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Viacrucis Juan Pablo II

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Viacrucis Juan Pablo II Powered By Docstoc
					      Viacrucis de
     Juan Pablo II

  “Si es posible aparta de mi
   este cáliz, pero que no se
haga mi voluntad, sino la tuya”
  Oración
preparatoria


                  Reunidos en tu nombre Padre del cielo,
                   encuentras a estos hijos tuyos que se
                   disponen a iniciar con su oración, plegaria
                   que va dirigida a ti pidiéndote por uno de
                   tus amados hijos, Juan Pablo II, quien
                   abandonó este mundo para ir a encontrarse
                   contigo en la Jerusalén celestial. Con
                   nuestra oración queremos darte las gracias
                   por la oportunidad que nos diste de llegar a
                   ti a través de él, de su ejemplo, de su
                   testimonio, de su amor.
                  Juan Pablo II, te dicen “El Grande” y en
                   verdad lo eres, te pedimos ahora que
                   vamos a recorrer tu camino doloroso, nos
                   concedas la gracia de seguir tu ejemplo.
                   Condúcenos hasta nuestro Padre del cielo,
                   intercede por estos tus hijos abandonados
                   y danos tu bendición desde el cielo en cada
                   uno de nuestros pasos.
            Primera estación:
    Karol Wojtyla condenado a muerte

   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo
    y a mí, pecador. Amén.
   Temeroso, tenso, con paso débil y perturbado, así
    vas camino al lugar de tu condenación, la decisión
    de Dios a través de su Espíritu es que seas tu el
    encargado de dirigir a la Iglesia universal. Llega el
    día, la votación se inclina hacia ti y eres nombrado
    como nuevo Papa. Una multitud te espera, los
    gritos, el júbilo, la alegría estalla en aquellos por
    los cuales desgastarás tu vida minuto a minuto, y
    el momento ha llegado: “Tenemos Papa”:
    Cardenal Wojtyla. Tu condenación ha llegado.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
    misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
       Segunda estación:
Juan Pablo II cargado con la Cruz

            Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
             Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí, pecador.
             Amén.
            Todo estaba resuelto tu decisión fue favorable, aceptaste el cargo
             de mayor autoridad en la Iglesia Católica, hombre obediente y fiel al
             mandato de Dios, de quien procedía este nombramiento, tal vez
             muchas dudas rondaron por tu mente en ese tiempo de elección,
             interrogantes e indecisiones presentes ante el paso tan grande, tan
             importante que estabas por dar. Y finalmente el día llegó: 16 de
             octubre de 1978, inicias como Papa, inicia tu procesión con la
             pesada Cruz de la Iglesia Católica, inicias tu caminar cargando con
             el peso de nuestros errores, pecados, banalidades y ofensas, ahora
             también tú llevas esa Cruz a cuestas.
            Guía: Juan Pablo II intercesor.
            Todos: Conduce nuestras almas hasta al Señor.
            Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de
             Dios descansen en Paz.
            Todos: Así sea.
             Tercera estación:
      Juan Pablo II cae por primera vez
   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo
    y a mí, pecador. Amén.
   Por muchos querido, aceptado, enaltecido y
    alabado, por otros odiado, despreciado,
    maltratado y azotado, camino al Calvario en el
    caminar que Dios te ha señalado, te enfrentas a
    tu primera caída. Ante todos tus fieles, un
    hombre llevado por el demonio de nombre Alí
    Agca se dirige a ti no para saludarte, sino para
    acabar con tu vida, con dos disparos en plena
    plaza de San Pedro, quiso acabar con tu vida un
    día 13 de mayo de 1981. Los maltratos han
    iniciado, tu sufrimiento también, las balas no te
    mataron, tal vez el odio fue la herida más
    grande que en esa ocasión recibiste. Te levantas,
    perdonas y sigues tu marcha…
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta al Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
    misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
       Cuarta estación:
Juan Pablo II encuentra a María

              Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
               Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí,
               pecador. Amén.
              Una vez y otra vez, en tus palabras, en tus escritos, en tus
               discursos, manifestaste constantes encuentros con nuestra
               Madre del Cielo, María Santísima, a quien desde el
               principio de tu peregrinar hacia la Cruz encomendaste tu
               misión cuando la encontraste en México. Bella morenita
               que supo hacerse la encontradiza a cada momento de tu
               vida, a cada instante fue ella quien llevándote de la mano
               supo conducirte adecuadamente y contigo a cada uno de
               nosotros por buen camino. No uno, sino muchos
               encuentros con María Santísima fueron los que te
               ayudaron a levantarte de cada tropiezo y sufrimiento
               causado por nuestras culpas.
              Guía: Juan Pablo II intercesor.
              Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
              Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
               misericordia de Dios descansen en Paz.
              Todos: Así sea.
                Quinta estación:
      Los cirineos ayudan a Juan Pablo II




   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí, pecador. Amén.
   Todos vemos tu sufrimiento, tu dolor, tu desesperación por los pecados del mundo, y ante esas imágenes
    desesperantes, pocos tienen el valor de ayudarte, el valor de vencer la presión social y levantar las manos a
    lo alto para implorar el auxilio de Dios. Hay guerras, hambre, sufrimiento, muerte y desolación y pocas son
    las personas que se ofrecen a ayudarte a cargar la pesada Cruz que llevas a cuestas. Son pocos, pero son
    ellos quienes te ayudan a derribar muros, a otorgar la libertad a los oprimidos y dar consuelo a nuestras
    almas. La Cruz cala en tu hombre, pero un respiro de alivio llega hasta ti con la ayuda que algunos cirineos
    te ofrecen.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
                                Sexta estación:
    Teresa limpia el rostro de Juan Pablo II

   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a
    mí, pecador. Amén.
   Quieren acabar con tu vida y para ello inventan infamias
    y mentiras en tu contra, a tu paso hacia el Calvario la
    gente te ofende y lanza distintas amenazas en tu
    contra, quieren matarte, no una sino muchas manos y
    ante todo esto, ¿quién se atreve a defenderte?, ¿quién
    sale en tu auxilio?, ¿quién vence el miedo a la multitud
    enardecida y levanta su mano para ayudarte?, ¿cuál de
    todos esos que decían amarte será capaz y valiente de
    limpiar tu rostro? Pocos, unos cuantos se arriesgan a
    atravesar esa jauría que se achica en contra tuya, pocas
    manos se acercan hacia ti un momento, un breve
    momento para limpiar la sangre y sudor de tu rostro.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
    misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
       Séptima estación:
Juan Pablo II cae por segunda vez
                 Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
                  Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a
                  mí, pecador. Amén.
                 Los sufrimientos siguen y las caídas también, tu salud
                  flaquea a cada instante, nuestros pecados son
                  demasiado pesados para poder llevarlos sin ninguna
                  consecuencia. Acuérdate que ya no eres el joven
                  fuerte y vigoroso que caminaba apaciblemente en tu
                  Cracovia querida, ahora habrá que sufrir de múltiples
                  padecimientos y nuevamente la ciencia médica se
                  encarga de ti, de cortar de tu interior lo que no está
                  bien, aquello que causa dolor, aquel tumor en tu
                  estómago que intentaba sofocar tu vida, quitar aquel
                  contratiempo que impedía seguir ofreciendo tu vida
                  por nosotros, el sufrimiento es intenso, cual intensa es
                  tu voluntad de seguir sirviéndonos, caes…sí, pero
                  sabes levantarte.
                 Guía: Juan Pablo II intercesor.
                 Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
                 Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
                  misericordia de Dios descansen en Paz.
                 Todos: Así sea.
             Octava estación:
     Juan Pablo II consuela a su pueblo

   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí,
    pecador. Amén.
   ¿Qué será que ante ti cualquiera se siente conmovido? ¿Qué
    tiene tu rostro que evoca paz, amor, cariño y comprensión?
    ¿Qué tiene tu voz suave y tierna, pero también recia y
    contundente? Es tu rostro, tu voz, tu figura, quizá tu mirada
    delicada hacia cada uno de tus hijos, lo que infunde
    consuelo ante el dolor que nos ha tocado vivir, ante todo el
    sufrimiento, el coraje y desprecios que sufre el género
    humano, eres tu quien detienes la marcha de muerte para
    consolar a aquellos que no hemos sabido consolarte.
    Millones de fieles llegan hasta tu encuentro y para todos
    tienes palabras de consuelo, llegamos desgarrados por el
    dolor, salimos conmovidos por tu inmenso amor.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia
    de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
              Novena estación:
       Juan Pablo II cae por tercera vez

   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí,
    pecador. Amén.
   Tus pasos se acaban, cada vez son más cortos y débiles,
    parece que ya no puedes más, apareces ante nosotros con
    aparente fortaleza, pero una caída más merma tu
    existencia, un mal extraño se apodera de ti y hace templar
    tus manos, tus piernas, tu interior, también tiembla tu vida
    que se va extinguiendo más y más, se va acabando y el
    temblor se apodera de ti. Tiemblas al hablar, al reír y al
    caminar, un constante temblor ha llegado a tu vida y ya no
    te dejará.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
    misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
                Décima estación:
         Juan Pablo II despojado de todo

   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí, pecador.
    Amén.
   ¿Qué queda de tu pasado?, prácticamente nada, has sido despojado
    de todo. Tenías un nombre que ya no posees, ahora te conocen de
    manera diferente; tenías una nación, ahora la has cambiado por
    muchas; tenías una familia que te quería, ahora tienes una más
    grande que te aclama y te ofende a la vez; tenías una pequeña
    Iglesia tranquila y acogedora, ahora tienes la más grande y
    controvertida que existe; tenías paz, tranquilidad, consuelo, ahora
    tienes problemas, angustias y sumo dolor. Todo lo tenías, pero has
    sido despojado de todo y por todos. ¿Qué es lo único que te queda?
    Tu vida y también la perderás.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de
    Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
        Décima primera estación:
    Juan Pablo II es clavado en la Cruz
   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí,
    pecador. Amén.
   Cuanto dolor y sufrimiento llevas a cuestas, cuanta
    tristeza, desprecios e incomprensión, tal pareciera que no
    pudiera haber lugar para sufrimiento mayor, pero tu misión
    requiere precisamente eso, sufrir aún más, la flama de tu
    vida se acaba y es así como nuevamente en un cuarto de
    hospital empieza la última etapa de tu sufrimiento, pero el
    más intenso y mortal que hayas pasado, ya no hay nada
    por hacer, es mejor retirarse a casa y sufrir ahí los últimos
    golpes de martillo sobre los afilados clavos que se
    introducen en tu cuerpo para hacerte sufrir. Estás clavado
    Juan Pablo, clavado y sin poderte levantar, la gente vigila
    tu dolor, tu angustia, tu sueño, espera volver a verte
    saludando por la ventana, pero tus manos están clavadas,
    y eso nunca pasará.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
    misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
  Décima segunda estación:
Juan Pablo II muere en la Cruz
             Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
              Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí,
              pecador. Amén.
             El dolor y el sufrimiento es intenso, tal pareciera que no
              pudiera sufrirse más, pero todo lo soportas con amor y
              valentía, todo lo ofreces por tus ingratos hijos. Ahí estás,
              crucificado a una cama sin poderte levantarte, has caído en
              profundo sueño, sueño que vigilan tus seres más cercanos, así
              como María y Juan al pie de la Cruz. Tu respiración se agita,
              tus párpados se tensan, tus manos ya no saludan ni bendicen,
              tus labios se cierran en serena oración dirigida a Dios, sólo
              una vez más se abren, una sola para resumir con una palabra
              la labor de toda tu vida: AMÉN.
              Has muerto, y en tu lecho de muerte tienes pendiente a todo
              al mundo que pregunta por ti, la noticia se conoce y el dolor
              empieza a aparecer, la tristeza se hace presente pero nada,
              absolutamente nada, se puede hacer, has partido, has salido
              al encuentro más importante que hayas tenido, ya estás
              contemplando el rostro de Jesús como siempre quisiste
              hacerlo.
             Guía: Juan Pablo II intercesor.
             Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
             Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia
              de Dios descansen en Paz.
             Todos: Así sea.
Décima tercera estación:
 María viene por su hijo
     Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
      Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí, pecador. Amén.
     Puedes presumir de ser un hijo predilecto, eres un hijo especial a quien María
      cuida, protege y aún más, viene a su encuentro para llevarlo con su amado
      hijo Jesucristo. Fuiste tu Juan Pablo II un hijo predilecto de María a quien
      expresaste tu amor y devoción en cada momento de tu vida, fuiste alguien
      especial a quien ella misma quiso venir a recoger en un día sábado, así como
      ella lo promete a sus más devotos fieles, ella cumplió contigo, ella vino por ti,
      ella te toma tiernamente de la mano para conducirte a tu eterna morada, al
      lugar que siempre soñaste habitar y que ahora será tu mansión por toda la
      eternidad. Eres un hijo especial, de eso no cabe duda, tanto amor hacia ella y
      ahora ella te tiene en sus brazos, es ella quien te recibe y te guía al encuentro
      con Jesús.
     Guía: Juan Pablo II intercesor.
     Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
     Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios
      descansen en Paz.
     Todos: Así sea.
                    Décima cuarta estación:
                  El pueblo quiere ver al Papa
   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a mí,
    pecador. Amén.
   Mientras llega el momento de llegar al sepulcro, miles y
    miles de tus hijos están inmóviles esperando el momento
    del último encuentro, ansían poder ver por última vez tu
    rostro, demacrado y dolorido por el paso de los años y la
    rudeza de todo cuanto tuviste que soportar. El momento
    llega, una procesión de tus rojos cirineos indican que vienen
    escoltándote, te han bajado de la Cruz para poder
    contemplarte aunque sea por un breve momento, un
    instante que se quedará grabado en las mentes de muchos,
    un instante con sabor a cielo, a ángeles, a Santos, así como
    tu. La última morada de tu cuerpo está lista, cerca muy
    cerca de quien al igual que tu, fue roca firme para la Iglesia
    y cerca también, de la Virgen María de Guadalupe a quien te
    encomendaste hace muchos años, ahí será tu lugar, ahí
    descansará tu cuerpo mientras tu alma alegre e ilusionada,
    habita desde antes en otro mejor lugar.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia
    de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
                    Décima quinta estación:
                     Juan Pablo II resucita
   Guía: Te adoramos Cristo y te bendecimos.
    Todos: Que por tu santa Cruz redimiste el mundo y a
    mí, pecador. Amén.
   Tu lo dijiste, así fue como te expresaste delante de
    nosotros con tremenda confianza en el momento de
    la resurrección, con una profunda certeza del filial e
    interminable encuentro con Jesucristo después de la
    muerte terrena, y ahora eres tu quien está
    emprendiendo este viaje, este vuelo, más alto que
    nunca, un vuelo apacible e interminable, has llegado
    a casa y has encontrado a tu familia, a tu antigua
    familia y a tu familia eterna, ahora sí puedes gozar
    plenamente, ya no hay tristezas, no más dolor, ahora
    todo para ti es gozo y premio merecido por el amor y
    la paz que en la tierra nos transmitiste, ahora estás
    disfrutando de la recompensa merecida.
   Guía: Juan Pablo II intercesor.
   Todos: Conduce nuestras almas hasta el Señor.
   Guía: Que las almas de los fieles difuntos por la
    misericordia de Dios descansen en Paz.
   Todos: Así sea.
                 Oración final
   Hemos llegado al final de este peregrinar doloroso, han sido 26 años de sufrimiento
    constante en tu vida, de caminar con la pesada Cruz a cuestas, pero ahora tu
    descanso a llegado, tu partida nos llena de tristeza, pero a la vez sabemos y
    reconocemos que mereces descansar.
   Has dado tu vida por nosotros, te has entregado por cada uno de nosotros. Vemos tu
    imagen al inicio de tu labor y al final de esta, y nos damos cuenta del peso de las
    penas y el sufrimiento de estos 26 años que entregaste por cada uno de tus hijos. Tu
    rostro se ha transformado, hay marcas del tiempo y el dolor que no pudieron borrarse
    de tu semblante.
   Cuantas penas, cuanto dolor, cuanto sufrimiento, pero con un especial sentido, con
    amor, todo cuanto hiciste en tu vida terrena estuvo cargado de un inmenso y
    profundo amor, así como lo expresaste a quienes intentaron hacerte daño, amor que
    transmitiste a los niños que se acercaban a ti, a los jóvenes y adultos y a todo tu
    pueblo que ahora llora tu ausencia.
   Amigo nuestro, sigue intercediendo por nosotros, no te tenemos en la tierra, pero
    desde el cielo es más lo que podrás hacer por nosotros.
   Ayúdanos a seguir caminando por este mundo ahora sin ti, vigila nuestros pasos y
    condúcenos al encuentro que ahora tu disfrutas en el cielo.
   Adiós amigo, hermano, guía e intercesor. Adiós Juan Pablo II “El Grande”.

				
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