La Guerra Civil by iTg5R8D

VIEWS: 0 PAGES: 22

									LA GUERRA CIVIL
   1936-1939
LA GUERRA CIVIL 1936 – 1939
1. EL GOLPE DE ESTADO
Después de los sucesos de la “primavera trágica” que tienen su cenit en el asesinato de Castillo y, sobre todo,
de Calvo Sotelo, las reticencias de algunos generales al plan de Mola se disipan.
Según el plan, se procedería a un levantamiento conjunto de distintas guarniciones militares, y una vez
producido el triunfo se organizaría un Directorio, en manos de Sanjurjo. “El 17 a las 17”
Al estallar el Alzamiento, el 17 de julio en África, el 18 en la península, no tiene fuerza suficiente para
triunfar pero tampoco proporciones exiguas para ser sofocado. Los generales sublevados controlan
inmediatamente África, la meseta castellana, Navarra, parte de Aragón, Galicia y ciudades aisladas de
Andalucía (Sevilla, Granada, Cádiz). Pero el movimiento ha fracasado en zonas de potentes masas de
obreros, como Barcelona, Madrid, Bilbao…
España quedo dividida en dos bandos:
- Los sublevados, conglomerado de conservadores, propietarios agrarios, monárquicos, católicos… El plan
de Mola era sencillo, pero no había criterio a la hora de elegir el nuevo régimen: monarquía o república.
- Los leales a la República, conformado por las clases más populares, la mayoría de ellos afiliados a
organizaciones obreras, sobre todo anarcosindicalistas.
El gobierno retuvo 3 de las 8 divisiones del ejército de la península, además de las fuerzas civiles (Guardia de
Asalto, Guardia Civil…), 200 de 300 aviones y la mayor parte de la flota. Además contaba con varias
ventajas: las tres ciudades más grandes, las zonas industriales, las fábricas de armas, los parques de
artillería…
Por el contrario, los sublevados contaban con el ejército de África, mejor preparado y equipado; las
principales zonas agrícolas, lo que le facilito el abastecimiento, mientras en las ciudades republicanas se
padecía escasez.
En general, al inicio de la contienda existe un equilibrio en todos los sectores. Pero un poderoso ejército en
África, que resulta imprescindible para el alzamiento, espera el paso del Estrecho de Gibraltar. Y aquí está el
mayor error del gobierno durante la guerra.
2. LA SIGNIFICACIÓN E INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO

El interés mundial por el tema de la Guerra Civil es enorme y es, con toda probabilidad, el tema más
estudiado por la historia contemporánea (más de 15000 obras directa o indirectamente). ¿Qué provoca el
interés por “otra” guerra civil? Hay varios motivos:
- La guerra se interpreta ideológicamente, no es un enfrentamiento entre dos bandos del mismo país sino un
enfrentamiento entre dos concepciones antitéticas de la sociedad política. Así se habla de cruzada,
especialmente en el sector nacional, pero también en el republicano. El primero contra el comunismo y el
segundo contra el fascismo. Se fue simplificando, una reducción a los extremos.
- Se considera un preludio y un campo de experiencia para la Segunda Guerra Mundial. La aviación juega
un papel fundamental.
- La cultura española disfrutaba de un enorme prestigio y a través de ella el mundo miraba a España.
- La intervención internacional provoca tomas de postura en algunos países y desborda los límites estrictos
de una guerra civil. España se convierte en lugar de reunión de escritores, periodistas, diplomáticos,
militares.
La opinión democrática mundial estaba a favor de la República. En Francia era mayoritario su apoyo a la
República, al igual que ocurría en Inglaterra, aunque en ambos países había sectores que apoyaban a los
sublevados (“freno al avance del comunismo”). Los partidos obreros y la URSS manifestaron su apoyo a la
República. El catolicismo, en general, apoyo a los sublevados.
La defensa de la República se identifico como la lucha contra el fascismo, que por otro lado se estaba
extendiendo por toda Europa, tal vez como respuesta a la Revolución Rusa y a la URSS.
Todos los medios de comunicación se ocuparon de la Guerra Civil. Y la propaganda de uno u otro bando
velaban porque el espíritu no decayera por los acontecimientos que se estaban produciendo en España.
2.1 El comité de No-Intervención.
Desde el comienzo de la contienda, tanto el gobierno de la República como los sublevados pidieron ayuda
exterior.
La República pidió ayuda a Francia y, posteriormente, firmó un convenio con la URSS.
Por su parte, Franco envío agentes a los países fascistas pidiendo aviones y otras armas, que fueron atendidas
por Alemania e Italia.
El problema estaba en los encendidos ánimos de los países por ayudar a uno u otro bando. El miedo era que
la guerra se internacionalizara, pues la opinión pública de los países europeos se encontraba dividida y podía
afectar a estos, muchos de los cuales no se habían recuperado de la 1ª Guerra Mundial y del Crack del 29.
Para evitar su generalización se consideró necesario aislar el conflicto.
El principal protagonista fue Gran Bretaña, que defendía la política de apaciguamiento con Hitler, al que
consideraba un mal menor para frenar el avance del comunismo. Francia se tuvo que plegar a las exigencias
británicas para no quedar fuera del juego
diplomático que se estaba poniendo en marcha en
Europa de la mano de Hitler.
Así se creo el Comité de No-Intervención (ago-1936)
al que se asociaron 27 países, más para controlarse
que para que fuera efectiva la no intervención en el
conflicto español. Sin embargo, el comité fue una
gran lastre para la República al impedir a un
gobierno legítimo comprar armas para defenderse
de la insurrección.
2.2 La ayuda extranjera.

a) Ayuda a la República.
La principal ayuda que recibió la República vino de la URSS que envío abundante material de guerra
(aviones, tanques, militares) así como periodistas y diplomáticos. Los militares rusos desempeñaron un
importante papel en la organización táctica de la guerra.
Más importancia tuvieron las brigadas internacionales, voluntarios antifascista provenientes de todos los
continentes (100000). En su origen tuvieron gran importancia los partidos comunistas, dirigidos por el
Komintern. Reclutados en París y entrenados en Albacete, tuvieron una importante participación en la
defensa de Madrid y en la Batalla de Guadalajara.
OBÚS PERM 152 mm     CARRO RENAULT FT




                                            MORTERO VALERO 81 mm



                                        CARRO DE COMBATE T-26

AUTOAMETRALLADORA BA-10
                                      Polikarpov C-8 “mosca”
         Tupolev SB-2




             Bombardero Breguet XIX
                                           Polikarpov C-9 “chato”




                                         Caza Nieuport N52
Polikarpov R-Z “Natascha”
b) Ayuda a los sublevados
Los sublevados fueron los más beneficiados por el Comité de No-Intervención y por la ayuda extranjera.
Además, distintos episodios ocurridos durante la Guerra Civil en el bando republicano (envío del oro a
Moscú, los enfrentamientos de mayo de 1937, el papel protagonista del partido comunista de España y del
Komintern) hicieron que los distintos gobiernos democráticos (Inglaterra, USA…) reconocieron a Franco
como jefe de Estado español.
Alemania, Italia y Portugal apoyan a Franco.
La ayuda alemana se canalizó a través de compañías comerciales, tapaderas que utilizaron todos los países
para saltarse el acuerdo de no intervención. Las compañías Himsa y Rowak-Messerschmidt. De cualquier
forma la principal aportación de Hitler fue la aérea, con la legión Condor.
Más importante fue la ayuda italiana canalizada a través de SAFNI. Los barcos hostigaron los puertos
republicanos; llegaron en torno a 100000 hombres que intervinieron con desigual fortuna en numerosas
batallas, al igual que la aviación. Los italianos cedieron numerosos barcos y material de guerra.
La ayuda portuguesa no debe ser desdeñada. Es posible que hubiera 10000 voluntarios, pero el régimen de
Salazar dio un apoyo logístico importante. En sus puertos desembarcaban los suministros para los
sublevados, puso a disposición de los nacionales sus bases aéreas, las comunicaciones norte-sur y una
frontera abierta para huir en caso de apuro y suministros de medicinas y municiones.
La ayuda alemana e italiana fue pagada con materias primas y alimentos durante la 2ª Guerra Mundial
             CAÑÓN ANTIAÉREO Y ANTITANQUE FLAK 88 mm




CARRO PANZER MARK I Ausf A             CARRO FIAT-ANSALDO L3/35
                          BOMBARDEROS DEL EJÉRCITO NACIONAL

                                                           Heinkel He 111
Savoia-Marchetti SM-81
    ("Pipistrello")




      Savoia-Marchetti SM-79 ("Sparviero")




                                             Dornier-Werke Do-17 “bacalao”
                    Messerschmitt Bf-109 de la serie B-2
 Heinkel HE-51




                                Heinkel HE-112 V9




    Arado AR-68 E




                            Fiat CR.32 “Chirri”
CAZA FIAT G.50
3. EL DESARROLLO DE LA GUERRA
a) El paso del estrecho (julio-agosto 1936)
El paso de las tropas africanas a la península se convierte en un error que pagara caro la República. Con la
ayuda alemana e italiana (junkers y savoia), la habilidad táctica de Franco y los errores que acumulan los
republicanos, los efectivos del ejército africano pasan a la península.
b) El avance hacia Madrid (noviembre1936-marzo 1937)
Las tropas africanas, al mando de Yagüe inician el avance hacia el norte, ocupando Badajoz. Se inicia el
avance para conquistar Madrid. Antes, Franco desvía su atención al Alcazar de Toledo, que es liberado en
septiembre. La liberación del Alcazar permite al Gobierno republicano fortalecer Madrid.
El 4 de noviembre se toma Getafe y se inician los preparativos para la ocupación definitiva de la capital. El
6 de noviembre el gobierno marcha hacia Valencia y el mando de la defensa de Madrid queda en manos del
General Miaja que organiza la defensa nombrando a Vicente Rojo Jefe del Estado Mayor, que mina los
puentes, cava trincheras y organiza la defensa en torno a la ciudad universitaria. La llegada de las primeras
brigadas internacionales y de la columna anarcosindicalista Libertad al mando de Durruti permiten una
defensa activa de Madrid, que con lemas como “No pasarán” hace acopio de fuerzas ante los intensos
bombardeos de la aviación nacional. El fracaso de la entrada de Madrid hace que Franco intervenga
activamente.
Se estabiliza el frente en la ciudad universitaria y se lleva a cabo un movimiento envolvente para romper las
comunicaciones de la República con el este (Valencia) y llevar a cabo un asedio:
- Ataque por la Carretera de La Coruña (ene 1937) para cortar el suministro de agua a Madrid; choque de los
tanques rusos y alemanes y el plan se desestima
- Batalla del Jarama (feb-1937) en la que se toman cerros estratégicos, pero la lluvia hace imposible
fortalecer las posiciones.
- Batalla de Guadalajara (mar-1937) en el que participaron íntegramente tropas italianas. Fue la primera
gran victoria de la República, fruto de las condiciones climatológicas y de las mejores condiciones técnicas
de Barajas.
c) Campaña del norte (abril-octubre 1937)
Tras el fracaso del asalto a Madrid, Franco decide la
ocupación del norte de la península, zona estratégica
por su industria, materias primas… En la campaña del
norte la aviación se convirtió en un elemento
diferenciador para las tropas nacionales.
Mola inicia su ataque hacia Vizcaya, acompañado del
bombardeo de algunos núcleos de resistencia por la
Legión Condor, no así Guernica arrasada por los
mismos. Bilbao es ocupada en junio.
Para desviar la atención y permitir un respiro, la
República inicia un ataque en Brunete y más tarde en
Belchite. Ambas acaban en fracaso al no impedir la
ocupación de toda la franja cantábrica.
En Santander los italianos tras una dura lucha entran
en el puerto del Escudo. Asturias resistió más
ferozmente que Cantabria, pues el recuerdo de octubre
del 34 estaba muy presente.
La ocupación del norte permitió a los sublevados un
aumento de los recursos industriales y mineros
disponibles, pero además se produjo un enorme éxodo
de republicanos, principalmente hacia Cataluña.
d) Avance hacia el Mediterráneo y Campaña de Aragón (batalla del Ebro) noviembre1937-enero1939
Reorganizado el ejército de la República con la integración de cuadros de las milicias y de las brigadas se
intento dar una mayor eficacia para producir un giro de la guerra.
Se produjo así una gran ofensiva que concluyó con la toma de Teruel por parte de los republicanos. La
contraofensiva de Franco no se hizo esperar y desencadeno la Campaña de Aragón que supuso la
reocupación de Teruel y su avance hasta alcanzar el mediterráneo, dividiendo en dos los territorios
republicanos.
La llegada de nuevo material de guerra, el intento de volver a unir los territorios republicanos y alargar el
conflicto a la espera del inicio de una guerra mundial, que se preveía en el horizonte, explica la ofensiva
lanzada sobre el río Ebro. La batalla del Ebro fue la más dura de cuantas se libraron en la Guerra Civil, si
exceptuamos el intento de ocupar Madrid.
El 25 de julio los republicanos iniciaron una ofensiva que les permitió romper la línea del frente nacionalista
y penetrar varios kilómetros, ocupando zonas de importancia estratégica. Franco, consciente de lo que se
jugaba, mando numerosas tropas, incluidos los italianos y la aviación alemana, estabilizando el frente.
Un mejor servicio de información, una concepción estratégica superior y una mejor infraestructura logística
permitió a las tropas de Franco derrotar a las fuerzas republicanos.
La derrota de la batalla del Ebro vino acompañada de la decisión del Comité de No-Intervención de obligar a
la salida de las Brigadas Internacionales.
Franco tenía el paso expedito para la ocupación de Cataluña
La ocupación de Barcelona y, poco después la caída de Gerona, provocó una huída de miles de refugiados
hacia Francia, entre ellos el gobierno de la República, instalado en Barcelona desde octubre de 1937. A
principios de febrero toda Cataluña estaba ocupada.
e) El final de la guerra (febrero-abril 1939)
Solo quedaba la llamada zona Centro en manos de la República. El presidente del Gobierno Negrín, que
había regresado de Francia, con apoyo de los comunistas, era partidario de la defensa a ultranza de
continuar la guerra, ante la expectativa del estallido de una guerra mundial que integraría la guerra española
en un conflicto de más amplías perspectivas.
Los republicanos se encontraban escasos de municiones, con su sistema de transporte muy deteriorado y sin
dinero ni crédito para obtener más armas. A finales de febrero, Francia y Gran Bretaña reconocieron al
gobierno de Franco y en marzo Azaña, presidente de la República, presentaba su dimisión. La situación era
muy difícil.
El jefe de la defensa de Madrid, coronel Casado creía que la influencia comunista estaba prolongando una
guerra que ya estaba perdida. Había entrado en contacto con el espionaje nacionalista y estaba dispuesto a
poner fin a la guerra sublevándose contra el gobierno de Negrín. La excusa para la sublevación estuvo en el
rumor de que Negrín iba a nombrar altos cargos del ejército a comunistas. La sublevación por las calles de
Madrid no estuvo exenta de dificultades, sobre todo por la resistencia de las milicias comunistas.
Una vez resuelta la situación, Besteiro formó una Junta de Defensa con el objetivo de negociar una paz
honrosa con Franco, a lo que este respondió con negativa, pidiendo la rendición incondicional y la entrega
de las armas.
El día 28 de marzo Franco entraba en Madrid sin ninguna resistencia.
La posterior ocupación del sureste peninsular fue rápida, pues las escasas tropas comunistas que
controlaban dichos territorios desde el inicio de la guerra no fueron obstáculo para la ocupación del
territorio.
El 1 de abril Franco firmaba, en la capital de los sublevados, Burgos, el último parte de guerra.
4. LA ZONA REPUBLICANA: LA REVOLUCIÓN CONTENIDA
El alzamiento militar desencadenó una revolución social de carácter colectivista que proponía cambiar el
sistema de propiedad y destruir el poder del Estado. Los protagonistas fueron los anarcosindicalistas de la
CNT-FAI con el apoyo de sectores de la UGT, quedando fuera la mayor parte del PSOE y el PCE.
El elemento más significativo fueron las colectivizaciones. Se colectivizaron numerosas tierras en
Andalucía, La Mancha, Valencia y Aragón, así como las industrias catalanas. Muchos servicios fueron
colectivizados (transporte, abastecimiento alimenticio…).
En muchas capitales se constituyeron Juntas, Consejos y Comités que recogiendo el sentir popular
desencadenaron una ofensiva contra los que pudieran ofrecer alguna resistencia y tuvieran relación con los
sublevados: Iglesia, propietarios, católicos, burgueses acomodados… Las consecuencias fueron los saqueos
y quema de iglesias, conventos, detenciones y asesinatos, requisas e incautaciones de bienes, ... Muchos
huyeron, la mayoría se pasaron al territorio sublevado y apoyaron incondicionalmente a Franco.
El nuevo gobierno de Giral se aprestó a defender la República y se encontró con la falta de un auténtico
ejército. Esto hizo que entregara armas a las milicias de los partidos y en agosto decreto la creación de
batallones de voluntarios, legislando sobre las milicias con el objetivo de crear un auténtico ejército de
voluntarios, al mando de militares experimentados.
Sin embargo, el poder del Estado desapareció en algunos lugares ocupado por juntas que se unificaron. La
causa fundamental esta en la actitud de parte de las autoridades republicanas y en su negativa a entregar
armas al pueblo, en un momento en que los avances de las tropas sublevadas eran importantes.
Se buscó un candidato que sustituyera al blando Giral. La persona elegida, casi de manera unánime fue
Largo Caballero.
Constituyó un nuevo gabinete formado por las distintas fuerzas que defendían la República: republicanos,
socialistas, comunistas e incluso anarcosindicalistas.
El objetivo era crear una gran alianza antifascista, recomponiendo el Estado, eliminando las juntas y
comités, militarizar las milicias de los partidos y crear el Ejército Popular.
Pero tuvo problemas, especialmente con comunistas y anarcosindicalistas, ya que con los primeros se
enemistó al preferir el apoyo de los sindicatos, mientras que los segundos no renunciaban a su propia
política, insistían en las colectivizaciones y no sometían sus milicias al ejército regular.
La actuación de los anarcosindicalistas apoyados por el POUM de Nin hizo que se desencadenara una lucha
por el poder, principalmente en Cataluña. Se produjeron asesinatos de lideres sindicales y el intento de
desalojar a los anarquistas del edificio de Telefónica produjo unos enfrentamientos armados, lo que hizo
que Largo Caballero enviara fuerzas para controlar el orden público.
Largo Caballero se encontraba solo con el apoyo de UGT. Los comunistas se aliaron con miembros del
PSOE y pidieron la dimisión de Largo Caballero. Los comunistas habían alcanzado gran poder e influencia
gracias a la ayuda de la URSS y al control del ejército a través de los comisarios políticos.
Largo Caballero dimitió y se formo gobierno con Negrín como presidente e Indalecio Prieto como ministro
de guerra. El nuevo gobierno estuvo formado por miembros de los partidos políticos, sobre todo
comunistas.
Negrín baso su política en la continuidad del conflicto pero también en la búsqueda de una paz negociada
que permitiera a la República su supervivencia. Para ello propuso su programa de los 13 puntos.
Franco no acepto dicho programa. El inminente estallido de una guerra mundial, dada la extrema situación
internacional (ocupación de los Sudetes por la Alemania Nazi) era la única esperanza de Negrín para
solucionar el conflicto. El pacto de Munich (29 sep 1938) supuso un golpe para las esperanzas de Negrín.
Además la derrota en Teruel hacía sumamente difícil la continuidad de la guerra. Los reveses eran
continuos, junto con la falta de alimento y abastecimientos básicos para la población.
Negrín insistía en la necesidad de resistir ante la inminencia de un conflicto que no llegaba. “resistir es
vencer”.
El plan de paz de Negrín se redujo a finales de 1938 en la salida de las tropas extranjeras, ausencia de
represalias de los vencedores sobre los vencidos y establecimiento de un régimen democrático.
Intento vano cuando Franco solo pedía la rendición incondicional de las tropas republicanas.
El ascenso de los comunistas provocó el temor en algunos sectores republicanos y se dio un golpe de
Estado para acabar con el Gobierno de Negrín y facilitar el fin de la guerra.
El primer acto político importante del nuevo Gobierno
de Juan Negrin fue la publicación el 30 de Abril de 1938
del documento donde formulaba su programa político.
Eran sus famosos Trece Puntos de guerra. En ellos se
establecían y concretaban los objetivos por los cuales se
continuaba la lucha y sobre los cuales podía establecerse
un principio de acuerdo con los que luchaban contra la
República.



  1. La independencia de España
  2. Liberarla de militares extranjeros invasores
  3. República democrática con un gobierno de plena autoridad
  4. Plebiscito para determinar la estructuración jurídica y social de la República Española
  5. Libertades regionales sin menoscabo de la unidad española
  6. Conciencia ciudadana garantizada por el Estado
  7. Garantía de la propiedad legítima y protección al elemento productor
  8. Democracia campesina y liquidación de la propiedad semifeudal
  9. Legislación social que garantice los derechos del trabajador
  10. Mejoramiento cultural, físico y moral de la raza
  11. Ejército al servicio de la Nación, estando libre de tendencias y partidos
  12. Renuncia a la guerra como instrumento de política nacional
  13. Amplia amnistía para los españoles que quieran reconstruir y engrandecer España
5. LA ZONA SUBLEVADA: LA CREACIÓN DE UN ESTADO TOTALITARIO
Los militares sublevados crearon en Burgos una Junta de Defensa Nacional que tenía como misión la
gobernación del territorio. Prohibió los partidos políticos, suspendió la Constitución de 1931 y decretó la
paralización de la reforma agraria.
La necesidad de un líder se planteó con la muerte de Sanjurjo, que Mola había previsto se convirtiera en
cabeza visible del nuevo régimen. Franco, después de la liberación del Alcazar de Toledo y el
reconocimiento de Hitler y Mussolini como interlocutor se convirtió, el 1 de octubre de 1936 en Jefe de
Gobierno del Estado y Generalísimo de los Ejércitos Españoles.
Se desmanteló la Junta de Defensa Nacional, sustituida por una Junta Técnica de Estado, formada por
comisiones.
Pero no existía cohesión política entre los sublevados. Se habían prohibido los partidos políticos, aunque
Falange actuaba y la CEDA se toleraba.
Ante la necesidad de organizar un nuevo poder político los sublevados se inspiraron en los modelos alemán
e italiano de Estado con partido único. En abril de 1937 Franco dio a conocer el decreto de Unificación por
el que se creaba el partido único: Falange Española Tradicionalista y de las JONS
Se adopto el uniforme con la camisa azul y la boina roja, el saludo fascista y una jerarquía donde se
mezclaba los militares y los civiles y donde la Iglesia alcanzo una importante influencia.
El primer gobierno de Burgos se formo en enero de 1938 y comenzó a legislar sobre múltiple asuntos.
En marzo de 1938 promulgo el Fuero del Trabajo, a imagen de la Carta do Lavoro italiano, sentando las
bases de la organización corporativa del Estado y del sindicalismo vertical, considerándose actos
subversivos las huelgas y las reivindicaciones colectivas.
Junto a ello, una legislación sobre la imprenta y la prensa aseguró el control ideológico.
Se derogaron las leyes seculizadoras.
Y por la Ley de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939 se creaban tribunales mixtos para juzgar a
personas vinculadas a los partidos de izquierda y republicanos, iniciándose una dura represión.
6. LA REPRESIÓN Y LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA
Al comienzo de la guerra se practicó una persecución indiscriminada e ilegal por ambos bandos. Pero
acabada la Guerra Civil el bando vencedor llevo a cabo una represión sistemática basada en leyes militares
de excepción.
En el bando republicano hubo una represión descontrolada por parte de las milicias y organizaciones de
partidos, incluido los denominados “paseos”, la represión en las checas (cárceles clandestinas). Los
incidentes como el asesinato de presos en la cárcel modelo de Madrid (ago 1936) o los asesinatos de
Paracuellos del Jarama (nov 1936) hicieron que el gobierno restableciese los tribunales populares como
forma de controlar la justicia.
Desde el inicio de la guerra, ante el avance de las tropas rebeldes se produjo un trasiego de refugiados hacia
las zonas controladas por la República, especialmente Levante y Cataluña, así como la evacuación de un
numero importante de personas hacia países europeos, americanos y la URSS.
En los estertores de la guerra, miles de personas se encontraban en las fronteras francesas, y cerca de medio
millón de españoles con cualquier medio disponible abarrotaban las carreteras francesas. Las autoridades
de este país condujeron a los refugiados a campos de concentración improvisados.
En pocos meses volvieron cerca de la mitad de los refugiados, mientras que el resto inicio un penoso exilio
que los llevo a distintos países. Muchos enrolaron las filas del ejército francés cuando estalló la 2ª Guerra
Mundial, de los cuales una parte importante fue detenida y asesinada por los nazis y otra confinada en
algunos campos de concentración alemanes como en Mauthausen.
Un grupo importante de exiliados consiguió embarcar hacia América, englobando gran parte de
personalidades e intelectuales de la República, que en México constituyeron la República en el exilio.

								
To top