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Comentario Biblico W McDonald AMOS

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Comentario Biblico W McDonald  AMOS Powered By Docstoc
					     COMENTARIO BÍBLICO
             DE
     WILLIAM MacDONALD
                                    Editorial CLIE




                                   AMÓS

William MacDonald
Título original en inglés: Believer’s Bible Commentary
Algunos de los materiales de esta obra fueron editados previamente por Harold Shaw
Publishers y Walterick Publishers, y han sido empleados con su permiso. No obstante, han
sido revisados, expandidos y editados considerablemente.
Publicado originalmente en dos tomos, Antiguo y Nuevo Testamento.
Traductores de la versión española del Antiguo Testamento:
Neria Díez, Donald Harris, Carlos Tomás Knott, José Antonio Septién.
Editor y revisor de traducciones: Carlos Tomás Knott.
Traductor de la versión española del Nuevo Testamento:
Santiago Escuain.
Copyright © 2004 por CLIE para esta edición completa en español.
Este comentario se basa en la traducción Reina Valera, revisión de 1960.
Copyright © 1960 Sociedades Bíblicas Unidas.
Todas las citas bíblicas, a menos que se indique lo contrario, están tomadas de esta versión.
«BAS » indica que la cita es de la versión Biblia de las Américas,
Copyright © 1986 The Lockman Foundation.
Los esquemas y otros gráficos son propiedad de William MacDonald.
Depósito Legal:
ISBN: 978-84-8267-410-0
Clasifíquese:
98 HERMENÉUTICA:
Comentarios completos de toda la Biblia
C.T.C. 01-02-0098-04
Referencia: 22.45.73
                               Prefacio del autor
    El propósito del Comentario Bíblico de William MacDonald es darle al lector cristiano
medio un conocimiento básico del mensaje de la Sagrada Biblia. También tiene como
propósito estimular un amor y apetito por la Biblia de modo que el creyente deseará
profundizar más en sus tesoros inagotables. Confío en que los eruditos encuentren alimento
para sus almas, pero deberán tener en consideración y comprender que el libro no fue
escrito primariamente para ellos.
    Todos los libros han sido complementados con introducciones, notas y bibliografías.
    A excepción de Salmos, Proverbios y Eclesiastés, la exposición del Antiguo
Testamento se presenta principalmente de párrafo en párrafo en lugar de versículo por
versículo. Los comentarios sobre el texto son aumentados por aplicaciones prácticas de las
verdades espirituales, y por un estudio sobre tipos y figuras cuando es apropiado.
    Los pasajes que señalan al Redentor venidero reciben trato especial y se comentan con
más detalle. El trato de los libros de Salmos, Proverbios y Eclesiastés es versículo por
versículo, porque no se prestan a condensación, o bien porque la mayoría de los creyentes
desea estudiarlos con más detalle.
    Hemos intentado enfrentar los textos problemáticos y cuando es posible dar
explicaciones alternativas. Muchos de estos pasajes ocasionan desesperación en los
comentaristas, y debemos confesar que en tales textos todavía «vemos por espejo,
oscuramente».
    Pero la misma Palabra de Dios, iluminada por el Espíritu Santo de Dios, es más
importante que cualquier comentario sobre ella. Sin ella no hay vida, crecimiento, santidad
ni servicio aceptable. Debemos leerla, estudiarla, memorizarla, meditar sobre ella y sobre
todo obedecerla. Como alguien bien ha dicho: «La obediencia es el órgano del
conocimiento espiritual».
                           Willian McDonald

                         Introducción del editor
    «No menospreciéis los comentarios». Éste fue el consejo de un profesor de la Biblia a
sus alumnos en Emmaus Bible School (Escuela Bíblica Emaús) en la década de los 50. Al
menos un alumno se ha acordado de estas palabras a lo largo de los años posteriores. El
profesor era William MacDonald, autor del Comentario Bíblico. El alumno era el editor de
la versión original del Comentario en inglés, Arthur Farstad, quien en aquel entonces estaba
en su primer año de estudios. Sólo había leído un comentario en su vida: En los Lugares
Celestiales (Efesios) por H. A. Ironside. Cuando era joven leía ese comentario cada noche
durante un verano, y así Farstad descubrió qué es un comentario.

¿Qué es un comentario?
    ¿Qué es exactamente un comentario y por qué no debemos menospreciarlo? Un editor
cristiano hizo una lista de quince tipos de libros relacionados con la Biblia. No debería
extrañar, entonces, si algunas personas no saben describir la diferencia entre un comentario,
una Biblia de estudio, una concordancia, un atlas, un interlineal y un diccionario bíblico,
nombrando sólo cinco categorías.
    Aunque sea una perogrullada, un comentario comenta, es decir, hace un comentario que
ayuda a entender el texto, versículo por versículo o de párrafo en párrafo. Algunos
cristianos desprecian los comentarios y dicen: «sólo quiero leer la Biblia misma y escuchar
una predicación». Suena a piadoso, pero no lo es. Un comentario meramente pone por
impreso la mejor (y más difícil) clase de exposición bíblica: la enseñanza y predicación de
la Palabra de Dios versículo por versículo. Algunos comentarios (por ejemplo, los de
Ironside) son literalmente sermones impresos. Además, las más grandes exposiciones de la
Biblia de todas las edades y lenguas están disponibles en forma de libro en inglés (tarea que
todavía nos incumbe en castellano). Desafortunadamente, muchos son tan largos, tan
antiguos y difíciles que el lector cristiano corriente se desanima y no saca mucho provecho.
Y ésta es una de las razones de ser del Comentario Bíblico de William MacDonald.

Tipos de comentarios
    Teóricamente, cualquier persona interesada en la Biblia podría escribir un comentario.
Por esta razón, hay toda una gama de comentarios desde lo muy liberal hasta lo muy
conservador, con todos los matices de pensamientos en el intermedio. El Comentario
Bíblico de William MacDonald es un comentario muy conservador, que acepta la Biblia
como la Palabra de Dios inspirada e inerrante, y totalmente suficiente para la fe y la
práctica.
    Un comentario podría ser muy técnico (con detalles menudos de la sintaxis del griego y
hebreo), o tan sencillo como una reseña. Este comentario está entre estos dos extremos.
Cuando hacen falta comentarios técnicos, se hallan en las notas al final de cada libro. El
escritor comenta seriamente los detalles del texto sin evadir las partes difíciles y las
aplicaciones convincentes. El hermano MacDonald escribe con una riqueza de exposición.
La meta no es producir una clase de cristianos nominales con comprensión mínima y sin
mucho compromiso, sino más bien discípulos.
    Los comentarios también suelen distinguirse según su «escuela teológica»:
conservadora o liberal, protestante o católico romano, premilenial o amilenial. Este
comentario es conservador, protestante y premilenial.

Cómo emplear este libro
    Hay varias formas de acercarse al Comentario Bíblico de William MacDonald.
Sugerimos el siguiente orden como provechoso:
    Hojear: Si le gusta la Biblia o la ama, le gustará hojear este libro, leyendo un poco en
diferentes lugares y disfrutándolo así de forma rápida, apreciando el sentido general de la
obra.
    Un Pasaje específico: Puede que tengas una duda o pregunta acerca de un versículo o
párrafo, y que necesites ayuda sobre este punto. Búscalo en el lugar apropiado en el
contexto y seguramente hallarás material bueno.
    Una doctrina: Si estudia la creación, el día de reposo, los pactos, las dispensaciones, o
el ángel de JEHOVÁ, busque los pasajes que tratan estos temas. El índice indica los ensayos
que hay sobre esta clase de tema. En el caso de algo que no aparezca en el índice, use una
concordancia para localizar las palabras claves que le guiarán a los pasajes centrales que
tratan el punto en cuestión.
    Un libro de la Biblia: Quizá en su congregación estudian un libro del Antiguo
Testamento. Será grandemente enriquecido en sus estudios (y tendrá algo que contribuir si
hay oportunidad) si durante la semana antes de cada estudio lee la porción correspondiente
en el comentario.
    Toda la Biblia: Tarde o temprano cada cristiano debe leer toda la Biblia, comenzando
en el principio y continuando hasta el final, sin saltar pasajes. A lo largo de la lectura se
encontrarán textos difíciles. Un comentario cuidadoso y conservador como éste puede ser
de mucha ayuda.
    El estudio de la Biblia puede parecerle al principio como «trigo molido», es decir:
nutritivo pero seco, pero si persevera y progresa, ¡vendrá a ser como «tarta de chocolate»!
    El consejo del hermano MacDonald, dado hace tantos años: «no menospreciéis los
comentarios», todavía es válido. Habiendo estudiado cuidadosamente sus comentarios
sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento, puedo decir lo siguiente: «¡disfrútelo!».

                                   Abreviaturas
                        Abreviaturas de libros de la Biblia
        Libros del Antiguo Testamento

Gn.           Génesis
Éx.           Éxodo
Lv.           Levítico
Nm.           Números
Dt.           Deuteronomio
Jos.          Josué
Jue.          Jueces
Rt.           Rut
1 S.          1 Samuel
2 S.          2 Samuel
1 R.          1 Reyes
2 R.          2 Reyes
1 Cr.         1 Crónicas
2 Cr.         2 Crónicas
Esd.          Esdras
Neh.          Nehemías
Est.          Ester
Job           Job
Sal.          Salmos
Pr.           Proverbios
Ec.           Eclesiastés
Cnt.          Cantares
Is.           Isaías
Jer.          Jeremías
Lm.           Lamentaciones
Ez.           Ezequiel
Dn.           Daniel
Os.           Oseas
Jl.           Joel
Am.           Amós
Abd.          Abdías
Jon.          Jonás
Mi.           Miqueas
Nah.          Nahúm
Hab.          Habacuc
Sof.          Sofonías
Hag.          Hageo
Zac.          Zacarías
Mal.          Malaquías

        Libros del Nuevo Testamento

Mt.           Mateo
Mr.           Marcos
Lc.           Lucas
Jn.           Juan
Hch.          Hechos
Ro.           Romanos
1 Co.         1 Corintios
2 Co.         2 Corintios
Gá.           Gálatas
Ef.           Efesios
Fil.          Filipenses
Col.          Colosenses
1 Ts.         1 Tesalonicenses
2 Ts.         2 Tesalonicenses
1 Ti.         1 Timoteo
2 Ti.         2 Timoteo
Tit.          Tito
Flm.          Filemón
He.           Hebreos
Stg.          Santiago
1 P.          1 Pedro
2 P.          2 Pedro
1 Jn.         1 Juan
2 Jn.         2 Juan
3 Jn.         3 Juan
Jud.          Judas
Ap.           Apocalipsis
     Abreviaturas de versiones de la Biblia, traducciones y paráfrasis


ASV                  American Standard Version
BAS                  Biblia de las Américas
FWG                  Biblia Numérica de F. W. Grant
JBP                  Paráfrasis de J. B. Phillips
JND                  New Translation de John Nelson Darby
KJV                  King James Version
KSW                  An Expanded Translation de Kenneth S. Wuest
LB                   Living Bible (paráfrasis de la Biblia, que existe en castellano como
La Biblia al Día)
NASB                 New American Standard Bible
NEB                  New English Bible
NIV                  New International Version
NKJV                 New King James Version
R.V.                 Revised Version (Inglaterra)
RSV                  Revised Standard Version
RV                   Reina-Valera, revisión de 1909
RVR                  Reina-Valera, revisión de 1960
RVR77                Reina-Valera, revisión de 1977
V.M.                 Versión Moderna de H. B. Pratt


                                 Otras abreviaturas
a.C.          Antes de Cristo
Aram.         Arameo
AT            Antiguo Testamento
c.            circa, alrededor
cap.          capítulo
caps.         capítulos
CBC           Comentario Bíblico
cf.           confer, comparar
d.C.          después de Cristo
e.g.          exempli gratia, por ejemplo
ed.           editado, edición, editor
eds.          editores
et al.        et allii, aliæ, alia, y otros
fem.          femenino
Gr.           griego
i.e.          id. est, esto es
ibid.         ibidem, en el mismo lugar
ICC           International Critical Commentary
lit.          literalmente
LXX           Septuaginta (antigua versión gr. del AT)
M              Texto Mayoritario
marg.          margen, lectura marginal
masc.          masculino
ms., mss.,     manuscrito(s)
MT             Texto Masorético
NCI            Nuevo Comentario Internacional
NT             Nuevo Testamento
NU             NT griego de Nestle-Aland/S. Bíblicas Unidas
p.ej.          por ejemplo
pág., págs.    página(s)
s.e.           sin editorial, sin lugar de publicación
s.f.           sin fecha
TBC            Tyndale Bible Commentary
Trad.          Traducido, traductor
v., vv.        versículo(s)
vol(s).        volumen, volúmenes
vs.            versus, frente a


                          Transliteración de palabras hebreas
   El Comentario al Antiguo Testamento, habiendo sido hecho para el cristiano medio que
no ha estudiado el hebreo, emplea sólo unas pocas palabras hebreas en el texto y unas
cuantas más en las notas finales.

                                  El Alfabeto Hebreo

Letra hebrea    Nombre          Equivalente en inglés

                    Álef          ´

                    Bet           b (v)

                    Guímel        g

                    Dálet         d

                    He            h

                    Vau           w

                    Zain          z
                   Chet           h

                   Tet            t

                   Yod            y

                   Caf            k (kh con la h aspirada)

                   Lámed          l

                   Mem            m

                   Nun            n

                   Sámec          s

                   Ayín           ´

                   Pe             p (ph)

                   Tsade          ts

                   Cof            q

                   Resh           r

                   Sin            s

                   Shin           sh (con la h aspirada)

                   Tau            t (th)


    El hebreo del Antiguo Testamento tiene veintidós letras, todas consonantes; los rollos
bíblicos más viejos no tenían vocales. Estos «puntos vocales», como se les llama, fueron
inventados y colocados durante el siglo VII d.C. El hebreo se escribe de derecha a
izquierda, lo opuesto a idiomas occidentales tales como español e inglés.
    Hemos empleado un sistema simplificado de transliteración (similar al que usan en el
estado de Israel en tiempos modernos y las transliteraciones populares). Por ejemplo,
cuando «bet» es pronunciado como la «v» en inglés, ponemos una «v» en la transliteración.
                 Transliteración de palabras griegas
Nombre griego   Letra griega   Equivalente en inglés
alfa                 α                  a
beta                 β                  b
gamma                γ                 g, ng
delta                δ                  d
épsilon              ε               e (corta)
tseta                ζ                  ts
eta                  η               e (larga)
zeta                 θ                  z
iota                 ι                   i
kappa                κ                  k
lambda               λ                   l
mu                   μ                  m
nu                   ν                  n
xi                   ξ                  x
ómicron              ο                  o
pi                   π                  p
rho                  π                   r
sigma                σ                   s
tau                  τ                   t
ípsilon              υ                 u, y
fi                   φ                   f
ji                   χ                   j
psi                  ψ                  ps
omega                ω               o (larga)
                                         AMÓS

                                     Introducción
    «A diferencia de otros profetas, Amós no fue un hombre cuya vida había sido dedicada
a oír y hablar la Palabra del Señor. Él no fue educado teológicamente en ninguna:
“escuela de profetas”, ni era un “vidente” profesional. Dejó su rebaño por un periodo
limitado cuando Dios se lo ordenó, para dar un mensaje específico en Betel. Hecho esto, lo
más probable es que volviese al cuidado de sus ovejas en Tecoa.»
                                                                     Herbert F. Stevenson

I. Lugar Único en el Canon
    El libro de Amós está escrito en el estilo hebreo más exquisito del Antiguo Testamento.
Amós era boyero y cultivador de sicómoros (BAS). Tal vez él ilustra la aparición de
hombres ordenados por Dios a lo largo de la historia, que hablan eficazmente e incluso con
belleza para el Señor, sin haber tenido el trasfondo tradicional de la «escuela de profetas», o
la educación formal de instituto bíblico que tanto se creen necesario y se busca en la
actualidad.

II. Autor
    Amós, cuyo nombre significa carga, no ofrece información acerca de su familia, por lo
que asumimos que no pertenecía a la nobleza o a alguna casa prominente, como Isaías o
Sofonías. Normalmente los predicadores han retratado demasiado fuerte su procedencia
como si fuera un «pueblerino», quizá debido a la idea errónea de algunos de ellos, que los
que no tienen los mismos estudios teológicos que ellos son unos ignorantes. Pero, la
palabra utilizada para describir su trabajo no es el término corriente: «pastor», sino que sólo
se menciona una vez más, respecto al rey Mesa, que tenía un negocio de ganados muy
próspero (2 R. 3:4).
    Aunque pertenecía al reino de Judá, fue enviado al norte, a Samaria, para profetizar
contra el reino de Israel. Amós fue un severo profeta de juicio y justicia inflexibles.

III. Fecha
    El ministerio de Amós tuvo lugar durante los reinados de Uzías en Judá (790–739 a. C.)
y Jeroboam II en Israel (793–753 a. C.), época de opulencia, lujo y relajación moral,
especialmente en el reino del norte. Amós cita que esto fue «dos años antes del terremoto»,
lo cual no necesariamente precisa la fecha, pero la arqueología ha descubierto la evidencia
de un violento terremoto alrededor del 760 a.C., que encaja perfectamente con las fechas de
los reyes que menciona Amós.
IV. Trasfondo y Tema
    Asiria, bajo el mando de Adad-nirari III, había derrotado a la confederación siria,
permitiendo así que Joás y Jeroboam II se apropiasen de nueva tierra. Israel aumentó
enormemente sus ganancias, pues Samaria se convirtió en ruta comercial de caravanas. Se
construyeron palacios de marfil, y los hombres de negocios empezaron a impacientarse por
las restricciones del día de reposo. Los ricos eran opresores y corruptos; los juicios eran
injustos; los servicios religiosos eran farsas o consistían en idolatría. Abundaban la
superstición y la inmoralidad. Amós observó que esas condiciones tan terribles no podían
durar mucho, y que las nubes del juicio se cernían sobre ellos. Su comisión, nada popular,
consistía en ir a Samaria, al norte, denunciar al reino rival de Israel, y advertir del juicio.
Israel era un canastillo de fruta de verano cuyo juicio se aproximaba a gran velocidad.


                                      BOSQUEJO
I.   EL ANUNCIO DE LOS JUICIOS SOBRE OCHO NACIONES (Caps. 1–2)
      A. Introducción (1:1–2)
      B. Damasco (1:3–5)
      C. Gaza (1:6–8)
      D. Tiro (1:9–10)
      E. Edom (1:11–12)
      F. Amón (1:13–15)
     G. Moab (2:1–3)
     H. Judá (2:4–5)
      I. Israel (2:6–16)
 II. LA CULPA Y EL CASTIGO DE ISRAEL (Caps. 3–6)
     A. Los Primeros Llamados a Escuchar (Cap. 3)
     B. Los Segundos Llamados a Escuchar (Cap. 4)
     C. Los Terceros Llamados a Escuchar (5:1–17)
     D. El Primer Lamento (5:18–27)
     E. El Segundo Lamento (Cap. 6)
III. LOS SÍMBOLOS DEL JUICIO CERCANO (7:1–9:10)
     A. La Plaga de Langostas (7:1–3)
     B. El Fuego Devorador (7:4–6)
     C. La Plomada de Albañil (7:7–9)
     D. Paréntesis: Amós no se Intimida (7:10–17)
     E. El Canastillo de Fruta de Verano (Cap. 8)
     F. El Derrumbamiento del Capitel (9:1–10)
IV. LA RESTAURACIÓN FUTURA DE ISRAEL (9:11–15)

                                     Comentario
I. EL ANUNCIO DE                         LOS       JUICIOS           SOBRE          OCHO
NACIONES (Caps. 1–2)
A.   Introducción (1:1–2)
   En sus primeros dos capítulos, Amós pronuncia juicio contra ocho naciones.
   Cada declaración de juicio es presentada por las palabras: «Por tres pecados… y por el
cuarto».
   J. Sidlow Baxter nos explica este modismo hebreo:

    «Esta frase no ha de entenderse aritméticamente, haciendo que signifique tres y luego
cuatro pecados literales, sino como un modismo, que significa que la medida estaba
completa, y rebosante. El pecado de este pueblo había ido demasiado lejos; o, por decirlo
de otra manera, se habían pasado, habían sobrecargado la balanza».

B.   Damasco (1:3–5)
    El primer anuncio es contra Damasco, la ciudad principal de Siria. Los sirios habían
peleado contra las dos tribus y media del este del Jordán (Galaad), y aparentemente habían
sido muy bárbaros y crueles (sugerido por los trillos de hierro). El castigo del pueblo de
Siria consistía en ser transportado cautivo a Kir.

C.   Gaza (1:6–8)
    El segundo es contra Gaza, donde los filisteos entregaron cautivos israelitas a los
crueles edomitas. Otros centros filisteos que serían castigados eran Asdod, Ascalón y
Ecrón. El resultado sería que el resto de los filisteos perecería.

D.   Tiro (1:9–10)
    El tercero se dirige contra Tiro. Los de Tiro también entregaron cautivos a Edom y
rompieron el pacto de hermanos con Israel. También se predice «fuego» para los palacios
de Tiro.

E.   Edom (1:11–12)
   El cuarto es contra Edom. Los edomitas fueron enemigos perpetuos y crueles de sus
hermanos (Esaú fue el hermano de Jacob). Por causa de su trato inmisericorde y odio
implacable, ellos recibirían el castigo apropiado sobre las ciudades de Temán y Bosra.

F.   Amón (1:13–15)
   El quinto es contra Amón. Los amonitas cometieron verdaderas atrocidades al
conquistar partes de la tierra de Galaad. En su sangrienta crueldad, incluso abrieron a las
mujeres embarazadas de Galaad. Tanto el rey como los príncipes fueron destinados al
cautiverio, al fuego y a una batalla tempestuosa.

G.    Moab (2:1–3)
   El sexto juicio es contra Moab, que privó al rey de Edom de una sepultura decente (ver
2 R. 3:26–27 donde «su primogénito», probablemente, se refiere al primogénito del rey de
Edom, no de Moab).

H.    Judá (2:4–5)
    Ahora, para desasosiego de Judá, JEHOVá se está acercando a los Suyos: ¡Las dos
naciones que quedan por ser juzgadas son Judá e Israel! Es sorprendente que hayan sido
enumeradas junto con seis naciones gentiles. ¡Para los judíos de la época de Amós debió
tratarse de algo muy degradante! Pero de esa manera Dios señala que, por su pecado, Judá e
Israel han perdido todo reconocimiento especial de parte de JEHOVÁ. Judá sería castigada
porque menospreciaron la ley de JEHOVÁ, no guardaron Sus ordenanzas, y anduvieron
en pos… de mentiras (ídolos).

I.   Israel (2:6–16)
    2:6–8 Hasta aquí el pueblo de Israel hubiese aplaudido las denuncias de Amós. Pero
ahora él se vuelve hacia ellos, ¡y sus aplausos se convierten rápidamente en indignación!
Israel sería castigado por oprimir al justo y al pobre, cometer formas terribles de
inmoralidad, quedarse ropas prestadas por la noche, y emborracharse en el templo con vino
que habían comprado usando el dinero ganado por extorsión y soborno.
    2:9–12 Entonces Dios recita Sus antiguas misericordias para con Israel: destruyó al
amorreo, que habitaba como cedros y encinas en la tierra de Canaán. Libró a Israel de la
tierra de Egipto y levantó nazareos para exhibir ante ellos vidas de separación y
devoción. Pero ellos corrompieron a los nazareos y mandaron a los profetas que no
profetizasen.
    2:13–16 Como consecuencia, Dios les aplastaría, no les dejaría huir, y les derrotaría
por medio de los asirios. Ni siquiera los fuertes serán capaces de librar su vida, y el ligero
no escapará.

II. LA CULPA Y EL CASTIGO DE ISRAEL (Caps. 3–6)

A.    Los Primeros Llamados a Escuchar (Cap. 3)
    3:1–2 De nuevo JEHOVÁ anuncia juicio sobre los hijos de Israel. Dado que ellos
ocupaban una relación muy íntima y única con JEHOVÁ, su pecado era aún más grave, y su
castigo sería también más severo. Por eso, él les castigaría por todas sus maldades.
    3:3–8 El juicio no descendería sin razón; todo efecto tiene una causa. Amós hace siete
preguntas de causa y efecto, culminando con una calamidad urbana causada por JEHOVÁ.
No tendría que tomarles por sorpresa, puesto que Dios ya lo había revelado anteriormente
por medio de Sus profetas.
    3:9–12 Asdod (Filistea) y Egipto son invitados a presenciar la opresión, injusticia,
violencias y despojo en Samaria. Estos pecados traerían al invasor asirio sobre la tierra
de Israel. Sólo sobreviviría un pequeño remanente, descrito gráficamente como partes
restantes de una oveja devorada.
   3:13–15 Los altares de Bet-el, donde se adoraba al becerro de oro, serían
completamente destruidos. El becerro también sería llevado a Asiria (Os. 10:5–6). Las
casas de marfil de los ricos perecerían.

B.   Los Segundos Llamados a Escuchar (Cap. 4)
     4:1–3 Las mujeres ricas de Samaria son comparadas a vacas de Basán, bien
alimentadas e ingobernables. Eran culpables de oprimir a los pobres y de vivir rodeadas de
lujo. Debido a esto serían llevadas al cautiverio asirio, sembrando confusión y pánico en la
tierra. Describe la salida de ellas y sus descendientes como llevados con anzuelos de
pescador y gateando por las brechas de las paredes.
     En algunas versiones, el término «palacio», es traducido como el nombre de un lugar:
Harmón (BAS), Hermón (BJ).
     Darby señala:

    «Algunos traducen ―a los montes‖; otros, ―a la fortaleza (del enemigo)‖; o ―al palacio‖
(RV), como en el 1:4; el significado no se ha averiguado».
    4:4–13 Irónicamente, Dios les invita a llevar a cabo su culto idólatra, llevando sus
sacrificios a Bet-el; no había en ello nada para Él. Habían sufrido falta de pan (v. 6),
sequía (vv. 7–8), viento, añublo (BAS, VM), una plaga de langostas (v. 9), pestilencia,
guerra, mortandad (v. 10) y catástrofes (v. 11). Ya que ninguna de estas cosas les convenció
a arrepentirse, ahora Israel debía prepararse para venir al encuentro de… Dios mismo,
JEHOVÁ de los ejércitos. El versículo 12 no es una llamada evangelística, sino un mensaje
de juicio.

C.   Los Terceros Llamados a Escuchar (5:1–17)
    5:1–7 El profeta lamenta la caída de Israel; de cada diez soldados tan sólo se librará
uno. Por eso, el pueblo no ha de buscar las ciudades donde hay lugares altos (Bet-el,
Gilgal, Beerseba); Deben buscar a JEHOVÁ y vivir.
    5:8–13 Si no, el Señor, quien hizo las Pléyades y el Orión y gobierna el universo,
derramará sobre ellos Su ira por su falta de juicio y justicia. Los pecadores de Israel
aborrecían al justo que les reprendía y abominaban al honesto. Habían aumentado
ganancias deshonestamente, por lo cual no se les permitiría disfrutarlas.
    5:14–17 Prosigue una llamada a la justicia social: «Buscad lo bueno, y no lo malo…
estableced la justicia». De todas maneras, por el cambio repentino: «En todas las plazas
habrá llanto», podemos observar que el pueblo no quería escuchar, siendo así condenados
al castigo.

D.   El Primer Lamento (5:18–27)
    5:18–20 El pueblo no debiera desear el día de JEHOVÁ, puesto que será un día de
tinieblas y calamidad, con un mal tras otro.
    5:21–27 Israel estaba trayendo sacrificios y ofrendas supuestamente al Señor con
solemnidad, pero sus vidas eran corruptas, por lo que Dios rechazó sus ofrendas. Él
prefiere la justicia al ritual. Aun en el desierto, cuando profesaban rendir culto a JEHOVÁ,
habían estado practicando la idolatría con Moloc y otros ídolos, como Quiún y Sicut
(BAS) («la estrella de vuestros dioses» (RVR60).

E.   El Segundo Lamento (Cap. 6)
    6:1–8 La violencia trastornaría todo su lujo, comodidad, complacencia y seguridad. Se
lamenta con un «ay» por los que duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus
lechos, comen todo lo que les apetece, gorjean al son de la flauta, beben vino abundante
en tazones, se ungen con los perfumes y colonias más caras, se entregan a los placeres.
La reacción de Dios ante su actitud de comodidad y complacencia es la siguiente:
«Abomino la grandeza de Jacob, y aborrezco sus palacios». Samaria sería entregada a
los asirios.
    6:9–10 Page H. Kelly describe con exactitud estos versículos tan trágicos:

    «En la pestilencia que arrasará la tierra habrá tantas víctimas que tendrán que olvidarse
las prácticas normales de sepultura, y los sobrevivientes recurrirán al raro procedimiento de
quemar los cadáveres. Cuando el pariente de un muerto entra en su casa para llevarse el
cuerpo y quemarlo, descubre que sólo queda un superviviente, y éste escondido en algún
rincón de la casa. Cuando el pariente le llama, él le responde con una interjección hebrea
que traducida es: ―¡Calla!‖, y añade: ―no debemos citar el nombre de JEHOVÁ‖. Estos
hombres han profanado el nombre de JEHOVÁ en el pasado, pero ahora temen pronunciarlo,
no sea que esto desate alguna otra avalancha de Su ira. Es significativo el hecho de que
hasta ese día el judío ortodoxo no pronuncia el nombre del pacto del Dios de Israel».

   6:11–14 Su comportamiento era necio e inútil, y se les compara a bueyes arando en
peñas. Pervirtieron el juicio y se mofaron de la justicia. Se jactaron en su fuerza militar,
aunque las victorias de Lodebar y Carnáyim (BAS; hebreo Lodebar: nada, y Carnáyim: un
par de cuernos) eran insignificantes. Los asirios oprimirían la tierra desde la entrada de
Hamat por el norte hasta el límite del sur, el arroyo del Arabá.

III. LOS SÍMBOLOS DEL JUICIO CERCANO (7:1–9:10)

A.    La Plaga de Langostas (7:1–3)
    En los versículos 1–9 Amós intercede por su pueblo. Se describen tres amenazas sobre
Israel. La primera podría tipificar el ataque de Pul, rey de Asiria, bajo la figura de
langostas devoradoras. En respuesta a la oración de Amós, el juicio fue descartado.

B.   El Fuego Devorador (7:4–6)
   La segunda debe haber sido la invasión de Tiglat-pileser, bajo el símbolo de un fuego
consumidor. La oración por el pequeño Jacob previno la catástrofe de nuevo.

C.    La Plomada de Albañil (7:7–9)
   La tercera puede referirse a la destrucción de Samaria a manos de Salmanasar. La
plomada de albañil habla de la justicia absoluta del juicio: Dios anunció que no toleraría
más en misericordia a Israel.

D.    Paréntesis: Amós no se Intimida (7:10–17)
     7:10–13 Amasías, un sacerdote idólatra de Bet-el, prohibió a Amós que profetizase
contra el santuario del rey en Bet-el, diciéndole que se fuese a su casa en Judá y ganase
allí su pan.
     7:14–17 Amós le respondió que era Dios quien le había puesto en el ministerio y que
no iba a detenerse. Él no era profeta en el sentido técnico, ni hijo de profeta, pero tenía
que hablar la palabra de JEHOVÁ. Así, le anunció a Amasías la temible condena que
pendía sobre él, sobre su mujer y sus hijos e hijas, y sobre su tierra.

E.   El Canastillo de Fruta de Verano (Cap. 8)
    8:1–6 El canastillo de fruta de verano representaba que Israel ya estaba maduro para
el juicio. Dios no le toleraría más en misericordia. Los ricos oprimían a los pobres; no
podían esperar a que acabasen los días solemnes para hacer más dinero; sus prácticas de
negocio eran corruptas; eran culpables de falsear la balanza.
    8:7–12 Por todo esto, el Señor castigará la tierra con terribles terremotos. Las tinieblas
cubrirán la tierra al mediodía, y el luto visitará todas las casas. El pueblo anhelará oír la
palabra de JEHOVÁ, pero ésta les será negada. El hambre y la sed (de la palabra de Dios)
prevalecerán.
    8:13–14 La idolatría acarreará severa sequía sobre los jóvenes más atractivos de Israel,
y destrucción sobre los que juran por dioses falsos. Los hombres buscarán algún mensaje
de parte de sus ídolos, pero no lo obtendrán.

F.   El Derrumbamiento del Capitel (9:1–10)
    9:1–4 Se ve cómo el Señor comienza Su juicio en el altar, tal vez el falso altar de Bet-
el. El pueblo no encuentra manera de escapar; la espada les persigue dondequiera que
intentan huir. Aun los lugares hipotéticos de «refugio» les evitarían: el Seol, el cielo, la
cumbre del monte Carmelo, lo profundo del mar, cautiverio delante de sus enemigos.
La seriedad del furor de Dios contra ellos queda reflejada en estas palabras: «Pondré sobre
ellos mis ojos para mal, y no para bien». Se le está diciendo a Israel, sin ningún tipo de
rodeo, que se ha metido en un lío tremendo.
    9:5–10 ¿Quién puede resistirse al Señor, JEHOVÁ de los ejércitos, con Su poder sin
límite? Las cámaras de la atmósfera y la expansión de piedra en la tierra fueron edificadas
y establecidas por el mismo Señor. Aquí Dios compara a Israel con la pagana Etiopía y le
llama «el reino pecador» —¡sin duda, son palabras duras! Habían perdido todo lugar
especial de privilegio. Él castigará a los pecadores, pero librará un remanente como se
zarandea el grano en una criba, y no caería ni un granito a la tierra. Aunque la inmensa
mayoría sería destruida, aquellos a los que el Todopoderoso hallase dignos, serían librados.

IV. LA RESTAURACIÓN FUTURA DE ISRAEL (9:11–15)
    9:11–12 La restauración de Israel es descrita en los vv. 11–15. Las promesas que Dios
hizo a David se cumplirán. Aunque algunos usan el versículo 11 para enseñar que Israel y
la Iglesia son una misma cosa, y que ahora la Iglesia es el tabernáculo (lit. «refugio», figura
de una dinastía depuesta [BAS]) «reparado», debe entenderse dentro del contexto, que se
está refiriendo a Israel y a todas las naciones en el Reino Milenial. Scofield escribe:

    «La monarquía davídica, representada por un tabernáculo… se encontraba en una
situación degradada (ver Is. 11:1). Basándose en este versículo, los rabinos talmúdicos
llamaban al Mesías: Bar Naphli (hijo del caído). Pero Él se levantará (Mal. 4:2)».

    9:13–15 Los cultivos tales como viñas, trigo, olivos y fruta crecerán a una velocidad
sorprendente, las ciudades serán reconstruidas y habitadas de nuevo, y Dios plantará al
pueblo, el cual nunca más será arrancado de su tierra.

Bibliografía
Feinberg, Charles. The Minor Prophets. Chicago: Moody Press, 1976.
Kelly, Page H. Amos, Prophet of Social Justice. Grand Rapids: Baker Book House, 1966.
Mills, Montague S. The Minor Prophets. A Survey. Dallas: 3E Ministries, n.d.
Stevenson, Herbert F. Three Prophetic Voices. Studies in Joel, Amos and Hosea. Old
Tappan, NJ: Fleming H. Revell Company, 1971.
Tatford, Frederick A. The Minor Prophets. Vol. 1. Reimpresión (3 vols.). Minneapolis:
Klock and Klock Christian Publishers, 1982.
Clements, Roy. Cuando se agota la paciencia de Dios: La verdad de Amós para el día de
hoy. Andamio, Barcelona.
Henry, M. Comentario Matthew Henry. Vol. 7 —Profetas 2. CLIE, Terrassa.
Morgan, G. Campbell. Profetas menores. CLIE, Terrassa.
Morris, Carlos A. Mensajes mayores de los profetas menores. CLIE, Terrassa.

				
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