problemas de lectura, de deletrear y de matemática. Sin
embargo, hay dudas sobre si más bien son debidos a la inatención y la hiperactividad, que
disminuyan su capacidad de adquisición de habilidades. El diagnóstico diferencial se debe
realizar también con trastornos de ansiedad y depresión. Estos pueden cursar con
intranquilidad, irritabilidad, y dificultad de concentración.
Los niños con ansiedad no son impulsivos, sino retraídos, y presentan síntomas somáticos,
como dolores de cabeza y de estómago.
Los niños con depresión son irritables, agresivos, agitados, tienen dificultad para
concentrarse, ánimo decaído, preocupación interna, apatía y trastornos del sueño, como
insomnio e hipersomnia.
Estas características, en conjunto, permiten establecer el diagnóstico diferencial. Además,
los niños con TDAH tienen dificultad para irse a la cama, pero, una vez en ella, duermen
bien. En la mayoría de los niños con TDAH coexisten problemas de aprendizaje, pese a
tener un buen potencial intelectual.
El aprendizaje es una tarea compleja de la niñez, y cada día debemos prestar más atención a
los niños que tienen problemas para cumplir con las metas trazadas por la escuela, la
familia y la sociedad. Debemos integrarnos, de tal suerte, los médicos, los psicólogos y los
pedagogos en el proceso diagnóstico y en el tratamiento específico de cada niño en
particular. El término de trastorno del aprendizaje entraña cierta heterogeneidad, y a
menudo se le solicita al médico que determine la causa del trastorno; deberá tener un
enorme cuidado de no quedar atrapado en esfuerzos bienintencionados por pretender hallar
una sola causa. O una solución simple a un problema que, realmente, es complejo. Cuando
un niño fracasa en la escuela y se convierte en víctima visible de las exigencias apremiantes
que no puede manipular, y menos superar, nos está brindando información importante
respecto a sí mismo. Parte de esa información podría relacionarse con:

– Actitudes negativas hacia su persona, hacia su escuela o hacia el aprendizaje mismo, o
baja autoestima.
– Déficit específicos pre académicos en cuanto a percepción auditiva y visual, a
coordinación motora fina o a orientación espacial, entre otras cosas.
– Déficit académicos específicos en áreas básicas, como lectura, escritura, lenguaje,
aritmética, etc., así como problemas en la comprensión y uso de su propio lenguaje.
– Déficit ya específicamente conductuales en ciertas esferas, como en la atención o en la
asimilación de instrucciones y en la relación con sus otros niños y con su entorno en
general. Es decir, las dificultades que estos niños presentan en cumplir con sus metas, que
le fijan la escuela y el hogar, es casi seguro que se van a cobrar su tributo en la autoestima y
la motivación a medio plazo. De manera que, nuevamente, es fácil entender y recalcar que
la comprensión y el análisis de estos niños deben ser multidisciplinarios e ir rescatarlos. Por
lo general, tienen un buen potencial intelectual y han tenido una buena oportunidad
académica

Se afirma que El TDAH es un trastorno neuroconductual que produce un deterioro en
diversas áreas de funcionamiento del individuo. Según el DSM-IV se presenta en dos o más
ambientes, antes de los siete años de edad y causar un deterioro clínicamente significativo
en la actividad social, académica y laboral, el cual presenta tres subtipos (TDAH-C), tipo
con predominio del déficit de atención (TDAH-I) y tipo con predominio
hiperactivo-impulsivo (TDAH-H).
 A nivel neurológico se da insuficiencia ejecutiva en el funcionamiento cognitivo, la cual se
asocia con una alteración neurobiológica de los sistemas dopaminergicos y noradrenergico
en los circuitos frotoestriales. Las personas con TDAH poseen un bajo rendimiento en
flexibilidad cognitiva, memoria de trabajo, inhibición y tareas diarias. El TDAH es
característico de la poca madurez neuronal que regulan la atención, memoria, leguaje y
emocionales. El trastorno del TDAH afecta la parte ejecutiva de la memoria asociadas a la
organización, almacenamiento, selección y evocación de la información.

El TDAH afecta el funcionamiento ejecutivo y lleva consigo la disminución de la
inhibición, memoria de trabajo, iniciativa, la organización, planeación, flexibilidad mental,
al igual que se le dificulta en frenar conductas que estaban en marchas y mantener los
esfuerzos cognitivos centrados en una sola actividad; las cuales se ponen en evidencias a
través de pruebas neuropsicológicas.la corteza pre frontal constituye el funcionamiento
ejecutivo, el cual determina la inhibición de la acciones sobresalientes mientras facilita el
curso de la acciones dirigidas a un objetivo; Esto permite el control de procesamiento,
selección, mantenimiento, actualización y orientación de la conducta y la regulación
emocional. La ejecución de la corteza prefrontral está acompañada de otras estructuras
como la formación reticular, el núcleo mesencefálico, y los núcleos talamicos, hipotálamo
dorsal y el tegmentum que se encuentra distribuido el tallo cerebral formando el sistema
activador reticular; por el cual la corteza cerebral evalúa los niveles de alerta. La relación
de la corteza prefrontral con el sistema límbico le permite ceder a la información acerca de
la naturaleza emocional de los estímulos. Se ha relacionado la corteza cerebral con el
TDAH por que se encarga de la ejecución y el control de la conducta, ya que los individuos
con este trastorno poseen una gran dificultad para retener impulsos, para organizar en orden
las actividades y para mantener la atención centrada en una sola actividad. Otros estudios
plantean que a pesar de las diferencias en la metodología empleada en diferentes estudios y
la inconsistencia de los hallazgos entre ellos, todo indica que las estructuras anatómicas que
cuentan con mayor evidencia de ser menores en los sujetos con este trastorno y con el
control sano son los hemisferios cerebelosos, el vermis posterior e inferior, el esplenio dl
cuerpo calloso; y del hemisferio derecho, el cíngulo anterior y el cuerpo estriado. También
cabe anotar que se han observado resultados de unos estudios los cuales señalan que las
alteraciones no se mantienen a lo largo del tiempo y alrededor de los dieciséis años
desaparecen las diferencias en volumen de las estructuras anatómicas, lo que da a entender
que se trata de un retraso de alrededor de de dos años en el neurodesarrollo y de los
cambios propios de la adolescencia como es la poda sináptica. El neuro desarrollo impacta
negativamente en la firmeza en los hallazgos anatomopatologicos del TDAH, ya que la el
desarrollo de la corteza pre frontal es muy rápido e inestable a lo largo de la infancia. Por
otra parte estudios han demostrado resultados contradictorios ya que el PET en adultos con
TDAH ha mostrado disminución en el metabolismo cerebral de la glucosa en la corteza
prefrontal pero esto no se reprodujo en adolescentes con este trastorno. Autores proponen
que el daño anatómico de el TDAH se explique mejor por una alteración no cortical ya que
permanece estable durante la infancia, por lo que el desarrollo de la corteza prefrontal y los
sistemas relacionados compensan s alteración no cortical ejerciendo un papel regulador y
con el consecuente cambio de la sintomatología a lo largo de la vida, de esta forma la
corteza prefrontal está ligada a los síntomas del TDAH, aunque la causa del trastorno no
esté localizado en ella.
Las funciones ejecutivas son las capacidades necesarias para la formulación de objetivos y
la planificación de estrategias idóneas par alcanzar objetivos con un buen rendimiento.
Representa un nivel máximo en el funcionamiento cognitivo y está relacionado con de la
corteza prefrontal y las conexiones que establece, esta lleva consigo el desempeño de las
siguientes funciones: la capacidad para crear metas; planificar conductas dirigidas a la
obtención de la meta establecida; la monitorización de la puesta en marcha del plan para
comprobar su ajuste al objetivo y a las estrategias iniciales; la capacidad para dirigir y
mantener nuestra atención hacia un estímulo relevante; la flexibilidad para corregir errores,
la fluidez verbal y la memoria de trabajo.

Las funciones ejecutivas son las capacidades mentales esenciales para la formulación de
objetivos y planificación de estrategias eficaces para alcanzar objetivos. Representan
capacidades cognitivas que se ubican en un nivel más superior del escalafón cognitivo.

La planificación es entendida como el control de diversos pasos para llevar a cabo una
acción o una meta, la cual necesita de la atención sostenida. El área rostrolateral anterior
del cortex está implicada en la función de planificación, en donde las pruebas utilizadas
para valorar la planificación son la Torre de Hanói y la Torre de Londres.

Las personas con TDAH tienen dificultad en la capacidad de planificación y llevar a cabo
una ejecución, inhibir conductas, cambio de estrategias y fluidez verbal. También se
observan en los niños con este trastorno déficit en el almacenamiento y evocación de lo
aprendido, la cual se vincula la memoria de trabajo y la ejecución, particularmente la
memoria de trabajo y selectiva que se encuentra en la corteza pre frontal, dorso lateral y la
corteza orbito frontal parece ser afectada en los niños con este trastorno.

El déficit en la atención sostenida y selectiva Por lo que concierne a la atención dirigida
hacia estímulos externos, una de las áreas implicadas es el cortex cingulado anterior;
mientras que la capacidad para mantener la atención en el tiempo se relaciona con regiones
corticales posteriores, concretamente con la actividad del lóbulo parietal.

La Inhibición, o los procesos inhibitorios, representan la capacidad para frenar y/o retirar
una respuesta saliente o, no memorizar información irrelevante, inhibir interferencias
mediadas por eventos previos y reducir la distractibilidad. Estos procesos se asocian a la
actividad de la región ventrolateral derecha del córtex pre frontal. Entre las pruebas para
medir la inhibición se encuentra con el test de interferencia de Stroop, las pruebas de Stop-
task y las tareas go-no-go.

La Flexibilidad Cognitiva es como la capacidad de cambiar el curso del pensamiento.
Aunque los resultados no son concluyentes, se entiende que el sustrato neural que se asocia
a esta función integra el giro cingulado izquierdo, el cual se activa durante las tareas de
formación o cambio de categorías; y las áreas dorsolaterales izquierdas, las cuales se
activarían durante el transcurso de toda la tarea, se den o no cambios de categorías. Una de
las pruebas neuropsicológicas para evaluar la flexibilidad cognitiva es el test de
clasificación de cartas de Wisconsin.
La fluidez verbal Se define como la capacidad para evocar respuestas apropiadas ante un
estímulo determinado en un tiempo concreto. Lo cual lleva consigo velocidad de
procesamiento, conocimiento de Vocabulario, memoria semántica, memoria de trabajo,
inhibición y atención sostenida en donde se considera la corteza prefrontal dorsolateral
sería la base neuronal de la fluidez. La prueba más utilizada para medir la fluidez verbal es
el Controlled Oral Word Association Test (COWAT).

La Memoria de Trabajo es la que utilizamos para mantener dígitos, palabras, nombres entre
otros; en nuestra mente durante un breve periodo de tiempo. Entre las pruebas que con
mayor frecuencia se utilizan para medir la memoria de trabajo, son Prueba de Memoria de
Trabajo de Siegel y Ryan, tarea de Brown-Peterson y el Paced Auditory Serial-Addition
Task (PASAT).

Los componentes estructurales ejecutivos encontramos: los lóbulos frontales los cuales se
encargan de inhibir la conducta, mantiene la atención, autocontrol y mantiene fines y
objetivos, y el lenguaje. Las personas con TDAH se le dificulta todas estas función
primordiales para el hombre; cabe mencionar que es importante también la capacidad del
organismo liberarse del pasado y construir un futuro, crea modelos mentales para evocar
situaciones futuras, el cerebro debe tener la capacidad de escoger elementos de las
experiencias previas y configurarlas para un futuro. Esta capacidad está dañada para los
pacientes con este trastorno. Diferentes resultados han arrojado que existe un déficit
cognitivo central y en donde se relaciona con la función ejecutiva, todo esto debido a la
menor radiactividad y menor actividad eléctrica, la cual se manifiesta en la alteración de
neurotransmisión de dopamina y noradrenalina, la que trae como consecuencia la
desregulación de la corteza frontal y de los circuitos subcorticales modulados por estos
neurotransmisores.
Los ganglios basales son un conjunto de estructuras localizadas en la base del encéfalo. El
núcleo caudado une la zona frontal con el sistema límbico. Este sistema es responsable de
una variedad de funciones como el control de emociones, la motivación y la memoria. A
través de estas vías el sistema límbico envía información hacia la zona frontal del cerebro, a
su vez envía señales al sistema límbico para regular la conducta y las emociones.
Los ganglios basales se asocia con el control motor, emocionales y ejecutivas. Las personas
con TDAH muestran una disfunción entre los circuitos frotoestriales que unen la zona
frontal con los ganglios basales, por el déficit de la dopamina.
El cerebelo tiene la función de integrar las vías sensitivas y motoras, precisa las ordenes de
la corteza cerebral manda al aparato locomotor a través de las vías motoras. Este se
comporta como un centro de procesamiento de la información que llega de las vías
bidireccionales desde regiones que manejan la atención, la percepción visuespacial, la
memoria, funciones ejecutivas y emocionales. En las personas con TDAH se muestra en
esta y otras áreas mencionadas con anterioridad, en donde se nota una gran diferencia entre
los que padecen el trastorno y los que no.

En la evolución del estudio del TDAH se aprecian dos líneas de investigación y de
tratamientos diferenciadas. La primera se ha caracterizado por una consideración clínico-
medica, en donde daban a conocer posibles afectaciones como daño cerebral adquirido,
disfunción cerebral mínima, alteración genética, deficiencias de vitaminas o minerales,
dietas alimenticias ricas en colorantes y conservantes; con tratamientos muy diversos como
la aplicación del medicamento para disminuir la actividad motriz, ya que su foco principal
era la hiperactividad, que reapareció en los siglos XX gracias a avances de la
neuropsicología y neurología. La segunda línea se desarrolla a mediados del siglo XX y se
le denomina psicoeducativa que se ha centrado en la conducta de las personas con este
trastorno enfatizado en el ámbito escolar. A partir de la década de de los 70 se modifico el
anterior postulado pasando de hiperactividad a inatención. Los tratamientos se centraron en
que la persona permaneciera atenta y quieta, también empezaron a centrarse en la familia y
la escuela; proponiendo pautas educativas.

Ambas líneas confluyen a finales de los 80 en la aceptación del que TDAH es un trastorno
de origen neuropsicológico que afectan procesos psicológicos básicos para la adaptación
social, afectiva y aprendizaje. Por ella se propone que el trastorno debe ser abordado desde
una perspectiva multidisciplinar que convine los avances neuro- farmacológicos con los
educativos.
Para un buen tratamiento se debe tener en cuenta que Los niños pertenecen a varios
sistemas sociales, entre ellos la familia, la escuela, su grupo de compañeros y la comunidad
en general. En su momento, también tendrán que relacionarse con otros auxiliares
profesionales dentro o fuera de la escuela, como médicos, psicólogos, especialistas
conductuales, etc.
Por consiguiente, se requiere una comunicación estrecha y reuniones periódicas para poder
alcanzar los objetivos.
Es importante, antes de introducir medicamentos, que el médico esté absolutamente seguro,
lo cual debe destacar que se halla hecho un diagnóstico certero y el niño es portador de un
déficit atencional con o sin hiperactividad; esto lo ha logrado en base a una muy buena
historia clínica, a una interacción absoluta con la familia y con el grupo escolar si es posible
y a la observación, por supuesto, muy personal de él, en una sesión prolongada por lo
menos. Debe resolver o tratar de que se resuelva cualquier conflicto que exista en el grupo
con el que se relacione el niño; se Debe estar seguro de que no exista una alteración
psiquiátrica; Se debe realizar un adecuado examen del cociente intelectual
Del niño, para asegurarse de no estar manejando un problema específico de aprendizaje por
un retraso cognitivo; Al indicar la medicación, no existe ninguna alteración específicaen el
niño que le pueda hacer metabolizar inadecuadamente el medicamento y producir
reacciones colaterales indeseables, Entre ellas hipertensión arterial, taquicardia; Conocer la
oferta farmacológica: estimulantes del SNC, antidepresivos, tricíclicos, antihistamínicos u
otros; Debe asegurarse muy bien de qué va a controlar periódicamente al niño, haciendo un
enfoque de orden médico, midiendo la frecuencia cardíaca, la presión arterial, el peso y
talla, y valorando la función real de beneficio que esté derivándose del medicamento. Para
eso necesitará de informes periódicos de parte de los maestros y de la familia misma y, por
supuesto, de la observación que haga en su consultorio del niño.
Aunque también se debe tener en cuenta que debe existir un apoyo a nivel familiar y
escolar; también con una asesoría psicoeducacional, medicación pertinente, manejo
conductual con capacitación de padres, terapia familiar e intervenciones escolares.

Para un buen diagnostico dependen de los cuestionarios en donde se perciban los síntomas
y criterios del DSM-IV. Los trabajos de resonancia magnética muestran imágenes
cerebrales de áreas implicadas a los diferentes problemas que presente el TDAH como la
atención, concentración pero sin resultados concluyentes (Ernst et al., 1999; Posner y
Raichle, 1998; Zametkin et al., 1990).
Estudios farmacológicos arrojan que no existe un único modelo de la química que se
encargue de todas las funciones implicadas en el trastorno.
Cuestionarios de comportamientos como EDAH, ADHD-IV, BASC, CBCL, Conners y
otros muchos (McGough y McCracken, 2000) representan una base para la cuantificación
de los síntomas. Las pruebas de rendimiento continuo son objetivos en el procedimiento,
pero presenta problemas en el ámbito psicoeducativo. El investigador debe interpretar los
resultados con objetividad.

Los psicoestimulantes metilfenidato son considerados los mejores fármacos para tratar los
síntomas del TDAH. Son moléculas simpaticomiméticos, su función se localiza en el
sistema nervioso central como el periférico, el cual incrementa la neurotransmisión
dopaminergica y noradrinergica.
La respuesta a psicoestimulantes es dosidependiente en donde a mayor dosis más efectivo
es el fármaco y el tratamiento siempre debe ser individualizado. Los psicoestimulantes han
mostrado buenos beneficios a nivel cognitivo como en el aprendizaje y rendimiento escolar,
algunos aumentan la vigilancia, control de impulsos, coordinación motora fina y tiempo de
reacción. Existen dos preparaciones en el mercado español el metilfenidato de liberación
inmediata y liberación lenta, en donde el fármaco de liberación inmediata los efectos son de
manera rápida, en donde los efectos se notan a los treinta minutos de la toma y disminuyen
entre tres y seis horas después. La de liberación lenta es una sola toma al día, prolonga los
efectos durante la tarde y mejora conductas en la casa y en sus tareas escolares. Los efectos
secundarios son leves pero se pueden prevenir, los más frecuentes son: dolor de estomago,
cefaleas, insomnio de conciliación y falta de apetito.

La atomoxetina es inhibidor selectivo de la re captación de noradrenalina, suele actuar
bloqueando la absorción de noradrenalina con lo que mejora la atención y produce un
efecto antidepresivo. Se ha demostrado que el 64% de eficacia a las personas tratadas con
este medicamento, sus efectos secundarios es la perdida de apetito y pérdida de peso.

Existen otros fármacos como antidepresivos triciclicos, el antidepresivo bupropion y la
clonidina, risperidona o paliperidona, cuando se tratan de jóvenes o adultos, están suelen
mejorar la hiperactividad e impulsividad más que la inatención. Conviene destacar que el
efecto y objetivo del uso de estos fármacos no es curar el TDAH, sino que cuando se Trata
de un caso con diagnóstico contrastado y buena respuesta a la sustancia que se le esté
administrando, constituyen una gran ayuda para poder trabajar con el niño en otros terrenos
y los resultados que se obtienen son mucho más rápidos, estables y de mayor alcance. Es
preciso, sin embargo, tener en cuenta que entre un 25% y un 30 % de los afectados no
responden a la medicación o bien no la toleran.

La intervención psicológica se encuentra centrada en la intervención conductual como
reforzamiento, economía de fichas, tiempo fuera, entre otras; entrenamiento de padres;
intervención cognitivo-conductual y la intervención multimodal. American Academy of
Child and Adolescent Psychiatry concluye que la intervención psicológica no es tan eficaz
como la medicación al momento de reducir los síntomas del TDAH. Las técnicas
conductuales más eficaz ha sido la economía de fichas/coste de respuesta.
Puntos clave

Los niños con déficit atencional muestran respuesta positiva a los psicoestimulantes, los
cuales los más usados son anfetaminas, actualmente se emplea mas metilfenidato el cual se
encuentra como Ritalina y Rubifen; ambos han sido muy utilizados para la déficit de
atención con respuestas favorables ante un diagnostico. La dosis usual inicial es de 5mg
por tomas a las siete y a las once de la mañana (periodos de de actividad escolar). Las
contraindicaciones son hipertidiorismo, cardiopatía conocida, síndrome de tourette,
psicosis, glaucoma.

La pemolina se administra como una dosis oral única en la mañana, posible que no haya
beneficios significativos evidentes hasta la tercera o la cuarta semana de administración del
medicamento. Las contraindicaciones son hipersensibilidad al medicamento y no será
administrada en pacientes con la función hepatatica deteriorada.




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