Docstoc

Comentario Biblico W McDonlad CANTARES

Document Sample
Comentario Biblico W McDonlad CANTARES Powered By Docstoc
					     COMENTARIO BÍBLICO
             DE
     WILLIAM MacDONALD
                                    Editorial CLIE




                         CANTARES

William MacDonald
Título original en inglés: Believer’s Bible Commentary
Algunos de los materiales de esta obra fueron editados previamente por Harold Shaw
Publishers y Walterick Publishers, y han sido empleados con su permiso. No obstante, han
sido revisados, expandidos y editados considerablemente.
Publicado originalmente en dos tomos, Antiguo y Nuevo Testamento.
Traductores de la versión española del Antiguo Testamento:
Neria Díez, Donald Harris, Carlos Tomás Knott, José Antonio Septién.
Editor y revisor de traducciones: Carlos Tomás Knott.
Traductor de la versión española del Nuevo Testamento:
Santiago Escuain.
Copyright © 2004 por CLIE para esta edición completa en español.
Este comentario se basa en la traducción Reina Valera, revisión de 1960.
Copyright © 1960 Sociedades Bíblicas Unidas.
Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de esta versión.
«BAS » indica que la cita es de la versión Biblia de las Américas,
Copyright © 1986 The Lockman Foundation.
Los esquemas y otros gráficos son propiedad de William MacDonald.
Depósito Legal:
ISBN: 978-84-8267-410-0
Clasifíquese:
98 HERMENÉUTICA:
Comentarios completos de toda la Biblia
C.T.C. 01-02-0098-04
Referencia: 22.45.73
                               Prefacio del autor
    El propósito del Comentario Bíblico de William MacDonald es darle al lector cristiano
medio un conocimiento básico del mensaje de la Sagrada Biblia. También tiene como
propósito estimular un amor y apetito por la Biblia de modo que el creyente deseará
profundizar más en sus tesoros inagotables. Confío en que los eruditos encuentren alimento
para sus almas, pero deberán tener en consideración y comprender que el libro no fue
escrito primariamente para ellos.
    Todos los libros han sido complementados con introducciones, notas y bibliografías.
    A excepción de Salmos, Proverbios y Eclesiastés, la exposición del Antiguo
Testamento se presenta principalmente de párrafo en párrafo en lugar de versículo por
versículo. Los comentarios sobre el texto son aumentados por aplicaciones prácticas de las
verdades espirituales, y por un estudio sobre tipos y figuras cuando es apropiado.
    Los pasajes que señalan al Redentor venidero reciben trato especial y se comentan con
más detalle. El trato de los libros de Salmos, Proverbios y Eclesiastés es versículo por
versículo, porque no se prestan a condensación, o bien porque la mayoría de los creyentes
desea estudiarlos con más detalle.
    Hemos intentado enfrentar los textos problemáticos y cuando es posible dar
explicaciones alternativas. Muchos de estos pasajes ocasionan desesperación en los
comentaristas, y debemos confesar que en tales textos todavía «vemos por espejo,
oscuramente».
    Pero la misma Palabra de Dios, iluminada por el Espíritu Santo de Dios, es más
importante que cualquier comentario sobre ella. Sin ella no hay vida, crecimiento, santidad
ni servicio aceptable. Debemos leerla, estudiarla, memorizarla, meditar sobre ella y sobre
todo obedecerla. Como alguien bien ha dicho: «La obediencia es el órgano del
conocimiento espiritual».
                           Willian McDonald

                         Introducción del editor
    «No menospreciéis los comentarios». Éste fue el consejo de un profesor de la Biblia a
sus alumnos en Emmaus Bible School (Escuela Bíblica Emaús) en la década de los 50. Al
menos un alumno se ha acordado de estas palabras a lo largo de los años posteriores. El
profesor era William MacDonald, autor del Comentario Bíblico. El alumno era el editor de
la versión original del Comentario en inglés, Arthur Farstad, quien en aquel entonces estaba
en su primer año de estudios. Sólo había leído un comentario en su vida: En los Lugares
Celestiales (Efesios) por H. A. Ironside. Cuando era joven leía ese comentario cada noche
durante un verano, y así Farstad descubrió qué es un comentario.

¿Qué es un comentario?
    ¿Qué es exactamente un comentario y por qué no debemos menospreciarlo? Un editor
cristiano hizo una lista de quince tipos de libros relacionados con la Biblia. No debería
extrañar, entonces, si algunas personas no saben describir la diferencia entre un comentario,
una Biblia de estudio, una concordancia, un atlas, un interlineal y un diccionario bíblico,
nombrando sólo cinco categorías.
    Aunque sea una perogrullada, un comentario comenta, es decir, hace un comentario que
ayuda a entender el texto, versículo por versículo o de párrafo en párrafo. Algunos
cristianos desprecian los comentarios y dicen: «sólo quiero leer la Biblia misma y escuchar
una predicación». Suena a piadoso, pero no lo es. Un comentario meramente pone por
impreso la mejor (y más difícil) clase de exposición bíblica: la enseñanza y predicación de
la Palabra de Dios versículo por versículo. Algunos comentarios (por ejemplo, los de
Ironside) son literalmente sermones impresos. Además, las más grandes exposiciones de la
Biblia de todas las edades y lenguas están disponibles en forma de libro en inglés (tarea que
todavía nos incumbe en castellano). Desafortunadamente, muchos son tan largos, tan
antiguos y difíciles que el lector cristiano corriente se desanima y no saca mucho provecho.
Y ésta es una de las razones de ser del Comentario Bíblico de William MacDonald.

Tipos de comentarios
    Teóricamente, cualquier persona interesada en la Biblia podría escribir un comentario.
Por esta razón, hay toda una gama de comentarios desde lo muy liberal hasta lo muy
conservador, con todos los matices de pensamientos en el intermedio. El Comentario
Bíblico de William MacDonald es un comentario muy conservador, que acepta la Biblia
como la Palabra de Dios inspirada e inerrante, y totalmente suficiente para la fe y la
práctica.
    Un comentario podría ser muy técnico (con detalles menudos de la sintaxis del griego y
hebreo), o tan sencillo como una reseña. Este comentario está entre estos dos extremos.
Cuando hacen falta comentarios técnicos, se hallan en las notas al final de cada libro. El
escritor comenta seriamente los detalles del texto sin evadir las partes difíciles y las
aplicaciones convincentes. El hermano MacDonald escribe con una riqueza de exposición.
La meta no es producir una clase de cristianos nominales con comprensión mínima y sin
mucho compromiso, sino más bien discípulos.
    Los comentarios también suelen distinguirse según su «escuela teológica»:
conservadora o liberal, protestante o católico romano, premilenial o amilenial. Este
comentario es conservador, protestante y premilenial.

Cómo emplear este libro
    Hay varias formas de acercarse al Comentario Bíblico de William MacDonald.
Sugerimos el siguiente orden como provechoso:
    Hojear: Si le gusta la Biblia o la ama, le gustará hojear este libro, leyendo un poco en
diferentes lugares y disfrutándolo así de forma rápida, apreciando el sentido general de la
obra.
    Un Pasaje específico: Puede que tengas una duda o pregunta acerca de un versículo o
párrafo, y que necesites ayuda sobre este punto. Búscalo en el lugar apropiado en el
contexto y seguramente hallarás material bueno.
    Una doctrina: Si estudia la creación, el día de reposo, los pactos, las dispensaciones, o
el ángel de JEHOVÁ, busque los pasajes que tratan estos temas. El índice indica los ensayos
que hay sobre esta clase de tema. En el caso de algo que no aparezca en el índice, use una
concordancia para localizar las palabras claves que le guiarán a los pasajes centrales que
tratan el punto en cuestión.
    Un libro de la Biblia: Quizá en su congregación estudian un libro del Antiguo
Testamento. Será grandemente enriquecido en sus estudios (y tendrá algo que contribuir si
hay oportunidad) si durante la semana antes de cada estudio lee la porción correspondiente
en el comentario.
    Toda la Biblia: Tarde o temprano cada cristiano debe leer toda la Biblia, comenzando
en el principio y continuando hasta el final, sin saltar pasajes. A lo largo de la lectura se
encontrarán textos difíciles. Un comentario cuidadoso y conservador como éste puede ser
de mucha ayuda.
    El estudio de la Biblia puede parecerle al principio como «trigo molido», es decir:
nutritivo pero seco, pero si persevera y progresa, ¡vendrá a ser como «tarta de chocolate»!
    El consejo del hermano MacDonald, dado hace tantos años: «no menospreciéis los
comentarios», todavía es válido. Habiendo estudiado cuidadosamente sus comentarios
sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, puedo decir lo siguiente: «¡disfrútelo!».

                                   Abreviaturas
                        Abreviaturas de libros de la Biblia
        Libros del Antiguo Testamento

Gn.           Génesis
Éx.           Éxodo
Lv.           Levítico
Nm.           Números
Dt.           Deuteronomio
Jos.          Josué
Jue.          Jueces
Rt.           Rut
1 S.          1 Samuel
2 S.          2 Samuel
1 R.          1 Reyes
2 R.          2 Reyes
1 Cr.         1 Crónicas
2 Cr.         2 Crónicas
Esd.          Esdras
Neh.          Nehemías
Est.          Ester
Job           Job
Sal.          Salmos
Pr.           Proverbios
Ec.           Eclesiastés
Cnt.          Cantares
Is.           Isaías
Jer.          Jeremías
Lm.           Lamentaciones
Ez.           Ezequiel
Dn.           Daniel
Os.           Oseas
Jl.           Joel
Am.           Amós
Abd.          Abdías
Jon.          Jonás
Mi.           Miqueas
Nah.          Nahúm
Hab.          Habacuc
Sof.          Sofonías
Hag.          Hageo
Zac.          Zacarías
Mal.          Malaquías

        Libros del Nuevo Testamento

Mt.           Mateo
Mr.           Marcos
Lc.           Lucas
Jn.           Juan
Hch.          Hechos
Ro.           Romanos
1 Co.         1 Corintios
2 Co.         2 Corintios
Gá.           Gálatas
Ef.           Efesios
Fil.          Filipenses
Col.          Colosenses
1 Ts.         1 Tesalonicenses
2 Ts.         2 Tesalonicenses
1 Ti.         1 Timoteo
2 Ti.         2 Timoteo
Tit.          Tito
Flm.          Filemón
He.           Hebreos
Stg.          Santiago
1 P.          1 Pedro
2 P.          2 Pedro
1 Jn.         1 Juan
2 Jn.         2 Juan
3 Jn.         3 Juan
Jud.          Judas
Ap.           Apocalipsis
     Abreviaturas de versiones de la Biblia, traducciones y paráfrasis


ASV                  American Standard Version
BAS                  Biblia de las Américas
FWG                  Biblia Numérica de F. W. Grant
JBP                  Paráfrasis de J. B. Phillips
JND                  New Translation de John Nelson Darby
KJV                  King James Version
KSW                  An Expanded Translation de Kenneth S. Wuest
LB                   Living Bible (paráfrasis de la Biblia, que existe en castellano como
La Biblia al Día)
NASB                 New American Standard Bible
NEB                  New English Bible
NIV                  New International Version
NKJV                 New King James Version
R.V.                 Revised Version (Inglaterra)
RSV                  Revised Standard Version
RV                   Reina-Valera, revisión de 1909
RVR                  Reina-Valera, revisión de 1960
RVR77                Reina-Valera, revisión de 1977
V.M.                 Versión Moderna de H. B. Pratt


                                 Otras abreviaturas
a.C.          Antes de Cristo
Aram.         Arameo
AT            Antiguo Testamento
c.            circa, alrededor
cap.          capítulo
caps.         capítulos
CBC           Comentario Bíblico
cf.           confer, comparar
d.C.          después de Cristo
e.g.          exempli gratia, por ejemplo
ed.           editado, edición, editor
eds.          editores
et al.        et allii, aliæ, alia, y otros
fem.          femenino
Gr.           griego
i.e.          id. est, esto es
ibid.         ibidem, en el mismo lugar
ICC           International Critical Commentary
lit.          literalmente
LXX           Septuaginta (antigua versión gr. del AT)
M              Texto Mayoritario
marg.          margen, lectura marginal
masc.          masculino
ms., mss.,     manuscrito(s)
MT             Texto Masorético
NCI            Nuevo Comentario Internacional
NT             Nuevo Testamento
NU             NT griego de Nestle-Aland/S. Bíblicas Unidas
p.ej.          por ejemplo
pág., págs.    página(s)
s.e.           sin editorial, sin lugar de publicación
s.f.           sin fecha
TBC            Tyndale Bible Commentary
Trad.          Traducido, traductor
v., vv.        versículo(s)
vol(s).        volumen, volúmenes
vs.            versus, frente a


                          Transliteración de palabras hebreas
   El Comentario al Antiguo Testamento, habiendo sido hecho para el cristiano medio que
no ha estudiado el hebreo, emplea sólo unas pocas palabras hebreas en el texto y unas
cuantas más en las notas finales.

                                  El Alfabeto Hebreo

Letra hebrea    Nombre          Equivalente en inglés

                    Álef          ´

                    Bet           b (v)

                    Guímel        g

                    Dálet         d

                    He            h

                    Vau           w

                    Zain          z
                   Chet           h

                   Tet            t

                   Yod            y

                   Caf            k (kh con la h aspirada)

                   Lámed          l

                   Mem            m

                   Nun            n

                   Sámec          s

                   Ayín           ´

                   Pe             p (ph)

                   Tsade          ts

                   Cof            q

                   Resh           r

                   Sin            s

                   Shin           sh (con la h aspirada)

                   Tau            t (th)


    El hebreo del Antiguo Testamento tiene veintidós letras, todas consonantes; los rollos
bíblicos más viejos no tenían vocales. Estos «puntos vocales», como se les llama, fueron
inventados y colocados durante el siglo VII d.C. El hebreo se escribe de derecha a
izquierda, lo opuesto a idiomas occidentales tales como español e inglés.
    Hemos empleado un sistema simplificado de transliteración (similar al que usan en el
estado de Israel en tiempos modernos y las transliteraciones populares). Por ejemplo,
cuando «bet» es pronunciado como la «v» en inglés, ponemos una «v» en la transliteración.
                 Transliteración de palabras griegas
Nombre griego   Letra griega   Equivalente en inglés
alfa                 α                  a
beta                 β                  b
gamma                γ                 g, ng
delta                δ                  d
épsilon              ε               e (corta)
tseta                ζ                  ts
eta                  η               e (larga)
zeta                 θ                  z
iota                 ι                   i
kappa                κ                  k
lambda               λ                   l
mu                   μ                  m
nu                   ν                  n
xi                   ξ                  x
ómicron              ο                  o
pi                   π                  p
rho                  π                   r
sigma                σ                   s
tau                  τ                   t
ípsilon              υ                 u, y
fi                   φ                   f
ji                   χ                   j
psi                  ψ                  ps
omega                ω               o (larga)
                                   CANTARES
                                     Introducción
    «Ahí, en el templo glorioso de Apocalipsis, lugar donde el Señor nuestro Dios ha
escogido poner Su nombre en gloria más brillante que la del templo en este mundo, está
este libro. Está como uno de los aposentos del templo en el monte Sion, pequeño, pero
acabado de lujo, las paredes y el techo son hechos de algo más rico que cedro, más rico
que mármol cubierto con zafiros. Está lleno de verdades enviadas del cielo por el Espíritu
Santo, y depositadas aquí para el consuelo y la delicia de los que aman el lugar de la
habitación de la casa de Dios, y el lugar donde mora Su gloria.»
                                                                                      George

I. Lugar Único En El Canon
     El título: «Cantar de los Cantares», es una expresión idiomática hebrea que significa «la
canción más exquisita». El Midrás hebreo lo llama «la canción más digna de alabanza, más
excelente, y más apreciada de todas». Cantar de los Cantares es también considerado el
libro más difícil de entender en la Biblia. Franz Delitzsch escribió: «Cantares es el libro
más oscuro del Antiguo Testamento». No es difícil disfrutarlo si aprecias la poesía, el amor
y la naturaleza, pero ¿qué es y qué significa?
     Los eruditos están divididos sobre esto, si es una antología de líricos del amor sin
relación los unos con los otros, un pequeño drama, o si es «un diálogo unido, dramático y
lírico de amor». A la luz de las expresiones repetidas y la continuidad de la historia, además
de la brevedad de la obra que no da la talla de una obra de teatro, y segunda de estas
opciones es la mejor.
     Pero todavía está la cuestión de cómo interpretar el libro. Es aquí que la imaginación de
sus lectores a lo largo de los siglos ha tenido su campo de recreo. Ciertos judíos y cristianos
han evitado el libro, creyéndose prudentes porque piensan que es «sensual», sin embargo,
algunos de los santos más devotos en la historia han hallado en sus páginas su refrigerio y
delicia.

II. Autor
    La tradición hebrea es que Salomón escribió Cantar de los Cantares en su juventud,
Proverbios en los años de su vigor, y Eclesiastés cuando era viejo, cuando estaba harto y
cansado de este mundo. Este punto de vista tiene mucho que lo apoya. Puesto que el autor
alaba la fidelidad matrimonial, ha sido sugerido que quizá Salomón dedicó este libro a la
primera de sus muchas esposas, antes de enzarzarse en la poligamia y las concubinas. Este
comentario, no obstante, tiene un punto de vista distinto.
    Siete versículos en Cantares nombran directamente a Salomón (1:1, 5; 3:7, 9, 11; 8:11–
12). El primero probablemente le identifica como el autor (aunque podría traducirse
«Cantar de los Cantares que es sobre Salomón»). Las alusiones a la naturaleza cuadran con
los intereses de Salomón (1 R. 4:33). También las referencias a los caballos reales, los
carros y la litera tienden a apoyar el origen salomónico del libro. Las referencias
geográficas sugieren que los lugares formaban parte de un gran reino unido, lo cual fue
verdad principalmente durante el reino de Salomón.
    Así que tenemos todas las razones por las que aceptar el punto de vista tradicional
acerca de quién es el autor, y los argumentos contrarios no son convencedores.

III. Fecha
    El Rey Salomón probablemente escribió éste, el más hermoso de sus 1.005 cantares (1
R. 4:32) en algún tiempo durante los cuarenta años de su reinado (971–931 a.C.). La
tradición de que todavía era joven y no hastiado de las muchas mujeres que después tuvo,
es lógica y atractiva.


IV. Trasfondo y Tema
    La interpretación cristiana usual que se le da al libro es que representa al amor de Cristo
por Su Iglesia. Esta interpretación es seguida en los titulares que se ponen sobre los
capítulos en muchas ediciones de la Biblia. Según este punto de vista, Salomón es una
figura de Cristo y la sulamita representa a la Iglesia. No obstante, el estudiante cuidadoso
de las Escrituras no puede por menos que notar que ésta no puede ser la interpretación
primaria del libro, puesto que la Iglesia era una verdad escondida en Dios desde la
fundación del mundo y no fue revelada hasta los apóstoles y los profetas del Nuevo
Testamento (Ro. 16:25–26; Ef. 3:9). Pocos cristianos negarían que en Cantares tenemos
una ilustración hermosa del amor de Cristo por Su Iglesia, pero es una aplicación y no la
interpretación. Es necesario que la interpretación primaria del libro tenga que ver con
JEHOVÁ y la nación de Israel.
    Una segunda interpretación considera al libro como una protesta contra la infidelidad
matrimonial. Salomón, con sus muchas mujeres, intenta seducir y ganarse a una joven
sulamita. Pero ella tiene un novio que es pastor, al cual es fiel y verdadera. Ella no cede ni
claudica ante los avances amorosos de Salomón. Cada vez que él le hace piropos, ella
comienza a hablar de su novio. Al final del libro, le vemos unida a su novio-pastor y
descansando en su amor. Los que aceptan esta interpretación del libro señalan que la
mayoría de las referencias a Salomón tienen en su contexto la ciudad y el palacio, mientras
que las referencias al pastor hablan de lugares rurales. Este contraste pronunciado entre la
ciudad y el campo refuerza la idea de que hay dos varones protagonistas en el drama, no
solamente uno. Esta interpretación no es popular porque pone a Salomón en una luz no
favorable. Sin embargo, es verdad que él practicaba la poligamia aunque el orden que Dios
establece para Su pueblo es la monogamia. La nación de Israel, por supuesto, había sido
infiel a JEHOVÁ, yendo tras otros amantes. En Cantares, se lee acerca de la hermosura del
amor fiel.
    Una tercera interpretación ve a la sulamita como una figura del remanente fiel de la
nación de Israel en un día futuro. Salomón representa al Señor Jesús. El Cantar es un retrato
de la relación de amor que disfrutarán los del remanente cuando miren a Él, a quien habían
traspasado, y lamenten por Él como se lamenta por hijo único. El hecho de que Salomón
practicara la poligamia no quita que en otro sentido sea figura del Señor. La figura es
imperfecta, pero lo que representa es perfecto.
    Una cuarta interpretación, muy popular hoy en día, es la de los que ven al libro como
escrito para animarnos al amor verdadero y la pureza dentro de los lazos matrimoniales. A
la luz de cómo el mundo ha explotado el tema del sexo fuera del matrimonio, ésta es una
opción viable y que encaja bien en lo que aprendemos en Génesis 1:27 y 2:20–24.
    De todos modos, sea cual sea la interpretación que nos parezca mejor, Cantar de los
Cantares ha sido empleado ampliamente, y creemos que con razón, por los matrimonios de
creyentes, en la noche de su boda y para mejorar su matrimonio.

                                   BOSQUEJO
   I. TÍTULO (1:1)
  II. LA SULAMITA EN LA CORTE DE SALOMÓN PIENSA EN SU NOVIO-
PASTOR Y HABLA DE ÉL Y DE SÍ MISMA A LAS MUJERES DEL PALACIO (1:2–8)
 III. SALOMÓN INTENTA SEDUCIR CON PALABRAS A LA SULAMITA PERO
ELLA SE HACE LA SORDA (1:9–2:6)
 IV. EL ENCARGO DE LA JOVEN A LAS DONCELLAS DE JERUSALÉN (2:7)
  V. LA SULAMITA RECUERDA UNA VISITA DE SU NOVIO-PASTOR QUE FUE
INTERRUMPIDA POR LA ORDEN DE SUS HERMANOS A VOLVER AL TRABAJO
(2:8–17)
 VI. LA JOVEN SUEÑA CON UN ENCUENTRO CON SU AMADO (3:1–4)
 VII. LA REPETICIÓN DEL ENCARGO A LAS DONCELLAS DE JERUSALÉN (3:5)
VIII. LA LLEGADA DE SALOMÓN Y SU SÉQUITO A JERUSALÉN (3:6–11)
  IX. SALOMÓN INTENTA DE NUEVO CORTEJAR A LA JOVEN PERO ELLA NO
SE DEJA IMPRESIONAR POR SUS ENCANTOS (4:1–6)
    X. EL NOVIO-PASTOR LLEGA Y APELA A LA JOVEN A SALIR DE
JERUSALÉN E IR A LA CASA QUE ELLOS TIENEN PREPARADA EN EL CAMPO,
Y ELLA EXPRESA SU ACUERDO (4:7–5:1)
   XI. LA SULAMITA RECUERDA UNA PESADILLA EN LA QUE ELLA PERDIÓ
UN ENCUENTRO CON ÉL PORQUE RESPONDIÓ TARDE (5:2–8)
   XII. AL SER INTERROGADA POR LAS MUJERES DE LA CORTE, ELLA
EXALTA LA BELLEZA DE SU AMADO, HACIENDO QUE ELLAS DESEEN VERLE
(5:9–6:3)
  XIII. SALOMÓN RENUEVA SUS IMPULSOS AMOROSOS (6:4–10)
  XIV. ELLA EXPLICA A LAS MUJERES DE LA CORTE LA FORMA
INESPERADA EN QUE ELLA FUE LLEVADA AL PALACIO (6:11–13)
    XV. EL INTENTO FINAL DE SALOMÓN, EL CUAL RESULTA VANO (7:1–10)
   XVI. ELLA CONVERSA CON SU NOVIO-PASTOR QUE HA LLEGADO PARA
SACARLA DE ALLÍ (7:11–8:2)
 XVII. EL ENCARGO FINAL A LAS DONCELLAS DE JERUSALÉN (8:3–4)
XVIII. LA PAREJA LLEGA A SU PUEBLO, INTERCAMBIA LOS VOTOS, Y VIVE
FELIZ (8:5–14)

                                   Comentario
I. TÍTULO (1:1)
   El Cantar de los Cantares es presentado como de Salomón; también podría significar
«acerca de Salomón».

II. LA SULAMITA EN LA CORTE DE SALOMÓN PIENSA
EN SU NOVIO-PASTOR Y HABLA DE ÉL Y DE SÍ MISMA A
LAS MUJERES DEL PALACIO (1:2–8)
    1:2–4 La sulamita anhela los besos de su novio-pastor; entonces, imaginándole
presente, le dice que su amor es mejor que el vino. Compara sus virtudes con el ungüento
fragante, y observa que es la razón por la que las demás doncellas le aman, pero ella
anhela que él llegue y le reclame como suya. Las doncellas de Jerusalén intentarán en
vano seguirles. El rey Salomón la ha metido en sus cámaras, supuestamente para añadirla
a su harén, pero en contra de su voluntad. Cuando las doncellas de Jerusalén adoptan como
suyos los sentimientos de ella acerca de su amado, ella comenta que al admirarle tienen
razón.
    1:5–6 A diferencia de las pálidas mujeres del palacio, la sulamita ha pasado mucho
tiempo en el sol guardando las viñas. Por eso su aspecto es bronceado, morena pero
hermosa.
    1:7–8 Sus pensamientos van en pos de su amado. Se pregunta dónde estará
apacentando al rebaño, y dónde lo hace descansar al mediodía. No entiende por qué no
puede estar con él en lugar de estar ahí, tapada con un velo en presencia de otros hombres,
quienes, según ella, no eran tan dignos.
    Las doncellas de Jerusalén sugieren sarcásticamente que ella siga las huellas del
rebaño para encontrarle.

III. SALOMÓN INTENTA SEDUCIR CON PALABRAS A
LA SULAMITA, PERO ELLA SE HACE LA SORDA (1:9–2:6)
    1:9–10 Salomón ahora comienza a cortejar a la sulamita. Ella le recuerda a una yegua
apreciada de los carros de Faraón. Ve sus mejillas adornadas con ornamentos escogidos
y su cuello cubierto con collares de oro.
    1:11 Usando la forma de 1ª persona plural: «nosotros», Salomón ofrece enriquecerle
con zarcillos de oro y tachonados de plata.
    1:12–14 La sulamita no se inmuta por los piropos del rey ni por sus ofertas. Sólo puede
pensar en su novio. Cuando el rey se sienta a su mesa, ella tiene su propia fuente de
fragancia: un saquito de mirra que guardaba cerca de sí como un recuerdo de su novio-
pastor. Él es a ella tan fragante como un racimo de flores de alheña en las viñas de En-
gadi.
    1:15 Salomón la corteja de nuevo; esta vez habla de su hermosura y compara sus ojos a
los de una paloma.
    1:16–17 Pero la sulamita cambia la conversación, al menos, en su mente, diciéndole a
su novio cuán hermoso es. Ella considera al campo como su casa, a la hierba como su
cama, y a los cedros y las ramas del ciprés como su techo. El escenario de su romance es
completamente pastoral; no tiene nada que ver con un palacio.
    2:1 La joven prosigue su discurso, y declara su propia carencia de hermosura y su falta
de dignidad. Cuando se compara a la rosa de Sarón y al lirio de los valles, no está
pensando en las flores cultivadas que nosotros llamamos «rosas» y «lirios» sino más bien
en las amapolas comunes y silvestres, o tal vez el azafrán.
    2:2 Salomón debió oír sus protestas de mediocridad porque le dice que es muy especial.
Comparada con las demás vírgenes ella es como un lirio entre los espinos.
    2:3 Cambiando de nuevo a las escenas rurales, ella ve a su amado como el manzano
cultivado entre los árboles silvestres. Siempre había sido una delicia estar con él, y la
comunión con él era muy dulce.
    2:4–6 Simplemente estar en su presencia era como estar en una casa de banquete;
siempre sobre ella estaba su bandera de amor. Sobrecogida por los pensamientos de él,
pide tortas de pasas y manzanas para refrescarse y sostenerse. Es como si él realmente
estuviera presente, sosteniéndola y abrazándola.

IV. EL ENCARGO DE LA JOVEN A LAS DONCELLAS DE
JERUSALÉN (2:7)
    Volviéndose a las doncellas de Jerusalén, la sulamita toca la clave del libro. El amor
tiene su tiempo. No debe ser despertado por medios carnales (como el rey intentaba hacer).
    Ella les encarga por los corzos y por las ciervas del campo que no despierten al amor
ni lo hagan velar hasta que quiera. En otras palabras: «el amor no es algo que comprar,
forzar o fingir, sino algo que debe venir espontáneamente, algo que dar libre y
sinceramente». Si Israel hubiera seguido esta norma sencilla, entonces no habría sido infiel
a JEHOVÁ.

V. LA SULAMITA RECUERDA UNA VISITA DE SU
NOVIO-PASTOR QUE FUE INTERRUMPIDA POR LA
ORDEN DE SUS HERMANOS A VOLVER AL TRABAJO
(2:8–17)
    2:8–14 Ahora la joven recuerda una visita de su amado en el pasado. Vino saltando
sobre los montes, brincando sobre los collados en su prisa por llegar donde ella estaba.
Tenía toda la gracia del corzo o del cervatillo. De pronto estaba tras la pared, mirando
por las ventanas, atisbando por las celosías. Ella escuchaba su voz, llamándole a salir
con él. La noche negra del invierno había pasado y la lluvia se acabó. Habían aparecido
todas las señales de la primavera: las flores, la tórtola, la higuera con sus higos verdes y
las vides en cierne con sus uvas tiernas. Le anima de este modo: «Levántate, oh amiga
mía, hermosa mía, y ven». Quizá hubiera una demora, porque entonces él le pide que se
acerque a la ventana, para que vea su rostro y escuche su voz. Hasta ahora estaba oculta de
su vista, como una paloma en los agujeros de la peña, o en lo escondido de escarpados
parajes.
    2:15 Cualquier posibilidad de salir se perdió cuando aparecieron sus hermanos y le
mandaron (en el original el mandato está en forma plural) cazar las zorras pequeñas que
arruinaban las viñas en el momento crucial, cuando estaban en cierne.
    2:16–17 Esto es un gran desánimo, pero ella se consuela pensando que ella y su novio-
pastor se pertenecen mutuamente. Así que con otras palabras ella le dijo: «Vuélvete alguna
vez al anochecer, cuando hayan volado las sombras. Vuélvete con la velocidad del
cervatillo sobre los montes de Beter (o separación, es decir, los montes que nos separan)».

VI. LA JOVEN SUEÑA CON UN ENCUENTRO CON SU
AMADO (3:1–4)
    Ahora la sulamita recuerda un sueño que tuvo en el que hubo un encuentro con su
amado. Una noche ella le buscaba, pero no le podía hallar, y así entró en la ciudad y le
buscaba en las calles y las plazas, y aun preguntó a los guardas. Entonces casi en seguida
le encontró, le abrazó y le llevó consigo al hogar de su familia.

VII. REPETICIÓN DEL ENCARGO A LAS DONCELLAS
DE JERUSALÉN (3:5)
   Se interrumpe para repetir el encargo a las doncellas de Jerusalén: no despertéis ni
hagáis velar al amor, hasta que quiera.

VIII. LA LLEGADA DE SALOMÓN Y SU SÉQUITO A
JERUSALÉN (3:6–11)
    La escena cambia. Ahora observamos la llegada grandiosa y pintoresca de Salomón y
su séquito a Jerusalén. La pregunta implícita es: «¿Quién puede resistir los avances
románticos de semejante rey glorioso?» Y la respuesta implícita es, por supuesto: «La
sulamita puede». Ella es fiel a su propio amado, y está sorda a todas las demás voces.
    Los espectadores al lado de la ruta del desfile real se asombran al ver la llegada del rey,
con las nubes de mirra e incienso que le acompañan. Ven la litera o el palanquín de
Salomón, guardado por sesenta soldados armados. Dentro están los pilares magníficos de
plata, el respaldo de oro, el asiento de grana, y el interior recamado amorosamente por
las doncellas de Jerusalén. Los ciudadanos de Sion son llamados a dar la bienvenida al
rey Salomón que lleva la corona que su madre le dio en el día de su boda.

IX. SALOMÓN INTENTA DE NUEVO CORTEJAR A LA
JOVEN, PERO ELLA NO SE DEJA IMPRESIONAR POR
SUS ENCANTOS (4:1–6)
    4:1–5 Hay una diferencia de opinión entre los que mantienen el punto de vista de tres
personajes en Cantares, acerca de si aquel que habla en estos versículos es Salomón o el
pastor. Vamos a suponer que sea Salomón con sus muchas esposas, que acaba de volver a
Jerusalén e intenta de nuevo cautivar a la sulamita.
    Él se lanza a una descripción detallada de la hermosura de ella. Sus ojos miran detrás
del velo y le recuerdan los ojos de una paloma. El brillo ondulado de sus cabellos hace
que se parezcan a una manada de cabras descendiendo las laderas del monte Galaad en
pleno sol. Sus dientes blancos y brillantes le hacen pensar en manadas de ovejas
trasquiladas y recién lavadas. Son como corderos gemelos en el sentido de que los de arriba
tienen su pareja en los de abajo; no falta ninguno. Sus labios son como hilo de grana, y la
simetría de su boca es perfecta. Sus mejillas, tras su velo, son como cachos de granada.
Su cuello es como la torre de David, que habla de fuerza y dignidad. Sus dos pechos,
como gemelos de gacela, que sugiere delicadeza y hermosura tierna.
    4:6 La sulamita interrumpe para dejar saber a Salomón que ella es insensible a sus
piropos, y que anticipa con ganas la reunión con su amado. Cuando el día refresque y las
sombras desaparezcan, ella irá al monte de la mirra, y al collado del incienso, es decir, a
su novio-pastor.

X. EL NOVIO-PASTOR LLEGA Y APELA A LA JOVEN A
SALIR DE JERUSALÉN E IR A LA CASA QUE ELLOS
TIENEN PREPARADA EN EL CAMPO, Y ELLA EXPRESA
SU ACUERDO (4:7–5:1)
    4:7–15 Ahora aparece el pastor y anima a su novia a ir con él desde el Líbano, a la vez
que le alaba por su hermosura, amor, labios, la fragancia de sus vestidos, lo cual quiere
decir su vida y su castidad. Él le asemeja a un huerto bien regado, llevando los frutos más
escogidos y las especias más fragantes.
    4:16 En lenguaje poético, ella le invita a venir al huerto y reclamarlo como suyo.
    5:1a Ahora responde el pastor a la invitación de la sulamita del 4:16, diciendo que
viene al huerto para recoger sus especias, para comer el panal y beber vino y leche.
    5:1b La última parte del versículo 1 parece ser una voz anónima de ánimo de los
espectadores interesados en estos dos que se aman ardientemente.

XI. LA SULAMITA RECUERDA UNA PESADILLA EN LA
QUE ELLA PERDIÓ UN ENCUENTRO CON ÉL PORQUE
RESPONDIÓ TARDE (5:2–8)
    5:2–7 Ahora la doncella describe un sueño en el que le oía llamando a la puerta,
llamándole a abrirla. Él estaba mojado con el rocío de la noche. Como se demoró un
poquito, porque ya se había bañado y retirado para la noche, él retiró su mano de la
puerta. Finalmente ella se levantó y se fue a la puerta. Sus manos se perfumaron con la
mirra líquida que él había dejado sobre la manecilla del cerrojo. Pero él se había
marchado. Ella le buscaba, y le llamaba, pero no podía hallarle. Los guardas de la
ciudad le tomaron equivocadamente por una mujer de mala reputación, le golpearon y le
quitaron el velo.
    5:8 En su tristeza ella encarga a las doncellas de Jerusalén que le digan, si por alguna
razón le ven, que ella todavía le ama tanto como siempre.
XII. AL SER INTERROGADA POR LAS MUJERES DE LA
CORTE, ELLA EXALTA LA BELLEZA DE SU AMADO,
HACIENDO QUE ELLAS DESEEN VERLE (5:9–6:3)
    5:9 Su entusiasmo constante acerca de un mero pastor despierta el interés de las
doncellas de Jerusalén. No entienden porqué alguien rechazaría el amor de Salomón por
amor el de un muchacho desconocido del campo, así que le preguntan qué hay de especial
en su amado.
    5:10–16 Esto le da justo la oportunidad que quiere para exaltar su atractivo físico como:
«señalado entre diez mil». Empleando una riqueza de metáforas poéticas y símiles, ella
habla enamorada de su complexión, cabeza, cabellos, ojos, mejillas, labios, manos,
cuerpo, piernas, aspecto y boca. Abreviando, su amado y su amigo es todo codiciable.
    6:1 Ahora las doncellas de Jerusalén desean ver este paragón de hermosura varonil.
Preguntan dónde podrían buscarle con ella.
    6:2–3 La respuesta de la joven es a propósito vaga y evasiva: él «descendió a su
huerto». ¿Para qué debería decirlo a ellas? Ella es suya, y él es suyo, ¡y así tiene que
quedar el asunto!

XIII. SALOMÓN RENUEVA SUS IMPULSOS AMOROSOS
(6:4–10)
    Salomón aparece de nuevo e intenta cortejarla. Empleando imágenes verbales del medio
oriente, habla como enloquecido de la hermosura de su rostro; mucho de lo que dice es una
repetición del 4:1–3. En su mente, ella sobrepasa las sesentas reinas, ochenta concubinas,
y vírgenes sin número. No solamente era ella la favorita de su madre, sino que también
las reinas, concubinas y vírgenes le alababan diciendo: «¿Quién es ésta que se muestra
como el alba, hermosa como la luna, esclarecida como el sol, imponente como ejércitos
en orden?».

XIV. ELLA EXPLICA A LAS MUJERES DE LA CORTE LA
INESPERADA EN QUE ELLA FUE LLEVADA AL PALACIO
(6:11–13)
    6:11–12 La sulamita deja pasar los piropos y las sugerencias de Salomón con una
explicación vaga, quizá de cómo el carro del rey pasó cuando ella estaba en el campo
mirando los frutos y el huerto de los nogales. El interés subsecuente del rey, en llevarle al
palacio en Jerusalén, no fue nada que ella hubiera deseado ni planificado.
    6:13 Cuando ella comienza a salir, o Salomón o las doncellas de Jerusalén, o bien sus
amigos, le llaman a volver para que miren una vez más su hermosura. Pero ella pregunta
por qué ellos desean mirar a alguien tan corriente como ella. La última linea en el versículo
es difícil. Los dos campamentos (hebreo: mahanaim) de los que la sulamita está
hablando, puede referirse a una danza en la que los dos grupos de danzantes se mueven en
hileras como entretejiéndose.
XV. EL INTENTO FINAL DE SALOMÓN, EL CUAL
RESULTA VANO (7:1–10)
    7:1–9a Salomón continúa su alabanza insincera, dando un retrato completo de los
encantos físicos de ella, comparándola a los lugares famosos de su gran reino: Hesbón,
Bat-rabim, Damasco y el monte Carmelo. La ve como la palmera majestuosa, y quisiera
abrazarle. Si lo hiciera, sus pechos serían como racimos de vid, el olor de su boca como
manzanas, y sus besos como el buen vino.
    7:9b–10 La joven termina la oración dejándole saber que su vino no es para él sino
para su amado. Ella es de su amado y no del rey. Al decir esto, sabía que en este mismo
momento su pastor también le deseaba.

XVI. ELLA CONVERSA CON SU NOVIO-PASTOR QUE
HA LLEGADO PARA SACARLA DE ALLÍ (7:11–8:2)
    7:11–13 Ahora el novio-pastor ha llegado a Jerusalén y ella está libre para ir con él al
campo y a los pueblos. Ella anticipa caminar en el campo con él, salir al romper el alba
para ir a las viñas y ver las vides… y los granados. En aquella escena rural, donde las
mandrágoras son fragantes, ella le dará su amor y toda clase de frutos agradables que
ella ha guardado para él.
    8:1–2 La sulamita todavía habla. Si el pastor solamente fuera su hermano mayor, ella
podría besarle sin ser reprochada. Le llevaría a la casa de su madre y ahí le serviría el
mejor vino adobado hecho con granado.

XVII. EL ENCARGO FINAL A LAS DONCELLAS DE
JERUSALÉN (8:3–4)
    En un comentario aparte a las doncellas de Jerusalén, la sulamita se ve en los brazos
de él, y les encarga por última vez que no despierten al amor hasta que quiera.

XVIII. LA PAREJA    LLEGA     A    SU     PUEBLO,
INTERCAMBIA LOS VOTOS, Y VIVE FELIZ (8:5–14)
    8:5a En su pueblo natal, los del pueblo le ven volviendo de Jerusalén, y preguntan:
«¿quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado?».
    8:5b Entonces, acercándose la pareja, el pastor señala lugares familiares: debajo de un
manzano fue donde comenzó su romance, y luego también le indica el lugar de su
nacimiento.
    8:6–7 La sulamita sugiere que renueven sus votos. Con palabras de gran hermosura que
han sido citadas ampliamente, ella afirma que su amor no tiene rival. Es tan fuerte como
la muerte, inapagable y más allá de todo precio.
    8:8–9 Hace años, cuando planificaban el futuro de la sulamita joven, sus hermanos
había tomado esta decisión. Si ella se mostrara casta, pura y fiel, ellos le darían una dote de
plata. Si, al contrario, ella fuera promiscua y accesible cual una puerta, ellos le
encerrarían y así le ocultarían.
    8:10–11 La joven les asegura, ahora que tiene edad para casarse, que ha sido constante
cual muro. Su amado lo sabe. Ella les habla de la viña de Salomón en Baal-hamón, con
sus muchos trabajadores.
    8:12 Pero a ella no le interesaba. Ella tenía su propia viña: su novio-pastor. Para ella,
Salomón podía quedarse con sus riquezas.
    8:13 En presencia de testigos, el pastor le pide que se comprometa con él ahora en
matrimonio, que diga «sí».
    8:14 En lenguaje figurado, ella dice a su amado que se dé prisa para reclamarla como
suya.
    Y así termina el libro. Ha sido llamado
    «la aprobación Antiguo Testamentaria de la monogamia, en la cara del ejemplo más
grosero de poligamia que hay en las Escrituras. Es un llamado poderoso a Israel en los
tiempos de Salomón, a volverse al ideal divinamente dado del amor y del matrimonio».

Bibliografía
Bellet, J. G. Meditations upon the Canticles (Meditaciones sobre Cantares). London: G.
Morrish, sin fecha.
Burrowes, George. A Commentary on the Song of Solomon (Comentario sobre el Cantar de
Cantares). Filadelfia: William S. & Alfred Martien, 1860.
Clarke, Arthur G. The Song of Songs (Cantar de Cantares). Kansas City, KS: Walterick
Publishers, sin fecha.
Delitzsch, Franz. «The Song of Songs» («El Cantar de los Cantares») en Biblical
Commentary on the Old Testament (Comentario Bíblico al Antiguo Testamento), vol. 16.
Gran Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Company, 1971.
Zöckler, Ott. «The Song of Solomon» («El Cantar de Salomón») en Lange’s Commentary
oh the Holy Scriptures (Comentario de Lange sobre las Sagradas Escrituras), vol. 5. Gran
Rapids: Zondervan Publishing House, 1960.
Grau. J. El más inspirado cántico de amor: Cantar de los Cantares. Ediciones Evangélicas
Europeas, Barcelona.
Henry, M. Comentario Matthew Henry. Vol. 5 —Poéticos 2. CLIE, Terrassa.
Ironside, H. A. Estudios Ironside: Cantar de los Cantares. CLIE, Terrassa.
Monroy, J. A. Dimensiones mágicas del amor. CLIE, Terrassa.
Nee, Watchman. Cantar de los Cantares. CLIE, Terrassa.
Simpson, A. B. Vida del amor del Señor. CLIE, Terrassa.
Vila-Pozo. Comentario Cantar de los Cantares. CLIE, Terrassa.

Revistas y Periódicos
Williams, W. Twyman. «The Song of Solomon» («El Cantar de Salomón»), Moody
Monthly, febrero 1947.

Materiales no publicados
Fastad Arthur, L. Literary Genre of the Song of Songs (Género Literario del Cantar de los
Cantares). Th. M. Tesis, Dallas Theological Seminary, 1967.

				
DOCUMENT INFO
Shared By:
Categories:
Tags:
Stats:
views:104
posted:11/17/2012
language:
pages:21