'Manos limpias, salvan Vidas' by vmn9Cw86

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									"Manos limpias, salvan Vidas"
Está demostrado que el lavado de manos es la medida más importante para
prevenir las enfermedades de transmisión dentro del hospital, y fundamentalmente
en la vida diaria, una sencilla práctica que evita las infecciones transmitidas por los
alimentos y el ataque de las bacterias productoras de diarrea, ni en la Argentina ni
en otros países del mundo se la practica todo lo necesario.
La superficie de las manos tiene pliegues, folículos pilosos, áreas sebáceas,
glándulas sudoríparas y uñas que contienen microorganismos.
Hay flora residente de la piel, que convive con nosotros, y flora transitoria, que se
adquiere tocando elementos o superficies y que luego las manos transportan. Es
imposible determinar cuántos virus, bacterias, hongos y otros microorganismos
tenemos en la piel de las manos. Pero ciertamente se multiplican por miles, mucho
más si tenemos en cuenta que se multiplican rápidamente.
Está científicamente demostrado que son muchas las enfermedades que pueden
transmitirse a través de las manos: forúnculos, absceso, distintos tipos de
patologías eruptivas, parásitos, resfríos, hepatitis. De todas, sin embargo, la más
común es la diarrea. Por eso es muy importante lavarse las manos luego de
cambiar pañales, siempre que hemos ido al baño y antes y durante la preparación
de los alimentos, manipular objetos o utensilios sucios (bolsa de residuos, trabajar
en el jardín, higienizar a los niños cuando van al baño).
Los seres humanos manipulamos en forma inevitable millones de microorganismos
diseminados en la zona genital, zona cargada de bacterias fecales.

Toalla de mano: Cambiarla a menudo para que esté seca.

Jaboneras: deben tener orificios que permitan drenar la humedad del jabón para
evitar la acumulación de gérmenes.

En baños públicos: usar toallas descartables para cerrar la canilla después de
haberse lavado las manos.

Es fundamental que los niños laven sus manos; antes de llevarse alimentos a la
boca y después de: Jugar dentro o fuera de su casa, usar el baño, estornudar o
toser (usar pañuelos descartables), descargar la nariz, jugar con la mascota o
bañarla.

De acuerdo con los orígenes potenciales de la contaminación de nuestras manos, es
necesario que el manipulador de alimentos se lave las manos cuando alguna de las
siguientes acciones tenga lugar:

   -   Antes de iniciar la manipulación o preparación de los alimentos.
   -   Después de ir al baño.
   -   Después de haber tenido que tocar objetos no rigurosamente limpios como
       dinero, teléfono o llaves.
   -   Después que se haya tocado el pelo, nariz o boca.
   -   Después de toser o estornudar
   -   Tras haber manipulado productos crudos

  LAS MANOS DEBEN LAVARSE CON JABON (EL BLANCO ES EL IDEAL) Y
AGUA EN LO POSIBLE TIBIA, Y LA OPERACION NO DEBE DURAR MENOS DE
                          20 SEGUNDOS.
El médico que enfrentó las bacterias con higiene

Se llamaba Ignaz Phillipp Semmelweis. Había nacido en Buda, la ciudad húngara
ubicada a la derecha del Danubio, en 1818. A mediados del siglo, cuando era un
joven médico, inició su práctica obstétrica en el hospital general de Viena, Austria:
el Allgemeines KrankenHaus. "Allí, Semmelweis observaba con preocupación que
las parturientas atendidas por los estudiantes avanzados de medicina y médicos
recién recibidos tenían una tasa de mortalidad diez veces mayor que las asistidas
por parteras y personal idóneo, y siempre debido a la misma causa: una infección
llamada fiebre puerperal o septis neonatal". Cuando murió uno de sus profesores, el
doctor Jacob Kolletschka, en 1847, Semmelweis descubrió en la autopsia que había
demasiada similitud entre el corte de dedo sufrido por su maestro durante una
autopsia y la fiebre puerperal que lo preocupaba. "Y así llegó a la conclusión de que
la mayor mortalidad en la sala de parturientas atendida por los estudiantes
avanzados de medicina y médicos recién recibidos era causada porque hacían
entrenamiento en todo el hospital, incluidas las autopsias, y transportaban
gérmenes cadavéricos en sus manos. En cambio, las parteras y auxiliares tenían ya
un cierto entrenamiento en partos y tomaban precauciones. Una de ellas era
lavarse las manos". Semmelweis probó su teoría: los médicos debían lavarse las
manos cuidadosamente con agua clorada antes de ingresar en la sala de partos.
Pese a la eficacia de la medida, pasaron muchos años hasta que la comunidad
médica aceptó su hallazgo. Semmelweis fue atacado, marginado y sus colegas lo
tomaron por demente. Murió antes de los 50 años, destruido ante la conjura de
tantos necios, en el manicomio de Viena.

FUENTE: http://www.varelaenred.com.ar/lavado%20de%20manos.htm

								
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