SAP NAVARRA 2 04 01 DONACION PROPTER NUPCIAS

Document Sample
SAP NAVARRA 2 04 01 DONACION PROPTER NUPCIAS Powered By Docstoc
					COMPRAVENTA. Nulidad del contrato por simulación: procedencia. Inexistencia de pago del
precio. Existencia de relaciones familiares entre los contratantes. Nulidad de donación:
procedencia. Las donaciones por razón del matrimonio quedarán ineficaces si el matrimonio no
llegara a celebrarse o desde que fuera declarado nulo y el donatario queda obligado a restituir, lo
que significa reponer al donante en la misma posición jurídica en que se hallaba antes de la
donación, es decir, a retransmitirle la propiedad y los productos que haya tenido después de la
donación o su valor.

A.P. Navarra. (Seccion 3.ª). Sentencia 2 abril 2001. P.: García Pérez.
Nº de Recurso: 53/2000


                                                    TEXTO

En la Ciudad de Pamplona, a 2 Abr. 2001.

La Sección Tercera de la AP Navarra, compuesta por los Ilmos. Sres. Magistrados que al margen se expresan,
ha visto en grado de apelación el rollo Civil de Sala núm. 53/2000, derivado de los autos de Juicio Declarativo
de Menor Cuantía núm. 485/98 del Juzgado de Primera Instancia núm. Cuatro de Pamplona; siendo parte
apelante, los demandados D.ª Amaya A. T. , D. Felix A. A. y D.ª Amalia T. E. , representados por el Procurador
D. Joaquín Taberna Carvajal y defendidos por el Letrado D. Luis Beloso Gridilla; y parte apelada, el demandante
D. Joaquín M. V. , representado por el Procurador D. Angel Echauri Ozcoidi y defendido por el Letrado D.
Bixente Nazabal Auzmendi.



Siendo Magistrado Ponente el Ilmo. Sr. Presidente de esta Sección, D. Juan José García Pérez.



ANTECEDENTES DE HECHO



Se aceptan los de la sentencia apelada.



PRIMERO. Con fecha 26 Nov. 2000 el referido Juzgado en el citado procedimiento dictó sentencia cuyo fallo,
literalmente, dice:



"Que debo desestimar la demanda interpuesta por Amalia T. y Félix A. contra Joaquín M. V. . Siendo éstos
condenados al pago de las costas procesales causadas.



Que debo estimar como estimo la demanda interpuesta por Joaquín M. V. contra Amaya A. declarando la
división de la finca descrita en el antecedente de hecho primero denominada parcela con la edificación en
construcción ubicada en la misma, adjudicando dicha finca a D. Joaquín M. V. que deberá indemnizar a Amaya
A. en la cantidad que resulte justa a determinar en ejecución de sentencia. Se condena al pago de las costas de
la parte correspondiente del proceso a la demandada.



Contra esta resolución cabe recurso de apelación que se interpondrá por escrito ante este Juzgado en término
de cinco días.



Así por esta mi sentencia, lo pronuncio, mando y firmo.".



SEGUNDO. Notificada dicha resolución, fue apelada en tiempo y forma por la representación procesal de los
demandados D.ª Amaya A. T. , D. Felix A. A. y D.ª Amalia T. E.



TERCERO. Admitida dicha apelación en ambos efectos, emplazadas las partes ante la Audiencia Provincial,
remitidos los autos, previo reparto correspondieron a la Sección Tercera en donde se formó el citado rollo,
comparecieron las partes en el mismo en tiempo y forma, y en el que se señaló el día 27 Mar. 2001 para la
celebración de la vista oral, a la que asistieron aquellas, informando en favor de sus respectivas pretensiones.



CUARTO. En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.



FUNDAMENTOS DE DERECHO



PRIMERO. La representación procesal de D. Joaquín M. V. interpuso demanda de juicio de menor cuantía
sobre división de cosa común frente a D.ª Amaya A. T. suplicando se dicte sentencia por la que se declare:



1. Que D. Joaquín M. V. y D.ª Amaya A. T. son condueños de la parcela núm. 916 del polígono 5 de la
jurisdicción de Aranaz y de la edificación realizada en dicha parcela, constando como obra nueva declarándose
indivisible dicha propiedad.



2. Que su representado tiene derecho a extinguir el condominio existente sobre la parcela del polígono 5 y la
edificación de dicha parcela, declarándose la procedencia de dicha extinción.



3. que a tal efecto se adjudique la finca y la edificación a D. Joaquín M. V. por haber aportado prácticamente el
total del coste de la vivienda, dedicación y ser la vivienda necesaria para habitarla con su actual familia,
compensando a D.ª Amaya A. la cantidad que resulte de la liquidación de las obras, conforme a la L 374 del
Fuero Nuevo y art. 1062 del CC, liquidación que deberá efectuarse en ejecución de sentencia.



SEGUNDO. A. La representación procesal de D.ª Amalia T. E. y D. Felix A. A. interpusieron demanda de juicio
declarativo de menor cuantía frente a D. Joaquín M. V. solicitando se dicte sentencia por la que se declare:



1. Que el negocio jurídico formalizado entre las partes intervinientes, es decir por una parte D. Felix A. A. y D.ª
Amalia T. E. , y por otra D. Joaquín M. V. en escritura autorizada ante el Notario de Lesaka D. Miguel A. E. L. en
fecha 6 May. 1997 y bajo su número de protocolo 337 y relativo a la finca registral , inscrita al tomo 3.217, libro
31, folio 196, y que se relaciona en la citada escritura, es nulo y sin efecto alguno procediendo a la cancelación
de la inscripción que generó la citada escritura en el Registro de la Propiedad núm. 5 de Pamplona.



2. Que el citado negocio jurídico era una donación propter nuptias, la cual ha quedado sin efecto por no
haberse contraído matrimonio por el demandado.



3. Que D. Felix A. A. y D.ª Amalia T. E. son dueños en proindiviso de la finca de la finca registral , inscrita en el
Registro de la Propiedad núm. 5 de Pamplona, al Tomo 3.217, libro 31, folio 196, y de las edificaciones
existentes en la misma y que se relacionan en la escritura de declaración de obra nueva y división horizontal
otorgada ante el notario de Lesaka, D. Miguel A. E. L. en fecha 16 Jul. 1997, bajo su núm. 517, con la obligación
de indemnizar al demandado con el importe que este acredite haber desembolsado por la construcción existente
en el período de ejecución de sentencia, condenado al demandado a estar y pasar por los expresados
pronunciamientos y todo ello con expresa imposición de costas al demandado.



B. La citada demanda correspondió al Juzgado de Primera Instancia núm. 7 de Pamplona, bajo el núm. 605/98,
que se acumuló al procedimiento de menor cuantía núm. 485/98 del Juzgado de Primera Instancia núm. 4 de
Pamplona.



Estos actores ejercitan las acciones dimanantes de los arts. 1.261 núm. 3, 1.274, 1.445, 1.276, 353 y 361 del
CC así como la L 117 del Fuero Nuevo y 1.342 del CC y Ley Foral 112 del Fuero Nuevo.
C. La sentencia estima la demanda formulada por D. Joaquín M. y desestima la formulada por los otros dos
actores con el resultado ya referido en el fallo que se transcribe.



Frente a dicha sentencia se alza la representación procesal de D.ª Amalia T. E. y D. Felix A. A. interesando la
revocación de la sentencia y la estimación de su demanda.



Alega como fundamento de su recurso:



1.º Simulación relativa de la compraventa puesto que en realidad lo que existió fue una donación por
matrimonio.



Que la promesa de matrimonio está acreditada mediante la prueba testifical que evidencia que la donación se
hizo en atención a que iba a contraer matrimonio D. Joaquín M. V. con D.ª Amaya A. T. .



2.º que el precio es inexistente puesto que en la escritura de donación se hace consignar la cantidad de
991.000 ptas. cuando el valor de la finca es dos veces superior al precio.



Respecto de la división de la cosa en común que efectúa la sentencia alegó que la misma incumple lo dispuesto
en el art. 374 del Fuero Nuevo de Navarra.



TERCERO. A-- D.ª María A. T. E. y D. D. Felix T. A. en escritura otorgada ante el notario de Lesaka D. Miguel A.
E. L. con fecha 6 May. 1997, y bajo su número de protocolo 336, otorgaron a favor de su hija D.ª Amaya A. T.
una donación, previa segregación que se efectuó en el mismo día y con el número de protocolo anterior, de un
solar en el paraje de Larreta con una superficie de 952 m² que habían adquirido y que se encuentra inscrita en
el Registro de la Propiedad núm. 5 de Pamplona al tomo 3217, libro 31, folio 196, finca de la que otorgaron
mediante donación a favor de su hija una mitad indivisa de la misma valorándola a efectos fiscales en 951.000
ptas.



B.- En el mismo día y en escritura bajo el núm. 337 de su protocolo y ante el mismo notario, los actores
formalizan una escritura de compraventa sobre la otra mitad indivisa de aquella finca que previamente habían
donado a su hija D.ª Amaya, y por el precio de 951.000 ptas. a favor del comprador D. Joaquín M. V. .



C. Con posterioridad todos los referidos donantes, donatarios, comprador y vendedor procedieron a efectuar
una escritura de rectificación sobre los linderos de la finca segregada pasando a ser propiedad de D. Joaquín M.
y de la demandada D.ª Amaya A. la parcela de resultado núm. 4 solar edificable de 1.901 m y 69 decímetros
cuadrados y una edificabilidad de 1.901,69 m², que linda al Norte con D. Lucio Z. T. y D. Juan A. R. , Sur con
parcela adjudicada al Ayuntamiento de Aranaz; Este con parcela descrita con el núm. 3 y Oeste con D. Lucio Z.
T. y D. Francisco J. L. A. . Parcela del polígono núm. 5.



D. La cuestión a dilucidar en esta apelación es determinar si la compraventa que D.ª Amalia T. E. y D. Felix A.
A. efectuaron de la mitad indivisa de aquella finca a D. Joaquín M. V. es en realidad una donación encubierta
que aquellos hicieron en atención al matrimonio que este iba a contraer con la hija de aquellos.



E. Se rechazan los fundamentos de Derecho de la sentencia apelada.



CUARTO. Existe un contrato simulado cuando se oculta bajo la apariencia de un contrato normal otro propósito
contractual. Habrá simulación absoluta, o simulación en sentido propio, cuando la declaración de una causa
falsa no encubre más que la carencia de causa, y simulación relativa, cuando la declaración falsa viene a
encubrir otro contrato. Pero debe probarse suficientemente la simulación, con el fin de destruir la apariencia de
verdad que encierra. Normalmente el contrato aparece revestido de todos los requisitos legales y no siempre
hay pruebas escritas que acreditan la falsedad de la causa. Por ello reiteradamente el TS dice que las partes
contratantes suelen dar al contrato la máxima apariencia de certeza, por lo que, la única prueba a la que puede
acudir la parte que lo impugna y, en ultimo extremo, el juez, es a la prueba de las presunciones. Es cierto que
en principio, la parte que debe probar la simulación es la parte que la alega, sin embargo esta regla, como es
obvio, no es una regla absoluta, pues, probarlo de una forma total, es imposible, por lo que de acuerdo con las
modernas teorías sobre la carga de la prueba de la "flexibilidad", que significa que las normas sobre la carga de
la prueba deben interpretarse con una cierta flexibilidad (TS S 15 Jul. 1988, 3 Ene. y 17 Jun. 1989) y de la
"facilidad" probatoria, en virtud de la cual deben valorarse las posibilidades probatorias concretas de las partes,
desplazando la carga de una a otra según criterios de mayor facilidad o dificultad (TS S de 23 Sep. 1986 y 17
Oct. 1983), es claro que no puede recaer toda la actividad probatoria en el actor, el cual, lógicamente tendrá que
probar los hechos indiciarios, a través de los cuales presume la simulación, debiendo el demandado o
demandados probar la plena realidad del contrato que se impugna.



QUINTO. Los indicios a los que suelen acudir nuestros Tribunales a los efectos de poder determinar la
existencia de una simulación relativa, en los casos de compraventas que encubren una donación, son, el
tempus suspectum, el pretium via, el pretium confessus y la affectio.



A. La representación procesal de D. Felix A. y D.ª Amalia T. E. con su demanda presenta el documento núm. 4
que obra al folio 147, fechado en Aranaz el 30 Mar. 1998, firmado por D. Joaquín M. V. cuyos dos primeros
párrafos se transcriben y que literalmente dice así:



"Muy Sra. Mía:



Le escribo la presente carta en relación con la casa cuya construcción emprendimos en común cuando
manteníamos relaciones prematrimoniales.



Una vez rotas dichas relaciones definitivamente, ha de procederse a resolver la comunidad de bienes. Como
parece que a ambas partes nos puede interesar la vivienda en construcción, pero como también es un derecho
el resolver la sociedad y dividir la cosa común, le requiero para lo siguiente: ...".



El demandado D. Joaquín M. en prueba de confesión a instancia de la contraparte al absolver la posición 4.ª
(obra al folio 482) que dice:



"Previa exhibición del documento señalado bajo el ordinal 4 del escrito de interposición de demanda por parte
de D.ª Amalia T. E. y D. Felix A. A. , diga ser cierto como la firma que obra en el expresado documento es de su
puño y letra y el citado documento fue remitido por usted o por persona a su orden a D.ª Amaya A. T. ."



El acta de confesión obra al folio 486 y responde lo siguiente: "Que si es cierto que lo habrá mandado su
abogado. Que la firma si es suya."



Esta respuesta está en franca contradicción con la posición tercera en donde reconoce que no es cierto que
tenía un proyecto de contraer matrimonio con D.ª Amaya A. , lo cual no es óbice para reconocer que sostuvo
relaciones prematrimoniales con aquella que es lo que realmente importa para la resolución de este pleito.



Al folio 537 consta la declaración de la testigo D.ª Nerea A. O. la cual reconoce que es amiga de Amaya A. y
que también contesta a las repreguntas que conocía a D. Joaquín M. ; al responder a la segunda pregunta
reconoce ser cierto que tiene amistad y conoce a D.ª Amaya A. así como a D. Joaquín M. , bien a la primera
desde la infancia y a Joaquín le ha tratado desde que salían ambos de novios unos cuatro años y medio.



Al folio 573 consta la declaración de la testigo D.ª Maider L. A. , quien al responder a las preguntas de la parte
actora, los vendedores (preguntas folio 550) reconoce que tiene amistad y conoce a D.ª Amaya A. así como a
Joaquín M. , y conoce a ambas partes; reconoce ser cierto que D.ª Amaya A. y D. Joaquín M. en el año 1997
venían manteniendo relaciones sentimentales y tenían previsto el contraer matrimonio, y a las repreguntas que
formula la contraparte declara: "Que la testigo no tiene prueba alguna mas que su trato con Amaya y su novio,
que le indicó el tema de la boda y le mostró la casa que estaban construyendo para cuando se casaran,
reconociendo al contestar a la cuarta que como consecuencia de las relaciones sentimentales mantenidas entre
D.ª Amaya A. y D. Joaquín M. , y con el proyecto de contraer matrimonio, estos se estaban construyendo una
vivienda en Aranaz.



Al folio 474 consta la declaración de Amaya G. C. quien reconoce que es amiga de Amaya A. y de Joaquín M. ,
respondiendo a la tercera que estas dos personas vienen manteniendo relaciones sentimentales ya desde el
año 1997 y que tenían previsto contraer matrimonio y que como consecuencia de las relaciones sentimentales
mantenidas estaban construyendo una vivienda.



Al folio 536 consta la declaración de D. Bernardo Z. A. , que es el constructor de la vivienda, que al responder a
la pregunta tercera reconoce ser cierto que le constaba como D.ª Amaya A. y D. Joaquín M. desde el año 1997
venían manteniendo relaciones sentimentales y tenían previsto el contraer matrimonio motivo por el cual
estaban construyendo la vivienda.



Todos estos testigos en ningún momento han sido tachados con arreglo a los arts. 660 y ss. de la LEC.



De la propia confesión del actor demandado D. Joaquín M. y de las declaraciones de estos testigos, es un
hecho probado para esta Sala que en el año 1997 D.ª Amaya A. y D. Joaquín M. mantenían relaciones
sentimentales, tenían previsto contraer matrimonio y producto de todo ello era la construcción de una vivienda
en la finca cuya mitad indivisa fue donada por los padres de la aquella y la otra mitad le fue vendida.



Ningún sentido tiene que D. Joaquín M. y D.ª Amaya A. se construyeran una vivienda sin ningún motivo cuando
ambos estaban en edad casadera. El único motivo lógico para que ambos se construyeran esa vivienda era las
relaciones prematrimoniales que mantenían.



B. A lo anteriormente expuesto hay que añadir que la supuesta compraventa fue otorgada prácticamente al
mismo tiempo en que fue otorgada la escritura de segregación y de donación.



La escritura pública de segregación otorgada por D. Felix A. A. el 6 May. 1997 ante le notario de de Lesaca D.
Miguel A. E. L. , bajo el núm. 335 de su protocolo, de su finca matriz, la registral , segregó la siguiente: "Solar en
el paraje de Larreta, con una superficie de 951 m cuadrados, que linda por el norte con D. Lucio Z. T. ; Sur con
con D. Gregorio M. O. ; Este resto de finca matriz y Oeste camino vecinal.



La escritura pública de donación a favor de la hija de aquellos D.ª Amaya A. , de la otra mitad indivisa de la
finca se otorgó en la misma fecha, en el mismo lugar ante el mismo nnotario, bajo el núm. 336.



La de compraventa sobre la mitad indivisa de la finca segregada fue otorgada el día 6 May. 1997, por D. Felix A.
A. , y D.ª Amalia T. a favor de D. Jaoquin M. ante el notario de Lesaca D. Miguel A. E. L. , bajo el núm. 337 de
su protocolo, constando el precio de 951.000 ptas.



C. Nada se acredita de que los vendedores necesitasen vender la finca para satisfacer sus necesidades, y de
haber sido así lo hubieran vendido por su valor real y no por otro inferior.



En la Comunidad Foral de Navarra las donaciones de padres a hijos únicamente tributan el 0,8 del valor que se
atribuye a la donación, mientras que si los padres de aquella hubieran donado la otra mitad indivisa al que
entonces mantenía relaciones con su hijahubiera tributadoal 15% de su valor, mientras que la compraventa
tributa el 6%, según Ley Foral 9/1992 de Presupuestos Generales de Navarra para el ejercicio 92.



La compraventa tiene un valor de 991.000 ptas. (el mismo que se otorga a la finca donada a su hija) le
corresponden pagar 148.650 ptas. en el caso de la donación y 59.460 ptas. en la compraventa.



Este dato es otro indicio de la simulación.



D. El precio confesado es también otro indicio de la existencia de la simulación alegada, correspondiendo, en
este caso, a la parte compradora la carga de prueba de que el precio fue pagado. Examinadas las pruebas
practicadas no puede aceptarse que se haya probado tal extremo.



D. Joaquín M. al absolver la posición sexta confiesa que él pagó el precio de la finca, pero no da ninguna
explicación de cómo pagó, cuando entregó el dinero ni en donde lo entregó.



Al absolver la posición 12.ª, reconoce que es cierto que la nómina la percibe de Canteras de Yanci, S.A., y que
cuando le abonan mediante cheque procede a su ingreso en la correspondiente entidad bancaria. Al responder
a la posición 13.ª, donde se le pregunta que es cierto que no abonó ninguna suma por la transmisión del solar a
D. Felix A. y a D.ª Amalia T. manifiesta que no es cierto, que pago por el prado y que lo hizo en metálico, que lo
tenía en casa, pero ninguna explicación da del motivo de tener esas 921.000 ptas. en casa, cuando la nómina
que percibe por su trabajo la ingresa directamente en el banco, sin que exista ningún extracto bancario que
indique que con anterioridad sacara esa cantidad de la entidad bancaria en la que ingresaba su nómina. Este
demandado reconoce que D. Felix A. es constructor y que fue el promotor de la vivienda objeto del litigio.



Tampoco existe ningún cargo en la cuenta del demandado por el importe de aquella compraventa.



La representación procesal de D. Joaquín M. V. sostiene que su representado pagó el precio en metálico y que
así lo avalan las declaraciones de sus hermanas que estaban al tanto de todos los avatares referentes a la
compra del terreno y de la construcción de la vivienda, intentando acreditar el pago del precio mediante el
documento público de compraventa en que los vendedores confiesan haber recibido el mismo.



La testigo D.ª Juana M. V. al responder a la pregunta 6.ª que formula la representación procesal del comprador
que dice: "Cierto que usted da fe de que dicha cantidad (921.000 ptas.) fue pagada a D. Felix A. a cambio de la
propiedad de la finca donde se construye la vivienda", responde que es cierto, en el (folio 445 consta su
declaración), respondiendo a la pregunta 5.ª que es cierto que se pagó por ella la citada cantidad, pero al
responder a la repregunta 5.ª apartado a) responde que no es cierto que se pagó mediante cheque sino en
metálico, y al responder a la repregunta 5.ª apartado b) que dice que exprese de que forma y manera abonó el
importe de la expresada finca y en que fechas y si la testigo estaba presente, responde que no estaba presente,
que fue en dinero metálico y lo sabe porque se lo dijo su hermano.



La testigo D.ª M.ª J. M. V. , cuya declaración testifical consta al folio 447, preguntas y repreguntas al folio 374 y
437, al responder a la pregunta 6.ª que dice que si da fe de que la cantidad referida fue pagada a D. Felix A.
responde que no estaba presente pero que se lo comentó su hermano y al responder a la repregunta a) y b) de
la pregunta 5.ª responde que fue en dinero metálico y que no estaba presente, que fue en dinero en metálico y
lo sabe porque se lo dijo su hermano antes de que hubiera problemas.



Examinadas las pruebas practicadas no puede aceptarse que se haya probado tal extremo, siendo insuficiente
la prueba testifical de las dos hermanas del comprador, no por ser hermanas, sino porque no presenciaron la
entrega del dinero por parte del comprador a los vendedores, ni la transcricción.



Luego si el precio no se pagó, por ser inexistente, ya falta uno de los elementos de la compraventa como es el
precio, exigido tanto por el art. 1445 del CC como por las LL 563 y 567 del Fuero Nuevo, por lo que si el precio
no se ha pagado dado el contexto de este pleito, es porque era inexistente y por tanto no estamos ante una
compraventa.



E. Si bien el perito judicial en su informe atribuye un valor a la edificación del suelo de 12.000.000 de pesetas y
luego a preguntas de la parte compradora indica que el precio del metro cuadrado del solar es de 1.000 ptas.
según los precios de la zona sin dar mayor explicación cuando aparentemente el catastro le otorga un valor de
3.000 ptas. es claro que era muy superior al escriturado puesto que según la escritura de compraventa le
corresponderían al comprador 475,50 m².



De otro lado el perito judicial no da ninguna explicación de por qué indica a preguntas del letrado de la parte
compradora las razones por la que tiene conocimiento de que el metro cuadrado en aquella zona es sobre 1.000
ptas., no indica que haya tenido ninguna otra transacción más por aquella zona, ni que haya consultado a otros
colegas, y el hecho de que no coincida el valor catastral con el valor real ello muchas veces es cierto pero
también es cierto que casi siempre el valor catastral es inferior al precio real y aquí ocurre al contrario el valor
catastral es muy superior que el precio real que indica el perito, por lo cual ninguna fiabilidad nos merece esta
prueba pericial del punto y hora que no ha dado cumplida respuesta, las razones que le asisten para saber que
el precio de oferta y demandada en dicha zona está a 1.000 ptas. aproximadamente el metro cuadrado y las
razones de que catastralmente el valor del metro cuadrado esté a 3.000 ptas.



Carece de sentido que si el precio medio del metro cuadrado en la zona, según el perito es de 1.000 ptas., en la
escritura de compraventa, cuya nulidad se pretende, se establezca un precio de 991.000 ptas. por una
superficie de 475,50 m², lo que determina que el metro cuadrado tenga un precio de 2.086,31 ptas., lo que
determina que el precio no sea vil, lo cual no acredita ni su existencia ni su pago.



F. Por último la relación familiar existente entre padres e hija, vendedor y la donataria ,y la afectiva que había
entre comprador y D.ª Amaya A. T. , que iban a contraer matrimonio, demuestran que la causa del contrato de
compraventa no era otra que la liberalidad, que el padre de aquella hacía al comprador en atención de la
relación que mantenían ambos y en función de un futuro matrimonio, sin que sea necesario la prueba fehaciente
de una promesa formal de matrimonio a la antigua usanza, pues dada la relación sentimental que había entre
ambos que se acredita con la prueba testifical ya mencionada y con el documento citado en que el propio
comprador reconoce la existencia de relaciones sentimentales prematrimoniales, acreditan que estamos ante
una donación propter nuptias y no ante una compraventa, por lo que en sede de los art. 1261 núm. 3, 1.274,
1.276 y 1.445 del CC, L 21 del Fuero Nuevo de Navarra procede decretar la nulidad de la compraventa
autorizada ante el notario de Lesaka D. Miguel A. E. L. en fecha 6 May. 1997 y bajo su número de protocolo
337, en virtud de la cual D. Felix A. A. y su esposa D.ª Amalia T. E. venden a D. Joaquín M. V. por 951.000 ptas.
la mitad indivisa de la finca sita en jurisdicción de Aralar, solar en el paraje de Larreta con una superficie de 951
m², inscrita en el registro de la propiedad al tomo 3.217, libro 31, folio 196, finca 1.816, es nula y sin efecto
alguno, decretando la cancelación de la inscripción que generó la citada escritura en el Registro de la Propiedad
núm. 5 de Pamplona.



SEXTO. A. Las donaciones por razón de matrimonio, propiamente dichas, son, según el art. 1336 del CC, "las
que cualquier persona hace antes de celebrarse, en consideración al mismo y en favor de uno o de los dos
esposos."



Relacionando dicha definición con la general de donación que expresa el art. 618 dice Mucius Escevola que
serán donaciones por razón de matrimonio todos aquellos actos de liberalidad por los cuales una persona
antes de contraerse el vínculo y en consideración a este, dispone gratuitamente de una cosa a favor en uno o
de los dos futuros esposos.



Dentro de la clasificación general de las donaciones que agrupa a estas en puras (o propias) y causales (o
impropias), subdividiéndose las segundas en donaciones con causa antecedente (como las remuneratorias) y
donaciones con causa subsiguiente, pertenecen las donaciones por razón de matrimonio al grupo de las
causales (ob causan) y el último de sus subgrupos, ya que se otorgan no por mera liberalidad espontánea, sino
en contemplación al matrimonio que va a celebrarse.



La donaciones matrimoniales son negocios jurídicos sometidos a la condictio iuris de la realización del
matrimonio.



Las donaciones hechas a los futuros esposos por terceras personas, principalmente por los padres, están
representadas en nuestro derecho histórico por la dote y la donación propter nupcias (o dote del varón) la de
los esposos entre sí, por la arras y las donaciones esponsalicias.



En relación con las donaciones propter nupcias tuvieron su origen en Roma donde se las llamó donatio ante
nupcias y desde Justiniano, propter nupcias, a la que hacia el marido a la mujer en concepto de
compensación y garantías de la dote.



En nuestro derecho cuando la antigua dote del marido o arras quedó reducida a llenar esta misma función se
acostumbró llamar donación a la que los padres entregaban a sus hijos al contraer patrimonio, o sea lo que se
llamaba dote de los varones.



Las donaciones que se regulan en la L 112 y ss. del Fueron Nuevo de Navarra nada tienen que ver con las
donaciones por razón del matrimonio del CC (arts. 1.336 a 1.343). su alcance es mayor que el que tenían en el
derecho romano.



En el derecho navarro las donaciones propter nupcias constituyen una modalidad de disposición mortis causa
en relación, aunque no necesariamente, con las capitulaciones matrimoniales.



B. Los actores-vendedores tan pronto citan los art. 1336 y ss. del CC, como la L 112 de la Compilación, pero lo
cierto es que bien estemos en presencia de las donaciones por razón del matrimonio que regula el CC o bien
en las donaciones propter nupcias de la Compilación Navarra, lo cierto es que la validez de estas
donaciones están supeditadas a la celebración del mismo.



Dispone el art. 1342 del CC que quedarán sin efecto las donaciones por razón del matrimonio si no llegará a
contraerse en el plazo de un año.



La L 117 del Fuero Nuevo dispone que las donaciones quedarán ineficaces si el matrimonio no llegara a
celebrarse o desde que fuera declarado nulo.



La ineficacia a que se refiere esta Ley no se entiende como nulidad ipso iure. La celebración del matrimonio
previsto no es condición suspensiva de los efectos de la donación, sino que la previsión de tal matrimonio es
causa del efecto real del acto, de modo que el fallo de la previsión no tiene más efectos que el de engendrar por
parte del adquirente una obligación de restitución, exigible por acción personal y sin perjuicio de los derechos de
terceros.



El donatario queda obligado a restituir, lo que significa reponer al donante en la misma posición jurídica en que
se hallaba antes de la donación; es decir, en retrasmitirle la propiedad y los productos que haya tenido después
de la donación o su valor.



La donación ha devenido ineficaz por no haberse celebrado el matrimonio entre aquellos.



En consecuencia D. Felix A. A. y D.ª Amalia T. E. son dueños en proindiviso de la finca registral 1.816 inscrita
en el Registro de la Propiedad núm. 5 de Pamplona la Tomo 3.217, Libro 31, Folio 196.
SEPTIMO. A. D. Joaquín M. V. y D.ª Amaya A. T. cuando empezaron a construir la vivienda en la finca que su
padre les donó, constituyeron una comunidad de bienes que se rige por el art. 400 y ss. del CC y L 370 y ss. del
Fuero Nuevo.



El art. 358 del CC dispone que lo edificado plantado o sembrado en predios ajenos, y mejora o reparaciones
hechas en ellos pertenecen al dueño de los mismos, que adquiere lo edificado por accesión (art. 353 del CC).



Este precepto proclama el principio: "superficies solo cedit", por lo que ha de aplicarse este principio al
encontrarnos en una construcción en suelo ajeno, en la medida en que la vivienda está construida en parte
sobre la mitad indivisa de la parcela que fue donada a D. Joaquín M. V. , lo que a su vez impide la divisibilidad
material y jurídica de la vivienda construida en la medida en que esta edificada sobre suelo ajeno y por tanto se
ha de declarar la indivisibilidad de la misma.



B. Ya hemos hechos referencia a que existió entre D.ª Amaya A. T. y D. Joaquín M. V. unas relaciones
prematrimoniales y que la donación se hizo en contemplación al matrimonio pero D. Joaquín M. V. como ya ha
quedado expuesto en prueba de confesión judicial reconoce al absolver la posición tercera que no es cierto que
tuviera un proyecto de contraer matrimonio, con aquella, lo que permite deducir a la Sala la mala fe de este en
cuanto que no teniendo un proyecto de contraer matrimonio con D.ª Amaya A. consintió la donación simulada
en atención al matrimonio.



C. Esta mala fe determina la aplicación del art. 362 del CC que dispone que el que edifica, planta o siembre de
mala fe en terreno ajeno pierde lo edificado, plantado o sembrado sin derecho a indemnización.



El Sr. M. junto con D.ª Amaya A. iniciaron la construcción de una vivienda en terreno que les fue donado cuando
aquel no tenía intención de contraer matrimonio con aquella.



No obstante lo anterior y dado que en Derecho Civil rige el principio dispositivo, los actores Sr. A. A. y D.ª
Amaya T. E. , solicitaban que se declare que son propietarios de las edificaciones existentes en la mitad de la
finca proindiviso con la obligación de indemnizar al demandado con el importe que este acredite al haber
desembolsado por la construcción existen el período de ejecución de sentencia.



Por tanto hemos de estar a lo que solicitan estos actores y declarar la obligación de estos de indemnizar al
demandado con el importe que este acredite haber desembolsado por la construcción de la vivienda en el
período de ejecución de sentencia.



OCTAVO. En otro de orden de cosas hemos de poner de manifiesto que la solución que establece la sentencia
apelada estimando la demanda formulada por D. Joaquín M. de atribuir la edificación a este conforme a la L 374
del Fuero Nuevo y 1.062 del CC es improcedente porque para que tenga lugar la división de la cosa común
solicitada por el Sr. M. con arreglo ala Ley Foral 374 ha de ser convenida por ambos titulares y si no hay
acuerdo se ha de hacer la división judicial, y si la cosa fuera indivisible podrá el juez proponer la adjudicación de
la cosa entera a favor del copropietario que acepte su tasación judicial con la condición suspensiva de pagar en
dinero a los demás la compensación correspondiente.



La sentencia apelada en modo alguno contiene la declaración de indivisibilidad de la cosa.



Aunque como hemos expresado anteriormente la vivienda construida junto al suelo forman una única unidad
que es indivisible, esta indivisibilidad en modo alguno rige para el Sr. M. en virtud del principio recogido en el art.
358 del CC de que lo construido procede en virtud del suelo y ello en virtud al quedar ineficaz la donación ya
referida que se le efectuó.



Por los motivos expuestos procede estimar el recurso apelación y revocar la sentencia apelada.
NOVENO. Las costas de la primera instancia causadas por la demanda formulada por D. Joaquín M. V. y por la
formulada por D. Felix A. A. y D.ª Amalia T. E. se imponen a D. Joaquín M. V. , no solamente por el criterio del
vencimiento del art. 524 de la LEC ya derogada sino por su mala fe ya referida y el haber litigado con temeridad
que se concreta en el hecho de mantener la validez con todas su consecuencias de una compraventa que él
sabia era inexistente puesto que lo que aquel contrato encarnaba era una donación simulada.



FALLO



Que estimando el recurso de apelación al que el presente rollo se contrae revocamos la sentencia dictada por el
Juzgado de Primera Instancia núm. Cuatro de Pamplona, en el Juicio de Menor Cuantía núm. 485/98, la cual
queda sin efecto.



Que estimando la demanda interpuesta por D.ª Amalia T. E. y D. Felix A. A. frente a D. Joaquín M. V. ,
declaramos:



1. Que el negocio jurídico (compraventa) formalizado entre las partes intervinientes, es decir por una parte D.
Felix A. A. y D.ª Amalia T. E. , y por otra D. Joaquín M. V. en escritura autorizada ante el Notario de Lesaka D.
Miguel A. E. L. en fecha 6 May. 1997 y bajo su número de protocolo 337 y relativo a la finca registral, inscrita al
tomo 3.217, libro 31, folio 196, y que se relaciona en la citada escritura, es nulo y sin efecto alguno procediendo
a la cancelación de la inscripción que generó la citada escritura en el Registro de la Propiedad núm. 5 de
Pamplona.



2. Que el citado negocio jurídico era una donación procter nupcias, la cual ha quedado sin efecto por no
haberse contraído matrimonio por el demandado.



3. Que D. Felix A. A. y D.ª Amalia T. E. son dueños en proindiviso de la finca de la finca registral , inscrita en el
Registro de la Propiedad núm. 5 de Pamplona, al Tomo 3.217, libro 31, folio 196, y de las edificaciones
existentes en la misma y que se relacionan en la escritura de declaración de obra nueva y división horizontal
otorgada ante el notario de Lesaka, D. Miguel A. E. L. en fecha 16 Jul. 1997, bajo su núm. 517, con la obligación
de indemnizar al demandado con el importe que este acredite haber desembolsado por la construcción existente
en el período de ejecución de sentencia, condenado al demandado a estar y pasar por los expresados
pronunciamientos.



Que desestimamos la demanda interpuesta por la representación procesal de D. Joaquín M. V. frente a D.ª
Amaya A. T. , a quien absolvemos libremente de pretensiones de aquella.



Todas las costas de la primera instancia causadas por la demanda que es estimada como por la que es
desestimada se imponen a D. Joaquín M. V. , sin que proceda condena por las causadas en esa segunda.



Así por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

				
DOCUMENT INFO
Shared By:
Categories:
Tags:
Stats:
views:0
posted:9/17/2012
language:Unknown
pages:10