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Comentario Biblibo Mc Donald MALAQUIAS

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Comentario Biblibo Mc Donald MALAQUIAS Powered By Docstoc
					     COMENTARIO BÍBLICO
             DE
     WILLIAM MacDONALD
                                    Editorial CLIE




                      MALAQUÍAS

William MacDonald
Título original en inglés: Believer’s Bible Commentary
Algunos de los materiales de esta obra fueron editados previamente por Harold Shaw
Publishers y Walterick Publishers, y han sido empleados con su permiso. No obstante, han
sido revisados, expandidos y editados considerablemente.
Publicado originalmente en dos tomos, Antiguo y Nuevo Testamento.
Traductores de la versión española del Antiguo Testamento:
Neria Díez, Donald Harris, Carlos Tomás Knott, José Antonio Septién.
Editor y revisor de traducciones: Carlos Tomás Knott.
Traductor de la versión española del Nuevo Testamento:
Santiago Escuain.
Copyright © 2004 por CLIE para esta edición completa en español.
Este comentario se basa en la traducción Reina Valera, revisión de 1960.
Copyright © 1960 Sociedades Bíblicas Unidas.
Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de esta versión.
«BAS » indica que la cita es de la versión Biblia de las Américas,
Copyright © 1986 The Lockman Foundation.
Los esquemas y otros gráficos son propiedad de William MacDonald.
Depósito Legal:
ISBN: 978-84-8267-410-0
Clasifíquese:
98 HERMENÉUTICA:
Comentarios completos de toda la Biblia
C.T.C. 01-02-0098-04
Referencia: 22.45.73
                               Prefacio del autor
    El propósito del Comentario Bíblico de William MacDonald es darle al lector cristiano
medio un conocimiento básico del mensaje de la Sagrada Biblia. También tiene como
propósito estimular un amor y apetito por la Biblia de modo que el creyente deseará
profundizar más en sus tesoros inagotables. Confío en que los eruditos encuentren alimento
para sus almas, pero deberán tener en consideración y comprender que el libro no fue
escrito primariamente para ellos.
    Todos los libros han sido complementados con introducciones, notas y bibliografías.
    A excepción de Salmos, Proverbios y Eclesiastés, la exposición del Antiguo
Testamento se presenta principalmente de párrafo en párrafo en lugar de versículo por
versículo. Los comentarios sobre el texto son aumentados por aplicaciones prácticas de las
verdades espirituales, y por un estudio sobre tipos y figuras cuando es apropiado.
    Los pasajes que señalan al Redentor venidero reciben trato especial y se comentan con
más detalle. El trato de los libros de Salmos, Proverbios y Eclesiastés es versículo por
versículo, porque no se prestan a condensación, o bien porque la mayoría de los creyentes
desea estudiarlos con más detalle.
    Hemos intentado enfrentar los textos problemáticos y cuando es posible dar
explicaciones alternativas. Muchos de estos pasajes ocasionan desesperación en los
comentaristas, y debemos confesar que en tales textos todavía «vemos por espejo,
oscuramente».
    Pero la misma Palabra de Dios, iluminada por el Espíritu Santo de Dios, es más
importante que cualquier comentario sobre ella. Sin ella no hay vida, crecimiento, santidad
ni servicio aceptable. Debemos leerla, estudiarla, memorizarla, meditar sobre ella y sobre
todo obedecerla. Como alguien bien ha dicho: «La obediencia es el órgano del
conocimiento espiritual».
                           Willian McDonald

                         Introducción del editor
    «No menospreciéis los comentarios». Éste fue el consejo de un profesor de la Biblia a
sus alumnos en Emmaus Bible School (Escuela Bíblica Emaús) en la década de los 50. Al
menos un alumno se ha acordado de estas palabras a lo largo de los años posteriores. El
profesor era William MacDonald, autor del Comentario Bíblico. El alumno era el editor de
la versión original del Comentario en inglés, Arthur Farstad, quien en aquel entonces estaba
en su primer año de estudios. Sólo había leído un comentario en su vida: En los Lugares
Celestiales (Efesios) por H. A. Ironside. Cuando era joven leía ese comentario cada noche
durante un verano, y así Farstad descubrió qué es un comentario.

¿Qué es un comentario?
    ¿Qué es exactamente un comentario y por qué no debemos menospreciarlo? Un editor
cristiano hizo una lista de quince tipos de libros relacionados con la Biblia. No debería
extrañar, entonces, si algunas personas no saben describir la diferencia entre un comentario,
una Biblia de estudio, una concordancia, un atlas, un interlineal y un diccionario bíblico,
nombrando sólo cinco categorías.
    Aunque sea una perogrullada, un comentario comenta, es decir, hace un comentario que
ayuda a entender el texto, versículo por versículo o de párrafo en párrafo. Algunos
cristianos desprecian los comentarios y dicen: «sólo quiero leer la Biblia misma y escuchar
una predicación». Suena a piadoso, pero no lo es. Un comentario meramente pone por
impreso la mejor (y más difícil) clase de exposición bíblica: la enseñanza y predicación de
la Palabra de Dios versículo por versículo. Algunos comentarios (por ejemplo, los de
Ironside) son literalmente sermones impresos. Además, las más grandes exposiciones de la
Biblia de todas las edades y lenguas están disponibles en forma de libro en inglés (tarea que
todavía nos incumbe en castellano). Desafortunadamente, muchos son tan largos, tan
antiguos y difíciles que el lector cristiano corriente se desanima y no saca mucho provecho.
Y ésta es una de las razones de ser del Comentario Bíblico de William MacDonald.

Tipos de comentarios
    Teóricamente, cualquier persona interesada en la Biblia podría escribir un comentario.
Por esta razón, hay toda una gama de comentarios desde lo muy liberal hasta lo muy
conservador, con todos los matices de pensamientos en el intermedio. El Comentario
Bíblico de William MacDonald es un comentario muy conservador, que acepta la Biblia
como la Palabra de Dios inspirada e inerrante, y totalmente suficiente para la fe y la
práctica.
    Un comentario podría ser muy técnico (con detalles menudos de la sintaxis del griego y
hebreo), o tan sencillo como una reseña. Este comentario está entre estos dos extremos.
Cuando hacen falta comentarios técnicos, se hallan en las notas al final de cada libro. El
escritor comenta seriamente los detalles del texto sin evadir las partes difíciles y las
aplicaciones convincentes. El hermano MacDonald escribe con una riqueza de exposición.
La meta no es producir una clase de cristianos nominales con comprensión mínima y sin
mucho compromiso, sino más bien discípulos.
    Los comentarios también suelen distinguirse según su «escuela teológica»:
conservadora o liberal, protestante o católico romano, premilenial o amilenial. Este
comentario es conservador, protestante y premilenial.

Cómo emplear este libro
    Hay varias formas de acercarse al Comentario Bíblico de William MacDonald.
Sugerimos el siguiente orden como provechoso:
    Hojear: Si le gusta la Biblia o la ama, le gustará hojear este libro, leyendo un poco en
diferentes lugares y disfrutándolo así de forma rápida, apreciando el sentido general de la
obra.
    Un Pasaje específico: Puede que tengas una duda o pregunta acerca de un versículo o
párrafo, y que necesites ayuda sobre este punto. Búscalo en el lugar apropiado en el
contexto y seguramente hallarás material bueno.
    Una doctrina: Si estudia la creación, el día de reposo, los pactos, las dispensaciones, o
el ángel de JEHOVÁ, busque los pasajes que tratan estos temas. El índice indica los ensayos
que hay sobre esta clase de tema. En el caso de algo que no aparezca en el índice, use una
concordancia para localizar las palabras claves que le guiarán a los pasajes centrales que
tratan el punto en cuestión.
    Un libro de la Biblia: Quizá en su congregación estudian un libro del Antiguo
Testamento. Será grandemente enriquecido en sus estudios (y tendrá algo que contribuir si
hay oportunidad) si durante la semana antes de cada estudio lee la porción correspondiente
en el comentario.
    Toda la Biblia: Tarde o temprano cada cristiano debe leer toda la Biblia, comenzando
en el principio y continuando hasta el final, sin saltar pasajes. A lo largo de la lectura se
encontrarán textos difíciles. Un comentario cuidadoso y conservador como éste puede ser
de mucha ayuda.
    El estudio de la Biblia puede parecerle al principio como «trigo molido», es decir:
nutritivo pero seco, pero si persevera y progresa, ¡vendrá a ser como «tarta de chocolate»!
    El consejo del hermano MacDonald, dado hace tantos años: «no menospreciéis los
comentarios», todavía es válido. Habiendo estudiado cuidadosamente sus comentarios
sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, puedo decir lo siguiente: «¡disfrútelo!».

                                   Abreviaturas
                        Abreviaturas de libros de la Biblia
        Libros del Antiguo Testamento

Gn.           Génesis
Éx.           Éxodo
Lv.           Levítico
Nm.           Números
Dt.           Deuteronomio
Jos.          Josué
Jue.          Jueces
Rt.           Rut
1 S.          1 Samuel
2 S.          2 Samuel
1 R.          1 Reyes
2 R.          2 Reyes
1 Cr.         1 Crónicas
2 Cr.         2 Crónicas
Esd.          Esdras
Neh.          Nehemías
Est.          Ester
Job           Job
Sal.          Salmos
Pr.           Proverbios
Ec.           Eclesiastés
Cnt.          Cantares
Is.           Isaías
Jer.          Jeremías
Lm.           Lamentaciones
Ez.           Ezequiel
Dn.           Daniel
Os.           Oseas
Jl.           Joel
Am.           Amós
Abd.          Abdías
Jon.          Jonás
Mi.           Miqueas
Nah.          Nahúm
Hab.          Habacuc
Sof.          Sofonías
Hag.          Hageo
Zac.          Zacarías
Mal.          Malaquías

        Libros del Nuevo Testamento

Mt.           Mateo
Mr.           Marcos
Lc.           Lucas
Jn.           Juan
Hch.          Hechos
Ro.           Romanos
1 Co.         1 Corintios
2 Co.         2 Corintios
Gá.           Gálatas
Ef.           Efesios
Fil.          Filipenses
Col.          Colosenses
1 Ts.         1 Tesalonicenses
2 Ts.         2 Tesalonicenses
1 Ti.         1 Timoteo
2 Ti.         2 Timoteo
Tit.          Tito
Flm.          Filemón
He.           Hebreos
Stg.          Santiago
1 P.          1 Pedro
2 P.          2 Pedro
1 Jn.         1 Juan
2 Jn.         2 Juan
3 Jn.         3 Juan
Jud.          Judas
Ap.           Apocalipsis
     Abreviaturas de versiones de la Biblia, traducciones y paráfrasis


ASV                  American Standard Version
BAS                  Biblia de las Américas
FWG                  Biblia Numérica de F. W. Grant
JBP                  Paráfrasis de J. B. Phillips
JND                  New Translation de John Nelson Darby
KJV                  King James Version
KSW                  An Expanded Translation de Kenneth S. Wuest
LB                   Living Bible (paráfrasis de la Biblia, que existe en castellano como
La Biblia al Día)
NASB                 New American Standard Bible
NEB                  New English Bible
NIV                  New International Version
NKJV                 New King James Version
R.V.                 Revised Version (Inglaterra)
RSV                  Revised Standard Version
RV                   Reina-Valera, revisión de 1909
RVR                  Reina-Valera, revisión de 1960
RVR77                Reina-Valera, revisión de 1977
V.M.                 Versión Moderna de H. B. Pratt


                                 Otras abreviaturas
a.C.          Antes de Cristo
Aram.         Arameo
AT            Antiguo Testamento
c.            circa, alrededor
cap.          capítulo
caps.         capítulos
CBC           Comentario Bíblico
cf.           confer, comparar
d.C.          después de Cristo
e.g.          exempli gratia, por ejemplo
ed.           editado, edición, editor
eds.          editores
et al.        et allii, aliæ, alia, y otros
fem.          femenino
Gr.           griego
i.e.          id. est, esto es
ibid.         ibidem, en el mismo lugar
ICC           International Critical Commentary
lit.          literalmente
LXX           Septuaginta (antigua versión gr. del AT)
M              Texto Mayoritario
marg.          margen, lectura marginal
masc.          masculino
ms., mss.,     manuscrito(s)
MT             Texto Masorético
NCI            Nuevo Comentario Internacional
NT             Nuevo Testamento
NU             NT griego de Nestle-Aland/S. Bíblicas Unidas
p.ej.          por ejemplo
pág., págs.    página(s)
s.e.           sin editorial, sin lugar de publicación
s.f.           sin fecha
TBC            Tyndale Bible Commentary
Trad.          Traducido, traductor
v., vv.        versículo(s)
vol(s).        volumen, volúmenes
vs.            versus, frente a


                          Transliteración de palabras hebreas
   El Comentario al Antiguo Testamento, habiendo sido hecho para el cristiano medio que
no ha estudiado el hebreo, emplea sólo unas pocas palabras hebreas en el texto y unas
cuantas más en las notas finales.

                                  El Alfabeto Hebreo

Letra hebrea    Nombre          Equivalente en inglés

                    Álef          ´

                    Bet           b (v)

                    Guímel        g

                    Dálet         d

                    He            h

                    Vau           w

                    Zain          z
                   Chet           h

                   Tet            t

                   Yod            y

                   Caf            k (kh con la h aspirada)

                   Lámed          l

                   Mem            m

                   Nun            n

                   Sámec          s

                   Ayín           ´

                   Pe             p (ph)

                   Tsade          ts

                   Cof            q

                   Resh           r

                   Sin            s

                   Shin           sh (con la h aspirada)

                   Tau            t (th)


    El hebreo del Antiguo Testamento tiene veintidós letras, todas consonantes; los rollos
bíblicos más viejos no tenían vocales. Estos «puntos vocales», como se les llama, fueron
inventados y colocados durante el siglo VII d.C. El hebreo se escribe de derecha a
izquierda, lo opuesto a idiomas occidentales tales como español e inglés.
    Hemos empleado un sistema simplificado de transliteración (similar al que usan en el
estado de Israel en tiempos modernos y las transliteraciones populares). Por ejemplo,
cuando «bet» es pronunciado como la «v» en inglés, ponemos una «v» en la transliteración.
                 Transliteración de palabras griegas
Nombre griego   Letra griega   Equivalente en inglés
alfa                 α                  a
beta                 β                  b
gamma                γ                 g, ng
delta                δ                  d
épsilon              ε               e (corta)
tseta                ζ                  ts
eta                  η               e (larga)
zeta                 θ                  z
iota                 ι                   i
kappa                κ                  k
lambda               λ                   l
mu                   μ                  m
nu                   ν                  n
xi                   ξ                  x
ómicron              ο                  o
pi                   π                  p
rho                  π                   r
sigma                σ                   s
tau                  τ                   t
ípsilon              υ                 u, y
fi                   φ                   f
ji                   χ                   j
psi                  ψ                  ps
omega                ω               o (larga)
                                 MALAQUÍAS
                                     Introducción

   «Malaquías es como un anochecer tardío, que finaliza un día largo; pero también es el
despertar del amanecer, que trae en su seno un día glorioso.»
                                                                               Nagelsbach

I. Lugar Único en el Canon
    Malaquías (Mi mensajero, proveniente de Malâ´k-îyyâh, mensajero de JEHOVÁ) tiene la
distinción de ser el último de los profetas y el puente entre los dos Testamentos, esperando
tanto a Juan el Bautista como al Señor Jesús mismo.
    Es extraño, pero algunos creen que la profecía de Malaquías es anónima, y que el
nombre es un mero título de Esdras u otro escritor. Debido a que en griego (y hebreo) esta
misma palabra puede significar: ángel o mensajero, ¡algunos maestros en la iglesia post-
apostólica llegaron a pensar que lo había escrito un ángel!
    Malaquías también posee un estilo dialéctico especial (pregunta y respuesta) que ha
hecho que algunos le llamen «el Sócrates hebreo».

II. Autor
    Aunque la tradición judía dice que Malaquías perteneció a la «Gran Sinagoga» y que
era un levita de Zofa, en Zabulón, no sabemos nada definido acerca del profeta, aparte de lo
que su libro nos proporciona.
    Hay buenas razones para aceptarle como un escritor audaz y a veces severo quien, junto
con Hageo y Zacarías, llamó a los judíos del post-exilio a volver a su relación del pacto con
Dios.

III. Fecha
    Está claro que Malaquías escribió después del 538 a.C., ya que usa una palabra casi
exclusiva del post-exilio para gobernador. También es obvio que escribió después de los
otros dos profetas «menores» que hubo tras el exilio, Hageo y Zacarías, puesto que en
Malaquías vemos que el templo estaba terminado, los rituales se habían establecido de
nuevo, y de hecho, había pasado el tiempo suficiente para que empezara un declive
espiritual. También, los muros de Jerusalén habían sido reconstruidos.
    Probablemente Malaquías podría ubicarse entre los años 470 y 460 a.C.

IV. Trasfondo y Tema
    Los problemas de la época de Malaquías son los mismos que hubo con Nehemías:
matrimonios mixtos con paganos, prácticas financieras injustas, retención de los diezmos
de la casa de Dios, y apatía espiritual en general. O bien son problemas idénticos a los
mencionados en Nehemías, una reincidencia en los mismos pecados no mucho tiempo
después de él.
    Debido a la falta de vida en la religión de los judíos después del cautiverio, Malaquías
intentó conmoverles usando su vívido método de diálogo con un pueblo infiel.
    Se ha señalado que Malaquías hace honor a su nombre: «Mi mensajero» o «mensajero
de JEHOVÁ», porque en sus cuatro cortos capítulos, el profeta describe a tres mensajeros: el
sacerdote del Señor (2:2); Juan el Bautista (3:1a); y nuestro Señor mismo (3:16).
    Malaquías recoge la última súplica de Dios para con Su pueblo en el periodo del
Antiguo Testamento. Tras él, la voz profética permanecerá en silencio durante cuatro
siglos, hasta la venida de Juan el bautista.
    Vale la pena considerar que, a pesar de las fechas «tardías» que algunos críticos puedan
atribuir a Malaquías u otras profecías, definitivamente éstas se escribieron con antelación a
las venidas de Juan y del Señor Jesús. Y es así que son verdaderas profecías, y no mera
«historia escrita como si fuese profecía», tal como alegan algunos críticos destructivos.

                                     BOSQUEJO
I. LAS ACUSACIONES DE JEHOVÁ CONTRA ISRAEL, LAS RESPUESTAS DE
ELLOS, Y ADVERTENCIAS DE LOS JUICIOS DE DIOS (1:1–3:15)
   A. La Ingratitud (1:1–5)
   B. El Sacrilegio de los Sacerdotes (1:6–14)
   C. La Condenación de los Sacerdotes (2:1–9)
   D. El Divorcio y los Matrimonios Mixtos (2:10–16)
   E. La Negación de la Santidad y Justicia de Dios (2:17)
   F. Paréntesis: Venida del Mesías en Juicio (3:1–6)
   G. La Continua Recaída del Pueblo (3:7)
   H. Robando a Dios los Diezmos y Ofrendas (3:8–12)
    I. Las Falsas Acusaciones Contra Dios (3:13–15)
II. LA BENDICIÓN DEL REMANENTE Y EL JUICIO DE LOS IMPÍOS (3:16–4:6)
   A. La Restauración del Remanente Fiel (3:16–18)
   B. El Juicio de los Impíos (4:1)
   C. La Venida del Mesías al Remanente (4:2–3)
   D. Conclusión: Llamado a la Obediencia, con la Promesa de la Venida del Profeta
Elías (4:4–6)
                                    Comentario
I. LAS ACUSACIONES DE JEHOVÁ CONTRA ISRAEL,
LAS RESPUESTAS DE ELLOS, Y ADVERTENCIAS DE LOS
JUICIOS DE DIOS (1:1–3:15)

A.    La Ingratitud (1:1–5)
    En el primer capítulo, vemos al Señor haciendo algunas acusaciones contra el pueblo, y
el pueblo contestando con fuertes negativas. Primero, JEHOVÁ declara Su amor para con
ellos, y ellos le responden que lo demuestre: «¿En que nos amaste?». Hace esto
recordándoles Su amor por Jacob (de quien ellos descendían), Su rechazo de Esaú y Sus
juicios sobre los descendientes de Esaú, los edomitas. Los ojos del pueblo de Israel verían
la desolación de Edom, y entonces reconocerían la grandeza de Dios.

B.   El Sacrilegio de los Sacerdotes (1:6–14)
    1:6 Entonces JEHOVÁ acusa a los sacerdotes de despreciar Su nombre y no honrarle ni
temerle. Ellos piden evidencias de su comportamiento profano.
    1:7–8 El Señor les acusa de traer ofrendas inmundas, cosa que también niegan, pero Él
les recuerda su actitud al pensar que para Dios sirve cualquier cosa. Sacrificaban lo cojo y
lo enfermo, lo cual jamás se atreverían a presentar a su príncipe.
    1:9 El profeta les apremia a que se arrepientan de sus pecados para que la ira de Dios se
aparte de ellos.
    1:10 JEHOVÁ de los ejércitos desea que alguien cierre las puertas del templo para que
cesen los sacrificios, pues éstos le resultaban completamente inaceptables.
    1:11 Pero JEHOVÁ vindicará Su nombre entre las naciones, aun si Su propio pueblo
no quiere honrarle.
    1:12–14 Los judíos despreciaban las cosas santas del templo y estaban hastiados de
servir a Dios. Una maldición descansaría sobre todos aquellos que trajesen para sacrificar a
Dios de lo que les sobraba. La razón es que JEHOVÁ de los ejércitos es Gran Rey, y Su
nombre es temible entre las naciones.

C.    La Condenación de los Sacerdotes (2:1–9)
    Se les advierte solemnemente a los sacerdotes de un juicio terrible si no se arrepienten
y cambian sus caminos. Se les recuerda que los sacerdotes del pasado fueron fieles al pacto
de Dios con Leví, pero ahora se han vuelto completamente corruptos, por lo cual Dios les
ha hecho viles y bajos ante todo el pueblo.

D.    El Divorcio y los Matrimonios Mixtos (2:10–16)
    2:10–12 A continuación Dios trata el asunto del divorcio y el matrimonio con mujeres
paganas e idólatras. El pueblo de Judá se había portado de manera desleal casándose con
extranjeras, destruyendo así su solidaridad nacional. Los que se unían en matrimonios
mixtos serían cortados.
    2:13–16 El pueblo lloraba en el altar porque el Señor no aceptaba con gusto sus
ofrendas. ¿Por qué no? Porque JEHOVÁ había atestiguado sus matrimonios, los cuales
ellos ahora rompían con toda facilidad. Era Su intención que éste fuera un pueblo puro,
produciendo una descendencia para Dios y viviendo en separación, apartado de las
corrupciones de los paganos. Dios declara que aborrece el repudio y la iniquidad
consecuente.
    Baldwin expone el vínculo entre el divorcio (repudio) y la violencia (iniquidad) (BAS,
margen) de la siguiente manera:
   «Él considera al que practica el divorcio como al que cubre de violencia su vestidura,
una expresión figurada que se refiere a todo tipo de injusticia crasa que, al igual que la
sangre de una víctima degollada, deja una marca que todos pueden contemplar».

E.   La Negación de la Santidad y Justicia de Dios (2:17)
    Habían hecho cansar a JEHOVÁ, diciendo que a Él no le importaba la conducta del que
hace mal. Hipócritamente le retaban a que interviniese, diciendo: «¿Dónde está el Dios de
justicia?»

F.   Paréntesis: Venida del Mesías en Juicio (3:1–6)
    3:1 Ahora Dios responde al reto impío del versículo anterior. Él enviará Su mensajero,
una promesa que tuvo un cumplimiento pasado y parcial en Juan el Bautista, pero que
espera un cumplimiento pleno y futuro cuando Elías (4:5) prepare el camino del Señor, el
mensajero del pacto (BAS) a quien deseaban (ironía). La ironía aquí consiste en que cuando
Él vino (Su primera venida), la nación de Israel no le deseó, sino que le crucificó.
    3:2–4 El tiempo de Su venida se refiere a la Segunda Venida. El Señor vendrá a juzgar
el pecado, ¿y quién podrá estar en pie? Este ministerio purificador, representado cuando
Cristo limpió el templo, se verá finalmente cumplido en Su Segunda Venida. Los hijos de
Leví (sacerdotes) serán purificados para que puedan efectuar ofrendas de santidad y
justicia gratas a JEHOVÁ, como en los días pasados.
    3:5 El Señor también castigará a los hechiceros y adúlteros, a los que juran mentira,
a los que oprimen al jornalero, a la viuda y al huérfano, así como a los que hacen
injusticia al extranjero.
    3:6 El hecho de que los hijos de Jacob se preserven de ser consumidos se debe a la
realidad de que JEHOVÁ es el Inmutable.

G.    La Continua Recaída del Pueblo (3:7)
   JEHOVÁ invita al pueblo a volverse a Él, pero ellos niegan haberse apartado,
preguntando hipócritamente: «¿En qué hemos de volvernos?»

H.    Robando a Dios los Diezmos y Ofrendas (3:8–12)
    Bajo la ley mosaica, los israelitas debían dar un diezmo de todos sus productos y
víveres al Señor (o podían redimirlo con dinero y añadir una quinta parte). Los diezmos
eran tan sólo parte de multitud de ofrendas, y eran un reconocimiento de que todo pertenece
a Dios y que Él es el Dador de todas las posesiones.
    El Nuevo Testamento enseña a los creyentes a dar de manera sistemática, generosa
(liberal) y alegre, y según el Señor les haya prosperado, esto es, proporcionalmente. Pero no
hay mención alguna de diezmos. Más bien lo que sugiere es que, si el judío viviendo bajo la
ley daba un diezmo, ¡cuánto más debiera dar un cristiano que vive bajo la gracia!
    En el Antiguo Testamento, la recompensa a la fidelidad en el diezmo era riqueza
material; en la actualidad, la recompensa de la mayordomía fiel es riqueza espiritual.
     Así que les recuerda cómo están fallando en traer sus diezmos y ofrendas, robando a
Dios y trayendo maldición sobre sí mismos. Si ellos son fieles con sus diezmos, Él les
bendecirá con abundancia increíble, tanta, que no habrá suficiente lugar (BAS, margen).
Les librará de sequía, plaga, enemigos y langostas, y les convertirá en bendición en la
tierra.

I.   Las Falsas Acusaciones Contra Dios (3:13–15)
    De nuevo, JEHOVÁ les acusa de haber hablado palabras violentas contra Él, diciendo
que no vale la pena servir a Dios ni obedecerle. Estaban enseñando que los soberbios, los
impíos, y los que tentaban a Dios no sólo prosperaban, sino que además escapaban sin
castigo.

II. LA BENDICIÓN DEL REMANENTE Y EL JUICIO DE
LOS IMPÍOS (3:16–4:6)

A.   La Restauración del Remanente Fiel (3:16–18)
   Pero entre el pueblo quedaba un remanente fiel a JEHOVÁ. Éstos serán librados y
bendecidos, y reconocidos como posesión propia de Dios, siendo Su especial tesoro.
   William Kelly comenta:

   «Los judíos mismos ya no se jactarán por ser meramente judíos. Se darán cuenta de la
vanidad de lo externo; valorarán lo que es de Dios y aborrecerán más a los que son malos
porque son judíos (v. 18)».

B.   El Juicio de los Impíos (4:1)
    Viene el día, ardiente como un horno, en el que todos los soberbios e impíos serán
destruidos, desde la raíz hasta la rama.

C.   La Venida del Mesías al Remanente (4:2–3)
    Los fieles recibirán al Sol de Justicia, quien traerá salvación en sus alas. Todos los
que temen el nombre de Dios triunfarán sobre sus enemigos, que serán como ceniza bajo
sus pies.

D. Conclusión: Llamado a la Obediencia, con la Promesa de la Venida
del Profeta Elías (4:4–6)
    El libro concluye con una exhortación a recordar la ley de Moisés, y con la promesa
que enviará a Elías a Israel antes del día de JEHOVÁ. Él reformará las vidas de los Suyos,
haciéndoles semejantes a sus antepasados piadosos. De otro modo, Dios tendrá que visitar
la tierra con maldición. Cuando se lee Malaquías en la sinagoga, los judíos repiten el
versículo 5 después de haber leído el 6, para que el libro no termine con maldición. Pero,
como bien observa Wolf: «este intento de suavizar el mensaje no cambia la triste realidad».
    Dado que nosotros leemos el Antiguo Pacto con la resplandeciente luz del Nuevo,
considero oportuno concluir la sección del comentario al Antiguo Testamento citando el
último párrafo del piadoso comentario de los eruditos Keil y Delitzsch, que une
extraordinariamente el uno con el otro:

    «La ley y los profetas dieron testimonio de Cristo, y Cristo no vino a abolir la ley y los
profetas, sino a cumplirlos. Por lo tanto, sobre el Monte de la Transfiguración se
aparecieron Moisés, el fundador de la ley y mediador del antiguo pacto, y el profeta Elías,
como el restaurador de la ley en Israel, para hablar con el Señor de Su muerte que tendría
lugar en Jerusalén… para testimonio práctico a los apóstoles y a todos nosotros, de que
Jesucristo, quien puso Su vida por la nuestra para llevar nuestro pecado y redimirnos de la
maldición de la ley, era el Hijo amado del Padre, a quien debemos oír, para que creyendo
en Su nombre seamos hijos de Dios y herederos de la vida eterna».

Bibliografía
Baldwin, Joyce G. Haggai, Zechariah, Malachi: An Introduction and Commentary. The
Tyndale Old Testament Commentaries. Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1972.
Feinberg, Charles Lee. Habakkuk, Zephaniah, Haggai and Malachi. New York: American
Board of Mission to the Jews, Inc., 1951.
———. The Minor Prophets. Chicago: Moody Press, 1976.
Keil, C. F. «Malachi». En Biblical Commentary on the Old Testament. Vol. 26. Grand
Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1971.
Kelly, William. Lectures Introductory to the Study of the Minor Prophets. London: C. A.
Hammond Trust Bible Depot, n.d.
Logsdon, S. Franklin. Malachi or Will a Man Rob God? Chicago: Moody Press, 1961.
Morgan G. Campbell. The Minor Prophets. Old Tappan, N.J.: Flemming H. Revell
Company, 1960.
Tatford, Frederick A. The Minor Prophets. Vol. 3. Reimpresión (3 vols.). Minneapolis:
Klock & Klock Christian Publishers, 1982.
Wolf, Herbert. Haggai and Malachi. Chicago Moody Press, 1976.
Henry, M. Comentario Matthew Henry. Vol. 7 —Proféticos 2. CLIE, Terrassa.
Morgan, G. Campbell. Profetas menores. CLIE, Terrassa.
Morris, Carlos A. Mensajes mayores de los profetas menores. Editorial CLIE, Barcelona.

				
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