Arqueolog�a y proyectos comunitarios by xVQc3lWw

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									LA ARQUEOLOGÍA Y LAS COMUNIDADES. INTERPRETACIÓN TEMÁTICA
PARA LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL


Miguel Roberto Guevara Chumaceroi
Michelle Valdespín Valdés
Resumen: El presente trabajo tiene por finalidad mostrar la forma en que se está
trabajando la conservación del patrimonio arqueológico en la zona sur del Estado
de México a través del trabajo con las comunidades locales, con la intención de
que éstas participen en la conservación de esos bienes. Lo anterior mediante el
desarrollo de una estrategia de interpretación temática que tiene por intención la
concientización resaltando los valores que estos bienes contienen.
Abstract:
The present work has for purpose show the form in which one is working the
conservation of the archaeological heritage in the south zone of the State of
Mexico across the work with the local communities, with the intention of which
these take part in the conservation of these goods. The previous thing by means of
the development of a strategy of thematic interpretation that the concientización
takes as an intention highlighting the values that these goods contain.


1. Antecedentes
El presente trabajo, tiene como objetivo general y sustantivo presentar la forma en
que se ha trabajado la gestión del patrimonio cultural arqueológico en el sur del
Estado de México, enfocado a conservar y a crear conciencia de los valores de los
recursos patrimoniales. Lo anterior bajo un enfoque de desarrollo sustentable que
permita su uso adecuado a través de la regulación de los factores de afectación,
evitando que se ponga en riesgo la facultad de satisfacer necesidades presentes y
futuras. De esta forma se concibe la realización de lo que se conoce como
proyectos comunitarios, que involucran la participación activa de las comunidades
en la conservación de estos bienes patrimoniales.
Para el presente proyecto se considera trabajar con el patrimonio arqueológico de
los Municipios de Tenancingo, Malinalco y Ocuilan en el sureste del Estado de
México. Se ha elegido esta región debido a que, a través de la Universidad
Autónoma del Estado de México, hemos efectuado labores de investigación
arqueológica en los últimos cinco años, lo que nos ha ofrecido importantes datos
sobre el grado de conservación y de las problemáticas particulares que presentan
los vestigios arqueológicos.
Estos Municipios, se localizan en el sureste del Estado de México ocupando en su
conjunto una extensión de 690km cuadrados. La región es una zona transicional,
localizada al norte de la provincia de la Depresión del Balsas, perteneciente a la
Región Caribea del Reino Neotropical, caracterizada por diversas formas de
relieve con gran variación de altitudes y estructuras geológicas. En general
pertenece al ecosistema del bosque tropical caducifolio, en asociación con otras
especies   vegetales    inducidas   (Pérez   y   Delfino   2005:   54-55).   Estas
municipalidades limitan con municipios del Estado de México como lo son
Xalatlaco, Santiago Tianguistenco, Joquicingo, Zumpahuacán, Tenango del Valle y
Villa Guerrero, así como con el Estado de Morelos.
En esta región de gran diversidad geográfica se han reportado un total de 94 sitios
arqueológicos, 32 en Ocuilan (De la Peña 2009; Jaramillo 1987; DRPMZ, INAH),
36 en Malinalco (Galván 1975; Jaramillo 1987) y 26 en Tenancingo (Palma 2009;
DRPMZA, INAH), los cuales se ubican temporalmente con ocupaciones de grupos
cazadores recolectores que se asentaron en los valles de Malinalco y Chalmita
alrededor del año 3000 a.C. hasta 1521d.C., cuando la región estaba densamente
poblada y dominada bajo el imperio tenochca. Lo anterior nos habla de una
ocupación prehispánica continua de cuando menos 4500 años.
Los antecedentes en materia de conservación del patrimonio arqueológico en esta
zona del sureste del Estado de México se inician con la intervención del Estado en
la restauración de la zona arqueológica del Cerro de los Ídolos en Malinalco, en la
década de los años treintas. En la década de los ochentas con recursos del
Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Fondo de Desarrollo Turístico de
la Dirección General de Turismo del Estado de México se efectúan labores de
restauración, mantenimiento y re-acondicionamiento de la zona arqueológica de
Malinalco. Esta intervención se debió para solucionar los daños que los elementos
arqueológicos habían sufrido en las últimas décadas debido principalmente por
factores ambientales y a la afluencia de visitantes.
A nivel Municipal, como parte del Plan de Desarrollo Municipal de Malinalco 2001-
2003, se tenía la pretensión de efectuar un Parque ecológico-cultural que incluyera
los cerros Tepolica y La Ladrillera, en donde quedaría integrada la visita a las
pinturas rupestres de Los Diablitos. A pesar de que este proyecto no prosperó,
algunas de estas pinturas, en especial las pinturas rupestres de Las Caritas y Los
Diablitos, son promocionadas para su visita turística en folletos turísticos de
Malinalco, así como en la página web de promoción turística del Municipio
(http://www.malinalco.net/espanol/turismo/intrepidos/intrepidos.htm)     y     por
empresas dedicadas a brindar recorridos ecoturísticos (http: //www.malinalco.net/
espanol/comercio/tepeyolotli.htm). La expresión rupestre en Malinalco es muy
importante, no solo por su notable abundancia y valor estético, sino también
porque es evidencia de la primera ocupación humana en la región. A la fecha no
existen análisis profundos sobre el número de pinturas rupestres en Malinalco,
solo se cuenta con un inventario parcial elaborado por Galván (1975) quien reporta
seis conjuntos de pinturas rupestres en abrigos y cuevas de los cerros que rodean
al valle.
En el Municipio de Ocuilan se efectuaron estudios para la catalogación de sitios a
lo largo del río Chalma (Jaramillo 1987), y a finales de la década de los ochentas
se efectuó un proyecto por parte de Instituto Mexiquense de Cultura para la
restauración y rehabilitación   del ex-convento (De la Peña 1989). En 2005 se
comenzaron las investigaciones arqueológicas por parte de la Licenciatura de
arqueología de la UAEMex. El Municipio tiene un proyecto ecoturístico en el
parque Tlatucapa, donde se localiza un importante sitio arqueológico, en donde las
autoridades del Municipio están trabajando en colaboración con la Licenciatura de
Arqueología.
El Municipio de Tenancingo es aquel que muestra menor desarrollo en materia de
patrimonio arqueológico. Solamente el Plan de Desarrollo Municipal de
Tenancingo 2006-2009 considera al cerro de La Malinche, como patrimonio
cultural     y      por      tanto     queda        como       zona       protegida
(http://www.edomex.gob.mx/legistelfon/doc/pdf/bdo/bdo090.pdf).
Además de estas labores, existen escasos estudios académicos en esta región
enfocados a la evaluación del impacto del patrimonio cultural en la vida social y
económica de estas comunidades (Guevara 2005; Muñoz 2007) y los cuales
coinciden en que hay una escasa vinculación entre las poblaciones locales y el
patrimonio arqueológico con el cual conviven diariamente.
Así, este proyecto pretende atender el objetivo general vinculado a la protección
del patrimonio arqueológico siguiendo como antecedente y eje de investigación a
los proyectos comunitarios (para la definición de objetivos del proyecto véase el
punto 4.1), que se han aplicado con éxito en trabajos de conservación del
patrimonio cultural tangible. Un proyecto comunitario se enfoca especialmente en
la toma de conciencia de la población local sobre la importancia de los restos
patrimoniales y hace partícipe a la población sobre la conservación del patrimonio.
Si consideramos que uno de los objetivos primordiales de la conservación del
patrimonio arqueológico es que las poblaciones puedan conocer, mantener y
recuperar su identidad histórica, entonces debemos trabajar en la ejecución de
proyectos incluyentes, en los que se promueva la participación activa de la
comunidad en la que se alojan los bienes arqueológicos.
Las acciones excluyentes pueden conducir a un desinterés o incluso el rechazo
hacia la colaboración. En muchos casos el patrimonio cultural suele resultar algo
ajeno, o se le aprecia como un recurso económico complementario. Por el
contrario cuando una comunidad se ha visto adecuadamente involucrada y se ha
difundido los valores que éste encierra, pueden participar activamente en la
conservación de su patrimonio. Esto lleva a la posibilidad de tomar en cuenta a
esas comunidades dentro del quehacer de la conservación, con la necesidad de
escuchar los puntos de vista de dichas poblaciones que, finalmente son los
depositarios de los bienes culturales. Cuando el grupo está convencido de ser
partícipe de esta expresión cultural, iniciará, por sí mismo los procesos de
acercamiento que, bien asesorados, puede llevar a resultados favorables (Cama
2001).
Así lo que se pretende llevar a cabo de actividades de acercamiento que propicien
un interés en las comunidades que lleve a la revaloración y recuperación de su
patrimonio cultural y que pueda ayudar a la conservación de estos bienes (Noval
2003). A esta forma de trabajo se le denomina proyecto comunitario y para su
realización se requiere de condiciones muy especiales, particularmente de una
buena comunicación entre los especialistas y la comunidad, así como de
organización y compromiso por parte de los involucrados (Schneider 2003). Vale
la pena mencionar que la aplicación de esta clase de proyectos comunitarios han
tenido buena aceptación y los resultados han sido alentadores.


2. Justificación
El patrimonio arqueológico es un bien cultural no renovable. Su deterioro o
destrucción significa la pérdida irremediable de los valores que contiene. En el
país, se han documentado hasta el momento 40 000 sitios arqueológicos
convirtiéndose en unos de los patrimonios históricos más ricos de la humanidad.
Desafortunadamente este patrimonio se ha visto seriamente amenazado en las
últimas décadas por distintos factores. Entre estos podemos citar el crecimiento
demográfico que ha llevado a un acelerado proceso de urbanización, la
tecnificación de los sistemas agrícolas y las prácticas de saqueo, lo cual ha
conducido a que el deterioro y destrucción de los sitios arqueológicos sea una de
las problemáticas presentes a nivel nacional.
Como un ejemplo de este grave problema, podemos señalar que en los años
sesentas se efectuaron investigaciones arqueológicas en la cuenca de México que
documentaron cerca de 4000 sitios arqueológicos (Sanders et al. 1979). Sin
embargo, veinte años después, este mismo equipo de trabajo realizó una
evaluación del estado de conservación de estos asentamientos prehispánicos
registrándose que cerca del 90% de éstos fueron sustancialmente modificados o
totalmente destruidos.
El patrimonio arqueológico del Estado de México por supuesto no está exento de
esta misma problemática. Los estudios de investigación arqueológica que hemos
venido efectuando dentro de la UAEM en los últimos cinco años en el sureste del
Estado de México, nos han permitido apreciar la gran riqueza arqueológica que
posee esta zona del estado, pero también hemos podido observar el delicado
estado en que se encuentran gran cantidad de los asentamientos. Hemos notado
que hay deterioros significativos en las últimas décadas y esta situación avanzará
si no se formulan o ponen en práctica programas de manejo que constituyan una
alternativa.
Hasta ahora, los proyectos arqueológicos efectuados en la Licenciatura de
Arqueología de la UAEM han tenido por finalidad el registro e investigación, pero
no se ha integrado un proyecto específico que englobe las estrategias para la
conservación y protección de esos bienes patrimoniales.
Por tal motivo se pretende que este proyecto cubra la necesidad de desarrollar
estrategias y metodologías (las cuales expondremos posteriormente en el punto
5.1.-5.2.) que propicien la conservación del patrimonio arqueológico en el sur del
Estado de México, específicamente en los Municipios de Tenancingo, Malinalco y
Ocuilan.
Dada la amplitud de este patrimonio, el presente proyecto se enfocará a aquellos
recursos patrimoniales cuyo estado presenta mayor riesgo de destrucción dentro
de un plazo corto.
Malinalco
Las pinturas rupestres de Malinalco son los bienes arqueológicos que se
encuentran en un estado precario de conservación y en riesgo de destrucción. Ya
habíamos señalado las pinturas de Los Diablitos y Las Caritas se ofertan como
atractivo turístico en el Municipio. El espacio alrededor de las pinturas rupestres es
utilizado por habitantes de la región de manera escasa para la convivencia o
recreación, además de ser uno de los puntos visitados por compañías que ofertan
actividades eco-turísticas
Sin embargo no existe una infraestructura y planeación para la visita a estos
motivos, además de que carecen de cualquier tipo de información para el visitante.
Lo anterior es debido en gran medida a que no hay análisis profundos por parte de
los investigadores sobre su función o significado. Además el inventario elaborado
por Galván (1975) es parcial y varias de las pinturas permanecen sin registro. La
documentación sobre ellas con que cuenta el INAH es muy general y carecen de
registro fotográfico. Sin embargo, lo más preocupante es el acentuado deterioro
que presentan ya que en la actualidad no hay medidas de conservación que
detengan el deterioro provocado por vandalismo, y por factores biológicos y
ambientales como lo son microorganismos y escurrimientos de agua, a tal grado
que varios de los motivos que Galván registró en los años setentas hoy en día han
desaparecido completamente.
En un estudio que realizó Muñoz sobre la importancia y significado que le otorgan
las personas de Malinalco a los bienes culturales de la municipalidad, las pinturas
rupestres ocuparon el penúltimo lugar en la importancia asignada, lo cual se refleja
al ser el lugar que presenta la mayor frecuencia de personas que nunca lo han
visitado en la lista de bienes patrimoniales. Son elementos que parecen no cobrar
ninguna importancia para los pobladores de la comunidad (Muñoz 2007: 125).
Tenancingo
El sitio arqueológico de La Malinche es el asentamiento prehispánico más
importante de esta municipalidad además de haber sido la cabecera indígena
original de este territorio. El sitio no había sido sistemáticamente estudiado sino
hasta este año que la Universidad Autónoma del Estado de México lleva a cabo un
proyecto de investigación regional que incluye a este sitio (Palma 2009). Entre los
aspectos significativos del sitio se encuentran construcciones arquitectónicas
monolíticas talladas en la cantera del cerro (las cuales son escasas en
Mesoamérica) y extensos relieves tallados en las paredes del cerro, sobresaliendo
el petrograbado conocido como La Malinche, que es una representación
monumental de la diosa Matlacueye. A pesar que el Municipio y el INAH han
tenido la intención en variadas ocasiones de realizar trabajos de deslinde y
protección del sitio, nunca se ha concretado. El asentamiento es recurrentemente
visitado en especial por las fiestas del día del 3 de mayo y en años recientes se
ofertan vuelos en parapente a escasos 300m de los límites del sitio arqueológico.
Los monumentos se encontraban en buen estado de conservación, sin embargo
recientemente el grabado de La Malinche fue motivo de actos vandálicos y fue
pintado en su base. La necesidad de difusión de la importancia de estos vestigios
y el ordenamiento de las área de circulación para las visitas cada vez más
constantes por las nuevas ofertas turísticas, es una necesidad apremiante en este
sitio para conservar íntegras las características de los que fuera la cabecera
prehispánica de Tenancingo.
Ocuilan
El sitio arqueológico del Castillo de la Reina es uno de los más importantes de la
región. Se ubica en la cima del cerro del mismo nombre y había sido reportada su
existencia por Romero Quiroz (1979) en los años setentas. Fue reportado en los
estudios del Proyecto Malinalco por Jaramillo (1987) pero no se realizó un estudio
amplio y sistemático hasta la intervensión del proyecto Ocuilan por parte de la
UAEMex (De la Peña et al. 2008). La problemática del sitio es grave. A pesar de
ser un asentamiento monumental que posee plazas, escalinatas de acceso y
edificios piramidales, ha sido motivo de innumerables saques. La pirámide
principal, que en los reportes de Romero identifica esculturas de cabeza de
serpientes rematando las alfardas de su escalinata, en la actualidad está
totalmente destruida por pozos de saque, conservándose solo el 30% de la
pirámide. Las esculturas también desaparecieron. Aún fragmentos de escultura
que registramos en 2005, para 2008 habían desaparecido. Es apremiante
establecer medidas de prevención con las autoridades y delegados del poblado de
Chalmita, la comunidad más cercana, quienes han mostrado un notable interés
por la conservación del sitio.
Otro sitio importante en la región es Tlatucapa. Este asentamiento fue dado a
conocer hace      cuatro años por las autoridades municipales, quienes están
desarrollando el Proyecto Eco-turístico Tlatupaca. Dado los profundos problemas
sociales que existen en el Municipio debido a la tala clandestina, el Municipio inicio
el proyecto contempla agroturismo, ecoturismo, torres de observación de aves,
practicas de tiro y deportes extremos, entre otros atractivos, con fondos Federales.
Como parte de la visita se expone el sitio arqueológico que está enclavado en la
sierra. Sin embargo para las labores de visita, el Municipio realizó la limpieza de
vegetación en el sitio arqueológico exponiendo la arquitectura, lo cual puede traer
problemas de estabilidad de los restos arquitectónicos. En la actualidad estamos
trabajando con asesorías para la estabilidad del sitio y con la elaboración de
cédulas informativas, mini-guías y cursos de orientación para los guías y custodios
del parque en materia del patrimonio arqueológico.


3. Hipótesis o planteamiento del problema
Partimos del principio que debe existir la identificación, valoración y apropiación
del patrimonio por parte de las comunidades locales, solo entonces puede ocurrir
la participación activa de la comunidad para que la conservación del patrimonio
arqueológico sea posible.
Las comunidades en la que se alojan los bienes arqueológicos deben observarse
como una parte fundamental para estas labores de conservación. Por tal motivo
debe conformarse en ellos un sentido de pertenencia vinculado a su comunidad y
a su patrimonio, y con ello garantizar el interés por su desarrollo y conservación.
Lo anterior solo será posible si como especialistas logramos difundir en ellos el
valor que estos bienes poseen, a través de difusión, orientación y educación
(véase el punto 5.1. y 5.2. de estrategias-procedimientos).
Una vez que las comunidades se identifican con estos valores y reconocen la
importancia de su conservación, entonces es posible el aprovechamiento del
patrimonio cultural en beneficio del desarrollo económico y de la identidad de las
comunidades. La preservación física y el entendimiento de los valores que le dan
significado e importancia a estos bienes patrimoniales, pueden entonces permitir
que sea una fuente de beneficio económico sostenible y compatible con su
conservación, y en donde los habitantes locales pueden ser los primeros
beneficiados, tanto cultural como económicamente.
De esta manera promovemos la ejecución de proyectos incluyentes, en los que se
promueva la participación activa de los grupos locales bajo la perspectiva de que
una adecuada protección del patrimonio arqueológico implica la planeación y
ejecución de esta clase de proyectos integrales.
4. Objetivos: General y particulares
Objetivo general
4.1. Promover la creación y desarrollo de alternativas para el uso y manejo del
patrimonio cultural arqueológico bajo el enfoque de conservar estos recursos
patrimoniales, especialmente mediante la creación de conciencia sobre los valores
que este patrimonio contiene.
Lo anterior bajo un enfoque de desarrollo sustentable que permita su uso
adecuado a través de la regulación de los factores de afectación, evitando que se
ponga en riesgo la facultad de satisfacer necesidades presentes y futuras.
Objetivos particulares
4.1.1. Atender las tareas vinculadas a la protección del patrimonio arqueológico
      por medio de un Proyecto Comunitario que estimule la toma de conciencia
      sobre la importancia de los restos arqueológicos y haga partícipe a la
      población local sobre la protección de este patrimonio.
4.1.2. Fomentar la identificación entre las comunidades y su legado cultural, con
      la finalidad de que tomen conciencia de su riqueza y promuevan su
      conservación.
4.1.3. Proporcionar      una   serie   de   disposiciones,   tanto   legales   como   la
      implementación de asesorías y acciones que permitan usar más
      eficientemente los recursos además de atender las problemáticas
      principales que ponen en riesgo la integridad de los sitios.
4.1.4. Trabajar con las organizaciones y autoridades municipales y locales para
      definir políticas y estrategias en pro del turismo cultural pero bajo ejes de
      desarrollo sustentable.
4.1.5. Reforzar la formación académica de los estudiantes de las licenciaturas de
      arqueología y turismo de la UAEM a través de la participación activa en las
      distintas etapas del proyecto.
4.1.6. .Fortalecer el programa educativo de la licenciatura en arqueología que
      imparte en la UAEM.
4.1.7. Obtener como resultados de la investigación la producción de tesis por
      parte los alumnos, organizar conferencias y seminarios, así como la
      presentación de los resultados en simposios, congresos y artículos.
5. Metodología
Siendo conscientes de que una intervención de la conservación patrimonial
comunitaria debe generar confianza, promoción social, participación para la
preservación, diálogo entre la comunidad y los investigadores, organización y
trabajo conjunto (Tenopala 2001), la propuesta central de este proyecto
comunitario es la de hacer partícipe a la población en la conservación de su
patrimonio.
Por otro lado en la actualidad es cada vez mayor la forma en que diversos grupos
sociales demandan una participación activa en el tratamiento y administración de
los bienes patrimoniales que son considerados como un recurso estratégico para
el desarrollo económico de las comunidades (Álvarez 2006: 32).
En estos términos pensamos que la gestión puede resultar un instrumento
metodológico operativo para el desarrollo sustentable del patrimonio arqueológico.
En el caso del patrimonio cultural, hay una vertiente que llega a considerarlo como
una categoría económica que debe ser administrada únicamente como un recurso.
El presente proyecto se apega a una visión distinta que vincula la explotación y el
crecimiento económico y social de estos recursos, pero conjugados con objetivos
de conservación, postulando lograr una conservación racional y equilibrada de los
recursos mediante el desarrollo sustentable. El desarrollo sustentable es definido
como según el Informe Bruntlend de la ONU (1990: 9) como “la capacidad de
satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las
futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”. Así se estipula la
capacidad de usar y gozar de un recurso sin degradar la capacidad de su disfrute
presente y futuro, entendiendo que la mejor manera de conservar un recurso es
utilizarlo racionalmente (Álvarez 2006: 35; Tudela 1997: 66). De esta manera el
proyecto   promueve    la   gestión   de   bienes   patrimoniales,   en   este   caso
arqueológicos, bajo un enfoque de desarrollo sustentable.
Consideramos las siguientes dos estrategias-procedimientos como fundamentales
para una gestión óptima para el patrimonio arqueológico de la región que
estudiaremos:
   1. La incorporación de planes de manejo de sitios patrimoniales.
   2. La integración de tesis interpretativas-temáticas.


5.1.Planes de manejo
El plan de manejo tiene por objetivo metodológico integrar y supervisar todas las
actividades que se realizan en el sitio, desde la investigación, conservación,
difusión, presentación y atención a los visitantes, hasta los procesos sociales y
económicos involucrados. Los planes de manejo tiene su origen en las propuestas
de la llamada Carta de Burra, adoptada por el ICOMOS Australia (1999). En este
documento se destaca el papel de la conservación de los sitios que presentan un
contenido cultural como un proceso social dependiente de los valores que le dan
significado e importancia para las sociedades, y se propone que estos deben ser
conservados debido a que enriquecen la vida de los pobladores al establecer
vínculos de comunicación entre la comunidad y el paisaje del pasado y el
presente. Además, los planes de manejo buscan establecerse como instrumentos
operativos de la sustentabilidad.
Dado que el reconocimiento de los valores y su conservación sustentable, son los
ejes rectores para la toma de decisiones a partir de este instrumento es necesario
enfatizar estos aspectos a través del segundo recurso metodológico.


5.2. Tesis interpretativas-temáticas
Uno de los aspectos fundamentales de un proyecto comunitario es, como hemos
señalado, el reconocimiento de los valores que contiene un bien y la plena
identificación de las poblaciones con el patrimonio. Lo anterior significa que
debemos realizar una labor de difusión precisa para hacer, en primer lugar,
comprensible los bienes patrimoniales y posteriormente ser capaces de crear una
noción de conciencia, reflexión y compromiso. Requerimos entonces una
estrategia que nos permita sintetizar la complejidad que generalmente encierra
esta forma de patrimonio para hacerla difundible de manera exitosa.
Debido a que es necesario que la difusión de los valores que deseamos resaltar
se realice de manera eficiente (Jiménez 2001: 99), esta estrategia       de tesis
interpretativa temática permite traducir los conocimientos del ámbito científico-
académico hacia el lenguaje de los receptores. Es una estrategia que fue
desarrollada por Tilden (1977) para la conservación de recursos forestales en
Norteamérica y se ha introducido en arqueología a raíz de la necesidad de
involucrar al público usuario en la conservación del patrimonio arqueológico
(Gándara 1998).
De esta manera al comprender los contenidos, los receptores, en este caso los
pobladores de las comunidades, pueden crear nuevos vínculos de valoración
sobre los elementos que el patrimonio cultural arqueológico.
En resumen, la planificación para la gestión sustentable de los sitios siguiendo
estos elementos incluye el siguiente esquema de actividades (basado en Magar y
Orea 2002: 327):
   1. Identificar los objetos de conservación y fijar las metas vinculada a ellos.
   2. Definir los marcos (ecológicos, humanos, culturales) en que se encuentran
      los objetos.
   3. Determinar las fuentes y los efectos de las amenazas que pesan sobre los
      bienes.
   4. Evaluar la postura de los grupos o individuos (análisis de actores) que
      hacen uso de los objetos o influyen en ellos, así como reconocer los valores
      que la sociedad le asigna a los bienes culturales.
          En este punto es importante identificar al receptor dado que hay que
           adecuar el lenguaje y el sistema de valores mediante el cual conciben
           al Patrimonio Arqueológico. Para ese fin es necesario realizar estudios
           de público o de los actores que nos permita conocer ese perfil. Lo
           anterior implica la elaboración de encuestas y entrevistas dirigidas.
   5. Desarrollar estrategias de conservación para combatir las fuentes de
      amenaza y contrarrestar sus efectos. Este punto estaría conformado por las
      siguientes actividades:
          Detener el efecto negativo que pueda propiciar el entorno cultural
           inmediato con base en estudios de efecto.
          Realizar talleres de reflexión y capacitación para los habitantes de la
           zona.
    Marco legal, en donde se difundirán y pondrán en efecto los
     elementos legales que protegen esta forma de patrimonio. Esto se
     logrará mediante la coordinación entre diversas instancias de
     gobierno y sociedad civil. Serían labores encaminadas al trabajo
     conjunto entre las secretarías, instituciones y asociaciones civiles y
     culturales con miras a la creación de convenios que permitan el
     conocimiento y ejercicio de las normas establecidas por el INAH a
     nivel general y particular, bajo los lineamientos de la Ley Federal de
     1972 sobre protección de bienes arqueológicos y su reglamento.
    Conocer la calidad de la infraestructura y servicios en los sitios y si
     son apropiados para los requerimientos de conservación. Si no
     existen estos medios, promover su desarrollo e implementación
     mediante la creación de infraestructura necesaria para cada sitio,
     esencialmente en cuanto a protección física de los bienes y las rutas
     de acceso.
   Incorporar a las comunidades en la vigilancia y el mantenimiento del
    sitio, haciéndolas concientes del valor del mismo. Lo anterior se
    pretende     mediante    juntas    informativas    con     los   miembros,
    representantes y autoridades de la comunidad y creando lazos con la
    población a través de los cursos y talleres especialmente con la
    población joven. De igual manera trabajar mediante asesorías con las
    organizaciones civiles que hemos contactado en algunas comunidades
    y   que    están   interesadas    en   la   conservación   del   patrimonio
    arqueológico.
   Varios de los recursos y medios que utilizaremos para la difusión del
    valor de estos recursos culturales son los siguientes: juntas
    informativas, cursos, talleres, conferencias, exposiciones mediante
    carteles, así como la elaboración de guiones, miniguías y cédulas de
    visita. Para que estos recursos tengan efectividad en la creación de
    conciencia, reflexión y que además motiven la participación, se
    realizarán bajo tesis de la interpretación temática.
             La difusión de información de actividades de conservación podrá
              realizarse mediante guiones de tesis temáticos-interpretativos que se
              presentarán en medios impresos y también multimedios. Los medios
              impresos se difundirán en espacios públicos como módulos de turismo,
              en   escuelas,   instituciones   públicas,   y   en   los   propios   sitios
              arqueológicos que ya son visitados. La difusión multimedia ocurrirá a
              través de la creación de blogs que contendrán la difusión de la
              información de los sitios y expondrá los valores que se desean resaltar
              y conservar. De igual manera se contribuirá en blogs y páginas web
              que existen en las comunidades en donde se exponen los recursos
              culturales y bióticos que estas poblaciones contienen.
             Difundir y dar a conocer estos bienes patrimoniales a la sociedad
              mediante programas controlados de visitas. Tales visitas, están
              enfocadas a distintos grupos sociales y de edad de las propias
              comunidades con la finalidad de sensibilizarlos mediante experiencias
              de primera mano (Tilden 1977) sobre el valor de la protección de los
              sitios.
             Generar un programa de manejo del sitio aceptado por los actores
              relacionados con la preservación de los recursos, vinculando a la
              población local con éstas y otras actividades que se desarrollen en el
              sitio (como lo es actualmente el turismo de deporte extremo, turismo de
              aventura,   ecoturismo   y   senderismo),    y   aplicar    los   beneficios
              económicos obtenidos en tareas de mejoramiento de la región.
Estas acciones pueden permitirnos formular proyectos viables de desarrollo que
den a las comunidades aledañas opciones y alternativas para el aprovechamiento
racional de los recursos culturales con los que cuenten.


6. Bibliografía
Álvarez Pineda, Juan Manuel
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  Ivette Michelle Valdespín Valdés miv_19@yahoo.com Carretera Tenancingo-Villa Guerrero Km 1.5, Tenancingo, Estado de México,
México. (01714) 1407724 y 1407725
Lic. en Comunicación y en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UAEMex. Candidata a Maestra en Comunicación y
Tecnología Educativa por el Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa. Actualmente se desempeña como profesora –
investigadora de Tiempo Completo en el Centro Universitario Tenancingo de la UAEMex y como Coordinadora de la Incubadora de
Empresas del mismo.
Miguel Guevara Chumacero grial@hotmail.com Carretera Tenancingo-Villa Guerrero Km 1.5, Tenancingo, Estado de México, México.
(01714) 1407724 y 1407725.
Mtro. en Arqueología, egresado del Doctorado en Antropología con especialidad en Estudios Mesoamericanos, por la UNAM, Miembro
de ICOMOS México en el área de Arqueología. Actualmente desarrolla el proyecto Arqueología y Proyectos Comunitarios en la UAEMex.

								
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