La Literatura hispanoamericana del siglo xx by HC121106091228

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									   LA LITERATURA
HISPANOAMERICANA
    DEL SIGLO XX
                       ESQUEMA
I.    Introducción
II.   La poesía hispanoamericana del siglo XX:
              a) Modernismo y Posmodernismo
              b) Vanguardismo
              c) Tras las vanguardias
III. La narrativa hispanoamericana del siglo XX:
              a) Primeras décadas del siglo
              b) Renovación de la novela
              c) A partir de 1960
          I. INTRODUCCIÓN
 • Durante el s. XX la producción literaria
   hispanoamericana alcanzó gran
   importancia e influencia en España y en
   el mundo.
 • Siglo especialmente convulso.
 • Características de esta literatura:
1. Mestizaje cultural
2. Profundas influencias mutuas con
    Europa y Norteamérica
              II. LA POESÍA
       HISPANOAMERICANA DEL S. XX
 • Se distinguen tres etapas:
a) MODERNISMO Y POSMODERNISMO
El Modernismo nació como rechazo a la mentalidad positivista y
materialista de finales del s. XIX.
Es una continuidad del Romanticismo tardío
Máximo representante: RUBÉN DARÍO (1867-1916)
- Su obra es el referente principal de la poesía española de la época:
• Azul: Modernismo exuberante (ambientes exóticos, grandes alardes
  retóricos, musicalidad)
• Prosas profanas: Modernismo exuberante (mundo de belleza y colorido
  en estrofas poco usuales en la lirica hispana)
• Cantos de vida y esperanza (Modernismo intimista: amargura)
A raíz del cansancio del Modernismo, surge un deseo de hacer una poesía
más sencilla en lo temático (lo cotidiano) y en lo formal (sin adornos), pero
siempre hablando de lo americano: José Juan Tablada, Gabriela Mistral,
Alfonsina Storni. Se denominó POSMODERNISMO
EL POETA PREGUNTA POR STELLA

Lirio divino, lirio de las Anunciaciones;
lirio, florido príncipe,
hermano perfumado de las estrellas castas,
joya de los abriles.

A ti las blancas dianas de los parques ducales;
los cuellos de los cisnes,
las místicas estrofas de cánticos celestes
y en el sagrado empíreo la mano de las vírgenes.
Lirio, boca de nieve donde sus dulces labios
la primavera imprime:
en tus venas no corre la sangre de las rosas pecadoras,
sino el ícor excelso de las flores insignes.

Lirio real y lírico
que naces con la albura de las hostias sublimes,
de las cándidas perlas
y del lino sin mácula de las sobrepellices:
¿Has visto acaso el vuelo del alma de mi Stella,
la hermana de Ligera, por quien mi canto a veces es tan triste?

Prosas profanas (1896)
LO FATAL

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

Cantos de vida y esperanza (1905)
   DEVUELTO

A la cara de mi hijo
que duerme, bajan
arenas de las dunas,
flor de la caña
y la espuma que vuela
de la cascada...
Y es sueño nada más
cuanto le baja;
sueño cae a su boca,
sueño a su espalda,
y me roban su cuerpo
junto con su alma.
Y así lo van cubriendo
con tanta maña,
que en la noche no tengo
hijo ni nada,
madre ciega de sombra,
madre robada.
Hasta que el sol bendito
al fin lo baña:
me lo devuelve en linda
fruta mondada
¡y me lo pone entero
sobre la falda!
                   Gabriela Mistral
                 B) VANGUARDISMO
     Al igual que en España, en los años 20, triunfan los experimentos
     vanguardistas:

MOVIMIENTOS
CREACIONISMO        Vicente Huidobro (Chile). El poeta no debe imitar a
                    la naturaleza, sino que ha de crear nuevas
                    realidades

ULTRAÍSMO           Jorge L. Borges (Argentina). Uso de metáforas e
                    imágenes ocurrentes, incluye la búsqueda de la
                    esencia de lo argentino

ESTRIDENTISMO       Manuel Maples Arce (México). Muy parecido al
                    Futurismo: actitud provocadora, canto a lo
                    moderno, negación del pasado cultural…

POESÍA PURA         Mariano Brull (Cuba). En la línea de J. R. Jiménez.
                    Eliminación de los adornos y búsqueda de la
                    esencia de las cosas
        DOS POETAS DESTACADOS
• CÉSAR VALLEJO                      • PABLO NERUDA
(Perú, 1892-1938)                   (Chile, 1904-1973)

- Orígenes humildes, mestizo,        - Literato, político y diplomático
  marginado
                                     - Ejerció gran influencia en
- Poesía sensible hacia la             poetas del 27
  injusticia, el dolor y la
  conciencia de clase                - Poesía comprometida

- Inicios modernistas (Los           - Nobel de Literatura en 1971
  heraldos negros, 1919), poco a     - Inicios posrománticos (Veinte
  poco alcanza un estilo               poemas de amor y una
  personal: Trilce (1922) obra         canción desesperada, 1924).
  pesimista, dolorida y desolada,      Luego, influencias surrealistas
  estética muy cercana al              (Residencia en la tierra).
  vanguardismo. Finalmente,            Finalmente, cultivó una poesía
  tendrá influencia del                comprometida políticamente
  Surrealismo (Poemas en               con el ideario marxista (Tercera
  prosa…, poemas humanos)              residencia, 1947; Canto
                                       general, 1950)
No hay tiempo que perder
Los iceberg que flotan en los ojos de los muertos
Conocen su camino
Ciego sería el que llorara
Las tinieblas del féretro sin límites
Las esperanzas abolidas
Los tormentos cambiados en inscripción de cementerio

Aquí yace Carlota ojos marítimos
Se le rompió un satélite
Aquí yace Matías en su corazón dos escualos se batían
Aquí yace Marcelo mar y cielo en el mismo violoncelo       Altazor
Aquí yace Susana cansada de pelear contra el olvido        V. Huidobro
Aquí yace Teresa ésa es la tierra que araron sus ojos hoy ocupada por su
cuerpo
Aquí yace Angélica anclada en el puerto de sus brazos
Aquí yace Rosario río de rosas hasta el infinito
Aquí yace Raimundo raíces del mundo son sus venas
Aquí yace Clarisa cara risa enclaustrada en la luz
Aquí yace Alejandro antro alejado ala adentro
Aquí yace Gabriela rotos los diques sube en las savias hasta el sueño esperando
la resurrección
Aquí yace AItazor azor fulminado por la altura
Aquí yace Vicente antipoeta y mago
Saudade
Estoy solo en el último tramo de la
ausencia
y el dolor hace horizonte en mi demencia.
Allá lejos,
el panorama maldito.
¡Yo abandoné la Confederación sonora
de su carne!
Sobre todo su voz,
hecha pedazos
entre los tubos de la música!
En el jardín interdicto
-azoro unánime-
el auditorio congelado de la luna.
Su recuerdo es sólo una resonancia
entre la arquitectura del insomnio.
¡Dios mío,
tengo las manos llenas de sangre!
Y los aviones,
pájaros de estos climas estéticos,
no escribirán su nombre
en el agua del cielo.

M. Maples Arce
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sé.

CÉSAR VALLEJO: Los heraldos negros
Amanece lloviendo. Bien peinada
la mañana chorrea el pelo fino.
Melancolía está amarrada;
y en mal asfaltado oxidente de muebles hindúes,
vira, se asienta apenas el destino.

Cielos de puna descorazonada
por gran amor, los cielos de platino, torvos
de imposible.

Rumia la majada y se subraya
de un relincho andino.

Me acuerdo de mí mismo. Pero bastan
las astas del viento, los timones quietos hasta
hacerse uno,
y el grillo del tedio y el jiboso codo inquebrantable.

Basta la mañana de libres crinejas
de brea preciosa, serrana,
cuando salgo y busco las once
y no son más que las doce deshoras.

CÉSAR VALLEJO: Trilce
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.     Como para acercarla mi mirada la busca.
                                                    Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.      La misma noche que hace blanquear los mismos árbole
                                                   Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.       Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
                                                   Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.        De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
                                                   Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
                                                   Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.     Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
                                                   Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
                                                   y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
                                                    P. NERUDA: Veinte poemas de amor…
                                      Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
ALTURAS DE MACHU PICHU (C.G.)         decidme: aquí fui castigado,
Sube a nacer conmigo, hermano.        porque la joya no brilló o la tierra
                                      no entregó a tiempo la piedra o el grano:
Dame la mano desde la profunda        señaladme la piedra en que caísteis
zona de tu dolor diseminado.          y la madera en que os crucificaron,
No volverás del fondo de las rocas.   encendedme los viejos pedernales,
No volverás del tiempo subterráneo.   las viejas lámparas, los látigos pegados
No volverá tu voz endurecida.         a través de los siglos en las llagas
No volverán tus ojos taladrados.      y las hachas de brillo ensangrentado.
Mírame desde el fondo de la tierra,   Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
labrador, tejedor, pastor callado:    A través de la tierra juntad todos
domador de guanacos tutelares:        los silenciosos labios derramados
albañil del andamio desafiado:        y desde el fondo habladme toda esta larga
aguador de las lágrimas andinas:      noche
joyero de los dedos machacados:       como si yo estuviera con vosotros anclado,
agricultor temblando en la semilla:   contadme todo, cadena a cadena,
alfarero en tu greda derramado:       eslabón a eslabón, y paso a paso,
traed a la copa de esta nueva vida    afilad los cuchillos que guardasteis,
vuestros viejos dolores enterrados.   ponedlos en mi pecho y en mi mano,
                                      como un río de rayos amarillos,
                                      como un río de tigres enterrados,
                                      y dejadme llorar, horas, días, años,
                                      edades ciegas, siglos estelares.

                                      Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
                                      Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
C) LA POESÍA TRAS LAS VANGUARDIAS
TENDENCIA                     RASGOS - POETAS

ASIMILACIÓN DE LAS            - Rehumanización por la vía del
VANGUARDIAS Y                   compromiso político
REHUMANIZACIÓN                - C. Vallejo, P. Neruda
POESÍA NEGRA O                - Inspirada en las vanguardias y el
AFROANTILLANA                   floklore (neopopularismo): vital y
                                sensual
                              - Nicolás Guillén
REHUMANIZACIÓN SIN            - J. Lezama Lima: estilo barroco,
COMPROMISO POLÍTICO             cercano a Góngora y al 27, temas
                                místicos y trascendentales
ANTIPOESÍA                    - Poesía irónica, prosaica y
                                antirretórica
                              - Nicanor Parra
Jorge Luis BORGES (Años 60)   - Regreso a la actividad poética
                              - Poesía conceptista, existencial,
                                metafísica
                OCTAVIO PAZ
              (MÉXICO, 1914-1998)
• Figura principal de la poesía tras las Vanguardias

• Considera la poesía como un signo trascendente
  (metafísica)

• Se adapta a cualquier corriente literaria y filosófica
  (inicios modernistas, poeta puro, influencias
  surrealistas y existencialistas, influencias del budismo
  y pensamiento oriental en los años 60)

• Águila o sol, Semillas para un himno.
CANTO NEGRO
¡Yambambó, yambambé!
Repica el congo solongo,
repica el negro bien negro;
congo solongo del Songo
baila yambó sobre un pie.
Mamatomba,
serembe cuserembá.
El negro canta y se ajuma,
el negro se ajuma y canta,
el negro canta y se va.
Acuememe serembó,
                      aé
                 yambó,
                      aé.
Tamba, tamba, tamba, tamba,
tamba del negro que tumba;
tumba del negro, caramba,
caramba, que el negro tumba:
¡yamba, yambó, yambambé!

N. Guillén: Sóngoro cosongo.
Poemas mulatos
CRONOS

En Santiago de Chile
Los
    días
         son
             interminablemente
                                  larg
os:

Varias eternidades en un día.
Nos desplazamos a lomo de luma
Como los vendedores de cochayuyo:
Se bosteza. Se vuelve a bostezar.
Sin embargo las semanas son cortas
Los meses pasan a toda carrera
Ylosañosparecequevolaran.

NICANOR PARRA: Canciones rusas,
1967.

Cochayuyo: «alga comestible»
VISITAS

A través de la noche urbana de piedra y sequía
entra el campo a mi cuarto.
Alarga brazos verdes con pulseras de pájaros,
con pulseras de hojas.
Lleva un río de la mano.
El cielo del campo también entra,
con su cesta de joyas acabadas de cortar.
Y el mar se sienta junto a mí,
extendiendo su cola blanquísima en el suelo.
Del silencio brota un árbol de música.
Del árbol cuelgan todas las palabras hermosas
que brillan, maduran, caen.
En mi frente, cueva que habita un relámpago...
Pero todo se ha poblado de alas.



O. Paz: Semillas para un himno (1943-55)
Pueblo

Las piedras son tiempo
                           El viento
Siglos de viento
                   Los árboles son
tiempo
Las gentes son piedra
                       El viento
Vuelve sobre si mismo y se entierra
En el día de piedra

No hay agua pero brillan los ojos


Octavio Paz: Ladera este
    III. LA NARRATIVA
HISPANOAMERICANA DEL
          SIGLO XX
 A) PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX

TENDENCIA             CARACTERÍSTICAS
PROSA MODERNISTA      -   Desde principios del siglo
                      -   Atracción por lo decadente
                      -   Estilo preciosista
                      -   Horacio Quiroga, Leopoldo Lugones
NOVELA DE LA TIERRA   - Intenta abandonar el Modernismo
                      - Anhelos de encontrar identidad
                        nacional: la esencia de lo americano
                      - Intento de dominar el hombre la
                        naturaleza
                      - R. Gallegos
NOVELA SOCIAL         - Las distintas circunstancias históricas
                        de las naciones se reflejan en la
                        novela
                      - Hay varios tipos
Tipos de novela social
NOVELA DE LA REVOLUCIÓN   - Inspirada en los sucesos de esta
MEXICANA                    revolución
                          - Técnica realista
                          - Mariano AZUELA: Los de abajo
                            (1915)
NOVELAS PROLETARIAS       - Años 30
                          - Reflejan ideales socialistas y
                            comunistas
                          - C. VALLEJO: El tungsteno (1931)
NOVELA INDIGENISTA        - Plantea los problemas del
                            colectivo indígena, sus penosas
                            condiciones de vida
                          - Novela de denuncia
                          - Alcides ARGUEDAS: Raza de
                            bronce
                          - J. ICAZA: Huasipungo
                          - Ciro ALEGRÍA: El mundo es
                            ancho y ajeno
Ya le era imposible dudar de la verdad del atropello que invadía el cerro. Llegaban...
Llegaban más pronto de lo que él pudo imaginarse. Echarían abajo su techo, le
quitarían la tierra. Sin encontrar una defensa posible, acorralado como siempre, se puso
pálido, con la boca semiabierta, con los ojos fijos, con la garganta anudada. ¡No! Le
parecía absurdo que a él... Tendrían que tumbarle con hacha como a un árbol viejo del
monte. Tendrían que arrastrarle con yunta de bueyes para arrancarle de la choza donde
se amañó, donde vio nacer al guagua y morir a su Cunshi. ¡Imposible! ¡Mentira! No
obstante, a lo largo de todos los chaquiñanes del cerro la trágica noticia levantaba un
revuelo como de protestas taimadas, como de odio reprimido. Bajo un cielo inclemente
y un vagar sin destino, los longos despojados se arremangaban el poncho en actitud de
pelea, como si estuvieran borrachos, algo les hervía en la sangre, les ardía en los ojos,
se les crispaba en los dedos y les crujía en los dientes como tostado de carajos. Las
indias murmuraban cosas raras, se sonaban la nariz estrepitosamente y de cuando en
cuando lanzaban un alarido en recuerdo de la realidad que vivían. Los pequeños
lloraban. Quizás era más angustiosa y sorda la inquietud de los que esperaban la
trágica visita. Los hombres entraban y salían de la choza, buscaban algo en los
chiqueros, en los gallineros, en los pequeños sembrados, olfateaban por los rincones,
se golpeaban el pecho con los puños --extraña aberración masoquista--, amenazaban a
la impavidez del cielo con el coraje de un gruñido inconsciente. Las mujeres, junto al
padre o al marido que podía defenderlas, planeaban y exigían cosas de un heroísmo
absurdo. Los muchachos se armaban de palos y piedras que al final resultaban inútiles.
Y todo en la ladera, con sus locos chaquiñanes, con sus colores vivos unos y desvaídos
otros, parecía jadear como una mole enferma en el medio del valle.
(J.ICAZA, Huasipungo)
  B) RENOVACIÓN DE LA NOVELA

• A mediados de siglo se busca cambiar la novela.
• En lo temático, se acentúa la tendencia de
  profundizar en lo americano, así como se atiende a
  los cambios sociales experimentados.
• En lo formal, cambia la técnica realista: se asimilan
  innovaciones narrativas de las Vanguardias y de
  autores europeos.
• Se observan distintas tendencias:
       - Narrativa metafísica
       - Narrativa existencial
       - Realismo mágico
NARRATIVA METAFÍSICA

Novelas que presentan preocupaciones por temas trascendentes
José Lezama Lima (Cuba)

- Lenguaje barroco
- Múltiples reflexiones metafísicas
- Paradiso (1966)
Jorge Luis Borges (1899-1986, Argentina)

-   Escribe relatos breves y cuentos
-   Presenta una concepción mágica y fantástica del mundo
-   Referencias clásicas
-   Uso de símbolos
-   Gusto por juegos intelectuales
-   El Aleph (1949)
-   El libro de arena, 1975
En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera
tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego
comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos
espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres
centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño.
Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo
claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el
alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en
el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi
interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos
los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler
las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Frey
Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos
desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una
mujer que no olvidaré, vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo[…]vi un
astrolabio persa, vi en un cajón del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas
obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino, vi
un adorado monumento en la Chacarita, vi la reliquia atroz de lo que
deliciosamente había sido Beatriz Viterbo, vi la circulación de mi propia sangre,
vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde
todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y
sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural,
cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el
inconcebible universo.                     J.L. Borges: El Aleph
NARRATIVA EXISTENCIAL
Algunos novelistas reflejarán problemas y preocupaciones de carácter
existencial
JUAN CARLOS ONETTI (Uruguay 1909-1994)
- Presenta una concepción totalmente pesimista de la existencia humana
- El astillero (1961)

ERNESTO SÁBATO (Argentina 1911-)
- Expresa sus preocupaciones sobre los límites del conocimiento racional y
  el impacto del pensamiento científico en el hombre contemporáneo
- El túnel (1948)
- Sobre héroes y tumbas (1961)
Fue una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese
tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos,
a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de
una muerte. Pero de mi propio tiempo fue una cantidad inmensa y
complicada, lleno de cosas y vueltas atrás, un río oscuro y tumultuoso a veces, y
a veces extrañamente calmo y casi mar inmóvil y perpetuo donde María y yo
estábamos frente a frente contemplándonos estáticamente, y otras veces
volvía a ser río y nos arrastraba como en un sueño a tiempos de infancia y yo la
veía correr desenfrenadamente en su caballo, con los cabellos al viento y los
ojos alucinados, y yo me veía en mi pueblo del sur, en mi pieza de enfermo, con
la cara pegada al vidrio de la ventana, mirando la nieve con ojos también
alucinados. (...)
A veces volvía a ser piedra negra y entonces yo no sabía qué pasaba del otro
lado, qué era de ella en esos intervalos anónimos, qué extraños sucesos
acontecían; y hasta pensaba que en esos momentos su rostro cambiaba y que
una mueca de burla lo deformaba y que quizá había risas cruzadas con otro y
que toda la historia de los pasadizos era una ridícula invención o creencia mía y
que en todo caso había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en que
había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida. Y en uno de esos
trozos transparentes del muro de piedra yo había visto a esta muchacha y
había creído ingenuamente que venía por otro túnel paralelo al mío, cuando
en realidad pertenecía al ancho mundo, al mundo sin límites de los que no
viven en túneles; y quizá se había acercado por curiosidad a una de mis
extrañas ventanas y había entrevisto el espectáculo de mi insalvable soledad.
REALISMO MÁGICO, LO REAL MARAVILLOSO, REALISMO FANTÁSTICO
- Tendencia más representativa de la novela hispanoamericana
- Pretende romper con el Realismo apareciendo elementos míticos,
legendarios, fantásticos…, pero presenta tramas verosímiles. De ahí el
nombre de «Realismo mágico»
- Esta técnica se convierte en la mejor manera de expresar la identidad
propia americana
MIGUEL ÁNGEL ASTURIAS (1899-1974, Guatemala): presenta la América
maravillosa, la crítica social junto con elementos vanguardistas: El Señor
Presidente (1946). Nobel en 1967.
ALEJO CARPENTIER (1904-1980, Cuba): teórico de lo real maravilloso,
perfecto dominio del lenguaje: Los pasos perdidos (1953), El siglo de las
luces (1962)
JULIO CORTÁZAR (1914-1984, Argentina): Uno de los grandes renovadores,
con claras influencias europeas: Rayuela (1963), Historias de cronopios y
famas (1962)
JUAN RULFO (1918-1986, Méjico): culminación de la novela de la revolución
mejicana de gran intensidad narrativa, depuración estilística y con
capacidad de penetración psicológica. Pedro Páramo (1955).
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como
si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me
basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada
vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara,
una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para
dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco
comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la
que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca
y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos
se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran,
respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente,
mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes,
jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con perfume viejo y
un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar
lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si
tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de
fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en
un breve y terrible absorber simultáneo de aliento, esa instantánea muerte es
bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento
temblar contra mí como una luna en el agua.

                        J. Cortázar, Rayuela
Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo.
Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera.
Le apreté sus manos en señal de que lo haría; pues ella estaba por morirse y yo
en un plan de prometerlo todo. No dejes de ir a visitarlo -me recomendó-. Se
llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto
conocerte. Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de
tanto decírselo se lo seguí diciendo después que a mis manos les costó trabajo
zafarse de sus manos muertas.
(...)
Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos de mi madre; de su
nostalgia, entre retazos de suspiros. Siempre vivió ella suspirando por Comala,
por el retorno; pero jamás volvió. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas.
(...)
Me enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco de tus
brazos. Aquí en este rincón donde me tienes ahora. Sólo se me ocurre que
debería ser yo la que te tuviera abrazado a ti. ¿Oyes?. Allá afuera está
lloviendo.
(...)
Tengo la boca llena de ti, de tu boca. Tus labios apretados, duros como si
mordieran oprimidos mis labios... Trago saliva espumosa; mastico terrones
plagados de gusanos que se me anudan en la garganta y raspan la pared del
paladar... Mi boca se hunde, retorciéndose en muecas, perforada por los
dientes que la taladran y devoran. La nariz se reblandece. La gelatina de los
ojos se derrite. Los cabellos arden en una sola llamarada. RULFO: Pedro Páramo
      C) LA NOVELA DESDE 1960

• Gran difusión internacional: «boom» de la novela
  hispanoamericana.
• Sigue las tendencias renovadoras de mediados de
  siglo XX.
• Se difunden los nuevos autores junto con los
  anteriores: intereses comerciales de editoriales
• Las novelas presentan una perfecta asimilación de
  las innovaciones técnicas junto con la tradición
  hispana y española.
        AUTORES DESTACADOS

• GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ (Colombia,1928-)



- Novelista más conocido y difundido
- Premio Nobel de Literatura en 1982.
- Periodista y novelista
- Muestra una gran capacidad narrativa, mezcla lo
  real con lo maravilloso, funde mito e Historia.
- El coronel no tiene quien le escriba (1961), La mala
hora (1962), Cien años de soledad (1967), Crónica
de una muerte anunciada (1981), El amor en tiempos
del cólera (1985), Noticia de un secuestro (1996)
José Arcadio Buendía, que era el hombre más emprendedor que se vería jamás
en la aldea, había dispuesto de tal modo la posición de las casas, que desde
todas podía llegarse al río y abastecerse de agua con igual esfuerzo, y trazó las
calles con tan buen sentido que ninguna casa recibía más sol que otra a la
hora del calor. En pocos años, Macondo fue una aldea más ordenada y
laboriosa que cualquiera de las conocidas hasta entonces por sus trescientos
habitantes. Era en verdad una aldea feliz, donde nadie era mayor de treinta
años y donde nadie había muerto. (...)
Vio una mujer vestida de oro en el cogote de un elefante. Vio un dromedario
triste. Vio un oso vestido de holandesa que marcaba el compás de la música
con un cucharón y una cacerola. Vio a los payasos haciendo maromas en la
cola del desfile, y le vio otra vez la cara a su soledad miserable cuando todo
acabó de pasar, y no quedó sino el luminoso espacio en la calle, y el aire lleno
de hormigas voladoras, y unos cuantos curiosos asomados al precipicio de la
incertidumbre. Entonces fue el castaño, pensando en el circo, y mientras
orinaba trató de seguir pensando en el circo, pero ya no encontró el recuerdo.
Metió la cabeza entre los hombros, como un pollito, y se quedó inmóvil con la
frente apoyada en el tronco del castaño. (...)
En aquél Macondo olvidado hasta por los pájaros, dónde el polvo y el calor se
habían hecho tan tenaces que costaba trabajo respirar, recluidos por la
soledad y el amor y por la soledad del amor en una casa dónde era casi
imposible dormir por el estruendo de las hormigas coloradas, Aureliano y
Amaranta Úrsula eran los únicos seres felices, y los más felices sobre la tierra.
                                             Cien años de soledad
Terminaron por conocerse tanto, que antes de los
treinta años de casados eran como un mismo ser
dividido, y se sentían incómodos por la frecuencia con
la que se adivinaban el pensamiento sin proponérselo,
o por el accidente ridículo de que el uno se anticipara
en público a lo que el otro iba a decir. Habían
sorteado juntos las incomprensiones cotidianas, los
odios instantáneos, las porquerías reciprocas y los
fabulosos relámpagos de gloria de la complicidad
conyugal. Fue la época en que se amaron mejor, sin
prisa y sin excesos, y ambos fueron mas conscientes y
agradecidos de sus victorias inverosímiles contra la
adversidad. La vida había de depararles todavía otras
pruebas mortales, por supuesto, pero ya no importaba:
estaban en la otra orilla.


El amor en tiempos del cólera
        AUTORES DESTACADOS
• CARLOS FUENTES           • M. VARGAS LLOSA
(Méjico, 1928-)            (Perú, 1936-)

- Heredero de la novela    - Mucho éxito, Nobel en
  de la revolución           2010
- Incluye elementos        - Grandes dotes
  renovadores y              narrativas y uso de
  referencias culturales     múltiples técnicas
- La muerte de Artemio       innovadoras:
  Cruz (1962), Gringo        autobiografismo,
  viejo (1985)               fabulación y realismo
                             crítico
                           - La ciudad y los perros
                             (1962), Conversación
                             en la catedral (1969(
Paul Morand, con quien compartí varias veces la piscina del Automobile Club
de France en la Place de la Concorde, me decía que en su testamento había
dejado dispuesto que su piel fuese utilizada como maleta a fin de seguir
viajando eternamente. Venecia –o las Venecias, en plural- era una de las
ciudades preferidas de este autonombrado “viudo de Europa”. Venecia, más
que una ciudad, era para Morand la confidente de su alma silenciosa, el retrato
de un hombre en mil Venecias diferentes. Yo, que viví medio año frente a la
Chiesa de San Bastian decorada por Veronese en esa mitad de las Venecias
que es el Dorsoduro, siento a la Venecia como una ciudad que requiere
ausencias para conservar su gloria, que es la del asombro. Tenemos los
humanos una capacidad constante para convertir la maravilla en la rutina.
Cuando me di cuenta de que atravesaba San Marco sin mirar nada más que la
punta de mis zapatos, me fui de la costumbre para recuperar el asombro y
recordar y escribir a Venecia como la ciudad donde ninguna huella de pisadas
queda sobre la piedra o el agua. En ese lugar de espejismos, no hay cabida
para otro fantasma que el tiempo, y sus huellas son insensibles. La laguna
desaparecería sin piedra que reflejar y la piedra sin aguas donde reflejarse.
Poco pueden, he pensado, los cuerpos pasajeros de los hombres contra este
encantamiento. Poco importa que seamos sólidos o espectrales. Igual da.
Venecia toda es un fantasma. No expide visas de entrada a favor de otros
fantasmas. Nadie los reconocería por tales aquí. Y así, dejarían de serlo. Ningún
fantasma se expone a tanto.
                         C. Fuentes: En esto creo
Había mucho tráfico. El chofer, maniobrando, consiguió abrirse paso entre una
guagua con racimos de gente colgada de las puertas y un camión. Frenó en
seco, a pocos metros de la gran fachada de cristales de la ferretería Reid. Al
saltar del taxi, con el revólver en la mano, Antonio alcanzó a darse cuenta que
las luces del parque se encendían, como dándoles la bienvenida. Había
limpiabotas, vendedores ambulantes, jugadores de rocambor, vagos y
mendigos pegados a las paredes. Olía a fruta y frituras. Se volvió a apurar a
Juan Tomás, que, gordo y cansado, no conseguía correr a su ritmo. En eso,
estalló la balacera a sus espaldas. Una gritería ensordecedora se levantó
alrededor; la gente corría entre los autos, los carros se trepaban a las veredas.
Antonio oyó voces histéricas: «¡Ríndanse, carajo!». «¡Están rodeados, pendejos!»
Al ver que Juan Tomás, exhausto, se paraba, se paró también a su lado y
comenzó a disparar. Lo hacía a ciegas, porque caliés y guardias se escudaban
detrás de los Volkswagen, atravesados como parapetos en la pista,
interrumpiendo el tráfico. Vio caer a Juan Tomás de rodillas, y lo vio llevarse la
pistola a la boca, pero no alcanzó a dispararse porque varios impactos lo
tumbaron. A él le habían caído muchas balas ya, pero no estaba muerto. «No
estoy muerto, coño, no estoy.» Había disparado todos los tiros de su cargador y,
en el suelo, trataba de deslizar la mano al bolsillo para tragarse la estricnina. La
maldita mano pendeja no le obedeció. No hacía falta, Antonio. Veía las
estrellas brillantes de la noche que empezaba, veía la risueña cara de Tavito y
se sentía joven otra vez.
                           Vargas Llosa: La fiesta del chivo

								
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