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Comentario Biblico Mc Donald LAMENTACIONES

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Comentario Biblico Mc Donald LAMENTACIONES Powered By Docstoc
					     COMENTARIO BÍBLICO
             DE
     WILLIAM MacDONALD
                                    Editorial CLIE




            LAMENTACIONES

William MacDonald
Título original en inglés: Believer’s Bible Commentary
Algunos de los materiales de esta obra fueron editados previamente por Harold Shaw
Publishers y Walterick Publishers, y han sido empleados con su permiso. No obstante, han
sido revisados, expandidos y editados considerablemente.
Publicado originalmente en dos tomos, Antiguo y Nuevo Testamento.
Traductores de la versión española del Antiguo Testamento:
Neria Díez, Donald Harris, Carlos Tomás Knott, José Antonio Septién.
Editor y revisor de traducciones: Carlos Tomás Knott.
Traductor de la versión española del Nuevo Testamento:
Santiago Escuain.
Copyright © 2004 por CLIE para esta edición completa en español.
Este comentario se basa en la traducción Reina Valera, revisión de 1960.
Copyright © 1960 Sociedades Bíblicas Unidas.
Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de esta versión.
«BAS » indica que la cita es de la versión Biblia de las Américas,
Copyright © 1986 The Lockman Foundation.
Los esquemas y otros gráficos son propiedad de William MacDonald.
Depósito Legal:
ISBN: 978-84-8267-410-0
Clasifíquese:
98 HERMENÉUTICA:
Comentarios completos de toda la Biblia
C.T.C. 01-02-0098-04
Referencia: 22.45.73
                               Prefacio del autor
    El propósito del Comentario Bíblico de William MacDonald es darle al lector cristiano
medio un conocimiento básico del mensaje de la Sagrada Biblia. También tiene como
propósito estimular un amor y apetito por la Biblia de modo que el creyente deseará
profundizar más en sus tesoros inagotables. Confío en que los eruditos encuentren alimento
para sus almas, pero deberán tener en consideración y comprender que el libro no fue
escrito primariamente para ellos.
    Todos los libros han sido complementados con introducciones, notas y bibliografías.
    A excepción de Salmos, Proverbios y Eclesiastés, la exposición del Antiguo
Testamento se presenta principalmente de párrafo en párrafo en lugar de versículo por
versículo. Los comentarios sobre el texto son aumentados por aplicaciones prácticas de las
verdades espirituales, y por un estudio sobre tipos y figuras cuando es apropiado.
    Los pasajes que señalan al Redentor venidero reciben trato especial y se comentan con
más detalle. El trato de los libros de Salmos, Proverbios y Eclesiastés es versículo por
versículo, porque no se prestan a condensación, o bien porque la mayoría de los creyentes
desea estudiarlos con más detalle.
    Hemos intentado enfrentar los textos problemáticos y cuando es posible dar
explicaciones alternativas. Muchos de estos pasajes ocasionan desesperación en los
comentaristas, y debemos confesar que en tales textos todavía «vemos por espejo,
oscuramente».
    Pero la misma Palabra de Dios, iluminada por el Espíritu Santo de Dios, es más
importante que cualquier comentario sobre ella. Sin ella no hay vida, crecimiento, santidad
ni servicio aceptable. Debemos leerla, estudiarla, memorizarla, meditar sobre ella y sobre
todo obedecerla. Como alguien bien ha dicho: «La obediencia es el órgano del
conocimiento espiritual».
                           Willian McDonald

                         Introducción del editor
    «No menospreciéis los comentarios». Éste fue el consejo de un profesor de la Biblia a
sus alumnos en Emmaus Bible School (Escuela Bíblica Emaús) en la década de los 50. Al
menos un alumno se ha acordado de estas palabras a lo largo de los años posteriores. El
profesor era William MacDonald, autor del Comentario Bíblico. El alumno era el editor de
la versión original del Comentario en inglés, Arthur Farstad, quien en aquel entonces estaba
en su primer año de estudios. Sólo había leído un comentario en su vida: En los Lugares
Celestiales (Efesios) por H. A. Ironside. Cuando era joven leía ese comentario cada noche
durante un verano, y así Farstad descubrió qué es un comentario.

¿Qué es un comentario?
    ¿Qué es exactamente un comentario y por qué no debemos menospreciarlo? Un editor
cristiano hizo una lista de quince tipos de libros relacionados con la Biblia. No debería
extrañar, entonces, si algunas personas no saben describir la diferencia entre un comentario,
una Biblia de estudio, una concordancia, un atlas, un interlineal y un diccionario bíblico,
nombrando sólo cinco categorías.
    Aunque sea una perogrullada, un comentario comenta, es decir, hace un comentario que
ayuda a entender el texto, versículo por versículo o de párrafo en párrafo. Algunos
cristianos desprecian los comentarios y dicen: «sólo quiero leer la Biblia misma y escuchar
una predicación». Suena a piadoso, pero no lo es. Un comentario meramente pone por
impreso la mejor (y más difícil) clase de exposición bíblica: la enseñanza y predicación de
la Palabra de Dios versículo por versículo. Algunos comentarios (por ejemplo, los de
Ironside) son literalmente sermones impresos. Además, las más grandes exposiciones de la
Biblia de todas las edades y lenguas están disponibles en forma de libro en inglés (tarea que
todavía nos incumbe en castellano). Desafortunadamente, muchos son tan largos, tan
antiguos y difíciles que el lector cristiano corriente se desanima y no saca mucho provecho.
Y ésta es una de las razones de ser del Comentario Bíblico de William MacDonald.

Tipos de comentarios
    Teóricamente, cualquier persona interesada en la Biblia podría escribir un comentario.
Por esta razón, hay toda una gama de comentarios desde lo muy liberal hasta lo muy
conservador, con todos los matices de pensamientos en el intermedio. El Comentario
Bíblico de William MacDonald es un comentario muy conservador, que acepta la Biblia
como la Palabra de Dios inspirada e inerrante, y totalmente suficiente para la fe y la
práctica.
    Un comentario podría ser muy técnico (con detalles menudos de la sintaxis del griego y
hebreo), o tan sencillo como una reseña. Este comentario está entre estos dos extremos.
Cuando hacen falta comentarios técnicos, se hallan en las notas al final de cada libro. El
escritor comenta seriamente los detalles del texto sin evadir las partes difíciles y las
aplicaciones convincentes. El hermano MacDonald escribe con una riqueza de exposición.
La meta no es producir una clase de cristianos nominales con comprensión mínima y sin
mucho compromiso, sino más bien discípulos.
    Los comentarios también suelen distinguirse según su «escuela teológica»:
conservadora o liberal, protestante o católico romano, premilenial o amilenial. Este
comentario es conservador, protestante y premilenial.

Cómo emplear este libro
    Hay varias formas de acercarse al Comentario Bíblico de William MacDonald.
Sugerimos el siguiente orden como provechoso:
    Hojear: Si le gusta la Biblia o la ama, le gustará hojear este libro, leyendo un poco en
diferentes lugares y disfrutándolo así de forma rápida, apreciando el sentido general de la
obra.
    Un Pasaje específico: Puede que tengas una duda o pregunta acerca de un versículo o
párrafo, y que necesites ayuda sobre este punto. Búscalo en el lugar apropiado en el
contexto y seguramente hallarás material bueno.
    Una doctrina: Si estudia la creación, el día de reposo, los pactos, las dispensaciones, o
el ángel de JEHOVÁ, busque los pasajes que tratan estos temas. El índice indica los ensayos
que hay sobre esta clase de tema. En el caso de algo que no aparezca en el índice, use una
concordancia para localizar las palabras claves que le guiarán a los pasajes centrales que
tratan el punto en cuestión.
    Un libro de la Biblia: Quizá en su congregación estudian un libro del Antiguo
Testamento. Será grandemente enriquecido en sus estudios (y tendrá algo que contribuir si
hay oportunidad) si durante la semana antes de cada estudio lee la porción correspondiente
en el comentario.
    Toda la Biblia: Tarde o temprano cada cristiano debe leer toda la Biblia, comenzando
en el principio y continuando hasta el final, sin saltar pasajes. A lo largo de la lectura se
encontrarán textos difíciles. Un comentario cuidadoso y conservador como éste puede ser
de mucha ayuda.
    El estudio de la Biblia puede parecerle al principio como «trigo molido», es decir:
nutritivo pero seco, pero si persevera y progresa, ¡vendrá a ser como «tarta de chocolate»!
    El consejo del hermano MacDonald, dado hace tantos años: «no menospreciéis los
comentarios», todavía es válido. Habiendo estudiado cuidadosamente sus comentarios
sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, puedo decir lo siguiente: «¡disfrútelo!».

                                   Abreviaturas
                        Abreviaturas de libros de la Biblia
        Libros del Antiguo Testamento

Gn.           Génesis
Éx.           Éxodo
Lv.           Levítico
Nm.           Números
Dt.           Deuteronomio
Jos.          Josué
Jue.          Jueces
Rt.           Rut
1 S.          1 Samuel
2 S.          2 Samuel
1 R.          1 Reyes
2 R.          2 Reyes
1 Cr.         1 Crónicas
2 Cr.         2 Crónicas
Esd.          Esdras
Neh.          Nehemías
Est.          Ester
Job           Job
Sal.          Salmos
Pr.           Proverbios
Ec.           Eclesiastés
Cnt.          Cantares
Is.           Isaías
Jer.          Jeremías
Lm.           Lamentaciones
Ez.           Ezequiel
Dn.           Daniel
Os.           Oseas
Jl.           Joel
Am.           Amós
Abd.          Abdías
Jon.          Jonás
Mi.           Miqueas
Nah.          Nahúm
Hab.          Habacuc
Sof.          Sofonías
Hag.          Hageo
Zac.          Zacarías
Mal.          Malaquías

        Libros del Nuevo Testamento

Mt.           Mateo
Mr.           Marcos
Lc.           Lucas
Jn.           Juan
Hch.          Hechos
Ro.           Romanos
1 Co.         1 Corintios
2 Co.         2 Corintios
Gá.           Gálatas
Ef.           Efesios
Fil.          Filipenses
Col.          Colosenses
1 Ts.         1 Tesalonicenses
2 Ts.         2 Tesalonicenses
1 Ti.         1 Timoteo
2 Ti.         2 Timoteo
Tit.          Tito
Flm.          Filemón
He.           Hebreos
Stg.          Santiago
1 P.          1 Pedro
2 P.          2 Pedro
1 Jn.         1 Juan
2 Jn.         2 Juan
3 Jn.         3 Juan
Jud.          Judas
Ap.           Apocalipsis
     Abreviaturas de versiones de la Biblia, traducciones y paráfrasis


ASV                  American Standard Version
BAS                  Biblia de las Américas
FWG                  Biblia Numérica de F. W. Grant
JBP                  Paráfrasis de J. B. Phillips
JND                  New Translation de John Nelson Darby
KJV                  King James Version
KSW                  An Expanded Translation de Kenneth S. Wuest
LB                   Living Bible (paráfrasis de la Biblia, que existe en castellano como
La Biblia al Día)
NASB                 New American Standard Bible
NEB                  New English Bible
NIV                  New International Version
NKJV                 New King James Version
R.V.                 Revised Version (Inglaterra)
RSV                  Revised Standard Version
RV                   Reina-Valera, revisión de 1909
RVR                  Reina-Valera, revisión de 1960
RVR77                Reina-Valera, revisión de 1977
V.M.                 Versión Moderna de H. B. Pratt


                                 Otras abreviaturas
a.C.          Antes de Cristo
Aram.         Arameo
AT            Antiguo Testamento
c.            circa, alrededor
cap.          capítulo
caps.         capítulos
CBC           Comentario Bíblico
cf.           confer, comparar
d.C.          después de Cristo
e.g.          exempli gratia, por ejemplo
ed.           editado, edición, editor
eds.          editores
et al.        et allii, aliæ, alia, y otros
fem.          femenino
Gr.           griego
i.e.          id. est, esto es
ibid.         ibidem, en el mismo lugar
ICC           International Critical Commentary
lit.          literalmente
LXX           Septuaginta (antigua versión gr. del AT)
M              Texto Mayoritario
marg.          margen, lectura marginal
masc.          masculino
ms., mss.,     manuscrito(s)
MT             Texto Masorético
NCI            Nuevo Comentario Internacional
NT             Nuevo Testamento
NU             NT griego de Nestle-Aland/S. Bíblicas Unidas
p.ej.          por ejemplo
pág., págs.    página(s)
s.e.           sin editorial, sin lugar de publicación
s.f.           sin fecha
TBC            Tyndale Bible Commentary
Trad.          Traducido, traductor
v., vv.        versículo(s)
vol(s).        volumen, volúmenes
vs.            versus, frente a


                          Transliteración de palabras hebreas
   El Comentario al Antiguo Testamento, habiendo sido hecho para el cristiano medio que
no ha estudiado el hebreo, emplea sólo unas pocas palabras hebreas en el texto y unas
cuantas más en las notas finales.

                                  El Alfabeto Hebreo

Letra hebrea    Nombre          Equivalente en inglés

                    Álef          ´

                    Bet           b (v)

                    Guímel        g

                    Dálet         d

                    He            h

                    Vau           w

                    Zain          z
                   Chet           h

                   Tet            t

                   Yod            y

                   Caf            k (kh con la h aspirada)

                   Lámed          l

                   Mem            m

                   Nun            n

                   Sámec          s

                   Ayín           ´

                   Pe             p (ph)

                   Tsade          ts

                   Cof            q

                   Resh           r

                   Sin            s

                   Shin           sh (con la h aspirada)

                   Tau            t (th)


    El hebreo del Antiguo Testamento tiene veintidós letras, todas consonantes; los rollos
bíblicos más viejos no tenían vocales. Estos «puntos vocales», como se les llama, fueron
inventados y colocados durante el siglo VII d.C. El hebreo se escribe de derecha a
izquierda, lo opuesto a idiomas occidentales tales como español e inglés.
    Hemos empleado un sistema simplificado de transliteración (similar al que usan en el
estado de Israel en tiempos modernos y las transliteraciones populares). Por ejemplo,
cuando «bet» es pronunciado como la «v» en inglés, ponemos una «v» en la transliteración.
                 Transliteración de palabras griegas
Nombre griego   Letra griega   Equivalente en inglés
alfa                 α                  a
beta                 β                  b
gamma                γ                 g, ng
delta                δ                  d
épsilon              ε               e (corta)
tseta                ζ                  ts
eta                  η               e (larga)
zeta                 θ                  z
iota                 ι                   i
kappa                κ                  k
lambda               λ                   l
mu                   μ                  m
nu                   ν                  n
xi                   ξ                  x
ómicron              ο                  o
pi                   π                  p
rho                  π                   r
sigma                σ                   s
tau                  τ                   t
ípsilon              υ                 u, y
fi                   φ                   f
ji                   χ                   j
psi                  ψ                  ps
omega                ω               o (larga)
                           LAMENTACIONES

                                     Introducción
    «Es una advertencia muda de que el pecado, a pesar de todo su encanto y excitación,
conlleva las cargas pesadas de la aflicción, pena, miseria, aridez y dolor. Es la otra cara
de la moneda de “comamos, bebamos y alegrémonos”.»
                                                                     Charles R. Swindoll

I. Lugar Único en el Canon
    Este breve libro le llama «Lamentaciones», en griego, latín y español. Los judíos se
refieren a ello por la primera palabra hebrea de los capítulos 1, 2 y 4, que se traduce como
una admiración: «¡Cómo…!». El libro consta de cinco poesías separadas, aunque unidas
por el tema común de la destrucción de Jerusalén a manos de Nabucodonosor en el 586 a.C.
y por la estructura acróstica excepcional de los cuatro primeros capítulos.
    Probablemente para facilitar la memorización, las líneas de las poesías están en orden
alfabético en hebreo. Cada versículo comienza con una de las letras, excepto en el capítulo
3, en el que se asigna cada letra a tres versículos seguidos. El capítulo 5 tiene el mismo
número de versículos que el alfabeto hebreo (veintidós) pero no está de forma acróstica.
    A pesar de la dificultad de escribir dentro de un marco tan rígido, el libro logra con
creces expresar apasionadamente la inmensa aflicción patriótica.

II. Autor
    Lamentaciones en sí no nombra al autor, pero la tradición de que fue Jeremías quien lo
escribió es antigua, y no fue puesta en tela de juicio sino hasta el siglo XVIII.
    La traducción griega (la Septuaginta: LXX) de Lamentaciones presenta un prefacio
cuyo estilo sugiere un original hebreo: «Y aconteció después que Israel fue llevado al
cautiverio y Jerusalén quedó desolada, que Jeremías se sentó llorando y lamentando con
esta lamentación sobre Jerusalén, y dijo…» (aquí empieza el capítulo uno).
    El estilo del libro sugiere al «profeta llorón», y 2 Crónicas 35:25 también relaciona a
Jeremías con estilos de composición de endechas o lamentos. El hecho de que el autor fue
un testigo ocular, y que no hay otro candidato lógico como autor, apoya la opinión
tradicional judía y cristiana de que fue Jeremías quien escribió Lamentaciones.

III. Fecha
    Las descripciones de primera mano de la devastación de Sion son tan vívidas y
apremiantes, que parecen haber sido redactadas muy poco después del evento (586 ó 585
a.C.), y antes de que Jeremías fuese a Egipto.
IV. Trasfondo y Tema
    La caída de Jerusalén supuso una época de terrible angustia y sufrimiento. Fue esta
espantosa catástrofe la que produjo el libro de Lamentaciones, exprimido, según creemos,
del corazón del profeta Jeremías.
    Este libro es como un apéndice de las profecías de Jeremías. Describe el duelo intenso
del profeta ante la destrucción de Jerusalén y el templo. En lugar de alegrarse porque sus
profecías se habían cumplido, lloraba amargamente por las miserias de su pueblo.
    Además de ser palabras de Jeremías, también se puede considerar que el libro expresa:

1. La aflicción del remanente judío, del cual Jeremías era portavoz, al presenciar la
invasión de los babilonios.
2. La angustia del Mesías cuando vino a sufrir, derramar Su sangre y morir en la cruz del
Calvario (ver 1:12, por ejemplo).
3. La aflicción del remanente judío en el futuro al pasar por la Gran Tribulación, el
Tiempo de Angustia para Jacob.

                                    BOSQUEJO
  I.  LA TERRIBLE DESOLACIÓN DE JERUSALÉN (1:1–11)
 II.  EL LLANTO, LA CONFESIÓN Y ORACIÓN DEL PUEBLO (1:12–22)
    A. El Llanto (1:12–17)
    B. La Confesión (1:18–19)
    C. La Oración (1:20–22)
III. RECONOCIMIENTO DE QUE ES EL SEÑOR QUIEN HA CASTIGADO A
JERUSALÉN (Cap. 2)
    A. Los Efectos de la Ira de Dios (2:1–13)
    B. La Causa de la Ira de Dios: los Falsos Profetas no Advirtieron al Pueblo (2:14)
    C. El Ridículo Frente a los Observadores (2:15–16)
    D. El Cumplimiento de las Amenazas de Dios (2:17)
    E. Una Llamada al Arrepentimiento (2:18–19)
    F. Ruego de la Misericordia de Dios (2:20–22)
IV. EL PROFETA EXPRESA LA AFLICCIÓN Y CONFESIÓN DEL REMANENTE
(Cap. 3)
    A. Los Juicios de Dios (3:1–18)
    B. Las Misericordias del Señor (3:19–39)
    C. La Llamada a la Renovación Espiritual (3:40–42)
    D. El Pesar de Jeremías por Jerusalén (3:43–51)
    E. La Oración del Profeta Pidiendo Liberación de Sus Enemigos (3:52–66)
  V. EL PASADO Y PRESENTE DE JUDÁ CONTRASTADOS (4:1–20)
 VI. LA PERSPECTIVA FUTURA: EDOM DESTRUIDA Y JUDÁ RESTAURADA
(4:21–22)
VII. EL REMANENTE RUEGA A DIOS MISERICORDIA Y RESTAURACIÓN (Cap.
5)
                                     Comentario
I. LA TERRIBLE DESOLACIÓN DE JERUSALÉN (1:1–11)
    Aquí se nos presenta la desolación completa de Jerusalén, siendo los versículos 1–11 la
narración de un observador. La ciudad que antes era muy poblada ahora es una viuda
afligida; la señora… ha sido hecha tributaria, abandonada por sus ídolos y traicionada
por sus aliados (vv. 1–2). El pueblo ha ido en cautiverio por su pecado, y ya no hay
peregrinos que vayan a adorar en Sion (vv. 3–9). Los babilonios se han llevado las cosas
preciosas del santuario (v. 10), y el pueblo sufre hambre (v. 11).

II. EL LLANTO, LA CONFESIÓN Y LA ORACIÓN DEL
PUEBLO (1:12–22)

A.    El Llanto (1:12–17)
    Este pasaje habla de la angustia inigualable de Jerusalén. El versículo 12 ha venido a ser
«una expresión clásica de dolor» y nos recuerda el lamento de nuestro Señor sobre la
misma ciudad por su rechazo obstinado. El lenguaje también es apropiado a la condición de
Cristo en la cruz, con los soldados endurecidos, el establecimiento religioso y el pueblo
observando insensiblemente Su sufrimiento, como si fuese un espectáculo público.
    El pueblo judío reconoce que es JEHOVÁ (v. 15) quien ha traído la devastación, y
aunque Sion extiende sus manos pidiendo misericordia, no tiene quién la consuele; se ha
convertido en objeto de abominación (v. 17)

B.   La Confesión (1:18–19)
   En su confesión, los judíos admiten que JEHOVÁ es justo enviándoles en cautiverio;
que se han rebelado contra Su palabra, y que sus «amantes» paganos —las naciones
gentiles— le han engañado.

C.    La Oración (1:20–22)
    Judea ora pidiendo que Dios dé el pago por la maldad de sus crueles enemigos, sin
dejar de reconocer sus propias rebeliones entre sus muchos suspiros.

III. RECONOCIMIENTO DE QUE ES EL SEÑOR QUIEN
HA CASTIGADO A JERUSALÉN (Cap. 2)

A.    Los Efectos de la Ira de Dios (2:1–13)
    2:1–7 Estos versículos describen lo que Dios ha hecho a Judá: derribó el templo (el
estrado de Sus pies, v. 1), destruyó las ciudades (v. 2), rehusó hacer retroceder al
enemigo, como si Él mismo fuese enemigo de Judá (vv. 3–5), trató el templo como si fuera
un simple huerto, hizo cesar el sistema sacrificial en Sion y desechó al rey y al sacerdote
(vv. 6–7).
    2:8–13 Ha dejado la ciudad en ruinas, los nobles están desterrados, los profetas no
reciben la palabra de JEHOVÁ, los ancianos hacen duelo y las vírgenes bajan sus cabezas
en vergüenza (vv. 8–10). Los niños desfallecen de hambre en las plazas; caen y mueren
(vv. 11–12). La calamidad del pueblo es mayor que cualquier cosa que el profeta pueda
imaginarse para consolarle (v. 13). «Virgen hija de Sion» es lo que pueblo debiera haber
sido, no lo que realmente era.

B. La causa de la Ira de Dios: los Falsos Profetas no Advirtieron al
Pueblo (2:14)
   Los profetas de Judá han visto vanidad y locura. En vez de exponer el pecado del
pueblo, se han inventado profecías y extravíos.

C.   El Ridículo Frente a los Observadores (2:15–16)
   Los vecinos de Judá saborean la caída de Jerusalén. Baten sus manos, silban, y dicen
con placer sádico: ¡«Este es el día que esperábamos; lo hemos hallado, lo hemos visto»!

D.   El Cumplimiento de las amenazas de Dios (2:17)
    JEHOVÁ… ha cumplido Su palabra. Humilló a Su pueblo y enalteció el poder (o
cuerno [BAS, margen], que en hebreo es una forma figurada de hablar) de los adversarios
de Judá.

E.   Llamada al Arrepentimiento (2:18–19)
   Los padres se congregan para clamar al Señor incesantemente por sus pequeñitos, que
desfallecen de hambre en los todos los rincones de las calles.

F.   Ruego por la Misericordia de Dios (2:20–22)
    Las mujeres comen el fruto de sus entrañas a causa del hambre. Las calles están
abarrotadas de muertos porque Dios ha convocado a los babilonios como si se tratase de un
día de solemnidad.

IV. EL PROFETA EXPRESA LA                                        AFLICCIÓN              Y
CONFESIÓN DEL REMANENTE (Cap. 3)

A.   Los Juicios de Dios (3:1–18)
    Alternando entre yo y nosotros, el profeta traza un paralelo entre sus propias
experiencias y las de su pueblo. Describe el enojo de Dios bajo las figuras de tinieblas,
incesantes golpes de Su mano (vv. 1–3); vejez prematura, huesos quebrantados,
confinamiento en amargura, oscuridad, y muerto viviente (vv. 4–6); encarcelamiento
inevitable, oración sin respuesta (vv. 7–9); animal que acecha, ataque de arco (vv. 10–12);
heridas profundas, escarnio, dieta de amarguras (vv. 13–15); dientes rotos, vestido de
ceniza (v. 16); pérdida de memoria, de paz y de prosperidad, habiendo perecido toda
esperanza de auxilio divino (vv. 17–18).

B.   Las Misericordias del Señor (3:19–39)
    Con una oración a Dios pidiendo que Él se acuerde de su aprieto amargo, aun con
persistente depresión por su miseria (vv. 19–20), el profeta quita su vista de sobre sí mismo
para ponerla en el Señor. La esperanza revive cuando recuerda que las misericordias de
JEHOVÁ… son nuevas cada mañana, y que Su fidelidad es grande (vv. 21–24).
Menciona lecciones que ha aprendido en la escuela de la aflicción: es bueno esperar en
silencio la salvación del Señor y someterse a Su yugo desde temprano en la vida (vv. 25–
27); aceptar el castigo divino y los golpes e insultos humanos sin responder (vv. 28–30); el
rechazo de Dios no es final ni sin causa; Su compasión y misericordias siempre vienen
después (vv. 31–33); el Señor no aprueba la opresión, injusticia, ni torcer el derecho (vv.
34–36); Él es soberano, Su Palabra prevalece y todo está a la merced de Su voluntad.
Lamentarse cuando Él castiga el pecado es un egoísmo sin sentido (vv. 37–39).

C.    La Llamada a la Renovación Espiritual (3:40–42)
   El camino que lleva a la bendición se halla en autoexaminarse y volverse a JEHOVÁ. El
pecado que no se confiesa, no es perdonado.

D.    El Pesar de Jeremías por Jerusalén (3:43–51)
    El tema vuelve a los sufrimientos de Jeremías y su pueblo. Dios ha perseguido y
matado sin compasión, no ha escuchado sus oraciones y les ha convertido en la escoria de
la tierra (vv. 43–45). Todos sus enemigos se burlaban mientras que el pueblo de Dios
experimentaba temor, peligro y asolamiento. La devastación de su pueblo hizo al profeta
llorar sin cesar (vv. 46–51).

E. La Oración del Profeta Pidiendo Liberación de Sus Enemigos (3:52–
66)
    Cazado como un ave, atado en una cisterna, cubierto de agua, el profeta creyó que
había llegado el fin (vv. 52–54). Oró fervientemente desde las más bajas profundidades, y
Dios respondió, diciéndole: «no temas» (vv. 55–57). Ahora le pide al Señor que considere
cómo le han maltratado —venganza, oprobio, maquinaciones, insultos, dichos y
canciones contra él— y que juzgue su causa. La justicia demanda que sus enemigos sean
castigados, malditos, perseguidos y quebrantados (vv. 58–66). «Endurecimiento de
corazón» (v. 65) en otras versiones se traduce por «Embotamiento de corazón» (BJ), y
«Ceguedad de corazón» (VM), como «cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el
corazón de ellos [los judíos]» (2 Co. 3:15). Probablemente no se refiere a «endurecimiento,
sino a ceguera de corazón, que conduce a la destrucción».
V. EL PASADO Y PRESENTE DE JUDÁ CONTRASTADOS
(4:1–20)
    El profeta compara la gloria anterior con la penosa condición presente de Jerusalén. El
templo está destruido, las madres abandonan a sus pequeñuelos (vv. 3–4), el pueblo muere
de hambre (v. 5), el castigo (VM) se prolonga (v. 6), los príncipes son irreconocibles por
las calles (vv. 7–8), el canibalismo se ha apoderado hasta de las mujeres piadosas (v. 10),
y la ciudad que se consideraba inexpugnable ha caído (v. 12). Todo ha sido consecuencia
de los pecados de sus profetas… sus sacerdotes y del pueblo (vv. 13–16). En vano
esperaron socorro de Egipto (v. 17). Los babilonios les asediaron de repente (vv. 18–19), y
el rey Sedequías, el ungido de JEHOVÁ, fue apresado (v. 20).

VI. LA PERSPECTIVA FUTURA: EDOM DESTRUIDA Y
JUDÁ RESTAURADA (4:21–22)
    La hija de Edom se regocijó sobre la caída de Jerusalén, pero será severamente
castigada y sus pecados descubiertos. En cambio, Sion será restaurada.

VII. EL REMANENTE RUEGA A DIOS MISERICORDIA Y
RESTAURACIÓN (Cap. 5)
    5:1–14 En estos versículos el pueblo lamenta las terribles condiciones que le han
sobrevenido: el precio alto de las necesidades básicas (v. 4); el trabajo forzado (v. 5); la
opresión (v. 8); el hambre y el peligro (vv. 9–10); las atrocidades cometidas contra
vírgenes, príncipes y viejos (vv. 11–12); el duro trato para con los jóvenes, muchachos y
ancianos (vv. 13–14).
    5:15–18 A causa de todos estos horrores, el gozo de Judá ha cesado, su danza se ha
convertido en luto, la corona… cayó de su cabeza y el monte de Sion… está asolado.
    Se confiesa la razón de todo esto: «¡Ay ahora de nosotros! porque pecamos».
    5:19–22 Finalmente el pueblo le pide a Dios les haga volver a Él para que sean
restaurados y renovados. Es curioso que en muchos manuscritos hebreos, el v. 21 se repite
después del 22, aparentemente para que el libro termine con una nota de esperanza y no de
melancolía. Realmente, como observa Keil, la comprensión correcta del versículo 22 hace
que la repetición del anterior sea innecesaria:

   «Esta conclusión está completamente de acuerdo con el carácter del libro de
Lamentaciones, en el que el lamento y la súplica han de prolongarse hasta el final, aunque
no sin un elemento de esperanza. Pero éste sin elevarse a la altura de victoria gozosa sino,
como lo expresa Gerlach: ―meramente una luz tenue a lo lejos, como la estrella de la
mañana entre las nubes, que por sí misma no disipa las sombras de la noche pero anuncia
que la salida del sol se aproxima y que éste obtendrá la victoria‖».

Bibliografía
Para la bibliografía véase Jeremías.

				
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